Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


el corazón es el umbral

marzo 29, 2018



Cuando no tienes más para dar, mantén tu corazón abierto, solo porque es aquí cuando el regalo más profundo que tenemos está a punto de mostrarse. 

Este es el lado fundamental de una paradoja que no se puede explicar: a medida que nos sentimos humildes acerca de nuestras limitaciones, estamos cada vez más expuestos a través de esas limitaciones. Y justo cuando estamos al final de lo que sabemos, las almas están listas para conocer al mundo. 

Al honrar nuestras flaquezas, también se nos pide que confiemos en la fuente inagotable a la que el corazón es el umbral. Mientras que el contenedor que podemos usar y debilitar, el Espíritu que llevamos es indestructible. Lo sé porque he visto estallar la fuerza de vida de los que nacen y me he inclinado ante la ternura. Lo sé porque casi me muero y la fuerza de la vida estalla y se filtra a través de mí. 

La vida me ha reorganizado aproximadamente hasta que mi rostro no puede ocultar nada, finalmente con el mundo. Una vez que la luz que llevamos se siente y se conoce, se despierta un pacto dentro de nosotros para mantener a la vista esa luz inagotable. Este es un matrimonio del niño más profundo entre almas y almas.

Patricio.Varsariah.
 

luz en la oscuridad

marzo 29, 2018



A veces sólo hace falta una pequeña chispa para encender un fuego. Una tierna sonrisa puede calentar y reconfortar el alma y una palabra, la que necesitábamos en ese momento, puede ayudarnos a que todo dé un giro y veamos la vida de manera diferente.

Por eso son tan importantes las personas que nos rodean.

Y lo digo con conocimiento de causa, porque soy alguien que tiene afecto sincero por los que me rodean, pero también una de esas almas aisladas a las que les cuesta salir de su encierro y abrirse al resto. Sólo soy capaz de dejarme conocer realmente por unos pocos, quizás por timidez, o porque son pocas las situaciones en las que no me siento fuera de lugar.

Una vez me dijeron que era apocado. Y tenían razón.

En ocasiones me quedo como bloqueado, pero sólo exteriormente.Parezco antipático.
Y, lo sé.

Lo que quiero decir es que por dentro, soy vibrante y soñador,y sensible. Solo que no siempre lo demuestro. Es más, hace tiempo que vivo como en un letargo, en el que unos acontecimientos suceden a otros, y ninguno es agradable, ensimismado en mis pensamientos, casi sin relacionarme con el mundo.

Sin embargo, tengo la buena fortuna de ir encontrando en mi camino a personas que me "zarandean espiritualmente" y me hacen revivir.Y nunca me deja rendirme. Otras veces son amigos a los que no conozco en persona, pero que un día entraron en mi vida a través de esta pagina web, para enseñarme algunas lecciones o decirme: "uy, espabila" (¿verdad Osito?).

Gracias a tod@s aquellos que a pesar de cómo soy hacen que haya luz en la oscuridad y encienden fuego en mi interior.

Patricio.Varsariah.
 

Le escuchamos a nuestro corazón..?

marzo 22, 2018



La vida pasa a gran velocidad. Estamos expuestos a una cantidad ingente de información, impactos y estímulos constantes, y sin embargo hay algo que no cambia: el amor. Cuanto más profundo sea, más profundas son sus consecuencias. Cuanto más sinceros y profundos sean, más dulces y duraderos serán los frutos. Algo complicado cuando vivimos en la sociedad de lo efímero y lo instantáneo. El usar y tirar está de plena actualidad. 

La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?. Esta reflexión es una de la más sencilla y a la vez simbólica sobre las relaciones amorosas. En general, a todos nos cuesta poco trabajo mirarnos al espejo y vernos bien. Nos vestimos con ropa elegante, nos atusamos el cabello y lucimos nuestra mejor sonrisa.

No es difícil lucir bien. De hecho, cada día más gente le dedica horas y horas a intentar mejorar la imagen que ven frente al espejo. Pero ¿qué pasaría si parte de ese tiempo lo enfocáramos en arreglar nuestro corazón?

¿Te has parado a pensar cómo cambiaría tu vida si te dedicases menos a lucir bien físicamente y más a tus relaciones personales? Diría que la sabiduría y brillantez de esta reflexión radica ahí, en invitar a las personas a que se centren más en el cuidado de su interior y menos en la superficie física.

El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender. Es cierto que nuestro corazón no es capaz de hablar, pero… a buen entendedor, pocas palabras bastan. Y es que en muchas ocasiones nos cuesta dejarnos llevar por lo que sentimos. Sin embargo, a veces es necesario ser menos cerebrales y desatar los nudos de la razón. Tratar de explicar con palabras los sentimientos no siempre es fácil y muchas veces es más sencillo dejarse llevar por ellos. Si usamos la lógica constantemente, nos perderemos una parte importante de nosotros mismos.

Cuando tenemos que pedir algo relacionado con los sentimientos, tal vez estamos haciéndolo mal. No puedes ir a una persona y mendigarle que te ame, porque es muy probable que fracases en el intento. Sin embargo, si te haces una persona merecedora del amor de otra, las posibilidades aumentan en gran proporción. Así que no preguntes a otra gente si te quiere amar. Ámales tú directamente y sé merecedor de sus más profundos sentimientos.

¿Cuántas personas conoces que no se atreven a emprender una nueva relación por miedo al dolor y al sufrimiento?

Pero este sabio proverbio lo dice muy claro. Si tienes tanto miedo al dolor, en realidad ya estás sufriendo el dolor. Tu propio pánico, ya sea a amar, a emprender o a aventurarte por nuevos caminos, ya está siendo un pozo de negatividad que te causa temor.

De nosotros depende en realidad gran parte de cuanto acontece en nuestra vida. Si somos temerosos, no nos atrevemos a dar el paso, somos distantes y superficiales y no escuchamos a nuestro corazón, rara vez encontraremos personas que nos llenen. En las manos de cada uno está ser más feliz, tener más amor y disfrutar de mayor plenitud vital.

Patricio Varsariah.
 

Las reflexiones en mi insomnio.

marzo 22, 2018



He pasado 4 días enfermo y no he podido dormir bien, me he puesto a reflexionar sobre el presente y casi de inmediato comencé a pensar en todo y en todo el mundo que me importa, y lo que no quiero arrepentirme por el camino. Casi sentía como si todos los aspectos de mi vida estuviera brillando ante mis ojos. Y tan pronto cuando ya amaneció, empecé a anotar algunas cosas clave que me habían venido a la mente.  No creo que nadie quiera arrepentirse de ninguna de esas cosas cuando sean mayores ". Tal vez usted también esté de acuerdo ... 

1. Tarde o temprano, sólo quieres estar cerca de las personas que te hacen sonreír. Así que hoy, pasa tiempo con aquellos que te ayudan a amarte mas a ti mismo. Y recuerde, la gente que usted toma para concedido hoy puede ser los únicos que usted necesita mañana. Nunca estar demasiado ocupado para dar tiempo a aquellos que más importan.Pasar poco tiempo con las personas adecuadas. -  

2. En vez de quejarse de sus circunstancias, consiga ocuparse creando nuevas. Tú sufres el dolor de la disciplina o el dolor del arrepentimiento. La mayoría de las veces, la única diferencia entre quién eres y quién quieres ser, es lo que haces. Cuando todo esté dicho y hecho, asegúrese de que no ha dicho más de lo que ha hecho. No actuar sobre metas significativas. -

3.  Recuerde, el crecimiento y el cambio pueden ser dolorosos a veces, pero nada en la vida es tan doloroso como quedarse atrapado donde no pertenece.Colocarse por menos de lo que eres capaz. - 

4.  Si realmente quieres hacer algo, encontrarás un camino. Si no lo haces, encontrarás una excusa.Recogiendo más excusas de las que puede contar. - 

5.  La paciencia no se trata de esperar; Es la capacidad de mantener una buena actitud mientras trabajas duro para lo que usted cree.Dejar que la impaciencia domine tus decisiones y acciones. - 

Y por supuesto, si usted está luchando con cualquiera de estos puntos, sepa que no está sola o solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y vivir una vida libre de dolores de cabeza y angustia.

Cuiden de su salud es su vida.

Sinceramente 

Patricio Varsariah.
 

Trabajar en las dificultades de la vida

marzo 21, 2018




La experiencia humana está llena de amor, pasión, creatividad, alegría, conexión, compasión, risa ... y el sabor del chocolate. Pero debido a que nosotros, como seres humanos, aprendemos, evolucionamos y crecemos a través de los altibajos de la vida, nuestra experiencia también incluye muchas situaciones difíciles que nos rodean.

La clave es no permitir que las situaciones difíciles de la vida obtengan lo mejor de ti.

Piensa en las situaciones más desgarradoras que has soportado en tu vida. Hacerlo probablemente hace surgir sentimientos muy incómodos. Y los recuerdos asociados pueden provocar ansiedad, ira o tristeza, y por lo tanto, pueden continuar afectando silenciosamente la calidad de su vida. Esta es una situación que muchos de nosotros enfrentamos.

Ahora imagina cómo te sentirías si pudieras superar estos sentimientos. Al decir "superar" quiero decir que ya no sufro por algo que sucedió en el pasado distante. Sé que esto es posible porque yo he llegado a la paz personal con situaciones extremadamente difíciles y desgarradoras.

Entonces, ¿cuáles son los secretos? Aquí hay dos que funcionan para mi...

1.Cuando una situación difícil de tu pasado despierta ansiedad, enojo, tristeza, etc., significa que hay algún ideal al que estás apegado que desata tu sufrimiento. Puede ser difícil notar este ideal al principio, pero con la práctica puede verlo con facilidad. Si estás triste, por ejemplo, existe una situación ideal que anhelas y a la que te aferras, que no concuerda con la realidad. Tal vez un miembro de la familia te hizo algo que te hiere, estás triste porque (idealmente) esta persona no debería lastimarte. Pero este ideal, incluso si tiene sentido, NO te está ayudando, te está lastimando. Si quieres que el pasado sea diferente de lo que es, estarás triste o enojado o ansioso por el resto de tu vida. El primer paso es notar a qué se aferra.

El segundo paso es dejar ir al ideal. Si bien puede ser imposible renunciar por completo a la fantasía de todos tus ideales, si ves que un ideal en particular te está causando sufrimiento, puedes hacer una elección consciente para dejarlo ir. Claro, en un mundo ideal, tu familia nunca te lastimaría, pero una vez más, esa no es la realidad. Dejar ir este ideal significa abrazar la realidad de que cada miembro de la familia que tiene es un ser humano, y los seres humanos a veces cometen errores terribles. No hay nada ideal al respecto, pero esa es la verdad, y debe ser aceptada.

Tranquilidad a largo plazo se trata de permitirse estar perfectamente bien con "lo que es", en lugar de desear y preocuparse por "lo que no es". "Lo que es" es lo real; el resto es solo usted, discutiendo con la vida. Practique darse cuenta y luego deje de lado sus ideales.

2.La felicidad no siempre nos hace sentir agradecidos, pero la gratitud siempre nos ayuda a sonreír. Algunos pueden decir que es un cliché, pero no lo es. La gratitud es la base. Y la felicidad es simplemente la experiencia sagrada de vivir con un corazón genuinamente agradecido.

