Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Reflexion de hoy...

enero 27, 2018


he dicho....

Patricio Varsariah.
 

El amor transforma la debilidad

enero 27, 2018


A  lo largo de mi vida he aprendido a valorar lo imprescindible de lo accesorio, el envoltorio del contenido: desde pequeño he pensado que construir nubes era mejor que destruir postales, coleccionar imágenes de la vida más gratificante que lamentar recuerdos lamentables. He aprendido durante estos años, que el ser humano tiene una capacidad especial para regocijarse en sus miserias, pero que incluso desde el abatimiento, desde el desconsuelo, nacen las emociones.

Somos capaces de crear el más bello poema de amor desde el desamor, los versos más tristes esta noche desde las lágrimas de la desesperación. La locura proporciona imágenes y texturas en cuadros que son un placer para nuestros ojos, y la imaginería es capaz de representar el momento del sufrimiento, de la muerte, de la expiración dotando a un trozo de madera de la belleza imposible de unos ojos de mujer que lloran el desconsuelo de ver a su hijo crucificado: es el poder de las emociones.

Llevamos siglos alimentando el arte a través del sufrimiento. ¿Sabéis por qué?. Porque cuando sufrimos somos débiles, y en la debilidad hay un acto emocionante de ternura que somos capaces de transformar en arte. Pero también, al mismo tiempo que sufrimos, somos capaces de gozar, de disfrutar, de reír, de llorar de alegría, y aquí viene el primer axioma: todos somos capaces de sufrir, pero muy pocos tienen la capacidad de gozar, de ser feliz… .¿Por qué?

Nacemos con la capacidad de dar y recibir amor. El amor puede transformar nuestro mundo.  Amar, amar en tiempos del cólera, amar en momentos difíciles, amar cuando no somos capaces de levantarnos por la mañana, cuando nos pesa el mundo a nuestros pies.

Amar. Amar oliendo el café el sábado por la mañana, amar desde la soledad de nuestra cama, cuando no hay nadie a quien abrazar al otro lado de las sábanas, amar desde la explosión de colores con los matices que nos da la vida, amar desde mi paseo en bici, amar desde la locura de mis sentimientos, cuando tenemos mariposas en el estómago porque hay alguien que puede llegar a ser especial, amar cuando un amigo nos da su mano, cuando alguien espontáneamente nos da un abrazo. Amar sin rendirnos a las condiciones.

Piensa en el siguiente axioma: el amor transforma la debilidad del ser humano en una fuerza mágica.

Mira a los ojos de tu vecina que todos los días ves y nunca miras, regálale ese pequeño abrazo que siempre quisiste dar a un desconocido, transfórmalo en veraz, que te salga de dentro hacia fuera, quiérete, ámate, date el gusto de quererte a ti mismo, mírate al espejo y reconoce un montón de kilos de emociones capaces de transformar tu mundo, gózate, disfruta de cada pequeño momento que compartas contigo mismo, porque si te amas, si te das la oportunidad de transformar tus debilidades en oportunidades, el mundo podrá disfrutar de ti, y de eso se trata, de pasar por este ciclo de vida dejando una huella emocional, una impronta en los corazones de los demás.

Patricio Varsariah.
 

todos merecemos un corazón a-u-t-é-n-t-i-c-o

enero 26, 2018


Siempre he pensado que absolutamente todos merecemos a alguien que piense que tuvo suerte al conocernos. Merecemos un amor que te quiera a tiempo completo y que, completamente, te complemente. Que en momentos de desencuentro sea más grande el amor que el enfado, y que crea que el mayor gesto de perdón sea una reconciliación entre tus brazos. Merecemos una persona que te acepte en todos tus tiempos verbales: pasado aceptado, presente perfecto y futuro incondicional. Y que te bese la espalda para curar cada marca que otras personas fueron dejando como si de un mapa de cicatrices se tratara. Que sea generosa generoso y te bese cada herida. Siempre con un beso de regalo para que cicatrice mejor.

Merecemos un amor que cuando le mires a los ojos comprendas que a su lado eres capaz de todo. Que sientas que tus defectos son hasta bonitos cuando ella o él los acaricia con su comprensión. Y que se forme un puzle perfecto cuando jugáis con vuestras imperfecciones, las ponéis encima de la mesa junto con el corazón… y disfrutáis de barra libre de aceptación. Merecemos a alguien que haga que seas tres personas: tú mismo, tu mejor versión y las ganas de ser mejor aún a su lado. Una persona que te haga feliz, libre y auténtico. Un compañero o compañera en todo momento, mano a mano, codo con codo, y corazón con corazón. Siempre, con sentido del amor y del humor en cada latido.

Merecemos un amor que sea punto de inflexión en tu vida. Que cuando tropieces sea punto de apoyo; cuando te duela la vida sea punto de sutura; y cuando lo veas todo negro sea punto cardinal señalando al norte en tu cielo. Merecemos un amor que, cuando lo necesites, también te ponga los puntos sobre las íes y que, al final del día, verle sonreír sea tu mayor punto débil. Merecemos un amor que no tenga punto de comparación: que arrase con parte del pasado y te regale primeras veces como punto de partida cada día.

Merecemos una persona que cuide, respete y valore: a sí mismo, a ti y a vuestro vínculo. A ratos en ese orden; en otros, a la inversa. Merecemos un amor que sea amigo con el que poder reír, soñar, jugar, viajar y hacer tangible lo sencillo. Una persona con la que llorar de emoción, de alegría y de tristeza. Que abrace tus miedos, de alas a tus sueños y celebre cada paso hacia adelante o hacia atrás para coger impulso. Un amor cómplice: dentro y fuera de casa, a medio centímetro de tu boca y a kilómetros de distancia, y con idioma propio de miradas y gestos únicos. Una persona con la que querer y poder hablar de todo, con palabras y en silencio, disfrutando de cada conversación en la que te acaricie con su voz… o con el lenguaje particular de sus manos.

Tal vez no sepa dónde ir. Pero si pudiera una mañana abrir los ojos y ver los tuyos, sabría dónde quedarme. Merecemos un amor que, libremente, elija tu compañía donde sentirse libre, y tu abrazo como el lugar más bonito donde poder ser, estar y vivir, una persona que tenga las cosas claras, que te tenga clara y que te quiera desde todas tus posturas, sin postureos. Con el corazón, sin corazas. Que crea que eres excepcional y la excepción a sus ojos, regalándote una vida plena, no plana. Sin condiciones, contrato, ni letra pequeña. Porque todos merecemos un corazón a-u-t-é-n-t-i-c-o. Y es que, cuando aprendí que ‘coraje’ significaba ‘echar el corazón por delante’, entendí que el amor era eso: Un acto de coraje. Y que, por encima de todo, todos merecemos a una persona que eche su corazón por delante, con valentía, junto al nuestro.

Patricio Varsariah
 

una muestra de inseguridad...

enero 26, 2018


Mi estimada amiga, si su compañero le dice: "te celo por que te amo" es que algunas personas tienden a excusar sus celos, en el amor que pueden sentir por alguien. Sin embargo, es necesario entender que los celos desde ningún enfoque resultan por favorecer relación alguna.Los celos son muestras de inseguridad en uno mismo, en la pareja o en la relación y cualquiera de los escenario no dice algo positivo. Cuando queremos o nos interesa alguien comenzamos a demostrar nuestra necesidad de controlarlo todo, inclusive los sentimientos y las preferencias de la persona que cuenta con nuestra atención.

La conducta descrita es muy humana, pero no por ello resulta sana, ni apropiada. Debemos aprender a amar desde la libertad y la confianza, entendiendo que cada quien es libre de dirigir su atención a quien quiera y si esa persona ha decidido estar a nuestro lado, lo mínimo que debemos hacer es confiar en su criterio y en su capacidad de libre elección.

Cuando comenzamos a celar a alguien se produce una reacción en cadena que resulta contraproducente, la duda comienza a tomar posiciones protagónicas, dejamos de divertirnos y sustituimos momentos agradables por tormentas de pensamientos paranoicos que terminan por colocarnos en una posición bastante incómoda, que en algunas oportunidades manifestaremos y en otras un tanto más controladas, las reservaremos para nosotros, pero sin duda con resultados perjudiciales.

Cuando celamos nos restamos valor, comenzamos a creer que la persona que nos interesa puede fijar su atención en alguien más a quien le de tanta importancia, como para irrespetarnos. Nos comparamos, perdemos la idea principal del juego de que todos somos únicos y especiales y sobre todo con capacidad de cautivar a la persona con la cual nos gustaría compartir parte de nuestras vidas.

Debemos sentirnos merecedores de un amor leal, sano, confiable, en donde depositar nuestros sentimientos no resulte en una terrible idea, sino por el contrario en una experiencia enriquecedora para ambas partes, conformando un núcleo que se nutre de respeto, de reciprocidad, de lealtad, donde ambas personas están allí dando lo mejor de sí para construir la relación que quieren, sin necesidad de encontrar algo diferente afuera, solo aportando y sumando a lo que consideran una de sus empresas más importantes.

Ciertamente hay personas que no juegan limpio, que cometen actos de infidelidad, pero no necesitas celar a alguien para darte cuenta si pertenece a esa fracción, disfruta de tu relación, date tu lugar, aporta lo mejor de ti y en caso de que se torne una situación irregular producto de una traición o de un engaño, toma medidas a partir de allí, no antes, porque los celos no evitan que las cosas ocurran, de hecho algunas veces se convierten en detonantes. Así que valórate y convéncete de que los celos no van de la mano con el amor, sino más bien, colocándole zancadillas a su paso.

Patricio Varsariah.
 

fluir con cada experiencia

enero 26, 2018


La vida está cargada de experiencias, de acontecimientos, de relaciones, de etapas…donde nos sentiremos a gusto en algunas oportunidades y a disgusto en otras… Por lo general tendremos la capacidad de estar a disgusto en la mayoría, porque tenemos una gran facilidad para encontrar algún aspecto que nos gustaría cambiar o algo que no se ajusta con nuestras expectativas que nos hace sentirnos frustrados. Pero sin duda nos ocurren cosas positivas, solo que muchas veces no nos percatamos o no le damos la misma atención que le otorgamos a lo que según nuestro criterio se encuentra fuera de orden.

Lo cierto es que para que las cosas estén en orden en nuestras vidas, para que no nos carguemos de emociones negativas y para que podamos fluir con cada experiencia es necesario aceptar, cambiar o dejar… Esto aplica para todo y cualquier cosa que no esté dentro de estas acciones, generalmente terminará por perjudicarnos.

Evidentemente muchas veces no será sencillo ni siquiera precisar cuál es la opción conveniente,en algunas oportunidades ni siquiera será evidente cuál opción es aplicable, pero debemos aprender a diferenciar cuándo es posible generar cambios, cuándo nos toca solo aceptar y cuándo nos tocará apartarnos o dejar una situación.

Lo importante es tomar acción, no resistirnos ante lo que no podemos cambiar, no negarnos a lo que debemos cambiar y no aferrarnos a lo que nos está perjudicando y resulta necesario que nos desprendamos. Aceptar, no es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. 
 
Cuando fluimos con las experiencias, hacemos que nos deje de doler, cuando aceptamos, cuando generamos lo que está a nuestro alcance o soltamos, estamos actuando de manera inteligente, estamos asumiendo nuestra responsabilidad, pero con el alcance que nos corresponde, sin guindarnos con la vida pretendiendo obtener un resultado diferente al que se está desarrollando cuando sencillamente no es posible.

Si tenemos dudas en relación a la acción que podemos tomar, tratemos de escuchar esa voz interior que lleva consigo la inmensa sabiduría, la que siempre está disponible para nosotros, pero que no sabemos callar para poder escuchar. Si practicamos un poco a diario, más pronto que tarde, seremos expertos recibiendo las guías que nos harán los trayectos más sencillos, que nos permitirán sentirnos más tranquilos con nuestras decisiones. Toda la información que necesitamos, está en nuestro interior, si la conocemos, podremos disponer de ella.

