Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


2017 ponerse en "paz"

diciembre 27, 2016



Que significa "ponerse en paz"  significa que uno no alimenta su enfadado, ni se castiga o reprocha una y otra vez por lo que hizo o dijo, significa que lo acepta deportivamente, como si fallara un tiro a la canasta o la postura de yoga no queda perfecta. Nos se regaña a los niños una y otra vez, ni se insiste hasta la saciedad, se ve o expresa con claridad y se deja estar. 

Apretar y soltar -sin machacarse-, esa es la clave. Hemos de practicar este trato con uno mismo y con el otro, y así los conflictos que inevitablemente se generan en las relaciones humanas y que en realidad son una oportunidad para crecer e integrar opuestos complementarios se simplifica.

Presionar al otro, insistir, querer que cambie su sentimiento o perspectiva enreda y complica enormemente las cosas, se lían aún más la madeja energética, los nudos y los embrollos emocionales, con el consiguiente sufrimiento de todos. Hay que decir: “me rindo”. Dejar las luchas de egos, los pulsos y la pelea por la energía. Rendir el ego, soltar el cable de guerra… y que cada palo aguante su vela. Nadie se salva solo pero sólo tu te puedes salvar.

Todo esto es como escribir un numero 8 mis dichosos ochos. Es preciso hacer el ocho una y otra vez, movilizar la energía para que fluya indivisa, sin fugas, en íntima conexión, lo que evita un sinfín de problemas. Esta es la prioridad: cada uno a lo suyo. Y la relación toma la forma del símbolo del infinito, que fluye libremente entre ambos. Ya habrá tiempo de fusionarse en la intimidad para volver otra vez al punto de partida, al ocho primigenio. Es el ir y venir de la dinámica sana: contacto-retirada.

Idealizamos la relación de pareja y nos perdemos en ella. Lo cierto es que nos centramos y nos encontramos en el ocho: el niño y el adulto, bien cohesionados, unidos, amigos, conectados. Juntos en las duras y en las maduras. Comprometidos en asumir la responsabilidad y la libertad de la propia vida con valentía y desapego.

Quien mira hacia afuera, sueña. Quien mira hacia adentro, despierta. Desde estas líneas hago una invitación (para 2017) a despertar, a alimentar el alma, a cultivar el santo ocho en el aquí y ahora. A experimentar que el verdadero hogar está donde está nuestro corazón. Y para ello es indispensable la MEDITACIÓN, la conciencia de la RESPIRACIÓN, la PRESENCIA. Es preciso canalizar la propia energía para realizar la misión que hemos de realizar, con la confianza en la mirada benevolente del Universo. 

Sólo podremos vivir una vida plena y amar sin condiciones cuando nos amemos incondicionalmente. Únicamente desde esa íntima conexión puede brotar el verdadero y dulce amor que todos anhelamos, y crear y experimentar las relaciones del alma.

El amor que consista en que dos soledades se protejan, se deslinden y se saluden mutuamente…

 

Diciembre y la Navidad

diciembre 27, 2016



Todos anhelamos amar y ser amados incondicionalmente, aunque no sabemos muy bien cómo. La vida es una escuela de Amor, aprendemos a amar a medida que vivimos. Anhelamos sentir la plenitud del amor, irradiar luz y alegría hacia los demás, emanar confianza. El amor es apertura. El miedo es la antítesis del amor. Necesitamos hacer el tránsito del miedo al amor. Nuestras defensas egoístas construidas con viejos patrones, creencias y condicionamientos nos impiden abrirnos al amor. 

De ahí la importancia de tomar conciencia de los patrones de comportamiento adquiridos en la infancia, algunos heredados de los padres e incluso antepasados, patrones ya caducos que representamos en anteriores relaciones que parece hayan quedado adheridos y de los que nos cuesta desprendernos.

El pasado nos pesa, no somos conscientes del influjo que tiene sobre nosotros. Tanto nuestra alma como nuestro cuerpo se componen de elementos que estuvieron en la serie de antepasados. Sanar implica amar el pasado, asentir a lo que sucedió porque eso nos configuró, amar nuestras relaciones y a nuestros antepasados, los que fueron, amar los que ahora son y los que serán con gratitud.

Diciembre y la Navidad son puntos de inflexión de los Ciclos cósmicos que nos invitan a abrir el corazón a la Vida y el Amor. A estar más presentes  y conscientes, a ser más auténticos, transparentes y vulnerables. Ahora bien, comprometerse a abrir el corazón implica tomar conciencia real de la muerte, sabernos impermanentes. Vivimos en la ignorancia de que vamos a morir. 

Cerramos el corazón y lo cubrimos con velos de indiferencia egoísta y rechazo de lo que no nos gusta, y así nos protegemos de la vida. Tenemos miedo a ser heridos, al dolor, al fracaso, a la pérdida, miedo a la aniquilación y a la fría negrura del abismo, cuando en verdad únicamente muere el ego. Preferimos situarnos en un limbo emocional, un limbo anímico donde no hace ni frio ni calor, es la tibieza de la que Cristo nos prevenía.

Vivir verdaderamente es amar, no amar es estar un poco muerto en vida. Necesitamos soltar la cobardía de vivir con reservas. Abrir el corazón duele, ahora bien sentirse vulnerable a la vida con un corazón libre de corazas tiene el efecto paradójico de brotar de amor desde la divinidad de nuestra esencia. ¿Y cómo?, querrán saber algunos. Aceptándonos mutuamente, soltando resistencias, viendo cómo y de qué manera nos cerramos una y otra vez. Tomando conciencia de cómo nos contraemos, respirando, relajándonos, abriéndonos. Siendo conscientes de los patrones antiguos de la infancia, exponiéndonos, estando presentes para el otro.

Sentir en todas nuestras células la incertidumbre de la Vida, lo sagrado del momento presente. Practicar una y otra vez la apertura de corazón, bajar  las defensas, ser conscientes de ellas. Respirar, relajarse, sentir los patrones de aislamiento emocional y abrir, bajar la guardia, sentir y entregarnos. Practicar la no separación, la plena participación y la apertura al Flujo de la vida, cantar y bailar aquello que nos inspira.

Muchos sentimos la necesidad de atravesar las lindes de los viejos modelos de relación hacia los nuevos, sentirnos libres para revelar la esencia de nuestra alma.  

Pregunto : ¿Qué es lo que queremos hacer antes de morir? ¿Qué legado queremos dejar? Podemos tomar la decisión de abrirnos al amor una y otra vez, de crecer a través de los espejos de nuestras relaciones y dar al mundo eso que hemos venido hacer con amor, libertad, desapego, compromiso. Especialmente ante la situación social en la que estamos inmersos, las injusticias y la codicia de algunos. 

A veces me veo viviendo en la novela de El señor de los anillos o en la serie de Juego de tronos. Las fuerzas del bien y las del mal, la polaridad que parece coexistir desde el principio de los tiempos. El mundo necesita AMOR. ¿Dónde te colocas, a quien sirves?

Entregarnos a la vida, a los otros, a una causa mayor. El alma busca cooperar, el ego competir. El Alma une, el ego separa.  Un buen indicativo de donde estamos, de donde nos situamos a cada momento es preguntarnos: ¿estoy cooperando o compitiendo? Nos interesa detectar lo antes posible cuando nos instalamos en la carencia del ego y transformarlo en plenitud del Ser cada instante. Alinearnos con el presente asintiendo a la vida, despertar a la realidad del momento y mirar alrededor con amor, aceptación y gratitud. 

Transformar literalmente el rechazo en amor en un abrir y cerrar de ojos. La vida en su sabiduría se encarga de pulirnos, de suavizar las aristas de nuestro ego para hacernos más dúctiles y suaves; como cantos rodados nos vamos puliendo al friccionarnos unos junto a otros, dejando espacio para que el alma pueda revelarse. 

La plena participación es el anhelo del alma, la esencia de la vida y la muerte. Unidad, unión, reunión. 

¿Cuándo has sido verdaderamente feliz, que hacías, con quien estabas?

Descansar en la conciencia de la incertidumbre de la Vida. Estamos poseídos por el ego, el mayordomo y no el Señor de la casa, llenos de miedo, codicia e ignorancia de lo que verdaderamente somos. 

En el Solsticio de invierno y la Navidad una vez más tenemos la oportunidad de renacer a la Luz del amor. Hemos tocado el fondo del abismo y ahora comienza el nacimiento de la luz, el tiempo del sol naciente. El sol inicia una vez más su ciclo ascendente, símbolo del renacimiento de lo divino en nosotros. 

Excelente momento para conectarnos con la sabiduría profunda de nuestro corazón y los anhelos del alma. Mi deseo es de transformación y regeneración profunda para todos nosotros y para este viejo mundo que agoniza.

FELICES FIESTAS.
 

asume con responsabilidad

diciembre 22, 2016
Las parejas se rompen por diversos motivos: los años, el desamor, una tercera persona, etc. ¿De quién es la culpa? Empezamos mal, no debe haber culpabilidad cuando se decide romper una relación, sino responsabilidad.

Responsabilidad de hacerlo bien, responsabilidad de no dañar más de lo necesario al compañero o compañera, responsabilidad de tomar la decisión y saber explicarla. La mayoría de las personas que han dejado una relación, con el tiempo se arrepienten de cómo lo hicieron, no de haberlo hecho.

Seguramente es más difícil asumir la responsabilidad de tomar esa decisión, que sentir culpabilidad y machacarnos por el daño cometido a esa “persona que has tenido a tu lado, que nada ha hecho y no se lo merece”.

Puede sonar duro, pero esa persona también ha de asumir su responsabilidad, porque nadie la obligó a empezar esa relación,  porque forma parte de la vida crear vínculos fuertes con alguien pero también que estos se puedan romper,  porque nadie puede asumir la culpa de tu infelicidad por una ruptura, como nadie puede asumir que seas fuente de su felicidad o desdicha, es una carga demasiado pesada en cualquier caso.

Si tomaste la decisión consciente de emparejarte, en el momento de la ruptura también has de tomar la decisión de responsabilizarte sobreponiéndose lo antes posible de ello, de no dramatizar, ponerte las pilas para estar bien… 

Culpabilizar a la otra persona de todos tus males no te va a ayudar, solo harás que ese proceso ocurra de manera más lenta y con más dolor del necesario para todas las partes implicadas.

Si te dejan… tienes derecho a estar mal, a que la pena se apodere de ti en los primeros momentos, de darte el tiempo de sacudirte y patalear por lo ocurrido, pero no te dejes llevar por ello más de lo necesario, y sobre todo evita culpabilidades, acabarás sufriendo y haciendo sufrir más de lo necesario.

Si dejas…. no dejes que la culpa se apodere de ti, asume con responsabilidad tu decisión, debes entender el sufrimiento ajeno pero no llegues a que te perjudique de tal manera que te limite a tomar decisiones importantes para tu vida, o elijas ser infeliz tú, por no hacer daño al otro.

 

nuestro tiempo aquí es limitado...

diciembre 22, 2016
La ley de la vida: algo muere a cada momento y algo nace a cada momento. Pensar que algo es para siempre me parece una anomalía espiritual. Nos entristece lo que ya no es y esto nos dificulta disfrutar de lo que está empezando a ser. Permanente impermanencia. Necesitamos cerrar para poder abrir. Necesitamos entender que esto también pasará.