Sin embargo, expresar gratitud es tan simple, ¿verdad? ¿Cómo podría hacer esa gran diferencia?

Sí, estar agradecido parece bastante simple, pero un estado de ánimo agradecido es increíblemente difícil de mantener cuando la vida nos decepciona. Y ese es el truco: cuando nos sentimos deprimidos y decepcionados, es exactamente cuando una dosis de gratitud es más poderosa.

Entonces, ¿cuál es el mejor enfoque?

Estar agradecido comienza con estar presente. No puedes apreciar tu vida cuando no le estás prestando atención. Y la verdad es que empeoramos nuestras situaciones actuales cuando recordamos situaciones pasadas difíciles en la cabeza ("¿Cómo es posible que ella me haya hecho eso?"), O cuando reflexionamos sobre todas las situaciones que podrían ser problemáticas en el futuro ("¿Qué pasa si me engaña?"). En el momento presente, nuestra situación real rara vez es tan complicada como creemos que es. Y podemos enfrentar este momento con gracia y gratitud, si realmente podemos permanecer en el presente.

Cuando nuestra mente se desvía hacia el pasado o especula sobre el futuro, debemos hacer todo lo posible para atraparnos, y luego volver a enfocarnos conscientemente en el presente. Una vez que volvemos, la clave es aceptar el momento tal como es. Nuestra realidad puede arruinarnos si lo negamos y lo combatimos ... o podemos aceptarlo tal como es, agradecerlo y, gradualmente, aprovecharlo al máximo. Esto requiere práctica, por supuesto, porque la gratitud tiende a escapar de nosotros cuando nos sentimos decepcionados. Pero este es el mundo real, no un mundo ideal. Y tu realidad siempre contiene un rayo de luz de belleza, si eliges verla.

Para mí, trabajar en las dificultades de la vida se ha vuelto significativamente más fácil en los últimos tiempos. En lugar de centrarme en lo arduo que es todo, he ritualizado la práctica de la gratitud en mi vida, y utilizo mi ritual de gratitud para encontrar destellos de esperanza y alegría en los pequeños pasos de progreso que hago todos los días.  Encuentre algo para agradecer en el momento presente, a pesar de la situación.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí con usted, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Sinceramente.

Patricio Varsariah.
 

pequeños pasos positivos que tomas momento a momento

marzo 21, 2018



Las situaciones difíciles construyen personas fuertes. Todos han pasado por algo que los ha hecho más fuertes de lo que podrían haber sido de otra manera. He estado allí varias veces a lo largo de los años, y he aprendido mucho sobre cómo sobrellevar y crecer a través de las dificultades. Si estás luchando de alguna manera en este momento, me gustaría  compartir contigo estas estrategias pueden hacer maravillas ...

1. Aunque es cierto que los desafíos de la vida nos hacen más fuertes y que, con el tiempo, todo va a estar bien ... no siempre está bien, y a veces eso es todo lo que podemos sentir cuando estamos en medio de tiempos terriblemente difíciles. A veces NO estar bien es todo lo que podemos registrar dentro de nuestros cerebros cansados ??y corazones doloridos. Esta sensación es normal. Esta emoción es humana. Y aceptar esto puede parecer un pequeño peso levantado.

La verdad es que no está bien cuando alguien que te importa ya no vive ni respira y ofrece sus asombrosos regalos al mundo. No está bien cuando todo se derrumba y estás enterrado profundamente en los restos de una vida que habías planeado. No está bien cuando la cuenta bancaria está casi en cero, sin una señal clara de una oportunidad de ingreso prometedora. No está bien cuando alguien en quien confías te traiciona y te rompe el corazón. No está bien cuando estás emocionalmente agotado hasta el punto de que no puedes levantarte de la cama por la mañana. No está bien cuando estás sumido en el fracaso o la vergüenza o un dolor como nunca antes has conocido.

Sean cuales sean sus tiempos difíciles, a veces simplemente NO ESTÁ bien en este momento. Y eso, nuevamente, está más que bien.

Sí, estoy sugiriendo que hagas todo lo posible para estar perfectamente bien con no estar perfectamente bien todo el tiempo. Porque aquellos con la fortaleza para tener éxito a largo plazo son los que establecen una base firme de crecimiento con los ladrillos que la vida les ha arrojado. No tengas miedo de desmoronarte por un tiempo, porque cuando suceda, la situación te abrirá la oportunidad de crecer y reconstruirte en el brillante ser humano que eres capaz de ser, ladrillo por ladrillo. Decide estar bien con NO estar bien todo el tiempo.

2. No importa lo que esté sucediendo, puedes luchar ingeniosamente en las batallas de solo un día. Es solo cuando agregas las batallas de esas dos eternidades alucinantes, ayer y mañana, que la vida se vuelve abrumadoramente intensa y complicada.

Acepte que no es la experiencia de hoy lo que lo detiene y lo vuelve loco, sino el arrepentimiento y el resentimiento por algo que sucedió ayer o el temor y temor de lo que el mañana podría traer, pero probablemente no lo hará. Es necesario, entonces, permitirse vivir solo un día a la vez, solo hoy, justo aquí, ahora mismo.

Y esta misma estrategia se aplica también a tus objetivos: no necesitan ser tan malditamente grandiosos y complicados como para asustarte. Si sus objetivos lo emocionan y se dividen en fragmentos manejables, se verá obligado a avanzar con ellos. Si se basan en lo que le da sentido a tu vida, no solo en lo que piensas que "deberías" hacer, trabajar en ellos fluirá más fácilmente en cada nuevo día. Concéntrese en hoy, solo.

3.Realmente solo se necesita un pequeño cambio cada día que con el tiempo equivale a un cambio enorme. Las personas no sanan repentinamente y comienzan a vivir su vida ideal de la noche a la mañana; sus rituales diarios (pequeños pasos) juegan un papel masivo al permitirles crear la vida que sinceramente desean vivir.

Puedes elegir desarrollar rituales diarios que te dirijan hacia la creación de tu vida ideal, o rituales que te mantengan firmemente anclado a tu situación actual. Haga la decisión. Hacer el compromiso Luego da el siguiente paso más pequeño en la dirección que elijas ir.

Honestamente, eso es todo lo que la vida es: pequeños pasos positivos que tomas momento a momento, y un día, cuando miras hacia atrás, todo se convierte en algo valioso, algo que a menudo es mucho mejor y diferente de lo que imaginaste cuando comenzó tu viaje. Date cuenta de que un solo paso es todo lo que necesitas tomar.

Pero, como estoy seguro de que sabes, siempre es más fácil decirlo que hacerlo.

Abrazar el dolor, estar presente con él y construir los rituales diarios adecuados para apoyar tu crecimiento y felicidad requiere guía y práctica.

No eres la misma persona que eras hace un año, hace un mes o hace una semana. Tu siempre estas creciendo Las experiencias no se detienen Así es la vida. Y las experiencias que parecen tan difíciles cuando las atraviesas son las que recordarás con gratitud por lo lejos que has llegado. Por supuesto, se necesita práctica para llegar allí, emocional y físicamente, y es por eso que escribo esto para TI.

Y, por supuesto, si hay algo más que yo pueda ayudar, no dude en enviarme un correo electrónico o dejar un comentario en Facebook.

Sinceramente

Patricio Varsariah.
 

Ampliar nuestra tolerancia.

marzo 21, 2018


Hoy quiero escribir sobre la tolerancia.

Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia.Para ser tolerante es imprescindible darnos cuenta que debemos estar dispuestos a crear aptitudes positivas para saber observar lo bueno y aceptar a los demás. Existe un dicho muy antiguo que dice: “Para encontrar un amigo debemos cerrar un ojo; para mantenerlo, los dos”

La clave para ser tolerante con los demás consiste en empezar siéndolo con nosotros mismos. No deberíamos olvidar que todos somos humanos y que todos necesitamos también un margen de error. Por lo tanto procuremos limitar nuestras exigencias para nuestros semejantes, y relajarnos en el bienestar de la tolerancia.
              
La tolerancia es el respeto con igualdad sin distinciones de ningún tipo. Si, comprendo que no es nada fácil, pero debemos considerar la tolerancia como una virtud moral y cívica que consiste en permitir la relación de acciones, preferencias y creencias que aunque no sean consideradas como lícitas, sin embargo, no son necesarias como para poderlas impedir.
            
Muchos creen que tolerar es aguantar y soportar; nada más incierto. En estos casos lo importante es comprender que debemos superar los problemas que nos rodean, y para ello necesitamos el poder interno y, por otro la capacidad de entender lo que significa la tolerancia hacia los demás. A través de la tolerancia se comprende aquello que de otra forma, estaríamos aguantando y soportando.
            
A través de nuestra vida, ésta nos va mostrando los límites de la tolerancia. Cuando se nos presentan diferentes obstáculos que se interponen en nuestro camino es cuando podemos calibrar nuestra capacidad de tolerancia hacia los demás. Es necesario ante todo, recordar que toda tolerancia, por más necesaria y auténtica que sea tiene un riesgo que le son inherentes. De esta manera comprenderemos que la tolerancia consiste en dejar subsistir un mal para evitar otro mayor. Aunque en la tolerancia siempre existe el riesgo de que nos traiga por sí misma males aún mayores que aquellos que deseamos evitar.
            
Siempre me he preguntado, si la tolerancia es fácil; pues diría que es fácil de aplaudir, difícil de explicar, debido a que desarrolla el espíritu de unidad, que facilita la cooperación y la interacción. También es fácil reconocer que cuando se practica la tolerancia el grado de confianza entre los miembros de una organización aumentan, debido a la apertura en que nos manifestamos. De todo esto derivamos que aquellos que no suelen ser tolerantes y benevolentes con los demás presentan una gran omisión sobre ellos mismos. Demuestran que aún están apegados a situaciones pretenciosas con carácter de superioridad, al ser exigentes y echar las culpas a los demás.
            
La tolerancia ha de equilibrarse con la capacidad de afrontar, que se basa en la valentía, en el coraje y en la seguridad personal. Tener el poder de tolerar te da seguridad y confianza de que podrás y que al mismo tiempo podrás conseguirlo para poder avanzar. Pensemos siempre que la tolerancia es necesaria para convivir, para ser y dejar ser. La vida nos enseña hasta que límites podemos ampliar nuestra tolerancia junto con la valentía y el coraje en nuestra seguridad personal.
            
En definitiva tolerar es aceptar, valorar, comprender  y apreciar. No hacer una montaña de un grano de arena sino al contrario, conducir tu experiencia personal.

Patricio Varsariah.
 

Vamos dejando día a día al invierno...

marzo 21, 2018



Soy como un libro. Aparentemente aburrido. Fácil de echar a un lado. No te das cuenta si está o no está ahí; pero una vez que lo abres descubres que por cada página escondo un secreto. Que no soy como pensabas. Y que soy mucho mejor de lo que parezco. Que tengo magia, que tengo imaginación. Que estoy lleno de inspiración y lleno de acertijos. Que soy un misterio, pero nadie lo sabe.. Porque soy esa clase de libros que nadie lee.

Con el paso del tiempo he aprendido, amanecer tras amanecer, tras muchos amaneceres en estos años de vueltas alrededor del sol, a poner las cosas en su sitio, a sembrar estas pisadas de crecimiento, a dejar que la oscuridad ciegue otras miradas, si están empeñadas en ello, sin dejar enturbiar la mía. Y no es perfecta mi vida, ¿hay perfección? No y sería aburrido.