Patricio Varsariah.
 

nuestras acciones deben ser coherentes

enero 26, 2018


Lo que siembres, es lo que cosecharás. Ésto también se conoce como la Ley de Causa y Efecto. Lo que podemos en el Universo es lo que vuelve a nosotros. Si lo que queremos es la felicidad, la paz, la amistad, el amor… Entonces tenemos que estar contentos, pacíficos, agradables y amorosos. La energía negativa enviada a otros vendrán de nuevo a ti, pero 10 veces más potente.

En las letras de nuestro ayer quedó grabado lo que nuestra vida es hoy, sembramos en algún momento lo que hoy estamos cosechando. El karma continuamente es malinterpretado, cuando algo negativo acontece lo mencionamos a la ligera, pero es raro detenernos a pensar en las consecuencias más allá de las evidentes de cada una de nuestras palabras, de nuestras acciones y nuestros pensamientos.

Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.Nada ocurre por casualidad, la vida nos da exactamente aquello que nos corresponde de acuerdo a lo que hemos venido haciendo. Probablemente no solo a lo largo de nuestra vida como la conocemos, sino a lo largo de nuestra evolución como seres de luz.

La vida no ocurre por sí sola, requiere de nuestra participación. Somos uno con el Universo dentro y fuera. Lo que nos rodea nos da pistas sobre nuestro estado interior. Sé y haz de tí mismo lo que quieres tener en tu vida.

Esa hipótesis hace el entendimiento un poco más complejo, porque en caso de haber tenido más de una experiencia de vida, no tenemos acceso consciente a ellas, y en consecuencia no podemos explicar nuestras experiencias presentes, como el resultado de nuestra siembra.

Sin embargo, entender cómo funciona la ley de causa y efecto,independientemente de si ésta es nuestra única experiencia o si tenemos un largo camino recorrido, nos permite enfocarnos en lo que sembraremos de ahora en adelante, en lo que daremos de nosotros mismos y en la disposición que tendremos para aprender de cada uno de nuestros pasos.

Saber que cada una de nuestras acciones tiene una repercusión a futuro, que quizás no podamos palpar prontamente, pero que generará una reacción, nos invita a actuar de manera más consciente, procurando siempre dar lo mejor de nosotros, procurando dar todo aquello que deje una buena huella. Lo que te niegas a aceptar, te va a seguir ocurriendo. Si lo que veamos es un enemigo, o alguien con un rasgo de carácter que nos encontramos a ser negativo, entonces nosotros mismos no estamos en un nivel superior de existencia.

No es necesario el reconocimiento, ni actuar por aparentar, nuestras acciones deben ser coherentes con lo que esté dentro de nuestro corazón, que desde allí todo es armónico, positivo para nosotros y para quienes nos rodean. Cuando actuamos desde el ego, normalmente las acciones vienen como consecuencia de satisfacer nuestras aparentes necesidades, de buscar nuestro confort, de calcular aquello que generará una ganancia, pero no de la que enriquece nuestro espíritu, sino aquella que está asociada netamente con el rol que representamos.

Por eso, mantenernos en sintonía con nuestro corazón nos permitirá sembrar esas acciones que sí se traduzcan en la cosecha de una vida plena. La vida es perfecta y sabia, a partir de esa sabiduría cada quien recibe las acciones que le permiten evolucionar, mientras más conscientes estemos, menos traumático será el camino.

No subestimemos nada, por pequeño o grande que consideremos que sea su efecto, si sabemos que no está bien, aunque no veamos claras las consecuencias, procuremos buscar otras alternativas que nos hagan sentirnos cómodos y en paz con lo que hacemos y pensamos. Piensa positivo, siente positivo y actúa positivo, para ti y para todo el que esté a tu alcance beneficiar. No podemos cambiar nuestro pasado, pero sí podemos crear nuestro futuro a través de lo que sembremos en el presente.

Siempre regresa algo de lo que hayas puesto. El valor de algo es un resultado directo de la energía y la intención que se pone en él. Cada contribución personal es también una contribución a la totalidad. Las contribuciones mediocres no tienen ningún impacto en la totalidad y el trabajo puesto en el disminuye.

Todas las recompensas requieren de un esfuerzo inicial. Recompensas de valor duradero requiere trabajo paciente y persistente. La alegría verdadera nos ayuda a seguir haciendo, y la recompensa que esperamos vendrá a su propio tiempo.

Patricio Varsariah.
 

he dicho..

enero 24, 2018


Te cuento una verdad absoluta (por experiencia propia): NUNCA no le pidas que regrese a quien le dijiste “quédate” e igualmente se fue. Ciertamente no mandamos en el corazón ajeno, de hecho muchas veces ni siquiera podemos mandar en el nuestro. Pero más allá del dominio y manejo de nuestros propios sentimientos, debemos plantearnos como objetivo ante cualquier relación amorosa, darle prioridad a al amor más importante de nuestras vidas, que es simplemente el que sentimos por nosotros mismos.

Muchos de nosotros habremos experimentado el amargo sabor de ver partir de nuestras vidas a esa persona que quisimos retener, a esa persona que en contra de nuestra voluntad nos dijo adiós. Cualquier argumento que haya tenido esa persona, nos parezca válido o no, debe ser respetado. Debemos aprender a aceptar cuándo hemos dejado de ser prioridad para alguien más, cuando algo en su vida lo invita a tomar un camino diferente, a cuyo recorrido no estamos invitados.

Podemos hacer los intentos que queramos por evitar un desenlace con el cual no nos sentiremos cómodos, podemos dar lo que hasta el momento no ofrecíamos, podemos negociar y condicionarnos. Pero si esa persona realmente se quiere ir, no importa qué tanto consideremos entregar de nosotros, ya no será importante, necesario u oportuno. Se irá de cualquier manera.

Evidentemente tendremos que trabajar el dolor de la pérdida, vivir ese proceso de duelo que caracteriza a las heridas de la ausencia en el corazón. Pero en las diferentes etapas debemos preservarnos y no exponernos de manera adicional al sufrimiento y al desprecio.

Ya la persona que se marcha está consciente de nuestros sentimientos, no será necesario vulnerar más aún la dignidad y el amor propio mendigando afecto, rogando por nuevas oportunidades, porque en términos generales no va a funcionar. Somos libres de guardar esperanzas en que el rumbo cambie luego de una ruptura y los caminos se vuelvan a cruzar, pero es crucial dejar de insistir, dar espacio y tiempo a quien ha tomado la decisión de marcharse.

El solo hecho de insistir, de permanecer en estado receptivo, no hace más que darle la seguridad a quien se ha marchado de que estamos dispuestos a recibirle cuando desee volver, le dejamos todo el dominio de la situación y esa garantía de poder regresar en caso de que lo desee no hará algo diferente a darle carta abierta a experimentar lo que desee, con la certeza de que en caso de arrepentimiento, allí estaremos, de forma incondicional prestos para recibirla. No importa muchas veces que el escenario planteado coincida con lo que sentimos y queremos, si no lo sentimos. Al menos debemos hacer un intento por demostrar que el amor por nosotros mismos establece límites y que no todo lo que se va de nuestras vidas sin nosotros quererlo, tiene un lugar garantizado si decide volver.

he dicho...

Patricio Varsariah.
 

.

enero 24, 2018

 

ninguna acción justifica la violencia

enero 24, 2018



Con el escrito de hoy quiero dar contestación a un email que me ha echo llegar una amiga lectora de mi web,en parte dice así : Estimado amigo Patricio, te cuento que desde hace cierto tiempo nuestras discusiones se han tornado violentas, se han hecho presentes las ofensas, los gritos, los desaires, sin embargo, nunca pensé que esa persona que amo tanto llegaría a golpearme y con ese golpe no solo marcaría mi rostro, sino que con el mismo arrancaría cualquier posibilidad de estar con él… Por fuera no vera nada en comparación a lo que se ha roto por dentro...( y el email continua)


Mi querida amiga, narraciones como éstas son más comunes de lo que pensamos, lastimosamente la incapacidad para controlar impulsos y emociones y una necesidad imperante de demostrar dominio y control, hacen que relaciones que quizás tienen mucho potencial, acaben, en el mejor caso abruptamente, tan abrupto como el golpe propinado, en otros más tortuosos, en una larga cadena de maltrato, dolor, sumisión, quiebre e inclusive la muerte.

Luego de una agresión física se presentan muchas dudas: ¿Se lo cuento a alguien?, ¿Busco vengarme?, ¿Espero a que se disculpe?, ¿Lo volverá a hacer?, ¿Pude haberlo evitado?, ¿Habré sido culpable? Y no hay respuestas específicas a estas preguntas de manera particular e inmediata, salvo para: ¿Habré sido culpable? Cuya respuesta es un contundente: No. No importa qué haya hecho la persona que ha sido agredida, ninguna acción justifica la violencia, siempre habrá otros mecanismos para solventar o manejar una situación que no involucre ningún tipo de maltrato, especialmente físico.

Oportunidades hay muchas, no todas las personas son iguales, una persona puede tener muchísimas virtudes, pero si no valora, no respeta, agrede psicológica o físicamente, el balance deja de ser positivo. Y realmente, por más amor que se pueda sentir, ¿tiene sentido estar con quien hace de nuestra vida algo amargo y miserable, que nos llena de dudas o de miedos? La paz no tiene precio y cualquier cosa que tenga ese costo es sin duda extremadamente cara.

Cabe acotar que cuando la violencia en cualquiera de sus formas se hace presente en la relación, es muy difícil que la misma vaya a menos, por el contrario, va paulatinamente creciendo y cada vez se torna más complicado reajustar los límites que se han sobrepasado.

Una pareja debe estar siempre alerta a los cambios de intensidad en los tratos. El maltrato no solo viene por una agresión verbal o física, hay muchas maneras de agredir sin que sea tan evidente. Así como hay muchas señales que dejan ver las personas de naturaleza agresiva. Por ejemplo, quien no tiene muchos recursos para comunicarse, que evade las conversaciones, que prefiere no someterse a un conflicto, puede ser un candidato a tener poco manejo de sus emociones y terminar explotando agresivamente ante la presión.

Sea como sea, luego de cualquier agresión física no se puede volver atrás. Algo se rompe,como Tu lo manifiesta en el email, sin hablar de la parte física, moralmente algo se desajusta. Para quien recibe la agresión normalmente se pierde la confianza, se genera impotencia, rabia, desconcierto, miedo, dolor, para quien agrede las emociones van desde el arrepentimiento, hasta la justificación y el disfrute del aparente control de la situación.

La violencia no debe jamás justificarse, ni siquiera (y en especial) cuando hablamos de la crianza de los niños, de allí partimos y cómo haya sido la crianza determinará en gran medida qué tipo de adultos que serán.

Ciertamente somos seres humanos capaces de equivocarnos y de no saber controlar nuestros impulsos en una determinada situación. Pero aun haciendo este tipo de consideraciones no podemos negar que un golpe representa un fin, el fin de una relación que había sabido manejarse, el fin del amor, el fin de la paz, el fin de la confianza o de muchas otras cosas importantes y el inicio de una nueva etapa cargada de resentimiento y dudas o en el mejor de los casos del inicio de una revisión individual, un ajuste de parámetros, un reconocimiento, un ciclo de perdón y un camino por recorrer juntos o separados.

En el caso de que una pareja decida continuar, jamás deben pasar una agresión física de manera desapercibida o hacer como que no ocurrió, sería un segundo grave error cometido de manera consecutiva. El hecho debe trabajarse y debe haber las disculpas asociadas y un compromiso de ambas partes que sea creíble y ajustable a las medidas de la pareja. Pocos casos son los que continuando una relación luego de una agresión física, pueden contar el hecho como un acontecimiento único y aislado. Pero quizás sea necesario que cada pareja experimente a qué porcentaje pertenece.

Lo importante es que la pareja no se quede anclada a relaciones violentas, donde se vulnere la paz, la integridad, la dignidad. La interacción en la pareja es de dos y ambos son responsables de lo que permiten en su relación. Sin que esto en lo absoluto represente responsabilizar a la parte agredida por los actos cometidos por el otro, cada quien debe tener autocontrol y no remontarse a épocas incivilizadas donde no se tenía mayores recursos de interacción.

