Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


viviendo en soledad...

octubre 29, 2016



Como Ustedes podrán notar muy a menudo invoco a los refranes populares para desarrollar mis escritos. Suele decirse que mejor solos que mal acompañados y que es mejor una soledad digna que intentar mantener un NO amor a nuestro lado. Con “NO amor” nos referimos a esas parejas que solo se alimentan de insatisfacciones y en las que reinan sentimientos negativos que se apoderan de la libertad emocional de sus miembros. Es habitual que en algún momento de nuestra vida caigamos en estas malas relaciones, pues desde la más tierna infancia aprendemos que la pareja ideal tiene que ser la de “no puedo vivir sin ti”, “sin ti mi vida no tendría sentido”, “si me faltas me muero”, etc.

Si analizamos estas frases nos damos cuenta de que desatan una escalada de presiones y de exigencias sobre la otra persona y sobre la relación en sí que puede llegar a someternos y a mermar nuestro yo interno. Por eso, cuando llegamos a enfrentarnos a una relación insana, nos toca re-aprender algo que tendríamos que tener muy claro: la única persona a la que necesitamos para vivir somos nosotros mismos. Ni más ni menos, esto es bastante simple. No hay amor sin amor propio.

El amor de tu vida eres tú mismo.  ¿Cuándo lo vas a entender?. El amor no suplica, el amor no ruega, el amor no implora, el amor no se llora en exceso. El amor es una condición saludable, el amor es una condición positiva, el amor es una habilidad. El amor es una ambición de muchos pero un privilegio de pocos.

En principio el miedo a estar solo en la vida es algo adaptativo, positivo y saludable. Sin embargo, como en todo, hay ciertos límites que no se deben sobrepasar. Concretamente el de someterse al dolor y aguantar todo tipo de sufrimientos para evitar la separación. Muchas personas como consecuencia de la educación recibida y de las experiencias vividas, sienten una gran desesperación ante la idea de sentirse solos en el mundo, lo cual los empuja a implicarse en relaciones disfuncionales. Hay veces que la soledad es el precio de la libertad

Hay personas que tienen pareja pero se sienten tan solas y vacías como si no las tuvieran.Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado de alguien equivocado y en su egoísmo, no permite que ese alguien se aleje aún sabiendo que no le hace feliz. Hay personas que sostienen matrimonios o noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar solos es difícil e inaceptable. Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y nos llena de dolor y abandono.

Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad porque las ayuda a acercarse a sí mismas, a crecer y a fortalecer su interior. Esas personas son las que un día sin saber el momento exacto ni el por qué se encuentran al lado de un verdadero amor y se enamoran de una forma maravillosa.

Es la sociedad que nos enseña a aborrecer la soledad. Si ustedes han podido notar, es habitual ver ofertas de 2×1 en cenas, en cruceros o en cócteles, por lo que no resulta extraño que tengamos la idea preconcebida de que para ser una persona completa y disfrutar de la vida tenemos que tener compañía. Así que son pocas las personas que no esperan que los demás borren de su mente emocional la sensación de soledad. Tendemos a sentirnos incapaces de hacernos cargo de nosotros mismos, por lo que la consecuencia más directa de ese pensamiento es la necesidad de buscar a alguien que nos acompañe.

Tendemos a asociar el hecho de no tener pareja con el aislamiento afectivo y social cuando en realidad no tener pareja no es sinónimo de recluirnos o de no tener opción a tener contacto humano significativo. No hay una fórmula mágica que nos ayude a superar el temor a estar solos pero la mejor manera de acabar con él es comenzando a estarlo, arriesgándonos a sentir, a conocernos y a caminar sin ayuda. Tengamos o no tengamos pareja, encontrarnos en nosotros mismos y disfrutar de nuestra compañía es esencial para nuestro bienestar. El resto puede o no puede potenciarlo, pues es accesorio.

Personalmente creo que el silencio interior es el sol que madura los frutos del alma. En otras palabras, encontrar la compañía en uno mismo y enamorarse del yo interno es un gran auto-regalo. Luego que venga lo que sea, pues estaremos capacitados emocionalmente para sintonizar con los demás si queremos. También cabe la posibilidad de que no queramos enamorarnos de nadie y de que, por lo tanto, deseemos estar solos para conocernos más o vivir experiencias que de otro modo no podríamos. Esta decisión que parece tan fácil de valorar no lo es para el común de los mortales, pues parece que como vengo diciendo para la sociedad es imprescindible tener pareja.

Sea como sea, para enamorarnos de los demás, primero hemos de hacerlo de nuestro auto-concepto, lo cual nos conducirá a alcanzar el equilibrio interior dentro de la soledad, una gran compañera de viaje con la que todos deberíamos hablar en el transcurso de nuestro trayecto vital.

La soledad elegida es grandiosa porque te ayuda a conocerte a ti mismo, a valorarte y a confiar en ti como burbuja de protección. No es necesario no tener pareja para elegir la soledad, puedes tener una vida relacional totalmente plena pero necesitar reservarte unos minutos al día o a la semana para ti. En definitiva, se trata de gozar de momentos de intimidad más que de soledad. Y no solo es una opción, sino que resulta verdaderamente recomendable para todo el mundo.

Frecuentemente nos equivocamos pensando que la soledad elegida y la soledad obligada son lo mismo, siendo la dureza de la última la que identificamos con facilidad. La soledad obligada, en la que añoras y te sientes aislado ante tu dolor, es un arma que despedaza al ser humano. además, cuando estamos inmersos en este tipo de soledad,  erramos buscando mostrar indiferencia pensando que eso nos protegerá y enmascarará nuestra desolación, pero con ella solo conseguimos destruir nuestro amor. Sin embargo esto no pasa cuando la soledad es elegida, cuando necesitamos que ella nos aconseje y nos ayude a encontrar esa parte de nosotros mismos que hemos perdido. Acompañarse a uno mismo y disfrutar de esos momentos de intimidad personal nos ayuda a pensar y a ejercitar nuestra mente.

Pasamos media vida pretendiendo ser y hacer a los demás felices, creándonos una obligación constante de satisfacer lo que los demás demandan sin pensar en nuestro mundo interno. La soledad elegida o autonomía es la experiencia más cercana a la libertad que podemos experimentar, gozando y eliminando la carga de nuestras obligaciones aunque solo sea por unas horas. Sin duda, a pesar de lo que la sociedad nos dice, acompañarnos a nosotros mismos es algo extraordinariamente deseable y, desde luego, la única vía para alcanzar el equilibrio interior.



 

bordando nuestros sueños

octubre 28, 2016



Como pasa el tiempo en nuestras vidas, afortunadamente con ese tiempo y la madurez me ha enseñado quiénes y cuáles son mis prioridades. Ahora, puedo retomar los hilos de mi vida con más valentía y entereza, porque esta vez, voy a usar hilos de colores para tejer una existencia mucho más fuerte, más digna y colorida. A menudo, y sin que exista una edad determinada para ello, suele llegar un momento en que hacemos balance sobre el “tejido vital” construido hasta el momento. De pronto, nos damos cuenta de que entre lo que somos y lo que hacemos existe un profundo problema: nada de eso nos gusta ni nos da la felicidad.

El hilo de la vida se aflojaría si no fuera mojado de vez en cuando con algunas lágrimas. Nuestros senderos vitales forman a veces intrincados laberintos de frustraciones, miedos y bloqueos donde quedamos atrapados de forma permanente. Perdemos esos hilos de colores que en el pasado, bordaban cada uno de nuestros sueños y deseos. Es entonces cuando aparece la incertidumbre y ese temor que carcome y erosiona… Y me pregunto : ¿Es esta la vida que me espera para siempre? ¿Es que han pasado ya todos mis trenes?

