Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Convertirse en una persona mas compasiva.

enero 9, 2021
Quiero contarles algo de lo que he dudado en hablar durante mucho tiempo: no estoy orgulloso de la persona que solía ser. Al crecer, pensé que todos tenían que estar de acuerdo conmigo.

Entonces, si alguien no estaba de acuerdo con lo que tenía que decir, realmente creía que era mi deber moral informarle de la opinión correcta. En concreto, mi opinión. Pero después de un tiempo, me di cuenta de que la estrategia no me estaba llevando a ningún lado. Nadie quería tener una conversación conmigo. De hecho, todos hicieron todo lo posible para evitarlo, ya que yo siempre los corregiría cada vez que cometieran un pequeño error.

Mirando hacia atrás, no es una sorpresa que mi vida social haya sido un desastre. Pero un día probé algo diferente. Practiqué la empatía. En lugar de convencer a la gente de que tenía la respuesta correcta, dejé de hablar y comencé a escuchar. Y poco a poco, comencé a comprender por qué tenían ciertas opiniones y perspectivas. Rápidamente aprendí que mostrar empatía por otras personas es un superpoder poco común que puede llevarte muy lejos en la vida.

El amor es sabio; el odio es una locura. En este mundo, cada vez más interconectado, tenemos que aprender a tolerarnos unos a otros, tenemos que aprender a aguantar el hecho de que algunas personas digan cosas que no nos gustan. Solo podemos vivir juntos de esa manera.

Pero si queremos vivir juntos y no morir juntos, debemos aprender una especie de caridad y una especie de tolerancia, que es absolutamente vital para la continuación de la vida humana en este planeta tierra.

Es importante recordar que nosotros somos el producto de nuestras experiencias pasadas (y también lo son todos los demás). Así que esperar estar de acuerdo en todo sería una tontería. Sin embargo, tratar de comprender el punto de vista de alguien podría hacer que sea mucho más fácil encontrar puntos en común durante cada conversación. Comprenderte a ti mismo antes de intentar comprender a otras personas. Conocer a los demás es inteligencia. Conocerte a ti mismo es la verdadera sabiduría.

Dominar a los demás es fuerza. El dominio de sí mismo es verdadero poder. Como dice el viejo refrán, primero debes intentar ponerte tu propia máscara de oxígeno. Mire dentro de sí mismo y comprenda la lógica detrás de su propia forma de pensar. Porque una vez que pueda entender por qué tiene ciertas opiniones, será mucho más fácil hacer lo mismo con los demás.

Cuando te sientes desafiado e incomprendido contigo mismo, sentir empatía por alguien más es difícil. Y si no eres consciente de tu propia experiencia interior y de tu estado emocional y mental, ¿cómo puedes estar seguro de que aquello que percibes como parte del otro no es más bien una proyección de tu propio yo sobre ellos? Es por eso que el primer paso para sentir empatía por alguien más es empatizar contigo mismo.

Por eso escribo mis sentimientos y pensamientos en esta página web…todo lo que tengo en mente, bueno o malo. La implementación de este hábito diario ha hecho que sea mucho más fácil entender mi propia forma de pensar y sentir empatía conmigo mismo.

Cuando otro te culpa o te odia, o la gente expresa críticas similares, ve a su alma, penetra en su interior y mira qué tipo de personas son. Te darás cuenta de que no hay necesidad de estar atormentado por la ansiedad de que tengan una opinión particular sobre ti.

Durante una conversación, imagina que eres un agente secreto al que se le ha pedido que comprenda la mentalidad de la otra persona. ¿Cómo influyeron su infancia y crianza en sus creencias actuales? ¿Cómo influye su entorno actual en la forma en que ven el mundo? Lo más probable es que no estés de acuerdo con la otra persona en absolutamente todo. Pero eso está bien.

Los desacuerdos sobre política (y otros temas) son inevitables si vienes de diferentes orígenes. Me tomó mucho tiempo aceptar que no todos tenían las mismas creencias políticas que yo. Pensé que las personas que no estaban de acuerdo con mi cosmovisión eran idiotas que eran estúpidos y delirantes. Pero una vez que comencé a comprender las razones detrás de las opiniones de las personas, rápidamente se volvió mucho más fácil mostrar empatía y respeto durante una conversación.

Investiga por qué alguien piensa de cierta manera. Luego, intente comprender la lógica detrás de su perspectiva. Una vez que puedas entender por qué piensan de la manera en que lo hacen, (probablemente) será mucho más fácil mostrar compasión durante una conversación.

Algún día, mirarás hacia atrás en tu vida y te sentirás increíblemente orgulloso de tu capacidad para conectarte con todas las personas que conoces a un nivel significativo. Habrá realizado el trabajo necesario para volverse más empático, compasiva y respetuosa con otras personas. Para que eso suceda, debes intentar hacer un pequeño progreso cada día.

Desafortunadamente, la compasión y la empatía no son rasgos que desarrollarás de la noche a la mañana. Pero si puede implementar las estrategias anteriores, solo será cuestión de tiempo antes de que te des cuenta de que tienes relaciones mucho mejores de lo que jamás pensaste que fuera posible. ¿Entonces, Qué esperas? Empezar ahora seria una buen idea.


Saludos.
Patricio Varsariah
 

¿y si un día nos encontramos solos ?

enero 8, 2021
En muchas ocasiones hemos necesitado de alguien. Ya sea porque nos sentíamos mal, porque necesitábamos un apoyo, porque queríamos un hombro en el que llorar… Pero, ¿qué ocurre cuando en esos momentos no hay nadie? Nadie que nos brinde esa atención que requerimos. ¿Por qué, de repente, nadie puede venir a echarnos esa mano que en silencio gritamos?.

Muchas de nuestras tristezas inexplicables tienen una sola explicación: no quisiste como los otros necesitaban o no te quisieron como esperabas. Seguro que como Yo, Tu también has vivido en más de una ocasión una situación como esta y si no ha sido así ¡qué buena suerte! Pues no hay peor sensación que cuando más necesites a alguien, ese alguien no esté para ti… Lo peor que nos puede ocurrir es darnos cuenta de que para alguien, para esa persona que consideramos especial, no existimos. Es una sensación muy negativa que hacen que afloren emociones de abandono, de rechazo, de no sentirnos queridos… Esto puede provocarnos una pérdida de autoestima importante.

Seguramente te sientas identificado con muchas personas que tienen carencias afectivas por este motivo. Porque no son capaces de comprender que las personas no siempre estarán contigo, que habrá un momento en tu vida en el que estarás solo. Debes interiorizar este hecho. Las personas tienen como un límite en tu vida, llegan tan solo hasta cierto punto. A partir de ese punto, tú avanzas solo.

Es un momento difícil, un momento que mucho intentan retrasar, pero que inevitablemente llegará. Nadie podrá acompañarte, nadie estará contigo. Estarás solo o sola, caminarás solo o sola. Nadie te necesitará, nadie te llamará… Será tu peor momento, en el que la sensación de abandono se verá potenciada de una manera que será insoportable, por que la soledad es la única cosa que encuentras cuando no la buscas.

Esta sensación de abandono, de que todos te han dejado tirado, esta sensación de “solo ante el peligro” que te aborda cuando eres tú solo quien debe seguir el camino, manifiesta unas ataduras a las que te has visto aferrado desde siempre.

Desde que somos pequeños nos acostumbramos a realizar ciertas cosas con tu pareja, los amigos, con la familia… pero ¿y si un día nos encontramos solos? Debemos aprender a no depender de nadie para seguir nuestro camino, para hacer las cosas que queremos hacer, no me gusta aconsejar, pero si me gusta compartir mis reflexiones que me han ayudado a seguir solo mi camino. 

¡Quiérete y valórate!: pues cuando te encuentres sola o solo te darás cuenta de que no lo estás realmente, ¡te tienes a ti! Aprende a quererte y a no permitir que tu autoestima dependa de los demás, ni de que tu felicidad dependa del resto. Haz amistad con la soledad: en ocasiones pensamos que la soledad no es buena, pero esto no es así. Aprende a verla de otra manera.

Podrás aprender mucho, como por ejemplo a conocerte más a ti mismo. No dependas de nadie para ser feliz: pues tu felicidad no debe de depender de nadie, ya que esto solamente te sume en un vaivén de emociones que te frustrarán y te harán ser completamente infeliz. Busca la felicidad en ti mismo y no en nadie más.

Aprende a despedirte: algo a lo que no nos enseñan, pero muy necesario. Las personas entrarán en nuestra vida y también se irán, nos harán daño, nos decepcionarán… Despedirnos de ellas es algo que cuesta, pero algo que debemos aprender desde hoy mismo. No esperes nada de nadie: pues, en ocasiones, nuestras expectativas son demasiado elevadas con respecto a los demás y esperamos demasiado. Evita decepcionarte, no esperes nada de nadie, y serás ¡mucho más feliz!

La realidad es que a ninguna persona dejas de importarle de la noche a la mañana y, si lo hace, es que nunca le importaste de verdad.  ¿Alguna vez te has encontrado en la situación de necesitar a alguien y que no esté? Aprende de estas experiencias y a eliminar de tu mente el “cuando más te necesité, no estabas”. Comprende que solo te necesitas a ti mismo. Tú nunca te fallarás a ti mismo, tú siempre estarás para ti.

FINALMENTE : No busques ninguna mano que te ayude, tienes tus pies, tus manos, tienes tu cuerpo y tu mente. Es lo único que necesitas. No dependas de nadie, ¡sé feliz! Aprende a quererte y a valorarte. Te tienes a ti misma o a ti mismo y muchas veces es más que suficiente.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Sucede siempre ha sucedido y siempre sucederá.

enero 1, 2021
Todos lo hemos escuchado en algún momento de este año, y incluso yo le he mencionado en mis mensajes de año nuevo: "Cuando las cosas vuelvan a la normalidad ..." 

Me encontré teniendo ese pensamiento esta misma madrugada, mientras mentalmente repasaba la historia de nuestra humanidad. Es comprensible, por supuesto que vida en este momento se siente muy extraña. Una pandemia ha trastornado nuestras vidas. La mayoría de países parecen estar más polarizados que nunca. Hay pocas señales de que la economía mundial se recupere pronto. 

Pero cualquier estudiante de historia sabe que 2020 no es nada anormal. Hace cien años, tuvimos una pandemia, la gripe española, en medio de una guerra mundial. Tuvimos la Gran Depresión después de eso. Luego hubo otra pandemia de gripe en los años 50. A finales de la década de 1960 se produjeron protestas y disturbios generalizados sobre Vietnam, además de otra pandemia de gripe, que mató a unas 100.000 personas en Estados Unidos y más de un millón en todo el mundo. El nuevo milenio comenzó con un ataque terrorista que mató a casi 3000 personas. 

Te desafío a encontrar una sola década "normal" en la historia. 

Yo creo que todo lo que sucede siempre ha sucedido y siempre sucederá y está sucediendo en este mismo momento, en todas partes. Y lo que fue, ahora es; y lo que ha de ser, ya fue. Todo lo que hemos hecho o haremos una y otra vez para siempre, pero es más probable que la comprensión simplemente ocurra cuando estás prestando atención. 

Una de las razones para estudiar historia es que te da perspectiva. La distancia tiene el efecto de lijar los bordes y suavizar las transiciones entre las cosas. Cuando lees sobre la Gran Influenza, cuando ves en el cine un campo de batalla de las guerras mundiales o un castillo antiguo, obtienes una mejor comprensión de los hilos que unen el pasado al presente. Con cierta perspectiva, llegamos la comprensión de que, dentro del alcance total de la historia, incluso de la historia reciente, nada sobre este momento es inusual. 

Seguro, preferiríamos no estar trabajando desde la mesa de nuestro comedir. Nos encantaría viajar libremente. Tal vez desearíamos que alguien pudiera haber sido presidente además de Donald Trump. Pero, ¿quién puede decir que tener o no estas cosas es "normal"? 

Simplemente son. Y no puedes simplemente "esperar". Porque cuando vives así, lo que estás esperando para terminar es ... la vida, pensando que no importa cuán brutal se vuelva la vida, la paz siempre reina en el cementerio.

Es el momento presente. La historia es violenta. La historia es dura. La historia es confusa y abrumadora. La historia no se preocupó por la gente que tuvo que vivirla. La historia es así porque la historia es solo un registro de la vida, y la vida es así. 

¿Pero eso significa que no podemos encontrar paz o felicidad en este caos? ¿Que debido a que no existe algo "normal" deberíamos estar ansiosos y deprimidos? Por supuesto que no. 

Sí, esta vez es extraña la situación que todos estamos pasando. Quizás no sea lo que quisiéramos, ojalá tuviéramos otra opción. Pero no hay en este momento. ¿Por qué debería suspirar por que se acabe o sea diferente? 

Lo que importa es ahora mismo. Lo que importa es la hora tranquila que pasamos juntos en familia en este camino. Lo que importa es el amanecer detrás de nosotros. Lo que importa es que los últimos 10 meses han sido diez meses de estar vivos, y elegimos vivirlos.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

No se puede hacer nada sin esperanza ni confianza.

diciembre 30, 2020
No es necesario ser hermosa o hermoso para ser atractivo. Pero necesitas una increíble cantidad de confianza. Si desea mejorar sus relaciones, debe sentirse cómodo con quién es usted, para que los demás se sientan cómodos estando a su alrededor. Dondequiera que haya un ser humano, hay una oportunidad para la bondad.

