Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


y nos apagué la vida...

octubre 8, 2016
Todo puede ser mejor si lo ves con ojos limpios de dolores escondidos. Todo puede ser mejor si meditas que la vida te da cosas, te las roba o te devora. Únete al que te transmite paz, al que te da sosiego, al que te mira con ojos de niño porque cree en la inocencia. Con las alas del alma volaremos por encima de la desesperanza, de la desilusión y la apatía. Sonríe, te lo ruego, porque éste es el espacio que aún nos queda por vivir. 

Todos los días vivimos la aventura de compartir desde la primera hasta la última hora de nuestra vida con desconocidos. Es una aventura, porque no sabemos “quien puede ser ése” que en un momento dado, cruza nuestro camino. Individuos de aspecto agradable, que inspiran confianza, pero eso no es prueba de cordura o garantía de estabilidad. Cabe la posibilidad de que su estado emocional haya deteriorado hasta el punto de haber traspasado el límite de la cordura y en ese preciso momento, reacciona con violencia y nos apagué la vida. ¡Qué manera de interrumpir nuestra trayectoria! 

Pensar que pudiese ser la casualidad la que en un instante nos arranque de raíces y dejemos de formar parte del todo para encontrarnos en el limbo. Son tantas las posibilidades que por ejemplo: cuando tus obligaciones profesionales todas las mañanas te propulsan en el metro y de momento ése que viaja a tu lado se vuelve loco y acaba con tu vida; tu marido te cela del carnicero y esa noche su enajenación lo supera y acaba con tu existencia; o que tu mujer, en un momento de hostilidad pierde la cabeza y destruye el matrimonio de toda una vida o si la niña que apenas se desprendió de tus brazos, en su inocencia, decide regalarle una sonrisa al sombrío extraño que ronda el colegio y en un instante ella deja de ser el centro de tu vida. 

Estamos descubriendo que las personas inestables que pululan nuestra sociedad no están tan aisladas ni son tan pocas como pensábamos. Sospecho más bien que la demencia viene entrelazada en la colectividad de sus actos, a veces personificadas bajo la ideología del terrorismo, otras en la salvaje preposición de la violencia doméstica. 

Necesito estrechar tu mano en este espacio de letras, para que me digas que estoy equivocado, que sobre todas las cosas en este mundo prevalece la cordura. Convénceme de que en el prodigioso mundo de nuestra prosa y poesía se esconde una verdad que puede atajar el desorden universal. Garantízame con tus testimonios que no todos somos candidatos a sucumbir a las aberraciones que aquí describo. Júrame que este caos emocional que contamina nuestra sociedad no es una amenaza para nuestra estabilidad y que, en realidad, todo esto es solo producto de mi prolífica imaginación. 

he dicho...


 

circulando por la vida

octubre 8, 2016



En estas noches de otoño cuando las estrellas se encaprichan en cubrir todo el firmamento parpadeando sus historias, sus testimonios de mundos que ya dejaron de existir hace miles de años, me pregunto si la vida es buena. Por más vueltas que le doy a la pregunta no acierto a responderme con satisfacción. Somos parte del universo y como todas esas luces que pestañean en sus trayectorias es natural que dudemos de nuestra propia excelencia. 

¿Cómo se puede opinar si la vida es buena o no? 

Sobre todo si la respuesta que buscamos no es tan convincente como para debatir el tema de que somos elementos en procesos transitorios y que en realidad es la vida la que nos machaca constantemente, la que nos hace y nos deshace. Podemos estar de acuerdo en la proposición de que según pasa el tiempo nos acercamos a un veredicto final; como en toda trayectoria, vamos evolucionando para mejor o para peor. Pero cuando ya estamos próximos a ese desenlace final del que hablo, la percepción de lo que somos no es nuestra porque dentro de las limitaciones del entorno, son otros los que nos catalogan por el cúmulo de nuestras acciones. 

Así se catalizan todas esas conjeturas que nos zurcen a las etiquetas que llevamos. Terminamos circulando por la vida rotulados por las opiniones y la cambiante sensibilidad de aquellos que nos confrontan y también para esos que conviven en nuestro espacio; para esos, a veces somos buenos y otras no tan buenos. Naturalmente, esto nada tiene que ver, ni concuerda con lo que opinamos de nosotros mismos. Pero me he apartado de la pregunta original: ¿La vida, es buena o es mala?

Me pregunto si nuestro potencial cognitivo fuese un componente genético ya desarrollado cuando navegábamos en los fluidos consanguíneos ancestrales ¿elegiríamos venir al mundo a pesar de tener conocimiento de lo que nos esperaba? ¿Importaría entonces que la vida fuese buena o mala?

he dicho...


 

Ven y escucha..

octubre 7, 2016
Todo puede ser mejor si lo ves con ojos limpios de dolores escondidos. Todo puede ser mejor si meditas que la vida te da cosas, te las roba o te devora. Únete al que te transmite paz, al que te da sosiego, al que te mira con ojos de niño porque cree en la inocencia. Ven conmigo a las estrellas, monta tu unicornio y saltaremos por las nubes como jugando a la rayuela.

Será como regresar a la esencia de la vida, a nuestra primavera y volver a sentir y aspirar la tersura y el perfume de las flores. Ven y escucha la hermosa sinfonía de los pájaros en vuelo. Entonces tu sonrisa será tan cálida como la mía. Con las alas del alma volaremos por encima de la desesperanza, de la desilusión y la apatía. Sonríe, te lo ruego, porque éste es el espacio que aún nos queda por vivir.


 

tomarlas con la sabiduría...

octubre 7, 2016
Día a día aprendo, me reciclo, me renuevo. No más problemas, para qué si ya se tienen normalmente buscarnos otros, encontrar la paz de a poco sin esfuerzo, dejando que entre en mi lentamente. No es fácil dada las cosas que un ser humano debe pasar, más he decidido que viviré la vida de la mejor manera, que alejaré aquello que torne la paz en desequilibrio, que seguiré amando siempre, si no soy amado no será mío el problema será del que no ama, el tiempo pasa y quiero ver lo bueno de las cosas, lo mejor de cada uno y cuando la parte oscura que todos tenemos me incite a no querer, desecharé la incitación. 

Rodearme de lo que es bueno, de lo que no duele, de lo que no hiere, es mi meta mi derrotero, ya basta de nefastos pensamientos se los dejo a los agoreros de la vida. Tendré una sola vida, quizás, pero es la que conozco y la tierra es la que piso y mi cuerpo es el que tengo no hay otro por eso para cuidarme el cuerpo y endulzarme el alma, trataré firmemente de dar y ser feliz haciéndolo porque al final del camino la cosecha de amores será grande. 

