Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.

Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.

Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.

La soledad de la existencia.

diciembre 11, 2020
Pocas personas superan la prueba más grande que se le impone al ser humano: la soledad de la existencia. No conozco ningún tipo de medicamento para ello.Nos amparamos en los demás para paliarla, en falsas alegrías y festejos para acallarla, porque no hay peor ruido que un gran silencio.

Tengamos siempre muy presente y no olvidemos ni por un minuto que la parte más importante de nosotros mismos es nuestro ser interno, nuestra alma, mente y espíritu, lo que está dentro de nosotros, sin esa parte invisible e interna sólo seríamos una masa de huesos y carne.

Tormentas internas es el pan de cada día... Y tal y como en el día a día, nosotros las tenemos internas, y pueden reflejarse físicamente. Inconformismo con uno mismo, puede ser la madre de los hijos de los truenos que desembocan en tu garganta. El calor de la impotencia por saber que lo que quieres no se dará, por circunstancias o simplemente porque la vida no lo eligió para ti... 

Caminos que son diferentes de los que desearías caminar... Y la tormenta interna se desata. Ella no tiene porqué ser desde el enfado. Puede provenir de la frustración, de la tristeza, de la impotencia... De múltiples sentimientos. Tratar de disfrutar de ella, porque es algo natural... Y saber que pasa... 

Todo pasa, sobre todo cuando viene desde el interior de uno. Mi tormenta me acusa de no tener en ocasiones, todo lo que quisiera... Y no refiriéndose a cosas materiales, si no más bien, a estados naturales, y poder compartir ciertas apetencias con determinada gente... Y es que el corazón es el que manda, el que nos hace vibrar, y el nos hace trasnochar... Y cuando no le agradamos en todo, nos acumula rayos y truenos, convirtiendo todo lo interno en una tormenta más que tropical! 

Quiero seguir compartiéndome a mí mismo, y aunque en la tormenta, disfrutar de todo lo que sea capaz de sentir... Siempre que venga algo desde el egoísmo, desecharlo, para que esa tormenta, se vaya convirtiendo en una leve lluvia, y finalmente el sol salga resplandeciente... Porque es eso lo que sucede! que la tormenta se convierta, porque viene creada desde el mismo egoísmo... Soltando el egoísmo, recogiendo el sufrimiento que ésta te crea, puedes disfrutar hasta de los días más lluviosos...

En los caminos mas duros aprenderás a hacer de la soledad tu compañera, tu guía y tu maestra. Te enseñara a escuchar la voz que se encuentra dentro de ti y a encontrarte con tu verdadera naturaleza.

El sufrimiento existe. La Primera Noble Verdad reconoce que la vida es básicamente insatisfactoria, porque es frágil. Nada dura eternamente. Tu apariencia, títulos o posesiones no pueden darte una felicidad duradera, porque la "realidad" siempre está cambiando. 

La causa del sufrimiento es el apego al deseo. Realmente si estuviéramos atentos nos daríamos cuenta de que todos los días tenemos esa oportunidad de ayudar, tener un gesto amable con alguien que se nos cruza por el camino, pero cuantos pasan de esa solidaridad, como si fuera a acostarles algo al hacerla!!!, tanto cuesta sacar ese Amor de nuestro interior y expresarlo con toda su totalidad al exterior, quizás muchos piensen que si lo sacan se les gaste????? , Te das cuenta las cosas buenas como estas son las que se nos deben Contagiar!!!!, podríamos cambiar mucho el mundo tan solo empezando por ahí verdad???

La calidad de todo lo que hacemos: nuestras acciones físicas, nuestras acciones verbales y aún nuestras acciones mentales, depende de nuestra motivación. Por eso es importante para nosotros examinar nuestra motivación en nuestra vida día a día. Si cultivamos respeto por los demás y nuestra motivación es sincera, si desarrollamos una genuina preocupación por el bienestar de los demás, todas nuestras acciones serán positivas.

Haz las paces con tu pasado para que no se arruine tu presente.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

A veces por vacío y a veces por exceso.

diciembre 11, 2020
La cosa es que en estos días las palabras están "trabadas", no salen, pero están.No podré escribir de algo que no esté dentro, aunque más no fuera en formato de deseo, así que nada mejor que mirar y elegir al menos una palabra del caudal de palabras que se escriben en el alma estos días.
DESILUSIÓN es la primera que sale. No me gusta, pienso, mientras me pregunto qué tiene que ver la desilusión con la esperanza. Estoy tentado a dejar la página en blanco otra vez, como estos días en que no puedo ordenarme y parece que no doy con palabras de esas que a mí mismo me iluminan camino. 

Escribir de desilusión yo que siempre intento trasmitir esperanza, parece hasta fuera de lugar. Entonces reafirmo la línea del párrafo anterior: "no podré escribir de algo que no esté dentro..." y DESILUSIÓN necesita salir, aunque más no sea para dejarme ver lo que hay detrás, tapando mis otras palabra sentimientos. 

Entonces tomo contacto con una primera intuición de esperanza. La esperanza a veces no se hace evidente, se esconde detrás de situaciones, personas, desilusiones solo para hacerse más honda, para moldearnos el corazón a una fidelidad que no se vea tan fácilmente amenazada en los tiempos oscuros. La esperanza necesita pasar por una experiencia de fuego purificadora y doliente tantas veces. La esperanza puede ser exigente, puede parecer imposible en ciertas situaciones. Esperanza escondida, esperancita...

DESILUSIÓN. Me dice que algo que esperaba fuera de un modo, no es, no será o nunca ha sido así. Me dice que cierta expectativa feliz de algo acaba de romperse, y lo que parecía ser de un modo en verdad ya no lo es. Me dice de algo que se rompe, que se parte, que se arrebata. Me dice de desencanto, de sentirme estafado en algún punto. Me dice de una ingenuidad que a veces no me tolero demasiado. Me advierte otros cuidados, ser más despierto, quizás hasta más desconfiado.

En otro sentido se me ocurre que puede ser algo no tan malo a la vez. Frente a una "ilusión óptica" puede ser muy bueno "desilusionarse", ver la realidad de las cosas, no engañarse; saber que las cosas -o personas- son de un modo o de otro pero son así sin lugar a dudas. 

Creo que la esperanza tiene tanto que ver con la alegría, el confiar y el creer, que por momentos me parece improbable que pueda congeniar con la desilusión. Quiero empujar la desilusión fuera. Quiero ser una persona que cree y confía. Quiero ser alguien capaz de discernir que hay cosas que tienen que ver con la multiplicidad de las fragilidades humanas y no con los sentidos más profundos de las búsquedas, los deseos, las luchas. 

Quiero seguir teniendo ilusión aún a riesgo de desilusionarme, incluso de mí mismo. Quiero aprender a aceptar que seguramente ni las situaciones, ni las personas -sobre todo estas- responderán a las expectativas que me hago de ellas. Y crecer en capacidad de confiar, aún cuando me sienta traicionado una y otra vez; de aceptar. Que no sea yo mismo traicionero de las ilusiones que me habitan, de aquello que me atraviesa el alma, de aquello en lo que deseo gastar mi vida entera.

desilusión chiquita y minúscula, así te quiero, no serás más grande que mi ESPERANZA.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Hay momentos en que necesitas un empujoncito para seguir adelante.

diciembre 11, 2020
A todos nos ha pasado que un día despertamos menos optimistas de lo usual. O quizá tu día ha ido complicándose y necesitas unas palabras de aliento para no darte por vencida,voy a escribir algunas reflexiones que te ayudarán a seguir adelante cuando lo necesites,a mi me han ayudado mucho, espero que encuentras la frase perfecta para cualquier momento.

Siempre debes recordar que el fracaso es un evento, no una persona. Muchos le tienen verdadero temor al fracaso porque consideran que los define, quisiera recordarte que no es así. Si acabas de tener un fracaso porque tu relación no funcionó o en cualquier otro aspecto, no lo asumas como algo personal. A lo largo de la vida enfrentarás muchos fracasos y no puedes rendirte ante cada uno. En lugar de ello, busca sacarles provecho: aprende la lección y avanza. Te apuesto a que puedes sobreponerte a cualquier fracaso, sin importar su magnitud. No te olvides de que tú eres quien define el rumbo de tu vida.

Se dice que la buena vida llega cuando no asumes nada, haces más, sonríes a menudo, sueñas en grande, ríes mucho y te das cuenta de lo bendecido que eres con lo que tienes. Recuerda que cuando te concentras en todo lo que debe ser perfecto y en alcanzar los estándares ideales, ser feliz se hace casi imposible. Tu mente comienza a concentrarse en tantas cosas que simplemente te distraes y dejas de ver lo importante.

Si ahora te sientes intoxicada por ideas, metas y compromisos es momento de dejar que tu mente se olvide de todo por un momento. No te hagas ideas ni pienses en todo lo que “deberías” hacer o tener. Solo déjate llevar por un momento y observa lo que pasa a tu alrededor.

Pasa muy frecuente que cuánto más te quejes sobre tus problemas, más problemas tendrás que solucionar. 

Otra de las cosas que es bueno realizar es ayudar a quien te escucha te lee,y enfocar nuestros momentos en lo realmente útil. Cuando aparecen algunos problemas en la vida resulta sencillo concentrarse en ello. Te preocupas por las situaciones negativas, los riesgos y cada uno de los aspectos del problema. Esta frase me gusta recordarla siempre que estoy en un momento complicado. Me permite recordar que las quejas no llevan a ningún lado.

Si enfocas tu atención en quejarte gastarás mucha energía y no lograrás nada positivo. Olvídate de las quejas y pon manos a la obra buscando la mejor solución a la situación que estás pasando.

Es una realidad innegable que una gran cantidad de personas no tienen idea de lo que pueden hacer porque les han dicho que no lo pueden hacer. Las mayores barreras que tenemos los seres humanos son nuestra mente y los pensamientos limitantes que nos creemos, Yo te invito a que vayas más allá de lo que te han hecho pensar con esta frase. No sé tú qué pienses, pero ir por la vida haciendo caso a todo lo que te dicen y creyendo cada cosa que escuchas es muy peligroso. Siempre habrá un comentario negativo que te hará sentir menos o que alimentará tus miedos. Eso es lo normal. Todos nos enfrentamos a estos momentos, pero no por ello te debes dar por vencida. 

No te limites en tus sueños o en tus propósitos solo porque alguien dice que no puedes. Atrévete e inténtalo. Si al final fracasas, al menos te habrá quedado la experiencia pero ¿qué tal si logras lo que te habías propuesto? Mejor intentar y equivocarse que dudar sobre lo que habría pasado.

Finalmente e importante es la forma en que ves tu futuro que debe ser más importante que tu pasado. Tu presente puede ser muy problemático y quizás crees que siempre será así. Esta idea será más fuerte si en tu pasado has tenido muchos momentos complicados. La buena noticia es que el futuro no está escrito en ningún lado y lo puedes moldear con tus acciones y decisiones.

Espero de todo corazón que este escrito o cualquier frase que te he dado serán de gran ayuda para esos momentos en que necesitas un empujoncito para seguir adelante.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

El estrés de mi vida.(Primera parte)

diciembre 1, 2020
Estoy embarcado en un viaje para la reducción del estrés y lo estoy haciendo para volver a conseguir el control de mi salud y lograr, al menos, un cierto grado de paz mental. Durante todos estos años, he escrito y me he preguntado cómo puedo aprender el arte de vivir conscientemente. Vivir con plenitud las crisis. Intentando día a día la búsqueda para superar mis limitaciones y alcanzar niveles más elevados de salud y bienestar. Dicho de manera más sencilla, la atención plena consiste en ser consciente de cada instante. Se cultiva prestando expresamente atención a cosas en las que, por lo general, no se nos ocurre ni pensar. 

Quiero que a través de mi enfoque sistemático me sirva para desarrollar en mi vida nuevos tipos de control y sabiduría basados en la capacidad de relajarme, prestar atención, adquirir conciencia y tener una visión profunda. En este proceso de aprendizaje asumo desde el principio que, mientras respiro, hay más de bueno en mí que de malo, y eso por muy enfermo o desesperado que me sienta. 

Sin embargo, si espero movilizar mis capacidades interiores de crecimiento y sanación y me hago cargo de mi vida en un plano diferente, se necesitará que invita algún tipo de esfuerzo y de energía por mi parte. Lo que quiero decir es que hay veces en que tenemos que encender un fuego para apagar otro. No existen drogas que nos hagan inmunes al estrés o al dolor, o que por sí mismas resuelvan por ensalmo los problemas de nuestras vidas, o nos proporcionen la sanación. Tendré o tendremos (si alguien está pasando por la misma situación que la mía) que realizar un esfuerzo consciente para movemos en una dirección de sanación y de paz interior, lo que significa aprender a trabajar con el estrés y el dolor que nos hacen sufrir. 

El estrés de nuestras vidas es ya tan grande e insidioso que, cada vez con mayor frecuencia, la gente trata de entenderlo mejor y someterlo a su control personal. Se da cuenta de que es inútil esperar que algún otro mejore las cosas para uno. Ese compromiso personal adquiere mucha mayor importancia si sufrimos una enfermedad (Diabetes) o una incapacidad crónica que añada más estrés a nuestra vida además del causado por las presiones cotidianas. 

El problema del estrés no admite soluciones sencillas o chapuzas. En su raíz, constituye una parte natural de la vida de la que, al igual que la de la propia condición humana, no podemos escaparnos. Sin embargo, hay quienes intentan evitar el estrés edificando una muralla entre sí y las experiencias de la vida; también hay quienes tratamos de anestesiarse de una forma u otra para huir. 