 La mía no lo es, por supuesto, porque vivo en medio de todos, pero me levanto tras cada caída, me reinvento a mí mismo, hago de cada caída o tropiezo una oportunidad para ver en qué puedo mejorar y seguir adelante, una y otra vez, no es que sea fácil ni difícil, pero creo que es la única y máxima responsabilidad para con nosotros mismos. Tanto que el planeta anda obsesionado por el qué dirán los demás, cuando solamente debiera preocuparnos y ocuparnos el darnos cuentas a nosotros mismos, en lo que nuestra conciencia nos diga.

Para documentar huellas invisibles de soledad, abandono, desamparo, escribo versos empapados de tristeza, poemas de amor y desamor.Costuro mis heridas con cicatrices de recuerdos con metáforas de lágrimas, con figuras de dolor. Beso la soledad y lloro a carcajadas esta melancolía me enloquece y me mata. Allá a lo lejos, se escucha un canto de amor lastimero, y un aprendiz de poeta llora.¡Ah cómo duele la vida!

Amo a la oscuridad que te da forma, y te deja caer como una gota corrosiva sobre mi piel, que se vuelve insolente, y no entiende la penumbra que muerde la esperanza. Por eso prefiero que te unas a otro cuerpo, alimentes otro calor acostumbrado, aunque el dolor de saberlo se encadena a mi otros dolores. Te digo ahora, sin remilgos, la vida se me está yendo por un hoyo de hormigas.

No hay ojos donde me mire y los nombres de los años que cargo, los ignoro. Precisamente hoy, uno de esos años, me desafía, vuelve revuelto de ruidos embriagados. Reclama deserción, cuando traicionó mis sueños. Pude tener todo, hasta tenerte a ti, si llegas más temprano. Mi piel añora el suave tacto de tus manos, que nunca me tocaron. Me despido, de la misma manera que te conocí. Lo recuerdo bien, pasó un tiempo para que me dirigieras una palabra, después hablábamos de todo menos de nosotros, y al final, cuando tenemos que hablar, mi tiempo se termina.

Quiero pedirte un beso, no te espantes, no quedará huella alguna del beso; lo juro por Dios que me está abriendo las puertas del cielo, nadie lo sabrá y cuando regreses a tu mundo, reirás a carcajada por haber besado a un moribundo…” La ironía de mi triunfo, porque… ¡El beso me gustó!

Divagando en la madrugada


he dicho..

Patricio Varsariah.
 

al pedir y exigir

marzo 21, 2018



Yo soy una de las tantas personas que cuando alguien nos pide algo, nos disgusta que nos ponga exigencias y condiciones a su petición. A vida también se le suelen poner exigencias necias. La vida es la Inteligencia Absoluta y sabe muy bien lo que necesitamos. Y sabe cómo y cuándo dárnoslo.

A la Vida no le sabe mal nada, ni se enoja con nuestras torpezas y necedades. Pero con nuestra torpeza, al pedir y exigir nos cerramos la puerta y estamos obstruyendo la generosidad divina.

Pedir con pretensiones es interferir con nuestra personalidad individual. Y los deseos de la personalidad hacen que nuestra petición no proceda de nuestro interior sino de los caprichos superficiales de la persona.Cuando nos dirigimos a Dios con exigencias, estamos orando a un dios falso. Y los dioses falsos son sordos e inútiles.

La única postura digna de presentarse ante el Ser Absoluto es hacerlo con sencillez y disponibilidad total. Basta con decir: Tú sabes muy bien lo que me hace falta y sabes el modo mejor de solucionar mi necesidad. Él siempre nos da lo que necesitamos. No lo que pensamos que necesitamos, sino lo que realmente nos hace falta, que no siempre suele ser lo mismo que nosotros deseamos.

La razón de no recibir lo que precisamos reside en la falta de disponibilidad y apertura sencilla. Si te presentas ante Dios con estas disposiciones, aun sin pedir recibirás lo que necesitas.

Patricio Varsariah.
 

El mensaje de hoy.

marzo 21, 2018



La vida es sólo un momento. Un momento sólo tuyo.
Por eso, mientras estés a tiempo disfrútalo en su totalidad.
Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga.
Vive el ahora, vive tu vida y no te olvides de ser feliz,
es lo único que realmente vale la pena.
Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste,
se quedan aquí.
Valora a quienes te valoran,
no pierdas el tiempo con alguien
que no tiene tiempo para ti.

Patricio Varsariah.
 

exponer y explicar las cosas de corazón

marzo 14, 2018


Hace unos días tuve la oportunidad de ver una película muy interesante y en uno de los diálogos el hijo pregunta a su padre acerca de la muerte. Sus lindos ojos ansiaban entender, de la manera más natural, como si de por qué no se caen las estrellas se tratase. Algunos se preguntarán qué puedo explicarle a un niño de seis años si no tenemos certeza de nada. 

Si fuera yo católico, por ejemplo, le habría explicado que ahora habría un juicio de actos buenos y malos y que de ese modo se va al cielo o al infierno. Explicando por supuesto qué es el cielo y qué es el infierno. Pero eso tampoco sería una verdad, ni un certeza, sino la explicación de unas personas, ¿verdad? Del mismo modo yo doy la explicación que mi corazón dice es la verdad, y no porque me lo diga nadie, sino porque así lo ansía e intuye mi alma. Luego he visto que no soy el único y que todo encaja, pero inicialmente, es una experiencia personal. Si tenemos razón unos u otros lo veremos pronto.

Lo importante es que el hijo entienda (casi mejor que yo quizás) un misterio que se hace más misterioso conforme más liamos la cosa con sinsentidos y especulaciones absurdas. Creo que el secreto es su naturalidad, exponer y explicar las cosas de corazón, con esa misma naturalidad. Uno cuenta lo que uno sabe, que no somos sólo Materia y que nuestro cuerpo espiritual no muere nunca. Que la vida es un pequeño paso que nos sirve para aprender, recordando y rememorizando, la única verdad y vía: el AMOR. Nacemos y olvidamos lo innecesario para volver a experimentar de cero el Amor como camino, descartando el egoísmo, derivados y similares. En muchas vidas, en muchos cuerpos, tendremos muchas oportunidades diferentes y variadas de experimentar esta única verdad. Desde todos los puntos de vista entenderemos la creación y la VIDA.

A modo personal quiero matizar que es una visión mucho menos egoísta que la de una única vida. Cuando uno asimila y “recuerda” esta realidad como propia entiende muchas cosas y abandona unos miedos absurdos que nos invadían creyéndonos con una única oportunidad para salvarnos o condenarnos. 

¿Primero se dice que Dios es infinitamente bondadoso y misericordioso, sin embargo, castiga a los humanos malos para la eternidad? No tiene ningún sentido, ¿no es cierto? ¿Yo como le voy a contarle a mi hijo si no se la cree nadie? 

Escucho que Dios siempre la toma con los débiles y que eso significa que, o Dios es cruel, no como decían, o no existe. Yo pienso que del Dios que hablan es de un Dios "humano", o mejor dicho, "humanizado". Y Dios no es como nos de la gana, sino como Él es. Y tampoco podemos entender a nuestra manera sus razones porque siempre las contaminamos con el egoísmo. A Dios se le entiende con el corazón.

¡Dios siempre se ceba con los más pobres entre los pobres! Eso no es cierto. Somos nosotros los que dañamos a los demás porque los marginamos. Los mismos seres humanos marginamos y nos creemos algunos superiores sólo porque hemos tenido la suerte de nacer en un país diferente. Somos afortunados, y, sobre todo, responsables de poder reequilibrar la balanza. Pero gastamos el tiempo quejándonos inútilmente. En nuestras manos tenemos soluciones. Y no hay que hacer nada grandioso, tan sólo pequeños gestos, diminutas miradas, sigilosas conductas de Amor. Tu me entiendes, ¿a que sí? 

Si Dios es infinitamente Amor (cosa realmente cierta), a Dios le importa un comino que nos quitemos unos a otros nuestras insignificantes vidas materiales. Más bien habría creado un sistema para que aprendamos a base de experimentar nuestros errores. Un ser que asesina quizás entienda que ese acto no lleva a nada cuando sea asesinado. Jesús lo dijo muy claro, pero oímos cuando queremos oír: “Pedro, recuerda que quien a hierro mata a hierro muere”. Cuando uno supera esos errores, experimentándolos una y otra vez, alcanza un nivel en el que “recordar” se hace intuitivo. Eso creo que me está sucediendo. Tenga o no razón creo que es un hermoso camino que no hace daño a nadie, salvo al que quiere sentirse herido porque la duda le corroe el alma. 

Perdonen si escandalizan mis palabras. Son sinceras y creo que con sinceridad y amor deberíamos expresarnos todos. Puedo parecer loco pero creo que todo esto que digo tiene un sentido para todos vosotros, lo entendáis ahora o no. Perdonad que pueda parecer prepotente o algo parecido pero no creo hacer mucho mal en hablar desde el corazón e intentar por todos los medios actuar en consecuencia.

Patricio Varsariah.
 

más allá de esta realidad ...

marzo 14, 2018



Hoy me levanté y desayunando, impávido ante el te de yerbas, trataba de recordar lo soñado. Era inútil, como casi siempre. No consigo recordar con nitidez lo que sueño y cuando recopilo algo son pedacitos absurdos sin demasiado sentido. Algunas veces me he despertado con una profunda sensación de bienestar o de extrañeza proveniente de mi vigilia y era incapaz de rememorar qué me había producido en el sueño tales sentimientos.

Recuerdo tímidamente una mañana de hace más de veinte años cuando me desperté tremendamente “enamorado”. Como el sueño fue interrumpido bruscamente, fui capaz de desdibujar una nebulosa historia de una casa, unas escaleras y una hermosa chica con la que confundía pavorosamente los labios. No recordaba su faz, ni apenas algún detalle más, pero un amor inmenso y profundo me embargaba hasta lo más profundo de mi ser.

Recordando esta escena, pude darme cuenta, tanto antaño como hoy, que podríamos estar usando los sueños para mitigar las necesidades que en nuestra vida real no podemos satisfacer. Quizás algún control de nuestro ser compensa, por ejemplo, la necesidad de sentirse valorado cuando en el día a día no se siente ese afecto. Eso creo que no es una teoría demasiado extraña y alejada de la realidad, y consciente o inconscientemente todos los hacemos. Inmediatamente después de esta reflexión, me daba cuenta de que quizás en nuestra vida real soñamos.

Me explicaré. Podría ser que la “vida” verdadera fuera otra, una protagonizada por nuestro yo más profundo, nuestra Alma. Podría suceder que ésta, en su estado puro espiritual de plena consciencia de la Verdad y la Realidad de la Vida y la Creación, planificara y proyectara una “vida” humana material para experimentar el crecimiento y desarrollo de su Identidad como Ser. 

La mejor escuela es la Vida, el relacionarnos con nuestros semejantes aprendiendo a respetarnos y amarnos, y logrando a través de ello la felicidad. Así que una vida MATERIAL de lucha constante contra lo superficial sería una Gran Lección de Vida donde un despertar de la consciencia sería un logro inmenso y maravilloso. El regalo de Recordar una Maravillosa Existencia después de haberla olvidado sería increíble y toda esa experiencia nos haría mejores seres.

