Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


...amigo mio

mayo 13, 2016



La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscureciendo. Uno de los frutos principales de la amistad es el alivio y la descarga de inflamaciones y saturaciones del corazón, las cuales son causadas e inducidas por toda clase de pasiones. Sabemos que enfermedades por paros o sofocaciones son las más peligrosas en el cuerpo; esto no es muy distinto en la mente: puedes tomar zarza para abrir el hígado, acero para abrir la tristeza, flores o sulfuro para los pulmones, castóreo para el cerebro; pero ninguna receta abrirá el corazón excepto un verdadero amigo, al cual le puedes impartir tus penas, alegrías, miedos, sospechas, consejos, y lo que sea que pueda oprimir el corazón, en una suerte de consideración cívica o confesión.

El segundo fruto de la amistad es sano y soberano para el entendimiento así como el primero lo es para los afectos. Porque la amistad hace de tormentas y tempestades un lindo día en los afectos. Pero de la oscuridad y confusión de pensamientos hace la luz del día. Nada de esto debe ser comprendido sólo por el fiel consejo que un hombre recibe de un amigo. Mas antes de llegar a eso, se sabe que a quienquiera que haya tenido la mente repleta de pensamientos se le aclarará el juicio y el entendimiento al comunicarse y platicar con alguien más: lanzará sus ideas más fácilmente, las conducirá más ordenadamente, verá cómo se ven cuando se convierten en palabras. Finalmente, se expresará mejor que sí mismo, y un poco más con el discurso de 1 hora y la meditación de 1 día.

No establezcas amistades inútiles: pueblan su vacío existencial con tu presencia, devorándote el tiempo, es decir la vida. ¿Quieres conocer a tu mejor amigo? Mírate en un espejo. Amigo es la persona que cuando viene a verte te trae un regalo; una buena noticia también es un regalo. Un buen amigo te ayuda a construirte un castillo. Un mal amigo te ayuda a cavarte una tumba. Un amigo es verdadero si lo es para toda la vida. Amistad = aprender a crear juntos. Magia = aprender a ver el milagro continuo. Buena Suerte = aprender a sembrar si se quiere cosechar..


 

.. ten cuidado.

mayo 13, 2016
Nuestro cuerpo se expresa a través de señales de confort e incomodidad. Cuando elijas un cierto comportamiento, pregúntale a tu cuerpo, “¿cómo te sientes con esto?” Si tu cuerpo envía una señal física o emocional de alteración, ten cuidado. 

El presente es el único momento que tenemos. Mantén tu atención en lo que está aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento, la felicidad. Acepta lo que viene hacia ti total y completamente de manera que lo puedas apreciar, aprender de ello y después dejarlo ir. El presente es como debe ser. Refleja las leyes infinitas de la naturaleza que te han traído a este pensamiento exacto, esta respuesta física exacta. Este momento es como es, porque el Universo es como es. No luches contra el esquema infinito de las cosas; en vez de eso sé uno con él.

Tómate el tiempo de estar en silencio… para meditar, para acallar tu diálogo interno. En momentos de silencio te darás cuenta de que te estás re conectando con tu fuente de conciencia pura. Pon atención a tu vida interna a manera de que puedas ser guiado por la intuición en vez de por interpretaciones impuestas externamente de lo que es bueno o no es bueno para ti.

Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Tú y sólo tú eres el juez de tu valía, y tu meta es descubrir el valor infinito dentro de ti, sin importar lo que piense cualquier otra persona. Hay una gran libertad al darse cuenta de esto. Cuando te encuentras reaccionando con enojo u oposición a cualquier persona o circunstancia, date cuenta que sólo estás luchando contra ti mismo. El oponer resistencia, es la respuesta de las defensas creadas por heridas antiguas.

Cuando te encuentres reaccionando con enojo…u oposición ante cualquier persona o circunstancia, date cuenta que sólo estás luchando contra ti mismo. El oponer resistencia es la respuesta de defensas creadas por antiguas heridas. Cuando renuncias a este enojo, estarás sanando y cooperando con el flujo del universo.

Debes saber que el mundo “ahí fuera” refleja tu realidad “aquí adentro”. Las personas que reaccionan con mayor intensidad, ya sea con amor u odio, son proyecciones de su mundo interno. Lo que más odias es lo que más niegas de ti mismo. Lo que amas más es lo que más deseas para ti mismo. Utiliza este espejo de relaciones para guiar tu evolución. La meta es el auto conocimiento total. Cuando logras eso, aquello que más deseas automáticamente estará ahí, y lo que mayor repulsión te cause, desaparecerá.

Deshazte de la carga del prejuicio. Te sentirás mucho más ligero. El prejuicio impone situaciones correctas e incorrectas que simplemente son. Todo puede entenderse y perdonarse, pero cuando tú tienes un prejuicio, cortas de tajo el entendimiento y apagas el proceso de aprendizaje para amar. Al enjuiciar a otros, reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que todas las personas que perdones, se sumarán a tu propio amor a ti mismo.

No contamines tu cuerpo con toxinas. Ya sea a través de la comida, bebida o emociones tóxicas. Tu cuerpo es más que un sistema de soporte de vida. Es el vehículo que te lleva en el viaje de tu propia evolución. La salud de todas tus células contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de conciencia que eres tú.

Reemplaza comportamientos motivados por miedo con comportamientos motivados por amor. El miedo es el producto de la memoria, la cual vive en el pasado. Al recordar lo que nos ha dañado en el pasado, dirigimos nuestras energías hacia asegurarnos que una antigua herida ya no se repita. Pero el tratar de imponer el pasado en el presente nunca borrará la amenaza de ser lastimado. Eso sólo sucede cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, la cuál es el amor. Motivado por la verdad dentro de ti, puedes enfrentar cualquier amenaza porque tu fuerza interna es invulnerable al miedo.

Entiende que el mundo físico es sólo un espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es el organizador invisible de toda la materia y la energía y debido a que una porción de esta inteligencia reside en ti, tú compartes un lugar en el poder de organización del cosmos. Debido a que estás vinculado inseparablemente a todo, no puedes ensuciar el aire y agua del planeta. Pero a un nivel más profundo, no puedes vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en todo el campo de inteligencia. El vivir en balance y pureza es el mayor bien que puedes hacer tanto para ti, como para la tierra.
 

puede ser una pincelada nada más

mayo 3, 2016




Me llama mucho la atención cómo es el proceso de crear algo, desde el sueño inicial hasta las metas propuestas llevadas a cabo. Mientras más claros sean los sueños, más claro estará el camino, más despejado. A veces hay que expandir los sueños, otras veces hay que delinearlos. El proceso es lo más importante luego del inicio. El proceso puede no tener final, o tenerlo, todo depende de los objetivos y la meta que se tenga.

En este sentido, en la actualidad no se crea tanto, sino que se recrea. Igual esto no tiene porque ser un problema. La originalidad la imprimimos nosotros mismos de acuerdo a nuestra manera de hacer las cosas, nuestra forma, que puede ser más o menos particular. Así, uno construye su lugar de trabajo, sus labores, su casa, y hasta su habitación y la forma de arreglar su cama.

Es famosa la alquimia que se produce en la cocina, tan famosa a través de la historia, el proceso de “crear”, combinando ingredientes y a través del calor producir la mezcla de los condimentos y como resultado el aspecto, los colores, el sabor, el aroma.

El afán incansable de atrapar una imagen en el tiempo y así quedarnos a contemplarla, es casi como un capricho… la fotografía y esa sugerencia que nos hace, nos guiña el ojo, o nos conmueve. La música, llegando a ser una debilidad muchos no concibimos la vida sin ella, es casi como una droga y tan sugestiva que puede llegar a ser peligrosa.

La escritura y en ella el proceso de crear es para mí o tiene que ser como la música, tiene que transmitir no solo ideas sino que tiene que hacer sentir algo, encender una chispa talvez… claro es un ideal como el de la luciérnaga enamorada de la luna, la cual nunca podrá alcanzar… pero se vale y claro, siempre se vale soñar…

En todo nuestro andar existe un proceso de creación… nuestra vida, y ese proceso dura toda la vida. Para hacer una analogía a veces uno tiene un sueño cuando va creando un escrito, y lo voy escribiendo, y pongo categorías, o “temas que voy a desarrollar”, y así va escribiendo. Por mi parte solo encontré hacerlo de la forma más libre posible, escribo de acuerdo a lo que voy pensando, lo que me inspira, también lo que me preocupa, y aunque parezca mentira, trato de hacerlo la mayoría de las veces de una forma impersonal.

Lo curioso es que los temas han ido creciendo a su antojo, talvez de una forma que no planee. Pero creo que eso es lo bueno de este sistema, la capacidad que se tiene para organizar luego el material. Entonces cuando miro las palabras a la derecha veo más o menos los temas en los que me he interesado. Creo que en este sentido es bastante bueno tener una pagina web. Uno termina conociéndose un poco, dependiendo claro, de la sinceridad que le imprima.

Para mí lo importante es mantenerlo libre, o dejarlo libre, soltarlo… aunque uso categorías trato de no aferrarme a ellas.  Para mí esta pagina web es un hobby, y como todo hobby cuando se imponen o se reglamentan horarios o temas, pierde la frescura y la diversión que debe representar para el que lo escribe, y se convierte en una carga. Por mi parte no me amarro a horarios, ni formas, no me gusta la rigidez o la estructura idéntica para todo, en mi caso es así… pues me aburriría terriblemente hacer todo igual. 

Otra cosa que he aprendido es que si lo disfrutas eso lo vas a transmitir en tus escritos. Por eso, mientras más flexible mejor. No digo que a otras personas no les funcione de otra manera. Mi marco es el ave volando, ella lo encierra todo…

Hay otros detalles esenciales. Pero se mantienen así, sin mucha complicación. Son más bien nortes, referentes, o guías… Son la composición básica sin la cual lo demás no tendría punto de inicio, ni el proceso tendría un camino…

En total lo que quiero decir es que a veces definimos los proyectos y en el camino ellos van tomando su propia forma y hasta nos guían, y también nos describen, nos ayudan y mucho. En fin, también es bueno tener siempre en cuenta que un proyecto refleja apenas un aspecto de nuestra personalidad, que puede ser una pincelada nada más, eso depende de la energía que le entreguemos. Y también de acuerdo a como se va desenvolviendo un proyecto, uno tiene el poder de reorientarlo, o dejarlo así…


 

las ganas de cantar…

mayo 3, 2016





No hace mucho vi un programa acerca de la osteogénesis imperfecta. En el presentaban varios casos pero el que más me llamo la atención fue el de unas hermanas, no recuerdo bien creo que eran de la India, las tres estaban acostadas en una especie de catre. La periodista les hizo algunas preguntas sobre su vida. Debido a lo delicado de su enfermedad ni siquiera podían moverse. 