Todos tenemos imperfecciones y cosas sobre sí mismos que queremos cambiar. Nadie es perfecto. Deja de preocuparte por las cosas de la vida que no puedes controlar y céntrate únicamente en lo que puedas. Si puede hacer eso todos los días, la calidad de sus relaciones mejorará rápidamente. Dejarás de tener miedo de conocer gente nueva.

La ansiedad social apesta. Créame, cuando yo era muy joven, tuve que lidiar con eso durante varios años. Todos los días, estaba extremadamente preocupado de que otras personas me juzgaran por las inseguridades que veía en mí. Entonces, como era de esperar, rara vez tuve el coraje de conocer gente nueva. Lamento decírtelo, pero no agradarás a todo el mundo. Sin embargo, eso es bueno. Porque cuando la opinión de la única persona que importa es la tuya, te permites perseguir y lograr lo que desees.

Sonríe a la gente en la calle. Tenga una conversación con personas que comparten intereses similares. Claro, no todas las interacciones producirán resultados positivos. Pero una vez que tenga más confianza, rápidamente será mucho más fácil hacer nuevos amigos y conocer gente nueva. Ser abierto con tus inseguridades, paradójicamente, te hace más segura o seguro y carismático con los demás. El dolor de la confrontación honesta es lo que genera mayor confianza y respeto en tus relaciones. Sufrir a través de sus miedos y ansiedades es lo que le permite desarrollar coraje y perseverancia. Te dará una sensación de orgullo en ti mismo.

Si no vas a tener mucha confianza en ti mismo, ¿por qué lo haría alguien más? Debes lucir como una persona segura para poder actuar como tal. ¿La mejor forma de empezar? Mejora tu postura y lenguaje corporal. Piénsalo. No te sentirás segura o seguro si estás encorvada o encorvado y mirando hacia el suelo. En todo caso, es una receta para el desastre. En cambio, una estrategia mucho mejor es mantener el contacto visual mientras se mantiene una conversación. También es una gran idea mostrar un lenguaje corporal positivo para que la otra persona pueda decirle que está realmente interesado en lo que tiene que decir.

Siéntete un poco orgulloso de ti mismo. Actúa como la persona que quieres ser. Tendrá un efecto increíble en cada una de tus relaciones.

Finalmente:  La atracción es, por definición, cómo puedes atraer a otras personas a tu vida debido a las cualidades que posees. Entonces, si desea volverse increíblemente atractiva o atractivo, tener un fuerte sentido de confianza será extremadamente beneficioso para crear relaciones significativas y duraderas. Desafortunadamente, su nivel de confianza no pasará de cero a cien de la noche a la mañana. Pero si progresa un poco cada día, el poder del interés compuesto creará resultados increíbles con el tiempo.

Los dejo con una hermosa frase que me gusta mucho, que resume perfectamente lo que estoy tratando de decir: “El optimismo es la fe que conduce al logro. No se puede hacer nada sin esperanza ni confianza."

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

La vida es aprender.

diciembre 25, 2020
Este 2020 ha sido para todos nosotros sorprendente, inesperado, vertiginoso, por lo que nuca estuvimos preparados para afrontar tanto peligro, pero nos va dejando, porque tengo fe de que muy pronto termina y llegara a su fin ya que nada es eterno.

De muchos mensajes positivos que deja esta pandemia a la humanidad me quedo con los siguientes que me gustaría compartir con vosotros:
1. La salud es una riqueza que los jóvenes parecen dar por sentada y los ancianos parecen dispuestos a pagar fortunas para recuperarla. Sin ella, ¿qué tienes? Incluso si tienes dinero, fama, fortuna y todos los juguetes que vienen con él, ¿de qué te sirven si estás demasiado enfermo para disfrutarlos?
Si bien la riqueza económica es esencial, la salud es algo que el dinero no siempre puede recomprar y, sin embargo, muchos de los llamados estafadores están dispuestos a sacrificar su salud para ganar dinero. Muchos millonarios pagarían una fortuna para recuperar su salud y, sin embargo, muchas personas están renunciando a su salud para ganar millones.
Tratemos nuestra salud como la fortuna que es. Realicemos depósitos diarios en nuestra cuenta de salud: comamos bien, hagamos ejercicio, durmamos bien, meditemos, hagamos lo que tengamos que hacer para asegurarnos de ser un administrador fiel de la fortuna con la que nacimos, porque solo la obtenemos una vez.

2. Si bien el dinero es importante, lo es solo hasta cierto punto, como lo ha demostrado la investigación. Lo mismo ocurre con las posesiones. Más allá de cierto punto, ¿realmente completan la vida? 
Claro, pueden ser divertidos, pero lo que he aprendido de tantas personas mayores al final de sus vidas, es que hay cuatro áreas principales que más les importan al final de sus días:
. -Experiencias. -Logros. -Relaciones. - Contribuciones. Estas, según mis observaciones, forman el entusiasmo de la vida. 
Las experiencias que tenemos, las cosas que logramos y de las que podemos estar orgullosos, las relaciones de calidad y asegurarnos de que nuestras vidas contribuyan a un mundo mejor al final son las más importantes.

No digo que el dinero no importe. Lo hace. Pero mientras que el dinero puede comprar experiencias y oportunidades, y mientras que los logros pueden incluir los monetarios y materiales, las fortunas no son absolutamente obligatorias para vivir una vida plena. ¿Qué es obligatorio? Un corazón abierto a la vida, un corazón humano generoso y amoroso que durante el transcurso de su vida da tanto, si no más, de lo que necesita.

Las personas exitosas viven bien, ríen a menudo y aman mucho. Han llenado un nicho y realizado tareas para dejar el mundo mejor de lo que lo encontraron, mientras buscan lo mejor en los demás y dan lo mejor que tienen. Y no olvidemos que algunas de las mejores cosas de la vida son absolutamente gratis.

3. Una de las mejores herramientas que tenemos en nuestra palabra.  La comunicación es una de las habilidades para la vida más importantes que puede desarrollar. Nuestras palabras pueden transmitir muchas cosas a los demás: amor, gratitud, ideas, esperanza, cariño, empatía, humor, información, etc. Las palabras son potentes y, pueden inspirar o destruir, así que elijamos bien antes de hablar o escribir. Las palabras afectan. Nuestras palabras pueden sacar a alguien de la oscuridad o empujarlo hacia ella. Usemos nuestras palabras para bien, no solo pueden cambiar vidas, sino también salvarlas.

4. No tomemos la vida por sentado. No somos invencibles. No somos inmortales. La muerte no tiene favoritos, dónde nos espera la muerte es algo que no podemos saber, por lo que, por nuestra parte, no debemos dar por sentado el hoy ni el mañana. La vida es un regalo hermoso y delicado. Sea quien sea, no importa su edad, no importa lo saludable que esté, no lo dé por sentado.  Tomemos todos los días por lo que es: un regalo precioso. Entendámoslo de verdad, y luego ocupémonos de vivir cada día tratándolo como una responsabilidad invaluable que es. Si bien es importante soñar como si fuera a vivir durante mucho tiempo, también es importante vivir cada día tan plenamente como si fuera el último, porque un día, eso será cierto.

5.. Cuidemos nuestra mente como cuidamos nuestro cuerpo, porque no todas las heridas son visibles. La salud mental a menudo es invisible si no conoce los signos. Eso significa también nuestra propia salud mental. A menudo cuidamos de forma obsesiva nuestros cuerpos. ¿Por qué no nuestras mentes? Todo comienza con el pensamiento, y la maravillosa herramienta en el corazón que es tu mente. ¿Lo controlas? ¿Conoce las señales de advertencia? ¿Toma medidas activamente para mitigar el estrés? ¿Tienes un sistema? ¿Un plan? Este es un punto estratégico para mí en el 2021. 
La mayoría de las personas no lo hacen, pero nadie puede permitirse el lujo de no seguir controlando su estado mental. La enfermedad mental puede afectar a cualquiera, y con la pandemia y las consecuencias de las estrategias de cierre, el número de personas con enfermedades mentales seguirá creciendo.
Debemos hacer un seguimiento de dónde está nuestro estado mental. Debemos desarrollar una habilidad que podamos sacar en cualquier momento y usar para producir efecto incluso en el meollo de las cosas. El uso de algo como el Modelo continuo de salud mental lo hace más consciente de los signos de deterioro de la salud mental. Al conocerlos, puede controlarse fácilmente y ser más consciente de cuándo se está deslizando hacia estados reactivos y, por lo tanto, está mejor equipado para usar herramientas de cuidado personal y comunicarse con los demás.
Conozcamos nuestra zona "verde" y conozcamos las señales de que se está deslizando fuera de ella, y algunas herramientas simples para volver a centrarse y contrarrestar los efectos fisiológicos del estrés, como la respiración táctica, el diálogo interno positivo, la visualización y la ensayo, todos los cuales son herramientas bien estudiadas para mejorar el rendimiento. Desarrollemos una conciencia sobre nuestra salud mental y equipémonos con herramientas para manejarla. Tenemos un cuerpo y una mente. Están vinculados. Cuidemos bien de ambos. No podemos darse el lujo de no hacerlo especialmente cuando llegamos a la última etapa de nuestro caminar por la vida...

6. Esta pandemia nos ha obligado a una pausa, por nuestra seguridad y la seguridad de nuestro prójimo, el “poder del toque humano” que no debemos tomar a la ligera. Es uno de los dones más poderosos y naturales, y posiblemente sea el primer idioma que aprendemos. El tacto es parte integral del desarrollo humano y las relaciones saludables. El tacto viene antes que la vista, antes que el habla. Es el primer idioma y el último, y siempre dice la verdad. 
Un excelente ejemplo de esto serían los recién nacidos prematuros, con estudios que muestran que tan solo tres sesiones de 15 minutos de terapia táctil cada día durante 5 a 10 días resultaron en un 47 por ciento más de peso que los bebés prematuros que recibieron el tratamiento estándar.
El tacto indica seguridad, confianza, amor, pasión y muchas otras cosas. El contacto humano compasivo, no tiene que ser sexual, o incluso muy íntimo, reduce las hormonas del estrés, estimula el nervio vago y desencadena la liberación de oxitocina. El toque correcto, en el momento adecuado, puede marcar una diferencia sorprendente en la vida de una persona. E incluso si no puede cambiar lo que está sucediendo, incluso si el final es seguro, una de las mejores medicinas es una mano para tomar: una mano humana.

7. Casi todo el mundo está luchando, lo vemos a diario por las noticias en la TV que comunidades pobres y barrios cerrados, en condominios y mansiones en los suburbios, en personas que conducen Hondas golpeadas y otras que conducen brillantes Porsche. Todos están pasando por algo, sin importar quiénes sean, sin importar qué tan ricos, sin importar qué tan "exitosos", sin importar cuánto hayan "llegado".
Esta pandemia nos hace recordar que las personas con las que nos cruzamos en la calle, por las personas que te inclinas a juzgar, despreciar o resentir. Todos somos humanos. Todos estamos luchando. Todos intentamos, y a menudo muchos fracasan y otros no son seres felices. Ante todo, esto que podemos ver mi consejo es que debemos ser amables e intentemos comprender en lugar de juzgar o entender. 

8. A lo largo de los últimos años ha habido muchos momentos que me han pillado por sorpresa, y me alegra poder decir que la mayoría fueron hermosos. Se puede ver  cuando caminamos por la calle o vamos de compras a los centros comerciales, en la alegría de una nueva madre, en una pareja de ancianos que todavía se comporta como recién casados después de sesenta años juntos, en el sol saliendo después de un turno de noche, en los ojos de un anciano que comparte la historia de su vida, en la tranquila nevada en las primeras horas de una mañana de invierno, en las cartas de agradecimiento, en la increíble fuerza que la gente muestra en los momentos más duros, en la camaradería con quienes siguen tu vocación y en los preciosos momentos compartidos con los seres humanos. que confiaron en nosotros, pese a todos lo que hemos pasado este 2020 y los que tendremos que pasar en 2021, la vida sigue siendo hermosa y significativa. Eso puede sonar a idealismo, ¿y si lo es? 

Les diré que hay un significado que encontrar y también belleza. La vida es dura, la vida no es justa, la vida te hará daño, la vida te pondrá a prueba, pero sigue siendo hermosa, todavía vale la pena vivirla. Así que quédate un rato. Sigue viviendo. Lo más probable es que valga la pena.

La vida es aprender y mientras vivamos, sigamos aprendiendo a vivir.  La vida es aprender y aprender a vivir bien es uno de los viajes más largos, desafiantes y gratificantes en los que podemos embarcarnos y completa la felicidad si encuentras una compañera o compañero del camino que comparte contigo el viaje de la vida. 

Lo que escrito son solo algunas de las cosas que aprendí, y volví a aprender, en esta etapa negra del Coronavirus. Y esa es la belleza de vivir: aprendemos de los demás, aprendemos de nosotros mismos, vivimos y aprendemos. Así que sigue viviendo, y sigue aprendiendo a vivir.

