Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Vive una vida que te conmueva

noviembre 19, 2018


                                    Otonio en mi ciudad de Amsterdam


Estamos convencidos de que nuestra forma de ver la vida ¡es la única forma de ver la vida! Y que quienes ven las cosas diferentes están equivocados, de hecho, tenemos tendencia a rodearnos de personas que piensan exactamente como nosotros, considerando que esas son las únicas “cuerdas y sensatas” 

Como dicen en mí "pueblo", uno ve la vida con su propio cristal, y lo que ve es lo que cree ser cierto, la cuestión es enseñar que cristales hay muchos y en consecuencia muchas formas y maneras de ver lo que tenemos delante de nuestras narices.

¿Pero estamos acertados con la visión de nuestra vida?

Muchos estamos perdidos en el arte de vivir plenamente. ¿Y quién no lo está? Demasiada gente nos ha estado confundiendo durante demasiados años, presionándonos y convenciéndonos para que hagamos cosas que no nos conviene hacer para tener cosas que no necesitamos tener. Observemos los resultados que estamos cosechando en las diferentes dimensiones de nuestra existencia. ¿Qué vemos? 

Si nuestra vida carece de sentido, reconozcamos. No nos engañemos más. Si nos sentimos vacíos, asumamos. Dejemos de mirar hacia otro lado. El auto engaño es falta de honestidad. Esta cualidad nos permite reconocer que nuestra vida está hecha un lio porque nosotros nos sentimos así en la vida. A menos que admitamos que tenemos un problema nos será imposible solucionarlo.

La paradoja de la humildad es que cuando se manifiesta, se corrompe y desaparece. La verdadera práctica de esta virtud no se predica, se practica. En caso de existir, son los demás quienes la ven, nunca uno mismo. Ser sencillo es el resultado de conocer nuestra verdadera esencia, más allá de nuestro ego. La honestidad puede resultar muy dolorosa al principio. Pero a medio plazo es muy liberadora. Nos permite afrontar la verdad acerca de quiénes somos y de cómo nos relacionamos con nuestro mundo interior. 

“¿Quién de nosotros tiene el valor de decirse la verdad así mismo?” 

A veces deberíamos armarnos de valor y ser sinceros con uno mismo. Con humildad.

Tu vida, con todos sus altibajos, con todos sus giros inesperados, te moldeó para el bien mayor. Tu vida ha sido exactamente lo que tenía que ser hasta este punto. No pienses que has perdido el tiempo. No pienses que no has llegado. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas y confusas que ha encontrado para llevarlo aquí, ahora mismo.

Y si tienes el coraje de admitir que tienes un poco de miedo, la capacidad de sonreír incluso mientras lloras, el descaro de pedir ayuda cuando la necesitas y la sabiduría para tomarla cuando se te ofrece, entonces tienes todo necesitas en este momento.

Solo tienes que creerlo, para que puedas dar el siguiente paso. Nada está fuera de tu alcance cuando te das cuenta de que todo está en tu cabeza. Eso es lo que necesitas recordar. Se trata de dejar ir fantasías, aceptar la realidad, tener fe en su viaje y apreciar todas las pequeñas cosas que están a su alcance en el camino.

Y a medida que continúe recorriendo el camino de la vida, haga todo lo posible para evitar que nadie ni nadie atempere su tranquilidad. Vive una vida que te conmueva y te haga sonreír todos los días. Porque no quieres llegar al final, o al mañana, incluso, y darte cuenta de que tu vida no es más que una colección de expectativas estresantes y "algunos días", recados y recibos y promesas vacías.

Elija de manera diferente! Paso a paso cada día con gracia ... Anímate y canta en voz alta, baila en tu sala de estar con tu familia, quédate despierta hasta tarde riéndote, pinta tus paredes del color que quieras y disfruta de un vino dulce y pastel de chocolate. 

Sí, y sigue adelante y duerme sobre sábanas blancas limpias, y echa fiestas espontáneas, pinta, escribe poesía y lee libros tan buenos que te hagan perder la noción del tiempo.

Y solo sigue viviendo y haciendo que Dios se alegre de haber dado vida a alguien que ama y aprecia el regalo.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás sola o solo . Muchos de nosotros estamos allí con usted, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

He dicho...

                Patricio Varsariah.
 

Nota a la esperanza

noviembre 18, 2018



Bueno...y después de haber pasado toda la tarde pensando, decidí que ya me había compadecido bastante y que entonces tenía dos caminos:o bien seguir de víctima y hundirme en mi dolor y o bien tirar para adelante y tomarlo como un nuevo reto que me había puesto la vida.Así que me pareció mucho más interesante la segunda opción así que ALLÁ VOY !! A POR TODAS!!!

Lo que más llama mi atención es lo fácil que es a veces escribir, aconsejar, dar cátedra, y lo difícil que es poder aplicar positivismo, esperanza y fe a la vida diaria.

Mi vida me somete a pruebas constantes de cómo sobreponerme a los problemas, cómo desarrollar los valores que tengo, cómo mejorar cada día como persona y cómo aprender a ser maestro en mi arte de sobrevivir como todos Ustedes.

Lamentablemente no tengo el temple necesario a veces y muchos de los problemas o de esas acciones negativas me lastiman. Me hacen ver que sigo siendo débil, y hasta me enfermo. Como dije tantas veces, es muy difícil lograr el equilibrio entre la mente, el espíritu y el cuerpo...uno de ellos siempre se des balancea...está en nosotros entrenarnos para mantenernos en foco y balanceados.

Hace un tiempo que no me encuentro bien por algunos problemas de salud, y cada día lo necesito más, espero recuperarme pronto para volver a la normalidad. Me esfuerzo por mantener el espíritu altivo, por no bajar los brazos, porque la vida perdería sentido y yo dejaría de respetar mis valores si lo hiciera.

Hay ocasiones en las que me siento completamente vacío. Es como estar confinado dentro de una cáscara. Pero al recriminarme y obligarme a seguir adelante, logro romper esa cáscara a patadas, y entonces un nuevo camino se abre ante mí, y el hecho de ceder ante las adversidades....pero es en esos momentos cuando se manifiesta la autodisciplina...en la práctica, cada uno elabora sus métodos para hacer frente a esos momentos, con esperanza. ¡Sí! A la esperanza de esperar, de creer en “algo que deseamos y alguna vez llegará, pasará, será dado, etc, etc”

Le escribo esta nota a la esperanza con la “esperanza” que alguna vez toda mi “desesperanza” quede guardada en el remoto lugar del ático de mi memoria, tratando ser olvido, de todo lo que me “duele, angustia, no llega, no pasa, no intento porque…, o porque hay otros que…o porque lo intenté millones de veces…o porque la paciencia tiene un límite…o porque de plano me cortaron las alas, o por otro largo, larguísimo etc”.

¡Cuántas veces me he aferrado a ti, cuántas otras sigo asida a tus hilos invisibles y que solo el alma o el corazón son capaces de ver! ¡Cuántas veces repito a diario, “bueno, ¡que se le va a hacer, otro día será!", y dejo en la esperanza el logro de ese algo que esperaba con ansias o que, ilusa de mí, siempre, creí pasaría porque así lo soñé, lo desee, lo hablamos, lo planificamos o simplemente lo pediste alguna vez (es a la salud aquí, a quien me refiero; a veces con la esperanza me pasa, que se me van los tiempos en los sujetos, verbos y predicados).

Tanto se ha dicho esperanza de ti. Todos te nombran, todos, te cargan de todas sus ilusiones y sueños, de sus realidades por realizar, de sus metas, logros, objetivos. Y tú, que todo lo llenas, te llamas dios, hada, maga, ángel, ser divino, en el cual creemos en creencia propia, para esperar , todo salga bien, todo sea dado en bienestar.

Te pido esperanza mía, la que me habita, la que no me abandona, que sigas fiel a mí como yo lo he sido contigo, y que si alguna vez , aún muriendo, llegase a tocar sus manos, sería entonces, la muestra fehaciente, de que eres tú, esperanza, lo último que se pierde, habiendo aunque sea, un hálito de vida. Y termino esta nota, con una frase que me identifica plenamente contigo: Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Martín Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense

Se despide de ti, yo, quien atentamente, sigue prendido de tus brazos, esperanza mía.

He dicho...
                  Patricio Varsariah
 

Razones para seguir avanzando y pasar la pagina.

noviembre 16, 2018



Honestamente, nos sucede a todos nosotros gradualmente a medida que crecemos. Descubrimos más sobre quiénes somos y lo que queremos, y luego nos damos cuenta de que hay cambios que debemos hacer. El estilo de vida que hemos estado viviendo ya no se ajusta. Las personas con las que hemos estado pasando tiempo ya no ven las cosas de la manera en que lo hacemos. Así que apreciamos todos los grandes recuerdos, pero nos encontramos avanzando a nuevos capítulos en nuestras historias. 

Estoy seguro de que ya tienes algunas razones en mente, pero aquí hay cinco razones más por las que es hora de pasar la página y avanzar ... 

1. Has estado trabajando incansablemente tratando de controlar lo incontrolable. - ¿Qué pasaría si, en lugar de presionar tanto para que la vida sucediera, decidiste soltar un poco y permitir que te suceda la vida? ¿Qué pasaría si, en lugar de tratar de tener siempre el control, a veces le cedieras el control a algo más grande que tú? ¿Qué pasaría si, en lugar de trabajar tan duro para descubrir la última respuesta, te permitieras ser guiado a la solución en el momento perfecto? 

 2. El pasado nunca cambia. - Puedes pasar horas, días, semanas, meses o incluso años sentados solos en una habitación oscura, analizando en exceso una situación del pasado, tratando de juntar las piezas y justificando lo que pudo haber sucedido. O puede dejar las piezas en la oscuridad y salir por la puerta de entrada a la luz del sol para tomar un poco de aire fresco. 

 3. Aferrarse al dolor es autoabuso. - Tu pasado te ha dado la fortaleza y la sabiduría que tienes hoy, así que festeja. No dejes que te persiga. Repetir una memoria dolorosa una y otra vez en tu cabeza es una forma de auto abuso. Los pensamientos tóxicos crean una vida tóxica. Haga las paces consigo mismo y con su pasado. Cuando sanas tus pensamientos, sanas la salud de tu felicidad. Así que deja de concentrarte en viejos problemas y cosas que no quieres en tu futuro. Cuanto más piensas en ellos, más atraes lo que temes a tus experiencias cotidianas: te conviertes en tu peor enemigo. 

4. Avanzar crea un cambio positivo. - Puedes culpar a todos los demás y pensar: "¡Pobre de mí! ¿Por qué todas estas cosas malas siguen su cediéndome? "Pero lo único que todos los escenarios tienen en común es USTED. Y esta es una buena noticia, porque significa que TÚ solo tienes el poder de cambiar las cosas o cambiar la forma en que piensas sobre las cosas. Hay algo muy poderoso y liberador sobre rendirse para cambiar y abrazarlo: aquí reside el crecimiento personal y la evolución. 

 5. Nuevas oportunidades están esperándote. - Nadie pasa por la vida sin perder a alguien que aman, algo que necesitan, o algo que pensaban que debía ser. Pero son estas pérdidas las que nos fortalecen y eventualmente nos mueven hacia oportunidades futuras. Abrace estas oportunidades. Ingrese nuevas relaciones y situaciones nuevas, sabiendo que se está aventurando en un territorio desconocido. 

Prepárate para aprender, prepárate para un desafío y prepárate para experimentar algo o conocer a alguien que pueda cambiar tu vida para siempre. 

Y, por supuesto, si estás luchando con alguno de estos puntos, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando duro para sentirte mejor, pensar con más claridad y vivir una vida libre de dolores de cabeza y dolores de corazón.

He dicho...

                   Patricio Varsariah.
 

¡Si, esa misma! …

noviembre 16, 2018

Existe una palabra prohibida en mi vocabulario y que trato de no utilizarla en mis escritos, seguro que conoces esa palabra… ¡Si, esa misma! …Tiene seis letras y actualmente está en boca de todos. Es incluida de forma sistemática y casi obligada en cualquier conversación formal o informal, afectando el origen y el final de todas las conversaciones. Aparece constantemente en las portadas de todos los diarios, e innumerables veces en sus páginas interiores. Los telediarios y noticieros radiales no se cansan de repetirla, y los comentaristas la utilizan hasta la saciedad.

Está siendo catalogada como la culpable de todo lo malo que ha sucedido y que pueda suceder en la economía, en la sociedad, en el país y en el mundo. Su influencia negativa nos está afectando inconscientemente, y el hecho de mencionarla y escucharla de forma continuada, nos está haciendo mucho daño tanto físico como mental. Ya ha dejado de ser sólo una consecuencia y ha pasado a convertirse en una causa, así que su efecto es envolvente y repetitivo, y su ciclo actual parece no tener un final predecible en el corto plazo… en fin… que ya sabéis de cuál palabra estoy hablando ¿no? Es difícil determinar con hechos cómo se ha visto afectada nuestra vida (salud, trabajo, relaciones, etc.) por culpa de esta palabra, y no sabemos hasta que punto nos puede seguir afectando negativamente si continuamos recibiendo su perniciosa influencia.

