Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.

Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.

Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.

Nuestros amigos verdaderos.

septiembre 2, 2021
¡Cuántos presumimos de esas amistades, que cultivamos como amistades férreas, hasta que un día descubrimos que muchas de ellas no se atienen al verdadero concepto de amistad! Y nos preguntamos QUIENES SON NUESTRO AMIGOS...?.Vaya pregunta….! Solo tengo que recordar mis compañeros de colegio, de juventud, todos los que tengo en Facebook, Twitter, Instagram, etc. ¡muchísimos! 

Pero; ¿son de verdad todos esos tu amigos? -Ya te hace pensar y, solemos decir: bueno, al menos me relaciono con ellos habitualmente. Hay una frase que dicen en mi "pueblo": “Sólo los tontos tienen muchos amigos” pero Yo creo que la mejor manera de valorar una amistad, es saber que mañana lo podrás perder.

La verdadera amistad es como la fosforescencia: “resplandece mejor cuando todo ha oscurecido”

Muchas veces me pregunto, ¿qué tipo de amigos son aquellos que aparecieron esporádica mente a través de cualquier tipo de Redes Sociales, a la cual me refiero en el principio de este escrito?. Son amigos verdaderos aquellos cuya amistad fueron puestas a prueba, enganchándolos a tu alma con ganchos de acero. Aunque normalmente, la amistad se va forjando con las pequeñas desgracias y alegrías de la vida misma, mientras el lazo se hace cada vez más indestructible.

Constatar que se tiene un verdadero amigo suele ser, por tanto, el final de un proceso gradual a través del tiempo. A lo largo de nuestra existencia topamos con decenas de amistades en potencia solo por el hecho que casi diariamente nos comentamos acontecimientos banales y sin importancia. Solo acabaremos tratándolos superficialmente, o al menos no con la profundidad necesaria. Otros se convertirán en unos  diálogos, que durarán un tiempo, pero nunca cristalizarán nada duradero.

Así nos preguntamos: ¿hemos seleccionado a nuestro círculo más íntimo deliberadamente, a conciencia?

En  muchos casos nos damos cuenta al descubrir que el motivo principal por el que unos han acabado fuera y otros dentro tienen que ver con la coincidencia y la casualidad. No es frecuente que aparezca ese amigo, que reconoce la llamada “gran amistad” y que está formado, no necesariamente a través de las mieles del amor. Es sencillamente esa persona que jamás se olvida de ti a través de cualquiera fecha importante. Suele ser persona silenciosa, respetuosa, correcta y escueta en sus comunicados, (con tal de no molestar), pero que nunca se olvida, Siempre está ahí, solo para recordarte, que jamás se olvidará de ti, por mucho que tú le ignores. Debo decir que no es frecuente, pero afortunadamente existe.

A estos casos nos podríamos preguntar: ¿por qué no hablar con ellos? Todo es debido a la doble personalidad. Posiblemente  a una  “Alteración en la personalidad”  por el cual en ese caso se establece la imposibilidad de realizar ciertas acciones debido a que ese “desdoblamiento de personalidad” te lo impide.

De cualesquier manera a todo se acostumbre uno, y nos parece normal, pero posiblemente llegará un día en que no aparezca ese escueto comunicado; es entonces cuando lo echarás de menos con preocupación, preguntándote: ¿qué le habrá pasado?

Pues la respuesta es muy sencilla. Ese amigo hace uno días acaba de morir. Es entonces cuando llegará a nuestra mente y sobre todo en nuestra conciencia, en forma de epitafio ese dicho: “Me parece que me porté mal con élo con ella” “No se merecía ese desprecio”, esperemos que eso no nos suceda nuca.

Saludos.
Patricion Varsariah.
 

El 29 de Agosto.

septiembre 2, 2021
El 29 de agosto para mí es el comienzo de un nuevo año de vida y como dice el dicho popular “Año nuevo, vida nueva” que significa que con todo inicio de ciclo se abren nuevas oportunidades, incluso para renovar nuestras vidas. Doy un saludo de bienvenida al nuevo año con una invocación de cierto espíritu optimista a propósito del ciclo que recién comienza.

Todo cambio de año supone para mí, una renovación de ciclo, y que este siempre trae nuevos aires y nuevas oportunidades.

De ahí que el cambio de año lo uso para reflexionar y hacer un balance de los logros y reveses, de lo realizado y lo no conseguido durante el año que ha pasado. En este sentido, la época de mi año nuevo da pie a la renovación de objetivos y propósitos, a la adopción de nuevos hábitos o al abandono de viejas costumbres que quiero dejar.

De hecho, el año que pasó no estuvo tan mal, he cumplido con algunas promesas que me han satisfecho plenamente, aunque no fue tan bueno como hubiéramos querido especialmente en lo relacionado con mi salud. Así que al invocar la idea de “año nuevo, significa también que, si no se ha concretado algún proyecto o si he fallado en algún objetivo, como es mi salud, puedo dejarlo atrás sin complejos, porque este año tendré nuevamente la oportunidad de lograr mis metas. 

Este “Nuevo año de vida” que comienza, también me recuerda que la vida está constituida por una sucesión de ciclos, y que cada ciclo es una nueva oportunidad para concretar mis deseos y metas.

Es mi anhelo de que el cambio de año me traiga mejores cosas en esta nueva etapa de cambios y de sueños por cumplir especialmente en lo que atañe a mi salud quebrantada por las circunstancias de la vida. 

Además, es mi mas profundo anhelo, que día a día pueda encender una vela en los momentos más oscuros de la vida de otra persona. Ser la luz que ayude a los otros a ver, que es lo que da a mi vida su significado más profundo.

Saludos
Patricio Varsariah.
 

¡En la vida todo es inesperado!

septiembre 2, 2021
La noche de ayer, otra de insomnio no solicitado, llegan a mi mente numerosos pensamientos sobre la vida y esos momentos de placer que casi siempre se hallan contrapuestos por un grado de dolor o de tristeza.

Es difícil de comprender, lo que la vida nos augura; nunca estamos seguros lo que es el futuro. ¡Nunca te lo imaginas! Lo malo de esperar algo, es que tiene que llegar. Es como una sensación que nos invade, y cuando nos llega, encontramos el vacío, la desilusión, la pérdida de aquella amistad que siempre creíste que jamás la perderías. Es entonces cuando sentimos el fracaso, la decepción, el desánimo y la rabia. Si, la rabia, porque aún no encuentras los motivos de esa acción tan inesperada que al cabo del tiempo no llegas a encontrarle una explicación razonable.

Al final deberíamos tener razón a aquello de vivir el día a día sin nunca esperar nada, sin deseos, sin riesgos, sin proyectos ni planes. En definitiva no pensar en nada, es como un regalo inesperado. Es como un viaje del que nada espera, o de una persona de la cual ya jamás sabrás si existe. 

¡En la vida todo es inesperado! A veces lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. La razón por lo que aún nos aferramos a la esperanza es que lo que esperamos, es lo que nos mantiene en pie, esperando siempre una explicación 

Nadie crece pensando si su vida saldrá mal. Todos creemos que nos irá bien, y desde el día que esperamos en esa creencia, cuando se desvanece, no le encontramos ningún motivo razonable. Pretendemos aferrarnos a la esperanza que algún día llegará esa explicación, por mucho que sepamos que es muy difícil de conseguir. 

La mayoría de las veces somos conscientes de que es casi imposible, siendo la única razón por la cual acudimos a la esperanza, a pesar que jamás podamos comprender lo inesperado de aquella determina acción.

Los caminos de nuestra vida lo marcamos nosotros mismos, e incluso sin darnos cuenta, tomamos decisiones o hacemos algo que nos lleva por el camino inesperado. Nunca dejamos de sentir ese momento. Es lo que nos proporcionan las cosas agridulces, pero como dije anteriormente, la vida sigue, y aunque el tiempo lo borra todo, siempre lo inesperado se mantiene en el subconsciente.

Quien haya perdido "algo" cercano entenderá de qué hablo, reconocerá los síntomas enseguida, y se sentirá identificado. En mi caso creo que pese a la negación inesperada a través del tiempo, es difícil hacerse a la idea de poder entenderlo. Nunca se deja de sentir esa pérdida, cómo decía antes, pero la vida sigue y el tiempo no borra todas las heridas, pero sí las suaviza, intentando comprender una razón explicable o al menos, que aquello que el tiempo nos presentó, es lo que inesperadamente desapareció.

he dicho…

Patricio Varsariah.

 

La muerte no es mi vocación.

septiembre 2, 2021
Como pasa el tiempo de mi vida, como un suspiro y pese a todos los acontecimientos del pasado ya olvidado, a mí no se me ha muerto la esperanza, no lo digo como vencedor, no lo digo como un poderoso, no lo digo como un conjuro, como falso testimonio o como estandarte, tampoco lo digo como un malabarista en la carpa del circo, como el centro del universo al margen de sus rutas o como el intocado por las dentelladas de la vida, no lo digo acaso en un instante de júbilo, ni siquiera lo digo con el optimismo necesario a los comienzos. 

Lo digo como quien afirma una elemental condición del ser humano, lo digo con la tristeza y el miedo a las espaldas, lo digo con la incertidumbre del que sabe que aún no han sido derrotados la insatisfacción y el hastío, lo digo con la madurez del que no ignora que el fracaso, la frustración y la amargura le tocarán la puerta todavía como insepultos guerreros de un tiempo sepultado. 

No se me ha muerto la esperanza, ni una sola de las tantas veces en que muero vivo, cuando alguno con mi propio rostro me abandona, cuando alguno al que sostuve me niega el apoyo de su brazo, cuando el más cercano me injuria, me desconoce o me deshace. A mí no se me ha muerto la esperanza, la justicia mayor está presente aunque coexistan en su prado mezquinas injusticias, éste es el tiempo del amor, y el amor va haciendo ronda a ronda su fiel cosecha. 

La esperanza soy yo, porque la esperanza es mi pueblo y yo le pertenezco, yo que también tropiezo, asumo errores, rectifico, y para limpiarme los pulmones respiro hondo y sigo hacia adelante porque sé, que en este mundo poco a poco más limpio, hay que tener corazón para el desgarramiento inevitable y corazón roturado para la siembra de confianza y alegría. 

No se me ha muerto la esperanza, porque la muerte no es mi vocación, porque no le conozco un rostro definitivo a no ser el rostro múltiple de nuestras multitudes, porque no acepto más voluntad que mi terca voluntad de alzar junto a otras manos voluntariosamente tercas, la tierra fecunda, todopoderosa, irrenunciable del amor.

Un cordial saludo.

Patricio Varsariah
 

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

agosto 24, 2021
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. 

Cerrando círculos, O cerrando puertas, O cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Podemos pasarnos mucho tiempo en el presente “revolcándonos” en los porqués, en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! 

Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. 

En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.

No esperemos que nos devuelvan, no esperemos que nos reconozcan, no esperemos que alguna vez se den cuenta de quiénes somos. Soltemos el resentimiento, el prender “nuestro televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que conseguimos es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andamos por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podremos desprendernos ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Si podemos enfrentarlos ya y ahora, hágamoslo!, si no, déjemoslo ir, cerremos capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya no encajamos allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Tu ya no eres el mismo o la misma que se fue, hace dos días,hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cerremos la puerta, pasemos la hoja, cerremos el círculo. Ni Tú serás la misma o el mismo, ni el entorno al que regresemos será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, desprendernos lo que ya no está en nuestra vida. 

