Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Algunas señales de que tu vida es probablemente mejor de lo que crees.

octubre 31, 2021
Existe un refrán que dice: “Lloré porque no tenía zapatos hasta que conocí a un hombre que no tenía pies”

La vida no es tan mala para la mayoría de nosotros. Esfuérzate por subir de nivel en tu vida sin castigarte por dónde crees que se supone que debes estar. La frustración es un buen combustible, pero solo si la usas como motivación en lugar de revolcarte en ella. Mezcle algo de gratitud con un nivel saludable de querer más para usted y lo hará bien. 

Me permito presentarte algunos recordatorios para darle la actitud que necesita.

Estamos vivos.- Nos olvidamos rápidamente de que el simple hecho de estar vivos es una extraordinaria suerte, un evento remoto, un hecho fortuito de proporciones monstruosas. Es trillado, pero es la sabiduría más útil cuando te sientes estancado. Tus posibilidades de poder existir son esencialmente nulas. Cada vez que nos quejamos y pensamos que nuestra vida es tan mala, pensemos en no estar vivos en absoluto.

Hago esto a menudo. Intento tomar decisiones en mi vida usando la lupa de la muerte. No es fácil. 

¿Debería dedicar su tiempo a construir una gran vida o disfrutarla tal como es? ¿Trabaja? ¿Familia? ¿Amigos? ¿Aficiones? 

Simplemente usemos la muerte como un lente para evitar que atravesemos estos largos períodos en los que perdemos el aprecio por estar vivos.

Utilizo la muerte para lidiar con los problemas. Me pregunto, usando la lupa, "¿Por qué esto importa?" Con la lupa de la muerte, lo insignificante se vuelve insignificante bastante rápido. El objetivo no es tener miedo a la muerte, sino apreciar estar vivo.

Tenemos acceso a Internet que ha ampliado enormemente el espacio posible de caminos. La mayoría de la gente aún no se ha dado cuenta de esto.

Podemos utilizar Internet para crear caminos personalizados, encontrar acceso a toneladas de información valiosa y establecer conexiones con otras personas interesantes e inteligentes. Usemos para nuestra ventaja y comprendamos cuán locas son las ventajas. Si tienes un nivel razonable de inteligencia, puedes utilizar Internet para acceder a oportunidades que simplemente no estaban disponibles para las generaciones anteriores. Ejemplo: no tuve que esperar a que un especialista me ayudara, solo publiqué una página web yo mismo.

Si se toma el tiempo para cambiar con paciencia y gradualmente a este lado de la economía, pueden suceder grandes cosas a largo plazo. Siempre tienes opciones siempre que tengas un dispositivo.  Pero tan pronto como aceptas el mundo en línea, casi todo es posible.

Muchos de nuestros problemas son psicológicos. Si nos duelen las cosas externas, no son ellas las que nos perturban, sino nuestro propio juicio sobre ellas. Y está en nuestro poder eliminar ese juicio ahora.

Somos demasiados inteligentes para nuestro propio bien. Dado que somos inteligentes, tenemos aún más dificultades con el sesgo de confirmación. Tenemos una explicación meticulosa de nuestras creencias sesgadas.

Por supuesto, existen circunstancias reales que se interponen en el camino de muchas personas. Pero eso todavía no significa que muchos de nuestros problemas sean autoimpuestos y evitables. Quieres tener esa historia elaborada de por qué tu vida es de cierta manera. Es difícil mirarse en el espejo y admitir que está racionalizando.

Cambiar de opinión es difícil. No te diré qué creer, pero quiero que te preguntes si tu vida es tan mala como crees o no. Pregúntese cuánto de todo esto está en su cabeza.

Somos capaces sin importar qué. Si hiciéramos todas las cosas que somos capaces de hacer, literalmente nos asombraríamos.

La historia y la humanidad ha producido muchos hombres sabios que tuvieron que lidiar con dificultades físicas que no podía comprender y aun así lo lograron inventos, libros, descubrimientos etc., incluso algunos personajes tenían un grado muy alto de discapacidades, pero vieron claramente que no solo tenían una oportunidad de luchar, sino una vida llena de abundancia y oportunidades.

Yo mismo, proveniente de un entorno de clase media, no me doy ninguna excusa para holgazanear porque sé que las personas con puntos de partida mucho peores han encontrado la motivación para lograr sus objetivos. Al final del día, las quejas son inútiles, incluso las quejas justificadas. No hace nada.

Elije cualquier sueño y  deja de preocuparte por lo que no tienes. Usa lo que tienes.

La sociedad con sus cosas positivas y negativas es bastante buena. Cuando quieres ayudar a las personas, les dices la verdad. Cuando quiera ayudarte a tí mismo, dí lo que quieren escuchar.

La vida es objetivamente mejor de lo que solía ser. Las personas que no comprenden esto sufren trampas de comparación. Al compararse con los demás, olvidan que todos estamos mejor.

Nuestra realidad actual es fluida. El éxito es totalmente accesible, incluso si resulta ser un gran error el 95 por ciento de las veces. Incluso si nuestra vida es mala en este momento. Comprendamos que tenemos tiempo para cambiarlo. Aunque nuestra vida podría terminar en cualquier momento, estadísticamente, probablemente estaremos vivos por lo menos unos años más. Hagamos algo que merezca la pena con esos años.

Podemos cambiar mucho en unos años. Podemos reinventar toda nuestra personalidad, carrera y estado mental en este lapso de tiempo. Podemos cambiar tanto que no podremos reconocer nuestro antiguo yo.

Hace tres años estaba completamente arruinado y deprimido por la pandemia, la enfermedad, la soledad. Ahora, soy un poco menos imbécil y mucho más emocionado por la vida. Todos los chistes a un lado. Incluso cuando mi vida estaba en ruinas, era optimista. Siempre he sido optimista.

Incluso si no eres un optimista natural como yo, entiéndelo, lo que sea que te esté pasando en este momento no tiene por qué ser así. Creer que tiene que ser así está en tu cabeza. 

Hay movimientos que puedes hacer. Muchos. Hazlos.

Te deseo un espectacular día y recuerda siempre mantén tu mente despejada y tu corazón en paz.

Patricio Varsariah.
 

La Fuerza de dar…

octubre 28, 2021
Recuerdo que en muchas ocasiones me sentí devastado por la forma en que la gente reaccionó ante los acontecimientos. Bueno, me pareció que tenían que reaccionar de manera diferente. Por ejemplo, deja de hacer algo importante para mí para ir a ayudar a alguien. O ofrecer recursos a aquellos que parecían necesitarlos. Para luego darse cuenta de lo ingratos que fueron. 

¿Alguna vez te ha pasado algo como esto? ¿Qué sientes que das y cómo lanzaste ese esfuerzo a la nada? 

¿Que la gente no aprecia lo que haces por ellos? 

En este sentido, uno de los aspectos es no ayudar a quien no pide ayuda. Es decir, no podemos ser salvadores, mamás y papás de la humanidad. Los procesos de vida de cada ser humano son sagrados. Cada alma antes de llegar al cuerpo tiene un propósito claro para sí misma. También por su sistema familiar y por el sistema colectivo al que pertenece, incluso por su espíritu. 

Si alguien nos pide ayuda, podemos ver si está a nuestro alcance o no. Pero ofrecer o querer que alguien cambie solo porque nos parece que lo está pasando mal, es una interferencia energética. A la larga, tiene un alto costo emocional en las relaciones. Es diferente, al que pide ayuda y se la da, y luego la descarta, que también hay casos, pero en realidad son pocos. Y en cualquier caso, este tipo de experiencias también tienen un aprendizaje significativo. Especialmente porque valoramos nuestros recursos y a quién se los ofrecemos. 

Ayudar sin que se lo pidan, no solo desequilibra quién da sino quién recibe. El que da se desequilibra y el que recibe pierde fuerza en el propósito de su vida. Sin embargo, a veces el destinatario puede vivir con sus circunstancias. Entonces, recibir sin necesidad se convierte en "ayuda". Ya que quien ofrece la ayuda es quien realmente no puede con la circunstancia y por lo tanto da. 

El otro aspecto de ofrecer ayuda es dar lo que tienes, no lo que te falta. Tienes mucho tiempo, puedes pasar tiempo con otros. Tienes información, puedes entregarla; usted ha donado dinero, puede ofrecer empleo a alguien que lo necesite, ofrézcalo. Pero siempre respetando la primera Ley: ¿te han pedido ayuda? Ayuda respetando los límites de dar y recibir, doy de lo que tengo, no de lo que me falta, y al dar tomo exactamente lo que necesito. Ni más ni menos, para establecer el equilibrio. 

A veces, la ayuda más poderosa es no dar. Y así el otro desde la más noble dignidad puede crecer en la construcción de su destino. 

Ahora, cuando vemos a los demás como ingratos, la pregunta es: ¿podría él o ella hacer frente a su circunstancia? ¿Me pediste ayuda? ¿O era yo quien necesitaba cambiar la situación? La fuerza de dar está en ver con grandeza al que recibe. Ambos seres al servicio de algo más grande.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

La mayor diferencia entre la paz y el estrés es la actitud.

octubre 27, 2021
Duda de tus dudas antes de dudar de tu fe. Esa es la versión súper corta de mi consejo para esos momentos en que nada parece ir según lo planeado, cuando todo lo que quieres parece estar fuera del alcance. Sí, solo tienes que estar dónde estás, con la mente abierta.

Olvídate de lo que crees que se supone que es tu vida y sinceramente agradézcale por todo lo que es.

Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, especialmente cuando ocurre una tragedia. Y aunque yo me he enfrentado y he crecido a través de mi parte justa de tragedias reales, seamos honestos sobre algo: el 98% de las veces creamos tragedia en nuestras vidas debido a incidentes relativamente menores. Algo no sale exactamente como lo planeamos, pero en lugar de aprender de la experiencia, nos enloquecemos y dejamos que el estrés se convierta en nosotros.

Mi desafío para ti hoy es elegir diferente. ¡No dejes que las pequeñas cosas que están fuera de tu control te dominen!

A decir verdad, la mayor diferencia entre la paz y el estrés es la actitud. Se trata de cómo miras una situación y qué decides hacer con ella. Es recordar que no hay certezas en la vida; no sabes exactamente lo que traerá el futuro. Entonces, tu mejor estrategia para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del momento presente, incluso cuando te decepcionen ...

¡Especialmente cuando te decepcionan!

¿Qué tan decepcionado estarías de tener 20 años en el camino y descubrir que te hicieron apreciar y disfrutar la vida, mientras que todo lo que hiciste fue resistir y dudar?

Tu vida, con todos sus altibajos, con todos sus giros inesperados, te moldeó para el bien mayor. Tu vida ha sido exactamente lo que tenía que ser hasta este punto. No pienses que has perdido el tiempo. No pienses que no has llegado. Tomó todas y cada una de las situaciones intrincadas y confusas que ha encontrado para llevarlo aquí, ahora mismo.

Y si tienes el coraje de admitir que tienes un poco de miedo, la capacidad de sonreír incluso mientras lloras, el descaro de pedir ayuda cuando la necesitas y la sabiduría para tomarla cuando se te ofrece, entonces tienes todo necesitas en este momento. Solo tienes que creerlo, para que puedas dar el siguiente paso. 

Nada está fuera de tu alcance cuando te das cuenta de que todo está en tu cabeza. 

