Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


el término terapeuta está demasiado contaminado...

septiembre 14, 2018



Después de haber pasado unos años de enfermedad, a la que hoy me estoy recuperando muy favorablemente gracias a una fe inquebrantable en la tendencia de mi alma humana a sanar incluso cuando me veía asediado por emociones que consideraba negativas o dolorosas, me permito compartir con vosotros estas reflexiones.

A consecuencia de esos años, siempre me ha resultado curioso el mundillo de la gente que dicen poder ayudarte, ¡e incluso curarte!. La triste realidad es que los médicos mueren de las mismas enfermedades que matan a sus pacientes, y a la misma edad promedio. Los cardiólogos mueren de cardiopatías y los oncólogos de cáncer, igualito que todo hijo de vecino. 

¿Qué demonios nos están vendiendo entonces?

Pues paliativos, y algunos buenos médicos así lo confiesan. 

Nos aplican algunos protocolos y algunas sustancias que merman las molestias, lo cual es de agradecer. Pero no curan nada. El cuerpo dispone de un mecanismo para recuperar el equilibrio, y ese mecanismo se llama enfermedad. Así que no tiene ningún sentido eliminar ese esfuerzo corporal con algún remedio. Hablo por supuesto de dolencias agudas, no de enfermedades crónicas irreversibles.

Algunos terapeutas emocionales (y los espirituales también) hacen algo parecido. Escuchan, y luego proponen "técnicas para estar mejor". El mayor alivio, sin embargo, se produce en mi opinión por la escucha, más que por las técnicas. La mayoría de conflictos emocionales agudos son intentos de la propia mente de recuperar su equilibrio, y carece de sentido tratar de eliminar demasiado rápidamente la angustia que producen.

Así que, al igual que en gran parte de las afecciones corporales normales, el sistema emocional-mental también recupera su equilibrio a través de un trabajo que se manifiesta como miedo, confusión, odio, rencor o tristeza. Y todo eso puede suprimirse por la fuerza bruta, al estilo de la medicina clásica, o bien se puede permitir que fluya y se exprese.

Un buen terapeuta es quizás alguien que básicamente está en permanente contacto con su interior, en el sentido de que se conoce lo suficiente como para no ceder a la tentación de huir cuando aparece el dolor psíquico. Sabe que su alma no sólo no se verá afectada por esos síntomas sino que incluso saldrá mejorada, con una sensación similar a la del resurgir de una gripe, por ejemplo. Uno está entonces más sensible, más equilibrado, más entero.

El buen terapeuta entonces poco podrá hacer excepto escuchar y sentir el dolor del paciente. Y para hacer eso hay que ser primero una persona. Una persona entera, que no huye, un ser humano con la sensibilidad despierta, con una fe inquebrantable en la tendencia del alma humana a sanar incluso cuando se ve asediada por emociones que considera negativas o dolorosas.

Pero entonces quizás el término terapeuta está demasiado contaminado, como lo están las palabras amor, Dios, espiritualidad o conciencia. Porque, ¿acaso no es todo eso lo mismo? Una conciencia profunda es amor, lo cual es verdadera espiritualidad, lo cual es lo que define a una persona sabia, y sólo una persona sabia podría ser terapeuta.

Salud,paz y amor.

Patricio Varsariah.
 

La tolerancia.

septiembre 14, 2018



Si bien es cierto que hay muchas virtudes que nos ayudan a mantener relaciones interpersonales saludables, como la paciencia, la empatía, la compasión y la tolerancia, también lo es el hecho de que las personas suelen establecer sus límites en función de lo que se les permite.

Muchas veces por ser comprensivos, por colocarnos en el lugar de los demás y desde el ánimo de preservar nuestras relaciones podemos tolerar e inclusive perdonar acciones que no coinciden con lo que a nosotros nos gustaría recibir. Por lo que lo más conveniente resulta dar a conocer lo que estamos dispuestos o no a recibir.

Cuidado con lo que toleras, tú le enseñas a los demás cómo tratarte.

Ciertamente lo lógico es recibir lo que damos a los demás, pero lo lógico a veces no coincide con la realidad y aun tratando a los demás desde el respeto, desde el cariño y en pro de sumar acciones a nuestras relaciones, recibimos de ellos acciones que reflejan lo contrario y que nos incomodan o hieren de alguna manera.

Aun cuando solo nosotros decidimos si las acciones de los demás nos afectan o no, de seguro nos facilitaremos la vida mostrando nuestros límites. Evitemos tomarnos las cosas de manera personal, la mayoría de las heridas que son producto de lo que nos hace otra persona no tuvieron la intención de hacerlo, eso no disminuye el dolor generado, pero podemos evitar incrementarlo a través de rencores y resentimientos a cuestas.

Recordemos que todos estamos acá haciendo lo mejor que podemos con los recursos que tenemos, que todos de una manera u otra, estamos apostando por nuestra propia felicidad, aunque a veces lo hagamos a través de caminos muy escabrosos y otras veces lastimando de alguna manera u otra a quienes nos aprecian.

Permite que cada quien sea como quiere ser, ésa es la única manera que sabe, si no te resulta posible resistirlo, procura alejarte o seguramente saldrás lastimada/o. Nadie va a cambiar porque alguien se lo pida, menos aún porque se lo exija, los cambios vienen de cada quien, de determinar que algo no  está bien, de reconocer que se puede dar más, de entender que hay mejores maneras de obtener un resultado y de querer hacer una mejor versión o al menos una modificada de ellos mismos.

Por eso dentro de lo que representa el respeto, debemos respetar las maneras de los demás, pero evidentemente preservando nuestro bienestar y tomando las medidas necesarias para procurar que lo que recibamos esté en armonía con lo que queremos, que normalmente no difiere mucho de lo que nos damos a nosotros mismos.

Saludos.

Patricio Varsariah.


 

Nunca estamos contentos y siempre necesitamos más.

septiembre 14, 2018



Hoy escribo sobre la enfermedad de nuestro siglo, que es creer que necesitamos más y más para ser felices. 

La necesidad que es propias de todo organismo vivo, consiste en una sensación provocada por la idea de que nos falta algo ya sea a nivel material, orgánico o sentimental. Se trata de unos de los componentes fundamentales de la vida, no sólo de los humanos, sino de las demás especies. No nos percatamos de que la capacidad de las personas más fuertes interiormente es la de tener bastante con lo que la vida nos trae y nos quita, y en eso reside a veces la clave de la felicidad.
            
A veces cuando me refiero a necesidad emocional me refiero a aquellas cosas que una persona considera que le son vitales para sentirse a gusto consigo mismo y con su entorno; estas necesidades varían con la edad y con las características propias de cada uno, y en muchos casos suelen responder a ciertos trastornos emocionales.
            
En estos casos podríamos preguntarnos: 

¿por qué como sociedad no podemos curarnos de la esa enfermedad emocional? 

Sólo decir que la misma sociedad, con sus valores equivocados a veces, es la que produce el malestar emocional. La gente no se da cuenta, pero la presión que nos imponemos todos, a veces es bestial. Queremos tener todas las cualidades; ser guapos, inteligentes, cultos, ordenados, eficientes tener muchos amigos… y en muchos casos, si no se cumplen una sola cosa ¡nos ponemos a temblar!
            
Siempre estamos necesitados de algo. Cuando nadie nos ofrece el hombro, nuestra cabeza busca otra salida; la aprobación, y en esos casos deseamos encontrar desesperadamente que alguien nos diga algún cumplido, o quizás aquello que deseamos que nos digan. Pero no sirve cualquier persona, debe ser alguien a quien consideremos superior o al menos igual a ti, alguien a quien admires y nos considere en una escala superior a nuestro parecer.
            
El hecho de llegar a comprender de lo que tenemos es lo suficiente, es como una capacidad que poseen las personas fuertes. Interiormente tenemos bastante con  lo que la vida nos trae y nos quita. Podríamos decir, que en la renuncia está la fortaleza. En cambio, la enfermedad de nuestro siglo en la continua necesidad, creyendo que necesitamos más y más para ser feliz. 

A pesar de ello siempre estamos esperando algo que necesitamos. Pero conforme pasa el tiempo, las exigencias para que se cumplan esas funciones van en aumento hasta que nos volvemos adictos a todas las necesidades sociales. Llegamos a perder los límites, de los cuales no debemos pasar y nos volvemos propensos a cometer todos aquellos actos que en un principio creemos que nos son indispensables para vivir.
            
Así nos pasamos la mayor parte de nuestra vida, buscando la felicidad en los lugares equivocados, sin pensar que aquello que necesitamos para hacernos felices, es posible que la encontremos en los lugares más sencillos. Pensemos siempre que Dios nos puso la felicidad en lugares cercanos, pero quizás no nos demos cuenta. Nunca estamos contentos y siempre necesitamos más. El no admitir que lo que tenemos es justamente lo que necesitamos, es la causa de nuestros sufrimientos.
             
Cuando queremos cosas que no tenemos y no podemos conseguirlas, no aceptamos las situaciones difíciles presentes, no valoramos lo que tenemos y nos quejamos continuamente, llegando el momento en que la vida nos lo quite y sufrimos más por tener eso que no nos agrada tener. Entonces es el momento en que perdemos hasta lo que necesitamos. 

Vivimos en una época en la cual las cosas innecesarias son nuestra única necesidad.
      
Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Poniendo cáncer dormir.

septiembre 13, 2018

  1. Estos escritos tienen como propósito de informar y compartir y 
  2. ante cualquier duda consulta a tu médico especialista 
  3. ellos son autoridad en la materia.

  4. Publicado en :Medical News Today

¿Funcionaría se ponemos a "dormir" a las células cancerígenas? Aparentemente, según los investigadores de Australia, quienes desarrollaron una nueva clase de compuestos que parecen bloquear la actividad de las células cancerosas.

Célula cancerosa
¿Podríamos poner a las células cancerosas a dormir de forma permanente?
La autora del estudio Anne Voss, del Instituto Walter and Eliza Hall en Parkville, Australia, explicó cómo los compuestos inhiben KAT6A y KAT6B, que son dos proteínas asociadas con ciertos cánceres.

"En lugar de causar daño al ADN potencialmente peligroso", dice, "como lo hacen la quimioterapia y la radioterapia, esta nueva clase de medicamentos contra el cáncer simplemente pone a las células cancerosas en un sueño permanente".

"Esta nueva clase de compuestos detiene la división de las células cancerosas al desactivar su capacidad de 'activar' el inicio del ciclo celular. El término técnico es la senescencia celular".

"Las células no están muertas, pero ya no pueden dividirse y proliferar. Sin esta capacidad, las células cancerosas se detienen en seco".

Anne Voss
Ella continúa, "Todavía hay mucho trabajo por hacer para llegar a un punto donde esta clase de medicamentos pueda ser investigada en pacientes con cáncer humano. Sin embargo, nuestro descubrimiento sugiere que estos medicamentos podrían ser particularmente efectivos como un tipo de terapia de consolidación que retrasa o previene la recaída después del tratamiento inicial ".

¿Qué son Sprouty 1 y 2?
Además de encontrar maneras de explotar las debilidades del cáncer a nivel celular, algunos estudios sobre el cáncer que informamos en este mes han analizado cómo los mecanismos naturales de defensa del cuerpo podrían prepararse para luchar mejor contra el cáncer.

Un estudio, por ejemplo, descubrió que las células inmunitarias son más efectivas para atacar las células cancerosas si se eliminan dos moléculas clave deliciosamente llamadas llamadas Sprouty (Spry) 1 y Spry 2.

La eliminación de los genes responsables de estas moléculas mejoró la capacidad de supervivencia de las células T CD8, que son un potente arma del sistema inmune para tratar virus y bacterias.

Patricio Varsariah.
 

El efecto sanador de repetirme mentalmente ...

septiembre 13, 2018



Hace unos años cuando me diagnosticaron cáncer de mamas,fue una noticia inesperada que tenia que afrontarle y fue mas traumática al saber que en el hombre aparece una vez en diez mil personas o mas, esta situación no puedo negarles que me disgusto mucho y pensé como podía ayudar a mi organismo en la búsqueda del equilibrio cuando las células crecen descontroladamente sobrepasando a las células normales, lo cual dificulta que el cuerpo funcione de la manera que debería...?

La primera vez que uno dice en voz alta ‘tengo cáncer’ es la más difícil. A medida que lo va diciendo más, es más fácil asimilar y decir estas palabras. Mientras más hablaba acerca de mi cáncer de mamas, se me hacía más fácil aceptar por lo que estaba pasando. 

