Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


la verdad es inabarcable

junio 9, 2017


Me hace bien la crítica constructiva y me estimula a seguir pensando y escribiendo; y la negativa, no puedo negar que en principio me rebota, pero que no me quita la paz. Superada la primera impresión, me ayuda a pensar en lo que escribo, e intento entender a quien me critica descubriendo la verdad de sus razones.

Otra cosa es la alabanza. Es verdad que a nadie le amarga un dulce, pero con justa medida. El incienso, según cómo, se me sube a la cabeza, y de las jaquecas, ¡no me libra nadie! Por eso, me alegra cuando encuentro eco en los lectores , y agradezco a quienes me pueden ayudar a mejorar.

Pero las alabanzas, siguen dándome un pelín de respeto, -¿o miedo?-. En mi pueblo se suele decir que "Las alabanzas son golosinas, y las críticas medicinas", y yo no puedo menos que reconocer que algunos se mueren envenenados por las medicinas y otros –hipoglucémico, diabéticos- por las golosinas.

No soy tan bueno como parezco, ni tan malo como algunos dicen. Soy lo que soy, y hago lo que puedo". Y con la ayuda de todos, intento mejorar un poco cada día, ¡y quizá aun ,e quede camino por recorrer!

Lo importante es no guardar rencores a los que nos dicen "sus verdades", ni creernos demasiado a los que nos halagan. Tomar nota de unos y de otros y continuar aprendiendo de todos, porque la verdad es inabarcable y siempre podemos aprender de los otros.

Patricio Varsariah.
Les deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia,
 

una actitud de comprension

junio 9, 2017


Ayudado por el silencio de la madrugada vino a mi mente un consejo de mi abuelo que decía así :la única forma de llevarse bien con las personas es “siendo estricto con uno mismo e indulgentes con los demás” Sin embargo en la actualidad no es fácil poner este principio en práctica. La razón es que la gente hoy tiende a enfocarse en las imperfecciones y de esa manera se sienten desconectadas e incómodas. Así con esta actitud, su  despecho comienza culpando siempre a los demás. Las personas que no perdonan los pequeños defectos de los demás, jamás disfrutarán de sus propias virtudes. 
            
Por desgracia vivimos en una sociedad competitiva que premia la victoria sin valorar el proceso. Comúnmente vemos a la gente con cierto realismo, a las que hacen daño a los demás y, sin embargo cuando se trata de un acto de auto-reflexión consigo mismo, nos volvemos confusos e incapaces de reconocerlo. Como decía anteriormente, no sólo somos muy competitivos sino que además parece que estamos dominados por unos ideales de triunfo en lo profesional y en lo personal. La indulgencia es una actitud de comprensión, es la capacidad de estar lejos de recriminar y de culpar a las demás personas o mostrar conductas inclementes.
             
Es necesario aprender a ser indulgentes con uno mismo, por supuesto, no inmediatamente, pero sí a través de una conducta regulada. Todos nosotros somos seres humanos, y precisamente por eso todos cometemos errores, equivocaciones y faltas. No somos máquinas, ni hemos sido diseñados para ser perfectos, de hecho somos criaturas en constante evolución. Es cierto que ese deseo de conseguir sobresalir puede empujarnos a una carrera profesional, pero también puede corromper los cimientos de la sana auto-superación para transformarla en una actitud intransigente con las imperfecciones.
             
Este proceso puede alcanzar diferentes grados de intensidad. En las cotas más altas, muchos de nosotros no somos capaces de practicar la empatía hacia los demás, ni siquiera un mínimo de comprensión. Esta sociedad competitiva en la que vivimos y de la cual hablaba al principio eclipsa todos los aspectos de nuestra existencia. “Nos pasamos la vida contándonos historias a nosotros mismos de las percepciones de los demás, sin pensar que siempre están sesgadas”. ¿Y qué nos decimos de nosotros mismos? Paradójica mente, empezamos a prestarnos atención cuando ya nos comunican que estamos “graves”.Así descubrimos que ¡existimos! 

Por eso observar los pensamientos negativos en un momento de silencio o de meditación puede ser una experiencia sorprendente, porque filtramos a través de nuestro cerebro racional lo que antes criticamos Esto es una tarea que merece prioridad, puesto que la calidad de nuestra vida siempre depende de la calidad de nuestros pensamientos, llegando a la conclusión de que el pensamiento positivo siempre nos protege. Esto nos ocurre con nuestras emociones, cuando son innatas e involuntarias.  Así, siendo consciente de que nos tenemos a nosotros mismo podremos ostentar cambiar nuestra forma de enfrentarnos a las dificultades, llegando a inundar de acciones  positivas todas nuestras emociones.
 

esos arañazos de la vida

junio 9, 2017


Siempre he pensado que pequeñas son mis manos en relación con todo lo que la vida ha querido darme! y me pregunto: ¿merece la pena vivir una vida triste? Una vida dónde todo sale mal, dónde no tenemos ilusión por seguir, dónde no tenemos esperanza. Lo bueno es que la mayoría de las vidas tristes tienen solución. No siempre dejan marcas en el cuerpo, aunque labran arañazos en nuestro corazón y dejan surcos en el alma. 

Esa tristeza es parte de la vida y, no la podemos evitar, pero podemos manejar-la para disminuirla o quizás eliminarla. Es la respuesta natural ante las situaciones dolorosas, que todos vivimos.

Pensar en los buenos recuerdos, si los hemos vivido más de una vez, pueden definitivamente tenerlos de nuevo. Eso es lo hermoso de los recuerdos. Solo porque las cosas parecen ser malas hoy, no significa que mañana serán iguales.Sin esos arañazos, la vida no sabe a nada. Ellos vienen solo, sin que nadie los llame. Si, es cierto que nosotros no lo buscamos, pero los avatares en el que vivimos y nuestra fragilidad hacen que aparezcan casi cotidianamente.

El dolor dura el tiempo que tú quieres que dure, no importa las circunstancias en las que nos encontremos; nunca se nos puede quitar la libertad, la libertad de amar es lo que da sentido a nuestra vida, con sus complementos, y en si la felicidad. A veces no son los demás los que deslizan sus uñas sobre nosotros, somos nosotros mismos los que nos infringimos esos arañazos a través de nuestros recuerdos, los cuales nos dejan unas huellas cargada de un contenido sentimental.

Por eso debemos poner esos sentimientos en perspectiva y entender la razón por la cual estamos dolidos. Cuando nos sentimos tristes, llegamos a pensar que la vida es cruel o injusta, así que es fácil entender por qué, en esos momentos, la felicidad nos parece la mejor meta de la vida o el estado “natural” por alcanzarla. Sin embargo, pasaríamos por alto una importante verdad sobre nuestras experiencias. 

Los momentos de dicha y alegría más profunda de bienestar que a veces nos envuelven, sólo tienen sentido porque representan un contraste con nuestras decepciones, sufrimientos y tristezas, e incluso con esos momentos en que nos sentimos atrapados por esos arañazos que la vida continuamente nos presenta.

Al tener presente nuestros sentimientos, nos preguntamos: ¿La razón por la cual estamos realmente molesto, es realmente tan importante como pensamos? ¿Tanto me afectó? Si con sinceridad nos respondemos, comprenderíamos que todos tenemos la capacidad de ser feliz, aunque la mayoría de las veces no parezca ser así. Si destapamos nuestra felicidad interior veremos que tiene que ver en parte con nuestro cuerpo y en parte con nuestra mente. 

Pues combinando estas dos teorías, nos podríamos encontrar con que el mundo es más maravilloso e indulgente visto desde ese ángulo.

Querer curarse es recabar en el fondo de aquellas palabras amigas, las cuales fueron compartidas con plena confianza. Pues pensándolo bien casi desearíamos más esos arañazos de la vida, que el duro e insensible sabor del silencio.

Un saludo.

 

no digamos ”mañana”

junio 9, 2017

Para mí todos lo verbos se conjugan en PRESENTE amo, sueño, canto, río ¡y hasta creo a veces que vivo! Pero todo es un instante, un minuto luminoso, que apenas va transcurriendo, ya comienza a ser… pasado.

No puedo decir "mañana” porque en esta vida mía, siempre incierta, siempre extraña, todo ocurre por sorpresa, por lo que lucho, no llega, y por lo que no espero, lo tengo y lo que ya siento mío de repente se escapa. Por eso a nada me aferro, por eso a nadie me ato, no pido ni hago promesas, vivo tan solo el momento! si es hermoso lo disfruto, hasta que se acaba y si es malo lo soporto sin derramar una lágrima.

Tú tampoco te aferres, ni a ti pretendas atarme, en el espacio del tiempo, yo soy un luz viajera que por tu camino para, soy la voz que va en el viento, para buscar tu alma. El paisaje que te envuelve en una caricia larga. Pero también soy la sombra que se diluye en la nada.

Hoy el tiempo nos reúne, y en este PRESENTE nuestro somos la luz, caricia y la flama. Voz que en el espacio canta, somos astros que encienden en tanto que otros se apagan! y como todo lo bello y como todo lo bueno, es tan breve como incierto.

Por todo esto solo te pido que vivas conmigo el momento, disfruta lo que hoy te ofrezco y no digamos ”mañana”.
 

los mecanismos de comunicación

junio 9, 2017
Mientras haya seres humanos, habrá comunicación. Mientras haya comunicación, se construirán las sociedades. Mientras haya sociedades, habrá historia. Lo más relevante de todo,  es que busquemos trabajar en conjunto para  trascender con una comunicación responsable,  de valor y con valores.

Hoy, sin duda todos los días vemos las consecuencias de la crisis en nuestro oficio de comunicar, la cual se ve reflejada en una evidente ausencia de valores en el proceso comunicativo en los diferentes ámbitos del ser humano.

Muestra de ello es que cada vez más organizaciones y personas comunican o, en realidad, buscan influir no necesariamente de forma positiva en las emociones de los otros, ya sea para que compren compulsivamente; para que trabajen más, aún a costa de su salud; para que deseen lo que incluso va en contra de sus principios; para que confíen en personas o partidos que mienten con impunidad; para dar a conocer productos que pueden dañar la salud, o tan sólo para construir una reputación que no necesariamente es merecida. De hecho, podría enumerar una larga lista de ejemplos que no serían nada agradables para muchos

Si bien es cierto que hoy contamos con un sinnúmero de valiosos medios y herramientas para comunicar, como el mail, los smartphones, las  tabletas, las redes sociales, el neuromarketing y la comunicación 2.0 por mencionar algunas opciones de medios y herramientas  alternativos; no pareciera que le estemos dando un uso, ya no diría responsable, ni siquiera racional.

De hecho, hoy utilizamos los mecanismos de comunicación de una forma atractiva para todos los sentidos del ser humano: videos que cuentan atractivas historias, llamativos webs que buscan sumar likes o menciones en las redes sociales, ingeniosos mensajes de 140 palabras, productos colocados estratégicamente para atraer a todos los incautos, uso de imágenes y mensajes impúdicos que hace poco resultaban escandalosos, hasta tiendas de ropa que atraen a compradores a través del olfato con deliciosos olores. Sin embargo, la comunicación dejó de ser un vehículo para mejorar las relaciones humanas, al convertirse en la mejor arma para manipular y presionar a los demás.

Cada día, los diferentes medios reportan con furor actos de corrupción, narco-noticias, violencia desgarradora y escándalos de todo tipo que muestran la realidad en que vivimos.  Aunque es un hecho que esa es una de sus principales funciones, hay efectos que vale la pena analizar. ¿Qué nos gustaría que se dijera de nosotros en el futuro?

Evidentemente, reconstruir los valores en todos los espacios de la comunicación no significa ocultar la realidad; significa, en cambio, mayor responsabilidad. Una sociedad se reconoce por sus manifestaciones; por los fenómenos que en ella suceden. Comunicar es un arte que se construye no solo con palabras e imágenes, pues antes que marcas o anuncios, somos el resultado de todo lo que estamos produciendo, y por tanto no podemos ser irresponsables.

Como sujetos creadores de la comunicación humana, pero sobre todo como responsables de la comunicación masiva, estamos obligados a plantearnos una renovación en nuestro oficio de una forma mucho más ética, creativa, formativa y enfocada en la construcción de una mejor sociedad.



 
 

descubrir qué es lo que deseas

junio 6, 2017


A lo largo de los años de escribir y viajar por el mundo y de hablar con la gente, he visto con claridad que hay un profundo, intenso y verdadero deseo de "despertar", sea lo que sea que eso signifique para cada individuo particular. Hay un sincero anhelo de realizar la divinidad, de alcanzar la verdad, de detener la violencia, de frenar el odio, de parar el sufrimiento y de despertar a lo que es posible en esta vida. Si quieres hacerlo al cien por cien, si eso tiene prioridad sobre cualquier otra cosa, entonces despiertas inmediatamente. Esa es la verdad. Apuesto mi existencia en ello. Ella es una garantía de que si quieres despertar a tu verdadera naturaleza, si quieres eso totalmente, lo harás. 

