Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


El fundamento del amor

marzo 14, 2019


Este es mi tiempo, la madrugada, cuando el mundo está tranquilo y puedo oír el sonido de mi propia respiración. Es un momento sagrado en el que las respuestas y las ideas no son tan difíciles de conseguir. Un momento en que mi mente está en paz y mi corazón late más lento.

El escrito de hoy es sobre el amor y las libertades reales. Sabemos que el fundamento del amor es dejar que la gente se deje sin disculpas, y no distorsionarlas para que se ajusten a nuestras propias ideas egoístas de quienes deberían" ser ". De lo contrario, nos enamoramos sólo de nuestras propias fantasías sin sentido y, por lo tanto, perdemos totalmente su verdadera belleza. El amor verdadero nunca te limita ... no te restringe ... no trata de cambiarte ... no te da derecho, con nadie, ni a nada.

Las personas a veces somos llevadas a tener un sentido de derecho porque creen erróneamente que se les debe algo basado únicamente en el papel social que han elegido. Por ejemplo, si alguien ha aceptado el papel de ser el amigo, la novia, el novio, la esposa o el marido de una persona, se sienten con derecho a obtener ciertos "favores" de esta persona. Si alguien ha aceptado el papel de ser padre, ellos se sienten con derecho a ser respetados por sus hijos. Si alguien ha aceptado el papel de ser un cliente, se sienten derecho a ser servido a sus necesidades únicas. Pero, como resultado, no hay derechos cableados en la vida. Y esto es especialmente cierto en el amor.

Con demasiada frecuencia asociamos el amor con las limitaciones ...ejemplo : Si me ama, cambiará.sí me quiere, hará lo que yo diga. Etc. Pero eso no es amor verdadero. Ni siquiera de cerca, por que el amor verdadero no está limitado. El verdadero amor es la libertad.

De hecho, es solo dejándonos libres, que dos personas pueden ser completamente mutuantes. Cuando NO estamos forzados, o atados, o presionados en una relación, podemos ver y recordar más fácilmente las partes más perfectas ... Puedes pasar tiempo con la persona que amas y en un momento piensas y te dices a ti mismo, "Él (o ella) es perfecta o perfecto para mí!"

No es perfecta o perfecto en sus comportamientos, ni en sus creencias, ni en sus miradas. Más bien, perfecta o perfecto en la forma en que encajan en tu vida, la forma en que sus bordes ásperos llenan los vacíos entre los tuyos, la forma en que su cuerpo descansa contra el tuyo, la forma en que tus voces fluyen juntas en armonía, , Incluso cuando están separados.

Y esta plenitud ondula a través de cada aspecto de sus vidas. Ambos se sienten vivos y llenos de alegría increíble. Y usted está ansioso y emocionado y no puede esperar a encontrar un centenar de pequeñas cosas que te harán sentir aún más vivo, ahora que ha sentido lo profundo que puede respirar el aire fresco de la libertad. Usted puede ver claramente que no hay límites definitivos, y se ríen juntos sobre el hecho de que los dos pensaron que había, y luego se ríen de nuevo simplemente porque son libres de ser ... juntos o separados.

En esta libertad, elige encontrar la perfección divina en la humanidad del otro, en esta libertad, tu felicidad es vital el uno para el otro, y se hacen sacrificios. Y, eso no siempre significa que usted es parte de la ecuación. Y eso está perfectamente bien. Para ti, por eso es tan increíble amar y ser amado, porque el amor que sientes es una elección, porque el amor verdadero te da esa elección.

Ambos saben en el fondo que unirse unos a otros o atarse unos a otros o tratar de poseer unos a otros de cualquier manera sería minimizar - hasta matar - algo dentro de ustedes mismos que es divino, y humano, y se elevan y cantan y mantiene a ambos Vivos y libres ... y no piden nada, pero lo dan todo. Ambos saben que en el momento en que tratan de poseer el uno al otro es el momento en que ambos se convierten en otra cosa, aparte de lo que se buscaba, deseaba y amaba en primer lugar. Por lo tanto, elige dejarse uno al otro libre - completamente desapegado - incluso cuando están profundamente conectados.

Esta forma de no apego no significa no preocuparse. Por el contrario, significa, entre otras cosas, cuidar tan profundamente que ambos honran el espacio y la libertad del otro ... para ser simplemente. 

Todos los detalles aparte, el anhelo más profundo de la naturaleza humana es la necesidad de ser simplemente apreciado como somos - ser libre para ser. A veces tratamos de ser escultores, tallando constantemente de otros la imagen de lo que queremos que sean - lo que pensamos que necesitamos, el amor o el deseo. Pero estas acciones y percepciones son contra la realidad, contra su beneficio y la nuestra, y siempre terminan en decepción, porque no encaja en lo que realmente son.

El fundamento del amor es dejar que la gente se deje sin disculpas, y no distorsionarlas para que se ajusten a nuestras propias ideas egoístas de lo que "deberían" ser. De lo contrario, nos enamoramos solo de nuestras propias fantasías sin sentido y, por lo tanto, perdemos totalmente su verdadera belleza. Así que salva tus relaciones de estrés innecesario. En lugar de tratar de cambiar a la gente que te importa, darle tu apoyo y crezcan juntos.

Es importante notar, también, que las diferencias de opinión (incluso las más importantes) no destruyen las relaciones - es cómo dos personas se enfrentan a sus inevitables diferencias que cuenta. Se reduce a la comunicación consciente y el compromiso. A decir verdad, algunas parejas (y amigos y familiares también) pierden años tratando de cambiarse mutuamente, pero esto no siempre se puede hacer, porque muchos de sus desacuerdos están arraigados en diferencias fundamentales de opinión, personalidad o valores basados en su Crianza o experiencias pasadas del pasado. Al luchar por estas profundas diferencias sembradas, todo lo que logran hacer es desperdiciar su tiempo y ejecutar su relación en el suelo.

Entonces, ¿cómo dos personas en una relación relativamente sana pueden lidiar con los desacuerdos y las diferencias que no se puede resolver?

Se aceptan como es. Las parejas entienden que los problemas son una parte inevitable de cualquier relación a largo plazo, de la misma manera que las dificultades físicas crónicas son inevitables a medida que envejecemos. Estos problemas son como una rodilla débil o una espalda mala - tal vez no queramos estos problemas, pero somos capaces de lidiar con ellos, evitar situaciones que los irritan y desarrollar estrategias que nos ayuden a crecer a través de ellos. Después de la luna de miel: "Al elegir un socio a largo plazo, inevitablemente estará eligiendo un conjunto particular de problemas insolubles con los que se enfrentará durante los próximos 10, 20 o 50 años. "

En pocas palabras: La aceptación del otro es de vital importancia para todas las relaciones - es una gran parte de la fundación - la libertad - de la que crece el amor real.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Conocer la Verdad con la mente

marzo 14, 2019


Les ruego, de todo corazón, que leáis estas líneas con la mayor paciencia y apertura que podáis. Para algunos sonarán blasfemas y enfermas, pero intenten buscarle la lógica que yo trato de darles; no la de la cabeza, sino la del corazón puro.

No me declaro de ninguna religión porque, sincera y tristemente, creo YO que todas son demasiado “humanas”, simples y quizá equivocadas, y el fundamento para mi criterio o concepto es que : a lo largo de cientos y miles de años los seres humanos hemos tergiversado diversos mensajes verdaderos y los hemos amoldado a nuestra necesidad. 

Es incuestionable que a lo largo de la historia todas las religiones se han bifurcado y dividido en tendencias ajustándose a cada cual. Y no sólo eso, sino que los errores y las barbaridades de todas son ampliamente conocidas. 

Dicho esto no entiendo cómo puede uno aferrarse por completo a algo que sabe poseedor de una Verdad a medias. Con todo el Amor del mundo, digo que no comprendo porqué no buscan más allá, liberándose de las cadenas de “lo establecido”, de la corriente. Sólo con abrir los ojos se verían muchas cosas, se contemplarían muchas verdades escondidas antaño cuando nos aferrábamos a lo que otros establecían como verdad.

Creo que seguir unas reglas puede servir para despertar ciertas conciencias no demasiado evolucionadas, pero cuando se dan ciertos pasos la religión se queda corta porque no es más que una colección de preceptos humanos. Lo natural es no seguir anquilosado sino prosperar. Hay muchas cosas que no podemos comprender con nuestra mente humana, pero con cierto esfuerzo y apertura de corazón podemos sentirlas y asimilarlas con ese órgano de sabiduría que reside en nuestro pecho.

Pero la población de este planeta se divide entre los que piensan que esto no es posible y los que creen que es brujería porque su Fe les dice que ir más allá de lo que le dictan es malo. Pues si pensar y buscar la verdad es malo yo soy un demonio, yo y muchos más que no se atan a leyes incoherentes que caen por su propio peso. 

La fe no es creer a pies juntillas cuatro dogmas insostenibles sino no conocer la Verdad con la mente pero percibirla con el corazón. Nuestra vida tiene sentido, lo tiene cada acto, y todo tiene su orden y su organizador. Quizás no abarquemos una realidad tan inmensa, pero que no hallamos salido al espacio no significa que no podamos cerciorarnos de que la Tierra es redonda.

Por ello pido disculpas a quienes amo y siguen una Fe preestablecida. Yo simplemente he decidido seguir las palabras del mismo Jesús; Buscar la Verdad. No me quedo, soy un impaciente, no puedo aceptar sin entender, de corazón. Por eso soy un alma inquieta. Creo que no me equivoco. Si es así todo no se acabará cuando estire la pata. 

Nos vemos en otras vidas (cosa que creo a pies juntillas).

Patricio Varsariah.

 

Todo es parte de un equilibrio

marzo 11, 2019


Es bastante complicado para mí, tratar de poner con palabras lo que siente el corazón, lo que él si comprende en su absoluta certeza y está hecho precisamente para ser asimilado tan solo por él. La mente es limitada, así ha sido siempre. Nos sirve para otras cosas, para la supervivencia física, pero no abarca “todo” lo que nos rodea y “todo” lo que nos es necesario para “crecer”. 

Me veo completamente atado de pies y manos para explicarme. Me es imposible trasmitir a los demás lo que tengo dentro con palabras. Puedo contar cuentecitos, reescribir las palabras que me brotan en el pecho de pronto y que tengo la necesidad de compartir, pero me siento impotente cuando me veo en la necesidad de explicar lo que hago de trasfondo, en qué ha cambiado mi forma de ver la vida, qué secreto es ese que he descubierto. Todo parece una locura, y desde el punto de vista racional lógico así es porque ni siquiera soy capaz de demostrarlo o de narrarlo por muy bien que sepa hilvanar las palabras. 

Pero la realidad siempre está ahí, aunque no la veamos. Puedo cerrar los ojos, sin embargo la pantalla del ordenador sigue delante de mí. Puedo tocar el teclado con los dedos, saber que está ahí, incluso sentirlo y percibirlo. No desaparece, lo que sucede es que mis sentidos son limitados. No puedo negar lo que no veo, ni dejarme llevar por lo que una mayoría decide que no existe porque mayoritariamente no se ve. Pero este es el camino, solo así se aprende. Ha sido así siempre y así debe ser. Este hecho debe enseñarme que las realidades de esta vida no podemos abarcarlas con la cabeza, que somos más que cuerpo físico. Aun así no hay modo de entendernos, tan solo de sentirnos. Pero sentir no con los cinco sentidos que conocemos y podemos distinguir sino con otros que hemos ignorado desde que llegamos a este mundo. 

En un país donde nadie dijese una palabra ningún niño intentaría hablar.

Creo que tanto Tú como Yo Hemos relegado el corazón a un simple músculo que bombea sangre. Aún siendo solo eso hemos entendido ligeramente a lo largo de la historia que “sentimos” desde ahí, desde algún lugar del pecho. Así lo hemos simbolizado, sin embargo lo relegamos al amor sentimental exclusivo y no al universal. ¿Qué pretendo decir? No lo sé, amigos míos, no lo sé; me limito a “traducir” lo que brota de mi pecho. Mi cabeza me dice que soy tomado por loco, incluso piensa que puedo estarlo, pero…. 

