Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.

Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.

Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.

Si vienen cambios, que sean para permitirme crecer.

diciembre 29, 2021
Para el año 2022, no queremos tener miedo a los cambios que nos traiga la vida, queremos respirar, queremos confiar y asumirlos sin resistencia para evitar el sufrimiento, porque en nuestro día a día queremos estrellas que nos guíen por el sendero de la felicidad. Esto es lo que la mayoria de personas queremos, no hay duda.

Ahora bien, decir en voz alta que no tenemos miedo a los cambios no es del todo cierto, porque de algún modo, todos nosotros tememos la incertidumbre y más aún, a esas variaciones que nosotros no provocamos y que la vida nos trae por sí misma.

Si deseamos que tu vida cambie no debemos quedarnos sentados, porque nuestra existencia nunca cambiará si no cambiamos: el engranaje que pone en marcha la magia de la existencia, está siempre dentro de nosotros. Estoy seguro de que a estas alturas de tu vida ya has tenido que asumir más de un cambio. Algunos llegaron de improviso, y otros, los iniciaste tú mismo por necesidad. Y todo ello es bueno, porque si lo pensamos bien, a lo único que debemos tenerle miedo es a que llegue un momento, en que lamentemos no haber hecho un cambio determinado. 

El no habernos atrevido a decir que sí a aquella propuesta, haber hecho aquel viaje, haberlo dejado todo por alguien… Todo ello aparece en ocasiones en nuestra mente como puertas que jamás nos atrevimos abrir, cerraduras para las cuales, jamás volveremos a encontrar la llave.

Los cambios son giros de sentido en el camino de nuestra vida, que a veces aparecen de improviso, y otras, surgen para ponernos a prueba.

Si vienen cambios, que sean para permitirme crecer. Esta es la verdadera actitud que deberíamos asumir: todo cambio es un momento para crecer, y dependiendo de cómo lo asumamos obtendremos algo más o menos positivo. A menudo suele decirse que los cambios, por sí solos no son dolorosos. El auténtico sufrimiento llega cuando mostramos una férrea resistencia al propio cambio. 

Queda claro además, que a veces, los cambios son traumáticos: una pérdida, un fracaso un desengaño… No obstante, nuestra actitud y fuerza interior será nuevamente esa llave que habrá de ayudarnos a cruzar las puertas del sendero de nuestra vida con mayor dignidad y entereza, habiendo obtenido sabiduría.

Quien se resiste al cambio queda en un espacio entre dos mundos donde a un lado está el pasado y al otro, el sufrimiento. No podemos quedarnos sumidos en el recuerdo de esa relación fracasada, o llorando durante años la muerte de un ser querido. Debemos avanzar, permitirnos sufrir día a día un poco menos hasta que el recuerdo sea nuestro homenaje tranquilo a quien ya no está, pero recuperando de nuevo la ilusión por seguir caminando.

La adaptación al cambio es en realidad algo inherente al ser humano. Podría decir que genéticamente, estamos predispuestos a cambiar para mejorar, para descubrir nuevas habilidades, nuevos contextos, nuevas competencias… En realidad, se trata de “saber fluir”, si nos quedamos adheridos al recuerdo, al miedo o a esa línea de nuestra zona de confort, lo que conseguiremos es que tarde o temprano aparezca la frustración personal. Así pues, si vienen cambios confía en ti mismo: es una oportunidad para crecer.

Siempre he mencionado que cuando menos lo esperas, las cosas buenas llegan. Y cuando menos lo esperas ¡Todo sale bien! Las cosas buenas llegan en algún momento para todos, son puertas entornadas que siempre esconden detalles... A las personas nos da miedo cualquier cosa que esté fuera de lo corriente, cualquier variación que nos aleje de nuestro centro, de nuestra cotidianidad, porque es como perder el control y dejarnos caer en el océano de lo imprevisible. 

En ocasiones, pequeños cambios hacen una gran diferencia y es entonces cuando de pronto, nos crecen las alas: porque recuerda, sin cambios no hay mariposa. Si bien es cierto que todos ansiamos disfrutar de una existencia serena donde la felicidad esté casi garantizada, nada de eso podrá ocurrir si primero no aprendemos a aceptar los cambios e incluso promoverlos.