La muerte es el mejor invento de la vida porque nos invita a poner el foco en lo único que tenemos: un presente que lo llena todo y que es lo único real.

Creo que sólo se puede tener lucidez de vida por consciencia de muerte y creo que sólo le podemos tener miedo a la muerte si le tenemos miedo a la vida porque ambas están intensamente unidas de la misma manera que lo están la cara y la cruz de una moneda. Temerle a la muerte es temerle a la vida.

Cada día es como una vida en miniatura. Si cada día tenemos consciencia de que esa jornada es una oportunidad y la vivimos de manera consciente y enfocada en nuestro propósito, al final del día sentiremos que lo hemos aprovechado de la misma manera que pasará en nuestra vida si antes de morir sentimos que hemos tenido una vida con sentido porque cada día ha sido aprovechado con propósito.

La mañana de cada día es como la juventud; el mediodía y la tarde como la edad adulta y la tarde-noche y la noche como la vejez. Si tenemos la consciencia de establecer con claridad los objetivos del día por la mañana tenemos toda una jornada para poder cumplirlos. Si los establecemos por la tarde, nos queda menos tiempo, aunque aún podemos llevarlos a cabo. Cada día encierra una vida entera y aprovechar el día con un propósito claro y repetir esto cada día hace que al final tengamos una vida con sentido.

Saber que este día morirá, como lo haremos nosotros, nos ayuda a disfrutar de claridad a la hora de diferenciar lo esencial de lo accesorio y a centrarnos en lo verdaderamente importante.

Creo que ser consciente de que nuestro tiempo aquí es limitado nos ayuda a ser más lúcidos. Por alguna razón que desconozco en las salas de espera de los hospitales y de los sanatorios somos más conscientes. Vivimos como si fuésemos a estar aquí siempre, como si fuésemos inmortales y cuando nos damos cuenta de que no es así todo cobra una nueva dimensión…

Algo cambia en la vida y en la cara de una persona cuando se da cuenta de que su tiempo aquí es limitado…

En ocasiones tengo la sensación de vivir como si fuesen los últimos minutos de una fiesta que está a punto de acabarse, como si alguien me chivase que van a poner la última canción de la fiesta y entonces de repente sonase mi tema favorito y la única opción posible fuese bailarlo con mi gente a todo volumen… pero después resulta que la fiesta no se acaba… Y mientras no se acabe, seguiremos bailando…

 

Tú sin mí sigues siendo Tú

diciembre 22, 2016
Ya no sé dónde estás, si te conozco o aún no. Ni siquiera sé si sabré reconocerte cuando te vuelva a ver en esta existencia, o si aún habiéndote hallado no he sabido que eras tú. Para saberlo ha llegado este tiempo de calma donde aprenderé a no necesitar y sí a entregar. Donde la paciencia es una flor que cuidar en un jardín de serenidad y paz.

Sé que eres una buena persona y delicada. Por eso te amo. Bueno, por eso y por muchas cosas más. Pero lo más importante es que no te amo porque te necesite, ni te necesito porque te amo, sino algo que va más allá. No eres ni fuiste ni serás la justificación de mi inseguridad, no se trata de que seas mi refugio cuando hay mal tiempo, sino que amo refugiarme contigo. No llenarás mis vacíos, sino que me ayudarás a llenarlos.

He aprendido que lo que anhelamos el uno del otro no es rellenar nuestros huecos y ausencias, sino complementarnos y apoyarnos en el caminar. Debemos ser los dos seres enteros, no dependientes, dos naranjas enteras, nada a medias. Sólo así, sin depender, podemos amarnos sin miedo, sin temor a no ser nada el uno sin el otro. Quizás todo lo que nos está pasando, a mí en mi mundo y a ti en el tuyo es para aprender esto, para grabarlo bien en nuestros corazones.

Aprender a amar sin miedos, del modo más sincero y puro que pueden amar nuestros espíritus. Trascendiendo lo material, más allá del espacio y del tiempo, y de esta existencia misma. No ser dos viajeros temerosos que se unen casualmente para paliar sus miedos sino dos almas que vuelan juntas porque tienen un mismo destino. Sin ti sigo siendo el mismo. Tú sin mí sigues siendo Tú. Juntos, somos más aún. Paciencia.
 

me han besado el corazón

diciembre 22, 2016
Hay quien piensa que todo esto que escribo es la manera de autojustificarme mi mundo, un mundo donde me siento especial y donde trato de darle sentido a todo. Esa frase y algunas palabras se repiten mucho en mis escritos. Y se repiten porque es el fin de lo que escribo. A la vez se trata de evolucionar y compartir lo que voy meditando y reflexionando, lo que voy aprendiendo por muy diversos modos. De lo que me escribis, opinando, compartiendo, voy tomando lo que mi corazón dice es bueno y ambos aprendemos y crecemos.

Si quisiera creeme esto no lo compartiría con nadie por temor a que me desbancasen las ideas o me derrumbaran los cimientos sobre la que ha sido construida. Sin embargo no ha sucedido así. Todo lo contrario, han crecido unas raíces más profundas, una base más sólida y juntos, esta vez algunos de vosotros y yo, hemos caminado juntos haciendo este viaje más hermoso. Y como el tiempo no existe, y la felicidad es estar en camino y saber hacer lo correcto, este compartir nos va sorprendiendo una y otra vez. Desde cada persona nueva que descubre estas palabras hasta las que yo descubro en sus emails. Algunos tímidamente me han contado y abierto su mundo y creyéndose menos me han enseñado más de lo que muchos otros han pretendido ostentar con sus "verdades" y sus "caminos" hacia la felicidad.

Más valioso es tu corazón y tu amor, tu manera de compartir, que los sermones y gritos de guerra de muchos que no basan sus palabras más que en lo fugaz. Más hermoso es el mensaje que el mensajero, más importante lo que digo que lo que soy y no me importa quedar como un bocazas, un pretencioso o un parloteador. Todo eso no importa mientras haya una única persona a quien le sirva, y sé que hay "algunas" y de manera mágica diseminadas por el planeta. La magia se ha cumplido, así que no voy a cambiar precisamente ahora. Quizás esto sirva para conocerme y para que me conozcan, y, sobre todo, para que se aprenda a conocer la gente.

Los abrazos y caricias de muchos de vosotros hechos emails me han besado el corazón de la misma manera que algunos dicen besan mis palabras. Recibo más de lo que doy. Lo siento pero mi propia voz me suena pretenciosa y llena de orgullo, porque sigo usando estas palabras, ya que son útiles, pero amo más los hechos. ¡Es tan difícil aquí en la lejanía usar otra cosa que no sean palabras! Por eso no debemos pensar que somos menos humildes por expresarnos, por decir lo que sentimos. ¡Ay, si nadie escribiera cartas de amor! ¡si nadie se atreviera a contar lo que dice su corazón por miedo a parecer pretencioso y soberbio! Nadie podría aprender de los demás y nos encerraríamos en nuestros corazones haciendo crecer entonces el orgullo cuando pretendíamos combatirlo. Abre pues las puertas, emprende el vuelo de sentirte libre, libre para gritar lo que quieras gritar. Los límites los pones tú. Sé feliz, es una orden...


 

un momento de no-retorno

diciembre 22, 2016
Una de las cosas que más nos duele es cuando alguien nos defrauda. Y cuando más nos duele es precisamente cuando más habíamos confiado en esa persona y más seguro teníamos que jamás nos "fallaría". El error creo que se basa en que esperamos de la gente, en que nos creamos espectativas y, en muchas ocasiones, damos esperando recibir, no damos incondicionalmente, que es como debería ser. Mejor es no esperar y amar sin esperar nada a cambio. La magia de la vida aparece pues y te hace más fuerte junto con los pequeños retos que te propone saber perdonar y olvidar.

Cuando más duele es en el ámbito de las amistades y de la pareja, porque volvemos a confundir. Es hermoso saber que sabes que tal persona va a estar ahí siempre y bien sabemos que hay quien estará de esa manera. A mí me gustaría pensar así del todo, pero mi experiencia me ha mostrado que precisamente las personas que más pensamos jamás nos fallarán acaban desapareciendo y haciendo más daño si así lo permitimos y lo motivamos. ¿La causa? No la sé bien. Creo que es muy fácil decir "siempre estaré ahí", pero es complicado el mantener la promesa. Lo es porque somos vulnerables y nos vence muchas veces el orgullo haciéndonos tambalear la imagen de fidelidad que teníamos de esa persona.

Cuando le prometíamos el cielo esa persona era perfecta, pero es fácil que la vida nos juege malas pasadas y que por malentendidos o errores naturales esa persona deje de ser tan mágica. Entonces somos nosotros los que perdemos la magia y retiramos nuestro juramento. El orgullo comienza a funcionar y nos carcome. Y terminamos incluso en algunas ocasiones hasta despreciando a quien antes amabamos tanto.

Creo que hay que saber luchar contra el Ego y no provocar que llegue un momento de no-retorno, donde no seamos capaces de deshacer nuestros propios errores a la hora de prejuzgar o de no saber perdonar a esa persona. Es fácil amar a quien nos ama, el reto consiste en amar a quien no nos ama tanto. Con ese arma logramos maravillas, sobre todo, lo inimaginable de "recuperar" a esa persona. Pero si no confiamos nada lograremos. Saber perdonar es olvidar, porque acabamos con el rencor y retomamos la confianza. Sí, la confianza, porque amar no permite resquicio el rencor, porque el amar es algo puro que sólo ensucia el orgullo. Nosotros pintamos lo que vemos, permitimos la luz o la oscuridad, la magia o el hastío. El futuro es un cuadro que pintamos ahora, en este inmenso instante que es el presente.


 

La ausencia de razón

diciembre 22, 2016
Hay tanto que no puedo decir con palabras, aún cuando creía tener el don de saber esgrimirlas y colocar cada una como piezas de un puzzle. Y es que hay cosas que no se asimilan con la cabeza y sólo el corazón sabe comprenderlas y aposentarlas en su regazo. Tanto tiempo creyendo que el Yo que era centro de todo residía en mi cabeza y ahora me han hecho comprender que mi mente no es más que la pantalla del ordenador que asimila la información. La visualiza, la muestra, pero hay muchas cosas que es incapaz de exponer como caracteres o gráficos. Eso sólo es capaz de procesarlo el corazón de la máquina y guardarlo en una memoria donde almacena todo lo que vieron mis ojos cada vez que se abrieron en una nueva vida y lo que contemplaban cuando se despedía de otras tantas.

La ausencia de razón, es decir, la locura, es el concepto con el que la mente reacciona como autodefensa ante lo que no puede asimilar. Y hay tanto que se le escapa. Y es tan fácil desistir. La única manera abandonarse al corazón, casi sin pensar, y en esa locura irracional a la que tanto teme nuestra mente... aparece la realidad, el sentido estar vivos. Todo lo que aparentemente tiene valor se lo hemos adjudicado nosotros, como para aferrarnos a algo tangible y palpable. Los que sueñan, los locos, luego son los únicos que hacen realidad sus mundos. Pero el regalo es tan extraño y grande que sólo ellos pueden verlos mientras el resto permanece en la realidad en que ha decidido quedarse, la que únicamente se ve capaz de aceptar.