Eso es lo que necesitas recordar ... Se trata de dejar ir fantasías, aceptar la realidad, tener fe en tu viaje y apreciar todas las pequeñas cosas que están a su alcance en el camino.

Y a medida que continúes recorriendo el camino de la vida, has todo lo posible para evitar que nadie ni nadie atempere su tranquilidad. Vive una vida que te conmueva y te haga sonreír todos los días. Porque no quieres llegar al final, o al mañana, incluso, y darte cuenta de que tu vida no es más que una colección de expectativas estresantes y "algunos días", recados y recibos y promesas vacías.

¡Elija de manera diferente! Paso a paso cada día con gracia ... Anímate y canta en voz alta en el automóvil con las ventanillas bajas, y baila en tu sala de estar con tu familia, y quédate despierta hasta tarde riéndote, pinta tus paredes del color que quieras y disfruta de un vino dulce y pastel de chocolate. Sí, y sigue adelante y duerme sobre sábanas blancas limpias, y echa fiestas espontáneas, pinta, escribe poesía y lee libros tan buenos que te hagan perder la noción del tiempo. 

Y solo sigue viviendo y haciendo que Dios se alegre de haber dado vida a alguien que ama y aprecia el regalo.

Y por supuesto, si estás luchando con algo de esto, debes saber que no estás solo. Muchos de nosotros estamos allí con usted, trabajando duro para sentirnos mejor, pensar más claramente y volver a encaminar nuestras vidas.

Desde el Corazón.

Patricio Varsariah.
 

La ausencia en la vida de quien te quiere es algo que se elige.

octubre 27, 2021
Hay veces que las personas desaparecen de nuestra vida por momentos pensando que pueden volver cuando les plazca, pues están seguros de que siempre estaremos aquí. Pero eso no es así, todos merecemos un respeto y las ausencias tienen un alto precio. El amor ciego no es garantía suficiente para que una relación prospere. Por eso a veces a las historias de puntos suspensivos hay que quitarle dos y dejarlo en punto y final. De ello depende nuestro bienestar emocional. 

Es difícil afrontar un adiós decisivo teniendo la certeza de que vamos a tener que luchar para sanar la herida del abandono. Tememos en el proceso por nuestra autoestima, nuestra autoconfianza y nuestro bienestar.

Pero el crecimiento implica cierta desorientación que nos puede angustiar. Tenemos que ser conscientes de que parte del camino lo vamos a tener que recorrer de la mano de la incertidumbre. Esto no es cómodo, pero merece la pena teniendo en cuenta que el intercambio dará como resultado la reconstrucción de uno mismo y la armonía con nuestro interior. Se trata de ser honestos y exigentes en nuestras compañías emocionales. 

No siempre es fácil, pero lo necesario no siempre lo es. Desapegarnos de aquello que supone egoísmos, intereses y ausencias injustificadas nos ayudará a comenzar una nueva etapa en nuestra vida, a sembrar y cosechar sustento para nuestra autoestima y crecer emocionalmente.

No hace falta irse para no estar. Hay muchas maneras de ser impuntual e incluso de no presentarse en la vida de alguien. La ausencia en la vida de quien te quiere es algo que se elige. Entonces debemos plantearnos aquello de dejar de buscar excusas para quedarnos y decir adiós. Pero un ADIÓS de esos que se visten con tilde y mayúsculas,  y así cierran todos los huecos por los que se pudiera volver a entrar. 

A cal y canto. O sea, que igual en vez de dejar ir lo que debemos aprender es a marcharnos nosotros cuando vivimos en una situación que nos desgasta y no tiene solución. Cuando eres capaz de desligarte de algo que te ha aprisionado durante mucho tiempo consigues aclarar tu mente y deshacerte de las ausencias que no comprendías y mantenían tu  vida pendiente de un hilo.

Crecer es aprender a decir adiós. Conseguir decir adiós a quien nunca ha estado significa no retroceder, separar lo que nos enriquece de lo que nos desgasta, cuidar nuestra propia valía y dejar de arrastrarnos suplicando migajas de un amor que solo existe en nuestra mente. 

Cuando no hay reciprocidad o la balanza se inclina hacia el dolor la relación pierde todo sentido y, por lo tanto, lo único que consigue es que agonicemos a la espera del sello que finiquite el final que estaba entretejiendo sus hilos. En el momento que soltemos nos daremos cuenta de que dar el paso y soltar significa liberarnos, crecer y crear una nueva vida. Esa nueva atmósfera propiciará que podamos sembrar nuevas emociones en un terreno que hasta entonces no era fértil.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. 

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

En este día y siempre mantén tu mente despejada y tu corazón en paz.

Patricio Varsariah.

 

¡Feliz cumpleaños Amsterdam!

octubre 27, 2021

¡Feliz cumpleaños Amsterdam! 

Una maravillosa ciudad cumple hoy 746 años. 

¡Son muchas velas! ¿Quieres regalar un amor de cumpleaños en holandés? Prueba esto: 

Van harte gefeliciteerd! (¡Van-harte-ge-fe-li-ci-teerd!)🥳
 

Tal vez por ser un alma rebelde.

octubre 27, 2021
Colgado en medio de la noche, espero el mejor momento para tensar suavemente la cuerda y oír esa calma tensa que en esos instantes baila entre mi mente y los músculos en tensión, nada se oye solo la casi inapreciable vibración de la madera,ante de soltar de manera fugaz la flecha en dirección a una diana imaginaria, donde el destino nos muestra ese camino que en el horizonte se esconde y que no siempre solemos ver.

Mientras un sendero de pequeñas luces estelares sigue brillando para que ese viaje frenético de la veloz flecha sea seguro y encuentre la justa diana de la vida. Tal vez por ser un alma rebelde, mi destino no  es como el del resto de las personas, que casi sin esfuerzo, ven como las puertas de las oportunidades se abren delante de ellas,  mostrandoles todas las cosas que pueden llegar alcanzar si con esfuerzo y convicción trabajan para hacer realidad esos sueños que durante la  noche han podido visualizar. 

En la sencillez de mi vida, de muy pequeño aprendí que no siempre vas a tener a tu lado personas que te empujen a buscar tu lugar, personas que con amor, te inciten a seguir adelante y que te muestren una mano en los momentos duros, donde las dudas te asaltan y siente el vacío inmenso de una vida que no  sabes muy bien que es.

El destino me presento desde temprana edad, que ante el miedo y la soledad, no hay mejor  compañera que la del alma que desde tu interior te muestra un mundo diferente del que te toca ver y palpar. Sin embargo ese mismo destino va tejiendo imparable un muro grueso y donde los sentimientos quedan enterrados, por el dolor por la insensibilidad, por no sentir que hay un libro escrito de tu vida, donde la luz te de calor en el corazón.

En esa soledad en la que crecí y que me marco la vida, fui cosechando mi reserva que me alejaba de todo y todos , donde solo en la noche cuando envuelto  en el manto estelar, podía dejar volar mi imaginación y donde la saeta viajaba por mi por el aire en libertad, clavándose lejos donde de manera certera penetraba en otra textura donde a veces era difícil de desenterrar.

Eso hizo que mis dotes como arquero  fuera cada vez mejores y que muchos temieran mi arco.Pero el arco del destino, no quiere darme una diana donde aterrizar, donde la magia de un corazón noble me envuelva y me enseñe que hay otra luz, otra manera de vivir, donde nos es necesaria la lucha, donde la entrega es la dicha de cada mañana, y donde la única flecha luminosa es la de un hermoso sol, despuntando por el horizonte, donde el camino deja  de ser triste, oscuro y solitario.

Donde las praderas ya no son espacios vulnerables, donde los rayos no son flechas de dioses castigadores 

Ese destino que haga florecer una nueva primavera y con ella todo brote con sabia renovada y hasta el árbol más solitario, encuentra las fuerzas necesarias para llenarse de vida, y sentir que entre sus frondosas ramas, otros pueden  protegerse e iniciar un nuevo ciclo de vida. 

Sin embargo llega un momento en que te adaptas a todo y sientes que tu destino es la soledad, donde  acompañada de mi fiel arco, solo puedo desafiar a la vida con el certero tiro de mi flecha, hacia un lugar oculto y del cual no ves el objetivo final. Cruel realidad la del arquero que dispara flechas sin cesar y que el destino se encarga de desviar del amor, de la dicha de un ser que le entregue compresión, valor  y amor.

Saludos
Patricio.Varsariah
 

*

octubre 26, 2021

 

¿Cuál es el significado de la vida?

octubre 26, 2021
Supongo que la única forma adecuada de comenzar a escribir un artículo que discuta una cuestión existencial de ¿Cuál es el significado de la vida? es también plantear una pregunta: ¿Siente que hay evidencia de un significado o propósito inherente en la vida objetivamente? uno que no sea solo biológico? 

Lo que he aprendido hasta ahora es que la vida está ligada al concepto de muerte. Tanto la vida como la muerte son vagas, misteriosas y absolutamente fascinantes. La vida es un fenómeno hermoso que no tiene una linealidad real o un conjunto de reglas, excepto las que nosotros, como humanos, creamos y seguimos con el espacio y el tiempo que tenemos. 

Es realmente increíble presenciar cómo el corazón y el cerebro crean la experiencia de la intuición y la conciencia en un cuerpo físico que no es más que materia. Para cada organismo vivo, los sentidos son los que proporcionan la experiencia de la vida y sus muchas molestias, pero los sentidos son tan limitados y variables en lo que proporcionan. 

Siento que la pregunta "cuál es el significado de la vida" no tiene sentido porque se basa en la lógica y la mente en lugar del misticismo y la vida no lógica. La vida no lógica significa una forma de vida que no implica agregar razón y propósito a cada aspecto de la vida o no tener ninguno para empezar. 

Si hay un significado para la vida, tal vez sea solo para tener la experiencia de existir en el tiempo y el espacio. 

Plantear preguntas como "¿cuál es el significado de la vida" o "hay un propósito inherente a la experiencia de la vida" es alucinante y de alguna manera empoderador, sin embargo, estas preguntas también desdibujan las líneas de lo que es real y una ilusión. 

Lo interminable que puede llegar a ser esta conversación o contemplación es bastante alucinante cuando realmente te sumerges en ella. Al principio de mi vida aprendí lo poco que podemos entender o controlar la vida a través de diversas experiencias naturales y que alteran los sentidos. 

La vida parece tan concreta y unidireccional cuando tus sentidos no se han dispersado y separado de tus propias normas o las de las sociedades, pero una vez que ocurre esta experiencia te das cuenta de lo transitorio que son los sentidos y la vida. En un momento estás experimentando la vida con los sentidos que tienes y luego, en el siguiente, se acaba o se altera. 

Lo interesante es que la vida es inherentemente biológica, sin embargo, como humanos, hemos desarrollado esta profunda capacidad de vernos a nosotros mismos en tercera persona. Cada ser humano tiene un conjunto diferente de experiencias que influyen en sus perspectivas y pensamientos sobre la vida. Su corazón, emociones e intuición muestran lo salvaje, caótica e incontrolable que es la vida, sin embargo, la mayoría de los humanos huyen de este sentimiento y lo dominan con la conciencia del cerebro. 

La vida se puede controlar durante algún tiempo, pero el encarcelamiento y la libertad inherentes que están presentes en la vida eventualmente saldrán a la superficie. Para la mayoría de los humanos, viven y mueren según las reglas, perspectivas y tradiciones con las que han sido adoctrinados y, por lo tanto, nunca miran hacia afuera a lo que significa ser humano, un organismo vivo o cualquier otra perspectiva de lo que significa estar vivo. 