Unos médicos las visitaban con cierta frecuencia para atender su salud y también para realizar estudios. Lo interesante para mí fue una canción que en uno de los cortes pasaron. Una de ellas cantaba un estribillo que decía: “la vida no ha sido plena…, no ha sido plena…”, lo cantaba con tal sentimiento que quedo grabado en mi memoria. Pensé, vaya, esta mujer aun en su dolor canta con tanta belleza, ella aun de si puede dar algo, y pensé ¿no esto belleza?.

A veces se cree y me incluyo que la belleza está escondida, que es una cualidad inherente a algo, nunca pensamos que belleza es el canto con alas que aun un alma en apariencia inmóvil se anima a expresar, que belleza es una flor que nace en un pantano, o es la breve llama en la oscuridad… o la fuerza que se saca cuando ya no queda más…

Que sediento esta el mundo de este sentido. Y pensar que todo parece diseñado para destruir esas ganas de cantar… pero si aun así uno se atreve, termina dándose cuenta que la vida es breve, y lo único que importa es eso al final, ¿ha sido plena?… tal vez no. Pero aun en medio del lodazal es hermoso ver nacer una flor limpia, aunque breve, que se quede…

¿No ha sido plena?, que aun así no nos quite pues, las ganas de cantar…


 

el hecho de plasmar ideas

mayo 3, 2016





Que falta me hace escribir, parece que después de la sequía siempre llega la lluvia, a veces triste, a veces alegre, otras en formas difíciles de describir. Estos días sin escribir me han mostrado algunas cosas muy importantes y que no había visto, por ejemplo que el hecho de plasmar ideas ha sido el contacto más cercano que he tenido con la belleza a modo interno, personal, de expresión, la vía de escape a la sensibilidad difícil de expresar, de contener, que a veces fluye en lagrimas, otras en palabras, se tergiversa en reclamos a la gente, a la vida, a las situaciones que tanto me afectan a nivel personal.

La vida es dura y unos días más que otros, escribir para mi suaviza esa dureza que encuentro afuera y también en mi… o no sé si al contrario me imagino que escribiendo voy suavizando los callos que encuentro en mi y allá afuera…

Realmente hay tanta belleza que se me pierde si no la expreso… como el que con una linda tonada al quedarse callado, al no poder hablar se amarga, se marchita…

Todo y creo que todo mundo o la mayoría esta sediento del buen hacer, de las buenas maneras, la atención, de poder sentir todo aquello que lo afecta, así como la lluvia que cae se siente encima, en la piel. Siempre he pensado que el peor estado es ese en el que no se puede sentir nada, pero he descubierto otro, aquel estado básico de solo comer para vivir olvidando todo lo demás, todo lo que representa por ejemplo un árbol gigante, una flor… los pájaros que cantan a su alrededor, sin esto que somos? que soy?

Necesito algo más que pan para vivir…, necesito la música del viento, a veces caliente y otras frío, pero que es la vida sino todo esto, toda ella completa… qué es…



 

se rindió, porque no lucho…

mayo 3, 2016





Qué diferencia al que logra mirar la luz al final del túnel, la meta, el sueño anhelado, el que logra vislumbrarlo en su mente, el que logra asomarse desde la colina al valle a la tierra prometida… es justamente eso, la capacidad de mirarla desde antes, y tener la certeza de que existe.

No hace mucho vi un programa acerca de unos hombres que viajaron a una isla remota, y en el trayecto naufragaron y se perdieron, eran tres, el que perdió la esperanza de ser rescatado fue el que se deprimió, perdió las fuerzas también físicas y no podía ni caminar, pues no encontraba el sentido de hacerlo, aunque sus compañeros prácticamente lo arrastraban no lograron hacerlo sobrevivir, el hombre murió prácticamente de desaliento… los otros dos continuaron adelante a algún lugar donde un barco pudiera verlos… esa esperanza fue la que logro mantenerlos con fuerzas para esperar, hasta que tan solo un día y medio después de haber muerto su amigo fueron encontrados.  No se sabe porque aquel amigo se rindió, porque no lucho… son cosas que a veces nos entristecen como les paso a los otros dos que si sobrevivieron.

He visto personas que piensan que la esperanza no es algo a lo que aferrarse, que no tiene sentido para ellos, por ejemplo esperar que triunfe la justicia en un país tomado por la maldad o el egoísmo personal.  Sin embargo la historia no miente y la gente se cansa, la mayoría no soporta el mal demasiado tiempo, la balanza lucha por ese equilibrio, esa balanza que representa la justicia. Y aunque no lo creamos la misma naturaleza cada día busca ese equilibrio, lo podemos ver cada vez al observarla, al estudiarla con detenimiento.

Nosotros los humanos no somos muy diferentes, la naturaleza corre en nuestras venas, en nuestra parte biológica… Mientras más conectados estemos con nuestra realidad más cuenta nos daremos que también buscamos ese equilibrio sin el cual no hay ninguna paz posible, ni en nosotros mismos, ni en ningún lugar.

Pero uno tiene que tener la certeza de que ese paraíso existe… para poder mirarlo aunque sea de lejos  como lo miró Moisés… ¿quién puede dudar que sus lagrimas corrieron por sus ojos cuando el Señor le permitió mirarlo aun desde lejos?

¿Quién no quisiera poder mirar su sueño, sentirlo real y vivo aun desde lejos… ¿No le daría todas las fuerzas que necesita para seguir andando hacia adelante, toda la esperanza necesaria para llenar su corazón, sabiendo que no camina en vano..?

Esperanza, bendita esperanza… no necesito ser tanto sino saber que me espera allá, sea yo como sea, un bendito jardín, un paraíso que de lo hermoso no alcanzo a concebir…

Sí, puede que sea una metáfora, una analogía, que importa…  lo importante es que sea real.


 

Muy engañoso es el corazón

mayo 1, 2016





Es tan desconocido para nosotros nuestro propio corazón que casi siempre nos sorprende…….

Cuando llevamos bastante tiempo caminando y viendo el mismo horizonte tendemos a creer que no habrá más nada… se nos olvida que los horizontes se abren cada vez y cambian no solo para mal, sino también para bien…

Creemos que conocemos inclusive nuestro interior y todas sus aristas por dentro, y a veces ni eso conocemos… la ventana cerrada, ¿quién sabe que habrá cuando se abra?

El peligro de permanecer bajo el mismo esquema es ese, convencerse que no hay más nada…

Muy engañoso es el corazón, ¿quién lo conocerá?, cuan ciertas son estas palabras.

Estoy convencido que uno de los mayores errores que se comenten en la vida es pensar que sabemos cómo va a reaccionar nuestro corazón ante lo que nos sucede en la vida…

Una clave para saberlo son las puertas que dejamos abiertas, las ventanas, llamadas sueños, no digo expectativas, esas que se depositan en otros; me refiero más a aquello que serías capaz de hacer, las montañas que te atreverías a escalar o derribar… los mares que cruzarías nadando o que por encima te atreverías a volar… Las ideas con las que podrías bregar, lidiar o derribar… los sentimientos con los que podrías luchar, los odios que podrías contener o desechar, y ¿por qué no? , los amores que estarías dispuesto a dejar, soltar… y lo más interesante que ahora se me ocurre, dándole la vuelta , ¿a quién no le ha pasado que al dejar un amor, al soltarlo al viento y dejarlo ir, incluso al desecharlo y hasta despreciarlo, al ver lo lejos que iba en aquel horizonte donde todo se va empequeñeciendo, fue sintiendo al mismo tiempo como también ese amor se llevaba consigo una gran parte del corazón dejándolo solo, incompleto… son esas cosas que no se prevén… y que nos sorprenden tanto…

Ah la vida! a veces ni se sabe qué o a quién quiere el corazón.  A veces ni se sabe que la mente busca aventuras locas, libertades diferentes;  pero resulta que el corazón es tan feliz en una playa tranquila con olas calmadas trayendo en si el aroma de la brisa…

¿Quién sabe lo que hay a la vuelta de la esquina?  No solo ante lo que se aproxima,  desconocido, sino también es bueno agregar lo que creemos tener completamente medido…


 

Pensar en la muerte...

abril 30, 2016


Una de las meditaciones más recurrentes entre los monjes budistas es contemplar la muerte, incluyendo la de su propio cuerpo (algunos monjes observan fotos de cadáveres). Los budistas saben algo que todos sabemos: que la muerte es inevitable, pero tienen especial conciencia en algo que nosotros olvidamos: que en este mundo todo es impermanente y no hay mucho que ganar apegándonos a nuestro cuerpo o a nuestro ego.

Para los budistas nacer en un “cuerpo de ocio”, como le llaman, es una bendición puesto que permite acercarse a la liberación (existen en su visión del mundo numerosas otras posibles encarnaciones, las cuales nos facilitan esta labor de alinearse con el Dharma). A partir de esto me hago una pregunta secular que todos podemos hacernos: “¿Estoy haciendo uso apropiado de mi escasa y preciosa vida?”. La muerte nos llama a desbrozar el camino y concentrarnos en las cosas que verdaderamente tienen significado. Todos hemos visto esas películas en las que el protagonista que sabe que va a morir se transforma y hace lo que siempre quiso hacer. Más allá del cliché, todos estamos en esa apremiante situación. Meditar sobre ello es la única forma de encontrar esa energía medular.

Para contrastar la gran división que parte en dos nuestra vida cotidiana, puedo comparar estadísticas sobre la satisfacción que obtuvo un grupo de mujeres en un estudio. Pese a que estas mujeres estadounidenses recibieron mayor satisfacción de actividades como meditar, rezar o alguna otra actividad de tipo espiritual que ver televisión, esto no les impidió pasar cinco veces más tiempo viendo TV que haciendo una actividad ligada a lo primero. El ejemplo es ilustrativo y creo que puede extenderse a otros países y a otras actividades. Ya sea que pasemos mucho tiempo en Internet y entonces no le dediquemos el tiempo a esas lecturas que nos dejan verdaderamente satisfechos o a las caminatas por el bosque que sabemos que nos hacen tanto bien.

Lo anterior es sintomático de lo que me parece es el gran problema del hombre occidental: una falta de disciplina, especialmente una disciplina orientada al trabajo de su propia conciencia; la falta de disciplina se traduce en una impotencia: sabemos que hay ciertas cosas que debemos de hacer estar más tranquilos y mejorar nuestra vida pero no las podemos hacer porque somos víctimas de nuestros malos hábitos y apetitos. Encontramos mucha disciplina cuando se nos obliga o tenemos una motivación económica, pero difícilmente cuando no existe una autoridad ni algo inmediatamente tangible (como un premio material). Nos cuesta trabajar sobre el vacío, sobre lo indeterminado, hacia un bien interno que no puede forzarse, la diferencia entre un hombre sabio y uno ignorante es que el primero hace con gusto lo que el segundo sólo hace cuando lo obligan a hacerlo. Bien se pudo haber referido a una práctica como la de meditar todos los días sobre la muerte. Esto no debe ser una pena, sino una serena alegría.