Quizás estuviera programado que podríamos perder el control inmersos en los placeres y comodidades de la Materia, olvidando que somos también espíritu y que éste es mucho más poderoso y veraz. Una vida tras otra, acumularíamos experiencia, olvidando lo no necesario al reencarnarnos, repitiendo el proceso hasta que decidamos romper la cadena que al final, más tarde o más temprano, nos conduce a la sabiduría del espíritu, es decir, la Realidad que hay más allá de esta realidad a medias que es la vida terrena. 

Escribir todo esto puede que no sea sólo fruto de mi imaginación y yo, al menos, intuyo que la vida no es algo tan simple como nacer, arrasar con todo para ser feliz y morir sin más. Pero eso se llama Fe. El escribir todo esto no sólo es pues compartir paranoias, sino compartir la dicha de rozar la Verdad y la satisfacción del alma de sentirse en el camino correcto.

Tómalo o déjalo, créelo o niégalo, medítalo u olvídalo, y júzgalo pero no me juzgues a mí que soy sólo el mensajero. No digo que esté inspirado divinamente, aunque... ¿quién sabe?..ajajá

Patricio Varsariah.
 

Buscando la verdad...

marzo 14, 2018


Les ruego, de todo corazón, que algunos de vosotros leáis estas líneas con la mayor paciencia y apertura que podáis. Para algunos sonarán blasfemas y enfermas, pero... intenten buscarle la lógica que yo trato de darles; no la de la cabeza, sino la del corazón puro. 

No me declaro de ninguna religión porque, sincera y tristemente, creo YO que todas son demasiado “humanas”, simples y quizá equivocadas, y el fundamento para mi criterio o concepto es que : a lo largo de cientos y miles de años los seres humanos hemos tergiversado diversos mensajes verdaderos y los hemos amoldado a nuestra necesidad. Es incuestionable que a lo largo de la historia todas las religiones se han bifurcado y dividido en tendencias ajustándose a cada cual. Y no sólo eso, sino que los errores y las barbaridades de todas son ampliamente conocidas.

Dicho esto no entiendo cómo puede uno aferrarse por completo a algo que sabe poseedor de una Verdad a medias. Con todo el Amor del mundo, digo que no comprendo porqué no buscan más allá, liberándose de las cadenas de “lo establecido”, de la corriente. Sólo con abrir los ojos se verían muchas cosas, se contemplarían muchas verdades escondidas antaño cuando nos aferrábamos a lo que otros establecían como verdad.

Aunque suene vanidoso, debo reconocer que me siento por encima de todos los dogmas que tratan de imponer los líderes religiosos. Creo que seguir unas reglas puede servir para despertar ciertas conciencias no demasiado evolucionadas, pero cuando se dan ciertos pasos la religión se queda corta porque no es más que una colección de preceptos humanos. Lo natural es no seguir anquilosado sino prosperar. Hay muchas cosas que no podemos comprender con nuestra mente humana, pero... con cierto esfuerzo y apertura de corazón podemos sentirlas y asimilarlas con ese órgano de sabiduría que reside en nuestro pecho. 

Pero la población de este planeta se divide entre los que piensan que esto no es posible y los que creen que es brujería porque su Fe les dice que ir más allá de lo que le dictan es malo. Pues si pensar y buscar la verdad es malo yo soy un demonio, yo y muchos más que no se atan a leyes incoherentes que caen por su propio peso.

La fe no es creer a pies juntillas cuatro dogmas insostenibles sino no conocer la Verdad con la mente pero percibirla con el corazón. Nuestra vida tiene sentido, lo tiene cada acto, y todo tiene su orden y su organizador. Quizás no abarquemos una realidad tan inmensa, pero... que no hallamos salido al espacio no significa que no podamos cerciorarnos de que la Tierra es redonda.

Por ello pido disculpas a quienes amo y siguen una Fe preestablecida. Yo simplemente he decidido seguir las palabras del mismo Jesús; Buscar la Verdad. No me quedo, soy un impaciente, no puedo aceptar sin entender, de corazón. Por eso soy un alma inquieta. Creo que no me equivoco. Si es así todo no se acabará cuando estire la pata. Nos vemos en otras vidas (cosa que creo a pies juntillas).

Patricio Varsariah.
 

dar gracias conscientemente...

marzo 10, 2018



Aunque se reciba ingratitud de algunas personas y le rompan el corazón, debemos de seguir practicando la magia hermosa de ayudar al prójimo ya que todo parte de aquel mito solidario muy antiguo que dice: “dar con la mano derecha sin que la izquierda se entere”, es decir sin especular.

No hay duda que a veces se trata de algo muy especial a nivel consciente para llevar a cabo nuestra vida cotidiana. Lo malo es que en nuestro interior cuando le han roto el corazón por la ingratitud recibida, hay un ego que se aprovecha de dichas malas experiencias, e intenta hacerlas lo más distintas posibles.

Muchos asociamos dar, con perder, (nada más distinto), puesto que tendemos a creer que algo perdemos para que otros ganen. En otras palabras, nos hacemos pequeños para que otra persona crezca a nuestra costa. ¿Cuántos somos capaces de dar sin esperar nada a cambio? ¿Cuántos son los que han descubierto esa magia hermosa de ayudar a tu prójimo, aunque sea en lo más mínimo, y que a este le provoque un alivio, una sonrisa, una satisfacción; sí, un simple placer por el hecho de hacer un bien a alguien.
            
No hay duda de que se trata de algo muy especial a nivel consciente para llevar a cabo nuestra vida cotidiana. Esa importancia de dar, sin importar a quien ni porque, tiene un sabor y una enorme   satisfacción al mismo tiempo, incluso superior al de los placeres que algunos persiguen a costa de todo, hasta de no importar el método ni la forma de conseguirlo.
           
Cuando damos generosamente y renunciamos a ser retribuidos con otra cosa, un gesto o una palabra, logramos ir más allá de esos miedos que interiormente nos dicen que, con dar vamos a perder. A veces es justo que a través de una palabra dicha de corazón, pueda ser suficiente. Una ayuda precisa a quien lo necesita o un gesto de atención para un momento de desamparo, puede cambiar radicalmente la forma en que uno se siente mal. Piensa siempre que “por el solo hecho de ser como eres, posees todo para lograrlo”.
          
 Pensemos que la mejor manera de recibir es dar. Aunque todavía nos cueste creerlo. Pero eso no quiere decir que no tengamos que someter a ese enemigo que tenemos dentro. Practicando la generosidad, poco a poco nos daremos cuenta de que, en el mismo momento que estamos dando, ya estamos recibiendo el mejor premio. La propia satisfacción que nos invade.
            
Ese acto de dar nos aporta todo tipo de ventajas. Además de mejorar la vida de los otros, nos afecta de un modo profundo con beneficios que van desde la mejoría de nuestra salud, hasta establecer más y mejores contactos con los demás.
            
Si al decir simplemente “gracias” estamos haciendo conciencia de ese hecho, estaremos dándole un factor multiplicador a nuestro crecimiento personal, liberando tal cantidad de energía que no cabrá en nuestro pecho.            

Practiquemos la condición de dar gracias conscientemente, viendo el bien absoluto que recibimos por tal acción. Y cuando des, no lo hagas con miedo en tu fuero interno, sino con el corazón lleno de agradecimiento.  ¡Te sorprenderás como esto funciona!    

Patricio Varsariah
 

hemos olvidado el VIVIR..

marzo 10, 2018



En alguna parte he leído que : “La vida dura tres días y dos ya han pasado”.Es increíble como pasa el tiempo tan deprisa a nuestro alrededor que tan sólo nos damos oportunidad de “sobrevivir”, somos esclavos de la rutina y pasamos cada uno de nuestros días sumergidos en un mar de problemas y de situaciones triviales que pocos momentos libres nos dejan.

He dedicado algunos instantes a recordar cuándo fue la última vez que estando en alguna reunión o simplemente hablado con alguien, haya escuchado algún comentario que dijera algo tan simple, como “ayer vi un hermoso atardecer”, o bien, “vi a un grupo de aves volar hacia el sur”, y aún no puedo, y me hago una pregunta :Vivimos o sobrevivimos...?, piénselo bien y estoy seguro de que estará de acuerdo conmigo en que este tipo de comentarios ya no se escuchan fácilmente.

Alguno pensará en estos momentos que esos son comentarios superficiales y de gente que no tiene nada sobre qué hablar, que mucho mejor sería discutir de temas de actualidad como los son las crisis económicas en el mundo o la falta de valores que vive la sociedad, si bien es cierto que estos son temas de interés para todos ya que los vivimos 24 horas al día, todos los días, también es cierto que en el mundo existen muchas cosas más que valen la pena apreciar y de las que, por decisión propia o de la misma sociedad, nos hemos abstraído.

Vivimos en un mundo en el cual es más importante saber a cuánto cerró la bolsa hoy, que cómo amaneció nuestra madre, o bien, enterarnos sobre todos los detalles del caso de moda a preguntar qué tal estará ese amigo que tenemos tiempo sin ver. Con esto quiero decir que hemos puesto a las personas en un segundo plano, que nos hemos vuelto frívolos y egoístas, que sólo nos importa lo que está en “nuestro” mundo y cualquier situación, persona o cosa que no pertenezca a él, no nos importa.

Hemos olvidado que somos las personas las que movemos al mundo y no al revés, hemos olvidado el VIVIR para pasar tan sólo a sobrevivir en un mundo regido por el caos y la complejidad. Cuantificamos nuestro tiempo en dinero, no nos importa pasar algunas horas extras en nuestro trabajo para ganar una mejor posición en la empresa y sentir que así podemos ganar el mundo, pero nunca nos percatamos de que al hacer eso estamos perdiendo cosas tan grandes como: la infancia de nuestros hijos, la oportunidad de disfrutar a nuestros padres, de construir momentos con nuestra pareja o de visitar algún amigo. Lo más irónico de esto es que estas cosas que alimentan y engrandecen al ser humano son gratuitas y tan sólo nos cuestan un poco de nuestro tiempo.

Mira a tu alrededor y ante tanta grandeza, responde: ¿Piensas seguir sobreviviendo?

Patricio Varsariah.
 

ningún motivo para quejarte

marzo 10, 2018



Hoy quiero escribir sobre una actitud muy humana, incluso es comprensible, pero es agotadora y asfixiante y es quejarse. Con las quejas, se atrae la atención de los demás; se consigue ayuda externa y se justifica el mal comportamiento. Las quejas permiten disfrazar nuestra propia culpa y anestesian nuestra voluntad, lo cual nos ayuda a exigirnos cada vez menos viviendo así de manera cómoda y epidérmica.

Las quejas son uno de los principales obstáculos que impiden al ser humano evolucionar y ser feliz. Imagínate un mundo (o sencillamente, imagínate tu hogar) donde las quejas fueran peticiones y los problemas se convirtieran en desafíos. En ese mundo no existirían frustraciones porque no conseguir algo no sería un fracaso sino un reto para perseverar hasta conseguirlo. 