Dios nos dio el regalo de la vida; y depende de cada uno de nosotros darnos el regalo de vivir bien.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Mi fiesta solitaria de Nochevieja consistirá en tristeza, esperanza y gratitud que cambiará mi vida

diciembre 21, 2020
Durante casi un año, hemos vivido con miedo. Nos hemos encerrado lejos de esas personas y cosas que nos brindan tanto un gozo profundo como un placer simple. Perdimos la esperanza. Y en nuestras horas más oscuras, nos hemos dicho a nosotros mismos que el mundo nunca volverá a ser el lugar hermoso y emocionante que era.

Pero ahora, si eres como yo, sientes que el primer suave rizo de tu cabello de las alas de la esperanza se acerca más y más, y se siente tan malditamente bien que tu corazón quiere estallar de alegría.

Recientemente leí una historia sobre la llegada de la vacuna COVID al Boston Medical Center. Describe la reacción de los trabajadores de la salud del hospital, quienes realizaron una rutina de baile reensayada fuera del hospital mientras algunos de sus colegas se preparaban para ser inyectados con una vacuna que cambia la vida.

Y mientras muchos dicen con entusiasmo que pronto esta vacuna les devolverá la vida, yo digo otras palabras. Digo que esta vacuna me dará una nueva vida. Digo que nunca más volveré a ser la persona que era antes de que esta pandemia irrumpiera en mi vida. Seré una mejor persona. Así es cómo.

No volveré a dar por sentadas las "pequeñas cosas"

Los viajes familiares a la playa que se realizan cada verano. Los simples placeres de ir de compras, probarme ropa nueva en las tiendas, ir al cine, ir a la feria local que solía importarme menos.

Todas estas cosas ahora tienen un nuevo significado. Y sí, me doy cuenta de que, en el mayor ámbito de las cosas, pueden parecer superficiales. Pero estas pequeñas alegrías me recuerdan que la felicidad en la vida no se trata de esperar a que lleguen las grandes cosas, se trata del millón de pequeñas alegrías que nos rodean, el millón de pequeñas alegrías que solía asumir que siempre estarían ahí.

Abrazaré a mi familia y amigos con más fuerza. Nunca un toque será solo un toque. Nunca un abrazo será solo un abrazo. Nunca una sonrisa con la boca abierta será recibida con indiferencia. Serán tesoros de valor infinito.

Porque, así como las pequeñas cosas son las que hacen que la vida sea especial, también lo es la alegría del contacto humano. Las manos que sostenían las nuestras mientras caminábamos hacia situaciones aterradoras, los brazos que nuestros amigos nos rodeaban por los hombros mientras posábamos para las fotos, los cinco y las palmaditas en la espalda cuando hacíamos algo bien, y el cálido abrazo de un amigo o amiga cuando hizo algo mal.

Ahora me doy cuenta de que las manos, los labios y el pecho que tocaron los míos eran dones espirituales, a los que honraré y apreciaré en el futuro más que nunca. Haré un cambio positivo ahora, no más tarde

Esta pandemia me ha enseñado que cada respiración que tomo es una que millones de personas nunca obtendrán. Esas personas tenían sueños, visiones de su futuro, metas que querían lograr. Trágicamente, les robaron sus oportunidades, y he decidido honrar estas vidas perdidas viviendo mi mejor vida ahora.

No pospondré la pérdida de peso que sé qué hará que mi cuerpo y mi mente sean más saludables. No esperaré para explorar las cosas que me prendieron fuego o perseguir las metas que quiero lograr. No contendré las palabras que se deben decir para fortalecer mis relaciones personales. Voy a decir "te amo". 

Diré "lo siento". Hablaré "te perdono" que finalmente me hará libre.

Haré estas cosas ahora porque muchas víctimas de COVID estaban esperando un día en el futuro para hacer estas cosas, un día que para ellas nunca llegará. Pero puedo hacer que estos eventos sucedan y estas palabras se conviertan en realidades en mi vida, así que lo haré.

Los eventos de esta pandemia nunca serán olvidados porque practicaré el recuerdo. Y este momento en el que vivimos no será uno del que me ría en los próximos años. Recordaré la soledad y la tristeza, la desesperanza y el dolor, para recordarme a mí mismo que la vida da segundas oportunidades que debemos aprovechar de inmediato. Y recordaré lo bien que se siente en este momento al mirar al futuro con anticipación, no con apatía.

Si estamos lo suficientemente tranquilos y listos, encontraremos una compensación en cada decepción. Y estas lecciones son cómo el universo que nos hizo sufrir nos devolverá los días COVID de lágrimas y angustia. Estas lecciones son la forma en que nos recompensará por aguantar cuando el mundo que nos rodea se derrumbó.

Las agonías de esta pandemia nos harán elegir la alegría en lugar de la tristeza. Nos ayudarán a ver la luz en la distancia en lugar de la oscuridad en el horizonte. Y caminaremos de la mano de la Gratitud mientras respiramos profundamente el aire fresco que una vez nos fue negado.

Y sí, sé que esta pandemia no ha terminado con su destrucción, pero también sé que estamos luchando como el infierno y progresando. Y ese día de celebración tan esperado ahora llega más temprano que tarde. Y cuando llegue ese día, no puedo evitar creer que el mundo será un lugar mejor. Sé que seré una mejor persona y millones de ustedes también lo serán.

Para el superviviente de esta pandemia es su deber dar testimonio a las nuevas generaciones por los muertos y los vivos. No tiene derecho a privar a las generaciones futuras de un pasado que pertenece a nuestra memoria colectiva. Olvidar sería no sólo peligroso sino ofensivo; olvidar a los muertos sería como matarlos por segunda vez.

Testificaremos se lo diremos a los nietos un día cuando todo esto sea un recuerdo del pasado. No olvidaré a los muertos, sino que viviré mi vida con sus vidas eternamente en mi conciencia. Y agradeceré a Dios por las lecciones que aprendí a costa de ellos. Le ruego con todo mi corazón que usted haga lo mismo.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

No dejes a la vida deslizarse entre tus dedos.

diciembre 16, 2020
LA VIDA es la gran maestra, enseña más que muchos libros. Vivimos tiempos de extravío. Veo mucha gente perdida en lo fundamental, desorientada, flotando sin saber bien hacia donde dirigirse. El mundo está terrible como siempre y apasionante como nunca. Ardiendo y fascinante. La coreografía se mueve en el escenario de la Historia actual como una amalgama de hechos e intenciones, luces y sombras en donde se mezcla lo bello y lo que repudia, hay admiración y desdén y nos preguntamos: «¿Son galgos o son podencos?». 

En el parque jurásico de la vida moderna encontramos de todo. Entramos en el polígono industrial de un mundo que ha cambiado más en 20 años que en un siglo. En la sociedad de la información, donde cada vez tenemos mas noticias pero menos gente con formación, que es criterio, saber a qué atenerse e interpretar bien la realidad en su complejidad y en sus conexiones y para rematar el virus Covi19.

Voy a desmenuzar cada una de las distintas etapas de la vida -infancia, pubertad, adolescencia, primera juventud, madurez y tercera edad- dando unas pinceladas sobre lo más interesante que circula por ellas. «Entramos en un mundo que ha cambiado más en los últimos 20 años que en un siglo»

La infancia es un periodo decisivo donde se lleva la palma la relación madre-hijo. El niño va descubriendo la vida de forma gradual y progresiva. La primera exploración que hace el niño es a través de la boca: ésta se convierte en el primer elemento para contactar con la realidad. Las mucosas bucales van a ser la primeras en explorar la realidad que está fuera de él. Con seis, siete u ocho meses el niño ya gatea y enseguida empieza a andar. Son los primeros atisbos de libertad. Cuando el niño tiene año y medio maneja 40, 50 o 60 palabras, con tres años 1.000 palabras. En ese espacio de tiempo se ha producido un aumento exponencial del lenguaje. Nombrar las cosas es apoderarse de ellas. 

El lenguaje es anterior a la gramática. Todos conocemos consejos, pero es bueno recordarlos de vez en cuando. Espero que os guste leerlos tanto como a mí. Y por favor, recuerda siempre estos consejos que tu corazón ya conocía y disfruta de la vida al máximo, porque es el regalo más maravilloso que has recibido.

No mines tu valía comparándote con los demás. Cada uno de nosotros es especial precisamente porque somos diferentes. No fijes tu objetivo en lo que otra gente considera importante. Solamente tú sabes lo que es mejor para ti. No des por descontado las cosas más cercanas a tu corazón.  
Agárrate a ellas como harías con tu vida, porque sin ellas la vida carece de sentido.

No dejes a la vida deslizarse entre tus dedos por vivir en el pasado, o vivir para el futuro. Viviendo tu vida un día cada vez, tendrás TODOS los días de tu vida,por supuesto te rindas cuando todavía tienes algo para dar.

Nada se ha terminado realmente hasta el momento en que dejas de intentarlo, por que el modo más rápido de recibir amor es entregarlo, el modo más rápido de perder amor es agarrarlo demasiado fuerte; el mejor modo de conservar el amor es darle alas. 

Finalmente no corras por la vida tan rápido que olvides no sólo dónde has estado, sino también hacia dónde ibas. No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona es sentirse querido. La vida no es una carrera; más bien es un trayecto para saborear cada paso del camino.

Ayer es historia. Mañana es un misterio. Hoy es un regalo.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

¿Qué serían los humanos sin amor?

diciembre 16, 2020
Si hay algo que he aprendido sobre la escritura, es que una cita bien colocada a menudo resumirá en una sola oración algo que he gastado mil palabras tratando de plasmar en el papel. Los humanos sin amor se meterían en tantos problemas que no quedarían humanos. Según esta lógica, la clave del éxito de la humanidad es la compasión. Nos han enseñado esto desde que somos pequeños; Se nos ha dicho que compartamos, que consideremos los sentimientos de los demás, que tratemos a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Se nos dice que practiquemos la compasión, pero lo que generalmente no se nos instruye es hacia dónde apuntarla de manera más efectiva.

La compasión, la bondad, el amor, como quieras llamarlo, se predica en casi todas las religiones importantes del planeta. Como tal, estuve muy tentado de comenzar este escrito con un pequeño giro sobre 'ama a tu prójimo como a ti mismo', en cambio, haciendo que 'extienda a ti mismo la misma actitud de amor y paciencia que insistes en darle a tu perro'. que es solo un poco menos pegadizo.

Tenga en cuenta que no comencé el escrito de esta manera. Pensé que era demasiado perezoso, demasiado usado, un cliché para alcanzar uno de los versículos de la Biblia más gastados para probar mi punto. Desafortunadamente, ahora lo he incluido sin darme cuenta en el escrito. En lugar de reprenderme por mi propia pereza percibida, lo tomaré como un ejemplo práctico de autocompasión. Entiendo que la Biblia a menudo ya han resumido lo que quiero decir mucho antes de que se me ocurriera decirlo. A veces, las palabras de los demás expresarán mejor sus propias ideas.

La idea de enviar compasión a su manera cuando se siente menos que bien, o siente que se ha equivocado de alguna manera, al principio puede parecer una excusa. La idea de "merecer" la culpa a menudo se enseña en nuestra sociedad. La industria de la moda, los gimnasios y las guías de autoayuda empujan a odiarse a sí mismo para ser mejor. En pocas palabras: somos demasiado duros con nosotros mismos.

Un problema con la culpa como motivación para la superación personal es que se agota rápidamente. No siempre nos sentiremos mal con nosotros mismos, así como definitivamente no siempre nos sentiremos bien con nosotros mismos. Cuando esa culpa se desvanezca, también lo hará la determinación. El segundo problema con la superación personal es el término "superación personal". La noción de que tenemos que ser diferentes de cómo somos es falsa. Irónicamente, comprender esto puede cambiar tu vida.

Estamos bien como estamos. A menos que nos pongamos en peligro a nosotros mismos o a los demás, la necesidad de cambiar nuestra forma de ser o quiénes somos no existe. Es posible que desee cultivar hábitos más saludables y amables, y eso está bien; Hay un cambio interno radical que viene con la comprensión de que no importa cuánto margen de mejora haya identificado dentro de sí mismo, en realidad, en este mismo segundo, está muy bien como está. 

El miedo a perderse un yo "mejor" debido a nuestras propias fallas percibidas puede obstaculizar cualquier cambio de perspectiva positiva. Si te ayuda, y estás tan inclinado a creerlo, posees la misma medida de propósito cósmico que el gato que viste en la calle el jueves pasado. Personalmente, encuentro que esa idea es liberadora, otros pueden encontrarla aterradora o simplemente pueden estar en desacuerdo. Todos somos diferentes y eso también está bien.

En mis momentos más bajos, me encuentro crítico con casi todo lo que hago, no he hecho, no quiero hacer o incluso quiero hacer. Nunca estoy a la altura de mi propia estimación. Sin embargo, he comenzado a extenderme a mí mismo el mismo nivel de comprensión, compasión y paciencia que les doy a mi familia y a los amigos. Los amo por quiénes y dónde están ahora. De hecho, tengo muy poca idea de quienes desean ser, pero no son. He comenzado el delicado proceso de mostrarme la compasión que le mostraría a un amigo.