Por supuesto que es completamente normal evitar padecer dolores innecesarios y dificultades, y que es cierto que todos necesitamos distanciamos de vez en cuando de nuestros problemas, si el escapar y el evitar se convierten en nuestros modos habituales de tratar nuestros problemas, lo que ocurrirá es que éstos se multiplicarán. No desaparecen mágicamente. Lo que sí desaparece, o queda anulado cuando dejamos de sintonizar con nuestros problemas o cuando huimos de ellos, es nuestro poder de crecimiento, de cambio y de sanación. Pensándolo bien, enfrentarnos a nuestros problemas es la única manera de superarlos. 

Es todo un arte enfrentarse a las dificultades de manera que encontremos soluciones eficaces y armonía y paz interior. Cuando somos capaces de movilizar nuestros recursos internos para enfrentamos con ingenio a nuestros problemas, por lo general la presión del propio problema nos ayuda a orientamos para salir adelante, igual que un marino orienta la vela para aprovechar mejor la fuerza del viento e impulsar su embarcación. No podemos navegar de proa al viento, y, si sólo sabemos navegar con el viento en popa, únicamente llegaremos allí donde éste nos empuje. Sin embargo, si sabemos cómo usar la energía del viento y, tenemos paciencia, a veces, podemos llegar donde deseamos. Podremos controlar las cosas. Si queremos emplear la fuerza de nuestros problemas para avanzar de esta forma, tendremos que estar sintonizados, igual que el marino lo está con su barca, la mar, el viento y su rumbo. 

Tendremos que aprender a seguir adelante bajo la presión de todo tipo de condiciones estresantes; no sólo cuando hace sol y el viento sopla exactamente como queremos. Todos estamos de acuerdo en que nadie puede controlar el tiempo meteorológico. Los buenos marinos aprenden a interpretarlo con sumo cuidado y respetan su fuerza. Si es posible, evitarán los temporales, pero si se ven envueltos en uno, saben cuándo arriar las velas, hacer firmes los encerrados de las escotillas, echar el ancla y navegar con el tiempo, controlando lo controlable y desocupándose de lo demás. 

Se necesita preparación, práctica y cantidad de experiencia personal en toda clase de tiempos para desarrollar esas habilidades de manera que nos sirvan de algo cuando las necesitemos. El desarrollo de habilidades para enfrentarnos y salir con bien de las variadas “condiciones meteorológicas” de nuestra vida es a lo que me refiero cuando menciono el arte de vivir conscientes. 

El tema del control es básico para enfrentarnos a problemas y al estrés. Actúan en el mundo infinidad de fuerzas totalmente fuera de nuestro control, así como otras que creemos que también lo están, aunque en realidad no sea así. Nuestra capacidad de influir en nuestras circunstancias depende en gran parte de nuestra forma de ver las cosas. Nuestras creencias sobre nosotros mismos y sobre nuestras propias capacidades, además de la manera en que percibimos el mundo y las fuerzas que en él actúan, afectan a lo que encontremos factible. 

La manera en que vemos las cosas afecta a la cantidad de energía con que contamos para hacerlas como a nuestra elección de hacia dónde canalizar la energía que tenemos. Por ejemplo, en esas ocasiones en que nos sentimos superados por las presiones de la vida y vemos que todos nuestros esfuerzos son ineficaces, lo más seguro es que terminemos sintiéndonos deprimidos e impotentes. Nada da la impresión de poderse controlar, o de ser siquiera digno de intentarse hacer. 

Por otra parte, en aquellas ocasiones en que vemos el mundo como si nos amenazara, aunque sólo potencialmente de forma abrumadora, pueden predominar las sensaciones de inseguridad en vez de las de depresión, haciendo que nos preocupemos incesantemente por todas las cosas que creemos amenazadas, o que puedan amenazar nuestra sensación de control. Pueden ser reales o imaginarias; poco importa en términos del estrés que padeceremos y del efecto que tendrá en nuestras vidas. 

El sentimos amenazados puede fácilmente conducirnos a sensaciones de ira y de hostilidad, y de éstas, a una conducta abiertamente hostil, empujados por los profundos instintos de proteger nuestra posición y de mantener nuestra sensación de tenerlo todo bajo control. 
Continuara…

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Pero, ¿qué haremos con nuestra propia vida?

noviembre 13, 2020
Una vez que haya terminado el día y hayamos terminado de hablar de todo lo que está mal, una vez que te hayamos asentado en la penumbra, ¿qué habremos hecho con nuestra propia vida? 

Una vez que hayamos terminado de criticar a otras personas y su apariencia, con quién han elegido estar y qué están haciendo o no, ¿qué habrás hecho con tu propia vida? Una vez que hayas terminado de hablar poéticamente sobre todos los males que existen, por los cuales hay más de los que la mayoría puede comprender, ¿qué habrás hecho con su propia vida? 

¿Habrás aumentado el ruido o habrás aportado claridad? ¿Habrás ofrecido tu energía a los testaferros, los supuestos salvadores, o la habrás aprovechado para los tuyos? ¿Habrás criticado las ofrendas de otros o habrás sacado algo de lo que le dieron? ¿Habrás notado lo malo o habrás agregado algo bueno? ¿Fue tu ira una salida para la expresión o una herramienta para el cambio? ¿Hiciste la zona cero la revolución dentro de tu propio corazón? 

Una vez que te hayas acostado en tu cama, tranquila o tranquilo, sin más discusiones, sin más añoranza ni esperanza, y una vez que te levantes de nuevo por la mañana, con los ojos hinchados y el silencio, ¿qué habrás hecho con tu propia vida? ¿Se habrán utilizado tus pensamientos para construir un mundo nuevo o para destruir las ruinas? ¿Se habrán utilizado tus palabras para levantar y alentar, o reprimir y alejar? ¿Tus acciones habrán sido un rayo de esperanza para alguien o una prueba de que todo es inútil? ¿Habrá hecho la cosa más audaz y valiente, que es mirar dentro de su propia inconsciencia, ver el telón de fondo desde el que proyecta todo lo demás? ¿Habrás hecho lo que la mayoría no pudo, que es simplemente mantener espacio para lo que duele? 

Aunque el progreso es lento, existe. La evolución es el alma de todo lo que somos. Pero por muy malas que sean las cosas, somos mundos mejores de lo que habían sido nuestros antepasados. Nuestros propios bisnietos contarán la misma historia. Porque el mundo no existe para salvarnos, y siempre habrá algo de lo que necesitemos salvarnos. Entonces, una vez que hayamos terminado con nuestro bien, la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué haremos con nuestra propia vida? 

No hay experiencia universal, solo hay experiencia y lo que elegimos hacer con ella. No estamos atados a lo que percibimos ni a lo que pensamos al respecto. Las posibilidades de interpretación son ilimitadas. 

Siempre habrá contraste, siempre habrá sabiduría y maldad. Esto es lo que nos da la libertad de crear. Y entonces nuestra decisión debe ser este sentimiento rotundo, una noción que impulse todo lo demás, una sola pregunta: ¿Qué haré con mi propia vida?

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

En este mundo pocas cosas perduran.

noviembre 12, 2020
¡Escribiendo en la madrugada he podido recordar que la fortaleza y aceptación! Han sido siempre en mi vida mi religión, ser estoico me ha mantenido vivo. 

Cuando miro hacia atrás y rebusco en mi pasado, me doy cuenta de la estela de dolor que he arrastrado. He dejado pasar mi vida, siendo un espectador, a veces frío, calculador, altivo y otras tremendamente emotivo, pero sin mostrarlo a los ojos de los demás. Esa parcela de intimidad la he reservado...

Hoy quizás por la edad o quien sabe por qué, me muestro más permeable, pero sigo siendo dentro de mí, un gélido hombre, difícil de abordar. Siempre he tenido dentro ese sentimiento de "no pertenencia”. Ni siquiera lo que es fruto de mí ¡Sangre de mi sangre! debe pertenecerme.

Toda mi vida he creído ciegamente que no somos de nadie...salvo de nosotros mismos. Que nada debemos poseer de "ese modo". Nada ni nadie nos debe pertenecer. Las posesiones materiales con el tiempo se deterioran...las personas con el tiempo cambian, mudan de pensamiento y de sentimientos, es la ley de la vida...en las postrimerías de esta vida mía, solo tengo tiempo de batir la mandíbula para morirme de risa y mirar el horizonte sin prisas. 

En este mundo pocas cosas perduran, salvo los recuerdos almacenados en el viejo desván de la memoria.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Soy un enamorado de la naturaleza.

noviembre 12, 2020
Estoy convencido que el reino de los cielos no es un lugar sino un estado de ánimo. Cada caminata al bosque es un rito religioso, cada baño en el arroyo es una ordenanza salvadora. El servicio de comunión es a todas horas, y el pan y el vino son del corazón y la médula de la Madre Tierra. Para encontrar los suficientes elementos universales debemos encontrar el aire y el agua que son muy estimulantes; para refrescarnos con un paseo matutino o un paseo vespertino… para emocionarnos por la noche son las estrellas; estar eufórico por un nido de pájaro o una flor silvestre en primavera: estas son algunas de las recompensas de la vida sencilla.

Las cosas más preciosas de la vida están al alcance de la mano, sin dinero y sin precio. Cada uno de nosotros tiene toda la riqueza del universo en nuestra puerta. Todo lo que alguna vez tuvimos, y todavía tenemos, puede ser tuyo extendiendo tu mano y tomándola.

Si tuviera que nombrar los tres recursos más preciados de la vida, diría libros, amigos y naturaleza. Voy a la naturaleza para que me tranquilicen y me curen, y para que mis sentidos se pongan en orden.

Estoy enamorado de la naturaleza de este mundo. Me ha encantado sentir la hierba bajo mis pies y el sonido de los arroyos que corren a mi lado. El zumbido del viento en las copas de los árboles siempre ha sido una buena música para mí, y el rostro de los campos a menudo me ha consolado más que el rostro de los hombres.

Un hombre no se salva por la verdad de las cosas que cree, sino por la verdad de su creencia: su sinceridad, su armonía con su carácter. No importan los absurdos de las religiones populares; lo que importa es la creencia tibia, las formas vacías, las concepciones superficiales de la vida y el deber. 

Somos propensos a pensar que, si el credo es falso, la religión es falsa. La religión es una emoción, una inspiración, un sentimiento del Infinito y puede tener su raíz en cualquier credo o en ningún credo. Cualquier credo que ennoblezca el carácter y abra una puerta o ventana a los significados más profundos de este maravilloso universo es suficientemente bueno para vivir y suficientemente bueno para morir.

El universo es tan inhumano, es decir, sigue su camino con tan poco pensamiento del hombre. No es más que un incidente, no un final. Debemos ajustar nuestras nociones al descubrimiento de que las cosas no están moldeadas por el hombre, sino que él está moldeado por ellas. El aire no fue hecho para nuestros pulmones, pero tenemos pulmones porque hay aire; la luz no fue creada para nuestros ojos, pero tenemos ojos porque hay luz. Todas las fuerzas de la naturaleza van por su propio camino; el hombre se sirve de ellos, o toma un paseo lo mejor que puede. Si conservamos nuestro respeto por la naturaleza, prosperamos; si fallamos y caeremos, quedaremos aplastados.

La lección que la vida nos repite constantemente es "mirar debajo de nuestros pies". Siempre estamos más cerca de lo divino y de las verdaderas fuentes de nuestro poder de lo que creemos. El atractivo de lo distante y lo difícil es engañoso. La gran oportunidad es donde estamos. No despreciemos nuestro propio lugar y la hora. Cada lugar está bajo las estrellas. Cada lugar es el centro del mundo.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Hay que aprovecha el día de hoy.

noviembre 8, 2020
Aplazar las cosas es el mayor desperdicio de la vida: nos arrebata cada día a medida que llega y nos niega el presente prometiéndonos el futuro. El mayor obstáculo para vivir es la expectativa, que pende del mañana y pierde hoy. Estás arreglando lo que está bajo el control de la fortuna y abandonando lo que está en el tuyo.

 ¿Qué estás mirando? ¿A qué objetivo te esfuerzas? Todo el futuro está en la incertidumbre: vive de inmediato. Es una declaración asombrosa. ¿No es esa una forma mucho mejor de vivir? 2020 ha sido agotador, estresante y abrumador. A pesar de los muchos desafíos del año y las difíciles decisiones que hemos tenido que tomar para seguir avanzando, todavía estamos aquí.

¿Qué te dice eso? Que somos más fuerte de lo que pensamos.

La vida ha cambiado, pero no se ha detenido. Sigues evolucionando. Elige evolucionar hacia tu mejor yo. Es una elección inteligente que puede dar sus frutos por el resto de su vida. Aún tienes que pagar tus facturas, ganarse la vida, cuidar de alguien, trabajar desde casa, viajar a un lugar "seguro" para trabajar si no puedes trabajar desde casa.

Las epidemias han estado con la raza humana desde que comenzó la historia registrada, a menudo cambiando el curso de la historia. Y las economías mundiales están en recesión entre el 10 y el 12% del tiempo. Quienes los sobreviven aprenden de ellos y, a veces, toman mejores decisiones en el futuro. Otros siguen repitiendo los mismos errores y siguen cavando sus propias tumbas.

Mi punto es que habrá incertidumbres, eventos desafortunados, el futuro será impredecible, pero tenemos ahora, este momento, para tomar una decisión que cambiará nuestra vida. Una decisión que puede cambiar el rumbo de nuestra vida. Puedes preocuparte por todo lo que pueda salir mal mañana o puedes aprovechar el día, aquí y ahora. La elección inteligente es obvia, pero eso no significa que sea una opción más fácil.