Cuando te quejas (¡tantas y tantas veces!) de que tus hijos se quejan, ya te estás quejando. Y con tus quejas, reproduces en un círculo vicioso la dinámica de las quejas. ¿Empiezan ellos o tú? ¿Te has parado a pensar cuantiosísimas veces al día te quejas de algo?

Nos quejamos del mal tiempo, de lo caro que está el pescado, de el jefe, de lo que ponen en la tele, de lo mal que funciona el coche, de lo mal que he dormido esa noche, de lo solo que te sientes, de la falta de tiempo. Nos quejas de los hijos porque no estudian, no hacen los deberes, no se limpian los dientes, se olvidan las mochilas, se pelean entre ellos, te faltan al respeto.

No te das cuenta pero, sin ser consciente, nos pasamos el día quejándonos. Es una actitud muy humana, incluso es comprensible, pero es agotadora y asfixiante. Y si hiciéramos un acto de reflexión, nos daríamos cuenta de que en muchas ocasiones, pertenecemos a este grupo. Claro que la vida es difícil pero. ¿qué ganamos con quejarnos?
   
La actitud hacía los problemas debe ser de desafío, de superación y optimismo. Si tenemos un problema, reaccionemos y busquemos una solución. Y si no puedes cambiarlo, acéptalo y que te sirva de lección para el futuro. ¡Deja de quejarte, por favor! Durante el próximo mes, ponte este objetivo: identificar tus quejas para disminuirlas poco a poco. Para ayudarte, lleva una pulsera, un anillo, una moneda en el bolsillo (cualquier pequeño objeto que puedas llevar siempre encima) y, cada vez que te quejes, cámbiatela de lado. Esto te ayudará a estar pendiente de tus palabras y a identificar tus quejas.

Cuantos menos cambios, menos quejas. Y si no podemos dejar de quejarnos, seleccionemos bien las quejas que salen de la boca para que éstas sean las menos posibles y las más importantes. Poco a poco se eliminarán de la vida aquellas quejas inconscientes que agrian el carácter y la de los que están alrededor. Porque, lo quieras o no, una persona que se queja a menudo no es una compañía agradable.
   
 No te quejes que siempre puede ser peor. Algunos de nuestros hijos han crecido con la costumbre de quejarse por todo: de lo que tienen, de lo que no tienen, de sus obligaciones, de la comida o de la ropa. Y se quejan, en muchas ocasiones, porque tienen demasiados privilegios, privilegios que ellos entienden como derechos.Ni siquiera ellos mismos se dan cuenta de que se quejan. Están tan acostumbrados que ya es un hábito inconsciente.

Se quejan porque no piden o solicitan las cosas sino que las exigen, porque primero piensan en ellos y luego en los demás. Y sobre todo porque (lo queramos reconocer o no) no hemos sabido atajar esta conducta desde pequeños y, en muchas ocasiones, hasta las hemos fomentado rodeándolos de demasiadas comodidades materiales y sobreprotección. Ni decir tiene que nuestro propio ejemplo a menudo no es muy enriquecedor en este sentido.
   
¿Qué hacer? Bueno te cuento lo que hacia mi padre, nos daba motivos para quejarnos. Si me quejaba por limpiar mis zapatos, me decía que limpie los de toda la familia. Si me quejaba de que no me gustaba la cena, no me dejaba comer nada (no sufras, tu hijo está muy bien alimentado y no pasará nada si no cena esa noche; la lección merece la pena. Aprendí que las coles de Bruselas o los guisantes pueden convertirse en un gran privilegio).Si me quejaba de que solo me ha puesto medio vaso de limonada, me ordenaba beber la mitad de esa limonada.

Entonces con el tiempo me di cuenta de que antes tenía mucha suerte por tener medio vaso. Ahora solo tenia la mitad de su mitad. De esta manera consiguió dos cosas: que sea consciente de que me estoy quejando (muchas veces ni me daba cuenta ya que formaba parte de mi estilo comunicativo) y de que me percate de que mi queja era gratuita e injustificada y que, de hecho, la situación previa se podía considerar un privilegio.

El secreto para que sea efectivo este consejo es tu actitud. Cuando le corrijas y le des motivos para quejarse, no lo hagas con ironía o a modo de castigo (error: ¡Pues si te quejas por esto, ahora verás!). Ponte serio y, con cariño y decisión, dile cuando se queje: Solo te he pedido que recojas tus platos, algo que es tu obligación y que esperaba cumplieras sin quejas; ahora quiero que recojas los platos del resto de la familia, además de los tuyos, por favor. Quiero que te des cuenta que antes no tenías ningún motivo para quejarte. Ahora sí puedo entender tus quejas.

Feliz fin de semana.

Patricio Varsariah.
 

las incertidumbres de la vida...

marzo 8, 2018



El hombre ordinario está viviendo una vida muy anormal, porque sus valores están invertidos. El dinero es más importante que la meditación; la lógica es más importante que el amor; la mente es más importante que el corazón; el poder sobre otros es más importante que el poder sobre el propio ser. Las cosas mundanas son más importantes que el encontrar los tesoros que la muerte misma no podrá destruir.

El sufrimiento psicológico, y solamente él, puede disolverse. El otro sufrimiento, el dolor físico, es parte de la vida y de la muerte y no hay forma de disolverlo. Pero nunca genera un problema. ¿Se han dado cuenta? El problema existe solamente cuando se piensa en él. Sientes miedo cuando piensas en la vejez. Sin embargo, no vemos a los ancianos temblando de miedo a toda hora. Te llenas de miedo cuando piensas en la enfermedad, pero cuando ésta sucede, ya no hay miedo y el problema desaparece. La enfermedad se acepta como un hecho. El problema verdadero siempre es psicológico. El dolor físico es parte de la vida. Cuando se piensa en él, no es físico en lo absoluto, sino que se ha vuelto psicológico. Cuando piensan en la muerte, sienten miedo, pero cuando ésta se presenta, no hay miedo. El miedo siempre se relaciona con el futuro. El miedo no existe en el presente....

La realidad misma nunca es un problema; son las ideas acerca de la realidad las que crean el problema. Por tanto, lo primero que debemos comprender es que si logramos disolver el problema psicológico, todo el problema desaparecerá y podremos comenzar a vivir el momento.

El sufrimiento psicológico le pertenece al pasado o al futuro, pero nunca al presente. La mente no existe nunca en el presente. En el presente, reside la realidad, no la mente.... De ahí la Pregunta: No creo temerle a la muerte tanto como le temo a la enfermedad, la vejez y el sufrimiento. ¿Cómo puedo vencer el miedo al sufrimiento físico? 

Somos gentes asustadas; queremos asegurarlo todo primero. Cuando más nos aseguramos, más duro y más frío se vuelve el muro de hielo que nos rodea y que encoge todo nuestro ser. Nuestra separación de lo divino se ha producido por un único motivo: porque no somos líquidos, porque nos hemos vuelto sólidos. Ésta es la única causa de la separación: no fluimos, nos hemos quedado como bloques; no somos agua, somos como hielo sólido. Cuando nos volvemos fluidos, ya no existirá la separación; pero sólo nos volvemos fluidos cuando aceptamos ver y vivir la muerte, cuando aceptamos que la muerte existe.

Cuando hemos visto y hemos reconocido que la muerte existe, ¿por qué hemos de tener miedo alguno? Cuando la muerte está allí con seguridad, cuando la ola sabe con seguridad que ha de desaparecer, si la ola ha descubierto que el nacimiento mismo contiene a la muerte, si la ola ha llegado a saber que su desintegración comenzó en el momento mismo en que fue creada, allí termina la cuestión. ¿Por qué convertirse entonces en hielo? Enseguida aceptará ser una ola mientras tenga que serlo, y aceptará ser el mar mientras tenga que serlo. ¡Eso es! ¡Aquí termina la cuestión! En ese instante se acepta todo. En esa aceptación, la ola se convierte en el mar. Entonces desparece toda inquietud por su desaparición, pues la ola sabe que existía antes de su extinción y que seguirá existiendo aun después de desparecer; no como el yo, sino como el mar sin límites.

Siempre recuerda que cuando estés con alguna persona, puede ser la última vez. No la desperdicies en trivialidades, no crees problemillas ni conflictos sin sentido. Cuando viene la muerte no importa nada más. Alguien hace algo, dice algo y tú te enojas: piensa en la muerte. Piensa en esa persona o en ti muriendo; ¿qué importancia tendrá que haya dicho eso? Y tal vez él no lo decía en ese sentido, puede haber sido sólo tu interpretación. El noventa y nueve por ciento de los casos es una interpretación.
     
Recuerda: cuando estés con alguna persona, él o ella no será la persona que conocías, pues todo cambia continua­mente. No puedes bañarte dos veces en el mismo río ni puedes encontrarte dos veces con la misma persona. Puedes ir a ver a tus padres, a tus hermanos, hermanas o amigos, pero habrán cambiado. Nada permanece igual. Tú has cambiado, no vas a ser la misma/o, y no los vas a encontrar iguales. Si recuerdan estas dos cosas, el amor florece entre los dos. Siempre mira a una persona como si fuera la primera vez que la vieras. Siempre mira a una persona como si fuera la última vez que la fueras a ver. Y así es como es. Este pequeño momento de encuentro puede llenarte inmensamente.

Patricio Varsariah.
 

debemos de vivir lo que nos apasiona...

marzo 8, 2018



Cada persona debe de tomar conciencia de que es lo que le hace feliz, que es lo que quiere hacer, que competencias y habilidades ha descubierto en si misma/o y que le hacen sentirse productiva/o consigo misma/o y hacia los demás, donde cree que puede dar lo mejor de si misma, si con eso que desea hacer puede llevarle al estado deseado, es necesario que se reflexione en donde se desea estar en un corto, largo y mediano plazo, en resumen: Considero que las personas debemos de vivir lo que nos apasiona, aquello que eleva nuestras emociones a un momento de plenitud teniendo el saber racional de que al plantearse objetivos, metas y actuar es como se podrá vivir eso que se desea.

¿Qué el mundo es más competitivo? Si, ¿Qué se acortan oportunidades?, Es cuestión de la manera de mirar los sucesos, ¿Qué cada uno somos responsables de nuestro presente y futuro? Ya lo creo, y por ello es que invito a cada uno de nosotros a Dar lo mejor de nosotros en lo que nos apasiona, en ser constantes, en ser perseverantes y no solo en especializarnos en una rama sino en potencializar esas competencias con las que contamos y de ahí tomar el valor para pararnos en el lugar que deseamos y siempre pensando que será posible por que uno es el que abrirá las barreras para hacer que suceda.

VIVE y vive hoy, la vida es mucho para ser insignificante. Sé la mejor versión de ti mismo, comparte esa versión con todo el mundo, que nadie se aleje de tu presencia sin sentirse mejor y más feliz, recuerda que tienes sola una oportunidad de hacer lo que quieres, todos morimos, pero muy pocos vivimos. Deja de usar el hubiera en tu vida,  olvídate de lo que hayas hecho por tus amigos y recuerda, lo que ellos han hecho por ti, no repares en lo que el mundo te debe y mira lo que le debes al mundo. 

No te gusta lo que estas recibiendo, pues fíjate lo que estás dando. Porque todos estamos aquí de paso, para aceptarnos, escribir tu propia historia, para conseguir algo que siempre habías soñado, para ayudar, dar la oportunidad de volver a empezar incluso a quien menos lo espera, para hacer una lista de cosas que quieres cumplir, para cumplirlas, para arriesgarte sabiendo que se puede perder, pero también que se puede ganar, no sé si estamos aquí para ser felices, pero definitivamente estamos aquí para vivir.