El mayor obstáculo para el despertar que he visto hasta ahora es que, en realidad, se desea para alguna otra cosa. Para sentirse mejor, para no tener que ser la misma persona que crees ser ahora, para obtener reconocimiento o para olvidar todas las cosas malas que has hecho o que te han hecho. El despertar se desea como vehículo o como herramienta, y se produce frustración cuando no te la dan. Esto no funciona. La verdad debe ser deseada por sí misma, independientemente de las consecuencias que pueda acarrear. Esta es una realidad chocante. Estamos muy acostumbrados a desear algo que mejore nuestra vida personal, y Dios sabe que lo hemos intentado. Por suerte, la mayoría de nosotros nos sentimos profundamente desilusionados ante la posibilidad de ser rescatados; de conseguir alguna otra cosa que satisfaga este verdadero deseo de despertar.

Ahora bien amiga o amigo lector, Yo te pediría que mires dentro, que seas despiadada o despiadado e incesantemente honesta/o y sincera/o contigo misma para ver por qué quieres despertar. ¿Qué es lo que te dará? Si tu respuesta es algo hermoso, grandioso, o altruista, como la paz en el Tierra o la armonía entre la gente, pon eso de lado por un momento y mira si deseas la verdad, este estado desconocido del despertar, por ella misma, independientemente de las consecuencias. 

Te estoy pidiendo seas sincera/o. Nos pasamos la mayor parte de la vida mintiendo de maneras burdas y sutiles. Las mentiras se vuelven muy complicadas y la tela de araña se va tensando más, ya lo sabes. Ahora, en este momento, tienes la oportunidad de descubrir qué es lo que deseas, por ello mismo, sin que se derive comodidad del hecho, sin que satisfaga otras necesidades. Puedo sentir el miedo que esto evoca. Esta consideración no es habitual. Es muy fácil jugar al teatro del despertar diciendo: "Oh, algún día lo entenderé", o "él ha despertado", o "ella ha despertado y yo me quedaré en su aura, así podré conservar mis mentiras y mi telaraña".

Una pregunta que surge frecuentemente es: "¿Cómo puedo saber si la orden que recibo viene del Ser, de la Verdad, y no de mi ego, de mi mente?". Esta es una pregunta legítima y, sin embargo, no puedo darte una fórmula para comprobarlo. Así de despiadada es la libertad. La posibilidad de confundir el Ser con el ego y el ego con el Ser es enorme y constante. No es un juego de niños.

A los niños se les da instrucciones muy claras con respecto a qué conducta es correcta o equivocada. Estas directrices son importantes para el niño que, de otra manera, hace lo que le viene en gana cuando le viene en gana. Sabemos esto por nuestra propia experiencia de haber tenido dos años, dieciséis o incluso treinta y dos: "Si lo deseo, debe estar bien". Posteriormente, en los círculos de nueva era o espirituales esto se traduce como: "Debe ser lo correcto porque mi corazón me dice que es así". Pero, con cierto nivel de experiencia, descubres que lo que puede hacer que te sientas bien, lo que te parece bien, también puede causar mucho sufrimiento. 

Los asesinos a menudo oyen voces "divinas" que les dicen: mata» Todas las religiones te darán fórmulas y puedes observarlas para no hacer daño, para no causar sufrimiento. Puedes vivir una vida relativamente pacífica e inofensiva, pero aún así no será una vida libre. Entonces la pregunta es: ¿Es posible ser libre y no causar daño, causar sufrimiento?" Yo no puedo decir que no se produzca sufrimiento en relación conmigo. Aunque, a veces, mentir pueda resultar más cómodo no puedo perpetuar la ilusión de las ataduras, aunque uno se ate a los códigos de conducta más sublimes, elevados y necesarios. Entiendo lo peligrosa que es esta afirmación porque sé cómo opera la identificación del ego. Sé lo fácil que es retorcer la verdad para justificar los deseos y placeres del ego, lo fácil que es realizar inflamadas proclamas de trascender los códigos de conducta normales.

Lo que se consideraba correcto en una generación se ve como incorrecto en la siguiente. En cada generación hay un gran punto ciego. Cuando miramos hacia atrás y consideramos la esclavitud no podemos dejar de preguntarnos cómo es posible que ese horror haya ocurrido. ¡Y ocurrió con la aceptación de mucha gente buena! Tenemos que estar dispuestos a ver lo que ocurre en nuestras propias vidas, que puede ser tan horrible como la esclavitud, y a lo cual hemos estado ciegos. Estando dispuestos a decir la verdad es posible ver dónde estamos negando o ignorando algún aspecto de nuestro propio ser y, en esa negación, causando mucho daño. La mente busca una fórmula, un código de conducta. Lo cierto es que tienes abundantes, y la verdad absoluta está libre de todos ellos. La libertad es libre.

 

si hay miedo no puede haber amor

junio 6, 2017


Tenemos la superstición concreta de que no podemos afrontar el miedo y el terror, de modo que dedicamos enormes cantidades de energía a construir una barricada contra ellos. Sin embargo, en medio de la noche o en alguna circunstancia imprevista, vemos lo frágiles que son esas barreras.

Todos hemos quedado impactados con lo que ha sucedido en Inglaterra, los ataques terroristas que han calado hondo en nuestras emociones, que me lleca a pensar que aún vivimos en tiempos fetichistas. Imaginamos que somos sofisticados y realistas, que hemos relegado las supersticiones a otra era, a otro tiempo en el que la gente veía un eclipse solar y pensaba que Dios les había abandonado, y gritaban: "¿Qué hemos hecho? ¿Qué tenemos que hacer para que la oscuridad se aleje del sol?". Entonces, después de realizar rituales, evidentemente esta se retira, y se producía una gran alegría y liberación. Estos ritos tenían que repetirse una y otra vez para impedir que volvieran las tinieblas. Cuando finalmente regresaba la oscuridad, había que diseñar nuevos rituales.

Resulta fácil ver las supersticiones del pasado, pero solemos estar ciegos a las prácticas fetichistas de nuestros días. Una de estas es la relación que mantenemos con nuestras emociones. A menudo nos aferramos a ellas como si fueran señales de Dios. Indicios de estar ungidos o bien de haber sido expulsados del Jardín. Esta relación supersticiosa es causa de mucho sufrimiento.

Por ejemplo, es posible que surja el miedo, tal vez como parte de nuestro equipo genético que está diseñado para la supervivencia. Como somos psicológicamente sofisticados y hemos leído abundantes libros que nos dicen que si hay miedo no puede haber amor, nos preocupa mucho tenerlo. Entonces dedicamos una gran cantidad de tiempo y energía a librarnos de él. Esta es una conducta supersticiosa. Queremos liberarnos de las denominadas emociones negativas y, por eso, para lidiar con ellas, hemos construido sofisticadas técnicas psicológicas y meditativas, distintas ventanillas de escape. Hemos construido todo esto en torno a la creencia de que estas emociones real, e inherentemente, significan algo, en lugar de contemplarlas sencillamente como el tiempo atmosférico. 

Viene una tormenta y es muy desagradable: ciertas cosas se ven trastocadas, otras quedan arruinadas, pero la tormenta pasa. Cuando surge la ira, el miedo o la desesperación tenemos la oportunidad de tomar un momento, de no hacer nada con ellos, de no expresarlos ni negarlos, de simplemente estar aquietados siendo ellos. Entonces se revela un descubrimiento maravilloso. El sol mismo nunca está eclipsado. Si estás lejos de él y pasa una nube que le oculta, parece que el astro hubiera desaparecido, pero, desde el punto de vista del sol, la luz continúa brillando.

¿Qué pasa si retiramos el significado de las emociones? ¿Dónde queda entonces nuestra identidad tal como la conocemos? Tal vez la subcultura con la que te identificas considera que las emociones son una prueba de profundidad. En comparación con la insensibilidad, la experiencia emocional quizá lo sea más; pero en nuestra arrogancia asumimos que nuestras emociones y pasiones son nuestra verdad más profunda. Cuando expresamos externamente estas pasiones, cuando cedemos a ellas o nos identificamos con ellas, en realidad sólo nos distraemos de la verdadera pasión, de la llamada hacia las profundidades donde no hay un "tú".

No te estoy recomendando que no sientas emociones. Te recomiendo que las experimentes completamente hasta su núcleo mismo. Y cuando hablo de experimentar no estoy hablando de expresarlas hacia fuera. La expresión de la emoción tiene su momento y su lugar, pero aquí estoy hablando de experimentar directa y completamente, y es raro que la gente supersticiosa viva fenómenos intensos directa y completamente. Tal vez uno de nuestros antepasados simplemente experimentó el eclipse de sol sin hacer nada. ¡Qué alivio! Entonces esta persona pudo gritar al resto de la familia humana: "¡En realidad no significa mucho! ¡Es cierto! Se pasa sin que tengas que hacer nada". 

Cuando estés dispuesto a experimentar totalmente cualquier fenómeno emocional, sea de enfado o felicidad, miedo o valentía, descubrirás que en realidad ni siquiera existe. Estando dispuesto a experimentar totalmente quien crees ser, descubrirás que en realidad no existe. Solamente lo asumimos, y esa suposición se basa en nuestras sensaciones y en conclusiones con respecto a ellas. Todo ello nos mantiene en la periferia, en la superficie, en lugar de sumergirnos en la profundidad de la experiencia.

Cuando descubres que estas emociones, estos fenómenos sensoriales, en realidad no existen como tú crees que lo hacen; cuando descubres que este pensamiento o fenómeno llamado "yo" en realidad no existe como tú pensabas que existía, entonces averiguas lo que sí existe, lo que la existencia es. ¡Qué descubrimiento! Reconoces que cualquier apariencia que adquiera un fenómeno no es nada, y que no hace falta negarlo ni luchar contra él.
 

¿Qué hay de malo en que busque lo agradable y evite lo desagradable?

junio 6, 2017


El río de la vida fluye entre las orillas del dolor y el placer.La mente, sólo se convierte en un problema cuando se niega a fluir con la vida y se queda estancada en las orillas. Fluir con la vida quiere decir aceptación: dejar llegar lo que viene y dejar que se vaya lo que se va. No desee, no tema, observe lo que sucede cómo y cuando sucede, puesto que usted no es lo que sucede, usted es a quien le sucede. A fin de cuentas, usted ni siquiera es el observador. Usted es la potencialidad última, cuya manifestación y cuya expresión es la consciencia que todo abarca. 

Cuando usted está mareado, ve el mundo dando vueltas a su alrededor. Obsesionado con la idea de los medios y las metas, los trabajos y los propósitos, usted se ve aparentemente funcionando. En realidad sólo mira. Todo lo que ocurre, ocurre en el escenario. La alegría y la tristeza, la vida y la muerte, son reales para el hombre cautivo, para mi están en el espectáculo, y son tan irreales como el propio espectáculo.Yo puedo percibir el mundo igual que usted, pero usted cree que está dentro de él, mientras que yo lo veo como una gota iridiscente en la vasta extensión de la consciencia.

La condición humana está hecha de ambiciones, de deseos, de demandas, de insatisfacciones. Esto, se ve cuando dejamos por un momento el ruido de la mente y entramos en silencio por nuestro interior, sintiendo lo que se moverá por dentro.Veremos emociones, inquietudes, desasosiego interior, reclamos que supondrán deseos, unos, sin realizar y otros realizados pero algunos insatisfechos. Deseos del pasado o del presente. El caso, es que algunos de estos deseos, estarán bien guardados en el inconsciente, reclamando con su ruido y desasosiego, salir a la claridad, a la luz, para ser aceptados identificados. En muchos casos, este trabajo, nos dará miedo. 

Traer al presente todo aquello que está retenido, lo que nos gusta y lo que no, es saludable. De lo contrario, viviremos en el desasosiego de esa dualidad, de dos mundos separados pidiendo unirse. Por un lado, el mundo de los deseos (lo que me gusta y no me gusta), y por otro un deseo de autorrealización que intuyo solo entiende de energías unidas y no desintegradas como ese ruido interior en muchos casos refleja. Visto así parece difícil unificar estos dos mundos, pero en realidad, solo es cuestión de ponerse a ello. Para aclarar y dar luz a lo que estará retenido, a la espera de ser reconocido y aceptado. 

Una forma de crecer, es acogiendo con un corazón ya fortalecido esas partes nuestras que estarán desintegradas, viviendo esa energía que nos provoca una emoción determinada. Siendo una con ella, no rechazándola, trayendo al presente, una cuestión del pasado. El caso es vivir esa experiencia acogiendo lo que surja, uniendo, aceptando. Este estado corporal es esclavo del tiempo y transcurre entre el nacimiento y la muerte. Hasta la evidencia actual de “yo soy” es, como la vigilia y el sueño, un estado transitorio. Esta necesidad de predicciones, de saber lo que va a suceder, demuestra nuestro apego a este estado corporal. Dependemos los unos de los otros por nuestra intimidad mutua, nuestros gustos, nuestros amores. Este apego a nuestra intimidad nos impide liberaros de este estado corporal, emocional, intelectual, y mientras dure esta identificación no podremos comprender la consciencia.