De hecho debo contar que me siento bastante cobarde por no hacer muchas cosas más que “siento” podría o debería hacer. Pero no soy capaz, por lo menos ahora. Me abate una especie de tristeza por no ser de esa manera pero creo que no es lo correcto ahora, o no es el momento. Todo llegará y todo se comprenderá.

No soy más iluminado que tú, más portador de mensajes ocultos que tú, más mesías que tú. Yo solo he entreabierto mi corazón a un entendimiento que anhelaba desde que nací. He dado unos pequeños pasos que me han alimentado el corazón de verdades hermosísimas y de felicidad inmensa. Pero es solo para mí, eso no puedo compartirlo sino amando. No puedo hacer que los demás entiendan esto porque solo haciendo ellos el mismo camino pueden llegar a experimentarlo. Y es tan sencillo, tan tontamente sencillo.

Este planeta nuestro ha sido convertido en un mundo donde es complicado que brote esta flor de la que hablo. El ambiente está enrarecido, el aire cargado. Por eso tiene más mérito. Pero sucederá. Siempre sucede, siempre el fin de cada ser es fundirse con la Fuente, es entender con su corazón toda esta verdad inalcanzable, hacerse corazón puro. Tarde o temprano sucederá. 

Pero vivimos en un planeta en pañales, queda mucho por aprender. Y para aprender tenemos la libertad de experimentar con lo que queramos de este mundo. Ahora, el ser humano está en la época de conocer cuánto mal es capaz de hacer, cuánto es capaz de manipular y destruir. Es necesario, para hallar el equilibrio. Para valorar la luz hay que perderse en la oscuridad.

Y hay tantas realidades desconocidas u ocultadas, tantas. Nos da miedo lo desconocido, nos da terror, sin embargo, todo, todo es parte de la creación, todo cumple su misión. Todo es parte de un equilibrio, de una armonía, de una justicia y un amor que lo gobierna todo. Hay tanto de lo que hablar, tanto y tan increíble que realmente me encerrarían por ello. Ja, ja… ¿Ven? Podemos sentirlo, muy dentro, pero… Somos incapaces de contarlo, de expresarlo porque… Es inexpresable, solo andable, y experimentable.

Lo que ahora suenan a locuras pronto serán obvio. ¿quién lo dice? ¿de dónde me saco eso? Del mismo sitio de donde te nace a ti, aunque no quieras verlo. Ya sabes qué ojos debes cerrar y con qué debes enfocar. 

Te pregunto : ¿en qué frecuencia recibe tu transmisor? ¿O quizás está incluso apagado? –Yo no escucho, yo no escucho gritaba el niño que portaba una radio apagada en sus manos. –Enciéndela le decían los demás que escuchaban música en sus aparatos, pero él no escuchaba, sus propios gritos le impedían oír y entender, y seguía portando el transistor inservible en sus manos, quejándose.

Feliz semana.

Patricio Varsariah.
 

Lidiar con tus dificultades

marzo 8, 2019



Todo el mundo atraviesa momentos oscuros de vez en cuando. No es un castigo, no es una contrariedad, es simplemente la vida. Igual que cuando llega el invierno no entramos en pánico y maldecimos todo el día por el frío, la oscuridad y los árboles muertos, tampoco en las épocas de dificultad deberíamos desesperar… Conozco a algunas personas que están atravesando momentos muy duros en el presente. Bien por pérdida de una pareja, por cambios en el trabajo, por esa tristeza profunda que no sabemos de dónde viene, por un duelo, una enfermedad o un período de muchísimo estrés económico.

Este escrito contiene lo que me gustaría decirle a esas personas y también lo que quisiera poder decirme a mí mismo, con calma, para cuando se aproxime la próxima crisis vital o el próximo día oscuro, porque es fácil perder la perspectiva en estos momentos difíciles.

Ahí va.

Cómo atravesar momentos de crisis y dificultades. Que no cunda el pánico: después de la noche SIEMPRE llega el día.Creo que una de las cosas que nos hace más daño cuando estamos inmersos en una enfermedad o en una crisis es pensar que no se va a acabar. Tenemos un estado de ánimo tan pesimista que por un momento pensamos que el dolor nunca terminará… Pero no es así, para nada. Las crisis, las enfermedades, los duelos, las dificultades, los momentos de agobio, siempre se acaban pasando y dan paso a una calma que incluso nos sorprende… Decimos: “ay dios mío, si ya pasó, ni me lo creía…” El problema es que esta idea tan potente, que además TODOS hemos vivido, de que la “noche oscura del alma” no dura para siempre ¡se nos olvida! ¡Sí, se nos olvida, cómo puede ser!

Y entonces cuando llega la siguiente ola del destino que nos tumba, a pesar de que ya nos hemos repuesto de otras tantas anteriormente, volvemos a caer en el patrón de la desesperanza y en pensar que nunca superaremos la situación… No sé muy bien por qué ocurre esto, por qué olvidamos una y otra vez las enseñanzas prácticas de la vida que hemos experimentado en nuestra propia piel, pero así es.

Por eso lo primero que quiero decirte es que pongas un poco de conciencia y que te recuerdes, activamente, aunque no te lo creas, que de esa crisis SALDRÁS. Que tardarás más o menos tiempo, eso no se sabe (hay inviernos más largos y duros que otros) pero que el deshielo se producirá… Mantén la confianza firme en que de nuevo brotarán las alegrías, la ilusión, los buenos momentos en tu vida aunque ahora te parezca imposible. No pierdas la calma y recuérdate lo que dice una vieja leyenda: “Esto también pasará”

Bien, una vez que sabemos que esa crisis tiene un punto y final, aunque aún no sepamos cuándo es, queda la pregunta de cómo atravesarla de la mejor manera posible… Y este es un punto interesante. La recomendación habitual cuando alguien está deprimido o pasa momentos difíciles suele ser decirle: “Hombre, alegra esa cara“, “Haz cosas que te gustan“, “Piensa en todo lo positivo que tienes” y aunque a veces estas fórmulas funcionan porque lo que sucede es que estamos desmotivados y aburridos más que deprimidos, en épocas muy oscuras lo que nos pide nuestro ser es otra cosa…

Y esa otra cosa es: entregarnos a la tristeza, al dolor, a la incertidumbre en vez de “rompernos la cabeza” pensando respuestas inmediatas y soluciones.

Si has intentado actuar con alegría en momentos oscuros y no te ha funcionado, te voy a sugerir la opción contraria: buscar activamente la parte turbia y oscura de la existencia. Por ejemplo, podrías dejar de ver películas cómicas, dejar de ver a gente si no te apetece, leer libros de guerras, crímenes o dificultades espantosas, vestir de negro, llevar una dieta austera, visitar orfanatos y asilos o pasear por cementerios. Es una manera de “honrar” y de vivir activamente lo que te está pasando por dentro, y además acercarte a esa parte dolorosa de la vida que existe.

Si lo que sientes es una tristeza infinita e inabarcable, sumérgete en ella sin miedo y sin fisuras: llora todo lo que necesites, lee a poetas románticos, fotografía plantas marchitas, sal de casa a pasear en días lluviosos, escribe mucho sobre tus sentimientos y las vivencias más tristes de tu pasado, habla con gente como tú, que esté pasando dificultades, no con personas a las que les va fenomenal y sientes que no te entienden.

Te propongo hacerte la siguiente pregunta en tu noche oscura del alma: ¿Qué podría hacer para vivir más intensamente el duelo? Y lo que se te ocurra, hacerlo.Porque resulta que atravesar el dolor y la tristeza a veces es más fácil que rehuirlo… Y una vez que hemos mirado sin miedo esa otra cara de la vida, la que no es de color de rosa, saldremos fortalecidos y con más vitalidad de la experiencia.

Una vez escribí que cuando la gente tiene el corazón roto por una mala experiencia amorosa, por ejemplo, suele refugiarse y cerrar más su corazón ¡cuando deberían hacer justo al contrario! Porque un corazón roto es un corazón abierto. Y un corazón abierto es el que ama de verdad, sin reservas, sin condiciones. Ya que se nos ha roto el corazón, ya que hemos sufrido, ¿para qué volver a cerrarlo, suturarlo, reconstruirlo? ¿no es mejor perder el miedo de una vez a que nos hagan daño (total, ya nos ha pasado) y simplemente amar, sin preocuparnos tanto por lo que pasará?

En un nivel concreto sucede (y seguro que lo has experimentado así) que cuando atravesamos una crisis, a diferencia de cuando todo nos va bien y estamos en la cima del mundo, somos mucho más sensibles. Y esto implica que tenemos más capacidad de empatizar con los demás, ser humildes y ayudar.El sufrimiento nos hace más humanos, esto es así.
 
Las personas que hemos tenido vidas complicadas y hemos utilizado el dolor para aprender, en vez de para sentirse indefensas y amargadas, aprendemos a ser más dulces, amorosas y tolerantes que te puedas imaginar. Porque hemos estado ahí, en lo oscuro, y no lo hemos olvidado; porque hemos dejado que se rompa nuestro corazón y, ya puestos, hemos dejado que este haga lo que mejor sabe hacer: amar sin juzgar.

Mi recomendación, por tanto, si estás pasando un período muy doloroso, es que aproveches para: Desarrollar tu empatía hacia las personas que sufren, las personas enfermas y abandonadas que están en tu situación. Conectar con lo espiritual. No es infrecuente que muchas personas comiencen a rezar o a interesarse por temas espirituales cuando pasan por una mala racha, regalo que se llevan a su futura vida.

Sentirte profundamente agradecido los días en que estás un poco mejor en medio de la negrura, y valorar los gestos bonitos de la gente hacia ti. Ser más tolerante con los demás: tú, que mirabas con cierto desdén las debilidades ajenas, ahora te encuentras en el punto más bajo. No hay mejor manera de aprender las lecciones de humildad y tolerancia que a través de nuestros errores y fracasos.

Priorizar lo que de verdad importa. ¿Verdad que la salud es un bien que pasamos por alto cuando no tenemos ningún problema? ¿Verdad que nuestra gente son mejores que los laureles académicos y el dinero? ¿Verdad que levantarse con ilusión y alegría es más maravilloso que hacerlo en un hotel bonito durante un viaje? No le pongas costuras a tu corazón roto y deja que te guíe a una vida más auténtica y compasiva.

Resumiendo

Entonces… ¿qué podemos hacer si estamos atravesando un período difícil en nuestra vida, en vez de desesperarnos y querer que pase lo más rápido posible?

En primer lugar, tener la certeza de que esa oscuridad PASARÁ, al igual que se han terminado otros momentos dolorosos vividos en el pasado. Esto no es una frase motivadora de Internet, es una realidad que ha experimentado todo el mundo: la noche oscura se acaba y llega, reconfortante, un nuevo día.

Atravesar el dolor. Dejar de huir de los pensamientos tristes, de la rabia o de ese pensamiento de “la vida no merece la pena” y sumergirnos en ellos, pasar el luto activamente. No solo se nos hará más sencilla la vida de esta manera (pues obligarnos a estar alegres cuando no nos apetece es un suplicio) sino que además adquiriremos sabiduría. Por último, dejar que ese caudal de sensibilidad se abra paso y aprovechar que tenemos el corazón roto para ser todo los empáticos, blandos y amorosos que quizás no nos hemos permitido ser en el pasado.
 
Ojalá estas recomendaciones te ayuden a lidiar con tus dificultades. Y recuerda que los diamantes solo crecen bajo circunstancias extremas de presión y temperatura.

¿Dejarás que se pula el diamante que se está formando dentro de ti?

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Solo existe vida por vivir

marzo 7, 2019



Aceptar... Y dejar ir, significa dejar de pelear con la vida, aceptando a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se den, incluidas decisiones y acciones del pasado, lo “malo”, así como lo “bueno”. Implica saber renunciar no aferrándonos a aquello que la razón nos dice es, en nuestras circunstancias, imposible o muy costoso de lograr. Si dejamos de luchar y de resistirnos a lo inevitable, viviremos plenamente el presente, permaneciendo abiertos a todas las opciones sin aferrarnos rígidamente a ninguna de ellas. Esto estimula la capacidad de dar respuestas creativas a la existencia, tal como es en el aquí y en el ahora.