Recordemos que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque: cuando vinimos a este mundo ‘llegamos’ sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy nos duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, y necesidad.

Pero … cierra, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojamos, nos ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!
Patricio Varsariah.

 

Es hora de pasar la página y avanzar ...

agosto 23, 2021
Honestamente, nos sucede a todos nosotros gradualmente a medida que crecemos. Descubrimos más sobre quiénes somos y lo que queremos, y luego nos damos cuenta de que hay cambios que debemos hacer. El estilo de vida que hemos estado viviendo ya no se ajusta. Las personas con las que hemos estado pasando tiempo ya no ven las cosas de la manera en que lo hacemos. Así que apreciamos todos los grandes recuerdos, pero nos encontramos avanzando a nuevos capítulos en nuestras historias. 

Estoy seguro de que ya tienes algunas razones en mente, pero aquí hay cinco razones más por las que es hora de pasar la página y avanzar ... 

1. Has estado trabajando incansablemente tratando de controlar lo incontrolable. - ¿Qué pasaría si, en lugar de presionar tanto para que la vida sucediera, decidiste soltar un poco y permitir que te suceda la vida? ¿Qué pasaría si, en lugar de tratar de tener siempre el control, a veces le cedieras el control a algo más grande que tú? ¿Qué pasaría si, en lugar de trabajar tan duro para descubrir la última respuesta, te permitieras ser guiado a la solución en el momento perfecto? 

 2. El pasado nunca cambia. - Puedes pasar horas, días, semanas, meses o incluso años sentados solos en una habitación oscura, analizando en exceso una situación del pasado, tratando de juntar las piezas y justificando lo que pudo haber sucedido. O puede dejar las piezas en la oscuridad y salir por la puerta de entrada a la luz del sol para tomar un poco de aire fresco. 

 3. Aferrarse al dolor es autoabuso. - Tu pasado te ha dado la fortaleza y la sabiduría que tienes hoy, así que festeja. No dejes que te persiga. Repetir una memoria dolorosa una y otra vez en tu cabeza es una forma de auto abuso. Los pensamientos tóxicos crean una vida tóxica. Haga las paces consigo mismo y con su pasado. Cuando sanas tus pensamientos, sanas la salud de tu felicidad. Así que deja de concentrarte en viejos problemas y cosas que no quieres en tu futuro. Cuanto más piensas en ellos, más atraes lo que temes a tus experiencias cotidianas: te conviertes en tu peor enemigo. 

4. Avanzar crea un cambio positivo. - Puedes culpar a todos los demás y pensar: "¡Pobre de mí! ¿Por qué todas estas cosas malas siguen su cediéndome? "Pero lo único que todos los escenarios tienen en común es USTED. Y esta es una buena noticia, porque significa que TÚ solo tienes el poder de cambiar las cosas o cambiar la forma en que piensas sobre las cosas. Hay algo muy poderoso y liberador sobre rendirse para cambiar y abrazarlo: aquí reside el crecimiento personal y la evolución. 

 5. Nuevas oportunidades están esperándote. - Nadie pasa por la vida sin perder a alguien que aman, algo que necesitan, o algo que pensaban que debía ser. Pero son estas pérdidas las que nos fortalecen y eventualmente nos mueven hacia oportunidades futuras. Abrace estas oportunidades. Ingrese nuevas relaciones y situaciones nuevas, sabiendo que se está aventurando en un territorio desconocido. 

Prepárate para aprender, prepárate para un desafío y prepárate para experimentar algo o conocer a alguien que pueda cambiar tu vida para siempre. 

Y, por supuesto, si estás luchando con alguno de estos puntos, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando duro para sentirte mejor, pensar con más claridad y vivir una vida libre de dolores de cabeza y dolores de corazón.

He dicho...
Patricio Varsariah.
 

Hoy un buen dia para dar un aplauso......

agosto 23, 2021

 

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agosto 23, 2021

 

En el otoño de mi vida.

agosto 23, 2021
Mi alma otoñal que se encuentran en el crepúsculo de una etapa donde entiendo al amor, ya no como una conquista o una invasión, sino como una conexión basada en la alegría, la ternura y la complicidad. Son relaciones (habitualmente) honestas que dan paso a una etapa maravillosa.

A menudo suele decirse aquello de que el verdadero amor nos espera en la madurez. Sin embargo, cabe decir que no es del todo cierto. En ocasiones tendemos caer en el error de querer establecer comparaciones continuas sobre todas nuestras experiencias vitales, cuando la realidad es un poco más simple. 

Existir es al fin y al cabo saber apreciar todo aquello que acontece en cada etapa, agradecer cada vivencia de juventud, con sus aciertos y sus errores y disfrutar a su vez de cada regalo que nos ofrece la madurez.

El significado de el amor maduro, a mi modo de pensar es la unión a condición de preservar,la propia integridad y también la individualidad del otro. 

Cada ciclo nos permite recibir todo aquello que nos llega de un modo particular. 

Cuando era joven no filtraba nada, me abrazaba con inmensas ganas e infinita energía a todo lo que me encontraba en mi camino. Era como una intensa tormenta de verano. Más tarde, uno se va volviendo más selectivo, más cauto, en mi persona queda aún el perfume de esos estíos intensos pero prefiero ya brisas más tibias, de esas que huelen a calma, a tardes luminosas y playas tranquilas.

Los amores a mi edad madura, no renuncia ni mucho menos a la jovialidad o a la inocencia, pero lo que no deseo ya es caer en antiguos errores. Se de sobra que las parejas no son medias naranjas, sino más bien “naranjas y manzanas”, personas que llevamos a cuestas experiencias diversas y a veces muy distintas.  Almas con su propia individualidad que desean por qué no, darle una nueva oportunidad al amor…  

Ahora bien, no faltan las voces críticas de algunos que dicen: seguro que es simple interés económico. Solo buscan apagar la soledad, dicen otros. Es un capricho, se atreve a decir uno por lo bajo, seguro que en unos meses vuelven a sus cosas, a sus libros, a sus escritos, a su trabajo etc...… 

Sin embargo, no me me importan demasiado todas esas críticas y esa opiniones. 

No estoy ya para esas cosas, las arrugas y las cicatrices, aunque empañen un poco mi piel, revisten de fortaleza el corazón y la voluntad. Lo que voy a hacer lo llevo a cabo con conocimiento de causa. No soy niño, la madurez no confiere ingenuidad, sino sabiduría de la buena. 

Además, mis mochilas emocionales y experienciales guardan infinitas vivencias como para hacer de una decisión un simple arrebato, un mero capricho.

Ese amor otoñal, más allá de lo que piensen otros y de todas esas miradas que observan pero que no ven, no sabe de egoísmos ni necesito demostrar nada a los demás. Porque nada es artificial, mis pensamientos, mis propósitos y mis caricias son tan sinceras que es la luz de la verdad la que me ilumina, y es un sentimiento tan completo, que me llena la cabeza, las manos y el corazón.

Por otro lado, hay un dato que seguramente alguno de Ustedes ya saben. 

Gran parte de la población más joven tiene asociada la clásica idea de que la madurez o esa etapa más otoñal de nuestro ciclo vital es sinónimo de pasividad y resignación.  Es como si el amor o la pasión tuviera fecha de caducidad, como si fuera territorio vetado para quien pinta canas, para quien deja atrás más vida de la que tiene por delante, yo estoy convencido que el amor joven vive del entusiasmo, el maduro de la armonía. 

Es un error, de hecho, de que la curva de la felicidad alcanza su pico más elevado en esta etapa. Un momento donde el amor se vive de una forma mucho más clara, más limpia.

El amor en la edad madura confiere un reposo más que satisfactorio a la persona. No es un fuego que quema la piel, sino un río que me lleva en un paseo de descubrimientos en pareja, ahí donde seguir creciendo, experimentando y alimentando un nuevo tipo de felicidad. Porque más allá de lo que algunos escépticos puedan creer, es en esta etapa donde por término medio, se experimenta un mayor bienestar psicológico, por que en realidad, la percepción del bienestar y la satisfacción personal se vive con mayor intensidad en la infancia y en la edad madura. 

La felicidad representada a lo largo de nuestro ciclo vital tendría por tanto forma “U”, alcanzando un primer pico en la niñez y un segundo llegando la cincuentena.

Tengo muy claro que cumplir años no es sinónimo de ganar en madurez psicológica. El equilibrio emocional tampoco es algo normativo, sin embargo, una buena parte de la población que entra en el otoño de sus vidas lo hace con una integridad excepcional y con una actitud maravillosa.

Como tantos de Ustedes yo soy una persona que no se limitan a acumular años, sino a alimentar las ganas y las ilusiones. 

Los que tenemos la fortuna de haber llegado a esta etapa de nuestra vida, hombres y mujeres que nos hemos conquistado a sí mismos, que tenemos carisma y esa alquimia donde combinar la sabiduría con la esperanza, la serenidad con la pasión y el deseo con la humildad,creemos que los amores en la edad madura no son tan efusivos como el primer amor de adolescencia, pero son sin duda mucho más fructíferos, y más satisfactorios.

Amor y tranquilidad los años pasan y al final los momentos vividos y las manos vacías pero indiscutiblemente amor y tranquilidad....

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Yo no he descubierto nada nuevo...

agosto 22, 2021
Ser persona, vivir como persona es algo sencillo, porque es ser y vivir lo que somos. Nada más. En cambio nos empeñamos en hacerlo difícil. Todo lo que escribo a diario son únicamente unas pautas para volver a nuestro origen natural y espontáneo, rehacer lo que por unas razones u otras hemos ido desnaturalizando. 

Yo no descubro nada nuevo. Solamente miro y veo la vida en mí y en lo que me rodea y saco unas lecciones y consecuencias. Tú, amiga o amigo lector, saca tus propias conclusiones. Los pensamientos que escribo son para ayudarte a reflexionar. Es para sugerirte puntos de reflexión. Lo que yo digo no es lo más importante. Lo más importante es lo que tú pienses y hagas cuando reflexiones sobre lo que te sugiero. 

Tampoco mis pensamientos son para que se lo apliques a tu amigo, a tu compañero o compañera o a otras personas. Es para ti. Cuando te sorprendas aplicando algo a otra persona, piensa que eso exactamente es lo que más falta te hace a ti. Todos podemos y debemos llegar a ser lo que tan expresivamente se dice en el lenguaje común "unas bellísimas personas", con todo lo que esa expresión significa. 

A pesar de todo la Vida es bella. Y ser persona significa expresar la belleza de la Vida. ¿Qué más podemos desear en nuestra vida? Quizás la vida parezca a veces un desierto. Pero cada persona puede constituirse en un oasis en este aparente desierto. Quizás la Vida parezca una noche negra. Pero cada persona puede ser una luz en medio de la noche. La Vida tiene sus claroscuros, sus luces y sus sombras. Pero cada uno puede encender su luz en medio de las sombras. 

Estamos hechos para la alegría porque somos alegría. Estamos hechos para la luz porque somos luz. Estamos hechos para el amor porque somos amor. Solamente falta descubrirlo, verlo, vivirlo. Es un arte saber vivir. Pero cada uno somos los artífices y los artistas de nuestra vida. El lienzo está extendido sobre el caballete de las veinticuatro horas del día. Cada instante es momento oportuno para pintar algunos trazos sobre él. Cada día hay que darle algún nuevo colorido. El que corresponda. Tú lo irás viendo. 