La mayoría de las personas temen las consecuencias de una elección inteligente, por lo que siguen haciendo lo que siempre han hecho: postergar las cosas. Pero aún espera que las cosas cambien. Todos hemos escuchado la famosa frase de Albert Einstein: "La locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes".

Si deseas una vida mejor, sin preocupaciones, ansiedad, estrés o preocupaciones profesionales, debes tomar una decisión deliberada para cambiar el curso de tu vida ahora mismo, no mañana. No puedes predecir el futuro. Y definitivamente no puedes controlar cómo se desarrollan los eventos en el mundo; elegir preocuparte por ellos es una gran pérdida de tu valioso tiempo y energía mental.

El error es pensar que puede haber un antídoto para la incertidumbre.

Hay que aprovecha el día de hoy para poder disfrutar de la vida mientras se pueda.

El momento presente es tu mejor oportunidad para vivir en tus propios términos, multiplicar tus fuentes de ingresos, hacer tu mejor trabajo, mejorar tu relación, adoptar el aprendizaje de la vida, leer un libro, comenzar un diario de gratitud, programar un entrenamiento personal o perseguir tu pasión. proyecto. No lo desperdicies.

Gran parte del dolor de la vida proviene de la brecha entre las expectativas y la realidad. Si puedes equilibrar lo que crees que debería suceder y la realidad de la vida, puedes limitar tus frustraciones en la vida. El mejor enfoque para vivir tu mejor vida es estar presente, vivir de inmediato y hacer tu mejor esfuerzo en todo hoy, no mañana.

Hoy podría ser el último día de mi vida. Podría ser el último día de tu vida. También podría ser el mejor día de nuestras vidas. Aprovecha.

La vida es corta y llena de ansiedades para quienes descuidan el presente y temen el futuro. Sin embargo, la vida es larga si sabes cómo usar tu tiempo sabiamente y eliges hacer lo que te hace vivir hoy.
Muchas personas no pueden tener incertidumbres y decepciones porque están obsesionadas con lo que debería ser la realidad: una única percepción o lente con la que ven el mundo.

Piensan en términos de oposición binaria (blanco o negro), un error mental común que puede distorsionar su percepción de la realidad. Cuando estás atrapado en el pensamiento dicotómico, todo se convierte en “esto o aquello”. Te fijas en cómo las cosas "deberían ser" o "deben ser".

Cuando te sientas decepcionada o decepcionado, enfrentado desafíos o dificultades que hacen que sea extremadamente difícil vivir de inmediato, pregúntese: ¿Cuáles eran mis expectativas sobre estas circunstancias? ¿Qué expectativas tenía de mí mismo? ¿A qué percepciones sobre la vida o el futuro me aferro? ¿Qué espero de la realidad que no obtengo? "

Cuestiona tus suposiciones convencionales sobre cómo vivir. Es una de las mejores formas de desarrollar o construir nuevas mentalidades que pueden ayudarlos a superar las ansiedades actuales sobre casi todas las áreas de la vida.

La vida se trata de no saber, tener que cambiar, aprovechar el momento y aprovecharlo al máximo, sin saber qué va a pasar a continuación. Deliciosa ambigüedad. El último desafío en la vida es aceptar que la vida no es lineal, pero nunca dejes de intentar aprender, crecer y evolucionar hacia tu mejor yo todos los días. Es la franqueza y la voluntad de aceptar la paradoja, en lugar del estrés por ella, lo que lo coloca en una mejor posición para vivir el presente.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Esos enredados y desgastadores "romances" de amor-

noviembre 8, 2020
En nuestras vivencias, aprendemos lo necesario, si ese es nuestro propósito, o saltamos de crisis en crisis, si evadimos las enseñanzas que nuestras experiencias pueden propiciar. Y aprender es esencialmente un cambio.

He llegado a pensar que de que cada ser humano debe basar toda acción de cambio particular en su autonomía -lo que significa que cada uno pueda apropiarse de sí mismo, decidir desde la sabiduría de sus sentimientos y emociones equilibrados, asumir su propia dirección -que no es la que han establecido sus padres y parientes, ni las tradiciones del pasado (muchas pautas de ese lánguido archivo de rutinas ya no tienen sentido ni utilidad), ni los rígidos sistemas de creencias de la sociedad en que crecimos, ni las normas amenazantes de las organizaciones llamadas religiosas (aunque sí, en todo momento, de su conciencia de ser que es una expansión unitaria de Dios).

Y esa autonomía para actuar y relacionarnos armoniosamente solo podemos realizarla si alcanzamos una comprensión adecuada sobre nuestras vivencias.

Normalmente, para decidir cómo actuamos, nos acogemos a nuestros sistemas de creencias y damos una gran prioridad a los intereses, a las conveniencias, a las presiones, exigencias o imposiciones de otras personas, o a nuestra ambición y obstinación por alcanzar algún resultado, desdeñando o subestimando a otros; y en muchas ocasiones nos basamos también en lo establecido (apoyándonos en el desastroso paradigma popular de que "Es mejor malo conocido que bueno por conocer" -aunque las mismas personas expresen al mismo tiempo que "Mejor solo que mal acompañado").

Posiblemente ese culto al conflicto que vivimos tantas veces provenga de un hábito generacional negativo heredado de nuestros ancestros hispanos y latinos, la tarea no hecha de afianzar la paz y los acuerdos desde actitudes de respeto y tolerancia, que nos ha quedado pendiente.

Podemos cambiar, cada uno de nosotros, la propia historia y la historia familiar, modificando nuestras actitudes y comportamientos, asumiendo nuestra autoestima y confianza, nuestra paz y nuestra fortaleza, soltándonos de algunas de nuestras dependencias y de los yugos culturales.

A veces tengo la impresión de que muchas personas asumen como amor un sentimiento ambiguo reiterado respecto a sus parejas, a sus familias, o a la sociedad que las rodea, algo así como "Te quiero, pero no te quiero". 

Después de interacciones hogareñas o íntimas altamente afectivas, nuestras parejas sueltan a veces comentarios o comportamientos muy hostiles, o tendencias a juzgarnos duramente o a controlarnos, o a someternos a sus condicionamientos, o a querer poseer nuestras vidas. O nos acumulan como deudas las decepciones que sienten porque nos hemos satisfecho sus deseos y aspiraciones y nos cobran cada cierto tiempo –o en un ajuste final de cuentas- asumiendo contra nosotros papeles dramáticos de personajes ofendidos y resentidos. Y todos esos eventos nos llevan a una gran confusión porque nos parecen contradictorios.

El conocimiento profundo de las condiciones esenciales del amor –no egoísta y siempre objetivo- nos vuelve a la cordura y nos lleva a creer que esas relaciones fluctuantes e inestables, que parecen poco sólidas, reflejan personalidades inmaduras interactuando en aprendizajes difíciles e imperativos.

Mi entendimiento respecto a las ilusiones de amor es muy simple "Creemos poseer a quienes no nos pertenecen y después creemos perder a quienes era imposible que pudiéramos poseer". Y afirmo también que "una cualidad fundamental del amor es la libertad que aceptamos de otros seres humanos y la libertad que ellos aceptan para nosotros". 

Soy muy claro en utilizar el verbo aceptar y no el verbo conceder porque la libertad en las relaciones es un atributo de nuestro origen en Dios -el libre albedrío de cada uno-; si alguien expresa que les concede a otros su libertad, posiblemente presume que es superior a ellos o que ellos son inferiores, cuando solo somos diferentes en nuestras personalidades, en las manifestaciones evolutivas que podamos mostrar a través de nuestros actos y quizá en los privilegios que ostentamos. 

El ataque y el conflicto repetido no expresan amor; la dependencia afectiva y los propósitos de venganza tampoco; las poses de orgullo, resentimiento y prepotencia mucho menos. Todos los comportamientos llamados "amorosos" en los altares del sacrificio y el sufrimiento son solo los dramas de nuestros egos. Y las personas que repiten esas crisis habituales están reforzando sus rutinas de auto castigo y autocompasión a medida que transcurre el tiempo, mientras dejan escapar sin darse cuenta el amor sentido y armonízate.

Seguramente cuando nos involucramos en esos enredados y desgastadores "romances" de amor-odio vivimos como trágicos protagonistas de las novelas que con argumentos parecidos alcanzan audiencia masiva porque conmueven la sensiblería del público y su candidez. Así no alcanzamos la felicidad ni la alegría: recorremos nuestros caminos cansados, frustrados, desesperanzados, hasta deprimidos; y a medida que creemos avanzar, cada vez se nos hace más lejano e inaccesible el Cielo que queríamos como meta (y también el cielo que esperamos como recompensa).

Saludos y cuida de tu salud.
Patricio Varsariah.

 

Confía en que en la vida todo llega, todo pasa.(coronavirus)

noviembre 4, 2020

Hoy mas que nunca con esta situacion del Corovirus, confía en que en la vida todo llega, todo pasa y todo se transforma.

Las cosas buenas siempre le llegan a quien sabe esperar, a quien mantiene la fe, a quien no se adormece, a quien sabe disfrutar de la pausa y de la incertidumbre en su anhelo. Porque ser pacientes es exactamente eso, no cargarse a la espalda las esperanzas, sino hacerlas caminar a nuestro lado coleccionando motivos por los que vale la pena seguir avanzando. Aquello que más merece la pena es aquello por lo que más tenemos que esperar. 

Las cosas más bellas del mundo necesitan recubrirse de espera y crear así el entusiasmo que encierra a la ilusión. A través de esta, nuestra mente generará la fuerza necesaria para convencer a nuestro cuerpo.

Todo aquello por lo que más nos esforzamos cobra gran importancia en la lista de nuestros anhelos y deseos. Un amor complicado, una persona inaccesible, un puesto de trabajo… Así que el que espera y no desespera encuentra lo inesperado. 

La vida nunca suele decir “no” por mucho que nos lo parezca. Más bien suele ser pronunciar la palabra “espera”. Ocurre que nos impacientamos, cometemos errores y enredamos las cosas. O bien que se nos enreda solo el hilo rojo del buen destino. En estos momentos nos exasperamos y todo nos parece que se convierte en negrura.

Comprenderse a uno mismo requiere paciencia, tolerancia en el darse cuenta; somos un  libro de muchos capítulos que no puede leerse en un solo día. Sin embargo, cuando empieces a leerlo, debes leer cada palabra, cada frase y cada párrafo, porque en ellos hay indicios de la totalidad. El principio es en sí mismo el final. Si sabes leerte, podrás encontrar la suprema sabiduría.

El tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades. Cuando menos te lo esperas, todo sale bien. Lo bueno se impone en tu vida, te levantas de la caída, eliges la fuerza y le ganas el pulso a la vida. Por eso se dice que el tiempo suele dar dulces salidas a amargas dificultades. 

Porque después de la tormenta siempre llega esa calma que tanto se desea cuando estás en pleno huracán. Entonces comprendes que no se trata de ir rápido sino de llegar a tiempo y de caminar con calma. Y es que cada suceso por negativo que sea tiene guardado para nosotros un gran aprendizaje que nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y a volver a confiar en el tiempo.

Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va por el mal camino, que tu vida programada hasta el último detalle se va a pique, de repente ocurre lo imprevisto… y cuando menos lo esperas las cosas buenas llegan. Las cosas buenas siempre llegan. Dicen que el que espera, desespera. Aunque también dicen que la paciencia es amarga pero sus frutos son dulces. Y esto es exactamente lo que sentimos cuando el tiempo nos da un respiro y nos guía hacia la salida.

Todo pasa, todo llega y todo se transforma. Todo aquello que pretendemos crear llegará a nosotros de una forma u otra. Por eso debemos tener muy presente que el dolor siempre es temporal o, dicho de otra forma, que no hay mal que cien años dure. Así que el que aguanta y persiste es aquel que suele ganar. Pero para eso hace falta destronar a la velocidad y ponerle freno a nuestras expectativas. 

Recordemos que si nos precipitamos somos nosotros mismos los que nos incapacitamos para lograr nuestros anhelos. 

Para evitar que esto nos suceda solo tenemos que acostumbrarnos a manejar nuestra impaciencia. Respirar profundamente es un gran recurso para reflexionar y ofrecerle una pausa a tu diálogo interno. Reflexiona sobre las razones que te impacientan. No exageres, reorganiza tus prioridades y piensa sobre ellas. Identifica qué es lo que habitualmente te impacienta. Pueden ser personas, situaciones o tú mismo. Ser consciente te ayudará a relajarte. 

Responderte de manera sincera a esta pregunta: 

¿tu paciencia es útil o por el contrario te está incapacitando? 

Justifica tu respuesta lo más racionalmente posible que puedas. Tómate tu tiempo y espera lo inesperado. Hagamos los planes que hagamos puede que las cosas no salgan como lo deseamos. Por eso debes aceptar que la vida no siempre gira a tu gusto pero que siempre te ofrecerá la oportunidad de decidir desde la templanza.

Finalmente cultiva tu paciencia porque si esperas el tiempo necesario llegarás en el momento preciso a la meta. No te precipites, no seas una persona irreflexiva. Maneja tus esperanzas y confía en que en la vida todo llega, todo pasa y todo se transforma.

Un saludo de corazón a corazón.

Patricio Varsariah.
 

Superar lo negativo.

noviembre 3, 2020
Nuestras respuestas son siempre más poderosas que nuestras circunstancias. Una pequeña parte de nuestra vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría se decide por nuestras respuestas.

El objetivo no es deshacerse de todos nuestros pensamientos dolorosos, sentimientos y circunstancias de la vida. Eso es imposible. ¡El objetivo es saber que nunca es demasiado tarde! Solo decide hacer lo mejor de ello. No hay excusas. Sin resistencia. No renunciar. Sin arrepentimientos.

Y cuando las cosas se ponen realmente difíciles ...