Te miro a los ojos, y sabiendo que son mis ojos me contemplo mirando por esa ventana, sabiendo que esa ventana son mis pupilas y que el mundo que contemplo es lo que he decidido ver. El tiempo no pasa porque el girar del planeta no consume tiempo. Los que consumimos el tiempo somos los humanos con nuestros anhelos torpes, con nuestros deseos y nuestras ansias. Lo moldeamos según creemos ser felices o no, según seamos más o menos pacientes, estemos más o menos conformes.

No has hecho más que mostrarme mi propio corazón, señalarme la ventana correcta para mirar el mundo. Y yo, tan estúpido, no era capaz de entenderlo si no lo hacías metafóricamente haciendo aparecer una ventana física. Ahora el mundo que contemplo a través de ella no es físico, porque sólo el corazón puede verlo. Lo esencial no se escondía sino que era yo el que tenía una venda en los ojos, la venda de la mente, el filtro que me impedía “entender”. Dibujaré ventanas para que los demás contemplen mi mundo y quizás decidan buscar dentro de ellos otra ventana que les muestre lo que anhelan con tanta fuerza, sean o no conscientes.
 

La vida es una pequeña chispa..

diciembre 17, 2016



Creo que he vivido ya una larga y vibrante vida. Pero hoy me di cuenta de que lo más importante de la muerte es mostrarte que debes dejar este mundo mejor de lo que lo encontraste. La forma en la que he vivido mi vida hasta ahora, mi existencia o mejor dicho el fin de ella, no importará porque he vivido sin hacer nada significativo.

Antes había tantas cosas que ocupaban mi mente. Pero cuando sabes cuánto tiempo de vida te queda, se te hace muy claro qué cosas son realmente importantes.

Así que te estoy escribiendo por una razón egoísta. Quiero darle sentido a mi vida compartiendo contigo las cosas que he descubierto:

– No pierdas tu tiempo en un trabajo que no disfrutas. Es lógico pensar que no vas a ser exitoso en algo que no te gusta. Paciencia, pasión y dedicación vienen fácilmente cuando amas lo que haces.

– Es una tontera temer a la opinión de los demás. El miedo te debilita y te paraliza. Si se lo permites, crecerá más y más cada día, hasta que estés completamente invadido por ella. Escucha tu voz interna y síguela. Algunos te llamarán loco, pero otros te llamarán “leyenda”.

– Toma control de tu vida. Siéntete responsable por las cosas que te pasan. Limita los malos hábitos e intenta llevar una vida más sana. Encuentra un deporte que te haga feliz.

– Haz que tu vida esté marcada por las decisiones que tomaste, no por las que no tomaste. Aprecia a las personas que te rodean. Tus buenos amigos y seres queridos serán por siempre una fuente de fortaleza y amor. Por eso no los deberías sentir garantizados.

Es difícil para mi expresar la importancia de estas sencillas conclusiones, pero espero que escuches a una persona que entiende muy de cerca lo valioso que es el tiempo.

No tengo pena, porque entiendo que los últimos días de mi vida tienen un sentido. Sólo lamento no poder ver muchas de las cosas increíbles que pasarán en el futuro cercano… y espero que la guerras acaben pronto.

Nos preocupamos tanto por la apariencia y la integridad de nuestro cuerpo, que sólo cuando nos enfrentamos a la muerte nos damos cuenta de que es un paquete. Un paquete que envuelve nuestra personalidad, nuestros pensamientos, nuestras creencias y nuestras intenciones para este mundo.

Si no hay nada dentro de ese paquete que pueda cambiar el mundo, entonces no importa si desaparece. Creo decididamente que todos tenemos gran potencial, pero también creo que requiere de mucha valentía intentar alcanzarlo.

Puedes flotar por la vida acarreado por las circunstancias, dejando pasar un día tras otro, una hora tras otra. O puedes luchar por tus convicciones y escribir la increíble historia de tu vida.

Espero que tomes la decisión correcta. Deja tu huella en este mundo. Haz que tu tiempo cuente, ten una vida significativa, sea cuál sea esa definición para ti. Búscala.

El lugar que dejamos atrás es un hermoso patio de recreo, donde todo es posible. Pero no estaremos aquí para siempre. Nuestra vida es una pequeña chispa en este hermoso planeta, que viaja a una velocidad increíble hacia la infinita oscuridad de un universo desconocido.

Por eso disfruta de tu tiempo aquí con pasión. Haz que sea interesante. ¡Haz que cuente!

Gracias.


 

El auténtico valor de la amistad.

diciembre 13, 2016



Siempre me he preguntado ...Porque las amistades desaparecen de tu vida...? Y francamente ¡no lo sé! Pero es cierto, desgraciadamente hay una gran mayoría de personas que piensa que estamos en la época de ”usar y tirar” ¡Lamentable es así! Con el tiempo aprenden que lo importante es el dinero, el éxito social y sobre todo la satisfacción personal. ¡Si no les puedes proporcionar aquello que desean; para qué mantenerte como amigo! Aunque si lo analizamos bien,no son ellos los que cambian, eres tú que inconscientemente estás rechazando aquellos amigos que no se atiene a tus prioridades que son contrarias o van en una dirección  opuesta, basada en el auténtico valor de la amistad que se deriva de lo difícil que es conseguirla y mantenerla.
              
Que bien se ajusta aquello que dicen en mi "pueblo" de: “tanto tienes tanto vales” o sí “como no me aportas nada, te rechazó” Estamos en la representación opuesta a la construcción de una verdadera amistad. Según ella, si la “verdadera” amistad nos parece tan difícil de mantener es porque la verdad, no es ya una búsqueda dominante. En la era de la ilusión, y de las apariencias: ¿quién se preocupaba en aquel tiempo de buscar una razón auténtica? Nos dominaba el apasionamiento y el interés personal. Así vivimos en un entorno dominado por la precaución, en el que todos buscamos protegernos y satisfacernos personalmente, sin preocuparnos si causamos el más mínimo daño afectivo.  La amistad es uno de los valores más importantes, quizás aquel amigo de años, se ganó tu confianza, tú afecto y tu respeto. Siempre es el que está en el momento que lo necesites, que te escuche y te recuerda, ya que la amistad es una palabra muy grande que tiene que emplearse con responsabilidad y madurez.
           
Me sorprende cuando observó, sobre todo en Facebook, cuándo hay usuarios que presumen de tener miles de amigos; enseguida acude a mí lo siguiente: ¿son esos de verdad tus amigos? Si es posible que a muchos ni le conozca personalmente y si has hablado con alguno de ellos, es simplemente un simple comentario rutinario?. La amistad hoy es muy fácil de decir: -soy amigo de. o – seré siempre tu amigo, para lo bueno y para lo malo, aunque sólo con los hechos se demuestra quien es verdaderamente amigo tuyo. Hay gente que necesita decir amigo a quien verdaderamente lo siente como tal, pero luego están los que nunca te lo dicen aunque no hace falta que te lo digan pues son los hechos lo que lo demuestran.
          
Sí, aunque os parezca mentira, duele ver como un amigo que te prometió ser amigo para siempre, deja de serlo, al menos sin motivo aparente, y decimos: “la vida es así” No, no lo creo, la vida no impide nada que tú no quieras cambiar. Un profundo sentimiento de amistad, activa áreas muy particulares, generalmente en el cerebro, que secretan una colaboración de intercambios y sobretodo el reconocimiento del otro. Ese apoyo emocional es el que conlleva toda amistad y una alegría compartida. Tener amigos nos sirve de refugio donde, en caso de necesidad, podemos encontrar ayuda y consuelo sin tener que dar nada a cambio. La amistad no es posesión, ni exigencias, ni obligaciones sino sinceridad y apoyo mutuo.
          
Nadie sabe lo que un verdadero amigo representa cuando la vida nos ha puesto en una situación verdaderamente angustiosa.  


 

Pensando en la gratitud

diciembre 13, 2016



Es muy difícil de entender de que es un verdadero engaño asumir que alcanzaremos la felicidad si se tiene dinero y tesoros, porque aun así, sabemos que hay gente que a pesar de poseer todo eso es ingrata e infeliz y sin embargo hay gente muy pobre llena de gratitud por lo poco que ellos tienen. … Cuando las cosas van bien, es muy fácil estar agradecido. Pero el verdadero agradecimiento surge cuando las cosas no van bien, y es la prueba de fuego de nuestra gratitud.

Debemos pensar siempre que la gratitud puede enriquecer tu vida. Todos necesitamos el adecuado estado mental para disfrutar la vida; a esta necesidad le podemos llamar “gratitud”. El camino del buscador está lleno de espacios maravillosos, pero también hay momentos desérticos. Este, está lleno de felicidad, como cuando sale el sol por la mañana y las flores sonríen al mundo. Pero no siempre es así. También hay momentos de mucha oscuridad. A veces estamos perdidos, sin saber dónde estamos y sin saber si esa noche tiene un final.
           
La verdadera prueba para saber si realmente somos buscadores o nos dedicamos a curiosear superficialmente, es cuando la noche oscura nos aborda el alma y no en momentos felices. Llegará un momento en el que la noche ya no exista. Es entonces cuando llega la tentación de pensar en la gratitud, al vernos desposeídos de todo lo que uno ha tenido.
          
¿De dónde viene ese sentimiento de crear gratitud?... El sentimiento de gratitud llega al mirar tu mundo de la mejor manera posible: con bondad, paciencia y perdón; sencillamente es un estado de agradecimiento espiritual que llega a valorar a la gente y a todas las cosas en tu vida. El sentimiento de gratitud es algo que podemos aprender y hacer crecer.
           
La vida está compuesta de valles y cimas. El camino es muy largo. Cuando estamos en la cumbre soleada, gritamos de alegría y agradecimiento. Pero cuando estamos en los profundos valles oscuros, completamente perdidos, empezamos a estar indignados. Sería conveniente recordar que tu experiencia, no la proyecte hacia nadie. Es mejor ser independiente y asumir la responsabilidad. Eso nos hará más maduro y nos ahorraremos muchas indignaciones y rabias.
           
Deberíamos pensar y reflexionar continuamente en aquello bueno que nos ha pasado y aquella buena persona que conocimos. Observad lo agradable que se desarrolla, tomando forma en nuestra vida porque aun en medio de las tragedias que todos en algún momento afrontamos, siempre hay un hilo de luz, algo o alguien por quien sonreír.
 

... hay dias

diciembre 13, 2016



Hay días llenos de tristeza, por recuerdos del ayer, por dolores aún presentes, por incertidumbres futuras... Hoy es uno de ellos. No es fácil retomar el ritmo, dejar fluir las palabras y sentimientos que en otro tiempo se hacían cotidianos. Hoy lo más fácil es dejarme acompañar de la música y dejar que ella complete todo aquello que las palabras son incapaces de expresar.

Pareciera que la senda se hace borrosa pero aún así es recorrida ... lentamente ... ; y van esparciendo un poco el alma de las flores y perfumando sutilmente la brisa ... sabiendo que la niebla, pesa sobre sus delicadas formas ... logran armonizar con el entorno ... no luchan contra el mismo ... sólo dejan su esencia impregnarse en cada cosa ...

Y observándolas aprendo ... a aceptar lo que no puedo cambiar pero siempre confiando en lo que puedo dar para que la niebla del sendero refleje los tibios rayos del sol ...