Afortunadamente la felicidad de tu vida no la tienes que comprar en ninguna parte. Es gratis y está en ti. Yo te invito, familia, amiga o amigo, a que seas feliz y a que esas siempre Tú. 

Saludos.
Patricio Varsariah
 

Existe esa palabra mágica “gracias”

agosto 22, 2021
Hoy quiero escribir sobre una palabra mágica que tenemos en nuestro hermoso e intenso vocabulario.Cuántos de nosotros, cuando muchas de las cosas no funcionan, buscamos un  método particular para que se nos hagan efectivas, como puede ser: la oración, la palabra, el pensamiento, el poder de la visualización, el agradecimiento, etc. Y hablando de ésta última. 

.que sólo al pronunciarla nos libera de ataduras emocionales y al mismo tiempo nos proporciona una vida más consciente, plena y feliz, y, por qué no decirlo, nos abre muchas puertas. Por tanto hay que ¡ser agradecido! sin olvidar que las acciones más especiales vienen de las personas menos esperadas.
            
El simple hecho de sentirnos agradecido por cualquier cosa de nuestra vida, es también reconocer que las aceptamos tal como vienen. Por eso decimos que el agradecimiento es la base para conseguir la felicidad. En realidad no se trata de devolver favor por favor, ni  regalo por regalo, sino expresar admiración y gratitud por las cualidades humanas de quienes nos honran con sus dones.
            
El agradecimiento es una cualidad humana vinculada a la madurez y a la salud psicológica de las personas. La gratitud es un valor fundamental indispensable en nuestra vida afectiva e incluso es un valor que nos conecta con nuestra espiritualidad. Sin duda es un elemento fundamental en cualquier relación y al mismo tiempo una norma social básica que no está de más expresar con frecuencia.
            
Desgraciadamente vivimos en una sociedad en la que hay el convencimiento o la creencia de que “somos sujetos de derecho” y por tanto, nos lo merecemos y tenemos derecho a todo, tanto en lo personal como en lo profesional, lo que implica que no tenemos nada que agradecer. Es como si todo lo que los demás hacen por nosotros fuera su obligación, y por tanto no hay nada que agradecer.
           
Cuando alguien da las gracias, está provocando que su interlocutor repita esa actitud y aumente la probabilidad de que los demás, en definitiva, tengan un comportamiento beneficioso para el agradecido, generando dinámicas positivas.

Pero muchas veces somos indiferentes a los detalles de los demás.  Es muy cómodo pensar, “yo no se lo pedí”, si me lo dieron o lo hicieron es porque quisieron. No hace falta agradecer nada, a mí, tampoco me lo agradecen.
            
Evidentemente vivimos en una sociedad en la que creemos que el dinero es muestra de reconocimiento, como “hemos pagado” ya no hace falta expresar gratitud.  E incluso a través de cualquier acto, nos decimos a nosotros mismos: “en verdad, yo no le debo nada, no tengo porqué darles las gracias, y además ni le conozco”   
             
El agradecimiento no es solo una fórmula de cortesía. Es sobre todo una opción fundamental ante la vida, entendida ésta como un regalo. Debemos ser agradecidos con las personas, pero también es necesario partir de la actitud permanente de estar agradecidos con la vida misma, por la sencilla razón de que es ella la que nos posibilita a todos el sentimiento del amor.
             
Acostumbrarse a agradecer hasta las cosas más sencillas y responder con un cumplido o con unas sencillas “gracias” en el momento oportuno, es de simple ética y moral. 

Saludos
Patricio Varsariah

 

Vivir más allá de nuestra piel.

agosto 20, 2021
La condición humana nos obliga a vivir más allá de nuestra piel.  Estamos llamados a ayudar, servir y proteger a todos los que caminan con nosotros. No hay excepciones ni escusas. O bien decidimos ayudar, o no lo hacemos.

Cuando vemos a alguien luchar, estamos llamados a echarle una mano. Cuando vemos a un amigo necesitado, estamos llamados a dar lo que podamos. Cuando un ser querido está abajo, estamos llamados a ayudarlos a hacer reaccionar y que vuelva a subir

¿Por qué?

Porque el mundo no es sobre mí todo el tiempo. Es sobre nosotros también.

Hay una diferencia entre ser engañado y estar atento. Confíe en su sentido común. Cuando hay una necesidad de ayudar, llegar más allá de su propia piel y tocar la vida de otro. Cuando lo hace, ambos son ayudados y la condición humana se mejora un poco más.

La compasión es una de las nociones de la vida que los seres humanos siguen trabajando conscientemente o inconscientemente para reunir el verdadero sentido de la vida, momentos como éstos definitivamente traerán a cada uno de nosotros el darnos cuenta de que todos somos hermanos y hermanas  aunque tengamos diferentes vidas, estamos destinados a ayudarnos unos a otros por el bien de la humanidad realmente estamos destinados a ser: Los seres de amor hasta los huesos tarde o temprano ..

Los vientos son más tranquilos ahora y mi ira se ha calmado desde la semana pasada. El regalo inesperado me recordó que a veces la mejor manera de vivir más allá de nuestra piel es mostrando un poco de perdón y algo de compasión - incluso cuando es inconveniente.

Tenemos que "elegir" cómo vamos a responder en cada situación. Sí, la ira es sin duda una reacción natural y una vez que nos calmamos y nos registramos con nuestros verdaderos espíritus, debemos vivir más allá de nuestra piel.

Tenemos que recordarnos a diario que cada uno ve el mundo con una "lente" diferente, basada en nuestras creencias y perspectivas. El ser generoso de espíritu con las cosas pequeñas tiene grandes ventajas; por ejemplo, no hay sueño perdedor por pequeñas indiscencias percibidas. La generosidad del espíritu también nos exige ver lo mejor de los demás, tener empatía por los demás, algo que amplía nuestra capacidad de amar.

Reaccionar con el amor contra el miedo puede conducir a resultados sorprendentes.

Saludos
Patricio Varsariah
 

Ver este momento como lo que es

agosto 20, 2021
Quienes no tienen la capacidad de vivir ahora no pueden hacer planes válidos para el futuro. 

Me he dado cuenta de que el pasado y el futuro son ilusiones reales, que existen en el presente, que es lo que hay y todo lo que hay. Si no sabemos cómo apreciar este momento, ¿qué nos hace pensar que sabremos cómo hacerlo en el futuro? 

Ahora es la única realidad en la que vivimos. El pasado (como lo recuerdas y lo percibes) es solo para aprender y nada más; es una lección y ya no una realidad. Y debido a que el futuro es incierto y tan impredecible, ninguna preocupación cambiará nada. 

Si a toda hora pasamos pensando en nuestras  decisiones pasadas o preocupándonos por el futuro, entonces nos colocas mentalmente en una línea de tiempo que no existe. Empezamos  a vivir en una ilusión que nos adormece y nos roba este momento para siempre. 

Qué hacer: La respiración consciente es el método más práctico para volver al momento presente. Porque nos ayuda a recordar dónde ocurre realmente nuestra vida: ahora. 

Traigamos nuestra conciencia al aquí y ahora involucrando la atención plena en todo lo que hacemos.Sugiero meditar para elevarte por encima de tus pensamientos y ver este momento como lo que es: un hermoso milagro y el único momento en que existe la vida.

Un abrazo y se Feliz hoy.
Patricio Varsariah.
 

Nunca Dejes Que La Opinión De Alguien Defina Tu Realidad

agosto 14, 2021
Tus necesidades importan. No los ignores. A veces tienes que hacer lo mejor para ti y tu vida no lo que es mejor para todos los demás. Una vida que se pasa incesantemente tratando de complacer a las personas que tal vez son incapaces de estar complacidos, o tratando demasiado duro de ser siempre visto cómo hacer "lo que se espera de ti", es un camino seguro hacia una existencia lamentable. Yo estuve en ese camino una vez, pero estoy feliz de decir que estoy allanando mi propio camino ahora basado en mi propia necesidad, moral y valores. Y hoy espero inspirarte a hacer lo mismo...

Haz algo más que existir. Todos existimos. La pregunta es: ¿Vives?

Un día finalmente me di cuenta de que existir sin vivir realmente no era lo que quería para mí. Así que hice cambios – poco a poco abrace los puntos discutidos en este escrito y nunca miro hacia atrás. Si Tu estas en el mismo lugar que una vez estaba yo - buscando la aprobación de todo el mundo para cada pequeña cosa que hacía - por favor toma este escrito como mi intención de compartir, darte a conocer, mostrar, no demostrar y que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos y empiece a hacer cambios si consideras que es necesario. 

Ante todo, no estás obligado a estar a la espera de las expectativas de todos porque la vida no está obligada a darnos lo que esperamos. Y Tú no tienes ninguna obligación de dar a los demás lo que esperan. 
 Haz cosas porque te importan. Haz cosas porque sabes que es correcto. No hagas las cosas porque todos los demás esperan que lo hagas.

Las expectativas se ponen en el camino de grandes experiencias de vida. No dejes que las expectativas (especialmente las expectativas de otras personas) se metan en Tu camino. La verdad sea dicha, lo inesperado es a menudo mejor de lo esperado. Toda nuestra vida se puede describir en una frase: No salió como estaba planeado, y eso está bien.

No necesitas que otros te sostengan la mano en cada paso del camino, debemos estar dispuestos a ir sola o solos a veces. No necesitas permiso para crecer. No todos los que empezaron contigo-terminarán contigo. Y eso está bien

Aprendes de tus errores sin presiones innecesarias de terceros, porque a veces vas a meter la pata. Pero la buena noticia es que, mientras escuches tu intuición, puedes decidir cómo vas a arruinarlo. Lo que significa que puedes decidir cómo vas a vivir y qué vas a aprender en el camino.

Nadie te conoce mejor de lo que tú te conoces a ti mismo. Cómo se parece a los demás y cómo que realmente son, rara vez coinciden. Incluso si obtienen la esencia básica de quién eres, todavía les falta una gran pieza del rompecabezas. Lo que otras personas piensan de ti rara vez contendrá toda la verdad, lo cual está bien. Así que, si alguien forma una opinión de ti basada en superficialidades, entonces depende de ellos, no de ti, reformar esas opiniones. 

Deja que se preocupen por ellos. Sabes quién eres y qué es lo mejor para ti.

Sólo TU puedes definir lo que es posible para Ti y tu vida. Algunas personas te matarán con el tiempo si los dejas, y cómo te matarán es con frases diminutas e inofensivas como, "Sé realista." Cuando esto suceda, cierra los oídos y escucha tu voz interior en su lugar. Recuerda que el verdadero éxito en la vida no es lo que otros ven, sino cómo te sientes. Es vivir tu verdad y hacer lo que te hace sentir vivo.

Al final, la felicidad es simplemente vivir tu vida a tu manera. 

Llega un momento en que tu espalda está contra la pared y te das cuenta de que todo lo que puedes hacer, es decir, “Atornillado, ¡estoy haciendo las cosas a mi manera!" Ese es el momento demoledor que dejas de planear para las expectativas de otra persona, y comienzas a progresar en lo que es realmente importante para TI. Ahí es cuando empiezas a vivir la vida de acuerdo a tu propia moral y valores. Ahí es cuando finalmente puedes estar en tu momento más feliz.

Tú puedes servirte mejor a Ti mismo y a los demás dándote a ti mismo lo que Tú necesitas. Y no te preguntes lo que el mundo necesita, pregúntate qué te hace volver con vida, y persigue lo a toda costa. Eso es lo que este mundo necesita, gente como TÚ que cobra vida. 