…Recuérdese como yo me recuerdo todos los días:

En el espacio entre "Intentaré otra vez" y "Me rindo" hay una vida entera. Es la diferencia entre el camino por el que caminamos y el que dejamos atrás; es la brecha entre quién eres capaz de ser y en quién te has convertido; Es el espacio para los cuentos de hadas que nos contaremos en el futuro sobre lo que podría haber sido.

No hay éxito sin amor implacable. El amor es la base del progreso humano. No te rindas. En cambio, amemos lo que hacemos, hasta que podamos hacer lo que amamos. Amemos donde estamos, hasta que podamos estar donde amamos. Amemos a las personas con las que estamos, hasta que podamos estar con las personas que más queremos

Poner más amor y esfuerzo, hacer las cosas difíciles, siempre vale la pena. Porque esas son las cosas que en última instancia te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir, entre conocer el camino y recorrer el camino, entre una vida de mediocridad y una vida llena de progreso y realización.

El arma más poderosa contra el estrés inmediato es nuestra capacidad de elegir un pensamiento sobre otro. Entrenemos nuestra mente para ver los forros de plata. La posibilidad es una elección. La felicidad y la eficacia de nuestra vida a largo plazo dependen de la calidad de nuestros pensamientos de hoy.

Ser positivo no significa ignorar lo negativo; significa superar lo negativo. Hay una gran diferencia entre los dos, y todo comienza con nuestro pensamiento.

La vida tomará las cosas de nosotros y nos las dará, gradual y continuamente. Es curioso cómo superamos lo que una vez pensamos que no podríamos vivir sin ella o sin él, y luego nos enamoramos de lo que ni siquiera sabíamos que queríamos. 

Hagamos nuestro mejor esfuerzo para abrazar las incertidumbres de la vida a medida que surjan. Algunos de los mejores capítulos de nuestra vida no tendrán un título con el que nos sintamos cómodos hasta más tarde. No debemos rendirnos demasiado pronto.

El pequeño drama de un día normal no necesita sacarte lo mejor de ti o de mí. Seamos selectivos en nuestras batallas. No podemos controlar cómo otras personas reciben nuestra energía. Todo lo que hagamos o digamos se filtra a través de la lente de lo que está pasando en este momento, que no tiene nada que ver contigo o conmigo. Solo sigamos haciendo lo nuestro con tanto amor e integridad como sea posible.

Cuando tu matrimonio, crianza, fe, etc. se ponen difíciles, no es una señal inmediata de que lo estamos haciendo mal. Estos aspectos íntimos e intrincados de la vida son más difíciles cuando los estamos haciendo bien, cuando estamos dedicando tiempo, teniendo las conversaciones difíciles y haciendo sacrificios diarios.

Las situaciones difíciles construyen personas fuertes. Es posible que hayamos visto días mejores, pero también hemos visto peores. Puede que no tenga todos nuestros deseos, pero tenemos lo que necesitamos en este momento. Hay días como hoy que nos despertamos con algunos dolores y molestias, pero nos hemos despertado, estamos vivos. Nuestra vida puede no ser perfecta, pero es buena. Y más cosas buenas vendrán por el camino mientras sigamos avanzando.

La fuerza interior, el coraje y el amor no siempre cantan en voz alta. A veces, estas cualidades están simplemente encarnadas por una respiración profunda y un suave susurro al final del día que dice: "Haré mi mejor esfuerzo mañana".

Entonces, si estás luchando de alguna manera en este momento, ten en cuenta que no estás sola o solo. Simplemente sigue haciendo todo lo posible para amar cada paso de manera abierta y continua, para hacer las cosas difíciles que necesitas hacer, para que puedas dar un paso adelante nuevamente con gracia como así lo espero yo cada día.

Un saludo de corazón a corazón.
Patricio Varsariah.
 

Cumplir con un día de vida es inevitable.

octubre 28, 2020
Siempre escribo sobre lo que pienso y lo que va pasando en el camino de mi vida y hoy me he fijado en las arrugas y en mis canas que para mí son un sincero y bonito reflejo de la edad contada con las sonrisas de nuestros rostros. 

Y cuando empiezan a aparecer nos hacen darnos cuenta de lo efímera y fugaz que es la vida. Como consecuencia con frecuencia a algunas personas les hace sentir molestos e incómodos cuando en realidad debería ser un motivo de alegría. Porque tenemos miedo de que al envejecer perdamos capacidades, porque pensamos en la vejez como un castigo, de manera peyorativa y humillante. Del mismo modo cumplir años nos hace mirar hacia atrás y plantearnos qué hemos hecho durante nuestra vida.

No debemos lamentarnos de envejecer, es un privilegio negado a muchos. Envejecer es un privilegio, un arte, un regalo. Sumar canas, arrancar hojas en el calendario y cumplir un día es para mí siempre un motivo de alegría. De alegría por la vida y por lo que estar aquí supone. Y es que vivir tiene la peculiaridad de que va de la mano con el tiempo, que hace que en mi rostro aparezca arrugas y que de vez en cuando (?) tenga achaques. 

Pero todo eso es el reflejo de la vida, algo de lo que me hace sentir muy orgulloso. Cada día agradezco la oportunidad de vivir, pues gracias a ello cada puedo compartir momentos con aquella persona que más quiero, puedo disfrutar de los placeres de la vida, dibujar sonrisas y aportar con mis escritos para que cada uno tenga un mundo mejor… eso espero.

Ahora bien, todos deberíamos agradecer a la vida la oportunidad de permanecer y de tener la capacidad y la conciencia de disfrutar. ¿Qué sentido tiene lamentarnos y quejarnos por tener posibilidades? ¿No es verdad que daríamos lo que fuese por tener a aquellos que perdimos a nuestro lado? ¿Por qué no le ponemos ganas a la vida y dejamos de disimular nuestro caminar? 

Cumplir un día de vida debe ser un motivo de alegría. Cada día significan 1440 minutos de nuevas opciones, de maravillosos pensamientos, de cientos de matices en nuestros sentimientos. Cada segundo nos hace más capaces de experimentar y de aprovechar todas las opciones que nos brinda nuestro alrededor. Cada día es una medalla, una oportunidad para atesorar recuerdos, para hacer nuestros los instantes. Y, sobre todo, poder celebrarlo con la vida y la gente que te rodea. Que os veáis y os sintáis plenos, arrugados y felices.

¿Si me preguntas cuanto año tengo...? bueno tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza, en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa. 

No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas… Valen mucho más que eso. ¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o setenta! Lo que importa es la edad que siento y que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos y los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

Entre la niñez y la vejez hay un instante llamado vida. No debemos de lamentarnos por envejecer. La vida es un regalo que no todos tenemos el privilegio de disfrutar. Es un frasco de suspiros, de tropiezos, de aprendizajes, de placeres y de sufrimientos. Por eso, en sí misma, es maravillosa. Y también por eso es imprescindible aprovechar cada momento, hacerlo nuestro, sentirnos afortunados. 

Acumular juventud es un arte que consiste en hacer que importe la vida de los años más que los años de vida. En definitiva, hacer que nuestra existencia tenga sentido. No resulta tan esencial si sumamos canas, arrugas o si nuestro cuerpo nos pide tregua cada mañana. Lo que verdaderamente es relevante es crecer porque, al fin y al cabo, como siempre digo, cumplir con un día de vida es inevitable, pero envejecer es opcional.

Saludos.
Patricio Varsariah
 

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

octubre 27, 2020
Hay veces que las personas desaparecen de nuestra vida por momentos pensando que pueden volver cuando les plazca, pues están seguros de que siempre estaremos aquí.Pero eso no es así, todos merecemos un respeto y las ausencias tienen un alto precio. El amor ciego no es garantía suficiente para que una relación prospere. Por eso a veces a las historias de puntos suspensivos hay que quitarle dos y dejarlo en punto y final. De ello depende nuestro bienestar emocional. Es difícil afrontar un adiós decisivo teniendo la certeza de que vamos a tener que luchar para sanar la herida del abandono. Tememos en el proceso por nuestra autoestima, nuestra autoconfianza y nuestro bienestar.

Pero el crecimiento implica cierta desorientación que nos puede angustiar. Tenemos que ser conscientes de que parte del camino lo vamos a tener que recorrer de la mano de la incertidumbre. Esto no es cómodo, pero merece la pena teniendo en cuenta que el intercambio dará como resultado la reconstrucción de uno mismo y la armonía con nuestro interior. Se trata de ser honestos y exigentes en nuestras compañías emocionales. No siempre es fácil, pero lo necesario no siempre lo es. Desapegarnos de aquello que supone egoísmos, intereses y ausencias injustificadas nos ayudará a comenzar una nueva etapa en nuestra vida, a sembrar y cosechar sustento para nuestra autoestima y crecer emocionalmente.

No hace falta irse para no estar. Hay muchas maneras de ser impuntual e incluso de no presentarse en la vida de alguien. La ausencia en la vida de quien te quiere es algo que se elige. Entonces debemos plantearnos aquello de dejar de buscar excusas para quedarnos y decir adiós. Pero un adios de esos que se visten con tilde y mayúsculas,  y así cierran todos los huecos por los que se pudiera volver a entrar. A cal y canto. O sea, que igual en vez de dejar ir lo que debemos aprender es a marcharnos nosotros cuando vivimos en una situación que nos desgasta y no tiene solución. Cuando eres capaz de desligarte de algo que te ha aprisionado durante mucho tiempo consigues aclarar tu mente y deshacerte de las ausencias que no comprendías y mantenían tu  vida pendiente de un hilo.

Crecer es aprender a decir adiós. Conseguir decir adiós a quien nunca ha estado significa no retroceder, separar lo que nos enriquece de lo que nos desgasta, cuidar nuestra propia valía y dejar de arrastrarnos suplicando migajas de un amor que solo existe en nuestra mente. Cuando no hay reciprocidad o la balanza se inclina hacia el dolor la relación pierde todo sentido y, por lo tanto, lo único que consigue es que agonicemos a la espera del sello que finiquite el final que estaba entretejiendo sus hilos. En el momento que soltemos nos daremos cuenta de que dar el paso y soltar significa liberarnos, crecer y crear una nueva vida. Esa nueva atmósfera propiciará que podamos sembrar nuevas emociones en un terreno que hasta entonces no era fértil.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Saludos.

Patricio Varsariah
 

Duda de tus dudas antes de dudar de tu fe.

octubre 27, 2020
Esa es la versión súper corta de mi consejo para esos momentos en que nada parece ir según lo planeado, cuando todo lo que quieres parece estar fuera del alcance. Sí, solo tienes que estar donde estás, con la mente abierta. Olvídate de lo que crees que se supone que es tu vida y sinceramente agradézcale por todo lo que es.

Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, especialmente cuando ocurre una tragedia. Y aunque yo me he enfrentado y he crecido a través de mi parte justa de tragedias reales, seamos honestos sobre algo: el 98% de las veces creamos tragedia en nuestras vidas debido a incidentes relativamente menores. Algo no sale exactamente como lo planeamos, pero en lugar de aprender de la experiencia, nos enloquecemos y dejamos que el estrés se convierta en nosotros.

Mi desafío para ti hoy es elegir diferente. ¡No dejes que las pequeñas cosas que están fuera de tu control te dominen!

A decir verdad, la mayor diferencia entre la paz y el estrés es la actitud. Se trata de cómo miras una situación y qué decides hacer con ella. Es recordar que no hay certezas en la vida; no sabes exactamente lo que traerá el futuro. Entonces, tu mejor estrategia para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del momento presente, incluso cuando te decepcionen ... ¡Especialmente cuando te decepcionan!

Tu vida, con todos sus altibajos, con todos sus giros inesperados, te moldeó para el bien mayor. Tu vida ha sido exactamente lo que tenía que ser hasta este punto. No pienses que has perdido el tiempo. No pienses que no has llegado. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas y confusas que ha encontrado para llevarlo aquí, ahora mismo.

Y si tienes el coraje de admitir que tienes un poco de miedo, la capacidad de sonreír incluso mientras lloras, el descaro de pedir ayuda cuando la necesitas y la sabiduría para tomarla cuando se te ofrece, entonces tienes todo necesitas en este momento.

Solo tienes que creerlo, para que puedas dar el siguiente paso. Nada está fuera de tu alcance cuando te das cuenta de que todo está en tu cabeza. Eso es lo que necesitas recordar ...
Se trata de dejar ir fantasías, aceptar la realidad, tener fe en su viaje y apreciar todas las pequeñas cosas que están a su alcance en el camino.

Y a medida que continúe recorriendo el camino de la vida, has todo lo posible para evitar que nadie ni nadie atempere tu tranquilidad. Vive una vida que te conmueva y te haga sonreír todos los días. Porque no quieres llegar al final, o al mañana, incluso, y darse cuenta de que tu vida no es más que una colección de expectativas estresantes y "algunos días", recados y recibos y promesas vacías.

¡Elije de manera diferente! Paso a paso cada día con gracia ... Anímate y canta en voz alta en el automóvil con las ventanillas bajas, y baila en tu sala de estar con tu familia, y quédate despierta hasta tarde riéndote, pinta tus paredes del color que quieras y disfruta de un vino dulce y pastel de chocolate. Sí, y sigues adelante y duermes sobre sábanas blancas limpias, y echa fiestas espontáneas, pinta, escribe poesía y lee libros tan buenos que te hagan perder la noción del tiempo.  Y solo sigue viviendo y haciendo que Dios se alegre de haber dado vida a alguien que ama y aprecia el regalo.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Desde el Corazón.
Patricio Varsariah.