 Pero a pesar de lo anterior, podemos hacer algo útil para tratar de mitigar su impacto e intentar crear un poco de conciencia colectiva en ese sentido. No se pretende ocultar la situación actual, sino más bien que decidamos por nosotros mismos si aceptamos (o no), que los medios nos sigan atacando y debilitando nuestra moral de forma irresponsable cada vez que mencionan esta palabra con el único fin de vender noticias. Me he propuesto no escribirla más, no mencionarla más y no escucharla más… y en su lugar (cuando sea absolutamente necesario) utilizar un eufemismo,contribuyendo desde esta página web a erradicar (en la medida de lo posible) el uso de esta palabra.

Es muy probable que si dejamos de mencionarla y publicarla, podemos contribuir a reconvertir la situación tangible que la engendra, en una nueva situación menos pesimista y más positiva. Si logro alcanzar, aunque sea parcialmente, este objetivo; podre centrarme mejor, y dedicarme de lleno a los aspectos que van a permitir solucionar de forma rápida y eficiente la situación que estamos viviendo y que tanto nos afecta por igual.

 Por lo tanto, esa palabra, queda vedada y prohibida en esta web … Si piensas que puedes ayudar con un granito de arena a cambiar las cosas, comparte este escrito.

 Nota: (aclaratoria para los más rebuscados) Este escrito no tiene connotaciones políticas y sólo puede interpretarse como una forma de ser positivos frente a esta situación, ya que todos la estamos sufriendo. Tampoco pretende esconder lo que está pasando, ni negarlo con el hecho de no mencionar esta palabra…"CRISIS"....no es eso; más bien es tratar de cambiar el humor a la gente, mientras todos seguimos trabajando por salir lo antes posible de la palabra innombrable, eso es todo.

He dicho..

                  Patricio Varsariah.
 

Hacer que el verdadero amor dure toda la vida!..es posible.!

noviembre 16, 2018


Comienzo este escrito con la pregunta del millón: si una persona en la dinámica de una relación tiene que "bajar sus expectativas" y probar una nueva vía para cambiar los procesos de pensamiento y el enfoque en el dúo,  ¿cómo funciona realmente cuando se necesitan dos? Cuando finalmente decides que es suficiente con todas las promesas rotas la parte más difícil es ver lo bueno que puede ser, hasta que no lo son sabes que existe te hace sentir que eres el problema y sé que lo soy. no él simplemente no se comunica conmigo y es difícil jugar a la pelota si el otro no tira la pelota hacia atrás.

Una noche fui a la casa de mis padres para pedirles algunos consejos de relación tan necesarios. Sucedió que era el 27 aniversario de bodas de mi mamá y mi papá al día siguiente, por lo que ambos estaban ansiosos por reflexionar sobre lo que habían aprendido unos de otros y su relación a lo largo de los años. El consejo que me dieron esa noche fue verdaderamente sabio, pero aún más importante fue el ritual familiar que nació ese día. 

Hoy quiero compartir una versión revisada  de algunos de los mejores consejos sobre relaciones que mi madre y mi padre me han dado. A través de Los años. Tal vez encuentres tanto valor en su sabiduría como yo ...

1. Permanece fuerte por tu cuenta, primero. Si su felicidad depende de la validación y aprobación constantes de su pareja, entonces está regalando demasiado de su poder. Es natural querer ser amado y admirado, querer ser incluido, pero es perjudicial para tu autoestima y fortaleza emocional si es algo que tienes que rogar constantemente.

La clave es nutrir tu propia fuerza interior y luego introducirla en tu relación.

Piense en su relación como en el hogar en el que vive. Si le gusta o no su hogar, no depende de cómo se coloquen los muebles, sino de cómo organiza su mente. Tienes que decidir amarte a ti mismo en él, y luego irradiar este amor interior hacia afuera.

Todo el amor y la validación que necesitas es tuyo para darte. Así que la próxima vez que te sientas presionado para complacer a la gente, trata de respirar profundamente y recuérdate que no debes a nadie tu justificación constante, ni siquiera a tu pareja. Disfruta de la realidad que tienes para elegir. Usted tiene la autoridad para decidir cómo gastar su tiempo y energía. 

Y aquí está la verdadera belleza de esto, que repito constantemente en mis escritos: cuando no le debes nada a nadie, cuando eres auto suficiente, eres libre de dar y recibir amor de corazón, sin equipaje.

Venga de este lugar de totalidad, de fortaleza interior e independencia, y luego ame a su pareja. No porque los necesites para que te amen, no porque estés desesperado por ser necesitado, sino porque amarlos es algo milagroso.

2. Mantener una base sólida de aceptación mutua es muy importante, por encima de todo, la aceptación significa que dos personas están de acuerdo en estar en desacuerdo entre sí en algunas cosas, y están perfectamente de acuerdo con eso. Las diferencias de opinión, incluso las más importantes, no destruyen las relaciones: lo que cuenta es cómo las personas en una relación lidian con sus inevitables diferencias.

Algunas parejas pierden años tratando de cambiar las mentes de las demás, pero esto no siempre se puede hacer, porque muchos de sus desacuerdos tienen su origen en diferencias fundamentales en la forma en que se ven el mundo y ellos mismos. Al pelear por estas profundas diferencias, todo lo que logran es perder el tiempo y llevar su relación al terreno.

Entonces, ¿cómo hacen las parejas verdaderamente amorosas para enfrentar los desacuerdos que no se pueden resolver? 

Se aceptan mutuamente tal como están, entienden que los problemas son una parte inevitable de cualquier relación a largo plazo, de la misma manera que las dificultades físicas crónicas son inevitables a medida que envejecemos y nos volvemos más sabios. Estos problemas son como una rodilla débil o una espalda dañada: es posible que no queramos estos problemas, pero podemos enfrentarlos, evitar situaciones que los irritan y desarrollar estrategias que nos ayuden a aliviar el dolor. 

Cuando elija un socio a largo plazo, inevitablemente estará eligiendo un conjunto particular de problemas sin solución que enfrentará durante los próximos 10, 20 o 50 años. Y en muchos sentidos, eso es algo realmente hermoso.

Así que solo recuerde que la base del amor es dejar que los que nos importan no se disculpen, y no distorsionar-los para que se ajusten a nuestras propias ideas egoístas de quiénes deberían ser. Y no, no siempre verás las cosas cara a cara, y eso está bien. A veces solo debe elegir equivocarse, no porque realmente estemos equivocados, sino porque valora su relación más que su orgullo.

3. Ser intencional y plenamente presente al comunicarse no puede quedar a segundo plano, ya que Tu pareja no es un lector de la mente. Comparte tus pensamientos abiertamente. Dales la información que necesitan en lugar de esperar que lo sepan todo. Cuanto más no se ha hablado, mayor es el riesgo de problemas. Comience a comunicarse claramente. No trates de leer su mente y no hagas que ella o el intenten leer la tuya. La mayoría de los problemas, grandes y pequeños, dentro de una relación comienzan con una comunicación rota.

Además, no escuches para que puedas responder, escucha para entender. Abra sus oídos y su mente a las preocupaciones y opiniones de su pareja sin juzgar. Mira las cosas desde su perspectiva, así como la tuya. Trata de ponerte en sus zapatos. Incluso si no entiendes exactamente de dónde vienen, puedes respetarlos. Aún puedes guardar tu teléfono, voltear tu cuerpo hacia ellos y mirarlos directamente a los ojos. Hacerlo demuestra que realmente quieres comunicarte y escuchar lo que tienen que decir. Esto refuerza el tipo de entorno de apoyo que es crucial para el crecimiento del amor y el respeto en cualquier relación.

4. Enfrentar los desacuerdos abiertamente y con un lenguaje positivo ya que cuando surgen desacuerdos en una relación, lo más fácil es huir, especialmente si no eres una persona confrontacional por naturaleza. Pero tiene que atraparse, porque esto no es solo sobre usted y si tiene ganas o no de lidiar con sus diferencias. Se trata de lo que su relación necesita para crecer y prosperar a largo plazo. Tienes que poner las necesidades de tu relación por delante de las tuyas a veces. Ambas personas deben comprometerse a lidiar con los desacuerdos abiertamente, porque huir de ellos solo hará que las cosas sean más difíciles de tratar en el futuro.

En el lado negativo de la huida, también debe tener en cuenta la facilidad con que un desacuerdo puede convertirse en una bola de nieve en los ataques globales contra su pareja, y no en sus decisiones o comportamiento. Por ejemplo: "No me llamaron cuando dijeron que lo harían porque se olvidaron, sino porque son una persona horrible, miserable y malvada". La diferencia es fácil de discernir, ¿verdad? Entonces, tomemos una respiración profunda cuando la necesitamos, para poder lidiar con la realidad a la que nos enfrentamos.

Una de las herramientas más simples y efectivas que las personas en las relaciones pueden usar para facilitar el proceso de tratar los desacuerdos es usar un lenguaje positivo. Las relaciones florecen cuando dos personas pueden compartir sus sentimientos y pensamientos más íntimos de una manera positiva. Un método efectivo de hacer esto durante un desacuerdo es hacer lo mejor posible para evitar usar la palabra "usted" y tratar de usar la palabra "YO" en su lugar. Esto hace que sea mucho más fácil expresar sus verdaderos sentimientos mientras evita la posibilidad de atacar verbalmente a la otra persona. Así que en lugar de decir "estás equivocado", intenta decir "no entiendo". En lugar de decirles "siempre". . ". Intenta decir:" A menudo me siento. . . "Es un cambio sutil que puede hacer una gran diferencia.

5. No hay que olvidar que cuando alguien a quien amas retrocede en un rincón, mira hacia otro lado hasta que salga, y luego actúa como si nunca hubiera sucedido. De lo que ya saben no es su comportamiento más inteligente, es un acto de gran amabilidad. Esto es posible cuando te das cuenta de que las personas normalmente se comportan de esa manera porque están sufriendo momentáneamente. Reaccionan a sus propios pensamientos y sentimientos, y su comportamiento a menudo no tiene nada que ver contigo.

Todos tenemos cambios de humor irrazonables a veces o muchas veces. Todos tenemos días malos. Darle a tu pareja el espacio para su silencio y reflexión, y no tomar las cosas personalmente cuando en ocasiones están molestos, de mal humor o teniendo un mal día, es un regalo invaluable. Incluso si estás indudablemente en lo cierto y ella o el está incuestionable mente equivocada o equivocado, cuando las emociones están volando alto y las obligas a su silencio y reflexión, simplemente estás magullando su corazón y ego. No estás logrando nada más que disminuir su valor ante sus propios ojos.

Así que haz lo mejor que puedas para que conserven su dignidad cuando tenga sentido. Dales espacio, deja que las emociones se calmen y luego mantén una conversación racional utilizando las tácticas de comunicación positiva que te mencione en el punto anterior.

6. Las relaciones sanas de por vida contienen dos personas comprometidas con el aprendizaje y el crecimiento a lo largo de toda la vida. Tienen curiosidad por las cosas. Están dispuestos a aprender del mundo y de los demás. Y debido a su amor por el aprendizaje, se brindan la libertad de desarrollarse como individuos dentro de la relación.

A lo largo de mi vida, he visto muchas relaciones infelices que fueron causadas principalmente por una o ambas personas que son tercamente adherentes. En pocas palabras, estas personas "obstinadamente pegajosas" no querían que sus amigos o compañeros cambiaran. Pero aquí está la simple verdad: el cambio es una parte del universo, y los seres humanos no son una excepción. Si quieres tener una relación exitosa, debes abrazar el crecimiento personal con los brazos abiertos y todos los cambios que vienen con ella.

7.Finalmente : Que el amor sea una práctica diaria.Este último punto abarca los seis anteriores, y luego algunos. En una relación sana a largo plazo, dos personas se aman más de lo que se necesitan mutuamente. Debido a esto, la relación en sí misma se convierte en un refugio seguro para practicar el amor. Y el amor, en última instancia, es una práctica: un ensayo diario de honestidad, presencia, comunicación, aceptación, perdón y paciencia sincera.

Lamentablemente, con demasiada frecuencia olvidamos la parte de práctica y, en cambio, decidimos tratar el amor como un destino garantizado al que podemos saltar cuando tengamos tiempo. Queremos llegar a ese sentimiento de amor "perfecto" en una relación sin tener que trabajar. Y cuando no funciona de esa manera, asumimos que la relación en sí está rota. Pero a esto le falta todo el punto de una relación, y todo el punto del amor.

De nuevo, el amor es una práctica. Aparece para todos los momentos inesperados e inconvenientes de una relación, respira hondo y se pregunta a sí mismo: “¿Qué parte del amor se debe practicar aquí?” La respuesta variará de un encuentro a otro, en una corriente continua de ternura, afecto y sabiduría con los que nunca podría haber soñado o planeado perfectamente.

