Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Esa fuerza vital que por dentro me anima.

marzo 9, 2021
El día de ayer he pasado por una experiencia que me obliga a pensar sobre la fragilidad de la vida y me estremece, me da temor lo impredecible, los momentos duros de la vida que son inexcusables, y de repente siento un dolor en el estómago con tan solo pensarlo.  

Con el pasar de los años, me queda claro que debo intentar aprovechar el tiempo e intentar adaptarme a lo que viene y va. Aunque no sea fácil, no hay más opción que seguir el camino. La vida sigue. Lo he mencionado muchas veces, si hablamos de temores yo tengo muchos, pero hay uno que me mueve tanto es, justamente ese, decir adiós para siempre. No solo por mí sino por aquellos que amo y por quienes tengo un aprecio. 

Hoy me invadió la tristeza porque no me lo esperaba lo que me sucedió, porque aparentemente todo estaba bien. A veces me dejo llevar por la inercia del día a día, creer que lo que hoy está, estará igual mañana. Dicen que la ley de la vida es nacer, crecer, reproducir y morir, pero esta última, todavía, me cuesta tanto aceptarla. Muchas veces he escrito que: “la vida no está para entenderla sino para vivirla tal y como es”. Me olvido que dar por sentado todo en un futuro puede ser contraproducente porque todo cambia, tenemos un tiempo predestinado para estar aquí y nuestro propósito en esta tierra está dentro de ese tiempo que nunca podremos cuantificar con anticipación. 

A veces hay días que la vida se pone brava y como mínimo tenemos dos alternativas: sucumbimos o seguimos andando. En la primera perderemos mucho tiempo estancados y quizás sea muy tarde cuando nos demos cuenta. En la segunda, aunque sea pesada la carga, seguiremos andando hasta que poco a poco podamos recuperar las fuerzas y otra vez nos devuelvan las sonrisas.

Me he dado cuenta de una cosa muy importante, y es de la fuerza que hay que recobrar para levantarse, que lo más peligroso no es caerse, no es equivocarse, o fallar, lo más peligroso es no volver a encontrar las fuerzas para continuar, para levantarse, para sobreponerse. Es esa falla que se origina por dentro, ese sentirse roto e inhabilitado lo que paraliza. Hay que sobreponerse, no importa lo que digan los demás, no importa lo inadecuado que podamos parecer, hay que levantarse, dar la cara. Hay un poder que se halla en lo profundo, que se pierde cuando perdemos toda esperanza de ver aquello que nuestro corazón tanta ansia y que más que ansiar, necesita. 

Lo más peligroso del fracaso reiterado es esa perdida, la perdida de las ganas, de la ilusión, cuando se rompe, cuando te das cuenta que no será más, un frío recorre el cuerpo y te sientes como muerto, pero ya lo sabía, sabía que todo es tan simple, para vivir, solo hace falta respirar y abrir los ojos y mirar y darte cuenta que aun estas aquí. Que perder las ganas es lo peor que puede pasar es perder la esperanza. Que no era lo peor el fracaso, ni el dolor, ni el golpe que rompió mi centro en dos eso no era lo peor lo peor era perder esa fuerza vital que por dentro anima. 

¿Quién o qué puede quitarnos eso, la fuerza para sobreponernos esa fuerza original, llámese ánimo, llámese alegría, que no me refiero a la felicidad, sino a esa sonrisa que desde adentro se improvisa? 

Es esa sonrisa que en mi caso aflora cuando miro a un pequeño moverse con cierta torpeza sobre sus primeros pasos, cuando miro un amanecer que pareciera prometer tanto y la aurora que no se da por vencida con ese regalo de cada día. Esa sonrisa del alma sincera es lo que nunca se puede perder, a veces, en lo más profundo parece perderse, pero siempre alrededor todo respira, y te recuerda que adentro este hecho de lo mismo que las plantas, de lo mismo que la tierra, que vienes de allí y que eres en último caso de ella, y también del cielo que el agua refleja, somos polvo al fin y al cabo o quizá un poco de niebla…

Las lecciones de la vida siguen siendo muchas para aprender. Después de todo, espero que cuando me vaya pueda dejar un recuerdo indeleble en vuestras memorias.

Patricio Varsariah.

 

Mis emociones o sensaciones van variando.

marzo 9, 2021
Últimamente en mi micro clima particular hay mucha tormenta. Ser cielo y no perder nuestro espacio es ser capaces de observar y dejar pasar. La calidad pasa por no aferrarse a nada. Existe una frase que me gusta mucho y es: Tú eres el cielo. Todo lo demás es solo el clima. me gusta justamente por la forma tan clara que tiene de expresar algo que, a veces, nos cuesta mucho entender.

El cielo está siempre ahí. Inmutable, espléndido, eterno. Algunos días, aparece en él un sol radiante. En otras ocasiones, se llena de nubes blancas que se deslizan con rapidez, empujadas por el viento. Otras veces, amanece cubierto de nubarrones que, entre rayos y truenos, descargan una lluvia tenaz que nos parece interminable. Y, así, el clima va variando, mientras el cielo acoge generosamente todas y cada una de sus diferentes expresiones.

Mi verdadero Ser- está siempre ahí. Inmutable, espléndido, eterno. Algunos días me siento optimista y alegre. En otras ocasiones, me invade la nostalgia, el desaliento, el cansancio. Otras veces, amanezco triste o soy asaltado por la ira, la pereza, la amargura, y descargo con fuerza lágrimas o agravios. Y, así, mis emociones o sensaciones van variando, mientras que mi verdadero Ser permanece inmutable.

El cielo acoge generosamente –y sin apegos- todas y cada una de las diferentes expresiones del clima. Las ve llegar, permite que se expresen, y las deja marchar cuando han terminado aquello que vinieron a realizar. ¿Cómo acoges tú las emociones y sensaciones que te visitan?, ¿dejas que se manifiesten?, ¿te apegas a ellas?, ¿escuchas aquello que quieren contarte?

Pues yo acojo las emociones y me pregunto para qué las he atraído a mi vida, qué vienen a enseñarme. 

Me gusta vivirlas, sentirlas porque creo que es una parte muy profunda de mi ser y me gusta investigar en mi sombra cuando, por ejemplo, aparece la ira. Todas mis emociones son yo, al principio me resistía y por qué me siento así, por qué esto a mi...hace mucho tiempo que dejé de ser víctima para ser el protagonista de mi vida. 

Ha sido un camino difícil porque he cambiado completamente mi forma de ver las cosas, mis creencias limitantes para abrirme a una nueva forma de vivir. Y aun hoy siguen ocurriendo cosas que hacen que me cuestione, pero no como antes, he aprendido a dejar que sea yo en todo momento, aunque esté muuuuy molesto, simplemente me comprendo y dejo que pase, pero pregunto: ¿Por qué no voy a seguir siendo yo si esa emoción también es parte de mí mismo?

Patricio Varsariah.
 

Buscando el significado de la vida.

marzo 9, 2021
Los humanos pensamos demasiado las cosas; complicamos las cosas. He escrito páginas de respuestas en mi cabeza, intentando destilar la búsqueda de mi vida. Y sigo volviendo a esto: para encontrar significado, salgo y me siento en mi ventana y contemplo mi jardín o salgo al bosque a charlar con la naturaleza. Salgo a ese mundo, el que está más allá de la piel humana; Entro al templo del mundo más que humano. Cuando dejo atrás toda la charla humana, el velo se cae y encuentro la respuesta.

La respuesta para mí, en ese momento es que nos complicamos pensando que es una talla única para todos. Cada uno de nosotros debe encontrar su propio significado, y debemos reconocer que este significado puede cambiar con cada momento. No es estático, no dura para siempre, como tampoco las flores rosadas de mi jardín. Afortunadamente, no estamos solos; tenemos los árboles y la mariposa revoloteando hacia la flor abierta.

El significado de la vida es diferente para cada uno de nosotros porque encontramos nuestro llamado en esa intersección de la gran necesidad del mundo y nuestra gran alegría. La gran alegría de cada persona es diferente, por lo que depende de cada uno de nosotros encontrar esa intersección, para encontrar qué es lo que estamos aquí para hacer. Cuando encuentro mi vocación, todo fluye. Es como si todos fuéramos piezas de un gran rompecabezas, y si todos encontramos dónde encaja nuestra pequeña pieza del rompecabezas, entonces nos traerá una gran alegría y un gran bien para el mundo. Bien inimaginable.

Pero el significado de la vida también es universal, porque, aunque somos seres únicos e irreemplazables, también somos uno. Ambos son verdaderos. Encontramos nuestro camino cuando reconocemos esta unidad y aceptamos el gran honor y la responsabilidad de nacer humanos. En el fondo, independientemente de los medios con los que expresemos nuestra vida, todo se reduce al Amor. Es experimentar, compartir, dar y recibir amor. Para nosotros y todos los demás seres de la Tierra. Cada ser insustituible. Es esa mezcla de compasión, bondad, empatía, tolerancia y ecuanimidad: amor puro, incondicional y continuo.

Y aquí estoy, siendo humano, complicando demasiado las cosas. Miro por mi ventana. Las ramas verdes, pese a que es invierno, de mi árbol de pino; Casi puedo sentir la savia subiendo mientras el árbol se prepara para otra brotación en la primavera. Este árbol de pino que lo encontré tirado en una calle muy pequeñito y que lo sembré en mi jardín, me recuerda que la vida es tanto cíclica como lineal, cambiante e interconectada de formas que nunca entenderemos por completo. El árbol me centra, soy yo, me recuerda que el objetivo, al fin y al cabo, es vivirlo todo.

Haz de ti mismo una luz, Deja que esa luz sea Amor.

Patricio Varsariah.


 

Vida, Amor y Belleza son tres personas en una.

marzo 7, 2021
El amor es una palabra de luz, escrito por una mano de luz, sobre una página de luz. Del corazón de una mujer sensible brota la felicidad de la humanidad, y de la bondad de su noble espíritu surge el afecto de la humanidad. Cuando la mano de un hombre toca la mano de una mujer ambos tocan el corazón de la eternidad.

La vida sin amor es como un árbol sin flor ni fruto. Y el amor sin Belleza es como flores sin aroma y frutos sin semillas… Vida, Amor y Belleza son tres personas en una, que no se pueden separar ni cambiar. El amor es la única libertad del mundo porque eleva tanto el espíritu que las leyes de la humanidad y los fenómenos de la naturaleza no alteran su curso. Dios les ha dado un espíritu con alas para elevarse al espacioso firmamento del Amor y la Libertad.

Pero, ¿qué ser humano es el que nunca ha bebido el vino de la copa del amor, y qué espíritu es el que nunca ha estado con reverencia ante ese altar iluminado en el templo cuyo pavimento es el corazón de hombres y mujeres y cuyo techo es el secreto? ¿Qué flor es aquella sobre cuyas hojas la aurora nunca ha vertido una gota de rocío? ¿Qué riachuelo es el que perdió su curso sin llegar al mar?

El amor es vino servido por las novias del amanecer que fortalece las almas fuertes y les permite ascender a las estrellas. El amor es un conocimiento divino que permite a los hombres ver tanto como a los dioses. En una noche, en una hora, en un momento de tiempo, el Espíritu desciende del centro del círculo de luz divina y me miró con los ojos de tu corazón. De esa mirada nació el Amor y encontró una morada en mi corazón.

El corazón palpitante de mi “compañera del camino”, es como un pájaro que vuela en el espacioso cielo del amor. Es como un jarrón llenado con el vino de los siglos que ha sido prensado para las almas que beben. Es como un libro en cuyas páginas uno lee los capítulos de la felicidad y la miseria, la alegría y el dolor, la risa y la tristeza. Nadie puede leer este libro excepto el verdadero compañero que es la otra mitad de la mujer, creada para ella desde el principio del mundo. 

Existen algunos poetas y escritores que han tratado y tratan de comprender la realidad de la mujer, pero hasta el día de hoy no han comprendido los secretos ocultos de su corazón, porque la miran desde detrás del velo sexual y no ven nada más que lo externo; la miran a través de la lupa del odio y no encuentran nada más que debilidad y sumisión.

Una mujer a quien la Providencia ha provisto de belleza de espíritu y de cuerpo es una verdad, al mismo tiempo abierta y secreta, que sólo podemos comprender por el amor y tocar sólo por la virtud; y cuando intentamos describir a una mujer así, desaparece como el vapor. Su belleza es como un sueño de revelación que no se puede medir, encuadernar o copiar con el pincel de un pintor o el cincel de un escultor.

La belleza de una mujer no está en su cabello, sino en la virtud de la pureza que lo rodeaba; no en sus grandes ojos, sino en la luz que emana de ellos; no en sus labios rojos, sino en la dulzura de sus palabras; no en su cuello de marfil, sino en su ligero lazo al frente. Tampoco en su perfecta figura, sino en la nobleza de su espíritu, ardiendo como una antorcha blanca entre la tierra y el cielo. Su belleza es como un regalo de poesía. La mujer es para una nación como la luz para una lámpara.

La felicidad de una mujer no proviene de la gloria y el honor del hombre, ni de su generosidad y afecto, sino del amor que une sus corazones y afectos, haciéndolos un miembro del cuerpo de la vida y una palabra en los labios de Dios.

Es incorrecto pensar que el amor proviene de un compañerismo prolongado y un noviazgo perseverante. El amor es el fruto de la afinidad espiritual y, a menos que esa afinidad se cree en un momento, no se creará durante años o incluso generaciones. A través del espíritu, no del cuerpo, se debe mostrar amor. El habla no es el único medio de entendimiento entre dos almas. No son las sílabas que salen de los labios y las lenguas las que unen los corazones.

El matrimonio es la unión de dos divinidades para que nazca una tercera en la tierra. Es la unión de dos almas en un fuerte amor por la abolición de la separación. Es esa unidad superior la que fusiona las unidades separadas dentro de los dos espíritus. Es el anillo de oro en una cadena cuyo comienzo es una mirada y cuyo final es la Eternidad. Es la lluvia pura que cae de un cielo inmaculado para fructificar y bendecir los campos de la Naturaleza divina.

El amor limitado pide la posesión del amado, pero el ilimitado solo pide por sí mismo. El amor que se interpone entre la ingenuidad y el despertar de la juventud se satisface con la posesión y crece con los abrazos. Pero el Amor que nace en el regazo del firmamento y ha descendido con los secretos de la noche no se disputa con otra cosa que la Eternidad y la inmortalidad; no se presenta con reverencia ante nada excepto la deidad.

Mi corazón gemelo y “compañera del camino” a quien busqué aquí la encontré. Entonces el ángel llevó mi anhelo a su anhelo, y vivo con ella en el corazón mismo de Dios. Y me acerco más a ella y ella a mí, y somos uno una esfera que brilla al sol; y somos una canción entre las estrellas.

La Primera Vista fue ese momento que divide la intoxicación de la Vida del despertar. Fue la primera llama que ilumino el dominio interno del corazón. Fue la primera nota mágica que se toca en el hilo plateado del corazón. Es ese breve momento que despliega ante el alma las crónicas del tiempo y revela a los ojos las obras de la noche y las obras de la conciencia. Abre los secretos del futuro de la eternidad. Fue la semilla arrojada por la diosa del Amor, y sembrada por los ojos en el campo del Amor, producida por el afecto y cosechada por el Alma.

El Primer Beso fue el primer simulador de la copa que la diosa llena con el néctar de la Vida. Fue la línea divisoria entre la Duda que seduce al espíritu y entristece el corazón, y la Certeza que inunda el ser interior de alegría. Es el comienzo del canto de la Vida y el primer acto del drama del Hombre Ideal. Fue el vínculo que une la extrañeza del pasado con el brillo del futuro; el vínculo entre el silencio de los sentimientos y su canto. Fue una palabra pronunciada por cuatro labios que proclama al corazón un trono, el amor a un rey y la fidelidad una corona. Fue el suave toque de los delicados dedos de la brisa en los labios de la rosa, que lanza un largo suspiro de alivio y un dulce gemido, cuyo recuerdo derrite mi corazón y despierta por su dulzura toda la virtud de mi espíritu.

Haré de mi alma un sobre para tu alma, y mi corazón una residencia para tu belleza y mi pecho una tumba para tus dolores. Te amaré como las praderas aman la primavera, y viviré en ti como una flor bajo los rayos del sol. Cantaré tu nombre como el valle canta el eco de las campanas de las iglesias del pueblo; Escucharé el lenguaje de tu alma como la orilla escucha la historia de las olas. Te recordaré como un extraño se acuerda de su amada patria, y como un hambriento se acuerda de un banquete, y como un rey destronado se acuerda de los días de su gloria, y como un prisionero se acuerda de las horas de descanso y libertad. Te recordaré como un sembrador se acuerda de los haces de trigo en su harina de trillar, y como un pastor se acuerda de las verdes praderas y los dulces arroyos.

Solo nuestros espíritus pueden comprender la belleza o vivir y crecer con ella. Confunde nuestras mentes; soy incapaz de describirlo con palabras; es una sensación que mis ojos no pueden ver, derivada tanto del que observa como del que es mirado. La verdadera belleza es un rayo que emana del lugar santísimo del espíritu e ilumina el cuerpo, como la vida proviene de las profundidades de la tierra y da color y aroma a una flor.

