Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


la vida te va enseñando a base de experiencias..

diciembre 20, 2017


El trato con los demás no siempre resulta sencillo. A lo largo de un solo día vamos encontrándonos con caracteres tan diferentes entre sí, que hacen de la relación interpersonal un ejercicio de equilibrios difícil, siempre y cuando se pretenda una cierta armonía y una convivencia feliz o, por lo menos, eficaz.Sinceramente, pienso que hay personas muy extrañas y complejas de trato, y digo esto, contextualizando y asumiendo que habrá otros que piensen exactamente igual de mi.

Por ejemplo, hay personas que prácticamente no hablan con quienes les rodean, ensimismadas en un mundo impenetrable. Otras que si lo hacen, pero sólo si pueden obtener algún beneficio de ello a cambio, porque sino la conversación con los demás pierde interés. Hay gente de un solo tema de conversación y gente de conversación inabarcable. Sobre lo que sea, porque ‘dominan’ cualquier temática sin cuestionar que quizá no tanto. En fin, hay personas que transpiran paz y otras de gesto bélico. Gente que te recibe siempre con una sonrisa (bien por ellos) y gente a la que les cuesta ‘mascullar’ un saludo. Y dibujando tipologías podría seguir un rato largo…

Y es curioso, que si te esfuerzas por intimar y trata de sacar de su ensimismamiento al ensimismado, rebajar la hostilidad del beligerante, arrancar un saludo efusivo al maleducado o cambiar de tema de conversación con el monotemático, la mayor parte de las veces te encuentras incomprensión, cuando no antipatía, al otro lado y decides que ya somos mayorcitos para andar por ahí como un Robin Hood a la inversa, es decir: quitándote tú propia alegría para dársela a los ‘especiales’ de la película que nunca regalan ningún esfuerzo.

Eso lo comprendes en determinado momento de tu vida. Al igual que comprendes que lo mejor es ser tú mismo y obviar, directamente, la opinión que tengan de ti los demás. Pecado de juventud es intentar agradar a todos, no siendo conscientes de que por bien que lo hagamos, o por buenos que seamos, siempre habrá gente a la que le caigamos mal. ¿Y qué importa eso?.

Luego también la vida te va enseñando, a base de experiencias más o menos dolorosas, que hay gente de la que te debes apartar y gente a la que te tienes que pegar. Que de entrada es razonable y positivo confiar en todo el mundo, pero es de locos poner la confianza de nuevo en alguien que te traicionó. Que entre los amigos hay que alejarse de aquel que habiéndote podido ayudar en un momento de necesidad, no lo hizo y, sin embargo, dar el alma por ese otro que está cuando todos los demás se han ido.

Patricio Varsariah.

 

El pasado es eso, pasado...

diciembre 20, 2017


Para alguien a quien le gusta escribir y compartir sus letras, como es mi caso, el hecho de saber que hay personas que por algún motivo siguen tus idas y venidas, es una gran satisfacción. La mayoría de la gente que a menudo entra a mi página WEB, lo hace desde el cariño. Otras por mi forma de expresar lo que siento en cada momento. Hay quienes lo hacen porque comparten la afición de escribir, y también las hay (aunque me consta que son la minoría), que lo hacen simplemente esperando encontrar un escrito con el que puedan deducir que mi vida no anda bien. A esas personas es a quien les dedico hoy estas letras. A esas personas que prefieren culpar a los demás, de sus fracasos personales, emocionales o sentimentales. Cuando son ellas, las únicas culpables de cómo han manejado los hilos de su vida. A esas personas que entran aquí a cotillear en busca de algún episodio de novela negra, algún capítulo del que pudiera avergonzarme o alguna página que debiera arrancar de mi vida. 

A esas personas sólo quiero decirles, que estoy plenamente orgulloso de cada una de las cosas que he vivido (buenas, malas o regulares). Orgulloso de cada uno de mis tropiezos, porque de ellos he aprendido y madurado. Orgulloso de cada una de las personas que han entrado en mi vida. De las que se han ido y de las que se han quedado, porque de todas aprendí algo…con todas viví algo único e irrepetible. El tiempo no se puede detener ni rebobinar. El pasado es eso, pasado. Experiencias y lecciones que conforman nuestro particular cuaderno de vida. Orgulloso de mis fracasos porque han supuesto una nueva oportunidad de recomponerme y mirar al frente. Con cada uno de ellos he madurado, me he enriquecido y sobre todo, me han demostrado lo fuerte que soy. 

Orgulloso de las lágrimas que he derramado, porque la vida me ha compensado con un montón de sonrisas. Orgulloso de lo que he hecho, aún cuando mis acciones hayan sido erróneas, porque tengo la tranquilidad de que jamás he hecho nada con la intención de hacer daño gratuito. A esas personas que se atreven a hacer juicios de valor sobre mi persona, sin tan siquiera conocerme, sólo puedo darles las GRACIAS. Gracias por hacerme importante en sus vidas, porque aunque sólo sea para juzgarme o criticarme, se toman la molestia de tenerme presente. Sé que es mucho más fácil arremeter contra los demás, en lugar de mirarnos en el espejo y preguntarnos cuál es nuestro nivel de responsabilidad en esto o en aquello. Es menos doloroso buscar culpables a nuestra infelicidad fuera de casa, fuera de nuestro alcance, porque así podemos justificar mejor nuestros propios errores. Es más sencillo pensar que nada hubiera pasado si tal persona, no se hubiera cruzado en nuestra vida, pero nadie se cruza en la vida de nadie por casualidad, y la decisión de si ese alguien se queda o no, es nuestra. Somos nosotros quienes abrimos o cerramos la puerta a quienes aparecen en nuestra vida. Somos nosotros quienes tenemos la última palabra. 

Cuesta menos criticar e injuriar a otro, que hacer examen de conciencia. Sí, me he podido equivocar en muchas de mis decisiones, pero soy el único responsable de ellas. Cada uno de los escritos de esta WEB, es un pedazo de mi vida. Cada uno de mis retales es un trozo de mi alma. He amado y he querido (que no es lo mismo), y también he confundido alguna vez el amor con otros sentimientos. He sido el primero para algunas personas, y el ultimo para otras tantas. Me han querido con locura, y también me han querido desde la locura. Me han desarmado el corazón y también me lo han recompuesto. Me han dado nuevas oportunidades y también las he dado. Me han hecho grande y también pequeño. Me han hecho creer en la vida por encima de todo y también me han matado en vida. 

Me han regalado lunas y estrellas y también me han bajado a los infiernos, han perdonado mis errores y yo también he perdonado. Me han hecho sentir el hombre más feliz del mundo y también el más desdichado. Me han endulzado el oído, mientras me daban de beber el veneno de la traición. Y me quedo con TODO…porque todo forma parte de mi vida. He perdido muchas batallas, pero voy a ganar una guerra. La más importante, la única que me preocupa… la guerra contra mí mismo. La guerra contra mi “quiero y no puedo”. Por eso no me avergüenzo de NADA de lo que he hecho. He sorteado las muchas dudas que me han traído hasta aquí. He cometido muchos errores pero que nadie olvide que en la oscuridad es muy fácil tropezar con cualquier obstáculo. 

Así que a esas personas que me siguen, con el único interés de abrir un día mi página WEB y encontrar algo que les haga regocijarse en mi dolor, sólo decirles que ese día, también estaré orgulloso. Lastimado, pero orgulloso, porque el dolor también es un sentimiento, y mientras sea capaz de sentir, significará que estoy vivo. 

Antes de concluir, sólo una cosa más… No te culpo de culparme, ni te juzgo por juzgarme. Puedo llegar a entender tu rabia y hasta tu dolor, porque como sé que me sigues, sabrás que he pasado por algo similar. Sólo permíteme que te recuerde que el amor todo lo puede, y todo lo perdona. Es duro darse por vencido cuando aún se siente, pero para que el amor se sostenga…tienen que haber dos corazones latiendo al mismo son.

Patricio Varsariah.
 

hoy sólo puedo agradecer...

diciembre 19, 2017


A día de hoy, aparte de los logros y méritos que haya podido conseguir en mi vida, la mayor satisfacción y alegría que tengo es TENER VIDA. Siempre hay situaciones diarias que me hacen estar más desanimado, triste, vacío... Son momentos en los que prefiero exarme una manta por la cabeza y no escuchar a nadie, pero realmente no me doy cuenta de la cantidad de cosas y gente que me esperan cuando abro la puerta.

Yo, puedo decir que, sí he aprendido a valorar las pequeñas cosas y es que puedo andar, ver, sentir, oler, tengo techo bajo el que vivir, tengo comida, higiene necesaria, entre otras cosas pero lo más importante es que puedo RESPIRAR, es que TENGO VIDA. ¿Podría quejarme ahora de algo? Si afirmo esta pregunta alguno podríais pensar que soy un poco egoísta y es que casi nunca estamos conformes con lo que tenemos, siempre queremos tener más y más sin disfrutar de lo que ya disponemos. Estamos continuamente aspirando a tener de lo bueno lo mejor, cuando a lo mejor son situaciones en las que no podemos permitirnos ese capricho.

Quizás, cuando pasen 10 años cambie de opinión en este aspecto, pero a día de hoy, con mis años, las circunstancias de mi vida, lo que soy y lo que tengo, solo puedo dar Gracias por estar vivo; dar Gracias por las oportunidades que me ha dado el Universo y por la ayuda recibida. No sé que pasará dentro de un año, unos meses o quizás mañana, pero hoy sólo puedo agradecer.