Acoger lo que no me gusta de mí mismo y lo que no me gusta de los demás. Hay ciento de circunstancias que el inconsciente tiene miedo de reconocer, asumir y liberar. Pero será una liberación soltar esa carga, ya que irá permitiendo espacios, nuevos huecos ahora abiertos y antes taponados, para hacer posible una meditación sin cosas escondidas aún sin aflorar. Solo vivencia de Ser sin que haya ningún protagonista. La vivencia de Ser se hace posible cuando Conocemos y Amamos lo que estará retenido.

 

"deshacernos" cuando lo necesitamos.

junio 3, 2017


Gastamos mucha energía intentando que los demás nos vean como queremos que lo hagan. Después querremos sostener la fachada haciendo y diciendo cosas que la soporten y callando o evitando hacer cosas que la socaven. Sensando lo que es aceptado de nosotros, reforzándolo. Ahora hay que mantener esas opiniones que creemos generar. Sin embargo, a la larga ellos verán lo que ven, independientemente de todo el esfuerzo que pusimos. Buscamos aprobación. 

Queremos encajar y que nos amen. Tememos ser rechazados. Nos duele el juicio. Esa fachada debe ser mantenida y al ser tan costosa, cualquier cosa que la haga temblar nos pondrá a la defensiva. Y cuando aparezca quien nos guste nos sentiremos con la duda de quien se enamoraron. Y temeremos la pérdida…Así siempre se pierde. Quizá no haya que arreglarte. Quizá puede que estés bien. Quizá tu humanidad sea suficiente. Quizá tu libertad comience allí, aquí, en la intimidad de todo y con todo lo que es.

No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes. A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables. A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir sobre el camino. Todos tenemos días en que no podemos empujar más duro. En que no podemos contener las dudas en nosotros mismos, en que no podemos dejar de concentrarnos en el miedo, en que no podemos ser fuertes. 

Hay días en que no podemos concentrarnos en ser responsables. Ocasionalmente, no queremos quitarnos el pijama. Exponemos nuestro cansancio, nuestra irritabilidad o nuestra ira. No tienen nada de malo esos días. No tienen nada de malo. Parte de cuidar de nosotros mismos significa darnos permiso de "deshacernos" cuando lo necesitamos. 

No tenemos por qué ser torres perpetuas de fortaleza. Somos fuertes. Lo hemos probado. Seguiremos siendo fuertes aunque tengamos el valor de permitirnos sentirnos temerosos, débiles y vulnerables cuando necesitamos experimentar esos sentimientos.

Cada circunstancia o evento que de un modo u otro nos conmueve, sólo hace surgir algo en nosotros. Lo que surge está adentro. No viene de afuera. No está siendo dado desde otro lugar. Ya estaba aquí. Surge y resurge. Como puede alguien causarnos dolor sin que la causa del dolor haya estado ya aquí? Si noto violencia, es aquí donde está la violencia. Si noto gratitud y amabilidad, eso está también aquí. Creo que me dañas, pero cuando aquí sólo hay amor, no hay lugar para nada más. Eso me lleva a lugares saludables, luminosos. Que tengo que ver con tus gritos? Sólo te gritas a ti mismo. Que tengo que ver con tu frustración? Con tus sentimientos? Con lo que te está conmoviendo? La paz amanece con la comprensión del corazón. 

No te demores donde no hay amor. Donde no exista el acto de corresponderte. Donde más que ilusiones, hay heridas. Donde la intención sea solo tuya. No te demores cuando mientan y al final del día solo quede soledad en tu corazón y pensamientos. Donde seas segunda opción. Donde anheles más tiempo, espacios, comprensión. Donde tus sueños se vean hechos añicos por cumplir los de otros. Donde sea más constante la ausencia que la compañía. 

No puedo decirte que no lo vivas, date la oportunidad de experimentarlo y darte cuenta que eso NO es amor. De valorar lo que siempre has merecido, de vivir la obscuridad para saber apreciar la verdadera luz. No puedo pedirte que te vayas, solo no te demores, que el tiempo en su perfecta sabiduría te dirá cuando ha concluido su enseñanza, mostrándote el camino del AMOR PROPIO. 

La vida no es para soportarla, es para disfrutarla y abrazarla. La creencia de que debemos encogernos de hombros y vivir una existencia de escasez y privaciones para tener nuestra “recompensa en el Cielo” es una creencia co-dependiente. Y sin embargo, la mayoría de nosotros todavía tenemos temporadas en que la vida es estresante y reta a nuestra habilidad para soportarla. Pero en la recuperación estamos aprendiendo a vivir nuestra vida, a disfrutarla y a manejar las situaciones como vienen. 

Nuestras habilidades de supervivencia nos han servido bien. Nos han acarreado en tiempos difíciles, de niños y de adultos. Nuestra capacidad para congelar sentimientos, negar problemas, privarnos a nosotros mismos y lidiar con el estrés nos ha ayudado a llegar a donde estamos hoy. Pero ahora estamos a salvo. Estamos aprendiendo a hacer algo más que sobrevivir. Podemos dejar ir conductas de supervivencia enfermizas. 

Estamos aprendiendo maneras nuevas, mejores, de protegernos y cuidar de nosotros mismos. Estamos libres para sentir nuestros sentimientos, identificar problemas y resolverlos, y darnos a nosotros mismos lo mejor. Estamos libres para abrirnos y sentirnos vivos. Hoy dejaré ir mis habilidades para soportar y sobrevivir. Escogeré un nuevo modo de vivir, uno que me permita estar vivo y disfrutar de la aventura.

Hice un acuerdo de coexistencia pacífica con el tiempo:ni él me persigue, ni yo huyo de él, un día nos encontraremos.

Feliz fin de semana.

 

Corazón despierto..reflexiones al amacer

junio 3, 2017


Nadie es verdaderamente creyente a menos que la verdad entre en su corazón, y la verdad no penetra en el corazón a menos que la lengua sea sincera

Púnzate, lucha contigo mismo hasta arrepentirte, porque en realidad el arrepentimiento no es lo importante, pero si lo es el esfuerzo y la lucha que hagas por lograrlo. La cosa importante no es plantar una semilla, sino tomar la raíz, cortar las ramas y rendirse a la fruta.

Cuando El inflige situaciones sobre ti, no te retires de El, no disputes con El, no se queje de El o de los demás criaturas, porque esas reacciones solo le traerán dolores y sufrimiento.Es mejor mantenerse calmo y discreto.

Quédate en Su presencia y observa lo que El hace o crea, que esta haciendo contigo y rápidamente te llenaras de alegría al poder contemplar los cambios y transformaciones que El te regala.

Es extraño que a una persona le resulte fácil protegerse de comer mal, de la opresión e injusticia, del adulterio, del robo, de beber alcohol, y de mirar ilícitamente; pero le es difícil restringir el movimiento de su lengua.

¿Con qué frecuencia vemos personas que son muy cautelosas acerca de caer en hechos vergonzosos o injustos, pero su lengua da latigazos contra los vivos y los muertos, y no les importa?

Algunas personas tienen la enfermedad de criticar todo el tiempo. Olvidan el bien de los demás y sólo mencionan sus faltas. Son como moscas que evitan los lugares buenos y puros, y aterrizan sobre los malos y las heridas. Esto es debido al mal dentro de uno mismo y la naturaleza estropeada.

Antes de juzgar una vida, su pasado o su carácter... camine en sus zapatos, recorra el camino que ha recorrido, viva sus penas, sus dudas, sus temores, su dolor y su risa… Recuerde, todo el mundo tiene una historia. Cuando haya vivido esa vida entonces usted puede juzgarla...!

Una vez que encuentres la paz dentro de ti mismo, puedes encontrar la paz en el mundo.Si tienes la igualdad dentro de ti mismo, verás la igualdad en todas las vidas.Si tienes pureza en ti mismo, verás la pureza en todas las vidas.Si tienes amor en ti mismo, verás el amor en todas las vidas.

Lo que sea en tu corazón, es lo que verás en las caras de los demás.Cuando los veas, verás sólo tu propio reflejo.Cuando miras a los demás, sólo ves tu propio reflejo, no lo que realmente está ahí.

Así que corrígete a ti mismo, y entonces verás todas las vidas como una.

La tristeza no dura para siempre, ni la felicidad.Ni ningún estado de pobreza o de lujo.Si eres dueño de un corazón complacido, satisfecho.Entonces, tú y el dueño del mundo, son equivalentes.


 

¿Has sentido envidia alguna vez...

mayo 27, 2017


Con este escrito te invito a entablar una conversación y a reflexionar.

Creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos pensado y reflexionado que cuando envidio me siento mal, como todo el mundo, pero me siento mal por estar sintiendo envidia, porque me hace pequeño, y sobre todo me bloquea porque me pone muy nervioso.Empiezan a venirme pensamientos repetitivos a la cabeza y me quitan tiempo, me entra la obsesión, me paraliza y bloquea por completo mi creatividad..Empiezan a venirme a la cabeza todas las justificaciones posibles de por qué yo no puedo hacer eso ,pero en realidad lo que no hay es una aceptación de la situación, que sería la única forma de continuar sin bloqueo, aceptar que alguien hace o tiene algo que yo no hago o no tengo.

Con respecto a sentirme envidiado, el sentimiento que me produce es miedo..Miedo a que la otra persona reaccione en contra de mi o intente herirme bajo su frustración, me imagino a mí con una herradura por si alguien que me envidia me intenta atacar, y me produce mucha inquietud y miedo por la reacción de los demás hacia mí..Pero una vez más la aceptación sería la solución si es que hay una solución que no lo creo…Puedes buscar algunas herramientas para llevarlo mejor, pero creo que aceptar y centrarte en tu marca , a largo plazo es lo que funciona, a corto plazo me temo que solo te puede salvar una autoestima trabajada..Y para eso están las herramientas de autoconocimiento .

Para mí es muy importante la creatividad, y más en un mundo como es las redes sociales, Instagram, blogosfera o mundo on line que crece exponencialmente…No podemos permitirnos que nos bloque la envidia ni ser envidiados, si nos dejamos llevar por eso, acabaremos copiando a otros o haciendo todos lo mismo, y en un mundo donde ya hay tantas copias, el que resiste y se centra es el que se mantiene…No copiar y alejar de tu alrededor lo que te produce toxicidad , centrarte en ti, creer en ti, escucharte y seguir tu camino, es la única opción…Si empezamos a querer todos lo mismo, empiezan los problemas, la rueda se repite, los dogmas vuelven y no tendría sentido nada de lo que hemos hecho…Ilusión, confianza, desapego, objetivo claro, paz interior, serenidad y trabajo…

Envidia y apego. Fíjate que las dos parten del Ego, las dos se basan en el miedo, en la escasez, en el miedo a perder o en el miedo a no obtener. Yo antes trataba de ayudarle mucho a esa persona que podía intuir que se alejaba de mí, pero llegó un momento que dejé de hacerlo. Ya no tengo tantos amigos, porque en realidad esas personas probablemente no eran amigos, pero sí me siento fiel a mí mismo. 

¿Has sentido envidia alguna vez de alguien a quien le va muy bien? ¿Hay ciertas personas que no soportas en la red porque crees que no se merecen estar donde están?. A mí me ha pasado... ¡A quién no le ha pasado! Es normal, totalmente natural sentir cierto recelo de que a alguien le vaya demasiado bien... cuando a ti te va tan mal.

Tu te preguntarás ¿De dónde surge la envidia?. Bueno : La envidia es natural en el ser humano porque surge del Ego. El ego se pasa la vida comparándose con los demás, juzgándose a sí mismo y a otros. El principal problema es que el ego siente que nunca es suficiente, y cree que logrando ciertas cosas, cierto estatus, o simplemente unos objetivos incluso meramente económicos, logrará estar en paz. Pero la paradoja es que el Ego nunca podrá estar en paz. Porque el Ego es lo contrario a la Paz. O estás en el modo paz o estás en el modo ego. y que pasa : Cuando eres el blanco de las envidias.. Y aunque no es lo habitual para mí, el otro día entendí que yo también podía ser el blanco de envidias. Debe ser normal: cuando alguien crece, se hace conocido, incluso llega a un cierto nivel de lo que socialmente se entiende por éxito, habrá personas a las que les moleste. Unos dirán que no eres lo suficientemente bueno, otros que no eres lo suficientemente genuino, muchos simplemente pasarán de ti... Pero el otro día recibí un email muy bonito. Aunque me dolió en un principio. Y esa fue la razón por la que decidí escribir sobre este tema. Me escribió una chica que yo mismo admiro para decirme que iba a dejar de visitar mi pagina web, porque sufría al ver que me iba bien y a ella no. Nunca antes nadie trató ese tema con tanta honestidad como ella. ¡Wow, qué valiente es!, pensé.

