Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.

Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.

Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.

La clave es amarse a sí mismo.

abril 24, 2019


¿Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos preguntamos y qué es la felicidad? 

Yo creo que es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transversalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. 

Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.

Vivir el Presente es importante. Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. 

Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y está con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿Qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor? 

El amor en uno mismo, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora que se encuentra dentro de nuestra alma. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía.

Para alcanzar un amor verdadero, debemos confiar en la verdad, solamente en la verdad; no tienes que ser como el príncipe o la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro, Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.

 Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. 

La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tus hijos, porque te estás apegando, estás condicionando al otro.

Acepta como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.

Con todo mi dulce afecto,

he dicho..

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. 
El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Mi síndrome de las multitudes.

abril 24, 2019


Siempre he creído que cuanto mayor son las multitudes, más insignificante son las personas. Verano, playas a reventar, ciudades invadidas por los turistas… Para algunos, el buen tiempo puede convertirse en una pesadilla. Encontrarse en medio de esa “masa” a mí personalmente me despierta un sentimiento de malestar. Incluso de auténtica angustia. ¿Qué se esconde detrás de esa ansiedad? siempre me he preguntado y ¿Cómo he podido superarlo y sentirme mejor entre una multitud?

He Procurado siempre evitar los lugares llenos de gente, evito ponerme nervioso tanto por los ruidos, el calor, las muchedumbres. etc. Esas sensaciones de angustia intensa suelen ser el desencadenante de una oclofobia, que es el temor intenso a las multitudes.

Para saber si nuestro agobio puede acabar en algo más grave, es importante conocer que es fobia, pánico, angustia o ansiedad. La fobia es como si dijera: “tengo miedo a tener miedo” El término pánico clínica mente se identifica con la angustia. Y la angustia y la ansiedad, por su parte, son dos términos que se diferencian para distinguir lo que ocurre en el cuerpo (angustia) de lo que ocurre a nivel mental (ansiedad).

La ansiedad no es mala en sí, se da en todas las personas y puede ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento, así como movilizarnos frente a los que nos preocupa, por ejemplo; cuando huimos de una situación de peligro. Sin embargo si sobrepasamos ciertos límites se puede convertir en un problema de salud que interfiere en nuestra vida social y laboral. Otras veces el problema se encuentra en cómo nos vemos dentro de la “masa”, ya que las miradas de los demás pueden hacernos sentirnos mal con nosotros mismos.

En este sentido, la autoestima me ha sido esencial para evitar los pensamientos catastróficas al imaginarme dentro de esa multitud.

he dicho..

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie.
El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.

 

¿Listo para reescribir el guion?

abril 21, 2019



La felicidad no comienza con una relación, un título, un trabajo o dinero. Comienza con tu pensamiento y lo que te dices a ti mismo hoy. ¿Con qué frecuencia dejas que tus inseguridades te detengan? O, ¿con qué frecuencia juzga a los demás por sus imperfecciones?

Lo que necesitas darte cuenta en este momento es que tienes una historia sobre Ti y otros (o quizás una serie de historias) que te recitas a ti mismo a diario. Esta es tu película mental, y es una película que se repite en tu mente. Tu película trata de quién eres y cómo se supone que es el mundo: como que estas muy gordo/a tu barriga está demasiado floja, tu piel es demasiado oscura o demasiado pálida, no eres inteligente, no eres digno de ser amado/a ... no eres lo suficientemente bueno/a. Y, por supuesto,también te encuentras a ti mismo eligiendo todo tipo de imperfecciones en los demás y en el mundo en general.

Comienza a prestar atención cuando tu película se reproduce, cuando te sientes ansioso por ser quien eres o enfrentar las realidades de la vida, porque afecta todo lo que haces. Ten en cuenta que esta película no es real, no es verdadera y no lo eres tú. Es solo una línea de pensamiento que se puede detener, un guion que se puede reescribir.

¿Listo para reescribir el guion?

Empecemos por ser honestos ... ¡A veces la negatividad domina absolutamente nuestro mejor juicio!

Entonces, ¿cómo podemos ser más inteligentes que nuestras propias tendencias negativas para que podamos sentirnos mejor, comportarnos mejor y, en última instancia, vivir mejor? Hay muchas maneras,yo a menudo recomendando dos prácticas simples (pero no fáciles):

1. Practica cuestionando tus historias. Sabes lo que dicen, no creas todo lo que escuchas ni todo lo que lees. No creas las columnas de chismes en todas las revistas, las predicciones de pesimismo y pesimismo de tus compañeros de trabajo o las "noticias impactantes" que escuchas en la televisión ... hasta que lo hayas verificado.

Bueno, el mismo concepto se aplica a tu mundo interior: tus pensamientos.

Todos tenemos historias sobre nosotros mismos y sobre los demás, incluso si no los consideramos como historias. Caso en cuestión: ¿con qué frecuencia hace una pausa para contemplar lógicamente lo que realmente piensa acerca de sus relaciones, sus hábitos o sus desafíos? Por otro lado, ¿con qué frecuencia simplemente dejas escapar cualquier emoción fugaz que te venga a la mente, es decir, el guion de película pregrabado al que te has aferrado, sin siquiera pensar con claridad?

Las historias pueden ser breves, como "No soy un buen escritor", "No soy bueno en yoga" o "Tengo problemas de relaciones intrínsecas". Y si tuviéramos que profundizar en su propia versión personal de estos historias, apuesto a que te encantaría continuar y tratar de explicar por qué las historias que has estado guardando son reales. A pesar de que no son. Solo son historias.

Así que la práctica clave aquí es cuestionar tus historias. Por ejemplo, tomemos el ejemplo del escritor. Pregúntate a ti mismo: ¿Por qué creo que no soy un buen escritor? ¿Cómo sería ser un buen escritor? ¿Puedo describir mi escritura actual de una manera que me sirva mejor?

Se sorprenderá de la frecuencia con la que el proceso de preguntas lo ayuda a emerger con una versión más clara y precisa de su historia. ¡Darle una oportunidad!

2. Practica pasar tus pensamientos a través de tres filtros clave.A veces tienes prisa y no tienes un gran día para comenzar. En días como este, hay un ejercicio de acondicionamiento mental que recomiendo que sea súper rápido y puede ayudar a mantener su actitud en jaque ...

He estado discutiendo con mi esposa, mi Ángel, en el pasado y una de las cosas que lamenté no fue filtrar mis palabras antes de decirlas. En el momento de estos argumentos, no tenía las herramientas adecuadas, excepto para pensar "¡Sé amable!", Que no hace nada por ti cuando sientes lo contrario a lo bueno. Algunos años después, encontré esta herramienta simple que me ayudó a cambiar mi comportamiento. Así es como funciona:

Antes de pronunciar algo, analice sus tres filtros clave y no hable a menos que obtenga tres respuestas "SÍ" rotundas: ¿Es verdad?-¿Es simpático?-¿Es útil?

Por ejemplo, digamos que un pensamiento que corre en tu cabeza dice que a tu pareja no le importas y estás a punto de gritar esas palabras porque no hizo la última tarea que solicitaste. Cuestione lo que pensó primero: ¿es verdad que mi pareja no se preocupa por mí? ¿Es bueno para mí decir o pensar esto? ¿Es útil para mí decir o pensar esto?

Recuerda que no puedes recuperar tus palabras. Además, nunca se arrepentirá de haberse comportado de una manera verdadera, amable y útil en el futuro. Así que conviértalo en un ritual en tu vida en los próximos días y semanas.

Aproveche las dos prácticas anteriores para volver a escribir gradualmente el guion de su película mental. Aprenda a reconocer el parpadeo desgastado de su película anterior al comenzar, y luego deténgalo. ¡Seriamente! Cuando te encuentres recitando líneas de tu antiguo guion ("Mis brazos están flojos ..." o "Mi cónyuge merece el tratamiento silencioso ..."), voltea el guion y reemplaza esas líneas con líneas más verdaderas, más amables y más útiles. Esto requiere algo de práctica, pero vale la pena. Sigue practicando y perdonándote por cometer errores en el camino.

Y tenga en cuenta que varios tipos de negatividad externa intentarán distraerlo de su nuevo guion y de su mejor criterio: comentarios de la familia, noticias, publicaciones en redes sociales ... muchas cosas que otras personas dicen y hacen. Cuando sientas que la negatividad viene hacia ti, aprende a desviarla. Dale un pequeño empujón con un pensamiento como, "Esa observación no es realmente sobre mí, se trata de ti". 

Recuerda que todas las personas tienen problemas emocionales con los que están lidiando (como tú), y los hace difíciles e irreflexivos algunas veces. Están haciendo lo mejor que pueden, o ni siquiera son conscientes de sus problemas. En cualquier caso, puede aprender a no interpretar sus comportamientos como ataques personales y, en su lugar, verlos como encuentros no personales (como un perrito desagradable que ladra a la distancia) a los que puede responder con gracia o sin responder a ellos. .

Saludos.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie.
El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Adiós, Invierno

abril 9, 2019


En las últimas horas de la fría estación, entre las ramas peladas de los árboles, entre arbustos muertos, bajo tierra, a oscuras, sumida en una dulce y asumida soledad, late silenciosa la semilla de un nuevo comienzo. Se intuye el olor de las flores por nacer. Es en este instante que nace este proyecto amado. Hija de la Soledad, Flor del Frío, dando a luz en la plenitud de un vacío prometedor, bajo el auspicio de las Diosas. A partir de aquí, gozo poderoso del prodigio de vivir.

he dicho..

Patricio Varsariah
 

Reinventar gradualmente nuestras vidas

abril 8, 2019



Mi vida, con todos sus altibajos, giros y vueltas inesperadas, me ha traído a este momento. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas, confusas y dolorosas que he encontrado para traerme aquí mismo, ahora mismo. Y admito que estoy un poco asustado, y tengo la capacidad de sonreír incluso mientras me brota una lagrima, tengo el valor de pedir ayuda cuando lo necesito y la sabiduría para tomarla cuando me la ofrecen, entonces creo que tengo todo lo que necesito. Solo tengo que creerlo para poder dar el siguiente paso.

Todos tenemos el dolor causado por los problemas de salud, y cuando experimentamos este tipo de dolor solemos decir que no tenemos nada por lo que estar agradecidos, porque olvidamos algo importante sobre lo que estamos pasando: el dolor de un problema de salud es SOLO para la vida, para aquellos de nosotros que todavía tenemos la oportunidad de una vida.

Hace unos años, conocí una persona en el Hospital, me dijo que lo único que lamentaba era no haber apreciado todos los años con la misma pasión y propósito que había tenido en los últimos dos años de vida, después de que ella fue diagnosticada con cáncer terminal. "He logrado mucho recientemente y aprecio mucho cada paso", dijo. "Si solo lo hubiera sabido, hubiera empezado antes".

Sus palabras me pusieron muy triste y sonreír al mismo tiempo. Lo que realmente fue milagroso fue ver la genuina gratitud en sus ojos en ese momento. Estaba sinceramente agradecida por haber podido lograr todo lo que había logrado en sus últimos dos años. Y su sentimiento siempre ha permanecido conmigo. Entonces, si bien estoy de acuerdo en que los problemas de salud nunca son divertidos y que a menudo pueden ser muy dolorosos y debilitantes, el dolor todavía puede ser mediado por un sentimiento de gratitud de estar vivo. De tener todavía la oportunidad de seguir adelante. De tener una vida que valga la pena, desde el momento hasta el momento precioso.

Una de las realidades más difíciles de enfrentar es la muerte. Una persona que dio sentido a nuestra vida ya no está en nuestra vida (al menos no en la carne), y no somos la misma persona sin ellos. Tenemos que cambiar lo que somos: ahora somos un mejor amigo que se sienta solo,un hijo sin su madre, o  una viuda en lugar de una esposa, o un padre sin una hija o un vecino de alguien nuevo. Queremos que la vida sea como era, antes de la muerte, y sin embargo nunca lo será.

Pero, ¿podemos estar agradecidos de que tengamos el regalo de esta persona en nuestras vidas? Sí…

Yo  he lidiado con la pérdida de mis padres y últimamente de mi madre, por lo que se por experiencia que cuando pierdes a alguien con quien no puedes imaginar vivir sin tu madre o tu padre, tu corazón se abre de par en par. Y la mala noticia es que nunca superas completamente la pérdida, nunca las olvidarás. Sin embargo, al revés, gradualmente aprendemos que esta es también la buena noticia.

En última instancia, llegamos a comprender que aunque la muerte es un final, también es una parte necesaria de la vida. Y aunque los finales como estos a menudo parecen feos, también son necesarios para la belleza; de lo contrario, es imposible apreciar a alguien o algo, porque son ilimitados. Los límites iluminan la belleza, y la muerte es el límite máximo, un recordatorio de que debemos ser conscientes de esa hermosa persona y apreciar esta cosa hermosa llamada vida. La muerte también es un comienzo, porque si bien hemos perdido a alguien especial, este final, como la pérdida de cualquier situación maravillosa en la vida, es un momento de reinvención.