Sólo tu vacío infinito es comparable a tu bondad 


 

el dolor y los desafíos personales...

diciembre 1, 2016



Creo que a todos nos ha pasado en el tiempo que personas cercanas han enfermado de gravedad o han muerto. Observó que después de vivir un tiempo, la vida nos pasa factura, las aficiones dejan secuelas y la realidad nos confronta. Algunos se empeñan en hacer un culto al cuerpo y otros lo maltratan. Es bueno honrar el cuerpo como vehículo de nuestra alma, respetar sus necesidades y ser responsables de nuestra salud y bienestar en un sentido amplio. Ahora bien, ciertamente una enfermedad puede ser el punto de partida para una profunda transformación a nivel físico, emocional, relacional y espiritual.

Hay personas que viven en una perpetua huida hacia delante, creyéndose indestructibles, dejando cargas económicas y viviendo al límite. Vivir una vida de riesgos tiene un precio, antes o después se pone delante. Los hay adictos al trabajo y al triunfo social, dependientes de la mirada y el reconocimiento externo, quienes solo paran cuando no pueden dar un paso más. Los hay que viven aislados, prescindiendo del mundo, encerrados en su torre de marfil, y mueren como viven, solos. Algunos se apegan al dolor y no son capaces de disfrutar cuando la vida les ofrece el lado dulce, mientras que otros se esfuerzan por evitar el dolor conformándose con la mitad (agradable) de la existencia.

No son pocos los que se tapan los ojos y miran hacia otro lado ante los indicios y síntomas de que algo no va bien. Pensar que ciertos hechos van a desaparecer espontáneamente es una falacia. El autoengaño no hace que las cosas dejen de existir o sean diferentes. Al final la vida nos enfrenta, nos acorrala, nos pone contra las cuerdas. Antes o después hay que afrontar, tomar conciencia, poner luz a la existencia.

En efecto, el dolor y los desafíos personales, los nudos relacionales, las contradicciones internas se afrontan… o se posponen y se cargan. La vida produce remanentes, las relaciones generan residuos. Mirar para otro lado, esconder la cabeza como el avestruz, ocultar los desechos bajo la alfombra son actitudes infantiles e ingenuas. La inconsciencia tiene un precio elevado, genera sufrimiento. Es necesario hacer espacio al dolor, a lo que sucede, a lo que ES. Mirarlo de frente. La toma de conciencia genera salud, nos regenera y vivifica. Nos conviene ver y afrontar sin negar, obviar o arrinconar las emociones y los conflictos internos. A partir de la mitad de la vida la factura se va engrosando, los excesos y privaciones a nivel físico, emocional o relacional, la exposición a conductas de riesgo y el olvido de sí tienen consecuencias. Es fundamental llevar una vida equilibrada en todos los ámbitos y sentidos.

La vida se empeña en transformarnos. Nos despierta, lastima, zarandea, estruja. Nos atraviesa para que integremos en nuestras células las polaridades que la conforman: luz y oscuridad, masculino y femenino, placer y dolor, alegría y tristeza. Para que tomemos conciencia de lo verdaderamente esencial en la vida: el amor. La resistencia a la vida, al amor y al dolor genera malestar, enfermedad y sufrimiento. ¿Cómo afrontamos la parte escabrosa y amarga de la existencia? ¿Qué hacemos con el dolor? ¿Cómo llenamos el vacío existencial?

Llegamos al mundo siendo esencia, luz y amor. Nos construimos una coraza defensiva, un carácter o personalidad para sobrevivir, por miedo al vacío, a lo desconocido. Con el  tiempo, el carácter toma el mando y nos precipita hacia el destino. La parte oscura, lo inconsciente toma las riendas y ahoga nuestra esencia; terminamos viviendo poseídos por la coraza, las manías y la neura. Algunos tragan y se protegen acumulando sobrepeso, otros se anulan en la relación y soportan lo insoportable; hay personas acusadoras y rígidas, y otras que lo permiten, se culpabilizan y cargan. Si miramos a nuestro alrededor, ¿a cuántas personas conocemos que llegado un momento manifiestan los excesos, las inercias y el deterioro a nivel físico y emocional?

Cada personalidad tiene su motivación principal, sus inercias y una pasión que le gobierna, lo que explica que se repitan las vivencias y experiencias, las tendencias inconscientes que a veces pudieran parecer “mala suerte”. Nos identificamos con la máscara, con eso que no somos y nos perdemos, no nos vemos ni nos dejamos ver. Nos creamos un personaje con un sistema de defensas -la propia neurosis-, ante el miedo ontológico y la angustia existencial, no nos conocemos, nos suponemos. Para salir de la cárcel del ego hay que desenmascararse. Preguntarse ¿Quién soy? .

 La gente podrá hacer cualquier cosa, no importa cuán absurda, con el fin evitar enfrentar a su propia alma.

Hoy crece el número de personas que se quieren conocer, sin embargo, muchos prefieren vivir una existencia distraída. Distraerse es olvido de sí, ignorancia de uno mismo, evitar la realidad por miedo, engañarse. Cabe preguntarse: ¿Con qué me evado, me alejo de mí y de mis necesidades? ¿Cómo dejo de habitarme y me convierto en un disfraz, una caricatura de mí mismo? ¿De qué maneras me engaño y me ignoro? ¿Qué hago para distraerme: trabajar demasiado, ver televisión, tabaco, drogas, cirugía estética, pasatiempos varios, comer, estar en el bar, internet, relaciones tóxicas…?

Hoy tenemos a nuestro alcance muchas alternativas para tomar conciencia, ver, verse: hacer terapia individual y terapia de grupo, asistir talleres de autoconocimiento, hacer rituales, llevar un diario, meditar… para evitar caer en los patrones neuróticos, el autoengaño y el punto ciego de cada carácter. Necesitamos un trabajo de individuación, de sanación y toma de conciencia para liberarnos de nuestros condicionamientos caracteriales, familiares y sociales, incluidos los de los ancestros.

Tanto nuestra alma como nuestro cuerpo se componen de elementos que todos estuvieron ya presentes en la serie de antepasados. Hasta que lo inconsciente se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino. 

En la veintena y treintena se experimenta y se arriesga al sentirse invulnerable. A los cuarenta se toma conciencia de que la vida pasa y uno se pregunta qué es lo que quiere hacer que aún no ha hecho. La crisis de los 40 es una oportunidad para transformar la vida y vivirla de una manera más consciente y auténtica. Si no se aprovechó, a los 50 vuelve a haber otra oportunidad para hacer cambios y atreverse a elegir el camino no transitado, soltar los apegos y los miedos, afrontar justamente aquello que se estuvo evitando. Pero no hay más ciego que el que no quiere ver. Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma. Por fin, cuando no se tuvo el coraje de arriesgarse, a partir de los 60 la pregunta es más bien: ¿qué he hecho con mi vida? Entonces, como un autómata sonámbulo ya voy dirigido hacia mi destino, soy presa conducida por mi carácter. Cierto es que hay también acontecimientos sorpresivos y fortuitos que trascienden nuestro entendimiento, destinos que se ven unidos incomprensiblemente al de otros, y también hay milagros. Todo nos condiciona y configura.

Hay personas que necesitan abrirse al mundo mientras que otras necesitan dejar de huir y conectar consigo mismas. Los rígidos perfeccionistas necesitan relajarse y disfrutar, a riesgo de que su corazón se vuelva de piedra. Los rencorosos resentidos ven peligrar la salud de su hígado mientras no amen y perdonen. Los miedosos necesitan conectar con lo salvaje e instintivo y atreverse a vivir desde el coraje de su corazón. El perezoso postergador, un año de egoísmo y tomar plena conciencia de sí. Los que van de sobrados, dadores generosos, precisan mirar hacia dentro. Los gulosos y seductores compulsivos, un año de abstinencia. Los hay que necesitan desapegarse del sufrimiento, mientras que otros precisan entrar en el dolor. Todos necesitamos conectar con la inocencia y la espontaneidad, sabernos merecedores de lo bueno, dejar de depender de la mirada del otro. A saber: los que necesitan que se les vea tiene que verse a sí mismos.

Todos necesitamos reequilibrarnos: los caracteres emocionales necesitan ponderación, compensar con lo racional; los mentales más tierra, realidad e instinto; los viscerales sentir, empatizar, ver al otro. Lo que nos sana a todos es la plena atención a los propios mecanismos condicionantes, trabajar el autoengaño con la toma de conciencia, meditar.

Algunas personas no maduran, pasan de estar verdes a pocharse directamente. Estar sano, madurar bien es tener un ego liviano y flexible, y un corazón tierno y dulce. Estar conectado consigo mismo, viéndose y viendo al otro, expuesto al amor y abierto a la vida. El autoconocimiento es transformador. Para ello, es preciso involucrar al testigo interno, mantener la presencia momento a momento, y así la zona libre de juicios y condicionamientos irá ganando terreno. 

Poner la personalidad al servicio de la esencia, alinear el carácter con el Espíritu, dejarle las riendas. Cuidar la relación con uno mismo, atender el jardín interior, limpiarlo, nutrir la tierra, arrancar las malas hierbas, regalarse tiempo. El adquirir el compromiso de darse cuenta proporciona una notable libertad. Siendo así, de seguro conseguiremos ir puliendo el genuino diamante que todos y cada uno somos, crear una vida singular y hacer de nuestra existencia una preciosa obra de arte.

Un saludo desde el corazón.
 

La sangre del alma..

diciembre 1, 2016



Existe una canción que dice “Mis palabras son aire, y van al aire… mis lágrimas son agua y van al mar”. Hay personas que lloran con relativa facilidad y otras que bloquean su necesidad de llorar. Para algunas su motivación profunda es huir del dolor mientras que otras sienten que existen en la medida en que sufren y se apegan a él. Más allá de estos posicionamientos polarizados, es bueno saber que las lágrimas son liberadoras, contienen analgésicos naturales que atenúan el estrés, son un bálsamo para las heridas del desamor, aligeran el corazón apesadumbrado, consuelan y reconfortan en el adiós. Las lágrimas no derramadas oprimen el corazón y generan ansiedad. Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior.

Algunas personas cargan desde tiempo atrás con heridas profundas y necesitan llorar regueros de lágrimas para poder sanarse. Llorar no es signo de debilidad sino de valentía. La valentía de atreverse a sentir el dolor y acogerlo, sin pretender ignorar o negar su existencia, el coraje de aventurarse a tocar propia la vulnerabilidad.Cuando veo a una persona que se emociona y llore para mí es un buen síntoma, se está acercando a su dolor y a alguna verdad encubierta, está tocando el núcleo de un problema tal vez olvidado o pospuesto. Es señal de que reconoce una herida emocional, le hace espacio, se permite sentirla y toma conciencia de ella.  

Las lágrimas son sanadoras, alivian la tristeza, la pena, el dolor, la impotencia, la frustración. Ayudan a que el dolor emocional fluya y no se quede estancado. Las lágrimas son signo de ternura, del anhelo de conexión cuando nos sentimos solos, imprescindibles para sanar las heridas y tristezas de la infancia. Una muestra inequívoca de la emoción que se siente al reencontrarse y reconciliarse con el niño que fuimos. Las lágrimas disuelven las defensas egoístas, diluyen la máscara y la coraza del ego, reblandecen y dulcifican el corazón endurecido. Son una buena senda que nos conduce a nuestra esencia.