Hay una cantidad ilimitada de libertad presente en la vida de cada ser humano, pero la pregunta es una vez que reconoces y abrazas esto, ¿qué entonces? 

Algunos dicen que el significado de la vida es vivir de acuerdo con las diversas leyes y reglas universales que han sido creadas por las innumerables religiones y tradiciones espirituales del mundo, mientras que otros dicen que se trata de la autorrealización. 

Para mí el significado de la vida es seguir buscando y explorando la vida y permanecer abierto al poco control que tengo en esta experiencia. No es fácil aceptar el hecho de que la vida tal como la conocemos terminará algún día, pero es la verdad y la verdad es liberación. Entonces, tal vez el significado de la vida sea perderse y ser encontrado una y otra vez.

Saludos.
Patricio Varsariah.

 

Escrito con dedicatoria.

octubre 26, 2021


Pensando en mis pensamientos en las madrugadas de un amanecer me refugié en los recónditos y apacibles estados silentes de mi alma, necesitaba distancia, buscar la brújula maestra que esperaba paciente en algún rincón para darme la fuerza que me hiciera entender el camino que a veces toma la mente cuando decide de manera aleatoria tocarte cual varita mágica. 

Hay verdades que no caducan, viven en nosotros porque alguien con infinita ternura las sembró y dieron fruto. 

Perder gran parte de una vida peleada a fuerza de sacrificios, renuncias y dosis controladas de amor y preguntarse y entender por qué me resultaba altamente difícil. Cuando todos los recuerdos se limitan a los pozos que a fuerza de ser sufridos quedaron sumidos en lo más profundo de un subconsciente que a los demás nos resulta prácticamente ajeno por no vivido. 

Cuando miras esos ojos en los que apenas queda un vago recuerdo de quien fue y sólo puedes sonreírle para que en ese gesto encuentre algún signo aún viviente de complicidad porque el presente, su presente, se limita al instante sin más pretensión y te aferras a él porque sabes que acto seguido te mirará de nuevo sin reconocer quién eres. 

Cuando solo te queda la caricia cálida de un último intento por hacerle sentir la energía sagrada de aquél cordón que nos mantuvo unidas y que permanecerá a través del tiempo más allá de esta vida, más allá de ese mágico momento en el que su mirada parece reconocer a quien tiene delante aunque sólo sea en el segundo incierto de un suspiro. 

Y te aferras a un recuerdo y acaricias esa cara y esas manos y preguntas a esos ojos, “Dónde estás”… Y no hay respuestas, pero aciertas a descubrir un punto de brillo en la mirada y te conformas y le sonríes de nuevo porque sabes que el amor se reconoce más allá del tiempo, más allá del instante. 

Porque en el fondo de tu corazón sabes que hay cosas que no caducan…Porque sabes que en el fondo el amor, no olvida.

El amor y el corazón no olvidan jamás a quienes se ha amado tanto en esta vida, es triste tener que ver como este tipo de enfermedades se llevan los recuerdos y momentos vividos de nuestros seres queridos y que menos que regalarles una sonrisa para que sepan que estamos allí, a su lado tendiéndoles la mano esperando el milagro del que al menos nos llamen por nuestro nombre, porque más allá de los albores de su no decir nada, está la eterna y cálida esperanza.

Con mucho cariño para la familia que tiene a su madre en coma.

Patricio Varsariah
 

Esa tendencia a tomar las cosas de manera demasiado personal.

octubre 25, 2021
¿Con qué frecuencia te has tomado las cosas demasiado personalmente? Si te pareces en algo al resto de nosotros, y eso está bien, probablemente haya sido bastante a menudo. 

¿Pero por qué? 
¿Por qué siempre nos tomamos las cosas como algo personal?

Hay bastantes respuestas viables y válidas a la pregunta de por qué nos tomamos las cosas personalmente. Pero lo que he descubierto que es más común es la tendencia que todos tenemos de ponernos en el centro y ver todo, cada evento, conversación, circunstancia, etc., desde el punto de vista de cómo se relaciona con nosotros. Y esto puede tener todo tipo de efectos adversos, desde sentirnos heridos cuando otras personas son groseras, hasta sentir pena por nosotros mismos cuando las cosas no salen según lo planeado, hasta dudar de nosotros mismos cuando no somos perfectos.

Por supuesto, no estamos realmente en el centro de todo. No es así como funciona el mundo. A veces nos parece así. Echemos un vistazo rápido a algunos ejemplos ...

Alguien irrumpe en la habitación de mal humor, resoplando y resoplando, y se dirige a nosotros de una manera muy grosera. Inmediatamente pensamos para nosotros mismos, "¿Qué está pasando aquí? No merezco que me traten así. ¡Deberían saberlo mejor! " Y nos quedamos agitados, ofendidos y enojados. Pero la verdad es que el comportamiento de la otra persona tiene muy poco que ver con nosotros. Se enojaron con algo fuera de la habitación y ahora están desahogando sus frustraciones de manera reactiva. Simplemente estamos en el lugar equivocado en el momento equivocado. Esta realidad no justifica su comportamiento grosero, pero necesita ser reconocida conscientemente para que no desperdiciemos toda nuestra energía mental colocándonos en el centro de la situación y tomándonos todo personalmente.

Ahora, supongamos por un momento que las acciones de una persona realmente parecen relacionarse directamente con nosotros; sin darnos cuenta, hicimos algo que molestó a alguien, y ahora están reaccionando de manera muy grosera con nosotros. 

Una situación como esta puede parecer personal, pero ¿lo es realmente? ¿Es la magnitud de su reacción grosera todo sobre nosotros y lo único que hicimos para provocarlos? No, probablemente no. 

En su mayoría, es solo una declaración sobre las reacciones de la otra persona, los juicios bruscos, los problemas de ira y las expectativas del universo. Nuevamente, somos solo una pequeña parte de una historia mucho más larga.

Y así mismo, cuando alguien más nos rechaza, nos ignora, no nos llama cuando dijo que lo haría, no demuestra que le importa, etc.… estas reacciones tienen mucho menos que ver con nosotros que con el otro. historial de problemas personales de la persona.

Pero debido a que vemos todo a través de una lente de cómo nos afecta, una lente que hace un mal trabajo al ver el panorama general, tendemos a reaccionar a las acciones y palabras de los demás como si fueran un juicio o declaración personal sobre nosotros. Por lo tanto, la ira de otras personas nos enoja. La falta de respeto de otras personas nos hace sentir indignos. La infelicidad de otras personas nos hace infelices. Y así continúa.

Si asientas con la cabeza ante algo de esto, es hora de recordar que: 

Lo que otras personas dicen y hacen, y la actitud que tienen, rara vez tienen algo que ver contigo. 

Las reacciones y los comportamientos de las personas se refieren a sus perspectivas, heridas  y experiencias. Ya sea que las personas te traten como si fueras increíble o actúen como si fueras el peor, nuevamente, se trata más de ellos y de cómo ven el mundo en un momento dado.

Ahora, ciertamente no estoy sugiriendo que debamos ignorar por completo todos los comentarios y la información que recibimos de los demás. Simplemente digo que un porcentaje significativo del dolor emocional, la decepción y la tristeza en nuestras vidas proviene directamente de nuestra tendencia a tomar las cosas de manera demasiado personal.

En la mayoría de los casos, es mucho más beneficioso y saludable dejar de lado las creencias y comportamientos de otras personas y operar con su propia intuición y sabiduría como guía.
Y eso requiere práctica. Mucha y mucha práctica.

La clave está en recordarte a ti mismo que debes desviar con gracia la negatividad sin sentido que te rodea. Cuando sientas que la negatividad viene hacia ti, dale un pequeño empujón hacia atrás con un pensamiento como, "Ese comentario (o gesto) no se trata realmente de mí, se trata de ti". 

Recuerda que todas las personas tienen problemas emocionales con los que están lidiando (como usted), y eso las vuelve desafiantes, groseras y francamente desconsideradas a veces. Lo están haciendo lo mejor que pueden o ni siquiera son conscientes de sus problemas. En cualquier caso, puedes aprender a no interpretar sus comportamientos como ataques personales y, en cambio, verlos como encuentros no personales (como un perro que ladra en la distancia o un abejón zumbando) a los que puedes responder con gracia o no. 

Pero, de nuevo, esto no es algo natural: NO tomarse las cosas personalmente es una habilidad que hay que perfeccionar.

Para ayudarte a practicar, te recomiendo que guardes los siguientes recordatorios en un lugar de fácil acceso (tal vez marcando este escrito en tu teléfono inteligente como favorito) y luego los leas (y vuelvas a leer) cada vez que te des cuenta de que te tomas las cosas como algo personal.

La calma es un superpoder. La capacidad de no reaccionar de forma exagerada o tomar las cosas personalmente mantiene tu mente despejada y tu corazón en paz. Incluso cuando parece personal, rara vez las personas hacen cosas por ti, hacen cosas por ellos.

Es posible que no puedas controlar todas las cosas que la gente te dice y te hace, pero puedes decidir que no te dominen.

Obtienes una gran cantidad de libertad cuando te apartas de las creencias y comportamientos de otras personas. La forma en que la gente te trata es su problema, la forma en que reaccionas es tuya. A menudo, las personas hacen y dicen cosas porque han sido condicionadas, no porque lo deseen conscientemente.

No puedes controlar cómo la gente recibe tu energía. Cualquier cosa que alguien interprete o proyecte sobre ti es, al menos en parte, un problema o problema con el que ellos mismos están lidiando. Toma la crítica constructiva en serio, pero no personalmente. Calcula lo que escuchas de los demás con lo que sabes en tu corazón que es verdad.

Si realmente deseas mejorar la confianza en tí mismo, y la autoestima, deja de permitir que otras personas se hagan responsables de ellos. Deja de permitir que otras personas dominen tus emociones. 

Todas las personas más duras y frías que conoces alguna vez fueron tan suaves como un bebé. Y esa es la tragedia de vivir. Entonces, cuando la gente sea grosera, sea amable, sea consciente, sea lo mejor que pueda. Dale a quienes te rodean el “descanso” que esperas que el mundo te dé en tu propio “mal día” y nunca jamás te arrepentirás. 

Saludos.
Patricion Varsariah
 

esfuérzate por ser feliz: te aseguro que no cuesta nada.

octubre 10, 2021
Las personas, a veces, somos hábiles artesanos a la hora de cortarnos nuestras propias alas. Los pensamientos limitantes, los prejuicios y las inseguridades son en ocasiones los auténticos “radicales libres” capaces de envejecernos por dentro. De darnos más edad de la que en realidad tenemos. 

Acumular juventud es un arte que todos deberíamos empezar a poner en práctica desde que tenemos uso de razón. Porque la auténtica finalidad de esta vida es saber vivirla con la máxima intensidad, ilusión y pasión, intentando rozar con la yema de los dedos cada uno de nuestros sueños. 

Dicen que los años se van como el humo que escapa por una ventana abierta, dibujando sugerentes formas en el aire hasta que poco a poco, desaparecen. No obstante, las personas no somos humo, ni siquiera viento, somos aliento, somos suspiros, somos vida vivida y sueños que alcanzar cada día.

¿Cuál crees que es la mejor edad del ser humano? 