La belleza tiene su propio lenguaje celestial, más elevado que las voces de lenguas y labios. Es un lenguaje atemporal, común a toda la humanidad, un lago tranquilo que atrae los arroyos cantores a su profundidad y los silencia porque la verdadera belleza radica en el acuerdo espiritual que se llama amor que puede existir entre un hombre y una mujer.

Estaba profundamente absorto en el pensamiento y la contemplación y buscando comprender el significado de la naturaleza y la revelación de los libros y las escrituras cuando escuché AMOR susurrado en mis oídos a través de los labios de mi compañera del camino. Mi vida estaba en coma, vacía como la de Adam en el paraíso, cuando la vi de pie ante mí como una columna de luz. Ella es la Eva de mi corazón que lo lleno de secretos y maravillas y me hizo comprender el significado de la vida. Se convirtió en un libro cuyas páginas podía entender pero que nunca terminare de leer.

Siembra una semilla y la tierra te dará una flor. Sueña tu sueño hasta el cielo y te traerá a tu “compañera del camino tu amada”.

Tú me complementas.
Patricio Varsariah

 

Una sonrisa.

marzo 5, 2021



Los problemas o inconvenientes que surgen, porque siempre habrá, son parte inherente del camino, son tanto más fáciles o difíciles en función de lo grande o pequeña que sea nuestra sonrisa a la vida. Hay seres humanos que desconocen una sonrisa, les cuesta incluso articularla, como si fueran a morirse al hacerlo, a otros les da miedo.  ¿Miedo de qué?  La vida sigue su curso segundo a segundo, mientras leemos esto, estamos en Facebook, escribimos un libro, meditamos, jugamos con los niños, barremos, fregamos, hagamos lo que hagamos, inexorablemente.

Ir por la vida encerrado en sí mismo, como una casa lúgubre llena de moho, polvo y arañas, acumulando resentimiento como si de medallas se tratara, eso ya es estar muerto. El cuerpo está vivo, late, pulsa, pero el espíritu, el ser, está vacío, muerto de todo. Y se está de esta manera porque se quiere, o porque no se ha aprendido a estar de otra manera.

Observemos cómo la propia naturaleza nos ofrece tantos ejemplos: el viento batiendo lo que encuentra a su paso, los árboles y plantas tienden a moverse, a ser flexibles, esto es, NO HAY RIGIDEZ (rigidez mental que se traduce en trastornos corporales y músculo esqueléticos, en enfermedades mentales), el mar, con todas sus gotas de agua, ¿creen que el mar piensa que es mar, o que una gota piensa que es una gota, o cuando limpia continuamente las huellas sobre la arena?  

Nos está diciendo:  todo es pasajero, transitorio, ahora así, ahora asá, de qué sirve que las pisadas o la arena lloren o digan que no, soy agua, y dejo la superficie inmaculada. Sólo son. ¿Quién quiere ser agua, o árbol?  ¿Y quién no lo es?  

Todos contenemos algo de todo esto, pero lo hemos olvidado.  ¿acaso ahora de adultos tenemos la misma constitución y estatura que nada más nacer?  Estamos en constante cambio y evolución, desgastándonos. Por cierto, no todos nos desgastamos por igual. Evidentemente en la sociedad actual difícilmente podremos llegar al nivel de calma, absorción y serenidad interior pero seguro que sí que podemos aprender que la clave de nuestra propia vida y supervivencia está únicamente en nuestras manos.

Con el paso del tiempo y de aprender a parar, te das cuenta que no hay nada más estúpido que nadar contra corriente, desgastándote, dejándote en el empeño la energía, el sudor, la alegría….  Y nadamos continuamente contra corriente. 

La vida nos enseña constantemente que lo natural es seguir el curso de las cosas, pero no, nos empeñamos en hacer lo contrario: Quien dice esto, dice todo.  

Me encanta cuando voy a comprar a algún sitio, que la persona que me atiende, entienda y note que me siento verdaderamente agradecido por la atención y el servicio prestado. Los que atienden son seres humanos igualitos que yo, con inquietudes, problemas, familia, sueños, aficiones… y merecen mi respeto, por eso les brindo también mi sonrisa. 

¿se han dado cuenta de que una sonrisa es uno de los rostros faciales que más expresa, que más mueve, con el que decimos tanto si necesidad de poner palabras?  Brinda apoyo, coraje, determinación, compañía, seguridad, confianza, VIDA.

Todo finalmente tiene que ver con lo mismo.  Si decidiéramos parar y mirar cómo va la vida, esto es, sin correr constantemente con la cantidad de cosas que hacemos en un mismo día, sino también prestando atención a lo que realizamos y cómo se va moviendo todo, lo que produce una cosa, lo que determina otra, estableciendo conexiones, veríamos que todo está relacionado,  con la manera en que uno afronta y vive la vida, con el llamado carácter, que en el fondo no es real, pero de aquellas partes del mismo que engrandecen el mero hecho de estar vivo, del compromiso de transitar este planeta.

¿Compromiso?  Alto y claro, no podemos ser tan egoístas de pensar y sentir que estamos en este planeta por derecho propio y que nos pertenece.  Estamos únicamente de paso, como las golondrinas. 

Hoy pregunto ¿qué compromiso tienes?  Consigo mismos, con la vida, con el vecino, con el gato… el amor, el hecho de compartir un camino con otro ser humano es una de las aventuras más extraordinarias que podamos llevar a cabo, y no se refiere únicamente a una relación de pareja, sino de madre o padre e hijo, de nieto-abuelo, incluso de seres desconocidos entre sí que deciden unir esfuerzos, ayudarse.  “tú le pones una sonrisa a la vida”, estoy seguro que todos, en mayor o medida, se la ponemos para continuar.

Seguro que ustedes tienen una sonrisa enorme ante la vida, y si no se han dado cuenta de ello, mírense bien, integralmente, como siempre digo. Parece que tenemos sonrisas para nuestros pequeños, pero no para el resto de la vida. Si los escucháramos, nos dirían que la sonrisa deberíamos tenerla a lo largo de todo el día. 

Los que leen estas líneas y son mamas o papas, o prontamente lo serán, seguro saben de qué les hablo.  ¿se dieron cuenta ya que tienen en casa un pequeño maestro o maestra que puede cambiarles la vida interior?  Son sabios, pequeños, pero tremendamente sabios, y deberíamos tenerlos más en cuenta. Están llenos de inocencia, de bondad, justo los valores que tanto escasean entre la población adulta, prestémosles más atención. 

A cada esquina la vida nos propone un reto, una nueva aventura, una decisión complicada, y lo mejor, aquí, ahora y siempre, es ponerle una sonrisa a la vida. Si les pones una sonrisa a la vida, la vida te la devuelve.  Si no se la pones, se te hace más arduo el camino. La pongas o no, la vida siempre ofrece, sólo hay que saber escuchar. Y me gustaria que todos aprendamos a escuchar…

Saludos y si te gusto compártelo.
Patricio Varsariah.
 

La justa diana de la vida.

marzo 5, 2021


Colgado en medio de la noche, espero el mejor momento para tensar suavemente la cuerda y oír esa calma tensa que en esos instantes baila entre mi mente y los músculos en tensión, nada se oye solo la casi inapreciable vibración de la madera, ante de soltar de manera fugaz la flecha en dirección a una diana imaginaria, donde el destino nos muestra ese camino que en el horizonte se esconde y que no siempre solemos ver.

Mientras un sendero de pequeñas luces estelares sigue brillando para que ese viaje frenético de la veloz flecha sea seguro y encuentre la justa diana de la vida. Tal vez por ser un alma rebelde, mi destino no es como el del resto de las personas, que casi sin esfuerzo, ven como las puertas de las oportunidades se abren delante de ellas, mostrándoles todas las cosas que pueden llegar alcanzar si con esfuerzo y convicción trabajan para hacer realidad esos sueños que durante la noche han podido visualizar. 

En la sencillez de mi vida, de muy pequeño aprendí que no siempre vas a tener a tu lado personas que te empujen a buscar tu lugar, personas que, con amor, te inciten a seguir adelante y que te muestren una mano en los momentos duros, donde las dudas te asaltan y siente el vacío inmenso de una vida que no sabes muy bien que es.

El destino me presento desde temprana edad, que, ante el miedo y la soledad, no hay mejor compañera que la del alma que desde tu interior te muestra un mundo diferente del que te toca ver y palpar. Sin embargo, ese mismo destino va tejiendo imparable un muro grueso y donde los sentimientos quedan enterrados, por el dolor por la insensibilidad, por no sentir que hay un libro escrito de tu vida, donde la luz te de calor en el corazón.

En esa soledad en la que crecí y que me marco la vida, fui cosechando mi reserva que me alejaba de todo y todos, donde solo en la noche cuando envuelto en el manto estelar, podía dejar volar mi imaginación y donde la saeta viajaba por mí por el aire en libertad, clavándose lejos donde de manera certera penetraba en otra textura donde a veces era difícil de desenterrar.

Eso hizo que mis dotes como arquero fuera cada vez mejores y que muchos temieran mi arco. Pero el arco del destino, no quiere darme una diana donde aterrizar, donde la magia de un corazón noble me envuelva y me enseñe que hay otra luz, otra manera de vivir, donde nos es necesaria la lucha, donde la entrega es la dicha de cada mañana, y donde la única flecha luminosa es la de un hermoso sol, despuntando por el horizonte, donde el camino deja de ser triste, oscuro y solitario. 

Donde las praderas ya no son espacios vulnerables, donde los rayos no son flechas de dioses castigadores. Ese destino que haga florecer una nueva primavera y con ella todo brote con sabia renovada y hasta el árbol más solitario, encuentra las fuerzas necesarias para llenarse de vida, y sentir que, entre sus frondosas ramas, otros pueden protegerse e iniciar un nuevo ciclo de vida. 

Sin embargo, llega un momento en que te adaptas a todo y sientes que tu destino es la soledad, donde acompañada de mi fiel arco, solo puedo desafiar a la vida con el certero tiro de mi flecha, hacia un lugar oculto y del cual no ves el objetivo final. 

Cruel realidad la del arquero que dispara flechas sin cesar y que el destino se encarga de desviar del amor, de la dicha de un ser que le entregue compresión, valor y amor.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Nuestros desafíos actuales con COVID-19

marzo 4, 2021
Mucho se ha pospuesto, cerrado o cancelado durante el año pasado. Pero no todo.

El amor no se ha pospuesto, cerrado ni cancelado. La esperanza no se ha pospuesto, cerrado ni cancelado. El cuidado personal no se ha pospuesto, cerrado ni cancelado.

Ahora mismo es una oportunidad para invertir ... en las pequeñas cosas que más importan.

La experiencia humana está llena de amor, pasión, creatividad, alegría, conexión, compasión, risa… y el sabor del pastel de chocolate. Pero debido a que nosotros, como seres humanos, aprendemos, evolucionamos y crecemos a través de los altibajos de la vida, nuestra experiencia también incluye muchas situaciones y temporadas difíciles que nos rodean.

La clave en este momento es no dejar que las dificultades de la vida se apoderen de ti.

Piense en las situaciones más desgarradoras que haya soportado en su pasado. Si lo hace, es probable que surjan algunos sentimientos muy incómodos. Y los apegos asociados que tienes pueden provocar ansiedad, ira o tristeza. Este es un problema que muchos de nosotros enfrentamos.

Ahora imagina cómo te sentirías si pudieras superar estos sentimientos. Por "superar" me refiero a no sufrir más por algo que no se puede controlar. Sé que esto es posible porque yo personalmente intento día a día, y he llegado a la paz con situaciones extremadamente difíciles, desgarradoras e incontrolables en mi pasado y en mi presente.

Entonces, ¿cuál es el secreto? No existe una respuesta única para todos, pero todas las respuestas posibles comienzan con ...

Liberar tus juicios.

La verdad es que es imposible superar una situación difícil, dejarla ir, si todavía la estás juzgando obsesivamente y comparándola con otra cosa. Revisemos nuevamente una situación desgarradora específica de su pasado: elija una que aún despierte emociones negativas. Y luego pregúntate:
• ¿Crees que no debería haber sucedido en absoluto?
• ¿Crees que el resultado debería haber sido diferente?
• ¿Tomas lo que sucedió personalmente?
• ¿Culpas a alguien más por lo que pasó?
• ¿Te culpas a ti mismo?
• ¿Crees que la situación es imposible de superar?

Si te sorprendiste pensando "sí" a una o más de esas preguntas, entonces lo que prolongas es tu sufrimiento y lo que impide superarlo es el juicio. Tus juicios sobre lo que "debería haber sucedido" continúan posponiendo el amor, la esperanza y el cuidado personal que sabe que es capaz de practicar.

Ahora puedes estar pensando, “¡Lo que pasó fue increíblemente horrible! ¡No puedo concebir que lo supere jamás! " Pero liberar tu juicio no significa que estés satisfecho con lo que sucedió, o que lo apoyes, sino que estás eliminando la carga negativa que lleva al juzgarlo perpetuamente.

Cuando dejas ir tus juicios negativos, automáticamente reemplazas la mentalidad de víctima con aceptación y presencia. Y la aceptación y la presencia juntas liberarán tu mente y te harán avanzar.

Este mismo principio también se aplica a nuestros desafíos actuales con COVID-19, especialmente para aquellos de nosotros que no estamos enfermos.

Cuando pensamos mejor en nuestras circunstancias, vivimos mejor a pesar de ellas.

Y no hay razón para posponerlo. Ahora es el momento de practicar ...

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Cambiando la perspectiva de la vida.

marzo 4, 2021
Estas son algunas de las reflexiones que en bajones de mi vida me ayudan a levantarme. No tengo ninguna duda de que pueden hacer lo mismo por ti también.Tenemos poder sobre nuestra mente, no sobre eventos externos. Demonos cuenta de esto y encontraremoss la fuerza.

En el clima actual con la pandemia de Coronavirus en todo el mundo, la reflexión anterior es más relevante que nunca. Esta forma de pensar la aprendí por primera vez, cuando estaba luchando con una ansiedad paralizante. Sufrí ataques de pánico al menos una vez a la semana; esto fue el ano 2020 por la presión y sobrecarga laboral que mantenía día a día.

Hasta el día de hoy, todavía no sé cómo me las arreglé para componerme y pasar esos 10 meses del 2020. Era un desastre, un caparazón de mi antiguo yo, siempre preocupado por cuándo tendría mi próximo ataque de pánico. No fue hasta que una de esas madrugadas vino a mí, a mejorar mentalmente, y este pensamiento fue de gran ayuda durante los momentos difíciles.

Si bien no podemos controlar eventos como el Coronavirus, los partidos de fútbol o el funcionamiento diario de nuestros países, sí controlamos lo que sucede en nuestras mentes. Nuestros pensamientos influyen en nuestra vida. Si siempre tenemos pensamientos negativos, creará una experiencia negativa para nosotros, y viceversa. Controlar nuestra mente es vital si queremos tomar autoridad sobre tu vida.

Los seres humanos somos fanáticos del control por naturaleza, pero lo único sobre lo que realmente tenemos control somos nosotros mismos. Aunque no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, siempre podemos dictar cómo elegimos responder.

Las necesidades de una vida feliz son muy pocas y conforme van pasando los anos me he dado cuenta que se necesita muy poco para ser feliz. La mayoría de las cosas que poseemos, no las necesitamos. La felicidad no proviene de poseer una variedad de posesiones; viene de adentro, de un profundo sentimiento de satisfacción con nuestra vida.

Cuando te das cuenta de que puedes vivir de muy poco, te abre los ojos a lo que es esencial en la vida. SALUD, amigos, familia y amor, todo esto es mucho más importante que poseer el último y mejor dispositivo imprescindible.

Uno de los estados en los que es más fácil caer es la ira. Mirando hacia atrás, es vergonzoso, pero yo era mucho más joven entonces y mucho más rebelde. La sabiduría no siempre viene con la edad, pero la perspectiva sí. Ahora me doy cuenta de que no necesitas pelear por cada pequeña cosa, no necesitas tener una opinión, sobre todo. A veces puedes dejar que las cosas sean y te sentirás mucho mejor al hacerlo.

El impedimento para la acción hace avanzar la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino. Te encontrarás con obstáculos en la vida, justos e injustos. Y descubrirás, una y otra vez, que lo que más importa no es cuáles son estos obstáculos, sino cómo los vemos, cómo reaccionamos ante ellos y si mantenemos la compostura. Aprenderá que esta reacción determina cuán exitosos seremos para superarlos, o posiblemente prosperar gracias a ellos. Donde una persona ve una crisis, otra puede ver una oportunidad. Donde uno está cegado por el éxito, otro ve la realidad con una objetividad implacable. Donde uno pierde el control de las emociones, otro puede mantener la calma. Desesperación, miedo, impotencia: estas reacciones son funciones de nuestras percepciones. Debemos darnos cuenta: nada nos hace sentir así; elegimos ceder a esos sentimientos. Si te rindes cada vez que te enfrentas a un obstáculo infranqueable, nunca llegarás a ninguna parte.

Los obstáculos son parte de la vida. Todos sufrimos de una forma u otra. En lugar de alejarnos de estos desafíos, tenemos que enfrentarlos. Es en momentos como estos cuando descubrimos quiénes somos realmente.

No pierdas más tiempo discutiendo lo que debería ser un buen hombre. Ser uno. Como dije anteriormente, cuando era más joven, solía molestarme por lo más mínimo eran tiempos en que la rebeldía es nuestra identidad. Me tomó un tiempo dejar de molestarme por cosas triviales. Incluso ahora, me siento molesto por cosas que no debería, pero es una ocurrencia mucho más rara de lo que solía ser.