Porque son muchas las veces en que nos veremos obligados a “pasar página” a avanzar para cuidar de nuestra salud emocional o para mejorar nuestra vida profesional. La vida es cambio y es un eterno fluir donde aprender a “dejarnos llevar” por el afluente que nosotros creamos adecuado. Para ello, debemos tener en cuenta lo siguiente:

Hagamos frente a la resistencia emocional: Debemos comprender nuestras emociones y entender que el miedo tiene como finalidad poner una cadena a nuestros pies, trasformando la inquietud por seguridad, debemos convencernos de que dar el paso nos traerá mejoras personales. Cambiemos nuestros pensamientos y cambiara nuestra realidad. Es así de fácil, sólo con enfocar las cosas de otro modo, las propias cosas cambian y ya has iniciado el engranaje, ya has encendido la magia. 

Concentrémonos en los aspectos positivos, evitando caer en la balanza de lo negativo y demos aliento a nuestras esperanzas. Si deseamos que las cosas buenas lleguen a nuestra vida, pensemos en ellas, focalizándolas en nuestro horizonte para que sean nuestra guía en el día a día. 

Nunca olvidemos que en la vida todo llega, todo pasa y todo cambia…

Que el año 2022 nos traiga a todos, cambios positivos a nuestra vida y a los de nuestros seres queridos, son mis deseos que salen de lo mas profundo de mi corazón.

Patricio Varsariah.
 

Las decisiones que tomamos cada día.

diciembre 29, 2021
Siguiendo con la cadena de escritos que hacen reflexionar al final y comienzo de un año, creo que es muy importante conocer que muy pocas personas son realmente conscientes del increíble poder que poseemos quienes podemos hacer uso de nuestra libertad para tomar decisiones.

Resulta evidente que las acciones que emprendemos son las que configuran nuestra vida. ¿Pero has pensado alguna vez que precede a cualquier acción? ¿Qué determina las acciones que emprendemos, y como consecuencia en que nos convertimos? 

La respuesta es clara: el punto de partida son nuestras decisiones. Las decisiones que tomamos cada día, terminan forjando literalmente nuestro destino.

Hoy en este escrito de fin de año quiero simplemente animarles a reflexionar planteándonos algunas opciones de decisiones poderosas. Decisiones que pueden ayudarte a transformar significativamente nuestra vida en positivo. He aquí algunas que me vienen a mi mente y que me gustaría compartir con Ustedes:

I -La decisión de empezar un proceso de mejora continua, esto que puede parecer obvio, resulta descuidado por muchísimas personas. Dedican tiempo a muchas cosas intrascendentes a lo largo del día, pero no son capaces de dedicar al menos 30 minutos diarios a trabajar su desarrollo personal. Y esto puede incluir decisiones en múltiples áreas: mejora de tu estado físico,para mantenerse sano, mejora de tus finanzas, mejora de tus habilidades,… En definitiva, un compromiso firme de entrar en una dinámica de mejora continua y sin fin.

II.-La decisión de desintegrar un mal hábito determina que hábitos negativos mantienes en tu vida, y comienza a tomar la decisión firme de eliminarlos. Ningún hábito, por arraigado que esté, puede ser más poderoso que tu voluntad si tu no se lo permites. Decidamos firmemente tomar el control. Toma la decisión de dejar de fumar, de dejar de gastar más de la cuenta, de dejar de tener un temperamento desagradable,… Cualquiera que sean esos malos hábitos....ha llegado el momento de destruirlos!

III.-La decisión de mantener un comportamiento impecable, en nuestras relaciones personales ya que en el diario vivir, encontraremos toda clase de personas. Y seguro que algunas de esas personas o nuestros clientes, nos tratan de manera desagradable o negativa. A pesar de ello, y especialmente en esos casos, es importante mantener un comportamiento impecable. Seguro que en alguna ocasión tendremos la sensación de que otros se están aprovechando de esa buena actitud. Pero a largo plazo, ese comportamiento impecable llevará siempre toda la ventaja. Y lo que es más importante, podremos dormir bien tranquilo todas las noches.