En realidad, no hay un año exacto que simbolice el equilibrio perfecto, porque lo que la juventud no sabe la madurez lo advierte, y lo que la madurez ansía en ocasiones lo posee esa inmadura juventud. La mejor edad es cuando dejas de contar años y cumples sueños, y para ello requiere algo de valentía, una gota de atrevimiento, y desprenderse a su vez de muchos miedos que durante largo tiempo, nos han puesto su coraza. 

En ocasiones nos calzamos con mil excusas, con esas piedras en nuestros zapatos que nos impiden poder avanzar por el camino de nuestros sueños:“Es que ahora no es el momento, es que a mi pareja no le viene bien, es que lo más posible es que me rechacen, es que algo me dice que por mucho que lo desee no me va a salir…”

La mejor edad es aquella en que uno se siente bien con lo que es, con lo que tiene y lo mucho que le queda por alcanzar. Porque quien no tiene sueños es un muerto en vida, porque quien no se ilusiona no ofrece magia a su corazón y luz a sus pensamientos.

La peor de las tragedias no es cumplir años, ni ver una arruga más en el rostro o un kilo más en nuestras caderas. La verdadera tristeza es una vida no vivida, es que esas arrugas no cuenten historias, que esas caderas no se hayan movido en mil mundos…

Y ahora pregunto…¿Qué edad tiene tu corazón? 

Si está lleno de proyectos y sigue bombeando con fuerza feliz por haber conseguido ya una pequeña parte de sus anhelos, entonces ten por seguro que estás en tu mejor edad, y que nadie se atreva a decir lo contrario.

Ahora bien, tenemos claro que no siempre es fácil alcanzar esas cosas llamados “sueños personales”. Hay quien gusta reírse de ellos y decirnos que no son sueños, sino fantasías, y que las fantasías son cosas de niños. No obstante, haz oídos sordos a estas palabras. Solo los niños conocen el auténtico valor de la vida, porque sus miradas están llenas de curiosidad, inocencia y ganas por experimentar. 

Las barreras aparecen con la madurez, y con muchos de estos aspectos que debes tener en cuenta: La influencia de terceras personas. En ocasiones pueden ser nuestros familiares o nuestras parejas. Personas cercanas y significativas que se encargan de quitarnos ilusiones, de cortar los hilos de nuestros anhelos… Y nosotros, lo permitimos.

Pensamientos limitantes, esos que nosotros mismos nos propinamos con ideas como: yo no soy capaz, para eso no valgo, me va a salir mal, y sobre todo esa frase de “ahora no es el momento, mejor cuando tenga esto, cuando consiga lo otro…” Y sin embargo, ese día nunca llega. Inseguridad: ¿Y si me equivoco? 

Está claro que en ocasiones, alcanzar alguno de nuestros sueños va a suponer tener que salir de nuestra zona de confort. No obstante, recuerda siempre, que los verdaderos sueños se inscriben unos pasos más allá de este límite… ¡Vale la pena cruzarlo!

Finalmente, no tengas miedo de cumplir años, lo que de verdad debe causarnos inquietud es no haber alcanzado alguno de nuestros sueños. Porque las personas, al fin y al cabo estamos hechas de ese material tan mágico, frágil pero motivante a la vez. Cierra los ojos y coge aire con fuerzas mientras te convences a ti mismo de que la vida es atrevimiento y pasión, de que todo lo que te queda por vivir es lo mejor, y de que empieza aquí y ahora.

Para llegar radiantes a nuestra mejor edad. Diviértete: sea como sea, haz siempre lo que de verdad te apasiona, te define y hace reír a tu corazón. No hagas daño a nadie: vive cada día de tu vida con la máxima intensidad pero cuidando de no lastimar a nadie, y protegiéndote también a ti mismo de que te hagan daño.

No aceptes las derrotas: nunca te des por vencida o vencido, nunca vuelvas la espalda a una puerta cerrada. 

Los trenes seguirán pasando para todos aquellos que den el paso y se atrevan a intentarlo no una, sino diez veces. Y esfuérzate por ser feliz: te aseguro que no cuesta nada. Enocasiones, basta con priorizarse un poco más…

Feliz fin de semana.
Patricio Varsariah.
 

¿los "tengo que" o los "quiero" en tu vida?

octubre 10, 2021
La mayoría de la gente no se da cuenta que las conversaciones que tienen consigo mismas son las causas de las circunstancias que están viviendo.Y es que la vida es una línea de decisiones que debemos tomar a cada momento. Esas decisiones las tomamos con base en la interpretación de lo que estamos afrontando y esa interpretación surge o nace de las creencias que hemos absorbido y que hemos adoptado como propias.

Por eso, hay personas que frecuentemente viven en los "tengo que". Tengo que lavar, tengo que trabajar en algo o donde no me gusta, tengo que hacer ejercicio, tengo que cocinar, tengo que viajar, tengo que estudiar, tengo que salir, tengo que hacer compras, tengo que ir al médico, tengo que... (pon acá tu "tengo que"). La cosa es que, ¿estás claro que esos y tus "tengo que" puede que sean los "quiero" de otras personas? Es decir, para quien hacer ejercicio es un sacrificio porque "tiene que" de pronto para otra practicar un deporte es un placer, todo depende de su conversación interna, producto de la interpretación según sus creencias. De pronto para alguien viajar es un "quiero" y está ahorrando y es el sueño de su vida, mientras que para otra persona viajar es un "tengo que" muy pesado porque es algo que le aleja de su familia, le hace tener que invertir demasiado tiempo en aeropuertos y traslados.

La cosa es que los tengo, por lo generan en nuestra vida el tan comentado papel de víctima de las telenovelas el cual desata sentimientos de rabia, odio, tristeza, resignación, impotencia, culpa, enojo, resentimiento, soledad, abandono, confusión, venganza, asco, suciedad, cansancio, dolor, depresión, apatía, desgano, fatiga y añade todo lo que sientes a esta lista todo lo que tú sientes cuando "tienes que" hacer o cumplir con algo.

Mientras que los "quiero" aportan a nuestra existencia alivio paz, tranquilidad, libertad, madurez, crecimiento, honestidad, sabiduría, sentido de andar livianos, paz, fuerza, perdón, autenticidad, alegría y demás.

Entonces, teniendo estos dos panoramas, qué prefieres, ¿los "tengo que" o los "quiero" en tu vida? Claro que me vas a decir que "los quiero", sin embargo me vas a decir lo que todos: pero siempre hay cosas que "tengo que". Bueno, pues déjame decirte que esos "tengo que" están en tu vida porque los aceptas, si no, pues no estarían. Siempre hay opciones, caminos, vías, salidas para no "tener que" e irnos por el camino de lo que deseamos.

Ahora, alguien me decía: "pues tengo que trabajar, Chris, no voy a soltar mi trabajo porque mi familia depende de eso". Claro, no se trata de salir corriendo ante cada situación que ves como un "tengo que", lo que sí puedes hacer es preguntarte algo básico: ¿eso que estás haciendo y no te agrada te acerca o te aleja a tu objetivo en la vida, sea profesional, material o económico? Y pues si sí, empieza a amar y agradecer ese "tengo que" y si no, pues ese eslabón que tienes que subir para buscar e ir hacia lo que realmente deseas.

Nadie "tiene que" en la vida nada. Ni tan siquiera en una relación de pareja. La situación es buscar si realmente tienes que hacer algo e ir soltando esos "tengo que" y cada vez llenarte más en tu vida de los "quiero".

Esos "tengo que" y esos "quiero" siempre son decisión de una interpretación de una creencia. Por ejemplo, yo aprendí en alguna etapa de mi vida que supuestamente para tener dinero hay que tener varios trabajos, que uno solo no te deja lo que necesitas y entones en algún momento tuve que tener muchos trabajos para poder vivir decentemente o de la manera en que yo quería. Hay padres que les dicen a los hijos cosas como: "somos pobre pero honrados", "eso solo para la gente de dinero", "nosotros los pobres", "para tener dinero debes tener varios trabajos" y de esa manera vas metiéndote la creencia en ti, interpretas la vida de una manera y tomas las decisiones de "tengo que" en vez de "quiero".

Revisa tus creencias, porque ellas te están llevando a interpretaciones que te conducen a decisiones de "tengo que" y ya viste todas las emociones que nos hacen sentir los "tengo que".

Así que la próxima vez que te encuentres ante un evento, sea el que sea, recuerda que tu decisión de "tengo que" o "quiero", es tu elección basada en una interpretación que tiene origen en una creencia; vete a esa creencia y trabaja para eliminarla de la vida y que no repitas el patrón de conducta tantos años, ocasiones u eventos como lo has repetido. Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida! ¡Gracias por existir, compartir y estar!

Saludos.
Patricio Varsariah
 

Unos sueños sencillos.

octubre 10, 2021
Mis Sueños son sencillos sin limitaciones, sé que el misterio que en nosotros habita nos roza con sus alas cuando estamos dormidos. Diré que he creído ver, cuando ya amanecía, una luz azulada que cura las heridas. Que desciendan sobre las miradas de unos sueños sencillos.Siempre me gusto soñar, dormido nunca me alcanzaron las pesadillas, despierto, dibujo a placer cada uno de sus trazos,cada uno de sus colores y sin miedo a perder me dejo embaucar por la aureola de felicidad que yo mismo imagino. 

Siempre preferí ir a buscarlo, intentando entender ese sentimiento necesario que retoña en mi la esperanza, nunca quise esperar ni resignarme, aunque la vida se empeñe en dejar para el final el trago amargo de los sueños incumplidos. 

Ahora voy entendiendo que hice lo mejor, seguir ese impulso dio alas a mis sentidos, aquellos que me hicieron sonreír o que forjarían una lágrima dispuesta a rodar por mis mejillas doloridas, aun así no hay que dejar la partida a medias. 

Lo mejor...,aprender para poder continuar el camino, seguir creyendo que la vida no necesita ensayos por que tan fácil resulta dejarse llevar como difícil si nos paramos a pensar, mejor no quedarse con la duda de lo que podría haber sido. 

Nada muere, todo se transforma si así lo quieres, todo llega si así lo pretendemos, solo necesitamos mirar para ver, tocar para sentir, oler para transportar a otro universo esas pequeñas cosas de las que no siempre estamos dispuesto a potenciar. Mi auto estima brilla girando a mi alrededor con la fuerza que da el cariño sin compromisos,con el fin de escuchar para oír, querer para poder, pretender para tener, sentir para crecer, soñar para seguir, amar para vivir. 

Ando buscando un lugar solitario donde pintar de azul las miradas, y estar a solas con las madejas del tiempo que trato de desenredar. No es un capricho, sino necesidad, paisajes desnudos de toda gloria y sequedad,un patio de juegos donde resolver la creatividad impulsiva. Viviendo la vida para descubrir que los sueños también se cumplen, que mas que perseguirlos te atrapan, conjunto de ideas ligeras de cascos. 

Grito de furia por el desencanto mas inoportuno, buscando esa liturgia que contrarresta la parquedad del anhelo encendido, en pos de la tranquilidad. Saborear la inclinación de mis rincones donde poder controlar mis instintos, recoger mis cenizas cada vez que ardo y retomar el vuelo cuando beso el suelo. Quiero tener un pedacito de cielo en mi soledad, un canto acomodado a mis leyes de gravedad, una historia que contar y algún que otro sueño que interpretar.