Los 10 mandamientos diabéticos

1. Te amarás con tu condición sobre todas las cosas (la autoestima es un pilar fundamental)
2. Si te cuidas y educas, no será en vano (tomar el control de la diabetes reduce las complicaciones)
3. Disfrutarás las fiestas (podemos comer de todo en las porciones adecuadas) 
4. No confundirás las insulinas (así no tendrás que comer las raciones x 10)
5. No creerás en curas milagrosas (cuando haya cura será noticia mundial)
6. No caerás en tentación...sin aplicarte las dosis de insulina necesarias
7. Siempre llevarás contigo tu glucómetro, jeringas, insulina, etc
8. No mentiras...acerca de tu hemoglobina glicosilada
9. Tendrás un pensamiento positivo (aunque las glucemias sean incontrolables)
10. Seguirás el tratamiento personalizado (cada persona con diabetes es diferente)

Salud!!

P.Varsariah.
 

El superviviente...

diciembre 19, 2017


Siempre me han sorprendido aquellas personas que no se arrugan ante la adversidad. Son aquellos que yo llamo "supervivientes". Y es que el no "tenerlo fácil" en la vida es uno de los mayores pilares de fortaleza que puede tener el ser humano. No se trata de ir buscando el sufrimiento, ni mucho menos, pero sí que me he dado cuenta que muchas veces los que más se quejan son precisamente los que menos razones tienen para ello.

Cuando una persona ha tenido que enfrentarse a cuestiones verdaderamente difíciles empieza a ampliar su conciencia, a darse cuenta de lo que verdaderamente tiene importancia, a valorar lo que AHORA tiene y dejar de añorar lo que pasó o lo que teóricamente falta. Curiosamente no se verán nunca a esas personas sentadas frente al televisor ociosamente quejándose de lo vacías que están sus vidas.

El superviviente sabe que tiene que moverse, que el tiempo es oro y que no debe de esperar por nada ni por nadie porque entonces estaría a merced del "afuera", y por tanto, siempre será dependiente de que "las circunstancias sean favorables", sin saber que las circunstancias las creamos nosotros a cada momento.

La falta de motivación frente a las cosas, muchas veces (no siempre, tampoco me gusta generalizar) nace de la pura comodidad. Porque somos cómodos, sí, ante todo queremos seguridad, "no dar pasos en falsos" (¿Cuántas veces habré escuchado esta expresión?) Precisamente por no dar pasos en falso se pierden grandes oportunidades en la vida. Cuando sentimos que arriesgamos y nos frena el miedo a perder es porque nos encontramos cara a cara con nuestra inseguridad. Ese es el momento de decidir si seguir adelante siendo fiel a nuestro ser y apostar por nosotros mismos o seguir en nuestro cerco de seguridad, sin perder, pero también sin ganar.

Las dificultades nos empujan, los retos nos ayudan a superarnos. Por ello dicen que cada crisis encierra siempre una gran oportunidad. No nos quedemos con lo fácil, no esperemos la suerte, los cambios, el amor...No nos quedemos sentados esperando, tenemos la capacidad de crear la oportunidad de que todo esto se manifieste en nuestra vida. Enfrentemos los miedos, las caídas, los fracasos. Éstos nos harán más fuertes y nos irán acercando cada vez a algo mejor, a algo que merezcamos de verdad puesto que lo hemos peleado con todas sus consecuencias.

Y si hay algo que queríamos con todas nuestras fuerzas y se nos escapa: un trabajo, una amistad, un amor, lo que sea...cualquier cosa por la que arriesgamos y salió rana, entonces aprendamos a verlo como algo que no estaba para nosotros. Muchas veces es porque merecemos algo mejor. Otras, porque no estábamos preparados y el contratiempo nos sirve para mirar dentro y ver qué podemos mejorar para la próxima ocasión.

La cuestión es que todo sirve, si así somos capaces de verlo.

Patricio Varsariah.
 

el oso enfermo

diciembre 17, 2017

 

La vida es una pequeña chispa..

diciembre 17, 2017



Creo que he vivido ya una larga y vibrante vida. Pero hoy me di cuenta de que lo más importante de la muerte es mostrarte que debes dejar este mundo mejor de lo que lo encontraste. La forma en la que he vivido mi vida hasta ahora, mi existencia o mejor dicho el fin de ella, no importará porque he vivido sin hacer nada significativo.

Antes había tantas cosas que ocupaban mi mente. Pero cuando sabes cuánto tiempo de vida te queda, se te hace muy claro qué cosas son realmente importantes.

Así que te estoy escribiendo por una razón egoísta. Quiero darle sentido a mi vida compartiendo contigo las cosas que he descubierto:

– No pierdas tu tiempo en un trabajo que no disfrutas. Es lógico pensar que no vas a ser exitoso en algo que no te gusta. Paciencia, pasión y dedicación vienen fácilmente cuando amas lo que haces.

– Es una tontera temer a la opinión de los demás. El miedo te debilita y te paraliza. Si se lo permites, crecerá más y más cada día, hasta que estés completamente invadido por ella. Escucha tu voz interna y síguela. Algunos te llamarán loco, pero otros te llamarán “leyenda”.

– Toma control de tu vida. Siéntete responsable por las cosas que te pasan. Limita los malos hábitos e intenta llevar una vida más sana. Encuentra un deporte que te haga feliz.

– Haz que tu vida esté marcada por las decisiones que tomaste, no por las que no tomaste. Aprecia a las personas que te rodean. Tus buenos amigos y seres queridos serán por siempre una fuente de fortaleza y amor. Por eso no los deberías sentir garantizados.

Es difícil para mi expresar la importancia de estas sencillas conclusiones, pero espero que escuches a una persona que entiende muy de cerca lo valioso que es el tiempo.

No tengo pena, porque entiendo que los últimos días de mi vida tienen un sentido. Sólo lamento no poder ver muchas de las cosas increíbles que pasarán en el futuro cercano… y espero que la guerras acaben pronto.

Nos preocupamos tanto por la apariencia y la integridad de nuestro cuerpo, que sólo cuando nos enfrentamos a la muerte nos damos cuenta de que es un paquete. Un paquete que envuelve nuestra personalidad, nuestros pensamientos, nuestras creencias y nuestras intenciones para este mundo.

Si no hay nada dentro de ese paquete que pueda cambiar el mundo, entonces no importa si desaparece. Creo decididamente que todos tenemos gran potencial, pero también creo que requiere de mucha valentía intentar alcanzarlo.

Puedes flotar por la vida acarreado por las circunstancias, dejando pasar un día tras otro, una hora tras otra. O puedes luchar por tus convicciones y escribir la increíble historia de tu vida.

Espero que tomes la decisión correcta. Deja tu huella en este mundo. Haz que tu tiempo cuente, ten una vida significativa, sea cuál sea esa definición para ti. Búscala.

El lugar que dejamos atrás es un hermoso patio de recreo, donde todo es posible. Pero no estaremos aquí para siempre. Nuestra vida es una pequeña chispa en este hermoso planeta, que viaja a una velocidad increíble hacia la infinita oscuridad de un universo desconocido.

Por eso disfruta de tu tiempo aquí con pasión. Haz que sea interesante. ¡Haz que cuente!

Patricio Varsariah
 

asumen tu vida con prudencia...

diciembre 16, 2017


Escucha el Silencio..para mantener un silencio, se necesita confianza, sinceridad, honestidad, empatía y saber escuchar el silencio del otro. Hablar desde la mirada, desde la piel, desde el corazón, sin pronunciar palabra....

La sinceridad es buena, pero debe ir acompañada de la prudencia. Seamos prudentes a la hora de hablar y escribir en nuestros muros personales. Nos evitaremos muchos problemas. El don de la prudencia nos llena de satisfacción personal y paz para con todos los que nos rodean, nos muestra como personas consideradas, amables, y maduras. Pero cuando hablamos de más, o sin cautela, nos arriesgamos a que nos malinterpreten, a crear en los demás una imagen distorsionada de nuestra forma de ser. Y es que no es necesario decirle a la gente TODO lo que pasa por nuestra mente. A veces confundimos ser sinceros con ser imprudentes. 

Por eso, veamos lo que significan ambas palabras: Ser sinceros es no tener fingimiento en las cosas que se dicen o en lo que se hace. Ser imprudente significa actuar sin moderación o con insensatez, causando inconvenientes, dificultades o daños. Practicar la sinceridad sin la prudencia puede destruir en vez de edificar, ofender en vez de animar, separar en vez de unir y hasta romper lo que debería permanecer siempre unido (como los matrimonios, las amistades, las relaciones familiares, e incluso nuestros vínculos laborales o de negocios). Por eso, contengamos nuestra boca de pronunciar palabras de juicio y de crítica, de hablar vanidades y temas intrascendentes. 

Convirtámonos en personas que marcan la diferencia escuchando y meditando en las palabras que nos expresan. Y cuando opinemos, revisemos con honestidad lo que tenemos guardado en nuestro corazón (si lo que tenemos son sentimientos negativos tales como envidias, resentimientos, frustraciones…, o por el contrario, sentimientos positivos como el amor, el perdón, la ternura, la bondad…) ya que lo que sale por nuestra boca y lo que se escribe es el reflejo de nuestra vida interior. 