Hay llantos silenciosos y llantos a solas. Los llantos compartidos, cuando se llora y se expresa lo que se siente, cuando se pone palabras al dolor, son profundamente sanadores. Las lágrimas son la sangre del alma. Son una muestra de la vulnerabilidad humana, a veces un desbordamiento de la tristeza y la pena y otras son expresión de alegría y plenitud del corazón. Hay lágrimas de perdón, de gratitud, de compasión por uno mismo y los demás.  De hecho, vistas al microscopio muestran una imagen y composición diferente según el tipo que sean.

Las lágrimas son creadoras, nos ayudan a fluir y ser conscientes de nuestros deseos más profundos, la añoranza de los sueños rotos, los anhelos que quedaron olvidados en el camino, relegados en nuestro corazón. A veces se llora al tomar conciencia de los errores cometidos por inconsciencia e ignorancia, y por las consecuencias de nuestras decisiones y acciones. Las lágrimas licúan y transforman la dura realidad del dolor del duelo y acompañan dulcemente en los abismos insondables de las noches oscuras del alma. Son sutiles mariposas que nacen del dolor.

Las lágrimas son ríos que nos llevan a alguna parte. Una vía fluida que nos traslada de un estado emocional a otro: facilitan una nueva perspectiva, nos transportan a un nuevo horizonte, nos inspiran decisiones. Son un camino de transformación. Los lagrimales son una suerte de trasmutadores alquímicos que obran una importante labor de drenaje emocional, transforman y purifican los diferentes estados emocionales, diluyen el sentimiento de culpa, el resentimiento y el rencor. Llorar es una manifestación de la rendición del ego a lo que ES, nos ayuda a aceptar la realidad y asentir humildemente a las cosas tal como son, cuando tan solo nos queda decir hágase Tu voluntad.

Necesitamos darnos permiso para llorar los amores no correspondidos, las rupturas de relaciones, los distanciamientos insalvables. Elaborar los duelos, aceptar e integrar las pérdida de la salud y de los seres queridos, las amarguras y las frustraciones de la vida. Entonces las lágrimas se convierten en sustancias fertilizantes y son un buen abono para los terrenos áridos y yermos. Más aún, las lágrimas llevan escrita una información que contiene las palabras detalladas de nuestras penas y lamentos, hablan del reconocimiento de una verdad interior. ¿Siendo así, qué dicen tus lágrimas?

Se llora por no haber sido visto en la infancia, por haberse prostituido emocionalmente, por no haber dicho “no” y “basta” a tiempo. Se llora por agotamiento ante la autoexigencia, por caer en la cuenta del mal de la “alegría crónica”, por autoexcluirse y cerrarse a la vida; se llora por sentirse no merecedor, por haberse instalado en la mezquindad y la tacañería emocional, por exigirse la perfección. Se llora por lo que se hizo y por aquello que nunca nos atrevimos a hacer. Se llora por el esfuerzo que se pone en ocultarse, por cansancio de hacer en lugar de ser, por abandonarse e ignorar al Ser que se es. Lloramos cuando nos sentimos conmovidos ante la impertinencia de los fenómenos, estremecidos por la incertidumbre y la fragilidad de la vida con sus momentos evanescentes, se llora hasta morir. Morir y vaciarse por completo de los ardides de la personalidad limitante hasta que uno puede por fin dejarse en paz.

A veces es fácil llorar cuando llueve, cuando parece que el Cielo llorara también ríos de lágrimas que contienen todos los dolores del mundo. Ahora bien, después de la tormenta viene la calma. Es entonces cuando puede brillar el sol irradiante de nuestro corazón. El diamante, la esencia con la que llegamos al mundo, nuestro rostro original. Todos deseamos brillar con luz propia, amar, expandirnos, ser la máxima expresión y mejor versión de nosotros mismos. 

Hay que llorar, soltar, vaciar, drenar, limpiar, transformar dolores y heridas, pulir la coraza opresiva del ego hasta que nuestro corazón se ensanche y resplandezca en su propia luz. ¿Y con qué fin? Amarse y amar con un corazón puro y liviano. Amar con la inocencia de un niño, vacío de rencores, dolores y tristezas, con un corazón resplandeciente y desbordante de alegría.

Es cuando finalmente tomamos conciencia de que más importante que ser amado es amar. Ya no se trata de cuánto me aman sino de cuanto amo. Entonces tal vez osemos pronunciar la plegaria “Destroza mi corazón de tal forma que quede espacio libre para el Amor Infinito”.

Té envió un abrazo.
 

Siempre...

diciembre 1, 2016


Siempre hay un camino, un paso, un espacio donde estar y proseguir, un momento sagrado...Siempre hay magia, siempre hay bendiciones aún en aquello que no comprendemos, siempre hay posibilidades de asombrarse, de agradecer... hay un norte, un después, un lugar al cual dirigirse, una historia que contar y otras muchas para escuchar..hay ríos que recorren los paisajes y un mar que los espera a todos, siempre hay risas y silencios, horas de oración y de sorpresas... hay un Sol, y millones de estrellas, siempre habrá una luna y miles de poetas que la contemplan...

Siempre hay manos que nos ayudan, seres de luz que nos guían en medio de las tempestades, gentes sencillas de buena voluntad que nos dan palabras de sabiduría... Si, siempre hay cosas estupendas,hay un hombro en el cual refugiarse, un lecho en el que podemos dormir y sueños para soñar...hay calor, respeto y bondad en algún lugar del mundo, siempre hay paz verdadera en el interior de nuestro ser...

Siempre ha habido un plan de amor, que ordena todo y a todos, siempre Aquel que nos anima, nos espera al final de cada jornada...habrán preguntas y siempre habrán respuestas, pero con seguridad, siempre habrá un nuevo día... hay silencios donde podemos encontrar la senda, hay corazones que guardan el sagrario de la vida, hay seres que respiran y que honran la existencia, siempre, siempre somos..


 

lucho por lo que me queda..

noviembre 21, 2016


Lo digo como quien afirma una elemental condición del ser humano, lo digo con la tristeza y el miedo a las espaldas, lo digo con la incertidumbre del que sabe que aún no han sido derrotados las causas de la enfermedad, la  insatisfacción y el hastío, lo digo con la madurez del que no ignora que el fracaso, la frustración y la amargura le tocarán la puerta todavía como insepultos guerreros de un tiempo sepultado. A mí no se me ha muerto la esperanza, ni una sola de las tantas veces en que he luchado hasta  el final para vencer al cancer esa maligna célula que me deshace.

No se me ha muerto la esperanza, por que la la esperanza soy yo, porque que también tropiezo, asumo errores, rectifico, y para limpiarme los pulmones respiro hondo y sigo hacia adelante porque sé, que en este mundo poco a poco más limpio, hay que tener corazón para el desgarramiento inevitable y corazón roturado para la siembra de confianza y alegría, porque la muerte no es mi vocación, porque no acepto más voluntad que mi terca voluntad de alzar junto a otras manos, la salud fecunda, todopoderosa, irrenunciable que nos da el amor. 

No me quejo por lo que he perdido, lucho por lo que me queda, no me quejo por el sufrimiento, lucho por mi felicidad por que con las cosas que a uno le suceden, vamos aprendiendo que nada es imposible de solucionar, solo hay que seguir adelante, dando gracias a Dios por que aun tenemos.



 

la amistad era un valor indiscutible..?

noviembre 21, 2016

Justamente hablo  de nuevo de la amistad, porque es precisamente ésta, la que hace bastante tiempo me produjo un doloroso desengaño. Algunos comportamientos confunden la relación de amor con la de amistad. Lo que si hay que equilibrar es la dosificación de ambos aspectos. La relación de pareja es un sutil equilibrio de amor y sexualidad, mientras que la de amistad es una relación de lealtad, complicidad, aceptando las diferencias y al mismo tiempo saber comunicarse.
            
Siempre creí que la amistad era un valor indiscutible para mí, algo sin la cual no se puede vivir feliz. Por eso siempre he priorizado que a veces algunas  relaciones de amistad no son lo que ellas representaban. Sin embargo ahora me siento decepcionado al ver que hoy, después de haber pasado por una mala vivencia personal me encuentro apartado de una forma injusta. El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.

¿Qué hice mal? ¿Tal vez confié demasiado en los demás? ¡¡No lo sé!! A veces, los valores los cuales elegimos creer, no son siempre importantes. Porque a veces, detrás de ellos se ocultan una necesidad disfrazada, sin apoyo, cuando en realidad, lo que se busca es una atención constante y una forma de evitar la soledad. La relación que existe entre los amigos es uno de los pilares de la salud emocional de cualquier ser humano; la camaradería es una relación al margen, mientras que con la pareja se comparte amor y sexualidad.
            
En un ejercicio de sinceridad íntima, no siempre se comparten, opiniones, gustos y diversiones con la amistad. Tampoco en todo momento nos sentimos cómodos poniendo todo en común. Si lo pensamos bien, incluso omitimos expresar muchas opiniones y no siempre somos verdaderamente sinceros con nuestros verdaderos amigos. Es justo reconocer, que el amor se acaba; la amistad soporta mejor el tiempo. Con un amigo cooperamos y no competimos, sabemos lo que cada uno siente y piensa del otro teniendo  una disponibilidad para escuchar y apoyar en las horas bajas. 

A un amigo se le aceptan las debilidades y los errores, aunque desgraciadamente no siempre es así. Por eso decimos que, el nivel de amistad es un pacto tácito que debería perdurar sin tener en cuenta, una relación de pareja, puesto que esos momentos un verdadero amigo resulta el mejor apoyo.

Estas angustias que diariamente nos invaden, nunca llegarán a decisiones firmes, puesto que nunca hubiéramos imaginado esas acciones que actualmente se muestran, aunque quizás nunca encontremos una respuesta clara, por lo menos sí hallaremos un sentido al esfuerzo que conlleva esa amistad. Porque la verdadera amistad requiere esfuerzo y entusiasmo. Y por qué no decirlo ¡una gran suerte!   
            
A veces tiramos todo por tierra por una sencilla razón. La pasión. Ella hace que una antigua amistad se destruya. Por eso siempre debemos estar atentos para no tensar la “cuerda” y no confundir una cosa con otra. Se puede tener una relación de amistad, pero para que sobreviva, es necesario olvidar el dinamismo que representa una relación de pareja. No en vano, una amistad puede durar muchos años, mientras que una pareja estable, puede estar en peligro de extinción, siempre que no existan unos principios consolidados y duraderos, con el convencimiento de un verdadero amor.



 

no hay que estresarse por las cosas que no se pueden cambiar

noviembre 19, 2016


En ocasiones la vida cierra algunas de sus puertas, porque es hora de seguir adelante; Y eso se convierte en una buena señal, porque a menudo no nos movemos a menos que las circunstancias nos obliguen hacerlo. Cuando los tiempos son difíciles, hay que recordar que no hay un dolor que no venga acompañado de una buena enseñanza. No solo porque se cae una vez durante la lucha, significa que estás fallando. Todo gran éxito requiere de toda una batalla digna para que pueda llegar a su fin. 