Es prioritario que si la persona agredida no sabe o no se siente en su mejor momento para salir o hacer manejo de la situación, busque ayude, pero que nunca se someta a lo que no le hace feliz, sino que por el contrario le acaba poco a poco.

Patricio Varsariah.
 

La gratitud le ensancha y alegra el corazón

enero 22, 2018



!qué gran virtud la gratitud y que escasa, desafortunadamente, en el mundo de hoy! La gratitud es hoy en día un fenómeno muy raro. La gente lo reivindica hasta límites exagerados. Tiene la impresión de no recibir lo suficiente. Necesitan más y más .Se han vuelto insaciables y no se satisfacen con nada. El hombre actual como un bebé gigante con exigencias desmedidas a la sociedad; cree que nunca recibe bastante; y siempre son otros los culpables de que no todo le vaya bien, porque no le dan lo que necesita irrenunciablemente para vivir.

En verdad hoy en día se han perdido muchos valores ,valores tan necesarios para el ser humano que así nos encontramos,ha nada le damos valor sentimental sÓlo nos interesa el valor material. La palabra AMIGO la empleamos con una gran ligereza, ya que al siguiente día esa palabra ha sido arrastrada por las distintas brisas emocionales. La gratitud es uno de los valores más esenciales en la vida. Es uno de los cuantos que se han perdido y es muy difícil hoy en día ver un padre ensañándoselo a sus hijos.

Relaciono la gratitud con algo la murmuración y la queja, recuerden que el descontento hunde sus raíces en la ingratitud y que la ingratitud, como una característica que marcaría nuestros tiempos en los que vivimos.. Quiere enseñarle a mirarlo todo con ojos nuevos, con los ojos de la gratitud. Entonces puede mirar agradecido el nuevo día. Levantarse sano y ver salir un hermoso sol. Estar agradecido por el nuevo aire que respiramos, por los buenos dones de la naturaleza que podemos disfrutar en el desayuno y vivir más conscientemente. La gratitud le ensancha y alegra el corazón, no está fijado a cosas que le podrían irritar, no comencemos la mañana malhumorados por el mal tiempo y un largo etc.

Hay gente que en estos momentos críticos de falta de trabajo , de crisis profunda, le será muy difícil apreciar el sol de la mañana.Pero...sabe? Creo que hasta eso es de agradecer.En el sentido que a veces, ciertas circunstancias en la vida te hacen reflexionar , cambiar actitudes, y vivir mucho más el momento . En el fondo, salvo casos extremos, todo será para algo mucho mejor

Les invito a saber mirar con los ojos de ángel ese nuevo día que empieza, gocen de la belleza de una caricia, de el beso de su esposa o de su esposo de sus hijos, de los buenos días a su vecino, no dejen de gozar de lo más pequeño que encuentren en esta vida. Si usted vive agradecido, dejará de rebelarse contra sí mismo y su mala suerte. Dele a su vida la oportunidad de tener otro sabor, ya se que cuesta, no les digo nada que yo no haya hecho antes.

Decía mi abuelo: Dichoso aquel que agradece lo que Dios le brinda, sea lo que sea.

Estoy seguro que el ser personas agradecidas nos hace más felices y nos hace tomar conciencia de "todas" las cosas buenas o favorables que poseemos, que quizás no las vemos. En ocasiones hago una lista y me sorprende ver tantas cosas para agradecer y me siento un privilegiado!!! pese a todas mis situaciones diarias de salud que debo afrontar día a día.

Que la vida te premie con mucha salud porque todo lo demás viene por añadidura.Con amor estas palabras que salen del corazón van dirigidas a Tu corazón.

Patricio Varsariah
 

se nos escapa el presente...

enero 21, 2018



Nos perdemos gran parte de la vida porque no somos consciente de este momento, tu actual presente.El presente un casi desconocido para nosotros. 

Vivimos muy pendientes de planear hacia unas metas, unos horizontes y no sabemos realmente que todo nace de un solo presente. Parte de nuestra  vida se basa en recordar aquel pasado que está compuesto de experiencias que guardas en tus memorias. Tus memorias negativas y traumáticas las componen pensamientos negativos acerca de ti, la vida y la humanidad. 

Cuando perdonas tu pasado, transformas tus pensamientos negativos y pesimistas, por pensamientos positivos y optimistas acerca de ti, la vida, la humanidad y el universo. Y al hacerlo, te colocas en el polo positivo y optimista del universo, dando paso a un presente esperanzador, positivo y totalmente diferente...

Estamos tan ocupados con nuestros pensamientos en el pasado que no disfrutamos el presente. Son los ojos del pasado los que están guiando tu presente, es el razonamiento o cuestionar lo que te impide muchas veces disfrutar de tu presente.

El pasado ya es historia que tiene valor como fuente de enseñanza para apoyarnos en los valores positivos y aprender de los errores. Ya no es posible volver y modificar, por que tu pasado no es para que lo vivas ahora, cada vez que lo haces te alejas de tu presente.

Tampoco nos han enseñado que ese futuro tan ansiado que en ocasiones nos aporta esa incertidumbre o preocupación por el desconocimiento de lo que está por llegar, es solamente una prolongación de nuestro actual presente. Difícil de comprender en nuestra vida tan formada y marcada por tiempos... 

Nos perdemos gran parte de la vida porque no somos consciente de este momento, tu actual presente. 

Nuestro presente, sí  ahora mismo, este  preciso instante es el único y certero momento para ver los diferentes caminos, las variantes en posibilidades. Disfrutar del aroma de una flor, el bello amanecer, la delicia de una puesta de sol. Tu presente te da el placer de percibir la transparencia del agua, sentir la inmensidad del infinito.. Deleitarte con el canto de los pájaros, acariciar a tus mascotas, el murmullo de la naturaleza,  y descubrir con tu mirada la inmensidad del horizonte. 

El presente nos lleva hacia la inminente responsabilidad por algo que desconocemos. La tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el helor de la soledad no deseada, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción no comprendida, la alegría de la victoria... Y a pesar de todo ello absolutamente siempre, nos debe de conducir hacia la reflexión, el conocimiento, la aceptación, la superación  y la bendita gratitud de otras variantes inmensas de esperanzas. Aquellas que nos hacen más íntegros, más sensibles, más personas, más humanos. 

El presente en que amamos, compartimos, perdonamos, crecemos interiormente y comprendemos  el verdadero valor de  nuestra vida.Basta el presente para la atención, jugar, sonreír, abrazarnos, besarnos, acariciarnos, compartir  y ofrecer todo nuestro amor interior hacia nuestros amigos, hermanos, padres,  y el gran amor incondiconal hacia nuestros hijos. 

En definitiva a todos nuestros semejantes sin distinciones de sexo, raza o estatus social,  y sólo así  poder sentir ese gozo tan inmenso que nos enriquece y nos alimenta el alma.
Este presente tan emotivo, tan especial, tan grande. Este instante donde  sientes la energía, calidez, armonía y serenidad de todos lo que están en tu misma sintonía. 

Vivamos el presente siempre apasionadamente, con tu bella sonrisa, tu amabilidad, solidaridad y el mejor de los sentimientos. Sólo así serás totalmente consciente de tu verdadero potencial.

Ahora es el momento real, ni antes ni después. Siempre estás en tu presente. Aquí, allí y para siempre. Recuerda que tu presente puede ser mi presente. Ellos, nosotros y todos juntos aquí y ahora. Hazlo hermoso, bello, gratificante y lleno de AMOR.

El futuro nos encadena y el pasado nos tortura. He ahí por qué se nos escapa el presente.

Patricio Varsariah.
 

En un momento se vive una vida.

enero 20, 2018



Toda acción sucede en el tiempo por la interrelación de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su engaño egoísta piensa que él mismo es el actor. Pero el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y acciones, ve como algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y por ello deja de ser su esclavo.

¿En qué medida no te olvidarás de Dios?. Siempre que no te olvides de ti mismo; pues, al recordar tu propia nada en relación con todas las cosas, también recordarás la trascendencia de Dios en relación con todas las cosas.

La mayoría de nosotros no aprendemos lecciones de vida, hasta que la mano dura del destino nos toca suavemente en el hombro.

Los ánimos parecen estancados. Milenarios surcos mentales tiñen la vida de gris. Se intuye la necesidad del cambio, sin embargo hay temor a soltar viejas estructuras. Las buenas intenciones ya no bastan, carecen de la fuerza suficiente para hacernos despegar. Es necesario romper la inercia. El corazón debe echarse a rodar con pasión. Debemos desatar un tsunami de confianza. Necesito que te sumes más allá de las palabras. Este mensaje viene a despertar tu conciencia. Es la hora de la acción.

Cuando me escucho algo se agita en mi interior. Mi espíritu sonríe con alivio. Mi mente, en cambio, se ataja y sacude una poderosa onda de argumentos lógicos, que impacta en mis zonas inseguras. En sólo una fracción de segundo, el temblor retumba en mi seguridad económica, los lazos familiares y el entorno social. En medio de la conmoción, una segunda descarga, aún más potente, me enristra la edad y me doblega, haciéndome creer que mi tiempo pasó, y que no estoy para emprender desafíos.

Se que hay tres grandes maestros recorriendo la Tierra: el maestro “No Sé”, el maestro “No Puedo” y el maestro “No Me Animo”. No los culpo, vinieron para ayudarme. Las limitaciones tienen la virtud de impulsarme hacia aquello que nunca creí que sería posible.

Las respuestas a cómo trascender la estancación residen en mi interior. Sin dejar de mirar al cielo, confío en mi divinidad interna. Dejare que la sabiduría de mi alma se exprese. Recuperare mi dignidad. Por mis venas aún corre la vida, no me entregare. 

Al futuro lo construimos con las acciones presentes. Nada mejor vendrá como por arte de magia. Si me quedo esperando que otros lideren los cambios, todo permanecerá igual.Mi realidad es la que debe transformarme.

No aprisionare mi espíritu, dejaré que vuele, abandonare el surco. Me rebelaré a la estupidez que ciega las masas y nivela hacia abajo. me animaré a dar pasos en el vacío. Tengo fe. Me Siento vivo por primera vez. Buscare mi lugar en el mundo, nadie puede decirme cuál es. Sólo mi corazón lo sabe, simplemente lo escucharé, dejare que me guie y lo echaré a rodar con pasión. Hay un despertador que está sonando en el centro de mi pecho, ¿puedo oírlo? Animo, es la hora de la acción..

"Andaba entre tinieblas, hasta que Dios abrió la puerta y apareciste tú".

he dicho

Patricio Varsariah.
 

No puedes dar lo que no tienes.

enero 18, 2018



Puedes promover el amor de ti mismo si utilizas con sabiduría el lenguaje que eliges para describirte. El vocabulario que utilizamos es mucho más importante de lo que creemos. Si no hablas amablemente en tus charlas contigo mismo, si no utilizas palabras amistosas en tu diálogo interno, es imposible que seas afectuoso con los demás. Mientras más amor te des a ti mismo, más disponible estarás para los otros. No puedes dar lo que no tienes.

Eres dueño del amor que hay en ti. entonces, y sólo entonces, estarás en condiciones de darlo auténticamente a quienes te rodean. Sé bueno contigo. Sé verdaderamente bueno contigo mismo. Trátate como a tu mayor héroe. Y un modo de empezar a hacerlo es hablarte bien. Las palabras que usamos tienen un poder tremendo. Contiene, cada una, una energía propia.

Los pensamientos que pensamos sólo son paquetes de energía que enviamos al mundo y las palabras son sus mensajeras. Lo que enviamos fuera regresa tal cual. Si tenemos pensamientos de escasez vamos a atraer mayor escasez a nuestra vida, porque esos pensamientos sólo son energía y lo semejante atrae a lo semejante. Si pensamos pensamientos de miedo, prevalecerán situaciones de miedo.

Un pensamiento acerca de la escasez posee determinada energía con la cual vibran las partículas que lo forman. Las cosas que vibran con la misma frecuencia se atraen unas a otras. Por eso los pensamientos que piensas son como imanes, atraen a tu vida a gente y sucesos que armonizan con ellos.