Existe en Malasia una tribu llamada "Senoi" que siempre ha resultado ser tremendamente interesante para antropólogos, psicólogos y sociólogos. Una de las costumbres que mantienen desde tiempos remotos, es la de reunirse cada mañana en familia para hablar de los sueños y pesadillas experimentados durante la noche. Lejos de conferir a esta costumbre un halo de magia o espiritualidad, lo que los Senoi pretenden es comprender mediante esas imágenes oníricas las necesidades de cada persona. Para analizar con detenimiento lo explicado por cada miembro de la familia, esta tribu suele subirse a unas chozas de bambú para mantenerse lejos de la tierra, lejos de lo “físico”. Lo asombroso de esta práctica es que, según nos demuestran los estudios de varios expertos, los Senoi son un grupo social increíblemente feliz. Esas reuniones catárticas les permiten “retomar” los hilos de su realidad para conocerse mejor a sí mismos. En este pueblo no hay actos violentos ni nadie padece enfermedades mentales.

Ahora bien, en mi opinión toda amenaza que aparece en un sueño o una pesadilla es una realidad que debemos reconocer y gestionar. Nuestros sueños y metas se encuentran detrás de ese “monstruo” o esa “sombra” difusa del sueño que hemos de saber vencer para encontrar de nuevo nuestros caminos. Se dice que si soñamos que caemos por una montaña o un agujero (imágenes asociadas a la ansiedad), deberemos visualizar a lo largo de dos días una imagen en que tras la caída, nos aguarda un campo de flores blando y mullido. Se dice también que cuando estemos soñando y seamos conscientes de ello (sueños lucidos), debemos esforzarnos en hacer amigos, en crear vínculos de afecto.

Cuando nos asalta la incertidumbre y ese malestar entre lo que deseamos ser y lo que somos ahora, solo hay una opción: el cambio. Ahora bien, tampoco se trata de desembocar en transformaciones bruscas, porque los “tsunamis vitales” no siempre garantizan el éxito. Se trata más bien de permitirnos fluir mientras damos paso a pequeños cambios, nuevos rumbos, nueva gente, nuevos pensamientos. Todo ello nos aporta de pronto decenas de hilos nuevos de colores con los que bordar esos sueños que antes teníamos y que, por las razones que fueran, habíamos aparcado. Para generar un cambio, por pequeño que sea, estamos obligados, a asumir que aparecerá un instante de crisis. Son esos hilos que ofrecen resistencia, que se obstinan y que se clavan en nuestra piel, intentando impedir que demos el paso que necesitamos.

No temas al dolor del desprendimiento, hay hilos que se cortan porque ya no sostienen tanta carga. Hemos de dejarlos ir para hallar otros mucho más hermosos que bordarán mejores sueños. Mejores proyectos. Atiende tu intuición, esta dimensión que conecta directamente con nuestras emociones y con ese inconsciente nos susurra verdades que no siempre escuchamos. Debemos tener muy claro qué es lo que queremos para nosotros mismos/as. Si deseas paz, deja a un lado a quienes te traen tormenta. Si deseas amor, empieza amando tu propia persona. Si buscas reconocimiento trabaja tu autoestima. Si deseas libertad, busca la llave de tus cadenas.

Los hilos que bordan nuestros sueños están ahora mismo esperándonos en cualquier rincón, en la sonrisa de personas conocidas o desconocidas. Porque, lo creamos o no, aún existen muchos andenes por donde pasan esos trenes que llevan nuestro nombre, y porque nunca es una buena idea dejar que las mentes pequeñas nos convenzan de que nuestros sueños son demasiado grandes.


 

tenacidad, perseverancia, esfuerzo

octubre 28, 2016



Vivimos en una sociedad donde a veces el triunfo personal se mira con recelo y desconfianza. Si alguien ha conseguido llegar donde deseaba, es porque terceras personas han movido los hilos para que esto sea así. No podemos negar, sin duda, que a veces ocurre. Sin embargo, el auténtico talento existe y no deja de ser más que una disciplina marcada por la tenacidad, la constancia y la paciencia. Se dice que salvo los tontos, los hombres no se diferencian mucho en cuanto a intelecto; solo en ahínco y trabajo duro. Cuando hablamos del éxito no nos referimos solo al triunfo profesional. Hablamos también de esas personas que alcanzan un bienestar ideal con la pareja soñada, con su familia, sus amigos y esa actitud de saber hacer frente a cualquier dificultad, con coraje y optimismo. Aquí la suerte tampoco ha movido los hilos.

Lo mío no es suerte ni un capricho del destino. Si he llegado donde estoy y tengo lo que tengo es por esos valores que no necesitan público: perseverancia, esfuerzo y sacrificio. Porque el auténtico éxito es ser feliz con las personas que amas y sentirse orgulloso de uno mismo por todo lo logrado. Porque la auténtica felicidad y triunfo en la vida es resultado de esa sabia perseverancia que sabe cuál es su lucha. Que lo da todo por aquello que ama, por aquello que sueña y que ansía alcanzar. De hecho, y estoy seguro de ello, cada día son miles las personas que llevamos en silencio nuestros sacrificios y esfuerzos personales sin necesidad de público. Ese es el auténtico talento, el que no entiende de renuncias ni suertes del destino…

Confucio dijo una vez que quien mueve montañas empezó moviendo piedrecitas. El éxito en cualquier ámbito de la vida llega, efectivamente, por la insistencia. Por esa perseverancia que integramos en nuestro ser como una necesidad más. Como quien respira, como quien sale a caminar cada día calzándose sus viejas zapatillas soñando con llegar un kilómetro más lejos. Las personas que alcanzan el éxito o el triunfo no disponen de ningún tipo de células que los hagan diferentes al resto. Está claro que no “todos valemos para todo”. Sin embargo, hay quien sabe armonizar una serie de dimensiones básicas que les permiten, sin duda, alcanzar aquello que se proponen:

Una adecuada gestión de las emociones, tenacidad, perseverancia, esfuerzo y resistencia a la frustración.Las personas que poseen estas características, además, no dependen de las motivaciones externas. Saben automotivarse, saben cuáles son sus limitaciones y sacan provecho de sus capacidades. Algo que también debemos tener en cuenta es que hay muchas personas con talento. De hecho, todos nosotros somos buenos en alguna área en concreto. Sin embargo, a pesar de que la inteligencia no es algo que escasee precisamente en nuestro mundo, lo que sí falla en ocasiones es la constancia y la fe. A veces, nos afectan mucho la críticas, las zancadillas que la propia sociedad nos pone e incluso nuestras actitudes limitantes.

No basta con decirnos “yo voy a poder con esto”. Las verbalizaciones no sirven de nada si no hay un convencimiento pleno y auténtico, sumado a una actitud firme de “no rendición”. No hay nada como dejar atrás los “tú no puedes”, “tú no sabes”, “tú no mereces”. Porque llegar donde otros dijeron que no lo harías no solo es un triunfo personal: es un acto de justicia ante las mentes retrógradas, ante los que nunca fueron capaces de vernos con autenticidad, respeto y cercanía.

La empatía está sobrevalorada. Todos fingen sentirla pero en realidad son muy pocos los que llegan a conectar de verdad con las realidades personales y emocionales de los demás. De hecho, hay un aspecto que resulta curioso. Es más fácil empatizar con el dolor ajeno que con la felicidad del vecino. Es como si de algún modo se pusiera en práctica aquello de “deseo que seas feliz pero no más que yo”. Es algo que vemos muy a menudo. Si alguien aprueba esa oposición o alcanza el éxito profesional, por ejemplo, se sospecha siempre del clásico enchufismo. Si nuestro amigo poco agraciado inicia una relación con una chica físicamente espectacular, no es lógico. Debe haber un interés oculto por parte de ella. Y me pregunto : ¿Por qué a veces la mente humana deriva en estos recovecos maliciosos?

Ahora bien : Quien envidia, solo ve su reducido universo. Jamás intuirá la perseverancia de quien pasa sus noches en vela estudiando. De quien sacrifica sus instantes de descanso para invertirlo en el trabajo. Tampoco será capaz de ver el amor sincero que esa chica espectacular siente por ese chico poco agraciado. Porque el embrujo de la envidia es enrevesado, porque el complejo de inferioridad puede ser letal y muy aciago. Siempre será mejor demonizar el éxito ajeno que evidenciar las carencias propias. De este modo, lejos de permitirse admirar o aprender de las cualidades de los demás, para los envidiosos es mejor alzar muros y lanzar piedras. Así, se aplaca el “quemazón” y, con un poco de suerte, hasta hacemos daño al “exitoso”.