Nuestra preferencia al fácil (y en muchas formas deprimente) entretenimiento no refleja una preferencia verdadera por este tipo de contenidos y distracciones. Refleja un estado mental distraído, internamente dividido y deficiente en cierta forma: Pasamos mucho más tiempo pensando en el pasado y en el futuro que en el presente; estamos mentalmente en un lugar y físicamente en otro. Sin esta conciencia, ilusamente desperdiciamos el momento presente en actividad de bajo valor.

Meditar sobre la muerte es una actividad de alto valor. Contrario a lo que uno esperaría, contemplar la muerte no hace que la gente gaste más su dinero (la idea de que no hay mañana y entonces gastemos todo hoy no parece aplicar a la conciencia de la muerte). En realidad esto se explica fácilmente: pensar en la muerte nos coloca en un estado de conciencia de la esencia, y el dinero no es realmente importante. También desafiando prejuicios, la muerte no hace a las personas más serias, sino las hace sintonizar con mayor sensibilidad el humor. Y es que la risa proviene generalmente de no tomarnos las cosas demasiado en serio, y ante la muerte, nuestras preocupaciones mundanas dejan de parecer tan importantes.

Pensar en la muerte es una forma de aligerar nuestro paso por la Tierra, liberándonos de todo lo irrelevante antes de que sea un peso paralizante además de absurdo, ya que la muerte infaliblemente nos lo arrebatará. Esto nos lleva a nuestra propia tradición filosófica. Para Sócrates, la filosofía era esencialmente una meditación sobre la muerte, un entrenamiento diario encaminado a purificar el alma para que pudiera liberarse de la prisión de la materia. 

En los antiguos misterios, como los de Eleusis, los neófitos atravesaban una especie de recreación de su propia muerte con el fin de producir una transformación en su conciencia. La muerte era (y es) la más poderosa herramienta para dirigir la conciencia a la contemplación de los valores e ideales que trascienden la banalidad y la vanidad. Más allá de que creamos en la inmortalidad del alma o en la continuidad del karma o no, la muerte tiene la función esencial de llevarnos a la profundidad, de acercarnos a una región desde la cual no podremos actuar más que desde y hacia lo necesario y entonces no tendremos tantos pensamientos insignificantes que nos distraigan.


 

lealtades familiares inconscientes

abril 30, 2016

Repetir las acciones, las fechas o las edades que han conformado la novela familiar de nuestra línea sucesoria es una manera de mantenernos fieles a nuestros padres, abuelos y demás antepasados, una manera de seguir la tradición familiar y de vivir conforme a ella. Esa lealtad es la que empuja a un estudiante a suspender el examen que su padre nunca aprobó, movido por un deseo inconsciente de no sobrepasar socialmente a su progenitor; o a seguir con la profesión de su padre, ya sea fabricante de instrumentos musicales de cuerda, notario, panadero o médico. O, en el caso de las mujeres de una misma familia, a casarse a los dieciocho años y tener tres hijos, todas niñas o todos niños. A veces, esta lealtad invisible sobrepasa los límites de lo verosímil y, sin embargo, se repite. ¿Conoces la historia de la muerte del actor Brandon Lee? Murió en medio de un rodaje porque, desgraciadamente, alguien olvidó una bala en un revólver que tenía que estar descargado. Ahora bien, justo veinte años antes de este accidente, su padre, el famoso Bruce Lee, murió de una hemorragia cerebral en pleno rodaje de una escena donde si personaje supuestamente moría de un disparo lanzado con un revolver que se suponía que no estaba cargado.

Mantenemos, literalmente, una poderosa e inconsciente fidelidad a nuestra historia familiar y nos da muchísimo miedo inventar algo nuevo en la vida. En algunas familias, vemos que el síndrome del aniversario se repite, en forma de enfermedades, muertes, abortos naturales o accidentes, durante tres, cuatro, cinco, ¡y hasta ocho generaciones!

Sin embargo, existe una razón más oscura por la que repetimos las enfermedades y los accidentes de nuestros antepasados. Si toma un árbol genealógico y los accidentes de nuestros antepasados. Si toma un árbol genealógico cualquiera, verá que está lleno de muertes violentas y adulterios, anécdotas secretas, alcohólicos e hijos bastardos. Todo esto son cosas que uno esconde, heridas secretas que uno no quiere mostrar. Ahora bien, ¿qué sucede cuando, por vergüenza, por conveniencia o por proteger a nuestros hijos o a nuestra familia, no hablamos del incesto, de la muerte sospechosa o de los fracasos? El silencio alrededor del tío alcohólico creará una zona de sombras en la memoria de un hijo de la familia que, para llenar el vacío y las lagunas, repetirá en su cuerpo o en su vida el drama que han intentado ocultarle. En una palabra, será alcohólico como el tío. (…)

Pero, esa repetición implica que el chico debe saber algo de la vergüenza familiar y que ha debido oír hablar del desgraciado tío, ¿no?

¡Claro que no!  Hablar no es necesario para comunicarse; los estudios sobre la comunicación no verbal y el lenguaje del cuerpo demuestran que los seres humanos nos comunicamos a través del lenguaje pero también con el cuerpo, los gestos, el tono de voz, la respiración, la actitud, el estilo de vestir, los silencios, la evasión de determinados temas… La vergüenza, al igual que el secreto, no necesita ser evocados para pasar de generación en generación y venir a perturbar a un eslabón de la familia, un eslabón directo o indirecto, o alguien indirectamente relacionado con la familia o que actúe por lealtad familiar, por identificación. (…)

¿Se podría evitar? ¿Puede alguien escapar a la repetición y dirigir libremente a su propia historia?

Para evitar la repetición, es necesario tener conciencia de ella (…). Si el origen del dolor o de la enfermedad está cerca de la conciencia, el mero hecho de visualizar la historia del golpe, seis o siete generaciones, es decir colocarla en el árbol genealógico, en su contexto psico-político-económico-histórico a los largo de los años y, bruscamente, darse cuenta de las repeticiones, puede bastar para crear una emoción lo suficientemente fuerte como para liberar al enfermo del peso de las lealtades familiares inconscientes.


 

Cada uno escribe su propio destino

abril 26, 2016



Hoy necesitaba releer este viejo escrito dedicado a mi persona, para recordarme mis objetivos y mis metas, reforzar mis decisiones, respirar hondo, juntar aire para seguir luchando y seguir andando por el camino que nos ha trazado la vida.

¡No! Ni se te ocurra dar un solo paso atrás. No después de todo lo que has conseguido. Mira dónde estás, echa la vista atrás y compruébalo tú mismo: has llegado lejos, mucho más lejos de lo que te creías capaz. No tires todos estos meses de esfuerzo por la borda. Sabes que todavía puedes hacer mucho más. Yo lo sé.

¿Y para qué? ¿De qué sirve todo este esfuerzo si tarde o temprano no podré resistirlo más y todos esos “logros” se desvanecerán quedando reducidos a otro fracaso para la colección? 

Cuanto más alto suba, más dolerá la caída. La inevitable caída. Solo lograré decepcionarme a mí mismo, y eso es lo último que necesito. Ya no puedo seguir cargando con este peso. Tan solo quiero cerrar los ojos y dejarme caer… Sería mucho más sencillo, pero ¿no estás harto de ir siempre por el camino fácil? Sabes de sobra que no serás feliz si te rindes. Llevas mucho tiempo encerrado en este pozo, dejándote caer más y más abajo hacia el infinito abismo que te llama sin descanso. 

Y poco a poco, has conseguido subir. Ya estamos cerca, ¿no quieres ver qué hay ahí fuera? ¿Qué se siente escapar de este inframundo de autodestrucción?

No, ese mundo no está hecho para mí. Lo siento, pero nunca conseguiré llegar al nivel que esperan de mí allí… No mientras sigas encerrada aquí abajo. Pero cuando subas, cuando salgas a la superficie ya lo habrás conseguido, y quizás no sea tan difícil como parece. Pero no lo sabrás hasta que no lo intentes.

Es que tengo miedo. Tengo miedo de pelear para conseguirlo y fallar en el último momento. Tengo miedo de morir en el intento, de tratar de subir y acabar cayendo más bajo. Prefiero rendirme, entregarme en manos del destino ahora que todavía me queda algo de dignidad. Y dejar que pase lo que tenga que pasar.

Lo sé, yo también tengo miedo a fracasar. Pero por una vez, quiero correr el riesgo. No quiero que mis miedos me sigan dominando. De nada te servirá quedarte de brazos cruzados. No existe el destino. Si no peleas, te quedarás aquí, seguirás hundiéndote más y más en tu propia miseria, eternamente. No esperes una solución milagrosa porque no va a llegar.

No quiero una solución milagrosa, quiero descansar, esta batalla es absurda y quizás esa miseria de la que hablas sea lo mejor a lo que puedo aspirar en esta vida. Quizás sea mi destino permanecer abajo. Y lo prefiero así, al menos ya conozco mi patético mundo y sé cómo sobrevivir aquí.

No, sabes perfectamente que puedes conseguir cualquier cosa que te propongas. Cada uno escribe su propio destino día a día, nada está decidido. Nada. No sobrevivirás en este infierno al que llamas vida, te cansarás como siempre te cansas, odiaras tu maldita realidad como ya la odias, y terminarás suicidándote o dejándote morir. Por eso debes salir cuanto antes. Porque tú sabes cuánto duele perder a alguien y saber que ha muerto por su propia voluntad, y no quieres que las personas que amas tengan que sentir ese dolor en su carne, como tú lo sentiste. Date una oportunidad. Mira hacia adelante, ahí tienes tu meta, y no es inalcanzable. Paso a paso la alcanzaremos. Mientras sigas andando, hay esperanza.



 

no puedo reescribir mi historia

abril 26, 2016



Independientemente del motivo que nos esté ‘atando’ al pasado, el problema está en que mientras vivimos nuestro presente añorando ‘lo maravilloso que ya pasó’ o sufriendo por lo que nos causó dolor, se nos está pasando la vida, como se nos pasa el agua entre los dedos cuando intentamos retenerla. Es así como perdemos la posibilidad de vivir y disfrutar un presente diferente, ¡siendo el presente lo único que tenemos! Porque el pasado ya pasó, no lo podemos cambiar, y el futuro no sabemos qué nos traerá. En ese sentido, el presente que vive cada persona puede ser distinto independientemente del pasado ya vivido. 