Aunque profundamente tristes, su paso nos obliga a reinventar gradualmente nuestras vidas, y en esta reinvención es una oportunidad para experimentar la belleza en formas y lugares nuevos e invisibles. Y, finalmente, la muerte es una oportunidad para celebrar la vida de una persona y para estar agradecidos por la belleza que nos mostraron.

Todos necesitamos buenos recordatorios como estos a veces ...

Debido a que fácilmente olvidamos lo importante que es enfrentar las pérdidas inesperadas y los cambios de vida dolorosos que vamos a encontrar (sin importar cuánto intentemos evitarlos). Nos olvidamos de enfrentar nuestro dolor y pensamiento negativo y aprovecharlo para volver a subir y dar el siguiente paso.

Sí, debemos recordarnos que nos levantemos y HAGAMOS las cosas difíciles que necesitamos hacer para ser felices nuevamente. Las cosas que nos asustan. Las cosas que otros no pueden hacer por nosotros. Las cosas que marcan la diferencia entre lo existente y lo viviente, entre conocer el camino y recorrer el camino, entre una vida de promesas vacías y derrotas y otra llena de felicidad, posibilidad y paz renovadas.

A decir verdad, millones de personas viven toda su vida en la configuración predeterminada, sin darse cuenta de que pueden personalizar todo. No seas uno de ellos. No te conformes con la configuración predeterminada de la vida. No tengas miedo No dejes que tus expectativas de cómo todo "debería ser" lo ciegue a la belleza de la vida que estás viviendo.

Ten fe.

Confía en el viaje.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

En mi mente habita la tranquilidad.

abril 2, 2019



Resulta curioso como la mayoría de las personas seguimos teniendo como principal objetivo hallar a nuestra pareja perfecta. Cada vez disponemos de más aplicaciones en nuestros dispositivos móviles para facilitarnos esas búsquedas. Tampoco faltan los clásicos programas de televisión en horario de máxima audiencia orientados para el mismo fin. Buscamos y buscamos en este vasto océano sin haber hecho antes un viaje imprescindible: el del autoconocimiento.

Con el tiempo, solemos descubrir que el mejor estado de la vida no es estar enamorados, sino estar tranquilos. Solo cuando una persona logra hallar ese equilibrio interior donde nada sobra y nada falta, es cuando se siente más pleno que nunca. El amor puede aparecer entonces si así lo quiere, aunque no es una necesidad obligada.

El hecho de no haber realizado esta necesitada peregrinación por nuestro interior ahondando en vacíos y necesidades, hace que a veces acabemos eligiendo "compañeros o compañeras del camino" de viaje poco acertados. Relaciones efímeras que quedan inscritas en la soledad de nuestras almohadas, tan llenas ya de sueños rotos y lágrimas sofocadas. Tanto es así que son muchas las personas que pasan gran parte de su ciclo vital saltando de piedra en piedra, de corazón en corazón, almacenando decepciones, amarguras y tristes desencantos.

En medio de este escenario,solo tenemos dos opciones: mirar hacia atrás o mirar hacia delante. Si lo hacemos de la mano de la experiencia y la sabiduría tomaremos el camino correcto: el del interior. Ahí donde poner en orden el laberinto de nuestras emociones para encontrar el preciado equilibrio.

La tranquilidad no es ni mucho menos ausencia de emociones. Tampoco implica renuncia alguna al amor o a esa pasión que nos dignifica, esa que nos da alas y también raíces. La persona tranquila no evita ninguna de estas dimensiones, pero las ve desde esa perspectiva donde uno sabe muy bien dónde están los límites, dónde esa templanza que como un faro en la noche alumbra nuestra paz interior. Nunca se puede obtener la paz en el mundo externo hasta que hagamos la paz con nosotros mismos.

Vivimos en una cultura de masas donde se nos insta a buscar pareja como si de este modo pudiéramos alcanzar por fin la ansiada autorrealización. Frases como “cuando tenga novia asentará la cabeza” o “todas tus penas se aliviarán cuando encuentres a tu hombre ideal”, no hacen más que anular de forma constante nuestra identidad para erigir una idealización absolutista y errónea del amor.

El mejor estado del ser humano no es pues amar hasta quedar anulado. No es darlo todo hasta que nuestros derechos vitales queden difuminados solo por ese miedo insondable a estar solos. El mejor estado es estar tranquilos, con una adecuada armonía interior donde no quede espacio para los vacíos, para los apegos desesperados o las idealizaciones imposibles.

Porque el amor, por mucho que nos digan, no siempre lo justifica todo. No si implica abandonarnos a nosotros mismos.

Hay veces que la soledad es el precio de la libertad. Suele decirse que mejor solos que mal acompañados y que es mejor una soledad digna que intentar mantener un NO amor a nuestro lado.

El campo de la conciencia es limitado: solo acepta un problema a la vez. Esta frase encierra una realidad evidente. Las personas acumulamos en nuestra mente un sinfín de problemas, objetivos, necesidades y anhelos. Lo curioso de todo ello es que hay quien llega a creer que el amor lo soluciona todo, que es ese bálsamo multipropósito que todo lo resuelve, que todo lo ordena.

Sin embargo, antes de lanzarnos al vacío esperando tener suerte en el amor, lo más adecuado es ir poco a poco. Lo primero será hallar esa calma, esa tranquilidad interior donde reorganizar nuestros puzles personales para adquirir fuerza y templanza. 

Lo creamos o no, a lo largo de nuestro ciclo vital siempre va a llegar ese momento, ese instante en que nos digamos a nosotros mismos  “deseo calma, quiero encontrar mi equilibrio interior” para estar tranquilos. Es un modo excepcional de favorecer nuestro crecimiento personal y para lograrlo, nada mejor que promover estos cambios.

Lo primero que debemos hacer es aprender a discriminar qué relaciones de las que contamos en este presente, no nos son satisfactorias. Nadie podrá hallar esa ansiada tranquilidad si cuenta con un vínculo dañino entre esos lazos familiares, de amistad o de trabajo.

El segundo paso es tomar una decisión esencial: dejar de ser víctimas. En cierto modo, todos lo somos en algún aspecto: víctimas de esos lazos dañinos antes referenciados, víctimas de nuestras inseguridades, de nuestras obsesiones o limitaciones. Hemos de ser capaces de reprogramar actitudes para alimentar el coraje suficiente como para derribar todas estas alambradas.

Una vez conseguidos los dos pasos anteriores, es necesario llegar a un tercer y maravilloso escalón. Debemos tener un propósito, una determinación clara y definida: ser felices. Hemos de cultivar esa felicidad sencilla en la que uno, por fin, se siente bien por como es, por lo que tiene y por lo que ha logrado. Esa complacencia nutrida por las raíces del amor propio nos aportará sin duda un gran equilibrio.

Las personas en cuyo corazón respira el equilibrio y en cuya mente habita la tranquilidad, no ven el amor como una necesidad o como un anhelo desesperado. El amor no es algo que llega para rescatarnos, porque la persona tranquila ya no necesita ser salvada. El amor es un tesoro precioso que uno encuentra y que decide, por propia libertad y voluntad, cuidarlo como la dimensión más hermosa del ser humano.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

La predisposición a sentirnos culpables.

marzo 27, 2019


El sentimiento de culpa es una de las emociones más destructivas, y la mayoría de las personas la experimentamos en mayor o menor grado, tanto si es por algo que hemos hecho como por algo que no hemos sido capaces de hacer. No es un sentimiento agradable, por eso, cuando alguien nos pide algo que no queremos hacer, dudamos antes de negarnos por que tememos volver a experimentar ese terrible sentimiento.

Quizá valga la pena analizar qué es lo que nos hace sentirnos culpables y por qué tiene ese efecto sobre nosotros. La predisposición a sentirnos culpables puede haberse originado en la infancia, especialmente si teníamos el tipo de padres o profesores que nos hacían sentirnos culpables por cada falta, por pequeña que fuera, 

Es evidente que hemos cometido errores en el pasado, como todo el mundo. Todos podemos recordar acciones que desearíamos no haber hecho o palabras que preferiríamos no haber pronunciado. Recordar los errores del pasado es útil sólo cuando aprendemos de ellos. Mirar atrás para aumentar el sentimiento de culpa supone un gran derroche de energía. Sería mucho mejor darle la vuelta a esa energía y emplearla para algún propósito más positivo.

Si hay algo del pasado que le hace sentirse culpable, en vez de intentar confinarlo en algún lugar recóndito de su mente (donde le hará más daño), de téngase a estudiarlo y hágase unas cuantas preguntas. ¿Surgen los sentimientos de culpa debido a algún accidente o a una acción deliberada por su par te? 

La intención es muy importante en sus sentimientos. No es lo mismo romper accidentalmente un precioso ornamento que lanzarlo deliberadamente contra la pared, aunque el resultado final sea el mismo. Si ha cometido un error, lo único que puede hacer es tratar de remediarlo de la forma más apropia da posible y proponerse que no vuelva a suceder.

. ¿Ha cambiado su actitud o su conducta desde el día en que se produjo ese sentimiento de culpa? Si es así, siempre que el cambio sea para mejor, quizá tenga que sentirse agradecido porque esa situación le ha ayudado a ser mejor persona.

. ¿Su sentimiento de culpa se debe a las palabras de otra persona? Algunas personas se sienten muy bien echando la culpa de todo a los demás. En ese caso, reflexione detenidamente sobre la situación. 

¿Hasta qué punto fue culpa suya y hasta qué punto esas palabras se debían a la inseguridad del acusador? En el caso de que ambos partan del mismo punto, ¿lo que a uno le parece mal también se lo parece al otro? Si no es así, ¿por qué acepta automáticamente que la opinión de la otra persona era la correcta?

LA NECESIDAD DE AGRADAR. Esto vuelve a tener relación con la autoestima. Si usted realmente no se agrada o se aprecia, sentirá la necesidad de que los demás siempre le estén demostrando lo bien que les cae. Puede estar seguro de una cosa: aunque lo haga todo bien, no podrá complacer a todo el mundo. Nadie tiene la culpa de ello, todos somos diferentes. Hacer todo lo que te piden para caer bien a todos está destinado al fracaso. Sólo es posible que los demás aprecien sus cualidades positivas y respeten sus habilidades, si usted lo hace primero. Los demás no van a valorarle sólo porque se convierta en su «siervo» y haga todo lo que ellos quieran. Cuando usted se res pete a sí mismo, se dará cuenta de que ni siquiera le importan las personas a las que no les agrada.

Hasta en el caso de que usted no lo admita, los demás pronto se darán cuenta de que la única razón por la que hace todo lo que le piden es por su desesperada necesidad de agradar. Los que no tienen escrúpulos se aprovecharán de esto y depositarán cargas aún mayores sobre usted. Todos sabemos qué tipo de persona se convertirá en su «amiga», siempre que esté dispuesto a satisfacer sus deseos. Pero ¿necesitamos realmente ese tipo de amistades?

Tiene derecho a decir no cuando eso es lo que de sea hacer; como persona asertiva tiene derecho a defender sus derechos, sin olvidar por ello que los de más también tienen derecho a defender a los suyos.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

La humildad es una cualidad.

marzo 27, 2019


La humildad es una cualidad o característica humana que es atribuida a toda persona que se considere un ser pequeño e insignificante frente a lo trascendente de su existencia o a Dios según si se habla en términos teológicos. Una persona humilde generalmente ha de ser modesta y vivir sin mayores pretensiones: alguien que no piensa que él o ella es mejor o más importante que otros. El concepto de la humildad en varias confesiones es a menudo mucho más exacto y extenso. La humildad no debe ser confundida con la humillación, que es el acto de hacer experimentar en algún otro o en uno mismo una avergonzante sensación, y que es algo totalmente diferente.

Desde la perspectiva de la evolución espiritual, la humildad es una virtud de realismo, pues consiste en ser conscientes de nuestras limitaciones e insuficiencias y en actuar de acuerdo con tal conciencia. Más exactamente, la humildad es la sabiduría de lo que somos. Es decir, es la sabiduría de aceptar nuestro nivel real evolutivo.

La humildad en las personas es toda aquella cualidad que revela el completo concepto de lo que es el ser humano, es la verdadera virtud que muestra en un más completo sentido lo que convierte a una persona en humano. L

Donde hay humildad hay sabiduría.Sin humildad no hay conocimiento de sí mismo y, por tanto, falta la sabiduría.

Una vez se ha conseguido un conocimiento propio más o menos profundo viene el segundo escalón de la humildad: aceptar la propia realidad. Resulta difícil porque la soberbia se rebela cuando la realidad es fea o defectuosa. Aceptarse no es lo mismo que resignarse. Si se acepta con humildad un defecto, error, limitación, se sabe contra qué luchar y se hace posible la victoria. Ya no se camina a ciegas sino que se conoce al enemigo. Pero si no se acepta la realidad, ocurre como en el caso del enfermo que no quiere reconocer su enfermedad: no podrá curarse. Pero si se sabe que hay cura, se puede cooperar con los médicos para mejorar. Hay defectos que podemos superar y hay límites naturales que debemos saber aceptar.Vive según tu conciencia o acabarás pensando como vives. Es decir, si tu vida no es fiel a tu propia conciencia, acabarás cegando tu conciencia con teorías justificadoras.