Es fácil castigarse una y otra vez por no ser una buena persona y concentrarse en varios defectos que pueda tener. Perdí la cuenta de la cantidad de veces que me prometí a mí mismo que mejoraría después de haber hecho algo de lo que me arrepiento. No fue hasta que entendí cuánto tiempo había perdido debatiendo los aciertos y errores de mis acciones en mi cabeza.

Todo ese tiempo, podría haber sido una mejor persona en su lugar, justo en ese momento. Todos podemos decir que queremos ser mejores, pero hasta que no nos convirtamos en la encarnación viviente de esto, es solo aire caliente.

No es lo que decimos lo que define nuestro carácter, son nuestras acciones. Solo que hagamos lo correcto. El resto no importa. A todos nos gusta pensar que tenemos razón, que somos morales, pero ¿lo somos? Si fuéramos testigos de una mala conducta, ¿intervendríamos y actuaríamos? ¿Si vemos un fraude y no dice fraude, es un fraude?

La razón por la que la mayoría de la gente no cumple con esto es por los costos de hacerlo. A menudo, hablar sobre las injusticias puede llevarlo a ser castigado y condenado al ostracismo, simplemente por hacer lo correcto. Es una de las razones por las que la gente se queda callada cuando es testigo de tales actos. Sin embargo, esto resulta en culpa y resentimiento, que pueden crecer durante años. A pesar de los costos de hablar, sean los que sean, es mejor hacerlo. Incluso si sufres una pérdida personal, al menos sabes que hiciste lo correcto, eso es todo lo que importa. 

Comprendamos que nuestro tiempo tiene un límite establecido. Usémoslo entonces, para avanzar en nuestra iluminación; o desaparecerá y nunca más estará en nuestro poder. Una de las cosas que más recuerdo de trabajar en mi trabajo de oficina fue lo mucho que la gente quería que terminara su turno. Era común escuchar: "¡Solo faltan dos horas!" o algo por el estilo dicho todos los días en el lugar de trabajo. Me sacudió las primeras veces que lo escuché, y luego, quedó claro por qué.

Sí, no fue el mejor trabajo y yo tampoco quería estar allí, pero nunca pensé así. Siempre que dices algo en este sentido, estás dispuesto a desear un tiempo libre que nunca volverá. El tiempo es el bien más preciado que tenemos. Es algo que todos poseemos, pero no importa cuánto dinero tengamos o cuán hermosos seamos, ninguno de nosotros puede obtener más.

Cada día que tenemos en este planeta es una bendición. Todos estamos en un lento descenso hacia nuestro inevitable final. Por eso es fundamental aprovechar al máximo nuestro tiempo. Solo tenemos una cantidad limitada y no tenemos ni idea de cuándo se agotará. Una vez que se ha ido, se ha ido.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Preparándonos para envejecer.

febrero 26, 2021


A mayor edad, mayores cuidados y más tenemos que preocuparnos por nuestra salud. Sin embargo, la manera en la que envejecemos está, en buena parte, en nuestras manos. Por mucho que no queramos cumplir años o que nos preocupemos porque nos han salido las primeras arrugas, el tiempo sigue transcurriendo y a todos nos llega la vejez. Sin embargo, aunque no podamos escoger si envejecer o no, sí hay algo que está en nuestras manos es elegir: envejecer saludablemente.

He escuchado muchas veces a gente joven decir: "cuando sea más mayor, ya no me importará cuidarme o verme bien". Es como si la edad se convirtiese en un tirar la toalla para seguir gustándonos al mirarnos en el espejo. Como si cuando nuestra cara se llene de arrugas y la piel se vuelva más fina y manchada con lunares, cuidarse, mimarse e intentar gustarse fuese una pérdida de tiempo.

El motivo por el que, tal vez, los jóvenes tienen el pensamiento que ya he mencionado, es porque asocian la vejez con una etapa de la vida donde las enfermedades, los problemas y toda una serie de dificultades limitan nuestro bienestar. De repente, nos volvemos más lentos y limitados, tenemos que tomar pastillas para el corazón, se nos cae el pelo… (bueno no a mi-por suerte). Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir.

Pensar en que todo lo malo nos aborda, inexorablemente, cuando nos hacemos mayores, limita las posibilidades de disfrute, de vivir esa etapa de manera intensa y de que podamos pensar en que tendremos una buena calidad de vida. Es cierto que, tal vez, la esquizofrenia nos esté esperando. Es natural que nos sintamos solos porque nuestros hijos se van de casa. Sin embargo, podemos hacer cosas, más allá de lamentarnos por nuestra condición.

Podemos envejecer saludablemente siempre y cuando no nos refugiemos en la autocompasión y el victimismo. Llegar a la vejez no implica que la vida se haya acabado, como muchos jóvenes puedan pensar. Existen muchas posibilidades y opciones. Como ejemplo, volver a estudiar, volver a la Universidad, escribir un libro etc... 

Ahora bien, no debemos olvidar que envejecer saludablemente está en nuestras manos y es una opción por la que podemos decantarnos. No hay que procrastinar en este aspecto, aunque nos sintamos bien ahora, aunque no tengamos ninguna enfermedad y problema. Muchas veces nos olvidamos de que, en cuestiones de salud, todo lo que hagamos ahora se proyecta hacia el futuro.

Pero, ¿qué podemos hacer al respecto? 

Para empezar: cuidar lo que comemos y hacer algo de ejercicio, sin olvidar el aspecto mental. Cultivar una mentalidad positiva será indispensable para hacerle frente a toda esa presión que sentimos a medida que cumplimos años. Sin embargo, si somos de los que hasta que nos hacemos mayores descuidamos estos aspectos, también hay solución para ello. Por ejemplo, podemos tomar parte activa en nuestra vida, haciendo ejercicio. Hay muchos programas de ejercicio destinados a personas que ya han alcanzado una edad y que favorecen estados emocionales positivos, pues ayudan a liberar el estrés. 

Asimismo, participar de actividades en grupo nos permitirá conocer a nuevas personas y, por ende, nuevas amistades con quienes quedar, tomar algo y, quién sabe, si estamos solteros, incluso iniciar una bonita relación.

En la actualidad, hay programas en las universidades que permiten a personas estudiar aquello que les gusta y seguir aprendiendo. También, existen centros de día en los que se realizan actividades y donde se fomenta la socialización. Como nos habremos dado cuenta, tenemos muchos menos límites de los que en realidad pensamos y hay realidades que podemos seguir viviendo de manera adaptada por muchos años que tengamos.

Así que, por todo esto, no dejemos para mañana todo lo que podamos hacer hoy para envejecer saludablemente y vivir esa etapa de nuestra vida de una manera feliz, intensa y sin perder las ganas. Envejecer puede hacer a nuestros huesos más frágiles, restarnos agilidad, pero no tiene por qué afectar a nuestra ilusión de levantarnos cada mañana y seguir descubriendo el mundo. 

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

La vida se desliza con increíble rapidez.

febrero 26, 2021
Uno de los comentarios más aterradores sobre nuestro actual modo de vida es recordar que la mitad de las camas de nuestros hospitales están ocupadas por pacientes con enfermedades nerviosas y mentales, por pacientes que se han derrumbado bajo la abrumadora carga de los acumulados ayeres y los temidos mañanas. Sin embargo, una gran mayoría de estas personas estarían paseándose hoy por las calles, llevando vidas felices y útiles, con sólo haber escuchado las palabras: "No tengáis ansiedad por el mañana"

Usted y yo estamos en este instante en el lugar en que se encuentran dos eternidades: el vasto pasado que ya no volverá y el futuro que avanza hacia la última sílaba del tiempo. No nos es posible vivir en ninguna de estas dos eternidades, ni siquiera durante una fracción de segundo. Pero, por intentar hacerlo, podemos quebrantar nuestros cuerpos y nuestros espíritus. Por tanto, contentémonos con vivir el único tiempo que nos está permitido vivir: desde ahora hasta la hora de acostarnos. 

Todo el mundo puede soportar su carga, por pesada que sea, hasta la noche. Todo el mundo puede realizar su trabajo, por duro que sea, durante un día. Todos pueden vivir suavemente, pacientemente, de modo amable y puro, hasta que el sol se ponga. Y esto es todo lo que la vida realmente significa. Sí, esto es todo lo que la vida exige de nosotros, pero hay personas que llevadas por la desesperación llegan al borde del suicidio— antes de que aprendieran a vivir sólo hasta la hora de acostarse.

Hoy en la madrugada de mi insomnio me llego a mí una frase que dice: Cada día es una nueva vida para el hombre sabio. Creo firmemente que no resulta tan duro vivir un solo día cada vez. Aprendiendo a olvidar los ayeres y a no pensar en los mañanas. Cada mañana: Hoy es una nueva vida. Ahora sé que debo vivir un día cada vez y que cada día es una nueva vida para el hombre sabio. 

Feliz es sólo el hombre bien templado que de hoy se hace dueño indiscutido, que al mañana increparle puede osado: "extrema tu rigor, que hoy he vivido ". Estas palabras parecen modernas, ¿no es así? Sin embargo, fueron escritas treinta años antes de que naciera Cristo por el poeta romano Horacio.

Una de las cosas más trágicas acerca de la naturaleza humana que yo conozca es la tendencia de todos nosotros a escapar de la vida. Todos soñamos con un mágico jardín de rosas que vemos en el horizonte, en lugar de disfrutar de las rosas que florecen al pie de nuestras ventanas 

Cabe preguntarse: ¿Por qué somos tan necios, tan trágicamente necios? ¡Qué extraña es nuestra breve procesión por la vida! 

Cuando yo era niño decía: Cuando sea un chico grande. Pero ¿qué es eso? El chico grande dice: Cuando sea mayor. Y el mayor dice: Cuando me case. Pero ¿qué es ser casado, en fin, de cuentas? 
El pensamiento cambia a: Cuando pueda retirarme. Y después, cuando llega el retiro, se vuelve la vista hacia el paisaje atravesado; parece correr por él un viento frío. Hay algo que no se ha logrado y que desaparece. La vida, según lo aprendamos demasiado tarde, está en vivir, en el tejido de cada día y cada hora.

La verdad es que nos puede matar las preocupaciones antes de comprender que la vida está "en vivir, en el tejido de cada día y cada hora”. Hay días que no podemos dormir ni comer. Es una enfermedad extraña. Las preocupaciones y nada más que las preocupaciones provocan esta enfermedad.

La regla es: mermelada mañana y mermelada ayer, pero nunca mermelada hoy. Casi todos nosotros nos lo pasamos preocupándonos por la mermelada de ayer y por la de mañana, en vez de untar ahora mismo la mermelada en nuestro pan.
La vida se desliza con increíble rapidez. Nos precipitamos a través del espacio a más de treinta kilómetros por segundo. Hoy es nuestra posesión más valiosa. Es lo único de que somos realmente dueños. Les recomiendo recordar las siguientes palabras del Salmo CXVIII: Este es el día hecho por el Señor; regocijémonos y alegrémonos en él.

HOY ¡Mira a este día! Porque es la vida, la mismísima vida de la vida. En su 'breve curso están todas las verdades y realidades de nuestra existencia: La bendición del desarrollo, la gloria de la acción, el esplendor de las realizaciones... Porque el ayer es sólo un sueño y el mañana sólo una visión, pero el hoy bien vivido hace de todo ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. 

¡Mira bien, pues, a este día! Tal es la salutación del alba. Por tanto, la primera cosa que se debe saber acerca de la preocupación es ésta: si quieres que no entre en tu vida, Cierre las puertas de hierro al pasado y al futuro.  

Cuando nos despertamos debemos formularnos estas preguntas: ¿Tiendo a huir de la vida presente con el fin de pre ocuparme por el futuro o añoro algún "mágico jardín de rosas que veo en el horizonte"? ¿Amargo a veces mi presente lamentándome de cosas que sucedieron en el pasado, de cosas que terminaron y no tienen remedio? ¿Me levanto por el mañana dispuesto a "tomar el día", a sacar el máximo provecho de estas veinte cuatro horas? Lo principal para todos nosotros es no ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está claramente a mano.

Finalmente debemos aprender a manejar la maquinaria que nos permita vivir en compartimientos cada día, como el mejor modo de garantizar la seguridad del viaje en la nave de la vida a través del mar del tiempo. Apretad el botón y escuchad, en todos los niveles de nuestra vida, las puertas de hierro que cierran el pasado, los ayeres muertos. Apretemos en el timón de mando el botón y cerremos, con una cortina metálica, el futuro, los mañanas que no han nacido. Así quedaremos seguros por hoy. ¡Cerremos el pasado! Dejemos que el pasado entierre a sus muertos. Cerremos los ayeres que han apresurado la marcha de los necios hacia un triste fin. Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer hace vacilar al más vigoroso. Cerremos el futuro tan apretadamente como el pasado. El futuro es hoy. No hay un mañana.

El despilfarro de energías, la angustia mental y los desarreglos nerviosos estorban los pasos del hombre que siente ansiedad por el futuro, porque el mejor modo de prepararse para el mañana es concentrarse, con toda la inteligencia, todo el entusiasmo, es hacer soberbiamente hoy el trabajo de hoy, como dice la oración de Cristo: "Danos hoy el pan nuestro de cada día". Recordemos que esta oración pide el pan solamente para hoy, esta oración nos enseña a pedir solamente el pan de hoy. El pan de hoy es el único pan que se puede comer.

Con mucho cariño.
Patricio Varsariah.
 

El significado de nuestra vida nunca está completo sin amor.

febrero 21, 2021


¿Con qué frecuencia en los momentos de cansancio y depresión nos preguntamos cuál es el significado de la vida? Solo hacemos esta pregunta cuando creemos que no hay ninguna. Cuando estamos en paz, felices, conectados, nos olvidamos de hacer esta pregunta porque estamos ocupados haciendo aquello para lo que nacimos: experimentar la vida.

El significado de la vida debe abarcar, incluir y trascender aquellos momentos en los que la respuesta a la pregunta anterior es nada. La condición humana, con sus olas de arriba y abajo, no se puede eludir porque es esencial para nuestra experiencia texturizada de la vida en toda su plenitud, desde la oscuridad hasta la luz.

El propósito y el significado, íntimamente conectados, no se nos entregan en bandeja. Se necesita algo de intención, esfuerzo y disciplina de nuestra parte: cuestionarnos a nosotros mismos, introspección, meditación, lectura y la voluntad de hacer que nuestra vida tenga un propósito.

El Camino al significado nos lo han proporcionado guías espirituales de todas las tradiciones. Sobre todo, todos apuntan a lo Divino que se entrelaza a través de nosotros y nuestro mundo. Nos aconsejan volvernos hacia él, atenderlo, nutrirlo. El significado está indisolublemente ligado a la espiritualidad, que abarca todo el espectro de nuestra existencia, desde lo mundano hasta lo exaltado.

Incluso si no crees en Dios, no puedes negar, cuando se toma el tiempo para pensar en la existencia y nuestra propia presencia en ella, que es sobrecogedora, alucinante y misteriosa. Este asombro es el significado supremo en sí mismo. En El mundo como yo lo veo, Einstein dice: “Lo más hermoso que podemos experimentar es lo misterioso. Es la emoción fundamental que se encuentra en la cuna del verdadero arte y la verdadera ciencia. El que no lo sabe y ya no puede maravillarse está casi muerto, una vela apagada ". La dureza de la última línea de Einstein se hace eco de las palabras de Sócrates: "La vida sin examinar no vale la pena vivirla". La mayoría de nuestros guías nos exhortan a embarcarnos en el viaje interior que es el propósito principal de nuestra existencia: conocer el mundo del que somos expresión al conocernos a nosotros mismos, microcosmos que reflejan el todo.

El aprendizaje y el significado están íntimamente conectados. El sentido de mi vida es aprender y vivir con atención e intención. Además de aprender tanto sobre la vida a través de libros y experiencias personales, quiero saber más sobre esta persona a la que me llamo. Hay muchas cosas que nunca sabré, pero al poner este yo bajo el microscopio puedo saber un poco más y tener la intención de ser más amable, libre de demasiado juicio o expectativas de los demás, o incluso de mí mismo; dejando ser aquellas cosas y personas sobre las que no tengo control; aprender a amarlos por lo que son, a amar la vida por lo que es en lugar de como quiero que sea; ser gratitud en cada etapa de mi día, dar gracias especialmente por los días "malos" en los que queda mucho bien; gratitud incluso y especialmente por mis experiencias difíciles que siempre otorgan un regalo; aprender a sufrir con tanta gracia como pueda, sabiendo que todo sufrimiento es un regalo disfrazado; aprendiendo, sobre todo, a esforzarme por estar en contacto con lo Divino que reside en mi corazón con tanta frecuencia como la atención lo permita.

Otra palabra para el sentido de la vida es confianza en el Misterio incomprensible que nos informa, la Providencia que, asombrosamente, siempre brinda. Cuando estamos en contacto con él, nuestro universo se endereza y navega suavemente.

Es más fácil decirlo que hacerlo, pero la dificultad de este desafío es suficientemente significativa.