Enseguida salta nuestro ego, trata de juzgarla a ella: ¡vaya, te tiene envidia y utiliza eso para dejar de seguirte!, ¿por qué siquiera tuvo que escribirme para decirme nada?, ¡podía haberlo callado y yo no me hubiera enterado de nada! Sí, porque la envidia —y eso acabo de descubrirlo ahora– cuando eres tú el objeto de ella, duele. Duele porque al envidiarte, en realidad están tratando de excluirte. ¿O acaso eres súper-amigo de personas a las que envidias Envidiar duele, pero también duele ser el blanco de las envidias. Puede que esto último también sea una mera interpretación mía. Muchos dirán incluso que el hecho de que alguien sienta envidia por ti es hasta positivo: significa que estás en una buena posición... Pero si te reconozco, no me ha gustado nada.
Porque de repente, se presentó ante mí uno de mis mayores miedos: el miedo a brillar. ¡Y yo que creía que lo tenía superado!

Pero sí, sentir envidia del otro duele. Y yo inmediatamente conecté con mi propio dolor: el dolor del rechazo. Es más: si algún día decides dejar de seguirme, por favor no me envíes un email explicando por qué lo haces. Tengo desactivadas las notificaciones de baja en mi correo. Si por lo que sea no te interesan más mis escritos, si no tienes tiempo ahora o no te apetece ver mis pequeños logros y éxitos, simplemente puedes darte de baja y yo ni siquiera sabré que has sido tú. Lo decidí así un día para no estar viviendo cada día esos “pequeños rechazos” que en realidad carecen de mayor importancia.

¿Entonces qué ocurre con la ley del espejo? Pues que todos somos maestros de todos. Esa chica que me escribió desde la mayor honestidad se ha convertido en mi maestra y yo en la suya. Ella está aprendiendo cómo lidiar con el sentimiento incómodo de la envidia, no quiere tenerlo, pero es algo que siente... ¡Y no pasa nada! No hay cosa peor que ocultarnos nuestras emociones, ignorarlas, juzgarlas, rechazarlas... aunque no nos gusten. Yo por mi parte, en este momento, estoy aprendiendo lo que significa ser envidiado y excluida por otras personas. No es la primera vez que me ocurre. Pero esta es la vez más consciente. Porque cuando alguien te envidia de manera hostil, te insulta o te menosprecia, hay también otras emociones dentro como la ira, la venganza... Pero en esta ocasión no hay ira, no hay nada de eso. Hay una mezcla de admiración por esa persona y una sensación de rechazo, que no tiene nada que ver con la otra persona. De modo que es más fácil trabajar con esa sensación.

Ahora bien nace otra pregunta : ¿Existe la envidia sana?. Creo que el gran paso que tenemos los seres humanos en relación a la envidia es aceptarla, dejar de demonizarla y convertirla en lo que se llama envidia sana. Sí, actualmente siento un pequeño grado de envidia por otros grandes profesionales... pero en lugar de sentirme inferior, de compararme con ellos, utilizo esa fuerza para crecer, para acercarme a ellos. Si puedo aprender de ellos, lo que debo hacer es preguntarles. Si puedo interactuar con ellos, pasar más tiempo con ellos. Porque la envidia insana contiene un alto grado de orgullo. Y un alto grado de separación. 

Si rechazas aquello que te produce envidia, envías un mensaje al Universo de que eso no es para ti. Yo he aprendido que al rechazar aquello que deseo tener en mi vida, estoy enviándole un mensaje al Universo de que no soy digno de eso. De que eso no es para mí. Al aceptar e incluir aquello que me causa envidia, estoy rodeándome de la energía de aquello que quiero conseguir. La idea es que, aunque es imposible asegurarte de que no vas a sentir la envidia (creo que todos en algún momento de la vida la hemos sentido), sí puedes gestionarla de manera positiva, a tu favor. Y la única manera es uniendo, desapegándote del ego, en vez de separar o rechazar.

Ahora, después de este pequeño suceso, entiendo mejor que nunca por qué siempre he tenido tanto miedo a brillar. Porque creía que al brillar te vuelves alguien prepotente, y eso despierta críticas, envidias, hace que algunas personas se alejen de tu vida. Era mi peor miedo y se ha materializado... ¿Y qué estoy aprendiendo de ello?. Que sí, que te van a criticar, que cuando brilles algunas personas te van a excluir de su vida, te van a rechazar, te van a juzgar acusándote de ser prepotente hablando de tus éxitos y no interesarte por sus vidas, por ejemplo. Creerán que te has alejado de ellos porque te está yendo muy bien... Y no querrán ver lo duro que es conseguir todo esto, porque hay mucho trabajo detrás que no se ve.

Pero cuando lo pases, cuando atravieses la tormenta, tu miedo, ¿sabes qué pasará? ¡Que no pasa nada! Sigues vivo, sigues creando, sigues creyendo en tu proyecto con aún más fuerzas. Sigues entregándote a personas que confían en ti. Sigues dando lo mejor de ti y eso te hace crecer y aprender a recibir lo bueno que te devuelve la Vida. Y entonces el miedo a brillar se desvanece, simplemente pierde fuerza, porque lo has vivido, porque ya no es un desconocido monstruo del Averno, es una experiencia más que te eleva al siguiente nivel y todo encaja, te haces más fuerte, confías más en ti. Te das cuenta de que has tenido que pasar por ese miedo, por la incomprensión, envidia o rechazo para reafirmarte en tu trabajo, para avanzar. Que el miedo no te ha detenido...

La envidia nace de la Mentalidad de Escasez. Seguramente el concepto de mentalidad de escasez te suene. Yo misma lo he padecido durante toda mi vida, como cuento en este escrito. La mentalidad de escasez tiene que ver con la sensación de que no hay suficiente para ti en el mundo. Que no tendrás suficientes clientes, no tendrás suficiente dinero, no tendrás suficiente amor. Vamos, que eres una persona a la que no pueden sucederle cosas buenas, por tu "karma", por tu forma de ser, por tus padres, etc. De ahí puede nacer también la envidia. La sensación de que si a alguien le va bien, a ti ya no te podrá ir bien, porque el éxito se lo lleva el otro.

Ahora viene lo más importante. De acuerdo, todos sentimos la envidia en alguna ocasión. ¿Y ahora qué hacemos con ella?. Como siempre te contaré cómo la gestiono yo, no creas que es una fórmula infalible. Cada persona tiene sus recursos, herramientas y trucos y puede que te sirva mi ejemplo, pero puede que no. Para empezar, vamos a dejar de demonizar la envidia. La envidia es una emoción más. Me está diciendo qué me duele cuando la siento, qué me falta, cuáles son mis anhelos... Vamos a buscar el lado positivo de la envidia. Si me da envidia alguien es que yo quiero tener algo que él tiene y creo que no puedo tenerlo. Es entonces cuando debes preguntarte : ¿de verdad no puedo tenerlo?. ¿estoy dispuesto a pagar el precio de lo que esa persona hace para tenerlo?
¿de verdad quiero tenerlo?. ¿ a lo mejor siento que simplemente no merezco tenerlo?

Detrás de la envidia, suele estar casi siempre el problema de la baja autoestima. Me siento inferior, siento que no seré capaz, siento que no merezco ese éxito, creo que no me corresponde, que no lo conseguiré tener nunca. Por eso es tan importante conectar con la energía del amor para diluir la fuerza de la envidia, sintiéndonos parte del Todo. Sentir que si a esa persona le va bien ahora y a mí no, ¿y si la siguiente en tener éxito seré yo? Y sobre todo preguntarme: ¿qué puedo aprender de esa persona para tener lo mismo que ella?. En lugar de rechazar, incluir a la otra persona en tu vida. En lugar de potenciar la sensación de inferioridad (envidia), potenciar la sensación de igualdad (admiración). Y cuando eres el blanco de las envidias, cuando eres tú la persona envidiada, ocurren dos cosas (al menos en mi caso): Te sientes halagado porque si te envidian es que algo haces bien, porque destacas y estás acercándote al éxito. Sentir envidia también es muy doloroso. La he sentido en varias ocasiones en mi vida... El problema no es la relación con la otra persona, nunca es la relación, nunca es la otra persona. Es la emoción desagradable o incómoda que te produce sentirte envidiada.

En mi caso siento rechazo cuando alguien me envidia. Como siempre es mi interpretación de la realidad y es mi emoción, por lo que no es correcta ni incorrecta, es la que siento. Es una emoción que viene de mi infancia, de mi propio trauma y dolor... Por eso quizás reprimí mis ganas a brillar, para no despertar envidias ni incomodidades en nadie...y  no sé gestionar el enfado de otras personas, por eso me amoldé a estar siempre en segundo plano, porque así no molestaba a los demás y hasta podía caerles bien.

Por mi necesidad de recibir amor he ayudado demasiado a personas que ni siquiera me lo pedían.  Lo hacía sin que me lo pidieran. Cuando por alguna razón esas personas se alejaban de mi vida o me reclamaban algo, yo me preguntaba: ¿cómo era posible que después de darles tanto me correspondieran con tan poco?
Obviamente el problema era mío, no de ellos. Era yo quien decidía dar tanto, creyendo que me iban a corresponder con lo mismo o al menos con algo.

Pero la vida no funciona así. La vida es como la ley del espejo: cuando interactuamos y surgen problemas, estamos viendo nuestras carencias reflejadas en el otro. En mi caso, mi necesidad de aprobación, de que me acepten y me amen. En el caso de la otra persona, su falta de valía personal reflejada a través de mi éxito que cree inalcanzable para sí misma. Así que si te duele sentirte envidiado, pregúntate: ¿qué me duele realmente? Si es el rechazo, entonces trabaja en ello, aprende a amarte y sobre todo no realices en tu día a día actos altruistas buscando aprobación de los demás, buscando amor fuera.

En ningún momento quiero juzgar a nadie. Como ves, yo pasé por lo mismo, soy un ser humano y es de humanos sentir envidia. Simplemente he querido  reflexionar acerca de este tema que muchas veces callamos, porque es un tema del que nos avergonzamos, porque la envidia es un tema tabú. Sí, sé que el éxito puede que haga que se alejen ciertas personas de ti pero también se te acercarán otras muchas. Y en realidad todo este juego es parte de la vida, es parte de tu proceso y del mío.

Feliz fin de semana.

 

quien no me deja dormir

mayo 27, 2017


Puede que sea un llamado de atención o tal vez una jugada de la conciencia sucia como ves, por falta de comprensión, insomnio que perdura con vigencia.

Y ya estoy cansado de estar cansado de dar vueltas sobre la inmensa cama, de intentar dormir de cualquier lado buscando la perfección para la calma.

Ya pasaron las dos de la mañana serán las tres y sigo, insomne, alterado y espero el amanecer, ya sin ganas, y a la próxima noche, un poco ilusionado.

Me molesta el silencio y su eco el oír la nada, escuchando mi mente diciéndome todo lo que merezco, no poder descansar tranquilamente.

Y qué culpa tengo por no dormir, mi conciencia esta demasiado serena no cuestiono nada sobre algún sentir no reprocho nada que valga la pena.

Pero creo, y lo confieso en secreto, seguro que a mis espaldas, hubo una alianza entre ella y la noche, ¡qué falta de respeto! ¡Qué forma ésta, de cobrar alguna fianza!

Yo no quiero pagarlo de esta manera. Jamás cuestioné los asuntos del sentir. Jamás le mendigué para que me quiera y es ella, supongo, quien no me deja dormir.

Feliz fin de semana.




 

comencemos juntos a caminar...

mayo 27, 2017


Si aceptas por cortesía, ven y toma mi mano, si rechazas esta propuesta, ve a buscar otra solución no obligo a que aceptes, quizá te sea en vano pero prueba si soy útil, dentro de tu corazón.

No sé donde nació tu mal, nunca me contaste pero algo dijeron las lenguas vivaces que nos rodea, ya sé que en tu vida no hay matices ni contrastes, solo un miedo que aterra, un ente que lo crea.

No soy salvador, ni conquistador de tierras ajenas sólo existo en la vida, parecida a tu realidad, no tengo subterfugio alguno para borrar tus penas pero si algunas palabras para alumbrar la oscuridad.

No soy poeta, ni trato de serlo, pero lo intento con versos… Llegar a tu alma, a tu corazón, a tu mente y sentir quitar de carril al tren cargado, liberar a tus sentidos presos y especular de otra manera nuestra forma de vivir.

Y para ser un sanador debo tener fe y esperanza para ser un psicólogo, de un estudio necesito pero estoy practicando para ganarme tu confianza y estudio la manera de que me quieras un poquito.

Y para ser un santo necesito estar libre de pecado para ser un ángel, es imposible y no me apetece para ser tu hombre, puede que me sienta preparado de alegrar los días grises y las noches que entristecen.

Está todo dicho, no quiero cansarte al insistirte el día se acorta y este silencio me hace callar… espero una sincera respuesta y terminaré de decirte déjame a tu lado, y comencemos juntos a caminar...

 

y se llama "mente " ...

mayo 25, 2017


Cuanto más viejo creces, más tranquilo te vuelves. La vida te humilla gradualmente a medida que envejeces. Te das cuenta en cuantas tonterías has perdido el tiempo. El creador más disparatado de todas esas tonterías tiene un nombre y se llama "mente "  y las fantasías que le gusta proyectar en cada faceta de tu vida. 