Como dicen en mi "Pueblo": “Una persona sabia, incluso cuando calla, dice más que una necia cuando habla.” Nuestra vida, sin duda, será más sencilla y llevadera si practicáramos este principio: hablar sólo cuando sea estrictamente necesario, teniendo plena conciencia de que cada vez que hablamos, nuestras palabras dejan de ser sólo nuestras y pasan a ser de aquellos que las escuchan o las leen. 

También recordemos que una vez que cometemos una imprudencia (aún sin darnos cuenta), pedir disculpas no siempre basta para revertir el daño causado, así que de ahora en adelante procuremos ser personas que asumen su vida con prudencia, porque esto traerá como resultado disfrutar de la paz y aprecio de todos los que nos rodean.

Patricio Varsariah.

 

las expectativas de otras personas

diciembre 16, 2017


No todo nos sale como quisiéramos, muchas de nuestras ilusiones y cosas por las que hemos luchado, se ven truncadas. Es doloroso abandonar aquello por lo que durante mucho tiempo hemos luchado en intentar conseguir, pero en ocasiones puede ser lo mejor. Gran parte de la vida se nos va tratando de no perder, de no dejar aquellos a quienes amamos, de no perder lo que consideramos nuestro patrimonio, de no abandonar proyectos emprendidos aunque sintamos que lo que estamos realizando no nos está dando los resultados deseados y no nos está llevando a ningún lado.

En ocasiones nos preguntamos: “¿estoy haciendo lo correcto? ¿Estaré perdiendo mi tiempo? ¿Debería abandonar?”

Muchas veces, la respuesta está más que clara; se sabe lo que hay que cambiar o lo que hay que dejar, sin embargo, cuando pensamos en los cambios que debemos hacer, sentimos miedo, temor a arrepentirnos, miedo de haber gastado tiempo, dinero, sentimientos que se han invertido con la firme idea de que los pasos dados eran los correctos, miedo a lo que los demás puedan decir, miedo a la sensación de fracaso. No tenemos la fórmula que nos indique sin errores cuando debemos abandonar y cuando merece la pena seguir luchando por algo o por alguien, para poder abandonar cualquier proyecto que no nos está dejando nada más que pérdidas, con dolor y sufrimiento.

Nadie tiene la capacidad de decidir por nosotros, nadie puede indicarnos cuando abandonar, porque nadie nos conoce mejor que nosotros mismos; por lo tanto somos sólo y únicamente nosotros quienes podemos tomar la decisión.

Haber invertido tiempo, dinero y esfuerzo, no significa que merezca la pena seguir en la lucha por algo que no está funcionando, ni significa que seguir perseverando los resultados van a cambiar; como tampoco abandonar necesariamente significa fracasar, por el contrario abandonar podría verse como una manera infalible para no fracasar.

Muchas veces nos basamos en los errores del pasado, nos estancamos por miedo a cometer los mismos errores, pero no significa que por haber cometido errores en el pasado nuestras decisiones no pueden ser acertadas, nos dejamos llevar por las expectativas de otras personas y estas interfieren muchas veces en nuestro camino, en la toma de decisiones, interfieren en nuestra decisión de abandonar cuando debemos hacerlo, porque hay circunstancias que necesitan una decisión y un actuar inmediato, porque el tiempo no se detiene, y nos sorprende después de unos años en la duda de si deberíamos o no abandonar o hacer los cambios necesarios en nuestra vida, sin embargo también hay personas que tienen una influencia positiva en nuestra vida.

Dejar o cambiar las tácticas que hemos empleado, no significa abandonar por siempre nuestros propósitos de desarrollo o de adelanto, pero quedarnos y aguantar una situación que no nos satisface, puede hacernos sentirnos desgraciados, frustrados y amargados; ¿no sería mejor sentirnos libres de buscar otras formas para triunfar o simplemente para poner la mente en claro y explorar otros ámbitos?

Abandonar no es fácil, nunca lo ha sido, ¿pero acaso muchas veces no somos abandonados física o emocionalmente? ¿Acaso no es nuestra decisión de bajar el telón de una vez por todas? Esto no significa abandonar algo que tiene un buen potencial buenos resultados que veremos a largo plazo, y no podemos ni debemos abandonar por cansancio, aburrimiento o por estrés.

Pero debemos saber aceptar cuando la lucha es infructuosa, reconocer cuando estamos nadando contra la corriente. También debemos reconocer nuestras capacidades y posibilidades para hacer a que algo funcione, es necesario eso sí, mantener en mente que la lucha y la perseverancia por conseguir lo que queremos, no implica tratar de hacer cambiar a una persona para que una relación funcione. Cada cual tiene su propia personalidad y tratar de cambiar a alguien, sería tanto como una lucha infructuosa que no nos llevaría a ningún lado.

Patricio Varsaraih
 

Elige tu propio camino

diciembre 16, 2017


No he podido evitar reflexionar sobre la importancia que tienen para nuestra vida y nuestra realización personal las elecciones que hacemos sobre que camino tomar cuando aparecen frente a nosotros diferentes opciones. En una sociedad como la actual, donde todo tiende a unificarse, y son las modas las que marcan para una gran mayoría su modo de actuar, resultan más vigentes que nunca Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. La opción “fácil” en la vida suele ser elegir siempre el camino que recorre la mayoría. Eso simplemente supone en la mayor parte de los casos “dejarse llevar”. Es el camino cómodo compuesto generalmente por todo aquello que queda dentro de nuestra zona de comodidad, o por lo que marcan las modas, o por lo que nos vende la publicidad y los medios. Pero es una clase de camino que a pesar de su aparente facilidad difícilmente conduce a la verdadera realización y plenitud. Es una clase de camino que raramente nos empuja a tener que crecer para desatar en cada instante lo mejor de nosotros mismos. 

Es un camino que generalmente conduce con el tiempo a formularnos la más temible de las preguntas… ¿Qué hubiese podido ser mi vida si me hubiese atrevido a poner en juego todo mi potencial?… Ojalá jamás te tengas que enfrentar a una pregunta de ese tipo. Por eso, siempre he defendido que es en “el camino menos transitado”, aquel que está en sintonía con nuestros verdaderos valores, aspiraciones, anhelos y sueños, donde se encuentra la llave hacia la verdadera felicidad y realización. Es un camino poco transitado porque es sencillamente “tu” camino. Solo tu sabes realmente cuales son esos anhelos profundos de tu corazón y solo a ti te corresponde tomar una decisión comprometida y verdadera para alcanzarlos. Este es un camino ajeno a las modas, los comentarios de los demás, lo generalmente aceptado,… Y suele ser un camino que requiere poner en juego lo mejor que hay en ti para ser recorrido. 

Todos en algún momento de nuestras vidas llegamos a uno de esos puntos en los que aparecen frente a nosotros varias opciones para elegir. Y es en esos momentos cuando tenemos que tener el suficiente coraje para escuchar esa voz interior que siempre está ahí para en forma de intuición decirte… ¡Atrévete! ¡Toma el camino hacia tu verdadera realización! ¡Ha llegado el momento de poner en juego todo tu máximo potencial! Repitiendo las frases: Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. Elige tu propio camino. Será el menos transitado. Pero su destino es claro: tu auténtica realización personal y la felicidad.

Patricio Varsariah.

 

el riesgo de padecer sufrimientos...

diciembre 16, 2017


Hay que tener, motivos verdaderamente razonables y que merezcan la pena para emprender lo que realmente deseamos. Y naturalmente, una vida que no sea armoniosa está condenada a una carga que hay que llevar como se pueda. No se cura un sufrimiento sino a condición de soportarlo plenamente. Dije en cierta ocasión: ¿Quién de nosotros a lo largo de nuestra vida, no ha acumulado varios episodios de sufrimientos? Por ejemplo, un caso típico de gran sufrimiento es el no poder hacer nada por aliviar el dolor de alguna persona querida. Sí, es cierto que en determinados momentos nos proponemos grandes ideales, pero si lo pensamos bien, siempre son costosos y todo a grande dosis de sufrimiento.

Vivimos sumidos en el sufrimiento. Pero: ¿por qué hay sufrimiento? ¿No podría ser la vida sin dolor, sin enfermedades, sin violencias, sin desgracias, sin temores, etc. Entonces, ¿por qué hay dolor en nuestra vida? Existen factores que contribuyen enormemente a agudizar nuestro sufrimiento. Uno de ellos es la sorpresa. Por ejemplo: un ser querido que jamás tuvo dolencia, muere joven de un ataque al corazón, que nos echen del trabajo, un amigo que nos abandona, etc.  En estos casos el sufrimiento se agudiza con la consternación; ¿qué es ese sentimiento, que se suma a la sorpresa del dolor? No hay forma de adaptarse al sufrimiento. Pero, ¿existe la posibilidad de librarse por completo de él? Si lo pensamos bien; es posible, pero el camino, es bastante difícil y un verdadero desafío. Así es como la gente se enamora, mata, se suicida y hacen verdaderos actos inverosímiles. 