Lo que significa que tus necesidades importan; así que no los ignores. A veces tienes que hacer lo mejor para ti y tu vida, no solo lo que parece mejor en la superficie para todos los demás.

En lugar de estar confinado por opiniones, necesitas crear tu propia realidad. Si Walt Disney hubiera renunciado demasiado pronto después de que su concepto de parque temático fuera destruido por más de 300 inversores, no habría Disney World. 

Una cosa es segura: Si le das demasiado poder a las opiniones de los demás, te convertirás en su prisionero. Así que nunca dejes que la opinión de alguien defina tu realidad. 

Tienes que permitirte la libertad de decir tu verdad. Sí, decir tu verdad, incluso si tu voz tiembla. Sé cordial y razonable, por supuesto, pero no temas cuidadosamente cada palabra que dices. Empuja tus preocupaciones a un lado de lo que otros podrían. Lo que encontrarás es que la mayoría de las veces nadie se ofenderá o irritará en absoluto. Y si se molestan, es probable que sólo porque hayas empezado a comportarte de una manera que les haga sentir que tienen menos poder sobre ti. Piénsalo. ¿Por qué mentir?

La gente equivocada no debería ser capaz de manipular tus normas, y es que las relaciones no están diseñadas para animarte a bajar tus estándares, sino para elevarlos y mantenerlos. Así que mientras estás tomando decisiones en lugar de excusas, aprendiendo cosas nuevas, y acercándote cada vez más a tus metas, sabe que hay otros por ahí, como yo, que admiran tus esfuerzos y se esfuerzan por la grandeza también. 

En resumen: No dejes que las personas equivocadas te derriben.

Los odiadores pueden tener menos efecto en ti, pero nunca te preocupes por los odiadores. Están molestos porque la verdad que sabes contradice las mentiras que viven y punto.

Tu individualidad se puede celebrar y disfrutar abiertamente. Buscar constantemente aprobación significa que estás constantemente preocupada o preocupado de que otros estén formando juicios negativos sobre ti. Esto roba la diversión, el ingenio y la espontaneidad de tu vida. Activa el interruptor de este hábito. Si tienes la suerte de tener algo que te hace diferente de los demás, no te avergüences y no cambies. La singularidad no tiene precio. 

En este mundo loco que está tratando de hacerte como todos los demás, encuentra el coraje para seguir siendo tu mejor, yo sé que se necesita mucho coraje para estar solo o sola, pero vale la pena. Es muy fácil que haya menos drama con el que lidiar a diario. Renunciar al drama. Ignora la negatividad circundante. Solo se sincera o sincero y amable, y promueva lo que amas en lugar de criticar lo que odias. 
Puedes crear más tiempo para socializar con las personas adecuadas. Cuando te sientes insegura o inseguro, normalmente no notas a los cientos de personas que te rodean que te aceptan tal como eres. 

Todo lo que notas son los pocos que no lo hacen. Nunca olvides tu valía. Pasa tiempo con quienes te valoran. No importa lo buena o bueno que seas con la gente, siempre habrá mentes negativas que te criticarán. Sonríe, ignóralos y continúa. Puede sentirte indeseable e indigna o indigno para una persona, pero no tienes precio para otra. 

Las grandes relaciones no se rigen por expectativas unilaterales. Cuando se trata de tus relaciones, no guardes todo lo que necesitas para decir. Déjalo salir. Expresa tu punto de vista. La comunicación no es solo una parte importante de una relación, la comunicación es la relación. Comunícate incluso cuando sea incómodo. Una de las mejores formas de sanar y hacer crecer una relación es simplemente hacer que todo sea de adentro hacia afuera al aire libre.  Así es como la gente buena hace que grandes cosas sucedan juntas. 

Puedes ser TU mejor, sin competir con los demás. Cuando estés contenta o contento de simplemente hacer lo mejor y no comparar ni competir, todos los que valen la pena lo respetarán. 

Aquí hay un alimento saludable para pensar: Siempre ... Sé fuerte, pero no grosera o grosero. Sé amable, pero no débil. Sé humilde, pero no tímida o tímido. Sé orgullosa u orgulloso, pero no arrogante. 
No estás obligada u obligado a nadie más de lo que estás a ti mismo. Tu relación contigo mismo es la relación más cercana e importante que tendrás. Así que no te olvides de TI y tampoco seas demasiado duro contigo mismo. Hay muchos otros dispuestos a hacer ambas cosas por Ti. Y recuerde, si no te cuidas bien, tampoco podrás cuidar a los demás; Es por eso que cuidarse es la mejor cosa egoísta que puedes hacer.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

..encontrar motivos para ser feliz.

agosto 12, 2021
Sonríe cuando estés triste porque más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreír. 

Ustedes se preguntarán, como es posible sonreír y intentar ser feliz cuando vivimos en una sociedad la cual parece que va destinada al desastre; cuando vemos que todo a nuestro alrededor se derrumba, cuando la negatividad ocupa nuestra vida y no encontramos salida. Cómo es posible pensar en la felicidad como meta. Aunque todos queremos ser felices. De eso no hay duda. Pero, ¿cómo hacer para que brote en nuestro interior? 

Son muy pocas las personas que se plantean firmemente serlo como un objetivo real en la vida. Por supuesto, no es nada fácil. Sobre todo, en estos momentos en que las palabras pandemia, crisis, paro, recesión aparecen una y otra vez en los medios de comunicación, parece extraño que, una persona hoy por hoy, pueda ser feliz. Aunque a veces es cierto comprobar que, con muy poco nos conformamos. 

Dos son los elementos que debemos señalar como primordiales para encontrar ese estado de felicidad que tanto añoramos. Estos son la familia y los amigos; y es que las relaciones sociales son los elementos fundamentales para conseguir ese estado de bienestar. Hay quienes entienden que son los sentimientos lo que generan ciertos estímulos externos, para alcanzar una determinada posición social, conseguir un puesto de trabajo, etc. Todo vendría a ser como el resultado de sumar todos los elementos de placer. Pero cuántas veces el objetivo no está en hallar, sino en dejar atrás algunas cosas, puesto que la mayoría de las veces los problemas surgen de nuestra manera de enfrentarnos a ellos, no de los hechos en realidad.
              
Por otro lado, están los que la consiguen como una disponibilidad de la mente. En mayor o en menos medida, todos sufrimos bloqueos emocionales. El simple hecho de vivir nos lleva a experimentar situaciones que, si en el día a día hacen brotar en nosotros emociones, y si no somos capaces de gestionarlas mentalmente, posiblemente nos conducirá a la imposibilidad de realizar un proceso de desarrollo personal incluyendo el de ser plenamente feliz. 

Todos conocemos el que dijo que “el ser humano es él y sus circunstancias”. Pero realmente no es así cuando se abren los ojos. Las circunstancias no hacen al ser humano, por lo menos no en su totalidad. A estas alturas el progresivo acercamiento del hombre hacia la felicidad, ya muchos nos hemos dado cuenta de que lo que puede influir en nosotros no son tanto las circunstancias sino como nosotros las vivimos y como la procesamos.
             
Tengamos en cuenta que nos formamos de una realidad energética, en la que nuestras experiencias son un reflejo de nosotros mismos. Por tanto, si no te gusta cómo eres y te aborreces, tampoco te gustarán los demás y a ellos difícilmente les gustará tú. Es obvio y fácil de entender que es primordial, sentirse bien con uno mismo. Ello te hará pensar y hablar positiva mente de ti mismo, ser optimista centrándote en las soluciones y no en los problemas que nos rodean, para sentirnos satisfechos y celebrar lo que hacemos, con el consentimiento de que lo vamos a hacer bien.
               
Cualquiera puede encontrar motivos para ser feliz y dichoso, como para ser desgraciado. Sólo está en saber elegir correctamente el tipo de pensamiento que te ocupe tu bienestar. Esto es, por tanto, una decisión personal, que consiste en sentirla cada día, aprovechando y disfrutando al máximo simplemente lo que tienes.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Nuestros problemas y las ansiedades.

julio 27, 2021
Vivimos en un mundo ruidoso. Todos los días, las noticias, las redes sociales, el marketing y los problemas personales asaltan nuestra paz interior. Si a eso le sumamos el trauma de una crisis mundial (pandemia), tendremos una receta para la ansiedad sin fin.

El jardín de mi casa me ha enseñado que necesita agua, deshierbar, trabajar todos los días para que las plantas crecieran. Aprendí que, si ignoras un jardín por mucho tiempo, las malas hierbas lo ahogarán. Pero si le presta atención y cuidado, puede crecer y producir más de lo que puedes esperar.

Podemos alimentar las cosas buenas o malas de la vida prestándoles nuestra atención. Eso significa que, si alimentamos la alegría, crecerá. Pero si alimentamos la ansiedad, también crecerá.

Mi guía y maestro favorito, Jesús lo expresó de esta manera:
“No se preocupe por la vida cotidiana, ya sea que tenga suficiente comida y bebida o suficiente ropa para ponerse. ¿No es la vida más que la comida y tu cuerpo más que la ropa? Mira los pájaros. No plantan, cosechan ni almacenan comida en graneros, porque su Padre celestial los alimenta. ¿Y no eres tú mucho más valioso para él que ellos? ¿Pueden todas tus preocupaciones agregar un solo momento a tu vida? " El tipo de vida de la que habla Jesús es una que se vive con las manos abiertas. Porque la raíz de la ansiedad es intentar controlar algo que no puedes.

La ansiedad nunca es una buena respuesta. Conozco personas, y probablemente tú también, que piensan que es irresponsable no preocuparse. En serio. Pero la ansiedad y la preocupación no son respuestas correctas a la vida. No hay circunstancias en las que la ansiedad cambie nada.

Podemos pensar que la ansiedad es la única reacción responsable, pero es nuestro cerebro el que intenta evitar el dolor. A veces es natural tener ansiedad. Todos nos sentimos ansiosos cuando nos enfrentamos a lo desconocido. Pero Dios no tiene la intención de que vivamos una vida de ansiedad.

Déjame explicar:

La ansiedad llega cuando intentamos forzar que las cosas sucedan. Cuando necesitamos que algo funcione de cierta manera para nosotros, y siempre nos hace sentir miserables. 
Cuando sentimos que nuestra vida terminará si no obtiene el resultado exacto que deseamos, estamos pidiendo ansiedad. Desesperado, captamos y tratamos de manipular nuestra situación. Intentamos que los eventos e incluso las personas hagan lo que queremos. Pero cuanto más lo intentamos, peor se ponen las cosas.

La manipulación genera ansiedad. Eso explica por qué podemos orar y aun así sentirnos miserables. No encontraremos la paz hasta que aprendamos a confiar en el proceso. Cuando Jesús habla de plantas y animales, lo hace porque esas cosas son incapaces de manipular el mundo que las rodea.

Es fácil para mí decir eso. Pero como sabes, es mucho más difícil de practicar. Pero por experiencia propia, la confianza es la única respuesta valiosa a la ansiedad.

Así que no nos preocupemos por estas cosas, diciendo: '¿Qué comeremos? ¿Qué beberemos? ¿Qué nos vestiremos? 'Estas cosas dominan muchas veces nuestros pensamientos, pero debemos confiar en que Dios o el Universo ya conoce todas nuestras necesidades.

Pero, ¿de qué tipo de confianza estoy hablando?