La vida es una carrera, de ti depende como quieres vivirla, si en la banca mirando como todos llegan a la meta y levantan la medalla de la vida o corriendo, sudando cada paso, levantándote en cada caída y volviendo a empezar. Nadie dijo que la vida sería fácil, solo prometieron que valdría la pena vivirla. No podrás diseñar tu vida y probablemente no podrás controlar muchas de las cosas que han pasado o pasarán…pero siempre podrás diseñar tu actitud, la forma en que quieres vivir. Solo se vive una vez, pero con una vez es suficiente si se vive bien, deja de guardar las cosas para un momento o persona especial, quizás algún día sea demasiado tarde…la persona, el momento, el lugar especial es HOY y cada día de tu vida.

La madre Teresa de Calcuta decía "Voy a pasar por la vida una sola vez, por eso, cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacerle a algún ser humano, debo hacerla ahora, porque no volveré a pasar por aquí" No esperes a lo que puedes hacer mañana por alguien más, hazlo hoy, ni te imaginas el bien que haces y te haces. Recuerda que: Si no estás dando al mundo lo mejor que tienes ¿Para qué lo estas guardando? No puedes vivir sin iluminar el camino de los demás con la luz que posees.

Hoy tengo la seguridad que en el momento en que se me pida cuentas, nada debo, porque en mi vida he intentado dar ejemplo de amor al prójimo y de disfrutar la vida que tengo. Siempre intento sonreír, me encantaba bailar aunque no se muy bien, canto a solas aunque mi voz no es la más afinada, si algo se me antoja lo hago sin pensarlo, y sobre todo si en mis manos esta ayudar a cualquier persona, lo hago. Creo que si se puede, es más estoy seguro que se puede vivir bien…pero depende de ti.

La vida no consiste en recordar el pasado con nostalgia, ni esperar el futuro con ansiedad… ¡sino en vivir el presente con pasión!

Patricio Varsariah.
 

Es tu naturaleza...

marzo 8, 2018



Pensando en mis pensamientos y en la madrugada de mis insomnios vino a mi mente una reflexión sobre una situación que me parece es muy absurda, y que quizá a diario se escucha en el ambiente del hogar. Se dice los padres se siguen sacrificando por ti; el padre, la madre se sacrifican por ti. Me estoy sacrificando por mis hijos.

Naturalmente se desquitan al decir esto porque mientras la madre se sacrifica por el hijo, ella está destruyendo su propia vida. Ella se desquitará. Lo dirá una y otra vez, lo dejará bien claro una y otra vez: “Me he sacrificado por ti. Conócelo bien, recuérdalo bien, que he sacrificado mi vida, mi juventud, todo, por ti”. 

Ella tratará además de persuadirte: “Haz lo mismo por tus hijos”. Entonces tú te sacrificas por tus hijos y luego les persuades para que hagan lo mismo con sus hijos… En consecuencia nadie vive jamás. Una generación se sacrifica por la otra, y si no te sacrificas, entonces no eres respetado. Nadie te respeta, entonces eres un criminal. Si no te sacrificas por otros, entonces te dicen: “¿Qué estás haciendo? No eres una buena persona, eres inmoral. El sacrificio es bueno. Vivir para uno mismo es egoísmo”. 

Mira simplemente lo que esta gente ha estado diciendo: ser feliz es egoísta, sacrificarse es bueno. Pero al sacrificarte serás infeliz, y una persona infeliz crea infelicidad a su alrededor, y una persona infeliz se desquitará; nunca podrá olvidar, su vida ha sido destruida. Nos dicen que la mujer se tiene que sacrificar por el marido y que el marido se tiene que sacrificar por la mujer ¿Para qué? Ambos se sacrifican, por tanto, ambos pierden vida. 

Yo creo que debemos seguir una vocación pura por uno mismo. Nunca te sacrifiques por nadie. Vive tu vida auténticamente y así nunca tendrás la necesidad de desquitarte ni sentirás rencor alguno contra nadie. Y una persona que no siente rencor contra nadie es una persona amorosa, compasiva, cordial, dadivosa. Y una persona que no siente rencor contra nadie –ni contra sus hijos, ni contra su marido, ni contra su esposa- es tremendamente hermosa. Crea un ambiente de felicidad alrededor de ella. Quienquiera que entre en contacto con ella comparte su felicidad. 

La naturaleza es sabia y nos enseña : mira simplemente a los árboles. No hay un árbol que esté tratando de sacrificarse por otro árbol; consecuentemente, tienen verdor. Si empiezan a sacrificarse, ningún árbol tendrá verdor, ningún árbol florecerá jamás. Mira las estrellas. Se ocupan de sí mismas: brillan para sí mismas, no se sacrifican. De otra manera la existencia se volvería fea y oscura. El ocuparse de uno mismo es natural. Y ese “sí mismo”  del que estoy hablando es tu naturaleza. Escúchala, síguela. Tu naturaleza te está diciendo: “Se feliz”... 

Vive para ti mismo y vivirás para todos los demás, pero éste no es un sacrificio. Vive para ti mismo. Se real, auténticamente dedicado a ti mismo; ese es el proceder de la naturaleza. Cuida de tu felicidad, de tu descanso, de tu vida, y te sorprenderás de que cuando te sientes feliz ayudas a otros a sentirse felices, porque entiendes, poco a poco, que si los otros se sienten felices tú te sentirás más feliz. La felicidad sólo puede existir en un océano de felicidad. No puede existir sola". 

Patricio Varsariah.
 

Mujer de más de 40 años....

marzo 3, 2018



A modo de chiste, se dice que una mujer de 20 años puede ser atractiva, la de 30 puede ser seductora pero solo después de los 40 se puede ser irresistible. Este es el resultado de una mezcla perfecta entre experiencia y juventud.

Las mujeres de los 40 y los 50 son de un momento peculiar, en el que se encuentran entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida, por eso se dan cuenta de que hay que aprovecharla y conciliar sus mundos. Dejan de preocuparse por lo que pasó y por el que pasará para comenzar a disfrutar de lo que está pasando.

A partir de los 40 por fin entendienden  que cada persona que se encuentran tiene un papel. Algunas personas les ponen a prueba, otras les utilizan, no falta quien les aman y les enseñan, pero las personas realmente importantes son las que les sacan lo mejor de ellas. Son y serán personas pocos comunes y extraordinarias las que les recuerdan que todo ha merecido la pena.

Es de mi opinion personal que las mujeres que  tienen cuarenta y pico, son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas y, sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales…Hermosamente reales.

Lamentablemente existen muchas mujeres de más de 40 ya se han visto en situaciones complicadas. Han podido ser renegadas y rechazadas por su sociedad. Han vivido traiciones y desengaños que las han hecho madurar. Han podido sentir en su piel el desgarro de separaciones deshonrosas, de abandonos y de menosprecios.

Están forjadas en el fragor de la batalla y heridas por las flechas más inesperadas. Han cargado sobre sus espaldas gran parte del peso de la vida y, por eso, las mujeres con más de 40 han desarrollado un séptimo sentido que les permite ir más allá, mantenerse serenas y reconciliarse con la vida.

De alguna manera, la mujer demás de 40 ha dado un importante paso en la búsqueda del amor, ahora se ama a sí mismas mucho más que lo que lo hacía un década atrás. Tienen los años que permiten mirar la vida con calma pero con el interés de seguir creciendo.

Ahora es cuando el amor puede ser ardiente o un remanso de paz. Cuando pueden gritar sin miedo sus temores y hacer lo que desean aún temiendo al fracaso. Hoy pueden amarse, aceptarse y abrazarse, porque los años le han convertido en una persona mucho más plena, mucho más personal.

Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte pero de corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas y las desilusiones. Pero, sobre todo, se necesita ser inteligente, porque son tan maduras y tan experimentadas que ya no creen en lo que sienten, sino en lo que estan dispuestas a hacer por ellas. 

Ya no tienen la figura de los 20 años, pues las piedras del camino han moldeado su cuerpo. La mirada es cómplice, pues se ha formado durante años, permitiéndose manejar el arte de amar a sus hijos, a su pareja, a sus familiares y a sus amigos. Acumulando de manera perfecta la experiencia y la juventud, lo que les  hace dominar el arte y el manejo de  su esencia, sumando vida a los años que han disfrutado y que les quedan por disfrutar.

Porque una mujer de más de 40 deja huella por dónde camina, haciéndose dueña de sus pasos. Siente que pisa fuerte, transmite seguridad en sí misma y ha logrado una estabilidad y un equilibrio emocional y personal que hipnotiza.

Feliz fin de semana.

Patricio Varsariah.
 

tres buenas razones para un cambio de actitud.

marzo 3, 2018



La verdad es que vivir es un riesgo. La felicidad es un riesgo. Si no estamos un poco asustados e incómodos a veces, entonces no lo estamos haciendo bien. No debemos preocuparnos por los errores y los fracasos, preocuparse por lo que uno está renunciando cuando ni siquiera lo hemos intentado y preocuparnos por la vida que no estamos viviendo y las oportunidades que esta,os renunciando, eso es simplemente existir en la seguridad de nuestra zona de confort.

Dese permiso para ser una de las personas que sobrevivieron a hacerlo mal, que cometió errores, pero se recuperó de ellos y se convirtió en su ser más fuerte.

Así que en un sentido general, aquí hay tres buenas razones es el momento para que todos nosotros abracemos el cambio y seguir adelante ...

1. Todavía queda mucho por vivir.

Nunca es demasiado tarde para vivir un día que te hace sentir orgulloso. Si no aprende nada de este correo electrónico, aprende esto. Tenemos una sola oportunidad en el presente y podemos hacerlo grande. ¡Hoy es el día! No hay límite de edad en cambiar su curso, e instalarse y estar atascado en una vida que no está bien es un trágico desperdicio.

Honestamente, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien eres capaz de ser. No hay tiempo perfecto - simplemente puede iniciar y detener cuando lo desee. Usted puede cambiar o permanecer igual. Puedes hacer lo mejor o lo peor de hoy. Depende de usted, así que haga lo mejor de él. Haz cosas que te asusten. Siente cosas que nunca has sentido antes. Participe con personas que le ayudan a crecer. Vive una vida de la que te sientes orgulloso. 

2. Aferrarse al viejo dolor es auto-abuso.

Su pasado le ha dado la fuerza y la sabiduría que tiene hoy, así que celebre. No dejes que te persiga. Repetición de una memoria dolorosa una y otra vez en su cabeza es una forma de auto-abuso. Los pensamientos tóxicos crean una vida tóxica. Haz la paz contigo mismo y con tu pasado.

Cuando sanas tus pensamientos, cura la salud de tu felicidad. Ahora es el momento de dejar de centrarse en los viejos problemas y cosas que no quieres en su futuro. Porque cuanto más piensas en ellos, más atraes lo que temes en tus experiencias cotidianas - te conviertes en tu peor enemigo. 