En el devenir de mi vida, he aprendido que la amistad es más que un beso un saludo o un palmada en la espalda, que quizás me entrego demasiado, he aprendido que el amor es hermoso aunque no sea retribuido y es por eso que quiero como quiero, que soy como soy y que amo porque me aterra ver el rostro del desamor. 

Ya pasé la juventud, mi madurez me indica que a las cosas hay que tomarlas con la sabiduría que la edad nos marca. 

A ti alma mia, la que habitas en mi cuenco, elevo esta promesa, porque tú eres yo, porque yo soy carne y alma, fuego y agua aire y cielo, pasión y melancolía, porque en mi está condensado todo por eso esa es y será mi tarea hasta que el día sea noche que va hacia la luz.

he dicho...


 

es un maravilloso milagro..

octubre 7, 2016
Hoy es un dia que me apetece escribirle a ese amigo con el que caminaba junto por el camino de la reflexion de la poesia y a veces charlábamos de cosas personales, pero al final no éramos amigos.

Me preguntaste un día para que vivimos, si teníamos que morir y te contesté que no hay respuesta para ciertas preguntas, pero que lo intenterai diciendo : 

Ver como alguien viene al mundo, como un pimpollo de una flor cualquiera, importante o simple, cultivada o nacida porque si en cualquier lugar, abriéndose a la vida, ver como una persona va adquiriendo experiencia en sus ojos, en la gravedad de sus gestos, la pesada carga de los sentimientos, de las frustraciones, el paso más lento por la prudencia que se adquiere con los años. Todo eso es un maravilloso milagro, somos una gota en el inmenso mar, que se evapora y se convierte en una gota de lluvia, pequeña, simple que ayudara a crecer a la flor.

Pero esta el amor…

Ninguna vida es completa sin esa definición, de complemento, ninguna isla formaría parte de la tierra si el mar no la uniera al universo. Todo puede ser una irrealidad, vivir, soñar, amar a otros o amarnos a nosotros mismos. Lo único certero es la muerte, el presente es el momento en que vivimos, el futuro puede o no llegar y un día no llegara. El pasado es un bagaje de memorias y apenas nos recordaran las generaciones que nos precedan.

El se basaba en la identidad que creía tener,, sus conocimientos, su cultura, no entendía las complicaciones de los destinos. El creía, que era superior, y que por eso debería ser eterno, sin tener conciencia de las limitaciones de su propio ser, como si no hubiera nada cierto sino lo que el creía, y cualquier cosa que fuera distinta a su manera de pensar debería ser rechazada sin más. El moriría como todos, el mundo seguiría girando día y noche eternamente, muy pocos pasan a la historia, y todos seremos olvidados, transformándonos en tierra y mar. No preguntemos, vivamos.

El olvido no responde.

Solo se olvida.


 

círculo de emociones...

octubre 7, 2016
Es una realidad que aún me resta por caminar la incertidumbre del trayecto bifurcado en el sendero que tomamos cuando hacemos decisiones que cambian el curso de nuestras vidas. Tenemos que llevar la determinación y la alegría atada a la esquina de un pañuelo perfumado con la esperanza de que sí, nos faltan muchos acontecimientos felices por vivir.

Vamos cambiando físicamente con cierto fatalismo, pero los sueños siguen ahí, en nuestro interior y las alteraciones han sido mínimas. Nunca nos plantearemos la posibilidad de aceptar la proposición de que nuestras almas puedan envejecer. Que en algún momento dejen de ser aquellas que aprendieron a mantener el equilibrio y la autoestima desde nuestro primer amanecer. Continuamos siendo los niños de entonces, los sabios de ahora, los protagonistas del mañana.

Viviré con mis defectos en un bolsillo y mis virtudes en el otro y no me encontrarás en ningún espacio de nuestra existencia sin que te bese mi sonrisa, sin que mis palabras te honren aunque no las entiendas o sin que se apague el día si queda tiempo para compartirlo contigo. Somos tan importantes y tan necesarios para la supervivencia colectiva como la fe que germina desde nuestro interior para escudarnos del daño que producen las dudas. ¿No te has dado cuenta cuan similar es nuestro miedo y nuestra felicidad? 

Hoy me siento mucho más cerca de ti cuando pienso en el tiempo que no puedo recuperar y el que aún me queda para decirte que siempre formaré parte de este círculo de emociones.


 

agradando a los demás...

octubre 6, 2016

Una de las mejores sensaciones en la vida viene con ayudar a los demás y hacer un impacto positivo en las personas que amamos y cuidar. Después de todo, ¿quién no quiere lo mejor para sus amigos y familiares? Sin embargo, cuando se inicia el cuidar en exceso y cruza la línea entre las buenas intenciones y complacer a la gente, que puede terminar tomando un peaje pesado en nuestra propia felicidad.

Aunque a menudo se ha dicho que la bondad no cuesta nada, lamentablemente ese no es el caso. Muchas personas se encuentran siendo aprovechado y explotado porque son demasiado amables y se preocupan demasiado por los demás. Eso es cuando se terminan pagando el precio y nuestra amabilidad se convierte en perjudicial e autodestructivo.

Que es lo que debemos hacer para evitar ser utilizado y manipulado, de experiencia propia, te puedo manifestar que UNO tiene que darse cuenta en primer lugar que le está dando demasiado de sí mismo, ya sea en tiempo, dinero u otros recursos, y que es un problema importante. Para ayudarle a autoevaluarse, he aquí hay cuatro signos comunes que indican que usted se preocupa demasiado y cómo poner fin a cada uno de ellos a mi me ha servido y quiero compartirlo con vosotros:

1. Cuando se mira alrededor a la gente en nuestra vida y que es todo depende de nosotros en algún tipo de forma, eso es una gran bandera roja. Significa que estás atrayendo este tipo necesitados, desesperados de la gente porque se pone al día con ellos en el primer lugar! Al alimentar su ego y darles la atención, en realidad está buscando algo que esté terminado o un agujero para ser llenado dentro de su propio ser. Cuando le das demasiado a la gente va a tomar todo y luego pedirá más, nunca será suficiente para ellos. Es por eso que es necesario establecer límites claros y se adhieren firmemente con ellos, nunca llegar presionados a hacer las cosas y ser más asertivo. También, pasar tiempo a solas y aprender a amarse a sí mismo. Sólo entonces somos capaz de atraer otro tipo, almas afines.