Me gustaría regresar al principio y empezar de cero. Hacerlo todo otra vez, pero distinto. Arreglaría tantos errores, cambiaría tantas decisiones...Pero no puedo reescribir mi historia. De todas formas me gusta pensar que no hay mal que por bien no venga, y que de cada uno de esos errores puedo sacar algo positivo. En esta vida de todo se aprende algo, y hay lecciones que son necesarias, aunque duelan.
Al fin y al cabo,hoy soy lo que soy porque me equivoqué mucho pero aprendí más, tropecé mucho pero me levanté más (y tendré que seguir haciéndolo). Creo que la vida es bastante justa, o lo ha sido conmigo, porque cada vez que perdemos algo, obtenemos algo a cambio. Yo he perdido el tiempo, he desperdiciado años de mi vida, he maltratado mi cuerpo y mi salud, he dejado escapar oportunidades y he perdido familia y amigos...

Pero también he ganado mucho. He encontrado amistades increíbles, he crecido y he aprendido lecciones que de otra forma no habría aprendido. He vivido experiencias nuevas, he alcanzado metas y me he conocido mejor a mí mismo.Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, y ahora entiendo que es verdad.

Hace poco alguien me dijo que puede que todo lo que he pasado, todas las veces que me he equivocado y todo ese dolor... puede que algún día me sirvan para ayudar a alguien que pase por algo parecido. Quién sabe, pero la idea me gusta. Supongo que después de todo, puedo sacar muchas cosas buenas de algo tan horrible.

Y visto así, la cosa cambia. Si tuviera de verdad la posibilidad de volver al pasado y cambiarlo, probablemente no lo haría. Sí, podría ahorrarme muchos malos ratos y ahorrárselos a mi gente... pero creo que la mayor parte de las cosas que la enfermedad me quitó, estoy a tiempo de recuperarlas.

¿Quién no tiene heridas de guerra? Todos tenemos monstruos contra los que pelear. Las batallas perdidas también nos fortalecen o nos enseñan algo. Las heridas con el tiempo cicatrizan, se curan, dejan de doler. Se convierten en historias y nada más. Desaparecen. En cambio, las lecciones aprendidas se graban a fuego en la memoria y nunca dejan de ser útiles. Y´a mí, eso ya no me lo quita nadie.

 

y se me ocurrió escribir esta carta

abril 26, 2016



La noche de ayer y después de recibir un email de Jennifer, estaba pensando en esa época, tan lejana, cuando aún no había dejado de ser un niño, y daba mis primeros pasos en el camino de la adolescencia. En lo difícil que fue caminar solo sin tener en quién apoyarme, y en lo mucho que me habría ayudado tener a alguien que me advirtiera en dónde me estaba metiendo... y se me ocurrió escribir esta carta a Jennifer diciéndole todo lo que me diría si tuviera la oportunidad de hablar con mi yo de trece o catorce años. Y esto es lo que salió!

Lo sé, sé que estás asustada y confundida. Créeme que te entiendo, que conozco la impotencia que te quema las entrañas, la rabia que te consume, la traición que te escuece y el dolor que intentas disimular. Creías que vivías en una fortaleza con murallas infranqueables, y hoy las has visto derrumbarse ante tus ojos. Te han mentido a la cara para luego apuñalarte por la espalda, y justamente aquellas personas que pensaste que jamás te fallarían. No podrías estar más decepcionada, ni sentirte más sola. Necesitas a alguien pero no sabes a quién acudir, y no paras de machacarte y culparte por algo que no has hecho. Pero oye, te prometo que todo va a salir bien, aunque ahora solo veas un horizonte negro.

No permitas que una mala experiencia te hunda, no pienses que todo el mundo es igual. Hay personas que demostrarán ser Amigos de verdad si se lo permites, y están más cerca de lo que crees. No desconfíes de todos, pero tampoco regales tu confianza a cualquiera. Aprende a discernir quién se la merece y quién no. No te guardes todo lo que sientes y te lastima, o acabará pudriéndose dentro de ti, pero elige muy bien con quién lo compartes. 

Ten el valor de pedir ayuda cuando no puedas llevar la carga sola. A veces hay que dejar el orgullo a un lado y ser humildes, lo cual no te hace más débil. Reconoce tus errores, aprende de ellos y pide perdón. Siempre se aprende de los errores, tanto de los propios como de los ajenos. Por eso, cada vez que te hagan daño, graba una lección en tu memoria y no vuelvas a caer en el mismo error o la misma trampa. 

No dejes que te pesquen dos veces con el mismo anzuelo. Quédate con lo positivo y desecha lo demás, perdona a quien lo merezca y nunca eches en cara algo que ya hayas perdonado. Recuerda que no tienes ningún derecho a juzgar. Ten en cuenta que el errar es humano. Tú también te vas a equivocar, y muchas veces. Acéptalo, no eres perfecta y nadie lo es. Deja de intentar gustarle a todo el mundo porque solo conseguirás frustrarte. Sé tú misma, pero sigue haciendo lo posible por mejorar cada día, sigue puliendo cualquier defecto que notes en ti y crecerás como persona. Y cuando falles, recuerda que eres humana y tienes derecho a equivocarte, pero nunca te des por vencida, da lo mejor de ti y te sentirás satisfecha. 

Nunca te machaques pensando "que habría pasado si..."  Te repito, cuando algo te salga mal acéptalo, aprende, perdónate y pasa página. Haz borrón y cuenta nueva tantas veces como sea necesario.

No siempre va a ser fácil. El camino se pondrá cuesta arriba y encontrarás obstáculos que quizás creas que no puedes superar. No te engañes. Puedes, SIEMPRE PUEDES, no importa lo que venga. Aunque no lo creas, el camino está hecho a tu medida, y si alguna vez sientes que una prueba te viene grande, es porque alguien ahí arriba sabe que puedes llegar a más de lo que imaginas. Tu mayor obstáculo eres tú misma. Si te dices que no eres capaz, no lo serás. Por eso tienes que confiar en ti  y plantarle cara a tus inseguridades. Recuerda que no es valiente quien no le teme a nada, sino quien se enfrenta a sus miedos.

Abraza mucho, escucha más de lo que hablas, piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca y elige con cuidado las palabras y el tono. Haz oídos sordos a palabras necias, no dejes que comentarios superficiales te tiren abajo. No creas todo lo que escuches, y nunca lo repitas si no estás segura. 

No prometas nada que no estés segura de cumplir. Nunca traiciones, nunca reveles un secreto que te confíen. No dejes que otros decidan por ti. Y no tomes grandes decisiones precipitadamente, menos si estás enfadada. Marca desde ya tus metas más importantes y lucha por ellas. 

No abandones tus sueños. Y sobre todo quiérete mucho, muchísimo. Tienes un montón de cualidades y cosas buenas que compartir, no te las guardes para ti. Mira a tu alrededor, concéntrate en todo lo que tienes y no en lo que has perdido. Aunque todavía no lo sabes, tienes muchísima fuerza de voluntad. 
Por favor, utilízala bien, y verás que todo mejora pronto. Te lo prometo. 

Confío en que sabrás hacerlo bien.

Tu padre.


 

¿A mí? ¿A mí? ¿Por qué a mí?

abril 19, 2016
Sólo tardé unos segundos en aceptar el diagnóstico y en ese instante experimenté una felicidad que nunca había sentido hasta ahora. Iba a tener el honor de formar parte de ese grupo de personas a las que tanto admiro, que sacan coraje de donde parece que no lo hay y lo muestran al mundo.

La vida me ha ofrecido una grandiosa oportunidad de aprender y de crecer, aquí y ahora con este máster, con este proyecto, con esta asignación que es CURARME y que hoy acapara mi máxima atención. No es una interrupción a mi vida ni un freno en mis planes. Es un nuevo rumbo que quiero vivir a tope y del que voy a sacar todos sus frutos. Estoy impaciente por ordeñar cada día que comienza.

Mi vida de familia se ha transformado. En casa me conmueve cómo se vuelca conmigo, cada minuto, cada segundo. Ella es quien realmente están viviendo y soportando mi enfermedad. Sólo me sale una palabra del corazón y es ¡¡¡GRACIAS!!!.

Los caminos de mis  hermanas, y el mío se han unido. Hemos entrado de nuevo en nuestras vidas respectivas. Y donde antes veía recelo, barreras y malentendidos ahora sólo veo unos grandísimos corazones. Además me divierto muchísimo con todos y cada uno de ellos, que en su diversidad y a su manera me están dando lo mejor de si. También estamos llevando a cabo unas colaboraciones muy fructíferas. Todo tiene un enorme sentido.¡Y que decir de mis amigos, que desde todas las partes del mundo me mandan unas letras de ánimo y aliento en sus email!.

Hay personas, que ni me podía imaginar, que me están mandando su cariño. Es curioso cómo nos “tocamos” entre nosotros en nuestras vidas sin saberlo. Hay tantos amigos que me ofrecen nuevas terapias y técnicas, nuevos libros. Siento que se me presenta un fecundo período de conocimiento.

¿Y qué decir de todas esas personas que rezan por mí y piensan en mí durante sus oraciones? ¡Qué gran responsabilidad de agradecimiento se posa en mis hombros!

Y en estos momentos pongo a Dios por testigo de que nunca jamás en la vida diré que “me siento solo”, “no tengo amigos” o “me siento miserable”. Eso sería ir en contra de la naturaleza de la vida. Hoy, siento y sé que cada uno de nosotros formamos parte de un cuerpo superior en el que todos estamos conectados y cuando una parte de ese cuerpo está más débil el resto vibra. Yo también sabré vibrar mucho más a partir de ahora.

En cambio, ¿Cuántas veces vibramos por cosas no importantes? ¿Somos conscientes de la enorme cantidad de metas y estímulos triviales que nos creamos y aceptamos y que nos generan tanto stress? ¿Es tan real esa ansiedad que nos atenaza? ¿Es tan real esa culpa que nos abruma? Todo eso nos mata.

He aprendido a ser Yo, a ser “Yo soy”. Me he dado cuenta de que había llevado una vida alocada en la que había adoptado muchos roles en ambientes dispersos y desconectados. Eso me creaba barreras, eso me negaba como persona. Eso era matarme. Ahora “Yo Soy” esté donde esté, no tengo barreras. Formo parte de una energía ilimitada. Me siento capaz de llevar a cabo cualquier visión que me plantee en este planeta.

Estoy viviendo una experiencia mágica de transformación espiritual. Ahora entiendo al alquimista que transforma el dolor en paz, la paz en alegría y la alegría en amor.