¿Cómo saber cuando es bueno luchar y cuándo aceptar y dejar ir?. Una conocida oración, nos puede ayudar a decidir. En ella se pide a Dios fortaleza para aceptar lo que al cambio se resista, fortaleza para transformar lo modificable y sabiduría para reconocer la diferencia. Las expectativas son la causa del sufrimiento y que la forma de extinguirlo es eliminando las expectativas. Cuando dejamos de esperar que las cosas sean distintas a lo que son comenzamos a transitar el sendero de la paz interior. La aceptación es casi milagrosa, nos permite cambiar y facilita igualmente el que lo demás también cambien, pues solo desde la aceptación de la realidad podemos iniciar caminos de transformación. 

Sin los fracasos de ayer no seríamos lo que somos hoy. Evaluar nuestras acciones pasadas a la luz de lo que somos en presente no es racional, pues si volviésemos atrás con el grado de consciencia e información que teníamos en ese momento, volveríamos a cometer los errores que hoy lamentamos. Esta es también la base del perdón: la convicción de que todo ser humano actúa dentro de las limitaciones de su nivel de evolución y de sus circunstancias. Todo mundo hace lo mejor que puede, con lo mejor que sabe, aunque se equivoque.

Solo podemos dejar ir aquello que hemos bendecido.La noche pasada, cuando tumbado dormía, soñé que una colmena moraba en mi corazón y que las abejas doradas hacían blancos panales y miel dulce de todos mis naufragios. Siempre que enfrentemos cualquier evento busquemos explicaciones más que culpas, tratando de aprender de lo que nos pase. Para todo lo que sucede hay razones que, bien aprovechadas, trabajan en favor de nuestro desarrollo como seres humanos. En cada problema hay un principio de oportunidad, que nos permite transformar cualquier circunstancia adversa, en algo positivo. Cuando nos encontremos sufriendo ante cualquier situación hagámonos esta pregunta, ¿Qué es lo que no estoy aceptando? Al hacérnosla encontraremos la causa del sufrimiento. 

Aquello que no somos capaces de aceptar es la única causa del sufrimiento, si lográramos aceptarla obtendríamos una liberación casi instantánea del dolor. La felicidad no depende de lo que está pasando afuera, sino de la forma como reaccionamos a lo que nos suceda. Bueno o malo dependen de juicios de la mente, solo existe vida por vivir. 

Patricio Varsariah.
 

Una mujer de más de 40 y los 50.

marzo 3, 2019



A modo de broma, se dice que una mujer de 20 años puede ser atractiva, la de 30 puede ser seductora pero solo después de los 40 se puede ser irresistible. Este es el resultado de una mezcla perfecta entre experiencia y juventud.

Las mujeres de los 40 y los 50 son de un momento peculiar, en el que se encuentran entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida, por eso se dan cuenta de que hay que aprovecharla y conciliar sus mundos. Dejan de preocuparse por lo que pasó y por el que pasará para comenzar a disfrutar de lo que está pasando.

A partir de los 40 por fin entendienden que cada persona que se encuentran tiene un papel. Algunas personas les ponen a prueba, otras les utilizan, no falta quien les aman y les enseñan, pero las personas realmente importantes son las que les sacan lo mejor de ellas. Son y serán personas pocos comunes y extraordinarias las que les recuerdan que todo ha merecido la pena.

Es de mí opinión personal que las mujeres que tienen cuarenta y pico, son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas y, sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales…Hermosamente reales.

Lamentablemente existen muchas mujeres de más de 40 ya se han visto en situaciones complicadas. Han podido ser renegadas y rechazadas por su sociedad. Han vivido traiciones y desengaños que las han hecho madurar. Han podido sentir en su piel el desgarro de separaciones deshonrosas, de abandonos y de menosprecios.

Están forjadas en el fragor de la batalla y heridas por las flechas más inesperadas. Han cargado sobre sus espaldas gran parte del peso de la vida y, por eso, las mujeres con más de 40 han desarrollado un séptimo sentido que les permite ir más allá, mantenerse serenas y reconciliarse con la vida.

De alguna manera, la mujer demás de 40 ha dado un importante paso en la búsqueda del amor, ahora se ama a sí mismas mucho más que lo que lo hacía un década atrás. Tienen los años que permiten mirar la vida con calma pero con el interés de seguir creciendo. 

Ahora es cuando el amor puede ser ardiente o un remanso de paz. Cuando pueden gritar sin miedo sus temores y hacer lo que desean aún temiendo al fracaso. Hoy pueden amarse, aceptarse y abrazarse, porque los años le han convertido en una persona mucho más plena, mucho más personal.

Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte pero de corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas y las desilusiones. Pero, sobre todo, se necesita ser inteligente, porque son tan maduras y tan experimentadas que ya no creen en lo que sienten, sino en lo que están dispuestas a hacer por ellas. 

Ya no tienen la figura de los 20 años, pues las piedras del camino han moldeado su cuerpo. La mirada es cómplice, pues se ha formado durante años, permitiéndose manejar el arte de amar a sus hijos, a su pareja, a sus familiares y a sus amigos. Acumulando de manera perfecta la experiencia y la juventud, lo que les hace dominar el arte y el manejo de su esencia, sumando vida a los años que han disfrutado y que les quedan por disfrutar.

Porque una mujer de más de 40 deja huella por dónde camina, haciéndose dueña de sus pasos. Siente que pisa fuerte, transmite seguridad en sí misma y ha logrado una estabilidad y un equilibrio emocional y personal que hipnotiza.

Feliz semana.

Patricio Varsariah.

 

Todavía queda mucho por vivir

marzo 3, 2019



La verdad es que vivir es un riesgo. La felicidad es un riesgo. Si no estamos un poco asustados e incómodos a veces, entonces no lo estamos haciendo bien. No debemos preocuparnos por los errores y los fracasos, preocuparse por lo que uno está renunciando cuando ni siquiera lo hemos intentado y preocuparnos por la vida que no estamos viviendo y las oportunidades que esta, os renunciando, eso es simplemente existir en la seguridad de nuestra zona de confort.

Dese permiso para ser una de las personas que sobrevivieron a hacerlo mal, que cometió errores, pero se recuperó de ellos y se convirtió en su ser más fuerte.

Nunca es demasiado tarde para vivir un día que te hace sentir orgulloso. Si no aprende nada de este correo electrónico, aprende esto. Tenemos una sola oportunidad en el presente y podemos hacerlo grande. ¡Hoy es el día! No hay límite de edad en cambiar su curso, e instalarse y estar atascado en una vida que no está bien es un trágico desperdicio.

Honestamente, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien eres capaz de ser. No hay tiempo perfecto - simplemente puede iniciar y detener cuando lo desee. Usted puede cambiar o permanecer igual. Puedes hacer lo mejor o lo peor de hoy. Depende de usted, así que haga lo mejor de él. Haz cosas que te asusten. Siente cosas que nunca has sentido antes. Participe con personas que le ayudan a crecer. Vive una vida de la que te sientes orgulloso. 

Si Tu pasado le ha dado la fuerza y la sabiduría que tiene hoy, así que celebre. No dejes que te persiga. Repetición de una memoria dolorosa una y otra vez en su cabeza es una forma de auto-abuso. Los pensamientos tóxicos crean una vida tóxica. Haz la paz contigo mismo y con tu pasado.

Cuando sanas tus pensamientos, cura la salud de tu felicidad. Ahora es el momento de dejar de centrarse en los viejos problemas y cosas que no quieres en su futuro. Porque cuanto más piensas en ellos, más atraes lo que temes en tus experiencias cotidianas - te conviertes en tu peor enemigo. 

Puedes culpar a todos los demás y pensar: "¡Pobre mí! ¿Por qué todas estas cosas malas me siguen pasando? "Pero lo único que todos los escenarios tienen en común es USTED. Y esto es BUENA noticia porque significa que TÚ solo tiene el poder de cambiar las cosas o cambiar la forma en que piensas acerca de las cosas.

Hay algo muy poderoso y liberador acerca de rendirse al cambio y abrazarlo - aquí es donde el crecimiento personal y la evolución residen. 

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, sé que no estás solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y recuperar nuestras vidas. 

Patricio Varsariah.
 

Dialogos con mi eternidad.

marzo 3, 2019



Esta es la nostalgia: morar en la onda y no tener patria en el tiempo.Y estos son los deseos: quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad. Y eso es la vida. Hasta que de un ayer suba la hora más solitaria de todas, la que sonriendo, distinta a sus hermanas, guarde silencio en presencia de lo eterno. “No tener patria en el tiempo”, no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestiona miento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbo de lucidez, y a los cuales solo llego mediante un paso de silencio sepulcral.

Ante los diálogos con “mi eternidad”, que es distinta a la de cualquier lector, está varia según la distancia que los separa de la tierra, mi eternidad alcanza confines a los cuales no puedo llevar a ningún mortal, no podría, me balanceo en las preguntas que sin dirección ni propósito se disparan de mi mente, cuanta eternidad hay en la mía. (¿se entiende?) cuanto de todos los universos que me habitan, laten dentro del mío propio, si solo llego a ellos cuando me invade el silencio más absoluto, cuando siento que la locura esta a ras de mi mano, cuando me dejo arrastrar por la entro pía de mis percepciones, como si la garra del más feroz de los hoyos negros me atrapará y me escupiera en un estado de paz no esperable, tanto que me hace llorar, tan grande que no quiero volver, tan profundo que me deja ciego ante el mundo.

Querida Alma, tú sabes y comprendes; y que yo no pueda ni por un segundo ver las cosas a partir de ti misma, tal como las imagino vistas por ti, que no pueda tener la inteligencia del otro… En todo caso, volveré fortificado al seno de mis intrincaciones sin fin, preparadas desde hace mucho tiempo. Sabe Dios qué intervalo separa el poema del «viraje decisivo» del advenimiento de nuevas condiciones, yo sigo estando muy rezagado; sabe Dios si puedo todavía efectuar semejantes cambios, ya que las fuerzas continúan abusando de sí mismas y agotándose en los mayores malentendidos. Por eso me había prometido un número indescriptible de cosas de esta disposición al fin justa y llena de ternura con respecto a una naturaleza humana.

Quién no se cuestione no puede caminar por un sendero de búsqueda, sin el cuestiona miento no hay solución, si no hay cuestiona miento no hay como resultado una verdad. Por último agregar, me subyuga la fatuidad en que la humanidad se duerme ante el verdadero diálogo, ante aquel diálogo que solo se da con uno mismo, no con la mente, no con el pensamiento, solo con nuestra alma, aquella que no tiene voz audible, aquella que mora en el más profundo de los silencios, en el más profundo de los vacíos. Ese dialogo que nos dejará ineludiblemente satisfechos, con una plenitud que durará segundos, pero esos escasos segundos valdrán por mil eternidades de sueño.

Patricio Varsariah
 

Es mejor entender sin soñar demasiado

marzo 2, 2019


El día de ayer, descubrí algo sorprendente, que es una mezcla de todo aquello que no se puede mezclar, la experiencia fue muy intensa fue como alegría y dolor. Finalmente comprendí algo que voy a compartir:

Me pareció encontrar un gran sentimiento, yo me dije: “esto es lo máximo “pero pasó que fui rechazado. Entonces, lo intenté otra vez y volví a ser rechazado. Pero me llené de valor y busque convencerme y allí fui otra vez. Y fue pues la tercera vez que fui rechazado. Entonces, miré con mis ojos del entendimiento ¿Qué es lo que estaba pasando? Que yo me había ilusionado por un corazón de piedra, y después ya logré entender que la piedra es solo una piedra, no me puede dar nada más, ni nada menos que una piedra.