En primer paso es dirigirse a la conciencia prestándole mucha atención a nuestro cuerpo. Poco a poco, esa persona se va poniendo en estado de alerta ante cada gesto y cada movimiento. Y a medida que se va haciendo consciente, empieza a ocurrir ese milagro que consiste en dejar de hacer y pensar muchas cosas que antes no harías. Aunque gran cantidad de cosas no dependen de nosotros, hay algo que sí está en nuestro poder. Y es el modo de reaccionar frente a lo que sucede, incluso cuando debemos optar entre varias alternativas que no hemos elegido. 

El bienestar incluye necesariamente el dolor y la existencia del sufrimiento. Entonces, ¿cómo aceptar el dolor? Del mismo modo que se habla, se camina, se construye una casa o se maneja un ordenador: aprendiendo. La virtud nos es un don de la naturaleza: se enseña, se entrena y se aprende. La vida nos revela incluso a los más afortunados, la experiencia del sufrimiento. Qué duda cabe que hay quienes están más protegidos contra el riesgo de padecer sufrimientos.  Sin embargo, nadie está a salvo del dolor. 

El sufrimiento es un fenómeno complejo. El dolor físico, el malestar, la sensación de desagrado, no son desde el principio idénticos al sufrimiento. Existe un grado moderado de dolor físico que de ningún modo podemos denominar sufrimiento, puesto que tiene, un sentido total en nuestra vida y es claramente conocido, como nuestra función biológica personal. 

Patricio Varsariah.

 

cuando la vida cambia...

diciembre 13, 2017


Cada nuevo comienzo viene del final de algún otro comienzo. Sabes esto y, sin embargo, cuando te encuentras en un final inesperado o no deseado, es difícil ver dónde comienza el nuevo camino. Y eso es porque no puedes conectar los puntos de la historia de tu vida mirando hacia adelante; solo puedes conectarlos hacia atrás. Nada tiene perfecto sentido hasta que lo hace. Yo he estado allí varias veces: pérdidas de empleos ganadoras, negocios fallidos, muertes consecutivas o seres queridos y más. Pero cada vez, después de un período necesario de duelo, aprendi,me volvi más fuerte y ahora doy menos por sentado.

La verdad es que sucede así. Lo que parece ser el final del camino es solo un callejón sin salida. Se siente como un callejón sin salida. Se siente como rechazo. Se siente como un fracaso. Pero no lo es. Simplemente puede quedarse sin carretera en esa ruta. Es hora de hacer copias de seguridad, dar la vuelta y buscar una nueva ruta para llegar a donde quiere ir. Y mientras te mantengas presente y sigas adelante, el camino a seguir será mucho mejor de lo que puedas imaginar. Porque eventualmente, a través de todos sus giros y vueltas, conduce a la auténtica paz y libertad de una mente iluminada.

Entonces, si estás luchando, espera ahí. Recuerde, a veces lo mejor que puede hacer es no obtener lo que quiere en este momento. Cuando la vida cambia, y ya no hay una razón para continuar. Y hay tres pequeñas palabras que puede obtener del dolor, los ideales y los remordimientos, y lo guiarán hacia un nuevo comienzo positivo. Estas palabras son: "De ahora en adelante ..."

Entonces, de ahora en adelante ...

1. Cambia de opinión. - El cambio es como un aliento; no es parte del proceso, es el proceso. En realidad, lo único en lo que podemos contar es en el cambio. Y el primer paso hacia el cambio positivo es cambiar su perspectiva. Usted no es su ajuste pérdidas y fracasos. En algún momento no te trataron. Estás ahora en este momento. Estás ahora en este momento. Algunas veces todo lo que necesitas es una perspectiva diferente y luego dar un paso en esa dirección.

2. Aprecia lo que has aprendido. - Nada es más bello y poderoso que una sonrisa que ha luchado a través de las lágrimas. No te arrepientas de tu tiempo, incluso los momentos que estuvieron llenos de dolor. Sonríe porque aprendiste de él y ganaste la fuerza para ello. Al final, no es por lo que has pasado lo que define quién eres; es cómo lo superaste y que eres mañana.

3. Aférrate a las cosas buenas. - Cuando las luchas de la vida te empujan a un pozo, no puedes ver nada más que oscuridad, no desperdicies tu energía. Porque si estás en la oscuridad, es probable que estés en la dirección equivocada. En cambio, usa la energía que tienes para salir y sacar algo bueno contigo. Porque la bondad es brillante; su resplandor le mostrará en qué dirección se encuentra, e iluminará el camino correcto que lo llevará allí. 

4. Date cuenta de que cada paso es necesario. - Puede ser difícil de aceptar, pero nunca pasa nada. Aprendemos algo de cada paso. Ganamos algo de cada pérdida. Lo que sea que haya sucedido o no, es un componente necesario del momento presente. Así que descansa tranquilo. Tal vez eres tan bueno como eres; pero gracias a todas las lecciones, eres mucho más fuerte de lo que solías ser.

5. Sigue subiendo. - Toda persona que está en la cima de la montaña no cayó allí desde el cielo. Las cosas buenas les llegan a quienes trabajan para ellos. Puede ganar confianza y fortalecerse con cada experiencia. Si estás parado en ese lugar o en el medio, no puedes retroceder, pero tienes miedo de seguir adelante. 

Y, por supuesto, si estás luchando con cualquiera de estos puntos, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando duro para sentirte mejor, pensar con más claridad y vivir una vida libre de dolores de cabeza y dolores de corazón.

 Patricio Varsariah.
 

fluir con la relación...

diciembre 9, 2017



Vivir en pareja es, sin duda, una tarea de equipo. Se trata de compartir, dar, recibir, compaginar, adaptarse y confiar. Sin embargo, mantener un cierto grado de independencia es vital para mantener una relación saludable. Las personas, en general, tendemos a perder nuestra propia identidad. Somos seres independientes, con objetivos en lo personal y profesional, con buenos amigos, hobbies e intereses… pero cuando comenzamos una relación, empezamos a dejar de lado todas esas cosas que eran importantes para nosotros. 

Con asombrosa rapidez, empezamos a ver el mundo a través de los ojos de nuestra pareja, y perdemos nuestra perspectiva y equilibrio. No estamos obligadas a dejar de ser la persona que éramos sólo por tener una relación de pareja. El hombre que comparte la vida con una mujer se enamoró de una mujer, justamente, por la forma de ser de ella. 

Si se empieza a cambiar, para adaptarse en todo a él o a ella, estamos perdiendo nuestra personalidad, dejando de ser la mujer o el hombre que tanto se gustaron. Existen algunas mujeres y hombres que acusan a su pareja de “cambiar”, de no prestarles tanta atención como antes, de no escucharles… ¿pero acaso no cambiaron también tanto el hombre como la mujer? 

No se acomodaron, y toda nuestra vida empieza a girar en torno a él o a ella, y en vez de convertiros en el hombre o la mujer que todas pueden llegar a ser (independiente, segura, con muchos sueños por cumplir), nuestro único tema de conversación acaba siendo nuestra relación. 

¡Seamos conscientes de lo que nos está ocurriendo y pongamos los medios para remediarlo! Darnos cuenta de que hemos cambiado es el primer paso. Nos ayudará a reflexionar y a hacer balance de nuestros pensamientos y acciones. Recapacitemos. Este camino sólo nos llevará a perder las riendas de nuestra vida.

Prueba a sacar un pie del círculo en el que estamos metidos. Te ayudará a ganar perspectiva, a ver tu vida desde fuera, a recordar quién eres y lo que quieres. El mundo está lleno de experiencias maravillosas por vivir, y no todas están relacionadas con tu pareja. Si te limitas a pensar sólo en tu relación, tu vida se volverá monótona y sin darte cuenta, te estarás encarcelando. Hay que ser fiel a uno mismo, y vivir la relación en primera persona. 

Compartir muchos momentos juntos es ideal, pero disfruta también de todo aquello que te gusta hacer sin él o sin ella. Recuerda algo fundamental: si sacrificas lo que realmente es importante para ti a causa de vuestra relación, te llenarás de resentimiento. Aprende a fluir con la relación. Aléjate del control. Céntrate más en ti y en estar siempre contento o contenta, feliz y entretenida o entretenido. 

No necesitas saber lo que él o ella hace o piensa en todo momento. La relación no irá mejor por controlarlo todo. Si lo haces, te convertirás en una persona tensa, poco natural, insegura, y te acabarás asfixiándolo todo. Si nacimos libres, y hemos sido bendecidos con grandes alas para llegar hasta el infinito… ¿por qué elegimos vivir enjaulados o enjauladas? Vuela alto y vuela libre.

Patricio Varsariah.
 

cuando sólo es obsesión y dependencia...

diciembre 9, 2017


“No puedo vivir sin ti…” ¿Te suena esa frase? ¿Alguna vez haz sentido que estás complaciendo los deseos y necesidades de tu pareja sin haber alcanzado los tuyos? Eso no es saludable, y si no estás seguro o segura de si lo tuyo es amor o dependencia emocional, es muy fácil distinguirlo y detectarlo… Un síntoma claro de dependencia emocional es tener una relación de pareja y tratar de satisfacer al 100% las necesidades de la otra persona, mientras que nuestras necesidades o sentimientos no importan. 

Si estás viviendo una relación así, lo primero que tienes que hacer es aceptar que esa relación es dañina y preguntarte si realmente lo mereces. No podrás superar el problema dejando de amar. Para superarlo, uno tiene que decidir dejar la relación aunque sigan existiendo sentimientos, ya que el sentimiento de amor más importante es el que debes tener hacia ti misma o a ti mismo.. 