En lo personal te diré que  las mejores relaciones no son solo los buenos momentos que compartes, sino también los obstáculos que atravesamos juntos. , los desacuerdos en los que se comprometen y el hecho de que todavía diga "Te amo" al final. Y amar a alguien no se trata solo de decirlo todos los días, se trata de mostrarlo todos los días a través de acciones y comportamientos, incluso cuando mi compañera del camino no ve las cosas cara a cara.

Saludos e intenta que el verdadero amor dure toda la vida!

He dicho...
                 Patricio Varsariah
 

¿Por qué todo tiene que moverse tan rápido?

noviembre 15, 2018



Todo el mundo y todo lo que hay en él se está acelerando, moviéndose tan rápido que a veces es difícil mantenerse al día. ¿Somos demasiado lentos, o el mundo está cambiando demasiado rápido? 

El siglo XXI ha traído un ritmo verdaderamente acelerado. Sin duda estamos viviendo más tiempo, pero nuestra vida cotidiana está sobrecargada. Hemos pasado de viajar a caballo a volar a velocidades supersónicas. Los mensajes de texto han reemplazado las cartas de amor en el buzón. En los primeros días de la televisión, los comerciales se emitían en vivo. Hoy, recorremos los momentos "vacíos" como si cada segundo tuviera que llenarse con información relevante. 

De los agricultores del campo que trabajan en la tierra y cuidan sus granjas y animales, nos hemos convertido en personas sedentarias que comen comida chatarra, cada vez más y más gordos. 

Pero ¿por qué estamos corriendo? ¿A dónde vamos? 

Los libros y artículos que tratan el tema de la "lentitud" se están publicando a un ritmo increíblemente rápido. Somos bombardeados por mensajes que promocionan la importancia de vivir en el momento presente y las críticas son frecuentes sobre cómo vivimos. Es natural que terminemos cuestionando el ritmo vertiginoso de la vida moderna. ¿Por qué todo tiene que moverse tan rápido? 

La velocidad es una medida de algo en relación con el paso del tiempo. La aceleración es un aumento en esa cosa durante un período establecido. El tiempo permanece constante en esa ecuación. Lo que cambia es la distancia recorrida, la cantidad de información acumulada o la cantidad de cosas que se realizan. El tiempo en sí no ha cambiado. Todavía hay 24 horas en un día. 

El movimiento requiere una fuerza motriz o algún tipo de energía para llegar del punto A al punto B. En este caso, somos la fuerza motriz: nuestros cuerpos, mentes y emociones. Entonces, ¿de dónde sacamos este deseo de ir más lejos, más rápido? Podemos pensar en la aceleración desde dos puntos de vista básicos. 

La primera es nuestra propia naturaleza, en otras palabras, lo que somos y lo que nos motiva. Como seres humanos, pasamos nuestras vidas luchando por más, buscando definirnos a nosotros mismos en un mundo que combina velocidad con rendimiento. 

Nacimos, luego aprendemos a caminar, correr y andar en bicicleta. La infancia es una serie de hitos que marcan nuestra capacidad para avanzar más rápido hacia la edad adulta. Es divertido al principio, pero luego se convierte en un deber, ¡y ahí es cuando comienza el problema! Ser un niño significa "perder el tiempo" soñando despierto, y echarse a reír por las cosas más tontas. Significa siempre ver el mundo con un ojo fresco y una sensación de asombro. 

También podemos considerar nuestra experiencia de vida. Crecemos en un mundo donde todo se mueve muy rápido. La gratificación instantánea ahora gobierna, y la carrera hacia la modernidad está conduciendo a una sociedad donde aquellos que no pueden mantenerse al día simplemente se quedan atrás. Estamos inundados de correos electrónicos y enterrados bajo una montaña de spam. Nuestros teléfonos solo sirven para confirmar que nuestro mensaje ha sido recibido y serán respondidos en breve. 

La velocidad del progreso significa que todo se vuelve rápidamente obsoleto. 

Pero la era de los consumibles desechables está, con suerte, llegando a su fin. Satisfacer nuestras necesidades básicas se ha convertido en un ciclo de deseos de fabricación y satisfacerlas de inmediato, porque en un momento todo será obsoleto o, peor aún, eclipsado por otro anhelo aún más inútil. Nuestra capacidad de atención se ha reducido debido a las innumerables interrupciones que surgen durante el día. Cualquier contenido que logre entrar en nuestra conciencia solo dura unos segundos antes de que sea hora de pasar a la siguiente tendencia. Nos hemos ahogado en un mar de datos que no pedimos. 

¿Cómo pueden nuestros cerebros lidiar con todo eso? ¿Hemos considerado eso? ¿Y qué hay de nuestros cuerpos? ¿Nuestros corazones? ¿Podemos tener este ritmo furioso bajo control? Después de todo, ¿no es esto un progreso? ¿Por qué deberíamos pasear cuando todo el mundo está corriendo? 

Las enfermedades relacionadas con el exceso de trabajo están aumentando en la sociedad moderna. Sin suficiente tiempo para nosotros mismos, ¿cómo podemos tener alguno para los demás? 

Es importante detenerse a veces, no solo para descansar, sino también para tomar una pausa antes de pasar a otro, un mejor destino y crear armonía entre la naturaleza humana y el planeta en el que vivimos. 

Aprecie la quietud y obtenga una mejor comprensión de las opciones basadas en sus necesidades básicas. Haz espacio para el silencio y crea un espacio para las melodías de la vida. Tómate el tiempo para llegar, deja tu carga y date un poco de espacio. Tómese el tiempo para tomar decisiones claras basadas en nuestros deseos individuales cuando nos enfrentemos a la corriente interminable de opciones que se presentan con cada nuevo día. 

Bloquee el ruido del bombardeo de la publicidad, elimine su adicción virtual, exprese sus sentimientos con otra cosa que no sean los emoticonos de mensajería instantánea y llegue a las personas que lo rodean, quienes pueden acompañarlo en el camino hacia un mundo diferente. Un mundo sensato, reflexivo y de ritmo más lento. 

Tenemos que reducir la velocidad para pensar en el futuro y dejar a la próxima generación un mundo más equilibrado y en mejor armonía con la vida.

He dicho...
                  Patricio Varsariah.
 

Fue mi Ángel personal el que me ayudo.

noviembre 13, 2018



Nunca sabemos realmente, con que nos encontraremos en nuestro caminar, en nuestra vida y en nuestro corazón. Mientras vivimos no nos damos cuenta de nuestra fragilidad, de que nuestro mundo es un complejo puzzle donde no sabemos nunca que nos puede ocurrir mañana, tal vez por ello nos dedicamos a despertar y caminar sin pensar, que quizás un día toda esa seguridad, puede desaparecer y sentir sobre nosotros el duro peso de la tristeza, del dolor y del lento caminar, donde no se sabe muy bien que hacer, ni que es necesario pensar para lograr vencer un sentimiento de temor, de miedo que nace sin control desde nuestro interior.

Eso es lo que me ocurrió hace tiempo, o mejor dicho no quiero volver atrás y pensar cuanto tiempo he necesitado para lograr superar todo esa angustia que en su momento sentí y que todavía ahora cuando menos me lo espero vuelve a surgir. 

La vida parecía que me quería y la vivía intensamente, gozando de todo aquello que me aportaba felicidad, ya fuera aprovechando la oportunidad de viajar a lugares hermosos, donde mi ser podía llenarse de una atmósfera de historia, de belleza y quien sabe cuantas cosas más, tampoco pensaba mucho en el futuro y por lo tanto me permitía todo aquello que me gustaba y que pensaba que me podía ayudar a ser mejor en mi vida cotidiana.

Que lejos estaba de la realidad, ya nunca sabes cuando todo puede cambiar y de repente te encuentras solo ante una realidad dura y que ajena a todo te da la espalda, encontrándote dentro de un abismo profundo y sin salida donde reina la oscuridad.

Ya no tienes nada por que luchar, has perdido tu lugar, tu hogar, tu familia, quien eres en realidad y nada te puede sacar de un estado en que no sabes que es cierto y que una pesadilla de la cual quieres despertar. 

Pero cuando crees que ya nada te puede salvar surge de la nada una fuerza, una luz que te guía y que da calor al corazón sintiendo que tal vez nada ocurre por que si, que todo está escrito que cada obstáculo del camino sirve para hacernos más fuertes, más sabios y aprender que con sacrificio y valor todo difícil camino tiene su premio aunque sea duro verlo cuando estas perdido en un bosque de lanzas que se clavan constantemente en nuestro ser, haciendo tambalear nuestra voluntad y optimismo, como las olas que sin cesar golpean la roca, hasta que poco a poco y sin casi apreciar la van modelando transformando el paisaje que un día fue agreste y salvaje.

Así fue como yo pude notar la presencia de esa fuerza, de ese ser, de ese ángel personal, que todos tenemos, que me ayudó a sobresalir de un pozo sin fin, donde tras perderlo todo, me enseño que hay una cosa que nuca nos podrán quitar ni robar y es la esperanza y el amor que desde nuestro interior se funde cada día con todo el exterior, que cuando vibramos en una sinfonía hermosa y de gran valor, las puertas se abren y aparecen de la nada aquellas personas o cosas que nos dan una nueva mirada, un nuevo calor en el corazón, y es la fuerza del ángel que con sus hermosas alas nos cobija y nos protege, para renacer a un mundo aunque diferente siempre será mejor, donde apreciamos de verdad de lo bello está en el interior y que la luz está presente aunque solo veamos las oscuras dudas que nacen prisioneras de la sin razón.

He dicho...
                   Patricio Varsariah.
 

Para llegar a soluciones positivas.

noviembre 11, 2018



A lo largo de nuestra vida nos encontraremos con grandes obstáculos, con dificultades extremas, que nos hacen pensar que no vamos a ser capaces de lograr nuestros objetivos, que vamos a fracasar y que no merece la pena seguir luchando.

Todo lo comprendo.

Pero la clave para no desistir es tener una mente clara, es decir, que sepamos siempre hacia donde nos dirigimos y un corazón valiente lleno de coraje  para atajar todas las adversidades. Vivimos en una sociedad emocionalmente cansada; así nos lo dicen diariamente los medios de comunicación, una sociedad que se queja demasiado, que es triste, a la que le falta proyecto individual y colectivo. En verdad todos somos hijos de esta sociedad que nos ha tocado vivir, con mucha información, pero desgraciadamente con pocas ilusiones.
             
Considero que un error, es siempre una fuente de aprendizaje, algo de lo que tenemos que sacar lecciones valiosas para emprender nuevas metas, y enmendarlo para que ese fracaso no nos hunda. Cuántas veces hemos oído decir: “el camino nunca es fácil, tiene tantas rosas como espinas. Comprendo que si fuera tan sencillo, no valdría la pena. Por eso cuando cometemos errores, cuando las cosas no nos salen bien, debemos volver a levantarnos y seguir intentándolo.
             
Si fijamos nuestra mente en la idea de rendirnos, no es una opción, no podemos darnos por vencidos y continuar luchando. En cierto que podemos tener más o menos éxito a la hora de conseguir esos objetivos que nos hemos planteados pero, lo que está claro, es que tenemos muchísimas más posibilidades de triunfar si seguimos luchando que si nos damos por vencidos, puesto que al rendirnos nuestras posibilidades irán reduciéndose a cero.

Si, ¿por qué darnos por vencidos?

Si el impulso que realmente necesitamos para no tirar la toalla, siempre está dentro de nosotros mismos. Pero lo reconozco, el cuerpo humano tiene un límite y es cuando decimos; “esto es imposible” “no hay manera de hacerle comprender”  “por mí no a ha quedado”; son estas y algunas más, las que se nos vienen a la mente cuando realmente no encontramos solución a lo pasado. 

Sí, es muy triste, existen días y momentos en los cuales sucumbimos y nos dejamos llevar por la derrota.

¿Cómo superar nuestras limitaciones y bloqueos, para conseguir reforzar nuestra autoconfianza?

¡No es nada fácil! La motivación es un “motor” propio que nos sale de dentro. Entonces, ¿qué cosa nos falta?
             
El que dispone de voluntad en sí mismo, ya dispone de una motivación para vencer esas dificultades, y si al mismo tiempo es capaz de renunciar a la satisfacción de lo inmediato, seguro que tendrá visión de futuro. 

Los triunfadores no se hacen de un día para otro, sino de empujes, desvelos y obstinaciones, para llegar a soluciones positivas. Aprender a vivir, es ser capaz de superar las frustraciones que la vida nos impone con su devenir, con el único fin de encontrarnos con lo mejor de sí, braceando contra el oleaje, a pesar de que la vida nos impida avanzar.

He dicho...
                   Patricio Varsariah.
 