Los cerebros aman los hábitos, al menos yo sé que los míos lo hacen. Les gusta apegarse a lo que saben y, desafortunadamente, cuando lo que solían hacer es ser duro consigo mismo, a su cerebro le resulta increíblemente incómodo desviarse del curso y comenzar los pequeños pasos para ser amable consigo mismo. El primer problema que encontré al aprender la autocompasión se reduce a la memoria. Seguí olvidándome de ser compasivo conmigo mismo. Ya fuera por llegar tarde, olvidar responder a un mensaje de texto o dar un paso en falso vergonzoso, mi cerebro profundizaba en sus habituales surcos de vergüenza o culpa. En esos momentos, es solo cuando recuerdo ser mi mejor amigo que siento que mi cerebro está forjando un camino desconocido pero cada vez más agradable, lleno de, lo adivinaste, compasión por mí mismo. Esto me lleva a mi único consejo para este escrito.

En el trabajo interminable para mejorarnos a nosotros mismos, podemos olvidarnos de apreciar el esfuerzo que implica simplemente vivir. La única forma en que he descubierto que la compasión se convierte en un hábito es simplemente recordando usarla. Una vez al día, quizás, configure un recordatorio telefónico, escríbalo en la pared o, si es como algunas personas, con un bolígrafo mugriento en el dorso de su mano. Lo que sea necesario para descansar de tu cerebro crítico y estar bien contigo mismo por un minuto.

"Ama a tu prójimo como a ti mismo" sería una horrible maldición para el prójimo si no mostraras compasión de forma rutinaria. Después de leer todo esto, sé que estás pensando "es más fácil decirlo que hacerlo", pero la verdad es que algunas cosas merecen el esfuerzo. Después de todo, ¿qué serían los humanos sin amor? 

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

La vida también es eso… ¡Aprendizaje!

diciembre 15, 2020
Cada vez que pienso en las fechas en las que se conmemora “el día de…” siento lo mismo. Por un lado creo que uno debería demostrar el afecto a esas personas todos los días de su vida. Pero por otro lado es una buena excusa para esas demostraciones que no hacemos tan a menudo. A medida que pasa el tiempo mi concepto de la amistad se mantiene en su esencia, pero va adquiriendo año tras año otra forma. Sigo creyendo que no hay amistad que pueda sostenerse a la distancia. Y cuando hablo de distancia no me refiero a la proximidad física. Hablo de esa distancia que ponen los corazones, ya sea por desidia, por apatía o por real falta de interés. 

Uno no necesita ver al otro todos los días para estar al tanto de su vida, para compartir lo que le pasa, lo que siente... Pero sí buscar caminos de acercamiento para ser parte de esa historia. No concibo la amistad que mantiene su título “por antigüedad”, sólo porque algún día uno fue amigo del otro. La amistad se riega todo el tiempo para que no se seque. Creo en el afecto que se sostiene por una historia compartida, pero ser amigo es otra cosa… A mis amigos no necesito sentarlos a ponerlos al día de lo que me pasa. Sencillamente lo saben. Porque no hay excusa que impida que estemos en contacto. 

Uno cuando quiere a alguien de verdad, el tiempo lo busca… O lo inventa… En esta época de comunicación por excelencia, sólo está lejos quien decide estarlo. Hubo un tiempo en que siempre estaba al pie del cañón, atento a todo y a todos. Hasta que decidí por fin estar atento a mí mismo. Y al mirar a mi alrededor pude ver quiénes en realidad están cerca. ¿Alguna desilusión? Más de una… Pero la vida también es eso… ¡Aprendizaje! Quizás a quienes creía amigos no lo eran tanto, o más bien yo me creía amigo y tenía una percepción errada de esa relación. O simplemente creía ver personas que no eran. 

Los años sirven para algo, además de para peinar canas. Y hoy, sé que no tengo todos los amigos que hubiera querido de más joven. Pero también sé que quiero a los pocos que tengo y que sé que realmente me quieren bien. ¿Si hoy me da tristeza? Ya no. Aprendí a aceptar que el otro tiene derecho a alejarse o, más bien, a no acercarse, porque siempre fui yo quien lo hizo. Aprendí a disfrutar de los momentos que aún pueden compartirse. A recordar viejas historias aunque las nuevas no se compartan. Y a no guardar rencor por lo que hubiera querido que fuera. 

Pero tampoco acepto que se me pasen facturas. Y disfruto de esas personas que me eligen todos los días, así como yo también los elijo. Los que tienen un pañuelo a mano cuando la vida me da alguna cachetada. Los que me prestan la oreja cuando las preocupaciones me agobian. Los que comparten la pizza, sin motivo, sin cumpleaños de por medio. Los que me permiten compartir sus vivencias como comparten las mías. De esto se trata la felicidad… De disfrutar lo que la vida nos ofrece y no padecer por lo que nos niega. 

Por todo eso, les deseo un feliz día… A mis amigos de ayer, por la etapa compartida, a los de ayer que también decidieron ser parte de mi hoy, y a quienes la vida me va regalando la oportunidad de conocer y disfrutar. Y a todos, sólo les digo que siempre fui y seré la mejor amigo que puedo ser. Gracias a todos por formar parte de mi vida! Todos me enriquecieron y me ayudaron a ser más feliz.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Enamórate de alguien que te ayude a volver a juntar tus piezas rotas.

diciembre 12, 2020
Si esta herida, decepcionada, deprimida, levanta la cabeza, respira y ten fe y esperanza que un día, en el momento más aleatorio, por una razón desconocida, encontraras un alma. Un alma que te entiende de la forma más íntima sin que tengas que susurrar una palabra. Una que te sostiene como si fueras la belleza más delicada de todo el universo. No te deja caer. E incluso si empiezas a caer, intenta arrastrarte antes de que tengas la oportunidad de golpear el suelo.

En los días realmente duros en los que te encuentras en un millón de pedazos rotos, esta alma ayuda a unir tu quebrantamiento. No se impacienta contigo. No levanta la voz. No te hace sentir como el desastre más sucio. Una pieza rota a la vez, te lleva a un lugar donde puedes sentirte completa de nuevo.

Te encuentras acostada junto a él, absolutamente radiante de asombro de que finalmente regresaste a ti. Lo hicisteis juntos. Finalmente has encontrado un alma que ama la forma más cruda de ti. Esto es por lo que has estado muriendo. Esto es lo que tienes ahora.

Te encuentras en un lío en el piso del baño, llorando de la manera más apasionada. No porque estés triste, sino porque no puedes creer que seas digna de un alma así. Esta alma es una extensión de ti mismo, como si te hubieran dividido por la mitad, y ahora esto, esta es tu alma encontrando su otra mitad. 

Nunca supiste que era posible amar un corazón que nunca has tenido, pero ahora esta alma sostiene el tuyo, y no puedes moverte del shock, del puro deleite. Es tu otra mitad y las piezas que faltan y todo lo demás. Te ha salvado. Te ha rescatado de los dolorosos grilletes de los que no sabías que podrías escapar. Estás curada. Estás completa de nuevo.

Amarás esta alma hasta que literalmente no puedas respirar más. Cuando encuentras esta alma, la sabes. No hay otra forma de describirlo. Tu sola lo sabrás. Y cuando lo sepas, nunca lo dejes ir.

Saludos de corazón a corazón.
Patricio Varsariah.
 

¿Qué significa morir solo?

diciembre 12, 2020
Hoy siguiendo una rutina de despertarme a la madrugada me he puesto a pensar y a escribir sobre lo imposible que es saber cuándo tomaremos el último aliento, cuando será mi último escrito, cuándo será la última vez que suelte una carcajada o que mis lágrimas broten por mis ojos, sea como sea, que no me pille desprevenido. 

Que nos aterra morir, sí, pero más nos aterra hacerlo sin haber disfrutado, sin haber amado o haber peleado por ser mejores. Y todo esto debemos recordárnoslo día tras día, pero sobre todo en aquellos que nos hacen arder y que oscurecen nuestros sueños. Porque entonces será necesario recordarnos que sencillamente vivir es genial, que está lleno de pros y que la vida no tiene contras. 

Pero hay algo que me horroriza, pienso y reflexiono es la idea de “morir solo” y  de que alguien descubra mi cuerpo. Aunque sé que no estaré presente, me obsesiono con experimentar esta ansiedad, de que mi frágil humanidad quede al descubierto una última vez épica. No sé cómo puedo obsesionarme con algo que es fundamentalmente el final de toda mi obsesión. Eso es lo bueno de la muerte, ¿verdad? Has terminado por la fuerza (y finalmente) con todo eso.

Están los hechos biológicos de la muerte, ya sea que se haya ensuciado o que su cuerpo haya comenzado a descomponerse. También está la idea de que las personas pasen por tu vida para arreglar tus asuntos, los detalles íntimos que mantuviste cerca (el saldo de tus cuentas bancarias, el contenido de tu cajón junto a la cama) sean tocados por manos que no son tuyas. 

No hay control que puedas ejercer, no hay narrativa que puedas contar sobre las cosas que la gente encuentra. Hay una cualidad integral en la vulnerabilidad a la que te enfrentas en la muerte que me cuesta aceptar, más que la idea de no estar vivo más.

Desearía que cuando yo muriera todos los demás en el mundo también murieran para que yo no me perdiera de nada y para que nadie hablara de mí en la forma clínica en que se habla de alguien que no está presente.

Siempre que veo clips de cirugía en algún programa de televisión, me sorprende la forma impersonal en que los cirujanos cumplen su deber. Hay un montón de carne frente a ellos, no una persona. Una ola de náuseas me invade y no puedo escapar de esa sensación de malestar, no por la sangre sino por el abismo entre la persona en la mesa cuya vida se ha reorientado temporalmente en torno a esta cirugía y el personal en el quirófano que están aburridos, sus manos e instrumentos rudos y decididos donde nuestro impulso es ser tan, tan suave. 

Lo que para una persona es uno de los momentos más humanos y vulnerables de su vida es para la otra persona un lugar común, algo que hacer antes de tomar un descanso para almorzar.

Morir solo es lo peor, creo, porque la gente habla de eso. Todos le tienen miedo, por lo que buscan detalles: ¿cuánto tiempo pasó antes de que alguien tropezara con el cuerpo? ¿Qué catalizador impulsó este descubrimiento? La curiosidad mórbida se siente como una cura, como si conocer estos detalles íntimos nos ayudará a evitar el mismo destino.

Y, sin embargo, creo que morir solo es algo demasiado común para perder el tiempo temiendo. Puedes pasar toda tu vida tratando de no morir solo y aun así morir solo. Morir es inesperado, a veces no llegas a la muerte preparado con amigos y familiares a cuestas. O tal vez, a pesar de tus mejores esfuerzos, te han sobrevivido. O tal vez, está viajando a algún lugar y no pueden llegar a tiempo. Hay excepciones a los mejores planes. 

Mi obsesión por morir solo se siente como una obsesión por evitar lo inevitable. Incluso si hiciera todas las cosas que haces para no morir solo, como tener hijos y estar cerca de mi familia y mantener muchas amistades, incluso si el universo me sonríe y todo va según lo planeado, ¿no sentiré? solo en ese momento final de la muerte? 

Todos conocemos la experiencia de sentirse más solo cuando estás con otras personas porque no te sientes comprendido. He hecho esa confesión muchas veces, y ¿qué puede entender una persona viva sobre una moribunda?

Esta es una marcha solitaria e inevitable y es difícil pensar que no se me pida nada por adelantado. Estamos a la altura de esa ocasión inesperada porque debemos hacerlo, porque es parte de nuestro ADN hacerlo. Nuestra aceptación es rápida y forzada. ¿Y entonces?

Y luego, el momento en que más me enfrento a mi mera mortalidad es también el momento en que me excusan de ello.
Y luego, bienvenido silencio.
Y luego, quizás descansar.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

La soledad de la existencia.

diciembre 11, 2020
Pocas personas superan la prueba más grande que se le impone al ser humano: la soledad de la existencia. No conozco ningún tipo de medicamento para ello.Nos amparamos en los demás para paliarla, en falsas alegrías y festejos para acallarla, porque no hay peor ruido que un gran silencio.

Tengamos siempre muy presente y no olvidemos ni por un minuto que la parte más importante de nosotros mismos es nuestro ser interno, nuestra alma, mente y espíritu, lo que está dentro de nosotros, sin esa parte invisible e interna sólo seríamos una masa de huesos y carne.

Tormentas internas es el pan de cada día... Y tal y como en el día a día, nosotros las tenemos internas, y pueden reflejarse físicamente. Inconformismo con uno mismo, puede ser la madre de los hijos de los truenos que desembocan en tu garganta. El calor de la impotencia por saber que lo que quieres no se dará, por circunstancias o simplemente porque la vida no lo eligió para ti... 

Caminos que son diferentes de los que desearías caminar... Y la tormenta interna se desata. Ella no tiene porqué ser desde el enfado. Puede provenir de la frustración, de la tristeza, de la impotencia... De múltiples sentimientos. Tratar de disfrutar de ella, porque es algo natural... Y saber que pasa... 

Todo pasa, sobre todo cuando viene desde el interior de uno. Mi tormenta me acusa de no tener en ocasiones, todo lo que quisiera... Y no refiriéndose a cosas materiales, si no más bien, a estados naturales, y poder compartir ciertas apetencias con determinada gente... Y es que el corazón es el que manda, el que nos hace vibrar, y el nos hace trasnochar... Y cuando no le agradamos en todo, nos acumula rayos y truenos, convirtiendo todo lo interno en una tormenta más que tropical! 