El orgullo y la soberbia llevan a que el pensamiento y la imaginación giren en torno al propio yo. Muy pocos llegan a este nivel. La mayoría de la gente vive pensando en si mismo, "dándole vuelta" a sus problemas. El pensar demasiado en uno mismo es compatible con saberse poca cosa, ya que el problema consiste en que se encuentra un cierto gusto incluso en la lamentación de los propios problemas. Parece imposible pero se puede dar un goce en estar tristes, pero no es por la tristeza misma sino por pensar en sí mismo, en llamar la atención. El olvido de sí no es lo mismo que indiferencia ante los problemas. Se trata más bien de superar el pensar demasiado en uno mismo. En la medida en que se consigue el olvido de sí, se consigue también la paz y alegría. 

Es lógico que sea así, pues la mayoría de las preocupaciones provienen de conceder demasiada importancia a los problemas, tanto cuando son reales como cuando son imaginarios. El que consigue el olvido de sí está en el polo opuesto del egoísta, que continuamente esta pendiente de lo que le gusta o le disgusta. Se puede decir que ha conseguido un grado aceptable de humildad. El olvido de sí conduce a un santo abandono que consiste en una despreocupación responsable. Las cosas que ocurren -tristes o alegres- ya no preocupan, solo ocupan.

Darse es el grado más alto de la humildad, porque más que superar cosas malas se trata de vivir la caridad, es decir, vivir de amor. Si se han ido subiendo los escalones anteriores, ha mejorado el conocimiento propio, la aceptación de la realidad y la superación del yo como eje de todos los pensamientos e imaginaciones. Si se mata el egoísmo se puede vivir el amor, porque o el amor mata al egoísmo o el egoísmo mata al amor.

Una persona humilde al librarse de las alucinaciones de la soberbia ya es capaz de querer a los demás por sí mismos, y no sólo por el provecho que pueda extraer del trato con ellos.Cuando la humildad llega al nivel de darse se experimenta más alegría que cuando se busca el placer egoísta mente. La persona generosa experimenta una felicidad interior desconocida para el egoísta y el orgulloso. 

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Este mundo tecnológico.

marzo 27, 2019


En el caso de Internet, no se puede negar que es un instrumento que bien utilizado ofrece infinitas posibilidades al permitir comunicarte con el resto del mundo. Siempre miro con recelo los avances tecnológicos, pues pienso que muchas veces nos proporcionan "comodidades" que a la larga te acaban creando una dependencia innecesaria, que al final lo único que consigue es esclavizarnos. Pero como todo en la vida, depende del uso que le des a las cosas.

Uno de los peligros de Internet es el hecho de caer en la incomunicación de la comunicación y en la desinformación a base de sobre-información. Por otro lado, me inquieta el hecho de que Internet ya no sea algo opcional que consultar de vez en cuando sentados frente a una pantalla; ahora llevamos Internet a cuestas en el bolsillo durante todo el día…  Pienso que la irrupción de los ordenadores y los teléfonos móviles en nuestra vida privada nos ha desbordado por completo, y no creo ni  por asomo que ahora seamos más felices ni que nos comuniquemos mejor que antes.

Todo este fenómeno social es un montaje lucrativo de las empresas tecnológicas, las cuales nos han puesto el “caramelito” de las grandes ventajas de estar comunicados las 24 horas del día como algo esencial en nuestras vidas… Han diseñado lo que quieren que necesitemos para que no podamos prescindir de ello en el futuro. Nos están  alienando y no hemos hecho nada por impedirlo. Nuestra sociedad, que es básicamente superflua y materialista, convierte los lujos en necesidades. 

Ahora si no tienes Watsapp, eres poco menos que un proscrito y la gente te margina por no “estar al día”. Ya no importa la amistad en sí misma. Importa que estés conectado a la red constantemente por medio del teléfono móvil, aunque sólo sea para decir estupideces…

Lo que muchos no sospechan o no quieren ver, es que detrás de ese invento tecnológico vendrá otro que le sustituya. Ya están preparando desde un despacho de marketing publicitario lo que “vamos a necesitar” en el futuro… Así nos mantienen de por vida idiotizados con la zanahoria delante de nuestras narices, lucrándose a base de nuestra imperiosa necesidad de comunicarnos como especie social y gregaria que somos por naturaleza.

Por mi parte, no soy una persona que necesite estar constantemente comunicado, como el que tiene que estar asistido a un tubo conectado con una botella de suero para sobrevivir. Prefiero disfrutar de lo que tengo delante y charlar sin que nada me interrumpa, cosa que ya es muy difícil, pues todos los que están enganchados al móvil viven para él, siempre más pendientes de lo que está lejos que de lo que tienen enfrente.

A veces pienso que la gente debe de estar muy vacía por dentro cuando siente la necesidad obsesiva de comunicarse a cada instante por medio del Smartphone. Este artilugio se ha convertido en una prótesis inseparable de las personas. Es patético observar a todo el mundo imbuido en sus teléfonos como si buscaran ansiosamente la felicidad allí dentro.

Los parámetros que ha diseñado el móvil a principios de este siglo me parece un síntoma enfermizo de la sociedad actual. El móvil ha idiotizado a la gente, convirtiéndola en marionetas de un artilugio superfluo. Realmente me parece una esclavitud disfrazada de comodidad.

Lo cierto es que la gente se sigue sintiendo igual de sola que antes. No ha mejorado la comunicación real, tan sólo la virtual. A pesar de Facebook, los amigos de verdad se siguen contando con los dedos de una mano.

Con los ordenadores hay que saber dónde termina la realidad y dónde comienza lo virtual. No podemos canalizar todas nuestras emociones a través de una pantalla. El riesgo de Internet es que si no lo usamos con inteligencia puede acabar cuadriculando nuestra mente.

Internet al margen de las incuestionables ventajas como medio de comunicación, se ha convertido en una corrala cibernética donde lo importante por encima de todo es aparentar. La gente disfruta más enviando una foto de algún lugar exótico para que la vean los amigos en vez de vivir ese momento para sí mismos. Esa actitud me parece cuanto menos preocupante. 

Internet es un espacio donde se puede maquillar fácilmente la realidad, creando un escenario virtual en el cual lo importante es lo que se ve por la pantalla, no lo que realmente es.

Creo que al final pagaremos un precio muy alto por este mundo tecnológico que ha arrollado nuestras vidas.Sería ingenuo pensar que Internet en sí mismo es una alternativa personal a elegir; más bien se trata de una imposición social fomentada desde arriba para tenernos controlados.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.

 

Es hora de comenzar nuevamente a celebrar.

marzo 26, 2019


Piénsalo…

Eres como un edificio con vidrieras. Siempre brillas y reluces cuando sale el sol, pero cuando la oscuridad se oculta en tu verdadera magnificencia, solo se revela si hay luz brillando desde tu interior. Es tu deber, y solo el tuyo, mantener tu luz interior brillando. Así que aprende a amarte a ti mismo primero, en lugar de amar la idea de que otras personas te amen. Amarte a ti mismo no significa ser egoísta o ignorar a los demás. Más bien, significa darse la bienvenida como el huésped más honrado en su propio corazón y mente, un huésped digno de un cuidado especial. Hagas lo que hagas, ámate a ti mismo por hacerlo. Lo que sea que estés sintiendo, ámate a ti mismo por sentirlo. Esa es una gran manera de empezar.

Enamórate, no siempre con una persona, sino con un objetivo, una ambición, una pasión. Si perdieras todo menos tu mente, tu corazón y tu salud, ¿cuál sería tu razón para despertarte cada mañana con una sonrisa? Definitivamente hay un fuego que arde dentro de ti. Es tu trabajo encontrarlo y mantenerlo encendido. A medida que envejecemos, con todas nuestras responsabilidades, nuestras pasiones y pasatiempos a menudo parecen ser una indulgencia. No deberían ser. Deben ser un requisito. Incluso si solo puedes dedicar 20 minutos al día a algo que amas, HAZLO. Sin excusas, sin arrepentimientos.

Se el cambio que quieres ver. Amor sin miedo y sin límites. Ningún acto de amor o amabilidad, no importa cuán pequeño sea, nunca se desperdicia. La mejor parte de la vida no es solo sobrevivir, sino prosperar con pasión, compasión, humor, generosidad y amabilidad, y usar estas herramientas para mejorar la vida de quienes te rodean. Sonríe, y ayuda a otros a sonreír también. Si no tienes el poder o la fuerza para escribir la felicidad de alguien, entonces trata de ayudarlos a eliminar su tristeza. Y no dejes que los números te abruman. No puedes ayudar a todos. Concéntrese en ayudar a una persona a la vez y comience con la persona más cercana a usted.

La muerte es un verdadero desafío. Nos dice que no perdamos el tiempo. Nos dice que tengamos tiempo ahora mismo para decirnos que nos amamos. Nos dice que dejemos de enviar mensajes de texto y twitteando a cada segundo y que abramos las compuertas a conversaciones reales, largas y sinceras con las personas que amamos. Las relaciones florecen cuando dos personas pueden compartir sus sentimientos y pensamientos más íntimos sobre sí mismos y entre sí. Ser escuchado por alguien, en forma cruda, y ser adorado de cualquier manera, es lo que es el verdadero amor. Hacer tiempo para estas conexiones y conversaciones profundas vale la pena. 

Sé selectivo en tus batallas. Déjalo ir un poco y solo escucha y sonríe. La mayor parte del tiempo ser pacífico y compasivo es mucho mejor que estar en lo correcto. Así que tenga en cuenta que la sabiduría no es solo saber cuándo levantarse y hablar, sino cuándo sentarse en silencio y escuchar. Se trata de saber que tus oídos nunca te meterán en problemas y siempre te darán la oportunidad de aprender algo nuevo.

Usted merece momentos de tranquilidad lejos del ajetreo diario, en el que no se enfrentan problemas, no se exploran soluciones y no se hacen demandas de su tiempo. Programe tiempo todos los días para no estar ocupada o ocupado. Al menos dos veces al día, retírese de las fuentes de estrés que se niegan a retirarse de usted. Hazlo durante unos minutos y simplemente sé y respira. No te engañes a ti misma o ti mismo; no estás tan ocupado que no puedes permitirte unos minutos de cordura.

Los libros son realmente el entretenimiento perfecto: sin anuncios, sin baterías, horas de placer y educación, y sin costo con una tarjeta de la biblioteca. Lo que tiene que preguntarse es: ¿por qué no llevar un libro por esas brechas inevitables de tiempo inútil de espera? Cinco minutos aquí y diez minutos allí. Dale vida a ese tiempo muerto. Y recuerde, es lo que lee y aprende cuando no tiene que hacerlo lo que determinará de lo que será capaz cuando no tenga otra opción.

El mayor error que muchos de nosotros cometemos es vivir en constante temor de que cometeremos uno. La vida es demasiado corta para regañarte por cometer errores. Después de todo, los errores en la vida son tan ciertos como las puestas de sol y los desvíos. Entonces, ¿por qué ejercer energía evitando lo inevitable? La verdad es que no eres realmente libre hasta que te das la libertad de cometer errores. ¡Así que libérate! Cortarte un poco holgura. Cambie su energía de protegerse del fracaso para exprimir más la vida de cada uno de sus días.

Es hora de comenzar nuevamente a celebrar las pequeñas victorias de cada día.Claro, no todos los días serán buenos, pero habrá algo bueno todos los días. Observa estas cosas y celébralas. Entrena tu mente para ver lo que es correcto. La positividad es una elección. La felicidad de tu vida depende en gran medida de la calidad de tus pensamientos.

Saludos.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Disculparme

marzo 24, 2019


Un sincera disculpa es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma. Existen momentos en la vida en que por circunstancias  nunca entenderemos.que ¡Todo cambia!  Sería demasiado presuntuoso pensar que todo es cuestión de una única vez o de un solo día. Desde pequeño me enseñaron a que las personas cambian; pero nadie se encargó de decirme que seguramente jamás me dirían los motivos.
          
Pero sí, muchas veces  sentimos sensación de disculparnos por  decisiones tomadas o por conductas seguidas. Lo muy nuestro, es decir: “yo no me disculpo de nada, volvería a hacer lo mismo”. Sí, esa es la respuesta del carácter típico de los latinos. Sólo cuando somos consciente de aquello, muchas cosas empiezan a tener sentido. De hecho, algunas reflexiones que hasta entonces habían parecido incomprensibles, empiezan a ser razonables.
              
Irremediablemente así son las cosas. Incluso pueden pasar varios años sin que ni siquiera te digan, porqué hemos actuados así Siempre vivimos situaciones un tanto engañosas e ilógicas, con declaraciones enfáticas en las que uno se propone no disculparse de nada. Lo tengo visto; es el sonsonete de muchos cuando les preguntamos  ¿y no tienes nada que decirme? de hecho las personas que no se atreven a disculparse de nada, se encierran en el interior de su mutismo. 

Lo real y normal es que uno lamente muchas veces el rumbo de aquellas decisiones que tomamos en un momento determinado. Y pensemos que somos ni más ni menos, el conjunto de todas nuestras decisiones. No deseemos decir mentiras maliciosas, ni simplemente la ocultación de la realidad que no interesa ver. 