Difícilmente conocemos las virtudes.

noviembre 9, 2018


En mi práctica como sanador de mis propios males, estoy siempre en contacto con fuerzas que desconciertan mi alma, muchas de ellas con calidad vibracional extremadamente grosera y baja y creo que es obvio que sean así pues enferman a las personas y las someten a estragos infradimensionales dañinos para sus mundos etéricos, emocionales, mentales volitivos y hasta espirituales. Uno se asusta de tanto poder que la oscuridad puede tener. No es para menos. Encontrar casos de flujos energéticos interrumpidos, inhibidos, tapados, cortados, con intenciones poco loables, son pan de todos los días. 

Las personas sufren y no saben por qué. La ciencia médica alópata no alcanza a visualizar siquiera el poder de dichas fuerzas. Una fuga energética puede manifestarse con picazón, enrojecimiento, inflamación, granos, sin razón aparente. Un caso que me causo hilaridad, no por el problema en sí, sino por la respuesta que mi medico me da cuando acudo a su consulta sin obtener beneficio, y es ...:"es una enfermedad misteriosa". Sinceramente, es eso un misterio. ¿De dónde proviene, cómo se origina, cómo se sana? son preguntas que solo pueden resolverse con expresiones como aquella. Y esto, solo hablando de fugas energéticas. Pero, bueno, lo que me interesaba era ese terrible poder que lo dañino tiene en el mundo, en las personas y hasta en animales y cosas. 

No hay que extrañarse y hasta habitual para el mundo de los sanadores el encontrarse con concreto roto, partido sin que medien razones lógicas y argumentos de peso para ello. Un poder que como dije asusta. Me rondaba este pensamiento casi escalofriante durante mucho tiempo. Gracias a Dios he logrado acercarme a la solución. 

Los seres humanos tenemos un poder incomprendido y solamente lo hemos involucionado hacia lo negativo. Cualquiera pudiera hablar y hasta se han escrito libros completos sobre los defectos. Dichos libros ganan premios, son aplaudidos. Artistas que saben como emplear la lujuria para insertarse en el mundo de la institución artística se ven por doquier. Fácil es encontrar ensayos académicos que sostienen razones y hasta teorías de tales groseras intenciones, es más, hasta los estudiantes universitarios son llamados a enmarcar su propuestas de tesis en tales aspectos. Pero, ¿alguien podría con certeza y total dominio mostrar en sí la expresión perfecta de la bondad, de la humildad, sin tomar poses pietistas? Muy difícil. 

Los seres humanos muy difícilmente conocemos las virtudes. Los defectos los manejamos a diestra y siniestra y los engordamos pues dizque nos ayudan en todo, en el trabajo, en las relaciones, el hogar. Creo firmemente que esa es la razón por la que lo oscuro domina el mundo. No es tanto la falta de la acción de Dios. Creo que tenemos que permitir que Dios actúe con la fuerza de nuestras peticiones. Una bendición tiene la fuerza de un oasis en el desierto, la alegría de una tarde soleada, la profundidad de un corazón enamorado, la grandeza de un rayo en la oscuridad, la certeza de un niño al jugar. 

Bendecir es algo que hemos olvidado y debemos recordarlo. Hacer luz en el planeta, en el cosmos y en universo entero puede lograrse abriendo las ventanas del búnker de la maldición.

He dicho...
                     Patricio Varsariah.
 

La verdadera reciprocidad

noviembre 9, 2018


Cuando la gente te muestra sus limites (“No puedo hacer esto por ti”), te sientes rechazado/a. No aceptas el hecho de que los demás no puedan hacer por ti todo lo que esperas de ellos. Deseas un amor un cuidado una entrega sin limites. Parte de tu lucha es fijar los límites de tu propio amor; algo que nunca has hecho. Das lo que la gente te pide, y cuando piden más, das más, hasta que te sientes exhausto, usado y manipulado. Solo cuando puedas fijar tus propios límites, podrás reconocer, respetar y hasta estar agradecido a los límites de los demás. 

En presencia de las personas que amas, tus necesidades aumentan y aumentan, hasta que ellas se sienten tan agobiadas por tus necesidades que prácticamente están obligadas a dejarte para sobrevivir. La gran tarea es reclamarte a ti mismo para ti, de manera de poder contener tus necesidades dentro de los límites de tu propio ser y controlarlas en presencia de aquellos a quienes amas.

La verdadera reciprocidad en el amor necesita de personas que se controlen y que se puedan entregar al otro sin dejar de seguir aferradas a sus propias identidades. Entonces, para entregarte más efectivamente y también para contener más las propias necesidades, debes aprender a fijar límites a tu verdadero amor. Tu amor, en cuanto deriva de Dios, es permanente. Puedes reclamar la permanencia de tu amor como un regalo de Dios. Y puedes darles a otros ese amor permanente. Cuando los demás dejan de amarte, tú no tienes que dejar de amarlos. En un nivel humano, los cambios pueden ser necesarios pero, a nivel de lo divino, puedes seguir siendo fiel a tu amor. 

Un día serás libre de dar amor gratuito, un amor que no pide nada a cambio. Un día incluso serás libre de recibir amor gratuito. A menudo se te ofrece amor, pero no lo reconoces. Lo descartas porque estas acostumbrado a recibirlo de la misma persona a quien se lo dabas. La gran paradoja del amor es que, precisamente cuando te has proclamado como hijo amado de Dios, has fijado los límites de tu amor y así has contenido tus necesidades, comienzas a crecer en la libertad de dar en forma gratuita. Se te convoca a vivir en un nuevo lugar, más allá de tus emociones, pasiones y sentimientos.

Debes confiar en que hay otro lugar donde puedes estar a salvo. Trata de pensar en este lugar como el centro de tu ser: tu corazón, donde todos los sentimientos humanos son en verdad mantenidos juntos. A partir de este lugar, puedes sentir, pensar y actuar en forma auténtica. 

Es bastante comprensible que este lugar té de miedo. Tienes muy poco conocimiento de él. Has tenido vislumbres de él, incluso algunas veces has estado en él, pero la mayor parte de tu vida has habitado entre tus emociones, pasiones y sentimientos, y has buscado en ellos la paz interior y la dicha. Además, no has reconocido plenamente este nuevo lugar como el lugar donde Dios habita y te sostiene. Temes que este lugar plenamente auténtico sea, de hecho, un pozo sin fondo en el que perderás todo lo que tienes y eres.

No tengas miedo. Confía. Podrías considerarlo el lugar de la unificación, en el cual puedes volverte uno. 

He dicho...
                      Patricio Varsariah.
 

Entre palabras y silencios.

noviembre 9, 2018


Los buenos tiempos se convierten en buenos recuerdos; los malos tiempos en grandes lecciones, solo hay que aprender. Sería relevante remarcar que el pasado no se puede explicar en su totalidad con palabras a distancias, 

Utilizando las palabras lo que hacemos es fragmentar la realidad en partes, cuando lo real, es que todo está unido a todo. Una razón muy importante es la que debemos hablar a las personas de forma educada y con buenas palabras, puesto que  si no se hace, el mismo silencio ya está haciendo daño de una forma indirecta.
            
También el problema, es que la mayoría nos pasamos gran parte del día con la mente saltando agitadamente entre el pasado y el futuro, y mientras tanto nos perdemos el presente. La vida es eso que sucede mientras estás haciendo otros planes. Así decimos que la vida transcurre entre palabras y silencios. Pero ¡ojo! Los silencios, no son un elemento accidental, sino un elemento decisivo para conseguir una comprensión auténtica. Aunque reconozco que nadie (o casi nadie) quiere callar para siempre, pues callar se percibe como un fracaso emocional.

Lo más lógico y normal es entender y explicarnos a través de la palabra. Pero ¿Cuántas veces estas, como se suele decir: “se las lleva el viento”? No porque no se entiendan ni porque se expliquen de formas mal intencionadas. No, siempre suelen  mostrarse de la forma más correcta; entonces, ¿Qué sucede?  No es otra cosa que el producto de pasar de tener una dinámica y distendida relación, a la terca sinrazón del mutismo, sin la más leve explicación.
            
Cuando escuchamos continuadamente, no deberíamos dejar que nuestra mente divague y salte hacia temas totalmente imaginativos. Decimos que a través de la palabra es posible la comunicación, así es posible comprendernos; sin embargo el poder de la palabra va más allá que el simple intercambio de ideas, al mismo tiempo sirve para cautivar y convencer.
           
Consideremos siempre que somos seres “sociales”, en el sentido de que pasamos la mayor parte de nuestra vida con otras personas. Por consiguiente, es importante aprender, entenderse y funcionar adecuadamente en situaciones al menos sociales. Todos conocemos y podríamos citar en teoría cuales son los principios básicos para lograr una correcta comunicación, pero a veces “cerramos los ojos” y nuestra mente no la dejamos hablar
            
El perdón es una necesidad en nuestro tiempo. La imperiosa necesidad que tenemos de él, surge del hecho de que nadie está libre de heridas, como consecuencia de frustraciones, decepciones, penas de amor, traiciones… Las dificultades de vivir en sociedad se encuentran por doquier. Conflictos en las parejas, entre amigos, personas divorciadas, patrones y empleados, etc., y todos tienen algún día necesidad de perdonar para establecer la paz y seguir viviendo juntos.
             
Si nos atreviéramos a decir lo que pasa por nuestra mente, seguramente encontraríamos mucha paz al final de lo dicho, más armonía y no tendríamos la necesidad de pensar en silencio, aumentando de esta forma nuestra confianza personal.

He dicho...

                   Patricio Varsariah
 

La libertad en las relaciones

noviembre 7, 2018


En nuestras vivencias, aprendemos lo necesario, si ese es nuestro propósito, o saltamos de crisis en crisis, si evadimos las enseñanzas que nuestras experiencias pueden propiciar. Y aprender es esencialmente cambia

He llegado a la conclusión de que cada ser humano debe basar toda acción de cambio particular en su autonomía lo que significa que cada uno pueda apropiarse de sí mismo, decidir desde la sabiduría de sus sentimientos y emociones equilibrados, asumir su propia dirección que no es la que han establecido sus padres y parientes, ni las tradiciones del pasado (muchas pautas de ese lánguido archivo de rutinas ya no tienen sentido ni utilidad), ni los rígidos sistemas de creencias de la sociedad en que crecimos, ni las normas amenazantes de las organizaciones llamadas religiosas (aunque sí, en todo momento, de su conciencia de ser que es una expansión unitaria de Dios). 
Y esa autonomía para actuar y relacionarnos armoniosamente solo podemos realizarla si alcanzamos una comprensión adecuada sobre nuestras vivencias.

Normalmente, para decidir cómo actuamos, nos acogemos a nuestros sistemas de creencias y damos una gran prioridad a los intereses, a las conveniencias, a las presiones, exigencias o imposiciones de otras personas, o a nuestra ambición y obstinación por alcanzar algún resultado, desdeñando o subestimando a otros; y en muchas ocasiones nos basamos también en lo establecido (apoyándonos en el desastroso paradigma popular de que "Es mejor malo conocido que bueno por conocer" aunque las mismas personas expresen al mismo tiempo que "Mejor solo que mal acompañado").

Posiblemente ese culto al conflicto que vivimos tantas veces provenga de un hábito generacional negativo heredado de nuestros ancestros hispanos y latinos, la tarea no hecha de afianzar la paz y los acuerdos desde actitudes de respeto y tolerancia, que nos ha quedado pendiente.

Podemos cambiar, cada uno de nosotros, la propia historia y la historia familiar, modificando nuestras actitudes y comportamientos, asumiendo nuestra autoestima y confianza, nuestra paz y nuestra fortaleza, soltándonos de algunas de nuestras dependencias y de los yugos culturales.

A veces tengo la impresión de que muchas personas asumen como amor un sentimiento ambiguo reiterado respecto a sus parejas, a sus familias, o a la sociedad que las rodea, algo así como "Te quiero pero no te quiero". 

Después de interacciones hogareñas o íntimas altamente afectivas, nuestras parejas sueltan a veces comentarios o comportamientos muy hostiles, o tendencias a juzgarnos duramente o a controlarnos, o a someternos a sus condicionamientos, o a querer poseer nuestras vidas. O nos acumulan como deudas las decepciones que sienten porque nos hemos satisfecho sus deseos y aspiraciones y nos cobran cada cierto tiempo –o en un ajuste final de cuentas asumiendo contra nosotros papeles dramáticos de personajes ofendidos y resentidos. Y todos esos eventos nos llevan a una gran confusión porque nos parecen contradictorios.

El conocimiento profundo de las condiciones esenciales del amor –no egoísta y siempre objetivo nos vuelve a la cordura y nos lleva a creer que esas relaciones fluctuantes e inestables, que parecen poco sólidas, reflejan personalidades inmaduras interactuando en aprendizajes difíciles e imperativos.

Mi entendimiento respecto a las ilusiones de amor es muy simple "Creemos poseer a quienes no nos pertenecen y después creemos perder a quienes era imposible que pudiéramos poseer". Y afirmo también que "una cualidad fundamental del amor es la libertad que aceptamos de otros seres humanos y la libertad que ellos aceptan para nosotros". 