El significado de nuestra vida nunca está completo sin amor, ese poder amorfo que nos enseña mucho más de lo que nuestros cerebros e intelectos sabrán jamás. Solo aquellos que aman pueden conocer a Dios. El amor humano y el amor divino son continuos. Ya sea que el amor sea de aquí o de allá, al final nos lleva más allá. Aprender a amar es uno de los mayores significados de la vida. Así como usamos solo una fracción de nuestro cerebro, usamos solo una fracción de nuestro corazón. El amor es insondable y siempre podemos ir más profundo.

Todas estas son cosas importantes. El significado es omnipresente y se filtra hasta lo cotidiano. Se puede encontrar en cosas pequeñas: caminar, cocinar, comer, lavar la ropa. El significado significa comprometernos con amor y devoción a cada aspecto de la vida que se nos da para que nos comprometamos.

Que el día de hoy sea para amarte, respetarte y cuidarte a ti mismo.

Patricio Varsariah

 

Todo lo que la vida me ha enseñado.

febrero 21, 2021
Muchas veces he tenido que aprender por las malas. Hay mucho que aprender en la vida, pero no hay manual para ello, para salir adelante tenemos que aprender y construir nuestra vida pedazo a pedazo, día a día. 

A lo largo de la vida, he tenido que sacrificar muchas cosas que eran importantes para mí, lo tuve que hacer para dar paso a lo fundamental, para vivir una vida más feliz, y mucho más alegre, porque la vida me ha ensenado a sacrificar para ganar 

Cuando pensaba que ya no había nada más por lo que luchar, me di cuenta que no importa que no encuentre a nadie a mi lado: debo salir adelante por mí mismo, porque en esta vida lo primero soy yo y después el resto. – Me he tenido que levantar después de caer hasta el fondo, donde solo podía ver oscuridad y soledad. 

Muchas personas se han deleitado con mis derrotas, más eso me ha motivado a seguir adelante, esforzándome más por lograr mis objetivos. Siempre existirá la envidia, el egoísmo y las malas personas, pero de dos cosas estoy seguro, y es que el bien siempre logrará tapar lo malo, y que la vida siempre nos enseñará nuevas y valiosas lecciones mientras continuemos haciendo lo imposible por llegar lejos y ser personas inolvidables. 

De la vida he aprendido el valor de las derrotas.

He perdido amigos que decían ser amigos, más no lo eran de verdad, pues con la primera nube que tapó el cielo ellos desaparecieron dejando visibles a las únicas amistades que realmente eran verdaderas. Muchas veces son esas personas que están siempre ahí sin llamar tanto la atención, en silencio, pero que siempre están ahí cerca de ti, tratando de levantarte cuando no tienes fuerzas o energías para salir por ti mismo. La vida me ha enseñado a reconocer a los amigos verdaderos.

De la vida he aprendido a diferenciar lo verdadero de lo falso, de la mezquindad del ser humano, de estar siempre listos para criticar… Pero esto no es una queja sino al contrario, las personas que no han sido buenas son quienes nos enseñan a diferenciar y valorar las cosas. He aprendido que malos amores, siempre los tendremos, eso ya es parte de la vida, viene con nosotros… Más cuando aprendes amar de forma verdadera y no te haces falsas ilusiones, es cuando te encuentras con la persona correcta en el lugar exacto. 

De la vida he aprendido a valorar a la familia, a los que están, y a los que se han ido, pero sobre todo a los que han dado una parte de sí mismos en ayudarme y hacerme crecer en lo personal. De todo aprendemos y vamos siendo personas maduras y buenas, tratando de dejar de lado todo lo que nos hace mal. 

La vida me ha enseñado que cada día se vuelve a renacer, que cada vez que miramos un nuevo amanecer, es porque hay una oportunidad de ser mejores en todos los sentidos. 

Quiero vivir según lo que de la vida he aprendido Quiero ser esa persona que a pesar de todo lo malo, nunca pierde la fe y la certeza de que lo bueno siempre acabará llegando, y que todo lo que me ha tenido atado algún día se soltará permitiéndome renacer como un nuevo ser que ama por sobre todo las cosas, que me perdono por mis errores, y que abrazo mis tristezas para luego sonreír a la vida y dar gracias a 
Dios por todas las bendiciones que cada día vivo y siento. 

Solo por esas razones vale la pena todo lo que la vida nos enseña: bonito, malo, feo, triste o alegre, no importa, yo quiero vivir siempre enamorado de la vida y bailar con ella, porque será ella quien un día me abrirá sus puertas dejándome ver todo su esplendor. 

La vida siempre nos está dando lecciones y en nosotros está tomarlo o dejarlo… Cada cual vive su propia historia, haz que la tuya sea inolvidable y que te encante vivirla cada día. La vida la escribimos nosotros mismos.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

La cuestión de la dicha humana.

febrero 20, 2021
Todos ansiamos la felicidad. Y, sin embargo, ésta siempre parece fuera de nuestro alcance. Numerosos filósofos abordaron la cuestión de la dicha humana. Pero creo que sus conclusiones, sin excepción, han sido incompletas. Por muchos libros que aparezcan con recetas para ser feliz, el ser humano de hoy sigue acosado, en gran medida, por los mismos problemas que sus predecesores. 

El pobre quiere ser rico; el rico quiere salud; el que sufre de disputas familiares sueña con la armonía. Pero, aunque consigamos riqueza, salud y un hogar bien avenido, igualmente nos veremos sujetos a otro tipo de problemas. Además, si por ventura diéramos con circunstancias que, aparentemente, reúnen todos los requisitos de la felicidad, ¿cuánto tiempo podrían durar, antes de que cambiaran? Es obvio que no para siempre. Por otro lado, pocos de nosotros logran eludir las enfermedades y el lento deterioro del cuerpo que la vejez trae consigo; pero ninguno, de seguro, elude la muerte. Con todo, los problemas no son, de por sí, la causa fundamental de la infelicidad. 

La verdadera causa no es tener problemas, sino carecer de la sabiduría y de fuerza para resolverlos. Todas las personas poseen de manera innata un ilimitado acervo de poder y de sabiduría; y revela el proceso que permite cultivar y desarrollar tales cualidades. No podemos eliminar el sufrimiento y las dificultades —que son vistos como elementos inherentes a la vida. 

La fortaleza y la sabiduría, derivan de la fuerza vital. Si cultivamos esta vitalidad en cantidad suficiente, podemos sobrellevar las adversidades de la vida e, incluso, convertirlas en motivo de dicha y de realización. Sin embargo, si ésta ha de ser nuestra meta, primero debemos identificar los principales sufrimientos de la vida. 

Existen a mi entender, cuatro padecimientos universales: el nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. Por mucho que nos aferremos a la juventud, el paso del tiempo nos hará envejecer. Por mucho que cuidemos nuestra salud, lo más probable es que, tarde o temprano, contraigamos alguna afección o enfermedad. Y, más fundamentalmente, aunque la sola idea de la muerte nos resulte intolerable, lo cierto es que cualquier instante podría ser el último para nosotros (aun cuando no podamos saber, por supuesto, cuándo llegará ese momento). 

Los sufrimientos de la enfermedad, la vejez y la muerte remiten a diversas causas, de índole biológica, fisiológica y psicológica. Pero, en última instancia, lo que provoca todas nuestras desdichas mundanas es la vida, en sí; o, en otras palabras, el hecho de haber nacido en este mundo. El sufrimiento es un estado de conflicto y de discrepancia entre lo que deseamos y lo que nos ofrecen las cosas y personas a nuestro alrededor. Esto deriva de la naturaleza transitoria de todos los fenómenos: la juventud y la salud no duran eternamente; tampoco nuestra existencia perdura por siempre. Aquí, reside la causa última del sufrimiento humano. 

He comprendido con los anos a ver claramente que la vida, de manera inevitable, entrañaba el sufrimiento de la vejez, cuando estoy enfermo entiendo que la enfermedad, asimismo, es parte inseparable de la existencia, cuando escucho las noticias sobre los muertos por la pandemia, porque todo lo que existe en este mundo conlleva alguna clase de desdicha o displacer. 

Creo que la solución fundamental al sufrimiento humano en este mundo yacía en erradicar los deseos mundanos; es decir, toda suerte de pulsiones, ansias y pasiones originadas en el seno de la vida del hombre.  Es imposible extinguir el fuego del deseo e interrumpir el ciclo de nacimiento y muerte, porque el deseo es inherente a la vida, porque ésta es eterna, y porque el nacimiento y la muerte constituyen fases alternas e inevitables de la vida. Tampoco es posible llegar a una Tierra Pura que, de hecho, no existe. 

El hecho que hayamos nacido como seres humanos indica nuestro potencial de modificar el rumbo de nuestra vida. Por ende, cuando la influencia del destino se traduce en un obstáculo o en una adversidad, estamos ante una oportunidad espléndida de elevar nuestro estado de vida. El obstáculo actual señala que se ha consumado y neutralizado un potencial creado en el pasado; reconocerlo nos permite decidir que, en cambio, de hoy en más colmaremos nuestra vida con causas positivas. Podemos aprovechar ventajosamente cada aparente desventura y convertirla en una oportunidad de crecer. A medida que despertamos y activamos nuestra capacidad de superar obstáculos, vamos construyendo por nosotros mismos un futuro mucho mejor y, a lo largo de ese proceso, también elevamos inmensamente nuestro estado de vida. 

Podemos liberar nuestro ser para descubrir el verdadero propósito con que hemos nacido y ser felices. Y también podemos contribuir al mejoramiento de la sociedad y del mundo entero. Descubrir el propósito de la vida es sumamente importante para enfrentar los sufrimientos, y la vejez.

La vida humana no cesa de cambiar, comoquiera que actuemos, todos los fenómenos, al igual que nuestro cuerpo, son transitorios. Pese a que el envejecimiento es inevitable, a menudo rehusamos aceptar que, a cada segundo, nuestra vida envejece. En el pasado, la gente mayor era tratada con reverencia, porque impartía conocimientos y tradiciones a la comunidad. En esta época, que da más importancia a la rapidez y la eficiencia que a los valores tradicionales, la población anciana se ve lamentablemente excluida del gran quehacer social. A menudo, los mayores son vistos como una carga, más que como parte del patrimonio familiar. No ha de sorprender, entonces, que la gente deplore el paso de los años y haga todo lo que esté a su alcance para retardar la vejez.

Algunos dicen que la extensión de la vida está determinada por los límites de la división celular. Otros argumentan que el envejecimiento está genéticamente establecido. Pero sean cuales fueren las causas por las cuales envejecemos, lo esencial es enfrentar la vejez sin temor, y que nos preguntemos cómo vivir y sumar años con dignidad. Un solo día de vida vale más que diez millones de euros. Si prolongar la vida una sola jornada representa semejante fortuna, cuánto más importante, entonces, es reconocer la dignidad suprema de la existencia: una vida que se pierde no se recobra jamás. 

No obstante, el propósito de este reconocimiento no es aferrarse a la vida el mayor tiempo posible, sino hacer de cada día algo realmente valioso. La existencia de un ser humano es algo difícil de conservar, así como es difícil mantener el rocío sobre la hierba.

Nuestro desafío es dar sentido profundo a cada uno de nuestros días, y no preocuparnos tanto por la cantidad de tiempo, sino por la forma en que vivimos.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Mis sentires sueltos de mi alma.

febrero 19, 2021
Este es un escrito que nace de unos días de tristeza y depresión por no encontrar la luz que necesitaba mi alma y con un beso le he cubierto de suspiros para ayudarme a escalar la cumbre de la fe.El alma no crece en los árboles, sin embargo, se nutre de nuestro entorno, como el cuerpo de la comida. El alma necesita ser alimentada con visiones hermosas, palabras que llenen o por quien sabe besar el alma. 

Besar el alma es saber tener paciencia, comprensión, y nunca juzgar a nadie, simplemente aceptar las personas como son es abrazarse cuando hay soledad, cuando se está triste sin decir nada, solo sostenerse con ese abrazo de apoyo, es sentarse juntos cuando no hay necesidad de hablar, cuando solo hace falta el silencio, al no hacer preguntas.

Besar el alma, es sentir otras manos que dan apoyo fortaleciendo esa esperanza de vida y de compañía, es decir un te quiero con la mirada, es fácil, solo basta que decidamos bajar del pedestal del orgullo que muchas veces nos rodea y nos consume. 

Cuantos de nosotros necesitamos de ese beso en el alma que nunca llega, besar el alma y el corazón de mi entorno con un gesto, una palabra amable, una sonrisa, un “sigue adelante, yo te apoyo” o también algo gracioso que haga sonreír cuando las horas marchitas de la rutina llegan y nos olvidamos de ese acto que relaja los labios y se nos ilumina la mirada, a veces es tan sencillo y nos empeñamos en hacerlo difícil, pero terco o soñador aquí estoy insistiré en que besar el alma sea algo cotidiano, como un Hola, un te Ayudo, un Gracias y un Por Favor, valores que he aprendido y continuo, y por ello también besar el corazón, el alma, el sentimiento que me une a mi familia, a ti que me lees lo haré valer.

Me armé de un manojo inclaudicable de sentires, cubrí mi alma de suspiros, mil jornadas he caído en los brazos del dolor, en las gotas de rocío se humedeció alguna vez mi último sueño, así fui masticando días de triste realidad, gasté mis manos escalando la cumbre de la fe, miré arriba y vi la arrogancia del que jamás miro para abajo, miré para abajo y vi el sin sabor del que nada logró, vi la paz y me pregunté, ¿dónde quedan los muertos en su nombre? 

Vi, tanta soledad en un mundo lleno de tanta locura, los pies descalzos de un hombre que toda su vida trabajo y hoy lo cobija la cruel escarcha de un sueño perdido, vi mil rostros inertes buscando a Dios sin mirar su propio corazón, y finalmente vi este nuevo amanecer lejos del tiempo y me sentí vivo, más allá del propio sustento, hoy VIDA te agradezco por esta maleta de sueños, que guardo en mi pecho, hoy siento que SER es sentirse vivo más allá del triunfo o fracaso y sé que están los anhelos nutriéndose en cada paso dado y miro en mi espejo el retrato lucido de mi sentimiento que me lleva a través del tiempo en un eclipse de alados sueños... 

Dios ampare el corazón de quién sueña por amor, Yo seguiré soñando por ese necesario amor.

Yo quisiera estar entre vacías tinieblas, porque el mundo lastima cruelmente mis sentidos y la vida me aflige, impertinente amada que me cuenta amarguras. Entonces me habrán abandonado los recuerdos: ahora huyen y vuelven con el ritmo de infatigables olas y son lobos aullantes en la noche que cubre el desierto de nieve. 

Para mi compañera del camino: Soy la voz del silencio, soy la sincera expresión de lo que siento, soy quien en la magia de esta vida atesora un sueño, soy yo o acaso soy el reflejo de un amor nacido así, simplemente mágico, soy quien en la noche te susurra al oído, quien en la penitente distancia abraza tu mañana, soy quien va y viene pero deja en ti su alma, soy yo glorificando tu presencia, quien en tantos clamores te dice un todo queriendo sanar su alma probando la miel de tus nobles labios y también soy el ultimo que dibujara tu cuerpo con mi enamorado latido para fundir en ti mi corazón.

En el trote lento de la vida, en los amaneceres del pensamiento, en los tiempos ya sin tiempo, en los que solemos repensar la historia, buscamos en la memoria perdida del pensamiento, caminos y sufrimientos, alegrías verdaderas, buscando hallar la esencia primaria del existir, buscando en el ir y venir las huellas de los pasos perdidos. Tanto buscamos que se nos escapa la vida como el viento pasajero, miramos nuestra vida y nos preguntamos, ¿qué será que el destino nos depara?, nos detenemos y miramos nuestros adentros, queremos mil respuestas, tanto nos preguntamos qué olvidamos vivir.

Yo elijo vivir a la luz de mi corazón, ya que él es mentor de cada sueño de mi alma, guardaré las preguntas para el divino, dedicaré mi vida a sentir sin mirar lo pasado, ya mis manos se han cansado de rasguñar preguntas, hoy más que nunca me empeñare en vivir. 

Dios bendiga el camino de mis sueños.

Patricio Varsariah.
 

Tenemos una relación correcta?

febrero 14, 2021


Aunque la respuesta aquí es obviamente subjetiva, en todas las relaciones, tanto románticas como platónicas, hay algunas señales claras de que las cosas van bien. Así que hoy, echemos un vistazo a algunas señales de que estás en la "relación correcta", junto con los consejos correspondientes que podrían ayudarte a hacer que una "relación incorrecta" sea correcta:

1. -Con demasiada frecuencia, hacemos que nuestras relaciones sean más difíciles de lo que deben ser. Las dificultades comenzaron cuando ... las conversaciones se convirtieron en mensajes de texto, los sentimientos se volvieron subliminales, el sexo se convirtió en un juego, la palabra "amor" se salió de contexto, la confianza se desvaneció a medida que la honestidad disminuyó, las inseguridades se convirtieron en una forma de vida, los celos se convirtieron en un hábito, las heridas comenzaron a sentirse natural y huir de todo se convirtió en nuestra solución. ¡Deja de correr! Enfrenta estos problemas, soluciona los problemas, comunica, aprecia, perdona y AMA a las personas en tu vida que lo merecen. Y, por supuesto, si sientes que alguien está jugando contigo, habla y establece algunos límites.