No debemos dejarnos influenciar por este tipo de perfiles. Si de verdad ansiamos lograr la cumbre en nuestros caminos vitales, la clave está en ser perseverante. En hacer oídos sordos a quien nos traen críticas, a quien osan decirnos que “nunca lo lograremos”. Y sobre todo, hemos de saber elegir bien a las personas. Busca a aquellas que no solo sean capaces de entender tus tristezas. Debemos de rodearnos de gente que comparta nuestra felicidad cuando alcanzamos los triunfos.


 

Quien sabe el qué, encontrará el cómo.

octubre 28, 2016

Se dice que en esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.Quizá en alguna ocasión Ustedes han escuchado decir la frase : "caer del mundo". Se trata de una sensación similar al abandono o al ostracismo, una condición en la cual nos sentimos desorientados, mientras nos invade una profunda duda sobre el siguiente paso a seguir. Se trata de una mezcla de perplejidad y desánimo o sensación de falta de fortaleza. Sucede generalmente después de las grandes pérdidas o de las grandes rupturas, o sea, después de alguna crisis muy aguda en la vida. Esa sensación de no estar en el mundo sobreviene como parte de un duelo no resuelto, pero también se puede agravar y convertir en un estado riesgoso que conduce a una fuerte depresión o a algún trastorno más severo. Por eso, nunca se debe tomar a la ligera.

Tras un proceso de asimilación, que tiene una duración variable, también llega el momento en que uno quiere entrar de nuevo al mundo, por así decirlo. El problema es que a veces no sabemos cómo hacerlo. Las situaciones que suscitan esa sensación de caída del mundo suelen estar relacionadas con la pérdida de algo o alguien muy importante para uno. Un ejemplo clásico es el de la pérdida del trabajo, especialmente si no hay buenas perspectivas para conseguir otro que sea equivalente o que llene ese vacío. Esa pérdida puede ser el comienzo de un gran malestar, en el que probablemente una persona pase por fases de enojo, de angustia y hasta de desesperación. Si no se resuelve la situación adecuadamente, comienza a ganar terreno la inseguridad y el pesimismo. Y cuando menos te das cuenta, puedes desarrollar conductas autodestructivas.

Igual ocurre frente a una ruptura amorosa o a la muerte de alguien a quien amas mucho. La sensación es muy similar. Te sientes por fuera del mundo porque, efectivamente, tu mundo tal y como era, ya no existe. Y si tu mundo no existe, es como si no tuvieras un lugar para ti en ninguna parte. Los duelos o las crisis no resueltas llevan a un cierto enajenamiento. Hay mecanismos inconscientes que te llevan a sentirte culpable. En el fondo, todos tenemos cierta idea de que cuando nos ocurren hechos negativos es porque hicimos algo mal o algo malo.

Estas situaciones también pueden llevarnos a percibir que somos mucho más frágiles de lo que realmente somos. No es raro que en esos casos disminuya un poco, o bastante, la confianza en nosotros mismos. Corremos entonces el riesgo de formarnos una idea equivocada de lo que somos capaces o no somos capaces de hacer.

La “caída del mundo” es un marasmo. Una situación de perplejidad en la que no queremos permanecer, pero de la que tampoco sabemos cómo salir. Ya el mundo no es, ni volverá a ser, lo que era antes. Y es en ese momento cuando uno se pregunta : ¿Cómo lograr inventarnos una nueva vida, a veces de la nada, para poder seguir adelante?. Nada tiene sentido en el mundo por sí solo. Un árbol es un árbol y eres tú quien decide si lo ves como un obstáculo, como un amparo o como algo que te maravilla y te atrae. Lo mismo ocurre con las situaciones más abstractas, con las vivencias y con las personas. Eres tú quien les otorga el sentido que tienen o dejan de tener.

A veces tenemos que partir de cero para seguir viviendo. Es una situación atemorizante, pero también puede ser una gran oportunidad para construir y otorgar nuevos significados a todo lo que compone un nuevo mundo. Puedes llenarlo de inseguridad, culpas y temores, pero también puedes, paso a paso, convertirlo en una realidad que está a un nivel superior de la que le precedía. Y te surge otra pregunta : ¿Cómo subirte de nuevo al mundo, después de que te has caído? Como se hace todo lo valioso que tiene la vida: con humildad, perseverancia y empeño. Confía en ti. Confía en tu capacidad para levantarte y seguir adelante. Deja que hable tu corazón, no tus miedos ni tus condicionamientos. Escucha el rumor de lo más genuino que hay dentro de ti. Levántate y anda. Ve detrás de aquello que deseas. Recuerda que un viejo adagio dice: “Quien sabe el qué, encontrará el cómo”.


 

las alas...

octubre 28, 2016



Esos párrafos que vamos escribiendo a través del tiempo, estampas preñadas de impresiones subrepticias y que sin premeditación alguna terminan salpicadas de esta insospechada mugre que siempre nos llega de sorpresa y que forma parte de las casualidades cotidianas que se pueden materializar en cualquier momento. 

Así transcurre la vida, sin medir el tiempo ni plantar carteles para anunciar un cambio, simplemente en un abrir y cerrar de ojos sientes en tu fibra la distorsión del instante y sin avisos, el todo de tu vida ha sido transportado y distorsionado para plagarlos de borrones e incertidumbres.

Sin dudas nuestras vidas son como la paradoja de un acertijo que no conforma con los preceptos que nos inculcaron nuestros predecesores, porque todo esto va más allá de lo que somos capaces de pronosticar e inmediatamente en un acto descarnado, cuando menos lo esperamos, pasamos a formar parte del reclamo brutal que modela la fibra de lo que somos, de lo que fuimos y de lo que seremos. 

Hay que batir las alas fuertemente para no desfigurarnos, para que de alguna manera el perfil de nuestra inocencia ancestral prevalezca y continuemos imaginando que somos la persona que creemos ser y para eso hay que tener alas de ángel y espíritus fortificados con grandes dosis de Fe que te ayuden a elevarte sobre todas estas vicisitudes; así podremos cumplir con el propósito y la razón de nuestra existencia.

No hay secretos, sólo realidades en caminos bifurcados y nunca es tiempo para dar la espalda a nuestros sueños y obligaciones, aunque estos lleguen tan lejos como para presenciar nuestros últimos suspiros.



 

*

octubre 28, 2016

 

de existir en este universo...

octubre 25, 2016



El deslumbrante color de la vida lo percibimos aun cuando nuestros sentidos no han desarrollado la suficiente capacidad para emprender la primera exploración del entorno que nos servirá de escenario. Causamos angustia, dolor y alegría al reclamar este espacio; también lloramos con una furia descomunal sin tener la capacidad de entender el por qué. La razón tardará algo más en madurar pero ya será un poco tarde para recordar ese principio. Nuestra preocupación primordial será entonces el hambre y toda la información que nuestros aún aturdidos sentidos nos provean. Así, a largos trazos, hurgando en el subconsciente imagino nuestro despertar a la vida. 

De las hojas sueltas de nuestro almanaque se escapan con nombres y apellidos las vivencias, como si la vida fuese un estudio de arte donde se cincela la fibra de nuestro carácter quedando plasmadas en el proceso, las idiosincrasias que caracterizan la personalidad en cada individuo. Esa será la armadura que nos protegerá por el resto de nuestras vidas o el talón de Aquiles que revelará cuán frágil realmente somos. La sabiduría irá desarrollándose dentro de esa alforja donde acumulamos las vivencias. Madurará con el tiempo en su constante lucha contra la estupidez que gesta en la ignorancia y en ocasiones será el arma de preferencia para obliterar la presencia genérica de los necios, los arrogantes y la mediocridad hibrida.

Es muy difícil saber cuando llega la noche, cuando comienzan a escurrirse nuestras habilidades y en qué momento perdemos la noción de la realidad. Todo es parte del milagro que nos otorgó el espacio que ocupamos para comprometernos con la vida. También entregarlo para que sea ocupado por otra entidad es parte del proceso. No todo es en vano, a veces nuestra misión es perpetuar la especie, otras iluminar el camino con la sabiduría adquirida y más importante aún sembrar la esperanza y tener el convencimiento de que nuestra evolución como especie, es una fase necesaria para que continúe el enigmático e inexplicable proceso de existir en este universo.