Para muchas personas, el cáncer puede tratarse muy eficazmente; de hecho, ahora más que nunca hay un mayor número de personas que tienen una vida plena después de haber recibido su tratamiento contra el cáncer.

La gente a menudo se pregunta: “¿Qué hice mal?” o “¿Por qué a mí?”. Los médicos no pueden determinar con certeza las causas del cáncer. Cuando los médicos no pueden ofrecer una razón sobre la enfermedad, muchas personas generan sus propias ideas sobre qué pudo haberla generado.

Algunas personas consideran que es un castigo por algo que hicieron o que no hicieron en el pasado. La mayoría se pregunta si algo de lo que hicieron es consecuencia directa de su enfermedad. Estos pensamientos y creencias son comunes entre las personas con cáncer. Es necesario que sepan que el cáncer no es un castigo a sus acciones pasadas. Trate de no culparse ni obsesionarse en buscar maneras que de alguna forma podrían haber prevenido el cáncer. El cáncer no es su culpa, y casi nunca se puede saber qué lo causó. 

A continuación me gustaría compartir la forma como trate esta enfermedad desde mi perspectiva personal y mental que aporto creo Yo,  un 85% o mas a la eficacia del tratamiento convencional.

Puse a trabajar a mi mente a través de una forma sencilla y practica que consistía en repetirme mentalmente “Lo siento, te amo” de esta manera quería dirigirme a la Divinidad al Universo (a Dios, si nos resulta un concepto más familiar), y le estaba expresando que lamentaba haber utilizado mi infinito poder creador para atraer a mi vida una situación desagradable. Y le estabas manifestando mi gratitud por sanar la parte de mi mente que atrajo esa situación.

Luego, a medida que mi mente es sanada, la realidad que experimentaba, que no es más que una proyección de nuestra mente, también cambiaba.

Quisiera señalar que para mi, este ejercicio que me parece muy importante. Se trata de la coincidencia entre mi simple técnica y otras técnicas o filosofías aparentemente muy diferentes entre sí, como la ley de atracción, la meditación, el pensamiento positivo, la oración, el perdón. Una coincidencia entre todas ellas es que proponen cuidar amorosamente del momento presente, que es el instante donde estamos creando permanentemente nuestra realidad… y donde también creamos los problemas a los que luego les queremos aplicar. 

Todas estas técnicas intentan sacar nuestra mente del estado tan habitual de estar “rumiando” pensamientos negativos. Cada una lo logra de una manera diferente. 

Los ejercicios relacionados con la ley de atracción (la visualización creativa, por ejemplo), nos hacen cambiar los pensamientos de escasez por las emociones placenteras que sentiríamos si nuestros deseos ya se hubieran cumplido. La atención plena interrumpe radicalmente la actividad de nuestra mente, así ya no podemos tener pensamientos negativos. 

El perdón pone fin a emociones como el rencor o los resentimientos. 

El desarrollo de la autoestima,  nos reconcilia con nosotros mismos y, a partir de ahí, con las personas y circunstancias que nos rodean. Y de una manera parecida funcionan la meditación, el pensamiento positivo, la oración, etc.

El efecto sanador de repetirme mentalmente “Lo siento, te amo”, es la consecuencia de cambiar nuestras emociones frente a problemas o situaciones “desagradables” y además nos saca de la posición de criticar y resistir y nos coloca en un estado de amorosa comprensión y aceptación… siempre que no apliquemos la técnica de manera mecánica ya que las repeticiones mecánicas por sí solos no producen ningún cambio.

Practicar el efecto sanador de repetirme mentalmente “Lo siento, te amo” con el mismo humor de siempre, sin un cambio real y profundo de nuestras emociones, no producirá cambios positivos y duraderos en nuestras vidas.

El momento presente es ese instante mágico en el que creamos la realidad… y la realidad que creamos es un fiel reflejo de nuestras emociones más frecuentes. Entonces, cada vez que algo nos preocupe o nos haga enojar… apurémonos a decir (¡y a sentir!) “Lo siento, te amo” para cambiar esas emociones por otras más positivas que nos permitirán atraer bienestar y abundancia a nuestras vidas.

No podemos olvidar que somos ciento por ciento responsables de todas nuestras experiencias.

Nuestro estado de ánimo no puede depender de una noticia, una nube o una persona, porque entonces ya no es nuestro. Somos responsables en un ciento por ciento de todas nuestras experiencias, todo lo que pensamos va creando nuestro futuro. 

Sin embargo, esta afirmación tan importante no puede ser demostrada. Cada uno de nosotros debe llegar por sí mismo a esta certeza. Creo que los años transcurridos (y una importante cantidad de fracasos acumulados) ayudan a convencerse, a llegar a esta conclusión imprescindible para luego ser coherentes al aplicar el efecto sanador. 

Si no nos sentimos ciento por ciento responsables de cada cosa que nos pasa no seremos perseverantes ni auténticos al practicar, y esto provocará que los resultados no sean los esperados.

Cuando tratamos de hacer cambios importantes en nuestras vidas, suelen manifestarse todo tipo de resistencias. Ponernos en movimiento, entonces, revela esas invisibles cadenas que siempre nos atan, y de las que tal vez nada sabíamos.

Quien no se mueve no siente sus cadenas. Y como es nuestro destino evolucionar y liberarnos, todas las fuerzas del Universo están de nuestro lado y sólo aguardan nuestra decisión para venir en nuestra ayuda. Con sólo ser constantes ya tendríamos la batalla ganada.

Pero tenemos que ser constantes y para ello debemos desarrollar nuestra perseverancia, siendo tolerantes con nosotros mismos. Antes de empezar a fijarnos metas, lo mejor es haber desarrollado una actitud de amorosa tolerancia con los propios errores. Nada peor para comenzar cualquier actividad que saber que nos espera una cruel autocrítica ante el primer error.

Es importante desarrollar vínculos positivos, tratar de vincularse con otras personas que estén intentando llevar a cabo los mismos cambios. Estas relaciones refuerzan nuestro compromiso.

Y por supuesto es importante para desarrollar nuestra perseverancia el ser
optimistas. Aprender a confiar en que las cosas se pondrán más fáciles. En la medida en que vayamos cumpliendo metas simples, iremos fortaleciendo nuestra voluntad y determinación de manera que cada vez las cosas serán un poco más fáciles.

Ser realistas al fijarnos metas ayuda mucho y por supuesto no podemos pretender alcanzar objetivos fuera de nuestras posibilidades o en tiempos imposibles. Es cierto que cada logro nos fortalece, pero también es cierto que cada fracaso nos debilita.

Finalmente pedir en una oración salida desde tu corazón tener la voluntad, la constancia y la motivación para alcanzar nuestras metas. Somos parte de un Poder Superior al que siempre podemos recurrir cuando sentimos que con nuestro esfuerzo individual no alcanza. ¡Pidamos y se nos dará!

Saludos.

Patricio Varsariah.
13-Sep-18 8:56:57 AM
 

“arreglar” cada instante...

septiembre 12, 2018



El otro día tuve la oportunidad de ver la película "El efecto mariposa" que se basa en la antigua historia de alguien que consigue viajar al pasado y trata de corregirlo. Pero no puede prever la compleja serie de eventos que desencadena con cada nuevo intento. Así, cada vez que regresa al presente se encuentra con inesperadas novedades.

La idea es bien simple: hechos que parecen irrelevantes pueden tener consecuencias inesperadas. Y como esas consecuencias seguramente dispararán nuevas cadenas de eventos, a medida que el tiempo transcurre la influencia de aquel hecho inicial se amplifica, se multiplica, puede literalmente cambiarnos la vida.

No podemos olvidad que también nosotros viajamos en el tiempo, claro que sólo hacia adelante y apenas un segundo a la vez. Pero esto nos permite mirar hacia atrás y analizar cómo fue que creamos este presente en el que vivimos ahora.
Y si sacamos las conclusiones correctas, esa información podría servirnos para sembrar hoy las semillas de un futuro mejor.

Si miramos a nuestro alrededor seguramente encontraremos circunstancias de nuestra realidad que podrían ser mejores en algún aspecto. Claro que ya nada podemos hacer con las decisiones que tomamos en el pasado y que nos trajeron hasta aquí, pero tal vez haya alguna idea que nos ayude a actuar ahora, en nuestro presente, para crear el futuro que anhelamos.

Como propone el efecto mariposa (es decir, la teoría del caos), es prácticamente imposible prever todas las consecuencias de un determinado hecho inicial. La realidad en la que vivimos es tan compleja, involucra tantas variables, circunstancias y personas, que no podemos predecir cómo se sucederán los acontecimientos. Tal vez actuemos con una intención muy clara, pero no podemos conocer de antemano el resultado de nuestras acciones.

Propio es del hombre hacer planes, pero la última palabra es de Dios.
Proverbios 16, 1

Dicho de otra manera: El hombre propone y Dios dispone.

Pero claro que esta incertidumbre no nos impide actuar. Una buena guía es hacerlo siempre de acuerdo a nuestra más íntima convicción. Cuando hacemos algo convencidos de que es lo correcto, cuando se trata de un impulso que surge desde lo más profundo de nuestro ser, lo más probable es que el resultado sea positivo para nosotros y para las personas que nos rodean. Y si las cosas no salen como esperábamos, al menos no tendremos nada que reprocharnos.

Pero hay una estrategia todavía más efectiva para crear un futuro mejor. Algo que podemos intentar en cualquier momento del día…

El ego siempre está emitiendo juicios, normalmente negativos. En cualquier momento podemos verificar esto con sólo preguntarnos cómo nos sentimos. La respuesta del ego normalmente será señalarnos aquello que está mal, que nos falta, que debería cambiar para ajustarse a sus caprichos.

Mientras termino de escribir este escrito, por ejemplo, la vocecita de mi ego me recuerda que debería haberlo publicado la semana pasada, y me hace repasar con culpa todas las actividades con las que me distraje y que provocaron el retraso.

Cualquier persona que sea observadora y objetiva, podrá comprobar que la misma situación se repite todo el tiempo. El ego nos hace, siempre y a todos, el mismo tipo de comentarios: que ganamos poco, que los políticos son corruptos, que tenemos sobrepeso, que la situación económica empeora… En manos del ego cualquier tema es adecuado para generarnos alguna emoción negativa. Puede hablarnos del mal tiempo, de los problemas del trabajo o de los conflictos en la familia, pero siempre encontrará la manera de señalarnos algo que nos disgusta.

Lo que podemos hacer en cualquier momento es despertar de ese encantamiento en el que nos mantiene el ego a lo largo del día. Podemos elevar por unos instantes nuestro nivel de consciencia, observar nuestro estado de ánimo, identificar la emoción negativa con la que estamos enredados y simplemente “desactivarla”. 

Si a mi ego le parece que cometí una falta porque no publiqué este escrito la semana pasada, es sólo porque él me fija unas metas arbitrarias que normalmente no puedo cumplir. Y si lo hubiera publicado a tiempo, seguramente habría encontrado otros errores para señalarme.

De acuerdo al efecto mariposa, cualquier cosa que hagamos podría tener inesperadas consecuencias en nuestras experiencias futuras. Y de acuerdo a la ley de atracción, si actuamos mientras experimentamos emociones negativas estaremos atrayendo todo tipo de problemas.

El ejercicio, entonces, consiste en “arreglar” cada instante, aceptarlo tal como se nos presenta, perdonar lo que sentimos que tiene de malo.

No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices 

Si estamos preocupados, tendremos que aprender a confiar en que las cosas saldrán bien. Si nos sentimos tensos, nos hará bien relajarnos. Si estamos ansiosos, podremos serenarnos. Si nos sentimos solos, intentemos disfrutar de la tranquilidad que nos rodea. Si estamos cansados, nos convendrá hacer una pausa, tomarnos un café o dormir una siesta. Y si estamos aburridos, podríamos ver una buena película… tal vez “El efecto Mariposa”.

El leve aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo.

Un cordial saludo.

Patricio Varsariah.
 

artífices de nuestra realidad

septiembre 12, 2018



Cuando yo era muy joven, busca siempre gratificaciones inmediatas porque carecia de paciencia a corto plazo. Sin embargo, cuando los años pasan y nos volvemos mas maduros, en lo que se refiere a la proyección de futuro y consecución de metas, “la necesidad de inmediatez” no es tan intensa. Somos capaces de esperar largos periodos hasta que llegue nuestro momento.