Estoy completamente preparado para todo lo que vaya a venir y sé que sobrevendrán dolores y molestias en el cuerpo pero nunca sufrimiento. Todo sufrimiento es un juicio, es aceptar la condición de que se es víctima y yo eso jamás lo haré. En cambio, el inevitable dolor físico que se acepta, se siente en todos los poros y se ofrece, nos brinda la oportunidad de transmutarlo en despertar espiritual.

Yo soy al 100% responsable de lo que me pasa. Ha sido mi mente quien me ha confundido y me ha metido en esto. Había una falta de armonía. Quizá tenía una necesidad de crecimiento no bien madurada o una situación que no sabía cómo manejar. Esta enfermedad tiene un mensaje y al captarlo mi curación vendrá, de la misma manera en que la primavera sigue al invierno. Ya intuyo mucho de lo que me había pasado. Hay muchas maneras positivas de hacer frente a esta enfermedad.

Yo quiero recuperar el diálogo con mi cuerpo. Quiero estar con él y acompañarlo en estos momentos de debilidad. Mi cuerpo es ese amigo sabio y fiel, que siempre trabaja de manera incondicional y silenciosa para estar sano. ¡Ay hermano!, cuanto te he exigido en esas noches de trabajo, en esos platos y copas de más, en ese uso de ti como fuente de placer y objeto de consumo.

¿Cuántas veces te he dejado en último lugar dando por hecho que tú silenciosamente podías con todo?  Cuerpo amigo mío, nos curaremos juntos y a partir de ahora serás mi joya.

Bueno cuerpo mío, hermano mío, vamos a hablar tú y yo del futuro. Sabes muy bien que me voy a curar y por eso te quiero ofrecer un puente de plata honroso. Sé que has actuado con tu mejor intención, obedeciendo a los designios de mi mente. Te propongo que retires inmediatamente de mi cuerpo tus células enfermas. A cambio, conservaré en la memoria un buen recuerdo tuyo de esta etapa maravillosa. Sabes que no tienes otra alternativa. ¿Por qué aferrarte y resistirte a lo inevitable?. En pocas palabras: Gracias por entrar en mi y Gracias por salir de mi, con todo mi amor.

Esta enfermedad me ha sobrevenido en un momento en que estaba cambiando de vida y planeando una nueva etapa. Voy a incorporar todo lo que aprenda. Esta etapa será muy importante en mi vida y ya nunca jamás volveré a ser la misma persona después de vivir esta experiencia. Mi misión y mis metas serán a partir de ahora muy diferentes. Sé que me espera una vida apasionante y me ilusiona asumir mis nuevas responsabilidades. Sabré siempre cambiar y transformarme. Sé también que este futuro apasionante no me estará esperando sólo a mí. Esta ha sido un poco la enfermedad de todos y todos nos estamos transformando.

Este año me he propuesto y propongo a mi familia y amigos algo muy diferente: 1. Cerrar los ojos. 2. Crear uno o dos deseos3. Visionarlos. 4. Oírlos.5. Olerlos.6. Sentirlos.7. Tocarlos.8. Tener una fe inquebrantable de que van a suceder sin preguntarse el cómo.9. Dar gracias porque ya han empezado a suceder.10. Seguir al corazón.11. Plasmar los deseos en un sitio visible.12. Revisarlos diariamente.

Esta vez se van a materializar vamos a cambiar muchas cosas. Y ahora sólo me cabe decir GRACIAS; GRACIAS; GRACIAS

Con todo mi afecto,

Patricio Varsariah.

 

la verdadera enfermedad...

abril 19, 2016



Siguiendo el tema de la salud, y después de haber salido bien de la cirugía -cateterismo y la colocación de un stent- estoy convencido de que la verdadera enfermedad es creer que no hay salida, debemos aprender a  abrir las compuertas de los recursos interiores y construir un itinerario cotidiano en armonía con uno mismo y con el mundo que nos rodea. 

Es importante que comprendamos que, además de ser una estructura ósea que aloja a los sistemas nervioso, circulatorio y respiratorio, el cuerpo es un sistema energético que se encuentra íntimamente relacionado con la energía sutil de la respiración. Cada célula, cada sentido, cada aspecto de la conciencia forman parte de él. Cuando respiramos, la energía se distribuye a través de todo el cuerpo, circula por una arquitectura interior muy sofisticada, con miles de finos canales.  Si la energía de la respiración circula en forma pareja hacia la cabeza y hacia el corazón, nuestro cuerpo, nuestros sentidos y nuestra mente se integran y se equilibran. Si nuestro sistema de energía circula bien a través de nuestro cuerpo estamos sanos, felices, y tenemos mayor claridad mental.

Debemos proponernos a  aliviar el estrés y desarrollar el equilibrio. Uno de los primeros aspectos que toma en cuenta es lo llamo “atar la mente al cuerpo”. Si nos pasamos pensando y pensando, y nada sucede a nivel del cuerpo, perdemos la conciencia de él.  Este es verdaderamente el gran secreto: si mi mente está conectada a mi cuerpo como lo están mis manos y mis rodillas y tengo a todo mi cuerpo integrado, mis sensaciones corporales cambian. Por eso debemos reconstruimos la arquitectura interior, que significa construir una nueva oportunidad para que estas energías puedan circular. Si no, toda la energía se concentra en la cabeza. Esto sucede porque estas áreas no están comunicadas entre sí. Si efectivamente se comunican, estamos más integrados y somos mucho más saludables. Realizamos movimientos físicos conectados con la respiración porque esta permite hacer que las tensiones circulen, se reciclen. El dolor emocional y las frustraciones de la vida se dan porque la energía está bloqueada. Si logramos desbloquearlas, tendremos más energía disponible y más posibilidades de alcanzar lo que nos proponemos. 

La inactividad del cuerpo y de la mente puede hacer que la energía se estanque, creando el caldo de cultivo para la enfermedad. En un cuerpo activo, hay menor probabilidad de que la tensión bloquee el flujo de energía. La actividad física, cuando se realiza con total concentración y pocos pensamientos, es un método sanador en sí mismo. 

A veces la sanación corporal no es posible. Sin embargo, sí lo es la sanación mental y espiritual, aún en el último momento de la vida. Cuando mantenemos ese sentimiento de que no tienes salida: ésa es la verdadera enfermedad. Pensar que se tienen opciones es sanador. Desde esta perspectiva aun en enfermedades físicas hacer re-circular toda tu energía también lo es. 

En términos sencillos, es un tipo de psicología positiva que se propone obtener lo mejor de nuestras vidas. En el pasado la psicología solamente veía los problemas, en cambio, el positivismo busca las posibilidades de cada persona; en esta búsqueda es inevitable el encuentro con los obstáculos y dificultades.  Todos tenemos heridas que funcionan como motores en la vida. Sufrimos situaciones conflictivas actuales que están ligadas a esas heridas, pero debemos liberarnos de ellas, esas tensiones están en el cuerpo, y si haces suaves movimientos e incorporas el sentimiento de relajación y gradualmente vas incorporando la respiración, logras la circulación de toda aquella energía detenida. 

Siempre hay una historia personal, pero en donde ubicamos el eje es en la circulación de energía. Cada persona debe descubrir en sí misma su propio conocimiento, porque todo está en nuestro interior. Esta sabiduría nos pertenece como la humedad al agua. Cuando nos conectamos con ese recurso interior la mente se vuelve clara, y nos damos cuenta de que este tiempo que nos es dado vivir en la tierra como seres humanos nos provee de todas las oportunidades que necesitamos para hacer lo mejor de nuestras vidas. En Occidente tenemos dificultades para alcanzar este estado de integración, porque solo ejercitamos los pensamientos, sin mirar todo lo otro que nos estamos perdiendo, que es muy creativo. Una parte de nosotros no está participando. Los sentimientos son más lentos que los pensamientos, no van tan rápido y a veces suprimimos aquello que sentimos. La exclusión es el problema, excluir nuestros sentimientos y emociones. En un plano ideal ambos están equilibrados e integrados y generan armonía interior. Sin embargo, en la práctica suele ocurrir que la inteligencia y el sentimiento no se llevan bien, lo cual conduce al desequilibrio. No es fácil reintegrar el pensar y el sentir: podemos usar nuestro intelecto como brújula mientras anulamos nuestros sentimientos, o lo contrario. 

Los pensamientos se mueven velozmente, empujando y tironeando y exigiendo nuestra atención. Muy por debajo del carnaval del mundo del pensamiento, y escondido dentro del cuerpo, yace el paisaje sutil del sentimiento. Los sentimientos son tímidos y tienden a permanecer en segundo plano.  Cuando integramos el pensar y el sentir y ampliamos la dimensión espiritual de nuestra vida, tomamos conciencia de la impermanencia como una característica de la existencia misma, aceptamos el desafío de vivir con esas verdades y comenzamos a florecer como seres humanos.

Finalmente : en un estudio reciente en la Escuela de Medicina en Atenas, Grecia, se encontró que beber 3 a 4 tazas de té verde regularmente tiene beneficios para el corazón y la salud arterial. Son ampliamente conocido los beneficios del té verde como remedio natural y cada día mas estudios lo comprueban.


 

tiene un costo hipotecario y un día llega la factura.

abril 19, 2016



De mi experiencia personal. Es muy importante escuchar los síntomas: los mensajes del cuerpo. Me duele la cabeza. Tengo acidez de estómago. Me duele la espalda. Claro, todos sabemos que son síntomas. Un síntoma es una manifestación física o incluso emocional que nos hace tomar conciencia que algo anormal está pasando. Lo que sucede es que el cuerpo es tan noble y resistente que simplemente nos hemos acostumbrado a tener síntomas a lo largo de la vida. Es algo común. Es decir con el tiempo las personas terminamos conceptualizando al síntoma como algo, en virtud de su frecuencia, simplemente normal, y resulta que no lo es. Es más, cuando el cuerpo se cansa de enviarnos mensajes a nuestra conciencia a través de los síntomas estos aumentan de intensidad y/o frecuencia y finalmente consultamos al médico. 

Así cuando como pacientes relatamos nuestros síntomas al médico, este sin "sentir" esos síntomas, formula un posible diagnóstico. Vale decir que para lo que para n osotros como pacientes es un síntoma para el medico se denomina "información". Así los médicos piensan en los síntomas, planteándonos diagnósticos posibles, formulándonos un plan de estudios y finalmente estableciéndonos una estrategia terapéutica. El problema es que, muchas veces, debíamos haber llegado antes a la consulta y en consecuencia el medico realizar un diagnóstico tardío que no pocas veces disminuye las posibilidades terapéuticas y modifica negativamente el pronóstico.