 

dejó una trampa:..

octubre 25, 2016



Creo que tu tambien sabrás que la demencia es un secreto que reniega desnudarse en tu presencia. Es el libre albedrío de un soñar despierto, la visión fantasmal que habita adentro.

Se tiembla sin temor al contemplar que somos la voz en un silencio intencionado y nuestro que nunca vocaliza el pensamiento oscuro enclaustrado en el panteón de la cordura.

Antítesis de la razón. De la consciencia que retumba a gritos: prisionero. Desafía el compás de la apariencia intentando alterar nuestra conducta.

Somos el ángel y la arpía, dos en uno. El soplo omnipotente prefirió las alas para crear este universo de fachadas, pero dejó una trampa: la demencia.


 

no se puede desperdiciar...

octubre 25, 2016



Increible pero sierto, dejas una ventana abierta y las páginas del libro de tu vida corren borrosas arrastradas por el tiempo. Mirarnos al ombligo no es una buena costumbre, es algo que aprendimos en el principio cuando teníamos una eternidad por delante, ahora cada segundo hay que saborearlo y nos inclinamos por dejar nuestras huellas en todo lo que hacemos como testimonios de nuestra férrea voluntad.

Tenemos que besar más, abrazar como si quisiéramos dejar algo de nosotros en ese contacto tan personal, contar nuestros sueños y desvelar nuestras dudas a todos los que se han instalado en nuestro camino. Tenemos que vivir porque ése es el propósito y no hay otro, vivir para hacer constar de que formamos parte de un collar infinito cuyo comienzo ya olvidado nos define; entonces y ahora. 

Sé que con la ventana abierta y estas páginas borrosas que se desdoblan, no es el momento para apreciarme el ombligo. En estos tiempos debemos enderezar la espina dorsal, esos que podemos, porque cada amanecer es un lujo que no se puede desperdiciar. Escribe una carta, un poema, una canción, acaricia a una persona mayor e invéntate un cuento que deje boquiabierto a un niño. Te aseguro que te sentirás inmenso de corazón y que las páginas de tu existencia irán tan cargadas de vivencias que el tiempo tendrá dificultad al pasarlas. 

Yo también te quiero.


 

aceptar lo que nos da..

octubre 25, 2016



Existe una palabra muy interesante en Italiano : ATRAVERSIAMO quiere decir, crucemos a la vereda de enfrente, salgamos de nuestro sitio, donde la tristeza, o la vida nos esta agobiando.

No quiere decir que cambiemos de casa, de ropa o de todo los que nos rodea, solo hay que cambiar todo lo que nos hace sufrir, lo que nos reprime, o lo que nos angustia.

Yo encontré la forma de escribirle a la vida o reclamarle la parte de felicidad a la que tengo derecho o sea a la armonía que debe regir en mi existencia.

La palabra atraversiamo me entusiasma, es buscar lo que nos puede hacer disfrutar de ese tiempo que nos abarca y a veces nos confunde.

Me hice una lista de lo que me gustaría cambiar, lo que me deprime, y lo estudio y trato de ver que lo que no se puede, hay que superarlo minimizándolo, lo mas que se pueda. La vida no es un parque de diversiones, ni un serial de placeres, hay que aceptar lo que nos da, sin preocuparse demasiado, ya que ese es el mal de todo, la preocupación innecesaria, cuando las cosas seguirán de todos modos, el curso que deben seguir en nuestro destino.


 

ser humanos

octubre 25, 2016



Muchas veces me he preguntado sobre cuál es el centro de nuestro ser, es decir, dónde queda esa parte o esa esencia que nos hace humanos, que nos diferencia del resto de nuestros primos hermanos animales, que nos hace pensar y tener un sentido de trascendencia y demás.

No es la capacidad de hablar y comunicarse, lo tengo claro, pues las cotorras hablan, los comentaristas de farándula también hablan -y bastante- y eso no necesariamente los hace humanos. De hecho, especies como el delfín y las ballenas manejan intrincados lenguajes...

No es la capacidad de vivir en sociedad, las hormigas, las abejas y reinas de belleza viven en sociedad, pero eso no los hace humanos... (Adiós entonces, al zoo politicón de que hablaba Aristóteles en La Política.).

No es la capacidad de crear y usar instrumentos, pues especies como los simios mayores y chimpancés utilizan instrumentos e -injustamente en mi opinión- no se les ha dado la categoría de seres humanos. Los políticos también usan instrumentos -e incluso a otras personas como instrumentos- y a veces de verdad, no parecen humanos (Los que duden de esto, buscar al Adolfo Hitler en Google).

Sobre la capacidad de sentir dolor y otros sentimientos, sabemos que no es una condición exclusivamente humana, todos los mamíferos la comparten con nosotros.

¿Qué nos hace ser humanos entonces? la capacidad de trascender, quizás? de pensar en un alma inmortal? en Dios? la capacidad de amar? Buena pregunta que quisiera compartir con Vds., mis amigos.


 

no se puede dar marcha atrás..

octubre 23, 2016
No estamos tan mal, no todo es malo en la vida, pero aun así añoramos cosas del ayer. No podemos dar marcha atrás, lo pasado, ya pasó. Tenemos que seguir adelante, y lo haremos: valorando el ayer, pero pensando en lo bueno de hoy, sintiendo, amando, y sintiéndonos realizados. 

Aprendí con los años que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante, es una gran verdad. 

Con el paso del tiempo aprendemos los valores de la vida, inculcamos esos valores a nuestros hijos y llevamos en el pensamiento el temor de un día verlos partir de nuestro lado, el temor de no estar ahí para protegerlos, para cuidarlos para darle el cereal en las mañanas y la bendición en las noches… pero la vida se empeña en pasar y pasar, y no podemos evitar recordar y añorar ese momento en el cual nos quedamos tal y cual como la iniciamos. 

No podemos dejar de sentir esa melancolía de mirar atrás y recordar los primeros pasos de nuestros hijos, la primera palabra, los primeros pasos, todos esos detalles que nos hacían sonreír, sus abrazos, sus besos, algunos ya no están a nuestro lado porque se han ido para siempre, y otros que se han separado porque la vida así se los ha exigido… 

Recordamos y añoramos cómo era la vida antes, pero siempre con la plena conciencia de saber que en este mismo presente, alguien nos ama. 

No podemos dar marcha atrás cuando la vida nos ha golpeado o nos ha quitado algo, porque tenemos que seguir adelante. ¡Aun con los ojos llenos de lágrimas, hay que seguir adelante!, ¡y si tenemos el corazón roto, también!, aún con el dolor a cuestas por lo que se ha perdido y se ha quedado en el camino, hay que seguir adelante… Pero sobre todo, no solamente seguimos adelante para amar, ni para saber que aún podemos albergar ese sentimiento… no.  Lo que verdaderamente importa es demostrar día a día lo mucho que se ama, con detalles, con palabras, ¡y con hechos! Demostrar que el amor todo lo puede, el amor todo lo da. No midas el amor que des, no raciones, y no olvidemos que cerca o lejos existe una madre, un padre o un ser amado que piensa en ti, que te extraña y que siempre está con los brazos abiertos por si decides volver. 
 

de vivir los momentos..

octubre 23, 2016
La vida está llena de momentos, unos más agradables que otros, unos más memorables que otros y unos más pasajeros que otros… Algunos de esos momentos alcanzan la inmortalidad, pues son momentos que han sido grabados en nuestros corazones con el pincel de la incertidumbre, la duda, remordimiento, arrepentimiento, dolor o incluso rebosante felicidad. Todos los momentos vividos son parte de nuestra vida, están para vivirlos, aceptarlos, recordarlos y  en ocasiones olvidarlos.

Hay momentos en la vida que nos marcan para siempre, dejan huellas que nada puede borrar porque han quedan marcadas en nuestros corazones. Muchas veces debido a amores que murieron por un error nuestro, o errores de la otra parte,  pero en los que ninguno tuvo la humildad de saber pedir una disculpa, errores por los que dejamos atrás aquello que con un poco más de esfuerzo nos pudo haber hecho felices y dar otro rumbo a nuestra vida. 