Quiero seguir compartiéndome a mí mismo, y aunque en la tormenta, disfrutar de todo lo que sea capaz de sentir... Siempre que venga algo desde el egoísmo, desecharlo, para que esa tormenta, se vaya convirtiendo en una leve lluvia, y finalmente el sol salga resplandeciente... Porque es eso lo que sucede! que la tormenta se convierta, porque viene creada desde el mismo egoísmo... Soltando el egoísmo, recogiendo el sufrimiento que ésta te crea, puedes disfrutar hasta de los días más lluviosos...

En los caminos mas duros aprenderás a hacer de la soledad tu compañera, tu guía y tu maestra. Te enseñara a escuchar la voz que se encuentra dentro de ti y a encontrarte con tu verdadera naturaleza.

El sufrimiento existe. La Primera Noble Verdad reconoce que la vida es básicamente insatisfactoria, porque es frágil. Nada dura eternamente. Tu apariencia, títulos o posesiones no pueden darte una felicidad duradera, porque la "realidad" siempre está cambiando. 

La causa del sufrimiento es el apego al deseo. Realmente si estuviéramos atentos nos daríamos cuenta de que todos los días tenemos esa oportunidad de ayudar, tener un gesto amable con alguien que se nos cruza por el camino, pero cuantos pasan de esa solidaridad, como si fuera a acostarles algo al hacerla!!!, tanto cuesta sacar ese Amor de nuestro interior y expresarlo con toda su totalidad al exterior, quizás muchos piensen que si lo sacan se les gaste????? , Te das cuenta las cosas buenas como estas son las que se nos deben Contagiar!!!!, podríamos cambiar mucho el mundo tan solo empezando por ahí verdad???

La calidad de todo lo que hacemos: nuestras acciones físicas, nuestras acciones verbales y aún nuestras acciones mentales, depende de nuestra motivación. Por eso es importante para nosotros examinar nuestra motivación en nuestra vida día a día. Si cultivamos respeto por los demás y nuestra motivación es sincera, si desarrollamos una genuina preocupación por el bienestar de los demás, todas nuestras acciones serán positivas.

Haz las paces con tu pasado para que no se arruine tu presente.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

A veces por vacío y a veces por exceso.

diciembre 11, 2020
La cosa es que en estos días las palabras están "trabadas", no salen, pero están.No podré escribir de algo que no esté dentro, aunque más no fuera en formato de deseo, así que nada mejor que mirar y elegir al menos una palabra del caudal de palabras que se escriben en el alma estos días.
DESILUSIÓN es la primera que sale. No me gusta, pienso, mientras me pregunto qué tiene que ver la desilusión con la esperanza. Estoy tentado a dejar la página en blanco otra vez, como estos días en que no puedo ordenarme y parece que no doy con palabras de esas que a mí mismo me iluminan camino. 

Escribir de desilusión yo que siempre intento trasmitir esperanza, parece hasta fuera de lugar. Entonces reafirmo la línea del párrafo anterior: "no podré escribir de algo que no esté dentro..." y DESILUSIÓN necesita salir, aunque más no sea para dejarme ver lo que hay detrás, tapando mis otras palabra sentimientos. 

Entonces tomo contacto con una primera intuición de esperanza. La esperanza a veces no se hace evidente, se esconde detrás de situaciones, personas, desilusiones solo para hacerse más honda, para moldearnos el corazón a una fidelidad que no se vea tan fácilmente amenazada en los tiempos oscuros. La esperanza necesita pasar por una experiencia de fuego purificadora y doliente tantas veces. La esperanza puede ser exigente, puede parecer imposible en ciertas situaciones. Esperanza escondida, esperancita...

DESILUSIÓN. Me dice que algo que esperaba fuera de un modo, no es, no será o nunca ha sido así. Me dice que cierta expectativa feliz de algo acaba de romperse, y lo que parecía ser de un modo en verdad ya no lo es. Me dice de algo que se rompe, que se parte, que se arrebata. Me dice de desencanto, de sentirme estafado en algún punto. Me dice de una ingenuidad que a veces no me tolero demasiado. Me advierte otros cuidados, ser más despierto, quizás hasta más desconfiado.

En otro sentido se me ocurre que puede ser algo no tan malo a la vez. Frente a una "ilusión óptica" puede ser muy bueno "desilusionarse", ver la realidad de las cosas, no engañarse; saber que las cosas -o personas- son de un modo o de otro pero son así sin lugar a dudas. 

Creo que la esperanza tiene tanto que ver con la alegría, el confiar y el creer, que por momentos me parece improbable que pueda congeniar con la desilusión. Quiero empujar la desilusión fuera. Quiero ser una persona que cree y confía. Quiero ser alguien capaz de discernir que hay cosas que tienen que ver con la multiplicidad de las fragilidades humanas y no con los sentidos más profundos de las búsquedas, los deseos, las luchas. 

Quiero seguir teniendo ilusión aún a riesgo de desilusionarme, incluso de mí mismo. Quiero aprender a aceptar que seguramente ni las situaciones, ni las personas -sobre todo estas- responderán a las expectativas que me hago de ellas. Y crecer en capacidad de confiar, aún cuando me sienta traicionado una y otra vez; de aceptar. Que no sea yo mismo traicionero de las ilusiones que me habitan, de aquello que me atraviesa el alma, de aquello en lo que deseo gastar mi vida entera.

desilusión chiquita y minúscula, así te quiero, no serás más grande que mi ESPERANZA.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Hay momentos en que necesitas un empujoncito para seguir adelante.

diciembre 11, 2020
A todos nos ha pasado que un día despertamos menos optimistas de lo usual. O quizá tu día ha ido complicándose y necesitas unas palabras de aliento para no darte por vencida,voy a escribir algunas reflexiones que te ayudarán a seguir adelante cuando lo necesites,a mi me han ayudado mucho, espero que encuentras la frase perfecta para cualquier momento.

Siempre debes recordar que el fracaso es un evento, no una persona. Muchos le tienen verdadero temor al fracaso porque consideran que los define, quisiera recordarte que no es así. Si acabas de tener un fracaso porque tu relación no funcionó o en cualquier otro aspecto, no lo asumas como algo personal. A lo largo de la vida enfrentarás muchos fracasos y no puedes rendirte ante cada uno. En lugar de ello, busca sacarles provecho: aprende la lección y avanza. Te apuesto a que puedes sobreponerte a cualquier fracaso, sin importar su magnitud. No te olvides de que tú eres quien define el rumbo de tu vida.

Se dice que la buena vida llega cuando no asumes nada, haces más, sonríes a menudo, sueñas en grande, ríes mucho y te das cuenta de lo bendecido que eres con lo que tienes. Recuerda que cuando te concentras en todo lo que debe ser perfecto y en alcanzar los estándares ideales, ser feliz se hace casi imposible. Tu mente comienza a concentrarse en tantas cosas que simplemente te distraes y dejas de ver lo importante.

Si ahora te sientes intoxicada por ideas, metas y compromisos es momento de dejar que tu mente se olvide de todo por un momento. No te hagas ideas ni pienses en todo lo que “deberías” hacer o tener. Solo déjate llevar por un momento y observa lo que pasa a tu alrededor.

Pasa muy frecuente que cuánto más te quejes sobre tus problemas, más problemas tendrás que solucionar. 

Otra de las cosas que es bueno realizar es ayudar a quien te escucha te lee,y enfocar nuestros momentos en lo realmente útil. Cuando aparecen algunos problemas en la vida resulta sencillo concentrarse en ello. Te preocupas por las situaciones negativas, los riesgos y cada uno de los aspectos del problema. Esta frase me gusta recordarla siempre que estoy en un momento complicado. Me permite recordar que las quejas no llevan a ningún lado.

Si enfocas tu atención en quejarte gastarás mucha energía y no lograrás nada positivo. Olvídate de las quejas y pon manos a la obra buscando la mejor solución a la situación que estás pasando.

Es una realidad innegable que una gran cantidad de personas no tienen idea de lo que pueden hacer porque les han dicho que no lo pueden hacer. Las mayores barreras que tenemos los seres humanos son nuestra mente y los pensamientos limitantes que nos creemos, Yo te invito a que vayas más allá de lo que te han hecho pensar con esta frase. No sé tú qué pienses, pero ir por la vida haciendo caso a todo lo que te dicen y creyendo cada cosa que escuchas es muy peligroso. Siempre habrá un comentario negativo que te hará sentir menos o que alimentará tus miedos. Eso es lo normal. Todos nos enfrentamos a estos momentos, pero no por ello te debes dar por vencida. 

No te limites en tus sueños o en tus propósitos solo porque alguien dice que no puedes. Atrévete e inténtalo. Si al final fracasas, al menos te habrá quedado la experiencia pero ¿qué tal si logras lo que te habías propuesto? Mejor intentar y equivocarse que dudar sobre lo que habría pasado.

Finalmente e importante es la forma en que ves tu futuro que debe ser más importante que tu pasado. Tu presente puede ser muy problemático y quizás crees que siempre será así. Esta idea será más fuerte si en tu pasado has tenido muchos momentos complicados. La buena noticia es que el futuro no está escrito en ningún lado y lo puedes moldear con tus acciones y decisiones.

Espero de todo corazón que este escrito o cualquier frase que te he dado serán de gran ayuda para esos momentos en que necesitas un empujoncito para seguir adelante.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

El estrés de mi vida.(Primera parte)

diciembre 1, 2020
Estoy embarcado en un viaje para la reducción del estrés y lo estoy haciendo para volver a conseguir el control de mi salud y lograr, al menos, un cierto grado de paz mental. Durante todos estos años, he escrito y me he preguntado cómo puedo aprender el arte de vivir conscientemente. Vivir con plenitud las crisis. Intentando día a día la búsqueda para superar mis limitaciones y alcanzar niveles más elevados de salud y bienestar. Dicho de manera más sencilla, la atención plena consiste en ser consciente de cada instante. Se cultiva prestando expresamente atención a cosas en las que, por lo general, no se nos ocurre ni pensar. 

Quiero que a través de mi enfoque sistemático me sirva para desarrollar en mi vida nuevos tipos de control y sabiduría basados en la capacidad de relajarme, prestar atención, adquirir conciencia y tener una visión profunda. En este proceso de aprendizaje asumo desde el principio que, mientras respiro, hay más de bueno en mí que de malo, y eso por muy enfermo o desesperado que me sienta. 

Sin embargo, si espero movilizar mis capacidades interiores de crecimiento y sanación y me hago cargo de mi vida en un plano diferente, se necesitará que invita algún tipo de esfuerzo y de energía por mi parte. Lo que quiero decir es que hay veces en que tenemos que encender un fuego para apagar otro. No existen drogas que nos hagan inmunes al estrés o al dolor, o que por sí mismas resuelvan por ensalmo los problemas de nuestras vidas, o nos proporcionen la sanación. Tendré o tendremos (si alguien está pasando por la misma situación que la mía) que realizar un esfuerzo consciente para movemos en una dirección de sanación y de paz interior, lo que significa aprender a trabajar con el estrés y el dolor que nos hacen sufrir. 

El estrés de nuestras vidas es ya tan grande e insidioso que, cada vez con mayor frecuencia, la gente trata de entenderlo mejor y someterlo a su control personal. Se da cuenta de que es inútil esperar que algún otro mejore las cosas para uno. Ese compromiso personal adquiere mucha mayor importancia si sufrimos una enfermedad (Diabetes) o una incapacidad crónica que añada más estrés a nuestra vida además del causado por las presiones cotidianas. 

El problema del estrés no admite soluciones sencillas o chapuzas. En su raíz, constituye una parte natural de la vida de la que, al igual que la de la propia condición humana, no podemos escaparnos. Sin embargo, hay quienes intentan evitar el estrés edificando una muralla entre sí y las experiencias de la vida; también hay quienes tratamos de anestesiarse de una forma u otra para huir. 

Por supuesto que es completamente normal evitar padecer dolores innecesarios y dificultades, y que es cierto que todos necesitamos distanciamos de vez en cuando de nuestros problemas, si el escapar y el evitar se convierten en nuestros modos habituales de tratar nuestros problemas, lo que ocurrirá es que éstos se multiplicarán. No desaparecen mágicamente. Lo que sí desaparece, o queda anulado cuando dejamos de sintonizar con nuestros problemas o cuando huimos de ellos, es nuestro poder de crecimiento, de cambio y de sanación. Pensándolo bien, enfrentarnos a nuestros problemas es la única manera de superarlos. 

Es todo un arte enfrentarse a las dificultades de manera que encontremos soluciones eficaces y armonía y paz interior. Cuando somos capaces de movilizar nuestros recursos internos para enfrentamos con ingenio a nuestros problemas, por lo general la presión del propio problema nos ayuda a orientamos para salir adelante, igual que un marino orienta la vela para aprovechar mejor la fuerza del viento e impulsar su embarcación. No podemos navegar de proa al viento, y, si sólo sabemos navegar con el viento en popa, únicamente llegaremos allí donde éste nos empuje. Sin embargo, si sabemos cómo usar la energía del viento y, tenemos paciencia, a veces, podemos llegar donde deseamos. Podremos controlar las cosas. Si queremos emplear la fuerza de nuestros problemas para avanzar de esta forma, tendremos que estar sintonizados, igual que el marino lo está con su barca, la mar, el viento y su rumbo. 