 

Deja de pensar mucho en las personas desconsideradas.

octubre 24, 2020
Nuestras relaciones vienen en una variedad de formas, desde amistades a largo plazo, vínculos románticos, relaciones familiares, amistades fugaces y más. No importa qué tipo de relación tengas con alguien, todas requieren una buena comunicación. Ahora, la comunicación es más que verbal, hay muchas señales no verbales que resaltan ideas que quizás no captes a través de señales verbales.

Cuando te embarcas en una nueva relación, es emocionante. Te sientes optimista al respecto, ya sea un interés romántico o simplemente una nueva amistad platónica. Si ha tenido relaciones difíciles en su historia, entonces es bueno aprovechar el optimismo que ofrecen las nuevas relaciones. Eso es, por supuesto, hasta que leas mejor a alguien y te das cuenta de que no le gustas tanto.

Te sientes agotado al intentar que esta persona se preocupe por ti. Constantemente presenta su punto de vista y la otra persona simplemente no está interesada en sus sentimientos. Les falta un chip de sensibilidad, hay un déficit allí: no pueden comprender las emociones de los demás porque carecen de empatía.

Para ti, es frustrante pasar tiempo con alguien que solo habla de sí mismo mientras cancela cualquier intento que hagas de compartir información sobre ti. Están interesados en la información que se alinea con lo que perciben en ti y, aparte de eso, es más probable que te hablen, usan un tono condescendiente, a menudo te manipulan para que creas que no solo tienen razón, sino que tus sentimientos simplemente no importan mucho.

Es difícil lidiar con eso, pero el mayor favor que puede hacerse ahora es reconocer las señales de que alguien no se preocupa por nadie más que por sí mismo. Tu lección comienza aquí.

Cuestionando tu relevancia. - Ya sea que se trate de una persona egoísta o de un narcisista en toda regla, son el tipo de personas que cuestionan constantemente lo que está diciendo. Se preguntarán si es relevante y si es relevante, se cuestionarán si es válido. Llegará un punto en el que sugieran que es egoísta de su parte incluso expresar su opinión.

Es completamente unilateral. - ¿Siempre llamas primero? ¿Eres el primero en comunicarte por mensaje de texto? ¿Sugieres planes? Si siempre eres tú, entonces tienes que preguntarte por qué. ¿Es esta persona un tonto o está tan involucrado en sí mismo que no se le pasa por la cabeza? 

Los buenos amigos pueden pasar un tiempo sin contacto, pero si alguien con quien estás en una relación te hace fantasmas constantemente ... hay un problema mayor en juego.
Alguien que se preocupa por ti no pondrá excusas ni se burlará de ti, será abierto y honesto. Quieren pasar el rato contigo y si no tienen tiempo, ¡simplemente te lo dirán! Todos estamos ocupados, pero si eres el único o la única que se esfuerza, entonces sabes que el problema no eres tú.

Si quieres saber cómo habla esta persona de ti, mira cómo habla de otras personas. ¿Atacan comúnmente a los personajes de los demás, incluida su pareja o amigos cercanos? Si es así, te harán lo mismo. Existe una gran diferencia entre los amigos que se desahogan entre sí de una manera saludable y productiva y el vertido emocional tóxico. Puede desahogarse sin atacar a las personas directamente, y un ataque deja en claro que carecen de integridad y respeto.

Son desconsiderados o desconsideradas. - ¿Tienes personas en tu vida que solo pasan el rato contigo cuando las estrellas se alinean para ellos? Si les conviene verte, lo harán. Cuando ofreces ideas y sugerencias, intentan guiarte hacia lo que quieren hacer. Por ejemplo, el amigo que solo se acerca cuando tiene un drama de relación que quiere volcar contigo. Sabrá la diferencia porque una crisis ocasional es diferente de una crisis constante.

Nunca hacen preguntas sobre lo que está haciendo, o cómo lo está haciendo. Están completamente interesados en volver a enfocar la conversación en ellos o de ellas, si alguna vez se desvía. A menudo regresa a una actitud del yo mientras se descargan en busca de simpatía y lástima. Son las personas que no quieren detalles sobre ti, no escuchan nada de lo que dices, están en eso para ellos.

Bueno, si estás preparada o preparado para escuchar, lo cual sería una persona a la que no le importa nadie más que ellos mismos, entonces estás por delante de la curva. No están preparados para escuchar, no están preparados para hablar, no quieren tener las conversaciones difíciles. Simplemente no lo hacen y lo cerrarán como puedan. Deja de gastar tu energía en personas como esta. Si siente que solo quieren que juegues un determinado papel en su vida, no es para ti. Estás creciendo constantemente como persona y nadie debería interponerse en el camino de esa evolución. Las conversaciones difíciles son un fracaso

¿Una de las razones por las que muchas de estas personas no tendrán esas conversaciones difíciles? No están preparados para rendir cuentas. Quieren culpar a todo y a todos los demás por su comportamiento o sus elecciones. No van a reconocer su papel en la situación. 

La base de toda relación saludable es la confianza y cuando se trata de personas deshonestas, no se pueden construir relaciones saludables. Cuando alguien se preocupa por sí mismo, solo se alegra de ser deshonesta o deshonesto para evitar la responsabilidad. Tienden a mentir sobre absolutamente todo y cualquier cosa. Algunos pueden hacerlo para divertirse, otros pueden ni siquiera darse cuenta de que lo están haciendo. De cualquier manera, dirígete en la dirección opuesta.

Las personas que siempre han superado tus límites para salirse con la suya ... no les gusta cuando estableces (o restableces, para el caso) tus límites. Cuanto más firme te pones con tus no, más difícil parece presionarlos. Intentan la manipulación, incluso la culpa y la vergüenza. Se sienten con derecho a su energía y tiempo, y harán cualquier cosa para salirse con la suya. Solo hay una cosa que puede hacer cuando está en esta posición: alejarse.

¿Experimenta ansiedad, vergüenza, pavor o culpa en relación con una relación específica? Esa no es una respuesta normal a ningún tipo de relación. Por lo tanto, si está experimentando emociones negativas y está vinculado a una relación en su vida, es posible que desees preguntarte si sus emociones están tratando de decirle que la otra persona solo está interesada en ellas o ellos mismos.
¿A dónde vas desde aquí? Bueno, una vez que hayas identificado a estas personas problemáticas en su vida, puede abordar el problema directamente y / o alejarte de la relación.

Esta no es de ninguna manera una lista exhaustiva, pero si ve alguno de estos signos presentes en cualquiera de sus relaciones, será mucho más feliz y saludable si te ocupas de ellos. No ignore las señales de alerta, ya sea tu cónyuge, padre, hermano o amigo. Es muy probable que ya haya tenido la sensación de que algo no andaba bien en esta (o estas) relaciones.

Eres lo suficientemente fuerte para lidiar con esto y avanzar con felicidad y salud.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Las redes sociales.

octubre 24, 2020
Por sobre todas las cosas no intento convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro, solo quiero compartir mi punto de vista, porque solo cada un de nosotros merecemos el privilegio de decidir nuestra vida.

No es sabio permitir que nuestra vida privada sea un libro abierto en facebook, whatsapp, Instagram y todas las redes sociales,para que cualquier persona pueda leer. De hecho, cuando nuestros asuntos íntimos vuelan de boca en boca, nuestras “intimidades” se vuelven baratas.

Seamos seres sabios: aprendamos a guardar nuestros asuntos y, de esa manera, proteger a los nuestros. No permitas que todo el mundo se entere de lo que te ocurre en tu vida.

A la mayoría de las personas les encanta escuchar y leer los problemas de los demás, para luego chismorrear y burlarse de ellas. Les encanta, porque así se sienten mejor con sus propias vidas.

Hay un principio que vale para todas las áreas de nuestra vida: Tus “asuntos” tendrán el valor que tú les des. Si tratas tus asuntos privados como algo valioso y digno de respeto, la gente también las tratará con el mismo valor. 

Si “regalas” esa información privada, la información se vuelve barata. Puedes tener a muchas amigas y quererlas a todas. Que no les cuentes tus asuntos privados no significa que no sean tus amigos. ¡No caigas en esa trampa! Recuerda esto: Si tú no te valoras, nadie lo hará por ti.

No debes “compartir por compartir”. ¿Crees que tu vida es tan poca cosa como para ponerla en bandeja de plata? ¿Acaso crees que tu existencia es un producto que se exhibe en una vitrina? 

Existen múltiples contrariedades a la hora de compartir lo que hacemos o dejamos de hacer: no sólo podemos volvernos absolutamente predecibles, también puede ser un peligro para nuestra integridad, nuestra privacidad o para nuestro auto-respeto.

Así como reflexionamos a diario lo que nos sucede, también hemos de preocuparnos por lo que acontece con nosotros en la red, pues no podemos olvidar que ésa es una parte de nosotros de la cual no nos podemos separar, lo que hagamos en la red, será replicado en nuestra cotidianidad.

Con todo mi dulce afecto.

Paz y felicidad en este tu fin de semana.
Patricio.Varsariah
 

Simplemente dejalo ir.

octubre 20, 2020


Estamos en el otoño y me doy cuenta de que hay algo increíblemente honesto en los árboles en el otoño y en invierno, en cómo son expertos en dejar pasar las cosas. Y tiene razón. 


Los árboles nunca se preocupan por quitarse la ropa. Nunca lamentan el hecho de que sus fuertes hojas de color verde esmeralda serán reemplazadas por unos quebradizos marrones. Renuncian a sus miedos porque saben que la vida es un ciclo de muerte y renacimiento.

Desafortunadamente, a diferencia de los árboles, los humanos no somos expertos en el arte de dejar ir. Nos aferramos con fuerza a las cosas que sabemos y a las experiencias del pasado, incluso si hacerlo nos trae dolor y estancamiento.

Pero la irónica verdad es que aferrarse a estas cosas solo nos frena. Nos impide el crecimiento, la sabiduría y la alegría. Por eso debemos aprender a dejar ir. Debemos renunciar a nuestras viejas vidas y preocupaciones presentes. Y si queremos alcanzar la verdadera felicidad y paz que deseamos, hay ciertas cosas en las que debemos soltar de nuestro control.

Debemos dejar ir nuestros miedos. Muchos de nosotros estamos cautivos de nuestros miedos. Nos aferramos a lo "probado y verdadero" porque tenemos miedo de lo nuevo y desconocido. Y la realidad es que no importa cuántas personas finjan que su confianza en sí mismas es inquebrantable, la mayoría de nosotros tenemos egos finos como el papel. Debido a este hecho, a menudo evitamos correr riesgos por temor a que el fracaso pueda hacer que nuestro frágil sentido de seguridad se derrumbe.

Por ejemplo, incluso si sabemos que somos infelices, incluso si sabemos que podemos hacer más y ser más de lo que somos en el momento presente, nos convencemos de que la posibilidad de consecuencias negativas es demasiado grande. Después de todo, los riesgos vienen acompañados de incertidumbre y sabemos que existe la posibilidad de que no haya recompensa a pesar de nuestros mayores esfuerzos.

Pero lo que nos negamos a permitirnos considerar es que nuestro salto a un territorio inexplorado puede darnos más de lo que jamás soñamos. Mire a cada persona exitosa que conozca, ya sea alguien en su propia vida o alguien que tenga éxito en el campo del cine, la música o los negocios. No hay absolutamente ninguna manera de que puedan alcanzar el éxito que tienen a menos que estén dispuestos a ser audaces, enfrentar sus miedos y avanzar sin importar los peligros que se avecinan. Así que comprométete a vivir con valentía. Concéntrese en el hecho de que esta es la única forma de alcanzar tu verdadero potencial. Recuerda que no puede haber victoria si solo eliges sentarte al margen de la vida.

Demasiadas personas piensan en seguridad en lugar de oportunidades. Parecen tener más miedo a la vida que a la muerte No dejes que este seas tú. La vida es un regalo. No lo desperdicie siendo complaciente. Sí, el riesgo puede traer dolor, pero también puede vivir enroscado en un caparazón. Te mereces la oportunidad de florecer.

Debemos dejar ir quienes éramos. Los eventos cotidianos, las situaciones pasadas y las experiencias presentes nos cambian. Ya sea que se trate de ver una nueva arruga, un viejo amigo o una vela adicional en nuestro pastel de cumpleaños, constantemente se nos recuerda el hecho de que estamos en un estado interminable de transformación. Y es difícil afrontar muchos de estos cambios con positividad. Por ejemplo, no queremos envejecer, no queremos ver morir amistades cercanas y no queremos asumir los nuevos y aterradores cambios que sabemos que debemos hacer para crecer.

Pero la verdad es que ya no somos las personas que éramos. El tiempo y los cambios que trae consigo han hecho que tengamos nuevas filosofías, diferentes mentalidades y prioridades reordenadas. Parte de esta evolución es por elección y parte por el destino.

Como una serpiente sabía que muda su piel, estás llamado a liberar todo lo que ya no es auténtico o no sirve para tu mayor bien. No eres la misma persona que eras hace diez o incluso cinco años. 

No podemos aferrarnos al pasado. No podemos mantenernos firmes en las cosas que solíamos creer simplemente porque lo hicimos hace semanas, meses o años. Tenemos el derecho, e incluso la obligación, de dejar atrás nuestro viejo yo para realinearnos con la nueva persona en la que nos estamos convirtiendo. Y eso significa decir adiós a las personas que habitaban nuestros cuerpos en un momento anterior. Significa decir adiós a viejas amistades que se han deteriorado debido a diferencias en la mentalidad o el estilo de vida. Significa dejar ir las relaciones románticas que ya no se basan en el amor, sino en el hábito y el miedo al cambio. Significa dejar trabajos que solían ser satisfactorios pero que ahora causan pavor y pesadez.