Usted probablemente ha fantaseado su camino en dolores de cabeza y dolores de cabeza cientos de veces en el pasado! Y tampoco estás solo. Todos nos destacamos por las fantasías. Todos los procrastinamos hasta el punto del fracaso debido a las fantasías. Todos nos enojamos con los demás, con nosotros mismos, y con el mundo en general debido a las fantasías. Todos nos perdemos en muchos de los momentos más bellos y pacíficos de la vida debido a las fantasías.

Esto puede parecer difícil de creer al principio, así que vamos a ver algunos ejemplos muy comunes ...

Cuando nos despertamos e inmediatamente comenzamos a fantasear y preocuparnos por todas las cosas que tenemos que hacer, no estamos haciendo nada más que añadir estrés a una mañana de lo contrario agradable.

Cuando tememos el potencial del fracaso y procrastinamos en respuesta a nuestro miedo, nuestras temibles fantasías nos obligan a perder grandes oportunidades de éxito.

Cuando alguien nos molesta, esto es a menudo porque no se comportan de acuerdo con nuestra fantasía de cómo deben "comportarse". La frustración, entonces, no se deriva de su comportamiento, sino de cómo su comportamiento difiere de nuestra fantasía.

Cuando pensamos en hacer un cambio saludable en nuestras vidas (como ponernos en forma), nos inspiran inicialmente la fantasía de lo fácil que será, pero eso no es la realidad. Así que cuando la realidad de trabajar duro para ejercitar y comer correctamente, y no coincide con nuestra fantasía inspiradora, nos damos por vencidos.

Cuando estamos teniendo una conversación con alguien, nos distraemos con fantasías sobre cómo nos ve esta persona, o nos distraemos por nuestra propensión a fantasear sobre cómo responder antes de que terminen de hablar, y así perdemos la oportunidad de Conectarse más profundamente con ellos.

Cuando nos movemos a través de nuestros días, nuestras mentes están atascadas fantaseando sobre otros tiempos y lugares, y así perdemos las agradables sorpresas y los placeres simples que nos rodean.

Por supuesto, a veces nos salimos de nuestras propias cabezas el tiempo suficiente para centrarnos en el presente y hacer lo mejor de él, pero no es a menudo suficiente. Así que recuerde, tan a menudo como sea necesario, para ver el momento de lo que realmente es, no lo que usted piensa que debería ser. Acepta, para que puedas sacar lo mejor de él 

Haz lo que tengas que hacer sin preocuparte y temer lo peor, lamentarte por lo que pueda pasar, o obsesionarte por lo difícil que es tu trabajo. Simplemente comience, tome un paso a la vez y haga lo mejor que pueda.

Ver a los demás por lo que son, y aceptarlos, sin juicios innecesarios. Elija no permitir que su comportamiento domine sus pensamientos y emociones. Sólo estar presente y aceptar. A continuación, decidir si desea pasar más tiempo con ellos. Si no, parte y aléjate de una manera pacífica.

Lleve su presencia con usted donde quiera que vaya. Apreciar los pequeños momentos. Recuerde que hay pocas alegrías en la vida que iguales a una buena risa, una buena conversación, un buen paseo por la mañana, un buen abrazo de la tarde, o una buena respiración profunda al final del día.

Al final, podemos fantasear todo lo que queremos, pero no mejora nuestra realidad. Simplemente piense en su vida y qué sucede cuando deja que sus fantasías obtengan lo mejor de usted. Ciertamente no conduce a la felicidad y el éxito.

Cuando te dices a ti mismo pequeñas mentiras auto-despreciativas- fantasías- empiezas a creerlas y tu comportamiento, naturalmente, respalda las mentiras. Empiezas a postergarte. Usted pone sus mayores goles en el segundo plano. Siempre te sientes culpable y lamentable por no tomar acción. Te rindes cuando el primer obstáculo viene a tu manera. Usted culpa a otros. Sus relaciones importantes tienen un gran éxito. Y la lista sigue y sigue ...

¿Y sabes cuál es la parte realmente espeluznante? La mayoría de las personas no saben que están cavando un agujero escuchando repetidamente sus fantasías y la negativa auto-charla que producen.

Para salir de este lío, es necesario literalmente cablear su cerebro y reemplazar la mentalidad negativa y distraída con positivos, productivos. Por ejemplo, en lugar de decir: "No creo que tenga lo que se necesita", debe empezar diciendo: "¡Puedo entender esto!" Y al hacerlo, dejarás de decir: "No estoy listo todavía", y empezarás a tomar medidas porque la nueva mentalidad es algo similar a las líneas de "¡Estoy listo para aprender y crecer!"

Como he dicho, hay docenas de diferentes variaciones de fantasías que pueden dañar su auto-imagen y - como resultado - su felicidad inmediata y éxito. Pero también es importante recordar que afectarán muchas otras áreas de su vida en el largo plazo también, como: Falta de confianza en el trabajo - Estrés desgarrador en tus relaciones - Poca motivación para hacer algo nuevo en absoluto. Etc.

Si te has atrapado a ti mismo con fantasías similares y patrones de pensamiento negativo, es necesario tomar medidas lo antes posible. Cuanto más tiempo dejes que estos pequeños demonios se demoren alrededor, más difícil es deshacerse de ellos.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, sé que no estás sola o solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y recuperar nuestras vidas.   

 

a través de los tiempos más difíciles ...

mayo 25, 2017



"No creo que a otros le guste como soy. Y as los que les gusto quizá les gustan las versiones de mí que de alguna manera he girado para ellos ... versiones de mí que han inventado en sus mentes ... versiones de mí con sólo las características que son fáciles de gustar. Pero eso no es lo que realmente soy. Y me asusta. Después de todo, ¿a quién le va a gustar la persona que no puede dejar de adivinar a sí mismo? La persona que llora? ¿La persona que está perdiendo el control? ¿La persona que se esconde de sus problemas? ¿La persona que mantiene empujando de su lado a todo el mundo? ¿A quién le va a gustar la verdadera debilidad en mí ... a quién le va a gustar el verdadero yo? "

Escribí esas líneas en mi diario hace unos años cuando estaba luchando a través de un leve ataque de depresión. Lo que poco a poco me sanó fue la comprensión de que huir de mí mismo era una carrera que nunca ganaría, que la voluntad de poseer mi verdad y ser abiertamente vulnerable a ella era el único camino hacia adelante. Hacerlo, por supuesto, no fue fácil, es una de las lecciones más brutales que he tenido que aprender. Y sin embargo, es esta lección que en última instancia, hizo mi vida más hermosa, al mostrarme cómo prosperar incluso a través de los tiempos más difíciles ...

Ser vulnerable significa aceptar quien eres y tener el coraje de compartirlo con el mundo. Aparecer, no como quien crees que debes ser o que quieres que la gente piense que eres, sino como el verdadero TÚ, y ser abierto y aceptar como el mundo responde. Es arriesgado, pero no tan peligroso como renunciar al verdadero amor, la honestidad y la aceptación - las experiencias invaluables que nos hacen más vulnerables. Sólo cuando estemos lo suficientemente valientes para explorar los rincones oscuros de nosotros mismos descubriremos el poder oculto de nuestra luz interior.

Así que por favor recuerde, sin importar la edad, raza o sexo que sea, debajo de todas sus decoraciones externas usted es un ser puro y bello. Tienes luz para brillar, y misiones para lograr. Celebre ser diferente, fuera del camino trillado, un poco en el lado extraño, su propia creación especial. Si usted se siente como un pez fuera del agua, por todos los medios busca y encuentra un nuevo arroyo para nadar. Pero no te niegues a ti mismo... ¡abrázate a ti mismo!

Se Tu mismo en un mundo que está tratando de influir en cada movimiento que haces. Toma la carretera menos recorrida cuando sientas que esta justo debajo de tus pies. Haz más que sólo existir. Todos existen. La pregunta es: ¿Vives?
Poseer tu verdad. ¡Y vive! Así que puedes aprender de la vida. Y cree otra vez en tu viaje.

De hecho, quiero que recuerdas dos palabras de este escrito, y esas son: "Aprender" y "Creer".

Aprender: Como en ... aprender a través de la experiencia. Aprende de los demás. Permanece humilde, de mente abierta y enseñables. Ponte ahí fuera y deja que todo se hunda. Empuja hacia el borde de tu zona de confort, para que puedas ampliarte y crecer un poco más confiado todos los días.

Creer: Como en ... creer en ti mismo y tu capacidad para tener éxito. Cree en su intuición, especialmente cuando tienes que elegir entre dos buenos caminos. Creer que las respuestas que están ahí fuera esperando. Cree que la vida te sorprenderá una y otra vez. Cree que el viaje es el destino. Cree que todo vale la pena. Cree que tu eres bastante confidente para ver todo a través de Ti..

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, sé que no estás sola o solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y recuperar nuestras vidas.


 

una sociedad competitiva..

mayo 22, 2017


El día de ayer, recordaba los consejos que me daba mi madre cuando yo era niño y uno de ellos que vino a mi mente es el que siempre me repetía, hijo me decía : la única forma de llevarse bien con las personas es “siendo estricto con uno mismo e indulgentes con los demás” Sin embargo en la actualidad no es fácil poner este principio en práctica. La razón es que la gente hoy tiende a enfocarse en las imperfecciones y de esa manera se sienten desconectadas e incómodas.

Así con esta actitud, su despecho comienza culpando siempre a los demás.

Por desgracia vivimos en una sociedad competitiva que premia la victoria sin valorar el proceso. Comúnmente vemos a la gente con cierto realismo, a las que hacen daño a los demás y, sin embargo cuando se trata de un acto de auto-reflexión consigo mismo, nos volvemos confusos e incapaces de reconocerlo.Como decía anteriormente, no sólo somos muy competitivos sino que además parece que estamos dominados por unos ideales de triunfo en lo profesional y en lo personal. La indulgencia es una actitud de comprensión, es la capacidad de estar lejos de recriminar y de culpar a las demás personas o mostrar conductas inclementes.

Es necesario aprender a ser indulgentes con uno mismo, por supuesto, no inmediatamente, pero sí a través de una conducta regulada. Todos nosotros somos seres humanos, y precisamente por eso todos cometemos errores, equivocaciones y faltas. No somos máquinas, ni hemos sido diseñados para ser perfectos, de hecho somos criaturas en constante evolución. Es cierto que ese deseo de conseguir sobresalir puede empujarnos a una carrera profesional, pero también puede corromper los cimientos de la sana auto-superación para transformarla en una actitud intransigente con las imperfecciones. Este proceso puede alcanzar diferentes grados de intensidad. En las cotas más altas, muchos de nosotros no somos capaces de practicar la empatía hacia los demás, ni siquiera un mínimo de comprensión.

Esta sociedad competitiva en la que vivimos y de la cual hablaba al principio eclipsa todos los aspectos de nuestra existencia. “Nos pasamos la vida contándonos historias a nosotros mismos de las percepciones de los demás, sin pensar que siempre están sesgadas”. ¿Y qué nos decimos de nosotros mismos? Paradójicamente, empezamos a prestarnos atención cuando ya nos comunican que estamos “graves”. Así descubrimos que ¡existimos!

Por eso observar los pensamientos negativos cuando uno tiene esos momentos de meditación, puede ser una experiencia sorprendente, porque filtramos a través de nuestro cerebro racional lo que antes criticamos Esto es una tarea que merece prioridad, puesto que la calidad de nuestra vida siempre depende de la calidad de nuestros pensamientos, llegando a la conclusión de que el pensamiento positivo siempre nos protege. Esto nos ocurre con nuestras emociones, cuando son innatas e involuntarias. Así, siendo consciente de que nos tenemos a nosotros mismo podremos ostentar cambiar nuestra forma de enfrentarnos a las dificultades, llegando a inundar de acciones positivas todas nuestras emociones.

Finalmente : las personas que no perdonan los pequeños defectos de los demás, jamás disfrutarán de sus propias virtudes.

Que tengas un hermoso día.

 

¿Cómo aumentamos nuestra felicidad?

mayo 22, 2017


El día de ayer he recibido un email de una amiga que frecuentemente me visita a través de mi pagina web, y me ha preguntado : ¿Cómo aumentamos nuestra felicidad? 

Mi estimada amiga : Hay muchas maneras y a continuación analizo algunas claves que han funcionado para mí y los más cercanos a mí..

1. Saborear la alegría de los placeres simples. - Lo he dicho antes y lo diré de nuevo, las mejores cosas de la vida son gratis. Vienen en forma de placeres simples y aparecen justo delante de usted en varios lugares y tiempos arbitrarios. Ellos son gobernados por la Madre Naturaleza y circunstancia circunstancial y capturados por consciencia consciente. Se trata de tomar un momento para notar la puesta de sol de color naranja y rosa que se refleja en el agua del estanque mientras se toman las manos con alguien que amas. Notar estos momentos y tomar parte en ellos regularmente traerá ráfagas impredecibles de felicidad en su vida.