2. Ojo cuando uno se preocupa demasiado, todo el mundo es lo primero. Al final, uno es el que termina perdiendo todo porque está demasiado ocupado agradando a los demás. Cuando esto sucede una y otra vez, uno se obligado a sentirse horrible y drenado en el interior. En lugar de poner las necesidades de otras personas, ponga sus propias necesidades y piense que usted es primero! Es muy sencillo y no quiere decir que seas una persona codiciosa o egoísta. La parte más difícil es romper el hábito y sólo lo hace. Al final, nos sentiremos mejor emocionalmente y mentalmente.3. Usted consigue a menudo aprovechado. Cuando la gente ve lo mucho que le importa y lo que estás dispuesto a hacer para ayudar a alguien, ellos se darán cuenta y esperar lo mismo. Esto puede rápidamente se salen de control y toda su bondad se da por sentado y agotado. 

3. Cuando la gente ve lo mucho que le importa y lo que estás dispuesto a hacer para ayudar a alguien, ellos se darán cuenta y esperaran lo mismo. Esto puede rápidamente salir de control y toda su bondad se da por sentado y agotado. La gente no tiene un saludable respeto por la compasión, ellos lo ven como una debilidad y una manera de explotar a los demás. En lugar de dar continuamente una y otra vez, ha que saber decir que no y decirles que deben levantarse por sí mismos. 

4. Intentar demasiado para complacer a los demás, nos lleva a nuestro propio detrimento. Cuando todo nuestro tiempo y energía lo utilizamos para ayudar a los demás para que se sientan bien al final uno no tiene tiempo para uno mismo. No cuidar de sí mismo puede llevar a sentirse como si estuviera fuera de control y cuando eso ocurre una avería, depresión y otros problemas de salud no está muy lejos.

No se puede complacer a todo el mundo y ni debemos intentar. Asegurémonos de que siempre tomamos el  tiempo para nosotros y escuchar lo que nuestro cuerpo y mente están tratando de deciros. Nadie se va a morir o sufrir si usted se pone en primer lugar !

Por favor compartirlo con familiares y amigos


 

hacer de la vida un triunfo

octubre 4, 2016



Reflexionando sobre el amor, todos sabemos que hay quienes llegaron a amar ciegamente por estar en el momento preciso en el lugar predestinado. Hay otros que nunca llegaron a tener esa suerte, pero también quisieron con el alma y el instinto que controla nuestro génesis biológico. Aún así, quedaron muchos otros a quienes la naturaleza no les concedió esa capacidad, para ellos, el proceso de coexistencia les pareció desproporcionadamente lento, árido y agobiante.

El amor no parece ser parte de una fórmula que recorre nuestro ADN, no en todos los seres humanos. Algunos tenemos la suerte de cerrar los ojos al final de nuestras vidas llevando una imperceptible sonrisa en los labios, como si en ese instante recordáramos lo dulce que fue el recorrido en compañía de la persona que se cruzó en nuestro camino en el momento preciso y en el lugar predestinado.

Ser poseedor de la capacidad para amar, tener la valentía para entregarlo todo y vivir la sorpresa de cada día con quién elegimos para toda la vida, es la esencia de este viaje. El proceso de principio a fin no es un diseño anticipado, es una caja de Pandora. A veces un cielo azul, otras un turbulento mar que amenaza tragarse tus sueños.

Quien carece de estas cualidades, por lo general es un ser oscuro, porque sin la capacidad para amar no se puede ser dulce, ni sincero ni fiel. La infelicidad fermenta en aquellos que carecen de ella, se vive en un mundo que va marchitando, en una relación anímica que no soporta las dificultades y desnaturaliza los fundamentos a los que deberían aferrarse para sobrellevarla.

Si germina el amor dentro de ti, déjalo tomar forma, permite que comience o que continúe su tarea. Hay que intentar a toda costa hacer de la vida un triunfo, hay que encontrar el momento preciso en el lugar predestinado.

Aún me resta por caminar la incertidumbre del trayecto bifurcado en el sendero que tomamos cuando hacemos decisiones que cambian el curso de nuestras vidas. Tenemos que llevar la determinación y la alegría atada a la esquina de un pañuelo perfumado con la esperanza de que sí, nos faltan muchos acontecimientos felices por vivir.

Vamos cambiando físicamente con cierto fatalismo, pero los sueños siguen ahí, en nuestro interior y las alteraciones han sido mínimas. Nunca nos plantearemos la posibilidad de aceptar la proposición de que nuestras almas puedan envejecer. Que en algún momento dejen de ser aquellas que aprendieron a mantener el equilibrio y la autoestima desde nuestro primer amanecer. Continuamos siendo los niños de entonces, los sabios de ahora, los protagonistas del mañana.

Viviré con mis defectos en un bolsillo y mis virtudes en el otro y no me encontrarás en ningún espacio de nuestra existencia sin que te bese mi sonrisa, sin que mis palabras te honren aunque no las entiendas o sin que se apague el día si queda tiempo para compartirlo contigo. Somos tan importantes y tan necesarios para la supervivencia colectiva como la fe que germina desde nuestro interior para escudarnos del daño que producen las dudas. ¿No te has dado cuenta cuan similar es nuestro miedo y nuestra felicidad? 

Hoy me siento mucho más cerca de ti cuando pienso en el tiempo que no puedo recuperar y el que aún me queda para decirte que siempre formaré parte de este círculo de emociones.

un beso.


 

la mía a quien le escribo..

octubre 3, 2016
Me escribo esta carta. Quiero leerme, cuestionarme, aprenderme. Para evitar iniciar la frase, doy vueltas a la pluma y la tinta dejara constancia de lo que mi mano guiada por hadas o demonios pondrá en palabras. Debería tener miedo, sin embargo ya nada me espanta, todo ocurre como debe ser cuando el destino lo impone, todo pasa a mi lado, y no me asombro.

Cuando uno llega a los años que tengo, muchos amigos ya se fueron, mi padre hace mucho. La gente que uno conoce y admira, actores, artistas, escritores, van desapareciendo y la soledad se agranda y se enseñorea. Pero todos, todos los que ame están dentro de mí en mis palabras o en mis silencios: es la vida.

Podría consolarme, decirme esto y aquello, las mañanas de sol, las pequeñas cosas que nos gustan, mi amigo el cafecito mañanero, podría enamorarme, esa tonta costumbre que siempre tuve, y al final me hace feliz y al final me hace llorar.

No soy una escritor, no lo seré ya, pero escribo, nadie tiene que decirme lo que ya se, a veces me gusto, a veces pienso que cometo y cometí muchos errores, pero eso según dicen es humano. Describir la nada o el todo que aun es mi vida, no es fácil, no me sobrestimo ¿Porque estoy tan ceremonioso, porque no canto y miro el amanecer desde mi ventana?

Hoy estoy en casa contemplando el despertar de la naturaleza desde mi ventana. Es una de esas mañanas para imaginar esperanzas azules, no hay una nube en el cielo ni pájaros vagabundos surcando la silenciosa inmensidad. El único sonido que perturba la paz es el de mi corazón trabajando a marcha forzada para que tú continúes moviendo los hilos que me llevan a través del tiempo, como mariposa que aletea sus páginas de colores en lo que debo suponer son los capítulos de mi vida.