En ocasiones, la ansiedad por esperar mucho por algo, trae como consecuencia la desilusión de que ese algo sea algo que no esperábamos. A menudo nos dicen aquello de que esperar siempre vale la pena, que hay que tener paciencia porque las cosas siempre acaban llegando.

He aprendido a travez del tiempo que nuestra vida, si Tu lo quires, empezará a cambiar en el momento en que dejes de esperar y ajustes tus expectativas a la realidad. Debemos ser agentes activos de nuestro presente, creadores de nuevos pensamientos y emociones que den aliento a acciones mas novedosas.

Hay muchas personas quien hace de su propia existencia una antesala eterna donde todo se sueña pero donde nunca llega nada. En cambio, otras personas, experimentan una retroalimentación muy negativa ante estos estados de aplazamiento de la recompensa o ese objetivo vital.

Queda claro que no todos afrontamos de igual modo estas situaciones de espera: unos se desesperan y otros se acomodan. En este segundo caso estaría ese concepto al que muchos suelen definir como “un mal moderno”: a esta situacion le han puesto un nombre:"procastinación" significa que es el acto de postergar de forma sistemática aquellas tareas que deberíamos hacer.

Es un fenómeno social y psicológico que no siempre tiene que ver con la simple pereza, va más allá de esta idea y es también el hábito de retrasar o aplazar actividades o proyectos esperando que el futuro las resuelva.

El “procrastinador” suele sobrestimar el tiempo que le queda para realizar una tarea o un proyecto. Piensa que es mejor esperar al momento adecuado, que por su puesto, nunca es el “aquí y ahora”. Hay que tener en cuenta que la procrastinación también se da en esas personas muy activas que disfrutan gestando ideas, pero que nunca las llevan a cabo porque al momento, han cambiado de opinión y tienen otro objetivo en mente.

Las cosas nunca llegan por si solas, es posible que el destino nos traiga la suerte en un momento dado, pero esto no es muy frecuente. El futuro no resuelve las cosas si nosotros no propiciamos antes el movimiento, la acción y el propio deseo de cambio está en nuestra mente. 

Deja de esperar y tu realidad será distinta. Se vive mejor sin esperar nada de nadie y esperándolo todo de nosotros mismos.

Hay que aprender a dejar de vivir en “modo de espera”: debemos ser artífices de nuestra realidad. A pesar de que "dicen"  que todo llega para el que sabe esperar, en realidad, vivir en “modo de espera” nos puede hacer caer en un estado de frustración e indefensión muy desesperante. Es muy peligroso llegar a postergar las cosas o limitarnos a esperar a que el propio futuro nos traiga, por sí mismo, nuestros objetivos,debemos ser agentes activos de nuestra realidad.

Dejemos de centrar nuestras expectativas solo en el mañana: con esto no quiero decir que no debamos tener en cuenta el futuro, pero para que el devenir que soñamos sea factible es necesario actuar en el aquí y ahora.

Dejemos de esperar tantas cosas de los demás: focalizar altas expectativas en quienes nos rodean nos trae sufrimiento. Esperemos resultados de nosotros mismos, tomemos una actitud realista sobre lo que nos envuelve y permítamons ser receptivos en lugar de exigentes con quienes nos rodean.

No existe una vida perfecta, pero sí un estado en el que podamos ser feliz. 

Con esta idea se resume una vez más el peligro de establecernos altas expectativas. La perfección no existe, pero sí ese equilibrio maravilloso en el que ser tú mismo y sentirte orgulloso de lo que tienes.

Entrenemos nuestra capacidad de actuar y decidir sin miedo. Ser protagonistas de nuestra historia nos obliga a ser agentes activos de continuas transformaciones que debemos llevar a cabo sin temor.

En ocasiones nos pasamos el tiempo soñando con un futuro que cuando llega, no nos trae nada nuevo. Entonces volvemos a esperar, a proyectar. En lugar de frustrarnos, deberíamos ser capaces de iniciar el cambio, diseñar un plan, salir de la zona de confort, tocar la luna con la yema de nuestros dedos siempre que nos sea posible… 

En definitiva, deberíamos ser capaces de apuntar alto.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

peregrinamos por la vida sin descanso…

septiembre 4, 2018




Muchas veces necesitamos tener osadía para aventurarnos en nuevos proyectos, no importa cuan difíciles parezcan, confiando que de alguna manera lograremos suplir nuestras deficiencias, necesidades y carencias. Necesitamos ser fuertes para atrevernos a descubrir lo desconocido, así como tener valentía para vivir de acuerdo a nuestros sentimientos, creencias y sueños.

Si nos detenemos a analizarlo, nos daremos cuenta que nunca encontramos un “sitio” definitivo.Como seres humanos estamos siempre buscando la manera de encontrar nuestro “lugar” en la vida. Se suele decir que la vida es corta, que somos aves de paso y que peregrinamos por la vida sin descanso… A veces caminamos seguros, otras nos tambaleamos… pero cada paso que damos tiene guardada una nueva enseñanza para nosotros. 
 
No encontramos el lugar que nos corresponde,no en el sentido físico (como una casa, ciudad o país) sino en el sentido emocional, algo en lo que nos sintamos plenos y realizados como personas como seres. Debemos admitir que nunca estaremos completamente satisfechos con hasta dónde hemos llegado, porque siempre habrá un sueño que cumplir, anhelos y deseos que alcanzar. 

Nos desplazamos por la vida en búsqueda de algo, a veces intentando dejar algo atrás, otras veces simplemente intentando progresar pese a los obstáculos que encontramos en el camino de nuestra vida. Pese a todo, nunca nos detenemos, o al menos no debiéramos, porque eso sería como estancarnos. En nuestro peregrinar por la vida, muchas veces nos adentramos en laberintos que nos traen recuerdos y hacen que los fantasmas congelados del pasado se agolpen.

Es necesario alcanzar el silencio, aquel lugar donde no podemos mentir, allí donde podemos quitar el antifaz de lo que muchas veces hemos ocultado, temiendo volver a sufrir. 

Después de todo, el peregrinaje hacia nuestro interior es el más intenso de todos nuestros viajes, puede incluso ser el más despiadado, porque es donde podemos ver nuestro propio rostro, un rostro que muchas veces puede parecernos el de un desconocido. Pero seguimos surcado por los sufrimientos y las angustias que hemos superado, de los que hemos trascendido. Entramos al cementerio de nuestros recuerdos y nos damos cuenta que los que creíamos muertos están allí, listos para despertarse. 

La conciencia juega con la memoria y los recuerdos pueden ser seleccionados, a capricho podemos seleccionar los buenos recuerdos y desechar los malos, y construir o reconstruir los “depósitos” mentales de nuestros recuerdos auténticos de lo que hicimos o dejamos de hacer y que después de todo, rebelan quienes realmente somos. La peregrinación hacia nuestro interior, la que realizamos o que al menos debiéramos realizar, debe ser con sinceridad y el propósito autentico de saber y aceptar en qué hemos fallado y ver en qué nos hemos equivocado… no para quedarnos estáticos sino para destacar nuestra valentía y no seguir aturdidos o tristes por los errores del pasado.

Nuestro objetivo debe ser hacer cambiar las piezas de nuestra vida que estimemos necesarias cambiar. 

Muchas veces nos refugiamos en el pasado, detenemos nuestro peregrinaje por esta vida en lo que nos atormenta, sin percatarnos de que buscamos abrigo en un castillo de naipes que pretendemos mantener de pie, por nuestra cobardía y miedo a avanzar. Muchas cosas que se esconden en nuestro interior, de forma consciente o inconscientemente hacen que nos culpemos y excusemos las adversidades, traiciones, ofensas ajenas y propias, porque es más fácil callar y esconder que enfrentar la realidad.

Pero debemos solucionar las cosas para así continuar nuestro constante peregrinar por nuestra vida. Comencemos ahora, recomencemos, si caemos levantémonos, después de todo, “nadie es tan fuerte que no caiga y nadie es tan débil que no se pueda levantar”. 

Si te equivocaste, rectifica y recomienza. Si no puedes dominarte, edúcate, obtén voluntad y empieza de nuevo. De nosotros depende tener la determinación de seguir nuestro camino hacía nuestros propios anhelos, sueños y metas. Pongamos nuestra voluntad en ello, y teniendo seguridad en lo que decimos digamos: “quiero”, y “si quiero puedo”; de este modo sin duda alcanzaremos lo que nos propongamos. 

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

nunca se termina, no es negociable ni condiciona...

septiembre 4, 2018



Todos a lo largo de nuestra vida, buscamos y quizá hallamos un cariño sincero que nunca se termina, y que no es negociable ni condiciona que se refleja en lo que yo llamo las relaciones significativas.

En el devenir de la vida la gran mayoría de las personas adultas han aprendido que hay amistades que se terminan, cariños egoístas que no permiten crecer, relaciones líquidas sin fundamento vital que se basan en intereses caducos y perecederos. Quien haya experimentado algo así sabrá que las verdaderas amistades se cuentan con los dedos de una mano.

Comprendemos con los desplantes que lo cómodo para un interés caduco es evitar abrazar la compañía con la intensidad necesaria. Por eso TODO ese cariño indescriptible es mucho más que la suma de las partes.

Es la confluencia de los aprendizajes, de las palabras lanzadas y de la sinceridad manifiesta la que construye a una persona. Es todo esto lo que hace a una persona mejorar. Porque si tuviésemos que extraer un indicador personal de una relación significativa, la mejor muestra sería esa: una persona más feliz y con menos miedos. Una persona que pisa tan fuerte que deja huella.

Las relaciones significativas son esas que permanecen, que no se marchan, que no prejuzgan, que no sucumben a tiranías sociales, que no buscan excusas ni generan tristezas. Son esas que te dicen las cosas claras, las que maquillan sus palabras en su justa medida, las que te colocan en un lugar destacado de su vida y te ayudan a derribar los muros que te atormentan y a mi entender se miden por la profundidad de las huellas, por la sensibilidad compartida, por el acompañamiento en los buenos y en los malos momentos.

Son esas relaciones magníficas que no se miden por los años sino por la calidad de las experiencias. Esas relaciones que hacen rememórales, intensos y cálidos 5 minutos, que no necesitan de un día entero para descifrar una mirada y que entienden las ausencias del modo correcto, sin dobles lecturas ni malas intenciones.

Ahora bien Ustedes estarán conmigo que no hay nada tan maravilloso como la calidez que transmiten las miradas que te conocen. Esas miradas que te teletrasportan a tu hogar, a una noche de lluvia bajo la manta o a una conversación forjada en el calor de la intimidad.
No podemos enfrentarnos ante la vida ni arreglar el mundo con cualquiera. Lo hacemos con las amistades hechas de jirones y de risas compartidas.

Esas son las que saben a café recién hecho, a horas que desaparecen por arte de magia de las agujas de nuestro reloj.

Son esas personas, las que nos han hecho echar raíces, las que nos hacen ver lo que sembramos. Porque las mejores emociones que experimenta el ser humano se traducen en permanecer, en quedarse en un lugar por una razón. No necesitamos a nadie que se comporte como si no nos necesita o como si no le necesitáramos.

Sentir que nos podemos apoyar en el otro o que podemos ayudar a la persona que queremos es una de las mejores sensaciones que existen. Este hecho, además, resulta un pilar fundamental para entretejer una unión inquebrantable.

Relaciones transitorias son todas aquellas que establecemos de manera casual en nuestra vida y que no terminan de quedarse. Sin embargo, tener a alguien que conoce nuestros fantasmas, nuestros miedos y nuestros demonios es lo que nos amarra a la vida.

Porque saber que alguien no tiembla a la hora de quedarse a nuestro lado a pesar de todo es saber que nos quieren aunque no hayamos estado del todo acertados.

Eso nos ancla, nos ayuda a entender que los errores son parte de nuestra condición y que no merece la pena quedarse atascado en ellos. Por eso las relaciones significativas son aquellas que nos agarran fuerte, aquellas que nos hacen comprender que la vida no es tan oscura como los fantasmas nos hacen creer.

Esas relaciones con el cariño sincero nunca se termina, no es negociable ni condiciona a las que yo llamo las relaciones significativa y que nos permiten coleccionar motivos para ser mejores personas y saber que las angustias pueden dividirse por la mitad cuando compartimos la vida con ellas.

Feliz día.

Patricio Varsariah
 

Seamos constructores de felicidad y amor

septiembre 1, 2018



Queremos lo mejor, y siempre lo estamos buscando… Queremos el mejor trabajo, el mejor amor, las mejores amistades, y eso está bien, es bueno porque nos lleva a progresar en la vida. Pero no es sano desear lo que no tenemos cuando ello nos lleva a no poder conciliar el sueño y a no apreciar las cosas que sí tenemos.