Pero ya es tarde, por eso se llaman “momentos” y si no sabemos guardarlos o cuidarlos se nos van como agua entre los dedos. No tratemos de olvidar o de estar pensando en lo que no hiciste, eso ya pasó, no hay vuelta atrás, sólo queda seguir adelante atesorando todos los bellos momentos que la vida nos regaló, que en su tiempo no lo valoramos. Conservarles  en un lugar de nuestro corazón todo lo vivido, lo que sea a llorado y lo que hemos reído; son momentos que nos acompañarán cuando llegue el otoño en nuestra vida vida y un día nos sorprendemos volviendo la vista atrás y sintiéndonos feliz por haber amado y sido amado.

Atesorar los buenos momentos. Aunque esa relación no prosperase, no permitas que las sombras de la tristeza borren tus momentos, no permitas que nadie te borre los recuerdos. Sembraste amor en otra persona y ese es un sentimiento que no todas lo saben dar; si amaste y te amaron y si no recibiste lo que diste que tampoco te importe, has sido un ser  privilegiado, hay que echar las migas de pan en el agua, habrá quien se beneficie con tu acto de amor. 

Siempre hay que darlo todo, no guardarse nada, aprender de los errores y ser humildes, desgraciadamente esto es algo que aprendemos cuando ya hemos cometidos los fallos, pero te queda la oportunidad de enseñar a los tuyos la nobleza del perdón y del no guardar rencor a nadie, sólo así lograremos ser felices. 

Quizás para mi vida ya pasó el tiempo, pero son cosas que podemos enseñarle a nuestras hijas para que nunca pierdan los momentos más bellos de la vida, porque después sólo quedan preguntas que nunca tuvieron respuestas. Procura no retrasar las cosas, olvidar y conservar recuerdos me dará más alegría y felicidad a mi vida, cada día que pasa digo : ¡Hoy es un nuevo día para mí! Haré que cada minuto y cada hora que pase sean especiales, porque de eso se trata la vida, de vivir los momentos, ya sean felices o tristes, hay que vivirlo, porque ningún día es igual a otro… ¡Hoy Voy a vivir mis momentos así conservaré en mi corazón la historia de mi vida!

Un beso




 

los beneficios de vivir sólo

octubre 21, 2016
Vivir solo tiene muchos aspectos positivos, tenemos espacio para ser, para mirarnos a nosotros mismos, de pasar tiempo de calidad a solas, descubrir nuevas formas de entretenernos y de en general hacer aquello que nos hace felices y nos completa.

El ser humano es un ser social, somos seres gregarios y nos necesitamos los unos a los otros a lo largo de la vida. Es por eso que las personas tienden a vivir en grupos sociales, con sus amigos, parejas, familia, etc. Pero no debemos engañarnos, hay muchos aspectos positivos de pasar tiempo a solas. Es necesario tener ese “tiempo para mi” en algún momento del día o la semana. Y hay personas que nos llevamos estos beneficios día a día, las personas que vivimos solas.

Si aún te estás preguntando cuáles son los beneficios de vivir sólo, aquí te dejo mi  lista de 8 puntos que la gran mayoría de las personas que vive solas comprenderá:

1. Ayuda en el autodescubrimiento.
Vivir solo te proporciona el ambiente perfecto para descubrir más acerca de ti mismo – tus fortalezas, debilidades, deseos, motivaciones, conductas, hábitos, etc. – y todo con muy pocas si es que no ninguna distracción. Esencialmente, vivir solo te da más tiempo para enfocarte en ti mismo, ayudándote a desarrollar las habilidades introspectivas que tienen el potencial de mejorar tu vida, y la vida de los demás.

2. Podemos manejar las responsabilidades a gusto.
Puedes hacer lo que quieras, cuando quieras y donde quieras cuando te encuentras solo. No sientes responsabilidad sobre nadie más, la comida, el orden, los horarios, son todos tuyos y tu los vas satisfaciendo a tu gusto. Pero ojo: también es importante aprender a “llevarse bien” con otros, vivir solos nos puede enseñar a conocernos bien a nosotros para estar más capacitados para conocer y convivir con alguien más en el futuro.

3. Nos ayuda a relajarnos después de un largo día de trabajo.
Vivir solo te entrega la libertad perfecta para relajarte y desconectarte al final del día. Esto es especialmente cierto para quienes son muy empáticos y sensibles, ya que estas personas tienden a cargar con las emociones propias y de los demás, lo que puede llevar a la enfermedad física o mental si es que no se previene. Pero el lado positivo es que este ambiente tranquilo y libre nos pone en equilibrio de nuevo rápidamente.

4. Nos ayuda a conectarnos con nuestro lado más creativo.
Las personas que vivimos solas tenemos tiempo para explorar y trabajar sobre nuestras pasiones. La mayoría de los grandes escritores, artistas y músicos conectan con sus aspectos más creativos en soledad, ya que ésta les entrega el mejor ambiente para pensar, sentir, soñar y crear.

5. Nos ayuda a crear un equilibrio interior.
Vivimos en un mundo altamente conectado, que nos demanda tiempo y presencia tanto física como digital. Estamos un tanto sobre-estimulados socialmente y con los teléfonos celulares es como si tuviéramos que estar siempre disponibles para alguien más. Pero cuando vives solos disfrutas de esos momentos perfectos de desconexión, lo que te ayuda a encontrar tu equilibrio interior.

6. Nos ayuda a crear conexiones más profundas.
amistadYa sea con nosotros mismos, con amigos, con una comunidad, con una causa, etc. Vivir solo te regala un montón de tiempo que te permite enfocarte en lo que significa más para nosotros, más que dividir superficial y distraídamente nuestra atención para acá y para allá.

7. Nos entrega un sentido de confianza y satisfacción personal.
Cuando vives solo, nadie te cocina, te hace las compras, te lava la ropa, te ordena las cosas, etc. Depende completamente de ti mismo el hacerte cargo de estas cosas, porque si no lo haces, nadie más lo hará. Y cuando te das cuenta por experiencia propia de que puedes ser autosuficiente, y que puedes cuidar de ti mismo, desarrollas bastante más respeto por ti mismo. Esto además aumenta tu sentido de autovalencia y mejora tu autoestima.

8. Nos ayuda a apreciar más a las demás personas.
Vivir solo te entrega un armonioso equilibrio en tu vida, el cual te permite disfrutar y valorar la presencia de las demás personas un poco más. Es súper común que las personas demos por sentadas a las demás, a nuestros amigos, a nuestra familia y a nuestros seres queridos. Vivir solo, debido a que no estás constantemente rodeado de alguien más, hace que busques y aprecies más a estas personas cuando las tienes cerca.

Un saludo y feliz fin de semana.
 

Lo que recomiendo a los varones.

octubre 19, 2016

(19 Octubre dia Mundial del Cancer de mamas)


Todo empezó cuando me descubrí un pequeño bultito en el pecho. Lo primero que pensé es que era un quiste sebáceo sin importancia, pero decidí consultárselo al médico del centro de Salud. En el hospital me dijeron que no era nada, que me olvidara. Pero yo no podía olvidarme, el bulto seguía allí y aunque me sentía bien consulté con otro médico. Por segunda vez, me dijeron que no tenía importancia. Seis meses más tarde decidí ir a un cirujano para que me lo extirpara y acabara con aquel bulto molesto de una vez por todas. Entonces es cuando llegó la sorpresa. El análisis de la muestra reveló que era un tumor de mama maligno». Me molesta mucha recordar el rosario de especialistas que me examinaron sin que ninguno llegara a sospechar que un varón también podía tener cáncer de mama. Yo hice lo que tenía que hacer como paciente. Consulté con un médico, no solo una sino tres veces. Y, pese a mi insistencia, mi diagnóstico se retrasó un año. Hoy estoy vivo después de un tratamiento muy duro, pero no sabemos lo que podía haber ocurrido si me hubieran tratado a tiempo.

El cáncer de mama masculino es una rareza clínica. Por cada cien mujeres, apenas hay un varón afectado. Es una enfermedad tan femenina que el rosa sigue siendo el color que tiñe las campañas de prevención y es fácil que se escape a la sospecha de médicos no especializados. Se han hecho tantas campañas de concienciación, que no hay médico que no se alerte ante la presencia de un bulto anómalo en el pecho de una mujer. En cambio, en el varón, la primera sospecha casi siempre es un acúmulo de grasa.