Estoy convencido de que todos vivimos momentos como estos. Nos encontramos solos, ajenos a todo lo que nos rodea y eternizando el instante comenzamos a dialogar con la vida desprendidos de la realidad. Navegar en ese plano al que pocas veces nos remontamos, nos asusta un poco. Pensamos que algo de demencia se alberga en la oscuridad de nuestra materia gris o que quizás estemos perdiendo el sentido común que nos ata a las cosas terrenales. ¿Cómo es posible que nos atrevamos a entablar un diálogo con la vida? Pese a lo lúdico de la circunstancia, lo intentamos.

Pienso en el recorrido por la vida para luego marcharse sin dejar una huella en el tiempo ni una piedra en el camino. 

La vida, la mía a quien le escribo, está aquí.



 

Momentos en que nos sentimos tan...

octubre 3, 2016

Me he preguntado hoy si la angustia es un emisario de las circunstancias de la vida como la felicidad o el amor. Claro que no recibí respuesta, pero dentro de mí no pude evitar sentir que ese dolor que acompaña a las desgracias se guarda en el mismo bolsillo que la angustia, la tristeza y la desolación. Es desde el otro bolsillo de la vida, donde se esconden y en ocasiones se dispensan, la satisfacción y el gusto de vivir. Momentos en que nos sentimos tan, pero tan bien que hasta aceptamos nuestra realidad y nos conformamos con la idea de ser parte de la confusión y la complejidad de nuestra existencia.

Pienso así, porque en estos tiempos estoy merendando de los dos bolsillos, en uno la transición de un buen hombre que un día estaba lleno de vida y al otro se había convertido en un amasijo de ambigüedades. Sus signos vitales comenzaron a desandar los caminos de la vida, por mis problemas de salud. La vida me lo ha llevado por uno de esos callejones oscuros que parecen no tener fin.

El otro es de donde me alimento de la inocencia y la inagotable energía de un niño de siete años. Una vida nueva llena de preguntas y de fantasías a la que no le alcanza el tiempo para jugar, para hacer amigos y para querer y querer y con una sonrisa que es un halo de luz que acaricia y sus inquietudes me hacen sentir que esta vida lo vale todo, aunque el riesgo de vivirla sea más de lo puedo soportar.

Que es lo que me ayuda, bueno pensar y actuar : De lo que sepa retirar lo que duela, lo que sea malo, lo que infecte mi alma, quedarme con lo simple, con la verdad más pura, con el cielo más límpido, con la alegría que llega por momentos y me dibuja una sonrisa no forzada, retener la maravilla que es la creación, la dulzura que trae un nacimiento, atesorar los mejores momentos, para quizás poder sobrellevar los otros.

Debo amar, no importa la manera, no importa si quizás algo me duela pero debo amar, retribuir un favor, sin pedir que me agradezcan. Dejarme querer, por esas personas que me escriben para decirme que me quieren mucho. Eso me indica que voy dejando algo, que sin esforzarme he dado, y ahora recojo lo sembrado. 

Extender mi mano hacia el que sufre física o espiritualmente, me sentirá tan bien que el alma se ensanchará plena de gozo.

Seguiré el camino sin claudicar hasta el final y cuando llegue el tiempo en que deba partir, cerrare los ojos y diré : he sido lo mejor que he podido,  he hecho lo que creí acertado , luego quizás veré esa luz que me llama y sin esfuerzo ni temor llegare a mi lugar, al lugar de los que antes partieron, al lugar donde todos llegarán.

Tengo sabor a vida en la boca. Como si me hubiese almorzado la alegría de sentir que en este espacio que compartimos hay quienes al pensar en lo que hago, sonríen. Respiro profundo y me siento especial, porque intuyo que en un día como hoy no habrá bifurcaciones en el camino.  Me dejo llevar por el entusiasmo y escribo este párrafo para recordarle a todos los que visitan este mío y vuestro lugar de sueños lo siguiente: ¡Cuanta falta hacen y qué fácil es quererlos!  Al parecer nos ha tocado vivir un momento muy particular en la trayectoria de nuestro tiempo en el planeta. Las noticias pudiesen ser mejores pero me conformo con saber que hay manos que estrechar en las distancias y que existe un cofre secreto de sabiduría donde guardamos las palabras que alivian.

un beso.
 

mujer inteligente...

octubre 3, 2016



Mi amiga la de los ojos verdes y la melena color de sol, sonreía cuando nos cruzamos en la calle como anunciando la llegada de la primavera. Mi amiga va vestida de tristeza y su delicada figura transmite el peso de una angustia desconocida para mí, pero que me hace sentir como un cojín donde clavar alfileres.

Mi amiga es una mujer inteligente que escribe poesías y sueña con descubrir el lugar donde se esconde la felicidad. En el breve momento del saludo, intercambiamos lo que todos nos decimos en el celaje de un instante de palabras. Antes de despedirnos nos deseamos lo mejor y continuamos nuestros caminos, yo un poco más preocupado, ella con la certeza de no haber revelado nada de su drama personal.

Días después mi ordenador me transmitió las palabras que en aquél momento no se atrevieron a escapar de su alma. 

La tormenta que rugía dentro de su corazón se desprendió para ventear la angustia y lo injusta que era la vida. ¿Pero quién entre nosotros no lleva el drama y la burla que nos provoca este proceso de existir sin saber el por qué? 

Todos deambulamos sin un mapa, sin una gráfica, sin un meridiano que nos oriente en el transcurso de nuestro tiempo y a trompicones nos hacemos héroes y otras veces, víctimas.

Mi amiga tiene madera de superviviente y su visión de este mundo es amplia. Yo apuesto por ella. En esta ocasión, la paradoja se resolverá y tendremos un final feliz.

un beso...
 

A veces siento que soy..

octubre 3, 2016



Estoy convencido que hay veces que hay que gritarlo a nuestro YO y le digo : Me falta tiempo para entenderlo y asimilarlo todo, hasta para deshacerme de la carga emocional que vibra a mi alrededor. Siempre me desdobla. No es tiempo el que me sobra para alargar la lengua y saborearlo todo. Su falta es lo que más añoro para poder seguir degustando de los colores del mundo, sus noches y sus días, las gotas de la lluvia, el olor a pan horneado, la risa de los niños y todo lo que se manifiesta a través de mis cinco sentidos. 

Quisiera estar convencido de que dentro de mí queda suficiente espacio para amar hasta el infinito, pero creo que no. Día a día, el tenaz y persistente contacto con la indiferencia tatuada en la piel de aquellos que me tocan no lo permite y me voy consumiendo en ese espacio saturado de artificialidad y desconfianza. 