Si nos damos cuenta, es muy fácil que se nos esté pasando la mitad de nuestras vidas buscando soluciones donde no las hay, trabajos que no son para nosotros, amores que no nos convienen y poco a poco nos vamos achicando como personas porque sentimos que nada es para nosotros, que siempre vamos detrás del arco iris queriendo buscar los tesoros que no existen.

No dejes que los años y la vida se te vayan mientras añoras todo lo que no tienes y deseas tener, no malgastes los años intentando tener lo que no es para ti y mucho menos amargándote por no haberlo logrado todavía.

Hay que tener sueños, pero deben ser sueños y metas que estén a nuestro alcance. No hay que tener expectativas irrealistas. Hay que luchar por lo que se desea, pero no hasta el punto de despreciar lo que ahora tenemos por compararlo con lo que soñamos tener algún día. Debemos aprender a ser felices con lo mucho y lo poco que tenemos. Aunque te cueste creerlo, a veces las cosas más pequeñas son las cosas que más valor tienen en nuestras vidas.

Tener sueños y metas nos hace muy bien, luchar por aquello que se desea es muy loable, pero no nos desgastemos por lo que no tenemos o por aquello a lo que no le hemos encontrado soluciones.

Puede que pases en vela demasiadas noches de tu vida, noches que pasas despierta y pensando en cómo arreglar las cosas que aún tienes pendientes, cosas que sabes que no tienen una solución a tu alcance. Si es así reconócelo, son cosas que no puedes solucionar o cambiar, déjalo, no te angusties, no pierdas tu paz por ello. Mejor piensa en otras cosas.

Seamos constructores de felicidad y amor, seamos máquinas que siempre producen cosas buenas, seamos personas que saben vivir con lo que hay, que saben encajar las dificultades de la vida y que no viven amargadas con lo que no pueden hacer o lo que no tienen.

En nuestra vida, como en todas las cosas, tenemos limites, no podemos tenerlo todo. Muchas veces podemos ser felices, pero por no estar con la persona que queremos, no lo estamos. Muchas veces queremos un buen trabajo, pero no tenemos la capacidad de realizarlo pues no somos lo que la empresa necesita.

En la vida todo tiene un porqué, nos enfrentamos a paredes impenetrables e impedimentos que no son justos pero que están ahí. Pero no por ello debemos ser personas tristes, hay que saber qué cosas son para uno y lo demás dejarlo partir.Todas las personas, hombres y mujeres han sido colmados de muchas bendiciones, simplemente hay que reconocerlas y cultivarlas para así no vivir alimentando vacíos,traumas, amarguras y decepciones.

No dejes que una nube te tape la maravillosa luz del día, simplemente acepta que hay cosas que no tienen solución y cosas que no podrás cambiar o tener. Por tu propio bien, deja esas cosas de lado y disfruta de lo mucho o lo poco que tengas. Será mejor, merece la pena vivir feliz así.

Piensa que hay otras alternativas para nuestras vidas, cosas que siempre vienen bien, centrémonos más en las cosas que poseemos y en ser más agradecidos. Evitemos pasarnos el día pensando en las carencias que hay.

En este mundo hay personas que darían todo por tener una pequeña parte de lo que nosotros tenemos, mientras tanto nosotros nos angustiamos deseando lo que tienen lo demás. Deja esos malos pensamientos y empieza a ser feliz con todo lo que posees, valoremos y disfrutemos de lo que hoy existe en nuestras vidas. Vivamos la vida con alegría, porque a pesar de las frustraciones siempre nos quedará la esperanza de que algún día podamos lograr lo que tanto añoramos, las cosas tienen soluciones, hay que ser pacientes.

Y si vemos que pese a todo esfuerzo que hagamos hay cosas que no logramos y por los que no podemos hacer nada, no vale la pena vivir angustiados y amargados por ello. Mejor dejemos esos sueños o pretensiones y disfrutemos de lo que sí está a nuestro alcance.

Podemos ser felices a pesar de no tenerlo todo. La vida hay que vivirla con mucha esperanza, amor y paciencia, de este modo podemos lograr mucho más de lo que te imaginas.

Saludos y Feliz Domingo

Patricio Varsariah.
 

mentiras y excusas más lamentables de la mente

septiembre 1, 2018



La mente humana es maravillosa. También es un buen mentiroso y una "máquina de excusas" que con frecuencia intenta convencernos de NO tomar medidas que sabemos que son buenas para nosotros. Esto finalmente evita que ocurran muchos cambios positivos en nuestras vidas.

¿Pero por qué? ¿Por qué la mente nos miente y hace excusas irracionales?

¡Porque la mente quiere consuelo, es por eso! Teme la incomodidad, la presión y el cambio. La mente está acostumbrada a su zona de confort, y cada vez que tratamos de estirar esa zona demasiado lejos, la mente trata desesperadamente de volver a la zona cero a cualquier costo ... incluso sacrificando nuestra salud, felicidad y éxito a largo plazo.

Así que expongamos tres de las mentiras y excusas más lamentables de la mente de una vez por todas:yo he visto literalmente estas mentiras y excusas específicas que afectan a cientos de personas en la última década:

1. "Pueden hacerlo, pero eso no se aplica a mí porque lo tienen mejor que yo". - Solo porque alguien más pueda, no significa que puedas, ¿verdad? Busca razones por las que puede hacerlo, pero no puede, tal vez sea un empresario de Internet o un escritor independiente porque no tiene hijos. Tal vez ella está mucho más en forma que yo, así que puede correr un maratón. Tal vez ella no tiene todas las obligaciones laborales y familiares que tengo, o tiene un cónyuge de apoyo, o no tiene malas rodillas. OK, está bien, es fácil encontrar excusas: pero mira a todas las otras personas que también tienen obstáculos considerables que lo han hecho.  

2. "La vida debe ser más fácil y disfrutar más". - Claro, estoy de acuerdo en que se debe disfrutar la vida (como muchos de nosotros) pero el problema es que la idea de que la vida SIEMPRE debe ser fácil y agradable se usa para justificar todo tipo de comportamiento perezosa. Bien podría sentarse en el sofá y cubrir esas papas fritas, porque bueno, la vida debe ser disfrutada, ¿verdad?. Puede prescindir de la comida chatarra y aún así disfrutar de la vida. Puedes ejercitar y disfrutarlo. Puede renunciar a una gran comodidad en su vida y no perder nada.

De hecho, el camino de menor resistencia suele ser el camino de menor recompensa. Tienes que hacer cosas duras. No hay atajos a ningún lugar al que valga la pena ir. Como dijo Einstein una vez, "Genios tiene un 1% de talento y un 99% de trabajo duro". Debes correr para ser un corredor. Debes escribir para ser un escritor. Debe trabajar activamente en una empresa comercial para aprender cómo administrar un negocio exitoso. No hay sustituto para hacer el trabajo. Así que medita en esto todos los días: "Haré el trabajo. No será fácil. ¡Valdrá la pena! "

3. "Puedo hacerlo más tarde". - Claro, siempre puedes hacerlo más tarde ... pero tu yo posterior se sentirá de la misma manera. Piénselo: ¿por qué su ser posterior debería ser más disciplinado que su ser presente? De hecho, debido a que te estás permitiendo holgazanear ahora, estás creando un hábito de procrastinación y haciendo que sea menos probable que tu ser posterior sea más disciplinado. Así que hoy, deja de dar excusas por qué no puedes hacerlo y comienza a enfocarte en todas las razones por las que debes hacerlo realidad. Deja de hablar sobre lo que has hecho o lo que vas a hacer. Solo hazlo y deja que tus acciones hablen por sí mismas. 

La mayoría de las cosas grandiosas en la vida no ocurren por casualidad, suceden por elección. Nunca se sabe qué es posible hasta que se corre el riesgo de descubrirlo. Al final, solo hay una cosa que hace que tus sueños y objetivos sean completamente imposibles de lograr: tu falta de acción hoy. 

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí con usted, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Hoy comenzo un nuevo año de vida...

agosto 29, 2018


A esa personas bellas que me han ayudado a llegar a este día,comenzando con mi Madre que me dio la vida, les agradezco de todo corazón.

Las personas más bellas con las que me he encontrado a lo largo de mi vida, son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada. Lo cierto es que el dolor nos hace ser conscientes de lo bello de este mundo y de nuestras relaciones, lo que a su vez nos brinda la posibilidad de saber que hay muchas cosas por las que merece la pena luchar.

Nuestra existencia es como una pantalla de cine que proyecta todo tipo de escenas. Puede que el drama te absorba de vez en cuando, pero siempre puedes esperar encontrarte con un giro en el guion o el final de la película. Pero ante todo hay algo que nunca desaparece: la pantalla. En este sentido, ella te pertenece, pues es lo que tú eres de verdad, mientras que lo que se proyecta es lo que te conforma como persona.

Lo más seguro es que el destino nos tenga reservado un brindis del que disfrutaremos tarde o temprano. Las cosas buenas nos llegan a todos cuando menos lo esperamos. A las personas que merecen la pena y a las que no tanto. Porque no es que la vida sea justa o injusta, sino que es un equilibrio. ¡La vida es como un columpio que oscila entre un campo al sol y una tormenta! Lo que ocurre es que tenemos que saber valorar lo bueno, lo bonito y lo positivo de aquello que nos sucede. Es decir, que consiste en apreciar incluso los instantes en los que estamos en el suelo por culpa de una piedra que se interpuso en nuestro camino.

Hubo en estos años y habrá en el futuro tiempos que parece que los malos momentos se acumulan. A veces parece que mi vida se inunda de calamidades. Es probable que esto sea más que una sensación y que los golpes que recibo nos sean asestados de manera constante. Sin embargo, el poder que tengan para doblegarme depende en gran parte de mi. Es decir, que está en mis manos ser fuerte y permanecer en pie a pesar de lo que me arrincona la propia existencia. 

Así, basta con ser consciente de este dolor para poder entender que también puedo moldear algo el destino, ya que este de verdad existe.

Tiene que quedarnos claro que los malos momentos no desaparecen y que, aunque me resulte complicado lidiar con ello, la balanza puedo inclinarla yo, si no permito que las adversidades me venzan. 

O sea, que al final la felicidad depende de que acepte o no la forma que tiene la vida de fluir y lo haga con ella…

FELIZ AÑO NUEVO DE MI PARA MI.

Patricio Varsariah.
 

FELIZ AÑO NUEVO (cumpleaños) PARA MÍ.

agosto 29, 2018



Hoy 29 de Agosto es el primer día de mi nuevo año. (muy menudo lo llaman día de cumpleaños)

Hoy como cada nuevo año nuevo de mi vida, es el perfecto día para hacer una pausa contemplarme a sí mismo sin la fruición cotidiana, examinar solo examinar el pasado año,  rubro por rubro etapa por etapa baldosa por baldosa y no llorarse las mentiras sino cantarse las verdades.

No me siento más viejo,tampoco más sabio,ni más lindo... pero contento por comenzar un nuevo año. En el viaje de la vida, en ocasiones las paradas merecen la pena y en otras pasas de largo como si nada. A menudo reflexiono sobre diversos temas, pero cuando se trata de agregar un año más a mi vida, hago un alto y reflexiono sobre los logros, fracasos, alegrías y tristezas vividas, tomo conciencia de quien soy, no importa lo afortunado o desafortunado que sea.

Este año que se fue,y ha dejado marcado mi corazón de una infinita tristeza por la partida del ser que me dio la vida. Es imposible desprenderse de un ser tan maravilloso, como mi Madre, sin duda me hace mucha falta, pero trato de entender que su rol en este mundo se ha terminado y que debía incorporarse a la vida eterna. 

Tengo algunas aspiraciones para este mi nuevo año, pero nada grandioso sólo algunos sueños por realizar. Intentaré ser lo más feliz posible, no perder jamás la curiosidad y no desaprovechar el tiempo. 

A mis amigos que me leen, les agradezco el estar ahí y hacerme el camino más dulce.

Siempre he pensado que el único día especial que realmente tiene una persona es el de comenzar un nuevo año, porque ni Noche Buena, ni Navidad, ni fin de año, ni día de reyes… esos días son de fiesta pero no tienen nada de especial porque son de todo el mundo. 