3. El cambio crea un cambio positivo.

Puedes culpar a todos los demás y pensar: "¡Pobre mí! ¿Por qué todas estas cosas malas me siguen pasando? "Pero lo único que todos los escenarios tienen en común es USTED. Y esto es BUENA noticia porque significa que TÚ solo tiene el poder de cambiar las cosas o cambiar la forma en que piensas acerca de las cosas.

Hay algo muy poderoso y liberador acerca de rendirse al cambio y abrazarlo - aquí es donde el crecimiento personal y la evolución residen. 

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, sé que no estás solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y recuperar nuestras vidas. 

Patricio Varsariah.
 

El verdadero valor de cada hora

febrero 28, 2018



Nuestras vidas se miden por el valor que brindamos a los demás. Este valor surge de las cosas que pasamos nuestro tiempo haciendo. Y dado que el tiempo se cuantifica en horas, el valor de nuestras vidas es equivalente a la suma de cada hora que pasamos. Las oportunidades para proporcionar valor están en todas partes. Algunos de ellos son anticipados, mientras que otros nos ciegan a medianoche en un día inactivo. Si nosotros decidimos reconocer y participar en estas oportunidades depende de nosotros.

¿Cómo pasaríamos la última hora de nuestra vida?. Deja que esta pregunta se hunda. Deja que te inspire...Déjate ver cuán valioso es el don de encontrar valor en los gestos amorosos que muestras, las conversaciones genuinas que tienes, las colaboraciones significativas en las que participas y las obras que realizas que traen la paz.

Si necesita un poco de inspiración adicional en la próxima hora, aquí hay algunas estrategias intemporales que yo intento poner en practica y como siempre me gustaría compartir con Ustedes que a su vez puedan compartir este escrito con otras personas que consideres que pueden beneficiarse. 

1.-Construye un puente o dos. - Algunas personas construyen muchas paredes en sus vidas y no tienen suficientes puentes. No seas uno de ellos. Cuando miras a una persona, a cualquier persona, recuerda que todos tienen una historia. Todos han pasado por algo que los ha cambiado y los ha obligado a crecer. Cada cara que pasa en la calle representa una historia tan convincente y complicada como la tuya. No encontramos personas comunes en nuestras vidas. Si les das una oportunidad, todos tienen algo increíble que ofrecer. Toma pequeñas oportunidades en las personas. Deja que cambien tu perspectiva.

2.-Esté presente y escuche atentamente. - Si piensas en las personas que han tenido el mayor efecto positivo en tu vida -las que realmente hicieron la diferencia- probablemente te darás cuenta de que no son ellas o ellos quienes intentaron darte todas las respuestas o resolver todos tus problemas.Son ellos quienes se sentaron en silencio contigo cuando necesitabas un momento para pensar, que te prestó un hombro cuando necesitabas llorar, y que toleraba no tener todas las respuestas, pero de todos modos estaba a tu lado. Sé esta persona para los demás.

3.-Mantén la calma por dentro, incluso cuando los que te rodean estén enojados. - Las personas son mucho más amables cuando son más felices, lo que dice mucho sobre los que no son muy amables. Mantén esto en mente. Y también recuerda a ti mismo que no puedes controlar cómo otras personas reciben tu energía. Todo lo que haces o dices se filtra a través de la lente de lo que sea que esté pasando en ese momento, que no tiene nada que ver contigo. No tomes las cosas personalmente La calma es una superpotencia. Solo sigue haciendo lo tuyo con tanto amor e integridad como sea posible.

4.-Ama exactamente lo que está frente a ti. - Ama lo que haces, hasta que puedas hacer lo que amas. Amor donde estás, hasta que puedas estar donde amas. Y, sobre todo, ama a la gente con la que estás, hasta que puedas estar con las personas que más amas. Menos juicios, menos resistencia, más amor en esta hora y la siguiente. Esa es la forma en que encontramos la felicidad, la oportunidad y la paz, incluso en las situaciones más mundanas.

5.-Sé mucho, mucho más amable de lo necesario. - Pensar amablemente en los demás, hablar amablemente con los demás y hacer cosas amables por los demás. La amabilidad siempre hace la diferencia. Cree los pequeños resultados que otros puedan estar agradecidos al final de su día. Sé una parte más grande de lo que es correcto en este mundo. Y recuerda, la forma en que tratamos a las personas con las que estamos totalmente en desacuerdo es con una libreta de notas sobre lo que hemos aprendido sobre el amor verdadero y la bondad real. 

Esta hora: practiquemos, juntos. Una hora a la vez, una decisión impulsada por el valor a la vez. De eso es de lo que realmente estoy hablando aquí. Solo maximizamos la importancia de nuestras cortas vidas y hacemos una pequeña diferencia en el camino. Por supuesto, hacerlo es a menudo más fácil decirlo que hacerlo. Las distracciones y las contra-racionalidades están en todas partes. Las "razones" para hacer lo contrario de los puntos mencionados son abundantes cuando los estamos buscando. Llenar una hora con las mismas rutinas y respuestas, por ejemplo, siempre parece más cómodo a corto plazo.

Pero, la verdad siempre se levanta al final. Y la verdad es que dentro de veinte años, en realidad no importará lo cómodas que estén nuestras vidas hoy, lo fácil que las tuvimos, o en lo que estábamos "trabajando" cuando realmente nos limitábamos a resistir a las personas. Ser perfectamente en línea y a tiempo cada segundo tampoco importará. Lo que importará es cómo vivimos, cómo amamos y lo que aprendimos en el camino.

Es nuestro momento, ahora mismo.Para llenar una hora con verdadero valor. Infundir en él tanto amor, bondad y compasión como sea posible. Y hacer lo que sabemos en nuestras cabezas y corazones es correcto, en cada paso del camino.

Algunas de las estrategias anteriores (como los números 3 y 5, por ejemplo) posiblemente requieran una disposición para tratar amistosamente con personas que nos gritan, nos interrumpen, hablan sobre cosas notablemente desagradables, y así sucesivamente. Estas personas violan la forma en que pensamos que las personas deberían comportarse, y algunas veces su comportamiento nos ofende profundamente. Pero si dejamos que estas personas nos atrapen, si dejamos que incapaciten nuestras mentes con negatividad, perdemos nuestra capacidad de ver y proporcionar valor.

Entonces, ¿qué podemos hacer si tenemos a alguien como este en nuestras vidas en este momento?. Podemos desafiarnos a nosotros mismos para abrazarlos mentalmente y desearles lo mejor en la próxima hora, pase lo que pase. Esta no es una solución única para todos, pero es un pequeño truco que puede cambiar positivamente la forma en que vemos a la mayoría de las personas que nos ofenden. 

Digamos que alguien acaba de decirnos algo desagradable. ¡Cómo se atreven! ¿Quién creen que son? ¡No tienen consideración por nuestros sentimientos! Pero, por supuesto, con una reacción acalorada como esta, tampoco estamos teniendo en cuenta sus sentimientos: pueden estar sufriendo dentro de formas inimaginables. Al recordar esto, podemos tratar de mostrarles empatía y darnos cuenta de que su comportamiento probablemente se debe a algún tipo de dolor interno. Están siendo desagradables como mecanismo de defensa para su dolor.

Y así, mentalmente, podemos darles un abrazo. Podemos tener compasión por esta persona quebrantada, porque todos hemos sido quebrantados y doloridos en algún momento de nuestras vidas. Somos lo mismo en muchos sentidos. A veces necesitamos un abrazo, algo de compasión extra y un poco de amor inesperado.

Prueba esto. Ve el valor inmediato en su respuesta gentil. Y luego sonríe con serenidad, armado con el conocimiento tranquilizador de que hiciste lo mejor que pudiste, y no dejaste que el comportamiento de otra persona te convirtiera en alguien que no eres.

Patricio Varsariah.

 

La vida se desliza con increíble rapidez...

febrero 26, 2018



Uno de los comentarios más aterradores sobre nuestro actual modo de vida es recordar que la mitad de las camas de nuestros hospitales están ocupadas por pacientes con enfermedades nerviosas y mentales, por pacientes que se han derrumbado bajo la abrumadora carga de los acumulados ayeres y los temidos mañanas. Sin embargo, una gran mayoría de estas personas estarían paseándose hoy por las calles, llevando vidas felices y útiles, con sólo haber escuchado las palabras de mi Maestro Jesús: "No tengáis ansiedad por el mañana "

Usted y yo estamos en este instante en el lugar en que se encuentran dos eternidades: el vasto pasado que ya no volverá y el futuro que avanza hacia la última sílaba del tiempo. No nos es posible vivir en ninguna de estas dos eternidades, ni siquiera durante una fracción de segundo. Pero, por intentar hacerlo, podemos quebrantar nuestros cuerpos y nuestros espíritus. Por tanto, contentémonos con vivir el único tiempo que nos está permitido vivir: desde ahora hasta la hora de acostarnos. 

Todo el mundo puede soportar su carga, por pesada que sea, hasta la noche. Todo el mundo puede realizar su trabajo, por duro que sea, durante un día. Todos pueden vivir suavemente, pacientemente, de modo amable y puro, hasta que el sol se ponga. Y esto es todo lo que la vida realmente significa.Sí, esto es todo lo que la vida exige de nosotros, pero hay personas que llevadas por la desesperación llegan al borde del suicidio— antes de que aprendieran a vivir sólo hasta la hora de acostarse.

He pasado unos días enfermo y hoy en la madrugada de mi insomnio me llego a mi una frase que dice : Cada día es una nueva vida para el hombre sabio. Creo firmemente que no resultaba tan duro vivir un solo día cada vez. Aprendiendo a olvidar los ayeres y a no pensar en los mañanas.Cada mañana: Hoy es una nueva vida. Ahora sé que debo vivir un día cada vez y que cada día es una nueva vida para el hombre sabio. Feliz es sólo el hombre bien templado que de hoy se hace dueño indiscutido, que al mañana increparle puede osado: "extrema tu rigor, que hoy he vivido ". Estas palabras parecen modernas, ¿no es así? Sin embargo, fueron escritas treinta años antes de que naciera Cristo por el poeta romano Horacio.

Una de las cosas más trágicas acerca de la naturaleza humana que yo conozca es la tendencia de todos nosotros a escapar de la vida. Todos soñamos con un mágico jardín de rosas que vemos en el horizonte, en lugar de disfrutar de las rosas que florecen al pie de nuestras ventanas 

Cabe preguntarse: ¿Por qué somos tan necios, tan trá- gicamente necios? ¡Qué extraña es nuestra breve procesión por la vida! Cuando yo era niño decía: Cuando sea un chico grande. Pero ¿qué es eso? El chico grande dice: Cuando sea mayor. Y el mayor dice: Cuando me case. Pero ¿qué es ser casado, en fin de cuentas? El pensamiento cambia a: Cuando pueda retirarme. Y después, cuando llega el retiro, se vuelve la vista hacia el paisaje atravesado; parece correr por él un viento frío. Hay algo que no se ha logrado y que desaparece. La vida, según lo aprendamos demasiado tarde, está en vivir, en el tejido de cada día y cada hora.

La verdad es que nos puede matar las preocupaciones antes de comprender que la vida está "en vivir, en el tejido de cada día y cada hora".Hay días que no podemos dormir ni comer. Es una enfermedad extraña. Las preocupaciones y nada más que las preocupaciones provocan esta enfermedad.