Tendremos que aprender a seguir adelante bajo la presión de todo tipo de condiciones estresantes; no sólo cuando hace sol y el viento sopla exactamente como queremos. Todos estamos de acuerdo en que nadie puede controlar el tiempo meteorológico. Los buenos marinos aprenden a interpretarlo con sumo cuidado y respetan su fuerza. Si es posible, evitarán los temporales, pero si se ven envueltos en uno, saben cuándo arriar las velas, hacer firmes los encerrados de las escotillas, echar el ancla y navegar con el tiempo, controlando lo controlable y desocupándose de lo demás. 

Se necesita preparación, práctica y cantidad de experiencia personal en toda clase de tiempos para desarrollar esas habilidades de manera que nos sirvan de algo cuando las necesitemos. El desarrollo de habilidades para enfrentarnos y salir con bien de las variadas “condiciones meteorológicas” de nuestra vida es a lo que me refiero cuando menciono el arte de vivir conscientes. 

El tema del control es básico para enfrentarnos a problemas y al estrés. Actúan en el mundo infinidad de fuerzas totalmente fuera de nuestro control, así como otras que creemos que también lo están, aunque en realidad no sea así. Nuestra capacidad de influir en nuestras circunstancias depende en gran parte de nuestra forma de ver las cosas. Nuestras creencias sobre nosotros mismos y sobre nuestras propias capacidades, además de la manera en que percibimos el mundo y las fuerzas que en él actúan, afectan a lo que encontremos factible. 

La manera en que vemos las cosas afecta a la cantidad de energía con que contamos para hacerlas como a nuestra elección de hacia dónde canalizar la energía que tenemos. Por ejemplo, en esas ocasiones en que nos sentimos superados por las presiones de la vida y vemos que todos nuestros esfuerzos son ineficaces, lo más seguro es que terminemos sintiéndonos deprimidos e impotentes. Nada da la impresión de poderse controlar, o de ser siquiera digno de intentarse hacer. 

Por otra parte, en aquellas ocasiones en que vemos el mundo como si nos amenazara, aunque sólo potencialmente de forma abrumadora, pueden predominar las sensaciones de inseguridad en vez de las de depresión, haciendo que nos preocupemos incesantemente por todas las cosas que creemos amenazadas, o que puedan amenazar nuestra sensación de control. Pueden ser reales o imaginarias; poco importa en términos del estrés que padeceremos y del efecto que tendrá en nuestras vidas. 

El sentimos amenazados puede fácilmente conducirnos a sensaciones de ira y de hostilidad, y de éstas, a una conducta abiertamente hostil, empujados por los profundos instintos de proteger nuestra posición y de mantener nuestra sensación de tenerlo todo bajo control. 
Continuara…

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Pero, ¿qué haremos con nuestra propia vida?

noviembre 13, 2020
Una vez que haya terminado el día y hayamos terminado de hablar de todo lo que está mal, una vez que te hayamos asentado en la penumbra, ¿qué habremos hecho con nuestra propia vida? 

Una vez que hayamos terminado de criticar a otras personas y su apariencia, con quién han elegido estar y qué están haciendo o no, ¿qué habrás hecho con tu propia vida? Una vez que hayas terminado de hablar poéticamente sobre todos los males que existen, por los cuales hay más de los que la mayoría puede comprender, ¿qué habrás hecho con su propia vida? 

¿Habrás aumentado el ruido o habrás aportado claridad? ¿Habrás ofrecido tu energía a los testaferros, los supuestos salvadores, o la habrás aprovechado para los tuyos? ¿Habrás criticado las ofrendas de otros o habrás sacado algo de lo que le dieron? ¿Habrás notado lo malo o habrás agregado algo bueno? ¿Fue tu ira una salida para la expresión o una herramienta para el cambio? ¿Hiciste la zona cero la revolución dentro de tu propio corazón? 

Una vez que te hayas acostado en tu cama, tranquila o tranquilo, sin más discusiones, sin más añoranza ni esperanza, y una vez que te levantes de nuevo por la mañana, con los ojos hinchados y el silencio, ¿qué habrás hecho con tu propia vida? ¿Se habrán utilizado tus pensamientos para construir un mundo nuevo o para destruir las ruinas? ¿Se habrán utilizado tus palabras para levantar y alentar, o reprimir y alejar? ¿Tus acciones habrán sido un rayo de esperanza para alguien o una prueba de que todo es inútil? ¿Habrá hecho la cosa más audaz y valiente, que es mirar dentro de su propia inconsciencia, ver el telón de fondo desde el que proyecta todo lo demás? ¿Habrás hecho lo que la mayoría no pudo, que es simplemente mantener espacio para lo que duele? 

Aunque el progreso es lento, existe. La evolución es el alma de todo lo que somos. Pero por muy malas que sean las cosas, somos mundos mejores de lo que habían sido nuestros antepasados. Nuestros propios bisnietos contarán la misma historia. Porque el mundo no existe para salvarnos, y siempre habrá algo de lo que necesitemos salvarnos. Entonces, una vez que hayamos terminado con nuestro bien, la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué haremos con nuestra propia vida? 

No hay experiencia universal, solo hay experiencia y lo que elegimos hacer con ella. No estamos atados a lo que percibimos ni a lo que pensamos al respecto. Las posibilidades de interpretación son ilimitadas. 

Siempre habrá contraste, siempre habrá sabiduría y maldad. Esto es lo que nos da la libertad de crear. Y entonces nuestra decisión debe ser este sentimiento rotundo, una noción que impulse todo lo demás, una sola pregunta: ¿Qué haré con mi propia vida?

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

En este mundo pocas cosas perduran.

noviembre 12, 2020
¡Escribiendo en la madrugada he podido recordar que la fortaleza y aceptación! Han sido siempre en mi vida mi religión, ser estoico me ha mantenido vivo. 

Cuando miro hacia atrás y rebusco en mi pasado, me doy cuenta de la estela de dolor que he arrastrado. He dejado pasar mi vida, siendo un espectador, a veces frío, calculador, altivo y otras tremendamente emotivo, pero sin mostrarlo a los ojos de los demás. Esa parcela de intimidad la he reservado...

Hoy quizás por la edad o quien sabe por qué, me muestro más permeable, pero sigo siendo dentro de mí, un gélido hombre, difícil de abordar. Siempre he tenido dentro ese sentimiento de "no pertenencia”. Ni siquiera lo que es fruto de mí ¡Sangre de mi sangre! debe pertenecerme.

Toda mi vida he creído ciegamente que no somos de nadie...salvo de nosotros mismos. Que nada debemos poseer de "ese modo". Nada ni nadie nos debe pertenecer. Las posesiones materiales con el tiempo se deterioran...las personas con el tiempo cambian, mudan de pensamiento y de sentimientos, es la ley de la vida...en las postrimerías de esta vida mía, solo tengo tiempo de batir la mandíbula para morirme de risa y mirar el horizonte sin prisas. 

En este mundo pocas cosas perduran, salvo los recuerdos almacenados en el viejo desván de la memoria.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Soy un enamorado de la naturaleza.

noviembre 12, 2020
Estoy convencido que el reino de los cielos no es un lugar sino un estado de ánimo. Cada caminata al bosque es un rito religioso, cada baño en el arroyo es una ordenanza salvadora. El servicio de comunión es a todas horas, y el pan y el vino son del corazón y la médula de la Madre Tierra. Para encontrar los suficientes elementos universales debemos encontrar el aire y el agua que son muy estimulantes; para refrescarnos con un paseo matutino o un paseo vespertino… para emocionarnos por la noche son las estrellas; estar eufórico por un nido de pájaro o una flor silvestre en primavera: estas son algunas de las recompensas de la vida sencilla.

Las cosas más preciosas de la vida están al alcance de la mano, sin dinero y sin precio. Cada uno de nosotros tiene toda la riqueza del universo en nuestra puerta. Todo lo que alguna vez tuvimos, y todavía tenemos, puede ser tuyo extendiendo tu mano y tomándola.

Si tuviera que nombrar los tres recursos más preciados de la vida, diría libros, amigos y naturaleza. Voy a la naturaleza para que me tranquilicen y me curen, y para que mis sentidos se pongan en orden.

Estoy enamorado de la naturaleza de este mundo. Me ha encantado sentir la hierba bajo mis pies y el sonido de los arroyos que corren a mi lado. El zumbido del viento en las copas de los árboles siempre ha sido una buena música para mí, y el rostro de los campos a menudo me ha consolado más que el rostro de los hombres.

Un hombre no se salva por la verdad de las cosas que cree, sino por la verdad de su creencia: su sinceridad, su armonía con su carácter. No importan los absurdos de las religiones populares; lo que importa es la creencia tibia, las formas vacías, las concepciones superficiales de la vida y el deber. 

Somos propensos a pensar que, si el credo es falso, la religión es falsa. La religión es una emoción, una inspiración, un sentimiento del Infinito y puede tener su raíz en cualquier credo o en ningún credo. Cualquier credo que ennoblezca el carácter y abra una puerta o ventana a los significados más profundos de este maravilloso universo es suficientemente bueno para vivir y suficientemente bueno para morir.

El universo es tan inhumano, es decir, sigue su camino con tan poco pensamiento del hombre. No es más que un incidente, no un final. Debemos ajustar nuestras nociones al descubrimiento de que las cosas no están moldeadas por el hombre, sino que él está moldeado por ellas. El aire no fue hecho para nuestros pulmones, pero tenemos pulmones porque hay aire; la luz no fue creada para nuestros ojos, pero tenemos ojos porque hay luz. Todas las fuerzas de la naturaleza van por su propio camino; el hombre se sirve de ellos, o toma un paseo lo mejor que puede. Si conservamos nuestro respeto por la naturaleza, prosperamos; si fallamos y caeremos, quedaremos aplastados.

La lección que la vida nos repite constantemente es "mirar debajo de nuestros pies". Siempre estamos más cerca de lo divino y de las verdaderas fuentes de nuestro poder de lo que creemos. El atractivo de lo distante y lo difícil es engañoso. La gran oportunidad es donde estamos. No despreciemos nuestro propio lugar y la hora. Cada lugar está bajo las estrellas. Cada lugar es el centro del mundo.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Hay que aprovecha el día de hoy.

noviembre 8, 2020
Aplazar las cosas es el mayor desperdicio de la vida: nos arrebata cada día a medida que llega y nos niega el presente prometiéndonos el futuro. El mayor obstáculo para vivir es la expectativa, que pende del mañana y pierde hoy. Estás arreglando lo que está bajo el control de la fortuna y abandonando lo que está en el tuyo.

 ¿Qué estás mirando? ¿A qué objetivo te esfuerzas? Todo el futuro está en la incertidumbre: vive de inmediato. Es una declaración asombrosa. ¿No es esa una forma mucho mejor de vivir? 2020 ha sido agotador, estresante y abrumador. A pesar de los muchos desafíos del año y las difíciles decisiones que hemos tenido que tomar para seguir avanzando, todavía estamos aquí.

¿Qué te dice eso? Que somos más fuerte de lo que pensamos.

La vida ha cambiado, pero no se ha detenido. Sigues evolucionando. Elige evolucionar hacia tu mejor yo. Es una elección inteligente que puede dar sus frutos por el resto de su vida. Aún tienes que pagar tus facturas, ganarse la vida, cuidar de alguien, trabajar desde casa, viajar a un lugar "seguro" para trabajar si no puedes trabajar desde casa.

Las epidemias han estado con la raza humana desde que comenzó la historia registrada, a menudo cambiando el curso de la historia. Y las economías mundiales están en recesión entre el 10 y el 12% del tiempo. Quienes los sobreviven aprenden de ellos y, a veces, toman mejores decisiones en el futuro. Otros siguen repitiendo los mismos errores y siguen cavando sus propias tumbas.

Mi punto es que habrá incertidumbres, eventos desafortunados, el futuro será impredecible, pero tenemos ahora, este momento, para tomar una decisión que cambiará nuestra vida. Una decisión que puede cambiar el rumbo de nuestra vida. Puedes preocuparte por todo lo que pueda salir mal mañana o puedes aprovechar el día, aquí y ahora. La elección inteligente es obvia, pero eso no significa que sea una opción más fácil.

La mayoría de las personas temen las consecuencias de una elección inteligente, por lo que siguen haciendo lo que siempre han hecho: postergar las cosas. Pero aún espera que las cosas cambien. Todos hemos escuchado la famosa frase de Albert Einstein: "La locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes".

Si deseas una vida mejor, sin preocupaciones, ansiedad, estrés o preocupaciones profesionales, debes tomar una decisión deliberada para cambiar el curso de tu vida ahora mismo, no mañana. No puedes predecir el futuro. Y definitivamente no puedes controlar cómo se desarrollan los eventos en el mundo; elegir preocuparte por ellos es una gran pérdida de tu valioso tiempo y energía mental.

El error es pensar que puede haber un antídoto para la incertidumbre.

Hay que aprovecha el día de hoy para poder disfrutar de la vida mientras se pueda.