¿Debería ponerse ahora el acento en el varón? «Tengo mis dudas. Creo que hay que seguir haciendo el esfuerzo con mamografías y campañas de cribado en las mujeres, donde los casos siguen creciendo. O en programas para prevenir el cáncer de pulmón o colon con un gran número de afectados. Sin embargo, se debe divulgar el mensaje de que a los hombres también les puede ocurrir y que ante la aparición de un bulto sospechoso deben consultar con el médico.

En su consulta, como en la mayoría de las unidades de mama, los hombres suelen ser los acompañantes, no los pacientes. Cuando les toca cambiar su papel, lo viven sobre todo con extrañeza. Ningún hombre piensa que pueda tener esta enfermedad y algunos incluso como un ataque a su virilidad. A mí no me afectó en absoluto. Estoy muy seguro de mi masculinidad. He tenido un cáncer de mama, pero podía haber sido de un melanoma o cualquier otro tumor. Lo de menos es al órgano al que afecte. Eso era irrelevante, nunca sentí en la necesidad de ocultar nada. Mis amigos y compañeros de trabajo lo sabían. No he tenido nunca ningún tabú.

Lo que sí era relevante era la enfermedad. La angustia es la misma con cualquier cáncer, ya sea de próstata, de piel o de mama. El tratamiento fue como una maratón. Intenté seguir adelante con mi vida, seguí trabajando, haciendo mi vida. Por la mañana me ponían la “quimio” y, por la tarde, me iba a trabajar. Ya estaba medio calvo he perdía rápidamente el pelo, antes de empezar el tratamiento, así que hubo compañeros que ni se enteraron de que estaba enfermo. Este es mi carácter, no quiere decir que no fuera duro ni que todo el mundo pueda llevarlo así. Lo mejor de esta historia es que me pasó a mí y no alguna mujer de mi familia. Si le hubiera ocurrido a alguna de ellas, probablemente no lo hubiera podido superar.

Por retraso en el diagnóstico o por desconocimiento, la mayoría de los varones acuden tarde al oncólogo. En general, el cáncer suele detectarse más avanzado que entre las mujeres. Eso no significa que fallezcan más porque la estadística indica que la supervivencia es similar.

Nada es muy diferente entre hombres y mujeres. La patología es la misma y el diagnóstico, manejo y tratamiento debe ser el mismo. La única diferencia sustancial es que en el caso del varón no se hacen cirugías conservadoras, la mastectomía (extirpación de la mama) siempre es radical. Después, como en la mujer, el tratamiento oncológico se decide tras comprobar si existen mutaciones genéticas como la del gen BRCA2, si hay antecedentes familiares, si el tumor es hormonodependiente, en definitiva tras conocer el tipo de tumor de mama. Los fármacos son los mismos, aunque todos los ensayos clínicos para demostrar su eficacia se han hecho en mujeres. Creo que hacer un ensayo clínico exclusivo con hombres es un concepto muy interesante, pero creo que seria poco práctico. creo costaría mucho reclutar a pacientes porque hay muy pocos.

Lo que sí recomiendo a los varones es hacer un estudio genético para saber si son portadores de una de las mutaciones genéticas conocidas para el cáncer de mama.



 

su encanto y el otoño

octubre 18, 2016



Estamos en Otoño y para muchas personas cuando llega esta estación del año dicen que se sienten peor. Dicen que el buen tiempo ya terminó, que se pueden hacer menos cosas, que estamos metidos en la rutina del trabajo… Pero yo creo en el optimismo, cada estación tiene su encanto y el otoño no va a ser menos. El otoño es un gran momento para disfrutarlo reunidos en familia o con amigos, por ejemplo disfrutando de placeres gastronómicos alrededor de una mesa, en la cocina de casa, o para establecer rutinas saludables que en verano son más complicadas de seguir.

Está bien ir combinando días más libres, como los del verano, con jornadas más rutinarias como las de la vuelta al trabajo y al colegio en otoño. Somos animales de costumbres y aunque nos guste a veces ir por libre, también nos encantan las rutinas y prever lo que va a pasar. Lo que sí se tiene que trabajar cada uno es que la vuelta a la rutina laboral no se convierta en la vuelta al estrés. Si juntamos todo el tiempo que estamos en el trabajo resulta que en él pasaremos 10 años de nuestra vida. ¿No será mejor que pongamos medidas para que sea agradable y satisfactorio?

Hay dos épocas del año en las que nos lanzamos a perseguir nuevos y buenos propósitos: a principios de año y después del verano. Pues bien, ahora estamos en esta última. Nos proponemos estudiar algún idioma, hacer más ejercicio, etc. El consejo más importante es no querer abarcar mucho, porque es la manera más segura de no conseguir nada. Para empezar con una excelente idea: alimentarse mejor para tener más energía y más ganas de seguir con otros buenos propósitos. 

¿Quién dijo que la naturaleza solo es bonita en la primavera? En otoño podemos disfrutar de unos paisajes especiales. Por ejemplo la caída de la hoja en los bosques, con tonos rojizos, amarillos y marrones que forman una espectacular alfombra. Las temperaturas más suaves también permiten disfrutar de la naturaleza a cualquier hora del día.

El otoño también es ideal para un cierto recogimiento en el hogar. Recuperar el placer de sentarse a leer tranquilamente en el sofá, de reunirse en familia o con buenos amigos alrededor de la mesa para jugar una partidita de cartas o cocinar un plato a fuego lento. 

Hay muchas personas que se sienten desanimadas en otoño: menos horas de sol, más frío, vuelta al trabajo… Hay algunas cosas sencillas que pueden hacer para combatir la tristeza: dar un pequeño paseo todos los días, hacer ejercicio físico, airear todos los días la casa, quedar con amigos, apuntarse a algún club para compartir aficiones con otras personas y tener especial atención a la dieta para que sea variada y sana.


 

crear es una arte

octubre 15, 2016



Hoy puedo escribir en base a la experiencia propia, de como para crear la buena salud se necesita de una nueva clase de conocimientos basado en un concepto mas profundo de la vida. Aunque nuestra fachada humana de piel y hueso sea muy convincente, es en realidad una mascara, una ilusión que disfraza nuestro verdadero ser, un ser interior que no tiene limitaciones. 

La materia representa un momento cautivo en el tiempo y en el espacio. Si vemos nuestro mundo y el universo desde un punto de vista material, estamos haciendo que los aspectos cautivos del universo asuman demasiada importancia. Cualquier dolor o enfermedad es como una isla de descontento, ya que en comparación con cualquier enfermedad, la consciencia de nuestra salud es tan inmensa como un océano. 

Vivir sin amor, compasión o cualquier otro valor espiritual crea un estado de tal desequilibro que cada célula de nuestro ser clama por corregirlo. En definitiva eso es lo que subyace detrás del comienzo de la enfermedad: el cuerpo envía el mensaje de que algo falla en el presente -un desequilibrio existente en algún lugar- ocasiona síntomas físicos altamente visibles e imposible de negar.... 

Somos los únicos seres del planeta que podemos cambiar nuestra biología por lo que pensamos y sentimos. Uno cree vivir en el mundo, cuando en realidad es el mundo que vive en nosotros. Si miramos con detenimiento nuestra vida, te darás cuenta que envías a tu cuerpo señales que repiten los mismos viejos temores y deseos..., las mismas viejas costumbres de ayer y anteayer. Esa es la razón por la que estamos estancados en el mismo cuerpo viejo y que nos sentimos frustrados a veces. 

Los malos hábitos son simplemente los surcos gastados de la mente, senderos que una vez conducían a la libertad porque abrían nuevas ideas, pero AHORA, no conducen a ninguna parte.Los restos de ayer son nuestra tortura...tenemos que sacar la basura de nuestras mentes, tirar esos surcos obsoletos....no sirven.Pocos lo hacemos, y es un error según mí entender. Conservar la basura mental del pasado es como caminar en el mismo sendero una y otra vez, y de esa forma, no avanzamos. Abrirse a lo nuevo, al Ahora es de mayor propósito, la experiencia nueva, enriquece nuestro presente y nos aporta nuevas vibraciones de las cuales sacamos una nueva sabiduría. Quedarse estancados en viejos hábitos que mama, papa y los demás nos inculcaron en nuestra infancia, bloquea nuestro crecimiento personal. Crecer es ser uno mismo, tal como sentimos por dentro y para que surja efecto, tenemos que sacarlo hacia fuera, es decir, experimentarlo. 