Trato de pasar este día lo mejor posible, aunque muchas veces no hago nada especial, en ocasiones hasta se les olvida a algunos pero no a mí. En los últimos años hay tres personas además de mí a quienes no se les olvida y siempre me sorprenden con las cosas que inventan para que lo pase mejor.

Les confesaré que quisiera esconderme todo el día hasta que pase, no sé por qué pero la verdad es que me vuelvo inseguro y nervioso por una extraña razón que no logro comprender, en ocasiones me quedo hasta sin palabras. Y no es que me falte imaginación y picardía (a veces creo que me sobra) quizás es que debo ser más desinhibido.

Tal vez lo que debo hacer es respirar profundo y mostrarme ante todos como realmente soy sin importarme a quien le guste o no, si total cuando me muestro frío, altanero y cínico no me importa lo que diga o piense la gente. Ustedes saben la dualidad que vive en mí porque se los he dicho y sólo me conocen realmente las personas más allegadas a mí o mejor dicho las que yo dejo llegar.

Siento una profunda gratitud hacia la vida porque estoy consciente de que he sido mimado por ella en muchos los aspectos, con excepción en el amor que muchas veces me ha faltado, y el amor que recibo de la gente que quiero es como un pozo sin fondo de lealtad y confianza, de ternura y de generosidad.

A veces me siento cansado y un poco perdido, soy consciente de que he iniciado una nueva etapa en mi vida, que mi viaje interior y mis pasos han ido tomando un nuevo rumbo. Uno que yo no he trazado conscientemente, que no he decidido en ningún momento marcarme, pero siento que la vida me empuja y me empuja hacia un nuevo horizonte y lo hace obligándome a dar un giro rotundo en mi camino.

Tengo ante mi una nueva senda abierta que no sé adonde me conduce, que jamás habría elegido tomar y por la que me estoy adentrando casi sin querer, con piernas temblorosas y pasos inseguros. Siempre he sido un rebelde, pero es hora de establecer una alianza pacífica conmigo mismo y caminar despacito mientras curo mis propias heridas en silencio.

Al sumar un año más a mi existencia, también le sumo madurez, experiencia, crecimiento, cada año pienso disfrutar más la vida. Hay que reír en los momentos buenos, llorar en las penas, seguir soñando, de eso se trata la vida. 

La mayoría de los triunfos que uno alcanza eran inicialmente sueños y los fracasos de ellos hay que aprender todo lo posible para no cometer los mismos errores. Aunque a veces inevitablemente tropezamos dos veces con la misma piedra como dice una canción.

Hoy, cuando finalice el día quedara en el pasado, les aseguro (y los que me conocen sabrán de qué hablo) que he aprendido en todos los entornos, en el amistoso, en el laboral, en el amor, en salud… en todos he tenido sustos lo suficientemente grandes como para aprender de errores que espero no volver a cometer. Me noto muy diferente, muy cambiado, no sé si mejor pues eso lo tienen que valorar los que me rodean. Pero en lo particular creo que me gusto más.

He podido realizar proyectos pendientes desde hace tiempo, he compartido con personas muy especiales y con buenos amigos, y bueno, muchas cosas que tampoco me voy a poner a contar aquí para que no se aburran. 

A pesar de todos los contratiempos de mi salud, soy feliz con lo que tengo. Aunque a esta edad uno empieza a plantearse la vida de otra forma, he cumplido con lo que me toca con respecto a la sociedad. Voy a marcarme nuevos objetivos este nuevo año que comienzo a partir de hoy. 

En nuestro andar por la vida es cierto que siempre caminamos en soledad porque por muchas manos que nos tiendan, somos nosotros mismos quienes decidimos mover nuestros pies o decidimos pararnos. Pero aunque esa es una verdad que, en el fondo, todos conocemos, hoy más que nunca la experimento en mi interior con un punto de angustia. 

Sin discusión alguna la vida es un viaje que iniciamos y acabamos en completa soledad porque la gente que amas, hoy está pero mañana tal vez ya no, como tantas otras cosas que hoy tenemos y mañana tal vez las hayamos perdido. Por eso, ante todo, tenemos que amarnos a nosotros mismos, reconciliarnos con nosotros mismos, creer en nosotros mismos y ser fieles a nosotros mismos, porque en la realidad, somos nuestros auténticos compañeros de viaje.

Por cierto con mi nuevo año comienza a dejarnos el muy apreciado verano(que conste que los demás también tienen su encanto), pero estos meses son meses de promesas, de sueños, de tardes que se prolongan, de noches que se disfrutan, me encantan las tardes de agosto, las noches de junio, y aunque me no me sofoca el calor de julio y agosto son meses donde me siento libre y los disfruto al máximo no sé por qué, si es el verano, el mar el sol, no sé explicarlo pero realmente para mí son los meses más gratos, espero que todo el mundo los disfrute mucho y espero yo también disfrutarlos mucho como siempre.

Es cierto que cuando den las doce campanadas seré un año más “viejo” y se los entrecomillo porque no soy viejo ni me siento viejo que es lo más importante. Uno envejece en realidad cuando se cierra a las nuevas ideas y se vuelve radical, cuando lo nuevo asusta, cuando se vuelve intransigente y no consigue dialogar, cuando piensa demasiado en sí mismo y se olvida de los demás, cuando tiene oportunidad de amar y se pone a pensar en si vale la pena o no (¡por Dios! el amor siempre vale la pena), cuando permite que el cansancio y el desaliento habiten en su alma y se lamenta todo el tiempo, en fin, uno envejece cuando deja de luchar y amar...

Quiero agradecerles a todos a los que tengo a mi lado día a día y a los que también están junto a mí a través de la pantalla por todo el apoyo recibido, ya que como saben éste año ha sido muy importante y a la vez crítico para mí, y sin ustedes no hubiera conseguido seguir adelante. 

Un fuerte abrazo y un gran beso.

Los quiero. 

Patricio Varsariah.
 

he dicho... 28.08.2018

agosto 28, 2018




La noche de ayer, otra de insomnio no solicitado, llegan a mi mente numerosos pensamientos sobre la vida y esos momentos de placer que casi siempre se hallan contrapuestos por un grado de dolor o de tristeza.

Es difícil de comprender, lo que la vida nos augura; nunca estamos seguros lo que es el futuro. ¡Nunca te lo imaginas! Lo malo de esperar algo, es que tiene que llegar. Es como una sensación que nos invade, y cuando nos llega, encontramos el vacío, la desilusión, la pérdida de aquella amistad que siempre creíste que jamás la perderías. Es entonces cuando sentimos el fracaso, la decepción, el desánimo y la rabia.Si, la rabia, porque aún no encuentras los motivos de esa acción tan inesperada que al cabo del tiempo no llegas a encontrarle una explicación razonable.

Al final deberíamos tener razón a aquello de vivir el día a día sin nunca esperar nada, sin deseos, sin riesgos, sin proyectos ni planes. En definitiva no pensar en nada, es como un regalo inesperado.Es como un viaje del que nada espera, o de una persona de la cual ya jamás sabrás si existe. 

¡En la vida todo es inesperado! A veces lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. La razón por lo que aún nos aferramos a la esperanza es que lo que esperamos, es lo que nos mantiene en pie, esperando siempre una explicación 

Nadie crece pensando si su vida saldrá mal. Todos creemos que nos irá bien, y desde el día que esperamos en esa creencia, cuando se desvanece, no le encontramos ningún motivo razonable. Pretendemos aferrarnos a la esperanza que algún día llegará esa explicación, por mucho que sepamos que es muy difícil de conseguir. 

La mayoría de las veces somos conscientes de que es casi imposible, siendo la única razón por la cual acudimos a la esperanza, a pesar que jamás podamos comprender lo inesperado de aquella determina acción.

Los caminos de nuestra vida lo marcamos nosotros mismos, e incluso sin darnos cuenta, tomamos decisiones o hacemos algo que nos lleva por el camino inesperado. Nunca dejamos de sentir ese momento. Es lo que nos proporcionan las cosas agridulces, pero como dije anteriormente, la vida sigue, y aunque el tiempo lo borra todo, siempre lo inesperado se mantiene en el subconsciente.

Quien haya perdido "algo" cercano entenderá de qué hablo, reconocerá los síntomas enseguida, y se sentirá identificado. En mi caso creo que pese a la negación inesperada a través del tiempo, es difícil hacerse a la idea de poder entenderlo. Nunca se deja de sentir esa pérdida, cómo decía antes, pero la vida sigue y el tiempo no borra todas las heridas, pero sí las suaviza, intentando comprender una razón explicable o al menos, que aquello que el tiempo nos presentó, es lo que inesperadamente desapareció.

he dicho...

Patricio Varsariah.
 

nos esclaviza y nos empequeñece el alma

agosto 28, 2018



Toda mi vida he sufrido enormemente cuando alguien se enfadaba conmigo. 

La creencia de que yo era la responsable de su indignación era intolerable, y trataba de minimizar la sensación con todos los recursos a mi alcance: el apaciguamiento, la disculpa a veces por no sabía qué, la queja, el razonamiento, el reproche, el pacto…Lo que fuera con tal de no seguir sintiendo aquel dolor. 

Como buen virgo, la sensación de culpa y miedo me han acompañado fieles en todo momento y me han atenazado en cada ocasión de conflicto o malentendido o incomunicación. 

De alguna manera que apenas estoy empezando a observar –¡qué increíblemente laborioso es observarse, y cómo duele!- yo hacía míos los sentimientos ajenos y decidía que era mi obligación recomponerlos, so pena de la pérdida del afecto del otro y el remordimiento eterno. Lo que yo sentía quedaba en segundo plano; lo que importaba era el bienestar de la otra persona y el restablecimiento de la situación, y por supuesto era todo tarea mía. 

No sé cómo empecé a darme cuenta de esta pauta, ni exactamente cuándo, pero ahora la detecto sobre la marcha, mientras está ocurriendo incluso.

Tragarse el orgullo, qué expresión tan gráfica. 

Mientras le permitimos ser el motor de nuestra conducta, el orgullo es como una enorme bola pastosa que infla el pecho y la garganta. Esa importancia personal que nos damos para –supuestamente- preservarnos de ataques u ofensas exteriores y mantenernos a salvo (¿?), nos esclaviza y nos empequeñece el alma. 

Cuanto más se tarda en decidir tragar la bola, más atrapados estamos en nuestra dignidad herida (¿) y más nos alejamos. El orgullo no sabe de proporciones ni de relatividades; al contrario, se ocupa de que hasta una minucia sea terriblemente importante y suficiente para malograr una amistad. Es monarca absolutista y glotón: exige el alimento continuo del enfado. 

Conciliar es un deshonor (¿), hay que mantener viva la llama de la ofensa. Mientras unos malgastan su preciosa energía vital manteniendo ese bocado atravesado a toda costa, otros, bienaventurados sean, sencillamente dejan que resbale hacia abajo con naturalidad. Son los que no necesitan defenderse de nada ni exhibir su irritación justiciera a nadie porque no tienen Miedo, porque no se sienten frágiles ni inseguros. No conozco a nadie así, pero he leído que existen.

Como digue al principio, yo sufría cuando alguien no se tragaba su bola de ofensas. De ese trago dependía mi paz interior, así que ahí estaba yo,tan abnegado, tratando
infructuosamente de ayudarle en la deglución.

El esfuerzo fue siempre en vano y altamente frustrante hasta que por fin vi lo más evidente: que el orgullo está enfadado porque quiere estarlo y porque en su orden de prioridades su Ego es más importante que la armonía. 

El asunto, por tanto, no tenía nada que ver conmigo. Lo que me tocaba era respetar esa decisión y seguir con lo mío, pero no podía verlo.

Como un resultado de esta revelación, apareció un concepto desconocido: el desapego. Ante algo así solo queda soltar, liberar, desprenderse. Antes no, antes me quedaba a ver la función teatral ; ahora procuro alejarme de ese escenario con ese único personaje y su monólogo .

La Vida, implacable maestra, me pone de vez en cuando prácticas a traición de todo lo aprendido. Lo que me apena es que me las pone justo cuando más convencido estaba de que esta vez no tocaba examen, qué lástima...

Patricio Varsariah.
 

he dicho...27.08.18

agosto 27, 2018



Resulta francamente conmovedor aspirar a conocer a alguien alguna vez.

Cualquier contacto inicial deja paso bien pronto – a veces demasiado bien pronto- al vislumbre de la inmensa vastedad inabarcable que es una persona. Una sola. Una sencilla persona que hace su vida normal y piensa sus monstruosidades normales y siente sus seísmos normales.