Ahora bien, ¿El porqué de los diagnósticos tardíos?. Porque Tu que me lees o Yo que escribo consideramos a los síntomas como nos habíamos  acostumbrado a hacerlo, como si fueran normales y la verdad es que los síntomas son el lenguaje que el cuerpo tiene para avisarnos que algo malo sucede y en tanto ellos son una "información". En consecuencia si no tomamos conciencia sobre esa información no podemos actuar a tiempo. Si nos acostumbramos a considerar a los síntomas como "información" y no simplemente como síntomas estaremos "escuchando" los mensajes del cuerpo. Así nos convertiremos en el médico que tenemos más cercano que es justamente lo que quiere nuestro cuerpo.

Tomemos por caso el cansancio. Todos creemos que el cansancio es simplemente cansancio. Es más, ni siquiera lo consideramos como síntoma, y resulta que es uno de los síntomas más frecuentes e importantes. Y , no solo es un síntoma, es "información" que nos indica que estamos sobrecargados, que la carga supera nuestra resistencia y nos pide que actuemos para revertir ese proceso de desbalance permitiendo la recuperación psicofísica para volver a la normalidad. Pero claro, como el cuerpo es tan noble y resistente abusamos de él y seguimos adelante. Pero debemos tener presente que esto no es gratis, tiene un costo hipotecario y un día llega la factura.

Al comienzo escribí sobre tres síntomas frecuentes, el dolor de cabeza, la acidez de estómago y el dolor de espalda. Es probable que para el dolor de cabeza tomemos un analgésico, para la acidez un antiácido y para el dolor de espalda un relajante muscular sin pensar que se tratan de algo más que simples síntomas, debemos percibirlos como "información" o mensajes que el cuerpo nos envía para avisarnos que algo malo o incorrecto sucede y que simplemente tomemos conciencia además de un medicamento de venta libre, que solo debiera usarse ocasionalmente y por corto tiempo.

El cuerpo siempre nos habla y nos envía información. Al principio lo hace en voz baja, si no lo escuchamos va aumentando el tono y volumen del mensaje hasta que nos termina gritando para que lo escuchemos.

En definitiva lo que quiero transmitir como consejo - siendo el primero que debo poner en practica - es que si tenemos un síntoma es porque algo lo provoca y en tanto el síntoma se repita deberíamos "urgente" motivar la consulta médica precoz. Un síntoma es información y si sabemos escuchar los mensajes del cuerpo la consulta médica precoz nos brindara la mejor oportunidad terapéutica. Espero que este consejo les resulte útil y como me dicen continuamente, Yo soy bueno para aconsejar y muy malo para ponerlo en practica, pero la factura recibida en estos últimos tiempos me ha llevado a cambiar de actitud si quiero llegar al final de mi viaje en buena forma.


 

el padre de todos los temores

abril 19, 2016
La enfermedad es la manifestación, es consecuencia de algo que está en desarmonía con nosotros, hay que buscar la causa y sanar desde ahí, desde las emociones, desde nuestro campo mental y aprenderíamos sus lecciones, para sanarnos desde adentro. Dos emociones básicas dan colorido a nuestra vida: el amor y el temor. Así como la ausencia de la luz genera la sombra, la falta de amor es la madre del temor. 

El amor afianza al interior la confianza, de la que nace el sentimiento de seguridad. En esta seguridad nos auto afirmamos, nos reconocemos, nos amamos. En el amor, las emociones destructivas se disuelven: con una pizca de ese amor, que en nuestro corazón es alegría, ninguna emoción se queda retenida, y por la misma razón no asume características destructivas. El temor puede ser el de perder, el de no dar la medida, el de no ser queridos. 

Todas esas variedades de temor están relacionadas con un temor mayor: el miedo de morir. Sin embargo, la posibilidad de morir con alegría, esa muerte digna de quien vive el final de sus días como un nuevo amanecer, nos lleva a replantearnos la creencia de la muerte como el final de la vida. Se muere el cuerpo, es cierto, pero cuando reducimos la vida a la dimensión del cuerpo, terminamos creyendo que al morir el cuerpo se acaba la vida. Y es que el miedo de morir, que es el padre de todos los temores, parte de esa confusión de la vida con el cuerpo. Sería sin embargo absurdo, que más de quince mil millones de años de evolución terminen para nosotros cuando muera nuestro cuerpo. 

En una óptica religiosa se considera la continuidad de cada vida en la gran corriente de la Vida Una. Si sólo pudiéramos vislumbrar que la conciencia trasciende al cuerpo - como lo intuimos por los relatos de aquellos que han sobrevivido a la experiencia de una muerte clínica - cambiaría nuestra cultura de la muerte y se llenaría de un sentido trascendente nuestra vida. 

Si ya no existe esa muerte concebida como un final, eso que hoy creemos que es la muerte, sería sólo la desaparición de la forma o la apariencia. Es como si la vida entonces fuera el viaje de la conciencia. El hecho de confundir la vida con el cuerpo nos ha llevado a confundir el músico con su instrumento. Lo cierto es que el espíritu es música, el alma es el músico y el cuerpo el instrumento. Cuando se destruye el instrumento, no desaparece el músico ni la música, aunque ya no los podamos escuchar. 

La principal estrategia para vencer el miedo de morir es saber de veras, que la vida no termina, que a la vida no se le puede poner precio, que para vivir no es necesario agotar la copa del placer hasta el dolor, y que el amor no se acaba con el cuerpo, porque el viaje del espíritu que nos habita es un viaje eterno. 

Comprender científicamente la muerte cambiaría nuestra vida de tal forma, que incluiríamos la muerte, al igual que el éxito y el fracaso, en el presupuesto de nuestra existencia. Otra cultura de la muerte nos haría a todos comprender que no se mata la vida porque la vida no es el cuerpo. Si supiéramos de veras que la vida es mucho más que un cuerpo no le pondríamos precio, no existirían ni chantajes, ni extorsiones, ni secuestros. No lucharíamos tanto contra la enfermedad y aprenderíamos sus lecciones, para sanarnos desde adentro. Si supiéramos que este cuerpo es un precioso instrumento del alma en su tarea de aprendizaje, de seguro que estaríamos más contentos disfrutando de él como el viajero que disfruta de la embarcación en que navega por el océano de la creación. 

Admitir que la vida es sólo una consecuencia de un cierto ordenamiento crítico de moléculas, es como creer que las personas que vemos en la pantalla del televisor son sólo consecuencia de los cristales líquidos o del movimiento de los electrones. Existe alguien que por nuestros ojos mira, alguien que nos habita y toma posesión de nuestro cuerpo cuando nacemos, alguien que emprende el viaje de regreso cuando morimos: es el Alma, el músico, el intérprete de ese precioso instrumento que es el cuerpo. Vivida desde el alma, la muerte no es nada más que una transición, el proceso a través del cual la crisálida va naciendo al despliegue de sus alas. 

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
Te deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia.

 

La fuerza del pensamiento...

abril 17, 2016



Cada pensamiento, cada atención, cada vibración, cada tensión, te transporta inexorablemente donde piensas consciente o inconscientemente querer ir. Es la Ley de la Atracción en funcionamiento, y es ineludible. Ese es el momento de comprender si lo que te ha “movido” es un instinto de intuición interior o una simple satisfacción de irritación material. Utiliza tu sistema de Guiado Emocional para saber si ese pensamiento es positivo o negativo para ti. Cualquier cosa que estés sintiendo es un perfecto reflejo de lo que está en proceso de realizarse.

Cuando tuve consciencia de que mis pensamientos crean mi realidad mi vida cambió. ¿Le has tomado el peso a esto?... pues hoy es ¡hora de que lo hagas!! Hoy puedo mirar a la vida, mi vida, comprenderla desde otra perspectiva. Puedo seguir en el mismo contexto, solo que mi actitud, mi comportamiento será otro. Me puedo hacer la pregunta que me he hecho mil veces y que hoy tienen una connotación diferente: ¿qué deseo hoy para mi vida? ¿Cuál es el pensamiento que me guía para lograrlo? Este cambio de “switch” es el que yo llamo “morir” un poco a cada instante. Es dejar un estado, para pasar a otro. Dejar morir para re- nacer…Una nueva actitud dentro de mí, una nueva oportunidad para ser feliz, para hacer a otros felices. 

El darme cuenta, el “estar” conmigo es una instancia de descubrimientos, de gran riqueza interior. Y para eso tengo que crear ese instante. Busca tu espacio, en tu dormitorio a cierta hora, en el jardín o balcón, da lo mismo, solo que tú junto a tu Espíritu se den esa oportunidad de encuentro. El silencio tiene las respuestas.

La fuerza del pensamiento, el poder de las palabras. Si observas el verbo “creer” en primera persona dice: “yo creo”; y el verbo “crear” en primera persona también”yo creo”.  Nos recuerdan a cada instante que cambiemos nuestra forma de pensar, que estamos viviendo en un momento maravilloso de des-aprender todo lo que aprendimos y que nos tiene infelices hoy. Hoy estamos en el momento de re-aprender nuevamente… una nueva oportunidad para Ser plenos.

Tus circunstancias acéptalas como son, no todos merecen lo que quieren, el karma que llevamos tenemos que saldarlo y a veces las cosas que debemos aprender no son agradables pero si necesarias.. . mejor pregúntate "¿Qué puedo hacer al respecto?" Te sorprenderá como a veces lo sencillo que es solucionar un problema, una vez que dejes de pensar en él y te enfoques en resolverlo. Generalmente, las mejores oportunidades de nuestra vida, vienen disfrazadas de problemas. No importa cuales sean éstos. Por lo tanto atenta/o!! lo que parece ser "lo peor" puede ser una gran oportunidad en tu vida!

Muchas veces hemos sentido que la vida no vale la pena vivirla. En una ocasion escuché a una mujer que decía: "No quiero tener hijos, porque solo se viene a este mundo a sufrir. Y quiero ahorrarles ese sufrimiento" . Pero… ¿Realmente la vida es así? ¿O nosotros la hacemos así?. Lo que realmente te hace sufrir, no es la vida en sí… son tus expectativas respecto a cómo debería ser el mundo o cómo debería actuar tal persona. Por ejemplo, cuando te enojas con tu pareja porque no llegó a tiempo o no te expresa su amor como a ti te gustaría que lo hiciera. Entonces, lo que te daña no es tu pareja… son tus pensamientos y emociones con respecto a como debería actuar tu pareja, de acuerdo a la etiqueta del hombre o mujer perfecto que tienes. 

Si sufres porque la vida es cruel… es porque tienes un concepto equivocado de lo que realmente es. Crees que en la vida todo debería ser felicidad. Imagínate que piensas que un bosque debe ser con puras rosas, ríos limpios, venados corriendo, un sol reluciente y una suave lluvia. Pero cuando vas a uno ¡Oh sorpresa! También hay insectos, serpientes… y la lluvia ¡es un diluvio!. Imagínate sufriendo porque lo encontraste así y diciéndote "No vale la pena estar en un bosque, es horrible: serpientes, bichos ¡que horror!" ¿No tiene sentido verdad?.
En el fondo sabes que así es un bosque. No como tú pensabas que era. Lo que puedes hacer, es estar alerta contra las serpientes. También, cubrirte para que la lluvia no te moje. Y disfrutar las rosas que veas y los venados. Simplemente aceptas la naturaleza como es y no te lamentas. Te adaptas a ella. 