Soy muy claro en utilizar el verbo aceptar y no el verbo conceder porque la libertad en las relaciones es un atributo de nuestra origen en Dios El libre albedrío de cada uno; si alguien expresa que le concede a otros su libertad, posiblemente presume que es superior a ellos o que ellos son inferiores, cuando solo somos diferentes en nuestras personalidades, en las manifestaciones evolutivas que podamos mostrar a través de nuestros actos y quizá en los privilegios que ostentamos.

El ataque y el conflicto repetido no expresan amor; la dependencia afectiva y los propósitos de venganza tampoco; las poses de orgullo, resentimiento y prepotencia mucho menos. Todos los comportamientos llamados "amorosos" en los altares del sacrificio y el sufrimiento son solo los dramas de nuestros egos. Y las personas que repiten esas crisis habituales están reforzando sus rutinas de auto castigo y autocompasión a medida que transcurre el tiempo, mientras dejan escapar sin darse cuenta el amor sentido y armonizan te.

Seguramente cuando nos involucramos en esos enredados y des gastadores "romances" de amor-odio vivimos como trágicos protagonistas de las novelas que con argumentos parecidos alcanzan audiencia masiva porque conmueven la sensibilería del público y su candidez. Así no alcanzamos la felicidad ni la alegría: recorremos nuestros caminos cansados, frustrados, desesperanzados, hasta deprimidos; y a medida que creemos avanzar, cada vez se nos hace más lejano e inaccesible el Cielo que queríamos como meta (y también el cielo que esperamos como recompensa).

Saludos de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Personas que dejan huellas.

noviembre 5, 2018




Los pilares de las relaciones significativas: compromiso, confianza y respeto. No importa si esas personas que habitan en tu alma ahora mismo son tus padres, tus hermanos, tus amigos o tu pareja. Toda relación significativa y enriquecedora está sustentada por tres raíces que nunca deberían quebrarse: el compromiso, la confianza y el respeto. 

Las personas que tocan nuestra alma inscriben en ella una hebra dorada que nos sustenta y nos protege. Esa unión sella un compromiso indestructible basado en la confianza y la reciprocidad. Las relaciones significativas, ésas que nos aportan las personas que sin saber muy bien cómo son guías y huéspedes en nuestro corazón, se diferencian del resto de muy diversas formas. Son pequeños detalles que se intuyen casi desde el primer momento.

Esa amistad, ese cariño, no se mide por la cantidad de veces que nos vemos a la semana. Ni por los favores que nos hagamos, ni por las confesiones ni por los cafés compartidos. Se mide por la calidad y la complicidad de esos instantes vividos. La confianza va más allá de un “tú me das yo te doy”. Es un “estoy aquí para ti”, y con ello ya no hay necesidad de decir más, el cariño y la complicidad está implícita en ambas partes. 

En este tipo de relaciones, y con estas personas, podemos ser nosotros mismos en toda nuestra profundidad, matices y detalles. La otra persona conoce muy bien nuestras sombras y defectos, sin embargo, casi sin darse cuenta nos va ayudando a ser mejor de lo que éramos ayer. Hay personas de esencia verdadera, de sonrisas auténticas que nos enseñan a ser más completos. 

En ocasiones, todos necesitamos de estos encuentros, porque la vida no es solo un trabajo, el coche o comer con la familia. Vivir es dejarse sorprender y permitirnos lo imprevisto, es dar la entrada a estas relaciones positivas que nos traen vientos nuevos que enriquecen mente y cuerpo, y que casi sin pedir permiso… Se van instalando en nuestra alma.

Las personas que admiro apenas caben en los dedos de una mano. Son las que observo y escucho en silencio, son las que me enriquecen y las que casi sin quererlo, me hacen ser mejor cada día. 

Ahora bien, ellas ni siquiera se dan cuenta, porque sus corazones son humildes y no comprenden siquiera el alcance de sus ejemplos. Podría decir sin equivocarme que toda persona necesita a alguien a quien admirar, alguien que le sirva de referente y que le inspire. No se trata de tomar un modelo, de imitar las palabras de un pensador, un escritor o un gurú de los medios. Necesitamos también referentes cercanos. 

Hay personas que aparecen en nuestra vida como traídos por un casual designio en el momento más adecuado. Son un soplo de aire fresco que reconforta mente y alma, que encaja en nuestros valores y que se instala en nuestro corazón casi sin permiso. Es posible que identifiques a este tipo de personas en algún familiar, en un amigo o incluso, por qué no, en nuestra pareja. Si es así, si ya cuentas con esa presencia positiva y reconfortante, no la pierdas. Atiéndela, cuídala y déjate envolver por cada uno de sus estímulos positivos.

Suele decirse que hay presencias irrepetibles a lo largo de nuestra vida, personas que dejan huella. Puesto que todos somos breves inquilinos de este mundo, no dudes en aprovechar cada instante, cada momento en su compañía. Estoy seguro de que a lo largo de tu vida has conocido personas que quitan más que aportan, que restan más que enriquecen. Es algo habitual y no por ello hemos de frustrarnos o aún menos, darnos por vencidos. 

En la vida siempre existirán personas que valgan la pena, seres que dan calor en días oscuros y que te dirán la palabra adecuada en el instante más necesitado. La bondad, como la luz del sol es algo que nunca se extinguirá.

Algo que debemos tener muy en cuenta es que para construir este tipo de relaciones positivas y significativas, es necesario que también nosotros pongamos de nuestra parte. Es posible que te hayan herido bastantes veces a lo largo de tu vida, que la familia te fallara en el instante más necesitado. Ahora bien, no cometas el error de cerrar tu corazón, y vestirlo de amarguras. Déjate llevar por tus sentidos. La bondad atrae a la bondad. Si tu esencia es noble, conectarás con alguien con las mismas características, con los mismos valores. 

Si alguna vez te equivocaste, seguro que ahora ya tienes la lección aprendida y sabes muy bien quién merece estar en tu vida y quien no.

Las personas no debemos dejar nunca de aprender, y para hacerlo es necesario ser humilde. Puede que los libros te digan mucho, que la vida te haya enseñado infinidad de cosas… Ahora bien, si hay algo auténtico y enriquecedor, es permitir abrir nuestro corazón a personas que nos pueden enriquecer, traernos otros puntos de vista, trasmitirnos calma y bienestar…

 Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Soñar puede transformar el mundo.

noviembre 5, 2018



Los sueños son refugios cotidianos, a la vez que maravillosas puertas de escape. Ahora bien, no debemos ser inquilinos eternos de estas islas de paz, de estos paraísos perfectos. Deben ser como ventanas a las cuales asomarnos para ahondar en nosotros mismos. Una vez comprendamos qué es lo que necesitamos, el motor de cambio debe ejecutarse en nuestra realidad. Sin soñadores ni soñadoras, nos habríamos perdido grandes obras y creaciones.

Quizás todas las magníficas ideas surgieron por soñar y preguntarse si eso era posible. Soñar puede transformar el mundo. Sin la capacidad de soñar no habríamos podido avanzar en la lucha social, la ciencia, las artes y las relaciones humanas. Sin los sueños, nos conformaríamos siempre con aquello que vemos y aceptaríamos que es la única opción posible.

Los sueños sueños son, o eso dicen, pero lo cierto es que la abstracción del mundo real nos permite observar la realidad desde distinta perspectiva o, mejor aún, crear una diferente. Sueña con un mañana mejor y puede que así lo sea. Las propagandas que vemos a diario en la TV son una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos.

Soñar despierto es imaginar un mundo que no vemos ni palpamos, pero que sí podemos crear como queremos. 

No somos locos por soñar, la “locura” es no hacerlo nunca y permanecer inmóviles por el temor a no poder conseguirlo. En muchas ocasiones, los demás nos dicen que no soñemos, que bajemos al mundo real y miremos la vida tal y como se nos presenta. Los sueños son bocetos de lo que nos gustaría y pueden ayudarnos a dar un paso en el camino. Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.

Siempre lo he manifestado que soñar es gratis y es verdad.

Nuestra mente es capaz de imaginar mundos fantásticos, situaciones posibles e imposibles, millones de colores e infinitas posibilidades. Soñar es construir un puente entre lo que no existe y lo que podría existir. Esta capacidad, tan increíble del ser humano, es vista muchas veces por los que nos rodean como un signo de que nos estamos perdiendo en un mundo del que ya no podremos volver.

Se dice que por no soñar, nos perdemos grandes oportunidades para crear realidades. Es cierto que hay un punto de razón en todo esto si lo que soñamos siempre lo consideramos realizable. La clave podría estar en mantener ese punto medio en el que nuestros sueños los pasamos por el filtro de lo que consideramos posible y lo que no. 

Soñar es ilimitado, pero la realidad no. Cuando soñamos despiertos, lo mejor es saber que lo estamos haciendo. Coger esas maravillosas ideas y preguntarnos si las podemos llevar a cabo, o si por el contrario sueños son. Hay que luchar por los sueños realizables y convertir en arte los que no lo son.

Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad.

Por otro lado, obsesionarnos con cumplirlos a toda costa nos puede convertir en personas infelices. Pensar en que lo que no tenemos es siempre requisito imprescindible para ser feliz es un error.

Hay sueños 
realizables y otros que son fantasías. Tampoco podemos caer en el error de creer que “perseguir sueños” es el único camino de la felicidad. Hay veces que una vida sencilla, compañía y calma son suficientes para vivir una vida plena. Querer realizar sueños es tan solo una opción personal, no una obligación. 

Dicen que a veces, la felicidad está en las pequeñas cosas, y puede que tengan razón. Otras personas, sin embargo, no se conforman con ellas. Los sueños son tan únicos como nosotros mismos. Y si has decidido emprender el camino a conseguir un sueño realizable, tienes que saber que no se cumplirá sin esfuerzo ni depende de otros. Un sueño no se hace realidad mágicamente: se necesita sudar, determinación y trabajo duro.

Finalmente: nunca pierdas tu inocencia, tus ganas por ilusionarte por la vida: quien deja de soñar, quien cierra el torrente de sus sueños y anhelos, da paso a que aparezcan los miedos.

Soñar es ilusionarse por el día a día, aguardando que ocurra lo mejor, que la felicidad se esconda en cualquier rincón. No pierdas a ese niño interior que te permite ver siempre el lado positivo, la luz del día, las sonrisas de las personas. Ilusión-ate, ábrete al mundo y deja que éste te lleve de la mano mostrándote lo mejor de la vida. Porque la luna nunca se apagará mientras existan personas que sigan soñando…

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Creo en un mundo de opuestos

noviembre 4, 2018



En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.

No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar.Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia. Qué placer que me importen solo a los que yo les importo. 

Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Hace mucho tiempo que perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. 

Decidí no convivir más con la pretensión,  hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica.  No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.

Cuando me importan unas personas y no otras, es porque he aprendido a ser hábil para detectar a farsantes o mentirosos. Mi tiempo gana en calidad y significado. No hay medias tintas, la comunicación fluye y mi corazón se llena de cosas buenas. 

He aprendido a estar en la situación y a no esperar una llamada que tarda o un mensaje que no viene de vuelta. No estoy ansiosos por lo que pueda pasar, ni desconcertado  en todo lo que hago. No paso días enteros triste o resolviendo malentendidos, por discusiones que no terminaron resolviéndose, que además son “el pan de cada día”. No hay ya más lugar para la angustia. 

Mi cuerpo y mi mente están cansados de los juegos, las adivinanzas y la tensión cuando están mis sentimientos de por medio ya no me resultan divertidos. Estoy exhausto de cómo me dejan esas personas, sin energías. Necesito esas energías para reír, para hacer cosas que me emocionen y para los que me quieren. La ruleta rusa emocional ha acabado con mi paciencia.

Cuando echo la vista atrás y me doy cuenta del tiempo que he perdido luchando por la aprobación, la amistad o el amor de otras personas descubro que el tiempo es oro, que la vida pasa muy rápido y que no quiero volver a malgastar ni un minuto más actuando de esa forma. En un principio estaba dolido o indignado por permitir que eso ocurra, pero también he ganado en madurez y progresivamente, lo que iba a ser un olvido amargo se convierte en un olvido indiferente que no tiene nada más que decirme sobre lo que acabo de pasar.

De verdad que voy conociendo a otras personas y cada vez mejoro más,respecto a mi puntería o el tiempo que necesito para saber si valen la pena o simplemente quieren aprovecharse de mi persona y de la situación. Los olvidos son cada vez más cortos, las etapas se cierran con portazo pero no con ira, la indiferencia vuelve otra vez a mi vida y cada vez se hace más placentero todo porque se ajusta a lo que quiero.