Está bien dejar ir a tu antiguo yo. Constantemente te estás "convirtiendo", y negar eso es como obligar a una oruga a quedarse atrapada en el capullo en lugar de dejar que renazca en una mariposa. Y para alcanzar la felicidad, debemos permitirnos ser mariposas.

Debemos dejar ir las cargas innecesarias, resultará necesario dejar ir las cosas; simplemente por la razón de que son pesados. Así que déjalos ir, déjalos ir.

Gran parte de nuestra vida está llena de responsabilidades que nos sentimos presionados a asumir. Decimos "sí" a las tareas adicionales en el trabajo porque nos sentimos obligados a hacerlo. Mantenemos la boca cerrada cuando sabemos que estamos asumiendo más de nuestra parte justa de la carga de trabajo en casa. Asumimos cargas al suscribirnos al punto de vista de la sociedad de que debemos hacer más y tener más para ser validados por nosotros mismos y por los demás.

Y así debemos liberarnos de sentir que debemos ser nosotros los que "lo hacemos todo". Debemos dejar de lado la creencia de que nuestro trabajo es hacer lo que sea necesario para mantener la paz, hacer felices a los demás y demostrar que somos competentes y dignos.

Debemos recordarnos a nosotros mismos que tenemos derecho a tomar las mejores decisiones para nosotros. Por ejemplo, tenemos el derecho a elegir lo que hacemos con nuestro tiempo libre, el derecho a concentrarnos en las áreas de nuestras vidas que necesitan nutrición y, lo más importante, tenemos el derecho a negarnos a hacer de las prioridades de otra persona nuestras prioridades.

Muy pocas personas se ofrecerán para aliviar nuestra carga de trabajo, por lo que debemos tomar esa acción por nosotros mismos. Debemos optar por honrarnos a nosotros mismos utilizando nuestro tiempo para cultivar las relaciones que calientan nuestro corazón, las habilidades que nos brindan placer y las metas personales que impulsan nuestro crecimiento como individuos.

Debemos dejar ir el dolor del pasado. No hay nada más difícil de dejar atrás las heridas del pasado. Nos persiguen a cada paso. Una relación abusiva de nuestro pasado hace que sea difícil tener una relación exitosa ahora. Las palabras hirientes de los niños acosadores sangran en nuestro actual concepto de nosotros mismos, dejándonos inseguros e indignos. La muerte de un ser querido nos hace temerosos de nuevos apegos porque no queremos volver a experimentar el dolor desgarrador de perder a alguien que nos importa. Pero si no nos liberamos de los demonios de nuestro pasado, aprendemos nuestra capacidad para experimentar la felicidad en el presente. No podemos cambiar el trauma de ayer, pero podemos optar por abrazar el futuro con esperanza.

Por qué no esperar que nos suceda algo bueno hoy sin importar lo que ocurrió ayer. Darse cuenta de que el pasado ya no te tiene cautivo. Solo puede seguir lastimándote si te aferras a él. Deja ir el pasado. Un mundo simplemente abundante aguarda.

Finalmente: La vida es un viaje aterrador y estimulante. Es un camino hacia la muerte, y no hay forma de evitar el hecho. Pero eso no significa que el camino carezca de belleza. Y tenemos dos opciones. Podemos escuchar con miedo el aullido de los lobos o podemos escuchar con anticipación el canto de los pájaros. Y si realmente queremos la alegría de escuchar su canción, debemos dejar ir nuestro miedo. Y dejar ir es una hazaña que a menudo parece imposible. Queremos aferrarnos a la manta de seguridad que hemos traído en nuestro paso. Sin embargo, la realidad es que esa manta es un peso añadido, que hace que la caminata sea más engorrosa.

¿Y lo mejor que puedes hacer? Déjalo ir. Tíralo a un lado.

Un saludo cordial.
Patricio Varsariah.
 

La vida es como una mujer.

octubre 15, 2020
Hay gente que me pregunta: "¿Por qué es esta vida tan misteriosa?". No hay un por qué.

Si preguntáramos el por qué y tu pregunta fuera contestada, entonces la vida no será un misterio, Si el por qué puede ser contestado, entonces la vida no es un misterio. La vida es un misterio porque ningún por qué es importante.

La vida es como una mujer, el hombre que dice que comprende a las mujeres está fanfarroneando. El hombre que piensa que las entiende es un ingenuo. El hombre que pretende que las entiende, miente. El hombre que quiere entenderlas, es un iluso. Por otra parte, el hombre que dice que no las entiende, que no cree entenderlas, que no pretende entenderlas, que ni tan sólo desea comprenderlas, ¡él las comprende!". Y así es como también es la vida. 

La vida es como una mujer. Trata de entender la vida y te verás envuelto en un lío. Olvídate de entenderla. Sencillamente, vívela y la entenderás. La comprensión no será intelectual, teórica. La comprensión será total. La comprensión no será verbal, sino no verbal. Eso es lo que queremos decir cuando decimos que la vida es un misterio. Puede ser vivida, pero no resuelta. Puedes saber qué es, pero no puedes decir qué es. Ése es el significado de "misterio". 

Cuando decimos que la vida es un misterio, estamos diciendo que la vida no es un problema. Un problema puede ser resuelto. Un misterio es eso que no puede ser resuelto. Lleva su indisolubilidad impresa. Y es bueno que la vida no pueda ser resuelta; i no ¿qué harías? 

Simplemente piénsalo. Si la vida no fuera un misterio y alguien llegara y te explicara, ¿qué harías? No quedaría nada que hacer más que suicidarse. Incluso eso carecería de sentido. La vida es un misterio. Cuanto más sabes de ella, más bella es. Llega un momento en que, de repente, empiezas a vivirla, empiezas a fluir con ella. Entre tú y la vida evoluciona una relación orgásmica, pero tú no puedes imaginarte cómo es. Ésa es su belleza, ésa es su infinita profundidad. Y es verdad; no hay ni principio ni final. ¿Cómo puede haber un comienzo y un final para la vida? 

Un comienzo significaría que algo surgió de la nada y un final significaría que algo que estaba allí desapareció en la nada. Eso sería un misterio aún mayor. Cuando decimos que la vida no tiene principio queremos decir que la vida siempre ha estado ahí. ¿Cómo va a tener un principio? ¿Puedes trazar una línea y decir que desde ese momento la vida empezó, tal como los teólogos cristianos solían decir? 

Cuatro mil años antes de Cristo -dicen- la vida empezó un determinado lunes. Evidentemente ha de haber sido por la mañana, pero ¿cómo vas a decir que era un lunes si antes no había un domingo? ¿Y cómo puedes decir que era por la mañana si la noche anterior no existía? Piensa en ello. 
No, no puedes trazar una línea divisoria; es una tontería. No es posible trazar una línea porque incluso para trazar una línea se requiere algo. Se necesita algo que ya esté allí; si no, no se puede trazar. Puedes trazar una línea si existen dos cosas, pero si sólo existe una cosa, ¿cómo vas a marcar una línea? La valla alrededor de tu casa es posible porque tienes un vecino. Si no existiera el vecino, si no hubiera nada más allá de la valla, la valla no existiría. Piensa en ello. 

Si no hay absolutamente nada más allá de tu valla, tu valla desaparecerá en la nada. ¿Cómo va a poder existir? Se necesita algo más allá de la valla para sostenerla. Si la vida comenzó un determinado lunes, se necesita un domingo que le preceda; si no, el lunes se esfumará, caerá y desparecerá. Y de la misma forma no hay posibilidad alguna de un final. 

La vida es vivir. No es una cosa, es un proceso. No hay otra forma de conocer lo que es la vida más que viviendo, estando vivo, fluyendo, discurriendo con ella. Si buscas el significado de la vida en algún dogma, en una determinada filosofía, en una teología, ten por seguro que te perderás lo que es la vida y su significado. La vida no te está esperando en ninguna parte; te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar; está aquí y ahora, en este mismo momento: en tu respiración, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualesquiera cosas que seas, es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte te la perderás. El hombre ha estado haciendo esto durante siglos. Los conceptos se han vuelto muy importantes, las explicaciones se han vuelto muy importantes y lo real ha sido olvidado por completo. No vemos lo que de hecho ya está aquí, queremos racionalizaciones.

Nadie puede darte el significado de tu vida. Es tu vida y el significado ha de ser también el tuyo. Nadie más que tú puede encontrarlo. Es tu vida y solamente es accesible a ti. Solamente con el vivir te será revelado el misterio. Lo primero que me gustaría decirte es: no lo busques en ninguna otra parte, no lo busques en las escrituras, no lo busques en inteligentes explicaciones; son sólo justificaciones. No explican nada. Simplemente atiborran tu mente vacía sin hacerte consciente de su esencia. Y cuanto más atiborrada está la mente de conocimiento muerto, más torpe y estúpido te vuelves. El conocimiento hace a la gente estúpida, adormece su sensibilidad. Se atiborran de él, cargan con él, refuerzan su ego con él, pero no les aporta luz y no les indica el camino. 

No puede hacerlo. La vida ya está burbujeando en tu interior. Solamente puedes contactar con ella allí. El tempo no está en el exterior; tú eres su santuario. Por eso, si quieres saber lo que es la vida lo primero que has de recordar es: nunca la busques en lo exterior, nunca trates de descubrirla en alguien. Su significado no puede ser transferido de este modo. Has de recordar que una vez que sepas qué es la vida, sabrás qué es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Por lo general creemos que la muerte llega al final, por lo general creemos que la muerte se opone a la vida, por lo general creemos que la muerte es el enemigo, pero la muerte no es el enemigo. Y si consideras a la muerte como el enemigo esto simplemente demuestra que nos has sido capaz de averiguar lo que es la vida. Muerte y vida son dos polaridades de una misma energía, del mismo fenómeno: flujo y reflujo, día y noche, verano e invierno. No están separados, no son opuestos ni contrarios. Son complementarios. La muerte no es el fin de la vida; de hecho, es la culminación de una vida, la cresta de la vida, el clímax, el gran final. Y una vez conoces tu vida y su proceso, entonces comprendes lo que es la muerte. (este tema sobre la muerte es para otro escrito).

Termino diciendo que la vida es, la vida simplemente es, ha sido y será. Es eternidad. Y no empieces a pensar en ello. Si no te la perderás porque todo el tiempo que desperdicias pesando en eso, es pura pérdida. Emplea ese tiempo, emplea ese espacio, emplea esa energía para vivirla.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Tengo derecho a ser poco común.

octubre 14, 2020
La independencia es mi felicidad, y veo las cosas como son, sin importar el lugar o la persona; mi país es el mundo, y mi religión es hacer el bien.

Cuando cualquier país del mundo puede decir, mis pobres son felices, ni la ignorancia ni la angustia vive entre ellos, mis cárceles están vacías de prisioneros, mis calles de mendigos, los ancianos no están necesitados, los impuestos no son opresivos, el mundo racional es mi amigo porque soy el amigo de la felicidad. 

Cuando se puedan decir estas cosas, que ese país se jacte de su constitución y gobierno. Es necesario para la felicidad del hombre que sea mentalmente fiel a sí mismo. La infidelidad no consiste en creer, o en no creer, consiste en profesar y creer lo que no cree. La reputación es lo que piensan los hombres y las mujeres de nosotros; el carácter es lo que Dios y los ángeles saben de nosotros. 

Aquellos que esperan cosechar las bendiciones de la libertad, deben, como los hombres, someterse a la fatiga de mantenerla. Cuanto más duro es el conflicto, más glorioso es el triunfo. Lo que obtenemos demasiado barato, lo estimamos demasiado a la ligera; es la carestía lo que le da a todo su valor. 

El hombre real sonríe en los problemas, se fortalece con la angustia y se vuelve valiente con la reflexión. Es asunto de las mentes pequeñas encogerse; pero aquel cuyo corazón es firme y cuya conciencia aprueba su conducta, seguirá sus principios hasta la muerte. La moderación en el temperamento es siempre una virtud; pero la moderación en principio es siempre un vicio. 

Un ejército de principios puede penetrar donde un ejército de soldados no puede. Toda ciencia tiene como base un sistema de principios tan fijo e inalterable como aquellos por los que se regula y gobierna el universo. El hombre no puede hacer principios; solo puede descubrirlos. 

Una vez iluminada, la mente no puede volverse oscura de nuevo. Discutir con un hombre que ha renunciado al uso y la autoridad de la razón, y cuya filosofía consiste en despreciar a la humanidad, es como administrar medicinas a los muertos o intentar convertir a un ateo por medio de las Escrituras. 

No creo en el credo profesado por la iglesia judía, por la iglesia romana, por la iglesia griega, por la iglesia turca, por la iglesia protestante, ni por ninguna iglesia que yo sepa. Mi propia mente es mi propia iglesia. Todas las instituciones nacionales de las iglesias, ya sean judías, cristianas o turcas, no me parecen más que invenciones humanas creadas para aterrorizar y esclavizar a la humanidad y monopolizar el poder y las ganancias. 

De todas las tiranías que afectan a la humanidad, la tiranía en la religión es la peor. La maldad más detestable, las crueldades más horribles y las mayores miserias que han afligido a la raza humana han tenido su origen en esta cosa llamada revelación o religión revelada. Ha sido la creencia más deshonrosa contra el carácter de la divinidad, la más destructiva para la moralidad y la paz y la felicidad del hombre, que se haya propagado desde que el hombre comenzó a existir. 

Es mejor, mucho mejor, que admitamos, si fuera posible, que mil demonios deambulen libremente, y que prediquemos públicamente la doctrina de los demonios, si es que hay alguno, que permitir que impostores y profetas bíblicos, puedan venir con la supuesta palabra de Dios en su boca y tener crédito entre nosotros. 