Muchas personas te dan una respuesta a la ansiedad diciendo que hay que tener más fe. Sin embargo, eso me parece un poco trillado. Si bien el consejo de tener más fe no está fuera de línea con lo que Jesús enseña, más fe no significa más religión. El tipo de fe de la que te habla no se trata de la certeza que proviene de tu religión. Se trata más de la incertidumbre que conlleva la confianza.

La estrategia para superar la ansiedad requiere que confiemos en algo (o alguien) más grande que nosotros. En este caso, ese algo es Dios, el universo o como quieras llamarlo. Quiere que veamos que, pase lo que pase, podemos sacar de una fuente que es más grande que nuestra perspectiva finita. Podemos confiar en que la Fuente de toda la existencia nos proporcionará lo que necesitamos.

Pero para controlar nuestra preocupación y ansiedad, debemos estar dispuestos a dejar de lado la apariencia de esa disposición. El punto es que podemos aliviar nuestras preocupaciones encontrando evidencia de provisión. La evidencia es un arma poderosa para combatir la ansiedad. Recordemos todo lo que hemos atravesado en el pasado y estar al tanto que enfrentaremos nuestro desafío actual con la misma fuerza.

Debemos recordar que no somos la primera persona en el mundo que enfrentamos lo que estamos enfrentando. Muchas veces son pequeñeces comparado con otros individuos y eso debería ser un alivio.

Es fácil permitir que nuestros problemas dominen nuestra vida. Ese hábito nos sitúa en el centro del universo y somos demasiados pequeños para soportar esa carga. Nuestros problemas y ansiedades son grandes para, pero comparados con todos los problemas de todas las personas del mundo, nuestros problemas son pequeños. Necesitamos una fuente más grande que nosotros en la que podamos apoyarnos como guía.

No nos volvamos adictos. No me refiero a la adicción a las drogas o al alcohol. La mayoría de las personas tienen una adicción a sus problemas y esa puede ser la adicción más común de todas.
Podemos volvernos adictos a nuestros problemas porque los problemas nos dan una carga emocional. Satisfacen nuestra necesidad de certeza en la vida porque sabemos que tendremos una oleada de ansiedad y frustración. Pero, ¿cómo saber si somos adictos a nuestros problemas?

Cuando seguimos lidiando con las mismas cosas una y otra vez sin hacer ningún progreso, estamos enganchados.  Es posible estar contento con nuestra miseria. Podemos sentirnos cómodos revolcándonos en la autocompasión y el resentimiento porque cambiar requiere más fe que permanecer con nuestros problemas. Por el contrario, la confianza te ayuda a transformarte a través de tus problemas para que no te definan.

No lo malinterpretes

No estoy sugiriendo que nunca debemos sentir ansiedad. Si lees acerca de la vida de Jesús hay un pasaje en que se sintió muy ansioso antes de su ejecución. Nadie puede culparlo por eso, sin embargo, encontró la fuerza para seguir adelante a pesar del miedo.

La ansiedad es parte de la vida, pero no se supone que sea nuestra vida.

No hay vergüenza en luchar contra la ansiedad. Si lo hacemos, no significa que no tengamos suficiente fe o que haya algo mal en nosotros. El mundo es ruidoso y, en muchos sentidos, quiere desencadenar nuestra ansiedad para que mires, hagas clic o compres. 

Recuerde, todo lo que se alimenta crece.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

La cara amable de esta emoción…

julio 23, 2021
Siempre me he preguntado si no basta arrepentirse del mal que se ha causado, sino del bien que se ha dejado de hacer. Los remordimientos son situaciones que experimentamos en nuestro interior debido a actuaciones pasadas de las que nos creemos culpables. Así llegamos a decir que los remordimientos de conciencia pueden llegar a ser tan intensos que solo existe una forma de calmarlos. Reparar el daño realizado, es decir, pedir perdón o decir lo siento a la persona a la que se le ha hecho.

Lo cierto es que el perdón es un acto de verdadera valentía que nos permite empezar de cero en una relación de amistad, amor, familiar, etc. Las emociones no apartan información sobre el modo en que se encuentra nuestro mundo interior y cómo nos sentimos en ese momento.

Sin embargo, a pesar de lo mucho que se ha escrito acerca del sentimiento de culpa no siempre se habla de la cara amable de esta emoción. Porque también la tiene. He podido experimentar en diferentes personas, que una vez pasada la tempestad de los síntomas y malestares en sus innumerables formas, la culpabilidad puede cambiarse en sentido consciente de responsabilidad, pero a veces es imposible. Tal vez por ello, es positivo escuchar la tristeza que produce en nuestro interior, la decepción o el miedo que produce tras sufrir remordimiento de conciencia. Todo causado por una acción que se ha considerado incorrecta a través del tiempo, que indudablemente puede corregirse y cambiar en cualquier momento.
            
Y es que, a diferencia de lo que suele ocurrir con cualquiera de nuestras situaciones, el sentimiento de culpa prestigia a quien carece de él. Esta máxima por lo general inconsciente, nos lleva a la implícita necesidad de transferir la responsabilidad de los hechos a los demás. De este modo, creemos conservar la nobleza de nuestras intenciones, sin darnos cuenta del alto precio que pagamos por vivir en una tóxica situación de victimismo.
             
Buscando un remedio he encontrado que es la sinceridad y el arrepentimiento. 

Aceptar la responsabilidad de una acción determinada. La superación del remordimiento, y la paz consiguiente, depende mucho de la noción que tengamos de nuestra propia personalidad. Por ejemplo, si nos consideramos excesivamente vengativo y solamente justiciero es comprensible un sufrimiento que no se va ni con el arrepentimiento. 

Los escrúpulos son diversos, pero sus síntomas pueden ser semejantes. Si se sabe apreciar que la coherencia personal se armoniza con la misericordia, será más fácil la sensación de ser realmente perdonado. Aunque si se tiene el sentido de una fuerte personalidad con todos los matices de la redención personal, se puede superar el dolor y adquirir una confianza y seguridad llenas de paz. 
             
Es hora, pues, de ir superando nuestra actual cultura de culpa en su doble dirección, ni cargar el peso de la responsabilidad en otros, para no humillarlos eternamente ante su dolor. 

En su lugar, debemos dar voz a los remordimientos para traducirlos en lecciones prácticas de cómo ser mejor persona que antes.

Saludos y feliz fin de semana.
Patricio Varsariah.

 

Vivir despacio un día a la vez

julio 23, 2021



Como estamos rodeados del mar hace unos días pasé la tarde relajándome en la playa. Fue una verdadera alegría dejar que el tiempo llenara sus velas de viento y pasara a mi lado. Fue un placer dejar que el agua salada besara las almas desnudas de mis pies mientras me agachaba sobre el tramo de arena para recoger algunas piedras de esas que dejan las olas después de besar la orilla.

Pero una hora más tarde, me encontré mirando a un sol que se hundía rápidamente, pesado por una carga de piedritas en mi bolsillo. Y al igual que las olas frente a mí que constantemente refluían y fluían, un pensamiento contemplativo surgió en mi mente:

¿Con qué frecuencia pasamos las horas de nuestros días ejerciendo energía innecesaria para recopilar más recuerdos, más momentos, más cosas y luego agotarnos mientras continuamos aferrándonos a ellos?

¿Realmente necesitamos agregar otro artículo a la gran cantidad de ropa en el armario? ¿Realmente necesitamos lanzar otro proyecto paralelo o deberíamos duplicar el que ha estado modificando y postergando durante años?

¿Realmente necesitamos asumir más responsabilidades en nuestro trabajo porque todos los que nos rodean parecen estar haciéndolo? ¿Realmente necesitamos conectarnos con más personas o hemos considerado conectarnos más profundamente con las personas que ya conocemos?

Es un hecho que la búsqueda de grandes riquezas puede llevarnos a la ruina y la búsqueda de más puede llevarnos a menos: menos energía física, mental y emocional y, ciertamente, menos riqueza interior.

En otras palabras, demasiado de algo nunca es demasiado bueno. Inclina la balanza hacia el estrés y, por lo tanto, naturalmente nos desequilibramos a medida que nos empantanamos con el peso innecesario que ahora estamos agobiados por llevar.

Pero si hay algo que he aprendido en los últimos años, es que, en un mundo en rápido movimiento, no hay nada más estimulante para la mente y el cuerpo que vivir despacio. Y en un mundo cada vez más complejo, no hay nada más tranquilizador para el alma que simplificar su pequeño espacio dentro de él.

¿De qué otra manera puedes llegar a tu propia esencia interior si no te afeitas las cosas que consumen tu atención y, por lo tanto, te distraen de tu propósito más íntimo?

En muchos de mis escritos anteriores he expuesto el concepto de multiplicidad versus simplicidad, y cómo simplificar nuestra vida puede ayudarnos a encontrar más paz y armonía interior.

La verdad es que, cuando se trata de cómo podemos simplificar nuestra vida, realmente se reduce a una simple pregunta ...debemos vivir despacio un día a la vez.

¡Gracias por leer! Y, como siempre puedes compartirlo.

Hasta la próxima semana,
Patricio Varsariah.

 

Una especie de autorretrato.

julio 13, 2021


Creo firmemente que es importante que con frecuencia recordemos quienes somos por lo tanto hoy intentaré escribir una especie de autorretrato.

Soy una persona que vive en busca de lo que falta por conocer, no sé si es una definición, pero estoy siempre buscando algo, aprendiendo, conociendo, observando. Me he dado cuenta que la gente que siempre busca MÁS, somos la gente que estamos aquí, la gente que sueña, que sostiene la fe, que busca y que además encuentra y eso no es cosa fácil, la vida no es fácil sobre todo cuando hay que luchar con tanta maldad, inhumanidad para lograr un mundo mejor, más humano, más justo, pero bueno como bien se ha dicho siempre, las cosas fáciles cualquier fulano es capaz de hacerlas. Pero las cosas difíciles y buenas sólo la gente extraordinaria son capaces de lograrlas.

Una vez alguien que yo quiero mucho hizo una breve descripción de mí y escribió: “fuerte, autoritario, seguro, voluntarioso, mandón, inteligente, decidido, cínico, rebelde, irónico y detrás de esa coraza que todos ven está un ser que muy pocos tienen el placer de conocer, malicioso, revoltoso, romántico y muy apasionado. Cuando lo leí no me quedó de otra que echarme a reír, porque creo que lo dice casi todo, esa es la dualidad que hay en mí.

Una vez más diré algunas cosas de mí, algunas quizás ya dichas otras no. Intentaré escribir una especie de autorretrato, ¿será posible? Lo intentaré. Mm… ¿cómo empezar? Trataré de ser objetivo. Así es como yo me veo:

La mayoría de las veces soy todo lo que la gente evita ser o tiene miedo de ser, la sinceridad es una herramienta a la que acudo con demasiada frecuencia y es la culpable de que me cataloguen como una persona antipática (aunque no me importa). Soy un alma solitaria (soy un lobo solitario), pero con un sentido de la lealtad hacia los amigos que quizás raya en lo "estúpido". Me considero una persona sencilla, pero con carácter duro y obstinado, aunque de corazón blando y esponjoso.

Soy terriblemente amante de la música, no hay momento que este sin ella no importa mi estado de ánimo porque hay para toda ocasión, si estoy triste un bolero, si estoy herido una ranchera, si estoy feliz una salsa. Amante fiel de la música, pero mal bailador (en una época bailaba mucho, aunque no lo hacía muy bien, pero lo hacía porque me encanta). Me gusta beber un buen vino blanco antes de ir a descansar, me gusta el cine, leer, escribir, desvelarme viendo las estrellas acompañadas de la luna, disfrutar del amanecer o del ocaso y si es junto al mar me fascina más. Disfruto de un buen debate (con gente inteligente claro está) y una copa en compañía.