Me refiero a la leyenda de ocultar aquello que puede resultar preocupante, puesto que todas las equivocaciones o aciertos influyen en nuestra persona, haciéndonos recapacitar sobre si debiéramos disculparnos, mucho o poco (o nada) de lo que hicimos. Así podemos llegar de ser “lo mejor de lo mejor” a “lo peor de lo peor”. Son también los que, ante los reveses de fortunas o dificultades, insisten en que ellos siempre están en posesión de la verdad.
            
El amor al desprecio, es un sentimiento de rechazo, que no deberíamos permitir, ya que nuestros testimonios incluyen un estilo de vida que debería ser coherente entre lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que predicamos y lo que practicamos. Si no es así, tenemos un solo nombre que es ¡la hipocresía!
             
Del bien pasado viene el sentimiento de pesar, que es una especie de eterna tristeza. De ahí, dedusco, eso de, ¿quién pretende no disculparse de nada en su vida? 

¡Son tantos los momentos y motivos en nuestra existencia para no disculparnos! Ocasiones perdidas, interpretaciones erróneas, acciones impulsivas, alusiones indebidas, etc. Estas son las formas de expresar las emociones y los sentimientos de la disculpa: ¡Si yo hubiera sabido!, ¡No habría debido!, ¡Jamás me lo esperaba! 

Aunque lo más sorprendente es que todo suele estar bajo  los “afectos y la amistad”  Desgraciadamente respondemos así: ¡Disculparme! ¿De qué? ¿Por qué? ¿Hasta qué punto? ¿De qué sirve? 

Todas estas preguntas comienzan a recibir respuestas a través del análisis, la reflexión y la meditación.
 
Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Mi Eterna Compañera

marzo 20, 2019


Me sigue de cerca, en todas partes y siempre. Está ahí cuando me despiertas. Cuando preparo mi desayuno. Cuando viajo al trabajo. Está ahí cuando me siento a la mesa por la noche y cuando me acuesto, y me despierta por la noche cuando tengo hambre o sed.

En realidad me mantiene ocupado todo el día. ¿Diabetes ? Eso es a tiempo completo.
 
Al menos un bebé recién nacido sigue siendo lindo y te da una sonrisa encantadora de vez en cuando. La diabetes me da cinco o más agujeros nuevos en sus dedos todos los días para satisfacer su indomable deseo por su sangre.
 
Si bien, si tiene diabetes, es consciente de que todos los días esta enfermedad implica mucho trabajo, responsabilidad e incluso dolor físico, muchos de nosotros estamos sorprendidos y avergonzados si no pueden producir la energía o la fuerza por un tiempo. para lidiar con eso.
 
Puede que no me guste por un momento porque mis valores siguen cayendo durante el día, independientemente de lo que intentes: contando los carbohidratos, los sitios de inyección, los pinchazos con los dedos, los valores de azúcar en la sangre, las caídas, los picos, su medidor continuo de glucosa que me despierta a las tres de la mañana mientras muy comprensible mente, solo quiero dormir.
 
Y no solo la razón detrás de esto, sino también la forma en que se expresa el agotamiento puede variar enormemente: desde un completo abandono de mi diabetes hasta una situación en la que puedo mantener bajo control mi azúcar en la sangre, pero mientras tanto, completamente emocional voy por debajo
 
Un agotamiento a veces surge cuando haces todo bien, tienes un A1c perfecto durante varios años seguidos y a los médicos contentos. A veces, un agotamiento es simplemente el resultado de vivir con diabetes. Pedir ayuda es muy difícil en muchos casos, porque se puede sentir como si se estuviera dando por vencido, como si la diabetes me hubiera ganado.
 
Reconocer que tengo un agotamiento parece simple, pero puede es difícil, porque reconocer un agotamiento significa que reconoces que hay un problema, que no soy tan fuerte como pensaba. Reconocerlo significa contratar ayuda y permitirte sentirlo realmente, y eso nunca es fácil.
 
Hago todo lo posible para controlar todo lo que la diabetes me arroja y para satisfacer a los médicos, que no siempre nos permitimos sentir realmente por lo que estamos pasando. Permitirte "sentir" mi agotamiento significa que lo acepto. Me he dado permiso para sentirme así, ya sea frustrado, cansado, deprimido, abrumado o simplemente enojado, porque la diabetes es uno de los desafíos que debo enfrentar todos los días.

Mientras continúo prestando suficiente atención a mi diabetes para que sea segura (por lo que ciertamente no tiene que ser perfecta) y para que me mantenga lo suficientemente saludable como para no terminar en la sala de emergencias, trato de admitir esa sensación. Todas las personas con cualquier tipo de diabetes tienen el derecho de terminar con el tratamiento de vez en cuando.
 
El siguiente paso consiste en elaborar un plan para superar mi agotamiento. No importa lo importante que sea para tener la oportunidad de aceptar y sentir su agotamiento, no es saludable permanecer en este modo durante demasiado tiempo. Por lo tanto, me pregunto cuánto tiempo puede permanecer en esta fase. La respuesta es muy personal, tal vez necesite una semana, tal vez dos o quizás tres meses.
 
Al darme un marco de tiempo, un punto final, puedo trabajar a través de mi agotamiento de una manera más constructiva. La siguiente fase tiene que ver con hacer cambios. Eso no significa necesariamente que tenga que cambiar algo sobre cómo lidiar con mi diabetes, sino que también puede haber cambios en otros aspectos de mi vida, por ejemplo, para aliviar el estrés o la presión y, por lo tanto, ofrecerse más espacio y tiempo para su diabetes. .
 
Como debo trabajar, por ejemplo, he reducido  los días de trabajo de 5 a 4 por semana, ya que trabajar 5 días sin parar eso tiene un impacto negativo en todos los aspectos de mi vida, y especialmente en mi diabetes. En resumen: debo y tengo que mirar la imagen más grande y pensar por mí mismo qué cambios más, grandes o pequeños, puedo hacer para equilibrar más mi vida.
 
Una de las cosas más importantes que me causan mucho estrés cuando uno tiene diabetes es la presión continua para tomar decisiones perfectas en el campo de la nutrición y los deportes. Y el hecho de que todos los que me rodean piensen que debes decirte lo que debes o no debes comer, ciertamente no ayuda. 

Pasar de un agotamiento total a una dieta perfecta y la última rutina deportiva no es muy realista y la posibilidad de que no tenga éxito es bastante grande, con más sentimientos negativos y fatiga como resultado. En cambio, una vez que esté listo, elijire una nueva cosa que hará por mi salud. Por ejemplo, puedo salir a caminar durante las mañanas, o puede planear ir al gimnasio los martes y jueves. O tal vez decida comenzar todos los días con un desayuno fresco o limitar mi consumo de azúcar a algo sabroso una vez al día. Sea lo que sea, debo mantenerlo simple, específico y pequeño. Si esto va bien, podría agregar otro buen hábito en un mes o dos.
 
Realmente no tengo que tener todo perfecto en el viaje de un día para otro. En su lugar, pienso en una cosa que puedo hacer para mejorar mis niveles de azúcar en la sangre. Por ejemplo, todas las mañanas, cuando me despierto, verifico mis valores, o por la noche, cuando como de más cuidadosamente debo determinar la cantidad de insulina necesaria para pasar la noche sin interrupciones, por lo que tengo mi medidor de glucosa en mi mesita de noche. y el resto caerá automáticamente en su lugar.
 
Simple, específico y pequeño. Paso a paso. Después de un mes o dos, si estrés listo, puedo agregar el siguiente hábito nuevo. 
 
No es fácil Incluso si todo va bien y mis valores son casi perfectos, es porque trabajo muy duro para eso. E incluso si mis valores son altos, aún trabajo duro para mantenerme vivo todos los días. Entonces me siento orgulloso de mi mismo, por lo que hago todos los días, porque una vida con diabetes es mucho más trabajo que alguien que nunca ha entendido.
 
Cuando tengo agotamiento descanso y permito que suceda, y luego tomo fuerzas y lo venzo a través de él. Respiro profundamente, y recuerdo que no soy el único en este planeta con un páncreas malo.

he dicho.

Patricio Varsariah
 

Utilizan la indiferencia como escudo.

marzo 20, 2019



Estimada amiga, gracias por visitarme y tomarte el tiempo para leer mis escritos y gracias por escribir. Sobre todo inquietud y tu pregunta, esta es mi reflexión sobre el tema de la indiferencia y, creo firmemente que es importante no dar nunca nada por sentado. Si en tu vida has encontrado a personas especiales que quieres mantener a tu lado, asegúrate de dedicarles tiempo y crear momentos de intimidad que te permitan conocerla e ir descubriendo sus nuevas facetas. Así podrás estar a su lado a cada paso de ese camino de transformación y crecer juntos.

La indiferencia suele ser demoledora. Ese vacío emocional que expresa una persona significativa puede dejar profundas heridas. De hecho, mientras más importante es la persona para nosotros, más terribles serán las consecuencias de la indiferencia. Se trata de una actitud que provoca una profunda inseguridad, genera incertidumbre y abre de par en par las puertas a la soledad. Sin embargo, comprender por qué una persona se muestra indiferente nos puede ayudar a paliar estos efectos o incluso a romper esa capa de frialdad.

El hecho de que una persona sea significativa para nosotros no siempre implica que nosotros seamos igualmente importantes. Algunas personas pueden adoptar una actitud indiferente porque no somos lo suficientemente significativos desde el punto de vista emocional. No perciben que exista una conexión afectiva sólida y prefieren mantener la distancia.

Hay personas que prefieren no amar para evitar ser heridos, en estos casos, prefieren distanciarse emocionalmente y utilizan la indiferencia como escudo. Son personas que le temen al compromiso y que no quieren tener ataduras emocionales, casi siempre porque han vivido en carne propia experiencias traumáticas de abandono y no desean volver a experimentar ese dolor.

En algunos casos, sobre todo en las relaciones de pareja, la indiferencia se convierte en un arma de manipulación emocional. Cuando una persona sabe que la otra le ama lo suficiente como para ceder, puede adoptar una actitud indiferente para lograr sus objetivos. En estos casos, la indiferencia se utiliza como un instrumento de castigo.

Hay personas que, por su naturaleza, son más distantes emocionalmente, no expresan con facilidad sus sentimientos y prefieren mantener las distancias. En otras ocasiones, simplemente están atravesando un periodo de su vida en el cual necesitan más espacio, como puede ser la adolescencia o después de una ruptura de pareja. Como resultado, estas personas pueden utilizar la indiferencia para proteger su espacio.

Una persona puede asumir una actitud indiferente porque ve en el otro algo que reconoce en sí mismo pero que no quiere aceptar. Por ejemplo, alguien que ha escalado varios escaños sociales puede mostrarse indiferente ante personas que pertenecen a un grupo social que le recuerda su pasado. En estos casos, la indiferencia es una coraza protectora para que su "yo" idealizado no tenga conflictos.

Mal que nos pese, hay personas particularmente rencorosas que son conscientes de que aún tienen un poder emocional sobre alguien y utilizan la indiferencia para causarle daño. En estos casos la indiferencia es un arma de venganza que se usa para golpear al otro donde más le duele.

Por supuesto, puede haber otras causas de la indiferencia y en ocasiones estas pueden solaparse entre sí ya que cada situación es única y las relaciones interpersonales son muy complejas. Para descubrir el origen de la indiferencia es fundamental excavar en el pasado de la persona, ponerse en su lugar y comprender qué significa esa relación desde el punto de vista emocional.

En dependencia de las causas de la indiferencia, podremos asumir uno u otro camino. Por ejemplo, cuando una persona se muestra indiferente porque necesita espacio, es recomendable dar un paso atrás y respetar su intimidad. En el caso de que tenga miedo a volver a sufrir, tendremos que demostrarle que no representamos un peligro sino todo lo contrario, que estamos ahí para apoyarle.

También hay casos en los que una persona puede responder con indiferencia sin darse cuenta de ello, por lo que a veces es suficiente con hacérselo notar, indicándole cuánto nos daña esa actitud y cómo nos gustaría que fuera la relación.

Por supuesto, en otros casos la indiferencia es una señal de que la relación no va por buen camino y nos indica que deberíamos replanteárnosla o, al menos, deberíamos intentar marcar una distancia emocional de manera que la otra persona no pueda blandir la indiferencia como un arma para hacernos daño.

Un saludo y a vivir el día a día.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Has cambiado y que ya no eres la misma persona.

marzo 20, 2019


El escrito de hoy es una reflexión sobre una frase que todos en algún momento hemos escuchado o la mencionamos: " Ya no eres la misma o el mismo, has cambiado mucho”, es uno de los reproches más frecuentes que podemos escuchar e incluso es probable que en alguna ocasión lo hayas hecho o te lo hayan dicho. Detrás de estas palabras se suele esconder el desencanto y la desilusión. La persona siente que, de alguna forma, ha sido traicionada, engañada o burlada por lo que termina acusando al otro, echándole la culpa de la transformación. Con esas palabras está diciendo que el otro no es digno de fiar o de amar porque las premisas iniciales a partir de las cuales se construyó la relación ya no existen.