Cualquier día puede colorearse con el gris de la oscuridad, pero no por ello la vida tiene que estropearse ni cambiar mi percepcion de las cosas, aun asi una canción triste en mi garganta refleja la ausencia, la mirada opaca y el sentido difuso ante la ingravidez, no encuentro nada, solo espero, teclado de palabras al asecho, en el que apoyo la soledad, en donde me recuesto esperándote, en donde las ideas son absorbidas, succionada por el enjambre de locuras que atraviesan mi cabeza, el cristal dejo de reflejar el alma, la luz dejo de iluminar estancias, lugares sin espacios, acartonada la angustia, la necesidad se aburre, la espera se eterniza y la esperanza se contrae. 

Me armare de valor, aunque sufra la derrota, seguiré caminando para colorear de vivos colores mis pasos por el sendero que hoy se me perdió.

Saludos.
Patricio Varsariah
 

Una a auténtica realidad.

octubre 7, 2021
Nunca llegamos a entender muy bien qué hace que permitamos entrar en nuestra vida a determinadas personas especializadas en poner nuestro mundo del revés, a hacernos vivir decepciones, falsas esperanzas y tristezas injustificadas. Podemos caer una, dos, tres, hasta diez veces, pero nos levantaremos veinte sabiendo que al final, hemos hecho lo mejor para nosotros y nuestra salud emocional: dejarlos ir.

Si hay algo  importante para alguien hará lo posible por atenderlo, por cuidarlo. Si no lo es, se valdrá de las excusas para justificar un falso cariño. No lo permitas, intenta advertirlo a tiempo y rodéate sólo de personas auténticas, sencillas e íntegras. 

Suele decirse que las excusas son propias de las personas mediocres, o aún más, para quienes son hábiles artífices de la mentira o manipuladores. No lo sabemos, desconocemos cómo funciona el cerebro y la voluntad de quienes usan este tipo de muletas en su día a día. Lo que sí tenemos claro es el sentimiento que produce en nosotros este tipo de actos: es una autentica decepción. 

Piénsalo durante un momento: ¿Qué es peor para ti una excusa o una mentira? En realidad, ambas son parte de la misma cara de una moneda: la falta de sinceridad y aún más, de la valentía. Cuando nos excusamos o mentimos no estamos siendo sinceros y mucho menos valientes. Suele decirse que los seres humanos somos muy hábiles creando pretextos. Ahora bien, hay quien hace de ellos una forma de vida para enmascarar la irresponsabilidad de actuar siendo íntegro con sus pensamientos y con sus actos. Es por ello que las excusas, son mucho peor que las mentiras

Hay mentiras hábiles y mentiras piadosas, hay incluso mentiras que duran toda la vida y que nunca se descubren. No obstante, las excusas y los pretextos son utilizados muchas veces como vanos intentos de manipulación emocional. Te pongo un ejemplo : Supongamos que alguien que es muy significativo para nosotros empieza a tomar distancias, no nos da razón alguna del por qué lo hace. Simplemente, decide desaparecer de nuestra vida. Si te unía un vínculo afectivo muy intenso vas a tener que recomponer pieza a pieza tu corazón y ese envoltorio llamado existencia. No obstante, esto no termina aquí. Al poco tiempo vuelve, y lo hace ofreciéndote alguna de las excusas más clásicas: necesitaba tiempo para pensar, al dejarnos se ha dado cuenta de lo que significábamos para ellos/as o que terceras personas fueron las causantes de esa separación.

Es posible que le ofrezcas una nueva oportunidad, que le abras las puertas una vez más. Sin embargo, quien está habituado a las excusas volverá a caer de nuevo en la misma conducta. Es entonces cuando debes decidir dejarlo ir.

¿Qué perfil esconde en realidad este tipo de personas tan acostumbradas a utilizar las excusas?. 

Miedo a asumir una responsabilidad. Inseguridad a actuar de acuerdo a sus pensamientos. Se prefiere enmascarar la realidad con una mentira para autojustficarse, para defenderse. Incapacidad para asumir errores. Falta de coherencia ante las propias ideas y sentimientos, y que en ocasiones, demuestran una cierta inmadurez personal. Hay personas que carecen de autocontrol o una adecuada gestión emocional. Actúan por impulsos sin pensar en las consecuencias, para después, esconderse en los pretextos o en las excusas.

Recordemos que debemos tener tolerancia cero antes las excusas continuas. 

Quien se aleja sin razones es que en realidad carece de la valentía y la sinceridad para explicarte esa verdad. ¿De qué nos sirven las excusas si sabemos que en este caso más que pretextos son mentiras encubiertas? 

Debemos dejar ir a quien nunca hizo nada para quedarse, quien te regaló falsas esperanzas, medias verdades y un amor por la mitad que te llenó de carencias y tristes felicidades.

A lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con muchas mentiras, e incluso nosotros mismos hemos utilizado en alguna ocasión alguna excusa. No obstante, jamás haremos uso de ellas para encubrir lo que de verdad sentimos y aún menos para hacer daño a alguien.

Si en tu día a día sientes que aquel que dice que “te aprecia” es un hábil especialista en este tipo de artimañas y torturas, reflexiona y pregúntate cómo te hacen sentir. Si vulneran tu integridad, y si la falsedad ya está deshilachando tu corazón practica la tolerancia cero a las excusas. Aléjate con razones y no busques tus propios pretextos, porque no te merece quien te lastima… esa es la auténtica realidad.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Personas que nos hacen darle la vuelta a la vida.

octubre 2, 2021
Las personas que permanecen a nuestro lado, las personas que nos gustan son las que el destino pone en nuestra vida, pero solo algunas de ellas se quedan. No hace falta que sea físicamente, puede que estemos a miles de kilómetros y que los designios de la vida nos alejen; sin embargo, hay personas con las que tenemos un vínculo especial que no puede romperse. Son esas personas de acero inolvidable, nuestras personas hogar. Aquellas a las que podemos recurrir siempre, las que nos dan abrazos que encogen nuestra alma y expanden el calor de los cuerpos.

A ellos nos une un vínculo sincero que nos sana y no nos hiere. Suelen ser personas que saben asumir las consecuencias de sus acciones, que nos regalan sus sonrisas siempre que pueden y que nos ofrecen sus manos sin exigir nada a cambio.

Es importante siempre agradecer a quienes siguen a nuestro lado a pesar de todo en las buenas y en las malas, por los que siempre nos han sacado una sonrisa, por los que conocen nuestras luces y nuestras sombras y que a pesar de todo permanecen. Una eterna gratitud, porque son ellos quienes representan esos valores que hoy en día tanto escasean, reflejando ese punto en el que el interés se libera del egoísmo y se torna en sincero y auténtico.

Ellos son esas personas que no nos echan en cara lo que duele recordar, que nos ayudan a recuperar el aliento y que cruzan sus miradas incansables para encontrar nuestra complicidad.. Son aquellos que nos perdonan la impuntualidad en sus vidas y que nos esperan al otro lado en los momentos de sacrificio, de desafío, de trabajo sin fin y de cansancio. Gracias a su confianza seremos capaces de recorrer caminos que aún no nos creemos que podemos soñar.

Todos ellos merecen nuestro reconocimiento porque, a pesar de todo y de todos, nunca nos han abandonado. Por muy ingrata que fuese nuestra compañía ellos han permanecido, esforzándose de manera genuina porque entendiésemos que teníamos un hombro sobre el que llorar o, al menos, apoyarnos.

Hay muchas maneras de decir “no estás solo” y ellos se las saben todas. Con ellos hemos comprendido que hay sentimientos que nuestra sonrisa no consigue esconder y que un “estoy bien” no es suficiente para hacerles creer que todo va sobre ruedas. No es que las personas que permanecen sean adivinos, sino que guardan en su interior algo muy fundamental en el amor: la comprensión que ofrece la calidez. El oxígeno en toda su esencia.

Hay relaciones que nos dan aire psicológico. Hay vínculos que no ahogan, que no exigen, que no intoxican. Son aquellos que nos permiten respirar y que nos animan a comprometernos con la felicidad. Nos hacen sentir vitalmente activos o activas y valorar lo auténtico.

Digamos que hay conexiones que van más allá de las personas, que refuerzan nuestros pilares y nos ofrecen oxígeno puro. Así, sin que las palabras ardan ni los reproches retumben entre nuestras paredes, de su mano somos capaces de entender el camino de nuestras emociones.

Qué suerte es tener a este tipo de personas a nuestro lado y qué poco agradecidos somos a veces. Podemos dejar que el tiempo pase y que se nos vayan los momentos de poder celebrar todo aquello que hemos superado juntos.

No dejes que esto os ocurra y disfrutad cada día de las personas que os acompañan en este camino que  a veces se hace tan duro. 

 Recordad quienes son las personas que os hacen darle la vuelta a la vida, tomar perspectiva, coger aire y contar hasta tres. Cuando lo tengáis claro no os demoréis y agradece sin dudar su incondicionalidad y su carisma.
 
Gracias por ser mi persona de acero inolvidable.
Patricio Varsariah.
 

Al final de cada día, ... todo tendrá sentido .

septiembre 28, 2021
Se puede vivir la vida de dos formas: lamentándote por todo lo que no tienes o disfrutando de lo que sí tienes.

Realmente: ¡tú eliges! Puedes estar pasando cualquier experiencia de aprendizaje de esas que la mayoría suelen llamar problemas o dificultades, pero te aseguro que si asumes que detrás de todo hay un propósito y que para algo la vida te lo está poniendo en el camino, todo tendrá sentido. Se trata de vivir, no de sobrevivir.

Así que si tú te quejas porque las cosas no salen como lo has planeado, porque no tienes el trabajo que deseas o no te la pasas bien en donde estás laborando, porque tu pareja te dejó o porque no tienes pareja, porque tus hijos te sacan de casillas o este mes el dinero para los gastos no rindió, porque no has podido continuar tus estudios en la universidad y cientos de causas más que a veces nos hacen ahogarnos en un vaso de agua, tanto sólo reflexiona lo que una persona sin brazos y sin piernas ha podido sentir a lo largo de su vida. Y más allá, reflexiona cuántas personas están viviendo situaciones más complicadas en sus vidas y no se quejan, se esfuerzan y dan todo por avanzar.

Enfócate en tu sueño, haz lo que sea necesario para continuar en la persecución. Tú, tienes el poder de cambiar tus circunstancias, persigue aquello que más deseas. Encuentra humor en las circunstancias, en lugar de amargura. Recuerda que Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos. Tienes que estirarte más allá de donde estás para alcanzar lo que quieres ser. La vida no es una carrera corta, es un maratón. Tú debes creer en tu poder para lograr lo que deseas. Si tratas de encontrar felicidad en los objetos, te parecerá que nunca tienes suficientes. La vida no se trata de poseer, sino de ser. Dios no comete errores, sino milagros.

Mientras estés aquí, mientras sigas presionando, todo es posible. Cuando estés tentado a abandonar tus sueños, presiónate para continuar por lo menos un día más, una semana más, un mes más, un año más, te sorprenderá ver lo que sucede cuando te niegas a darte por vencido.
Entre más esfuerzo inviertas, más oportunidades crearás. La derrota solo afecta a quienes se niegan a intentarlo otra vez. No sirve de nada lograr que alguien te ame, sino te amas a ti mismo.