El amor propio es el más importante.¡Merecemos estar tranquilos! Es cierto que no saber cómo será tu vida da mucho miedo e incertidumbre, pero lo que ahora sí sabes es que lo que tienes te está destrozando, que cada día estás perdiendo más autoestima e ilusión. Toma las fuerzas que te quedan y confía en ti, aunque al principio no veas la luz. Recuerda que todo pasará, que llegará un día en que te sentirás orgullosa u orgulloso de haber emprendido el camino de tu propia auto superación. 

Algo que te ayudará mucho será identificar la diferencia entre el amor y la dependencia emocional. El amor es un sentimiento sano donde existe el cariño, el respeto y la admiración. Donde hay armonía al estar juntos pero no revueltos. Donde tienes la opción de crecer, tener independencia, planes, ideas y proyectos. Donde puedes compartir tus logros con esa otra persona. 

La dependencia emocional es un amor obsesivo donde perdemos el rumbo de nuestra propia vida por estar tan pendiente del otro. Donde queremos respirar el mismo aire de esa persona, controlar todo lo que hace, dice o piensa…

En cierta ocasión lei una frase que me llamó la atención y quiero compartirla con ustedes:“No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma.” No seas de las las personas que crees que el amor lo justifica todo y que amar es tu principal fuente de realización, porque muchas veces,creemos que es amor lo que sentimos, cuando sólo es obsesión y dependencia, pues hay hombres que piensan que las mujeres no nacieron libres y sin iniciativa, queriendo que dependan de ellos para tenerles controladas, pero si entran en ese circulo, se auto destruyen.

Es hermoso tener una pareja, pero recuerda que también tienes un trabajo, una profesión, metas y sueños. Que tienes una vida social, con quien ir a tomar un café o una copa. Tienes más familia. Date cuenta de que tu pareja no lo es todo y que tu vida no debe de girar en torno a esa única persona. Existe un punto donde la línea de lo “no negociable” se desdibuja y perdemos el norte, así que empieza a buscar el punto medio para vivir y disfrutar de tu vida y de tu pareja al máximo.

Valoré monos más mutuamente y no perdamos nuestra dignidad de personas fuertes que somos, por que se dice que para toda hay tiempos Para amar tiempo para reír y tiempo de esperar.. El amor es como el viento esta cerca de ti y no lo ves.

Patricio Varsariah.
 

soledades compartidas...

diciembre 9, 2017


Muchas mujeres y hombres se encuentran en relaciones que no les llenan, es triste, pero es algo común. Para encontrar la salida a esta situación, lo primero será crecer en amor propio, aprender a valorarnos y reconocer nuestra situación. En todos lados, y en todo momento, hay miles de parejas que sufren del síndrome “soledades compartidas”. Tal vez tú lo padezcas, lo padeciste, o lo padecerás…

Este síndrome al que estamos expuestos todos, no respeta género o religión, es una forma actual y moderna de vivir la soledad personal pero en compañía de otros; en especial de la pareja. Los síntomas son similares a los de una gripe –a excepción de la fiebre– desgano, cansancio, falta de estímulo, sensación de pesadez, falta de interés… No surge por factores genéticos, pero sí ambientales, culturales y domésticos.

De las creencias mamadas en la infancia acerca de que los “demás” pueden salvar nuestra vida, completarla o resolverla. En la etapa en que salimos del seno de nuestras familias para buscar relaciones y encontrar pareja, muchas mujeres salen a la caza de “la presa perfecta”, según los valores que aprendieron en el hogar. 

En muchas circunstancias esos prototipos son alcanzados pero no llegan a encajar lo que idealmente deseaba esa mujer, pero ella con la certeza de que es lo mejor para si misma, acepta establecer una relación duradera con él, y con el paso del tiempo sienten crecer un gran abismo entre ellos.

Esa separación virtual pero existente de interés, valores, modos de pensar el mundo; genera en cada uno de los miembros un vacío, que algunos saben llenar buscando fuera de la pareja lo que creen que no encontraran en ella; y otros se quedan simplemente mirando el hueco que dejó el desencuentro. 

Esa mutilación existencial marca el inicio de la llamada soledades compartidas; “tengo compañía pero no me quitan la soledad”, “tengo una pareja pero no me siento en conexión con ella”, “somos mundos incompatibles pero estamos juntos”. Cuando estamos inmersos en ella, la angustia, la tristeza y la ira son las emociones que marcan nuestro ser. Sentimos la urgencia de sanar esa herida que nos parte el alma; y nos llenamos de bronca por no poder cicatrizar a tiempo.

¿Cómo salir de esta soledad?. El mejor método es tomar distancia de tu subjetividad y mirar el panorama de forma objetiva; comprender qué es lo que te ha llevado a esa situación que ya no quieres para tu vida; y buscar formas efectivas para resarcir tu modo de vivir. Tener un baúl repleto de látigos para autoflagelarte y conmiserarte no es la solución. El remedio prescripto es el amor propio.

Patricio Varsariah.
 

Diciembre...

diciembre 9, 2017


Sé que en estas fechas, siempre, se escriben y envían tarjetas de Navidad, de Año Nuevo, notas emocionadas con los mejores deseos. Pareciera que el tiempo que marca el “otoñal-invierno”, nos embarga de perdones, de olvidos y de los mejores recuerdos. Sea cual sea nuestra creencia religiosa, o a lo mejor, ninguna creencia, pareciera la magia de Diciembre se instala en cada uno de nosotros, para acercarnos, para hablar después de los silencios, para llamar después de las ausencias, para preguntar después de las pérdidas, para cantar un villancico, aguinaldo y…festejar en familia.

¡Sí! Diciembre reconcilia y en ese estado idílico, no quiero ser menos y sin árbol de Navidad o Pesebre, o luces multicolores, quiero desearles a todos los que me siguen, visitan, leen, se acomodan un rato entre las páginas de mi pagina web, o simplemente son lo que son en lo humanos que llegan a mí, quiero desearles, repito, un cúmulo de felicidad en los momentos que atrapen en el diario vivir, que el año por nacer sea grato y posible de salvar en cuanto escollo aparezca. 

Que el Dios de sus creencias guie sus pasos y conforte en los ratos que parece caminamos al borde de un abismo o sentimos en nuestro cuerpo y alma, sólo el pinchazo de las espinas de un jardín, olvidando las rosas, que siempre serán de pétalos suaves. 

A ti, que me has amado, que he amado, mi abrazo y mi mano siempre puesta a servirte cual mi hombro , si lo necesitas alguna vez.

Que la Paz sea en todos nosotros.

Patricio Varsariah.

 

algunas cosas difíciles...

diciembre 8, 2017


Hola ,

Cuando este cerca de partir, no quisiera en ese momento lamentarme de no haber vivido todos los años con el mismo nivel de amor, pasión y determinación que tengo en los últimos dos años. He logrado mucho recientemente. Y he tocado a tanta gente, Si hubiera escuchado el buen consejo de mis mayores, si hubiera sabido, hubiera comenzado antes. No hubiera perdido tanto tiempo en drama y distracciones que no importan.

Mis palabras creo que son difíciles de escuchar en este momento, por muchas razones. Y aunque mis sentimientos -mis lecciones- son conceptos que Ustedes han escuchado a otros decir cientos de veces antes, pero hoy quisiera que escuches y que tu corazón se abra de par en par. Creo que al final de nuestros días esperemos no emitir destellos de arrepentimiento a través de nuestros ojos, y darnos cuenta de que habíamos perdido el tiempo ... que tantos buenos consejos de sentido común nos llegaron a un oído y al siguiente.

Durante una década, he escrito consejos buenos y duros, y a vivir de acuerdo con esto. La siguiente lista es un breve resumen de esos consejos: algunas cosas difíciles a las que me recuerdo a menudo ... algunas cosas difíciles que todos necesitamos escuchar a veces.

1. Cuando escuchas solo lo que quieres escuchar, no estás realmente escuchando. Escucha lo que no quieres escuchar también. Así es como creces.

2. A menudo pierdes tu tiempo esperando a que aparezca el camino ideal. Pero nunca lo hace. Porque olvidas que los caminos se hacen caminando, sin esperar.

3. Nunca te sentirás tan seguro como te gustaría sentir. Deja de creer que deberías sentirte más seguro antes de dar el siguiente paso. Dar el siguiente paso es lo que construye tu confianza.

4. Las distracciones obtendrán lo mejor de ti si las dejas. Estudie sus rutinas, descubra a dónde va su tiempo y elimine las distracciones. Te conviertes en un verdadero maestro de tu vida cuando aprendes cómo dominar tu enfoque, a dónde va tu atención.

5. A veces no te das suficiente crédito. ¿Recuerdas esa vez que pensaste que no podrías pasar? Lo hiciste, y lo harás de nuevo. No dejes que tus desafíos te den lo mejor de ti. Aprecia lo lejos que has llegado. Has pasado por mucho, pero también has crecido mucho. Reconozca su capacidad de recuperación.

6. Tu respuesta siempre es más poderosa que tu circunstancia. Una pequeña parte de tu vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría de tu vida se decide por tus respuestas. El lugar donde finalmente terminas depende en gran medida de cómo juegas las manos que te han repartido.