Es arrogante y a la vez inocente creer que alguna vez se va a conseguir conocer a nadie. Viéndolo así, es también increíble cómo hay amistades, u odios, y sobre todo amores. En puridad no tendría que haber nada de todo eso, tan sólo discurrirse individuales por el Mundo, trayectorias únicas necesariamente solitarias. 

Los contactos entre las superficies que por azar se produjeran no tendrían, por tanto, que causar dolor, ni placer, ni nada. Serían solo incidencias sin importancia, leves toques accidentales.

Pero no. Sufrimos, nos alegramos, sentimos pasión o afinidad o aversión, nos exaltamos o nos desesperamos, experimentamos un rango abrumador de emociones y en nuestra confusión asumimos que los otros nos las causan. Las otras burbujas, esas que flotan por ahí a nuestro lado. Cada persona cree que los demás le producen cosas y, en consecuencia, cree que es capaz de controlar o modificar ese hecho produciéndoles cosas a los demás. 

Una locura colectiva absoluta gracias a la que hay guerras, y también amor del bueno, y en ambas cosas somos incapaces de ver que todo es una equivocación, una confusión de nuestra percepción del Mundo: lo que amamos, lo que odiamos, todo, es nuestra creación. Amo la imagen que me he hecho de ti, como yo quiero creer que eres; detesto eso que veo en ti, y que puede que ni remotamente veas, porque hay algo muy mío en ti que no acepto. Imágenes, ideas sobre ti...pero no tú. No Tú.

Nadie conoce a nadie porque el filtro de la realidad que en verdad somos nos impide la percepción directa, en crudo, de las cosas. 

Las relaciones humanas son un error milagroso, por tanto. Las burbujas que somos buscamos la compañía para relacionarnos con nosotros mismos, que es a lo único que podemos llegar, y con no poca fatiga (¿quién se conoce todos los mecanismos y resortes, quién?). 

Los conflictos con los demás son, en definitiva, frentes abiertos contra uno mismo. “Malentendidos”, nos justificamos. Una burbuja enfurruñada porque otra burbuja la malinterpreta. En medio de ambas, éter. Vacío.

No, no hay nada que entender. Solo hay que aceptar lo que el Mundo nos trae, pero lo complicamos todo tanto...

he dicho...

Patricio Varsariah.
 

¡No puedo ignorar la angustia!

agosto 27, 2018



Todos, en algún momento, hemos sentido cómo la angustia se apoderaba de nosotros. Una sensación de desasosiego que no nos abandona y nos imposibilita para hacer ciertas cosas.La angustia es una emoción que, si dura demasiado tiempo, nos puede llegar a provocar malestar, hundiéndonos y causándonos una profunda tristeza. Así, deprimidos, nos sumimos aún más en la sensación de desaliento, lamento y queja.

Dar el paso para salir de esta angustia que nos limita, será muy importante si quiero evitar que ella modifique mi vida. Pues, aunque no nos demos cuenta, la angustia cambia muchas cosas de nosotros de las que no somos conscientes.

La angustia provoca malestar, Tu visión se vuelve pesimista. Puedes ser la persona más optimista del mundo, pero cuando la angustia te atrapa, la negatividad y el pesimismo se apoderan de tu visión. De repente, todo se ve negro, sin esperanzas y te sumes en un círculo de miedo y enfado del que te resultará muy difícil salir.

La angustia tiene el poder de nublar tu visión, de hacer que todo sea aún peor de lo que ya es. Tu vida se ve condicionada por lo que sientes, por eso la angustia provocará que todo salga mal.

Para luchar contra esto, debo hacer un gran esfuerzo por ser positivo, por cambiar esa visión que la angustia ha provocado que se apodera de Mi. Esforzarme por ver el lado bueno de las cosas, mientras salto todos esos baches que la angustia se empeña en poner en mi camino.Si veo las cosas de forma positiva, ahuyentare la negatividad que me ronda. 

Cuando la angustia ha cambiado tu forma de ver las cosas provoca que la manera de escuchar y hablar también se vean modificadas. Esto es algo apenas perceptible, que no notamos, pero que hace el efecto que la angustia desea en nosotros. De repente, todo lo que escuchas es interpretado de una manera que quizás no sea la adecuada.

Tu diálogo interno no cesa de ser negativo y brindarte palabras de desánimo tales como “nadie te valora”, “no le importas a nadie”, “estás solo”, “nadie te comprende”. Solo con esto, el mundo se viene encima, dejas de valorarte como persona y el pesimismo se apodera de uno. 

En consecuencia, todo lo que verbalizamos también cambia. La inseguridad y el miedo se manifestarán en nuestras palabras y empezaremos a emitir frases tales como “es lo que hay”, “no puedo hacer nada”, “es lo que me ha tocado vivir”, entre muchas otras.

Para cambiar esto, es muy importante empezar a hablarnos a nosotros mismos en positivo y es lo que intento. ¿Te sientes hundido? ¿Ese comentario te ha hecho daño? Ve el lado positivo, lo que has podido aprender de él. Centrase en lo bueno y dejar de lado la negatividad que aborda. Centrarse en lo positivo para eliminar la angustia

Mi salud y mi futuro se ven afectados por la  angustia que no es solo una cuestión mental, pues si no le pongo solución puede empezar a manifestarse y se manifiesta ya en el cuerpo de muchas formas diferentes, el dolor de cabeza, de espalda, temblores sin explicación o el insomnio, son mensajes que nos lanza nuestro cuerpo de que algo no va bien. Pero esto no lo es todo lo que me pasa.

Si después de todas estas fases aún no le he parado los pies a la angustia, probablemente mi futuro empiece a verse comprometido.

La angustia puede llega a  paralizarme de tal forma que me limita todo aquello que quiero realizar, incluso mis relaciones sociales se ven afectadas. Pues, de repente, no me siento animado para relacionarme con los demás, no me encuentro bien y empiezo a no rendir tan bien como antes en mi trabajo…

Mi mente tiene su propio lugar, y en sí misma puede convertir el infierno en cielo, o el cielo en infierno.

¡No puedo ignorar la angustia! Es un estado pasajero que empieza a volverse grave si se queda más de lo necesario con nosotros. Pero, ahora, ya se la solución. Una mente positiva siempre podrá contra toda la negatividad que la angustia se empeñe en mostrar. DEBO aprender a transformar la angustia en algo nuevo que aprender por que jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante... 

Saludos

Patricio Varsariah.
 

por que amo a los gatos..?

agosto 26, 2018


Los gatitos son profesores, ellos nos enseñan amar. Un amor libre, no sumiso, respetador del arbitrio ajeno y las diferencias. 


Por eso tantas personas tienen dificultad en convivir con gatos y los encuentran “interesados”. Primero, tú tienes que conquistar la confianza del gato. Después, tú tienes que aprender a respetarlo. Él te demostrará afecto cuando realmente este preparado y no cuando tú se lo mandes. 

Gatos reflejan amor. 

Desde el punto de vista energético, personas que tienen alergia a los gatos son personas que tienen dificultad en dejar entrar el amor a sus vidas.

Los gatos poseen una conexión con el mundo mágico, invisible. Así como los perros son nuestros guardianes en el mundo físico, los gatos son nuestros protectores en el mundo energético. 

Durante el tiempo que pasa despierto, el gato va “limpiando” tu casa de las energías intrusas.Cuando duerme, él filtra y transforma esta energía. 

El gato puede muchas veces estar en lugares con baja circulación de energía Chi vital para poder activar ésta área. Muchas veces el gato se queda mirando para la nada, totalmente concentrado… él de seguro ve cosas que nosotros no vemos, desde insectos microscópicos hasta seres de otras dimensiones.

Muchas veces su gato va para un lugar aislado de la casa y comienza a maullar, no es solo atención que él quiere, es una especie de alerta que él está dando: la cualidad de energía de ese lugar necesita mejorar. Nuestros problemas, nuestro estrés diario es absorbido por el gato. Cuando es demasiado y el lugar está muy cargado de energía negativa, no es raro que el gato se enferme.

Claro que el gato no es el único responsable por el equilibrio energético de la casa, pero él se esfuerza bastante. Cuanta más armonía exista en su ambiente, menos energía negativa él necesitará filtrar y consecuentemente será más feliz y saludable. Cuando dormimos nuestros cuerpos astrales se separan del cuerpo físico y van para una quinta dimensión, la dimensión sin tiempo ni espacio: la dimensión en que estamos cuando soñamos.

Por falta de entrenamiento y preparación, la gran mayoría de las veces no vemos esta dimensión tal como ella es, en vez de eso la “disfrazamos” y codificamos como nuestro contenido psíquico e inconsciente.



Los gatos muchas veces nos acompañan en estos viajes astrales o protegen nuestro cuerpo astral, además de cuidar nuestra pieza de espíritus indeseables cuando estamos durmiendo. Estas son las razones por las que a ellos les gusta dormir con nosotros en la cama. Los gatos también monitorean nuestra evolución. Durante su convivencia con nosotros, ellos transmiten informaciones a las dimensiones superiores, sirviendo como radares y transmisores. Además de eso, como transformadores de energía ellos ayudan en la cura, desempeñando un papel semejante al de los cristales.

Si hay muchas personas en la familia y un único gato, él puede quedar sobrecargado absorbiendo la negatividad de todos. Es bueno tener más de un gato para dividir la carga entre ellos, sobre todo en esos casos. Si tú no tienes un gato, y de repente aparece uno en tu vida, es porque tú necesitas de un gatito en una época específica. El gatito está queriendo ayudarte. Si tú no lo puedes acoger, es importante que le encuentres un hogar. 

El gatito llegó hasta ti por alguna razón que tú no puedes comprender a nivel físico, pero tú puedes descubrirlo a través de los sueños. Muchas veces el gatito aparece, cumple su función y se va. 

Quédate atento a la forma como los gatos reaccionan a las visitas en tu casa. Muchas veces ellos están intentando protegerte de un campo energético negativo o pesado que tienen muchas personas...

Feliz Domingo.

Patricio Varsariah.
 

La alta estima o la baja estima

agosto 26, 2018



La falta de autoestima depende a veces de la comparación. 

¿Qué logré? ¿Qué logró Fulano o Mengano o Zutano? ¡Y es odioso compararse! Como también es odioso compararse despreciativamente cuando la persona está en la cima. ¡Oh, mira lo que he logrado y mira lo que han logrado aquellos! 

Ninguna comparación es buena. Toda comparación es odiosa. Entonces, si tengo baja estima, si mi autoestima es débil… ¿Con respecto a que? Porque si yo encarno en una isla sólo con animales no humanos y no tengo con quien compararme no voy a tener baja estima salvo que haga rol de víctima. ¡Oh! ¿Por qué caí en esta isla donde no puedo compartir mi vida con nadie? 

Pero en un grupo de sociedad la falta de autoestima tiene que ver con compararse con el otro y una de las herramientas para no tener baja estima es no hacer comparaciones.

Un espíritu de luz dijo hace más de dos milenios: No midas el camino por lo que has recorrido, sino por los que te falta por recorrer. Eso es un incentivo. 

Porque hay gente que tiene el vaso un cuarto lleno y mira el vaso vacío de los demás y dice: ¡Ah, con esto me conformo! ¡No es así! Uno tiene que luchar -en el buen sentido de la palabra- para salir adelante, porque la misión de cada uno de nosotros es salir adelante para tender una mano a los que quedan atrás. 

Muchos pueden tomar como perjudicial mide tu camino con lo que te falta por recorrer, porque puede llevar al desaliento. 

¡Me falta muchísimo! ¡Jamás llegaré! ¿Por qué auto-invalidarnos? De todas maneras seamos coherentes y lógicos. Estando encarnados nos vamos a poner proyectos lógicos y proyectos no muy largos a mediano plazo. Proyectos que sí se puedan cumplir. Aspiro a esto. Aspiro a aquello. Cosas que verdaderamente estén a nuestro alcance. Eso no significa que dejemos de soñar con aquello que puede parecer imposible. 

El día de mañana me gustaría tener esto o aquello. No está mal soñar con cosas materiales porque justamente para eso estamos. Pero por sobre todas las cosas recordemos que finalmente somos espíritus.

Muchas personas se quejan de que ellos no se siente roles, tienen hambre, sed, sueño, deseos de disfrutar, sientes como que esa es su única vida. ¡Me parece perfecto! ¡Yo también lo siento así! Igual somos roles, aún sintiendo todo lo que sentimos, somos roles. Va a llegar el final de la vida física donde dejaremos de ser ese rol. Y no hay contradicciones. 