La regla es: 
mermelada mañana y mermelada ayer, pero nunca mermelada hoy. Casi todos nosotros nos lo pasamos preocupándonos por la mermelada de ayer y porla de 
mañana, en vez de untar ahora mismo la mermelada en nuestro pan.

Debo reconocer que mi vida ha estado llena de terribles desdichas, la mayoría de las cuales nunca ocurrieron. Lo mismo que me ha pasado a mí...quizá les ha pasado a  ustedes. Debemos pensar profundamente que este día nunca volverá a amanecer.

La vida se desliza con increíble rapidez. Nos precipitamos a través del espacio a más de treinta kilómetros por segundo. Hoy es nuestra posesión más valiosa. Es lo único de que somos realmente dueños. Les recomiendo recordar  las siguientes palabras del Salmo CXVIII: Este es el día hecho por el Señor; regocijémonos y alegrémonos en él.

HOY pese a que tenemos 7 grados bajo cero de temperatura ¡Mira a este día! Porque es la vida, la mismísima vida de la vida. En su 'breve curso están todas las verdades y realidades de mi existencia: La bendición del desarrollo, la gloria de la acción, el esplendor de las realizaciones... Porque el ayer es sólo un sueño y el mañana sólo una visión, pero el hoy bien vivido hace de todo ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Mira bien, pues, a este día! Tal es la salutación del alba. Por tanto, la primera cosa que se debe saber acerca de la preocupación es ésta: si quiere usted que no entre en su vida, Cierre las puertas de hierro al pasado y al futuro. 

Cuando nos despertamos debemos formularnos estas preguntas:

¿Tiendo a huir de la vida presente con el fin de pre ocuparme por el futuro o añoro algún "mágico jardín de rosas que veo en el horizonte"? ¿Amargo a veces mi presente lamentándome de cosas que sucedieron en el pasado, de cosas que terminaron y no tienen remedio? ¿Me levanto por la mañana dispuesto a "tomar el día", a sacar el máximo provecho de estas veinte cuatro horas?. Lo principal para todos nosotros es no ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está claramente a mano.

Finalmente debemos aprender a manejar la maquinaria que nos permita vivir en compartimientos estancos al día, como el mejor modo de garantizar la seguridad del viaje en la nave de la vida a través del mar del tiempo. Apretad el botón y escuchad, en todos los niveles de nuestra vida, las puertas de hierro que cierran el Pasado, los ayeres muertos. Apretemos en el timón de mando el botón y cerremos, con una cortina metálica, el Futuro, los mañanas que no han nacido. Así quedaremos seguros, seguros por hoy.¡Cerremos el pasado! Dejemos que el pasado entierre a sus muertos. Cerremos los ayeres que han apresurado la marcha de los necios hacia un triste fin.Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer hace vacilar al más vigoroso. Cerremos el futuro tan apretadamente como el pasado.El futuro es hoy. No hay mañana.

El despilfarro de energías, la angustia mental y los desarreglos nerviosos estorban los pasos del hombre que siente ansiedad por el futuro, por que el mejor modo de prepararse para el mañana es concentrarse, con toda la inteligencia, todo el entusiasmo, es hacer soberbiamente hoy el trabajo de hoy, como dice la oración de Cristo: "Danos hoy el pan nuestro de cada día". Recordemos que esta oración pide el pan solamente para hoy. No se queja del pan rancio que comimos ayer y no dice tampoco: " ¡Oh, Dios mío! Ha llovido muy poco últimamente en la zona triguera y podemos tener otra sequía. Si es así, ¿cómo podré obtener mi pan el próximo otoño? O supongamos que pierdo mi empleo...¡Oh, Dios mío! ¿Cómo podré conseguir entonces mi pan cotidiano?" No, esta oración nos enseña a pedir solamente el pan de hoy. El pan de hoy es el único pan que se puede comer.

Con mucho cariño.

Patricio Varsariah.

 

Preparándonos para envejecer....

febrero 19, 2018



A mayor edad, mayores cuidados y más tenemos que preocuparnos por nuestra salud. Sin embargo la manera en la que envejecemos está, en buena parte, en nuestras manos.Por mucho que no queramos cumplir años o que nos preocupemos porque nos han salido las primeras arrugas, el tiempo sigue transcurriendo y a todos nos llega la vejez. Sin embargo, aunque no podamos escoger si envejecer o no, sí hay algo que está en nuestras manos elegir: envejecer saludablemente.

He escuchado muchas veces a gente joven decir: "cuando sea más mayor, ya no me importará cuidarme o verme bien". Es como si la edad se convirtiese en un tirar la toalla para seguir gustándonos al mirarnos en el espejo. Como si cuando nuestra cara se llene de arrugas y la piel se vuelva más fina y manchada con lunares, cuidarse, mimarse e intentar gustarse fuese una pérdida de tiempo.

El motivo por el que, tal vez, los jóvenes tienen el pensamiento que ya he mencionado, es porque asocian la vejez con una etapa de la vida donde las enfermedades, los problemas y toda una serie de dificultades limitan nuestro bienestar. De repente, nos volvemos más lentos y limitados, tenemos que tomar pastillas para el corazón, se nos cae el pelo…(bueno no a mi-por suerte). Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir.

Pensar en que todo lo malo nos aborda, inexorablemente, cuando nos hacemos mayores, limita las posibilidades de disfrute, de vivir esa etapa de manera intensa y de que podamos pensar en que tendremos una buena calidad de vida. Es cierto que, tal vez, la esquizofrenia nos esté esperando. Es natural que nos sintamos solos porque nuestros hijos se van de casa. Sin embargo, podemos hacer cosas, más allá de lamentarnos por nuestra condición.

Podemos envejecer saludablemente siempre y cuando no nos refugiemos en la autocompasión y el victimismo. Llegar a la vejez no implica que la vida se haya acabado, como muchos jóvenes puedan pensar. Existen muchas posibilidades y opciones. Como ejemplo, volver a estudiar, volver a la Universidad, escribir un libro etc... 

Ahora bien, no debemos olvidar que envejecer saludablemente está en nuestras manos y es una opción por la que podemos decantarnos. No hay que procrastinar en este aspecto, aunque nos sintamos bien ahora, aunque no tengamos ninguna enfermedad y problema. Muchas veces nos olvidamos de que, en cuestiones de salud, todo lo que hagamos ahora se proyecta hacia el futuro.

Pero, ¿qué podemos hacer al respecto? 

Para empezar: cuidar lo que comemos y hacer algo de ejercicio, sin olvidar el aspecto mental. Cultivar una mentalidad positiva será indispensable para hacerle frente a toda esa presión que sentimos a medida que cumplimos años. Sin embargo, si somos de los que hasta que nos hacemos mayores descuidamos estos aspectos, también hay solución para ello. Por ejemplo, podemos tomar parte activa en nuestra vida, haciendo ejercicio. Hay muchos programas de ejercicio destinados a personas que ya han alcanzado una edad y que favorecen estados emocionales positivos, pues ayudan a liberar el estrés. 

Asimismo, participar de actividades en grupo nos permitirá conocer a nuevas personas y, por ende, nuevas amistades con quienes quedar, tomar algo y, quién sabe, si estamos solteros, incluso iniciar una bonita relación.

En la actualidad, hay programas en las universidades que permiten a personas estudiar aquello que les gusta y seguir aprendiendo. También, existen centros de día en los que se realizan actividades y donde se fomenta la socialización. Como nos habremos dado cuenta, tenemos muchos menos límites de los que en realidad pensamos y hay realidades que podemos seguir viviendo de manera adaptada por muchos años que tengamos.

Así que, por todo esto, no dejemos para mañana todo lo que podamos hacer hoy para envejecer saludablemente y vivir esa etapa de nuestra vida de una manera feliz, intensa y sin perder las ganas. Envejecer puede hacer a nuestros huesos más frágiles, restarnos agilidad, pero no tiene por qué afectar a nuestra ilusión de levantarnos cada mañana y seguir descubriendo el mundo. 

Patricio Varsariah.

 

La epidemia y la falsa imagen de felicidad.

febrero 18, 2018



En estos dias se habla mucho sobre como las redes sociales ocupan un lugar protagónico en nuestras vidas, es muy sencillo mostrar una imagen que proyecte exactamente lo que queremos, la cual no necesariamente coincide con nuestra realidad.

Si bien es cierto que puede resultar pesado compartir problemas personales a través de nuestras cuentas, a menos que el propósito sea obtener algún tipo de apoyo y se esté usando el poderoso medio de propagación, para generar algún efecto. También lo es el hecho de que muchas cosas, especialmente positivas, que publicamos no están asociadas a lo que fue el momento como tal.

Luego, está resultando más importante para muchos obtener la aprobación de los demás a través de los likes, que hacer que el momento realmente valga la pena y esté sumergido en el ambiente en el cual lo proyectamos.

Las cosas más maravillosas no las podemos captar en una foto, lo que sentimos al abrazar, como late nuestro corazón al estar cerca de alguien, el sabor de una exquisita comida, el frío en el estómago al lanzarnos por una montaña rusa (real o metafórica), el amor que sentimos… Y esto no va en contra de que nos guste o no intentar capturar esos momentos en una foto e incluso compartirla con quienes hacemos vida social real y virtual.

Lo que es prioritario rescatar es que la foto no sea lo importante, que publicarla no sea lo importante, que el momento como tal no quede de lado por darle protagonismo a lo que no debería tenerlo. No debemos convertirnos en una fachada que alimenta una vida virtual falsa con una vida real vacía. Lo que proyectamos debe ser congruente con lo que vivimos. No porque tengamos algún tipo de compromiso de honestidad con nuestros seguidores, sino por lo que implica a nivel psicológico y emocional estar haciendo lo contrario.

Si queremos enfocarlo desde otro punto de vista, más allá con lo que deseemos proyectar, sería prudente elegir qué tan pública o privada queremos que sea nuestra vida. A veces no sabemos qué tanto nos exponemos con una simple foto, con una ubicación, con una etiqueta. A veces pensamos que la mayoría solo ve nuestra vida a través de su móvil por curiosidad o en el mejor de los casos por aprecio. Pero esto no es necesariamente cierto, inclusive los que aparentan alegrarse por nuestra felicidad (sea real o no), pueden sentir envidia, frustración, celos, etc. Y a fin de cuentas esas energías cuentan y a veces influyen.

Adicionalmente debemos protegernos de antisociales, de pedófilos, de estafadores, de secuestradores, de amantes celosos, de ladrones… Y estas cosas a veces muchas veces no las consideramos al momento de postear una foto o describir una maravillosa experiencia.

No perdamos el norte, ¿queremos compartir lo positivo de nuestras vidas, queremos dar mensajes inspiradores, queremos contagiar al mundo de cosas positivas?, ¡está muy bien! Pero si lo queremos es pretender proyectar una vida que no tenemos, generar envidia, generar conflictos, hacer sentir mal a las personas que nos siguen o preocuparlas sin motivos reales, entonces nos debemos una revisión profunda.

La vida es hermosa y podemos cargarnos de momentos maravillosos, independientemente de si son sometidos al gusto de nuestros seguidores. Que tu vida no se convierta en una divertida narración para quien la lee y en una triste historia para quien la interpreta. A fin de cuentas, ¡el único like que debe importante con relación a tu vida es el tuyo!

he dicho...

Patricio Varsariah.
 

Cree un sitio web gratuito con Yola