7. Los buenos hábitos nuevos no se forman de la noche a la mañana. Toma aproximadamente 66 días formar un hábito. Entonces, durante las próximas nueve semanas, mira el lado positivo de tu vida y reconectarás tu cerebro. Luego aplique este mismo principio a otras áreas de tu vida. 

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí con usted, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Patricio Varsariah.
 

siempre es más saludable que el engaño...

diciembre 8, 2017


Hoy escribo sobre la existencia de secretos en todo grupo familiar que son  hechos que están silenciados o se intuye su existencia. Se niegan pero están ahí. La palabra “secreto” tiene tres significados según el diccionario: ocultar algo de manera intencional, lo que se desconoce o lo que aún no fue descubierto.

Un ámbito donde con frecuencia habitan los secretos es en el seno familiar. Se trata, en estos casos, de aquellos secretos que son silenciados con la ilusoria finalidad de no dañar la estructura o el prestigio de la familia. La información que se oculta –“de eso no se habla”– puede ser conocida por todos, por algunos o en ocasiones nadie la conoce, pero algo se sospecha. Quizá nadie sabe bien qué pasó pero todos saben que fue “algo malo”, de lo cual está prohibido hablar.

La existencia de secretos en todo grupo familiar se refiere no tanto a su desconocimiento por alguno de su miembros sino a que se los excluye de la posibilidad de comentarlos y de dar nombres a las evidencias. Se sabe que pasa algo pero no se tiene la posibilidad de mencionarlo. Algunas familias quedan estructuradas en torno a secretos grupales que deben conservarse definitivamente silenciados. La consigna tácita es que sus miembros nunca deben referirse a lo que saben y menos aún a pensarlo o decirlo todos juntos. Fantásticamente se evita así la desintegración familiar que se produciría al difundirse algún hecho penoso o vergonzoso.

Los secretos familiares resultan hechos que están silenciados o se intuye su existencia, se niegan, se esconden, pero están ahí, presentes y vivos. Pueden abarcar escándalos familiares, infidelidades de los padres o abuelos, existencia de hijos extramatrimoniales, homosexualidad oculta de algún miembro, fortunas mal habidas, una adopción clandestina, hechos de violencia, prisión por delitos o estafas, familias paralelas, incesto, suicidios, etcétera.

Es rara la familia que no tenga secretos. Ocurre que así necesitan mantenerlos, lo cual es entendible porque se nace en una familia y no resulta fácil reconocer y aceptar lo que pasó o pasa en ella. Tampoco estamos hablando de nada nuevo: ya existió en todas las épocas y culturas, y solamente fue cambiando el tipo de problemática silenciada.

Por ejemplo, la homosexualidad o el divorcio hace años eran temas obligados a ocultar y hoy se suelen aceptar con naturalidad, lo cual indica que según los tiempos cada sociedad va imponiendo los códigos familiares que son o no potables para sus integrantes. No conviene tener miedo de conocer los secretos familiares, especialmente de generaciones anteriores, porque muchos ya no resultan tan dramáticos, permiten tener más clara la historia y ayudan a definir mejor la identidad personal actual.

Los secretos familiares son dañinos para la salud mental y emocional de sus integrantes y descendientes, ya que afectan los vínculos, causan sospechas y desconfianza, crean una falsa realidad o pueden disparar enfermedades de difícil explicación.La verdad –que muchas veces significa matar una ilusión– puede ser dolorosa, pero siempre es más saludable que el engaño o el misterio.

Patricio Varsariah.
 

Como para enfrentar una terrible noticia.

diciembre 7, 2017


Cuando a una persona se le informa que padece de cáncer, en general, lo primero que piensa es en la posibilidad de morir. Aunque la idea de muerte sea un hecho racionalmente por todos conocidos y que se sabe ocurrirá en algún momento, cobra entonces un significado diferente ya que a partir de ese momento se la vive como una realidad más cercana e inexorable ya que el diagnóstico suele ser vivido como una condena a muerte.

Si así fuera, el impacto emocional será muy fuerte y que no sólo afecta al paciente sino que la onda expansiva alcanza a toda la familia, amigos y a las diversas esferas de la vida en la cual la persona se desenvuelve. Tal suele ser la repercusión del diagnóstico que también se considera normal que el paciente se deprima, se angustie o se aterrorice, lo cual resulta que puede ser más fruto de lo que imagina que de la información precisa y veraz que le brinda el oncólogo.

Esta shockeante primera reacción suele acompañarse de una sensación de irrealidad, de sentirse castigado por la vida y de “cómo esto me puede estar pasando a mí”.

La palabra “cáncer” implica enfrentar un intenso miedo, fruto de la combinación de la angustia de muerte, del sufrimiento por eventuales dolores, el temor al tratamiento, a lo desconocido y a todos los cambios que se supone que se avecinan a nivel corporal, laboral, familiar, sobre el incierto futuro de hijos o pareja, etcétera. Y aunque resulte entendible el impacto emocional ya que la palabra cáncer sigue siendo erróneamente sinónimo de sufrimiento y muerte, lo importante es no quedar paralizado ante esa suposición ni tomarla como una verdad absoluta y cierta.

A pesar de los grandes avances a nivel terapéutico, el cáncer todavía es visto como una enfermedad que tiene poca o ninguna posibilidad de curación y esa es la razón que ocasiona un impacto emocional mucho mayor que otros diagnósticos referidos a otras patologías graves.

Es necesario precisar que no sólo existen muy diferentes tipos de cáncer (con distinta evolución y pronóstico) sino también muy diversos tipos de personalidades que, con sus propias características e improntas, influirán sobra la enfermedad según cómo se enfrente el diagnóstico y el tratamiento.

En efecto, los estados emocionales negativos se traducen en cambios biológicos que repercuten sobre el sistema inmunológico induciendo un potencial agotamiento de las defensas que incapacita –en alguna medida– al organismo para luchar con eficacia contra las células cancerosas.

En otras palabras, dada la íntima relación existente entre las emociones y las defensas, es importante atender la angustia y la depresión para mantener el mejor equilibrio emocional ya que la prevalencia y no tratamiento de la angustia, miedo o depresión podría incrementar el riesgo de proliferación de las células cancerosas.

Por lo tanto, todo paciente con diagnóstico de cáncer debe tener inexorablemente un adecuado tratamiento psicológico o psiquiátrico no sólo para amortiguar las manifestaciones de temor, angustia o depresión sino, además, para una mejor evolución de su enfermedad oncológica.

Como para enfrentar una terrible noticia.

Patricio Varsariah.
 

la pregunta es "¿para qué?"

diciembre 7, 2017


La otra tarde " pensando en mis pensamientos ", vino a mi unas palabras y me parecen muy sabias que se quedaron dando vueltas por mi cabeza y mi corazón: "Yo ahora ya no me pregunto por qué sino para qué". Me pareció interesantísimo.

Cuando uno se pregunta "¿por qué?", se sitúa en el papel de la víctima y el paso siguiente suele ser la queja. ¿Por qué me pasa a mí esto? Con estas palabras implicas, además, que algo es injusto, que no te lo mereces, y te conviertes en una marioneta en manos de un supuesto destino cruel. En cambio, si la pregunta es "¿para qué?", la situación -sea la que sea- se convierte en un reto, en una aventura. Saber para qué te ha sucedido algo supone querer comprender lo que tienes que aprender de ello, lo que la vida te está diciendo. Supone tomar las riendas de tu camino y abandonar el papel de "pobrecito yo".

Dicen en mi "pueblo" "las cosas no te suceden a ti sino que suceden para ti", e incorporar esta sencilla preposición -para- lo cambia todo. Dejas de ser una víctima para convertirte en un luchador, un buscador, un aventurero, para ser lo que tú decidas que quieres ser. Todo está, entonces, en tus manos.

Por lo tanto, ante cualquier situación que se presente, si te sientes incómodo, molesto, triste, la propuesta es intentar darte cuenta de lo que estás pensando sobre ella. Y una vez descubierto, sólo es cuestión de cambiar de pensamiento, de transformar las preguntas, de dejar de ser la víctima de tu destino para ser el héroe o la heroína de tu propia vida.

Creo, hace mucho, que aprendemos más con las preguntas de que con las respuestas. Como también aprendemos que cuando, en un viaje, nos equivocamos y tomamos una otra dirección y nos asustamos con las piedras, debemos parar y apreciar la belleza de las flores. Ni todos caminos nos llevam siempre a felicidad pero, todos nos llevan, sin duda, a algún descubrimiento.

A mí me ha pasado que cuando he descubierto algo que ha sido muy bueno para mí y que prácticamente me ha cambiado la vida, con la ilusión y la felicidad que eso me ha aportado, he intentado compartirlo con los que me rodeaban. Y resulta que muchas veces, también, la respuesta ha sido el rechazo. Finalmente, he comprendido que cada uno sigue su propio camino y que necesita pasar una serie de experiencias por sí mismo. La experiencia del otro nunca nos sirve más que, como mucho, de luz. Intentar cambiar a los otros porque tú sientes que has cambiado y te gustaría que ellos sintieran la felicidad y la paz que tú sientes, no es posible.

Ponerles en evidencia cosas que tú ves muy claras pero que ellos ni siquiera intuyen, solo lleva a que se cree mal rollo y distancia. Y lo sé porque he estado en los dos lados, en el lado del que dice y en el lado del que le dicen. Cuando te dicen pero tú, por ti mismo, no ves, es muy frustrante y doloroso y puede llevar a rupturas con personas que realmente quieres, amigos o familia no se salvan de eso.