Nuestro pensamiento establece en realidad una profecía que se hace realidad. Si pensamos que el mundo es un lugar estrecho, eso terminará creándonos la realidad. Si pensamos que no merecemos amor y que nadie querrá estar con nosotros si descubre cómo somos, entonces nunca hallaremos ese alma gemela que anhelamos. Si pensamos que la vida es dura, entonces el mundo nos enviará una vida dura.

Cada vez que piensas que algo no está funcionando en tu vida, en realidad estás empeorando las cosas. En cada instante en que te concentras en lo que no te gusta de tu vida, en realidad estás bloqueando lo que deseas incorporar. Aquello en que te concentras crecerá, lo que piensas se expandirá y aquello en que te instalas va a determinar tu destino.

En cada situación siempre hay algo bueno. Todo lo que nos sucede representa una oportunidad de crecer y evolucionar en dirección a nuestra mejor persona. Nuestros pensamientos son como imanes que atraen a nuestra vida a gente y situaciones que armonizan con ellos. Si te mantienes enfocado en lo negativo, así será tu vida. Entrénate para concentrarte en lo bueno de cualquier situación –y siempre lo hay si miras bien- y eso es lo que abundará en tu realidad. Nuestros pensamientos forman nuestro mundo.

Las imágenes que creas en tu mundo interior no pueden si no manifestarse en tu mundo exterior, este proceso es la exteriorización de imágenes. Lo interno siempre se convertirá en lo externo porque todas las cosas se crean dos veces: primero en tu mente y después en la realidad. Cualquier imagen que se te ocurra, si en ella te concentras diariamente durante bastante tiempo, no puede evitar aparecer en tu mundo exterior. Imagínate como una persona afectuosa, amable y confiada y así exactamente vas a ser. Imagínate feliz, gozoso y rico con un corazón de niño y eso serás finalmente.

Todos los pensamientos configuran nuestro mundo, también lo hacen las palabras. Es esencial que seas muy cuidadoso con las palabras que dices no sólo a ti mismo sino a los demás. Si usas palabras positivas y llenas de poder, te volverás positivo y poderoso e influirás en las personas de una manera más profunda que la que puedes imaginar.

Patricio Varsariah.
 

con respecto al amor

enero 18, 2018


Los seres se están encontrando para activar la nueva conciencia del amor y así poder sacar lo mejor de sí y crecer espiritualmente, porque el amor es el camino más genuino para el nuevo crecimiento interior. Desde el amor sin condicionamientos ni expectativas las almas están sanando viejas heridas de soledades y abandonos y están creando un estado interior más pleno y seguro.

El amor es amor y nada más, no se encadena a ningún contrato o filiación. Si deseas vivir con la persona amada, vive. Pero no pongas obstáculos en la convivencia, no exijas al otro lo que éste no tiene para dar, no le compliques la vida con reclamos. Deja que la relación fluya libremente. Respeta sus espacios, sus tiempos, sus gustos y que te respete a ti. No sientas obligaciones en ningún momento, ni sometimiento o dependencia. No calles lo que sientes, pero habla con dulzura.

Hay muchas maneras de comprometerse en las relaciones y uno cree que todo eso es amor, generalmente es dependencia emocional, necesidad de que otro llene tus vacíos y encima, los llena mal. No busques el amor afuera. Tienes que aprender a generarlo desde tu centro cardíaco, llenar tu aura, tu mente, tus palabras del amor que tomarás del Amor Universal y luego expresarlo. Todo en tu entorno vibrará en el amor y no habrá más carencias ni abandonos.

Reflexiona sobre estos aspectos: ¿Por qué cargas al amor con tantos condicionamientos? : Te amo aunque…, te amo porque…, te amo pero….El verdadero amor no es nada de todo eso.El amor es un sentimiento que fluye puro, sin distorsiones.Una cosa es convivir y compartir la vida con alguien y otra cosa es amar a alguien. Lo ideal es que se den ambas cosas juntas. Pero si no lo has logrado y convives con alguien a quien ya no amas, clarifica tu interior, acepta la realidad y no eches culpas afuera, en tu camino de evolución estaba el desamor para que ahora busques el amor, que no es sólo tener a otro, sino poder relacionarte amorosamente con TODOS. 

Si en el plano humano no encuentras cómo llenar tu vacío de amor, comienza una tarea de crecimiento interior para conectar la Fuente Eterna de Amor Universal y entonces estarás vibrando también en el amor humano. El amor está llamado a cubrir el Universo… …pero mientras no nos demos cuenta… …que somos nosotros los que tenemos que llamar, invocar, fabricar, ese amor y luego proyectarlo… …el amor no puede conocerse, no puede proyectarse, no puede operar en la humanidad…… porque eso depende de nosotros y no de otras fuerzas cósmicas.

Nosotros somos antenas cósmicas para recibir información divina, información espiritual, y difundirla y entonces de esa forma poder producir mayor inquietud por conocer el amor, que es lo que está sucediendo en esta Nueva Era.

La verdadera conciencia de amor comienza a entenderse ahora, en la medida en que salimos de todo tipo de creencias limitadoras. Los verdaderos sentimientos que restaurarán nuestra vida están fluyendo desde una dimensión superior de compresión de la vida, donde el Ser encuentra su resonancia espiritual y puede conectar el amor en su esencia pura: esa energía que se expresa……Para gran parte de la humanidad, en estos momentos, el amor está mezclado con necesidades sexuales, fantasías culturales, reemplaza carencias. Depende de las creencias de cada individuo que el amor de felicidad o produzca dolor. Muchos ya han comprobado que con la cabeza no se ama. El sentimiento amoroso surge desde el pecho. Es una energía, de determinada frecuencia vibracional que se condensa en el chakra cardíaco y desde allí sale y se expresa.

Quienes tiene bloqueos energéticos en el centro cardiaco no pueden expresar esta energía con facilidad y se sienten solos y angustiados.

Cuando este centro vibra en una determinada frecuencia y entra en resonancia con otro ser que está en la misma frecuencia se produce un intercambio amoroso pleno. Esto puede darse una sola vez, varias veces, por mucho tiempo, por toda la vida humana. Todo depende de la capacidad para mantener esa sintonía. Es por ello que el amor no pide ni da, se expresa. A veces encuentra resonancia y respuesta y otras veces no. ¡Cuántas historias de amor pueden caer con este concepto! Con la excusa de "lo hice por amor", se esconden muchísimas formas de manipulaciones, resentimientos, necesidad de poder o de dependencia. ¡Basta de telenovelas!

Después de comprender este nuevo concepto de amor, no tiene sentido hablar de los celos ni de fidelidad. Se es fiel con uno mismo y con los propios sentimientos. Con el crecimiento interior se logra ser consecuente e íntegro con uno mismo. Sólo desde este lugar de armonía interior se puede fluir un verdadero sentimiento amoroso profundo y puro.Este estado amoroso pleno es el que se expresa en todos los niveles de la vida, no sólo en el amor de pareja. Uno ama LA VIDA y ama a todos los seres. 

La fuente de amor está dentro de uno y no necesita que venga a llenarla nadie. Si has sanado tus propias heridas eres amor e irradias amor. Sólo así se entra en resonancia y se encuentra quien comparta tu frecuencia de amor.Si logras solucionar todos los mandatos adquiridos con respecto al amor, podrás enseñarle a otro cómo lograrlo también y podrá acompañarte en el camino de explorar juntos las nuevas dimensiones del amor.

Patricio Varsariah.
 

La vida no es una línea recta.

enero 15, 2018



Querida amiga, gracias por escribir y de verdad es como Tu dices : Uno no puede esperar cambios de las demás personas. Entonces, como eso no es posible, hoy a través de este escrito te convoco para que tú puedas analizar cuáles son tus limitaciones sin tener vergüenza, porque todos las tenemos, algunos quizás en mayor grado que otros, pero no existe la persona a la cual solamente le adornen virtudes o fortalezas. En algún sector o en algún área, conocida u oculta, esa persona tendrá algunas debilidades y esas debilidades las tendrá que conocer y las tendrá que transformar. 

Ahora, es posible que no te sea tan sencillo descubrir cuáles son tus zonas débiles. ¿Por qué? Por una sencilla razón: nosotros nos defendemos frente a eso. Pero sin embargo, yo te aconsejo que no abandones tu esfuerzo por ello. Porque en el camino hacia el encuentro con lo mejor de tu persona, llegarás sin duda al borde de precipicios que no estaban en tu mapa y a la tentación de abordar atajos, con el pensamiento que quizás haya otras formas menos dolorosas o menos penosas de conocer tus dificultades. Pero… yo te aconsejo que no te dejes deslumbrar por esas posibilidades. ¿Y sabes por qué? Porque esos atajos en realidad siempre conducen a lugares ciegos, conducen a lugares sin salida, conducen a esas encrucijadas de la vida en la cual no existe luego el modo de escapar.

Entonces, piensa por un instante cuál ha sido el resultado de tratar de actuar de esa manera, buscando siempre atajos sin terminar de aceptar nunca nuestra realidad. ¿Qué es lo que has avanzado? O ¿en qué medida tu conducta trajo bienestar a tu vida? Son preguntas básicas, son preguntas nucleares, son preguntas centrales que nosotros tenemos que hacernos.

Cuantas veces nos hemos tapado los ojos para no ver una realidad que nos estaba golpeando día a día, creyendo nosotros que por alguna circunstancia esto iba a cambiar, por alguna circunstancia esto se podría modificar. Y sin embargo no es así, porque las cosas por sí solas, jamás se corrigen en la medida que nosotros no trabajamos duramente sobre, fundamentalmente, nuestra ACTITUD, frente a esos sucesos que nos tienen como protagonistas.

Entonces, recuerda por un instante, todas esas veces que tú dejaste pasar situaciones que no eran para dejar pasar, con el pensamiento de que por sí solas, o por gracia de la magia, esto iba a cambiar, con lo cual tu vida iba a ser mejor. El tiempo pasó, hoy puedes mirar retrospectivamente aquellas debilidades, en definitiva, que pudiste tener y te das cuenta de que nada cambió y que únicamente las cosas pueden cambiar en la medida que tú te lo propongas y en la medida que tú recorras esos caminos de fuego que tiene la vida de cada ser humano, para poder darte cuenta dónde están tus problemas, donde están tus limitaciones y también cuáles son los puntos más fuertes de tu vida.    

Casi todos los seres humanos, lo que buscamos, es tratar de sentirnos bien con la misma y poder alcanzar aquello que nos hemos propuesto y que aún  quizás no lo hayamos podido conseguir. 

Claro que la vida no es una línea recta, claro que hay situaciones que no podemos calcular, claro que hay obstáculos que se interponen en el camino para lograr ese estado de bienestar al que todos anhelamos. Pero… una cosa es enfrentar los desafíos de la vida y otra cosa es tener conductas repetitivas de autodestrucción, que no hacen otra cosa que señalar nuestro problema de autoestima, nuestra falta de respeto por nosotros mismos y sobre todas las cosas, nuestra falta de confianza en que podemos vivir de un modo diferente.

Entonces, piensa por un momento, cuántas veces has ocupado tu tiempo  en tratar de descifrar qué es lo que los demás piensan de ti o en tratar de ser como las otras personas y hacer lo que otros han hecho, presumiblemente, para que les vaya bien en la vida. 

¿Y qué significa que les vaya bien en la vida? ¿Es dinero? ¿Es fama? ¿Es éxito? ¿Cuál es el concepto que cada uno tiene acerca del equilibrio, acerca del bienestar, acerca de la calidad de vida? ¿Qué es lo que uno pretende? Y eso es lo que tú tienes que preguntarte: cuál es tu pretensión respecto a la vida. ¿Y sabes cómo llegas a una conclusión respecto a tu pretensión? 

Confrontando lo que has vivido hasta ahora, evaluando el grado de satisfacción o insatisfacción con lo que has vivido hasta el presente y confrontarlo con el diseño que tú quisieras para tu vida de aquí en adelante. Y de aquí en adelante, porque estos son los dos tiempos de la vida reales. El pasado también ha sido un tiempo real pero ya no lo es más. Quiere decir que los dos tiempos reales son el presente y el futuro y es allí donde tú debes centrar tu fuerza y tu energía.