En la vida, es igual. Cuando la vemos como un paquete completo, en el que hay amor, muerte, instantes imborrables y fracasos dolorosos, la aceptas como es. A partir de esa aceptación, puedes adaptarte a ella. Pregúntate que capacidad dormida en ti necesita salir a flote cuando te enfrentes a un nuevo desafío. Talvez hables bien....cantas, escribes...Siempre pregúntate ¿Qué capacidades dormidas en mi tienen que salir a flote con este desafío?. El dolor y las derrotas son una gran oportunidad para replantearnos como estamos viviendo la vida. Busca un espacio diario de reflexión. Todos somos producto de nuestras reacciones ante los retos. Somos hermosas quebradas hechas por las tormentas de la vida. 




 

ver cuán vivos o muertos estamos!

abril 17, 2016



Cada uno escoge como quiere vivirse la vida. Yo opté por la vida y sus desafíos con alegría y fe porque ella me espera cada día, me ofrece nuevas propuestas a diario y la hace atractiva e interesante para mí. Es mi opción! Dialogo a diario con la vida y con la muerte, la muerte a todo aquello que renuncio, dejo atrás y me renuevo con lo que he re-aprendido, eso marca una diferencia porque sé que ella me está esperando en un día incierto como a ti y a todos... Solo sé que mis últimos momentos serán de acuerdo a lo que he vivido…. y éstos han sido de amor por todo aquello que es la vida, aceptando retos, enfrentando miedos, dejándolos atrás junto a todo lo que está fuera de mi naturaleza.

VIVIR lo he aprendido porque estoy atento a lo que me acontece, y “los errores” son parte de ella, como también aquellas cosas que no salieron como me habría gustado, y he aprendido y he sacado partido a esas situaciones, a veces me ha regalado otro resultado, uno que no esperaba, y que llamo “ganancias secundarias”… cosas afortunadas ante una situación. Soy de los que veo el vaso a medio llenar.

Existen algunos que dicen VIVIR y sólo están viviendo con la muerte a diario, olvidándose vivir porque optaron por la queja y la victimización sin avanzar, y hacen de su entorno un infierno! sin ver que los obstáculos están para ser traspasados y que los errores no existen…sólo son experiencias, y, desde que lo comprendí, todo cambió.

Generalmente nos resistimos a los cambios, porque son muertes, reemplazar un estado por otro nos complica, nos retrae y cuesta tomar una decisión: “una oruga” es una mariposa y qué es eso sino una transformación? Dejó de ser crisálida para ser una expresión maravillosa de la naturaleza: mariposa multicolor! Pues eso son los cambios, a los que tememos… a veces preferimos quedarnos con las migajas seguras en las manos, y perdernos el banquete que están enfrente de nosotros!  Yo aprendí y acepté, humildemente, que todo cambia y eso hoy es mi aventura, es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad. Comprendo que las cosas pueden y deben hacerse de otra manera, existen otras formas, ampliar la mirada.

El miedo parece tener muchas causas: miedo a la pérdida, miedo al fracaso, miedo a que nos hieran, y así sucesivamente; pero, en definitiva, todos los miedos pueden resumirse en el miedo del ego a la muerte, a la aniquilación. Para el ego, la muerte siempre está a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación con la mente, el miedo a la muerte afecta a todos los aspectos de tu vida. Por ejemplo, algo tan aparentemente trivial y «normal» como la necesidad compulsiva de tener razón en una discusión y demostrar que el otro está equivocado —defender la posición mental con la que te has identificado— se debe al miedo a la muerte. 

Si te identificas con una posición mental y resulta que estás equivocado, tu sentido de identidad, basado en la mente, se sentirá bajo una seria amenaza de aniquilación. Por tanto, tú, como ego, no puedes permitirte estar equivocado. Equivocarse es morir. Esto ha motivado muchas guerras y ha causado la ruptura de innumerables relaciones.

Cuando dejas de identificarte con la mente, el hecho de tener razón o estar equivocado es indiferente para tu sentido de identidad; de modo que esa necesidad compulsiva, apremiante y profundamente inconsciente de tener razón, que es una forma de violencia, deja de estar presente. Puedes expresar cómo te sientes y lo que piensas con claridad y firmeza, pero tal expresión no estará teñida de agresividad ni actitud defensiva. Tu sentido de identidad deriva entonces de un lugar más profundo y verdadero dentro de ti, no de la mente.

Los seres humanos le tememos a dos cosas, fundamentalmente; a la falta de amor, al temor de no ser queridos y a la muerte. Tenemos que revisarnos constantemente para ver cuán vivos o muertos estamos! Tu opción es unirte a la vida y la vives en vida, o estás muriendo sin morir…


 

quiénes bailaron contigo...

abril 17, 2016



Los años pasan y los recuerdos están ahí eternamente. La nostalgia se hace patente y nuestros ojos buscan escenas de tiempos vividos. Los años pasan, vivimos lecciones de la vida, aprendemos a indagar en nuestros recuerdos del corazón y a acariciar bellos momentos que se fueron para no volver mas.

Los años pasan, crecemos en el Alma mas siempre seguiremos siendo frágiles en el AMOR. Los años……muchos vendrán o quién sabe…nuestra estancia aquí puede que sea corta, nada sabemos del mañana, ni cuándo partiremos.Los años continúan desfilando en la pasarela del aprendizaje, y nosotros protagonistas de la vida, nos enfrentamos a esos momentos que nos hicieron infelices y nos deleitamos con los felices.

En otras palabras, la vida es un gran baile donde las almas se encuentran, se tropiezan, se unen y se separan. Cada cual bailando en los conflictos de la esperanza y la dulzura de momentos de AMOR. Por todos los años que se fueron, concluyo que vivir es ser cada cual en su esencia con todas las adversidades y mis lágrimas derramadas. Aún así la alegría de vivir es el mayor regalo envuelto de momentos maravillosos.

Recordar es vivir un poco mas.Vive tu vida porque ésta es corta.Valórate y ámate a ti mismo. Nadie, excepto tú, te conoces y recuerda quiénes bailaron contigo en la vida porque ellos son los que te ayudaron a sostener el compás. “sé que es hoy, ahora”… el arte de vivir lo expreso en el baile, el último quizá donde me sorprenderá !!


 

Todo fue un mal sueño

abril 16, 2016



En el territorio de los tibios vomitados por Dios, donde impera la hediondez de las alas quemadas de ángeles caídos, me descubrí cansado y sin ánimos de ir contra la farsa. Había intentado quitarme el velo que todo distorsiona, ese que pinta cosas distintas ante tus ojos. El cristal opaco marca registrada, hecho en china por niñas explotadas. Intenté salir del fango en el que me hundía a cada paso, traté de olvidar los errores que cometí por tratar de ser alguien distinto, pero igual a lo demás.

Todo fue un mal sueño, al despertar descubría la misma situación: nada es tan malo como para no ser sobrellevado, y nada es tan bueno como para luchar por ello. Yo soy otro más. Me cansé de las palabras decisivas que no producían cambio alguno. Me perdí en las promesas que se pierden en el río de los segundos. Noté mis manos y descubrí que construían blasfemias de oro, mire a la multitud y me vi más solo.

Esperé la redención sentado, agotado, La esperé y ella jamás vino hacia mí. Busqué respuestas en mis semejantes y encontré más dudas e inquietudes. Traté de llamar al que muchos me dijeron que tenía todas las soluciones, pero él fingió estar ocupado, un triste mago de Oz, al que algunos llaman dios. Dirigí la vista a mi interior, dominando el miedo que me daba ese abismo, pero sólo encontré tinieblas.

Todo carecía de sentido no había dónde apoyarse. Vagué por las calles ignorando las miserias ajenas, caminé sin compadecerme de nadie. Absoluta indiferencia ante el mal ajeno, queriendo olvidar que a la larga termina siendo muy propio. Atestigüe debilidades aun en aquellos que presumían de solidez. Sólo sentía que era uno más.

Pero volví a despertar hacia el primer sueño. No podía resignarme, decidí desempolvar mis antiguos ideales. Ya no espero que todo cambie, ni siquiera quiero revolucionar algo; pero no puedo esperar sentado, con los brazos cruzados, diciendo que soy sólo otro más. No te daré mi resolución, pues de nada te serviría, únicamente quise compartirte mi confusión, para que sepas que lo que sientes no te es exclusivo; para que sepas que ambos lo sentimos y que podemos compartirlo.

Así fue y así será por los siglos de los siglos.


 

..un lugar donde

abril 16, 2016



Debe existir un lugar donde se encuentran todas las llamadas que no fueron contestadas, las bellas flores que no se entregaron y las promesas incumplidas. Un sitio donde habitan las cartas de amor y las aclaratorias que no contaron con el apoyo del valor para ser enviadas, así como las palabras que fueron contenidas a pesar de que debieron ser expresadas.

Allí están los ruegos y los perdones que el orgullo se tragó enteritos, mezclados con toda la comida despreciada en los banquetes; los sueños de grandeza que fueron sustituidos por la pesada mediocridad en mucha gente y están también todos los calcetines divorciados.Seguro llegaron hasta ese sitio todas lágrimas de madre que ningún hijo contempló, así como los libros y las buenas ideas que no fueron plasmados y que la memoria pulverizó hasta convertirlos en granos de arena para relojes.

En ese lugar están las almas de quienes sólo aspiraron a una vida ejemplar, las de la gente “de bien” que “buscaba” al Señor sin intención de encontrarlo, todas ellas encadenadas a las buenas intenciones que pudieron haber sido realizadas.

En ese sitio misterioso están la paz de los judíos, las buenas intenciones de los políticos y la justicia del Mundo. Allí encontraremos la valentía que correspondía a la mayoría de los hombres y mujeres de nuestros días, de cualquier día, también la inocencia de los niños y la virginidad de los pobres y de los ricos, todo revuelto con los fines para los que debieran servir realmente el dinero y el poder.

Allí deben estar seguramente mis ilusiones, porque hoy sólo siento que vivo por un mero acto de costumbre.