Y mi conclusión:

Es que a veces nos aferramos a una idea y queremos que esta idea sea como nosotros lo deseamos, lo planeamos, pero no es así. El sol no va a salir de noche. Una flor seca no va a volver a ser fresca como antes. Entonces, mejor será sembrar y cosechar el fruto de la semilla y no vivir de una fantasía. 

Las cosas son como son y tenemos que aceptarla así podremos tener más seguridad de lo contrario, nos pondremos alas subiendo a lo alto de la montaña y nos caeremos por que no nacimos para volar. Y fue alegre y doloroso pero comprendí que hay límites pero que estos límites en verdad no me limitan, mejor me conducen por un camino seguro. 

Sí yo trato de cambiar las cosas, si trato de cambiar a las personas no serán ellas mismas, es mejor entender sin soñar demasiado, sin esperar demasiado pero no por eso dejare de vivir, sino más bien, valorare más lo que tengo y lo que no tengo, pero no para forzar las cosas sino para fluir entre ellas.

Eso comprendí.

Patricio Varsariah
 

La serenidad

marzo 2, 2019

Un día maravilloso puede súbitamente convertirse en una noche sin estrellas. Un Amor infinito puede sin querer convertirse en un dolor infinito. Puede la vida parecer cruel e indiferente. Puede el hombre en un instante perder algo más que todo, y esto será perder al Ser Amado.

Hay en la vida decepciones, desilusiones, dudas y parece que hubiéramos caído en una trampa, Es que la vida se vuelve una muerte lenta y dolorosa, tanto así que hasta las aguas se secan y ya no hay voz ni palabra, tanto así que al mirar un jardín lleno de flores, ya no vemos los colores sino más bien un desierto gris.

Me pregunto mil veces, ¿porqué el destino se ha confabulado con el camino de la vida ? Ahora la vida como un cristal se ha roto en mil pedazos. ¿ Dónde recobro la esperanza ? ¿ Dónde encuentro la confianza? ¿ Dónde hallo el auxilio que ni siquiera pido para mi sino para aquel que partió antes que yo ? La muerte ha sido muy cruel porque no ha sido a mi a quien ha tocado sino a mi ser amado ?

Llevo entre mis manos una flor que sin tiempo para crecer, demasiado temprano, se ha secado y mis lágrimas se han hecho sangre.Y mi sangre ya no tiñe de rojo nada porque este sufrimiento parece no servir para nada.¿ Qué hacer cuando la ausencia lo ha llenado todo, cuando la presencia del Amor no está ?

La gran respuesta :
No hablaré del triunfo tampoco de la conquista, ni del consuelo ni de la resignación. Hablaré más bien de la serenidad y al principio no será grande como el mar, ni siquiera como un lago pequeño, el más pequeño que se puede imaginar.

Pero sí debo decir que la respuesta al principio será como una gota de rocío y quizás más pequeña aún pero que tiene la fortaleza de Dios mismo pero a la vez también tiene la fragilidad de cada ser humano frente a la perdida del ser amado, por lo tanto no es un cielo azul porque no comienza con un amanecer brillante sino más bien con algo o con alguien que lleva el misterio redentor que es la respuesta frente al más grande dolor, porque descubrimos que pese a lo sucedido esto jamás nos abandonará y puede que no lo hallas notado, pero allí está en un pequeño rincón de nuestro corazón. Su nombre sobrepasa la esperanza. Su nombre es la Fe.

¿Pero la Fe es acaso solo una palabra o un sentimiento ? ¿ Qué es esta pequeña gota de rocío que lleva en su contenido el secreto del universo, el secreto de la vida misma ?

La Fe nos dice que la vida es un encanto pero que a veces se quiebra y solo queda el llanto pero la Fe también nos dice que la vida real es absolutamente inmortal, que los vientos vienen y van, y hasta lo más dulce se vuelve amargo y el día se vuelve noche y la noche es muy fría. Pero la Fe promete sobrepasar el dolor y así comienza el largo camino para serenar el corazón.

Patricio Varsariah
 

Si crees en el amor

marzo 2, 2019


El Amor es una flor maravillosa, muchos colores, unos cálidos, otros vivos en intensidad, una maravilla para contemplar. Entonces me prometí regresar y volver a visitar al Amor.

Y un día llegue para mirar aquel amor, y lo que me encontré fue con el horror de una escena de un crimen, algo innombrable había golpeado de muerte al amor, le había herido con inmensa crueldad, una y otra vez, a aquella flor maravillosa. El amor agonizaba frente a mí, entonces le pregunte:

- ¿Que ha sido? ¿Cómo fue lo sucedido? ¿Que podía hacer para ayudar?

Y el amor casi no respondió y muy levemente escuche:

- Me hirió la indiferencia. Me hirió la soberbia, la arrogancia, la soledad y el desprecio. Y me hirió la falta de ternura, de sensibilidad y compasión. Me hirieron con el odio, con el abandono, la calumnia y el rencor. Me hirieron con el engaño la mentira y el deshonor. No ha quedado nada en mí, más que un poco de aliento interior.

Entonces, le dije:

- ¿Que puedo hacer? ¿Como curar tus heridas?

Y el amor me dijo:

- Si crees en el amor, escucha atento que es la esperanza y la entrega que curara mis heridas. Y el amor, ciertamente no ha de morir. Aunque las heridas sean grandes y el sentimiento sea profundo, yo el amor desde siempre aprenderé que mil daño me podrán hacer, pero siempre podré perdonar.

Entonces delante de mí, es que el amor comenzó a fortalecerse, sentí que el universo vibraba. 
Y me pregunte:” ¿Que era todo esto?”?

Y veía delante de mí como el amor crecía con : humildad, entrega, dedicación, esfuerzo, sacrificio y pude entonces también comprender que el amor no era tan solo belleza, no era tan solo sentimiento, sino que es mucho más. Y el amor herido, herido aún de muerte, me revelaba el misterio de la vida.

Entonces, volví a ver otra vez al amor, lleno de esplendor, sus heridas se habían cerrado. Y entonces, le pregunte:

- ¿Como esto había pasado?

Y me contesto:

- Tú me trajiste esperanza y se unió a mi propia esperanza y así comencé a fortalecerme. Y tú me trajiste compasión y se unió a mi compasión, y me trajiste tu ser y mi ser despertó también por ti. Y eso soy yo, si me hieres y me maltratas me llevaras casi a la muerte pero si eres capaz de cambiar, yo siempre seré capaz de perdonarte y volver a amarte.

Patricio Varsariah
 

Su nombre es la Fe.

febrero 25, 2019


Un día maravilloso puede súbitamente convertirse en una noche sin estrellas. Un Amor infinito puede sin querer convertirse en un dolor infinito. Puede la vida parecer cruel e indiferente. Puede el hombre en un instante perder algo más que todo, y esto será perder al Ser Amado.

Hay en la vida decepciones, desilusiones, dudas y parece que hubiéramos caído en una trampa, Es que la vida se vuelve una muerte lenta y dolorosa, tanto así que hasta las aguas se secan y ya no hay voz ni palabra, tanto así que al mirar un jardín lleno de flores, ya no vemos los colores sino más bien un desierto gris.

Me pregunto mil veces, ¿porqué el destino se ha confabulado con el camino de la vida ? Ahora la vida como un cristal se ha roto en mil pedazos. ¿ Dónde recobro la esperanza ? ¿ Dónde encuentro la confianza? ¿ Dónde hallo el auxilio que ni siquiera pido para mi sino para aquel que partió antes que yo ?

La muerte ha sido muy cruel porque no ha sido a mi a quien ha tocado sino a mi ser amado ?

Llevo entre mis manos una flor que sin tiempo para crecer, demasiado temprano, se ha secado y mis lágrimas se han hecho sangre.Y mi sangre ya no tiñe de rojo nada porque este sufrimiento parece no servir para nada.

¿ Qué hacer cuando la ausencia lo ha llenado todo, cuando la presencia del Amor no está ?

La gran respuesta :
No hablaré del triunfo tampoco de la conquista, ni del consuelo ni de la resignación. Hablaré más bien de la serenidad y al principio no será grande como el mar, ni siquiera como un lago pequeño, el más pequeño que se puede imaginar.

Pero sí debo decir que la respuesta al principio será como una gota de rocío y quizás más pequeña aún pero que tiene la fortaleza de Dios mismo pero a la vez también tiene la fragilidad de cada ser humano frente a la perdida del ser amado, por lo tanto no es un cielo azul porque no comienza con un amanecer brillante sino más bien con algo o con alguien que lleva el misterio redentor que es la respuesta frente al más grande dolor, porque descubrimos que pese a lo sucedido esto jamás nos abandonará y puede que no lo hallas notado, pero allí está en un pequeño rincón de nuestro corazón.

Su nombre sobrepasa la esperanza. Su nombre es la Fe.

¿Pero la Fe es acaso solo una palabra o un sentimiento ? ¿ Qué es esta pequeña gota de rocío que lleva en su contenido el secreto del universo, el secreto de la vida misma ?

La Fe nos dice que la vida es un encanto pero que a veces se quiebra y solo queda el llanto pero la Fe también nos dice que la vida real es absolutamente inmortal, que los vientos vienen y van, y hasta lo más dulce se vuelve amargo y el día se vuelve noche y la noche es muy fría. Pero la Fe promete sobrepasar el dolor y así comienza el largo camino para serenar el corazón.

Patricio Varsariah
 

HOY es HOY ayer fue ayer

febrero 24, 2019



*** Gracias, amigos por ser la cámara de mi psicología. Por ser el botón que para este ascensor, que se derrama entre subidas y bajadas. **

Creo que las emociones son a temporales, por eso cuando las intentamos atrapar en una dimensión temporal las obligamos a mutar, como por ejemplo el dolor en sufrimiento, el miedo en temor ...El tiempo sirve para ordenar nuestros acontecimientos vitales pero no nuestras emociones, solo podemos darle su lugar cuando las aceptamos y dejamos de perseguir al futuro, en un esfuerzo inútil, esperando que las haga desaparecer o mitigar.

HOY ES HOY ayer fue ayer, el Tiempo, aliado y enemigo, fugaz y eterno, real e imaginario... El tiempo es nuestro mejor amigo cuando sufrimos un dolor "El tiempo lo cura todo", "con el tiempo te sentirás mejor"... Son frases que todos hemos dicho alguna vez y sin duda que cuando pasa el tiempo las emociones cambian y las cosas se integran, siempre que hagamos bien los procesos de cura y dolor, claro porque si lo hacemos mal entonces el tiempo se convierte en nuestro mayor enemigo y cada segundo se hace eterno, el dolor de cada instante se ralentiza, profundiza, se funde en nuestra alma y parece no pasar nunca.

El tiempo es un gran enemigo de nuestra felicidad, cuando lo pasamos bien se acelera y es como si nos arrebatase las horas y los días en tan solo un instante... El tiempo es responsable de la mayoría de nuestros miedos, miedo a lo que pasará en un futuro, a que las cosas vayan mal, a... Y también de nuestras culpas, aquello que hicimos en el pasado y creemos que hizo un mal, eso que nos engancha al ayer.

Pero, ¿existen el pasado y el futuro? ¿Puede ser real algo que a veces pasa despacio y a veces pasa fugaz, o es una pura construcción de nuestra mente limitada? La teoría de las cuerdas y los avances de la física ya empiezan a dudar sobre algo que como otras muchas cosas que se han superado en el pasado es, hasta ahora, algo que tiene entidad de verdad absoluta.

Creo que él rió nos enseña que el tiempo no existe?...por que el río está a la vez en todas partes, en su origen y en su desembocadura, el la cascada, alrededor de la barca, en los rápidos, en el mar, en la montaña, en todas partes simultáneamente, y que para él no existe más que el presente, sin la menor sombra de pasado o de futuro.

Hay días como hoy que me pongo a contemplar mi vida y advierto que ella también es un río y que nada real, si no tan solo sombras, separan al patricio niño del patricio hombre y del patricio anciano. [...] Nada ha sido ni será; todo es, todo tiene una esencia y un presente.