2. Todo el mundo está en la misma página. Si una mujer o un hombre comienza de manera casual con una mujer o hombre y no le dice que quiere una relación comprometida, es probable que nunca se convierta en una relación comprometida. Si le da a alguien la impresión de que lo informal, o lo que sea, está bien para Ti, eso es lo que se asumirás en el futuro. La conclusión es que tienes que ser directa o directo desde el principio, o al menos tan pronto como sepas lo que quieres. No se ande con rodeos. Si alguien se asusta y huye porque fuiste honesta o honesto y estableció límites, esa persona no era adecuada para Ti de todos modos.

3. - Es mejor hablar y descubrir la verdad, que seguir adelante y no llegar a ninguna parte. Diga lo que quiere decir y diga lo que dice. No espere que las personas importantes en su vida le lean la mente y no juegue tonterías con la cabeza y el corazón. No diga verdades a medias y espere que ellos confíen en usted cuando salga la verdad completa; las verdades a medias no son mejores que las mentiras. La línea de comunicación debe ser abierta, honesta y clara. Escuche sin defender y hable sin ofender. La comunicación no es solo una parte importante de una relación, es la relación. Las relaciones a menudo fracasan debido a problemas de confianza, problemas de compromiso y, sobre todo, problemas de comunicación. Así que sea honesta o honesto, comprométase, tenga claras sus expectativas y COMUNÍQUESE siempre.

4. - Fomente tus relaciones importantes de modo que cuando le digas a las personas que amas que las amas, sea simplemente una validación ritual de lo que ya les has mostrado con la forma en que las tratas a diario. Haz pequeñas cosas todos los días para demostrarles a tus seres queridos que te preocupas. Saber que la persona en la que estás pensando también te tiene en mente, significa mucho.

A decir verdad, puedes decir "lo siento" mil veces o decir "te amo" tanto como quieras, pero si no vas a probar que las cosas que dices son ciertas, no lo son. Si no puedes demostrarlo, tus palabras no son sinceras. Es tan simple como eso. Y no existe una relación "correcta" que no sea sincera en ambos extremos. Las acciones amorosas refuerzan constantemente las palabras amorosas.

5. - Cualquier relación que sea real no será perfecta, pero si estás dispuesta o dispuesto a esforzarte y abrirte, podría ser todo lo que alguna vez has soñado. Tus mejores amigos y tu alma gemela pueden estar lejos de ser perfectos, pero encajan perfectamente contigo. Dales la oportunidad de mostrártelo. Cuando dejas de esperar que las personas que amas sean de cierta manera, puedes comenzar a disfrutarlas y apreciarlas por lo que son. Es importante recordar que toda relación tiene sus problemas, pero lo que la hace perfecta al final es cuando no querrías estar en ningún otro lugar, incluso en tiempos difíciles. Las expectativas de perfección están estrictamente prohibidas en una buena relación. 

6.- Aunque pueda parecer arriesgado, el tipo de amor más fuerte es el que te hace más vulnerable. Se trata de atreverse a revelarse honestamente y atreverse a ser abierto y transparente a largo plazo. Se trata de estar uno al lado del otro en las buenas y en las malas, y estar realmente allí en carne y hueso cuando más se lo necesita. Así que ábrete. Esté verdaderamente con la persona que amas. Permítete experimentarlos auténticamente. Derriba cualquier muro de ladrillo emocional que haya construido a su alrededor y sienta cada emoción exquisita, tanto buena como mala. Esto es la vida real. Así es como das la bienvenida a una conexión sincera con otro ser humano. La honestidad, la vulnerabilidad y la presencia se consideran sagradas

7.- Tenga en cuenta que no podemos obligar a nadie a estar con nosotros ni a amarnos. No deberíamos rogarle a alguien que se quede cuando quiera irse. Y del mismo modo, nunca debemos sentirnos atrapados en una relación. De hecho, si alguna de las personas se siente atrapada, la relación no existe realmente. Porque de eso se tratan las relaciones: libertad. 

Las relaciones también se construyen sobre una base sólida de trabajo en equipo. Y dado que las relaciones son uno de los mayores vehículos de crecimiento personal y felicidad, el viaje más importante que harás en la vida es conocer a otra persona a mitad de camino. Realmente es un círculo completo. La fuerza de una relación depende de la fuerza de sus dos miembros, y la fuerza de cada miembro a largo plazo depende de la calidad de la relación.

Y recuerda, las relaciones rara vez son cincuenta por ciento en un momento dado. No siempre puedes sentirte al 100%, o al 50% del total de una relación; la vida es simplemente demasiado impredecible para eso. Entonces, en los días en que puede dar solo el 20 por ciento, la otra persona debe dar el 80 por ciento y viceversa. Nunca se ha tratado de mantener un equilibrio estable en el medio; Las relaciones saludables se tratan de dos personas que están dispuestas a hacer ajustes entre sí en tiempo real según sea necesario, y dar más cuando la otra persona no puede evitar dar un poco menos. Existe una sana combinación de libertad y trabajo en equipo.

8.- No se trata de encontrar a alguien en quien perderse; se trata de conocer a alguien en quien encontrarte. Cuando te conectas con alguien especial, un mejor amigo o una pareja de por vida, esta persona te ayuda a encontrar lo mejor de ti. De esta manera, ninguno de los dos se encuentra realmente con lo mejor del otro; Ambos crecen en lo mejor de sí mismos pasando tiempo juntos y nutriendo el crecimiento del otro.

Cuando piensas honestamente en lo que tú y tus confidentes más cercanos añaden a la vida del otro, a menudo encontrarás que en lugar de dar o quitar cosas (consejos, respuestas, regalos materiales, etc.), has elegido compartir la alegría y el dolor de cada uno, y experimentar la vida juntos a través de los buenos y malos momentos. No importa qué, ustedes dos están ahí el uno para el otro, creciendo y aprendiendo como uno. El crecimiento personal se acepta, se celebra y se comparte.

9.- Las relaciones no siempre tienen sentido, especialmente desde el exterior. Así que no dejes que los forasteros manejen tus relaciones por ti. Si tienes un problema de relación con alguien, resuélvelo con ELLA O EL y con nadie más. Tienes que vivir tu propia vida a tu manera; Eso es todo al respecto. Cada uno de nosotros tiene un fuego único en nuestro corazón por ciertas personas. Es su deber, y solo suyo, decidir si una relación es adecuada para Ti. Tienes que dejar de preocuparte tanto por lo que los demás quieren para ti y empezar a vivir y decidir por ti mismo.

A veces, necesitamos que se nos recuerde que debemos practicar los pequeños hábitos que nos permiten comprender y nutrir mejor los vínculos que hacen que nuestras vidas sean completas. También debemos recordarnos que debemos ser selectivos en nuestras batallas. A menudo, la paz y el amor en nuestras relaciones son mejores que tener razón. Simplemente no necesitamos asistir a todas las discusiones a las que se nos invita.

¡Sí, podemos hacerlo mejor! Tómate esto en serio. Porque a medida que envejecemos, aprendemos a valorar nuestro tiempo, nuestras relaciones genuinas y su tranquilidad, mucho más. Poco más importará de un día para otro.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

El auténtico antídoto del miedo.

febrero 8, 2021


Quiero comenzar este escrito con una frase que hace unos años me impacto fuertemente: “No te quejes, estás exactamente donde quieres estar”. Para mí fue como un jarro de agua fría. Entendí que si había algún responsable en mi insatisfacción en la vida y en lo laboral ese sólo podía ser yo.

Ahora bien, alguna vez has sentido envidia de personas que tienen un trabajo que está genial, ¿un trabajo que les llena, del que se sienten orgullosas? ¿Has notado la pasión con la que hablan de sus proyectos, lo felices o plenos que parecen estar de lo que van consiguiendo, sus logros, su realización y la contribución que hacen a la vida de otras personas? Yo desde luego sí. 

Durante años viví en segundo plano, creyendo que el trabajo no era lo verdaderamente importante. Pero un día la crisis de identidad llamó a mi puerta. Un día me dije que yo también tenía algo que aportar. Un día me enfadé conmigo mismo. Desde luego no fue algo inmediato, tuvieron que pasar años para que me diera cuenta de mi verdadero problema. Tuvo que llegar una persona a mi vida para hacerme ver que yo valía para muchísimo más.

Tal vez tú también estés sintiendo que algo no va bien en tu vida. Es lo que algunos autores llaman crisis de la mediana edad: 35, 40, 50 años. En realidad, da igual la edad que tengas. Si ha llegado tu crisis, te felicito. En serio. No hay nada mejor que darte cuenta de que no vives como te gustaría. Porque sólo a partir de ahí empieza el cambio.

Y sí: primero tendrás que enfadarte. De nada te sirve leer decenas de libros de autoayuda, de motivación, reflexionar, conversar, planear... si al final no haces nada para cambiarlo. Ahora te preguntas: ¿Cómo reconocer esa crisis a nivel profesional o personal? 

En realidad, es bastante sencillo. Es posible que en estos momentos te estés planteando las siguientes preguntas: quién soy, qué busco en esta vida, cuál es mi misión, cómo puedo desarrollarme, cómo puedo hacer lo que me gusta y vivir de lo que me gusta. Seguramente eres una persona curiosa, con mente abierta, flexible, inteligente (y no me refiero al coeficiente intelectual, sino a la verdadera inteligencia: inteligencia emocional), eres alguien que acepta los cambios en tu vida, que quiere aprender, está abierto a escuchar, a conocer, a motivarse.

Si no, dudo mucho que estuvieras leyendo mis escritos y visitando mi web que estoy seguro que no lo lee gente negativa, gente dormida, sino todo lo contrario: personas que como tú que desean mejorar su vida, vivir con sentido y lograr su libertad en todos los aspectos. Aunque si todo fuera así de fácil, tú ya tendrías una vida perfecta. Pero lo cierto es que no lo es. 

Aquí entra en juego un factor presente en la vida de la mayoría de nosotros: el miedo. Puedes llamarlo miedo, inseguridad, falta de confianza, incertidumbre, bloqueo, parálisis, falta de organización... Yo lo llamo falta de compromiso. Porque el compromiso no es igual a motivación. La motivación está muy bien, pero dura un cierto tiempo: mañana te llega una mala noticia, hace mal tiempo, estás baja de energía y tu motivación se va de paseo. Yo lo experimenté muy a menudo en mis propias carnes y apuesto a que a ti te ha pasado lo mismo.

El miedo en realidad es parte de la vida. El miedo, de hecho, es necesario para tu supervivencia, pero, sobre todo, el miedo te indica qué es lo que tienes que hacer. Precisamente el miedo está presente en tus verdaderos problemas, los llamados problemas de calidad. Son problemas buenos que merece la pena tener. Y, por tanto, por paradójico que parezca, merece la pena sentir miedo porque es un motor de cambio. 

Me encantaría poder decirte que soy un valiente que sabe exactamente qué hacer en cada momento de su vida. Me hubiera gustado ser alguien completamente seguro de todo lo que hago y digo. Me encantaría lanzarme sin miedo a todo aquello que me despierta interés. Pero no es así. Y no tiene por qué ser así.

¿Tienes miedo? ¡Perfecto, adelante! El auténtico antídoto del miedo es la acción masiva imperfecta.

¿Cuántas veces te has sentido paralizada o paralizado por el miedo a no hacerlo perfecto, a fallar, a fracasar, a equivocarte? 

Yo, millones de veces. Y mi mayor fracaso ha sido el no haberlo intentado. El no haberme dado una oportunidad. Pero volvamos al punto de partida, a reinventarte. Hacerlo a pesar de la edad. Encontrar un trabajo que te llene, te apasione, te guste... a pesar de que no tienes 18 ni 25 años en estos momentos. Porque tu trabajo te causa insatisfacción, ansiedad, te roba energía, te quita tu alegría. Y sin embargo no cambias. Y no cambias porque no te enfadas. Y no te enfadas porque no te duele lo suficiente.

Por paradójico que parezca, somos mucho más simples de lo que pensamos. Nos movemos hacia el placer y evitamos el dolor. Si no hay suficiente dolor, aunque tampoco haya placer, igual preferimos quedarnos como estamos, ¿cierto? Y aunque por dentro sabes que quieres cambiar, todavía no te duele tanto como para hacerlo. 

En vez de esto, haces algo más sencillo (y desde luego más confortable): quejarte. El desempleo, la crisis, la edad... ¡¿Reinventarme con mi edad?! Perfectas excusas que le vienen como anillo al dedo a nuestro Miedo. El miedo se protege con tus excusas, se agranda, toma posesión y se instala en tu vida de forma permanente.

Vivir con esa pesada carga del miedo no hace más que debilitar tu autoestima, romper tus sueños y generar una identidad muy pobre, muy escasa, muy por debajo de tus  posibilidades. Así que mi dolor ya no era un mero dolorcillo que me visitaba de vez en cuando. Se convirtió en algo más grande, pasando al siguiente nivel: la frustración. Y si no lo paraba a tiempo, llegaría el sufrimiento y tal vez, como fase final, me visitaría la impotencia y tiraría la toalla por completo.

El dolor se produce cuando nuestras expectativas de vida y la realidad que estamos viviendo no van a la par. Pero por otro lado es algo muy habitual. Es totalmente normal que nuestras expectativas no estén siempre alineadas con nuestra vida real. Tal vez sólo los seres más iluminados consiguen esa felicidad plena, desapegándose de su ego y lo material. 

A mi modo de entender, existen cuatro expectativas de dolor: Dolor (tus expectativas no coinciden con la realidad). Frustración (llevas ya bastante tiempo sin conseguir conciliar tus expectativas con la realidad). Sufrimiento (la frustración mantenida en el tiempo, llevas demasiado tiempo sin conciliar tus expectativas con tu realidad). Impotencia (el sufrimiento ha sido tan prolongado que has decidido tirar la toalla, sientes que no hay nada que hacer y la insatisfacción se ha ido adueñando de otras áreas de tu vida). 

La cuestión está en qué tipo de dolor hay en mi vida. Qué nivel de dolor. El dolor es parte de la vida. La frustración y el sufrimiento son opcionales. La impotencia es una elección.

Aquí te invito a reflexionar: ¿cuál es tu nivel de dolor a nivel personal o profesional? No te engañes, trata de ser lo más sincera, lo más honesto contigo mismo.

Según lo que he podido investigar antes de escribir es que, ante problemas o situaciones conflictivas de nuestra vida, caemos en 3 estados mentales. Víctima, Guerrero o Avestruz. El efecto avestruz es uno de los estados más peligrosos. Porque se basa en el autoengaño y la procrastinación. Este estado lo definen frases como: “ya lo haré”, “lo haré cuando pase esto...”, “lo haré la semana que viene, el mes que viene...” “yo ya sé que voy a conseguirlo”. Pero en realidad no haces nada para avanzar, haces muy poco o haces otras cosas que no son las realmente importantes en este momento. 

Y sí, conozco muy bien ese estado, porque yo siempre he sido optimista, sí. Pero con muy poca acción la verdad. Porque tenía miedo. ¿Y sabes cuál es la especialidad de un avestruz? Evitar el dolor actual y futuro. Esconderse del dolor, pensar que no existe.

Por eso, si ahora has dicho que tu nivel de dolor no es realmente alto (razón por la cual no te mueves ni cambias nada en tu vida), pregúntate si no será que simplemente no quieres ser al 100% sincera o sincero contigo mismo, si no estás autoengañándote con que no pasa nada, que puedes seguir como estás. 

La gran pregunta para un buen avestruz es ésta: ¿qué pasará en tu vida en 2, 5 o 10 años si sigues exactamente cómo estás? ¿Cuál va a ser tu nivel de dolor? ¿A qué estás esperando? Muchas personas que se sienten frustradas en su trabajo, se esconden tras excusas tan cómodas como el desempleo, la crisis o la edad.

Y como buenos avestruces que son, ignoran la existencia de cientos, miles de personas que se reinventaron durante la crisis, a pesar del desempleo y sin tener en cuenta la edad. Con más de 20, 30, 40, 50 o incluso 60 años. ¿Crees que exagero? Puedes leer o escuchar a diario entrevistas que publican a personas normales como tú y como yo que reinventaron su vida. Así que, por favor, no utilices más esta excusa. Una cosa es que sea difícil, que te dé miedo, te genere inseguridad... y otra muy distinta es que sea imposible. 

La buena noticia es que sí es posible. La mala noticia es que requiere esforzarse, pasar por el miedo, atravesar el dolor, la incertidumbre, la inseguridad. Está claro que nadie puede garantizarte el éxito. Pero el verdadero fracaso no es fracasar. El verdadero fracaso es no haberlo siquiera intentado.

Si has llegado hasta el final de este escrito, ¡enhorabuena! Sé que suelen ser largos y profundos. Y a veces no son lo que queremos oír. Pueden llegar a molestarnos un poco. Pero es bueno que te molestes, que te enfades al menos un poco, que te hagas consciente de qué quieres de verdad en la vida. Y para eso no estás sola, no estás solo. A veces simplemente no podemos dar el paso solos. Necesitamos a alguien que crea en nosotros más que nosotros mismos. Ese alguien puede ser un buen amigo, un compañero o tu compañera o compañero del camino.

Yo escribo para aligerar la carga, para dejar latir lentamente a mi corazón, para ayudar a otras personas a realizarse y ser más felices, que me permite acompañarte a la vida que sueñas. A pesar del miedo, a pesar del dolor, de la edad o tu experiencia. Algo en lo que quiero darte el 100% de mí mismo. Porque quiero que tú también consigas una vida de 100%.  Que dejes de vivir a medias. Que dejes de guiarte por el miedo y la inseguridad. Lo digo de corazón. Porque sólo apostando por ti, por tus sueños, tu vida... te acercarás a tu realización personal y profesional.