A veces te olvidas de que eres único y que las experiencias, que pueden haber sido satisfactorias para otras personas, quizás no necesariamente se ajustan a tus necesidades. Qué quiero decir con esto: tú asimilas esas experiencias, tratas de aplicarlas como tus propias experiencias y te das cuenta después que no es el modelo que tú necesitas para sentirte bien con la vida. 

Quizás sí le hizo bien al otro porque el otro tenía otras necesidades, otros deseos, otros requerimientos, pero mientras tanto, tratando de imitar a otros, tratando de ver cómo hicieron los demás, perdemos un tiempo precioso que tú puedes utilizar en construir tu propio camino, sin mirar a tu alrededor, pensando que los otros lo hacen mejor. CADA UNO HACE SU PROPIO CAMINO EN LA VIDA AL ANDAR....

Un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

dos ingredientes, esperanza por un lado y fe por otro...

enero 15, 2018



Siempre es una buena oportunidad sentarse a tomar un café con uno mismo o con alguien, pero suele suceder que a veces, por circunstancias imprevistas o que no dependen de nuestra voluntad, ese café se posterga, lo cual no invalida la importancia y el beneficio que nos otorga, el poder llegar a ese momento de poder tomar ese café con otra persona e intercambiar aquello que sentimos, aquello que pensamos, o con uno mismo para poder encontrarse con lo mejor y quizás con lo que no es tan bueno de nuestra persona, pero para poder vernos reflejados en ese espejo del alma tal como somos. 

Por eso la paciencia y la esperanza tienen que unirse para que ese momento pueda darse, cuando las condiciones personales o circunstanciales estén dadas, pero siempre con la mira puesta en que ese encuentro será positivo, en que ese encuentro será revelador, en que ese encuentro nos va a mostrar tal como somos y tal como sentimos.

Y  uno se pregunta, después del café, qué es lo que uno puede esperar después de ese análisis, después de ese intercambio que uno puede hacer a través de esa magia que significa tomar el café. Y… yo creo que ese café nos puede ayudar a modificar algunas creencias y algunas actitudes mentales, hasta que uno pueda obtener por lo menos dos columnas fundamentales en las cuales apoyarse. Una que es la esperanza, que es lo que traduce el deseo de obtener algo, y sobre todo la creencia de que ese algo es posible. Y lo segundo es elaborar un concepto de fe en uno mismo. Es decir, es la creencia en nuestras propias fuerzas para poder obtener algo y el valor agregado que significa intentarlo, aún corriendo el riesgo de fracasar.

Entonces, estos dos ingredientes, esperanza por un lado y fe por otro, son dos fuerzas extremadamente poderosas que nos motivan y nos impulsan a la acción. Aparece desde lo más profundo de nuestro ser, una energía creadora y estimulante, que está basada en el reconocimiento de las personas que somos y de la decisión de apoyarnos en nosotros mismos como trampolín para lograr aquello que deseamos en la vida. Y si a esta acción nosotros  le sumamos el compromiso y la energía total, vamos a obtener finalmente cambios muy significativos en la relación que nosotros tenemos con nuestro entorno. 

Y quizás te haya pasado que hayas tenido que postergar ese café que querías tomar, una semana, dos semanas, quizás tres, y… por el otro lado te has munido quizás de la paciencia, de la tolerancia, del compromiso de tratar de que en algún momento, ese encuentro se pueda realizar. Compromiso que es la acción e interacción con los demás seres humanos y con el mundo que te rodea, agregándole la responsabilidad de tus actos y respetando tus deseos y tus necesidades, pero manteniendo también la consideración acerca de los deseos y necesidades de los demás.

Y actuar en la vida, con entrega total, significa emplear al máximo nuestras capacidades y nuestros talentos brindando lo mejor de nosotros mismos y siendo perseverantes, y yo diría, que no solamente perseverantes, sino también obstinados, en algunos aspectos, teniendo siempre en cuenta cual es nuestro objetivo final, con la convicción de que no hay duda de que hemos de llegar. Y el objetivo final primordial, es el bienestar. 

El objetivo final primordial, es sentirnos bien con nosotros mismos, en primer lugar y con la vida. Y a medida que vamos obteniendo pequeños resultados o cambios, que van sustentando ese juicio que nos merece nuestra propia persona, el valor que nos merece nuestra persona, se estimula automáticamente la confianza en nosotros mismos, o sea, que vamos a creer cada vez más en nuestras propias fuerzas a través de una acción constante y sostenida. Y esa confianza, en la medida que crece, nos va a estimular a tener una imagen o un concepto mucho más fortalecido, de cómo somos, de quienes somos y de hacia dónde vamos.

Un ser humano que se respeta a sí mismo, es capaz de tomar decisiones, es capaz de asumir la responsabilidad de su propia vida y es capaz también, de desarrollar una buena dosis de tolerancia a la frustración. Y vaya que a veces, hay momentos, en los cuales hay que poner dosis elevadas de tolerancia a la frustración, cuando algo que deseamos, cuando algo que queremos, se posterga. Y esto significa que tanto los éxitos como los fracasos, debemos aceptarlos como si fueran una moneda con un anverso y un reverso con la cual nos manejamos cotidianamente.

Y después de leer todas estas apreciaciones, yo te pregunto, si tú no estás dispuesto a asumir ese compromiso por trabajar cerca de lo que significa el mejor concepto de tu persona. El camino es largo. Muchas veces no sabemos hacia dónde  dirigirnos, porque es tanta la oferta de posibilidades, que dudamos acerca de cuál es exactamente el camino. Y Bernard Shaw decía que las personas siempre culpan a las circunstancias de lo que son, y él decía “yo no creo en las circunstancias, la gente que avanza en este mundo, es la que persigue y busca las circunstancias que desea. Y cuando no las encuentra, las crea”.

Entonces una vez que hemos recorrido esos caminos del diálogo interno, una vez que hemos tomado una serie de cafés con nosotros mismos, y habiendo incursionado en lo más profundo de nuestro ser, para ver cómo somos y cómo actuamos, nos vamos a encontrar en las mejores condiciones para iniciar ese nuevo camino  que nos va a llevar hacia un horizonte diferente, a un destino distinto. Una nueva identidad, una nueva persona va a emerger como consecuencia de un trabajo serio y profundo que nosotros hemos realizado para establecer, en primer lugar, una relación de simpatía y de amistad con nosotros mismos, con esa confianza y seguridad en aquellas cosas que pensamos, que decimos y que sentimos y con una capacidad de aprender a utilizar ese respeto por nuestra persona, como un instrumento para poder marcar los límites necesarios en el contacto con los demás seres humanos.

Ese respeto por uno mismo es una puerta cuyo picaporte se abre de adentro. Nosotros vamos a dejar que se aproximen aquellas personas que nosotros deseamos o entendemos que pueden hacerlo.

Patricio Varsariah
 

Una relación humana muy perversa,.

enero 14, 2018



Hoy quiero reflexionar y escribir sobre los sucesos de violencia doméstica que a diario nos cuentan en los noticieros españoles y que terminan muchas veces en la muerte,creo que todo comienza con la manipulación y las consecuencias que tienen sobre la víctima,son procesos que vienen acrecentándose en el mundo entero.

Y más allá de las estadísticas y más allá de los números, lo que cada uno debe pensar es cuáles son las motivaciones que llevan al individuo a convertirse en un ser violento. Cuáles son las razones que conducen a que un individuo desprecie, avasalle, desconozca los derechos del otro, destruya su autoestima y trate de someter de por vida a esa persona a sus designios y a sus mandatos. 

Y uno estaría tentado de decir en primera instancia, bueno, es así o es su personalidad de esa manera pero a mí me parece que esa respuesta es muy escasa de contenido porque nadie es de una determinada manera porque sí, sino que seguramente en la vida de cada uno suceden cosas que van moldeando una determinada personalidad que luego se manifiesta en nuestra interrelación social y en nuestra interrelación personal. 

Esto quiere decir que nosotros tenemos que ir más a la profundidad y tenemos que ir más a la profundidad de los dos polos y evaluar ese perfil del manipulador, del que todo lo quiere, del que nada respeta, del que todo invade, pero también de la otra parte, de la víctima que posiblemente nunca esbozó ni siquiera un atisbo de defensa o que quizás nunca pudo mantener un diálogo directo para defender sus posturas, sus pensamientos y sus sentimientos.

Entonces, realmente el tema es extremadamente complejo, porque para que exista el manipulador tiene que existir una víctima que lo permita, de lo contrario no podría existir.

Cuando esto se da, en definitiva, lo que existe es lo que llamamos una relación no solamente asimétrica sino también una relación humana muy perversa, porque la víctima está aceptando quizás por motivos que son muy entendibles, pero en última instancia está tolerando situaciones intolerables quizás durante décadas hasta que llega un día en que se da cuenta que es, o su vida o la decisión que tiene que tomar para alejarse de su victimario.

Esto es a grandes rasgos el primer análisis que nosotros podemos hacer de estas situaciones de violencia doméstica que comienzan siempre con una violencia de orden psicológico, que comienza con un acoso y una devaluación de la persona en todas sus actitudes y en todos los ámbitos donde interactúa, hasta que finalmente, cuando esa víctima se resuelve a enfrentar a su victimario, llega ese último escalón que es el de la violencia física que puede culminar en la incapacidad o en la muerte de su víctima.

Entre ese final trágico y todo lo anterior hay un largo trecho, donde se inscribe el chantaje emocional, el tratar de inyectarle la culpa a la persona para que se sienta realmente mal. Existe también la presión económica y ese punto clave para mí que es la destrucción progresiva de la poca autoestima que le va quedando a la víctima, en la medida que va recibiendo mensajes de incapacidad, cuando el manipulador le dice permanentemente que sin su presencia, sin su amparo y sin su protección, jamás podrá responder a los desafíos de la vida.

Pero, ¿por qué?

Porque el manipulador, cuidadosamente, se encargó durante mucho tiempo de que esa persona no pudiera prepararse para enfrentar la vida. Entonces, cuando la víctima acepta esa situación, está atándose de por vida a una situación de dependencia que ya traspasa los límites de la dependencia emocional para convertirse en una dependencia económica sin la cual esa persona difícilmente podría sobrevivir.

Pero nada dura para toda la vida. Y esa víctima, protesta porque se da cuenta de que no puede seguir viviendo así. Cuando ya está cerca del límite o cuando traspasa el límite, se da cuenta de que le quedan dos opciones bien claras: o realmente se enferma o muere o intenta buscar ayuda para poder salir de esa situación con dignidad y también con un proyecto que le permita sobrevivir. 

Para esto tenemos que sentarnos a tomar un café con nosotros mismos para pensar y pensar significa ir hacia atrás en la historia de nuestra vida para ver qué situaciones pudimos haber experimentado o vivido que justificaran el hecho de soportar ese asedio en forma permanente.

Porque uno podría decir: me equivoqué en la elección de la persona o ésta se mostró en un principio como una persona encantadora, seductora y ocultó muy bien estos aspectos profundamente negativos que tenía. Eso es posible. Uno puede de alguna manera, cubrir su verdadera personalidad porque está en aras de una conquista y utiliza todas sus artimañas para tratar de lograrla.

Pero la pregunta va más allá y es: ¿por qué lo seguimos soportando y continuamos quizás durante años en una relación que no nos satisfacía y no nos presentaba un escenario de un cambio radical? 

Nuestra historia personal se ha escrito con alegrías, con tristezas, con éxitos y con fracasos. Aceptemos la naturaleza humana. Pero aún sintiendo dolor por lo que nos ha tocado vivir, los proyectos de vida los construimos en el presente, anhelando un futuro decoroso para nuestra existencia. 

¡No permitamos que un pasado difícil le quite luz a nuestras esperanzas, y vayamos al encuentro del bienestar que todos merecemos!

Patricio Varsariah.
 

Saborea la vida ..solo se vive una vez

enero 14, 2018



Todos y cada uno de nosotros debería tener una vida interior rica que pudiera constituir el remanso necesario donde refugiarse cuando los problemas o los conflictos se hacen presentes y nos afectan profundamente. 

Y la pregunta que debo hacerte es ¿estás saboreando tu vida?