IV.-La decisión de vivir con pasión cada segundo de vida que es el más maravilloso de los regalos. Cada instante que pasa no volverá jamás. Exprímelo, disfrútalo, valora,…(no esperes estar enfermo para tomar conciencia del valor de la vida sana), Tu puedes hacer que cada instante de tu vida sea especial tomando simplemente la decisión de vivir apasionadamente tu vida. En tu trabajo, en tu tiempo de ocio, en tus relaciones personales,… ¡Vive con PASIÓN!

Y esta lista de posibles decisiones podría continuar y continuar. Pero creo sinceramente que estas cuatro que he apuntado anteriormente tienen un poder especial. TODOS tenemos algunas decisiones importantes que sabemos que deberíamos tomar YA y que no estamos tomando. Y también sabemos que si las tomásemos con determinación nuestra vida mejoraría significativamente.

Tal vez, en este proximo año 2022 que comienza,ha llegado ya el momento de realizar un compromiso firme para llevar esas decisiones al terreno en el que siempre debieron estar: el terreno de la ACCIÓN.

Patricio Varsariah.
 

Feliz Navidad 2021

diciembre 23, 2021


Lo verdaderamente importante no son las posibles grandes victorias o los grandes éxitos ocasionales, ni siquiera el llegar a la meta que nos hemos propuesto. Lo que verdaderamente cuenta son los continuados esfuerzos que culminan en pequeños éxitos, los triunfos consecutivos del día a día.

Ya tenemos a las puertas la navidad, lo que significa, fecha de encuentros con los familiares, con los amigos, reuniones, fiestas, villancicos, tertulias, bromas, sonrisas, juegos, comidas, cenas, regalos, besos, abrazos, se multiplican las muestras de amor, es tiempo para compartir, dar y recibir, pero también para recordar, ya que siempre falta alguien importante en nuestras vidas, que se nos fue para no volver jamás, y es, en estas fechas, cuando más se les tiene presentes.

Os deseo a todos que disfrutéis mucho de estas navidades, que las decoréis  con los colores de la ilusión del arco iris, y las saboreéis con muchos dulces, y si acaso, se nos presentan problemas, no nos dejemos amargar por ellos, intentemos olvidarlos, aunque solo sea durante estas fechas, y después... ¡¡¡el tiempo dirá!!!

Porque el mundo de internet y de mi pagina web es como una familia en la que estamos enlazados entre letras y amistad, por eso mismo, no puedo dejar de desearos unas felices navidades llenas de amor, paz y felicidad, y que el nuevo año venga lleno de nuevos proyectos y deseos cumplidos.

¡¡¡¡¡Feliz Navidad 2021!!!!!!!

Patricio Varsariah.
 

Amsterdam

diciembre 20, 2021

 

La vida te va enseñando a base de experiencias.

diciembre 20, 2021
El trato con los demás no siempre resulta sencillo. A lo largo de un solo día vamos encontrándonos con caracteres tan diferentes entre sí, que hacen de la relación interpersonal un ejercicio de equilibrios difícil, siempre y cuando se pretenda una cierta armonía y una convivencia feliz o, por lo menos, eficaz.

Sinceramente, pienso que hay personas muy extrañas y complejas de trato, y digo esto, contextualizando y asumiendo que habrá otros que piensen exactamente igual de mi.

Por ejemplo, hay personas que prácticamente no hablan con quienes les rodean, ensimismadas en un mundo impenetrable. Otras que si lo hacen, pero sólo si pueden obtener algún beneficio de ello a cambio, porque sino la conversación con los demás pierde interés. Hay gente de un solo tema de conversación y gente de conversación inabarcable. Sobre lo que sea, porque ‘dominan’ cualquier temática sin cuestionar que quizá no tanto. En fin, hay personas que transpiran paz y otras de gesto bélico. Gente que te recibe siempre con una sonrisa (bien por ellos) y gente a la que les cuesta ‘mascullar’ un saludo. 