Obviamente, cuando nos dicen algo así, sobre todo si proviene de una persona que queremos o estimamos, nos sentimos mal y hacemos examen de conciencia. El problema es que al mirar dentro de nosotros nos daremos cuenta de que, efectivamente, hemos cambiado. Entonces, automáticamente, nos sentimos culpables. Y de repente cae sobre nosotros el peso de los problemas que tiene la relación. Aunque no debe ser así. Todos cambiamos, lo extraño sería seguir siendo los mismos

Hay quienes piensan que la personalidad es inmutable. Incluso los psicólogos lo pensaron durante algún tiempo. Según esta concepción, si eres extrovertida o introvertido, seguirás siéndolo hasta el final de tus días. PERO Un estudio realizado recientemente por psicólogos de la Universidad de Edimburgo echó por tierra este mito al revelar que somos una persona completamente diferente a los 14 años y a los 77 años. Estos investigadores recopilaron los resultados de las pruebas de personalidad realizadas a 174 adolescentes en 1947 y volvieron a aplicar el test 60 años después, para evaluar los cambios que habían sufrido en su personalidad.

Se evaluaron seis características fundamentales: autoconfianza, perseverancia, equilibrio emocional, autoconciencia, creatividad y la voluntad de superación. Descubrieron que la personalidad había cambiado enormemente con el paso del tiempo, hasta el punto que en algunos casos era prácticamente imposible establecer paralelismos. De hecho, solo dos características mostraron cierta estabilidad: el equilibrio emocional y la autoconciencia.

Esto demuestra que las circunstancias de la vida, así como nuestra manera de enfrentarlas, nos va moldeando a lo largo de los años. Por tanto, es perfectamente normal que cambiemos, que deseemos otras cosas, que alberguemos nuevos sueños y que modifiquemos nuestras opiniones e incluso nuestras creencias. Lo verdaderamente extraño sería quedarnos anclados en un “yo” pues eso significaría que no hemos aprendido de las experiencias, que no hemos madurado. No permitas que te culpen, tienes derecho a cambiar

La vida es movimiento. Si una persona espera que nada cambie, está albergando una expectativa ilusoria e irreal. De hecho, muchos se aferran a la inmovilidad porque la idea del movimiento y el cambio les resulta aterradora. A estas personas la perspectiva de que el otro pueda cambiar les causa sufrimiento, desean que todo sea permanente porque así tienen una false sensación de seguridad.

Por eso, cuando te dicen que has cambiado y que ya no eres la misma persona, lo que realmente están diciendo es que has dejado de cumplir con sus expectativas, que has dejado de alimentar sus necesidades y que ya no encajas en la imagen que tenían de ti. ¿Por qué ocurre? Lo más probable es que tú hayas seguido creciendo, mientras esa persona se ha quedado anclada en el pasado. Por tanto, ahora vuestras diferencias son aún más notables pues tus expectativas, ilusiones y metas son otras, así como tu manera de reaccionar ante la vida. Obviamente, ese cambio no ha ocurrido de la noche a la mañana, por lo que el reproche suele estar motivado por la falta de atención. En algún punto de la relación se perdió la intimidad y la conexión que teníais, por lo que te has convertido prácticamente en un extraño para esa persona, que no ha sabido ver a tiempo tus transformaciones y adaptarse.

Ahora te preguntaras : ¿Cómo lidiar con este reproche? Bueno, primero no dejes que te culpen. No permitas que esta recriminación te haga sentir culpable. Tienes derecho a cambiar y a no vivir para satisfacer las expectativas de los demás. El cambio forma parte de la vida.

Segundo - Pídele que precise. Decir que “ya no eres el mismo” es un reproche generalista que no conduce a ninguna parte. Pídele a esa persona que especifique qué echa en falta en ti. Quizá realmente necesites dedicarle más tiempo a la relación o recuperar algunos de los gestos y detalles que tenías antes.

Tercero - Conócete mejor. A veces cambiamos tan rápido que no somos plenamente conscientes de esas transformaciones, por lo que es necesario un ejercicio de autoconciencia para re conectar con esas partes nuevas de nuestro “yo”. De esta forma sabrás exactamente lo que quieres y hacia dónde te diriges.

Cuarto.cierra una etapa de tu vida. La vida es cerrar algunos círculos y abrir otros. Cuando la brecha es muy grande, hay ocasiones en que la única solución es separar los caminos. Más que hacerse daño mutuamente, alimentando reproches e insatisfacciones, si cada quien mira en una dirección diferente, lo mejor es que sean libres para perseguir sus propios sueños.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.


 

Tus críticas.

marzo 19, 2019


Me dices que ni siquiera estoy loco porque los locos pierden la consciencia y yo la tengo, porque soy conocedor de mi error. Me dice que no tengo personalidad porque me contradigo, porque no tengo ideas fijas, porque evoluciono continuamente y busco la verdad en todos lados, porque cambio, porque muto, porque no me estoy quieto. Pero sí que lo estoy, todo eso es por fuera, y no para todos y es lo que cada uno quiera ver. Yo sí me veo sereno. ¿Inestable? Todo en este mundo es inestable, aunque queramos creer lo contrario. La parte de nuestros corazones que no pertenece a este mundo es la que puede serenarse esa es la que en mí sí que ha hallado la paz.

No predico, no convenzo, no sermoneo solo comparto. ¿Por qué a algunos les duele tanto, les llega tan hondo? 

No me creo superior a nadie, ni siento a nadie diferente. Todos somos iguales, al menos en potencia. Yo tan solo he decidido amar y desnudar mis sentimientos delante de los demás, nada más. El resto es parte de mi personalidad, cada uno que tome su camino, su modo de ser, su modo de amar.Todos somos ángeles sobre la tierra, seres mágicos que podemos lograr lo que nos propongamos si confiamos lo suficiente en nosotros mismos. Unos volarán de una forma, otros de otra.

La verdad de la que hablo la sentís ya, la única diferencia es que por mi manera de ser, por mi personalidad yo lo expreso así. Soy una especie de cómico, de show man, de periodista del corazón (entiéndase bien que no rosa, jaja)... soy así y no tengo miedo de provocar sentimientos diversos y opuestos. 

Cuando he de ponerme serio me pongo, cuando he de hacer sonreír lo hago.No tengo miedo al ridículo, pánico escénico y lo aprovecho por si así llego a amar a alguien a quien de otro modo no habría logrado alcanzar. Produzco ira, compasión, vergüenza ajena, pero también sé que mi conducta produce otras reacciones más positivas. Con esas me quedo (que síiii, que las otras también las medito...). No me creo nadie, tan solo comparto, soy así, quien quiera aceptarme así que lo haga, quien no que no me mire, que no me lea aunque ojalá lo hiciese.

Yo tengo mis luchas, claro está, estoy creciendo, aprendiendo. Seguro que puedes ver cómo me contradigo a veces, cómo voy evolucionando una idea aquí compartiéndola, siendo matizada por vuestros comentarios o mi propia meditación de lo que escribo. Seguro que dentro de un tiempo podamos englobar y sintetizar todas estas locuras, todas estas ideas dispares en algo más concreto. Muchas no valdrán, otras mejorarán. 

Si alguien me acompaña en esta tarea, si aprende y crece a mi lado todo esto tendrá más sentido aún y ya está ocurriendo.Y acerca de lo de que ahora escribo mucho peor que antes, que cometo mil errores, ya lo dije, lo que me importa es que nos entendamos y creo que así sucede... 

Gracias, de corazón a los que me hacen crecer con sus alabanzas y con sus críticas. Y son estos últimos quizás de los que más aprendo.

Patricio Varsariah.

He aprendido a no intentar convencer a nadie. 
El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
 

Revolcándote en un mar de confusión

marzo 17, 2019



Creo que todo sucede por una razón. La gente cambia para que puedas aprender a dejar ir, las cosas van mal para que puedas apreciarlas cuando sean las correctas, crees en mentiras para que eventualmente aprendas a no confiar en nadie más que en ti mismo, y a veces las cosas buenas se desmoronan para que cosas mejores puedan venir

Todos nos sentimos rotos de vez en cuando, porque la vida puede parecer desgarradora y aterradora cuando pasamos por ciertas experiencias. Estas lecciones de la vida solo nos hacen más fuertes y más capaces de lidiar con la vida, así que usa tu “rotura” como un regalo que te ayudará a crecer como persona.

Si no te rompieras de vez en cuando, no habría lugar para que la luz entrara en tu alma. Básicamente, se necesitan experiencias terribles y desgarradoras para que podamos ver todo el bien del mundo, y para que podamos pasar por una transformación del alma. Si tuviéramos experiencias positivas que nos levantaran el ánimo todo el tiempo, no tendríamos espacio para crecer y ninguna experiencia de vida que nos desafiara a convertirnos en personas más resistentes y fuertes.

No puedes esperar que la vida te conceda un viaje fácil; si fuera así, te perderías experiencias que te cambiarían la vida, te abrirían, te destrozarían y te reconstruirían en una versión mejor de ti mismo. Muchas partes de nosotros mismos se abren cuando nos sentimos rotos, así que recuerda esto cada vez que te sientas exhausto y completamente destrozado por la vida.

No te sientas mal por tener emociones negativas o pesadas; si no las tuvieras, no serías humano. Ciertas experiencias justifican una fuerte reacción de nosotros, y a veces eso significa llorar, gritar, caer de rodillas, y aceptar las olas de emoción que nos invaden. Mantener todo esto dentro de ti solo será contraproducente al final, así que nunca escondas tus sentimientos por temor a las reacciones de otras personas. Luchar contra tus sentimientos solo retrasará el colapso, y caminarás por ahí sintiendo el peso del mundo sobre tus hombros. Debes caminar con valentía hacia el lugar dentro de ti que alberga estas profundas emociones, para que puedas empezar a trabajar a través de ellas y descubrir lo que quieren que tomes de todo lo que has pasado

Durante las dificultades, a menudo olvidamos lo que queremos de la vida en primer lugar. Todos vinimos aquí para amar con todo nuestro corazón, y aumentar la vibración de este planeta al unísono. Cuando te sientes roto, puedes fácilmente pasar por alto u olvidar tu misión aquí en la Tierra, pero pasar por tiempos difíciles realmente da a tu propósito más profundidad. 

Si no pasaras por experiencias desagradables, no serías capaz de relacionarte con tantas otras personas en este planeta que pasan por tiempos difíciles casi todos los días. Mantén tu “por qué” en mente y reflexiona sobre cómo las situaciones negativas que has encontrado te permiten tener una perspectiva más completa y servir mejor a tu propósito en la Tierra.

Solo porque te sientas roto, no significa que el mundo entero comparta tu perspectiva. Esto no significa que todo el planeta deba arder en llamas debido a un mal día o experiencia que tuviste, así que acuérdate de ampliar tu perspectiva la próxima vez que pases por malos momentos. Piensa en el hecho de que todavía puedes respirar aire fresco, ver las nubes flotar en un día soleado, sentir el viento en tu piel, sonreír a un extraño… piensa en todas estas pequeñas y hermosas cosas que todavía puedes hacer aunque te sientas roto. Recuerda todas las cosas buenas que suceden en el planeta a pesar de tu declive temporal, y el mundo entero ya no se verá como un lugar tan oscuro

Cuando te sientas deprimido y alejado la vida, tus amigos y familiares te consolarán y serán tu punto de apoyo cuando lo necesites. No dudes en pedirles ayuda, porque todos necesitamos ayuda cuando pasamos por una mala racha en la vida. Si te sientes como una carga para ellos, solo recuerda todas las veces que estuviste allí para ellos; la gente que se preocupa por ti haría lo mismo por ti.

Con mucha frecuencia, cuando nos sentimos rotos, enfocamos nuestra atención completamente en nuestra desesperación y nos olvidamos de las cosas que nos traen felicidad. Sal a tomar el sol, siembra algunas flores, monta en bicicleta, queda con tus amigos a tomar un café o haz simplemente cualquier cosa en esta Tierra que haga que tu corazón se llene de alegría. Solo porque te sientas roto, no significa que tengas que pasar cada minuto de tu vida reflexionando sobre tus sentimientos y revolcándote en un mar de confusión.

Al igual que tus emociones, este viaje en el que hemos estado involucrados desde el nacimiento solo existe por un corto tiempo. Nos lo tomamos muy en serio, pero pasamos por alto el hecho de que no podemos pasar para siempre en esta existencia. Disfrútalo mientras dure; sí, incluso las penurias y la desesperación, porque cuando mires hacia atrás en tu vida, agradecerás tu rotura tanto como tu felicidad por todo lo que te enseñó en tu propio viaje personal.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

el mundo no te debe nada, tú le debes algo al mundo

marzo 16, 2019


Con los años vamos aprendiendo a vivir y lo más importante a no caer en la trampa de sostener una mentalidad débil, y vivir nuestra vida sin pasión, propósito y dedicación. La frase "Si solo…" es para aquellos que tienen más miedo que fe, y que ponen más peso en las excusas que en las bendiciones presentes. 