A veces siento que soy mi peor enemigo, aplastado bajo el peso de mis propias contradicciones. Lo digo en voz alta como si no me importara, pero en verdad, me importa demasiado porque me causa un descarnado dolor en el alma. 

La verdad es que no acierto a ubicarme en éste rompecabezas de contradicciones. Sospecho que me apesta la vida, porque no se asemeja a mis sueños. He apagado los oídos para prestar mejor atención a mis fantasías y así he descubierto que el placer de vivir de sueños es más agradable que la realidad que perciben mis sentidos. 

Sé muy bien que estoy hablando así, porque en estos días he pasado del muy mal humor, adentro de mi, no lo exterioliso .

Una manera de ignorar la infelicidad es compartiendo tus desasosiegos con aquellos que te quieren. Cuando intercambiamos impresiones se alivia la tensión de sentirse aplastado por el peso de las preocupaciones que siempre amenazan nuestra estabilidad. Saber que otros en la distancia luchan con el mismo ahínco en situaciones semejante a las nuestras nos anima y entusiasma a cambiar de rumbo. Hasta podemos llegar a crecer alas para volar sobre la turbulencia de la crisis. 

Nos hacemos más fuertes, más seguros de nuestra capacidad para sobrevivirlo todo y comenzamos a tomar decisiones difíciles. Decisiones para las que no estábamos preparados antes de comenzar a compartir retazos de la vida que nos toca. Continuaremos el camino a donde nos escolte el destino llevando nuestras cicatrices y nuestros logros con orgullo. No podemos dejar de amar, simplemente porque no permitiremos que nada ni nadie llegue tan profundo como para distorsionar nuestra capacidad para dar y recibir sin perder la fe. 

Estamos juntos, y eso, ya lo hemos descubierto. Sí que podemos.

he dicho...
 

las horas de la espera

octubre 3, 2016



Es mi hora de escribirte Madre,  porque en el silencio mágico de la noche nunca faltan las palabras de amor. Están despiertas aún cuando dormimos. Rehúsan morir en un rincón del alma sin ser escuchadas. Te escribo desde mi orilla del espacio que nos separa, desde este extremo del océano que alarga las horas de la espera. Cuando esta carta encuentre tus ojos, serán las palabras las que habrán cruzado el mar deshaciendo distancias. Entonces nada se interpondrá entre lo que quiero decirte y lo que añoras oír. Es el puente de amor conque lavo mí tiempo de cólera y busco el sosiego en el candor de tus pupilas. 

Quedan las tardes de mi mundo de islas para llenar mi maleta imaginaria   con semillas de amor. Las llevo al mar con la esperanza de que alcancen la orilla donde se baña tu espuma.  Llegará el día en que cruzaré este océano para ir a tu encuentro de pétalos azules y por el resto de mi vida, no contará el tiempo.

Me ha tragado la tierra para que germinen nuevas raíces. Raíces de hombre con esperanzas. Se puede aprender a redescubrir la inocencia en un beso y la ternura en la sensibilidad de una promesa. ¡Qué será de mí! ... porque, sin querer, te quiero tanto. 

un beso...tu hijo
 

Sólo sé que siempre ...

octubre 2, 2016

De verdad y desde lo mas profundo de mi corazon estoy convencido de que ni del agua clara ni del sol de occidente apartaré los ojos, porque son las estampas que me quedan para recordar que estás entre las cosas buenas de la vida. Para mí, siempre serás como el aroma del pan cocido al horno; vas despertando recuerdos de aquellos momentos que nos tocó vivir. Es la melancolía que se desprende de mis huesos la que incita a las alucinaciones. Es el mago que habita dentro de mi, el que entonces conjura visiones de la isla verde que se alejó de mi horizonte mientras yo lo perdía todo tratando de descifrar el arco iris que se esconde dentro de tus pupilas.

Me falta el vocabulario necesario para señalarte hasta donde te quiero. Ahora me dedico a inventar palabras para crear un nuevo lenguaje que te llegue al alma. Gracias por ser quien eres, por guardar lo mejor de ti para este momento. Gracias por arriesgarte en éste mano a mano con la vida. Sólo sé que siempre quedará la ternura de mil besos para mancharte el alma.

un beso...
 

mi sueño de....

octubre 1, 2016



Anoche tuve un sueño me veía claramente que me temblaban las manos, apenas podía sostener el lápiz y mi confusión era tal, que ya no podía distinguir si la causa era el Parkinson o el peso de los años que acababa de cumplir. Toda una vida para recordar y sin embargo me había llegado el momento en que las imágenes no florecían con los colores de entonces, ni las épocas más preciadas marchaban una detrás de la otra para recordarlas en secuencias. Los rostros se confundían, las lágrimas no tenían sentido y las sonrisas, menos. No sabía si me importaba demasiado porque en este mundo no quedaba nadie con quien compartirlas.

Estaba solo y olvidado, sentado en una silla de ruedas, miraba a través del ventanal en una esquina de un salón de una residencia, sin ver nada. me pareció que la vida ya no tenía sentido o quizás nunca lo tuvo. En el sueño vi que me acerque acercó lo más posible a la mesa de mi cuarto y a duras penas apoye el lápiz sobre el papel en blanco intentando escribir una carta, pero el resultado fue una serie de garabatos que sólo con esfuerzo e imaginación se podían leer. Comencé con el título: Carta a esa vida mía.

No es verdad todo lo que pienso, la fibra que me sostiene y el corazón que aún se esfuerza por latir me reclaman el derecho a sentarse a la mesa para debatir con la melancolía y el desasosiego. 

En el sueño veía verdad que no recordaba todo, pero había, porque así lo intuía, que algo tenia que agradecerle a la vida y gracias le daba por ser mi última compañera en este largo peregrinaje. Pensaba que tenia razones inseguras que me hacían sospechar que alguna vez fui bueno, también malo y que otras veces dejé que pasara sin levantar una mano para cambiar su curso. Quería creerme que el daño que causara en otros el egoísmo de mi autodeterminación no fuera irreparable y que mi remordimiento, aunque no sepa el por qué, era genuino. 

Nunca podré borrar la sensación de ternura que dejan los besos que ya no tienen dueño, ni las visiones felices que aún oscilan en mi aura.

Y en el sueño veía que terminaba de escribir esa carta así : Vida sé que de ti, nadie se despide. Marchamos y eso es todo, pero al hacerlo, te dejaré el último aliento de mi cuerpo, la última sonrisa y la esperanza de que tu recorrido sea el espejo que refleja lo infinito que es el universo.

Y me desperté con una extraña sensación de ternura y melancolía, creo que así sera mi final...