 

Sabado 16.

abril 16, 2016


Una vez, un señor abordó un avión para viajar a Nueva York. Un niño entró buscando su asiento y se sentó al lado suyo. El niño era muy educado y pasó el tiempo coloreando en su libro de pintar. No presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión. El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. De momento una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento. ¿Cómo lo hacía?, ¿Por qué su calma?... Hasta que una mujer frenética le preguntó: - Niño: ¿no tienes miedo? - No señora”, contestó el niño y mirando su libro de pintar le dice:-”Mi padre es el piloto”. 

A lo largo del camino nos vamos a encontrar con sucesos que nos sacudan como en una turbulencia. Habrá momentos en los que no veremos el terreno sólido y nuestros pies no pisarán lugar seguro. No veremos dónde sostenernos, estaremos inseguros. En esos tiempos hay que recordar que nuestro PADRE es el piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador. 

Así que la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, CONFÍA y di para ti mismo: ¡Mi Padre es el piloto! Que tengas un lindo día. 

Dios te bendiga.
 

Recibimos enseñanzas continuamente..

abril 16, 2016




En la vida, llegamos al momento en que estamos dispuestos a asimilar nueva información. Antes de eso no lo veremos aunque la tengamos delante de las narices. Somos animales de costumbres. Seguimos con lo que estábamos haciendo hasta que nos obligan a cambiar. Así pues, ¿la vida es una sucesión de desastres dolorosos? No necesariamente. El universo siempre envía señales amables. Cuando no hacemos caso de ellas, nos hace la señal con un mazo. 

El progreso duele más cuando nos resistimos. Determinadas personas reciben determinadas enseñanzas. Mi vida es una sucesión de enseñanzas que yo necesitaba, y que se suceden en perfecto orden. Recibimos enseñanzas continuamente. Pero si no las aprendemos, tendremos que repetir curso una y otra vez… y otra vez… y otra. Cuando nos sentimos desgraciados siete días a la semana, seguramente nos hemos saltado una lección. VIVIR Y APRENDER A este mundo no vinimos a castigarnos sino a educarnos.

Todo lo que sucede nos ofrece una oportunidad de transformación y los grandes desastres pueden transformar incluso nuestra mentalidad. Actúa como si cada suceso tuviese una finalidad, y tu vida tendrá finalidad. Averigua por qué te hacía falta esa experiencia, domínala, y ya no volverá a serte necesaria. 

Cuando tú cambias, tu situación cambia. Es axiomático. No hace falta que te pares a pensar cómo ocurrirá. Tu transformación modifica tu circunstancia. Pero el cambio ha de ser auténtico. Antes de cambiar la dirección, intenta cambiarte los esquemas. Al miedo sólo se le vence enfrentándonos a él. Como atraemos constantemente las enseñanzas que necesitamos, muchas veces atraemos las experiencias que tememos. Cada uno de nosotros es una causa. Nuestros pensamientos atraen las circunstancias y las crean.

Si cambiamos, creamos circunstancias diferentes. No es imprescindible que la vida sea siempre dolorosa, pero el dolor sigue siendo la razón principal que nos mueve a cambiar. Mientras no nos duela nada, podremos consentir que nuestro ego siga diciendo “voy bien”. Cada uno de los sujetos que aparecen en tu vida es un maestro. 

Aunque nos vuelvan tarumba, aprendemos, porque nos enseñan dónde están nuestros límites. Que sean nuestros maestros no significa que tengamos que amarlos. La vida es como una escalera. Para subir, antes hay que sentarse bien en el peldaño donde estamos, sea el trabajo, las relaciones, el dinero o cualquier otro. Hecho esto, podremos avanzar al peldaño siguiente. Cuando las cosas se ponen demasiado fáciles, nos buscamos los problemas nosotros mismos. Nunca digas: “No podré descansar y disfrutar hasta que…”

Descansa y disfruta mientras te ocupas de tus asuntos. Aunque nosotros estemos preparados para recibir la información, los demás no lo están necesariamente. Si no te preguntan, por lo general significa que no quieren la información. El universo es un maestro paciente y perseverante. Dedica tu atención a las señales y todo transcurrirá con relativa facilidad.

Tu éxito y tu felicidad dependen de leyes y principios naturales… y de cómo los aproveches. La enseñanza de la semilla es: Recogerás la cosecha cuando hayas hecho el trabajo. Hay que cavar la tierra y regar la semilla (esfuerzo), esperar un tiempo (paciencia) y sólo entonces puedes recoger tus alubias. Esfuerzo + paciencia= resultados. Primero el esfuerzo, después la cosecha. Ése es el principio. No se puede invertir el proceso. 

Aunque plantes una docena de semillas no vas a tener una docena de plantas (algunas salen, otras se agotan, otras se las comió el pájaro)… así es la vida. La vida es un sistema energético. Si nada te sale bien, tuya es la culpa. Cuando te hayas dado cuenta de que lo que aportas configura tus circunstancias, dejarás de ser una víctima.

La vida suele darnos lo que le pedimos. Si somos sinceros con nosotros mismos recordaremos casi todo lo que nos ha ocurrido… y cómo hemos contribuido a que ocurriese. No hagas caso de lo que las leyes del universo disponen para tu vecino. Ocúpate del funcionamiento de la causa y efecto en tu propia vida: en tus relaciones, tus triunfos y tus decepciones. Será mejor para tu paz mental. 

El universo premia el esfuerzo, no las excusas. Empieza por donde puedas. Entrégate de lleno a lo que hagas, y la oportunidad empezará a buscarte. Es lo que se llama crearse una reputación. Es lo que se llama “una cosa lleva a la otra”.  

Ten disciplina para hacer las pequeñas cosas que no te gustan, y podrás pasar la vida haciendo las grandes cosas que sí te gustan. La clave de la autodisciplina no está en tener una voluntad de hierro. Sino en saber por qué deseamos tal o cual cosa. Te resultará más fácil ahorrar si realmente sabes por qué quieres vivir libre de deudas. Es más fácil ponerse a estudiar si tiene uno claro por qué necesita sacar mejores calificaciones. Si quieres que tus negocios prosperen, necesitas tener método. Si quieres que tu vida florezca, debes poner orden. Y observarás una cosa más: Lo que está dentro, también está fuera. Tu entorno refleja tu mentalidad. 

Por lo general, el que tiene su casa en un caos suele tener la vida en las mismas condiciones. Ningún esfuerzo se desperdicia. Es posible invertir mucha energía en algo, sin que suceda nada a primera vista. En realidad, tu energía ya está produciendo cambios, sólo que no se ven. Sigue invirtiendo energía y verás sin duda una transformación. Recuerda el principio… no te asustes, y no desesperes.


 

una hemorragia continúa...

abril 16, 2016



Me he quedado muy pensativo y reflexivo después de haber conocido por vez primera el concepto de hemorragia del alma, que no es más que la repulsión hacia sí mismo. Creo –por todo lo que nos circunda y leemos- que estamos invadidos por personas que llevan hemorragias del alma. que “es un flujo de sangre incontrolable, enterrado en las cavidades corporales” lo cual resulta “indolora para la víctima”, ya que no es consciente de lo que pasa internamente. Es un hecho y una realidad que nuestra sociedad no está lo suficientemente nutrida internamente. He conocido muy de cerca a personas que hacen y  se hacen daño continuamente. Daño físico, moral y espiritual y siempre me he preguntado a qué obedece esa enorme tiranía hacia sí mismo, y con los años, he llegado a pensar que es la falta de autoestima y valoración de sí mismos.

Aparentemente lo tienen todo: salud, dinero, amor y un físico atrayente. No hay nada que pueda convencer a esas personas de lo que son: un ser en vías de continúa transformación evolutiva, y que seguir puliendo esa materia prima es una obligación para consigo mismos. Se detestan por vivir cada día en costumbres que los devalúan y los deshonran, lo cual es un círculo vicioso de degradación y terminan siendo artífices de una hemorragia continúa de su alma. Quizá para aprender, muchas personas hayan elegido el camino del dolor y de la destrucción. Quizá como crisálidas, podrán salir airosas y victoriosas de ese continuó drama que perpetúan en sus vidas. 

Nuestra vida no es estática. No podemos controlar las circunstancias de lo que externamente sucede. Sin embargo, saber que atravesamos por una etapa crítica y dolorosa, no es lo mismo que recrearse una y otra vez en la autocompasión. Sobrevivir no es lo mismo que vivir. En la sobrevivencia, hay continúa lucha. En el vivir, hay continuó flujo. La imagen que tenemos de nosotros mismos es la imagen que nos otorgaron en un momento clave y débil de nuestra vida, donde no teníamos opinión propia, y todo nuestra sobrevivencia dependía de alguien que nos nutriera y nos cuidara. Pero no veo por qué no replantearnos dichas imágenes y comenzar a reconstruirnos a partir de aquéllas que nos parecen más vitales, más reales, más dignas.

A través del trascurso de nuestra vida siempre hay heridas, que a mi persona le han echo ser muchísimo más fuerte, para afrontar cualquier adversidad. Recibí desprecios a raudales yo que soy muy afectivo y eso me marco de por vida, pero aquellas personas que eran el todo del todo y yo no era nada, cuando me fui haciendo más adulto fui creciendo interiormente y dándome cuenta de que ellas estaban vacías y que yo ya no estaba a sus alturas si no que ya hacia tiempo que las había dejó atrás. Y hoy les tengo que dar las gracias a quienes me despreciaron, porque mi mente no comprendía que era envidia. Y la felicidad me llegó el día que lo entendí, lo ruin que puede ser un ser que no tiene sentimientos y que repito, están vacías. 

Si excavamos en nuestro interior encontraremos heridas y recuerdos que hacen de nosotros lo que hoy somos. ¿Quién no ha sido en alguna oportunidad devaluado? ¿Quién no ha experimentado el rechazo y el fracaso? ¿Quién puede librarse de la tiranía del qué dirán?

¿Tendremos las herramientas para colocar pinceladas de color donde una horrible herida nos altera y nos deforma? Pienso…que el amor y el respeto deben empezar por uno mismo…que no puedes dar amor si te amas como un mendigo porque eso sería amar desde las carencias y no desde los rebalses.Pero también pienso que hay que respetar los procesos de cada persona…sus tiempos y ponernos en el lugar del otro desde un modo compasivo y no desde el juicio.Pienso que el amor se ha encasillado en el amor de “pareja” muchas veces y para mi el amor es mucho más que eso el amor es una actitud hacia la vida hacia el universo, desde la flor, el gato, el perro, los niños, los mayores, y todo lo que nos rodea o sino claro es muy fácil quedarse amando a solo unos pocos escogidos no? Amigabilidad es lo le hace falta al mundo.


 

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abril 14, 2016

Alguna vez alguien me dijo esa frase: “Ante todo no hagas daño” y entonces esas palabras me calaron muy hondo,al punto que cada día están presentes .El caso es que, aunque nuestra intención jamás sea causar daño, uno nunca sabe.


 

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