Cuando te aferras a antiguas heridas, lo único que logras es concederle poder y control a quienes te lastimaron. No permitas que el temor te impida alcanzar tus sueños. La vida no es un examen en el que pasas o repruebas, es un proceso de prueba error. La paciencia es una virtud que el fracaso puede ayudarte a desarrollar. Las elecciones que haces son lo que determina tu calidad de vida. Tienes que ser flexible, decidido y estar listo para darle el giro a cualquier situación negativa que se pueda presentar y convertirla en algo positivo. Arriesgarse, no sólo es parte de la vida, es la vida misma.

Todo es actitud. En lo personal, te confieso que sin haber pasado situaciones tan impactantes como otras personas, pero si algunas que desde mi perspectiva de vida han sido "demasiada carga", puedo dar testimonio de que la vida te pondrá obstáculos -que como insisto, yo llamo lecciones de aprendizaje- pero el límite lo pones tú dejándote afectar o más bien fortaleciéndote de las mismas. La mayor barrera es tu propio miedo. Tú eliges a qué le das poder para que te aflija, atormente o robe la felicidad.

La vida no tiene límites. Depende de nosotros asumirlo, sin importar cuáles sean nuestros retos y nuestros obstáculos. Debemos dedicar un tiempo a pensar en las limitaciones que nos hemos impuesto o aquellas que otros han puesto en nuestro camino y las cuáles hemos elegido que nos afecten. Piensa, ¿cómo sería sentirse libre de esas limitaciones? ¿Cómo sería tu vida si cualquier cosa fuera posible? Hazlo posible.

¡Y recuerda, agradecer y abrazar la vida!

Saludos.
Patricion Varsariah
 

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septiembre 28, 2021

 

La generosidad es un sentimiento.

septiembre 28, 2021
Si lo pensamos bien, es fácil ser generoso con quien nos gusta o nos interesa. Pero la verdadera generosidad brilla con todo su esplendor cuando la dedicamos a alguien que, simplemente la necesita, aunque no nos una vínculo o compromiso especial. No deberíamos subestimar esos pequeños gestos de cumplido y amabilidad. Aunque reconocerlos de otra persona no signifique mucho para ti. Puede ser realmente importante incluso aunque no le conozca, e incluso a que no esté acostumbrado a ser tratado con determinados cumplidos.  

Un gesto simple y atento puede recordarte que aún existe en este mundo persona que se acuerdan de ti, a pesar de no conocerlas. Pero cuando nos preguntamos: ¿Qué es la generosidad? Podríamos decir: es pensar y actuar hacia los demás. En esta época en que vivimos, cuando los valores supremos de la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida 

La generosidad es un sentimiento, es como un don especial, que alguien “dirige” hacia ti, a través de una balanza emocional. Siempre es relativamente sencillo ser generoso con las personas que nos gusta, o con las personas con la que queremos crear un vínculo. Y todavía más fácil es ser generoso con aquellos que nos interesan. Pero no es fácil practicar la generosidad con alguien con quien no se tiene ningún vínculo ni compromiso. Alguien a quien apenas conocemos, pero que sabemos que simplemente, lo necesita, aunque no lo agradezca.
   
Una de las propiedades de la generosidad es la apreciación del valor de lo que poseemos. A veces, la dificultad estriba en no saber identificar adecuadamente nuestras posesiones o nuestras posibilidades. Enseguida acudimos a frases del tipo “ya hace mucho tiempo…” “no quiero que…” “no vaya a creerse que…” etc., cuando muchas veces el problema no está en la capacidad, en el tiempo o en el saber hacer, sino en la falta de confianza de nuestras posibilidades o en la falta de apreciación de lo que realmente uno es capaz de hacer.
   
Desgraciadamente apreciamos en nuestra sociedad de manera inconsciente, la comodidad, el dinero, y la imagen como los valores supremos dentro de las virtudes que todo ciudadano moderno deseamos tener. La generosidad comprendamos que no consiste en dar todo lo que tenemos. No se limita solo a lo material. Hay mucho en nosotros que podemos dar; por ejemplo: nuestro talento, nuestro conocimientos o cualquier gesto amable, como por ejemplo: repetirle cada vez que te lo encuentre: “por favor cuídate” o “sé feliz”. Así es como la generosidad deja de ser una actitud y sólo afecta a una única parcela. Ese sentimiento agradable que experimentas al compartirlo se extiende por nuestro ser.
    
La generosidad, como anteriormente decía, no es únicamente por nada material ni por intención. Podemos dar nuestros consejos, nuestros conocimientos, nuestro afecto, etc. Pero sea lo que sea, cuando damos algo, siempre debe ser con la intención de no recibir nada a cambio. En determinado casos pensemos que podemos ser generosos solo con el aprecio a los demás
 
El desprecio es un placer que dura solo un día; la generosidad es un sentimiento que te puede hacer feliz eternamente.

Saludos,
Patricion Varsariah
 

Un Aniversario más...

septiembre 28, 2021
Hoy un aniversario más, ya son muchos años...plasmando reflexiones; no son cosas de demasiada importancia, aunque algunas veces van “dirigidas” a situaciones de nuestro diario vivir y considero, son verdades. Eso sí, siempre vistas desde mi punto de vista. 

Muchas veces me pregunto: ¿por qué escribir sobre determinados temas? ¡Muy sencillo! Si nos paramos a pensar, la vida da para mucho y sobre todo, se viven muchas experiencias. Si reflejáramos todo lo que vivimos, tanto bueno, como malo: ¿cuántos libros podríamos escribir? Solo es ponerse a pensar, cómo decía en uno de mis escritos “pensar es gratis”, al menos por ahora; pues cómo va la vida, quizás algún día tengamos que pagar.

La escritura para mí, es un poderoso medio tranquilizante e incluso de transformación Es un mecanismo que refleja el alma y el espíritu de uno mismo, revelando en muchos de nosotros aquellas experiencias que hemos vividos y que a través del tiempo se nos han olvidado. O mejor dicho: “quisiéramos olvidar” Para eso están las efemérides, las cuales nos hacen recordar periódicamente si actuamos bien o actuamos mal. 

Para esa actitud está ese dicho que he repetido varias veces; “siempre tu conciencia te dictará tu deber”.

Escribir me permite abrir los sentidos, ponernos en contacto con los sentimientos reprimidos y dejar “volar la pluma” como se suele decir. Una historia escrita, nos permite regresar y repasar algún momento de nuestra vida, que a veces es necesario para llegar a una conclusión determinada o tomar una decisión. Si no nos paramos a pensar o reflexionar podemos tomar actitudes apresuradas que posiblemente no sean correctas. 

A pesar de mis años, estoy plenamente convencido que el ser humano es una persona en construcción, desgraciadamente no estamos bien terminados; por mucho que vivamos tenemos que seguir aprendiendo por mucho que sepamos, seguiremos cometiendo errores. Esto lo ratifica la demoledora situación de nuestro mundo.

Solo me queda daros las gracias por dedicar un poco de su valioso tiempo en leer mis escrito. 

Y para terminar decir que el acto de escribir es una actividad cotidiana, que puede provocar momentos de inspiración, relajación, placer e incluso de reflexión. Qué gran libro se podría escribir con lo que se sabe. 

¡Pero mucho mayor sería si se escribiera sobre lo que no se sabe!

¡¡GRACIAS A TODOS LOS QUE ME LEEN !!
Patricio Varsariah.
 

¿necesitamos espacio en una relación?

septiembre 28, 2021
Nos dicen que las parejas que se aman son aquellas que no pueden soportar estar lejos del otro y que hacen todo juntos, pero resulta que no es cierto. Sí, al principio no puedes esperar a ver de nuevo a tu pareja, pero después de un tiempo, cuando ya se conocen mejor, no es conveniente vivir como si fueran gemelos siameses.

Según mi personal criterio, la privacidad en una relación es mucho más importante para la felicidad de ambos que tener una buena vida sexual. ¿Cómo puede ser? un gran porcentaje de las personas divorciadas te dicen que la razón de la separación es que no tenían «privacidad o tiempo para ellos mismos» durante la relación y un porcentaje muy poco dicen que la razón de su divorcio lo era por sus vidas sexuales.

Ahora bien: ¿Para qué necesitamos espacio?

La razón por la que el espacio es tan importante para una relación es que, cuando las parejas tienen sus propios intereses, amigos y tiempo para ellos mismos se sienten más felices. Pasar tiempo solos también nos da la posibilidad de procesar nuestros pensamientos, tener hobbies y relajarse sin tener responsabilidades con otras personas.

Puedes creer que querer pasar cada segundo de tu vida junto con tu pareja es un gran gesto de amor, pero, en realidad, puede arruinar tu relación. Las parejas que no se dan espacio para hacer cosas por separado pueden terminar sintiéndose sofocadas. 

Pasar tiempo aparte es muy saludable y mantiene la frescura de la relación. Impulsa a que cada persona mantenga su individualidad a la vez que siguen siendo parte de una pareja y también fomenta la independencia y la fuerza.

Esto también depende mucho de tu personalidad, hay algunas personas que necesitan más espacio que otras para estar solos. Pero todos necesitamos privacidad para perseguir las cosas que nos gustan y para no aburrirnos de estar con la misma persona.

Si quieres espacio en tu relación estas son las cosas que me permito recomendarte en base a experiencia propia:
• Reconoce que cuando tienes espacio puedes aprender algo nuevo: todas las cosas nuevas que puedas aprender van a agregarle algo nuevo a tu vida y a tu relación.
• Disfruta de tu tiempo: no sientas culpa por buscar tu espacio, lo necesitas.
• No digas «necesito espacio»: tu pareja puede tomarlo como si no quisieras pasar tiempo con él o ella y sentirse rechazado. En cambio, dile las razones por las que tener un poco de espacio te puede hacer más feliz, cambia el «necesito privacidad» por un «quiero ir a una clase de cocina para aprender a hacer pasta», por ejemplo, de esta forma le estás haciendo saber que tu necesidad de tener tiempo para ti tienen que ver con tus intereses y no con él o ella.
• No guardes secretos: cuéntale a tu pareja las cosas que hiciste mientras no estaba. De esta forma vas a poder generar confianza, algo clave para una relación saludable.

El tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos es esencial para poder refrescar nuestra cabeza y perseguir nuestros intereses, o solo para relajarnos. Todos necesitamos espacio para nosotros y tiempo para dedicarle a nuestras parejas, ¡ahora sabemos cómo lograrlo!

Sí, arriésgate. Esa es siempre la respuesta. Eres lo que eres por tus decisiones, por tu capacidad de afrontar las adversidades, pero, sobre todo, por tener ganas. Ese es el principal secreto. ¡Tener ganas de asomarse al precipicio y saltar! ¡Tener ganas de vivir! 

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

¿Tú o los demás?

septiembre 25, 2021
Tu peor enemigo no son las críticas que recibes sino aquellas que aceptas.Si te cuesta muchísimo valorarte, aceptarte y reconocer que eres capaz de lograr y conseguir todo lo que los demás ya han conseguido y logrado, probablemente te estés convirtiendo en tu propio enemigo.

Puedes elegir ser tu enemigo o no. Tú peor enemigo no son los demás, sino que todo está en tu mente. ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Cómo puedo ser yo mi propio enemigo?. Todas las críticas que puedas recibir, las humillaciones, las opiniones, los juicios que realizan sobre ti… Todo esto, puede ser aceptado por ti o no.

En ti está ese poder de decisión. ¿De verdad crees que lo mereces? ¿Estás de acuerdo con lo que dicen los demás?