El momento presente es tu mejor oportunidad para vivir en tus propios términos, multiplicar tus fuentes de ingresos, hacer tu mejor trabajo, mejorar tu relación, adoptar el aprendizaje de la vida, leer un libro, comenzar un diario de gratitud, programar un entrenamiento personal o perseguir tu pasión. proyecto. No lo desperdicies.

Gran parte del dolor de la vida proviene de la brecha entre las expectativas y la realidad. Si puedes equilibrar lo que crees que debería suceder y la realidad de la vida, puedes limitar tus frustraciones en la vida. El mejor enfoque para vivir tu mejor vida es estar presente, vivir de inmediato y hacer tu mejor esfuerzo en todo hoy, no mañana.

Hoy podría ser el último día de mi vida. Podría ser el último día de tu vida. También podría ser el mejor día de nuestras vidas. Aprovecha.

La vida es corta y llena de ansiedades para quienes descuidan el presente y temen el futuro. Sin embargo, la vida es larga si sabes cómo usar tu tiempo sabiamente y eliges hacer lo que te hace vivir hoy.
Muchas personas no pueden tener incertidumbres y decepciones porque están obsesionadas con lo que debería ser la realidad: una única percepción o lente con la que ven el mundo.

Piensan en términos de oposición binaria (blanco o negro), un error mental común que puede distorsionar su percepción de la realidad. Cuando estás atrapado en el pensamiento dicotómico, todo se convierte en “esto o aquello”. Te fijas en cómo las cosas "deberían ser" o "deben ser".

Cuando te sientas decepcionada o decepcionado, enfrentado desafíos o dificultades que hacen que sea extremadamente difícil vivir de inmediato, pregúntese: ¿Cuáles eran mis expectativas sobre estas circunstancias? ¿Qué expectativas tenía de mí mismo? ¿A qué percepciones sobre la vida o el futuro me aferro? ¿Qué espero de la realidad que no obtengo? "

Cuestiona tus suposiciones convencionales sobre cómo vivir. Es una de las mejores formas de desarrollar o construir nuevas mentalidades que pueden ayudarlos a superar las ansiedades actuales sobre casi todas las áreas de la vida.

La vida se trata de no saber, tener que cambiar, aprovechar el momento y aprovecharlo al máximo, sin saber qué va a pasar a continuación. Deliciosa ambigüedad. El último desafío en la vida es aceptar que la vida no es lineal, pero nunca dejes de intentar aprender, crecer y evolucionar hacia tu mejor yo todos los días. Es la franqueza y la voluntad de aceptar la paradoja, en lugar del estrés por ella, lo que lo coloca en una mejor posición para vivir el presente.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Esos enredados y desgastadores "romances" de amor-

noviembre 8, 2020
En nuestras vivencias, aprendemos lo necesario, si ese es nuestro propósito, o saltamos de crisis en crisis, si evadimos las enseñanzas que nuestras experiencias pueden propiciar. Y aprender es esencialmente un cambio.

He llegado a pensar que de que cada ser humano debe basar toda acción de cambio particular en su autonomía -lo que significa que cada uno pueda apropiarse de sí mismo, decidir desde la sabiduría de sus sentimientos y emociones equilibrados, asumir su propia dirección -que no es la que han establecido sus padres y parientes, ni las tradiciones del pasado (muchas pautas de ese lánguido archivo de rutinas ya no tienen sentido ni utilidad), ni los rígidos sistemas de creencias de la sociedad en que crecimos, ni las normas amenazantes de las organizaciones llamadas religiosas (aunque sí, en todo momento, de su conciencia de ser que es una expansión unitaria de Dios).

Y esa autonomía para actuar y relacionarnos armoniosamente solo podemos realizarla si alcanzamos una comprensión adecuada sobre nuestras vivencias.

Normalmente, para decidir cómo actuamos, nos acogemos a nuestros sistemas de creencias y damos una gran prioridad a los intereses, a las conveniencias, a las presiones, exigencias o imposiciones de otras personas, o a nuestra ambición y obstinación por alcanzar algún resultado, desdeñando o subestimando a otros; y en muchas ocasiones nos basamos también en lo establecido (apoyándonos en el desastroso paradigma popular de que "Es mejor malo conocido que bueno por conocer" -aunque las mismas personas expresen al mismo tiempo que "Mejor solo que mal acompañado").

Posiblemente ese culto al conflicto que vivimos tantas veces provenga de un hábito generacional negativo heredado de nuestros ancestros hispanos y latinos, la tarea no hecha de afianzar la paz y los acuerdos desde actitudes de respeto y tolerancia, que nos ha quedado pendiente.

Podemos cambiar, cada uno de nosotros, la propia historia y la historia familiar, modificando nuestras actitudes y comportamientos, asumiendo nuestra autoestima y confianza, nuestra paz y nuestra fortaleza, soltándonos de algunas de nuestras dependencias y de los yugos culturales.

A veces tengo la impresión de que muchas personas asumen como amor un sentimiento ambiguo reiterado respecto a sus parejas, a sus familias, o a la sociedad que las rodea, algo así como "Te quiero, pero no te quiero". 

Después de interacciones hogareñas o íntimas altamente afectivas, nuestras parejas sueltan a veces comentarios o comportamientos muy hostiles, o tendencias a juzgarnos duramente o a controlarnos, o a someternos a sus condicionamientos, o a querer poseer nuestras vidas. O nos acumulan como deudas las decepciones que sienten porque nos hemos satisfecho sus deseos y aspiraciones y nos cobran cada cierto tiempo –o en un ajuste final de cuentas- asumiendo contra nosotros papeles dramáticos de personajes ofendidos y resentidos. Y todos esos eventos nos llevan a una gran confusión porque nos parecen contradictorios.

El conocimiento profundo de las condiciones esenciales del amor –no egoísta y siempre objetivo- nos vuelve a la cordura y nos lleva a creer que esas relaciones fluctuantes e inestables, que parecen poco sólidas, reflejan personalidades inmaduras interactuando en aprendizajes difíciles e imperativos.

Mi entendimiento respecto a las ilusiones de amor es muy simple "Creemos poseer a quienes no nos pertenecen y después creemos perder a quienes era imposible que pudiéramos poseer". Y afirmo también que "una cualidad fundamental del amor es la libertad que aceptamos de otros seres humanos y la libertad que ellos aceptan para nosotros". 

Soy muy claro en utilizar el verbo aceptar y no el verbo conceder porque la libertad en las relaciones es un atributo de nuestro origen en Dios -el libre albedrío de cada uno-; si alguien expresa que les concede a otros su libertad, posiblemente presume que es superior a ellos o que ellos son inferiores, cuando solo somos diferentes en nuestras personalidades, en las manifestaciones evolutivas que podamos mostrar a través de nuestros actos y quizá en los privilegios que ostentamos. 

El ataque y el conflicto repetido no expresan amor; la dependencia afectiva y los propósitos de venganza tampoco; las poses de orgullo, resentimiento y prepotencia mucho menos. Todos los comportamientos llamados "amorosos" en los altares del sacrificio y el sufrimiento son solo los dramas de nuestros egos. Y las personas que repiten esas crisis habituales están reforzando sus rutinas de auto castigo y autocompasión a medida que transcurre el tiempo, mientras dejan escapar sin darse cuenta el amor sentido y armonízate.

Seguramente cuando nos involucramos en esos enredados y desgastadores "romances" de amor-odio vivimos como trágicos protagonistas de las novelas que con argumentos parecidos alcanzan audiencia masiva porque conmueven la sensiblería del público y su candidez. Así no alcanzamos la felicidad ni la alegría: recorremos nuestros caminos cansados, frustrados, desesperanzados, hasta deprimidos; y a medida que creemos avanzar, cada vez se nos hace más lejano e inaccesible el Cielo que queríamos como meta (y también el cielo que esperamos como recompensa).

Saludos y cuida de tu salud.
Patricio Varsariah.

 

Confía en que en la vida todo llega, todo pasa.(coronavirus)

noviembre 4, 2020

Hoy mas que nunca con esta situacion del Corovirus, confía en que en la vida todo llega, todo pasa y todo se transforma.

Las cosas buenas siempre le llegan a quien sabe esperar, a quien mantiene la fe, a quien no se adormece, a quien sabe disfrutar de la pausa y de la incertidumbre en su anhelo. Porque ser pacientes es exactamente eso, no cargarse a la espalda las esperanzas, sino hacerlas caminar a nuestro lado coleccionando motivos por los que vale la pena seguir avanzando. Aquello que más merece la pena es aquello por lo que más tenemos que esperar. 

Las cosas más bellas del mundo necesitan recubrirse de espera y crear así el entusiasmo que encierra a la ilusión. A través de esta, nuestra mente generará la fuerza necesaria para convencer a nuestro cuerpo.

Todo aquello por lo que más nos esforzamos cobra gran importancia en la lista de nuestros anhelos y deseos. Un amor complicado, una persona inaccesible, un puesto de trabajo… Así que el que espera y no desespera encuentra lo inesperado. 

La vida nunca suele decir “no” por mucho que nos lo parezca. Más bien suele ser pronunciar la palabra “espera”. Ocurre que nos impacientamos, cometemos errores y enredamos las cosas. O bien que se nos enreda solo el hilo rojo del buen destino. En estos momentos nos exasperamos y todo nos parece que se convierte en negrura.

Comprenderse a uno mismo requiere paciencia, tolerancia en el darse cuenta; somos un  libro de muchos capítulos que no puede leerse en un solo día. Sin embargo, cuando empieces a leerlo, debes leer cada palabra, cada frase y cada párrafo, porque en ellos hay indicios de la totalidad. El principio es en sí mismo el final. Si sabes leerte, podrás encontrar la suprema sabiduría.

El tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades. Cuando menos te lo esperas, todo sale bien. Lo bueno se impone en tu vida, te levantas de la caída, eliges la fuerza y le ganas el pulso a la vida. Por eso se dice que el tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades. 

Porque después de la tormenta siempre llega esa calma que tanto se desea cuando estás en pleno huracán. Entonces comprendes que no se trata de ir rápido sino de llegar a tiempo y de caminar con calma. Y es que cada suceso por negativo que sea tiene guardado para nosotros un gran aprendizaje que nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y a volver a confiar en el tiempo.

Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va por el mal camino, que tu vida programada hasta el último detalle se va a pique, de repente ocurre lo imprevisto… y cuando menos lo esperas las cosas buenas llegan. Las cosas buenas siempre llegan. Dicen que el que espera, desespera. Aunque también dicen que la paciencia es amarga pero sus frutos son dulces. Y esto es exactamente lo que sentimos cuando el tiempo nos da un respiro y nos guía hacia la salida.

Todo pasa, todo llega y todo se transforma. Todo aquello que pretendemos crear llegará a nosotros de una forma u otra. Por eso debemos tener muy presente que el dolor siempre es temporal o, dicho de otra forma, que no hay mal que cien años dure. Así que el que aguanta y persiste es aquel que suele ganar. Pero para eso hace falta destronar a la velocidad y ponerle freno a nuestras expectativas. 

Recordemos que si nos precipitamos somos nosotros mismos los que nos incapacitamos para lograr nuestros anhelos. 

Para evitar que esto nos suceda solo tenemos que acostumbrarnos a manejar nuestra impaciencia. Respirar profundamente es un gran recurso para reflexionar y ofrecerle una pausa a tu diálogo interno. Reflexiona sobre las razones que te impacientan. No exageres, reorganiza tus prioridades y piensa sobre ellas. Identifica qué es lo que habitualmente te impacienta. Pueden ser personas, situaciones o tú mismo. Ser consciente te ayudará a relajarte. 

Responderte de manera sincera a esta pregunta: 

¿tu paciencia es útil o por el contrario te está incapacitando? 

Justifica tu respuesta lo más racionalmente posible que puedas. Tómate tu tiempo y espera lo inesperado. Hagamos los planes que hagamos puede que las cosas no salgan como lo deseamos. Por eso debes aceptar que la vida no siempre gira a tu gusto pero que siempre te ofrecerá la oportunidad de decidir desde la templanza.

Finalmente cultiva tu paciencia porque si esperas el tiempo necesario llegarás en el momento preciso a la meta. No te precipites, no seas una persona irreflexiva. Maneja tus esperanzas y confía en que en la vida todo llega, todo pasa y todo se transforma.

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Superar lo negativo.

noviembre 3, 2020
Nuestras respuestas son siempre más poderosas que nuestras circunstancias. Una pequeña parte de nuestra vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría se decide por nuestras respuestas.

El objetivo no es deshacerse de todos nuestros pensamientos dolorosos, sentimientos y circunstancias de la vida. Eso es imposible. ¡El objetivo es saber que nunca es demasiado tarde! Solo decide hacer lo mejor de ello. No hay excusas. Sin resistencia. No renunciar. Sin arrepentimientos.

Y cuando las cosas se ponen realmente difíciles ...

…Recuérdese como yo me recuerdo todos los días:

En el espacio entre "Intentaré otra vez" y "Me rindo" hay una vida entera. Es la diferencia entre el camino por el que caminamos y el que dejamos atrás; es la brecha entre quién eres capaz de ser y en quién te has convertido; Es el espacio para los cuentos de hadas que nos contaremos en el futuro sobre lo que podría haber sido.