Porque yo por un lado digo: Sueñen con cosas importantes para levantar la autoestima. Pero por el otro lado digo: No se aferren a cosas fútiles. Y no estoy diciendo algo contrario. Eso significa podemos hacer proyectos, pero también sepamos que es lo valioso y que es lo descartable. Porque si no seríamos un carro tirado por un caballo donde llevamos un montón de lastres que no tienen ningún sentido para nosotros en nuestra vida futura. ¡

Deshagámonos de los lastres y quedémonos con lo que es verdaderamente importante! ¡Capaz que es algo pequeño, pero quedémonos con ellos y soltemos los lastres! ¡Y no perdamos nunca la capacidad de soñar!

Retomo lo que dije antes. La alta estima o la baja estima en muchos casos depende de las comparaciones, salvo excepciones donde hay espíritus muy fuertes y muy seguros que directamente tienen una estima alta sin hacer comparaciones y sin despreciar al que tiene una estima más reducida. 

Todo lo contrario. Generalmente aquel que tiene una estima alta es importante que pueda tender una mano al otro por goce, por amor, por compatibilidad, por vibración, por sintonía, porque de no hacerlo caería en la indiferencia y de nada le serviría su alta estima si se transforma en un indiferente más que es una enfermedad no virósica, no bacteriana, pero que corroe el alma.

El enemigo del amor no es el odio, es la indiferencia. Y eso no lo digo yo, lo dijeron otros filósofos antes y estoy absolutamente de acuerdo con ellos. 

Pero la peor indiferencia es la indiferencia con uno mismo. 

Debemos querernos, debemos aceptarnos, no nos tienen que preocupar la opinión de los otros ni a favor ni en contra; porque en el plano físico tenemos la costumbre de atajarnos y de poner una coraza ante las críticas, pero bajamos la coraza ante el halago. Y el halago es tan pernicioso como la crítica, porque el halago generalmente es lo que nos hace caer. 

Si uno es auto-suficiente y tiene la autoestima alta, pero de verdad alta, y sabe que es importante como ser humano, como pareja, como amigo, el halago le va a resbalar, el halago no le va a llegar.

Obvio que es bueno una palabra de aliento. Pero que no seamos endulzados como la miel porque eso no nos permite visualizar al otro. Porque ahí estaríamos dentro del ego. El halago elevado potencia el ego.

Muchos creen que demasiado ego nos vuelve narcisistas y levanta nuestra estima y no es así, porque el ego tiene otra faceta. La faceta de querer pasar desapercibidos, la faceta de ser timoratos, la faceta de no querer arriesgarnos, la faceta de auto-eliminarnos. ¡Oh, no, no! Yo sé que a esto no voy a llegar porque está fuera de mi alcance. Yo sé que esa persona no se va a fijar en mí porque está en un nivel más elevado. ¡Eso es lo que hay que evitar! 

Valorarnos no depende de hacer un trabajo interno, depende de hacer un clic dentro nuestro y de decir: ¡Ya! Y lo tengo que hacer sin comparaciones.

Saludos y un buen fin de semana.

Patricio Varsariah.
 

En el otoño de mi vida..

agosto 24, 2018



Hoy quiero escribir sobre mi alma otoñal que se encuentran en el crepúsculo de una etapa donde entiendo al amor, ya no como una conquista o una invasión, sino como una conexión basada en la alegría, la ternura y la complicidad. Son relaciones (habitualmente) honestas que dan paso a una etapa maravillosa.

A menudo suele decirse aquello de que el verdadero amor nos espera en la madurez. Sin embargo, cabe decir que no es del todo cierto. En ocasiones tendemos caer en el error de querer establecer comparaciones continuas sobre todas nuestras experiencias vitales, cuando la realidad es un poco más simple. 

Existir es al fin y al cabo saber apreciar todo aquello que acontece en cada etapa, agradecer cada vivencia de juventud, con sus aciertos y sus errores y disfrutar a su vez de cada regalo que nos ofrece la madurez.

El significado de el amor maduro, a mi modo de pensar es la unión a condición de preservar,la propia integridad y también la individualidad del otro. 

Cada ciclo nos permite recibir todo aquello que nos llega de un modo particular. Cuando era joven no filtraba nada, me abrazaba con inmensas ganas e infinita energía a todo lo que me encontraba en mi camino. Era como una intensa tormenta de verano. Más tarde, uno se va volviendo más selectivo, más cauto, en mi persona queda aún el perfume de esos estíos intensos pero prefiero ya brisas más tibias, de esas que huelen a calma, a tardes luminosas y playas tranquilas.

Los amores a mi edad madura, no renuncia ni mucho menos a la jovialidad o a la inocencia, pero lo que no deseo ya es caer en antiguos errores. Se de sobra que las parejas no son medias naranjas, sino más bien “naranjas y manzanas”, personas que llevamos a cuestas experiencias diversas y a veces muy distintas.  Almas con su propia individualidad que desean por qué no, darle una nueva oportunidad al amor…  

Ahora bien, no faltan las voces críticas de algunos que dicen: seguro que es simple interés económico. Solo buscan apagar la soledad, dicen otros. Es un capricho, se atreve a decir uno por lo bajo, seguro que en unos meses vuelven a sus cosas, a sus libros, a sus escritos, a su trabajo etc...… 

Sin embargo, no me me importan demasiado todas esas críticas y esa opiniones. 

No estoy ya para esas cosas, las arrugas y las cicatrices, aunque empañen un poco mi piel, revisten de fortaleza el corazón y la voluntad. Lo que voy a hacer lo llevo a cabo con conocimiento de causa. No soy niño, la madurez no confiere ingenuidad, sino sabiduría de la buena. 

Además, mis mochilas emocionales y experienciales guardan infinitas vivencias como para hacer de una decisión un simple arrebato, un mero capricho.

Ese amor otoñal, más allá de lo que piensen otros y de todas esas miradas que observan pero que no ven, no sabe de egoísmos ni necesito demostrar nada a los demás. Porque nada es artificial, mis pensamientos, mis propósitos y mis caricias son tan sinceras que es la luz de la verdad la que me ilumina, y es un sentimiento tan completo, que me llena la cabeza, las manos y el corazón.

Por otro lado, hay un dato que seguramente alguno de Ustedes ya saben. Gran parte de la población más joven tiene asociada la clásica idea de que la madurez o esa etapa más otoñal de nuestro ciclo vital es sinónimo de pasividad y resignación. 

Es como si el amor o la pasión tuviera fecha de caducidad, como si fuera territorio vetado para quien pinta canas, para quien deja atrás más vida de la que tiene por delante, yo estoy convencido que el amor joven vive del entusiasmo, el maduro de la armonía. 

Es un error, de hecho, si hay algo que nos está enseñando la psicología positiva es que la curva de la felicidad alcanza su pico más elevado en esta etapa. Un momento donde el amor se vive de una forma mucho más clara, más limpia.

El amor en la edad madura confiere un reposo más que satisfactorio a la persona. No es un fuego que quema la piel, sino un río que me lleva en un paseo de descubrimientos en pareja, ahí donde seguir creciendo, experimentando y alimentando un nuevo tipo de felicidad. Porque más allá de lo que algunos escépticos puedan creer, es en esta etapa donde por término medio, se experimenta un mayor bienestar psicológico, por que en realidad, la percepción del bienestar y la satisfacción personal se vive con mayor intensidad en la infancia y en la edad madura. 

La felicidad representada a lo largo de nuestro ciclo vital tendría por tanto forma “U”, alcanzando un primer pico en la niñez y un segundo llegando la cincuentena.

Tengo muy claro que cumplir años no es sinónimo de ganar en madurez psicológica. El equilibrio emocional tampoco es algo normativo, sin embargo, una buena parte de la población que entra en el otoño de sus vidas lo hace con una integridad excepcional y con una actitud maravillosa.

Como tantos de Ustedes yo soy una persona que no se limitan a acumular años, sino a alimentar las ganas y las ilusiones. 

Los que tenemos la fortuna de haber llegado a esta etapa de nuestra vida, hombres y mujeres que nos hemos conquistado a sí mismos, que tenemos carisma y esa alquimia donde combinar la sabiduría con la esperanza, la serenidad con la pasión y el deseo con la humildad,creemos que los amores en la edad madura no son tan efusivos como el primer amor de adolescencia, pero son sin duda mucho más fructíferos, y más satisfactorios.

Amor y tranquilidad los años pasan y al final los momentos vividos y las manos vacías pero indiscutiblemente amor y tranquilidad....

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

agosto 21, 2018



Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, O cerrando puertas, O cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente “revolcándose” en los porqués,en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién eres.. Suelte el resentimiento, el prender “su televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si TU andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran,posibilidades de “regresar” (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque TU ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Tu ya no eres el mismo o la misma que se fue, hace dos días,hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni Tu serás la misma, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por TI mismo desprender lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque: cuando usted vino a este mundo ‘llegó’ sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego,y necesidad.

Pero … cierra, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

Patricio Varsariah.
 

he dicho 21.08.18

agosto 21, 2018



He notado que muchos momentos de mi vida, estoy predispuestos a que no me encuentren? Ni con los otros, ni yo mismos. 

Tampoco es cuestión de engañarse suponiendo que estamos feliz. Pero en medio de tanta vorágine de vida, tantos acontecimientos, tantas urgencias, tantas necesidades, a veces deseamos habilitar un espacio y procurar un tiempo en el que reposar tranquilo nuestra soledad. Y no siempre cualquier lugar de la propia casa es el mejor lugar. Nos procuramos un rincón singular en el que pensar, escuchar esa música, que tanto recuerdo nos trae, y algunos pensamientos que quisiéramos rectificar. 

Sin embargo, tampoco buscamos siempre estar solos. En ocasiones me aterroriza. En algunas circunstancias no falta quienes nos acompaña en esto de saber estar solo. La paradoja de la necesaria compañía para una buena soledad no hace si no confiar que hay también un gesto de apertura en la búsqueda de esa cercanía, de esa proximidad que no es un alejamiento. 

A solas podemos escuchar, tal vez el murmullo incesante de cuanto pensamos. Todos pasamos por épocas en que no tenemos a nadie en quien apoyarnos, con quien compartir experiencias, a quien contar cuestiones personales e íntimas, con quien intercambiar ideas, quien nos comprenda conductas o sentimientos en momentos determinados. También puede suceder que se está acompañado físicamente mediante vínculos sufrientes o por lo menos no gratificantes. 

Una cuestión importante, que parece una paradoja, consiste en que cuando la persona adquiera la capacidad de estar sola, es que nunca se encuentra sola. Siempre hay al lado otro en compañía mutua. Aunque este otro no sea pareja. Sea o no pareja, en muchas oportunidades nos puede acompañar o comprender, aún en las dichas o en los sinsabores de la vida. 

Al final, la soledad puede ser muy provechosa si cada quien se escucha y se dedica tiempo para sí mismo. Si no somos capaces de ver el alma, tampoco lograremos tocar un corazón.

he dicho...

Patricio Varsariah.
 

La gratitud es un antídoto.

agosto 21, 2018



Encontrar gratitud sincera es mucho más fácil decirlo que hacerlo en el ajetreo de la vida, especialmente cuando los tiempos difíciles golpean. Y aunque yo he lidiado y crecido a través de mi parte justa de momentos realmente difíciles, seamos honestos sobre algo: el 98 por ciento de las veces creamos tragedia en nuestras vidas a partir de incidentes bastante menores. Algo no sale exactamente como lo planeamos, pero en lugar de aprender de la experiencia, nos enloquecemos y dejamos que el estrés se convierta en nosotros. O bien, nos resistimos a los pequeños avances que podemos lograr, simplemente porque no podemos lograr exactamente lo que queremos todos a la vez.

Mi desafío hoy es comenzar a elegir de manera diferente: ¡no dejar que las cosas que están más allá de mi control me dominen!

La mayor diferencia entre la paz y el estrés en un día normal es la actitud. Se trata de cómo miras una situación y qué decides hacer con ella. Es recordar que no hay certezas en la vida; no sabemos exactamente qué traerá el futuro. Entonces, la mejor estrategia para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del momento presente, incluso cuando esté lejos de ser perfecto ...

¡Especialmente cuando está lejos de ser perfecto!