Asumir algo por el simple hecho de ser aceptado por los demás, te provoca una baja autoestima y que tú seas tu propio enemigo. Es cierto que estar rodeado de opiniones diversas te hace dudar de quién eres realmente. Por eso, es necesario que te apartes de todas estas personas para poder reflexionar sobre quién eres. Una vez lo sepas, podrás enfrentar todas esas opiniones y juicios de una forma mucho más segura.

En muchas de nuestras experiencias, nos hemos sentido maltratados y humillados, algo que creemos haber superado cuando realmente no es así.Cuando pasa el tiempo, y ese maltrato desaparece, nosotros empezamos a ejercerlo contra nosotros mismos sin ser conscientes de ello. Debo ser buena, humilde, complaciente; porque creo no valgo nada y no me merezco nada; porque considero que es mi deber aunque nunca lograré dar la talla. Es aquí cuando debemos darnos cuenta de cómo somos realmente. Personas con una muy baja autoestima, llenas de inseguridades, de frustraciones, de miedos, de culpas…

Te preguntaras : ¿Cómo puedo empezar a dejar de ser mi propio enemigo?..Pues bien acéptate y estate seguro de quién realmente eres. Cuestiona todo mensaje negativo que llegue sobre ti. Aprende a equivocarte y no intentes agradar a todo el mundo. Es difícil empezar a dejar de ser tu propio enemigo, pero esto es algo que solo se encuentra en tus manos. Debes estar seguro de quién eres y no dejar que las opiniones de los demás te digan quién debes ser.

Tienes que empezar a ver las equivocaciones no como un lastre y una vergüenza, sino como algo de lo que se aprende para hacerlo mejor después.Todo el mundo se equivoca, pero eso hace que te sientas humillada. Empieza a pensar que no hay aprendizaje sin equivocación. De los errores se aprende más de lo que crees.

Te has echo alguna vez esta pregunta : ¿Quién soy yo?.. Esta es una pregunta muy simple, pero verdaderamente difícil de contestar. ¿Sabes quién eres realmente? Si es así, ¿por qué te afectan tanto las críticas de los demás?Debes aprender a no compararte con los demás, a confiar en ti mismo y no dejarte llevar por lo que los demás puedan decir. Tú eres única, irrepetible, irreemplazable, con defectos, pero también con habilidades.

¿Realmente sabes dónde están tus enemigos?, ¿en el mundo que te rodea o dentro de ti? ¿A quién estás escuchando?, ¿a la voz de la obsesión que te habla de fatalidad y fracaso?, ¿a la voz quejosa y autoritaria que enjuicia cada paso que das?

Ten confianza, cree en ti mismo y no te permitas ser como los demás quieren que seas. Ser tú mismo te ayudará a alcanzar la felicidad que todos ansiamos.Tus decisiones son las que marcarán tu vida a partir de hoy. ¿Quién va a decidir en tu vida? ¿Tú o los demás? Sé un poco egoísta contigo misma y aléjate del qué dirán. Tu vida es tuya, y tú decidirás cómo vivirla. Piensa que la confianza que tengas en ti mismo te permitirá avanzar, probar, experimentar. Mientras que si no tienes confianza en ti mismo, las inseguridades aparecerán.

Pregúntate hacia dónde estás conduciendo tu vida. ¿Quieres llegar a ser tan perfecta que al final eso acabe contigo? En la perfección no está la respuesta. Sé natural, intenta progresar, comete errores, aprende y vive tal y como eres. Libérate de todo aquello que te dicen, que te bloquea y te paraliza. Sé libre de todo ello y camina. Nunca te permitas ser tu propio enemigo.

De todo corazón.
Patricio Varsariah

Dedicado también, a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras, a todas esas personas que se encuentran invadidos por la desesperanza de un mundo que tiende a deshumanizarse.
 

Solo el abandono del entusiasmo arruga el alma.

septiembre 25, 2021
Esta mañana al mirarme al espejo he podido notar que tengo mas arrugas que ayer y reflexiono sobre estos surcos que guardan en su misterio la belleza del paso del tiempo y de las alegrías vividas en todos los años. Nuestras sonrisas arrugan nuestro rostro y pliegan nuestros ojos, ejerciendo un gran poder y forjando a su vez una mirada limpia y noble que nos llena de bondad.Así, la belleza envidiable es aquella en la que reposa plácidamente la serenidad. Esta se hace eco de lo ilimitada que es nuestra capacidad de sentir, aceptar y disfrutar de nuestras emociones.

Dicen que las arrugas nos recuerdan el lugar en el que han estado las sonrisas. Por eso, cada pliegue de nuestra piel puede ser el reflejo de una alegría inesperada que probablemente ni siquiera recordamos pero que nos solucionó la vida en los momentos más difíciles.Si nos vamos a arrugar que sea de tanto reír dicen en mi pueblo.

Lo importante no es sumar años de vida, sino vida a los años. Nuestro presente ha sido sembrado con las semillas del pasado. Por esta razón y dado que ya no podemos hacer retroceder las manecillas de nuestro reloj, es el momento de convertir nuestro presente en un buen futuro.

Solo nosotros podemos lograr vivir en plenitud, cuidarnos y disfrutar de cada día, siempre y cuando sea a nuestra manera. Somos los responsables de lidiar con nuestras propias guerras y ponerle entusiasmo a nuestras andanzas. Para sumar vida a nuestros años debemos tomar conciencia de que cada sonrisa que acumulemos será un orgullo el día de mañana cuando nos  miremos al pasado.

Los años arrugan la piel, pero solo el abandono del entusiasmo arruga el alma. El pesar, la duda, la propia desconfianza, el miedo a la desesperación, son los años que encorvan el corazón y conducen el espíritu floreciente a las sombras. Ya se tenga dieciséis o sesenta, siempre existe en cada corazón humano el impulso a la maravilla, el suave asombro ante las estrellas, el desafío a los acontecimientos, el apetito infantil por la vida.

Cuando menos nos lo esperamos, todo puede salir bien. Por eso, cada día tenemos en nuestras manos la decisión de vestirnos con una sonrisa o con una triste decepción. Somos nosotros quienes determinamos lo que merece la pena y lo que merece la alegría en nuestra vida. Una persona no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se le arrugan sus sueños y sus esperanzas. En esto poco tiene que ver la cantidad de años que haya vivido, pues en realidad la suma de sus actos y de su espíritu se resume en la persecución de sus metas e ideales.

Podemos ponerle ganas a todo aquello que nos aporta y que nos suma a la vez que dejamos de lado todo lo que nos resta. Desterremos de nuestra mente el “no puedo” y debemos desechar y combatir a ese obstáculo principal en nuestra vida que es la edad. Pensemos que cuanto más disfrutemos de los mares que surcan nuestras sonrisas, más grande se hará nuestra alma y nuestro corazón. Porque el brillo de nuestra mirada crece y enriquece, haciendo que no perdamos la ilusión de vivir aunque nos falten las fuerzas.

Hagamos que cada año de nuestra  vida surque nuestra piel, convirtiendo en eterno cada segundo de nuestra vida y no renunciar al placer de sentir un golpe de aire fresco en nuestro rostro.No permitamos que la amargura le gane la batalla a nuestras ganas, miremos con orgullo la vida, sonriamos siempre que podamos y ganemos un lugar tranquilo en el que podamos dormir junto a nuestra paz interior. No debemos olvidar nunca que estamos gozando de un viaje sin retorno.

Finalmente permitamos que la vida nos hechice, atesore recuerdos,arranquemos destellos a los años y recordemos a nuestra piel dónde estuvieron aquellas sonrisas de las que disfrutamos tanto. Me levanté un día y, como no sabía qué ponerme, me puse feliz. Es mi vestido de la suerte, mi traje de gala.

Saludos
Patricio Varsariah
 

Si simplemente no suma a tu vida… déjala ir.

septiembre 16, 2021
La vida es demasiado corta como para correr detrás de alguien que ni siquiera camina por ti. No es necesario ir detrás cuando ya saben dónde estás, cuando conocen tu hogar y saben de tus misterios. 

Lo cierto es que hay personas a las que no les importamos pero que, sin embargo, a nosotros sí que nos importan. En estos casos puede resultarnos difícil comprender la situación, pues el interés por los demás no habla el lenguaje del egoísmo. Recuerda que tu número de teléfono está compuesto de los mismos dígitos y que, en realidad, no existe la falta de tiempo, sino la falta de interés. Piensa en que cuando alguien quiere o necesita de algo o de alguien es capaz de remover cielo y tierra para compartir aunque sea unos segundos.

Arrastrarnos y suplicar migajas de un cariño que no nos quieren dar no es saludable ni a corto ni a largo plazo. Sin embargo, puede que ciertas muestras nos lleguen a enternecer y que nos sirvan para buscar motivos para seguir anclados en el deseo de que esa persona permanezca en nuestra vida. Si nos paramos a pensar, lo único que hacemos con esa actitud es prolongar de manera innecesaria el sufrimiento emocional. 

Someternos a la voluntad de los otros hace que nos convirtamos en marionetas de sus necesidades y de sus antojos. En este sentido, como es obvio, hay cosas que pasan porque tienen que pasar, pero hay otras que pasan cuando hacemos que pasen. No podemos sentirnos libres ni ser felices si vivimos aferrados y atados a unas esperanzas que manejan los demás.

Deja que el viento se lleve lo innecesario de tu vida. 

Resulta complicado soltar o dejar marchar aquello que consideramos muy nuestro, ya sean sentimientos o personas. Es decir, que a ciertas piedras que cargamos sobre nuestra espalda nos une un sentimiento de identidad y pertenencia que se fusiona con nuestro miedo a perder algo que creemos tan intenso e importante. Sin embargo, a pesar de que todo ese caos emocional nos ate a ciertas personas, también acabamos cansándonos de que no nos valoren. Es probable que cuando nos percatamos de esto nos sintamos algo egoístas, lo cual es terrible para nuestra salud emocional.

Sentir que si no aguantamos un poco más una situación o a ciertas personas estamos fracasando es algo asombrosamente común. El fundamento de este sentimiento es el miedo que nos da enfrentarnos con el vacío que la pérdida genera. Dicho de otra manera, sentimos que si dejamos de sacrificarnos perdemos la oportunidad de construir parte de la historia emocional de nuestra vida. 

Sin embargo, lo que realmente estamos haciendo es comportarnos de la manera más cruel posible con nosotros mismos, con nuestras expectativas y con nuestros deseos. El camino de ida hacia la libertad emocional está construido a partir de las piedras que vamos soltando; es decir, de sentimientos y personas tóxicas de las que nos vamos deshaciendo. Esta es la única manera de dejar hueco a nuestras fortalezas, de asumir nuestros errores y de conseguir manifestar nuestras intenciones y nuestro compromiso. De esta forma evitamos que lo negativo le reste espacio a lo positivo, consiguiendo incrementar nuestro entusiasmo por la vida y nuestro bienestar.

No es más fuerte quien más soporta, sino quien es más capaz de “soltar”. Si no te trae alegría a tu vida… SUELTA. Si no brinda reconocimiento a tus talentos… SUELTA. Si dice, pero no hace… SUELTA. Si no hay un lugar en su vida para ti… SUELTA. Si intenta cambiarte… SUELTA. Si simplemente no suma a tu vida… SUELTA…la caída será mucho menos dolorosa que el dolor de mantenerte aferrado a lo que pudo ser pero no es.