Y me pregunto : Oh, ¿no era acaso el tiempo la sustancia de todo sufrimiento? ¿no era el tiempo la causa misma de todo temor y de toda tortura? ¿no se suprimiría acaso todo el mal, toda la hostilidad del mundo en cuanto el tiempo fuera superado, en cuanto se aboliera la idea del tiempo?

No es que el tiempo todo lo cure, si no creo que el tiempo nos madura y nos enseña a aceptar las situaciones.Para mi entender lo más importante es hacer como el rio estar en pasado,en futuro, pero pisando tierra en el presente, en el ahora, pues el ahora es lo que estas viviendo.

Es para pensar con tiempo....

Patricio Varsariah.
 

Día a día, paso a paso…

febrero 24, 2019


Aprender a vivir el día a día es un arte, siempre estamos tratando de vivir todas las cosas al mismo tiempo, las penas, las alegrías, las tristezas, la felicidad y el amor. Y por cada día que vivimos con todas esas mochilas que tanto nos pesan, dejamos de disfrutar la vida, la cual se supone deberíamos vivir en plenitud y en armonía. Ese día del que debiéramos disfrutar es HOY.

Dejar las sombras del pasado y esperar pacientemente el futuro, todo llega, nada queda detenido, no vivir en forma apresurada pues así solo viviremos con tristezas ya que no dejaremos paso a la felicidad. Aprende a vivir este día. No habrá otro igual

Nuestras mochilas siempre están y estarán en nuestras vidas, ya es hora de deshacerse de las mochilas de recuerdos y del dolor que en su momento nos dejaron destrozados. Hay que saber tirarla, a un lugar donde no la encontremos. O sea bien guardarlas en el fondo de nuestro corazón, porque no se puede vivir sin pasado pero de nosotros depende que ese pasado lo tomemos como experiencia y no lo hagamos parte de nuestra vida hoy mismo.

Dar un descanso a lo que quedó atrás y no fue grato para nuestra vida. ¿Para qué recordarle hoy? ¿Qué ganamos con ello? Mejor guardemos como en un rincón del alma… Porque cuando pensamos en ello duele y aún lo sentimos en nuestra piel. ¡Olvidemos, eso fue AYER!

Siempre llevaremos con nosotras todas nuestras mochilas en las que guardamos alegrías, ilusiones, penas y todos los sentimientos que nuestro corazón un día albergó. Algunas son bonitas y llenas de amor, pero al fin y al cabo también son mochilas y también pesan. Y entre una mochila y la otra, vivimos la vida agobiadas por el ayer, miedosos por el futuro, con demasiado peso para nuestras vidas.

Debemos aprender a soltar, a dejar que nuestro día a día pueda ser vivido de a poco y lentamente, con una cosa a la vez. Si hoy estás feliz disfruta de ello, no temas, solo vívelo, ya tendrás tiempo de buscar soluciones si algo sale mal; no te agobies pensando en el futuro. Lo que suceda el día de mañana es desconocido y eso puede asustar, pero hoy vives el día de hoy. Disfruta del día que estás viviendo hoy.

No llevemos todas nuestras cargas a la vez, no mires la carga del pasado ni la del mañana, porque te harán sufrir, nadie sabe qué no traerá el mañana, ¿para que sufrir por ello? Las cosas del pasado no la podemos cambiar, pero podemos aprender de ellas, sirven como lección de vida. Nuestras experiencias nos enseñan, y pueden servirnos en el futuro así como en el día de hoy.

¿El mañana? Quien sabe qué será del futuro. Nadie conoce el día del mañana. Aún no se ha escrito, no se sabe como será, así que mejor no te angusties por el mañana, vive un día a la vez, serás más feliz así, y tus cargas serán más livianas.

Lo único que debe contar para ti es el día de hoy, vívelo, es tu día, no habrá otro igual. Habrá días mejores o peores pero nunca uno igual no TE LO Pierdas ¿Para qué llevar todas nuestras cargas en un día?

Para nuestro bien, existe el día y la noche gracias a lo que podemos recobrar nuestras fuerzas para poder enfrentar el mañana que también será un día nuevo e irrepetible. Solo tenemos un día en nuestras vidas hagamos de nuestro hoy la más grandes y maravilla posible, soñemos, seamos felices, riamos y si sufrimos hagamos con la clara convicción que lo vamos a superar porque solo así aprenderemos a vivir la vida…

Día a día, paso a paso…

Lo que no podemos hacer es pretender vivir una semana o un año a la vez, vivamos mejor el día de hoy.

Les deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia,

Patricio Varsariah.
 

¿Estaré vivo de verdad?

febrero 21, 2019


Siempre tengo un dolor profundo hasta las entrañas y en mi corazón hay un fuego de dudas que me carbonizaba la esencia de mi alma. Pero hoy una lágrima de mujer cayó en mi boca, y el dolor de las entrañas, el dolor que quebraba mis huesos se fue pasando, y aquel calor maldito que me hería el corazón y el alma como un volcán furioso también se apagó y, es como si hubiera caído desde muy alto, muy alto. Y yo ya me creía muerto, despedazado pero resultó que no fue así. Resultó que Dios ha visto la pureza de mi sentir, entonces me ha levantado de aquel piso y me ha sentado a un costado y ahora me percato, ¿estaré vivo de verdad?

Todavía está demasiado cercano el recuerdo de ese dolor profundo pero también algo dentro de mí quiere volver a creer pero ya no soy el mismo ser. Es como si fuese un árbol que le han dado cien hachazos, y por duro no ha caído. Creo que aún está lleno de sangre de mi propia sangre derramada. Creo que aún me duele el dolor de lo vivido, es quizás que pudiese entender a Lázaro, he vuelto como de la muerte, y me siento medio vivo, pienso que necesito tiempo, para creer otra vez en las estrellas del firmamento y que su luz me anuncie una mañana aun luminoso.

Aquella lagrima que toco mi boca ha cambiado el ciclo de la historia. Me he caído por un despeñadero y me he visto a mi mismo, en pedazos, y ahora todo se ha juntado; no sé si reír, no sé si llorar pero algo he podido entender y esto aquí declaro:

“Para vivir es necesario amar y ser amado. La vida sin amor es tan solo puro dolor. El amor tiene que cuidarse, y cuidarse de tal manera que conscientemente tendríamos que dar hasta la misma vida entera por amor”.

Yo no me siento feliz pero no siento el desprecio de la vida, ni la agonía de una existencia perdida, quizás más bien que estoy volviendo a respirar y hasta que tengo miedo de creer, pero me aferro a mi Dios que es el que me rescato de las tinieblas y sé también que mañana en virtud del amor, el día será mejor.

Patricio Varsariah.


 

Todo lo que la vida me ha enseñado.

febrero 20, 2019


Muchas veces he tenido que aprender por las malas. Hay mucho que aprender en la vida, pero no hay manual para ello, para salir adelante tenemos que aprender y construir nuestra vida pedazo a pedazo, día a día. 

A lo largo de la vida, he tenido que sacrificar muchas cosas que eran importantes para mí, lo tuve que hacer para dar paso a lo fundamental, para vivir una vida más feliz, y mucho más alegre, por que la vida me ha ensenado  a sacrificar para ganar  

Cuando pensaba que ya no había nada más por lo que luchar, me di cuenta que no importa que no encuentre a nadie a mi lado: debo salir adelante por mí mismo, porque en esta vida lo primero soy yo y después el resto. – Me he tenido que levantar después de caer hasta el fondo, donde solo podía ver oscuridad y soledad.  

Muchas personas se han deleitado con mis derrotas, más eso me ha motivado a seguir adelante, esforzándome más por lograr mis objetivos. Siempre existirá la envidia, el egoísmo y las malas personas, pero de dos cosas estoy seguro, y es que el bien siempre logrará tapar lo malo, y que la vida siempre nos enseñará nuevas y valiosas lecciones mientras continuemos haciendo lo imposible por llegar lejos y ser personas inolvidables. De la vida he aprendido el valor de las derrotas.

 He perdido amigos que decían ser amigos, más no lo eran de verdad, pues con la primera nube que tapó el cielo ellos desaparecieron dejando visibles a las únicas amistades que realmente eran verdaderas. Muchas veces son esas personas que están siempre ahí sin llamar tanto la atención, en silencio, pero que siempre están ahí cerca de ti, tratando de levantarte cuando no tienes fuerzas o energías para salir por ti mismo. La vida me ha enseñado a reconocer a los amigos verdaderos.

De la vida he aprendido a diferenciar lo verdadero de lo falso, de la mezquindad del ser humano, de estar siempre listos para criticar… Pero esto no es una queja sino al contrario, las personas que no han sido buenas son quienes nos enseñan a diferenciar y valorar las cosas. He aprendido que malos amores, siempre los tendremos, eso ya es parte de la vida, viene con nosotros… Más cuando aprendes amar de forma verdadera y no te haces falsas ilusiones, es cuando te encuentras con la persona correcta en el lugar exacto. 

De la vida he aprendido a valorar a la familia, a los que están, y a los que se han ido, pero sobre todo a los que han dado una parte de sí mismos en ayudarme y hacerme crecer en lo personal. De todo aprendemos y vamos siendo personas maduras y buenas, tratando de dejar de lado todo lo que nos hace mal. 

La vida me ha enseñado que cada día se vuelve a renacer, que cada vez que miramos un nuevo amanecer, es porque hay una oportunidad de ser mejores en todos los sentidos. 

Quiero vivir según lo que de la vida he aprendido Quiero ser esa persona que a pesar de todo lo malo, nunca pierde la fe y la certeza de que lo bueno siempre acabará llegando, y que todo lo que me ha tenido atado algún día se soltará permitiéndome renacer como un nuevo ser que ama por sobre todo las cosas, que me perdono por mis errores, y que abrazo mis tristezas para luego sonreír a la vida y dar gracias a Dios por todas las bendiciones que cada día vivo y siento. 

Solo por esas razones vale la pena todo lo que la vida nos enseña: bonito, malo, feo, triste o alegre, no importa, yo quiero vivir siempre enamorado de la vida y bailar con ella, porque será ella quien un día me abrirá sus puertas dejándome ver todo su esplendor. 

La vida siempre nos está dando lecciones y en nosotros está tomarlo o dejarlo… Cada cual vive su propia historia, haz que la tuya sea inolvidable y que te encante vivirla cada día. La vida la escribimos nosotros mismos.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Tenemos que sacar la basura de nuestras mentes,

febrero 4, 2019


Vivir sin amor, compasión o cualquier otro valor espiritual crea un estado de tal desequilibro que cada célula de nuestro ser clama por corregirlo. En definitiva eso es lo que subyace detrás del comienzo de la enfermedad: el cuerpo envía el mensaje de que algo falla en el presente un desequilibrio existente en algún lugar ocasiona síntomas físicos altamente visibles e imposible de negar.... Antes que el arte de la medicina esta el arte de Creer...

Para crear la salud se necesita de una nueva clase de conocimientos basado en un concepto más profundo de la vida.Aunque nuestra fachada humana de piel y hueso sea muy convincente, es en realidad una mascara, una ilusión que disfraza nuestro verdadero ser, un ser interior que no tiene limitaciones. 

La materia representa un momento cautivo en el tiempo y en el espacio. Si vemos nuestro mundo y el universo desde un punto de vista material, estamos haciendo que los aspectos cautivos del universo asuman demasiada importancia. Cualquier dolor o enfermedad es como una isla de descontento, ya que en comparación con cualquier enfermedad, la consciencia de nuestra salud es tan inmensa como un océano. 

Somos los únicos seres del planeta que podemos cambiar nuestra biología por lo que pensamos y sentimos. Uno cree vivir en el mundo, cuando en realidad es el mundo que vive en nosotros. 

Si miras con detenimiento tu vida, te darás cuenta que envías a tu cuerpo señales que repiten los mismos viejos temores y deseos..., las mismas viejas costumbres de ayer y anteayer. Esa es la razón por la que estamos estancados en el mismo cuerpo viejo y que nos sentimos frustrados a veces. 