No hay éxito sin amor implacable. El amor es la base del progreso humano. No te rindas. En cambio, amemos lo que hacemos, hasta que podamos hacer lo que amamos. Amemos donde estamos, hasta que podamos estar donde amamos. Amemos a las personas con las que estamos, hasta que podamos estar con las personas que más queremos

Poner más amor y esfuerzo, hacer las cosas difíciles, siempre vale la pena. Porque esas son las cosas que en última instancia te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir, entre conocer el camino y recorrer el camino, entre una vida de mediocridad y una vida llena de progreso y realización.

El arma más poderosa contra el estrés inmediato es nuestra capacidad de elegir un pensamiento sobre otro. Entrenemos nuestra mente para ver los forros de plata. La posibilidad es una elección. La felicidad y la eficacia de nuestra vida a largo plazo dependen de la calidad de nuestros pensamientos de hoy.

Ser positivo no significa ignorar lo negativo; significa superar lo negativo. Hay una gran diferencia entre los dos, y todo comienza con nuestro pensamiento.

La vida tomará las cosas de nosotros y nos las dará, gradual y continuamente. Es curioso cómo superamos lo que una vez pensamos que no podríamos vivir sin ella o sin él, y luego nos enamoramos de lo que ni siquiera sabíamos que queríamos. 

Hagamos nuestro mejor esfuerzo para abrazar las incertidumbres de la vida a medida que surjan. Algunos de los mejores capítulos de nuestra vida no tendrán un título con el que nos sintamos cómodos hasta más tarde. No debemos rendirnos demasiado pronto.

El pequeño drama de un día normal no necesita sacarte lo mejor de ti o de mí. Seamos selectivos en nuestras batallas. No podemos controlar cómo otras personas reciben nuestra energía. Todo lo que hagamos o digamos se filtra a través de la lente de lo que está pasando en este momento, que no tiene nada que ver contigo o conmigo. Solo sigamos haciendo lo nuestro con tanto amor e integridad como sea posible.

Cuando tu matrimonio, crianza, fe, etc. se ponen difíciles, no es una señal inmediata de que lo estamos haciendo mal. Estos aspectos íntimos e intrincados de la vida son más difíciles cuando los estamos haciendo bien, cuando estamos dedicando tiempo, teniendo las conversaciones difíciles y haciendo sacrificios diarios.

Las situaciones difíciles construyen personas fuertes. Es posible que hayamos visto días mejores, pero también hemos visto peores. Puede que no tenga todos nuestros deseos, pero tenemos lo que necesitamos en este momento. Hay días como hoy que nos despertamos con algunos dolores y molestias, pero nos hemos despertado, estamos vivos. Nuestra vida puede no ser perfecta, pero es buena. Y más cosas buenas vendrán por el camino mientras sigamos avanzando.

La fuerza interior, el coraje y el amor no siempre cantan en voz alta. A veces, estas cualidades están simplemente encarnadas por una respiración profunda y un suave susurro al final del día que dice: "Haré mi mejor esfuerzo mañana".

Entonces, si estás luchando de alguna manera en este momento, ten en cuenta que no estás sola o solo. Simplemente sigue haciendo todo lo posible para amar cada paso de manera abierta y continua, para hacer las cosas difíciles que necesitas hacer, para que puedas dar un paso adelante nuevamente con gracia como así lo espero yo cada día.

Un saludo de corazón a corazón.
Patricio Varsariah.
 

Cumplir con un día de vida es inevitable.

octubre 28, 2020
Siempre escribo sobre lo que pienso y lo que va pasando en el camino de mi vida y hoy me he fijado en las arrugas y en mis canas que para mí son un sincero y bonito reflejo de la edad contada con las sonrisas de nuestros rostros. 

Y cuando empiezan a aparecer nos hacen darnos cuenta de lo efímera y fugaz que es la vida. Como consecuencia con frecuencia a algunas personas les hace sentir molestos e incómodos cuando en realidad debería ser un motivo de alegría. Porque tenemos miedo de que al envejecer perdamos capacidades, porque pensamos en la vejez como un castigo, de manera peyorativa y humillante. Del mismo modo cumplir años nos hace mirar hacia atrás y plantearnos qué hemos hecho durante nuestra vida.

No debemos lamentarnos de envejecer, es un privilegio negado a muchos. Envejecer es un privilegio, un arte, un regalo. Sumar canas, arrancar hojas en el calendario y cumplir un día es para mí siempre un motivo de alegría. De alegría por la vida y por lo que estar aquí supone. Y es que vivir tiene la peculiaridad de que va de la mano con el tiempo, que hace que en mi rostro aparezca arrugas y que de vez en cuando (?) tenga achaques. 

Pero todo eso es el reflejo de la vida, algo de lo que me hace sentir muy orgulloso. Cada día agradezco la oportunidad de vivir, pues gracias a ello cada puedo compartir momentos con aquella persona que más quiero, puedo disfrutar de los placeres de la vida, dibujar sonrisas y aportar con mis escritos para que cada uno tenga un mundo mejor… eso espero.

Ahora bien, todos deberíamos agradecer a la vida la oportunidad de permanecer y de tener la capacidad y la conciencia de disfrutar. ¿Qué sentido tiene lamentarnos y quejarnos por tener posibilidades? ¿No es verdad que daríamos lo que fuese por tener a aquellos que perdimos a nuestro lado? ¿Por qué no le ponemos ganas a la vida y dejamos de disimular nuestro caminar? 

Cumplir un día de vida debe ser un motivo de alegría. Cada día significan 1440 minutos de nuevas opciones, de maravillosos pensamientos, de cientos de matices en nuestros sentimientos. Cada segundo nos hace más capaces de experimentar y de aprovechar todas las opciones que nos brinda nuestro alrededor. Cada día es una medalla, una oportunidad para atesorar recuerdos, para hacer nuestros los instantes. Y, sobre todo, poder celebrarlo con la vida y la gente que te rodea. Que os veáis y os sintáis plenos, arrugados y felices.

¿Si me preguntas cuanto año tengo...? bueno tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza, en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa. 

No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas… Valen mucho más que eso. ¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o setenta! Lo que importa es la edad que siento y que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos y los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

Entre la niñez y la vejez hay un instante llamado vida. No debemos de lamentarnos por envejecer. La vida es un regalo que no todos tenemos el privilegio de disfrutar. Es un frasco de suspiros, de tropiezos, de aprendizajes, de placeres y de sufrimientos. Por eso, en sí misma, es maravillosa. Y también por eso es imprescindible aprovechar cada momento, hacerlo nuestro, sentirnos afortunados. 

Acumular juventud es un arte que consiste en hacer que importe la vida de los años más que los años de vida. En definitiva, hacer que nuestra existencia tenga sentido. No resulta tan esencial si sumamos canas, arrugas o si nuestro cuerpo nos pide tregua cada mañana. Lo que verdaderamente es relevante es crecer porque, al fin y al cabo, como siempre digo, cumplir con un día de vida es inevitable, pero envejecer es opcional.

Saludos.
Patricio Varsariah
 

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

octubre 27, 2020
Hay veces que las personas desaparecen de nuestra vida por momentos pensando que pueden volver cuando les plazca, pues están seguros de que siempre estaremos aquí.Pero eso no es así, todos merecemos un respeto y las ausencias tienen un alto precio. El amor ciego no es garantía suficiente para que una relación prospere. Por eso a veces a las historias de puntos suspensivos hay que quitarle dos y dejarlo en punto y final. De ello depende nuestro bienestar emocional. Es difícil afrontar un adiós decisivo teniendo la certeza de que vamos a tener que luchar para sanar la herida del abandono. Tememos en el proceso por nuestra autoestima, nuestra autoconfianza y nuestro bienestar.

Pero el crecimiento implica cierta desorientación que nos puede angustiar. Tenemos que ser conscientes de que parte del camino lo vamos a tener que recorrer de la mano de la incertidumbre. Esto no es cómodo, pero merece la pena teniendo en cuenta que el intercambio dará como resultado la reconstrucción de uno mismo y la armonía con nuestro interior. Se trata de ser honestos y exigentes en nuestras compañías emocionales. No siempre es fácil, pero lo necesario no siempre lo es. Desapegarnos de aquello que supone egoísmos, intereses y ausencias injustificadas nos ayudará a comenzar una nueva etapa en nuestra vida, a sembrar y cosechar sustento para nuestra autoestima y crecer emocionalmente.

No hace falta irse para no estar. Hay muchas maneras de ser impuntual e incluso de no presentarse en la vida de alguien. La ausencia en la vida de quien te quiere es algo que se elige. Entonces debemos plantearnos aquello de dejar de buscar excusas para quedarnos y decir adiós. Pero un adios de esos que se visten con tilde y mayúsculas,  y así cierran todos los huecos por los que se pudiera volver a entrar. A cal y canto. O sea, que igual en vez de dejar ir lo que debemos aprender es a marcharnos nosotros cuando vivimos en una situación que nos desgasta y no tiene solución. Cuando eres capaz de desligarte de algo que te ha aprisionado durante mucho tiempo consigues aclarar tu mente y deshacerte de las ausencias que no comprendías y mantenían tu  vida pendiente de un hilo.

Crecer es aprender a decir adiós. Conseguir decir adiós a quien nunca ha estado significa no retroceder, separar lo que nos enriquece de lo que nos desgasta, cuidar nuestra propia valía y dejar de arrastrarnos suplicando migajas de un amor que solo existe en nuestra mente. Cuando no hay reciprocidad o la balanza se inclina hacia el dolor la relación pierde todo sentido y, por lo tanto, lo único que consigue es que agonicemos a la espera del sello que finiquite el final que estaba entretejiendo sus hilos. En el momento que soltemos nos daremos cuenta de que dar el paso y soltar significa liberarnos, crecer y crear una nueva vida. Esa nueva atmósfera propiciará que podamos sembrar nuevas emociones en un terreno que hasta entonces no era fértil.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Saludos.

Patricio Varsariah
 

Duda de tus dudas antes de dudar de tu fe.

octubre 27, 2020
Esa es la versión súper corta de mi consejo para esos momentos en que nada parece ir según lo planeado, cuando todo lo que quieres parece estar fuera del alcance. Sí, solo tienes que estar donde estás, con la mente abierta. Olvídate de lo que crees que se supone que es tu vida y sinceramente agradézcale por todo lo que es.

Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, especialmente cuando ocurre una tragedia. Y aunque yo me he enfrentado y he crecido a través de mi parte justa de tragedias reales, seamos honestos sobre algo: el 98% de las veces creamos tragedia en nuestras vidas debido a incidentes relativamente menores. Algo no sale exactamente como lo planeamos, pero en lugar de aprender de la experiencia, nos enloquecemos y dejamos que el estrés se convierta en nosotros.

Mi desafío para ti hoy es elegir diferente. ¡No dejes que las pequeñas cosas que están fuera de tu control te dominen!

A decir verdad, la mayor diferencia entre la paz y el estrés es la actitud. Se trata de cómo miras una situación y qué decides hacer con ella. Es recordar que no hay certezas en la vida; no sabes exactamente lo que traerá el futuro. Entonces, tu mejor estrategia para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del momento presente, incluso cuando te decepcionen ... ¡Especialmente cuando te decepcionan!

Tu vida, con todos sus altibajos, con todos sus giros inesperados, te moldeó para el bien mayor. Tu vida ha sido exactamente lo que tenía que ser hasta este punto. No pienses que has perdido el tiempo. No pienses que no has llegado. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas y confusas que ha encontrado para llevarlo aquí, ahora mismo.

Y si tienes el coraje de admitir que tienes un poco de miedo, la capacidad de sonreír incluso mientras lloras, el descaro de pedir ayuda cuando la necesitas y la sabiduría para tomarla cuando se te ofrece, entonces tienes todo necesitas en este momento.

Solo tienes que creerlo, para que puedas dar el siguiente paso. Nada está fuera de tu alcance cuando te das cuenta de que todo está en tu cabeza. Eso es lo que necesitas recordar ...
Se trata de dejar ir fantasías, aceptar la realidad, tener fe en su viaje y apreciar todas las pequeñas cosas que están a su alcance en el camino.

Y a medida que continúe recorriendo el camino de la vida, has todo lo posible para evitar que nadie ni nadie atempere tu tranquilidad. Vive una vida que te conmueva y te haga sonreír todos los días. Porque no quieres llegar al final, o al mañana, incluso, y darse cuenta de que tu vida no es más que una colección de expectativas estresantes y "algunos días", recados y recibos y promesas vacías.

¡Elije de manera diferente! Paso a paso cada día con gracia ... Anímate y canta en voz alta en el automóvil con las ventanillas bajas, y baila en tu sala de estar con tu familia, y quédate despierta hasta tarde riéndote, pinta tus paredes del color que quieras y disfruta de un vino dulce y pastel de chocolate. Sí, y sigues adelante y duermes sobre sábanas blancas limpias, y echa fiestas espontáneas, pinta, escribe poesía y lee libros tan buenos que te hagan perder la noción del tiempo.  Y solo sigue viviendo y haciendo que Dios se alegre de haber dado vida a alguien que ama y aprecia el regalo.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Desde el Corazón.
Patricio Varsariah.

 

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