Soy incondicional con la gente que quiero, apasionada por la vida, impaciente, impulsiva, sensible. Medidor de mis palabras (no siempre), no me mezclo con extraños, amante de los animales. Si estoy enojado es aconsejable no estar cerca. Voluntarioso, siempre quiero hacerlo todo a mi forma, muy independiente, peligroso en las peleas y el debate, muy bueno con los niños.

Emprendedor, perseverante, me gustan los retos, conversador, dueño de mi tiempo, abierto al conocimiento, me gusta mi trabajo, compartir todo el tiempo que pueda con mi “compañera del camino “(eso es algo a lo que le doy muchísimo valor). Amante de la naturaleza. Me conmueven muchas cosas. 

Disfruto la soledad y la compañía a partes iguales y siempre estoy buscando una cosa y la otra.
Odio repetirme, tengo un genio terrible. No soporto la gente hipócrita, ni interesada, ni superflua, ni los que se creen por encima de los demás. No me gusta el abuso ni la injusticia. No me importa que la gente hable de mí, que digan que soy paradójico o cualquier otra cosa, me tiene sin cuidado. Detesto que me manden a callar o que entorpezcan lo que estoy haciendo. Sin faltar a la verdad, es más o menos todo lo que se me ocurre en este momento. Como ven, como cualquier mortal tengo defectos y virtudes, casi innumerables, pero lo que he escrito es lo que me hace ser "Yo". 

En fin, hay días en que soy bueno y otros muy malo, a veces encantador y otras veces insoportable, pero siempre sin dobleces, por suerte todavía me soporto... Soy como soy, eso no lo puedo cambiar ni yo ni nadie. Los que me quieren me aceptan con todos mis errores porque si no los tuviese, no sería el mismo.

Siempre leo y a veces releo con mucha atención los correos electrónicos que me llegan con comentarios sobre los escritos de mi página web y les confieso que me sorprende encontrar gente tan interesante reunida en un mismo lugar. 

Quiero darles las gracias por hacer crecer esto conmigo, por compartirnos un poco de nuestro yo interno, que es al final el que expresamos aquí donde no contamos con el contacto físico. Ya nos conocemos un poquito porque en cada mensaje, en cada saludo, en cada opinión todos dejamos traslucir un poco de lo que llevamos dentro. 

¡GRACIAS! y sigamos con esto que como dijo alguien, la vida es un vals muy corto y hay que salir a la pista a bailar.

Saludos.
Patricio Varsariah

 

La vida está compuesta de valles y cimas.

julio 9, 2021


Es muy difícil de entender de que es un verdadero engaño asumir que alcanzaremos la felicidad si se tiene dinero y tesoros, porque, aun así, sabemos que hay gente que a pesar de poseer todo eso es ingrata e infeliz y sin embargo hay gente muy pobre llena de gratitud por lo poco que ellos tienen. … Cuando las cosas van bien, es muy fácil estar agradecido. Pero el verdadero agradecimiento surge cuando las cosas no van bien, y es la prueba de fuego de nuestra gratitud.

Debemos pensar siempre que la gratitud puede enriquecer tu vida. Todos necesitamos el adecuado estado mental para disfrutar la vida; a esta necesidad le podemos llamar “gratitud”. El camino del buscador está lleno de espacios maravillosos, pero también hay momentos desérticos. Este, está lleno de felicidad, como cuando sale el sol por la mañana y las flores sonríen al mundo. Pero no siempre es así. También hay momentos de mucha oscuridad. A veces estamos perdidos, sin saber dónde estamos y sin saber si esa noche tiene un final.
           
La verdadera prueba para saber si realmente somos buscadores o nos dedicamos a curiosear superficialmente, es cuando la noche oscura nos aborda el alma y no en momentos felices. Llegará un momento en el que la noche ya no exista. Es entonces cuando llega la tentación de pensar en la gratitud, al vernos desposeídos de todo lo que uno ha tenido.
          
¿De dónde viene ese sentimiento de crear gratitud?... El sentimiento de gratitud llega al mirar tu mundo de la mejor manera posible: con bondad, paciencia y perdón; sencillamente es un estado de agradecimiento espiritual que llega a valorar a la gente y a todas las cosas en tu vida. El sentimiento de gratitud es algo que podemos aprender y hacer crecer.
           
La vida está compuesta de valles y cimas. El camino es muy largo. Cuando estamos en la cumbre soleada, gritamos de alegría y agradecimiento. Pero cuando estamos en los profundos valles oscuros, completamente perdidos, empezamos a estar indignados. Sería conveniente recordar que tu experiencia, no la proyecte hacia nadie. Es mejor ser independiente y asumir la responsabilidad. Eso nos hará más maduro y nos ahorraremos muchas indignaciones y rabias.
           
Deberíamos pensar y reflexionar continuamente en aquello bueno que nos ha pasado y aquella buena persona que conocimos. Observad lo agradable que se desarrolla, tomando forma en nuestra vida porque aún en medio de las tragedias que todos en algún momento afrontamos, siempre hay un hilo de luz, algo o alguien por quien sonreír.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Reglas simples que utilizo para guiar mi vida.

julio 9, 2021
Han pasado los años y poco a poco me he dado cuenta que muchas veces la vida puede ser muy complicada. Cuando era pequeño, pensé que ya habría resuelto las cosas. Desafortunadamente, todavía no tengo ni idea. A veces pienso que estoy cerca de descubrir cómo funcionan las cosas, pero luego un pequeño evento hace que esta torre de marfil de impresiones se derrumbe.

A veces me he sentido impotente. Los humanos quieren sentirse en control. Cuando esta sensación de poder sobre las cosas se desvanece, puede ocurrir mucha angustia en la mente. Mi vida ha estado severamente marcada por una depresión que se deriva de esto. Si bien algunas personas pueden etiquetarlo simplemente como "tristeza" por el hecho de que no necesito medicamentos para amortiguarlo, sin embargo, ha tenido un gran impacto en mi vida.

Lo que me ayudó fue cuando empecé a intentar darle sentido a las cosas por que las personas necesitan significado para superar todos los desafíos que la vida les presenta. Leer, explorar y luego escribir me han ayudado a sobrellevar la situación y encontrar respuestas que han guiado en mi camino.

Al leer sobre diferentes filosofías, historia y todo tipo de otros temas, noté que hay muchas lecciones que puedes tomar. Comencé a prestar más atención, tratando de encontrar cosas que pudiera aplicar a mis propias circunstancias.

Hay dos tipos de persona en este mundo. A los que les gusta seguir los guiones y a los que les gusta escoger y elegir, cocineros y chefs si se quiere. Los cocineros de este mundo prefieren tomar un libro de cocina y seguir la receta paso a paso. Estos son los que seleccionan una filosofía en particular y la siguen al pie de la letra.

Por otro lado, a los chefs les gusta probar diferentes ingredientes y luego mezclarlos y combinarlos para crear su propio plato. No soy estoico ni epicúreo. No soy budista ni taoísta. En cambio, lo que he hecho es intentar elegir las cosas que me convienen de cada una de estas filosofías y aplicarlas a mi vida. Soy un chef. Al seguir este enfoque, he reunido algunas reglas simples por las que guío mi propia vida.

Aquí están las reglas simples que me han ayudado a navegar por la vida. Si bien soy chef y me gusta elegir, incluso aquellos cocineros a los que les gusta seguir las recetas al pie de la letra pueden beneficiarse de ellas. Estas son algunas de las lecciones más conmovedoras que aprendí al leer filosofía, psicología y otras materias. La mayoría de ellos son comunes a diferentes filosofías de diferentes épocas y lugares.

1.- Date cuenta de lo que depende de ti y de lo que no
2.- La vida tiene sus extraños giros y vueltas, y a veces solo necesitas ir con la corriente.
3.- Tu ego puede llevarte por mal camino
4.- Ganas o aprendes
5.- Conócete a ti mismo
6.- Aprender sobre el mundo
7.- Mantén una mente abierta
8.- Siempre esfuérzate por mejorarte a ti mismo
9.- No descubrirás cómo funcionan las cosas sentándote en tu trasero, sal y explora
10.-Compasión
11.- No pierdas el tiempo hablando de ser una buena persona, solo sé uno

Ahora bien, te gustaría saber cómo aplicar estas reglas, bueno, todo comienza cuando te das cuenta de que hay algunas cosas en este mundo que puedes controlar y muchas cosas sobre las que no tienes poder. Este es el quid de la filosofía estoica tal como la definió el antiguo sabio Epicteto. Si bien estas palabras pueden parecer simples y de sentido común, muy pocas personas las aplican en sus vidas.

Separar las cosas que puede controlar de las que no puede es la clave y a menudo, las personas se desesperan por cosas que no pueden controlar. Les da mucho dolor. Sin embargo, no tiene sentido. No puedes controlar lo que sucede, solo puedes controlar cómo respondes.

Tomemos el ejemplo de la pandemia actual de Covid-19. Esta aquí. Es peligroso. No puedes hacer nada al respecto. En lugar de enloquecer, intente averiguar qué puede hacer en esta situación. Protegerse a sí mismo y a sus seres queridos es de sentido común, pero también hay otras cosas.

Aquí es donde entra la corriente. Normalmente es mucho más fácil ir con la corriente que en su contra, debemos Ir con el flujo. Trate de encontrar cosas que pueda hacer en esta situación. Leer, hacer ejercicio, encontrar un ajetreo. Si las circunstancias de su familia le impiden hacerlo, utilícelo como una forma de vincularse con sus seres queridos.

La tercera regla sobre tu ego es la clave para muchas de las otras reglas. Tu ego es a menudo la fuente de muchos de tus problemas. Las diferentes corrientes del budismo intentan deshacerse de este enfoque excesivo en uno mismo. Con los anos he aprendido a conocer el concepto de "mente de principiante" y ha cambiado mi forma de pensar por completo.

Vinculado a esto está el concepto de aceptar el fracaso y aprender de él. Ganas o aprendes. He fallado innumerables veces en mi vida. Eso no es importante. Lo importante son las lecciones que he aprendido de lo sucedido. Con el tiempo, estas lecciones me ayudaron a superar los desafíos que vinieron después.

Los fracasos también son una excelente manera de aprender sobre ti mismo. El antiguo adagio "conócete a ti mismo" estaba pegado encima del Oráculo en Delfos. Sócrates lo usó para guiar su propia vida. Para mí, ha resultado crucial. Si quiero lograr algo, primero necesito aprender sobre mí mismo. Hay algunas fortalezas que tengo y algunas debilidades. Analizar esto me ha dado una idea de lo que se me da bien y de lo que todavía necesito mejorar.

Superación personal, esta palabra a menudo difamada está en el meollo de mi ser interior. Si bien recientemente la mayoría de las personas han comenzado a enfocarse en aceptarse a sí mismas o en "amarse" a sí mismas, yo he mantenido el foco en cambiarme a mí mismo. Para mí, nunca entendí esta tendencia de aceptación. Dado que para muchas personas esto significa quedarse en un lugar, a menudo insalubre. Si bien durante un tiempo estas afirmaciones pueden ayudar, después de un tiempo se establecerá una disonancia cognitiva y las cosas se derrumbarán.