La vida, con todos sus altibajos, giros inesperados, me ha llevado a este momento. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas, confusas y dolorosas que he encontrado para llevarlo aquí, ahora mismo. Y tengo el coraje de admitir que tengo un poco de miedo, y tengo la capacidad de sonreír incluso mientras lloro, además el descaro de pedir ayuda cuando la necesito y la sabiduría para tomarla cuando se me ofrece, entonces creo Yo que tengo todo lo que necesito y solo tengo que creerlo para que pueda dar el siguiente paso.

Solemos pensar en momentos como estos como algo que no nos gusta: tratar con una persona o circunstancia difícil, luchar con un cambio de vida difícil, perder un ser querido, etc. Y es verdad, estos no son "buenos momentos". No estoy sugiriendo que deberíamos alegrarnos de vivir aunque las experiencias de vida sean decepcionantes o dolorosas. Pero hay maneras en que podemos encontrar gratitud a medida que crecemos a través de ellas.

Esperamos que las personas se comporten de cierta manera. Específicamente, esperamos que siempre nos traten de manera amable, justa y respetuosa. Pero la realidad es que algunas personas no lo harán. Perderán su temperamento o actuarán tontamente, independientemente de cómo los tratemos. Esto debe ser aceptado.

No baje sus estándares, pero recuérdese a sí mismo que eliminar las expectativas de los demás, especialmente de aquellos que están siendo difíciles, es la mejor manera de evitar que los decepcionen. Terminará tristemente decepcionado si espera que otros siempre lo hagan por usted como lo hace por ellos. No todos tienen el mismo corazón que tú. No todos los corazones están llenos de genuina gratitud.

Cuando te fuerzan a tratar con una persona difícil, puedes estar agradecido por tener a otras personas en tu vida que son mucho menos difíciles. Puede estar agradecido por tener una forma de practicar ser mejor en la paciencia, la comunicación y atemperar sus expectativas. Puedes pensar en esta persona como maestra, que inadvertidamente te ayuda a ser más fuerte como persona. Y, al menos, puedes estar agradecido por ellos porque te sirven como un gran recordatorio de cómo no ser.

Muchos de nosotros hemos desarrollado un hábito sutil de quejarse de la vida. Puede que ni siquiera notemos la frecuencia con la que lo hacemos, pero cada vez que experimentamos cierta tensión en nuestras vidas (las cosas no van exactamente como a nosotros), inmediatamente sentimos amargura. Esta amargura es una forma de queja, y es una forma común de perder nuestras vidas.

La gratitud es el antídoto. Cada vez que notes que te sientes amargado o quejándose, fíjate que tienes una historia en tu mente que te hace sentir de la manera en que lo haces. Tengamos en cuenta que está dejando que esta historia sobre "cómo debería ser la vida" lo domine. Luego, encuentra una pequeña manera de estar agradecido en su lugar: ¿Por qué podrías estar agradecido en este momento, si realmente quisieras estar agradecido? ¿Qué podrías apreciar sobre este momento?

En serio, cuando la vida te da todas las razones para ser negativo, piensa en una buena razón para ser positivo. Recuerda, SIEMPRE hay algo por lo que estar agradecido.

Los rostros, lugares, situaciones y obligaciones familiares en los que confiamos e interactuamos a diario ... a veces nos abruman, especialmente cuando los damos por hecho.

¿Alguna vez has notado que cuanto más te familiarizas con una situación o relación increíble en tu vida, más lo das por hecho? Y luego, a medida que se vuelve más "prescindible" en tu mente subconsciente, ¿más parece "abrumarlo" en los días ocupados? De alguna manera, sientes que esta cosa increíble se interpone en tu camino, aunque no lo es, eres TÚ quien se interpone en tu camino. Nadie gana al ajedrez solo avanzando; a veces tienes que retroceder para ponerte en posición de ganar. Y esa es una buena metáfora para el trabajo de tu vida, también.

Recuerde, siempre que sea necesario, que puede encontrar gratitud por el lugar donde se encuentra. Puede encontrar gratitud por estos momentos de reinvención, por empujar a la incomodidad de ser bueno en las entrevistas, aprender nuevas habilidades y subir de nivel. Puede encontrar gratitud por la oportunidad de fortalecerse, incluso en medio de los dolores de crecimiento que finalmente lo llevan allí.

Todo el mundo está deprimido por los problemas de salud, y cuando experimentamos este tipo de dolor generalmente decimos que no tenemos nada que agradecer, porque olvidamos algo importante sobre lo que estamos pasando: el dolor de un problema de salud es para los vivos SOLAMENTE, para aquellos de nosotros que todavía tenemos la oportunidad de una vida. Estoy de acuerdo en que los problemas de salud nunca son divertidos y que a menudo pueden ser muy dolorosos y debilitantes, el dolor puede estar mediado por un sentimiento de gratitud por estar vivo. De seguir teniendo la oportunidad de seguir adelante. De seguir teniendo una vida digna de ser vivida, desde el momento hasta el momento precioso.

Una de las realidades más difíciles de enfrentar es la muerte. Una persona que dio sentido a nuestra vida ya no está en nuestra vida (al menos no en la carne), y no somos la misma persona sin ellos. Tenemos que cambiar lo que somos: ahora somos un mejor amigo que se sienta solo, una viuda en lugar de una esposa, un padre sin hija o un vecino de al lado de alguien nuevo. Queremos que la vida sea como era antes de la muerte y, sin embargo, nunca lo será.

Pero, ¿podemos estar agradecidos de que hayamos tenido el don de esta persona en nuestras vidas? Sí…

Estoy en duelo por la perdida de mi Madre, por lo que se por experiencia que cuando pierdes a alguien que no puedes imaginar si podrás seguir viviendo, el corazón se abre de par en par. Y la mala noticia es que nunca superas por completo la pérdida, nunca los olvidarás. Sin embargo, de manera retroactiva, gradualmente aprendí que esta también es una buena noticia, por que finalmente, llegamos a apreciar que, aunque la muerte es un final, también es una parte necesaria de la vida.

Y aunque los finales como estos a menudo parecen desagradables, también son necesarios para la belleza; de lo contrario, es imposible apreciar a alguien o algo, porque son ilimitados. Los límites iluminan la belleza, y la muerte es el límite máximo, un recordatorio de que debemos ser conscientes de esta bella persona y apreciar esta hermosa cosa llamada vida. 

La muerte también es un comienzo, porque si bien he perdido a alguien muy especial, este final, como la pérdida de cualquier situación de vida maravillosa, es un momento de reinvención. Aunque profundamente triste, su muerte nos obliga a reinventar nuestras vidas gradualmente, y en esta reinvención es una oportunidad de experimentar la belleza en formas y lugares nuevos e invisibles. Y finalmente, la muerte es una oportunidad para celebrar la vida de una persona, y para estar agradecido por la belleza que nos mostraron.

La conclusión es que las decepciones y las luchas de la vida no son fáciles de encontrar, pero pueden convertirse en caminos increíbles de crecimiento si encontramos las lecciones en ellas, si comenzamos a ver todo como nuestro maestro. Verdaderamente, el mejor momento para enfocarse en ser agradecido es cuando no tienes ganas. Porque es cuando hacerlo puede marcar la mayor diferencia.

En cuanto a mí, estoy terminando este artículo con una nota rápida de agradecimiento a USTED:

Gracias por leer este escrito y otros de mi pagina web. Gracias por ser parte de mi comunidad. Estoy realmente agradecido de que estés aquí conmigo.

Y antes de que te vayas, me encantaría que reflexionaras sobre esta pregunta:

¿Qué es algo poco por lo que estás realmente agradecido, que a menudo te olvidas de apreciar cuando la vida se vuelve agitada?

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

...he dicho 20.08.2018

agosto 20, 2018



Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

La pregunta del día: ¿si una o uno de tus mejores amig@s te diera una puñalada por la espalda que harías? ¿si una pareja te da una puñalada por la espalda ¿que harías? No me vale el "perdono pero no olvido". 

Cuando se perdona verdaderamente, la liberación en sí olvida, se toma como una lección de vida para abrir los ojos y estar atenta. 

Elijo estar despierto para recolocar en mi escala a quién quiero y a quién no, que esté a mi lado, me permito desprenderme de las personas tóxicas, es una limitación interna consciente. 

Perdonar es una acción amorosa difícil si, pero no imposible y cómo cada día me gustan más los retos, integro y creo que la vida es eso, un constante salto de obstáculos, abrazando a la confianza que actúa cómo alas para que el salto sea liviano. 

La vida es en definitiva, cuál tren y consiste en que hayan personas que se apean en la siguiente parada en éste maravilloso viaje. Otros y otras seguirán hasta el final de trayecto, ahí es donde me embriagarán de sus verdades de rosas. 

Hoy, ahora, me permito el silencio, (doloroso y triste) el ahora es mi mejor aliado para centrarme. No me instalo en él, por qué sé que en la próxima parada del trayecto recibo el regocijo y la alegría. 

Y ASI ES.

he dicho...

Patricio Varsariah.

Saludos
 

... todo deriva de malos entendimientos

agosto 19, 2018


La experiencia propia en tiempos pasados, me lleva a escribir hoy sobre un asunto que ha todos alguna vez nos ha sucedido, y es que si aprendemos a decir las cosas, seguro que evitaremos muchos malentendidos. 

Los mal entendidos tienen el origen en uno mismo, sobre todo cuando  nos creemos que estamos indefensos ante alguien. En estos casos desconfiamos en mayor medida de si nuestra personalidad es fuerte y segura. De ese malentendido surge el miedo a no saber defendernos, a vernos indefensos ante cualquier amenaza, ya sea real o inventada. 

Es muy frecuente encontrar tremendas dificultades de malos entendidos entre los componente de una pareja, ya que puede generar roturas a través de los canales de comunicación, huidas para evitar conflictos o utilizar mecanismos inapropiados para expresarse.
             
En general todo deriva de malos entendimientos, producidos por discusiones improductivas, conflictos constantes que ocasionan el distanciamiento de la pareja. Esta situación de continuas desavenencias y sostenidas a través del tiempo, ocasionan pérdidas de capacidad para resolver los conflictos y otros problemas, como el acercamiento conyugal, disfunciones sexuales, etc.
            
No es nada nuevo reconocer que los verdaderos pilares de una relación es la pasión, la cual une a la pareja y proporciona el clima para una relación estable y perdurable. También el compromiso, el afecto, la intimidad y en definitiva el amor, son los componentes que pueden suavizar muchas tensiones que se producen día a día en la vida de pareja. 

Aunque el amor y el afecto por sí solos no resuelven gran partes de las dificultades que diariamente se nos presentan, pueden ofrecer una gran dosis de poderosos incentivos, para llegar a encontrar una manera de superar los problemas. 

Lo que sí es realmente de suma importancia es una gran fuente de comprensión entre ambos, para así poder llegar a una buena forma de entendimiento.
            
Ya que mencioné anteriormente la necesidad de un alto grado de comprensión, he de decir que las personas susceptibles no suelen tolerar el razonamiento de los demás siendo demasiados exigentes con sus propias ideas. Creen que los demás hacen las cosas para fastidiarles, o hacerles daños. En estos casos sería justo ser más tolerantes con las ideas de tu pareja y comprender que a través del entendimiento podemos llegar a un perfecto estado de comprensión.
           
Por lo tanto al fijarse solo en lo negativo, se dejan de ver “cosas” que pueden mejorar la relación, ya que ambos suelen estar empecinados en una sin razón que les impide llegar a un auténtico entendimiento. 

La verdad es que lo único que se nos viene a la mente es esa conocida frase: ¡Qué difícil es entenderse! 

Todos sabemos que la posibilidad de resolver cualquier tipo de problema no pasa precisamente por la recreación constante de la misma, haciéndole ver a tu pareja que tú sólo llevas la razón. Ello equivale a encerrarse de forma negativa y “tirar la toalla”. Desgraciadamente en muchas ocasiones, a lo largo de nuestra vida, nos vamos a encontrar ente situaciones que, teniendo solución, no sabemos resolver. Bien por su dificultad, bien porque las posturas contrapuestas son aparentemente irreconciliables.
           
De todas las experiencias he aprendido a solucionar esos problemas tomando siempre lo que es fundamental en una pareja, la comunicación. Ésta es una base primordial en toda relación. 

Hablar las cosas a tiempo, se evitan malentendidos equivocados, enojos que callamos y sobre todo rencores. Es de suma importancia evitar discusiones que surjan de temas pasados, ya que éstos endurecerán más la situación. 

Cada situación debe resolverse en el momento y no llegar a la “carcoma” del mal entendimiento.

Patricio Varsariah.
 

Cree un sitio web gratuito con Yola