Una decisión puede convertirse en un hábito y los hábitos que formas crean tu realidad. Es muy importante aprender a ser consciente de las decisiones que tomamos para hacer lo mejor para nuestra vida, he aquí un resumen  de lo que los años me han enseñado y de lo que debemos evitar para no tener que arrepentirnos mañana :

Si la cara que siempre muestras al mundo es una máscara, algún día no habrá nada debajo de ella, porque, cuando pasas mucho tiempo concentrándote en la percepción que los demás tienen de ti o que todo el mundo quiere que seas, en algún momento olvidarás quién eres en realidad. Así que no temas a los juicios de los demás, tú sabes en tu corazón quién eres y lo que es verdad para ti. No tienes que ser perfecto para impresionar e inspirar a la gente. Impresiónalos e inspíralos por tu forma de lidiar con tus imperfecciones.

No debemos permitir que otra persona decida nuestros sueños. El mayor reto en la vida es descubrir quién eres; el segundo más grande es ser feliz con lo que encuentres. Una gran parte de esto es tu decisión de permanecer fiel a tus propias metas y sueños. ¿Tienes personas que no están de acuerdo contigo? Bien. Significa que estás arraigado y caminas tu propio camino. A veces, vas a hacer cosas consideradas una locura por los demás, pero cuando te encuentres perdiendo la noción del tiempo porque estás entusiasmado, es cuando sabrás que está haciendo lo correcto.

Importante no dejes que alguien que tiene una mala actitud te afecte. No pueden apretar el gatillo si no les entregas el arma. Al recordar que el mantenimiento de compañía de gente negativa es una opción, en lugar de una obligación, te liberas para sostener la compañía de la compasión en lugar de la ira, la generosidad en lugar de la codicia y la paciencia en lugar de la ansiedad.

Una vida llena de actos de amor y buen carácter es el mejor recuerdo.Aquellos a los que has inspirado y con quienes compartiste tu amor te recordarán cómo los hiciste sentir mucho después de que tu tiempo ha expirado. Así que talla tu nombre en los corazones y no en piedra. Lo que has hecho para ti solo muere contigo, lo que has hecho por otros y el mundo permanece.

Si quieres conocer tu pasado, mira tus condiciones actuales. Si quieres conocer tu futuro, mira tus acciones actuales. Debes dejar de lado lo viejo para dar paso a lo nuevo, la vieja manera se ha ido para nunca más volver. Si reconoces esto ahora mismo y tomas medidas para hacer frente a él, te posicionarás para el éxito duradero.

A lo largo de nuestra vida no hay fracasos, solo resultados. Incluso si las cosas no se desarrollan de la manera que esperabas, no te desanimes ni te rindas. Aprende lo que puedas y sigue adelante. El que sigue avanzando un paso a la vez va a ganar al final. Es un proceso que se produce con pequeños pasos, decisiones y acciones que poco a poco se acumulan unos sobre otros y, finalmente, conducen a ese glorioso momento de triunfo.

La vida debería ser tocada, no estrangulada. A veces, tienes que relajarte y dejar que la vida pase sin preocupaciones incesantes y micro gestiones. Aprende a dejar ir un poco antes de apretar demasiado. Toma una respiración profunda. Cuando el polvo se asiente y puedas volver a ver el bosque, da el siguiente paso hacia adelante. No tienes que saber exactamente adónde vas. Todo en la vida está en perfecto orden, tanto si lo entiendes o como si no. Solo se necesita un poco de tiempo para conectar todos los puntos.

Debemos ser lo suficientemente fuertes como para dejar ir y lo suficientemente sabios como para esperar lo que te mereces. A veces, tienes que ser derribado más bajo que nunca para levantarte más alto de lo que jamás estuviste. A veces, tus ojos deben ser lavados por las lágrimas para que puedas ver las posibilidades en frente con una visión más clara. No te conformes.

El problema es que siempre piensas que tienes más tiempo de lo que tienes. Pero un día te despertarás y no habrá más tiempo para trabajar en las cosas que siempre has querido hacer. Y en ese momento, o habrás alcanzado los objetivos que has establecido para ti mismo, o tendrás una lista de excusas de porqué no lo has hecho.

Finalmente no debemos olvidar nunca que el mundo no te debe nada, tú le debes algo al mundo. Así que deja de soñar despierto y empieza a hacer. Toma toda la responsabilidad de tu vida, toma el mando. Eres importante y te necesitan. Es demasiado tarde para sentarte y esperar a que alguien haga algo algún día. Algún día es hoy, el alguien que necesita el mundo eres TÚ.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

El fundamento del amor

marzo 14, 2019


Este es mi tiempo, la madrugada, cuando el mundo está tranquilo y puedo oír el sonido de mi propia respiración. Es un momento sagrado en el que las respuestas y las ideas no son tan difíciles de conseguir. Un momento en que mi mente está en paz y mi corazón late más lento.

El escrito de hoy es sobre el amor y las libertades reales. Sabemos que el fundamento del amor es dejar que la gente se deje sin disculpas, y no distorsionarlas para que se ajusten a nuestras propias ideas egoístas de quienes deberían" ser ". De lo contrario, nos enamoramos sólo de nuestras propias fantasías sin sentido y, por lo tanto, perdemos totalmente su verdadera belleza. El amor verdadero nunca te limita ... no te restringe ... no trata de cambiarte ... no te da derecho, con nadie, ni a nada.

Las personas a veces somos llevadas a tener un sentido de derecho porque creen erróneamente que se les debe algo basado únicamente en el papel social que han elegido. Por ejemplo, si alguien ha aceptado el papel de ser el amigo, la novia, el novio, la esposa o el marido de una persona, se sienten con derecho a obtener ciertos "favores" de esta persona. Si alguien ha aceptado el papel de ser padre, ellos se sienten con derecho a ser respetados por sus hijos. Si alguien ha aceptado el papel de ser un cliente, se sienten derecho a ser servido a sus necesidades únicas. Pero, como resultado, no hay derechos cableados en la vida. Y esto es especialmente cierto en el amor.

Con demasiada frecuencia asociamos el amor con las limitaciones ...ejemplo : Si me ama, cambiará.sí me quiere, hará lo que yo diga. Etc. Pero eso no es amor verdadero. Ni siquiera de cerca, por que el amor verdadero no está limitado. El verdadero amor es la libertad.

De hecho, es solo dejándonos libres, que dos personas pueden ser completamente mutuantes. Cuando NO estamos forzados, o atados, o presionados en una relación, podemos ver y recordar más fácilmente las partes más perfectas ... Puedes pasar tiempo con la persona que amas y en un momento piensas y te dices a ti mismo, "Él (o ella) es perfecta o perfecto para mí!"

No es perfecta o perfecto en sus comportamientos, ni en sus creencias, ni en sus miradas. Más bien, perfecta o perfecto en la forma en que encajan en tu vida, la forma en que sus bordes ásperos llenan los vacíos entre los tuyos, la forma en que su cuerpo descansa contra el tuyo, la forma en que tus voces fluyen juntas en armonía, , Incluso cuando están separados.

Y esta plenitud ondula a través de cada aspecto de sus vidas. Ambos se sienten vivos y llenos de alegría increíble. Y usted está ansioso y emocionado y no puede esperar a encontrar un centenar de pequeñas cosas que te harán sentir aún más vivo, ahora que ha sentido lo profundo que puede respirar el aire fresco de la libertad. Usted puede ver claramente que no hay límites definitivos, y se ríen juntos sobre el hecho de que los dos pensaron que había, y luego se ríen de nuevo simplemente porque son libres de ser ... juntos o separados.

En esta libertad, elige encontrar la perfección divina en la humanidad del otro, en esta libertad, tu felicidad es vital el uno para el otro, y se hacen sacrificios. Y, eso no siempre significa que usted es parte de la ecuación. Y eso está perfectamente bien. Para ti, por eso es tan increíble amar y ser amado, porque el amor que sientes es una elección, porque el amor verdadero te da esa elección.

Ambos saben en el fondo que unirse unos a otros o atarse unos a otros o tratar de poseer unos a otros de cualquier manera sería minimizar - hasta matar - algo dentro de ustedes mismos que es divino, y humano, y se elevan y cantan y mantiene a ambos Vivos y libres ... y no piden nada, pero lo dan todo. Ambos saben que en el momento en que tratan de poseer el uno al otro es el momento en que ambos se convierten en otra cosa, aparte de lo que se buscaba, deseaba y amaba en primer lugar. Por lo tanto, elige dejarse uno al otro libre - completamente desapegado - incluso cuando están profundamente conectados.

Esta forma de no apego no significa no preocuparse. Por el contrario, significa, entre otras cosas, cuidar tan profundamente que ambos honran el espacio y la libertad del otro ... para ser simplemente. 

Todos los detalles aparte, el anhelo más profundo de la naturaleza humana es la necesidad de ser simplemente apreciado como somos - ser libre para ser. A veces tratamos de ser escultores, tallando constantemente de otros la imagen de lo que queremos que sean - lo que pensamos que necesitamos, el amor o el deseo. Pero estas acciones y percepciones son contra la realidad, contra su beneficio y la nuestra, y siempre terminan en decepción, porque no encaja en lo que realmente son.

El fundamento del amor es dejar que la gente se deje sin disculpas, y no distorsionarlas para que se ajusten a nuestras propias ideas egoístas de lo que "deberían" ser. De lo contrario, nos enamoramos solo de nuestras propias fantasías sin sentido y, por lo tanto, perdemos totalmente su verdadera belleza. Así que salva tus relaciones de estrés innecesario. En lugar de tratar de cambiar a la gente que te importa, darle tu apoyo y crezcan juntos.

Es importante notar, también, que las diferencias de opinión (incluso las más importantes) no destruyen las relaciones - es cómo dos personas se enfrentan a sus inevitables diferencias que cuenta. Se reduce a la comunicación consciente y el compromiso. A decir verdad, algunas parejas (y amigos y familiares también) pierden años tratando de cambiarse mutuamente, pero esto no siempre se puede hacer, porque muchos de sus desacuerdos están arraigados en diferencias fundamentales de opinión, personalidad o valores basados en su Crianza o experiencias pasadas del pasado. Al luchar por estas profundas diferencias sembradas, todo lo que logran hacer es desperdiciar su tiempo y ejecutar su relación en el suelo.

Entonces, ¿cómo dos personas en una relación relativamente sana pueden lidiar con los desacuerdos y las diferencias que no se puede resolver?

Se aceptan como es. Las parejas entienden que los problemas son una parte inevitable de cualquier relación a largo plazo, de la misma manera que las dificultades físicas crónicas son inevitables a medida que envejecemos. Estos problemas son como una rodilla débil o una espalda mala - tal vez no queramos estos problemas, pero somos capaces de lidiar con ellos, evitar situaciones que los irritan y desarrollar estrategias que nos ayuden a crecer a través de ellos. Después de la luna de miel: "Al elegir un socio a largo plazo, inevitablemente estará eligiendo un conjunto particular de problemas insolubles con los que se enfrentará durante los próximos 10, 20 o 50 años. "

En pocas palabras: La aceptación del otro es de vital importancia para todas las relaciones - es una gran parte de la fundación - la libertad - de la que crece el amor real.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Conocer la Verdad con la mente

marzo 14, 2019


Les ruego, de todo corazón, que leáis estas líneas con la mayor paciencia y apertura que podáis. Para algunos sonarán blasfemas y enfermas, pero intenten buscarle la lógica que yo trato de darles; no la de la cabeza, sino la del corazón puro.

No me declaro de ninguna religión porque, sincera y tristemente, creo YO que todas son demasiado “humanas”, simples y quizá equivocadas, y el fundamento para mi criterio o concepto es que : a lo largo de cientos y miles de años los seres humanos hemos tergiversado diversos mensajes verdaderos y los hemos amoldado a nuestra necesidad. 

Es incuestionable que a lo largo de la historia todas las religiones se han bifurcado y dividido en tendencias ajustándose a cada cual. Y no sólo eso, sino que los errores y las barbaridades de todas son ampliamente conocidas. 

Dicho esto no entiendo cómo puede uno aferrarse por completo a algo que sabe poseedor de una Verdad a medias. Con todo el Amor del mundo, digo que no comprendo porqué no buscan más allá, liberándose de las cadenas de “lo establecido”, de la corriente. Sólo con abrir los ojos se verían muchas cosas, se contemplarían muchas verdades escondidas antaño cuando nos aferrábamos a lo que otros establecían como verdad.

Creo que seguir unas reglas puede servir para despertar ciertas conciencias no demasiado evolucionadas, pero cuando se dan ciertos pasos la religión se queda corta porque no es más que una colección de preceptos humanos. Lo natural es no seguir anquilosado sino prosperar. Hay muchas cosas que no podemos comprender con nuestra mente humana, pero con cierto esfuerzo y apertura de corazón podemos sentirlas y asimilarlas con ese órgano de sabiduría que reside en nuestro pecho.

Pero la población de este planeta se divide entre los que piensan que esto no es posible y los que creen que es brujería porque su Fe les dice que ir más allá de lo que le dictan es malo. Pues si pensar y buscar la verdad es malo yo soy un demonio, yo y muchos más que no se atan a leyes incoherentes que caen por su propio peso. 