Los malos hábitos son simplemente los surcos gastados de la mente, senderos que una vez conducían a la libertad porque abrían nuevas ideas, pero AHORA, no conducen a ninguna parte... Los restos de ayer son nuestra tortura...tenemos que sacar la basura de nuestras mentes, tirar esos surcos obsoletos....no sirven... 

Pocos lo hacemos..., y es un error según mí entender. Conservar la basura mental del pasado es como caminar en el mismo sendero una y otra vez, y de esa forma, no avanzamos.... Abrirse a lo nuevo, al Ahora es de mayor propósito, la experiencia nueva, enriquece nuestro presente y nos aporta nuevas vibraciones de las cuales sacamos una nueva sabiduría. Quedarse estancados en viejos hábitos que mama, papa y los demás nos inculcaron en nuestra infancia, bloquea nuestro crecimiento personal. Crecer es ser uno mismo, tal como sentimos por dentro y para que surta efecto, tenemos que sacarlo hacia fuera, es decir, experimentarlo. 

Muchas veces hacemos lo contrario, actuamos de afuera hacia dentro, dejándonos influenciar por los demás, desconfiando de nuestro propio ser interior, y claro, tarde o temprano, fracasamos...y fracasar no es lo peor, lo peor es que reemplazamos de nuevo siguiendo los mismos caminos de siempre, pensando que estamos cambiando algo...y fracasamos...El humano es el único animal que tropieza varias veces en la misma piedra, se sabe, pero así es lamentablemente... Jamás nadie encontró un mundo nuevo preocupándose por ello... 

Si deseas ver como eran tus pensamientos ayer, mira tu cuerpo hoy. Si deseas ver como será tu cuerpo mañana, mira hoy tus pensamientos... En resumidas cuentas... Cuando tomamos conciencia de que controlamos cualquier interpretación del cuerpo, una idea tremendamente liberadora comienza a despuntar: el cuerpo esta de tu lado. Allí donde la naturaleza crea estrellas, galaxias, quarks y leptones, tú, los demás,  creamos nuestro ser interior.

Yo transmito igual que el lo hacen otras personas en sus libros y conferencias, ....yo, no se nada, dejo que ocurra...... Y luego escribo.

Feliz día.

Patricio Varsariah

 

Luchar contra la violencia de género

febrero 4, 2019


Hoy me voy a salir un poco del tono habitual de mis escritos y voy a dirigirme hacia toda la sociedad en general sobre algo que me tiene bastante harto, la Violencia de Género. Sí, todos los días nos rasgamos las vestiduras por la violencia de género, escuchamos con asombro en los telediarios las estadísticas de mujeres asesinadas a manos de sus parejas (presentadas como si no fueran más que eso, unos simples números) y guardamos un minuto de silencio por las víctimas. Y ya está. 

Eso es todo lo que hacemos por mostrar nuestro rechazo a la violencia de género. Sí, nos indignamos mucho pero después no hacemos absolutamente nada por eliminar de nuestra mente todas las ideas y actitudes que legitiman y perpetúan la violencia de género.

Por ejemplo, si de verdad queréis acabar con la violencia de género, debéis dejar de pensar cosas como “sin celos no hay amor” o “a la pareja hay que controlarla, es lo normal“. ¿Qué? ¿Os parece una tontería? Pues este es el germen de todos esos casos de maltrato y asesinato que salen por la tele y que tanto os escandalizan.Se puede decir más alto, pero no más claro. Si de verdad queréis acabar con la violencia de género, dejad de mirar hacia otro lado cuando las mafias traen a chicas del extranjero (en su mayoría niñas) y las obligan a ejercer la prostitución, con la complicidad de nuestras democráticas y ejemplares instituciones. 

Dejad de pensar que “no es para tanto, que estas chicas en el fondo no son tontas, saben a lo que vienen” (claro, el sueño de toda mujer es acabar en un país lejano como esclava sexual, ¡qué duda cabe!). Porque la trata de seres humanos se cobra muchas más vidas de las que imagináis y eso está pasando aquí, en nuestros también democráticos y ejemplares países occidentales. 

Y además, precisamente de nuestros países del llamado primer mundo parten todos los años multitud de personajes pudientes, poderosos y respetables en vuelos en clase Business a hacer turismo sexual a otros países menos desarrollados, frecuentemente buscando menores. Mencionadles también a ellos y llamadles también maltratadores cuando condenéis la violencia de género.

Si de verdad quieres luchar contra la violencia de género, siéntate a hablar con tu hija, explícale qué es una agresión sexual y pídele que si sufre o ha sufrido alguna tenga la confianza contigo para contártelo. Sí, sé qué es difícil e incómodo hacerlo. Pero, si tu hija ha sufrido una agresión sexual, no la preguntes que qué ha hecho ni insinúes que la culpa puede ser suya. No te preocupes por tu orgullo de padre/madre, ni por lo que puedan opinar los demás si se enteran: la salud mental y la autoestima de tu hija son más importantes, créeme.

 Ármate de valor y denuncia al cabrón que la ha agredido (me da igual que sea un familiar, el cura del colegio o su novio de toda la vida). Sé que todo esto puede parecer muy obvio y coherente, pero, aunque no lo sepas, buena parte de las mujeres que conoces sufrieron una agresión sexual en el pasado y no se lo contaron a su familia por miedo, vergüenza o sentimiento de culpabilidad.

La educación es el mejor antídoto contra la violencia de género. Si queréis emprender una auténtica cruzada contra la violencia de género, dejad de consumir basura sexista del estilo de Cincuenta sombras de Grey, la saga Crepúsculo, reality shows o revistas como Cosmopolita o FHM. Y recordad: que parte de esa basura sea producida por mujeres no quiere decir que no sea machista. Y dejad de educar a las niñas para que sean mamás, princesas o amas de casa. Educadlas para ser exploradoras, aventureras, curiosas, libres. Para que se perciban a sí mismas como SERES HUMANOS con la máxima dignidad, no como objetos de consumo ni esclavas de nada ni de nadie.

En definitiva, para luchar contra la violencia de género no basta con ponerse lacitos morados o publicar muchos tweets con fotos de mujeres maltratadas. Luchar contra la violencia de género es, también, luchar en cierto modo contra nosotros mismos, nuestros prejuicios y nuestra hipocresía. 

Es luchar contra la realidad que muchas veces no queremos ver. Porque violencia de género es la que sale por la tele y la que no, la que está en acto y también la que está en potencia. Para que no haya ni una muerta más, hemos de empezar por cuestionarnos todo lo que nos han hecho creer y repensar cómo vivimos, cómo pensamos, cómo nos relacionamos. 

Para acabar de verdad con la violencia de género, hacen falta menos minutos de silencio y más horas de combate para transformar esta sociedad enferma y su doble moral.

He dicho...

Patricio Varsariah
 

Siempre que nos enfadamos

enero 29, 2019


No se trata de justificar por qué en determinados momentos estamos enfadados; en verdad no trato de analizar porqué a veces nos encontramos con un estado personal que ni siquiera nosotros mismos podríamos justificar. La verdad es que, ¿cuántas veces nos surge circunstancia en que nos sentimos amenazados, lo que nos pone en la extrema situación de discutir o huir? Sí es cierto que el enfado supone una negación a la propia realidad, y simplemente eso hace que determinados actos no nos gusten. Eso hace que interiormente muchas cosas nos duela y es entonces cuando reaccionamos con agresividad.
             
Es justo reconocer que en cualquier caso, siempre que nos enfadamos, algo se altera en nuestro interior, y nos manifestamos atacando con una actitud de defensa. Algunas personas no reaccionan exteriormente ante la ira, pero lo manifiestan a nivel interior; es decir, lo almacenan produciendo un resentimiento que termina con la ira en el tiempo, haciendo que ese efecto negativo sea cada vez mayor, hasta que llega un día en que “explotamos” y esa onda casi siempre afecta a otras personas que posiblemente no tengan motivos para recibir nuestras agresiones. Se trata ni más ni menos, de una alteración de nuestro propio estado emocional.
            
Es curioso, pero nos enfadamos en relación directa al nivel de nuestras exigencias y nuestras expectativas, y por el contrario inversamente proporcional al nivel de nuestra aceptación. Tampoco se trata de considerar esos momentos de enfado como un asunto propio, puesto que en ese caso, sería una intención de egoísmo. Haciendo un estudio mental, sería conveniente proponer un término medio, que debiera consistir en observar nuestros enfados desde una perspectiva más general, no centrada en uno mismo, y buscar una situación en la que todos ganemos.
            
Pero ¿qué pasa cuando el enfado se manifiesta en estado permanente? Es decir, que estamos todo el tiempo con el ceño fruncido y a la expectativa de iniciar cualquier tipo de pelea. Es entonces cuando podemos determinar que somos personas con un estado de mal humor tan acentuado, que nuestra condición, es de un estado crónico permanente. Lo inusual no es que tengamos esos arrebatos repentinos en nuestro carácter. Así parece que ese enfado se va convirtiendo en nuestra manera “normal” de ser en nuestra vida. Son los casos, en que todo nos saca de quicio, todo nos molesta; nos volvemos irrita bles y “saltar” por cualquier cosa es la nota más predominante.
            
Y es que aunque el enfado aparezca de forma esporádica, siempre estamos en continuo estado de riesgo, al generar en nuestras vidas emociones impredecibles, y eso hace que nos volvamos agresivos, y dispuestos a jamás perdonar, teniendo en cuenta que al primero que daña es al que lo padece, como decía anteriormente que afecta de forma directa a nuestro estado emocional. Está teóricamente comprobado que los que se enfadan asiduamente son personas propensas a padecer intranquilidades, ideas de tipo extravagantes, ansiedad, depresión, etc.  Sin embargo si tenemos la actitud de detenernos e intentar identificar nuestros sentimientos, estaremos dispuestos a expresar esas alteraciones para realizar los cambios oportunos, llegando a resultados completamente diferentes.

Finalmente : en cada estado de ánimo hay una frase, en cada frase un sentimiento, y en cada sentimiento un sufrimiento.

Patricio Varsariah

 

Saber gestionar una situación adversa

enero 29, 2019


No es nada nuevo decir que, a nadie le gusta equivocarse, pero la naturaleza del ser humano es tan imperfecta que yo diría no estamos bien acabados. Muchos intentan fuertemente evitar cometer errores, pero de hecho, estos pueden llevarnos a vivir valiosas experiencias de aprendizaje si se tratan de manera correcta. Por eso no deberíamos sentirnos un verdadero desastre cuando algo no nos sale bien. Ni negar que cuando hemos cometido un error, éste no resuelve nada, simplemente prolonga nuestra energía positiva asociada con la situación en que vivimos. Pero no siempre es así, y es de suma importancia estar preparado para cuando venga las dificultades, estar atento a lo que debemos hacer para enfrentarnos y como nos podemos sentir.

A través de nuestros errores tenemos la oportunidad de reflexionar y aprender algo nuevo. 

Cuando revisemos las consecuencias de una acción que acabamos de realizar, es cuando podemos reconocer el error que cometimos. Debido a esto, nos resulta tan difícil prevenir algunos errores, que sólo podemos reconocerlos una vez que los hemos cometido. Es por ello que debemos pararnos a pensar en eso que nos ha ocurrido.  En muchas ocasiones de todo lo que nos ocurre en nuestros fracasos personales y en nuestras incapacidades se debe a saber gestionar una situación adversa.                                                                                                                               
Lo primero que yo creo que  deberíamos hacer es darnos cuenta, de que nadie es perfecto. Por eso si nos equivocamos en alguna tarea, que a la larga no resulte acertada, pensemos siempre que en aquella ocasión fue lo mejor que pudimos hacer, contando siempre con los recursos que contábamos en aquella oportunidad.Aunque es muy frecuente no aceptar los errores, achacándoselos a otros, y empecinarnos que nosotros somos los perfectos. En vez de eso, aceptemos de una vez por todas que, el ser humano, se nos permite equivocarse. Pensemos que una cosa es equivocarse en algo y otra muy distinta es ser un fracasado. Esto último denota una imagen propia de quien entiende los errores como fracasos personales, en lugar de oportunidades para aprender y seguir avanzando.
            