Y dibujando tipologías podría seguir un rato largo…

Y es curioso, que si te esfuerzas por intimar y trata de sacar de su ensimismamiento al ensimismado, rebajar la hostilidad del beligerante, arrancar un saludo efusivo al maleducado o cambiar de tema de conversación con el monotemático, la mayor parte de las veces te encuentras incomprensión, cuando no antipatía, al otro lado y decides que ya somos mayorcitos para andar por ahí como un Robin Hood a la inversa, es decir: quitándote tú propia alegría para dársela a los ‘especiales’ de la película que nunca regalan ningún esfuerzo.

Eso lo comprendes en determinado momento de tu vida. Al igual que comprendes que lo mejor es ser tú mismo y obviar, directamente, la opinión que tengan de ti los demás. Pecado de juventud es intentar agradar a todos, no siendo conscientes de que por bien que lo hagamos, o por buenos que seamos, siempre habrá gente a la que le caigamos mal. ¿Y qué importa eso?.

Luego también la vida te va enseñando, a base de experiencias más o menos dolorosas, que hay gente de la que te debes apartar y gente a la que te tienes que pegar. Que de entrada es razonable y positivo confiar en todo el mundo, pero es de locos poner la confianza de nuevo en alguien que te traicionó. Que entre los amigos hay que alejarse de aquel que habiéndote podido ayudar en un momento de necesidad, no lo hizo y, sin embargo, dar el alma por ese otro que está cuando todos los demás se han ido.

Patricio Varsariah.
 

No te culpo de culparme, ni te juzgo por juzgarme.

diciembre 20, 2021
Para alguien a quien le gusta escribir y compartir sus letras, como es mi caso, el hecho de saber que hay personas que por algún motivo siguen tus idas y venidas, es una gran satisfacción. La mayoría de la gente que a menudo entra a mi página WEB, lo hace desde el cariño.

Otras por mi forma de expresar lo que siento en cada momento.

Hay quienes lo hacen porque comparten la afición de escribir, y también las hay (aunque me consta que son la minoría), que lo hacen simplemente esperando encontrar un escrito con el que puedan deducir que mi vida no anda bien. 

A esas personas es a quien les dedico hoy estas letras. A esas personas que prefieren culpar a los demás, de sus fracasos personales, emocionales o sentimentales. Cuando son ellas, las únicas culpables de cómo han manejado los hilos de su vida. A esas personas que entran aquí a cotillear en busca de algún episodio de novela negra, algún capítulo del que pudiera avergonzarme o alguna página que debiera arrancar de mi vida. 

A esas personas sólo quiero decirles, que estoy plenamente orgulloso de cada una de las cosas que he vivido (buenas, malas o regulares). Orgulloso de cada uno de mis tropiezos, porque de ellos he aprendido y madurado. Orgulloso de cada una de las personas que han entrado en mi vida. De las que se han ido y de las que se han quedado, porque de todas aprendí algo…con todas viví algo único e irrepetible.

El tiempo no se puede detener ni rebobinar. El pasado es eso, pasado. Experiencias y lecciones que conforman nuestro particular cuaderno de vida. Orgulloso de mis fracasos porque han supuesto una nueva oportunidad de recomponerme y mirar al frente. Con cada uno de ellos he madurado, me he enriquecido y sobre todo, me han demostrado lo fuerte que soy. 

Orgulloso de las lágrimas que he derramado, porque la vida me ha compensado con un montón de sonrisas. Orgulloso de lo que he hecho, aún cuando mis acciones hayan sido erróneas, porque tengo la tranquilidad de que jamás he hecho nada con la intención de hacer daño gratuito. A esas personas que se atreven a hacer juicios de valor sobre mi persona, sin tan siquiera conocerme, sólo puedo darles las gracias. Gracias por hacerme importante en sus vidas, porque aunque sólo sea para juzgarme o criticarme, se toman la molestia de tenerme presente.