2. Busque la felicidad en los lugares correctos. - Cuando somos jóvenes buscamos la felicidad en las drogas, el sexo, el alcohol, las fiestas, los coches rápidos, los deportes extremos, etc. Entonces, cuando nos volvemos un poco mayores, buscamos la felicidad de una manera más "madura" Escapadas románticas, paseos por la playa, música de jazz, una noche en el bar con algunos amigos. ¿Funcionan? ¿Estas cosas nos hacen felices? Claro que sí. Ellos elevan nuestra felicidad temporalmente. Pero la gente tiene una base de felicidad interior. Ciertos acontecimientos y posesiones, como una inesperada ganancia inesperada, podrían elevar o disminuir momentáneamente nuestra felicidad, pero pronto volveremos a nuestra línea de base interna. La clave es aumentar gradualmente esta línea de base. Disfrute del momento, pero no ignore completamente los objetivos a largo plazo. ¿Qué te sentirás orgullosa de haber logrado, o decepcionado que no lo hiciste, dentro de cinco años? 

3. Realizar actos aleatorios de bondad sobre una base regular. - Paga por el café de un extraño. Compre flores para una persona que aprecias, solo para decir, "gracias." Ayude a una señora mayor. No hay nada más gratificante que poner sonrisas en las caras que te rodean.

4. Ayude a otros cuando pueda. - En la vida, obtienes lo que pones. Cuando haces un impacto positivo en la vida de otra persona, también haces un impacto positivo en tu propia vida. Hacer algo que ayude a alguien a ser feliz o sufrir menos.

5. Compartir tiempo con la gente que te importa, y experimentar la vida juntos. - La calidad de nuestras relaciones personales se correlaciona directamente con nuestra sensación general de valor y felicidad. A veces, en medio del caos de la vida, nos olvidamos de hacer las pequeñas cosas que nos recuerdan que somos parte de algo más grande que nosotros mismos. Necesitamos una cierta cantidad de contacto significativo con otras personas para sentirnos plenamente vivos. Hay pocas cosas más satisfactorias que contar los mejores momentos de tu vida con tu familia y amigos más cercanos que vivieron estos momentos a tu lado. Y recuerde, usted no necesita un cierto número de amigos, sólo un número de amigos que puede estar segura de ellos. 

6. Acepta cosas cuando no son perfectas. - Si te encuentras en un punto de intensa toma de decisiones donde estás atrapada en una espiral de sobre-análisis y no estás haciendo ningún progreso, respire profundo, rompa la espiral, haga una conjetura en el siguiente paso lógico , Y tomarlo. Incluso si te equivocas, has aprendido algo, que es mejor que no hacer nada. Sus fracasos a lo largo del camino a sus metas son simplemente oportunidades para aprender y crecer. Recuerde, el mundo real no recompensa a los perfeccionistas; Recompensa a las personas que hacen las cosas. 

7. Invierta un poco de tiempo, energía y dinero en sí misma todos los días. - La felicidad viene como un efecto secundario de aprender nuevas habilidades y desafiarse. Lea, escuche, adapte y estire para acomodar nuevas ideas y nueva información. Cuando inviertes en ti mismo, nunca puedes perder, y con el tiempo cambiarás la trayectoria de tu vida. Usted es simplemente el producto de lo que usted sabe. Cuanto más tiempo, energía y dinero inviertes adquiriendo conocimiento pertinente, más control tendrás sobre tu vida.

Y por supuesto, si usted está luchando con cualquiera de estos puntos, sepa que no estás sola o solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y vivir una vida libre de dolores de cabeza y angustia

Un abrazo.
 

hacer cambios positivos en la vida

mayo 22, 2017


"¡Comenzar de nuevo no es una opción!" Esa es una mentira que muchos de nosotros mantenemos hasta el amargo final.

La idea de comenzar a ser algo malo se asienta directamente en la estructura del sistema educativo de nuestra sociedad. Enviamos a nuestros hijos a una universidad cuando tienen 17 o 18 años, y básicamente les dicen que elijan una carrera con la cual estarán contentos por los próximos 40 años. "Pero, ¿qué pasa si elijo mal?" Recuerdo haberme echo la misma pregunta. Y eso es exactamente lo que hice, en más de una vez.

A través de los años, sin embargo, a través de episodios de fracaso y dificultades, he aprendido la verdad a través de la experiencia: se puede cambiar caminos en cualquier momento que uno desee. Sí, empezar de nuevo es casi siempre factible, y es a menudo una muy buena lección. Por supuesto, no será fácil, pero tampoco es fácil estar atrapado con una carrera de por vida que ingenuamente eligió cuando era un adolescente. Y tampoco es aferrarse a algo que no está destinado a ser, o algo que ya se ha ido.

La verdad es que nadie gana un juego de ajedrez solo avanzando; A veces hay que retroceder para ponerse en posición de ganar. Y esta es una metáfora perfecta para la vida. A veces, cuando se siente como si estuviera corriendo en un callejón sin salida uno tras otro, en realidad es una señal de que no está en el camino correcto. Tal vez usted estaba destinado a ir ala izquierda pero se equivoco y tomó a la derecha, y que está perfectamente bien. La vida nos enseña gradualmente que los giros en U son permitidos. Así que a su vez de la vuelta y corrija su rumbo cuando usted pueda! Hay una gran diferencia entre renunciar y comenzar de nuevo en la dirección correcta. Y hay tres pequeñas palabras que pueden liberarle de sus errores y arrepentimientos pasados, y conseguirle de nuevo a ir por el camino correcto. Estas palabras son: "A partir de ahora ..."

Así que ... a partir de ahora, ¿qué debes hacer?

Cualquier cosa. Algo pequeño. Siempre y cuando no te sientas en tu asiento, atado a un destino que no es tuyo. Si lo arruinas, comienza de nuevo. Prueba otra cosa.

¡Dejen ir, cualquier cosa que sea y crezcan!

Sin duda, una de las lecciones más difíciles absolutas en la vida es dejar ir - ya sea la culpa, la ira, el amor o la pérdida. El cambio nunca es fácil - usted lucha para aferrarse y lucha para dejar ir. Pero dejar ir es generalmente el camino más saludable hacia adelante. Elimina los pensamientos tóxicos y las opciones del pasado y abre el camino para hacer el uso más positivo del presente. Tienes que liberarte emocionalmente de algunas de las cosas que una vez significaron mucho para ti, para que puedas ir más allá del pasado y del dolor que te trae. Una vez más, se necesita mucho trabajo para dejar ir y reorientarse a sí mismo, pero vale la pena cada pequeño esfuerzo que pueda reunir!

Y muchas veces dejar ir es estrictamente sobre el cambio de las etiquetas que se coloca en una situación - es mirar a la misma situación con los ojos frescos y una mente abierta, y luego hacer lo mejor de ella.

Es pensar mejor sobre el pasado y el presente, para que pueda empezar de nuevo, y vivir mejor en el futuro.

Por supuesto, como he dicho, es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Pensar mejor tomar la dirección necesita de la práctica.

Finalmente hay que manejar la fuerza de voluntad para que puedas terminar con la la fatiga mental y generar impulso en el piloto automático, y no olvides de buscar las maneras mas inteligentes de lidiar con las relaciones tóxicas - especialmente si es su familia, compañeros de trabajo o otros personajes. 

Nunca asumas que está atascado con la forma en que las cosas son. La vida cambia cada día, y tú también debes y puedes.


 

La vida anida en las palabras...

mayo 18, 2017



El titulo de mi pagina web es : "Vivir una Vida Humana" por que nuestra vida se concentra en los pequeños detalles. Habita en los peldaños de las escaleras y en los pliegues de las sábanas. Es especialmente caprichosa  al contemplar todo lo pequeño, le gusta hacerlo grande, le gusta hacerlo maravilloso para que nos importe, para que tengamos que detener la vista en lo minúsculo y darnos cuenta de que en cada átomo hay un universo por explorar. Y al mismo tiempo, para que sepamos que es efímero, que se gasta, que se acaba, que vuela y desaparece.

Tal vez por eso es tan bello… Tal vez por eso la belleza es deliciosa y afrutada, porque se escapa…

Y la vida, que sabe que buscamos momentos intensos, se complace en mostrarnos aquello que podemos desear y nunca acabar de tener del todo… Y esa es la enseñanza, el aprendizaje… Nada es nuestro, todo viene y todo va, sólo podemos disfrutarlo mientras está y homenajearlo cuando se marcha recordando lo hermoso, lo bondadoso, lo que deja en nosotros…

El recuerdo es el tesoro. La lección. El beso que sigue siendo beso cuando ya no quedan los labios… El abrazo que sigue dando calor sin que él ya no esté cerca… Las palabras que ahondaron en tu alma recordándote que puedes, aquella tarde cuando tanto buscabas palabras que te ayudaran a saltar, a vivir, a conocer…

Y nos queda aceptar. Dar el salto a otra dimensión dentro de nosotros mismos donde nos sobra y nos basta con saber que somos, que estamos con nosotros y nos apadrinamos las lágrimas y nos besamos las penas… Que da igual si caemos porque somos un tentetieso que siempre acaba en pie… Que no importa si perdemos porque lo que buscamos no es la gloria sino el cambio en nuestra mirada, nuestra nueva actitud en la vida…

Una vida que nos demuestra cada día que lo que habita en nosotros realmente es lo básico. Que somos suspiro. Que no tenemos nada y lo somos todo. Que vinimos con un traje de piel y marcharemos con ese traje más cansado, más arrugado, más sabio… La vida anida en las palabras. En los pensamientos que nos ayudan a crecer… En las miradas locas que buscan caminos alternativos… En las emociones que nos obligan a entender que a veces nada es como esperamos pero que en ese desconcierto hay una melodía, una especie de perfección salvaje que hace que al final todo encaje, todo cuadre, todo tenga sentido…

Porque la vida te trae flores cuando vas a saber apreciarlas y no cuando crees que las necesitas. Te deja sin escalera cuando te empeñas en subir para que te des cuenta de que tienes que bajar.Te viste de gala cuando ya no te importa ir desnudo. Te esconde las piezas del rompecabezas para que te des cuenta de que ya estás entero.

La vida ama lo fugaz, lo pequeño, lo etéreo, lo que se desperdicia cuando abarcas demasiado, lo que se pierde cuando sumas y restas sin tener en cuenta lo verdadero… Lo que nunca aprecias porque siempre está. Lo que nunca ves porque no quieres verlo o no le das valor porque crees que estará también mañana.

La vida escupe contra viento y sacude cuando has caído. Aprieta donde duele, salpica con sal donde tienes una herida aún por cerrar… Te obliga a soltar lo que te queda y te colma cuando entiendes que en realidad no necesitas ya nada. Y todo es para que entiendas, para que veas, para que te detengas… Aunque duela tanto a veces que no puedas ni sentir… La vida busca que poses tus pupilas en todo aquello que se te escapa para que de una vez por todas sepas que lo que realmente permanece eres tú… La vida te pide que te acerques a lo pequeño para que entiendas que en realidad es grande, enorme, gigante… la vida te pide que vivas una vida humana.

Un abrazo.

 

tu actitud determina tu actitud...

mayo 18, 2017



“Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.”
-Paulo Coelho-

¡Hola!!!

Antes que nada, mil gracias por la oportunidad de hacerme parte de tu espacio y compartir con amigos algunas ideas locas que tengo, me presento: Me llamo Patricio, soy Ciudadano del Mundo, hijo, hermano, amigo, y sobre todo feliz, agradecido de lo que Dios envía a mi vida día a día y atento de todo lo que pueda aprender.

Ahora si ¡Empezamos!

Hay un refrán en mi pueblo que es muy popular : Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.” La vida no es justa, pero de todas maneras es buena,no pude estar más de acuerdo por que cuando piensas que todo es bueno, la vida te demuestra que puede ser maravilloso.

Creo que mucho de todo lo que nos pasa tiene que ver con nuestra actitud ante la vida, las decisiones que tomamos desde que despertamos, desde si despertamos y recibimos el día como una oportunidad más para hacer algo grande con él o si nos quejamos por todo lo que tenemos que hacer, el tráfico, el sol tan caliente y un sinfín de cosas para las que somos buenísimos en quejarnos.

Porque no en lugar de decir “Tengo que ir al trabajo” aprendemos a decir “Puedo ir al trabajo” o “Puedo manejar” o “Puedo comer” o “Puedo caminar” o simplemente hoy “Puedo despertar”, llenar nuestra vida de puedos, en lugar de tengos.  ¿Qué se puede esperar de un día que comienza teniendo que levantarse? ¿No te parece que es mejor empezar el día dando gracias porque pudiste levantarte? Esto lo aprendí cuando estuve en el hospital, yo quejándome de tener que caminar bajo el sol, cuando muchos de esos pequeñitos lo que más desean es caminar o algunos otros caminan con ayuda de aparatos que a veces lastimaban un poco y ellos siempre están con una sonrisa que ilumina hasta el más oscuro rincón. 

Si un día se te cierra una puerta, la solución no es romperte la cabeza dando contra ella, sino preguntarte si no habrá, al lado de ella o en la misma dirección, alguna otra puerta por la que puedas pasar. Hay ocasiones en la vida en que vemos las cosas un poco borrosas, sin pies ni cabeza y a lo mejor lo que tenemos que hacer es verla desde una perspectiva diferente, alejarnos un poco o mirar desde otro lado para poder ver lo que está sucediendo y poder enfrentar las cosas con la mejor actitud.