De donde surgieron todos los horribles asesinatos de naciones enteras de hombres, mujeres y niños, de los que está llena la Biblia; y las sangrientas persecuciones, torturas a muerte y guerras religiosas, que desde entonces han dejado en el mundo en sangre y ceniza; ¿De dónde surgieron, sino de esta cosa impía llamada religión revelada, y esa creencia de que Dios ha hablado al hombre? 

Creo en un Dios y no más; y espero la felicidad más allá de esta vida. Creo en la igualdad de los humanos; y creo que los deberes religiosos consisten en hacer justicia, amar la misericordia y esforzarnos por hacer felices a nuestros semejantes. 

No elijo ser una persona común. Tengo derecho a ser poco común, si puedo. Busco oportunidades, no seguridad. No quiero ser un ciudadano conservado, humillado y embotado para que el Estado me cuide. Quiero correr el riesgo calculado: soñar y construir, fracasar y tener éxito. 

Me niego a intercambiar incentivos por un subsidio; Prefiero los desafíos de la vida a la existencia garantizada, la emoción de la plenitud a la calma rancia de la utopía. No cambiaré la libertad por la beneficencia ni mi dignidad por una limosna. 

Nunca me acobarde ante ningún amo ni me doblegue ante ninguna amenaza. Es mi herencia permanecer erguido, orgulloso y sin miedo, pensar y actuar por mí mismo, disfrutar del beneficio de mis creaciones y enfrentar el mundo con valentía y decir: Esto, con la ayuda de Dios, lo he hecho. 

Todos tenemos en nuestro poder comenzar el mundo de nuevo. Porque, aunque la llama de la libertad a veces deje de brillar, el carbón nunca puede expirar.

Patricio Varsariah.
 

Engendrando una felicidad auténtica.

octubre 12, 2020
La felicidad no llega de forma automática, no es una gracia que un destino venturoso puede concedemos y un revés arrebatamos; depende exclusivamente de nosotros. No se consigue ser feliz de la noche a la mañana, sino a costa de un trabajo paciente, realizado día tras día. La felicidad se construye, con el tiempo. Para ser feliz hay que saber cambiarse a uno mismo. 

¿Quién desea sufrir? quién se levanta por la mañana pensando: ¿¡Ojalá me sienta mal conmigo mismo todo el día!? Consciente o inconscientemente, con acierto o sin él, todos aspiramos a sentirnos mucho mejor que ayer, ya sea mediante el trabajo o el ocio, mediante las pasiones o la tranquilidad, mediante la aventura o la rutina diaria.

Todos los días de nuestra vida emprendemos innumerables actividades para vivir intensamente, tejer lazos de amistad y de amor, explorar, descubrir, crear, consumir, proteger a nuestros seres queridos y preservamos de los que nos perjudican. Consagramos nuestro tiempo y nuestra energía a esas tareas con la idea de obtener de ellas una satisfacción, para nosotros o para otras personas. Querer lo contrario me parece que sería absurdo no imposible porque hay gente toxica que utiliza su tiempo negativamente para satisfacer sus pulsiones egoístas.

La maldad, la ceguera, el desprecio y la arrogancia no son en ningún caso medios de acceder a la felicidad; pero, aunque se apartan radicalmente de ella, lo que persiguen los malos, los ofuscados, los orgullosos y los fatuos es precisamente la felicidad de sí mismos, el suicida que pone fin a una angustia insoportable aspira desesperadamente a la felicidad.

Por el contrario, el deseo de felicidad es esencial en el hombre; es el móvil de todos nuestros actos. Lo más venerable del mundo, lo más comprensible, lo más nítido, lo más constante no es sólo que queramos ser felices, sino que sólo queremos ser eso. Es a lo que fuerza nuestra naturaleza, ese deseo que inspira de un modo tan natural cada uno de nuestros actos, cada una de nuestras palabras y de nuestros pensamientos, que ni siquiera lo percibimos, como el oxígeno que respiramos durante toda la vida sin damos cuenta. Es una evidencia, más aún, una banalidad, porque la felicidad interesa, casi por definición, a todo el mundo. 

De hecho, si no hay paz interior y sabiduría, no se tiene nada a favor para ser feliz. Si llevamos una vida en la que se alterna la esperanza y la duda, la excitación y el tedio, el deseo y la lasitud, es fácil dilapidarla poco a poco sin siquiera darnos cuenta, corriendo en todas direcciones para no llegar a ninguna parte. La felicidad es un estado de realización interior. no el cumplimiento de deseos ilimitados que apuntan hacia el exterior. 

Engendrando una felicidad auténtica no hacemos sino manifestar, o despertar, un potencial que siempre hemos llevado dentro. Lo que aparece como una construcción o un desarrollo no es sino la eliminación gradual de todo lo que enmascara ese potencial y obstaculiza la difusión del conocimiento y de la alegría de vivir. El resplandor del sol nunca es oscurecido por las nubes que nos lo ocultan. 

Parece ser que no es cierto que todos busquemos la felicidad, hay otros que buscan la libertad, la justicia, el amor, la amistad que pueden primar sobre la felicidad, aunque quien tiene fe en estos valores no es consciente de que son diferentes aspectos de la felicidad y diferentes caminos para alcanzarla. 

Cuando la felicidad cae en el anonimato, se pierde entre una multitud de dobles llamados placer, diversión, embriaguez, voluptuosidad y otros espejismos efímeros. Cada cual es libre de buscar la felicidad con el nombre que quiera, pero no basta disparar flechas al azar en todas direcciones. Aunque es posible que algunas den en el blanco sin que se sepa muy bien por qué, la mayoría de ellas se perderán en la naturaleza dejándonos sumidos en un doloroso desasosiego.

En resumen, la finalidad de la existencia es esa plenitud de todos los instantes acompañada de un amor por todos los seres, y no ese amor individualista que la sociedad actual nos inculca permanentemente. La verdadera felicidad procede de una bondad esencial que desea de todo corazón que cada persona encuentre sentido a su existencia. Es un amor siempre disponible, sin ostentación ni cálculo. La sencillez inmutable de un corazón bueno.
Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Nada en nuestra vida es una certeza.

octubre 8, 2020
Deja de perder el tiempo con las personas equivocadas y que no te permiten ser feliz. Si alguien te quiere en su vida hará un espacio para ti sin necesidad de que luches por uno. 

Nunca te quedes con la persona que constantemente te ignora. Recuerda valorar no a las personas que te acompañan en los mejores momentos, sino a aquellas que están a tu lado incluso en los peores. La ventaja de tomar decisiones es que podemos erradicar muchas cosas que nos hacen daño. Con las personas ocurre lo mismo: decidir con quienes quieres compartir tu vida te permite apostar por tu felicidad, por quedarte con aquellos que te hacen la vida más fuerte y más alegre. 

Es necesario elegir siempre aquellas personas que abrazan en los buenos y en los malos momentos, aquellas que disfrutan de tus victorias y comparten tus derrotas. La mayor ventaja de tener al lado a quién quieres es no saber quién sale ganando más de la relación.

Yo soy feliz así y por ello te animo a hacerlo, a huir de las personas que te dan malas vibraciones y rodearte de amigos que te quieren de verdad y que disfrutan de la vida. No dejes pasar el tiempo sin tomar la decisión de quererte y dejarte querer: escoge, elige quién merece estar ahí y cuídale para siempre. No olvides nunca que muchas veces es fácil quedarse con una mala acción y no recordar todas las buenas que una persona ha hecho para nosotros. 
Atrévete a tener el valor de perdonar si de verdad quieres tener a esa persona en tu vida y dale una oportunidad: tú decides.

En mi caso Yo elijo a quién quiero en mi vida. Me he quedado con la persona que Yo quiero, porque ha querido estar cuando ni siquiera yo quería estar conmigo mismo. Me ha acompañado en mis momentos más oscuros cuando yo me daba la espalda. Le escogí en mi vida porque me hace ser mejor persona, porque no sé reír ni llorar con nadie más como lo hago a su lado. Lo cierto es que le elegí porque yo decido a quién tener cerca, pues ya se sabe que es de las pocas cosas sobre las que tenemos realmente libertad. Y, a mí, nada me hace más feliz que compartir mi vida con las personas que quiero tener a mi lado.

Además, me quedo con quien quiere quedarse conmigo. Uno de los motivos por los que quiero a la persona que comparte el camino de nuestra vida es porque me ha demostrado que quiere quedarse en ella. Quizá hasta eso es lo más importante: nadie puede llenarnos más que quien desea hacerlo honestamente. En el momento en el que conocemos a nuevas personas nunca llegamos a saber que hueco ocuparán en nuestro día a día, pero pronto entendemos que cada detalle cuenta para quedarse o para irse, llego sin hacer demasiado ruido y queriendo conocerme para después demostrarme que debía dejarla caminar conmigo, exigiendo solo eso, quedarse conmigo a cambio de cuidarnos, a cambio de acompañarnos tanto en los mejores momentos como en los malos.

También elijo a quién no debe estar en mi vida o trato de dejar para mí la decisión de perdonar, si hace falta, o de dejar ir o no. Lo que ocurre es que nada en nuestra vida es una certeza y mucho menos nuestras relaciones: nadie puede asegurarnos que la familia biológica que tenemos, por ejemplo, será a quien llamaremos familia después.

Cuando te das cuenta de esto, crecer es justamente sobrevivir a ello: en el fondo las personas que nos quieren son realmente la familia que tenemos, la que escogemos o la que permitimos que lo sea. Al resto de personas que se cruzan en nuestra vida y que suponen relaciones tóxicas que no nos aportan nada es mejor dejarlas marchar, porque no hay mejor regalo para los que se van que saberlos perder.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

La causa del nuestro propio desconcierto.

octubre 8, 2020
Siempre que escribo para mudar el dolor a las palabras. se me queda el cuerpo como si me hubiese desintoxicado de la peor de las drogas, pero sin pasar por el tan temido mono no es demasiado ético y moralmente podría rozar las cloacas, pero mirar a nuestro alrededor y egoístamente comprobar que ni estamos tan mal como creíamos ni somos los únicos que lo estamos pasando mal, viendo en la carne de los demás como la vida se ensaña a destajo, sin descanso y cobrando a precio de oro las baratijas menos selectas.

En definitiva, no creo que sea un cursillo acelerado de auto estima, basado en el mal ajeno para provocar que nuestra propias penas sean menos penas si la comparamos con las de los demás, Siento como se alumbra mi camino con llamas perecederas y no con las mejores neones de Las Vegas, pero no dudo que aun siendo de corta vida, pueden alimentarse mientras tenga la posibilidad de seguir luchando, de seguir colocando estrellas en mi cielo, de seguir viendo como gira todo a mi alrededor.

Tan solo vendo consejos robados, húmedos cigarrillos y memoria rota. Escribo sobre lo que me conmueve. También sobre lo que no entiendo o no tengo opinión formada, como una manera de investigar, de indagar, de ponerme en otra piel. Pero nunca me planteo un concepto o una moraleja previa, ni priorizo la actualidad por encima de los asuntos sobre que me pide el cuerpo que indague por muy anacrónicos que parezcan. Siempre parto de una imagen, una anécdota o una emoción que me haya impactado. 

Nada de lo que pueda decir debe ser tomado al pie de la letra, al fin y al cabo, todo lo que se, está al alcance de cualquiera con un carnet de biblioteca. Demasiados terrones de azúcar en los bolsillos, demasiada nicotina desperdiciada demasiadas ideas que dejan de ser tuyas, ni siquiera mis recuerdos me pertenecen. Alguien tuvo que inventarme una infancia a medida cerca del mar, ahora los labios apretados y la yema de mis dedos parecen fundirse en el fuego. Apago la luz y vuelve la calma, el silencio, semana tras semana. Cuando aparecen esos días en que todo parece encajar, despiertas todo gira a mi alrededor y lo único que ves es tu cuerpo desnudo reflejado en el espejo tirado en el suelo.

No sé cuántas veces al cabo del día puedo llegar a preguntarme si realmente todo lo que me rodea, todas las personas que me tratan, saben cómo soy realmente, si en realidad han intentado alguna vez saber cómo soy de puertas adentro, no suelo exteriorizar demasiado mis sentimientos, tal vez por esa timidez que me resulta demasiado difícil eludir. Posiblemente crea que es así y lo que probablemente suceda es que no doy la impresión de estar como estoy gritando por dentro, deseando, ansiando o tal vez echando en falta que me digan algo para estallar emocionalmente. Sigo a la deriva, intentando conocer mi destino, intentando con mis palabras plasmar aquello que algún día pueda darme las claves para conocer el porqué de mí mismo el porqué de todo lo que gira a mi alrededor.

No siempre nos gusta lo que refleja ese nuestro espejo, hay veces incluso que ni siquiera nos vemos reflejado. Tétrica virtualidad de la propia realidad oscurecida por esa visión no del todo clara de cuanto gira a nuestro alrededor. Mística tiranía que nos imponemos a nosotros mismos ante todo aquello que nos borra la percepción por lo que luchamos, que aun cuanto más sencillo puede parecer más se nos complica y enmaraña, encerrando en su pequeño universo las posibilidades de asomar la cabeza por encima de nuestras propias barreras auto impuestas, produciendo en nuestro arquetipo de esquema mental el desorden, sin percibir en su justa medida el problema. Al final siempre llegamos a la misma conclusión de ser nosotros mismo la causa del nuestro propio desconcierto, de no poder reflejarnos en el espejo como nos gustaría, de no atajar con la suficiente antelación lo que hace que lleguemos a esa situación. 