Sé sincera/o y no te engañes. Una cosa es ser consciente y responsable de todo lo que te has propuesto hacer, y otra muy diferente es degustar la vida como si fuera tu comida preferida o el mejor de los vinos. 

Puedo adivinar tu respuesta porque casi todos nosotros decimos “y… vivo lo mejor que puedo”, que es una respuesta carente de contenido y aceptando que biológicamente existimos, pero sin poder darle un color agradable a nuestra existencia. Y… a veces no hay que hacer grandes cambios para obtener resultados maravillosos.

El observar e integrarse a la naturaleza, resulta un ejercicio muy estimulante y lo puedes hacer quizás en ese espacio de descanso que tienes en tu trabajo, para caminar por un parque cercano, o por una calle arbolada, observando el color de las hojas que caen de acuerdo a la estación del año en que te encuentres.

También puedes los fines de semana, en lugar de sentarte en un sillón con el control remoto de la televisión, disponer de un tiempo para caminar o para hacer alguna actividad física que no sólo traerá beneficios a tu salud, sino que generará unas sustancias denominadas endorfinas que te harán sentir muy bien. 

Pero, también hay otros modos de saborear la vida, y uno de ellos es incrementar tu vida espiritual. Iniciar y diseñar un espacio para el diálogo interno, para evaluar con sinceridad el grado de satisfacción o insatisfacción con lo que la vida te devuelve a cada momento. 

Estarás de acuerdo conmigo que vivimos momentos de gran tensión en la vida de cada uno de nosotros. ¿De quién depende lograr el equilibrio o poner nuestra casa interna en orden? No podemos ni debemos esperar que los demás lo hagan por nosotros. La armonía, la paz interior, el bienestar y el equilibrio emocional son tareas que nos son asignadas a cada uno de nosotros. 

¿Cómo hacer para encontrar el camino? 

Ante todo tenemos que tener la suficiente autoestima como para pensar y sentir que mereces saborear la vida. Fíjate qué pasaría si no lo hiciéramos. Transcurriría nuestra vida, con un vacío existencial muy importante, que sólo nos traería tristeza, cuando al llegar al otoño de la vida y mirar hacia atrás, sólo podamos encontrar trabajo, responsabilidades, angustia y ansiedad por resolver nuestros problemas. 

Ser responsable es una cosa, pero eso no quita que le otorguemos a nuestra alma, el espacio necesario para saborear la vida. No esperes a tener todo resuelto para comenzar a disfrutarla. Hazlo con lo que hoy sabes y tienes. Lo demás vendrá por añadidura.

El primer paso es el más importante; los siguientes se van dando casi automáticamente. Comienza entonces por amar la vida. Respetarla y venerarla, como la perla más importante que junto a otras forman un collar que te rodea y que adorna finamente tu persona. Aplica a tu existencia la excelencia y la innovación, como elementos que hagan que cada día sea diferente y que cada nueva etapa que debas recorrer te encuentre con el mismo entusiasmo o, si es posible, con un deseo incontenible de superación. 

Esa es la vida que tienes que vivir, pensando y sintiendo que es el terreno fértil donde cultivar tus ideas, y donde les darás forma y sentido a tus metas y objetivos. 

Para percibir que vale la pena vivir la vida, a partir de hoy el “no puedo”, ó “no seré capaz de hacerlo”, deben desaparecer de tu vocabulario. Habrá tareas que te resultarán complicadas y de difícil solución. Pero los pretextos que has utilizado hasta el presente a partir de ahora deben pasar a formar parte de un pasado que sí o sí debes transformar. Sin pedantería y sin soberbia pero haciendo el intento de avanzar y lograr tus objetivos, te verás de pronto envuelto en una nube de sentimientos positivos, que no sólo te permitirán avanzar, sino que también te harán sentir un gusto especial por tu vida. 

Aún con las mayores dificultades, tú sabes bien que vale la pena vivir la vida y disfrutarla. Actitud y dignidad son las herramientas imprescindibles para enfrentar y afrontar las responsabilidades que hoy la vida nos brinda. Del mismo modo que aprendes un oficio o una profesión, debes incorporar a tu capacitación habilidades para hacer de la vida un espacio placentero y no una guerra sin fin. 

Destierra de tu pensamiento el negativismo. Admite que todos los sucesos tienen y merecen más de una interpretación, y ten siempre presente que la vida una y otra vez te da una nueva oportunidad de aprender y de enmendar tu camino. Depende de ti tomarlo o dejarlo.

¡Valora el tesoro que tienes entre tus manos! La joya más extraordinaria no puede compararse con el significado profundo de la existencia humana. ¡Disfrútala y extrae de ella lo mejor! ¡Sólo se vive una vez!

Patricio Varsariah.
 

¿Qué es la dignidad personal?

enero 14, 2018



Podría acuñar varias definiciones acerca de lo que es la dignidad personal. Pero yo creo que una de la que más se ajusta es la suma de esa confianza en uno mismo y el respeto por los valores, por los principios, por los códigos éticos y morales que cada uno maneja. Pero sucede hoy en día, que la pérdida progresiva de valores que tenemos, sobre todo en el mundo occidental, hace que también paralelamente con eso muchos seres humanos vayan perdiendo su dignidad personal. ¿Y cómo la pierden? 

La pierden a través de ceder espacios que quizás jamás debieron haber cedido, la pierden a través de aceptar situaciones y conceptos acerca de su persona que jamás debieron haber permitido, la pierden a través de ir generando la destrucción de su propia identidad en la medida que le dan mayor relevancia a la opinión, al juicio y a la experiencia de los demás en contrapartida con lo que es su propia experiencia de vida.

Y lo lamentable y lo duro de esta situación es que no nos vamos dando cuenta, es como que todo esto va sucediendo en forma imperceptible, porque es hoy que dije que sí porque no quiero discutir y porque quiero mantener la armonía, y eso sucede a nivel de la pareja y eso sucede a nivel del matrimonio y mañana vuelvo a decir que sí porque estoy muy cansado o cansada y no quiero discutir, y de esa manera, sin darme cuenta, voy dejando que los demás se vayan apoderando de mi territorio, de mi espacio genuinamente ganado con todo el derecho que tenemos los seres humanos que ocupamos un lugar dentro del Universo.

Pero esto también se da a nivel de las relaciones entre los padres y los hijos, esto también se da a nivel de las relaciones laborales, se da también a nivel de las relaciones interpersonales, y cuando vamos sumando la cantidad de situaciones en donde nosotros nos vemos involucrados, perdiendo progresiva y paulatinamente, pero sin regreso, esa dignidad personal, nos vamos a encontrar un día en que ni siquiera nos vamos a reconocer a nosotros mismos. Ya no vamos a saber por qué hemos hecho esa regresión, por qué hemos permitido que se nos invada de esa manera nuestra vida, por qué hemos perdido el rumbo, por qué hemos perdido el protagonismo de nuestra propia existencia.

Y hay una sola manera de recobrar esa dignidad personal que es a través de la recuperación de la autoestima, es a través de la recuperación de ese respeto por nuestra propia persona que va desde el respeto por nuestra imagen corporal, hasta el respeto por nuestras ideas, hasta el respeto por lo que nosotros pensamos acerca de la vida, de cuál es nuestra misión y cuál es nuestra visión acerca de la existencia humana y del rol que cada uno de nosotros juega dentro de esa vida.

Y… hay personas que han crecido con una muy baja autoestima porque los mensajes recibidos han sido profundamente negativos y nunca, por distintos motivos, se tomaron el tiempo y el trabajo de evaluar si esa imagen personal tan desvalorizada era real o era consecuencia de mensajes negativos recibidos generalmente del ámbito familiar.

Y yo creo que hay una responsabilidad que tenemos todos los seres humanos a medida que vamos creciendo y vamos accediendo a la madurez de nuestra vida, de revisar esos conceptos.

Algunos tienen la suerte de haber sido estimulados desde muy pequeños y son personas que pueden considerarse exitosas con la vida, partiendo de la base que ser exitoso es el poder vivir de acuerdo a sus propias expectativas, es vivir de acuerdo a sus propios principios.

Pero aquellas personas que por alguna razón no fueron estimuladas adecuadamente, tienen hoy la oportunidad de reevaluarse para ver si realmente esos mensajes eran reales o si formaban parte de ese bagaje de culpas que muchas veces nos van depositando a lo largo de la vida sin que nosotros tengamos nada que ver con los hechos en que nos están involucrando. 

Y es bueno que pienses en este momento cómo está tu dignidad personal. Qué espacios has cedido, porque no es que esté mal ceder espacios cuando uno lo hace en forma pareja con otra persona. Por ejemplo, en los vínculos afectivos, si la cesión de espacios es efectiva y es de ambos lados, me parece correctísimo que uno flexibilice su postura, su posición, su pensamiento, su acción en función de agradar y halagar al otro y tratar de esa manera de tener una convivencia lo más armónica posible.

Pero una cosa es esto y otra cosa es que sistemáticamente, por distintos motivos, nosotros vayamos cediendo los espacios para tratar de mantener una armonía que no pasa porque nosotros perdamos nuestra identidad sino que pasa por la comprensión y por la capacidad de escuchar que puede tener la otra persona para poder comprender lo que pensamos y lo que sentimos en el marco de referencia de lo que ha sido nuestra educación y nuestra manera de ver y vivir la vida.

Quizás todo esto que estamos reflexionando hoy, mueva los cimientos más profundos de tu persona y pienses que no es el momento de revisar tu conducta o tu actitud ante la vida. Y yo quiero decirte, que cuanto antes lo hagas, mejor te irá, también tendrás mayores posibilidades de cambiar, de enmendar el camino, de introducir modificaciones que te hagan sentir que la vida tiene un POR QUÉ y un PARA QUÉ y que convivir y compartir es algo muy diferente que entregar y ceder.

Respeto y seguridad en tu actitud frente a la vida te darán la dignidad necesaria para proyectarte hacia el futuro con tus sueños e ilusiones.

¡No decaigas! ¡Tú puedes recuperar tus valores y tu derecho a ser feliz! ¡Ven… aprende a visualizar tu realidad tal cual ella es, y ve tras el cambio definitivo en tu existencia! 

Patricio Varsariah.

 

¿estamos viviendo o estamos sobreviviendo?

enero 14, 2018



Muchas veces nos preguntamos si elegimos la vida que queremos o la vida nos va llevando por distintos caminos que a veces nos conducen a precipicios  donde solemos caer y donde nos cuesta mucho recuperarnos.

Y el paso del tiempo y el paso de los años me han enseñado que en realidad cuando uno analiza a fondo estas cuestiones, llega a la conclusión de que cada uno elige realmente el camino que quiere recorrer. Y quizás no lo estamos eligiendo conscientemente, porque por alguna razón o tomamos decisiones o no las tomamos y entonces se convierten en omisiones y esas decisiones o esas omisiones van conformando el trayecto y el camino por el cual nosotros transitamos a lo largo de la vida. 

Pero en última instancia, todas las cosas que nos suceden tienen en el fondo una relación de causalidad. O sea, nada sucede porque sí. Y aquí no importa atribuirle el don a una fuerza superior, cada uno verá, cada uno interpretará la vida de un modo diferente y cada uno atribuirá también a distintas circunstancias los hechos que nos tocan vivir. 

Y yo te digo los hechos que nos tocan vivir, porque hay algunas circunstancias, eso sí es cierto, que nosotros no podemos prever y que se interponen en el camino de nuestra vida y que nos hacen zozobrar muchas veces, nos hacen dudar o nos enfrentan a desafíos que nos resulta muy difícil sortearlos. 

Pero hay una pregunta que va a un nivel más profundo del que nos estamos planteando y es que frente a esa tacita de café uno se pregunte si está viviendo o si está sobreviviendo y cuál es el concepto que cada ser humano tiene, que tú tienes, en particular, de lo que es la vida.  