Por lo tanto, creo que lo único realmente útil es seguir trabajando en uno mismo, estando tranquilo con tu proceso y tu trabajo y, si un día alguien viene y te pregunta, compartirlo encantado pero, si no, ir caminando con suavidad. Esa misma paz, luz y felicidad que uno alcansa, ya les servirá a ellos sin que ni siquiera uno se de cuenta, cuando sus caminos estén tristes y oscuros. En fin, espero que estas reflexiones sean útiles…

Patricio Varsariah.
 

No luches contra lo que eres, acéptalo, abrázalo y aprende.

diciembre 4, 2017



Ser rico no es tener más que nadie, ser rico no es ser más que nadie, ser rico no es alcanzar más metas que nadie, ser rico no es tener más dinero en la cuenta corriente, ser rico no es pertenecer a un país con el mayor PIB, no. Ser rico es mirar a mi alrededor y ver de verdad, sin velos que me oculten la realidad. Ver que una planta es algo que lleva miles de años evolucionando, saber que el oxigeno entra en mi ser para limpiarme, beber agua y notar su pureza, observar el cielo y maravillarme con su grandeza, subir una montaña y disfrutar del esfuerzo, levantarme todos los días temprano y dar gracias a todo lo que me rodea.

Maravillarme de la magia de la noche, de las estrellas, de los diferentes olores que producen las flores, de poder ver a una persona tal cual es, abrazarla sin pudor, darle un beso a mis seres queridos y decirles cuanto les agradezco la compañía durante este largo periodo que es la vida, ir al trabajo sin cargas emocionales y salir del trabajo sabiendo que he aprendido algo nuevo, ver una película y que no exista nada más, saborear cada instante y saber que la vida es un suspiro, que no dura demasiado y que no hay tiempo que desperdiciar. Que lo que me hace daño debe de estar fuera, que lo que de verdad necesito es saber quien soy. Todo lo demás, el querer tener mucho dinero, la grandeza, el poder, el querer ser más que nadie, se lo dejo a los que prefieran la otra definición de riqueza.

Cuando salgo a la calle y aparto los problemas, sobre todo, el que comunmente más nos afecta, dinero, miro alrededor y digo, ¡pero si soy rico!. Tengo un cuerpo que no le falta nada y si le falta lo acepto, tengo algo de ropa, gente cerca, algo de comida en casa, puedo sobrevivir. Pero además, tengo más cosas: un planeta maravilloso en el que vivo, gente, familia y sobre todo, me tengo a mi mismo ¿quien puede ser más rico?.

Sabéis que no soy religioso, pero aquí añado las cosas que son positivas, y Jesús, dijo algo que hoy en día entiendo, (no lo escribo tal cual) "El que es pobre disfrutará de la casa de mi padre". Mi padre/madre es la vida y su casa es esto la experiencia de vivir, si soy "pobre", si no tengo nada, lo tengo todo, porque no busco, me conformo con lo que tengo y ¿que tengo?, mira y lo sabrás. Pero no mires solo con los ojos, hazlo también con el corazón. Aprécialo, porque en realidad eso es lo único que tienes, lo demás cuando te vayas se quedará donde está.

No luches contra lo que eres, acéptalo, abrázalo y aprende. Si ves cada situación de vida como una oportunidad para crecer y encontrarte apreciaras más la casa en la que vives, tu mundo. Muchos dicen que estamos aquí para crecer, para mejorar, para renovarnos, yo no se para que estamos aquí, pero no me preocupa. Tan solo intento hacerlo, vivir, de la mejor manera posible, respetando, apreciando y devolviendo a la vida lo que me ha dado. ¿Y que te ha dado?, una oportunidad, la oportunidad de estar vivo.

he dicho...
 

¡soy el eterno aprendiz!

diciembre 4, 2017


Estoy convencido de que el destino no está escrito …..nosotros labramos nuestro propio destino. A lo largo de nuestra vida nos encontramos con muchos cruces de caminos en cada etapa, en cada decisión, en cada deseo, siempre tenemos más de una opción. Algunas veces elegimos el camino más largo y seguro otras nos vamos por el más cómodo y en ocasiones escogemos el más difícil. Siempre me he guiado por instintos…o por sentimientos y creo que en mi vida , siempre he seguido el camino que dictaba mi corazón ¡muchas veces me he equivocado! pero echando un vistazo a mi pasado creo que he sabido elegir bien.

Incluso en las peores decisiones de mi vida descubro que sin haber pasado por allí ...hoy no sería como soy…. ¡y me gusta como soy! Todas las decisiones que he tomado en mi vida han influido en formarme como persona he aprendido de los errores y éstos, me han dado fuerza para seguir aprendiendo. Supongo que me quedan muchas cosas por vivir, intento disfrutar de cada momento como si fuera único en cualquier caso, no sé lo que me deparará el destino y realmente no quiero saberlo seguiré con mis subidones increíbles, que por cierto…¡más dura será la caída! pero no me importa en absoluto los bajones también forman parte de ésta intensa vida… ¡¡¡disfrutemos!!!...procurando no pisar a nadie e intentando hacer felices a los que nos rodean

He aprendido muchas cosas y continúo aprendiendo PARA COMPARTIR que es lo que más me gusta de ésta vida tan complicada… ¡soy el eterno aprendiz! ¡¡¡Disfrutando de las pequeñas cosas!!! como dicen en mi pueblo - Vive la vida plena y gloriosa que es tu verdadera herencia. No temas nada.

he dicho...
 

el baile ayuda con los sentimientos

diciembre 4, 2017


El por que me siempre me ha gustado bailar,es muy simple además, la ciencia avala que el baile brinda beneficios para la salud física y emocional, además de elevar el nivel de autoestima.

Siempre se debe buscar aquello que sirva para mejorar la salud y calidad de vida de las personas. En tal sentido, dos pilares indiscutibles son la actividad física (que hoy no lo practico como debería) y los deportes. Pero también, claro está, vale incluir el baile, que permite no sólo movilizar todas las partes del cuerpo sino, además, disfrutar y divertirse.

Bailar es una actividad tan antigua como el hombre y –según los expertos en el estudio de la evolución humana – permitió la conexión emocional de los individuos más allá de sus capacidades lingüísticas y aun antes de que se desarrollara el lenguaje. (Hoy se ha demostrado que el niño, previo a que sea capaz de pronunciar las sílabas de los vocablos, asimila el ritmo de la palabra.) El baile según las culturas tiene un valor simbólico y se realiza por motivos festivos, sociales, religiosos o artísticos.

En la actualidad, la ciencia avala que bailar brinda grandes beneficios para la salud física y emocional de quien lo hace. donde subrayan que no sólo mejora el ánimo sino que quienes lo practican con regularidad logran un nivel de autoestima superior a quienes no lo hacen, se relacionan de manera más fácil y suelen encontrar pareja. Incluso favorece a las personas que padecen enfermedad de Parkinson.

Estoy convencido que el baile improvisado mejora el pensamiento divergente (el que facilita encontrar muchas respuestas o soluciones para un problema), mientras que si es un baile estructurado contribuye al pensamiento convergente (el que busca encontrar una respuesta única).

Cuando el baile tiene algún nivel simple de coreografía mejora el cálculo matemático. Y al tener que concentrarse en memorizar y realizar de manera coordinada los pasos, permite focalizar la atención y olvidar conflictos que tensionan.

También posibilita movilizar diversos grupos musculares, lo que resulta favorable si existen trastornos óseos y articulares,  mejorando la fuerza, la flexibilidad y la resistencia.

Recomiendo a las personas adultas practicar el baile para disminuir los dolores articulares, la osteoporosis y lentificar el proceso de envejecimiento.

Es obvio que también es un buen recurso para quemar calorías de manera placentera y combatir así la obesidad, al mismo tiempo que acrecienta el funcionamiento cardiovascular, disminuye el estrés oxidativo y mejora el estado del endotelio, la cubierta interior de las arterias, lo cual resulta fundamental para evitar las placas de ateromas. Tiene ventajas comparables con la natación y resulta útil a cualquier edad.

La depresión y el estrés, dos problemas cada vez más frecuentes, suelen mejorar con el baile por elevar los niveles de serotonina y dopamina en el cerebro.

Además, al ser una actividad social, el baile ayuda con los sentimientos de soledad y aislamiento que acompañan a quienes sufren de depresión o a quienes viven solos. Si se observa una persona mientras baila, seguramente sonríe o se ríe, evidencias de un mejor estado de ánimo.

En conclusión, bailar brinda claros beneficios para la salud y lamentablemente lo he descuidado mucho.pero se que ya vendrán tiempos mejores.

Patricio Varsariah.
 

Tú mismo haces el tiempo. Tu reloj son tus sentidos.

diciembre 4, 2017


La vida humana transcurre con una percepción de secuencias temporales en las que convive el tiempo cronológico con el tiempo psicológico. Con frecuencia ambos no coinciden y es por eso que a veces algunos minutos parecen interminables ante hechos aburridos o incómodos o varias horas pasan muy rápido ante algo que alegra o gratifica. Por lo tanto, la vivencia del paso del tiempo se alarga o se acorta según el estado emocional de una persona. Es algo muy subjetivo y que no guarda relación con el tiempo que marca el reloj.