Deja de conformarte con poco. Deja de esconderte del mundo. Has venido aquí para cumplir tu misión, para brillar y contribuir a un mundo más pleno. 

Enfócate en la abundancia, en el ingenio (creatividad, pasión, determinación,
compromiso) y no en los recursos materiales (dinero, tiempo, edad o experiencia). Si otras personas lo han conseguido, ¿por qué tú no? ¿O es que tú, precisamente tú, eres menos? Déjame que lo ponga en duda.

Para terminar, me gustaría decirte que, si este escrito ha resonado contigo, si sientes que hay algo que se ha movido dentro de ti, has satisfecho en mi empeño por abrirme paso en este camino por donde todos transitamos, además, tú también inspiras a otros. El mundo está lleno de almas que buscan su realización. 

¡Gracias de corazón!
Patricio Varsariah.
 

Lo que nos ha enseñado un año como 2020. (Primera parte)

febrero 7, 2021
Nuestra vida está determinada no tanto por lo que nos trae la vida como por la actitud que le damos a la vida; no tanto por lo que nos sucede sino por la forma en que nuestra mente ve lo que sucede. La actitud a la que me refiero anteriormente es lo que conocemos como optimismo.

El optimismo es tanto una filosofía como una actitud. Es una filosofía sobre cómo interpretamos los eventos que suceden en nuestra vida diaria. Es una actitud en cómo nos comportamos. Es una forma de vida: una perspectiva o una lente a través de la cual evaluar los eventos deseables e indeseables a medida que se desarrollan en nuestro día a día.

Mi filosofía de vida personal está anclada en un océano de optimismo. Me llena de curiosidad y asombro por seguir explorando, aprendiendo y creciendo. Me ofrece un oasis ilimitado de esperanza y posibilidad. Me ayuda a volver a levantarme cada vez que caigo. Y me permite reconocer la belleza que me rodea, el significado detrás de mis luchas y las infinitas bendiciones en mi vida. Quizás no todo el mundo es optimista, pero todo el mundo puede aprender a serlo

Una actitud pesimista puede parecer tan profundamente arraigada como para ser permanente. Sin embargo, he descubierto que el pesimismo es evitable. De hecho, los pesimistas pueden aprender a ser optimistas y no a través de dispositivos sin sentido como silbar una melodía feliz o decir tópicos, sino aprendiendo un nuevo conjunto de habilidades cognitivas.

La pregunta que deberíamos hacernos, sin embargo, no es "¿cómo puedo ser más optimista", sino "con qué principios diarios puedo vivir para ser más optimista por naturaleza?" Y la única forma de encarnar una filosofía es practicarla día tras día.

Yo creo que siempre cree que es posible. Un optimista comprende la regla fundamental de que ver no es creer, sino que creer es ver. Y por eso cultivo una mentalidad en torno a este mantra: "Mis creencias tienen el poder de cambiar lo que veo y percibo", las personas operamos desde una de dos mentalidades, una mentalidad fija o de crecimiento.

En una "mentalidad fija", creemos que no tenemos agencia sobre nuestro crecimiento, inteligencia y capacidad creativa. Y debido a este sistema de creencias, nos esforzamos por lograr la ilusión del éxito manteniéndonos cómodos y evitando el fracaso a toda costa. Sin embargo, en una "mentalidad de crecimiento", prosperamos con los desafíos y vemos el fracaso como un trampolín para el crecimiento. La mentalidad de crecimiento se basa en la creencia de que sus cualidades básicas son cosas que puede cultivar a través de nuestros esfuerzos, y las personas con una mentalidad de crecimiento tienen un entusiasmo por enseñar y aprender, una apertura para dar y recibir retroalimentación, y capacidad para afrontar y superar obstáculos.

¿Cómo se relaciona esto con el optimismo? 

Bueno, la mentalidad que adoptemos para ti, que se basa en un sistema de creencias que desarrollamos con el tiempo, define cómo nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, porque la visión que adoptamos de nosotros mismos afecta profundamente la forma en que llevamos nuestra vida. Puede determinar si nos convertimos en la persona que queremos ser y si logramos las cosas que valoramos.

En otras palabras, ver no es creer, pero creer es ver. Si cree que existe una solución a tu problema, podrás ver las posibilidades y, en consecuencia, estarás mucho más dispuesta o dispuesto a actuar. ¿Y no es eso de lo que se trata el optimismo? Elegir creer que el futuro aún puede ser hermoso, ver la posibilidad de ese futuro y luego trabajar voluntariamente hoy para manifestar ese futuro, porque la fe es, ante todo, es apertura; un acto de confianza en lo desconocido. Creer en lo posible es lo que nos lleva a ver todas las posibilidades que podrían ser. Un optimista cree y ella ve.

Un optimista no se involucra en ilusiones; un optimista se dedica a un trabajo voluntario y resistente. La filosofía de un optimista no se basa en ilusiones. La filosofía de un optimista tiene sus raíces en el hecho del trabajo.

Sí, podemos optar por creer en un futuro mejor, y sí, podemos ver todas las formas posibles en las que se manifiesta, pero la verdad es que las ruedas no girarán si no te levantas y las empujas. Puedes optar por creer que algún día prosperarás, por ejemplo, como escritor y puedes verte a ti mismo como un autor aclamado, pero la verdad es que ese libro no se escribirá solo, tienes que sentarte en esa silla y escribir.
Lo que te impide hacer el trabajo es la resistencia. Es algo que todos experimentamos, especialmente cuando se trata de tomar medidas para lograr el resultado que realmente anhelamos. A veces, aparece como miedo, dudas sobre uno mismo o procrastinación. Otras veces, se exhibe como ilusiones ilusorias.

En última instancia, la imaginación solo te lleva hasta cierto punto. Sí, te emociona y se convierte en una montaña de motivación, pero la única forma de sostenerla y canalizarla hacia un terreno fértil es sentándote y haciendo el trabajo. Un optimista no se centra en lo que no puede controlar; un optimista se centra solo en lo que puede: él mismo.

Lo que nos ha enseñado un año como 2020 es que hay una gran cantidad de cosas sobre las que no tenemos control. Aquí están algunos ejemplos:
• No tienes control sobre las opiniones que la gente tiene sobre ti.
• No tiene control sobre eventos naturales y desastres.
• No tiene control sobre la trayectoria económica global.
• No tienes control sobre lo que otras personas deciden hacer.

Sin embargo, lo que sí tenemos control es cómo responder a todo lo anterior. Cómo responder a alguien que juega contigo a un juego de estatus. Cómo se enfrenta a una pandemia mundial. Cómo te preparas para un colapso financiero. Cómo te distancias de las personas que no comparten los mismos valores que tú.

En otras palabras, sobre lo que tenemos control somos cada uno de nosotros: nuestras opiniones, aspiraciones, hábitos y las acciones que tomamos. Nuestra mente y forma de pensar. Y lo que podemos controlar, alterar y cambiar es la totalidad de quién somos. Intentar controlar o cambiar algo fuera de ese ámbito solo resulta en una mayor ansiedad, tormento y frustración: provocaremos una tormenta y nos ahogaremos en ella.

El optimismo se basa en la creencia fundamental de que cada vez que nos enfrentamos a una situación que causa sufrimiento, tenemos dos opciones a nuestra disposición. Podemos cambiar la situación actual o podemos cambiar nuestra actitud hacia ella cambiando primero la forma en que la estamos interpretando. Y la única forma de hacer una de las dos es entrenándose para concentrarse únicamente en lo que podemos controlar.

Muchas veces he escrito definiendo a la felicidad y a la libertad que comienzan con una comprensión clara de un principio: algunas cosas están bajo nuestro control y otras no. La tarea principal en la vida es simplemente esta: identificar y separar asuntos para poder decirnos claramente cuáles son externos que no están bajo nuestro control y cuáles tenemos que ver con las elecciones que realmente controlamos ... La libertad es la única meta digna en la vida. Se gana haciendo caso omiso de las cosas que están fuera de nuestro control.

Esta última línea es fundamental: Domínate a ti mismo y dominarás tu vida.

Saludos y que tengas un optimista día domingo.
Patricio Varsariah.
 

Hagamos nuestro mejor exfuerzo.

enero 31, 2021


Por experiencia propia cuanto más viejos nos hacemos, más silenciosos nos convertimos y menos drama y caos inútil nos involucramos. La vida nos humilla gradualmente a medida que envejecemos. Nos damos cuenta de cuánto tonterías hemos perdido el tiempo. A decir verdad, la tarde siempre entiende lo que la mañana ni siquiera sospechaba.

Demasiado a menudo dejamos que las pequeñas frustraciones de cada día nos oculten a la belleza delante de nosotros. Nos quedamos atrapados en nuestras propias cabezas, y literalmente no sabemos que nuestras vidas sean mejores que las pocas cosas que no van a nuestro camino. Llamamos a los amigos, familiares, etc.. a quejarnos o vomitamos nuestras quejas en las redes sociales. "¡La vida es tan injusta!" Gritamos. Y todo el mundo está de acuerdo y lanza sus dos centavos en la piscina de chismes.

Otras veces hablamos de una gran charla sobre un montón de cosas que realmente no importa mucho. Escudriñamos y dramatizamos lo insignificante hasta que estemos azules en la cara, y luego nos sentamos y nos rascamos la cabeza desconcertados de lo insatisfactoria que se siente la vida.

Por mis años vividos he aprendido finalmente algunas cosas que tendemos a gastar mucha energía mental y física en cuando somos más jóvenes, que finalmente nos damos cuenta de la materia mucho menos de lo que originalmente pensamos. Las inevitables frustraciones de un día normal. El 99.9% de lo que te estresa hoy no importará en un mes a partir de ahora. Tarde o temprano lo sabrás con certeza. Así que haz tu mejor esfuerzo para dejar de lado las tonterías, mantenerte positivo y seguir adelante con tu vida.

Los pequeños fracasos con los que a menudo te sientes autoconsciente. Cuando nos fijamos metas y tomamos riesgos calculados en la vida, aprendemos eventualmente que habrá épocas en que tendremos tiene éxito y habrá épocas en que fallaremos, y ambos son igualmente importantes a largo plazo. La comprensión de la diferencia entre el esfuerzo razonable y el perfeccionismo es fundamental para dejar ir las fantasías y recoger nuestra vida. El perfeccionismo no sólo te causa estrés innecesario y la ansiedad de la necesidad superficial de siempre "hacerlo bien", que realmente le impide obtener algo que vale la pena hacer en absoluto.

Tener total confianza antes de dar el primer paso es muy importante ya que la confianza es esa inercia interior que nos impulsa a evitar nuestros temores vacíos y dudas de sí mismo. En el camino de la vida, nos damos cuenta de que rara vez tenemos confianza cuando empezamos de nuevo, pero a medida que avanzamos y aprovechamos nuestros recursos internos y externos, nuestra confianza se fortalece gradualmente. Un error común que muchos jóvenes hacen es querer sentirse seguros antes de empezar algo, ya sea un nuevo trabajo, una nueva relación, vivir en una nueva ciudad, etc. Pero no sucede así. Usted tiene que salir de su zona de confort, y el riesgo de su orgullo, para ganar la recompensa de encontrar su confianza.

El tiempo nos enseña que no guardamos nada en esta vida hasta que la regalemos. Esto es cierto para el conocimiento, el perdón, el servicio, el amor, la tolerancia, la aceptación, etc. Tienes que dar para recibir. Un punto tan simple, y sin embargo es tan fácil olvidar que la entrega de nosotros mismos, sin un precio, tiene que venir primero! Es el don que nos abre a la gracia. Ser un activista solo en internet, facebook, watsaup, etc.. para las buenas causas está bien, pero tarde o temprano te das cuenta de que si realmente quieres hacer una diferencia tienes que caminar y hablar en publico también. Así que no sólo debemos ser solidarios a través de internet para crear un mundo mejor debemos primero amar a la familia. Ser un buen vecino. Practicar la bondad y construir puentes hay que demostrar con acciones lo que predicamos.

Cuando somos jóvenes parece que más rápido es mejor, pero con el tiempo vemos el poder de 'lento y constante' en el trabajo. Llegamos a aprender que ningún acto de amor, amabilidad o generosidad, por pequeño que sea, se pierde. El hecho de que puedas plantar una semilla y se convierta en una flor, comparte un poco de conocimiento y se convierte en otro, sonríe a alguien y recibe una sonrisa a cambio, es prueba de que puedes hacer una gran diferencia en la vida y los negocios, incluso No se puede hacer de una vez.

Mientras más viejos crezcan nuestros ojos, más claramente podemos ver a través del humo y los espejos de cada solución rápida. Cualquier cosa que valga la pena requiere esfuerzo diario. Honestamente, solía creer que pedir deseos y decir oraciones solo cambiaba las cosas, pero ahora sé que los deseos y las oraciones nos cambian, y nosotros cambiamos las cosas.

Construir un negocio, ganar un título, fomentar una nueva relación, iniciar una familia, ser más consciente, o cualquier otro viaje personal que lleva tiempo y compromiso - una cosa que tienes que preguntarte es: "¿Estoy dispuesto a pasar un poco de tiempo Cada día como muchas personas no lo harán, para poder pasar la mejor parte de mi vida como muchas personas no pueden? "Piensa en eso por un momento. En última instancia, nos convertimos en lo que hacemos repetidamente. La adquisición de conocimientos no significa que estás creciendo, el crecimiento sucede cuando lo que sabemos cambia la forma en que vivimos diariamente. 

Tener un calendario atestado de emocionantes y elaborados planes no es saludable. No te metas en la vida con planes. Deje espacio. Con el tiempo aprenderás que muchas cosas grandes suceden sin planificar, y algunos grandes arrepentimientos ocurren al no alcanzar exactamente lo que estaba planeado. Así que mantengamos nuestra vida ordenadamente y nuestro horario bajo reserva. Estando en control constante de todo es la idea por que cuanto más viejos nos hacemos, más nos damos cuenta de lo poco que realmente controlamos. Y no hay una buena razón para mantenerse firme con cosas que no puedes controlar. Aprende a confiar en el viaje, incluso cuando no lo entiendes. A menudo lo que nunca quería o esperaba resulta ser lo que necesitaba.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Amor, como yo lo entiendo.

enero 28, 2021
He redactado esta historia tantas veces buscando un comienzo interesante, pero siempre me detengo y elimino. Esto no es todo, pero voy a garabatearlo y moverme.

La razón para escribir es que creo firmemente que obtengo mi energía, inspiración, motivación y ganas de seguir adelante en la vida al compartir mis sentimientos con personas especiales como Tu. Pero en el sentido real, AMOR, el amor es la razón de mi bienestar y, literalmente, lo que me impulsa a hacer cualquier cosa que ponga en mis manos. 

Entonces, hoy siendo las 4:30 am, estoy escribiendo sobre el amor.

Me llena el corazón la forma en que soy amado en voz alta, pacífica y genuinamente, por mucho que sigo pensando que no lo merezco. Sigo preguntándome qué bien le ofrecí al universo para recibir este sentimiento de alegría cada día que me despierto y respiro.

Sonrío a través de mi ventana cada mañana, nunca supe por qué, pero simplemente me despierto con un corazón ligero, una mente tranquila, un cuerpo relajado, una hermosa esperanza de felicidad y los recuerdos más dulces del día anterior. 

¿Por qué no debería ser feliz? Porque Dios se las ha arreglado para mantener todas las cosas de las que estoy hecho y estoy muy agradecido, pese a las situaciones a veces incontrolables y desfavorables del entorno universal como la pandemia 2020-2021-covi19

Amor. Amor. Amor ... Nunca me había imaginado realmente lo pequeño que es una cosa, pero tan grande al mismo tiempo. Cuanto más das, más satisfactorio es, sin embargo, nadie lo devuelve. Debería considerarme bendecido porque en muchas ocasiones he tenido la oportunidad de recuperarlo, tanto como lo doy, si no mejor.

Conocí a un ser humano (mi compañera del camino). No lo conocí exactamente, pero nos conocimos. ¿Confuso? Un poco. Volveremos a eso más tarde. Solo quiero escribir sobre cada pequeña cosa que el amor verdadero y genuino hace por dentro y por fuera ... al menos para mí.

Cada día, este ser humano especial me enseña que es muy importante apreciar todo sobre uno mismo, desde los pequeños esfuerzos de sonreír hasta el más grande en cualquier lugar al que vayamos. Hace que sea un trabajo diario recordarme mi fuerza, y todo lo que soy capaz de hacer. Lo hace de diferentes maneras cada día y cada vez que lo hace, lo siento por dentro, genuino y verdaderamente entregado con amor.

No sé ustedes, pero la mayoría de las veces, mis sentimientos más profundos pueden decir si es una mentira, un coqueteo o lo que dice el corazón. Este ser humano, hace cada día que he vivido desde que la dejé entrar en mi vida, un día lleno de sonrisa.

El tacto, es el lenguaje de amor más importante en la vida. Fue hasta que lo conocí que me di cuenta de que uno podía tocar tu corazón, alma y mente sin tocarte exactamente, sin embargo, está lejos de mí. Me encantaría decir cómo lo hace solo si lo supiera, pero incluso cuando está callada, sin llamadas, sin mensajes de texto, sin nada, siento que permanece en mi mente como si estuviera a mi lado. 