Sé que es mucho más fácil arremeter contra los demás, en lugar de mirarnos en el espejo y preguntarnos cuál es nuestro nivel de responsabilidad en esto o en aquello. Es menos doloroso buscar culpables a nuestra infelicidad fuera de casa, fuera de nuestro alcance, porque así podemos justificar mejor nuestros propios errores. Es más sencillo pensar que nada hubiera pasado si tal persona, no se hubiera cruzado en nuestra vida, pero nadie se cruza en la vida de nadie por casualidad, y la decisión de si ese alguien se queda o no, es nuestra. Somos nosotros quienes abrimos o cerramos la puerta a quienes aparecen en nuestra vida. Somos nosotros quienes tenemos la última palabra. 

Cuesta menos criticar e injuriar a otro, que hacer examen de conciencia. Sí, me he podido equivocar en muchas de mis decisiones, pero soy el único responsable de ellas. Cada uno de los escritos de esta WEB, es un pedazo de mi vida. Cada uno de mis retales es un trozo de mi alma.

He amado y he querido (que no es lo mismo), y también he confundido alguna vez el amor con otros sentimientos. He sido el primero para algunas personas, y el ultimo para otras tantas. Me han querido con locura, y también me han querido desde la locura. Me han desarmado el corazón y también me lo han recompuesto. Me han dado nuevas oportunidades y también las he dado. Me han hecho grande y también pequeño. Me han hecho creer en la vida por encima de todo y también me han matado en vida. 

Me han regalado lunas y estrellas y también me han bajado a los infiernos, han perdonado mis errores y yo también he perdonado. Me han hecho sentir el hombre más feliz del mundo y también el más desdichado. Me han endulzado el oído, mientras me daban de beber el veneno de la traición. Y me quedo con TODO…porque todo forma parte de mi vida.

He perdido muchas batallas, pero voy a ganar una guerra. La más importante, la única que me preocupa… la guerra contra mí mismo. La guerra contra mi “quiero y no puedo”. Por eso no me avergüenzo de NADA de lo que he hecho. He sorteado las muchas dudas que me han traído hasta aquí. He cometido muchos errores pero que nadie olvide que en la oscuridad es muy fácil tropezar con cualquier obstáculo. 

Así que a esas personas que me siguen, con el único interés de abrir un día mi página WEB y encontrar algo que les haga regocijarse en mi dolor, sólo decirles que ese día, también estaré orgulloso. Lastimado, pero orgulloso, porque el dolor también es un sentimiento, y mientras sea capaz de sentir, significará que estoy vivo. 

Antes de concluir, sólo una cosa más: 

No te culpo de culparme, ni te juzgo por juzgarme. Puedo llegar a entender tu rabia y hasta tu dolor, porque como sé que me sigues, sabrás que he pasado por algo similar. Sólo permíteme que te recuerde que el amor todo lo puede, y todo lo perdona. Es duro darse por vencido cuando aún se siente, pero para que el amor se sostenga tienen que haber dos corazones latiendo al mismo son.

He dicho...
                 Patricio Varsariah.
No puedo enseñarle nada a nadie, solo puedo hacerles pensar.

 

Diciembre 2021

diciembre 20, 2021


Las hojas de mi calendario han ido cayendo una a una. Algunas sin prisa y otras sin pausa. No sé si sumar un nuevo diciembre o restar un año. No me salen las cuentas. Me fallan los cálculos cuando de hacer recuento de mi vida se trata. Lo que ayer sumaba, hoy puede que solo sea una resta. Lo que ayer multiplicaba, hoy quizás es una simple división. Vaya, ¡que los números son mi fuerte! Otro otoño, otra Navidad. 

En esta época del año suelo estar especialmente sensible y hasta susceptible, porque tengo la sensación de que "es obligatorio" mostrar tu mejor sonrisa, pasar por alto determinados problemas y estar más unidos que nunca. Es como si fuera necesario hacer balance de lo que ha pasado en nuestra vida en el último año y plantarnos propósitos de enmienda. 

Enfrentarnos a nuestros logros y sobre todo a nuestras equivocaciones. Analizar lo que hemos hecho y lo que se nos ha quedado en el camino. Tratar de limar asperezas, y si me apuran, hasta quitar "callosidades" que sabíamos que estaban ahí, pero claro, en diciembre todo se ve diferente. 