En cambio, me esfuerzo por cambiar las cosas de mí mismo que no me gustan. Mi objetivo es crear un nuevo yo. Si bien me doy cuenta de que es posible que nunca llegue a ser esa persona al 100%, se trata más del viaje que del destino. Trabajar duro para intentar lograr algo grandioso es de lo que se trata la vida, esto es lo que me da el mayor significado.

Sin embargo, por supuesto, también debe dar un paso atrás de vez en cuando. Recuerda que mientras trabajas para mejorarte, no permitas que el ego se interponga en tu camino. Tu ego no solo puede evitar que sigas la mejor ruta, sino que también puede hacerte ensimismado. Aquí es donde entra la compasión.

Sentirse compasivo con los demás es la clave para construir un mundo mejor. No puede elegir dentro y fuera de los grupos. Se trata de ampliar su círculo para abarcar todos los grupos. La compasión también es un requisito previo fundamental para sentirse bien. Ayudas a los demás, pero también a ti mismo al hacerlo.

Esta es probablemente la regla más importante que debe eliminarse. Sea una buena persona, una que no solo se preocupe por "usted", sino que también le importe un carajo los demás. Sin embargo, no son las palabras las que cuentan. Las acciones están donde están. Inspirado por las palabras del antiguo emperador romano Marco Aurelio, trato de pasar muy poco tiempo hablando de ser una buena persona. En cambio, me esfuerzo por ser uno haciendo cosas buenas.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Final de un capítulo más.

julio 8, 2021


Es fácil ver el comienzo de las cosas y más difícil ver el final. Puedo recordar ahora, con una claridad que hace que los nervios en la parte posterior de mi cuello se contraigan, cuando esta experiencia y el capítulo de Holanda comenzó para mí, pero ahora ya puedo señalar el momento en que terminó.

Decir adiós es difícil. Implícito en "adiós" es un acto de separación. Decir adiós a las personas, los lugares que me ayudaron a definir una experiencia son, en última instancia, poner fin a esa experiencia. Los vestigios de él siguen vivos, Ya que levaré este lugar conmigo, adonde vaya, pero solo en la memoria. 

Todas las cosas que definen una experiencia, la colaboración, la consternación, la emoción, los desafíos y los quehaceres y las instancias de incertidumbre que, a veces, cristalizan en momentos de sí-jodidamente-hice-ese orgullo: lo que no nunca volveré a conseguirlo. Poner fin a una experiencia es también excluir la oportunidad de aprender o crecer de la experiencia 

La cuestión es que hay mucho de lo que despedirse. Crecí como profesional en esta ciudad. Estoy orgulloso de lo que he logrado a lo largo de todos estos 21 años de trabajo continuo. Una cosa que me ha ensenado este gran país, es que, para ser una buena persona o un buen trabajador y un buen ciudadano, debes ser humilde, paciente, estudioso y alérgico a la autosatisfacción. En verdad, la mayoría de las personas con las que interactuado hicieron que mi vida y yo fueran mejores.

Sin embargo, estoy seguro de que decir adiós es lo correcto. La vida se desarrolla en segmentos o capítulos. Y ese final de un capítulo más de mi vida es necesario y bueno. Nunca podemos estar totalmente seguros de que estamos tomando la decisión correcta, cuando se trata de cosas como esta. 

Como escribí al principio, "Es fácil ver el comienzo de las cosas y más difícil ver el final". Eso es cierto, pero puedes sentir los extremos. Y ahora mismo, parece que es el momento adecuado, por una variedad de razones, la mayoría de las cuales, si está leyendo esto, probablemente pueda adivinar, pero ninguna de las cuales me referiré ahora (todo lo que diré es: sé lo que sumo y lo que hago), parece que es hora de que termine este capítulo.

Pero los fines parecen acercarse sigilosamente a nosotros. Los cansados asentimientos, las miradas cómplices, las frustraciones persistentes. La duda y el titubeo, la culpa y la disputa. La niebla de la incertidumbre. El sentido de familiaridad.

Todos soñamos con irnos. Es solo la condición humana. Pero esta no es necesariamente una razón para dudar de un cambio. Es mucho más inteligente centrarse en los comienzos: en las razones para comenzar que en las razones para detenerse; sobre todo por qué debería embarcarme en una nueva vida, en lugar de por qué debería apartarme de la actual; en la esperanza en lugar de la desesperación.

Por supuesto, la idea de actuar sobre todo esto me ha hecho un poco jodido; por eso me tomó tanto tiempo escribir esto. Me siento, entre otras cosas, nervioso, entumecido y un poco enojado. Me siento culpable. Me siento egoísta, por querer seguir adelante, por estar emocionado de ver qué sigue. Me siento indignado (¡oye, 21 años! ¡Tuve una mala y buena racha! ¡De qué debería sentirme culpable!). Me siento triste. Sobre todo, sin embargo, me siento agradecido.

Me siento agradecido por la vida. Al final, no hay forma de estar más que agradecido, por los regalos que me ha dado una experiencia; por las oportunidades que me brindó; por la alegría que me trajo.
He aprendido a que las personas que se respetan a sí mismas exhiben cierta dureza, una especie de nervio moral; despliegan lo que una vez se llamó carácter. El carácter, la voluntad de aceptar la responsabilidad de la propia vida, es la fuente de la que brota el respeto por uno mismo, todo eso me trajo una inmensa alegría, me enseñó muchísimo y me abrió varias puertas y ahora la supresión de una lágrima, me plantea comenzar a caminar ahora.

Creo que así es como se supone que deben ir estas cosas. Y ese final de un capítulo más de mi vida es necesario y bueno. Si bien decir adiós significa aceptar que una parte de mi vida ha terminado, también me brinda la oportunidad de darme cuenta de lo bendecido que ha sido mi vida.

El adiós puede parecer una eternidad. La despedida es como el final, pero en mi corazón está el recuerdo de estos últimos 21 años y ahí estará siempre

Entonces: adiós. Gracias a todos por todo. 
Patricio Varsariah.

 

No sabes lo que no sabes hasta que lo superas.

junio 29, 2021


El fracaso solo se siente mal cuando estás en medio de él. No miras atrás y te lamentas por los fracasos pasados una vez que lo lograste.

La mayoría de los emprendedores saben que las nuevas empresas de todo el mundo tienen una tasa de fracaso aterradora. Del mismo modo, la mayoría de los atletas nunca llegan a la cima de su juego. Y todos sabemos lo miserable que se siente el fracaso, no importa si se trata de una relación que falla, una mala calificación en la escuela, un proyecto fallido o un gran sueño que parece que no podemos convertir en realidad.

Saber lo que quieres, pero no conseguirlo es amargo. No tiene sentido endulzar esa realidad. Pero lo que la mayoría de la gente extraña es que solo es agrio en ese momento de fracaso. Si pierdes una competencia, sigue adelante y gana la siguiente, ya no estarás tan triste por la primera derrota.
Si te divorcias, pero terminas conociendo a tu alma gemela y pasando el resto de tu vida con alguien que ilumina tu corazón, el divorcio ya no será tan doloroso. Y si tu primer negocio fracasa, pero el segundo termina siendo ampliamente rentable y exitoso, lidiar con el fracaso del primero de repente se vuelve fácil. 

El éxito lo logran con mayor frecuencia quienes no saben que el fracaso es inevitable.

Hay una parábola muy conocida sobre un granjero cuyo caballo se escapó un día.
"¡Que mala suerte!" le dijeron sus vecinos.
“Lo bueno, lo malo, quién sabe”, dijo el agricultor.
Una semana después, el caballo regresó. "¡Eso es increíble!" dijeron todos en el pueblo.
Una vez más, el agricultor dijo: "Lo bueno, lo malo, quién sabe".
Unos días después, el hijo del granjero se subió al caballo, se cayó y se rompió una pierna.
"¡Que mala suerte!" todo el mundo dice.
Y una vez más, el agricultor dice: "Lo bueno, lo malo, quién sabe".
Al día siguiente, todos los jóvenes del pueblo son llamados al servicio militar. Debido a su pierna rota, el hijo del granjero está excusado.
“Lo bueno, lo malo, quién sabe”, dice el agricultor.

El objetivo de esta historia es centrarse en el "qué es" en lugar del "qué pasaría si". Muy a menudo, nos preguntamos qué podría haber pasado si ... ¿Y si hubiera recibido esa inversión para mi negocio? ¿Y si ese accidente nunca hubiera sucedido y hubiera podido seguir una carrera profesional en el deporte? ¿Y si hubiera comenzado un canal de YouTube cuando era fácil? ¿Y si hubiera invertido en Bitcoin en 2010? Etc.…

El problema con el qué pasaría si es que nadie lo sabe. Quizás tu vida sería miserable si hubieras invertido en Bitcoin en 2010. Quizás sería increíble. Quién sabe. La cruda realidad es que la mayoría de las situaciones hipotéticas no valen la pena, y es mejor seguir adelante en la vida. Superar el fracaso es una estrategia del 1% y el 99% de tragarse tu orgullo

Muy a menudo, nos aferramos a los fracasos o las oportunidades perdidas porque creemos que podemos cambiar la situación, aunque en realidad no podemos. Y la realidad es que es muy difícil admitir que fallaste.

Darse cuenta de que tu idea de negocio tan perfecta probablemente no era tan perfecta es doloroso. Y es aún más frustrante si se lo cuentas a tus colegas, amigos y familiares y ahora tiene que admitir que se ha equivocado. Por eso, es tentador seguir adelante y perder un sinfín de horas, incluso si ya sabe que su idea está destinada al fracaso.

En el peor de los casos, también intentas que se vea bien (por ejemplo, en las redes sociales) para que nadie pueda siquiera dudar de tu grandeza. Pero al descuidar las decisiones falsas y un camino equivocado, solo estas manipulando tu futuro.

Tragarse su orgullo y admitir que te has equivocado o que cometiste errores no es fácil, pero es muy eficaz. Y la verdad es que, de todos modos, la mayoría de las historias de éxito se basan en muchos fracasos y errores.

Puedes leer tantos libros fantásticos como quieras y tener los mejores mentores del planeta, pero es probable que cometas algunos errores si tienes grandes ambiciones en la vida. Lo que la mayoría de la gente no comprende es que la vida no se trata de evitar errores o fracasos. Se trata de aceptar todas nuestras experiencias y emociones, incluidas las negativas.

De hecho, tu éxito no sería tan interesante y satisfactorio si fuera fácil de lograr. Es el camino lleno de baches lo que da forma a tu personalidad y agrega historias interesantes a tu viaje. No sabes lo que no sabes hasta que lo superas. J.K. Rowling fue rechazado por 12 editoriales importantes antes de que se publicara Harry Potter.

Walt Disney fue despedido de The Kansas City Star porque su editor sintió que le faltaba imaginación y no tenía buenas ideas. Más tarde, la idea de Disney de Mickey Mouse y su parque temático fue rechazada unas 300 veces.

Pablo Picasso es conocido por haber creado alrededor de 100 obras maestras en su carrera. Lo que la mayoría de la gente no sabe es que creó 13.500 pinturas, 100.000 impresiones y grabados, 300 esculturas y cerámicas y 34.000 ilustraciones durante sus 78 años de carrera.

Puedes apostar que J.K. Rowling, Walt Disney, Pablo Picasso se sintieron miserables y frustrados al pasar horas interminables en su pasión sin ningún reconocimiento o recompensa. Finalmente, su perseverancia dio sus frutos y fueron recompensados por sus esfuerzos. Pero en medio de los rechazos y los proyectos fallidos, ninguno sabía para qué servía. Y probablemente se preguntaron qué pasaría si pudieran ser aceptados y recompensados por sus esfuerzos.