Muchas veces hacemos lo contrario, actuamos de afuera hacia dentro, dejándonos influenciar por los demás, desconfiando de nuestro propio ser interior, y claro, tarde o temprano, fracasamos y fracasar no es lo peor, lo peor es que re-empezamos de nuevo siguiendo los mismos caminos de siempre, pensando que estamos cambiando algo y re-fracasamos.El humano es el único animal que tropieza varias veces en la misma piedra, se sabe, pero así es lamentablemente... 

Jamás nadie encontró un mundo nuevo preocupándose por ello. Un antiguo dicho hindú reza: " Si deseas ver como eran tus pensamientos ayer, mira tu cuerpo hoy. Si deseas ver como será tu cuerpo mañana, mira hoy tus pensamientos.En resumidas cuentas : Cuando tomamos conciencia de que controlamos cualquier interpretación del cuerpo, una idea tremendamente liberadora comienza a despuntar: el cuerpo esta de tu lado. 

Allí donde la naturaleza crea estrellas, galaxias, quarks y leptones, tú, los demás, yo creamos nuestro ser interior. Antes que el arte de la medicina esta el arte de Creer... 


 

Rutinizadas y prefabricadas

octubre 15, 2016
 El individuo es introducido en el patrón de conformidad a la edad de tres o cuatro años, y a partir de ese momento, nunca pierde el contacto con el rebaño. Aun su funeral, que él anticipa como su última actividad social importante, está estrictamente de acuerdo con el patrón.

Además de la conformidad como forma de aliviar la angustia que surge de la separatidad, debemos considerar otro factor de la vida contemporánea: el papel de la rutina en el trabajo y en el placer. 

El hombre se convierte en “ocho horas de trabajo”, forma parte de la fuerza laboral, de la fuerza burocrática de empleados y empresarios. Tiene muy poca iniciativa, sus tareas están prescritas por la organización del trabajo; incluso hay muy poca diferencia entre los que están en los peldaños inferiores de la escala y los que han llegado más arriba. 

Aun los sentimientos están prescritos: alegría, tolerancia, responsabilidad, ambición y habilidad para llevarse bien con todo el mundo sin inconvenientes. 

Las diversiones están rutinizadas en forma similar, aunque no tan drástica. Los clubes del libro seleccionan el material de lectura; los dueños de cinematógrafos y salas de espectáculos, las películas, y pagan, además, la propaganda respectiva; el resto también es uniforme: el paseo en coche del domingo, la sesión de televisión, la partida de naipes, las reuniones sociales. 

Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche: todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas. 

Pregunto : ¿Cómo puede un hombre preso en esa red de actividades rutinarias recordar que es un hombre, un individuo único, al que sólo le ha sido otorgada una única oportunidad de vivir, con esperanzas y desilusiones, con dolor y temor, con el anhelo de amar y el miedo a la nada y a la separatidad?  


 

Y la vida sigue .

octubre 14, 2016
Que realidad tan cristalina de como la vida sigue, sufrimos, lloramos, protestamos y la vida sigue, los niños juegan y son felices. Luchamos contra el mundo, contra aquello que pensamos injusto, consumimos nuestras energías en peleas desgastantes y olvidamos que a pesar de todo ello, la vida sigue...

Nos enfrentamos unos a otros, nos agredimos, pero con todo el Sol sale cada día sobre nosotros.Tratamos de cambiar el mundo, queremos imponer nuestra forma de verlo, descalificamos, nos descalifican y en despecho de todo ello, la flor se abrió el día en que quiso hacerlo...

Nos matamos, vamos a la guerra, tomamos los fusiles, dejamos caer nuestra sangre o regamos la de otros, pero el océano inconmovible solo nos mira hacer. No aceptamos, no nos aceptamos, odiamos, nos odiamos, pero sin embargo, los ríos llegarán a su cause normalmente...

Renunciamos a reír, nos volvemos serios y muy solemnes, nos vestimos con ropa fina y muy cara, pero las estrellas allá arriba brillarán a pesar de todo....

Corremos como locos, nos maltratamos, maltratamos a los otros, no nos damos tiempo para ser dulces y nos tornamos oscos, y aún así, los picos de las montañas están llenos de serenidad inconmovible.Llenamos los bolsillos de oro, pisoteamos o nos dejamos pisotear, nos olvidamos del amor y de amar y empero, el azul del cielo sigue siendo bello y profundo...

Salir de la ilusión, despertar del sueño, abrir los ojos y respirar quizás sean el remedio adecuado.Para vivir y reír y soñar y amar y jugar y ser felices, como cuando éramos niños....



 

Afuera y adentro...

octubre 14, 2016



El mundo está allí, afuera, con sus guerras, con sus muertes, con sus dolores, afuera.... Pero es lo que existe adentro, adentro de nosotros,  lo que tiene el potencial de afectarnos, adentro la paz inalterable que vale más que todo el dinero del mundo, el amor dado y recibido que nos define y fortalece, las risas, los cantos, la belleza, los besos...

Afuera, el frío, las patrias, las sectas, las bombas, el hambre, la injusticia, el oro que perseguimos con locura...está el mundo, retándonos a componerlo, implorando por nuestra sangre y nuestras vidas, como ofrenda pequeña a su poder...


Adentro, la verdad, las leyes sagradas del Universo, el fin de la ilusión, el silencio sagrado, la iluminación está quien somos realmente, la unión con todo cuanto existe, la calma infinita e inamovible, la flor que jamás se marchita...

Por eso hay que cerrar los ojos para aprender a ver, hay que cerrar los oídos para aprender a escuchar.Para poder estar adentro, cerrando las nueve puertas e ingresar al Templo Santísimo, donde realmente somos...

Adentro, si, más allá de todo miedo, bebiendo de las fuentes eternas del amor universal, respirando nuestra verdadera naturaleza lejos de todas las alucinaciones, contemplando la sagrada verdad, aquí y ahora, es posible, si solo se busca el camino...

Te deseo : Paz Inalterable y Armonía
 

Abandonar...

octubre 14, 2016
El querer, dejando atrás la búsqueda interminable, para bendecir lo que se tiene y agradecer la vida -nuestra vida-  en su sagrada presencia...el querer y el luchar, y aceptar la vida exactamente como es, sin pretender cambiar la perfección manifiesta del Universo  justo aquí y justo ahora...

Abandonar el querer y aceptar, que el mundo es perfecto ahora y siempre lo ha sido  pues esta tierra es un lugar a donde hemos venido a aprender y a crecer..el querer y confiar, en que detrás de todo suceso, está la Mano, dulce y firme, del Gran Espíritu que todo lo hace bien...

Abandonar el querer y disponerse, a hacer solamente la voluntad del PadreMadre, escuchando su callada voz en nuestro silencio, descubriendo las señales, cerrando los ojos para poder ver... el querer y comprender, que todo lo que sucede en el Universo,  tiene un propósito de amor y es necesario, lo entendamos o no...

Abandonar el querer y respetar, las diversas experiencias de cada cual, entendiendo que todo lo que sucede responde a la ley del amor y forma parte de un plan supremo trazado desde la eternidad... el querer y pensar bien y bonito, rodeando nuestras vidas de luz y buena energía, desechando los pensamientos negativos, vibrando en amor...

Abandonar el querer y simplemente fluir, sin resistencias, dentro de la corriente de la vida y del amor del que estamos hechos...


 

Se ha plastificado la emoción

octubre 12, 2016



El día de ayer por alguna razón utilicé un lápiz para escribir, extraña es la única manera de explicar esa sensación que transmite el lápiz sobre la suave textura del papel carta esperando una decisión. Lo contemple aprisionado entre mis dedos con la afilada punta del grafito reposando en un punto indefinido.