Para una persona que se enamora tanto del esfuerzo, la presencia, el romance y las apariencias, ella me ganó la mente y el alma sin intentarlo, pero, además, haciendo cada pequeña cosa querer y merecer sin esforzarse tanto. Habla de que el amor es tan fácil y pacífico.

Una relación con Dios. No puedo decir cuán importante es esto para mí, pero nunca quisiera a  un ser humano tan lejos del abrazo del amor de Dios. La creencia arregla mucho a alguien y nunca deja de divertirme cada segundo que pasa.

“Ama a alguien que te haga enamorarte de ti mismo” … leí esto en alguna parte, no estoy tan seguro de dónde, pero me habla. Habiendo tenido un espíritu vacío, enojado e implacable durante la mayor parte de mi vida, intervino rápidamente para enseñarme lo importante que es "dejar ir, no solo a las personas a las que perdonas, sino sobre todo a ti mismo. Cuanto más ligera es la carga en el corazón, más fácil es vivir y amar la vida, ya que ya no carga con muchas emociones no deseadas.

Este amor esta vez me ha dejado ser más yo, apreciar todo lo que no sabía que tenía valor, amarme a mí mismo, a ella y a tantos otros sin temor a perder uno si me enfocaba en los demás. Esta es una manera de, los tengo a ustedes, tengo amigos, tengo una familia, tengo una comunidad en la que trabajo, tengo un número que me admira y tengo tanto amor para darles a todos ustedes y todavía tengo tanto queda dentro de mí.

El amor debería darte libertad, tranquilidad, seguridad y muchas más cosas bonitas que merecen. Por mucho que tenga mínimos, debería ser lo suficientemente fuerte como para superar cualquier cosa sin expectativas, cuestionando el valor de uno y, lo que es más importante, merecedor de que ambos luchen por él. Debería ser una cosa de dos caminantes, tratando de mantenerse el uno al otro, no una guerra furiosa dentro de uno mismo.

El amor es la materia prima de la que estoy hecho y me alegro de ser bendecido con personas con las que vale la pena estar desde que descubrí mi autoestima, amor propio y, afortunadamente, TÚ. Oky mi compañera del camino, Tú me completas.

Patricio Varsariah.

 

Por qué intercambiamos lo más preciado por lo más urgente.

enero 26, 2021
La serenidad se define como "el estado de calma, paz y tranquilidad". Además "la calma mental es una de las hermosas joyas de la sabiduría ... [es] el resultado de un esfuerzo largo y paciente en el autocontrol".

La ansiedad y la depresión en estos tiempos que estamos pasando, parecen afligirnos más que nunca. Y puedo decir que soy uno de ellos. Estos primeros días o semanas de este año 2021 me ha hecho apreciar lo valioso que es tener tranquilidad y una salud mental y física positiva.

El 2020 fue un año profundo y transformador para mí, nunca antes he experimentado esa sensación en los 20 años que he trabajado para la empresa, pero los 10 últimos meses del 2020, he excedido el límite de tolerancia a los niveles de ansiedad y estrés; Mi salud física y mental se ha visto afectada negativamente por la sobre carga del trabajo.

La humanidad surge con una pasión incontrolada, es tumultuosa con un dolor incontrolado, es sacudida por la ansiedad y la duda. Solo el sabio, solo aquel cuyos pensamientos están controlados y purificados, hace que los vientos y las tormentas del alma le obedezcan. Entre estos hitos mi rutina diaria podría resumirse como abrumadora.

Trabajando mucho con un alto grado de estrés, frustración, soledad (falta de ayuda) y sin respuestas a las permanentes quejas e interrogantes de los clientes. Como era de esperar, mis manos temblaban incontrolablemente después de meses de esto. Durante los supuestos descansos del trabajo también me abrumaban con cantidades torrenciales de información.  Sobrecargué mi sistema nervioso con el tiempo frente a la pantalla digital y comencé a reconfortarme comer por las noches con porciones enormes para la cena, apostando por las calorías y el azúcar, totalmente incorrecto por mi diabetes.

Casi me estaba abusando de mí mismo, sometiendo mi subconsciente a música edificante, de ritmo rápido y material "positivo", pero dominando de todos modos. Intente darme un pequeño durmiendo, pero los insomnios crearon déficits sustanciales de sueño. Estos crearon deudas que debían pagarse de una forma u otra.

La música no está en las notas, sino en el silencio intermedio. De la misma manera, la vida es la fuerza invisible y el vacío dentro de todo ser vivo. Nuestra existencia es implacable y binaria: nunca nos detenemos ni descansamos, a menos que lo decidamos conscientemente. Descuide el descanso adecuado, las caminatas y los paseos. Uno por uno, comencé a descartar pasatiempos agradables que consideraba que eran un tiempo demasiado largo en mi semana para dedicarme a actividades "con un propósito".

A menudo, los clubes de fútbol permiten que sus mejores jugadores se vayan a sus rivales y se olvidan de reemplazarlos rápidamente, a veces optando por salir adelante sin una estrategia clara para llenar el vacío, o al menos disminuir el déficit causado por su ausencia Esto fue lo mismo para mí que descarté conscientemente, o me sentí obligado a rendirme. Poco a poco, estaba renunciando a mis pasatiempos más agradables a favor del trabajo.

¡Qué insignificante parece la mera búsqueda de dinero en comparación con una vida serena, una vida que habita en el océano de la Verdad, bajo las olas, más allá del alcance de las tempestades, en la Calma Eterna! Retrasar la gratificación es una habilidad y una disciplina importante que debemos aprender si deseamos lograr algo duradero o significativo.

Tuve lo peor de ambos mundos: sacrificar las alegrías a corto plazo que la vida tenía para ofrecerme para construirme un futuro más próspero y seguro, pero también sucumbir a vicios como comer en exceso y distraerme con notificaciones brillantes para obtener dosis de dopamina de corta duración.

Para el otoño de 2020, pasaba cero horas haciendo algo divertido o recreativo para mí. Si, como yo, pasas la mayor parte de mi tiempo siempre conectado, sentado en un lugar durante horas y sin permitirte ninguna espontaneidad o placer, entonces no debería sorprenderme que me ponga muy serio, cansado y aburrido de estar cerca en poco tiempo. Como resultado, rara vez estaba completamente presente y comprometido en alguna interacción social, poniéndome una máscara de competencia, calmada y manteniéndome unido.

Mi agotamiento en diciembre culminó en algunos episodios en los que me inundaron y me bombardearon con pensamientos negativos y ansiosos sobre algún daño que me iba a ocurrir o que me iba a hacer a mí mismo.

Recuerdo que sentado en el consultorio de mi médico de cabecera y la mirada de preocupación en su cara mientras describía los pensamientos con tanto detalle cómo podía soportar. No tiene que ser particularmente perspicaz para darse cuenta de que la receta de su médico para que comience a tomar antidepresivos y medicamentos antipsicóticos significa que ha atravesado un punto bajo en su vida. La vergüenza, y la autocompasión eran mis sentimientos primordiales.

Una noche, poco después, no pude dormir en absoluto, porque los pensamientos intrusivos estaban haciendo que mi "lucha o huida" se activara y aumentara mi presión arterial con cada ataque. La parte más dolorosa de toda esta experiencia fue que recayó enteramente en mí. Por lo general, no culpo a nadie por mis circunstancias, y en esta ocasión realmente no pude señalar con el dedo a nadie más.

Puse una cara valiente, una máscara invulnerable en las cosas durante tanto tiempo, y rara vez dejaba que nadie viese lo que estaba pasando dentro. Puede que me haya visto pulido y tenerlo todo junto en las charlas con mi jefe a través del chat, como un cisne pacífico remando furiosamente debajo de la superficie. En realidad, estaba golpeando la cubierta, cayendo sobre la lona repetidamente. Lejos de ser un escudo eficaz, la ilusión de invulnerabilidad socava la respuesta misma que habría proporcionado una protección genuina.

Nuestro cuidado personal es nuestra única responsabilidad. Nuestra salud y felicidad, aunque influenciadas por otros, recae directamente sobre nuestros propios hombros.

¿Con qué frecuencia intercambiamos nuestra salud, nuestros valores y nuestra tranquilidad a cambio de una ganancia de corta duración, temporal o marginal? ¿Cuánto vinculamos nuestra autoestima a una actuación arbitraria, al nivel de agotamiento que sentimos o a impresionar a los demás con su estatus? Las recompensas transitorias que perseguimos (reconocimiento, dinero, seguridad) ofrecen solo beneficios ilusorios y pueden tener un gran costo en otros lugares.

Existe una frase que me ha llegado a la mente:  No es tonto el que da lo que no puede conservar para ganar lo que no puede perder.

Aunque encontraremos aguas agitadas y tormentas eléctricas, depende de nosotros navegarlas de manera segura. Aunque hay tiburones y serpientes depredadores que se aprovechan de personas inocentes y manipulan a otros como un medio para sus propios fines egoístas, todavía es nuestro vigía, nuestro deber ser lo suficientemente inteligentes y astuto para manejarlos.

El mundo no es todo sol y arcoíris. Es un lugar muy mezquino y desagradable, y no me importa lo duro que seamos, nos pondrán de rodillas y nos mantendrá allí permanentemente si lo dejamos, la vida puede ser tan difícil o tan fácil como permitimos que sea. 

[El Creador nos dio] un regalo tan poderoso que le permite a uno prácticamente proclamar y llevar a cabo su propio destino terrenal ... el control que tienes sobre tu propia mente; la capacidad de hacerlo negativo o positivo; la capacidad de pensar en términos grandes o pequeños; la capacidad de establecer tu propio patrón en cuanto a lo que quieres en la vida y hacer que la vida dé sus frutos en sus propios términos, o aceptar las circunstancias de la vida y dejar que la vida te lleve.

No controlamos los eventos que nos suceden, sino solo nuestras respuestas a ellos. La única agencia que tenemos es nuestra actitud hacia la vida, y es esta actitud la que determina la actitud de la vida hacia nosotros. Dicho de otra manera, en términos de trabajo, descanso y juego, la vida te da lo que pides.

Aprender a tomarse el tiempo para descansar y jugar adecuadamente, establecer límites laborales y prestar la debida atención a tus propias necesidades son parte de este proceso esencial de preguntas.

Experiencias de mi vida.
Patricio Varsariah.

 

Cerrar una historia.

enero 25, 2021
Como en todas las madrugadas que me despierto y no puedo seguir durmiendo, hoy me acorde de un cuento que lo leí en alguna parte y que me ayuda a hilvanar ideas y reflexiones que luego los traspaso a mis escritos y puedo compartirlo con todos Ustedes. 

Se cuenta que un mercader agotado y sediento tras un largo viaje, llegó a un mercado de la India. Al pasear entre sus puestos, quedó fascinado al ver en uno de ellos unos frutos rojos que parecían ser muy frescos y jugosos. Tan bueno era su aspecto que decidió comprar varios kilos. Sin más tiempo que perder, buscó una sombra donde empezar a devorarlos. Nada más dio el primer bocado, el Mercader comenzó a sudar y a ponerse colorado. Casi echaba fuego por la boca y, a pesar de ello, no dejaba de comerlos. Al verle en ese estado, un transeúnte no puedo evitar preguntarle:

– Pero, ¿qué haces comiendo tantos pimientos picantes con este calor tan terrible?

– No estoy comiendo pimientos – respondió el mercader –, me estoy comiendo mi inversión.

El sentido de seguir comiendo pimientos picantes cuando por dentro estás muriendo es el mismo sentido que el de seguir al lado de una persona con quien hace tiempo no eres feliz.

De una manera u otra, toda historia de amor es el resultado de la puntualidad entre dos personas que, fruto de una elección o una casualidad, coinciden a una misma hora en un mismo lugar. (Un mínimo retraso, así como una pequeña confusión en las coordenadas, es suficiente para cambiar el destino y desarrollo de dos vidas que, en las circunstancias adecuadas, podrían haberse encontrado). La puntualidad, no obstante, no es solo determinante para el momento de encuentro, sino también para el momento de partida: tan importante como saber cuándo llegar, es saber cuándo marcharse.“La puntualidad no es solo llegar a la hora, es también marcharse a tiempo”.

Por más razones a las que busquemos agarrarnos, todos, en lo más profundo de nuestro corazón, sabemos cuándo una relación ha llegado a su fin. No es necesario pronunciar un “se acabó” para reconocer que un amor ha dejado de latir y no va a resucitar. Cuando esto ocurre, de poco sirve aferrarse al recuerdo de haber compartido felizmente uno, cinco o veinte años juntos, o a la nobleza de haber orientado todos los cañones a la conquista y defensa de una relación. Si donde estás ya no ilumina tu rostro, no te hace vibrar y no inunda tu futuro de ilusión, la solución es solo una: debes buscar en otra parte.

Con frecuencia, convertimos las decisiones de nuestro pasado en unas cadenas demasiado rígidas para nuestro presente, y olvidamos que ningún momento es inapropiado para cambiar de rumbo. Siempre es difícil dar por cerrada una partida y decir “hoy me voy a casa con los bolsillos vacíos cuando los traje llenos”, sin embargo, es mucho más productivo  que negarse ante la evidencia de que lo que fue ya no es y nunca será.

La vida es cambio continuo y es nuestra misión cambiar con la vida. No hay nada indigno en reconocer que lo que ayer consideramos una buena opción hoy ha dejado de serlo, todo lo contrario. La valentía, muchas veces vestida de compromiso y perseverancia, en ocasiones debe ponerse el traje de rendición. Si vuestro amor – aunque sea convaleciente – aún está vivo, lucha; pero si, por el contrario, está muerto y ya no late, cierra, vete. Vale más un salto a tiempo que romperte con la ola.

La rendición es un valor elevado cuando viene precedido de entrega y lucha. Si tras haber peleado con todas tus fuerzas, haber explorado los límites de lo posible y haber puesto en juego tu parte más segura algo no puede llevarse a cabo, el único defecto que puede manifestarse no se llama “rendición”, se llama “cabezonería”.

Una cosa es cerrar una puerta esperando que otras se abran y otra bien distinta es irse dando un portazo que rompa todas las ventanas. En un principio, utilizar el enfado o la rabia, puede ser útil para dar el paso convencidos, pero a la larga el enfado se pasa y lo que queda es una historia que no solo has manchado, sino que, además, no deja de ser la tuya. Ser capaces de soltar sin los reproches habituales fruto de la frustración no es quizás lo más apetitoso en un momento de ruptura, pero sí lo más honesto y respetuoso con quien en otro tiempo fue compañero de felicidad. No hace falta convertir una separación en drama, basta con estar en lo malo a la misma altura que en lo bueno. Si te vas, vete bien.

Cuando perdemos la felicidad, nuestro primer impulso es buscarla en el lugar donde la perdimos, creyendo que si no está ahí, no se encuentra en ninguna otra parte. Sin embargo, esto constituye un profundo error: Si la perdiste ahí, no insistas, ahí no está. Enfrentarse a una separación no es exactamente un desamor, sino una oportunidad para reorientar el amor hacia otra dimensión superior: el amor a uno mismo. El amor propio se hace fuerte cuando, tras un dolor, somos capaces de reinventarnos. O, lo que es lo mismo, nuestra capacidad de valorarnos se pone a prueba cuando vivimos el fin de una relación como medio para nuevos principios.Si tu historia anterior, aunque fuera en un destello, fue mágica, es porque dentro de ti reside todo lo necesario para hacer magia una y otra vez. Solo hay que buscar nuevos escenarios donde volver a crearla.

Finalmente, la vida no siempre son trenes a los que hay que subir, a veces son estaciones en las que hay que bajar. Por muy hermoso que haya sido el viaje, casi siempre llega el momento en el que se abren las puertas y toca mirar a ese presente ya con ojos de pasado y decirle: “este no es mi viaje, es el tuyo”.
Si te ha llegado este momento, llénate de valor y coge las maletas. Es la hora de partir. ¿A dónde? Eso solo el tiempo lo dirá.

Un beso muy fuerte y que la vida les sonría.

Patricio Varsariah.
 

Solo si acepto el final.

enero 24, 2021
Después de todos los esfuerzos, he superado mis finales y con ellos mi pasado: he entendido que un final es la oportunidad de volver a vivir otro comienzo. Siempre recuerdo y especialmente cuando lo necesito, aquella idea similar de que para que pueda darse un día nuevo tienes que haber visto cómo pasaba la noche. 

Cada día es una oportunidad para que sea nuestro mejor comienzo en cualquier ámbito o para mantenernos aquello que nos hace feliz. No hay que perder nunca la certeza de que de los malos momentos sacamos fuerzas que no pensábamos que teníamos y reconstruimos valores que estaban estancados.

El tiempo y los acontecimientos van a la par en el cambio y las personas cambiamos también con ello. Crecemos y aprendemos de los errores que cometemos y que cometen con nosotros, vivimos y soñamos con la felicidad que recogemos y aportamos. Por eso, un final puede ser mi mejor comienzo, tu mejor comienzo.

Pasará cierto número de años, meses o dias y moriré. Ese quizá sea mi final definitivo, pero hasta entonces todos los días serán la suma de la gran historia de vida: una historia que quiero vivir y que se compone de otras muchas historias marcadas de momentos, sentimientos y vivencias que dan comienzo y que también acaban. Es así como todo empieza y todo finaliza.