El éxito es un juego de números. Cuanto más a menudo elija el coraje, más probabilidades tendrá de tener éxito. Es más fácil decirlo que hacerlo, especialmente cuando te encuentras en medio de un frustrante fracaso, pero es la dura realidad. 

Nunca debes olvidar que la vida es una serie de fracasos marcados por breves éxitos.

No te apresures a fallar. Abrázalo. Permítete sentirte mal y superar tu dolor. No existe una historia de éxito que no se base en múltiples errores y fracasos. Tu avance podría estar más cerca de lo que piensas. Solo continúa.

Saludos y feliz día.
Patricio Varsariah.

Pd. - Si te gusto el escrito tienes la libertad para compartir.

 

Jesús nos demostró que hay una manera de vivir fuera del sistema.

junio 21, 2021


En la Palestina del primer siglo, la religión y el gobierno eran lo mismo. La institución religiosa era una entidad gubernamental poderosa, responsable de impartir justicia y mantener el favor de la comunidad con la Divinidad.

El antiguo Israel quería el favor de Dios porque el favor de Dios brindaba protección, provisión y un lugar al que pertenecer. ¿Cómo se asegura de que todos mantengan feliz a Dios? Creas un sistema. Las reglas, regulaciones y leyes limitan el pensamiento y el comportamiento. Si tiene un trabajo, vive en un país con un gobierno o alguna vez ha tratado de liderar a la gente, conoce la importancia de un sistema funcional. Pero hay un problema.

A medida que los sistemas envejecen, su prioridad pasa del servicio a la autopreservación. Las reglas y leyes destinadas a servir a las personas se modifican para que sirvan al sistema. El sistema –gobierno, religión o institución– ya no existe para servir a la gente. La gente ahora trabaja para preservar el sistema.

A través de la enseñanza y el ejemplo de Jesús, Él nos muestra que hay una manera de vivir fuera de estos sistemas que solo existen para servirse a sí mismos.

Después de dos mil años, sigue siendo una de las figuras más controvertidas de la historia.

¿Qué piensas cuando escuchas ese nombre? Tu corazón puede llenarse de reverencia y amor. O puede sentirse disgustado y enojado. De cualquier manera, dudo que te sientas neutral. Dado que se supone que los cristianos son los representantes vivos y que respiran de Cristo en el mundo, su impresión de Jesús está ligada a su experiencia con los cristianos.

Según cada relato de su vida en el Nuevo Testamento, las personas que lo conocían tanto amaban como odiaban a Jesús. Algunos dicen que Jesús era peligroso porque hizo que Dios fuera accesible para todos, no solo para un grupo "elegido". Otros dicen que era peligroso porque apoyaba a los marginados. Sin embargo, otros creen que sus enseñanzas socavaron la estabilidad del Imperio Romano.

No estoy muy interesado en cómo te sientes personalmente por Jesús. Estoy interesado en lo que hizo que Jesús amenazara tanto al establecimiento que intentaron matarlo. Porque si comprende lo que hace que Jesús sea peligroso, puede comprender lo que lo hace tan divino.

Jesús era (y sigue siendo) peligroso, pero no porque intente convertir a la gente a una religión. Es peligroso porque nos muestra que hay una manera de vivir fuera del sistema.

Gran parte de la vida y obra de Jesús estuvo fuera del sistema establecido y aceptado. Por ejemplo:
Indignado porque Jesús había sanado en sábado, el líder de la sinagoga dijo a la gente: “Hay seis días para trabajar. Ven, pues, y sé curado en esos días, no en sábado”. (Lucas 13:24, NVI)

Eso es un problema. El sábado era parte de un sistema creado por la élite religiosa, que creía que estaba siguiendo los mandamientos de Dios. Pero el sistema limitaba tanto lo que una persona podía hacer que se convertía más en lo que una persona no podía hacer. El sistema dejó de servir a la gente. Cuando Jesús comenzó a hacer milagros, obrar, en sábado, la gente comenzó a creer en Él y no en el sistema. Eso es un problema.

Un sistema solo funciona mientras la mayoría de la gente esté de acuerdo en seguirlo. Cualquiera que opere fuera del sistema económico, social, religioso o político es una amenaza. Entonces tiene sentido por qué Jesús estaba amenazando: estaba afuera.

El sistema necesita adeptos para sobrevivir. El verdadero problema con Jesús es que le enseñó a la gente que Dios está disponible para ellos fuera del sistema. Si demasiadas personas comenzaran a tomarlo en serio, toda la institución podría desmoronarse. Así que el sistema decidió matar a Jesús en lugar de poner a su nación en riesgo de perder la protección de Dios. Como dijo el sumo sacerdote Caifás:

“¡No sabes nada en absoluto! No te das cuenta de que es mejor para ti que un hombre muera por el pueblo a que toda la nación perezca ". (Juan 11: 49–50, NVI)

Cualquiera que se separe del sistema se convierte en una amenaza para el sistema. Todo el motor político y religioso de Israel se basó en cientos de leyes y mandamientos. La gente se pasó la vida estudiando e interpretando esas leyes. Jesús los borra con una sola ley.

"Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros". (Juan 13:34, NVI)

Es casi como si Jesús fuera una nueva tecnología, una que hizo obsoleta una tecnología antigua de la noche a la mañana. Se podría decir que fue el iPhone que dejó a los teléfonos plegables fuera del negocio. El camino de Jesús era más nuevo, mejor, más fácil y menos engorroso que el sistema que reemplazó.
Esto es lo irónico de todo esto Jesús demostró que hay una manera de vivir fuera del sistema. Pero todavía hay un problema: necesitamos sistemas para funcionar.

No se puede vivir sin sistemas. Si eres una persona productiva en la sociedad, necesitas un sistema para pasar cada día. Cada vida, organización o gobierno efectivo tiene muchos sistemas. Pero cuando esos sistemas te esclavizan, se vuelven peligrosos. 

Déjame explicar.

Jesús no le mostró a la gente cómo vivir fuera del sistema porque odia el sistema. Mostró a sus primeros seguidores una nueva forma de vivir y relacionarse con Dios porque el antiguo sistema los había esclavizado. Desde las primeras narrativas de la Biblia, Dios es un Dios de liberación, y Jesús es una extensión de esa narrativa.

Jesús amenazó los sistemas religiosos y políticos del primer siglo porque esos sistemas no existían para servir a la gente. Amenazó su poder y autoridad, por lo que el sistema decidió aplastarlo. Al menos lo intentaron.

Jesús es peligroso porque demuestra que puedes encontrar una vida rica y satisfactoria fuera del sistema establecido. Es como si nos guiña un ojo y dice: "Adelante, sal al agua, la buena vida está más allá de los límites de lo que sabes y donde te sientes seguro".

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Un concepto distinto del egoísmo.

junio 12, 2021
Mi intención con este escrito es que una cosa debemos tenerla muy clara:                                                       
Siempre hay que guardar un tiempo para nosotros. Llevamos toda nuestra vida comportándonos de una forma determinada, por lo tanto, el cambio requerirá de tiempo, esfuerzo y paciencia. Asimismo, este cambio sorprenderá a nuestro entorno e incluso puede haber veces que no lo entiendan.

El pensar en uno mismo no es egoísmo, lo más importante ahora es tu felicidad, tu bienestar, tu salud y tu cuidado. Después de haber formado un hogar guiando y educando a los hijos, ahora eres Tú y luego los demás, parejas, padres, hijos, hermanos, amigos…

A muchos, esta idea les sorprende, puesto que, en muchos casos, la educación que hemos recibido de nuestras familias y el mensaje de la sociedad, ha ido en otra dirección. Nos han educado para anteponer y satisfacer los deseos, intereses y necesidades de los demás antes que los propios.

 Asimismo, aparecen verbalizaciones del tipo "pensarán que soy un/a egoísta", "lo primero son mis hijos", etc. Pensar y actuar de esa manera, tiene una serie de consecuencias negativas, entre ellas, un desgaste físico y mental por estar siempre disponible para los demás, problemas psicosomáticos (dolores de cabeza, dolores de estómago…) por no ser capaces de decir que no y anteponer nuestras necesidades. Consecuencias relacionadas con la aparición y gestión de determinadas emociones como la culpa, así como un posible deterioro en las relaciones personales.

El egoísmo podemos definirlo como el excesivo aprecio o interés que tiene una persona hacia sí misma y esto le hace atender su propio interés antes que el de los demás.  Realmente, ¿es esto tan malo?

Pensar en uno mismo es algo que se hace desde la infancia, los niños sólo miran por ellos mismos, por sus necesidades y el mundo gira a su alrededor. Esto es una característica normal de la evolución humana, del crecimiento y del descubrimiento de lo que les rodea. Por tanto, pensar en uno mismo, es instintivo en el ser humano desde la infancia.

Cada uno de nosotros tenemos nuestro propio sistema de creencias que viene determinado por la educación que hemos recibido y las experiencias vividas. Estas creencias nos ayudan a interpretar el mundo y de ellas se derivan nuestros pensamientos. Por tanto, cada uno de nosotros tenemos un concepto distinto del egoísmo.

Cuando alguna persona nos pide que hagamos algo por ella y por el motivo que sea decidimos no hacerlo, normalmente recibimos el mensaje de que somos egoístas. Esto nos conlleva un gran malestar, pero ¿realmente estamos siendo egoístas nosotros por decir que no o es la otra persona la que está siendo egoísta por no estar empatizando y respetando mi decisión de decir que no?

Es importante distinguir entre ser y actuar, ya que no es lo mismo ser una persona desconfiada que actuar de forma desconfiada.  No vamos a juzgar a las personas por sus conductas. No hacer algo que alguien nos ha pedido en un momento determinado, no es ser egoísta. Todos tenemos derecho a decir que no sin sentirnos culpables.

Detrás de la idea de anteponer las necesidades de los demás frente a las nuestras está el miedo al rechazo, a la discusión o enfrentamiento. También hay una fuerte necesidad de ser aceptado y querido por los demás y tenemos miedo a que, si no estamos ahí para los demás, no vamos a tener su cariño y aprobación. Por mucho que nos esforcemos en estar siempre ahí para los demás, siempre habrá algo o alguien que pueda reprocharnos y valorarnos negativamente.

Por ello, resulta fundamental dejar de estar pendiente de lo que opinen los demás y pensar en uno mismo, ya que solo así nos sentiremos libres.

Lo importante es encontrar el equilibrio entre ser complaciente con los demás (siempre y cuando estemos bien en esa situación y sea por decisión propia) sin olvidarnos de nosotros. Para encontrar ese equilibrio tenemos el asertividad, que es la capacidad de atender las necesidades de otros sin desatender las nuestras propias. Respetar las necesidades de la otra persona implica reconocerlas, pero no tener que cumplirlas.

Están acostumbrados a vernos actuar de una determinada forma (siendo en muchos casos beneficioso para ellas o ellos) y frente a ese cambio va a haber resistencias, sobre todo si supone acabar con la comodidad de alguien.

Quiero invitarte a pensar en ti, ya que cuando estamos bien, podemos ayudar a los demás, nuestro estado de ánimo se contagia, aprendemos a ver las cosas de otra manera y lo trasmitimos a los demás.

Busca complacerte a ti, quien te quiere, estará ahí, con tus defectos y tus virtudes. ¡Aprende a pensar en ti y decidir qué es lo que quieres en la vida!

Saludos y feliz fin de semana.
Patricio Varsariah.
 

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