Las cosas buenas se toman su tiempo, mantenerse paciente es una actitud positiva hará que todo salga bien aunque las cosas no sucedan de inmediato y necesiten de su tiempo. Hay que recordar que hay dos tipos de dolor: “el dolor que duele y el dolor que te cambia”; hay que tener siempre presente esto para que nunca ruedes con la vida sino que resistas en ella. 

La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la capacidad de lidiar con ellos. Imagínate todas las cosas maravillosas que tu mente podría abrazar si no estuviera envuelto con tanta fuerza alrededor de tus luchas. Fíjate siempre en lo que tienes, en lugar de lo que has perdido. Porque no es lo que el mundo lleva lejos de ti lo que cuenta, es lo que haces con lo que te queda. 

Todo en la vida es temporal cada vez que llueve en algún momento para, cada vez que te hacen daño siempre sanaras, después de la oscuridad siempre existirá una luz; hay que recordar esto todas las mañanas al despertar, porque por más que se piensa que la noche es eterna, nada dura para siempre y a su vez amanecerá. Ahora si las cosas se encuentran bien disfruta de ellas, seguramente ese equilibrio no va a durar para siempre en tu vida, de igual manera si las cosas están mal en este momento tampoco va a durar eternidades esta situación. 

El hecho de que la vida no sea fácil en algunas circunstancias no quiere decir que nos olvidemos de sonreír, cada momento te da un nuevo comienzo y nuevo final. De seguro tendrás una segunda oportunidad, solo hay que tomar lo mejor de cada día y lo demás dejarlo pasar. Preocuparse y quejarse no cambia nada,las personas que se quejan constantemente nunca logran nada en su vida. Siempre es mejor tratar de hacer algo grande y fracasar que tratar de no hacer nada y tener éxito. Realmente las cosas terminan cuando las personas se quejan sin parar. Si realmente se cree en algo, hay que seguir intentándolo, no hay que dejar que las sombras del pasado oscurezcan las puertas que van dirigidas hacia su futuro. 

Hoy, el ayer se queda atrás, el mañana siempre será más brillante que el hoy, el verdadero cambio es nunca mirar atrás ni arrepentirse de lo vivido, menos de lo aprendido, hay que recordar siempre que la verdadera felicidad comienza a llegar solo cuando dejes de quejarte de tus problemas y empieces a ser agradecido por todos los problemas que tú no tienes. Tus cicatrices son el símbolo de tu fuerza y nunca te avergüences de las cicatrices que la vida te ha dejado. Una cicatriz significa un dolor que ya se sano, significa la conquista del dolor, una lección aprendida, el cual te hace más fuerte y te lleva a tu presente.

Una cicatriz es el tatuaje del triunfo del cual tenemos que estar orgullosos; lo que no debemos permitir es que esa cicatriz nos convierta en su rehén, que llene la vida de miedos, siempre hay que tener claro que las cicatrices desaparecen o se transforman, el punto está en ver tus cicatrices como un signo de fortaleza y no de dolor. 

La herida es el lugar donde la luz entra. Nada podría estar más cerca de la verdad que estas palabras, la fuerza del sufrimiento ha emergido de las almas más fuertes de aquellos personajes poderosos del mundo los cuales usaron sus cicatrices para salir victoriosos de todas sus batallas, las vieron como una señal de sobrevivencia y las portan orgullosos para probar que así fue, Ahora tengo la oportunidad de crecer más fuerte! Cada pequeña lucha es un paso adelante. En la vida la paciencia no se trata de esperar, es tener la capacidad de mantener una buena actitud mientras se trabaja duro en sus sueños, sabiendo que ese trabajo valdrá la pena. 

Así que si vas a correr el riesgo hay que poner todo el tiempo necesario para recorrer todo el camino, de lo contrario es mejor ni siquiera tener un punto de inicio, muchas veces luchar por algo significa perder la estabilidad de la vida, la comodidad de tu tiempo, podría significar no comer lo que quieres, no dormir donde lo deseas. Podría significar renunciar a tu zona de confort, sacrificar relaciones; aceptando posibles burlas y asumiendo un montón de tiempo a solas, esa soledad que nos ayudará a construir grandes cosas si se le da el espacio que necesita; todo lo demás acompañado de una determinación contundente para llegar a donde realmente quieres. Y si lo quieres lo vas hacer a pesar del fracaso, del rechazo y de las posibilidades; cada paso se sentirá mejor que cualquier otra cosa que se pueda imaginar, te darás cuenta que la lucha no se encuentra en el camino si no que es el camino a la felicidad. Vale la pena ir hasta el final no hay mejor sensación que te haga sentir más vivo que batallar, a pesar del fracaso, del rechazo y de las posibilidades. 

Negatividad de otras personas no es su problema, se positivo cuando la negatividad te rodea, sonríe cuando otros traten de acabar contigo; es una manera fácil de mantener el entusiasmo y el enfoque cuando otras personas traten de cambiarlo, sigue siempre siendo tu. Nunca dejes que la amargura de otra persona cambie tu ánimo y la regla de oro para lograr esto es no tomar las cosas demasiado personales, aunque parezcan serlo; rara vez la gente hace cosas por ti, las hacen por causa de ellos mismos. Por encima de todo, nunca hay que cambiar para impresionar a alguien que dice que no eres lo suficientemente bueno o buena para él, los cambios que realmente impresionan y deslumbran suceden cuando cambias para ser una mejor persona, para llevarte a un mejor futuro. 

Siempre la gente habla de lo que haces bien y de lo que se haces mal también, así que es mejor preocuparte por ti mismo antes de preocuparte por lo que puedan pensar los demás. Si crees en algo no hay porque tener miedo a luchar por eso con gran fuerza así otros piensen que es imposible. Lo mejor que puedes hacer es seguir adelante. No tengas miedo de pedir una copia de seguridad para intentarlo de nuevo, para volver a amar, a vivir, para soñar; no permitas que una dura elección endurezca tu corazón; las mejores lecciones de la vida son aprendidas en nuestros peores momentos y salen de los errores más grandes. A veces hay que pasar por lo peor para llegar a lo mejor. 

Sí, la vida puede ser muy difícil pero debemos encontrar la fuerza para reír todos los días, encontrar en coraje para sentirse bien, así harás sonreír a los demás también, no hay que estresarse por las cosas que no se pueden cambiar, hay que vivir con sencillez, amar con generosidad, hablar con la verdad, trabajar con diligencia y seguir creciendo día a día. 


 

esa calma interior

noviembre 19, 2016



Creo que todos buscamos y que difícil es a veces encontrar ese estado de paz interior, por el cual a través de él, nos hace sentirnos en una situación de bienestar interior. Ante esto, deberíamos meditar y contemplar que la felicidad nada tiene que ver con los deseos de dejar lo que cada uno es, sino por el contrario preocuparse solo de ser auténticamente uno mismo. Reflexionando y meditando nos llevarán a esa nueva perspectiva. Así nos daremos cuenta de que nuestros conflictos internos no son eternos, y entonces, aquella energía que alimentó antes nuestra desgastadora batalla puede ser utilizada para vivir y obrar positivamente. De esta manera nos hacemos responsables e irremediablemente acreedores de nuestra felicidad, y de cómo nos irá en nuestra vida. 

Los conflictos y apuros de nuestra vida cotidiana que continuamente “cargamos en nuestra mochila”, nos hacen sentirnos cansados, fragmentando nuestras energías, y haciendo que no encontremos una base firme para nuestro bienestar. La paz interior es esa base sencilla, porque ella engendra energía y aumenta nuestra capacidad física y espiritual, a través de la cual descubrimos esa calma interior, y el empleo efectivo de esa fuerza que nos hará que tengamos menos probabilidades de derrochar recursos vitales en preocupaciones, lamentos, culpas y estupideces. Todo esto nos abre los ojos, y finalmente nos cuestionamos que pocas cosas existen más deseables en esta vida que el deseo de ser feliz. Si nos dijeran que podemos hacerlo realidad en un solo sueño, ninguno sería más apropiado que el deseo de ser feliz. 

En este recorrido, a través de la meditación y la reflexión, las cuales, son dos herramientas definitivas, proporcionándonos excelentes formas para desarrollar nuestra conciencia y el entendimiento en todas las áreas de nuestra vida, para alcanzar la paz interior y para conservarla. Todo nos ayudará a trasladar nuestra atención al momento presente y a ejercer controles sobre nuestra mente, apartándonos de las ansiedades y de las actitudes defensivas que no nos permiten alcanzar un bienestar espiritual. 

En la vida real, “la de todos los días” y a pesar de nuestras quejas, las cosas difícilmente salen exactamente como deseamos y cuando se asemejan a eso, no ocurre en los plazos que habíamos imaginado. Lo cierto es que, en el mundo de lo cotidiano siempre encontraremos dificultades, obstáculos y limitaciones para hacer realidad nuestros sueños, teniendo a veces que elegir cada vez más conscientemente entre varias actitudes. 

Una de las cosas digna de meditar son las renuncias; esas son las “renuncias a los apegos”. Las cosas materiales han de ser puestas en su debido lugar. Están ahí para ser usadas, desde luego. Están para usarlas. Pero cuando han rebasado su utilidad, debemos estar prestos a renunciar a ellas, o quizás pasarlas a alguien que las necesite. Cualquier cosa a la cual no puedas renunciar cuando has rebasado su utilidad, te posee; y en esta era materialista muchos de nosotros estamos atrapados por nuestras posesiones. De esta forma nunca llegaremos a ser libre, ni a encontrar esa paz interior. 



 

la antesala de lo desconocido

noviembre 19, 2016



Hoy sigo en casa, de reposo, aún rodeada de este silencio que me busca y al que le hago sitio dulcemente, en intimidad, sin prisa, sin agobio. Los sonidos propios de la casa me rodean: el frigorífico, el tímido sonido del ordenador, y los que se cuelan por las ventanas:  los gallos cantando, los coches, los gatos… Hoy he sentido ganas de escribir, así como me gusta, largo y tendido, sin prisa, con mucha mucha calma, y este silencio que me mece es el mejor detonante para ello. Noto un baile, un compás interior, del silencio, que hace escuchar todo de una manera distinta, más atenta, es la llave que abre el interior, el que te pone en el sitio justo, ese que no tiene nombre y que todos necesitamos. El silencio, la antesala de lo desconocido…  aunque es conocido pero quizás no lo recordemos o pueda darnos miedo transitarlo.

He sido siempre bastante extrovertido y me encanta compartir, transmitir, hablar, no de cualquier cosa, sino de las verdaderas, y el silencio constituía para mí un gran desconocido, incluso alguien incómodo, supongo sería parte de un gran miedo que he conseguido sanar a posteriori.  Como siempre he dicho: si dejas que los miedos controlen tu vida, eso no es verdaderamente vivir,  experimentado en carne propia. Con el paso del tiempo, y sobre todo de involucrarme más en una practica espiritual, en conocerme a mí mismo, en ver lo que hay verdaderamente,  todo adquirió matices distintos, y el silencio ahora me resulta un compañero formidable.  