Esta pausa produjo en mi subconsciente una transición en el tiempo que me transporto a otra época. Entonces, aún recuerdo, expresábamos nuestras ideas y sentimientos de esta única manera, utilizando papel y lápiz o una pluma. Era una emocionante sensación ver aparecer los inequívocos rasgos de las letras trazadas con un lápiz o en tinta al pulso de la pluma.

Aquellos que conocían la manera de escribir del redactor podían llevarse la impresión de su aparente estado de ánimo o quizás hasta algo del carácter y la personalidad que dominaba al sujeto en aquél instante de creatividad intentando cubrir una página en blanco. Y me pregunto hoy : ¿Cuándo fue la última vez que empuñé un lápiz o una pluma para escribir una carta de amor, o de amistad? ¿En qué momento dejé de expresar con mano temblorosa mi dolor por la pérdida de un ser querido?

...Ella reconoció su estilo y el corazón se le vino a la boca. Las palabras de amor eran más dulces y las promesas más creíbles. Aquellos rasgos de toda la vida eran los mismos, el pulso ahora tembloroso por los estragos de los años no había perdido la convicción ni la firmeza de su carácter. Esta es su letra...

Primero nos fulminó la máquina de escribir, más tarde el ordenador y como todas las adicciones, la comodidad excusada por la eficiencia de la automatización, se abrió paso y se tragó el elemento humano.

Leer entre líneas e ir descubriendo en los trazos el verdadero propósito del escritor se ha ido diluyendo y está a punto de desaparecer. Así que de cierta manera, ya se ha plastificado la emoción de leer una carta escrita a mano; hoy en día casi nadie se atreve a intentarlo porque ni siquiera importa lo gratificante que podría ser recibir una carta cuyo estilo de escritura provocara tantas emociones.

Abandoné el lápiz sobre el papel en blanco y miré por la ventana, veo un inmenso cielo preñado de mañanas. Estoy por jurar que en otros cincuenta años se nos hará difícil escribir las letras, componer las palabras y firmar nuestros nombres.


 

sólo tus ojos

octubre 12, 2016



Tu recuerdas si alguna vez te han besado los ojos... si es asi, sabrás lo difícil que es olvidarlo. Aquél que lo hizo sabía que tus labios no eran suficientes, porque ciertas emociones sólo tus ojos son capaces de entender. 

La ternura nació en un camino de besos para ser conducida hasta la puerta del alma. Es la llave que abre las compuertas para liberar los secretos que duermen la espera. No hay lugares perdidos para un beso que se posa en tus párpados, ni corazones insensibles al amor.

No dejes que el dia que acaba de nacer se alargue o se encorve con el peso de la rutina de vivir compromisos. Acércate al que amas, a los que te aman y bésales los ojos. Deja entonces que el silencio te responda en el reflejo de sus pupilas y en la maravillosa expresión de sus rostros. Entonces escribe lo que ves.

un beso


 

te sientas al borde de la cama..

octubre 12, 2016
Es mi costumbre de que te despiertas y te sientas al borde de la cama a contemplar el espacio. Por un instante te desentiendes de todo lo que te rodea y te encuentras, sin pensar en ello, galopando a todo tropel en un recorrido demencial por los retazos de tu vida. Lo sucedido ayer te golpea las sienes y las respuestas que se desprendieron de tu boca regresan para sentarse en el cadalso donde se debate la duda bañada en recriminaciones. 

Tratas de desprenderte de las visiones por las que ya nada puedes hacer y entonces te acorrala la enormidad del presente, de lo que hoy está por suceder, de las decisiones que vas a tomar, las obligaciones y la carga de rutinas que cuando bien lo piensas no sabes exactamente como se han trepado a tus espaldas, pero lo han hecho y ahora estás dónde estás. 

Logras sacudir la cabeza e intentas incorporarte pero decides ponderar un poco más sobre el por qué de las cosas y todo lo que tuvo que acontecer para que esta mañana te encontrase sentado al borde de la cama. No es la primera vez que lo hago, ni será la última, vuelvo a repasarlo todo, las decisiones que en un momento dado tome y aquellas que rechase y sin saber por qué; ahora me pesan. Te vuelves a preguntar cómo has llegado hasta aquí, pero bien sabes que las respuestas están fuera de tu alcance. 

Todos tus huesos crujen cuando por fin te levantas y arrastras tus chancletas hasta el baño. Allí te enfrentas al verdadero fantasma que nunca te abandona y que siempre está dispuesto a confesarte desde el otro lado del espejo. Empuñas el cepillo de dientes, se frunce tu rostro y descubres las nuevas arrugas que ayer no tenían razón alguna para joderte la vida pero hoy sí. 

Alguien dijo que lo único seguro era la muerte y estás de acuerdo. Porque la vida es un duende burlón que te persigue hasta el día en que ya no tengas la necesidad de sentarte al borde de tu cama.

Un feliz dia.



 

a cambiar de rumbo

octubre 8, 2016


Una manera de ignorar la infelicidad es compartiendo tus desasosiegos con aquellos que te quieren. Cuando intercambiamos impresiones se alivia la tensión de sentirse aplastado por el peso de las preocupaciones que siempre amenazan nuestra estabilidad. Saber que otros en la distancia luchan con el mismo ahínco en situaciones semejante a las nuestras nos anima y entusiasma a cambiar de rumbo. Hasta podemos llegar a crecer alas para volar sobre la turbulencia de la crisis. 

Nos hacemos más fuertes, más seguros de nuestra capacidad para sobrevivirlo todo y comenzamos a tomar decisiones difíciles. Decisiones para las que no estábamos preparados antes de comenzar a compartir retazos de la vida que nos toca. Continuaremos el camino a donde nos escolte el destino llevando nuestras cicatrices y nuestros logros con orgullo. 

No podemos dejar de amar, simplemente porque no permitiremos que nada ni nadie llegue tan profundo como para distorsionar nuestra capacidad para dar y recibir sin perder la fe. 

Estamos juntos, y eso, ya lo hemos descubierto. Sí que podemos.

Las ganas de querer, de abrazar y de besar las llevamos todos entrelazadas en la genética que nos clasifica, por eso somos quienes somos. Sería un verdadero desastre tomar la iniciativa y hacerlo de manera espontánea sin considerar las implicaciones que tales actos producirían en nuestra estructura social. Estamos acondicionados a vivir atemorizados; mejor dicho, aterrorizados de nuestros instintos naturales. Es como si al dejarnos llevar por nuestros reflejos ancestrales cometiéramos un acto de impunidad, algo que nos haría sentir culpable e impotentes. 

¿Cómo permitir que la genética se apodere de nuestros sentidos y nos impulse a cometer actos sublimes como amar, besar y preocuparse por nuestros semejantes? 

Lo normal es que nos sintamos desnudos, expuestos y que los ojos del mundo nos flagelen, nos apedreen y nos subyuguen. Lo normal es que regresemos a la mediocridad, al reino del miedo, a la sombra de lo convencional.

No vamos por el mundo felices porque nos sentimos bien acompañados por la prole a la que pertenecemos, hace tiempo que dejamos de sonreír a los desconocidos y transitamos por las calles de nuestra ciudad con las esquinas de los labios apuntando hacia abajo en armonía con la desconfianza que nos provoca el que se cruza en nuestro camino. No somos muchos los que comienzan su trayectoria cotidiana diciendo: ¡Buenos días! Con una sonrisa radiante si nos encontramos con un desconocido en la panadería o en la parada del autobús.

Hoy recibí la llamada de un compañero de trabajo al que nunca califiqué como amigo cercano porque no me esforcé en intentarlo. Me llamó con la valentía de un ser extraterrestre para decirme que me quiere, café y conversar. Nos gusta escribir y esa cualidad nos une, nos gusta hablar y esa destreza nos abre puertas que de otra manera hubiesen quedado cerradas. Voy a abonar la tierra y sembrar amigos como éste para poblar mi vida y perder el miedo a los que aún me quedan por conocer, porque en verdad, no se puede desperdiciar el tiempo.

Qué fácil es engordar el ego con los defectos ajenos. No será el colesterol el que nos mande al otro mundo, nos iremos intoxicados por la envidia, la lujuria y el miedo. Nos iremos con las fisuras de los labios apuntando hacia abajo...?




 

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