El brillo de una sonrisa hace milagros, desempolva todos esos recuerdos que guardamos en esos cajones sin fondo, recuerdos de cuando no nos preocupaba tener que guardar nada, porque lo teníamos todo, recuerdos de cuando los espejos no alcanzaban a poder reflejar esa niñez que perdida en el tiempo y en el espacio grita por volver a reencontrar la posibilidad de ese equilibrio perdido en alguna estación de nuestro recorrido. Quiero seguir reflejándome en el espejo, necesito seguir dibujándome la sonrisa como cada día y volver como volverá ese tiempo a mi reloj, como volverá esos motivos por los que no debo olvidar a ese niño que aun sigo teniendo dentro.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Para mi compañera del camino.

septiembre 29, 2020
El compañerismo en el amor es más que ser amantes apasionados o parejas comprometidas; es amarse sin excusas ni vaivenes, es aceptarse, es ayudarse a crecer, caminar de la mano por la vida y sentirse lleno de amor.Significa ser el mejor colchón para las caídas. Un abrigo para el invierno. Un soplo de aire fresco en los momentos infernales. El sol y las estrellas, un cielo lleno de vitalidad. 

Cuando me preguntas : -¿Me amas? Te respondo -Sí. Y-¿Hasta dónde? y te respondo : -Hasta los defectos.

Los compañeros de vida te aman tal y como eres.Los acompañantes de vida son aquellas personas que significan mucho más de lo que las palabras logran expresar. Son una parte esencial de tu equipo, de tus noches y de tus días, de tus pensamientos, de tus emociones, de tus sueños y de tus desvelos.

Solo cuando puedes aceptar el ser del otro tal como es, tienes amor.Los compañeros de vida aman de tal manera que la otra persona se siente libre. Lo bonito de un amor así es la conjunción, formar un hogar emocional, un lugar en el que no existe nada más bello que los dos unidos. O sea, podría decirse que el amor compañero es el amor al cuadrado, ese al que casi todos nosotros aspiramos y en el que se entremezclan el compromiso, la pasión y la amistad.

No podemos amar a medias, no podemos “no amar” una parte de nuestra pareja, pues si no lo hacemos en su totalidad no estamos amando nada. Esto no quiere decir que no haya cosas que nos disgusten, pero al fin y al cabo la esencia es lo que necesitamos amar para hacerlo plenamente.

Te quiero como para invitarte a pisar hojas secas una de estas tardes,como para salir a caminar, hablar del amor, mientras pateamos piedritas,como para volvernos chinos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa las calles,como para ir contigo a los lugares que más frecuento, y contarte que es ahí donde me siento a pensar en ti. Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche. como para no dejarte ir jamás. Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás.

Amar es un arte basado la honestidad. Amar es un arte que requiere paciencia, cuidado, disciplina, responsabilidad y compromiso. Es un juego de silencios, de conocimientos, de respetos, de libertades, de confianzas y de entregas. Aun con todo, dejarse amar es algo complicado. La honestidad no solo debe estar en el sentimiento hacia el otro, sino en el amor hacia uno mismo, en la aceptación y en nuestra capacidad de reinventarnos cada día.

Para conseguir esto tenemos que ser capaces de reinventarnos y de superar nuestras dificultades. Tenemos que respetar nuestros ritmos, conocer nuestras necesidades, fluir con el apego, deshacerse de las expectativas, ser generosos y perdonar.Ser una pareja perfecta,es un trabajo de dos.Ser una pareja perfecta no es no tener problemas, sino saber superarlos juntos. Tenemos que enfadarnos, tirarnos los trastos a la cabeza, imponernos, competir, juzgarnos, caer en el error, coger aire, contar hasta diez y soltar aquello que nos atormenta.

Alcanzar el grado de “compañeros de vida” requiere derribar viejos muros y sanar las heridas de nuestro pasado emocional. Para creer en el amor hace falta creer primero en uno mismo, aferrarnos al presente, coleccionar motivos, pelear y alcanzar las ganas. Hay que poner especial cuidado en que cada uno recorra su camino, en aceptar nuestros límites y amar nuestras dificultades. Tenemos que “dejarnos ser”, convertirnos en un buen amor, tener la osadía de quitarnos las corazas para aceptar y apreciar nuestra propia vulnerabilidad.

La verdadera meta de la existencia,no consiste en amar,tampoco consiste en dejarse amar. Consiste simple y llanamente en convertirse en amor.

Saludos desde el corazon.

Tu compañero del camino.
Patricio Varsaria.

 

Algunas causas producto de experiencias personales.

septiembre 29, 2020
Las experiencias propias nos hacen escribir sobre temas vividos y que queremos de alguna manera compartir con las generaciones que vienen detrás de nosotros. Uno de los pasos importantes en la vida de una persona es decidir contraer matrimonio. Pero también sabemos todos que muchos matrimonios acaban en divorcio. De hecho, se estima que entre el 40-50% de las parejas acaban divorciándose. 

He aquí unas de las tantas causas que a mi modo de pensar llevan a la separación de las parejas:

-El que el primer hijo nazca después de haberse casado. Y el casarse en una edad más madura y no recién salidos de la adolescencia.
– Las parejas que se casaban sin ningún tipo de colchón financiero, tienen el 70% de posibilidades de divorciarse en menos de tres años. La principal causa de conflicto y tensión son los problemas económicos. Por ello no es de extrañar que la falta de recursos acabe en divorcio.
– Si tienes que estar afrontando situaciones de estrés es más probable que la relación de pareja no funcione bien. La energía destinada a afrontar el estrés no puede destinarse a cuidar la relación de pareja. La única manera de minimizar este efecto en contra es con un entorno social que de mucho apoyo y soporte. Vivir situaciones de mucho estrés.
– Si ha habido muchas dudas antes de casarse, las probabilidades de divorciarse son el doble que si no las ha habido.
– Si la satisfacción con la vida en común decrece mucho durante los primeros cuatro años, las probabilidades de divorciarse aumentan. Cosa por otro lado lógica.

Ahora bien, que debemos seriamente tomar en cuenta para que un matrimonie no termine en divorcio:
– No hay que dar por hecho que la otra persona sabe que la queremos, hay que demostrarlo con palabras y con actos. Y cuidar esos pequeños detalles que hacen que la persona se sienta especial, como escribirle una nota, darle un masaje, comprarle un pequeño detalle, etc.… en otras palabras: Hacer sentir al otro querida o querido.
– Es obvio que una de las funciones de la pareja es el apoyo del cónyuge, el sentir que no estás solo antes las dificultades. Si esto falla es difícil que una relación de pareja dure.
– Celebrar los buenos tiempos. Pero también hay que celebrar lo bueno que sucede, apoyar al otro en sus éxitos, alegrarnos con él.
– Las parejas que se comunican de un modo más amable, no discuten continuamente por pequeñas cosas, tratan a la otra persona con respeto, expresan las quejas de un modo adecuado, no culpan al otro de todo lo que sucede, consiguen unas relaciones más duraderas. Las discusiones agresivas verbalmente, merman la estima de la pareja.
– No puede ser que en una relación de pareja sólo se hable de la compra, la limpieza o de quién va a recoger a los niños. Compartir las inquietudes vitales, el proyecto de vida, la misión personal, etc. son las cosas que realmente unen, resumiendo hablar de temas más allá de la intendencia. 
– Una relación de pareja no tiene por qué convertirse con el tiempo en un vestido cómodo sin emoción alguna. La rutina mata. Explorar juntos nuevas actividades, aprender cosas nuevas, probar, son manera de combatir la rutina igual a evitar el aburrimiento. 
– Todos estos consejos son una manera de recordarnos que el amor por sí solo no es suficiente, que hay que invertir energía y esfuerzo en la relación si queremos que esta perdure.

Muchos de estas causas creo que son bastantes obvias, pero lo importante es si los aplicamos o no. No podemos creernos que el mero hecho de estar juntos es suficiente. Una pareja son dos personas con sus gustos, necesidades y particularidades que deben adaptarse mutuamente para poder convivir. Hay que invertir energía y esfuerzo para que la relación funcione. Para eso hay que tener un verdadero interés y dejar en parte nuestro egocentrismo para construir algo en común. Y en los malos momentos, tratar de recordar más lo que nos une que lo que nos separa.
Y si quieres salvar tu relación y no sabes cómo hacerlo, ve a terapia de pareja, busca ayuda. Cuanto antes lo hagas, cuando surgen los problemas, más probabilidades tienes de salvar la relación.

Te pregunto: ¿Cuántos de las causas arriba mencionadas, algún producto de una experiencia personal, puedes aplicar en tu relación?

Saludos desde el corazón.
Patricio Varsariah.
 

La vida está llena de incertidumbres.

septiembre 21, 2020
Dedicado a mi compañera del camino y a todas las personas que se sienten preocupadas o estresadas o temerosas por todo lo que sucede en este momento en su mundo inmediato, es completamente normal. La incertidumbre nos rodea, nunca más que hoy.

Navegué por la incertidumbre en mi vida muchas veces, en mi salud, en mis relaciones y en mi trabajo antes de la pandemia, reconociendo que a pesar de lo que encontré en el pasado, pude desarrollar mi tolerancia para las incertidumbres más importantes y aún los superó y sigo con mi vida. Estoy convencido de que la vida es el 10% de lo que me pasa y el 90% de cómo reaccionamos.

Ahora bien, si te sientes preocupada o preocupado, estresada o estresado y temerosa o temeroso por todo lo que sucede en este momento en tu mundo inmediato, es completamente normal. La incertidumbre nos rodea, nunca más que hoy.

Cuando no estamos seguros de cómo se desarrollarán las cosas, nuestras mentes comienzan a desarrollar rápidamente escenarios potenciales o situaciones del "peor de los casos", que pueden provocar ansiedad, estrés e insomnio. Nuestros cerebros perciben la ambigüedad como una amenaza y tratan de protegernos disminuyendo nuestra capacidad para concentrarnos en cualquier otra cosa que no sea la creación de la certeza.

La mala noticia es que la incertidumbre no es negociable, es la condición humana sin la que no podemos vivir. La incertidumbre es inquietante. Independientemente del tamaño, los obstáculos existen y son inevitables. Llámelos simplemente la naturaleza de la vida. Pero la preocupación constante y el pánico no evitarán que ocurra una crisis, sino que solo harán perder tu tiempo y energía.

Teniendo en cuenta lo que está sucediendo hoy en todo el mundo, podemos decir con seguridad que estamos viviendo uno de los momentos más inciertos de la historia. Pero si te concentras en ello y sigues alimentando tu cerebro con eventos y noticias y todo lo que puede salir terriblemente mal, las cosas pueden empeorar mucho en tu salud mental.

Recuerda siempre esto: los cambios que están ocurriendo están fuera de nuestro control. Solo podemos prepararnos para enfrentarlo de una manera que no ponga en riesgo nuestra salud mental.

Mucha gente no puede sobrellevar la situación, están luchando por seguir moviéndose. Si estás constantemente consciente y preparándote para la incertidumbre y los posibles eventos negativos y, por lo tanto, estás constantemente en modo de lucha o huida, se te va a desarrollar un patrón de estrés crónico y te volverá más propenso al miedo y la ansiedad. Un concepto psicológico conocido como "sesgo retrospectivo" dice que tendemos a crear la ilusión de que todo en nuestro pasado era cierto. Pero en realidad, la incertidumbre siempre nos ha rodeado.

En tiempos de incertidumbre, podemos hacer más que "hacer frente". Podemos exigirnos más para prosperar a pesar de todo lo que sentimos o vemos a nuestro alrededor. Lo que podemos hacer en este momento es controlar cómo respondemos a la imprevisibilidad, así como también cambiar nuestra atención al momento presente y tomar las cosas día a día. 

No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de cambiar nuestro enfoque a tareas diarias más pequeñas que podamos controlar. Por difícil que sea, establecer rutinas para darle a nuestros días y semanas una estructura reconfortante es lo único por lo que debemos esforzarnos. No permitamos que la preocupación o el estrés descarrilen nuestras rutinas diarias y nuestra salud en general.

Ocurrirán contratiempos, y la única pregunta es: ¿Cómo reaccionará cuando lleguen? La incómoda verdad de la vida es que no puedes controlar cada evento, experiencia o resultado.
Lo mejor que puede hacer es concentrarse en lo que puedes controlar, incluso cuando lo único que puedes controlar es tu esfuerzo, mentalidad y actitud.

Algunas cosas están a nuestro alcance, mientras que otras no. Dentro de nuestro poder están la opinión, la motivación, el deseo, la aversión y, en una palabra, todo lo que sea de nuestra propia obra; no están en nuestro poder nuestro cuerpo, nuestra propiedad, reputación, oficina y, en una palabra, cualquier cosa que no sea de nuestra propia obra.

Existe una oración desde 1934 que dice: Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, el valor para cambiar las cosas que podemos y la sabiduría para reconocer la diferencia. La idea básica es de enfocarnos en las acciones y experiencias bajo nuestro control. Comprometiéndonos a hacernos cargo de todo lo que esté bajo nuestro control y ser intencionalmente o conscientemente de no preocuparnos por las cosas que no tenemos control.

Al recuperar nuestra energía, todo el día, todos los días, desde nuestra esfera del interés (el rango de cosas que atraen tus emociones) hasta nuestra esfera de influencia (el rango de cosas que puedes afectar), estamos desarrollando continuamente la habilidad estoica esencial de tomar nuestras cargas como vienen, con un mínimo de alboroto y rabieta.

La vida está llena de incertidumbres todos lo sabemos, no solo de una pandemia. Si bien muchas cosas quedan fuera de nuestro control, pero nuestra forma de pensar es clave para afrontar los tiempos difíciles. No creas todo lo que piensas: has planes diarios concretos y concéntrate en hábitos que saquen lo mejor de Ti.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Cree un sitio web gratuito con Yola