Me sigue encantando compartir y seré extrovertido hasta que este cuerpo no funcione más, pero he aprendido a respetar mejor los tiempos de todo. Digo mejor, porque no sería verdad el decir que he aprendido a hacerlo del todo bien.  Somos seres en constante progreso y aprendizaje, y gracias a eso siempre está la posibilidad de encontrar ese punto que ya tenemos pero que no sepamos, no queramos o nos de miedo desarrollar. Entre unas cosas y otras llevo tiempo sin sentarme a meditar, quizás ahora que ya estoy casi bien vuelva a retomar esa sana y bonita no acción, de sentarse y sentirse.  Y este silencio y lo que está produciendo sin hacer nada, la vibración interior que está dando…

Por primera en mucho tiempo escribo muy lento y pausado, reflejo interior, reflejo exterior.  Quizás los últimos escritos en que sentía tenía tanto que contar, los dedos volaban intentando seguir al sentimiento, al pensamiento, bueno, seguía siendo reflejo interior, reflejo exterior. Hacía un tiempo que no sentía este SILENCIO, en mayúsculas, envolviéndome, y esta vieja sensación conocida de sobra, siempre reporta nuevos aconteceres, y así también lo es esta vez. A la vez que escribo pausadamente, voy dejándome llevar sin juicios, pensamientos, ni nada que pueda limitarme; escucho lo que el viento quiera transportar a través del espacio, miro, observo lo que estos ojos reciben y sintonizo todo, sincronizo cielo y tierra para expandirme una vez más.

Hoy esto es como una especie de monólogo, y es que siempre algo nuevo bajo el sol. Quiero contarles de esta vibración:  es como nada y todo a la vez, es como no estar más que en el punto natural que debiéramos siempre estar, el de abrirnos como una flor, dando, recibiendo,  hermoso.  Estas palabras no alcanzan a describirlo, lo siento.   Tranquilo, receptivo… estos sonidos me dicen algo y no alcanzo a saber qué, pero me llevan al aquí y ahora, a no pretender nada de nada, a un algo que se expande más y más, no es tangible, no se encierra en punto alguno, es libre y te acompaña.

Tengo en el jardín unas rosas que a épocas ha parecido un verdadero vergel y a otras una selva con un león escondido. Actualmente está en proceso de crecer, con trasplantes recién hechos y podas a casi todos los árboles. Vuelve a verse el mar en todo su esplendor y da la sensación que sea más grande.  Con la abundante lluvia recibida últimamente, en unos días más de sol esplendoroso, crecerá todo como la espuma, y una de las más beneficiadas será seguramente la rosa amarilla, que de por sí estaba bien bonita.  

Nada más por hoy, pues aunque sentía ganas de escribir largo y tendido, la tregua de este silencio es mayor, y me invita a no hacer nada, salvo escuchar, ver, sentir… 



 

..enamórate de un Gran Hombre

noviembre 11, 2016



En el silencio de esta madrugada, no se por que vino a mi mente una experiencia que me paso hace muchos años, quizas sea por que debo seguir intentando ser mejor y no olvidar el mensaje ....?

Un día, mi hermana lloraba en su habitación... Con mucha nostalgia, observe que mi padre se le acerco... y le preguntó el motivo de su tristeza... los escuché hablando por horas, pero hubo una frase tan especial que dijo mi padre esa tarde, que hasta el día de hoy, muchos años más tarde..., la recuerdo como esta madrugada y me llena de fuerza...

Mi padre acariciándole el rostro, le dijo: "Hija mía, enamórate de un Gran Hombre y no volverás a llorar"...

Me pregunté tantas veces, cuál era la fórmula exacta para llegar a ser ese gran hombre y no dejarme vencer por las pequeñeces... Conforme pasan los años... descubrí que si tan solo todos los hombres lucháremos por ser grandes de espíritu, grandes de alma y grandes de corazón... el mundo sería completamente distinto! Aprendí que un Gran Hombre... no es aquel que compra todo lo que desea, pues habemos tantos que hemos comprado hasta el cariño y el respeto de quienes nos rodean...

Mi padre les decía a mis hermanas... No busques a un hombre que solo hable de sí mismo, sin preocuparse por ti...Ni a aquel que se pase las horas halagando sus propios logros... No te aferres a un hombre que te critique y te diga lo mal que te ves..o lo mucho que deberías cambiar... Para que quieres a un hombre que te abandonará si no cambias, por un cabello más claro?, Por unos ojos de otro color? O por un cuerpo más esbelto?...si no supo admirar la verdadera belleza que hay en ti?

Cuantas veces me dejé llevar por la superficialidad de las cosas..., haciendo a un lado a quiénes realmente me entregaban su sinceridad e integridad....? Me ha costo mucho trabajo, de verdad, comprender que GRAN HOMBRE no es el que llega más alto, ni el que tiene más dinero, casa, carro, ni el que vive rodeado de mujeres, ni mucho menos el más guapo... Un verdadero y gran hombre...es aquel ser humano lleno de transparencia, que no oculta sus verdaderos sentimientos ni se refugia en vicios y cortinas de humo, es el que abre su corazón sin rechazar la realidad, es quien admira a una mujer por sus cimientos morales y grandeza interior... Un Gran Hombre, es que el camina de frente, sin bajar la mirada, es aquel que no miente y sabe llorar su dolor...!

Hoy mi hermana esta felizmente casada, y ese Gran Hombre con quien se casó...no era ni el mas popular, ni el mas perseguido, ni el más solicitado, ni mucho menos el mas adinerado... Ese Gran Hombre es quien simplemente nunca la hizo llorar..., es quien la hace sonreír por lo mucho que han logrado juntos, por todos sus recuerdos, por cada alegría que comparten y por esos dos hijos que llenan sus vidas... Ese Gran Hombre, ama tanto a mi hermana que no se cansa de besar sus manos, y mucho menos sus labios... La quiere por quien ella es...y por lo que son cuando están juntos....!

Aprendamos a ser uno de esos Grandes Hombres, para que vivamos el paso de los años de la mano de una Gran Mujer y nada ni nadie nos pueda vencer! Comparto esta experiencia con mis amigos.. para que hagan crecer a ese GRAN HOMBRE que llevan dentro... y a mis amigas para que sepan elegir a ese GRAN HOMBRE

Siempre pienso en cuán enferma está la sociedad en general ya que constantemente nos enteramos de hombres que maltratan a sus mujeres, que las menosprecian que las disminuyen. Pensaba en lo tristes, frustrados que deben sentirse para reaccionar así, para hacer sentir todavía menos a otras personas, sobre todo mujeres.

Y por otra parte pienso, sobre el arte de amar y su significado .........el amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás; el amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatidad, y no obstante le permite ser él mismo, mantener su integridad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.

El amor es una actividad, no un afecto pasivo; es un "estar continuado", no un "súbito arranque". En el sentido más general, puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir....

Qué diferencia entre lo que se ve a diario y lo que uno quisiera para su vida. Un amor sano, verdadero, activo un "estar continuado".- Por eso finalmente arribó a una conclusión :

Hombres: hagamos lo posible por desarrollar ese gran hombre que tenemos dentro. Y debemos explotar su potencial.

Mujeres: Háganse y siéntanse merecedoras de un GRAN HOMBRE, no se conformen con menos.

He dicho!!


 

..hay dias

noviembre 11, 2016



Hay días llenos de tristeza, por recuerdos del ayer, por dolores aún presentes, por incertidumbres futuras... Hoy es uno de ellos. No es fácil retomar el ritmo, dejar fluir las palabras y sentimientos que en otro tiempo se hacían cotidianos. Hoy lo más fácil es dejarme acompañar de la música y dejar que ella complete todo aquello que las palabras son incapaces de expresar.

Pareciera que la senda se hace borrosa pero aún así es recorrida ... lentamente ... ; y van esparciendo un poco el alma de las flores y perfumando sutilmente la brisa ... sabiendo que la niebla, pesa sobre sus delicadas formas ... logran armonizar con el entorno ... no luchan contra el mismo ... sólo dejan su esencia impregnarse en cada cosa ...Y observándolas aprendo ... a aceptar lo que no puedo cambiar pero siempre confiando en lo que puedo dar para que la niebla del sendero refleje los tibios rayos del sol ...

Sólo tu vacío infinito es comparable a tu bondad .

Patricio Varsariah

 

No los vemos, pero están ahí.

noviembre 4, 2016



Hoy quiero escribir un tema que me toca personalmente, tema relevante y con calado en la sociedad sobre el que reflexionar, y es sobre las enfermedades crónicas socialmente invisibles (ECSI) suponen, según datos de la “Organización Mundial de la Salud” (OMS), casi el 80% de las dolencias actuales. Hablamos, por ejemplo, de las enfermedades mentales, del cáncer, el lupus, diabetes, migrañas, reumatismo, fibromialgia… Dolencias debilitantes para quienes lo padecemos y que además nos obliga a las personas enfermas a enfrentarnos a una sociedad demasiado habituada a juzgar sin saber.

Vivimos en una sociedad donde la enfermedad crónica sigue siendo invisible. Hablamos de realidades tan duras como la fibromialgia, que es para muchos esa dolencia imaginaria con la que uno/a justifica sus ausencias laborales. Hay que cambiar mentalidades: no hace falta que exista una herida que podamos ver para que el sufrimiento sea auténtico. Al final del día podemos soportar mucho más de lo que creemos.

Por experiencia propia, puedo manifestar que vivir con una enfermedad crónica supone, a su vez, hacer un viaje tan lento como solitario. El primer tramo de este trayecto es la búsqueda de un diagnóstico definitivo para “todo lo que me pasa”. No es fácil. De hecho, pueden pasar años hasta que la persona logra por fin poner nombre aquello que habita en su cuerpo. Más tarde, tras haber asumido la enfermedad, llega sin duda lo más complejo: encontrar la dignidad, la calidad de vida con el dolor como compañero de viaje.

Si a ello le añadimos la incomprensión social y la falta de sensibilidad, entenderemos por qué en ocasiones a la enfermedad primaria se le añade la depresión. Por otro lado, no olvidemos que una buena parte de los afectados por enfermedades crónicas son niños.

Tengo una enfermedad crónica que no ves, pero que es real. Muchas personas afectadas por una enfermedad crónica sienten, en ocasiones, la necesidad de llevar un cartel. Un rótulo con letras bien grandes en el que se explique lo que les ocurre, para que el resto lo entienda. Para comprender mejor esta realidad te pongo un ejemplo.


María tiene 20 años y va a la facultad en coche. Aparca en el espacio para minusválidos. Más tarde, coge una sombrilla para entrar en su aulario. Un buen día, ve su imagen compartida en redes sociales. La gente se burla de ella porque es excéntrica, por que pasea en sombrilla. Además, la insultan porque tiene “la gran cara” de aparcar en zona de minusválidos teniendo tan buen aspecto: dos piernas, dos brazos, dos ojos y un bonito rostro..

Ahora bien, días después, María se ve obligada a hablar con sus compañeros de universidad: tiene lupus. El sol reactiva su enfermedad y además, lleva dos prótesis en las caderas. Su enfermedad no es visible al ojo, pero está ahí, cambiándole la vida, retándola cada día a ser más fuerte, más valiente.

Ahora bien… ¿Cómo vivir sin estar continuamente describiendo su dolor, sin soportar a cada paso las caras de escepticismo o de compasión?

María no desea decir a cada momento lo que le pasa. No desea un trato especial, solo quiere respeto, comprensión. Ser normal en un mundo donde lo particular se cosifica. Porque “si uno está enfermo debe notarse, debe verse y poder señalarse”.