 

a la madre del tiempo

octubre 1, 2016



Hoy quiero escribirle a la madre del tiempo para que mis palabras abrasen sus pupilas,
las tuyas y las mías, las de todos los otros que ciegos de envidia marcharon a otra vida.

Confesaré los miedos que manchan mis espejos y el pesar de saber que me arrastro en su aliento,
preguntaré por las horas perdidas en las sombras, las que trajeron luz; a vuelta de inocencias.

Será una comunión de largas moralejas,
es mi carta de amor a una madre ramera que a su paso despoja, desangra y desvalija,
sin prometer mañanas y sin menguar distancias.

Sólo me queda alma para surcar tu rumbo y entregar esta carta ya marchita la rabia.
En la espera final no me queda la duda que llegarás a tiempo,
para morir conmigo.

he dicho...


 

para creer en ti

octubre 1, 2016


Every child is a kind angel, love is the most beautiful thing in the world

Hoy cayeron las primeras lluvias del otoño y las que golpearon en mi ventana se convirtieron en lágrimas; entonces pensé en ti. Siempre has estado ahí, pero no siempre has compartido la soledad ni la tristeza que tan mal repartidas van por el mundo. Si pudiera descubrir tus secretos, sabría cómo llevarte mejor y cómo burlar tu crueldad. Sin lugar a dudas, repartiría con ecuanimidad la riqueza y la buenaventura que tan malamente vas dispensando al demoledor paso conque disuelves las horas, los días y los años.

¿Por qué no se puede respirar la felicidad, ni la serenidad encuentra alojamiento dentro de nuestras almas? 

Todos quisiéramos comprender mejor las desgracias que nos adjudicas. Si verdaderamente somos la única razón y tú el único camino, entonces careces de sensibilidad y eres imperfecta. Aún así, quiero amarte, es necesario, si no: ¿Cuál es el propósito de esta aventura? 

Convierte éstas lágrimas que ahora ruedan por el cristal de mi ventana en estrellitas de luz y en esperanzas. Déjame continuar siendo parte del milagro que puebla nuestro universo y haz que en mi corazón germine la fe; sí, la fe que necesito para creer en ti, pero para creer ciegamente. Así nunca más me enfermará la duda y aquellos que me rodean me harán digno de esta comunión entre los seres de buena voluntad.

he dicho...
 

Octubre..

octubre 1, 2016



Siempre me ha intrigado ver como pasa el tiempo y su velocidad aumenta cuando aumenta nuestros años y he aquí ya estamos en OCTUBRE un mes  más, al menos un espacio ya vivido, ya ocupado que queda en la memoria. Otro cúmulo de decisiones y consecuencias que se suman a todas esas vivencias pasadas que van
deformando la inocencia hasta convertirla en esto: lo que soy.

Por eso te escribo y continuaré insistiendo en hacerlo hasta que se produzca la brecha final en mi razón de ser. Me consume el espectáculo de ver el tiempo pasar y mi impotencia es como una sentencia forzada a observar cómo se despedaza la ilusión; ese secreto tan bien guardado que nos hace imaginar lo que no somos: omnipotentes. 

Mi intranquilidad te señala culpable y siento que me debes todo lo que ya he vivido ¿O es que no sabes que tu constancia es mi peor enemigo? Nunca me has permitido completar lo que quedó sin hacer y por falta de tiempo no he amado lo suficiente, ni he odiado con verdadera pasión. Me confunde tu propósito ¿Hasta qué infinito me arrastra tu persistencia? 

Sospecho que me abandonarás en el portal de la espera ataviado en mi traje de luces como a todos los que consumieron su tiempo. Sospecho que no importaran las preguntas porque no habrá respuestas, ni propósitos ni significados. Entender lo que es ser nada está fuera de mi alcance, pero puedo aceptar ahora que aún soy una madeja de incongruencias y complejos esa idea. Como también es posible que en el concepto del tiempo, la vida se nutra de la nada y que nos encontremos atrapados en la paradoja de un círculo vicioso. 

un beso.
 

esas son mis manos.

octubre 1, 2016



En el amanecer del día de hoy me he estado mirando mis manos. Sí, mirándome las manos como si acabara de revelar un secreto que llevaba guardado dentro de mi desde que descubrí la noción del tiempo. Fueron ellas las primeras en establecer contacto, las primeras en comunicarse con el mundo antes que despertaran mis otros sentidos, un instinto ancestral que no necesitaba ser descifrado porque sin entenderlo sabía que todo había cambiado, que mi vida iniciaba su marcha y que no, no estaba solo. 

Esas manos a las que casi nunca he prestado gran atención intentaron entonces palpar la luz para explorar el espacio donde se desarrollaría el drama infinito de mi existencia. Fueron ellas las primeras en conocer a mis progenitores, las mismas que acariciaron mi primera ilusión y las que se entrelazaron en compromiso con otro ser humano para toda esta vida y quizás la otra. 

Mis manos se transformaron en puños cuando me cegó la rabia pero también enjugaron lágrimas, trenzaron abrazos y clamaron al cielo por los que ya no están conmigo. Mis manos eligieron las flores que adornan los sepulcros y encarcelaron los recuerdos que ahora yacen en el polvo de la tierra. Las miro una vez más pero con otros ojos, y utilizarlas para mis mejores propósitos porque siempre me han servido, a veces como escudos, otras para estrechar los lazos afectivos que moldean mi carácter en el recorrido por la vida, esas son mis manos.

he dicho...


 

despejar el silencio y las visiones

septiembre 30, 2016



Ahora con mas continuidad que antes,puedo caminar en el silencio sin interrumpir este dialogo que llevo con la vida. Es verdad que no siempre encuentro el momento adecuado ni la claridad necesaria para que mis argumentos se manifiesten con solidez, pero la vida de antemano me da todas las respuestas y no es un secreto que caminar mis silencios es una manera aceptable para aliviar las frustraciones. Intento cuestionar todo lo que no encaja y adjudicarme como mías las victorias de aquellas situaciones que se resuelven.

Alguna vez quién no se ha preguntado: ¿por qué me escogieron a mí? Hay otros que van por la vida pero al parecer no la sufren, no en la misma magnitud con que la gran parte de la humanidad va marcando su paso. Me respondo a mí mismo que este es un mundo de supervivientes y que la propia naturaleza del ser humano pacta las diferencias. Algunos pocos lo llevan en la genética, para otros es pura determinación, el resto de nosotros carecemos de los ingredientes necesarios para sobrellevar las tormentas con la fortaleza de aquellos destinados a triunfar y terminamos preguntándonos: ¿por qué nosotros?

Si en verdad esas diferencias existen, entonces: ¿Cuál es la necesidad de aquellos que carecen de la materia prima para sobrevivir con dignidad, tener que hacerlo en tan desproporcionadas magnitudes para luego convertirse en plagas de hambre y vicisitudes?