Patricion Varsariah
 

Lidiando con la adversidad.

septiembre 12, 2021
Cuando llega la ola de adversidad, llega en forma de tsunami. Es grande. Es abrumador. Da miedo. Y, en un instante, barre todo sentido de normalidad. La adversidad no tiene piedad. La pandemia ha dejado a mucha gente sin trabajo y perdida de seres queridos, a todas las personas que están luchando. ¿Cuál sería mi mensaje para ellos? 

Antes de escribir mi mensaje reflexiono y me pregunto: ¿Qué haces cuando llega la ola de adversidad? ¿Qué haces cuando te aplasta como una roca y te derriba en estado de shock total, luchando contra la derrota? 

Bueno, a veces, la única salida es atravesándola. Y eso es especialmente cierto cuando nos enfrentamos a la adversidad. A donde corremos ¿Y de qué sirve? No tenemos otra opción que dejar que esa ola nos bañe. Sumergirse con ella. Dejar que nos lleve de regreso a la orilla. Porque lo hará, siempre lo hará. Y, claro, cuando llegamos a esa orilla, llegamos agotados, con las rodillas raspadas y el ánimo destrozado, pero conseguiremos ponernos de pie de nuevo, siempre lo hacemos.

Cuando llega la ola de adversidad, constantemente te estás haciendo estas preguntas:"¿Por qué me ha ocurrido esto a mí?" "¿Por qué tengo tanta mala suerte?" "¿Por qué yo?" renunciamos a nuestra voluntad interior. Reclamamos la derrota. Somos víctimas de la creencia errónea de que nos ahogaremos porque pensamos que no tenemos la fuerza para sobrevivir a la lucha que tenemos por delante. Pero lo hacemos, siempre lo hacemos. Todos nos enfrentamos a la misma cadena inicial de pensamientos. Y eso está bien, es normal. Así es como lidiamos con el impacto del evento. Pero es el continuo pensar en nuestras desgracias lo que nos destruye. 

Cuando abrigamos pensamientos de resistencia y negación, nos volvemos delirantes y nos ahogamos con la ola de desesperación. Nos asfixiamos mientras continuamos menospreciándonos a nosotros mismos pateando y gritando y jugando el papel de víctimas. 

Nos absorbemos y nos obsesionamos con nuestros problemas (yo los llamo situaciones). Dibujamos una sombra desde dentro de la sombra. Reducimos nuestra visión. Atenuamos nuestras luces. Y hacemos todo esto porque somos tan absorbidos por la corriente viciosa de nuestro sesgo de negatividad, que comenzamos a atraer y acumular más pensamientos negativos para nosotros mismos es nuestro propio hacer.

Entonces, ya sea que estemos lidiando con la adversidad hoy o nos enfrentaremos a otra ola mañana, esto es lo que sugiero que se den cuenta: que la única salida es a través de ella. 

Naturalmente, queremos huir y naturalmente queremos resistir, pero la resistencia no nos llevará a ninguna parte porque la resistencia a lo que es solo causará más sufrimiento y confusión, el único trabajo en ese momento es mantener la cabeza fuera del agua, además es aceptar lo que sucedió; así es como anule ese sesgo de negatividad. 

Así que esto es lo que sugiero debemos hacer cuando la adversidad golpea: aceptarla, adaptarnos a ella y evolucionar a través de ella .

Acepta dónde estás. Acepta la ola y el daño que ha hecho. Porque cuanto antes aceptes lo que te sucedió, más rápido te permitirás girar en una dirección más positiva. Y una de las filosofías más decididas que te permitirá practicar esta aceptación es la el amor al destino que es la aceptación total de lo que se te ocurre en la vida, para bien y para mal, independientemente de si es tu propia obra o no. Es entregarse con devoto coraje al fluir de la vida, porque en este caso la rendición es la sabiduría simple pero profunda de ceder en lugar de oponerse al fluir de la vida. El amor al destino es el arte de hacer que las cosas feas se vean hermosas. (me gusta esta frase).

Cuando llegue la ola de adversidad, no le hagas la guerra. No patees, grites y luches. En cambio, abrázalo, permítelo y abrázale, yo sé que es difícil de hacer, pero es necesario. No pierdas tu tiempo y energía deseando que las cosas deberían haber salido de otra manera. ¿Sabes qué? Podrían haberlo hecho. Estoy contigo en eso definitivamente podrían haber ido de otra manera, pero no fue, así que… ríndete al fluir de la vida, esa es la única forma en que puedes empezar a pensar con claridad y actuar.

Cuando nos golpeó la pandemia mundial, entramos en un frenesí. Pensamos que era el final para nosotros, pero, por supuesto, no lo es. Quizás la ola es más grande de lo habitual y tardara unos meses más en llevarnos de regreso a la costa, pero finalmente lo hará. Algunas personas llegaran con lágrimas en los ojos. Algunos con moretones en el corazón. Otros con finanzas destrozadas. Pero todos, todos, nos adaptamos (y continúan adaptándose) porque la adaptación a entornos novedosos y cambiantes es la forma en que uno evoluciona.

Ahora tú te preguntaras: ¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Cómo puedo facilitarme la tarea de afrontar este cambio? ¿Cómo puedo gastar mi energía haciendo algo útil con mi tiempo? ¿Qué es una cosa que disfruto que puedo repetir todos los días, que me sirva de chaleco salvavidas y mantenga mi cabeza fuera del agua, me permita crecer y me recuerde que no importa lo difíciles que se pongan las cosas, todavía estoy aquí, en la tierra?, 

Recuerda que vivimos con oxígeno en nuestros pulmones y un corazón palpitante en nuestro pecho. 
Acepta la realidad y adáptate a ella tomando acciones conscientes para trabajar con tu adversidad y no contra ella, para que puedas evolucionar a través de ella.

Volvamos a la pregunta inicial: “La pandemia ha dejado a mucha gente sin trabajo y perdida. Están luchando. ¿Cuál es mi mensaje para ellos? "

Mi mensaje para todas las personas es simple. Acepta tu adversidad. Los malos días pasan y apestan. Créeme lo sé. En lugar de vivir y resistir, acéptalo. Así es como anula su sesgo de negatividad y, por lo tanto, crea menos estrés y sufrimiento para Ti. Adáptese a la situación. Concéntrate solo en lo que puedes controlar y realiza los cambios positivos que te permitirán avanzar en un estado mental y emocional saludable. Evoluciona a través de la adversidad. Elije una cosa que disfrutes y que puedas hacer todos los días y que te permita crecer. 

Muy pronto, volverás a levantarte. Sí, estarás magullada o magullado y con dolor, y estarás exhausta o exhausto, pero después de cada ola (u olas) de adversidad, siempre habrá otra ola mucho mayor que te inundará. Esa es la ola de gratitud, una ola más gentil, amable y compasiva forjada por el orgullo y el aprecio. Es una ola que ilumina la verdad:

Has resistido la tormenta que nunca pensaste que podrías. Pasó y sobreviviste. Y ahora, estás de pie de nuevo. Los restos son evidentes, las cicatrices son tiernas y quizás la herida aún sangra, pero de alguna manera renaces, porque la ola de adversidad te ha hecho más fuerte, no más débil. Lo que tanto temías y luchaste al principio de tu viaje ahora se ha entrelazado en el tejido mismo de lo que te has convertido. Lo que una vez fue una adversidad insuperable, ahora se ha convertido en su historia de victoria.

Y así, amiga o amigo mío, es cómo evolucionamos a través de las adversidades: te sientes más agradecido por esas luchas, más agradecido por todas las pequeñas bendiciones de la vida y, por lo tanto, te hace un ser más sublime gracias a ellas.

Saludos y deja que la ola te bañe.
Patricio Varsariah.
 

Su nombre: es el dolor emocional.

septiembre 12, 2021
Dedicado a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras, a todas esas personas que se encuentran invadidos por la desesperanza de un mundo que tiende a deshumanizarse.

Trato de escapar de ti y procuro no mirarte porque lo único que me alivia es el espejismo de la normalidad. Me tapo los ojos porque no quiero vivir dolido, pero ya me canso de decir pensar que todo está bien. Eres ese tipo de dolor al que no me quiero enfrentar. Eres la herida emocional que se creó de las dificultades y que se alimentó del maltrato. Eres el desengaño, la traición, la injusticia, la humillación, y el abandono.

Sonrío cuando no me apetece e intento caerle bien a la vida, pero fingir ya me resulta bastante agotador y desesperante. No hay nada más doloroso que intentar aparentar estar bien cuando algo nos está lastimando por dentro. Cuando esto sucede, acabamos metiéndonos en una espiral que nos absorbe y que nos aprieta el alma. Por esta razón, he decidido cerrar la herida que permanece en mí. 

En más de una ocasión he podido sentir que me desgarraba el alma y asesinaba mi esperanza. Este sufrimiento es obra de un delincuente. que me partió el corazón, que bailó sobre mis penurias, que se aprovechó de mi inocencia y que alimentó mis desvelos con crueldad. Un ladrón de ganas que tras el hurto se deshizo de mis fuerzas su nombre:  el dolor emocional.

Cuando mantienes tu resentimiento estás amarrado a esa situación por un vínculo emocional que es más fuerte que el acero. Perdonar es la única forma de disolver ese vínculo y lograr la libertad. Cogí tanto miedo a volar con mis alas rotas que dejé de intentar entender esa parte de mí que sollozaba. 

En otras palabras: hice de mi cuerpo la tumba de mi alma y empecé a hundirme sin oponer resistencia alguna. Sin embargo, no hay nada como tocar fondo para poder coger impulso. Me di cuenta de que intentar huir de lo que me atormentaba estaba perpetuando y agravando mis problemas y, sobre todo, devastando mis emociones.

Comprendí que no podía engañarme y desatenderme, que si algo duele no se puede decir que todo va bien. De este modo me percaté de que sentir el dolor de la vida libremente era mi mejor escapatoria. Juega a mi favor que el dolor es solo la primera etapa del sufrimiento y que todavía tenía tiempo de curarme antes de llegar al daño irremediable. 

Digamos que sentirme así es una señal de alarma que nuestra mente usa para alertar que hay algo que está dificultando nuestro bienestar, por eso busque la libertad con las fuerzas que da la comprensión que se alcanza a través del dolor emocional

Normalmente los golpes nos pillan por sorpresa y nos causan tanto pesar que procuramos evitarlo, haciéndonos expertos en evadirnos de lo doloroso de la vida. Por ejemplo, esto nos pasa cuando estamos al borde de una separación del cuerpo con la vida. Es evidente que el alejamiento es cada vez mayor pero, sin embargo, queremos creer que no pasa nada y que todo se va a arreglar. 

Este tipo de comportamientos masoquistas hacen que desarrollemos una tolerancia excesiva al dolor. Pensamos que para no fracasar en “nuestra condición de persona, debemos sacrificarnos y, como consecuencia, sufrir. O sea, acostumbrándonos al dolor justificamos esa tendencia a la entrega total y sin mesura a través de la que intentamos dar significado a nuestros comportamientos e, incluso, a nuestra vida.

Así, cuando estoy pasando por una etapa dolorosa, intento de manera inconsciente seguir adelante como si no pasara nada. Sin embargo, con esa actitud lo que consigo es enquistar el dolor y permitirle que eche raíces. De esta manera, el dolor se hace más grande, alcanzando mis sentimientos y mis emociones más vitales. Es decir, que escapar del sufrimiento es imposible y que la única manera que tengo de que desaparezca es permitiéndome experimentarlo y vivirlo hasta que se agote…

Patricion Varsariah
 

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