Esto tiene que ver con el contenido de este escrito mio, donde aprendí a revalorar el sentido y la magnitud que tiene ese pequeño enorme regalo que significa vivir. Y la pregunta es: ¿estamos aprovechando esa oportunidad que nos está dando la propia historia de nuestra vida o simplemente estamos viviendo biológicamente dejando que la vida nos pase por delante, sin tomar decisiones, sin involucrarnos demasiado, sin avanzar hacia esa meta que todos anhelamos, que es el bienestar. ¿Qué hacemos en pos de ese bienestar? Trabajamos sí, todos trabajamos y quizás trabajamos de más. Quizás trabajamos más horas de las que deberíamos trabajar. Inmediatamente surge la respuesta: pero las obligaciones, las responsabilidades, las cuentas a pagar… Todo eso es cierto, todo eso es el aspecto material de nuestra manera y nuestro modo de estar en este mundo.

Pero… nos estamos perdiendo las cosas más profundas, las cosas más saludables, las cosas más bonitas que puede tener la vida, que es entre otras cosas, el contacto con la naturaleza, el diálogo con los otros integrantes del universo que también forman parte natural de nuestra manera de estar en el mundo.

¿Cómo lograr ese equilibrio entre la necesidad material que tenemos los seres humanos y esa enorme necesidad de comunicación espiritual que vamos teniendo a medida que el mundo se complica, a medida que el mundo se globaliza, a medida que el mundo se torna cada vez más insensible frente a las necesidades de sus habitantes? ¿Cómo compatibilizar ambas cosas? 

¿Cómo hacer para lograr en este mundo y en esta era de la comunicación virtual, de los avances tecnológicos, para recuperar la comunicación de la mirada, para recuperar la comunicación verbal y el lenguaje corporal?

Nos parapetamos detrás del teléfono celular para enviar mensajes o mandamos correos electrónicos, pero nos cuesta cada vez más enfrentarnos cara a cara para decirnos aquellas cosas que sentimos y aquellas cosas que pensamos. 

Entonces vuelvo a la pregunta: ¿estamos viviendo o estamos sobreviviendo? Y cada uno deberá escoger una respuesta y esa respuesta tiene que ser franca, tiene que ser honesta, tiene que reflejar la verdad de cada uno. 

Cada ser humano tiene una visión propia,  personal, de lo que puede ser vivir. Y yo comparto este pensamiento, porque nosotros tenemos la obligación de aceptar lo que el otro piensa aunque no lo estemos compartiendo. Pero… todos tenemos derecho a nuestra verdad, todos tenemos derecho a acuñar nuestro pensamiento. 

Vivir, en la más amplia acepción de la palabra, es extraer de nosotros mismos lo mejor, para ir de a poco, recorriendo caminos que nos permitan acercarnos a lo que son nuestros sueños y a lo que fueron nuestras ilusiones, con paso firme y con esfuerzo. 

Patricio Varsariah.
 

No te juzgues. No te critiques. No te castigues

enero 13, 2018


Se dice que tus problemas son solo un reflejo de lo que hay en tu interior. Igual que tú, hace muchos años atrás estuve perdido e inundado de problemas. Era un chico tímido, sin confianza en mi mismo y con muchos miedos e inseguridades. Ningún trabajo me gustaba, quería estudiar pero tampoco sabia el qué y nada me gustaba en especial. Mi vida consistía en quedar con los amigos,intentar pasar las horas deseando que los días avanzaran y olvidarme de mi mismo en los momentos difíciles.

Además, vivía con miedo a la existencia y a la muerte. Por cualquier motivo pensaba que tenia una enfermedad grave y me ahogaba en mi propia agonía, llegando a sentir los propios síntomas.No tenía confianza, pensaba que era un inútil que no servía para nada en este mundo. Me sentía como un auténtico fracasado y no sabía cómo afrontar los problemas.Te podría contar mucho más, pero creo que con esta introducción te habrás dado cuenta que yo mismo me estaba creando toda esa infelicidad. Yo mismo era el máximo culpable de todas mis problemas.

Después de haber subsistido muchos años de forma autodestructiva llegué a tocar fondo. Mi mente se apoderó de mí hasta un punto que me ahogaba entre mis propios miedos. Fue entonces cuando decidí levantarme y tomarme cada golpe como una nueva oportunidad de aprendizaje.

Los problemas vienen solos cuando no estamos equilibrados con la vida. Una vez entramos en sintonía estos desaparecen por completo.Si no sabes cómo afrontar los problemas, antes deberás cambiar. Me gustaría darte una fórmula para ello, unas pautas a seguir, qué hacer y qué no hacer. Pero créeme, esto no se puede contar, simplemente se vive. Inconscientemente, se producen ciertos cambios en la mente que al final derivan con el cambio.

¿Cuánta gente se propone metas o cambios y estos terminan en nada?

Si quieres estar delgado pero no te motiva correr, correrás una semana, un mes, pero nada más. ¿Y por qué? Por qué no te motiva correr. ¿Y cómo puedo motivarme para correr? No hay respuesta a ello, solo un cambio en la mente producido de manera inconsciente por ciertas circunstancias podría derivar en ello.

Entonces, no puedo decirte como cambiar, pero tranquila, si puedo darte algunos consejos que te ayudarán en los momentos difíciles.

Primero de todo y más importante, tener fe. La fe da calor a nuestra alma, nos tranquiliza.

¿Y a qué debo tener fe?

No tiene que ser necesariamente a un dios. Lo más importante es tener fe en que todo pasa por algo. Y aunque nos pasen cosas malas, aceptarlas con el corazón y dar gracias a la vida por darnos la oportunidad de aprender de ellas.

En mi caso, cada vez que recibo un golpe, en vez de hundirme le doy gracias a la vida.Pienso, gracias por darme un toque de atención y ayudarme a volver a mi camino, a mi esencia. y digo : gracias por estar pendiente de mi, gracias por cuidarme. Solo así conseguiremos progresar, con actitud positiva y de aprendizaje.

Hay que tener confianza. Hay que confiar en la vida. Quiero que te enfrentes a todas tus preocupaciones. No le des vueltas a las cosas. ¿Qué no tienes motivaciones, ni objetivos, te sientes perdido? No te castigues, no le des vueltas, no pienses. Si te pierdes entre pensamientos, a la mínima que te des cuenta diste a tu mismo: ¡STOP!

Es lo que me toca vivir, y todo pasa por algo. Son etapas de la vida. Tendré paciencia y aprenderé a convivir con ello, y tengo fe y confianza en que la vida pondrá las cosas en su sitio cuando ella lo crea oportuno.

Insisto. No te juzgues. No te critiques. No te castigues. Y cuando lo hagas, intenta tomar conciencia de ello y elimina esos pensamientos. Y de nuevo diste a ti mismo: ¡STOP! Entonces, la conclusión de todo es que primero debes pasar por la aceptación y eliminar pensamientos tóxicos. Una vez te aceptes y te equilibres un poco más, de manera espontánea y sin saber por qué, quizás te llegará el cambio y tus problemas desaparecerán.

Patricio Varsariah.-
 

Hija todo pasa por algo en la vida

enero 13, 2018



Nada es cosa del azar. Debes reconciliarte con la vida. Ella es como esa madre que a veces te castiga. Esto te provoca enfado, pero en realidad ese castigo puede ser algo positivo para ti, ya que forma parte de la educación. Gracias a la educación y al aprendizaje tienes la oportunidad de mejorar tu vida en muchos aspectos. Ha llegado el momento de cambiar el chip. Mejor tarde que nunca. Aún estás a tiempo de cambiar.

No te enfades nunca más con la vida cuando te ocurran cosas malas. Recuérdate que todo pasa por algo, y que ella lo está haciendo por tu bien y porque se preocupa por ti. Aunque no lo creas ella te ama, ámala tu también. Obsérvala como si fuera un gran maestro al cual tienes profundo respeto. Pueden ser muchas cosas, pero la vida te está lanzando una señal. Te está diciendo que debes cambiar algo en tu vida, y ahora solo será cuestión de encontrarlo.

Hija te escribo desde mi experiencia, después de muchos años de recibir duros golpes de la vida, llegué a un punto donde la consideraba a la vida mi enemiga. Simplemente me odiaba y Odiaba la vida. Después de haber subsistido muchos años de forma autodestructiva llegué a tocar fondo. Mi mente se apoderó de mí hasta un punto que me ahogaba entre mis propios miedos. Fue entonces cuando decidí levantarme y tomarme cada golpe como una nueva oportunidad de aprendizaje.

Cuando uno pretende enfrentarse a ella, las consecuencias pueden ser letales. Este proceso que te lleva a odiar a la propia vida, es consecuencia de que antes te hayan pasado multitud de cosas las cuales creías que no yo no me merecía. Cuando esto ocurre, no hay mejor modo de empeorar las cosas que plantarle cara y revelarse ante ella.

Si te encuentras en el punto medio donde crees que te pasan cosas injustas, antes de pasarte al lado oscuro sigue leyendo, e intentaré que no cometas los mismos errores que yo cometí. Las consecuencias fueron devastadoras. Quiero justificarte que todo pasa por algo, y así lo he vivido yo en mis propias carnes. Cuando uno cambia su actitud y se pone en modo aprendizaje, por el camino te das cuenta de muchos detalles que antes no contemplabas. Ciertas cosas malas que te ocurrían empiezan a ser menos frecuentes, hasta que llegas a la conclusión de que las cosas pasan por algo.

Okey. Todo pasa por algo. Pero… ¿Por qué?

Hija es la ignorancia. Hacer lo incorrecto sin ser ignorante (en el buen sentido de la palabra). Los golpes de la vida son señales.

Bueno Tu me preguntaras...Qué debes hacer para que te ocurran cosas buenas. 

Quiero distinguir dos motivos por los cuales te pueden ocurrir cosas malas. Además, también te diré con qué frecuencia ocurren y el porqué de esa frecuencia. En el fondo la explicación es sencilla, luego sera cuestión de que uno crea y esté dispuesto a hacer las cosas bien.

Vamos con la primera razón. La ignorancia. Si, mi querida Jennifer . Esa palabra de la cual has oído tanto a hablar. Primero de todo quiero definir bien el concepto de la ignorancia: Falta de saber y/o conocimiento o experiencia. Si no sabes que es el fuego, tampoco sabrás que si te acercas mucho a él te quemarás, y esto te causará dolor. Parece muy evidente, y lo es. Cuando te quemas aprendes muy rápido que no debes tocar el fuego, y no lo vuelves a hacer más. El problema viene cuando ignoramos multitud de detalles que no son tan evidentes y seguimos “quemándonos” día tras día sin darnos cuenta.

La propia palabra ignorancia significa desconocimiento, y el hecho de ser desconocido a veces resulta difícil de ver. Hay que dejar la ignorancia atrás, y por tanto dejamos de cometer errores que eran los causantes de nuestra infelicidad. Errores que se nos hacen invisibles si no ponemos de nuestra parte para verlos. No todo es tan perceptible como saber que no debes tocar el fuego. ??

Vale. Ahora ya sabes que eres ignorante (en el mejor sentido de la palabra) y que cometes muchos errores día tras día que son la causa de tu sufrimiento. También sabes que hay que dejar esa ignorancia atrás.

Si te fijas las personas pobres y sabias son gente muy feliz, aún sin tener nada. Luego, ves a personas con mucho dinero pero con una mente tan compleja e ignorante que no consiguen evitar su sufrimiento.

La ignorancia es la primera razón que explica que todo pasa por algo en la vida. Ahora vayamos a la segunda razón.

Hacer lo incorrecto sin ser ignorante. Sabes que el fuego quema. Aún así pones la mano. ¿Muy evidente, no? Aunque parezca mentira cada día cometemos errores de los cuales somos conscientes. Sabemos que hay cosas que no debemos hacer, pero como somos débiles terminamos haciendo lo que no debemos.

Por ejemplo, la gente que fuma. Ellos saben que el tabaco mata, pero aún así fuman. Luego padecen enfermedades graves y sufren. Todo pasa por algo. Acción: fumar. Consecuencia: enfermedad. Por tanto, no solo debemos centrarnos en dejar de ignorar los errores que cometemos día tras día, sino también dejar de cometer los errores que no ignoramos. Si no lo hacemos, las consecuencias de la vida llegarán tarde o temprano.