Termino sacudiendo mi cabeza para despejar el silencio y las visiones. Respiro profundamente intentando atrapar en mi interior algún vestigio cósmico de aquellos que respiran el mismo oxígeno pero que nunca necesitan hacerse las preguntas que yo me hago. Continúo mi trayectoria con la esperanza de que mientras haya vida, la idea de satisfacer el ego y sus idiosincrasias es la energía que alimenta mi obstinación.
 

la mediocridad hibrida.

septiembre 30, 2016



Se dice que la vida tiene un deslumbrante color y se que lo percibimos aun cuando nuestros sentidos no han desarrollado la suficiente capacidad para emprender la primera exploración del entorno que nos servirá de escenario. Causamos angustia, dolor y alegría al reclamar este espacio; también lloramos con una furia descomunal sin tener la capacidad de entender el por qué. La razón tardará algo más en madurar pero ya será un poco tarde para recordar ese principio. Nuestra preocupación primordial será entonces el hambre y toda la información que nuestros aún aturdidos sentidos nos provean. Así, a largos trazos, hurgando en el subconsciente imagino nuestro despertar a la vida. 

De las hojas sueltas de nuestro almanaque se escapan con nombres y apellidos las vivencias, como si la vida fuese un estudio de arte donde se cincela la fibra de nuestro carácter quedando plasmadas en el proceso, las idiosincrasias que caracterizan la personalidad en cada individuo. Esa será la armadura que nos protegerá por el resto de nuestras vidas o el talón de Aquiles que revelará cuán frágil realmente somos. La sabiduría irá desarrollándose dentro de esa alforja donde acumulamos las vivencias. Madurará con el tiempo en su constante lucha contra la estupidez que gesta en la ignorancia y en ocasiones será el arma de preferencia para obliterar la presencia genérica de los necios, los arrogantes y la mediocridad hibrida.

Es muy difícil saber cuando llega la noche, cuando comienzan a escurrirse nuestras habilidades y en qué momento perdemos la noción de la realidad. Todo es parte del milagro que nos otorgó el espacio que ocupamos para comprometernos con la vida. También entregarlo para que sea ocupado por otra entidad es parte del proceso. No todo es en vano, a veces nuestra misión es perpetuar la especie, otras iluminar el camino con la sabiduría adquirida y más importante aún sembrar la esperanza y tener el convencimiento de que nuestra evolución como especie, es una fase necesaria para que continúe el enigmático e inexplicable proceso de existir en este universo.
 

las palabras dulces...

septiembre 24, 2016



El deslumbrante color de la vida lo percibimos aun cuando nuestros sentidos no han desarrollado la suficiente capacidad para emprender la primera exploración del entorno que nos servirá de escenario. Causamos angustia, dolor y alegría al reclamar este espacio; también lloramos con una furia descomunal sin tener la capacidad de entender el por qué. La razón tardará algo más en madurar pero ya será un poco tarde para recordar ese principio. Nuestra preocupación primordial será entonces el hambre y toda la información que nuestros aún aturdidos sentidos nos provean. Así, a largos trazos, hurgando en el subconsciente imagino nuestro despertar a la vida. 

De las hojas sueltas de nuestro almanaque se escapan con nombres y apellidos las vivencias, como si la vida fuese un estudio de arte donde se cincela la fibra de nuestro carácter quedando plasmadas en el proceso, las idiosincrasias que caracterizan la personalidad en cada individuo. Esa será la armadura que nos protegerá por el resto de nuestras vidas o el talón de Aquiles que revelará cuán frágil realmente somos. La sabiduría irá desarrollándose dentro de esa alforja donde acumulamos las vivencias. Madurará con el tiempo en su constante lucha contra la estupidez que gesta en la ignorancia y en ocasiones será el arma de preferencia para obliterar la presencia genérica de los necios, los arrogantes y la mediocridad hibrida.

Es muy difícil saber cuando llega la noche, cuando comienzan a escurrirse nuestras habilidades y en qué momento perdemos la noción de la realidad. Todo es parte del milagro que nos otorgó el espacio que ocupamos para comprometernos con la vida. También entregarlo para que sea ocupado por otra entidad es parte del proceso. No todo es en vano, a veces nuestra misión es perpetuar la especie, otras iluminar el camino con la sabiduría adquirida y más importante aún sembrar la esperanza y tener el convencimiento de que nuestra evolución como especie, es una fase necesaria para que continúe el enigmático e inexplicable proceso de existir en este universo.

Sabrás que la demencia es un secreto que reniega desnudarse en tu presencia. Es el libre albedrío de un soñar despierto, la visión fantasmal que habita adentro.Se tiembla sin temor al contemplar que somos la voz en un silencio intencionado y nuestro que nunca vocaliza el pensamiento oscuro enclaustrado en el panteón de la cordura. Antítesis de la razón. De la consciencia que retumba a gritos: prisionero.Desafía el compás de la apariencia intentando alterar nuestra conducta.Somos el ángel y la arpía, dos en uno. El soplo omnipotente prefirió las alas para crear este universo de fachadas, pero dejó una trampa: la demencia.

Hoy comienzo la travesía de un nuevo día de mi vida. Parte del milagro es cómo logré llegar hasta aquí sin perder la noción del tiempo preservando un trozo de la cordura original. Me nutro de la claridad que ilumina mis ideas y de todos aquellos que van y vienen a mi Torre de Babel. Gracias por infundirle sentido a mi presencia en el planeta y por prestar atención a esta cósmica partícula de humanidad acompañándome parte del camino. Las imágenes son como huellas profundas y poderosas que ayudaron a moldear mi carácter, las palabras que cruzaron los océanos, clavos ardientes que despertaron emociones desconocidas e imperecederas. Gracias por haber escogido este tiempo y no otro para compartir la vida con aquellos que sentimos por la punta de los dedos. Somos secuaces en busca de sueños, conspiradores cuyos propósitos consumen nuestro precioso tiempo, ése que sin duda nos llevará inconscientemente a un mismo lugar. 

Cuando la sienta ciñendo mi cintura sabré que es tiempo. Despediré al gato, escribiré una carta para que no me olviden y guardaré los recuerdos en la bolsa del viaje.No dejaré mucho amor en la almohada. Sin el eco de las palabras dulces que revuelan desbordadas en las sábanas el rastro será nulo, no creo en los fantasmas. Si me permite llevar de tu presencia, tengo la orla de besos que colgaste de mi vida, el hormigueo de tus caricias en mi espalda y saber que estás donde me lleven. No podré ir muy lejos, si en ti vivo, ni muy cerca para eclipsar tu mente. Somos ya leyenda en este espacio y en todo lo demás, seremos siempre.