Por este motivo, si aprendemos de los errores y sabemos precisamente cómo aprender de ellos, si reflexionamos acerca de nuestros propios fallos y siempre sacamos consecuencias positivas de los mismos, creceremos tanto personal como psicológicamente.
            
Tengamos en cuenta que en cada situación negativa existe la posibilidad de sacar provecho y volver a intentarlo. El secreto está en mantenernos fiel a propósito y enfocarlo fielmente a una nueva estrategia. Aprender de los errores significa aceptar que hemos cometido un fallo, pero que intentaremos aprender de él, teniendo en cuenta no cometerlo nuevamente.Cuantas veces nuestra mente, e incluso nuestro cuerpo, se cohíbe ante la responsabilidad de que aquello no se repita de nuevo en el supuesto fracaso de volver a sufrir. Lo que realmente ocurre es que si bien esta conducta nos protege de volver a sufrir esa angustia, al final solo se trata de una actitud limitante que estaría afectando a nuestro propio crecimiento personal.

Finalmente :  El error se evita pensando antes de cometerlo, pero cuando ya está hecho lo único que queda es aceptarlo.

Patricio Varsariah

 

Las diferencias de religión y creencias en la pareja.

enero 24, 2019


Pienso, que los prejuicios de todo tipo, destruyen las bases divinas del hombre.Todas las guerras y derramamiento de sangre en la historia humana han sido producto del prejuicio.Esta tierra es un solo hogar y una sola patria. Dios ha creado a la humanidad con igual dotes y derechos de vivir sobre la tierra.

Así como una ciudad es el hogar de todos sus habitantes aunque cada uno pueda tener su lugar de residencia individual, también la superficie de la tierra es una patria amplia y un hogar para toda las razas de la humanidad.Desgraciadamente el prejuicio religioso se ha convertido en causa de lucha y contiendas.Ojala! algún día todos se asociaran en compañerismo, disfrutando de los cordiales lazos de amistad, desapareciendo la discordia y el antagonismo.

Las religiones divinas son una en esencia y realidad, todas ellas han servido a la humanidad, todas han guiado a las almas hacia el logro de perfecciones, pero entre las naciones han surgido ciertas imitaciones de formas de adoración ancestral. Estas imitaciones no son la base y esencia de las religiones divinas. Por cuanto ellas difieren de la realidad y de las enseñanzas esenciales de las manifestaciones de Dios, han surgido disensiones y se ha desarrollado el prejuicio.

La base de todas las religiones divinas es una, todas están basadas en la realidad, la realidad no admite pluralidad, aunque en la humanidad han surgido diferencias concernientes a las manifestaciones de Dios. Algunos han sido zoroástricos, otros budistas, judíos, cristianos, musulmanes etc. Esto se ha convertido en fuente de divergencia, en tanto que las enseñanzas de las almas santas que fundaron las religiones divinas son Una en esencia y realidad

Cuando estás enamorada y deseas construir tu vida junto a esa persona, en lo que menos piensas es en las ideas que tienes sobre la religión. 

Muchas personas se casan a pesar de ser distintas sus ideas y creencias, pensando que el tiempo limará esas asperezas. Pero no creo que con el tiempo se suavicen, al contrario, a la larga esas diferencias pueden resultar en verdaderas peleas dentro del hogar. 

Hay valores que queremos transmitir a nuestros hijos: Toda madre tiene su propia forma de criar a sus hijos, pues en su propia niñez le han acostumbrado a tener los valores familiares, morales y espirituales que tiene. Una madre ,siempre quiere enseñar a sus hijos los valores con los que ella se crió. Y siendo así, pasa lo que pasa siempre que hay parejas que le dan diferente valor o credibilidad a la religión: El hombre que tienes como compañero de la vida y padre de tus hijos, te dice “¡Porqué le dices eso a nuestros hijos si a mí me enseñaron esto y esto otro en mi casa”, o “No le enseñes esas tonterías, que Dios no existe, guárdate esas cosas para ti misma, pero no se las inculques a los niños!” 

¿Será suficiente tener respeto y tolerancia? 

Cuando te enamoras piensas que no habrá problema por ser de diferentes religiones, por ser cristiana y él ateo, católico, evangélico, protestante, o de cualquier otra religión… Hay respeto entre tú y él. Te ama pese a las diferencias de creencias. Te acepta tal como eres y nunca ha intentado cambiar tu forma de ver a Dios y la iglesia. Todo está muy bien, pero llega un momento en la relación en la que se dan cuenta de que las diferencias entre los dos son de mayor importancia de lo que en un principio creían. 

“Yo quiero ir a mi iglesia con mi gente, hablar con ellos, compartir… Pero siempre tengo cosas que hacer y al final termino quedándome en casa para que él no se moleste”.  “He dejado mi ministerio y mis labores rutinarias en mi iglesia porque somos distintos. Mis hijos no pueden ir a mi iglesia, simplemente porque a él no le agrada; aunque sí que van en ocasiones, cuando a él le apetece ir, pues nunca ha sido constante en sus creencias.” 

Lo que realmente suele ocurrir: Empieza la frustración en la mujer, pues ha sido criada en una iglesia distinta a la de su pareja, pero como no tienen confianza para decirse las cosas que sienten, la relación comienza a distanciarse. Y la mujer (porque casi siempre son ellas quienes ceden) termina por dejar de ir a su iglesia, asistiendo en todo caso, a la de él. 

Claro que no es feliz, fue criada con otros valores morales, y se siente muy fracasada y mal por no ir a donde ella siente que realmente debiera estar. Por supuesto que a su pareja no le importa como está, ha logrado su cometido, ella ha decidido seguirlo a él, hasta en su religión, y cuando la ve llorar en la iglesia se piensa que es porque está emocionada, contenta y agradecida. 

¡Que va!, está frustrada porque no puede estar con los suyos, con quienes se ha criado, con su familia que siempre asistía a la misma iglesia. Y es realmente un problema muy serio, nadie puede ser feliz imponiendo sus ideas al otro, porque son personas adultas, con capacidad de razonar y tener sus propias ideas. 

Pero como siempre, para buscar la paz, armonía, y felicidad de su hogar, ella acaba callando y sacrificando sus propios valores. Idealmente sería diferente: Es muy importante que exista el respeto hacia la otra persona, y si conjugan verbos distintos en las religiones, habiendo amistad y cariño no debería haber ningún obstáculo; pero desgraciadamente en la realidad no suele ser así, y suele ser la propia mujer quien termina cediendo ante su pareja. 

Por mucho que se quiera respetar y tener tolerancia hacia las creencias de la pareja, que son diferentes a las de una misma, hay que adaptarse. Uno de los dos acabará adaptándose, muchas veces incluso sometiéndose silenciosamente, por el bien del matrimonio y por evitar discusiones y comentarios críticos. 

Las mujeres son conciliadoras, buscan la paz en el hogar… son ellas quienes suelen sacrificarse. Si no compartes la misma fe: Imagina que lo más importante en tu vida es Dios, pero no para tu pareja. No obstante, es un buen hombre y respeta tus creencias. Así pues, decides casarte con él… ¿Realmente crees que esas diferencias de fe no supondrán un serio problema en algún momento de la vida? 

Para ti la prioridad es hacer lo que es correcto delante de Dios. Pero para él, por mucho que te respete, eso no es prioritario. Si sientes que Dios te pide algo, ¿cual será la prioridad del matrimonio? Tus creencias no, pues son solo tuyas, no de ambos. Alguien tendrá que ceder, y puede que lo que tengas que ceder sea algo muy importante para ti. 

Lo más probable es que las diferencias de religión y creencias llegarán a suponer un problema en la pareja, incluso llevándote a plantear una ruptura.

Patricio Varsariah.
 

Las mujeres tienen valor propio.

enero 23, 2019


Muchas mujeres sacrifican su vida por permanecer en una relación que no vale la pena. Son mujeres que no conciben la vida sin su pareja, pensando que sin él ellas no serían nada, o al menos aún menos de lo que ahora son. 

No es el hombre el que da valor a una mujer: El valor de la mujer no está determinado por el hombre. No vales más por tener un hombre con alto poder adquisitivo, un hombre con ata posición social, o un hombre más guapo. No vales más por tener un hombre a tu lado. Eso no es lo que te da, ni te quita valor. 

Puedes tener grandes defectos, y estar muy acomplejada por ello… pero no busques otorgarte valor por medio del hombre, porque sinceramente, eso no es lo que te da valor como mujer.   

Las mujeres tienen valor propio: Vuestro valor está en Vosotras mismas, no en factores externos ni en otros hombres. Ya tienen valor propio, no necesitan que nadie les añada valor. Incluso tú que te sientes poca cosa vales mucho. Valen porque son únicas en el mundo, no hay otra persona igual que vosotras, por vuestra lealtad y fidelidad, por saber ser amigas, por organizar la casa cuando ya tienen familia, por querer ayudar incluso a las personas que no conoces, por cada talento que han desarrollado, porque si existes es por y para algo, no estás aquí para sentarte y esperar a ese hombre con el que tanto sueñas. 

¿Quieres sentirte más valiosa? 

Puedes serlo por mérito propio: Cada mujer tiene sus propias metas, sueños por alcanzar, y no está mal soñar con casarse, tener una familia e hijos… Pero eso no debiera ser todo cuanto suenes pues una vez las cumples puedes sentirte igual que antes, después de todo, si el hombre no añade valor a tu vida, tampoco la familia e hijos. Eso es algo que ha de salir de ti misma, no de los demás. 
Busca tener proyectos y metas personales que puedas realizar por tu propio mérito, no gracias al hombre con el que escoges estar. 

Cuando vives para un hombre te quedas a un lado, ya que todas tus metas están basadas con él, ¿y si en algún momento la vida los lleva por caminos diferentes? Todas tus metas serían imposibles, porque él no estaría a tu lado. Todo a cuanto has sabido valorar ya no está, porque no supiste valorarte también como mujer individual. 

Si esto te ocurre y los caminos de ambos toman diferente rumbo, no dejes de intentar alcanzar nuevos sueños y metas sólo porque él ya no esté en tu vida. No tiene sentido llorarle por el resto de tu vida, debes continuar con tu ida y sueños porque tienes valor propio, valor como persona, como mujer y como individual.   Sé mujer plena, con o sin pareja, sé una mujer realizada 

Estar con un hombre no debe ser el objetivo de tu vida. Y mucho menos si teniéndole no te sientes ni realizada, ni feliz. Estar con alguien no es motivo para dejar a un lado tu trabajo, tus sueños y propósitos; más bien lo contrario, él debería apoyarte en tu lucha por tus metas, sueños y propósitos. Son cosas que, con o sin un hombre, debes saber valorar y buscar. 

Un hombre no debe ser ni tu sueño ni tu propósito en la vida, en todo caso debiera ser tu punto de apoyo para realizarte como mujer en las cosas que sueñas y deseas hacer. Con o sin él, sueña y persigue tus sueños. Si estás con un hombre que te hace sentir inferior, él no es una buena opción para ti, déjalo, pues no está viendo lo que realmente tiene a su lado, una mujer con mucho valor. 

Patricio Varsariah.
 

Volver a empezar.

enero 22, 2019


Comienzo este escrito con una frase muy aplicable a nuestra realidad: "No se puede volver a empezar sin estar preparado".

Creer que tenemos el futuro en nuestras manos es un arma de doble filo: por un lado, nos da seguridad y vitalidad; por otro, puede traernos un enorme vacío. Volver a empezar implica cerrar círculos y dejarlos ir porque algo ha salido mal y puede, incluso, que duela.Es probable que tú, como todos alguna vez, tengas la necesidad de parar en seco tu vida para darte otra oportunidad de ser feliz. Te verás dando vueltas sin rumbo por el mismo recuerdo de acontecimientos y cosas y no sabrás como salir de ahí, pero serás consciente de que tienes que hacerlo. Es así, el principio es saber que va a llevarte tu tiempo y este depende de muchos factores. 