La vida es un conjunto de cosas que nos pasan, no tenemos control sobre ellas, pero sobre lo que si tenemos control es sobre nuestra actitud frente a ese conjunto de cosas, recuerda que como dice una frase, tu actitud determina tu altitud. No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos. Entra en la vida con inmensa inocencia, deja que las bendiciones lleguen a ti, deja de quejarte por la lluvia y observa esa hermosa flor que adorna tu jardín y que gracias a esa lluvia está comenzando a crecer. 

¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío? 

Las personas solemos calificar las cosas como buenas o malas en la medida en que estas nos hayan afectado de manera positiva o negativa a través de nuestras experiencias. Una experiencia no es buena ni mala en sí misma, somos nosotros quienes la categorizamos como tal, por que un día descubrirás que todas las cosas que te infunden miedo no tenían nada bueno ni malo, excepto hasta el punto donde la mente las afectaba.

Creo que podemos empezar asumiendo una buena actitud si cada vez que alguien nos pregunte ¿Cómo estás? En lugar de contestar, “Estoy” o “Bien” lo cambiamos por un “Excelente” o “Mejor Imposible” 

No siempre habrá un sol deslumbrante que te haga los días calurosos, pero recuerda que hasta en los días nublados puedes aprender. La vida es un viaje salvaje y maravilloso, en ocasiones habrá caos, en otras calma, lo importante es que te ponga s un casco y rodilleras y aunque la cuesta arriba sea dolorosa y cansada, jamás dejes de subir.

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo les quiero; que todos son malos, si yo les odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí. El que quiera ser amado, que ame.

En la vida todo es cuestión de actitud y ésta es el aroma de tu corazón, si la actitud apesta significa que el corazón no está bien… ¿Cómo está tu actitud hoy? Recuerda  que la vida es 10% lo que nos pasa y 90% cómo reaccionamos ante lo que nos pasa… en pocas palabras, estamos a cargo de nuestras actitudes. ¡Cambia tu actitud y cambiarás tu vida!

Un abrazo.
 

Uno de nuestros miedos más comunes: el miedo al rechazo

mayo 18, 2017

No voy a dejar que me aplastes.


Hoy quiciera extender mis reflexiones sobre el punto 4 de mi escrito anterior (lo que es realmente importante para nosotros ) en que menciono sobre lo que , opinan los demás de Ti(* 4.- No tome las cosas demasiado personales, aunque parezca personal.) ,y a la incomprensión del entorno. En realidad muchas personas se enfrentan a este tipo de miedo. ¿Pero qué hay detrás? En realidad, detrás de todo esto nos encontramos con algo muy común, uno de los principales miedos del ser humano: el miedo al rechazo.

¿Qué está detrás del miedo a las críticas y ser juzgados? Uno de nuestros miedos más comunes: el miedo al rechazo

Es totalmente normal sentir miedo a las críticas especialmente cuando empiezas un nuevo camino, cuando cambias de vida, cuando no sabes hacia dónde te llevará esto. Y muchas veces te encuentras con la incomprensión del entorno. Familia, amigos, conocidos... todos te ven como a alguien que se ha vuelto loco, porque cree que hay otra forma de vivir la vida. Y eso te duele, porque para ti es importante su opinión, porque son personas importantes en tu vida.

Me pasó a mí con familiares muy cercanos y personas en las que confiaba plenamente. Ellos dudaban de que pudiera lograr sobrevivir en un paiz extraño. Pero al mismo tiempo, ¿podía culparles? Si en realidad deseaban lo mejor para mí y esa era su forma de protegerme, alejarme de mi sueño, porque no creían en que fuera posible. Yo pienso que cuando algo se convierte en tu verdadera pasión, la recompensa siempre llega y ese es mi motos para seguir adelante.

Bolviendo a Ellos se que tienen sus creencias, sus propios miedos... y lo proyectan. Todo en la vida es proyección. De hecho, si nos vamos a un plano más profundo, más espiritual, nada de lo que vemos, sentimos o experimentamos existe, todo lo que entendemos por realidad no es más que la proyección de lo que nosotros sentimos, pensamos, tememos. Y es así de claro: yo misma no confiaba en mí cuando comencé este camino, yo mismo no creía que fuera capaz de lograrlo en mi fuero interno. Por eso, el mundo me devolvía eso que estaba sintiendo y temiendo: a personas que tampoco creían en mí. Pero también ésta era mi prueba. Sólo creyendo en mí, a pesar de un entorno poco propicio, lograría que ellos también lo hicieran.

Como dicen, el camino del héroe es solitario al principio. Si ésta es tu pasión, tu sueño... no lo obtendrás sin más, hay un precio que pagar, hay barreras con las que romper, creencias que cambiar, un pasado que dejar. Todos sentimos el llamado, pero sólo unos pocos somos los elegidos...

¿Qué quiere decir esto? Que para reinventarte, cambiar de vida, crecer hay mucho que dejar atrás: viejas creencias, antiguo modo de vida, trabajos seguros, aprobación de la familia y amigos. Sí, algunos incluso llegamos a sentir que nuestro círculo de amigos ya no comparte nuestros valores, nuestra nueva visión de la vida. Duele dejarlos atrás, pero es irremediable. Y no pasa nada, porque más adelante encontraremos a gente nueva que nos entenderá, sintonizará con nosotros y con la que caminaremos juntos en esta nueva aventura.

Ni te imaginas la cantidad de gente interesante, profunda, gente maravillosa, generosa, que he conocido cuando di el paso a una nueva vida. Algunos de países lejanos, clientes o lectores míos, colaboradores, compañeros de trabajo... Y esto enriquece muchísimo. Pero no siempre es el entorno cercano el que no nos entiende o nos critica. A veces son otros, los que no conocemos o no son precisamente nuestros amigos, los que fomentan nuestro miedo a las críticas, miedo al qué dirán. Competidores, supuestos amigos, personas que simplemente no son felices y no quieren vernos triunfar. Pasan por tu vida, la envidia, la ignorancia y personas mal intencionadas.

Sentir envidia es también humano. ¿Quién no la ha sentido alguna vez? Yo el primero, por que la envidia es la sensación de que lo que el otro tiene y yo deseo no lo podré tener. Es, además, de las emociones más destructivas que existen. Porque al envidiar, estás alejando de ti la posibilidad de tener eso que ansías. Porque ya has creado la creencia profunda y limitante de que “yo eso no lo puedo tener”. No es en realidad terrible sentir envidia. Pero sí es necesario entenderla, ver qué te quiere decir, qué debes cambiar, qué puedes mejorar de ti, qué aprendes de esta emoción. La mejor manera de rebajarla es desearle felicidad al otro mentalmente y sustituir tu creencia limitadora por otra más poderosa: “algún día yo también lo tendré”. Y obviamente no quedarte sentado, sino trazar un plan de acción para llegar a ello.

Muchas personas me han escrito disiendo que les da miedo que les critiquen, cuando les contesto y les  pregunto a quién se refieren exactamente, me dicen de la “gente”. Ese término ambiguo, nada claro, con el que denominamos al demonio que se esconde en esa masa de población indeterminada y a la que vulgarmente llamamos gente. Y cuando les pregunto de qué gente se trata, a veces me dicen que son esos potenciales clientes que les van a rechazar, o ese grupo de conocidos a los que no les caen muy bien o que no nos cae bien a nosotros.

Aquí hay dos cosas importantes a tener en cuenta. Primero pregúntate con total sinceridad: ¿Por qué te importa lo que alguien desconocido opine de ti?
¿Por qué le estás otorgando este poder sobre ti, y más si ni siquiera le conoces todavía? ¿Es que pretendes caerle bien a todo el mundo? ¿Te parece realista gustar a todos o es más bien algo utópico? ¿No será que estás usando esta excusa simplemente para no dar el paso, porque en realidad te aterra pasar a la acción?

Y segundo: sí, es verdad, no les vas a caer bien a todo el mundo. Efectivamente algunos te van a criticar. Es inevitable que cuanto más conocida te hagas, más te expongas, más comentarios negativos podrás tener. Eso sí, serán siempre una pequeña proporción frente a la mayoría que aplaudirá tu trabajo.

Cada cierto tiempo recibo comentarios “bien-intencionados” que pretenden “salvarme” de las garras del New Age, terapias alternativas, el demonio del Reiki, etc. para que me de cuenta de sus peligros y abrace la fe católica. No tengo nada en contra de la fe católica ni mucho menos. La respeto profundamente al igual que a todas las demás religiones, pero tampoco necesito ser salvado por nadie. Todavía, por desgracia, hay demasiada gente con una mente cerrada, dogmática, miedosa, que defiende que lo suyo es lo correcto y lo de los demás no. De ahí tantas guerras que vivimos en el mundo, muchas originadas por el fanatismo religioso. Cuando la verdadera espiritualidad no es la de un Dios en concreto, sino que todo es Dios, todo es Unidad, y no hay religiones buenas ni malas, no hay nada que separar, sino unir, aceptar y amar. Por supuesto, si no estás de acuerdo con mi percepción de la espiritualidad, no pasa nada. Tienes todo el derecho del mundo a pensar como quieras, pero no tienes que salvarme de nada. Lo único de lo que debemos salvarnos es de nosotros mismos: de nuestros miedos.

Y para finalizar, te comparto un Ejercicio del Miedo a las Críticas. Haz una lista del tipo de personas que crees que podrían criticarte (si es posible con nombres, siempre que sean conocidos o cercanos) y preguntate ¿De quién es la crítica que te dolería más? ¿Alguien que ya conoces, alguien muy cercano, o “la gente” que ni siquiera sabes quiénes son? ¿Cuántas personas en total tendrían que criticar tu nuevo proyecto para hacerte sentir mal? No me digas que no lo sabes: ¿1, 5, 100? Pon un número aproximado.

¿Qué crees que podrían criticar exactamente? Piensa en todos los casos posibles que se te ocurran y escríbelos. Ejemplo: “que escribo mal, que no sé de lo que hablo, que quién soy yo para abrir una pagina web, que seguro que me irá mal, etc.” ¿Qué les podrías decir para rebatir estas críticas una por una? Si no lo sabes, imagina que una buena amiga o alguien cercano a quien quieres mucho se está reinventando en tus mismas circunstancias y le critican, ¿qué le dirías a los que la critican para defenderla?

Y por último, me encantaría escucharte. ¿Tienes algún episodio de críticas bien o malintencionadas que has recibido en relación a tu reinvención profesional? Yo creo que son esos ejemplos reales los que nos ayudan a ver que no estamos solos, que las críticas es algo muy común pero que lo importante es no darles tanta importancia, sino seguir nuestro camino, porque lo que vamos a aportar es infinitamente mayor que las críticas que podamos obtener.


 

lo que es realmente importante para nosotros.

mayo 18, 2017



Esta mañana recibí un correo electrónico de agradecimiento de una lectora llamada Esperanza. Dice que mis escritos le ayudó a motivarla a través de un arduo proceso de recuperación después de un grave accidente automovilístico el año pasado. Aunque su historia entera es desgarradora e inspiradora, esta línea me hizo hacer una pausa y pensar: "El momento más feliz de mi vida sigue siendo esa fracción de segundo hace un año, cuando estuve aplastada bajo un coche de 2000 libras, y me di cuenta de que mi marido y mi niño de 9 años de edad estaban fuera del vehículo y muy bien".

Momentos como estos nos obligan a reconocer lo que es realmente importante para nosotros. En el caso de Esperanza, era su marido y su hijo. Y en el resto de su correo electrónico, habla de cómo ahora su familia pasa mucho más tiempo juntos, simplemente compartiendo historias, contando chistes, y apreciando la compañía de cada uno. "El accidente nos hizo darnos cuenta cuánto tiempo habíamos estado desperdiciando todos los días en cosas que no eran importantes, lo que nos impidió pasar tiempo de calidad entre sí", dijo.

Es difícil pensar en una historia como la de Esperanza y no preguntarse: "¿Qué necesito para dejar de perder el tiempo?"

Aquí hay algunas cosas a considerar, que he estado examinando en mi propia vida:

1.-Hay que prestar atención a las pequeñas cosas, porque cuando realmente echas de menos a alguien te pierdes muchas cosas más, como reír juntos, como ir a dar largos paseos. Disfrute de grandes conversaciones. Contar sus bendiciones mutuas. Déjate ir por un rato y sólo piensa que están juntos, por que la vida es muy corta y esas pequeños momentos especiales es lo que te mantiene unido con personas muy especiales.

 2.-Hay que programar un horario todos los días para no estar ocupado. Tener tiempo de inactividad dedicando - puntos claros en el día para reflexionar, descansar y recargar. No te engañes; Usted no está tan ocupado que no puede permitirse unos minutos de cordura no hay que ser compulsivamente ocupado.

3.-La vida es como un espejo; Obtenemos los mejores resultados cuando sonreímos. Así que hablen de sus bendiciones más de lo que hablan de sus problemas. Sólo porque estás luchando no significa que estás fallando. Cada gran éxito requiere algún tipo de lucha digna para llegar allí. Por sobre todo hay que eliminar esos pensamientos negativos sobre su situación actual. 