La fe no es creer a pies juntillas cuatro dogmas insostenibles sino no conocer la Verdad con la mente pero percibirla con el corazón. Nuestra vida tiene sentido, lo tiene cada acto, y todo tiene su orden y su organizador. Quizás no abarquemos una realidad tan inmensa, pero que no hallamos salido al espacio no significa que no podamos cerciorarnos de que la Tierra es redonda.

Por ello pido disculpas a quienes amo y siguen una Fe preestablecida. Yo simplemente he decidido seguir las palabras del mismo Jesús; Buscar la Verdad. No me quedo, soy un impaciente, no puedo aceptar sin entender, de corazón. Por eso soy un alma inquieta. Creo que no me equivoco. Si es así todo no se acabará cuando estire la pata. 

Nos vemos en otras vidas (cosa que creo a pies juntillas).

Patricio Varsariah.

 

Todo es parte de un equilibrio

marzo 11, 2019


Es bastante complicado para mí, tratar de poner con palabras lo que siente el corazón, lo que él si comprende en su absoluta certeza y está hecho precisamente para ser asimilado tan solo por él. La mente es limitada, así ha sido siempre. Nos sirve para otras cosas, para la supervivencia física, pero no abarca “todo” lo que nos rodea y “todo” lo que nos es necesario para “crecer”. 

Me veo completamente atado de pies y manos para explicarme. Me es imposible trasmitir a los demás lo que tengo dentro con palabras. Puedo contar cuentecitos, reescribir las palabras que me brotan en el pecho de pronto y que tengo la necesidad de compartir, pero me siento impotente cuando me veo en la necesidad de explicar lo que hago de trasfondo, en qué ha cambiado mi forma de ver la vida, qué secreto es ese que he descubierto. Todo parece una locura, y desde el punto de vista racional lógico así es porque ni siquiera soy capaz de demostrarlo o de narrarlo por muy bien que sepa hilvanar las palabras. 

Pero la realidad siempre está ahí, aunque no la veamos. Puedo cerrar los ojos, sin embargo la pantalla del ordenador sigue delante de mí. Puedo tocar el teclado con los dedos, saber que está ahí, incluso sentirlo y percibirlo. No desaparece, lo que sucede es que mis sentidos son limitados. No puedo negar lo que no veo, ni dejarme llevar por lo que una mayoría decide que no existe porque mayoritariamente no se ve. Pero este es el camino, solo así se aprende. Ha sido así siempre y así debe ser. Este hecho debe enseñarme que las realidades de esta vida no podemos abarcarlas con la cabeza, que somos más que cuerpo físico. Aun así no hay modo de entendernos, tan solo de sentirnos. Pero sentir no con los cinco sentidos que conocemos y podemos distinguir sino con otros que hemos ignorado desde que llegamos a este mundo. 

En un país donde nadie dijese una palabra ningún niño intentaría hablar.

Creo que tanto Tú como Yo Hemos relegado el corazón a un simple músculo que bombea sangre. Aún siendo solo eso hemos entendido ligeramente a lo largo de la historia que “sentimos” desde ahí, desde algún lugar del pecho. Así lo hemos simbolizado, sin embargo lo relegamos al amor sentimental exclusivo y no al universal. ¿Qué pretendo decir? No lo sé, amigos míos, no lo sé; me limito a “traducir” lo que brota de mi pecho. Mi cabeza me dice que soy tomado por loco, incluso piensa que puedo estarlo, pero…. 

De hecho debo contar que me siento bastante cobarde por no hacer muchas cosas más que “siento” podría o debería hacer. Pero no soy capaz, por lo menos ahora. Me abate una especie de tristeza por no ser de esa manera pero creo que no es lo correcto ahora, o no es el momento. Todo llegará y todo se comprenderá.

No soy más iluminado que tú, más portador de mensajes ocultos que tú, más mesías que tú. Yo solo he entreabierto mi corazón a un entendimiento que anhelaba desde que nací. He dado unos pequeños pasos que me han alimentado el corazón de verdades hermosísimas y de felicidad inmensa. Pero es solo para mí, eso no puedo compartirlo sino amando. No puedo hacer que los demás entiendan esto porque solo haciendo ellos el mismo camino pueden llegar a experimentarlo. Y es tan sencillo, tan tontamente sencillo.

Este planeta nuestro ha sido convertido en un mundo donde es complicado que brote esta flor de la que hablo. El ambiente está enrarecido, el aire cargado. Por eso tiene más mérito. Pero sucederá. Siempre sucede, siempre el fin de cada ser es fundirse con la Fuente, es entender con su corazón toda esta verdad inalcanzable, hacerse corazón puro. Tarde o temprano sucederá. 

Pero vivimos en un planeta en pañales, queda mucho por aprender. Y para aprender tenemos la libertad de experimentar con lo que queramos de este mundo. Ahora, el ser humano está en la época de conocer cuánto mal es capaz de hacer, cuánto es capaz de manipular y destruir. Es necesario, para hallar el equilibrio. Para valorar la luz hay que perderse en la oscuridad.

Y hay tantas realidades desconocidas u ocultadas, tantas. Nos da miedo lo desconocido, nos da terror, sin embargo, todo, todo es parte de la creación, todo cumple su misión. Todo es parte de un equilibrio, de una armonía, de una justicia y un amor que lo gobierna todo. Hay tanto de lo que hablar, tanto y tan increíble que realmente me encerrarían por ello. Ja, ja… ¿Ven? Podemos sentirlo, muy dentro, pero… Somos incapaces de contarlo, de expresarlo porque… Es inexpresable, solo andable, y experimentable.

Lo que ahora suenan a locuras pronto serán obvio. ¿quién lo dice? ¿de dónde me saco eso? Del mismo sitio de donde te nace a ti, aunque no quieras verlo. Ya sabes qué ojos debes cerrar y con qué debes enfocar. 

Te pregunto : ¿en qué frecuencia recibe tu transmisor? ¿O quizás está incluso apagado? –Yo no escucho, yo no escucho gritaba el niño que portaba una radio apagada en sus manos. –Enciéndela le decían los demás que escuchaban música en sus aparatos, pero él no escuchaba, sus propios gritos le impedían oír y entender, y seguía portando el transistor inservible en sus manos, quejándose.

Feliz semana.

Patricio Varsariah.
 

Lidiar con tus dificultades

marzo 8, 2019



Todo el mundo atraviesa momentos oscuros de vez en cuando. No es un castigo, no es una contrariedad, es simplemente la vida. Igual que cuando llega el invierno no entramos en pánico y maldecimos todo el día por el frío, la oscuridad y los árboles muertos, tampoco en las épocas de dificultad deberíamos desesperar… Conozco a algunas personas que están atravesando momentos muy duros en el presente. Bien por pérdida de una pareja, por cambios en el trabajo, por esa tristeza profunda que no sabemos de dónde viene, por un duelo, una enfermedad o un período de muchísimo estrés económico.

Este escrito contiene lo que me gustaría decirle a esas personas y también lo que quisiera poder decirme a mí mismo, con calma, para cuando se aproxime la próxima crisis vital o el próximo día oscuro, porque es fácil perder la perspectiva en estos momentos difíciles.

Ahí va.

Cómo atravesar momentos de crisis y dificultades. Que no cunda el pánico: después de la noche SIEMPRE llega el día.Creo que una de las cosas que nos hace más daño cuando estamos inmersos en una enfermedad o en una crisis es pensar que no se va a acabar. Tenemos un estado de ánimo tan pesimista que por un momento pensamos que el dolor nunca terminará… Pero no es así, para nada. Las crisis, las enfermedades, los duelos, las dificultades, los momentos de agobio, siempre se acaban pasando y dan paso a una calma que incluso nos sorprende… Decimos: “ay dios mío, si ya pasó, ni me lo creía…” El problema es que esta idea tan potente, que además TODOS hemos vivido, de que la “noche oscura del alma” no dura para siempre ¡se nos olvida! ¡Sí, se nos olvida, cómo puede ser!

Y entonces cuando llega la siguiente ola del destino que nos tumba, a pesar de que ya nos hemos repuesto de otras tantas anteriormente, volvemos a caer en el patrón de la desesperanza y en pensar que nunca superaremos la situación… No sé muy bien por qué ocurre esto, por qué olvidamos una y otra vez las enseñanzas prácticas de la vida que hemos experimentado en nuestra propia piel, pero así es.

Por eso lo primero que quiero decirte es que pongas un poco de conciencia y que te recuerdes, activamente, aunque no te lo creas, que de esa crisis SALDRÁS. Que tardarás más o menos tiempo, eso no se sabe (hay inviernos más largos y duros que otros) pero que el deshielo se producirá… Mantén la confianza firme en que de nuevo brotarán las alegrías, la ilusión, los buenos momentos en tu vida aunque ahora te parezca imposible. No pierdas la calma y recuérdate lo que dice una vieja leyenda: “Esto también pasará”

Bien, una vez que sabemos que esa crisis tiene un punto y final, aunque aún no sepamos cuándo es, queda la pregunta de cómo atravesarla de la mejor manera posible… Y este es un punto interesante. La recomendación habitual cuando alguien está deprimido o pasa momentos difíciles suele ser decirle: “Hombre, alegra esa cara“, “Haz cosas que te gustan“, “Piensa en todo lo positivo que tienes” y aunque a veces estas fórmulas funcionan porque lo que sucede es que estamos desmotivados y aburridos más que deprimidos, en épocas muy oscuras lo que nos pide nuestro ser es otra cosa…

Y esa otra cosa es: entregarnos a la tristeza, al dolor, a la incertidumbre en vez de “rompernos la cabeza” pensando respuestas inmediatas y soluciones.

Si has intentado actuar con alegría en momentos oscuros y no te ha funcionado, te voy a sugerir la opción contraria: buscar activamente la parte turbia y oscura de la existencia. Por ejemplo, podrías dejar de ver películas cómicas, dejar de ver a gente si no te apetece, leer libros de guerras, crímenes o dificultades espantosas, vestir de negro, llevar una dieta austera, visitar orfanatos y asilos o pasear por cementerios. Es una manera de “honrar” y de vivir activamente lo que te está pasando por dentro, y además acercarte a esa parte dolorosa de la vida que existe.

Si lo que sientes es una tristeza infinita e inabarcable, sumérgete en ella sin miedo y sin fisuras: llora todo lo que necesites, lee a poetas románticos, fotografía plantas marchitas, sal de casa a pasear en días lluviosos, escribe mucho sobre tus sentimientos y las vivencias más tristes de tu pasado, habla con gente como tú, que esté pasando dificultades, no con personas a las que les va fenomenal y sientes que no te entienden.

Te propongo hacerte la siguiente pregunta en tu noche oscura del alma: ¿Qué podría hacer para vivir más intensamente el duelo? Y lo que se te ocurra, hacerlo.Porque resulta que atravesar el dolor y la tristeza a veces es más fácil que rehuirlo… Y una vez que hemos mirado sin miedo esa otra cara de la vida, la que no es de color de rosa, saldremos fortalecidos y con más vitalidad de la experiencia.

Una vez escribí que cuando la gente tiene el corazón roto por una mala experiencia amorosa, por ejemplo, suele refugiarse y cerrar más su corazón ¡cuando deberían hacer justo al contrario! Porque un corazón roto es un corazón abierto. Y un corazón abierto es el que ama de verdad, sin reservas, sin condiciones. Ya que se nos ha roto el corazón, ya que hemos sufrido, ¿para qué volver a cerrarlo, suturarlo, reconstruirlo? ¿no es mejor perder el miedo de una vez a que nos hagan daño (total, ya nos ha pasado) y simplemente amar, sin preocuparnos tanto por lo que pasará?

En un nivel concreto sucede (y seguro que lo has experimentado así) que cuando atravesamos una crisis, a diferencia de cuando todo nos va bien y estamos en la cima del mundo, somos mucho más sensibles. Y esto implica que tenemos más capacidad de empatizar con los demás, ser humildes y ayudar.El sufrimiento nos hace más humanos, esto es así.
 
Las personas que hemos tenido vidas complicadas y hemos utilizado el dolor para aprender, en vez de para sentirse indefensas y amargadas, aprendemos a ser más dulces, amorosas y tolerantes que te puedas imaginar. Porque hemos estado ahí, en lo oscuro, y no lo hemos olvidado; porque hemos dejado que se rompa nuestro corazón y, ya puestos, hemos dejado que este haga lo que mejor sabe hacer: amar sin juzgar.

Mi recomendación, por tanto, si estás pasando un período muy doloroso, es que aproveches para: Desarrollar tu empatía hacia las personas que sufren, las personas enfermas y abandonadas que están en tu situación. Conectar con lo espiritual. No es infrecuente que muchas personas comiencen a rezar o a interesarse por temas espirituales cuando pasan por una mala racha, regalo que se llevan a su futura vida.

Sentirte profundamente agradecido los días en que estás un poco mejor en medio de la negrura, y valorar los gestos bonitos de la gente hacia ti. Ser más tolerante con los demás: tú, que mirabas con cierto desdén las debilidades ajenas, ahora te encuentras en el punto más bajo. No hay mejor manera de aprender las lecciones de humildad y tolerancia que a través de nuestros errores y fracasos.