El grado de incapacitación de cada enfermedad crónica varía de persona a persona. Habrá quien tenga más autonomía, y habrá también quien, por su parte, pueda ser más o menos funcional dependiendo del día. En este último caso, la persona tendrá instantes en que los que la enfermedad le atrape y momentos en los que, sin saber por qué, se siente un más libre de la enfermedad.

Existe una organización sin ánimo de lucro llamada “Invisible Disabilities Association“(IDA). Su función es la educar y conectar a la persona con una “enfermedad invisible” con su entorno más cercano y con la propia sociedad. Algo que dejan claro desde esta asociación es que vivir con una dolencia crónica supone un problema, hasta en el ámbito familiar o escolar.

Muchos pacientes adolescentes, por ejemplo, reciben a veces los reproches de su entorno porque creen que usan su enfermedad para no cumplir con sus obligaciones. Su cansancio no se debe a la pereza. Su dolor no es una excusa para no ir al colegio o no realizar sus deberes. Este tipo de situaciones son las que poco a poco pueden acabar desconectando a la persona de su realidad hasta volverla, si cabe, aún más invisible.

Nadie ha elegido sus migrañas, su lupus, su trastorno bipolar… Lejos de rendirse ante lo que la vida les ha gustado ofrecerles, solo cabe una opción. Asumir, luchar, ser asertivos, levantarnos cada día a pesar del dolor o el miedo.

Una enfermedad crónica implica tener que asumir muchas peculiaridades que la acompañan. Una de ellas, es el aceptar que vamos a ser juzgados en algún momento. Hay que prepararnos con adecuadas estrategias de afrontamiento.
No debemos tener reparos en decir qué nos ocurre, en definir nuestra enfermedad. Hay que hacer visible lo invisible para que quienes nos rodeen tomen conciencia. Habrá días que podamos con todo y momentos en que todo nos pueda. No obstante, seguimos siendo los mismos.

Hemos de ser capaces también de defender nuestros derechos. Tanto a nivel laboral, como en el caso de los niños en los centros educativos. Neurólogos, reumatólogos y psiquiatras recomiendan algo esencial: movimiento. Hay que moverse con la vida y levantarse cada mañana. A pesar de que el dolor nos haga cautivos, hay que recordar una cosa. Si nos detenemos llega la oscuridad, las emociones negativas y el abatimiento…

Para concluir, algo que debemos tener claro es que los afectados por enfermedades crónicas socialmente invisibles no necesitamos compasión. Tampoco que nos den un trato de favor. Lo único que demandamos es empatía, consideración respeto…Porque a veces, las cosas más intensas, maravillosas o devastadoras, como pueden ser el amor o el dolor, son invisibles a los ojos. 

No los vemos, pero están ahí.


 

! todas estás cosas de mí son defectos o virtudes..?

octubre 29, 2016
Si quieres conocerme, adelante.  Ahora bien, deseo que conozcas todo, incluso aquellas cosas de mí que quizá no te gusten, te molesten o te cansen. Me refiero a eso que llaman defectos y que se clasifican relativamente según la óptica que los analice. Deseo que sepas cuáles son mis defectos y con ese conocimiento escojas entre aceptarlos o marcharte. Y, si decides quedarte, aspiro a poder ser yo contigo sin esconderme ni lamentarme de nada.

Todavía no sabes nada de lo que soy porque acabas de entrar a mi vida, así que voy a hablarte desde la voz de una persona que cree haberse descubierto un poco. Esto me ha llevado tiempo, un caminos con rosas y espinas del que estoy orgulloso, aunque solo sea porque no me quedé atrapado en ninguna de sus trampas. Estas cosas de mí podrían ser algunos defectos

No olvido el pasado, cada día está más integrado en mi historia vital y lo que un día fue herido ahora es cicatriz. Además soy bastante reflexivo, sensible y empático,  me equivoco tres o mas veces al día, me caracterizo por la indecisión y creo en los sentimientos, sean cuales sean, merecen el tiempo suficiente para que pueda darles un sentido, propio y genuino. Porque la clave del amor -para  mi - está en reconocer los defectos del otro y preguntarse sinceramente si uno puede tolerarlos sin estar todo el tiempo protestando, y ser feliz a pesar de ellos.

En el amor, por ejemplo, creo como en un sentimiento tradicional sin ningún límite, en cualquier forma y  quiza para siempre. En este sentido, tengo que aclararte que soy romántico hasta la médula, pero odio San Valentín y las flores que sirvan como chantaje o para no reconocer un error.

Como ves soy confuso, contradictorio y voy a pedirte que entiendas mis matices porque en letras gruesas podría ser cualquiera. Y no solo eso, también considero que tengo una pizca de arrogancia, soy habitualmente cabetozo y a ratos caprichoso. Además en algo sí que coincido con la mayoría, normalmente los días que necesito más cariño son también los días en los que peor me porto y soy más injusto.

Se me pasan los cumpleaños, no recuerdo el pin de mi tarjeta de crédito y olvido los Whatsapp que he leído un día antes. No obstante, podrás no saber de mí en algún tiempo y aún así acudirás a llamarme si te ocurre algo. Porque admiro los consejos, admiro escuchar, admiro aprender de lo que recibo y las llamadas sorpresa.

Admiro las relaciones que son como niños: herida, agua oxigenada, tirita y a jugar. En esta línea contradictoria defiendo las relaciones que por ser imperfectas son perfectas. Ya sabes, las que tienen altibajos o discuten para sanar. Esas en las que sus miembros se complementan pero son diferentes. Las que forman un buen equipo.

Dentro de este tipo de relación defiendo los espacios individuales: ya te adelanto que una buena parte de mi tiempo no será para ti. Habrá cine, habrá viajes, habrá aventuras juntos, pero también por separado porque me niego a renunciar a la sensación de echarte de menos. En este sentido, además, creo que todo el mundo tiene secretos inconfesables y ambos tendremos derecho a compartirlos cuando queramos o no hacerlo.

Por contra, la conversación es importante. No soy capaz de conversar con alguien sin un sentido real durante mucho tiempo y me encantan los temas que salen de ninguna parte y llegan a marcarte dos días. Te sorprenderé de lo que aprendo y necesitaré que tu también lo hagas y me lo transmitas. “(…) De todos modos, la perfección no puede servir de cimiento para una relación, porque no es posible construir nada encima de ella. La vida es cualquier cosa menos perfección.

Necesito una relación imperfecta en la que existan características complicadas de lograr y se superen. Por ejemplo, hay cosas de mí difíciles de llevar: tengo un mal humor horrible que dura diez minutos y hay semanas en las que la ansiedad y el estrés pueden conmigo. Para entonces, podrás darte cuenta de que soy de esas personas que encuentran la solución en un poco de soledad y de escritura.

Por todo lo comentado, no quiero renunciar a ser yo contigo. El  yo desastroso pero para el que dentro de su caos cada cosa tiene su sitio y me puedo volver loco si lo cambias. Ese que lo pierde todo, incluso los recuerdos materiales bonitos, pero no otras historias que seguramente tú también olvides. Así siempre tendré algo que contarte, infinitas barajas de pruebas de amor.

Quiero que sepas que me gusta tomar café o cerveza , aunque cada vez menos las fiestas . Que odio los gimnasios, los videojuegos y los programas basura de la television. También me gusta ver bailar, pero no bailo. Que soy de escribir y que no, no me aburro. No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy.

Deseo que todas estas cosas de mí se compenetren con esas otras cosas de ti. El arte, la escritura, Ojalá y los dos podamos ser sin restricciones.

Ahora, teniendo en cuenta todo esto, considera tú si todas estás cosas de mí son defectos o virtudes y toma tus decisiones. Pero, luego dime qué has pensado, ¡eh!

Saludos.


 

momentos duros de nuestras vidas...

octubre 29, 2016
Con el fin de entender bien este escrito, es necesario aclarar que consideramos los infiernos metafóricamente: me refiero a momentos duros de nuestras vidas o a periodos de tiempo en los que nos hemos sentido bloqueados ante la circunstancias. Cualquier laberinto, por enrollado y confuso que sea, guarda una salida. Es cierto que no es fácil hallarla a simple vista, pero tarde o temprano puede encontrarse con manifiesto de mi experiencia propia.

No olvidemos que  la mejor forma de vencer las dificultades es atacándolas con una magnífica sonrisa. Ningún infierno-metafóricamente- es agradable, pero hay infiernos que abrasan sin compasión con solo acercarse a ellos. Es complicado salir de ahí y recomponer la piel tras haber rozado sus brasas, pero se que es posible. Alguna vez he conseguido recuperarme de las heridas profundas que me habían ocasionado. Por esa razón ahora se bien que no dejare que cualquier demonio me conduzca al infierno y me queme. Es decir, he sufrido mucho y luchar contra el sufrimiento me ha hecho más fuertes. Así que ahora intento por sobre todo llevar la sonrisa de los valientes y no permitir que  me  hagan daño tan fácilmente.

Un infierno no es muy diferente: tiene puntos débiles a través de los cuales se puede escapar y respirar. Sin embargo, dar con esos puntos flacos requiere varias cosas de nuestra parte: un esfuerzo considerable por mantenernos en pie hasta conseguirlo y un autodescubrimiento profundo de lo que somos.

Para mi la deficnicion de dolor es una casa donde las sillas han olvidado cómo sostenernos, los espejos, cómo reflejarnos; las paredes, cómo contenernos. Cuando todo aquello que nos rodea y nos reconocía parece no reconocernos, es necesario luchar para no perder el rumbo. En el momento en el que nos hemos sumergido en un infierno es primordial no olvidar las motivaciones, los sueños, el aprendizaje, etc. Así, siempre encontraremos la fuerza para seguir buscando la salida.

La firmeza nos hace fuertes y es sinónimo de entereza, de constancia y de fuerza moral. Actua con esta cualidad quien en alguna circunstancia de su vida no se ha dejado dominar ni abatir por algo que quería debilitarle. De esta manera, tratar y dirigir el poder de nuestras emociones nos hace fuertes. Si no hubiera sufrido como he sufrido, no tendría profundidad como ser humano, ni humildad, ni compasión. El sufrimiento abre el caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito.

Se dice que “tras varios infiernos, no cualquier demonio quema” porque los infiernos buscan tambalear nuestro equilibrio anímico. Dado que se adquiere firmeza y fortaleza después de pasar por ellos, ya no es tan fácil que nos derriben o nos quemen. Quien llegue a mi vida con esa intención tendrá que esmerarse mucho más. He aprendido y, por tanto, no le va a resultar tan sencillo conseguirlo.

Hay que seguir luchando y  en la dificultad se aprende, porque la dificultad enseña. Pero, ¿qué exactamente? Se aprende sobre todo a entender que mientras oigamos latir el corazón hay que apostar por esa oportunidad que aún mantiene un hilo de unión con la vida. Se aprende a seguir sonriendo al pensar en lo bueno que se encuentra detrás de esa dificultad y se asimila que esa sonrisa es más fuerte que cualquier daño. Además, los infiernos nos descubren en recovecos en los que nunca antes nos habríamos imaginado y herramientas de superación con las que no contábamos. Nos enseñan a sobreponernos, a recoger el lado bueno del dolor, a no huir sin enfrentar el problema. En definitiva, los infiernos nos muestran la cara más oculta de nuestra personalidad: la supervivencia y la resistencia.

Un Saludo.


 

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