Si algo no me aporta risas, no es útil, no me da belleza o amor…¿para qué guardarle un lugar? Ese lugar debe estar reservado a otras personas que sí se lo merecen, porque les importo y el hacernos daño es lo último que harían. Es un verdadero placer quedar con alguien para hacer planes y no estar pensando en qué hacer o qué decir para agradar o para intentar que te preste más atención. Es un verdadero placer porque de repente te importa lo que sucede a tu alrededor y no lo que pasa por tu cabeza una y otra vez. Es un placer que te sonrían, que te pregunten cómo estás, que no quieran empezar a hablar antes de que tú no has terminado de contar aquello importante para ti. Es un placer que aunque estén cansados, puedan sonreírte y mirarte a los ojos aunque estén empañados por el cansancio, como si no pudieran despedirse de ti sabiendo que de verdad estás bien.

Es un verdadero placer hacer bromas y que las otras personas las sigan y no estén absortos todo el tiempo, como si pareciera que pudieran estar en otro sitio pasándolo mejor. Es un placer que te hagan cumplidos, que te digan que te han echado de menos y cuándo volveréis a veros. Que te abracen, que te digan que te quieren. Que te escriban sin importarles que solo hace unos minutos que os despedisteis. Que no midan el cariño que están dando y que no inventen una estrategia de cómo debe ser vuestra relación… Pero lo más importante es que hagan esto cuándo de verdad importa y no solo cuándo se han dado cuenta de que deben cambiar cuando ya te han perdido. Eso es lo más importante. Dar y recibir en el ahora y siempre es el verdadero placer de que me importen solo a los que yo les importo.

Dedicado a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras, a todas esas personas que se encuentran invadidos por la desesperanza de un mundo que tiende a deshumanizarse.

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

En la vida todo pasa, todo llega y todo se transforma.

noviembre 4, 2018




Las cosas buenas siempre le llegan a quien sabe esperar, a quien mantiene la fe, a quien no se adormece, a quien sabe disfrutar de la pausa y de la incertidumbre en su anhelo. Porque ser pacientes es exactamente eso, no cargarse a la espalda las esperanzas, sino hacerlas caminar a nuestro lado coleccionando motivos por los que vale la pena seguir avanzando. Aquello que más merece la pena es aquello por lo que más tenemos que esperar.

Las cosas más bellas del mundo necesitan recubrirse de espera y crear así el entusiasmo que encierra a la ilusión. A través de esta, nuestra mente generará la fuerza necesaria para convencer a nuestro cuerpo.

Todo aquello por lo que más nos esforzamos cobra gran importancia en la lista de nuestros anhelos y deseos. Un amor complicado, una persona inaccesible, un puesto de trabajo… Así que el que espera y no desespera encuentra lo inesperado.

La vida nunca suele decir “no” por mucho que nos lo parezca. Más bien suele ser pronunciar la palabra “espera”. Ocurre que nos impacientamos, cometemos errores y enredamos las cosas. O bien que se nos enreda solo el hilo rojo del buen destino. En estos momentos nos exasperamos y todo nos parece que se convierte en negrura.

Comprenderse a uno mismo requiere paciencia, tolerancia en el darse cuenta; somos un  libro de muchos capítulos que no puede leerse en un solo día. Sin embargo, cuando empieces a leerlo, debes leer cada palabra, cada frase y cada párrafo, porque en ellos hay indicios de la totalidad. El principio es en sí mismo el final. Si sabes leerte, podrás encontrar la suprema sabiduría.

El tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades. Cuando menos te lo esperas, todo sale bien. Lo bueno se impone en tu vida, te levantas de la caída, eliges la fuerza y le ganas el pulso a la vida. Por eso se dice que el tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades.

Porque después de la tormenta siempre llega esa calma que tanto se desea cuando estás en pleno huracán. Entonces comprendes que no se trata de ir rápido sino de llegar a tiempo y de caminar con calma. Y es que cada suceso por negativo que sea tiene guardado para nosotros un gran aprendizaje que nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y a volver a confiar en el tiempo.

Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va por el mal camino, que tu vida programada hasta el último detalle se va a pique, de repente ocurre lo imprevisto… y cuando menos lo esperas las cosas buenas llegan. Las cosas buenas siempre llegan. Dicen que el que espera, desespera. Aunque también dicen que la paciencia es amarga pero sus frutos son dulces. Y esto es exactamente lo que sentimos cuando el tiempo nos da un respiro y nos guía hacia la salida.

Todo pasa, todo llega y todo se transforma. Todo aquello que pretendemos crear llegará a nosotros de una forma u otra. Por eso debemos tener muy presente que el dolor siempre es temporal o, dicho de otra forma, que no hay mal que cien años dure. Así que el que aguanta y persiste es aquel que suele ganar. Pero para eso hace falta destronar a la velocidad y ponerle freno a nuestras expectativas.

Recordemos que si nos precipitamos somos nosotros mismos los que nos incapacitamos para lograr nuestros anhelos. 

Para evitar que esto nos suceda solo tenemos que acostumbrarnos a manejar nuestra impaciencia. Respirar profundamente es un gran recurso para reflexionar y ofrecerle una pausa a tu diálogo interno. Reflexiona sobre las razones que te impacientan. No exageres, reorganiza tus prioridades y piensa sobre ellas. Identifica qué es lo que habitualmente te impacienta. Pueden ser personas, situaciones o tú mismo. Ser consciente te ayudará a relajarte. 

Responderte de manera sincera a esta pregunta: 

¿tu paciencia es útil o por el contrario te está incapacitando? 

Justifica tu respuesta lo más racionalmente posible que puedas. Tómate tu tiempo y espera lo inesperado. Hagamos los planes que hagamos puede que las cosas no salgan como lo deseamos. Por eso debes aceptar que la vida no siempre gira a tu gusto pero que siempre te ofrecerá la oportunidad de decidir desde la templanza.

Finalmente cultiva tu paciencia porque si esperas el tiempo necesario llegarás en el momento preciso a la meta. No te precipites, no seas una persona irreflexiva. Maneja tus esperanzas y confía en que en la vida todo llega, todo pasa y todo se transforma.

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Todos podemos lograr lo que sea.

noviembre 3, 2018



Una gran mayoría de personas están tan dispersas en buscar esas razones de por qué no tienen lo material, económico, profesional, personal que desean, que enfocan precisamente todas sus energías y más en eso, en lo que "no" y enfocándote en lo negativo nadie avanza y se preguntan: ¿Por qué no tienes la vida que quieres?

Quien no tiene la vida que desea es por una simple razón: porque no lo ha querido. Es decir, sí quiere, pero hace todo lo contrario a lo que debería estar haciendo. Tienes la vida que tú creas, entonces, como te pasas enfocado en lo que no, por eso no sucede, porque no te has detenido a ver las posibilidades, las oportunidades que puedes generar para sí obtener esos deseos de tu corazón. De hecho, quienes están en ese tramo de la vida, puedo decir que tienen fe, pero fe en lo negativo, es decir, duda, miedo y angustia. Muchas personas están buscando a quién echarle la culpa por lo que no han logrado sus metas; si no es a su familia, es a su pareja, a un jefe, a el señor que vende la fruta, a quien sea. La cosa es que alguien sea culpable.

Como bien dicen en mi "pueblo", el ojo nunca ve para adentro solo para afuera. Si quieres encontrar la respuesta de quién es el culpable, mira para adentro y sí, qué fuerte, pero todo es consecuencia de tus actos, buenos, malos, regulares, todo lo creas tú. Por eso no tienes la vida que quieres, porque no has tomado las riendas de tu vida. No has bajado de peso porque sigues comiendo, posiblemente tengas alguna enfermedad porque no te cuidas, no tienes la pareja que deseas porque no te das el chance quizás a menos que sea el príncipe azul de alguno de los cuentos de Disney, no tienes el trabajo que deseas porque no te preparas y esperas que te caiga del cielo o no has ido a hablar a hacerte sentir, no has sacrificado horas de sueño por aprender.

O quizás estás haciendo algo pero no el todo y te enfrascas en que debe ser como tú dices, sin explorar, abrir otras posibilidades. O has caído en tu zona de confort. Sin embargo, pocas veces las personas asumen la responsabilidad de lo que viven. En esta sociedad todo lo que nos sucede es culpa de alguien y pobre de nosotros. Sí, ¡cómo no! ¡Claro que no! Nadie tiene la culpa de que suceda o no en tu vida.

Siempre escucho de cantidad de personas: "es que no terminé la universidad porque me embaracé", "la culpa la tiene mi marido por borracho", "es que mi hija no me quiere y por eso me la paso tomando pastillas para la depresión", "es que a mi jefe no le caigo bien, es solo con fulano, por eso no obtengo el puesto que deseo aunque tengo toda la capacidad y tras de eso me hace la vida imposible", "es que no puedo", "es que es muy difícil", "es que a ella la dejó el marido y pobre cita como va a salir a trabajar si no sabe hacer nada", "es que su mujer es infiel" y así hay cantidad de conversaciones de "bla-bla-bla" que usted bien puede identificar de usted mismo o de los demás. Todos llevamos una etiqueta, usted sabe bien cuál es su frase preferida, si la de "pobre de mí" o la de "yo puedo".

Y es que en la vida puedes ser patético o poderoso. Tú, ¡tan solo tú eliges!

Ser patético significa no hacernos responsables de nuestras acciones y de los resultados que obtenemos, entonces nos la pasamos quejándonos, en el papel de víctima, y además cuando estamos en ese papel nos encanta, porque entonces obtener la atención y la compasión de los demás y esa recompensa hace que no tomemos las riendas de nuestra vida porque nos encanta que nos digan: "pobre de ti, es que tu marido se pasa", "es tu hija una mal agradecida", "bien dicen que ese jefe es una ogro" y así. Esas respuestas hacen que sintamos que son los demás los que están mal y no nosotros y como eso nos pone sobre los demás o nos agrada porque nos genera el que tengamos la razón, entonces nos quedamos en ese papel por mucho tiempo.

Sin embargo, está la otra parte que puedes elegir y es ser poderoso, es decir, ser responsable con tu vida, saber que tú estás viviendo lo que creas que si no has obtenido lo que quieres debes hacerte responsable de tu acciones de tus decisiones, analizarlas y emprender nuevos caminos, generar, buscar, encontrar nuevas posibilidades que te lleven a esa meta. Que pase lo que pase, siempre hay salidas y maneras mil maneras de llegar a tu destino. Todos, absolutamente todos, podemos lograr lo que sea, depende tan solo de nosotros mismos, de nuestra actitud, decisión y de nuestra propia conversación.

Y hablando de las conversaciones, es necesario saber que nos encontrarnos del lado patético o poderoso depende de las creencias que hemos ido sumando, adquiriendo, haciendo tuyas en la vida. Eres lo que crees. Si tú crees que no puedes, créeme, no me tienes que jurar ni demostrar que no podrás. Si crees que puedes, podrás. Revisa tus creencias y ahí está el porqué de lo que sucede en tu vida.

Si no tienes la vida que deseas es porque no estás haciendo lo que debes, así de simple. O estás pensando en lo que no debes de pensar. Revisa qué debes cambiar, qué necesitas para llegar a donde deseas, qué es lo que hay que modificar y avanza en ese camino. Ahora bien, ten claro que lo que deseas es algo que tú puedes hacer, porque si deseas algo que por más que te pases al lado de los poderosos no podrás llegar a ser. No obstante si tú sabes que tienes talento y capacidad para eso que deseas lograr, adelante, pásate del lado bueno, sé responsable contigo mismo y tus acciones y re dirección el camino, estoy seguro de que llegarás. Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Superar lo negativo

noviembre 3, 2018



Nuestras respuestas son siempre más poderosas que nuestras circunstancias. Una pequeña parte de nuestra  vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría se decide por nuestras respuestas.

El objetivo no es deshacerse de todos nuestros pensamientos dolorosos, sentimientos y circunstancias de la vida. Eso es imposible. ¡El objetivo  es saber que nunca es demasiado tarde. Solo decide hacer lo mejor de ello. No hay excusas. Sin resistencia. No renunciar. Sin arrepentimientos.

Y cuando las cosas se ponen realmente difíciles ...

…Recuérdese como yo me recuerdo todos los días:

En el espacio entre "Intentaré otra vez" y "Me rindo" hay una vida entera. Es la diferencia entre el camino por el que caminamos y el que dejamos atrás; es la brecha entre quién eres capaz de ser y en quién te has convertido; Es el espacio para los cuentos de hadas que nos contaremos en el futuro sobre lo que podría haber sido.

No hay éxito sin amor implacable. El amor es la base del progreso humano. No te rindas. En cambio, amemos lo que hacemos, hasta que podamos hacer lo que amamos. Amemos donde estamos, hasta que podamos estar donde amamos. Amemos a las personas con las que estamos, hasta que podamos estar con las personas que más queremos

Poner más amor y esfuerzo, hacer las cosas difíciles, siempre vale la pena. Porque esas son las cosas que en última instancia te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir, entre conocer el camino y recorrer el camino, entre una vida de mediocridad y una vida llena de progreso y realización.