Las experiencias se superponen y ninguna me deja indiferente, porque tienen su duración necesaria para aportarme lo que deben y después irse. Lo peor que puedo hacer en este sentido, siempre lo he sabido, es seguir creyendo que algo dura cuando ya terminó.

Solo si acepto el final, creeré en el comienzo. Asumir que rendirse no es una opción es una de las premisas que más me he recordado siempre. En este contexto me parece apropiada porque es justo en el momento en el que me he dado cuenta de estoy aceptando que algo ha acabado cuando más he sentido que no me había rendido.

No es una opción creerse que la realidad no es la que es: me obligo a aceptar que hay personas que se van o que yo puedo irme, que hay ciudades que tengo que dejar atrás o que algo que era ya no puede ser más veces. En otras palabras, no se trata de empezar de cero sino de aprender a ser con lo que soy y con quién puedo ser.

La incomprensión cuando ha llegado el momento de acabar con algo me ha provocado inseguridad, desorientación y dolor: todos nos vemos dentro de laberintos, situados justo en la puerta de salida, pero sin las llaves que nos permitan salir y continuar. En esos momentos yo, como todos, no vemos nada en claro y los finales parecen que se extienden en el tiempo sin concluir definitivamente. Me he dado cuenta, solo cuando he llegado al fondo de lo que ocurría, que tenía que llevar el mando de mi vida y ser yo quien esforzarme en cerrar completamente ese final inconcluso.

La capacidad de resiliencia es lo que nos da soporte y nos ayuda a mirarnos reflejados en el pozo para aprender de lo que vemos. De esta manera, aunque la incomprensión haya cortado mi risa alguna vez, he descubierto que aún puedo seguir riendo: a pesar de que todo esté perdido, puedo volver a encontrarme. 

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

El significado de mi vida.

enero 16, 2021


Tengo la sensación de que cuanto más aprendes, más difíciles se vuelven las lecciones. Además, creo firmemente que hay que vivir intensamente bien, para que no tener ganas de mirar atrás y decir: 'Dios, cómo he desperdiciado mi vida'".

Conscientemente o no, todos estamos en busca de respuestas, tratando de aprender las lecciones de la vida. Luchamos contra el miedo y la culpa. Buscamos significado, amor y poder. Tratamos de comprender el miedo, la pérdida y el tiempo. Buscamos descubrir quiénes somos y cómo podemos llegar a ser verdaderamente felices.

Aprender lecciones es un poco como alcanzar la madurez. No eres de repente más feliz, rico o poderoso, pero comprendes mejor el mundo que te rodea y estás en paz contigo mismo. Aprender las lecciones de la vida no se trata de hacer tu vida perfecta, sino de ver la vida como debe ser. 

Estamos aquí en la Tierra para aprender nuestras propias lecciones. Nadie puede decirte cuáles son tus lecciones; es parte de tu viaje personal para descubrirlos. En estos viajes, se nos puede dar mucho, o solo un poco, de las cosas con las que debemos lidiar, pero nunca más de las que podemos manejar. La última lección que todos tenemos que aprender es el amor incondicional, que incluye no solo a los demás, sino también a nosotros mismos.

Te recomiendo a aprender a ponerse en contacto con el silencio dentro de usted y sepa que todo en la vida tiene un propósito. No hay errores, no hay coincidencias, todos los eventos son bendiciones que se nos han dado para aprender. No es necesario ir a la India ni a ningún otro lugar para encontrar la paz. Encontrará ese profundo lugar de silencio en su habitación, su jardín o incluso en su bañera.

Las personas más hermosas que he conocido son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida y han encontrado la salida de las profundidades. Estas personas tienen un aprecio, una sensibilidad y una comprensión de la vida que la llena de compasión, gentileza y una profunda preocupación amorosa. Las personas hermosas no ocurren por casualidad.

Es muy importante que solo hagas lo que te encanta hacer. Puede que seas pobre, que pases hambre, que pierdas tu coche, que tengas que mudarte a un lugar en mal estado para vivir, pero vivirás totalmente. Y al final de tus días bendecirás tu vida porque ha hecho lo que viniste a hacer aquí. De lo contrario, vivirás tu vida como una prostituta, harás las cosas solo por una razón, para complacer a otras personas, y nunca habrás vivido. Y no tendrás una muerte placentera. Solo cuando realmente sepamos y entendamos que tenemos un tiempo limitado en la tierra, y que no tenemos forma de saber cuándo se acaba nuestro tiempo, comenzaremos a vivir cada día al máximo, como si fuera el último minuto de nuestra vida.

Las personas somos como vidrieras. Brillan y brillan cuando sale el sol, pero cuando cae la oscuridad, su verdadera belleza se revela solo si hay una luz desde adentro. Hay dentro de cada uno de nosotros un potencial de bondad más allá de nuestra imaginación; por dar que no busca recompensa; por escuchar sin juzgar; por amar incondicionalmente. Puedes convertirte en un canal y una fuente de gran fuerza interior. Pero debes renunciar a todo para ganarlo todo. 

¿A qué debes renunciar? Todo lo que no eres realmente tú; todo lo que has elegido sin elegir y valoras sin evaluar, aceptando por el juicio extrínseco de otra persona, más que por el tuyo propio; todas tus dudas sobre ti mismo que te impiden confiar y amarte a ti mismo o a otros seres humanos.

Necesitamos enseñar a la próxima generación de niños desde el primer día que ellos son responsables de sus vidas. El mayor regalo de la humanidad, también su mayor maldición, es que tenemos libre elección. Podemos tomar nuestras decisiones construidas a partir del amor o del miedo.

A las personas que me aprecian y me quieren, les pido que cuando yo me muera suelten globos en el cielo para celebrar que me gradué. Para mí, la muerte es una graduación. Sé más allá de la sombra de la duda que no existe la muerte como la entendemos. El cuerpo muere, pero no el alma. Creo que la muerte no es dolorosa, creo que será una experiencia más hermosa que tendremos, por que iré a bailar en todas las galaxias hasta llegar a mi planeta Varsariah.

Saludos y no olvides soltar globos en el cielo para celebrar que me gradué.

Patricio Varsariah.
 

Busquemos la forma de sonreír cuando queremos llorar.

enero 13, 2021
Cómo encontrar la paz interior durante momentos de caos. Encuentre formas de sonreír cuando quiera llorar ya que muy pocas cosas en la vida están garantizadas. Sin embargo, la adversidad es uno de ellos. No importa quién sea usted o de dónde venga, los desafíos y los contratiempos tienen el potencial de cambiar nuestra vida para bien o para mal. Pero como dice el viejo adagio, no puedes elegir las circunstancias que te suceden, solo tu respuesta a ellas. ¿Por qué? Eso es lo único que podemos controlar.

Tomemos como ejemplo la pandemia de Covid-19. Es increíblemente fácil para mí preocuparme por el creciente número de casos y el número de muertos en todo el mundo. Los hospitales se están abrumando. Según casi todos los estándares mensurables, la situación es peor que nunca.

Pero, ¿cuánto de esto puedo controlar? No mucho. Preocuparse por las circunstancias no los mejorará. Pensar demasiado en cuánto empeorará la pandemia no hará nada para solucionarlo. Me tomó un tiempo darme cuenta. Pero una vez que lo hice, se volvió mucho más fácil identificar las acciones bajo mi control durante este momento difícil. Por ejemplo: Sigo las pautas de salud pública.
Ejercicio. Consumo alimentos más saludables. Dormir lo suficiente.

Yo Intento hacer cualquier cosa que pueda reducir el riesgo de ser hospitalizado si me infectan. De esa manera, tengo la tranquilidad de saber que estoy haciendo todo lo posible para volver a controlar la pandemia y tú también lo puedes hacer.

Sólo hay un camino a la felicidad, y es dejar de preocuparse por cosas que están más allá del poder de nuestra voluntad. Siempre que atravesamos momentos de adversidad, a menudo eso es lo único que podemos hacer. Concentrarnos en los eventos que están bajo nuestro control para que podamos salir mucho más fuertes del otro lado. Así es cómo. Recuerda que algún día esto terminará.

Actualmente estoy escribiendo una lista de lugares que quiero visitar en todo el mundo. Me encanta viajar de verdad y sumergirme en nuevas culturas, pero lamentablemente no lo hecho por situaciones de trabajo y por muchas otras que no estaban bajo mi control. Por eso, quiero prepararme para la eliminación de las restricciones de viaje que me permite mirar hacia el futuro.

Siempre que atravesamos una adversidad, tratemos de pensar en las cosas asombrosas que sucederán en el futuro una vez que termine. Por ejemplo, si atraviesas una ruptura, es posible que desees encontrar a alguien que te ame y te acepte por lo que realmente eres. “Imagina la forma en que te gustaría que se viera tu futuro. Tener una visión clara de lo que desea evoca una sensación de entusiasmo y emite una invitación al futuro para impulsarlo hacia adelante. Creer en tu visión es la forma más segura de atraer lo que deseas en la vida; la clave es mantener esa visión energizada con pensamientos positivos para el mañana, independientemente de cómo se vea hoy. Esta es una estrategia que utilizo para lidiar con los pensamientos negativos cuando estoy pasando por momentos difíciles. Ya sea una ruptura, dificultades financieras o una pandemia global, sé que algún día terminará.

Es fácil pensar en todo lo que va mal. Pero, ¿de qué sirve eso? ¿Cómo beneficia nuestra vida el quejarnos de la situación de alguna manera significativa? Lo más probable es que no sea así. En cambio, una estrategia alternativa es centrarse en la luz al final del túnel. Prepararnos para lo que venga después. Hagamos todo lo que podamos para darnos un sentimiento de esperanza cada vez que nos sintamos desesperados.

Debemos encuentra formas de sonreír cuando queremos llorar.

Las mayores bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. Un sabio se contenta con su suerte, cualquiera que sea, sin desear lo que no tiene.

Actualmente me encuentro a 5.000 km de mi familia en medio de una pandemia y todo lo demás que está sucediendo en el mundo. Como probablemente pueda imaginar, no es fácil estar tan lejos de sus seres queridos. Sin embargo, mi salud tambalea y sé que la situación podría ser mucho peor. Así que estoy agradecido por las circunstancias que se me han dado por que la gratitud está asociada de manera fuerte y constante con una mayor felicidad. La gratitud ayuda a las personas a sentir emociones más positivas, disfrutar de las buenas experiencias, mejorar nuestra salud, ayuda a lidiar con la adversidad y construir relaciones sólidas.

Tratemos de encontrar formas de sonreír cuando queremos llorar. Siempre que estemos rodeado de oscuridad, consideremos ajustar nuestra forma de pensar para que las circunstancias sean un poco más brillantes. Concéntrese en las cosas que ya tenemos, en lugar de desear lo que no tenemos, lo mencionado en muchos de mis escritos. 

Miremos bien a nosotros mismos; y veremos que hay una fuente de fuerza que siempre brotará si siempre miramos.

La adversidad y los contratiempos son parte natural de la vida. Nos guste o no, muchos eventos están completamente fuera de nuestro control. Sin embargo, nuestra respuesta a cada evento o circunstancia no lo es. Concentrémonos en la luz al final del túnel. Y cada vez que atravesamos momentos difíciles, busquemos las formas de sonreír cuando queremos llorar. Si podemos hacer esas cosas, rápidamente será mucho más fácil superar cualquier cosa que la vida nos depare.

Saludos del hombre que siempre busca la forma de sonreír cuando quiero llorar.

Patricio Varsariah.
 

NO tomar las cosas personalmente.

enero 12, 2021
No dejemos que el drama de hoy nos deprima. Mantengamos la calma cuando nos rodee el estrés o la negatividad. Respiremos y dejemos que la calma sea nuestro superpoder. La capacidad de no reaccionar de forma exagerada o tomarse las cosas personalmente siempre le da la ventaja.

Recuérdenos que es tóxico estar cerca de las personas cuando creen que todo lo que sucede a su alrededor es un asalto directo hacia ellos, o de alguna manera se trata de ellos, esa es su verdad. Deja que se hundan ... Lo que la gente te dice y te hace es mucho más sobre ellos que tú. Las reacciones de la gente hacia ti se refieren a sus perspectivas, heridas y experiencias. Ya sea que la gente piense que eres increíble o que crea que eres el peor, nuevamente, se trata más de ellos y de cómo ven el mundo.

Ahora, no estoy sugiriendo que debamos ser narcisistas egoístas e ignorar todas las opiniones y comentarios que recibimos de los demás. Simplemente digo que cantidades increíbles de dolor, decepción y tristeza en nuestras vidas provienen directamente de nuestra tendencia a tomar las cosas personalmente. En la mayoría de los casos, es mucho más productivo y saludable dejar de lado las buenas o malas opiniones de otras personas sobre cada uno de nosotros y operar con nuestra propia intuición y sabiduría como guía.

La clave subyacente es ... Cuando sucede algo estresante en una situación social, ¿cuál es nuestra respuesta? Algunas personas se lanzan directamente a la acción, pero a menudo la acción inmediata puede ser perjudicial. Otros se enojan o se entristecen. Otros comienzan a sentir lástima por sí mismos ... y se convierten en víctimas ... y se marchan pensando: "¿Por qué otras personas no pueden comportarse mejor?"

Respuestas como estas no son saludables ni útiles. De hecho, siempre que su respuesta carece de un nivel consciente de aceptación, es probable que se esté tomando las cosas demasiado personalmente. Y no estás solo. Todos cometemos este error a veces.

Si alguien hace algo con lo que no estamos de acuerdo, tendemos a interpretarlo como un ataque personal ...

¿Nuestros hijos no limpian sus habitaciones? ¡Nos están desafiando a propósito!
¿Nuestra pareja no muestra afecto? ¡No deben preocuparse por nosotros tanto como deberían!
¿Alguien nos lastima? ¡Todos deben salir a ayudarnos a nosotros!

Algunas personas incluso piensan que la vida misma está personalmente en su contra. Pero la verdad es que casi nada en la vida es personal: las cosas suceden o no, y rara vez se trata de alguien específicamente.

Las personas tienen problemas emocionales con los que están lidiando y eso las vuelve desafiantes, groseras e irreflexivas a veces. Están haciendo lo mejor que pueden o ni siquiera son conscientes de sus problemas. En cualquier caso, puede aprender a no interpretar sus comportamientos como ataques personales y, en cambio, verlos como encuentros no personales (como un perro que ladra en la distancia o un abejorro zumbando) a los que puede responder con una mentalidad tranquila o no responder en absoluto. Esto es lo que debemos recordar ...NO tomar las cosas personalmente

Como tú, soy solo un ser humano y, a veces, todavía me tomo las cosas como algo personal cuando estoy en el calor del momento. Entonces, he implementado una estrategia simple para respaldar la práctica de observar mi respuesta. En pocas palabras, me recuerdo proactivamente a mí mismo NO tomar las cosas personalmente. Cada vez que me sorprendo haciéndolo, hago una pausa y pienso y me digo después de respirar profundamente ... No puedo tomarme las cosas como algo personal, incluso si parece personal. Rara vez la gente hace cosas por ti. Hacen cosas por ellos. Es posible que no pueda controlar todas las cosas que la gente me dice y hace, pero puede decidir que no me afecten.

Hay una gran cantidad de libertad que se obtiene cuando se separa de las creencias y comportamientos de otras personas. La forma en que la gente te trata es su problema, la forma en que reaccionas es tuya es mía.

Tomemos las críticas constructivas en serio, pero no personalmente. Escuche y luego operemos con nuestra propia intuición y sabiduría como guía, somos lo suficientemente BUENOS, lo suficientemente inteligentes, lo suficientemente finos y lo suficientemente FUERTES. No necesitamos que otras personas te validen, ya somos valiosos.

Si realmente deseamos mejorar nuestra confianza en nosotros mismos, y la autoestima, dejemos que otras personas se hagan responsables de ellos. No permitamos que otras personas dominen nuestras emociones.  Todas las personas más duras y frías que conociste alguna vez fueron tan suaves como un bebé. Y esa es la tragedia de vivir. Entonces, cuando la gente sea grosera, seamos amables, conscientes, siendo lo mejor que podamos. Demos a los que nos rodean el "descanso" que esperamos que el mundo nos dé en nuestro propio "mal día" y nunca jamás nos arrepentiremos.

Al terminar este escrito, recuerdo todo el odio y la violencia sin sentido que vemos en nuestro mundo hoy. Un pequeño grupo de personas puede intentar construir barreras entre nosotros, pero el resto de nosotros puede encontrar una manera de elevarnos por encima de ellas. Otros pueden intentar inmovilizarnos con cien mil brazos, pero en números podemos encontrar la manera de ayudarnos unos a otros a retroceder. Sí, hay muchos de nosotros, más de lo que a menudo se cree, que sabemos que el amor es la respuesta. Personas que se niegan a dejar de creer. Gente que se niega a cambiar el ojo por ojo. Personas que viven y aman en un mundo sin condiciones, que aman con odio, con rechazo, con fe y sin miedo.

Por favor, no nos apeguemos a ellos. Hagamos todo lo posible por no tomarlo como algo personal. Hagamos nuestro mejor esfuerzo para dejarlos ir, para superar el odio y el drama. Y eso nos da esperanza. Por favor, deja que esto te dé esperanza también.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

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