La mente humana maneja conceptos como el de tiempo que influyen de manera permanente en nuestra vida, aunque casi nunca se los registre o se les preste atención de manera consciente.Tengo una frace que me gusta mucho : Tú mismo haces el tiempo. Tu reloj son tus sentidos. 

La mente maneja conceptos como el tiempo que influye de manera permanente en nuestra vida.

Mientras se vive el presente, el día a día, de manera sutil en la mente conviven el pasado o el futuro. Incluso, para muchas personas su vida actual es lo que les va pasando mientras están ensimismados en su pasado o afligidos por el futuro.

El pasado, que siempre está presente a través de recuerdos o vivencias, da un sentido a la existencia, marca la personalidad al saber quién es uno a través de la identidad y condiciona el futuro. Aunque resulta imposible renunciar a él o ignorarlo, sí es imprescindible evitar que se transforme en una atadura que paralice y estorbe para vivir el presente.

Es lo que les ocurre a muchas personas deprimidas o nostálgicas en quienes la presencia de recuerdos y situaciones vividas –hayan sido buenas o malas– resultan más intensas que los hechos actuales, lo que impide que se conecten a pleno con su presente y con las circunstancias concretas de la vida cotidiana.

Quien está mal anímicamente vive el pasado como si fuera presente, lo añora y piensa más en lo que debería haber hecho y no hizo que en lo que convendría hacer. Se asusta, aísla o resigna ante lo que puede venir y no se siente preparada para afrontar el mañana que imagina como un seguro fracaso. Son personas que sufren mucho al creerse inseguras, indecisas, con dudas, temores y que renuncian a vivir o buscan el amparo de quien consideran más fuerte como apoyo a su vida.

En el polo opuesto están quienes no pueden vivir bien su presente por invertir tiempo y aflicción en un futuro que imaginan peligroso, y se preparan más para lo que pueda pasar que para lo que efectivamente está pasando. Esto suele generar preocupaciones, ansiedad o miedos que afectan el bienestar presente.

La anticipación a eventuales riesgos y peligros futuros protege y permite prepararse para afrontarlos en buena forma y activa al cuerpo y a la mente para responder ante todo lo que pueda comprometer nuestra seguridad. Pero si la mente anticipa desgracias o cosas negativas que no se afirman en la realidad, son infundadas, exageradas o ilógicas, paraliza, enferma y limita poder disfrutar de la vida.

Se sentirá bien quien viva su presente, rescate y valore lo bueno de su pasado, y confíe en sí mismo y en su capacidad para diseñar su futuro.

Patricio Varsariah.
 

las cosas tienen soluciones, hay que ser pacientes

diciembre 2, 2017


Queremos lo mejor, y siempre lo estamos buscando… Queremos el mejor trabajo, el mejor amor, las mejores amistades, y eso está bien, es bueno porque nos lleva a progresar en la vida. Pero no es sano desear lo que no tenemos cuando ello nos lleva a no poder conciliar el sueño y a no apreciar las cosas que sí tenemos.

Si nos damos cuenta, es muy fácil que se nos esté pasando la mitad de nuestras vidas buscando soluciones donde no las hay, trabajos que no son para nosotros, amores que no nos convienen y poco a poco nos vamos achicando como personas porque sentimos que nada es para nosotros, que siempre vamos detrás del arco iris queriendo buscar los tesoros que no existen.

No dejes que los años y la vida se te vayan mientras añoras todo lo que no tienes y deseas tener, no malgastes los años intentando tener lo que no es para ti y mucho menos amargándote por no haberlo logrado todavía.

Hay que tener sueños, pero deben ser sueños y metas que estén a nuestro alcance. No hay que tener expectativas irrealistas. Hay que luchar por lo que se desea, pero no hasta el punto de despreciar lo que ahora tenemos por compararlo con lo que soñamos tener algún día. Debemos aprender a ser felices con lo mucho y lo poco que tenemos. Aunque te cueste creerlo, a veces las cosas más pequeñas son las cosas que más valor tienen en nuestras vidas.

Tener sueños y metas nos hace muy bien, luchar por aquello que se desea es muy loable, pero no nos desgastemos por lo que no tenemos o por aquello a lo que no le hemos encontrado soluciones.

Puede que pases en vela demasiadas noches de tu vida, noches que pasas despierta y pensando en cómo arreglar las cosas que aún tienes pendientes, cosas que sabes que no tienen una solución a tu alcance. Si es así reconócelo, son cosas que no puedes solucionar o cambiar, déjalo, no te angusties, no pierdas tu paz por ello. Mejor piensa en otras cosas.
Seamos constructores de felicidad y amor, seamos máquinas que siempre producen cosas buenas, seamos personas que saben vivir con lo que hay, que saben encajar las dificultades de la vida y que no viven amargadas con lo que no pueden hacer o lo que no tienen.

En nuestra vida, como en todas las cosas, tenemos limites, no podemos tenerlo todo. Muchas veces podemos ser felices, pero por no estar con la persona que queremos, no lo estamos. Muchas veces queremos un buen trabajo, pero no tenemos la capacidad de realizarlo pues no somos lo que la empresa necesita.

En la vida todo tiene un porqué, nos enfrentamos a paredes impenetrables e impedimentos que no son justos pero que están ahí. Pero no por ello debemos ser personas tristes, hay que saber qué cosas son para uno y lo demás dejarlo partir.Todas las personas, hombres y mujeres han sido colmados de muchas bendiciones, simplemente hay que reconocerlas y cultivarlas para así no vivir alimentando vacíos,traumas, amarguras y decepciones.

No dejes que una nube te tape la maravillosa luz del día, simplemente acepta que hay cosas que no tienen solución y cosas que no podrás cambiar o tener. Por tu propio bien, deja esas cosas de lado y disfruta de lo mucho o lo poco que tengas. Será mejor, merece la pena vivir feliz así.

Piensa que hay otras alternativas para nuestras vidas, cosas que siempre vienen bien, centrémonos más en las cosas que poseemos y en ser más agradecidos. Evitemos pasarnos el día pensando en las carencias que hay.En este mundo hay personas que darían todo por tener una pequeña parte de lo que nosotros tenemos, mientras tanto nosotros nos angustiamos deseando lo que tienen lo demás. Deja esos malos pensamientos y empieza a ser feliz con todo lo que posees, valoremos y disfrutemos de lo que hoy existe en nuestras vidas. Vivamos la vida con alegría, porque a pesar de las frustraciones siempre nos quedará la esperanza de que algún día podamos lograr lo que tanto añoramos, las cosas tienen soluciones, hay que ser pacientes.

Y si vemos que pese a todo esfuerzo que hagamos hay cosas que no logramos y por los que no podemos hacer nada, no vale la pena vivir angustiados y amargados por ello. Mejor dejemos esos sueños o pretensiones y disfrutemos de lo que sí está a nuestro alcance.

Podemos ser felices a pesar de no tenerlo todo. La vida hay que vivirla con mucha esperanza, amor y paciencia, de este modo podemos lograr mucho más de lo que te imaginas.

Patricio Varsariah.
 

ese “interruptor”

diciembre 1, 2017


Una analogía que me parece tremendamente poderosa es la siguiente. Imagina por un instante que entras en una habitación totalmente oscura, y de repente enciendes las luces. Un solo gesto, un solo instante, pero todo a tu alrededor cambia súbitamente con ese simple acto de darle al interruptor.

 Lo mismo puede suceder en nuestras vidas si simplemente decidimos darle al interruptor de nuestra actitud personal y empezar a ver todas las situaciones y lo que podemos lograr en el futuro desde una perspectiva de tener las “luces” bien encendidas.

 Todos tenemos momentos de dificultad en nuestras vidas. Si pudiésemos escrutar en los corazones de todas y cada una de las personas con las que nos encontramos o relacionamos a diario, a buen seguro que todos ellos también tienen momentos de “oscuridad” en sus vidas. Es algo inherente a estar vivo. Pero el elemento diferenciador y la gran clave es como nos enfrentamos a esos momentos. Es en nuestro propio interior donde se encuentra ese “interruptor” que es capaz de transformarlo todo.

 Es cierto que en muchas ocasiones necesitamos para superar esos momentos el apoyo de un ser querido, notar una ligera mejoría en la situación, … pero al final la transformación solo llega cuando en nuestro interior decidimos encender ese “interruptor” llamado actitud mental positiva. Un cambio de enfoque y mentalidad es la herramienta más poderosa que existe para superar cualquier adversidad.

 Por eso una actitud personal positiva tiene el mismo efecto transformador inmediato que un interruptor de luz con la oscuridad. Esta mañana he dedicado un tiempo a reflexionar por unos instantes. Tal vez he estado en algunos momentos de mi vida y en la actualidad en una situación de “oscuridad”. ¿Por qué no darle a ese “interruptor” de mi actitud personal ahora?
 Permitir que todo mi potencial y grandeza brille en toda su magnitud.

 Mañana también volverá a salir el sol, y no olvido que cada instante de nuestra vida es una nueva oportunidad y un nuevo comienzo.

 Nunca olvidare que la mayor de las oscuridades es derrotada por el más mínimo haz de luz.

 Gracias por tu apoyo y que Dios te bendiga.

Patricio Varsariah.
 

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