4.- No tome las cosas demasiado personales, aunque parezca personal. Rara vez la gente hace cosas por ti; Hacen cosas por ellos. Sinceramente, no puedes cambiar la forma en que la gente te trata o lo que dicen de ti. Todo lo que puede hacer es cambiar la forma en que reaccionas y con quién decides estar, por que no hay que preocuparse por lo que todo el mundo piensa y dice sobre usted.

5.-No puedes cambiar lo que te niegas a enfrentar. No puedes encontrar la paz evitando cosas. Hay que solucionar todos esos problemas - a los que Yo llamo "situaciones" directamente antes de que se ocupen de su felicidad. Trata con ellos para que puedas dejarlos ir!  Y no olvides de buscar ayuda si lo necesitas, todo es temporal nada es eterno.

6.-No dudes y adivina por Ti mismo y en caso de duda basta con dar el siguiente pequeño paso. A veces el paso más pequeño en la dirección correcta termina siendo el paso más grande de su vida. 

Y por supuesto, si usted está luchando con cualquiera de estos puntos, sepa que no está sola o solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar con más claridad y vivir una vida libre de dolores de cabeza y angustia.

Un abrazo.

 

nuestras viejas historias y experiencias pasadas...

mayo 16, 2017



Como seres humanos, las historias que inconscientemente nos contamos acerca de nuestras circunstancias, acerca de los demás, y sobre la vida en general cambia drásticamente lo que sentimos. Si las historias son positivas, tendemos a sentirnos bien. Si las historias son negativas, tendemos a perder la esperanza. Por supuesto, hay más para sentirse bien que sólo pensar positivo. Los detalles de tu realidad actual son importantes y hacen una diferencia, pero en general, no vas a tener un buen día hoy si estás empeñado en decirte lo contrario.

Hasta cierto punto ya lo sabes, ¿no? Pero hay más ...

Las historias que nos decimos no sólo cambian cómo nos sentimos - sino que cambian lo que vemos, lo que experimentamos y lo que sabemos que es verdad. Esta es una de las principales razones por las que varias personas pueden pasar por la misma experiencia, pero lo interpretan de manera diferente. Cada uno de nosotros puede entrar en una experiencia compartida con una historia diferente resonando a través de nuestra mente, y nuestra historia única - nuestro diálogo interior - altera la forma en que sentimos cada paso del camino, por lo que cada uno de nosotros sale de esta experiencia compartida con un poco diferente Sintiendo lo que acaba de suceder. Y a veces esa ligera diferencia hace toda la diferencia en el mundo.

Si queremos estar en la misma página unos con otros y obtener una mejor comprensión de la realidad, y sentirnos mucho más felices, tenemos que hacer un pequeño trabajo.

La clave es recordar que la perspectiva es todo!

En cierto modo, las historias que nos contamos limitan nuestra perspectiva. Cuando entramos en una experiencia con una historia sobre cómo es la vida, que tiende a ser todo lo que vemos. Este fenómeno me recuerda una vieja parábola en la que un grupo de hombres ciegos tocan un elefante por primera vez para aprender cómo es. Cada uno de ellos siente una parte diferente del elefante, pero sólo esa parte, como la pierna, el tronco, el lado o el colmillo. Entonces los hombres comparan con impaciencia las notas y aprenden rápidamente que están en completo desacuerdo sobre lo que parece un elefante.

Algo similar ocurre a través de nuestras experiencias pasadas y diferentes. Algunos de nosotros hemos estado profundamente destrozados. Algunos de nosotros hemos perdido a nuestros padres, hermanos o hijos en accidentes y enfermedades. Algunos de nosotros hemos lidiado con la infidelidad. Algunos de nosotros han sido despedidos de empleos en los que confiamos. Algunos de nosotros han sido discriminados debido a nuestro género o raza. Y cuando entramos en una nueva experiencia que despierta memorias prominentes de nuestra propia historia dolorosa del pasado, cambia nuestra perspectiva en el presente - la estrecha.

Cuando una experiencia negativa del pasado estrecha nuestra perspectiva actual, es sobre todo un mecanismo de defensa. Todos los días de nuestras vidas nos presentan un cierto nivel de incertidumbre, y nuestros mecanismos innatos de defensa humana no les gusta esto. Así que nuestras mentes tratan de compensar llenando las lagunas de información aferrándose a las historias que nos sentimos cómodos. Terminamos subconscientemente tratando de hacer un mejor sentido de todo en el presente mediante el uso de historias antiguas y experiencias pasadas como relleno. Y aunque este enfoque funciona a veces, otras veces nuestras viejas historias y experiencias pasadas son completamente irrelevantes para el momento presente, por lo que terminan perjudicándonos mucho más de lo que ayudan.

Y puesto que nuestras viejas historias y experiencias pasadas ahora existen enteramente en nuestras mentes, tenemos que cambiar cómo pensamos en ellas. Tenemos que pensar mejor en ellas, así que en última instancia, podemos vivir mejor en el futuro.

Pero, por supuesto, eso es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Pensar mejor necesita de una dirección y mucha práctica.


 

es una especie de apuesta...

mayo 16, 2017


Todos hemos leído que durante gran parte de la historia de la humanidad el matrimonio se daba por diferentes aspectos: ambas familias acordaban un matrimonio porque ambos interpretaban las escrituras de igual modo, por conveniencia, interés, por conservar apellidos importantes o para seguir administrando adecuadamente el gran patrimonio con el que ambos cargaban. Por lo que las razones de casarse con alguien eran bastante irrazonables. Pues los sentimientos se anulaban por completo y era un asunto que "surgiría con el tiempo"

Todo aquello llevó a diferentes generaciones revelarse y decidir que el matrimonio debía nacer de los sentimientos, una atracción física mutua y de una proyección sobre de lo que les hablara el corazón. E incluso se llegó a pensar que mientras más pronto e imprudente fuera de decisión de unirse al otro, más tiempo de felicidad garantizaría, pues no habría tiempo de conocer tantos defectos antes de decir "Sí, acepto".

Nos pasamos la vida entera soñando con encontrar a esa persona maravillosa, aquella que viene a completar nuestra vida. Con la que no habrá diferencia alguna y los días serán tan maravillosos como las películas romántica de Hollywood que tanto nos gusta ver. Y cuando por fin logramos encontrar a alguien con quien nos llevamos bien y podemos empezar a proyectarnos, nos empecinamos en mostrar lo mejor de nosotros mismos, claro no hay que estropear nada. Es así como muchos llegamos a casarnos con esa media naranja, ideal y perfecta para completar esa mitad que tanto nos faltaba.

Sin embargo el problema nace después, cuando la rutina del matrimonio nos permite ver que quizás escogimos a ese medio limón que tanto evitamos en relaciones pasadas. Ese tipo de persona del que quisimos huir tantas veces, porque los gustos de ambos no congeniaban bien o porque sus gustos eran tan diferentes que resultaba una locura pensar que podían llegar a estar de acuerdo en algo más que seguir por caminos diferentes. Muchos nos casamos con la persona "equivocada" y tardamos años incluso en darnos cuenta del peso de aquella decisión.

Nadie es perfecto, el problema es que mientras entablamos una relación rara vez dejamos ver la totalidad de quienes somos. Y cada vez que una relación amenaza con comenzar a sacar a la luz aquellos trapos sucios llamados defectos, y huimos. Damos por terminado aquel vínculo, porque lógicamente nos hace sentir incómodos.

Y seguro pensarás, en todas aquellas veces que visitaste su casa, miraste esos álbumes familiares de fotografía, estuviste en cientos de celebraciones con amigos y conociste incluso a la mascota protagonista de miles de fotos, pero déjame decirte que el matrimonio es una especia de apuesta que hacen 2 seres humanos que todavía no saben quiénes son ni en quiénes se convertirán, que son incapaces de concebir un futuro certero y que han hecho su mejor esfuerzo por evitar investigarlo.

Ahora bien, mi teoría es que el matrimonio no es sinónimo de felicidad. Sí, tal como leíste, el matrimonio no nos entrega la felicidad, por el contrario nos entrega un sentimiento de familiaridad, que nos hace sentir en una zona de confort de la que no deseamos salir. Por ello descubrir los defectos de nuestra pareja puede resultar tan devastador, pero déjame decirte que no hay nada de malo cuando descubrimos que nos casamos con la persona equivocada, no debemos salir corriendo al primer tribunal de familia para firmar un acuerdo de divorcio de manera instantánea, solo debemos abandonar nuestros prejuicios y la idea romántica que todos tenemos una persona de tus sueños dando vueltas por el mundo, que vendrá a complementarnos y a hacernos felices por toda la eternidad.

Basta con convencerse de que nadie es perfecto y que el matrimonio muchas veces es un asunto que va más allá de la pasión, la atracción. Sino que es una decisión diaria, de aceptar, perdonar y saber que ambos luchan con el mismo propósito: ser felices con quienes realmente son.


 

mi auto critica...

mayo 12, 2017


Toda mi vida siempre he cuidado a los demás, a todos los que me rodean. Quiero que coman sano, que incorporen hábitos saludables, que hagan ejercicio, que no cometan excesos, que se manejen con honestidad, que sigan sus sueños….explico con mis escritos lo que está bien y lo que no está bien. Aunque resulto ciertamente insistente y monotemático para los receptores de mis consignas, priorizo el bienestar en vez de convertirme en complaciente desmedido.Porque entiendo que dar no significa ceder en todo.

Creo que en algún momento nos pasa a todos, que cuando un hijo, un amigo o nuestra pareja hace algo mal, comete algún error y/o tiene una actitud desafortunada, tratamos de ser cautos en la crítica y benévolos con el veredicto -y con el castigo en caso de nuestros hijos-. Intentamos ser lo más justos posibles en esas situaciones y también en eventos que suponen gratificación. Cuando alguien que queremos hace algo bien, algo bueno o toma buenas decisiones, también procuramos el equilibrio en el “aplauso” y en la recompensa.

Sin embargo, cuando se trata de mi persona, la vara con la que me mido no parece ser la misma. De hecho, suelo ir de un extremo al otro (y no dejo espacio para esos “grises” que SI, admito en los demás).

Así es que en primera persona la cosa funciona bastante más asimétrica. Cuando algo me sale bien (por casualidad o por buenas decisiones), me aplico exageradas políticas de compensación, evitando pensar si esas recompensas implican excesos innecesarios, superfluos y/o resultan ilógicos y desmedidos con respecto a lo conseguido. Y soy igualmente duro cuando algo me sale mal, cuando tomo malas decisiones o cuando simplemente no reconozco el lado equivocado; allí estoy a un paso de la autoflagelación, me critico duramente y no soy capas de aplicar el sentido común o la capacidad del perdón. Y por supuesto, que en esto incluyo toda la amplitud de eventos: desde la culpa por un exceso en la comida cuyo autocastigo sería una dieta estricta de una semana a base de lechuga; o cuando consigo un aumento y me gasto “a cuenta” todo el dinero -y un poco más-.

Y me pregunto : ¿Por qué con los demás soy capas de medirlos, de mantenerlos en un “justo equilibrio” y con mi persona tan ilógicamente incoherente?

Tratarnos bien, significa ser tolerantes, comprensivos y complacientes en justa medida con nosotros mismos; sin embargo, a veces parece ser un desafío, sobre todo cuando la óptica con la que medimos nuestros aciertos y nuestros errores está abismalmente alejada de la mirada con la que medimos a los demás.

Tratarnos bien, ser amables y comprensivos con nosotros mismos es una actitud que podemos cultivar, y es una alternativa interesante de practicar en esos momentos adversos o positivos en los que emergen nuestros lados exacerbados de crítica o complacencia. Y ciertamente, todos sabemos cuáles son o podríamos identificarlos rápidamente.

Y no hablo aquí de ser autoindulgentes; de hecho, nada más lejos. Ser amable con migo mismo nace de tomar consciencia de mi vulnerabilidad y ser respetuoso con ella, aparece la necesidad de tratarme igual de bien que aquellos a los que más aprecio, es decir, reconocer que no soy ni superior ni inferior a nadie, sino semejante.

Estoy convencido de que las personas que se tratan bien a sí mismas tienen también un mayor bienestar, poseen una menor ansiedad, depresión, enfado y una mayor inteligencia emocional. Por lo que que debo promover el autoconocimiento, conectarme con lo que soy, con lo que me toca, con lo que sucede y con lo que marca mi interior. Reconectarme  con los valores profundos. Abandonar la postura crítica y enjuiciadora de mi mismo. Cultivar la tolerancia y el respeto propio equilibradamente. Ser más benévolo con mis errores y menos complaciente con mis aciertos. Actuar más bondadosamente con migo mismo me ayudará a promover esta actitud entre quienes me rodean de manera natural y espontánea. Comprender que la felicidad no viene de afuera, que nada exterior puede proporcionarla. El bienestar es el primer paso para acceder a la felicidad.

Nota : Todos sabemos reconocer el maltrato cuando lo vemos o cuando lo padecemos; pero muchas veces somos nosotros mismos los que no nos tratamos con consideración.


 

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