El arma más poderosa contra el estrés inmediato es nuestra capacidad de elegir un pensamiento sobre otro. Entrenemos nuestra mente para ver los forros de plata. La posibilidad es una elección. La felicidad y la eficacia de nuestra vida a largo plazo dependen de la calidad de nuestros pensamientos de hoy.

Ser positivo no significa ignorar lo negativo; significa superar lo negativo. Hay una gran diferencia entre los dos, y todo comienza con nuestro pensamiento.

La vida tomará las cosas de nosotros y nos las dará, gradual y continuamente. Es curioso cómo superamos lo que una vez pensamos que no podríamos vivir sin ella o sin el, y luego nos enamoramos de lo que ni siquiera sabíamos que queríamos. 

Hagamos nuestro mejor esfuerzo para abrazar las incertidumbres de la vida a medida que surjan. Algunos de los mejores capítulos de nuestra vida no tendrán un título con el que nos sintamos cómodos hasta más tarde. No debemos rendirnos  demasiado pronto.

El pequeño drama de un día normal no necesita sacarte lo mejor de ti o de mí. Seamos selectivos en nuestras batallas. No podemos controlar cómo otras personas reciben nuestra energía. Todo lo que hagamos o digamos se filtra a través de la lente de lo que está pasando en este momento, que no tiene nada que ver contigo o conmigo. Solo sigamos haciendo lo nuestro con tanto amor e integridad como sea posible.

Cuando tu matrimonio, crianza, fe, etc. se ponen difíciles, no es una señal inmediata de que lo estamos haciendo mal. Estos aspectos íntimos e intrincados de la vida son más difíciles cuando los estamos haciendo bien, cuando estamos dedicando tiempo, teniendo las conversaciones difíciles y haciendo sacrificios diarios.

Las situaciones difíciles construyen personas fuertes. Es posible que hayamos visto días mejores, pero también hemos visto peores. Puede que no tenga todos nuestros deseos, pero tenemos lo que necesitamos en este momento. Hay días como hoy que nos despertamos con algunos dolores y molestias, pero nos hemos despertado, estamos vivos. Nuestra vida puede no ser perfecta, pero es buena. Y más cosas buenas vendrán por el camino mientras sigamos avanzando.

La fuerza interior, el coraje y el amor no siempre cantan en voz alta. A veces, estas cualidades están simplemente encarnadas por una respiración profunda y un suave susurro al final del día que dice: "Haré mi mejor esfuerzo mañana".

Entonces, si estás luchando de alguna manera en este momento, ten en cuenta que no estás sola o solo. Simplemente sigue haciendo todo lo posible para amar cada paso de manera abierta y continua, para hacer las cosas difíciles que necesitas hacer, para que puedas dar un paso adelante nuevamente con gracia como así lo espero yo cada día.

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Viviendo en soledad.

noviembre 1, 2018



Como Ustedes podrán notar muy a menudo invoco a los refranes populares para desarrollar mis escritos. Suele decirse que mejor solos que mal acompañados y que es mejor una soledad digna que intentar mantener un NO amor a nuestro lado. Con “NO amor” nos referimos a esas parejas que solo se alimentan de insatisfacciones y en las que reinan sentimientos negativos que se apoderan de la libertad emocional de sus miembros. Es habitual que en algún momento de nuestra vida caigamos en estas malas relaciones, pues desde la más tierna infancia aprendemos que la pareja ideal tiene que ser la de “no puedo vivir sin ti”, “sin ti mi vida no tendría sentido”, “si me faltas me muero”, etc.

Si analizamos estas frases nos damos cuenta de que desatan una escalada de presiones y de exigencias sobre la otra persona y sobre la relación en sí que puede llegar a someternos y a mermar nuestro yo interno. Por eso, cuando llegamos a enfrentarnos a una relación insana, nos toca re-aprender algo que tendríamos que tener muy claro: la única persona a la que necesitamos para vivir somos nosotros mismos. Ni más ni menos, esto es bastante simple. No hay amor sin amor propio.

El amor de tu vida eres tú mismo.  ¿Cuándo lo vas a entender?. El amor no suplica, el amor no ruega, el amor no implora, el amor no se llora en exceso. El amor es una condición saludable, el amor es una condición positiva, el amor es una habilidad. El amor es una ambición de muchos pero un privilegio de pocos.

En principio el miedo a estar solo en la vida es algo adaptativo, positivo y saludable. Sin embargo, como en todo, hay ciertos límites que no se deben sobrepasar. Concretamente el de someterse al dolor y aguantar todo tipo de sufrimientos para evitar la separación. Muchas personas como consecuencia de la educación recibida y de las experiencias vividas, sienten una gran desesperación ante la idea de sentirse solos en el mundo, lo cual los empuja a implicarse en relaciones disfuncionales. Hay veces que la soledad es el precio de la libertad

Hay personas que tienen pareja pero se sienten tan solas y vacías como si no las tuvieran.Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado de alguien equivocado y en su egoísmo, no permite que ese alguien se aleje aún sabiendo que no le hace feliz. Hay personas que sostienen matrimonios o noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar solos es difícil e inaceptable. Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y nos llena de dolor y abandono.

Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad porque las ayuda a acercarse a sí mismas, a crecer y a fortalecer su interior. Esas personas son las que un día sin saber el momento exacto ni el por qué se encuentran al lado de un verdadero amor y se enamoran de una forma maravillosa.

Es la sociedad que nos enseña a aborrecer la soledad. Si ustedes han podido notar, es habitual ver ofertas de 2×1 en cenas, en cruceros o en cócteles, por lo que no resulta extraño que tengamos la idea preconcebida de que para ser una persona completa y disfrutar de la vida tenemos que tener compañía. Así que son pocas las personas que no esperan que los demás borren de su mente emocional la sensación de soledad. Tendemos a sentirnos incapaces de hacernos cargo de nosotros mismos, por lo que la consecuencia más directa de ese pensamiento es la necesidad de buscar a alguien que nos acompañe.

Tendemos a asociar el hecho de no tener pareja con el aislamiento afectivo y social cuando en realidad no tener pareja no es sinónimo de recluirnos o de no tener opción a tener contacto humano significativo. No hay una fórmula mágica que nos ayude a superar el temor a estar solos pero la mejor manera de acabar con él es comenzando a estarlo, arriesgándonos a sentir, a conocernos y a caminar sin ayuda. Tengamos o no tengamos pareja, encontrarnos en nosotros mismos y disfrutar de nuestra compañía es esencial para nuestro bienestar. El resto puede o no puede potenciarlo, pues es accesorio.

Personalmente creo que el silencio interior es el sol que madura los frutos del alma. En otras palabras, encontrar la compañía en uno mismo y enamorarse del yo interno es un gran auto-regalo. Luego que venga lo que sea, pues estaremos capacitados emocionalmente para sintonizar con los demás si queremos. También cabe la posibilidad de que no queramos enamorarnos de nadie y de que, por lo tanto, deseemos estar solos para conocernos más o vivir experiencias que de otro modo no podríamos. Esta decisión que parece tan fácil de valorar no lo es para el común de los mortales, pues parece que como vengo diciendo para la sociedad es imprescindible tener pareja.

Sea como sea, para enamorarnos de los demás, primero hemos de hacerlo de nuestro auto-concepto, lo cual nos conducirá a alcanzar el equilibrio interior dentro de la soledad, una gran compañera de viaje con la que todos deberíamos hablar en el transcurso de nuestro trayecto vital.

La soledad elegida es grandiosa porque te ayuda a conocerte a ti mismo, a valorarte y a confiar en ti como burbuja de protección. No es necesario no tener pareja para elegir la soledad, puedes tener una vida relacional totalmente plena pero necesitar reservarte unos minutos al día o a la semana para ti. En definitiva, se trata de gozar de momentos de intimidad más que de soledad. Y no solo es una opción, sino que resulta verdaderamente recomendable para todo el mundo.

Frecuentemente nos equivocamos pensando que la soledad elegida y la soledad obligada son lo mismo, siendo la dureza de la última la que identificamos con facilidad. La soledad obligada, en la que añoras y te sientes aislado ante tu dolor, es un arma que despedaza al ser humano. Además, cuando estamos inmersos en este tipo de soledad,  erramos buscando mostrar indiferencia pensando que eso nos protegerá y enmascarará nuestra desolación, pero con ella solo conseguimos destruir nuestro amor. Sin embargo esto no pasa cuando la soledad es elegida, cuando necesitamos que ella nos aconseje y nos ayude a encontrar esa parte de nosotros mismos que hemos perdido. Acompañarse a uno mismo y disfrutar de esos momentos de intimidad personal nos ayuda a pensar y a ejercitar nuestra mente.

Pasamos media vida pretendiendo ser y hacer a los demás felices, creándonos una obligación constante de satisfacer lo que los demás demandan sin pensar en nuestro mundo interno. La soledad elegida o autonomía es la experiencia más cercana a la libertad que podemos experimentar, gozando y eliminando la carga de nuestras obligaciones aunque solo sea por unas horas. Sin duda, a pesar de lo que la sociedad nos dice, acompañarnos a nosotros mismos es algo extraordinariamente deseable y, desde luego, la única vía para alcanzar el equilibrio interior.

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

El miedo al compromiso

noviembre 1, 2018



Muchas veces, cualquier relación de confianza o cercanía nos produce ese temor a la intimidad, a abrirnos y a entregarnos, conduciendo todo a un estado de aislamiento y soledad. Debido a ese alejamiento, estas personas conocen muy poco acerca de los demás, lo que le provoca inseguridad en sus relaciones.

Todos deseamos ser independiente y auto suficiente como fuera posible. Si, es cierto, el impulso de distinguirnos de los demás forma parte de nuestro crecimiento tanto como la necesidad de pertenecer a un grupo o colectivo. A veces nos mostramos como si nos hubiéramos creado una burbuja de bienestar, a nuestro modo y semejanza.
             
Es entonces cuando el miedo aparece haciendo peligrar dicha burbuja, cuando creemos que va a producirse un cambio que pueda desestabilizar nuestra seguridad. Si estos límites son sobrepasados, nos sentimos como amenazado en nuestro espacio vital, como un peligro a nuestra necesidad de independencia e integridad, y es entonces cuando aparece el miedo. Así es como se desarrolla el miedo a la intimidad.
              
El miedo pone en la balanza los recursos que uno tiene y aquello que tenemos que afrontar. Cuando se produce estos desajustes, es cuando el temor se hace presente. Por tanto, es cuestión de inseguridad y de no conocerse bien a uno mismo, lo que conlleva a ese malestar y frustración que a veces padecemos.
             
Existen personas que se agobian en las relaciones, o pierden el interés, por miedo a que dicha relación les lleve a una situación estable. Prefieren no establecer vínculos emocionales ni hacer planes de futuro en común. Los que saben cómo relacionarse con este tipo de persona, pueden estar seguros de contar con un profundo afecto, aunque no sean capaces de mostrarlo, o incluso admitirlo.

Cuando más adelante vaya la relación, más agobiante se vuelven. Son partidarios de relaciones de poco tiempo, y no es raro que aquellos que tienen temor al compromiso terminen bruscamente la relación cuando se ven atrapados en esa espiral de la que ven difícil su salida.
             
Ese temor al compromiso puede condicionar nuestra vida. Por tanto determinar el temor al compromiso es un paso esencial para construir una relación sana y estable. El compromiso es una palabra que necesita de mucho valor para ser pronunciada.
             
Cuando ese temor se nos presenta, significa generalmente que le tenemos miedo al cambio. La incertidumbre de futuro y todo lo que esto implica para un futuro de vida, nos hace perder libertades y el hecho de estar atados a alguien por el resto de nuestra vida, nos hace que empecemos a buscarle defecto a nuestra pareja para tener de esta manera una razón que justifique nuestros temores.
             
Ese estilo huidizo que esas personas presentan, son aquellas que viven una relación en estado continuo de acercamiento y alejamiento. Son las que más dicen quererse enamorar para después sentirse “acorralados” Por eso huyen. Suelen ser personas con un alto grado de autosuficiencia emocional y una baja activación de los deseos de apego. En definitiva son las más proclive a sentir el llamado “temor al compromiso” huyendo de una relación duradera y cuando consiguen lograrlo, procuran no atarlos en corto.


Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

Un golpe de Estado a la razon...

noviembre 1, 2018



Cuando hay coraje y aliento, el progreso es mayor. Una palabra de aliento a tiempo Motiva, ayuda, da fuerzas Produce el mejor de los beneficios.Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad, pueden llegar a cumplir sus objetivos más fácil y rápidamente, porque van apoyándose mutuamente, haciendo que los logros sean aún mejores.

La observación de la naturaleza es la mejor escuela para darnos cuenta de aquello que realmente necesitamos para vivir. Pero cada vez nos separamos más inundando nuestra vida con toneladas de cemento que no nos permiten ver más allá. Todo es tan artificial, que ya casi no hay espacio para los animales y los sacamos de su hábitat para luego comprar en forma de documentales o libros la imagen olvidada de aquello de lo que formamos parte. 