Volver a empezar es tomar conciencia de que algo tiene que cambiar en nuestra vida y de que es necesario sanar heridas para mirar de nuevo al futuro.

El tiempo es fundamental, en las situaciones en las que nos encontramos perdidos, dado que solo así podemos reconstruir nuestros principios. Desde el primer momento en el que nos damos cuenta de que hay que volver a empezar notamos que algo ha cambiado dentro de nosotros y que no somos los mismos: es necesario reconocernos de nuevo. Saber quiénes somos después de los bloqueos emocionales que sufrimos es una obligación para construir relaciones con nuevas personas, desarrollarnos como lo que somos en cualquier ámbito de la vida o simplemente para ser felices con lo que hacemos. Justamente, no darnos el tiempo oportuno para ello es uno de los errores que más comúnmente cometemos: nos disponemos a volver a empezar cuando quizá el daño no esté reparado.

Estar preparado, como he dicho, es una obligación que lleva su tiempo. Este tiempo es muy personal y relativo: no existe una regla para ello, pues la única regla que puede haber depende del grado de pérdida interior, sufrimiento, voluntad y fuerza, entre otras cosas. 

Como personas somos diferentes y nuestra capacidad para afrontar distintas situaciones difiere de la del resto. Lo que sí es seguro es que, como todo proceso, este de volver a empezar tiene sus pautas y, de no cumplirlas, puede conducirnos a un retroceso: a veces, pensamos que estamos ya preparados para enfrentarnos a otro comienzo cuando la realidad llega y nos baña por completo. Esta es su forma de decirnos que nos equivocamos y que todavía queda mucho por avanzar.

Este proceso del que hablo, tiene sus idas y venidas y supone uno de los mayores esfuerzos que podemos hacer en nuestra vida: no mirar atrás salvo para seguir adelante es duro, aceptar algo que no entendemos es difícil, aprender a ser sin algo con lo que contábamos es desolador, ver cómo alguien se va antes de tiempo de nuestra vida puede superarnos… 

Sin embargo, volver a empezar nos enseña otras muchas cosas que en un principio no se ven y que nos hacen crecer. 

El esfuerzo que llegamos hacer cuando nos toca vivir algo así acaba por transformarse en una recompensa positiva que puede llenarnos mucho, en forma de experiencia y bienestar. Es sólo a través del trabajo y del esfuerzo doloroso, por la energía sombría y el valor resuelto, que pasamos a cosas mejores.

Finalmente, tras mucho sacrificio, nos sentiremos libres y plenos emocionalmente: sabremos lo que hemos vivido y nos quedaremos con aquello que de verdad nos es útil, habremos aprendido a vivir con lo que tenemos en el presente y podremos marcar nuestra vida en función de los nuevos principios ya reconstruidos. Volver a empezar será ya el nuevo comienzo que ha surgido del final de otra etapa más que tenía que estar ahí, pero ya no.

Lo que tenga que ser será, a su tiempo y en su momento, porque el destino es incierto y a veces simplemente los vientos no soplan a nuestro favor ni nuestras velas están por la labor de izarse a pesar de nuestro empeño. 

Dicen que las mejores cosas no se planean, que simplemente suceden y que es mejor no presionar al tiempo. Porque realmente si algo debe pasar, sucederá de todas maneras. Y si no debe hacerlo, pues no lo hará. Es simple. 

Por eso de vez en cuando es bueno no planear ni esperar, dejar de exigir razones por las que seguir avanzando por un camino que no vemos muy claro y bajarnos del mundo de las expectativas y de las programaciones.

Patricio Varsariah
 

Solo si acepto el final..

enero 22, 2019


Después de todos los esfuerzos, he superado mis finales y con ellos mi pasado: he entendido que un final es la oportunidad de volver a vivir otro comienzo. Siempre recuerdo y especialmente cuando lo necesito, aquella idea similar de que para que pueda darse un día nuevo tienes que haber visto cómo pasaba la noche.

Cada día es una oportunidad para que sea nuestro mejor comienzo en cualquier ámbito o para mantenernos aquello que nos hace feliz. No hay que perder nunca la certeza de que de los malos momentos sacamos fuerzas que no pensábamos que teníamos y reconstruimos valores que estaban estancados.

El tiempo y los acontecimientos van a la par en el cambio y las personas cambiamos también con ello. Crecemos y aprendemos de los errores que cometemos y que cometen con nosotros, vivimos y soñamos con la felicidad que recogemos y aportamos. Por eso, un final puede ser mi mejor comienzo, tu mejor comienzo. Pasará cierto número de años y moriré. Ese quizá sea mi final definitivo, pero hasta entonces todos los días serán la suma de la gran historia de vida: una historia que quiero vivir y que se compone de otras muchas historias marcadas de momentos, sentimientos y vivencias que dan comienzo y que también acaban. Es así como todo empieza y todo finaliza.

Las experiencias se superponen y ninguna me deja indiferente, porque tienen su duración necesaria para aportarme lo que deben y después irse. Lo peor que puedo hacer en este sentido, siempre lo he sabido, es seguir creyendo que algo dura cuando ya terminó.

Solo si acepto el final, creeré en el comienzo. Asumir que rendirse no es una opción es una de las premisas que más me he recordado siempre. En este contexto me parece apropiada porque es justo en el momento en el que me he dado cuenta de estoy aceptando que algo ha acabado cuando más he sentido que no me había rendido.

No es una opción creerse que la realidad no es la que es: me obligo a aceptar que hay personas que se van o que yo puedo irme, que hay ciudades que tengo que dejar atrás o que algo que era ya no puede ser más veces. En otras palabras, no se trata de empezar de cero sino de aprender a ser con lo que soy y con quién puedo ser.

La incomprensión cuando ha llegado el momento de acabar con algo me ha provocado inseguridad, desorientación y dolor: todos nos vemos dentro de laberintos, situados justo en la puerta de salida, pero sin las llaves que nos permitan salir y continuar. En esos momentos yo, como todos, no vemos nada en claro y los finales parecen que se extienden en el tiempo sin concluir definitivamente. Me he dado cuenta, solo cuando he llegado al fondo de lo que ocurría, que tenía que llevar el mando de mi vida y ser yo quien esforzarme en cerrar completamente ese final inconcluso.

La capacidad de resiliencia es lo que nos da soporte y nos ayuda a mirarnos reflejados en el pozo para aprender de lo que vemos. De esta manera, aunque la incomprensión haya cortado mi risa alguna vez, he descubierto que aún puedo seguir riendo: a pesar de que todo esté perdido, puedo volver a encontrarme. 

Patricio Varsariah
 

Aprender a conocerse a si mismo

enero 21, 2019


Hay mucha luz retenida dentro, mucha bondad, un amor enorme, infinito. Solo ese amor podrá romper con el dolor y el sufrimiento. Pero el dolor y sufrimiento también son parte de la vida. Nos da miedo la vida porque no sabemos sufrir. Porque buscamos seguridad por todos los medios, ya que nos da miedo vivir en su plenitud. Y la vida, sin embargo, siempre se nos ofrece plenamente para que la vivamos al máximo. Para mí el aprender a conocerse a si mismo es un camino de crecimiento personal y espiritual. Porque cuando conectamos con nuestro poder interior estamos conectando con el amor en su expresión más grande. Cuando conectamos con el miedo, alimentamos el rechazo, la separación y el ego. Al conectar con el amor, estamos siendo poderosos sin límite y alimentamos el alma.

Por eso ahora pregúntate:

¿De qué te sirve enfadarte por la situación política y mundial?.- ¿Qué emociones y qué valores estás alimentando al hacerlo?.-¿Te hace más feliz, más completo, te conecta con el amor, con tu alma?.- Nuestra vida no es perfecta, para nada. ¿Pero quién dijo que la vida debe ser perfecta? ¿Quién dijo que hemos venido aquí a alimentar nuestro ego a través del confort?.- 

La vida es aprendizaje y crecimiento y tus problemas son oportunidades para crecer. Debemos tomar conciencia de nosotros mismos.- Vivimos en piloto automático. Nos quejamos por todo. Nos sentimos víctimas, apáticos, tristes o enfadados con la vida. ¿Y si todo está en tus manos? ¿Y si descubres que en realidad lo tienes todo para ser feliz aquí y ahora? Tomar conciencia de tu vida, tus pensamientos, creencias, valores y necesidades personales es algo imprescindible si quieres vivir de forma completa y, sobre todo, consciente.

Por que no aprender a relativizar.- Somos personas que ven sus problemas como obstáculos insalvables. Que solo ven el lado negativo de las cosas, que se enfocan en el miedo y el dolor. Pero la vida no es en blanco y negro. Hay de todo y lo negativo de la vida es solo nuestra percepción particular. Al relativizar y des dramatizar tus problemas, vives de forma más ligera y positiva, enfocándote en oportunidades y tu ingenio.

Hacernos responsables de nuestra propia vida es un buen comienzo para un cambio.Muchos creen que nuestra felicidad depende de circunstancias externas, de que alguien de nuestro entorno cambie, etc. Pero no es así como funciona la vida. No son los otros que pueden salvarnos. Solo tú mismo. Toda la responsabilidad de tu vida recae en ti. Es más: la vida es un espejo. Si vibras en el miedo, verás miedo a tu alrededor. Si te crees poca cosa, los demás también te verán así. Es hora de tomar las riendas de tu vida y entender que el poder solamente lo tienes tú. La vida es un espejo. Si vibras en el miedo, verás miedo a tu alrededor. Si te crees poca cosa, los demás también te verán así.

Para mí una de las claves es ponerse en contacto con nuestras emociones más profundas. Porque vivimos acallando algunas como el enfado o el temor por miedo a sufrir. Traspasar las emociones, permitirnos vivirlas, entender qué quieren decirnos, reconciliarnos con ellas... Nos permite tomar el control de nuestra vida y no que las emociones nos controlen a nosotros, por eso creo que es muy importante prender a gestionar emociones profundas como el miedo.

En mi vida siempre he puesto  mucho hincapié en la libertad personal. La verdadera libertad es siempre interna, y está ligada a nuestro poder interior. A través de ejercicios estratégicos y espirituales puedes conectar con ese inmenso poder que llevas dentro y empezar a vivir tu vida desde un enfoque totalmente diferente. Ni te imaginas la sensación de plenitud que se alcanza cuando sientes que eres libre, que todas las respuestas y posibilidades están en ti. La verdadera libertad es siempre interna, y está ligada a nuestro poder interior que es infinito.

Darnos cuenta de que la vida es aprendizaje y crecimiento es otro de los factores fundamentales para comprender que nuestras dificultades son bendiciones, aunque a nuestro ego no le guste nada oírlo. Si ves cada problema como tu gran oportunidad, agradeces tus lecciones de vida y las empiezas a vibrar con el amor y la gratitud. Los seres humanos no sabemos sufrir y tememos el sufrimiento, por lo que buscamos todo tipo de distracciones o situaciones de seguridad máxima para no tener que sufrir en la vida. De ahí nuestro miedo al fracaso, miedo al rechazo, miedo a lo nuevo. Preferimos quedarnos como estamos por miedo al dolor. Pero el dolor es parte de la vida, es inevitable, y si aprendemos a gestionar el dolor y aceptarlo como parte de la vida, nuestro sufrimiento ya no será tan grande y sobre todo, los miedos serán más pequeños. Preferimos quedarnos como estamos por miedo al dolor. Pero el dolor es parte de la vida.

Tenemos una idea de perfección que excluye la vida, cuando creemos que tenemos razón, enseguida juzgamos a los que creemos que no la tienen. Y esto hace que separemos a las personas en grupos contrarios. Porque ellos no son buenos según mi idea de perfección. ¿No te parece absurdo? ¿Acaso tengo yo las respuestas de cómo tiene que ser la vida?. Finalmente si aceptamos que no somos perfectos y abrazamos las diferencias comprenderemos que no existe la vida perfecta.

Que tu luz siempre guie tu camino.

Patricio Varsariah.
 

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