Frecuencia con la que nos ocurren cosas malas. La frecuencia va muy relacionada con el grado de ignorancia de los errores que cometemos. Es decir: si no eres consciente de los errores, la vida no te atizará con tanta dureza. Parece mentida, pero es una realidad impensable. Si haces algo malo y eres plenamente consciente de ello, muy probablemente sufrirás consecuencias y éstas serán mucho más graves. Dejar de ignorar conlleva una gran responsabilidad. Cuanto mas consciente eres de las cosas y menos ignorante eres, menos errores puedes cometer. Esto puede parecer malo, pero no lo es siempre y cuando no hagas lo incorrecto.

Es mucho peor ser ignorante y cometer errores, aunque las consecuencias no sean tan graves, que ser consciente y a la vez no cometer errores. En el primer caso sufrirás por los errores que hayas cometido, pero en el segundo caso no habrás cometido y por tanto no habrán consecuencias.

Aún me acuerdo cuando era pequeño, y también en mi adolescencia. Hice de todo y me metí en muchos líos, y aún así las consecuencias no fueron tan graves como podrían haber sido. En cambio, ahora que he dejado de ignorar muchos errores que cometía, a la mínima que hago la vida me atiza un duro golpe para enderezarme de nuevo.

Los golpes de la vida son señales. Cuando la vida te castiga pueden pasar dos cosas. La primera es que te reveles contra ella y te hundas aún más (como yo hice). La segunda es que aprendas de tus errores. Te puedo garantizar que no hay mejor decisión que intentar aprender de tus errores. Estoy plenamente convencido que si decides tomarte los golpes de la vida de un modo constructivo las cosas te irán muchísimo mejor. Los golpes de la vida son señales que nos indican que no estamos haciendo lo correcto.

Cuando decidí dejar de luchar contra la vida e hice de ella mi profesor, las cosas empezaron a irme mucho mejor, y poco a poco he ido saliendo del pozo en el que me metí. Ahora, cada vez que me pasa algo intento llegar al origen y ver porqué me pasó. Hay cosas que son muy evidentes, pero otras no tanto, y a veces puede resultar difícil encontrar respuestas. De todos modos no te rindas, sigue confiando en la vida y en que todo pasa por algo. Si no confías en que las cosas pasan por algo, difícilmente tendrás la fuerza para aprender. Por tanto, todo empieza con la fe, hasta que con tus propios ojos ves que cada vez se hace más evidente que todo pasa por una razón.

Qué debes hacer para que te ocurran cosas buenas. De momento solo he hablado de porqué nos ocurren cosas malas, pero si has prestado la suficiente atención sabrás decirme que para que te ocurran cosas buenas debes dejar de ignorar y dejar de cometer errores.

Quiero que entiendas hija, que dejar la ignorancia atrás no es ni un proceso fácil ni rápido. Hay aspectos muy profundos de nuestro ser fruto de nuestras vivencias que nos hacen ignorar pequeños detalles, que poco a poco se hacen grandes y nos causan sufrimiento. Son tantos y algunos tan imperceptibles, que descubrirlos puede llegar a ser todo un logro en nuestra vida.

Al dejar la ignorancia atrás, extingues tu sufrimiento y a la vez dejas de causarlo. Te recomiendo que te introduzcas a esta filosofía de vida la cual cambiará tu vida por completo. Debes adquirir una mayor fuerza mental para afrontar mejor las adversidades de la vida.

Si quieres perseguir el éxito, esto se debe hacer sin generar demasiadas esperanzas o ilusiones, ya que entonces nunca llegará. El éxito es aprender a vivir feliz y en paz sin necesidad de llegar a un objetivo, el resto llegará solo.

Te envió un abrazo.

Tu padre.

Patricio


 

mi propio temporal interior

enero 12, 2018


Cuantas veces siento que voy a la deriva, donde nada ni nadie puede gobernar lo que siente mi corazón.

Mientras sigo luchando en mi propio temporal interior,la barca de mi vida a ido perdiendo fragmentos que la mantenían en un rumbo sin sentido, pero que la permitía avanzar, en esta travesía en que pocas veces, se encuentra la estabilidad, la paz y la felicidad.

En ese vendaval de emociones que son desparramadas sin control, que no pueden ser dirigidas a ningún puerto seguro, por que el destino así lo ha querido, como un tremendo castigo, donde la impotencia, la humillación,el miedo al despertar por la mañana, han generado que una sea un insignificante punto en el horizonte,que trata de mantenerse a flote y no zozobrar en este mar de la intranquilidad, donde todo aquello que se busca no se puede encontrar o sencillamente no hay rincón donde poder atracar y descansar.

Los años han ido pasando y ya no hay timón, ni velas,ni ambición, todo sigue la corriente que oculta a la mirada dirige la embarcación por un mar sin fin, donde no hay ruta hacia donde llegar, donde los faros no iluminan el camino que nos conduce hacia el interior.

Pero en mitad de esa galerna que por momentos y sin esperar se genera sin más, un día el sol brillo y tras esos rayos que dieron cierto calor, hizo su aparición la esbelta figura de una bella diosa, que con dulces palabras, quebró la dura coraza que había en mi corazón. Solo en ese instante efímero, mi alma encontró esa luz que la guiaba a la serenidad y junto entonces descubrí que todo podía detenerse, que tu eras mi faro, que en tus manos fuertes estaba el timón que gobernaba, mi vida, sin embargo en la ruta surgieron escollos ocultos a las miradas, que hicieron naufragar mis sueños y esperanzas.

Ahora en esta lejana oscuridad, mi alma navega sin más a la espera que por fin un temporal la haga astillas y por fin pueda descansar en la profundidad de ese mar que un día, me enseño su tesoro más hermoso, el cariño de una bella diosa.

Patricio Varsariah.
 

.. para haceros reflexionar

enero 12, 2018


Hoy voy a dedicar mi reflexión al tema de la posesión en el mundo de la pareja, aunque ya en otras ocasiones he dedicado algún escrito en mi pagina web a este tema. 

Nuestra pareja está formada por dos personas distintas, cada cual con diferente personalidad, con distinta manera de pensar y de sentir, con diferentes gustos personales, y sobre todo, cada una procedente de distinta familia. 

Bien es cierto que hay muchas personas que se sienten anuladas por el otro miembro de la pareja, pero no debemos olvidar que vivir en pareja no supone dejar de ser individuo como persona, porque cada cual somos independientes, ya que ninguna persona puede ser dueña de otra, ni siquiera los hijos lo son para los padres, y para nada se debe confundir el concepto de “amor entre nosotros” con la “posesión tuya”. 

El amor no significa tener en posesión al otro miembro de la pareja, sino que es, compartir y recibir, pero también debe suponer ser independencia, respeto y libertad personal, no debemos impedir el desarrollo total de la personalidad de cada individuo anulándolo, porque eso supondría impedirle crecer a nivel personal, ya que las personas no somos objetos que se traen, se llevan o se dejan de un sitio a otro cuando nos apetece, y si alguna vez os habéis llegado a sentir así, espero que mi post os sirva para haceros reflexionar, e intentéis modelar esos aspectos tan negativos que pueden existir en el mundo de la pareja, ya que, el efecto que se puede conseguir con la posesión, es lo contrario, esto es, que el amor acabe siendo desposeído, no debemos olvidar que la base primordial de la convivencia es el total respeto hacia la otra persona. 

he dicho...
Posted by Patricio Varsariah.
 

Ese vínculo amoroso.

enero 10, 2018


Hoy voy a escribir sobre un tema que me llama mucho la atención al escuchar a los amigos o ver en la televisión, sobre las dificultades en las relaciones afectivas, tanto sean matrimoniales, de pareja estable, en los noviazgos y eso me ha llevado a pensar a que algo está sucediendo en la vida de los seres humanos. A mis amigos con los que he tenido la oportunidad de hablar sobre este tema se me ha ocurrido preguntarles si realmente son capaces de contestar esta simple pregunta: ¿verdaderamente aman a la persona elegida o la necesitan? Y esto parecería muy crudo pero en realidad esta pregunta merece una respuesta. Hace falta mucho valor para visualizar en qué tipo de vínculo estamos involucrados  y cómo estamos viviendo lo que nos sucede cotidianamente.

Y una queja muy común cuando la persona se dispone a hablar de su propia historia personal, se relaciona con el hecho de que tiene la certeza de haber vivido para el otro, habiendo renunciado a sus intereses más caros en función de un proyecto que supuestamente era común y de que ambos compartían, en un comienzo, para comprobar finalmente que la rutina, la distancia y la indiferencia, se han instalado definitivamente en ese vínculo amoroso.  Y la necesidad de complacer y de vivir para que el otro sea feliz, culmina con el abandono de nuestro esquema de desarrollo personal y todo parte de la creencia errónea de que cediendo los espacios, tratando de que el otro siempre esté conforme, vamos a estar demostrando un amor y una entrega sin límites.

Y aquí tenemos que hacer una salvedad. Está muy bien que una persona que está llevando adelante un vínculo amoroso, quiera que su pareja se sienta bien, lo atienda, le haga sus gustos y esté de acuerdo con sus propuestas, pero esto funciona de esta manera siempre y cuando haya un retorno, siempre y cuando la otra persona también desee lo mismo para su pareja y también le otorgue los espacios necesarios y lo que necesita para sentirse bien. 

Y los escenarios en que nos movemos diariamente, así como los paisajes que nuestros ojos pueden disfrutar todos los días, se ven de forma diferente a través del tiempo. Todos los días amanece, todos los días hay un crepúsculo donde la puesta de sol es una invitación a disfrutar plenamente de esa majestuosidad maravillosa que tiene la naturaleza.

Pero si el corazón está vacío será muy fácil cansarse y aburrirse porque nada ni nadie, ni ninguna situación, va a tener la emoción suficiente como para llamar nuestra atención. De allí que cuando una persona está atravesando por una situación difícil desde el punto de vista afectivo no se resuelve ni con un viaje, ni con un lindo regalo, porque lo que está vacío es el corazón y cuando el corazón está vacío únicamente puede ser llenado con su combustible espiritual, con su combustible natural, que son los sentimientos, que es el amor, que es la necesidad de compartir la vida con otra persona. 

Pero para el corazón que no tiene motivaciones, la existencia puede transcurrir en las tonalidades más oscuras y los días y las noches no tienen ninguna satisfacción que le permitan a esa persona disfrutar la alegría de vivir.Y tomar conciencia de que cada uno de nosotros somos seres únicos, puede renovar el esfuerzo por descubrir cuáles son los misterios que guarda esa persona hacia la cual nos hemos volcado.

Es cierto que es muy difícil permanecer estáticos, siempre con el mismo estado de ánimo y que todos tenemos derecho a que de vez en cuando no estemos con nuestros receptores de la sensibilidad encendidos al máximo. Pero esto no puede ser de ninguna manera una excusa para que no nos demos cuenta cuando la rutina, el aburrimiento y la falta de ganas de vivir nos han ganado la partida.

Antes de renunciar -yo creo que todos lo hacen- es necesario buscar y encontrar nuevas propuestas, nuevos proyectos que interpreten a las personas que somos hoy, frutos y consecuencias, de una evolución lógica que nos ha convertido en seres diferentes, con necesidades y con anhelos que son distintos, que van de la mano y que están acordes a nuestro proceso de maduración, a medida que vamos transitando por los caminos de la vida. 

Si actuamos con cordura, con aceptación y con cierto equilibrio, junto a una dosis importante de buena voluntad, es posible que podamos enmendar algunas situaciones que son muy graves. En otros casos realmente no es posible. No es posible por la rigidez, no es posible porque hay personas que no son capaces de reconocer sus propios errores y su propia manera de actuar. Entonces eso desmotiva enormemente a quien está a su lado.

La monotonía, la rutina y la incomunicación, son la expresión más acabada del fracaso de una relación de pareja. Y lamentablemente lo estamos viviendo, hoy en día, en una dimensión y en una magnitud, que nos alarma. El éxito en una vida de pareja está basado en primera instancia en un proyecto común. En un esfuerzo y una responsabilidad absolutamente compartida en poder obtener aquello que ha sido la propuesta del inicio de ese vínculo.

Patricio Varsariah.
 

Cree un sitio web gratuito con Yola