Priorizar lo que de verdad importa. ¿Verdad que la salud es un bien que pasamos por alto cuando no tenemos ningún problema? ¿Verdad que nuestra gente son mejores que los laureles académicos y el dinero? ¿Verdad que levantarse con ilusión y alegría es más maravilloso que hacerlo en un hotel bonito durante un viaje? No le pongas costuras a tu corazón roto y deja que te guíe a una vida más auténtica y compasiva.

Resumiendo

Entonces… ¿qué podemos hacer si estamos atravesando un período difícil en nuestra vida, en vez de desesperarnos y querer que pase lo más rápido posible?

En primer lugar, tener la certeza de que esa oscuridad PASARÁ, al igual que se han terminado otros momentos dolorosos vividos en el pasado. Esto no es una frase motivadora de Internet, es una realidad que ha experimentado todo el mundo: la noche oscura se acaba y llega, reconfortante, un nuevo día.

Atravesar el dolor. Dejar de huir de los pensamientos tristes, de la rabia o de ese pensamiento de “la vida no merece la pena” y sumergirnos en ellos, pasar el luto activamente. No solo se nos hará más sencilla la vida de esta manera (pues obligarnos a estar alegres cuando no nos apetece es un suplicio) sino que además adquiriremos sabiduría. Por último, dejar que ese caudal de sensibilidad se abra paso y aprovechar que tenemos el corazón roto para ser todo los empáticos, blandos y amorosos que quizás no nos hemos permitido ser en el pasado.
 
Ojalá estas recomendaciones te ayuden a lidiar con tus dificultades. Y recuerda que los diamantes solo crecen bajo circunstancias extremas de presión y temperatura.

¿Dejarás que se pula el diamante que se está formando dentro de ti?

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Solo existe vida por vivir

marzo 7, 2019



Aceptar... Y dejar ir, significa dejar de pelear con la vida, aceptando a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se den, incluidas decisiones y acciones del pasado, lo “malo”, así como lo “bueno”. Implica saber renunciar no aferrándonos a aquello que la razón nos dice es, en nuestras circunstancias, imposible o muy costoso de lograr. Si dejamos de luchar y de resistirnos a lo inevitable, viviremos plenamente el presente, permaneciendo abiertos a todas las opciones sin aferrarnos rígidamente a ninguna de ellas. Esto estimula la capacidad de dar respuestas creativas a la existencia, tal como es en el aquí y en el ahora.

¿Cómo saber cuando es bueno luchar y cuándo aceptar y dejar ir?. Una conocida oración, nos puede ayudar a decidir. En ella se pide a Dios fortaleza para aceptar lo que al cambio se resista, fortaleza para transformar lo modificable y sabiduría para reconocer la diferencia. Las expectativas son la causa del sufrimiento y que la forma de extinguirlo es eliminando las expectativas. Cuando dejamos de esperar que las cosas sean distintas a lo que son comenzamos a transitar el sendero de la paz interior. La aceptación es casi milagrosa, nos permite cambiar y facilita igualmente el que lo demás también cambien, pues solo desde la aceptación de la realidad podemos iniciar caminos de transformación. 

Sin los fracasos de ayer no seríamos lo que somos hoy. Evaluar nuestras acciones pasadas a la luz de lo que somos en presente no es racional, pues si volviésemos atrás con el grado de consciencia e información que teníamos en ese momento, volveríamos a cometer los errores que hoy lamentamos. Esta es también la base del perdón: la convicción de que todo ser humano actúa dentro de las limitaciones de su nivel de evolución y de sus circunstancias. Todo mundo hace lo mejor que puede, con lo mejor que sabe, aunque se equivoque.

Solo podemos dejar ir aquello que hemos bendecido.La noche pasada, cuando tumbado dormía, soñé que una colmena moraba en mi corazón y que las abejas doradas hacían blancos panales y miel dulce de todos mis naufragios. Siempre que enfrentemos cualquier evento busquemos explicaciones más que culpas, tratando de aprender de lo que nos pase. Para todo lo que sucede hay razones que, bien aprovechadas, trabajan en favor de nuestro desarrollo como seres humanos. En cada problema hay un principio de oportunidad, que nos permite transformar cualquier circunstancia adversa, en algo positivo. Cuando nos encontremos sufriendo ante cualquier situación hagámonos esta pregunta, ¿Qué es lo que no estoy aceptando? Al hacérnosla encontraremos la causa del sufrimiento. 

Aquello que no somos capaces de aceptar es la única causa del sufrimiento, si lográramos aceptarla obtendríamos una liberación casi instantánea del dolor. La felicidad no depende de lo que está pasando afuera, sino de la forma como reaccionamos a lo que nos suceda. Bueno o malo dependen de juicios de la mente, solo existe vida por vivir. 

Patricio Varsariah.
 

Una mujer de más de 40 y los 50.

marzo 3, 2019



A modo de broma, se dice que una mujer de 20 años puede ser atractiva, la de 30 puede ser seductora pero solo después de los 40 se puede ser irresistible. Este es el resultado de una mezcla perfecta entre experiencia y juventud.

Las mujeres de los 40 y los 50 son de un momento peculiar, en el que se encuentran entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida, por eso se dan cuenta de que hay que aprovecharla y conciliar sus mundos. Dejan de preocuparse por lo que pasó y por el que pasará para comenzar a disfrutar de lo que está pasando.

A partir de los 40 por fin entendienden que cada persona que se encuentran tiene un papel. Algunas personas les ponen a prueba, otras les utilizan, no falta quien les aman y les enseñan, pero las personas realmente importantes son las que les sacan lo mejor de ellas. Son y serán personas pocos comunes y extraordinarias las que les recuerdan que todo ha merecido la pena.

Es de mí opinión personal que las mujeres que tienen cuarenta y pico, son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas y, sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales…Hermosamente reales.

Lamentablemente existen muchas mujeres de más de 40 ya se han visto en situaciones complicadas. Han podido ser renegadas y rechazadas por su sociedad. Han vivido traiciones y desengaños que las han hecho madurar. Han podido sentir en su piel el desgarro de separaciones deshonrosas, de abandonos y de menosprecios.

Están forjadas en el fragor de la batalla y heridas por las flechas más inesperadas. Han cargado sobre sus espaldas gran parte del peso de la vida y, por eso, las mujeres con más de 40 han desarrollado un séptimo sentido que les permite ir más allá, mantenerse serenas y reconciliarse con la vida.

De alguna manera, la mujer demás de 40 ha dado un importante paso en la búsqueda del amor, ahora se ama a sí mismas mucho más que lo que lo hacía un década atrás. Tienen los años que permiten mirar la vida con calma pero con el interés de seguir creciendo. 

Ahora es cuando el amor puede ser ardiente o un remanso de paz. Cuando pueden gritar sin miedo sus temores y hacer lo que desean aún temiendo al fracaso. Hoy pueden amarse, aceptarse y abrazarse, porque los años le han convertido en una persona mucho más plena, mucho más personal.

Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte pero de corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas y las desilusiones. Pero, sobre todo, se necesita ser inteligente, porque son tan maduras y tan experimentadas que ya no creen en lo que sienten, sino en lo que están dispuestas a hacer por ellas. 

Ya no tienen la figura de los 20 años, pues las piedras del camino han moldeado su cuerpo. La mirada es cómplice, pues se ha formado durante años, permitiéndose manejar el arte de amar a sus hijos, a su pareja, a sus familiares y a sus amigos. Acumulando de manera perfecta la experiencia y la juventud, lo que les hace dominar el arte y el manejo de su esencia, sumando vida a los años que han disfrutado y que les quedan por disfrutar.

Porque una mujer de más de 40 deja huella por dónde camina, haciéndose dueña de sus pasos. Siente que pisa fuerte, transmite seguridad en sí misma y ha logrado una estabilidad y un equilibrio emocional y personal que hipnotiza.

Feliz semana.

Patricio Varsariah.

 

Todavía queda mucho por vivir

marzo 3, 2019



La verdad es que vivir es un riesgo. La felicidad es un riesgo. Si no estamos un poco asustados e incómodos a veces, entonces no lo estamos haciendo bien. No debemos preocuparnos por los errores y los fracasos, preocuparse por lo que uno está renunciando cuando ni siquiera lo hemos intentado y preocuparnos por la vida que no estamos viviendo y las oportunidades que esta, os renunciando, eso es simplemente existir en la seguridad de nuestra zona de confort.

Dese permiso para ser una de las personas que sobrevivieron a hacerlo mal, que cometió errores, pero se recuperó de ellos y se convirtió en su ser más fuerte.

Nunca es demasiado tarde para vivir un día que te hace sentir orgulloso. Si no aprende nada de este correo electrónico, aprende esto. Tenemos una sola oportunidad en el presente y podemos hacerlo grande. ¡Hoy es el día! No hay límite de edad en cambiar su curso, e instalarse y estar atascado en una vida que no está bien es un trágico desperdicio.

Honestamente, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien eres capaz de ser. No hay tiempo perfecto - simplemente puede iniciar y detener cuando lo desee. Usted puede cambiar o permanecer igual. Puedes hacer lo mejor o lo peor de hoy. Depende de usted, así que haga lo mejor de él. Haz cosas que te asusten. Siente cosas que nunca has sentido antes. Participe con personas que le ayudan a crecer. Vive una vida de la que te sientes orgulloso. 

Si Tu pasado le ha dado la fuerza y la sabiduría que tiene hoy, así que celebre. No dejes que te persiga. Repetición de una memoria dolorosa una y otra vez en su cabeza es una forma de auto-abuso. Los pensamientos tóxicos crean una vida tóxica. Haz la paz contigo mismo y con tu pasado.

Cuando sanas tus pensamientos, cura la salud de tu felicidad. Ahora es el momento de dejar de centrarse en los viejos problemas y cosas que no quieres en su futuro. Porque cuanto más piensas en ellos, más atraes lo que temes en tus experiencias cotidianas - te conviertes en tu peor enemigo. 

Puedes culpar a todos los demás y pensar: "¡Pobre mí! ¿Por qué todas estas cosas malas me siguen pasando? "Pero lo único que todos los escenarios tienen en común es USTED. Y esto es BUENA noticia porque significa que TÚ solo tiene el poder de cambiar las cosas o cambiar la forma en que piensas acerca de las cosas.

Hay algo muy poderoso y liberador acerca de rendirse al cambio y abrazarlo - aquí es donde el crecimiento personal y la evolución residen. 

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, sé que no estás solo. Muchos de nosotros estamos ahí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y recuperar nuestras vidas. 

Patricio Varsariah.
 

Dialogos con mi eternidad.

marzo 3, 2019



Esta es la nostalgia: morar en la onda y no tener patria en el tiempo.Y estos son los deseos: quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad. Y eso es la vida. Hasta que de un ayer suba la hora más solitaria de todas, la que sonriendo, distinta a sus hermanas, guarde silencio en presencia de lo eterno. “No tener patria en el tiempo”, no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestiona miento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbo de lucidez, y a los cuales solo llego mediante un paso de silencio sepulcral.

Ante los diálogos con “mi eternidad”, que es distinta a la de cualquier lector, está varia según la distancia que los separa de la tierra, mi eternidad alcanza confines a los cuales no puedo llevar a ningún mortal, no podría, me balanceo en las preguntas que sin dirección ni propósito se disparan de mi mente, cuanta eternidad hay en la mía. (¿se entiende?) cuanto de todos los universos que me habitan, laten dentro del mío propio, si solo llego a ellos cuando me invade el silencio más absoluto, cuando siento que la locura esta a ras de mi mano, cuando me dejo arrastrar por la entro pía de mis percepciones, como si la garra del más feroz de los hoyos negros me atrapará y me escupiera en un estado de paz no esperable, tanto que me hace llorar, tan grande que no quiero volver, tan profundo que me deja ciego ante el mundo.

Querida Alma, tú sabes y comprendes; y que yo no pueda ni por un segundo ver las cosas a partir de ti misma, tal como las imagino vistas por ti, que no pueda tener la inteligencia del otro… En todo caso, volveré fortificado al seno de mis intrincaciones sin fin, preparadas desde hace mucho tiempo. Sabe Dios qué intervalo separa el poema del «viraje decisivo» del advenimiento de nuevas condiciones, yo sigo estando muy rezagado; sabe Dios si puedo todavía efectuar semejantes cambios, ya que las fuerzas continúan abusando de sí mismas y agotándose en los mayores malentendidos. Por eso me había prometido un número indescriptible de cosas de esta disposición al fin justa y llena de ternura con respecto a una naturaleza humana.

Quién no se cuestione no puede caminar por un sendero de búsqueda, sin el cuestiona miento no hay solución, si no hay cuestiona miento no hay como resultado una verdad. Por último agregar, me subyuga la fatuidad en que la humanidad se duerme ante el verdadero diálogo, ante aquel diálogo que solo se da con uno mismo, no con la mente, no con el pensamiento, solo con nuestra alma, aquella que no tiene voz audible, aquella que mora en el más profundo de los silencios, en el más profundo de los vacíos. Ese dialogo que nos dejará ineludiblemente satisfechos, con una plenitud que durará segundos, pero esos escasos segundos valdrán por mil eternidades de sueño.

Patricio Varsariah
 

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