Los quiero desde antes, como siempre y sin reservas. 


 

.. palabra fascinante

septiembre 24, 2016



Todos los idiomas tiene una palabra fascinante, existe una palabra que siempre me ha entusiasmado - atraversiamo -En italiano quiere decir, crucemos a la vereda de enfrente, salgamos de nuestro sitio, donde la tristeza, o la vida nos esta agobiando. No quiere decir que cambiemos de casa, de ropa o de todo los que nos rodea, solo hay que cambiar todo lo que nos hace sufrir, lo que nos reprime, o lo que nos angustia.

Yo encontré la forma de escribirle a la vida o reclamarle la parte de felicidad a la que tengo derecho o sea a la armonía que debe regir en mi existencia. La palabra atraversiamo me entusiasma, es buscar lo que nos puede hacer disfrutar de ese tiempo que nos abarca y a veces nos confunde.Me hice una lista de lo que me gustaría cambiar, lo que me deprime, y lo estudio y trato de ver que lo que no se puede, hay que superarlo minimizándolo, lo mas que se pueda.

La vida no es un parque de diversiones, ni un serial de placeres, hay que aceptar lo que nos da, sin preocuparse demasiado, ya que ese es el mal de todo, la preocupación innecesaria, cuando las cosas seguirán de todos modos, el curso que deben seguir en nuestro destino.

Un beso...
 

existe un lado oscuro...

septiembre 24, 2016



Creo que es importante en la vida reconocer nuestro lado nítido y nuestro lado oscuro, y en consecuencia no me sobra el tiempo para alargar la lengua y saborearlo todo. En mi caso es su falta lo que más me preocupa, añoro el no poder tragarme los colores del mundo, las noches, los días, las gotas de lluvia y el olor a pan horneado. Me nutro de la risa de los niños de ese amor incondicionado de los animales y todo lo que se acerca a mí por los cinco sentidos y encuentro que sí me falta tiempo para abarcarlo todo.

También reconozco que existe un lado oscuro, esa sinuosa característica tan necesaria en todo ser humano para mantenernos en equilibrio. En ocasiones se manifiesta como una carga emocional que irrumpe en nuestro entorno y nos imaginamos desprotegidos y atrapados. Es como sentirse extranjero en un país desconocido donde todas las experiencias son nuevas y en cada momento nos vemos forzados a improvisar porque no podemos contar con la experiencia de nuestros hábitos de conducta. Es entonces cuando nuestro carácter se desdobla y reaccionamos precipitadamente y por lo general de manera negativa.

Quisiera tener un alma con un siglo de experiencias y suficiente espacio y flexibilidad para amar hasta el infinito, pero reconozco mis limitaciones. El contacto personal es como una piel que rechazo sin analizarla demasiado. En un principio, cuando invade mi entorno no me inspira confianza, así que son raras las ocasiones en que intento profundizar. No soy de los que atraviesa con facilidad esa frontera porque no siempre las experiencias son agradables y en mi caso, los intercambios no progresan. Hay situaciones en que el intento es tan inflamable como si prendiéramos fuego a un papel de china que en un instante se carboniza en su propia desconfianza.

Me pregunto si somos como un cuerpo que no suda por temor a descubrirse y preferimos huir porque imaginamos un olor a miasma que no es real y visualizamos el egocentrismo como una babosa húmeda que lame y chupa hasta consumirlo todo. A veces me siento aplastado bajo el peso de mis propias contradicciones como si nada me importara, pero no es verdad, me importa todo y todo lo que está a mi alcance me causa un descarnado dolor en el alma. No acierto a ubicarme en este rompecabezas como lo que soy, una pieza más. He dejado de oír por las orejas para prestar mejor atención a mis fantasías y así he descubierto el placer de vivir de sueños. Es mucho más agradable que la realidad.

No creo que encuentre muchas opiniones que coincidan con mi forma de pensar… 

Feliz fin de semana.
 

aquel instante primaveral...

septiembre 23, 2016



En la madrugada de hoy me he preguntado y os pregunto :  ¿Cuándo tuvimos consciencia para entender que en algún recodo de nuestro instinto dormía la capacidad para amar? Intentar recordar ese momento es un esfuerzo casi inútil, pero sí en un momento de retrospección cuando nos encontramos solos más dentro que fuera de nosotros, entonces podremos remontarnos a la primavera de nuestras vidas navegando en las imágenes perdidas cuando todo lo que nos rodea, deja de ser.

Bien sabemos que es la efímera y tierna sensación de un instante ya vivido, probablemente cuando nuestra consciencia aún no había despertado del todo, pero sí fuimos capaces de percibir aquella tibia sensación de abrigo y la necesidad de sentirnos protegidos, entonces por instinto reclamamos ese agradable entorno emocional que nos rodeaba y creamos una dependencia. Quizás ese fue nuestro primer idilio, nuestro primer amor.

Ha pasado algún tiempo desde entonces y las subsecuentes etapas de nuestra existencia, como láminas de un libro, son testimonios palpables de cómo hemos evolucionado. Ahora sabemos lo que es amor y donde habita. Por regla general imaginamos que se alberga y se nutre en algún lugar dentro del corazón, pero la realidad es que desde aquel instante primaveral cuando nuestra seguridad estaba en juego, esa agridulce sensación que todos sabemos reconocer se esconde en la silenciosa oscuridad del cerebro desde donde nos ha acompañado en todo momento, siempre deslizándose con inquietante imprevisibilidad dentro de nuestro ser, siempre dominando nuestros sentidos y en muchas ocasiones, distorsionando la lucidez de nuestras decisiones.

Pero no sabemos vivir sin amor, ni debemos. No es un gran descubrimiento reconocer que la dirección que seguimos, por más que lo intentemos, nunca se materializa según el plan original porque el instinto es parte de nuestra indumentaria, estamos revestidos con la capacidad de amarlo todo y esa misma capacidad lo transforma todo, hasta nuestro destino cuya fragilidad es angustiosa. 

Nuestra evolución es una metamorfosis constante, el tiempo nos convierte de protegidos a protectores y el amor se manifiesta con un sentido exquisito de propiedad hacia nuestros padres y nuestros familiares. Cuando amamos a nuestros hijos lo hacemos de una forma sorprendente, ya que hasta los más arraigados preceptos de nuestra matriz se diluyen en esa inmensa fuerza. Podemos prescindir casi de todo ahora que la consciencia ha desarrollado la capacidad de dirigir el complejo entramado de nuestras emociones pero nunca sobreviviremos sin un objetivo que produzca esa reacción que adjudicamos al corazón y cuyo verdadero origen, al parecer, es en el subconsciente donde se ha alojado desde aquel involuntario principio es allí habita la esperanza abrazada al amor.

un beso...


 

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