¿Qué sería del hombre sin los animales o las plantas?...no creo que sobreviviéramos, y es que nos olvidamos de que la tierra no nos pertenece, sino que somos nosotros los que formamos parte de ella, pero somos tan arrogantes, que pretendemos convertirnos en Dioses fabricando un mundo de laboratorio con la creencia de que así alcanzaremos el paraíso. 

Todo un golpe de estado a la razón. Solo unos cuantos privilegiados, a los que la mayoría se atreven a llamar salvajes, son capaces de entender el mensaje, aquel que nos empeñamos en ignorar, ellos adoran a los animales, a las plantas, llaman Dios al aire, al fuego…observan y en esa contemplación de la naturaleza es donde entienden el verdadero significado de la vida. Sus elementos reales, son los que gobiernan el mundo y entienden que si una de estas piezas se descompone…la humanidad, el mundo, se conmueve. 

Comprenden que el trabajo en equipo es esencial para fabricar la red de la que está compuesta la vida. Comprenden que el mundo es un puzle en el que cada pieza depende de las de su alrededor. Comprenden en definitiva que al igual que los gansos, todos y cada uno de los elementos que componen este equipo que llamamos vida necesita la ayuda del compañero para lograr sobrevivir. 

Para entender mejor lo que os quiero decir, te cuento que en la temporada que estamos pasando de otoño al invierno, alguno de ustedes podrá ver a los gansos emigrar dirigiéndose a un lugar más cálido, para pasar el invierno, fíjate que vuelan formando una gran "V". Tal vez te interese saber porqué lo hacen de esta manera: al batir sus alas, cada pájaro produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en "V", la bandada de gansos aumenta por lo menos un 70% su poder de vuelo, en comparación de uno que lo haga solo. 

Cada vez que un ganso sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de seguir el ritmo solo y rápidamente vuelve a la formación para beneficiarse del esfuerzo común. Cuando el líder de la bandada se cansa, pasa a uno de los lugares más atrasados para reponer fuerzas y otro ganso le releva el puesto. Los gansos que van detrás graznan para alentar a los que van delante para mantener el ritmo y las fuerzas. 

Finalmente, cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo de un desalmado cazador, otros dos gansos salen de la formación para acompañarle, bien hasta que se recupere y retome el vuelo o hasta que muera; solo entonces vuelven a la bandada o se unen a otro grupo. 

Qué fácil sería todo, si aprendiésemos a escuchar, a observar y a entender la naturaleza. Si fuésemos capaces de copiar, aunque solo fuese un poquito lo que nos enseña y lo reflejáramos en nuestro devenir diario, estoy seguro de que esa, si que seria una apuesta segura para alcanzar el paraíso que soñamos. 

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

Mi vida se se mueve en ciclos

noviembre 1, 2018



Dada mi situación de salud y comprendiendo que la verdadera naturaleza de las cosas, me doy cuenta que son cíclicas, a veces estoy en lo alto y otras veces estoy en la parte más baja como hoy. Esos ciclos pueden ser bruscos cuando estoy fuera de sintonía con el universo, y suaves cuando estoy en armonía con él.

Siempre aparece en mí un miedo intenso que siento cuando alcanzaba las partes más bajas. Con el tiempo he llegado a comprender que en la época más baja en aquella situación no me queda otra posibilidad sino subir, aunque a veces en ese momento yo no soy capaz de pensar racionalmente pero al final saber que todo está en movimiento y que todo se mueve en ciclos es algo reconfortante para mí. Mis ciclos son ahora espontáneos y a veces un poco agradables.

No creo que los bajones sean particularmente agradables, más ahora entiendo que son apenas el otro lado de los ciclos más altos. Por más larga que sea la noche, el sol vuelve siempre a brillar.

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

Encajar es imposible para mí...

octubre 30, 2018



Me han dicho muchas veces: Amigo Patricio nunca vas a encajar... Y lo he aceptado  ¡Y eso es algo maravilloso!

Y existe una muy buena razón por la cual no voy a encajar nunca, y es que es imposible encajar.

Los objetos encajan. Los bloques de cemento encajan en sus huecos. Los listones de madera encajan en los contenedores. Pero los seres humanos no pueden encajar, a menos que se hayan reducido a sí mismos a un bloque, a menos que se hayan entumecido ante la vida, ante la aventura, ante la posibilidad de transformación que siempre está presente.

Los humanos nos relacionamos. Los humanos sentimos. Los humanos experimentamos la vida de primera mano, entramos en contacto con ella justo donde se está produciendo, tenemos actitudes y perspectivas que siempre están cambiando, impulsos y deseos en constante transformación. 

Algo que está vivo y lleno de vitalidad no puede «encajar»,
independientemente del esfuerzo que pongan en conseguirlo. Justo ahí está la trampa –y la libertad.

¿El secreto? 

Todo el mundo intenta encajar pero nadie siente que lo consiga... ¡ni siquiera cuando parece que encajan! 

Encajar es imposible cuando te das cuenta de que estás vivo y de que, por lo tanto, careces de un yo constante, no tienes una forma fija, no hay ningún hueco con tu nombre en el que puedas encajarte.

Porque incluso si encajaras, incluso si finalmente me aceptasen en ese club al que tanto ansían a que pertenezca, ¿qué coste tendría esto para mi salud mental, para mi cordura, para mi paz, para mi despertar? ¿Tendría que representar un papel determinado para encajar? ¿Tendría que despojarte de toda esa preciosa vitalidad? ¿Tendría que hacer que todos esos anhelos y todo ese ímpetu quedasen aletargados? 

¿Comportarme? ¿Representar un papel? ¿Ser una persona muy buena, muy amable o muy «espiritual»? ¿Decir siempre lo correcto? ¿Esconder lo que siento realmente? ¿Dejar de hacer preguntas? ¿Intentar ser algo que no soy? ¿Negar mi propio camino? ¿Dejar de explorar? ¿Abandonarme a mi mismo?

Y me pregunto amigos míos, ¿realmente es encajar lo que deseamos? 

Si te aceptan, quieren y aprueban los demás por el papel que estás representando, por la persona que tan cuidadosamente has diseñado, por el «yo» que has estado manteniendo, ¿de verdad crees que eso te hará sentir satisfecho? Rodeado de un elenco de miles de personajes, representando un rol vacío y desprovisto de toda verdad, ¿no seguirás sintiéndote como un marginado, lejos de tu hogar? 

Si tuvieses una relación perfecta pero a costa de haber tenido que sacrificar tu libertad interior y silenciar tu hermosa voz, ¿no crees que volverías a anhelar liberarte de nuevo?

Lo cierto es que el hecho de que nunca haya sentido que encajaba ha sido algo maravilloso, ingenioso, perfecto e inteligente. Significa que siempre he estado vivo y que, por lo tanto, he sido único e irreemplazable, diseñado para resistirte a cualquier etiqueta, imposible de definir o de ser reducido a una categoría.

Parafraseando a Groucho Marx, nunca habrías querido pertenecer a un club que te tuviese a ti mismo como miembro.

Amigos míos, me encanta el corazón rebelde.

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

Hay una exquisita melancolía que no es depresión...

octubre 30, 2018



Hay un tipo de soledad que no tiene nada que ver con la desolación ni con la desesperación y que la medicina occidental tan solo está empezando a comprender. Se trata de una especie de cercanía profunda con tu propio ser, una intimidad con el paso silencioso de todo cuanto existe, una amistad profunda con la aflicción y con lo transitorio tanto dentro como fuera de nosotros.

Abrazas el hoy con todo tu amor mientras lloras en silencio por los sueños del ayer o por los mañanas que ya nunca serán.

Hay una fragilidad que no tiene nada que ver con la debilidad, una exquisita sensibilidad hacia la triste majestuosidad de este mundo ordinario, una apertura vulnerable que no tiene nada que ver con cuánto dinero hayas conseguido ganar, con cuánto éxito hayas obtenido o con cuánto hayas fracasado en tu búsqueda de la perfección, ni con lo bonito o lo sano que sea tu cuerpo; tiene que ver con la ternura con la que estés dispuesto a acariciar las partes rotas del mundo, con hasta dónde estás dispuesto a sumergirte en las profundidades de la soledad.

Hay una exquisita melancolía que no es depresión, que no tiene nada de patológico –pues, de hecho, no contiene ningún yo en absoluto que pudiera presentar esas patologías–. Es como si el corazón se hubiese abierto completamente en un estallido y ya no fuese posible volver a cerrarlo nunca más, como si todo estuviese hecho del cristal más fino y se pudiese romper en cualquier momento; el sol podría dejar de arder, la respiración podría detenerse, un ser querido podría morir pacíficamente en tus brazos. 

Es como si ese pequeño pájaro que está posado en el árbol estuviese tejido con el hilo más fino; como si el charco frente a la puerta del supermercado tuviese una profundidad infinita pero ninguna superficie, ninguna superficie en absoluto; como si la luna no fuese más que el fantasma de un sueño y todo estuviese cerca, completamente cerca; como si pudieras tocar el horizonte, y susurrarles a las galaxias.

A veces, esta melancolía surge inesperadamente en medio de la noche, cuando no puedo conciliar el sueño y la luz de la luna crea sombras tenues a través de mi ventana. O, en otras ocasiones, se presenta cuando menos lo esperas mientras estás cenando, deleitándote con... la sal, sí, maravillado de que algo como la sal pueda existir, de que exista un mundo en el que haya condimentos que te alegren la comida.

No trato de eliminar esta melancolía con medicamentos. En lugar de eso, me sumerjo más profundamente en ella. Contiene información importante, y presiento que está deseando liberar todas sus energías sanadoras.

No, los demás no me van a entender. Me dicen que estás deprimido, que eres demasiado autocomplaciente. Pero sonrió, porque soy como la flor del narciso y nunca he pretendido que nadie me comprenda. Soy demasiado vasto, demasiado inmenso como para que me entiendan. No preferiría ninguna otra vida antes que esta vida imperfecta; escogería una y mil veces con gratitud este mundo roto y devastado antes que un mundo perfecto pero disfrutado a medias, recordado solo parcialmente. Y los juicios de los demás son un precio insignificante que pagar a cambio de no tener que huir nunca más por que me siento libre y estoy libre y esta preciosa melancolía evitará que nunca jamás vuelva a cerrar mi corazón.

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.
 

Cuando considero que el dolor es mío

octubre 27, 2018



La gran libertad reside en afrontar sin miedo la oscuridad y ver, finalmente, que es inseparable de la luz. Reside en reconocer que lo que siempre habías buscado estaba oculto incluso en tus miedos más terribles. Si hay un camino hacia algo mejor, está en mirar con los ojos bien abiertos lo peor... y encontrar en ello la más profunda aceptación.

Cuando entiendes cómo se manifiesta en ti el sufrimiento, entiendes de inmediato cómo se manifiesta en todo el resto de la gente. Solemos conceder tanta importancia a nuestras diferencias individuales que somos incapaces de ver que, en lo fundamental, somos todos iguales. 

Todos sufrimos, y todos buscamos una manera de salir del sufrimiento. Cuando descubres y entiendes la mecánica del sufrimiento en ti mismo, desarrollas una profunda compasión por el sufrimiento ajeno..., compasión en el verdadero sentido, en el sentido de com-passio, literalmente «sufro con».

Cuando considero que el dolor es mío, me pierdo en mi burbuja de sufrimiento personal y me siento desconectado de la vida, aislado y solo con mi desdicha. Pero más allá de la historia personal de mi sufrimiento, descubro que el dolor no es en realidad mi dolor. Es el dolor del mundo. Es el dolor de la humanidad. 

Cuando perdí a mi madre, la aflicción que siento no es mi aflicción, sino la aflicción de todo hijo; sufro por, y con, cada hijo que haya perdido a su madre.  Cuando mi pareja me abandona, soy cualquiera que haya perdido a alguien a quien amaba.

En los más íntimos recesos de la experiencia presente, descubro que yo soy el universo que con tanto ahínco intento salvar; descubro que yo soy la compasión que tanto me esfuerzo por representar fuera, en el mundo; descubro que yo soy todas las demás personas con las que tanto anhelo tener contacto. 

En las profundidades de lo personal, en medio de las experiencias más intensamente dolorosas e íntimamente personales, descubro la verdad impersonal de la existencia, y en ese momento soy libre. 

Muchas enseñanzas espirituales hablan de escapar de lo personal y alcanzar cierto estado impersonal en un futuro, pero, lo personal y lo impersonal son íntimamente uno, y no se pueden dividir así. La división es precisamente la raíz de todo el sufrimiento y el conflicto.

Creo Que mi reflexión no es necesaria. Ya estás completa/o tal como eres. Eres la vida misma, y siempre lo has sido. ¡Esto es todo, el aquí y el ahora! Este momento es cuanto hay, y está completo en sí mismo. No hay nada más que hacer.

Dos palabras y un abrazo.

Patricio Varsariah.

 

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