Parece que en esta época del año necesitamos ser mejores personas, más solidarios, más amables, más receptivos a los problemas de los demás. En definitiva, es como si necesitáramos ser más humanos. 

No soy de esas personas que esperan con ilusión la Navidad, que la viven y la sienten como una de las épocas más entrañables del año. Creo que realmente nunca lo he sido, con lo cual, no se trata de una fiesta que haya dejado de gustarme por alguna razón especial. Sencillamente, como decía al comienzo, no me gusta la sensación de "obligatoriedad". Si soy honesto, tengo muchísimos motivos por los que brindar, muchísimas razones por las que estar contento; así como otros tantos por los que esperar que el nuevo año sea más próspero en determinados aspectos de mi vida. 

Por eso, aunque la Navidad o mejor dicho, casi todo lo que ella conlleva, no sea santo de mi devoción, este año quiero pensar diferente. No porque deba ser así, sino porque para mí, diciembre también implica otras muchas cosas. 

Caminar el dia a dia sin ningún destino, mientras el resto del mundo hace sus compras navideñas y me ponen un poco melancólico las luces navideñas y los villancicos que resuenan por doquier. En fin, que aún no he hecho recuento de lo que este año ha supuesto en mi vida. Aún no he valorado lo que he ganado ni lo que he perdido (aunque más que perder, prefiero pensar que sencillamente son cosas que dejé atrás). 

Todavía no me he puesto a hacer ese balance tan propio de esta época del año.  No me he parado a ordenar mis experiencias, pero sin duda, este año ha sido un año muy importante. Un año de idas y vueltas, de tiras y aflojas, de blancos y negros, de luces y sombras y cambios profundos en mi vida.
 
Un año de llantos, amores perdidos como la muerte de mi hermanita Chavelita. Un año de sueños pendientes, metas cumplidas y propósitos olvidados. Un año de mucho bueno y un año de mucho malo. Un año perdido y un año ganado. Pero si tengo que destacar dos cosas, primero he cumplido uno de mis mas grandes SUEÑOS, reunir a mi familia en una sola mesa y el segundo es que mi salud ha mejorado un poco más. 

Por todo lo dicho, y por todo lo que callo, creo que me equivoqué al comienzo de este escrito, así que voy a rectificar: "Las hojas del calendario han ido cayendo una a una. Algunas sin prisa y otras sin pausa. Sumo un nuevo diciembre, sumo otro año". 

Y además, sumo , sumo SUEÑOS, sumo PROYECTOS, sumo SONRISAS, sumo PROMESAS, sumo BESOS, sumo CARICIAS y lo más importante te sumo a Ti, mi compañera del camino. Y todo lo que suma crece, todo lo que suma aumenta. 

He dicho...
                     
Patricio Varsariah.
 

El Superviviente.

diciembre 20, 2021
Siempre me han sorprendido aquellas personas que no se arrugan ante la adversidad. Son aquellos que yo llamo "supervivientes". Y es que el no "tenerlo fácil" en la vida es uno de los mayores pilares de fortaleza que puede tener el ser humano. No se trata de ir buscando el sufrimiento, ni mucho menos, pero sí que me he dado cuenta que muchas veces los que más se quejan son precisamente los que menos razones tienen para ello.

Cuando una persona ha tenido que enfrentarse a cuestiones verdaderamente difíciles empieza a ampliar su conciencia, a darse cuenta de lo que verdaderamente tiene importancia, a valorar lo que AHORA tiene y dejar de añorar lo que pasó o lo que teóricamente falta. Curiosamente no se verán nunca a esas personas sentadas frente al televisor ociosamente quejándose de lo vacías que están sus vidas.

El superviviente sabe que tiene que moverse, que el tiempo es oro y que no debe de esperar por nada ni por nadie porque entonces estaría a merced del "afuera", y por tanto, siempre será dependiente que "las circunstancias sean favorables", sin saber que las circunstancias las creamos nosotros a cada momento.
La falta de motivación frente a las cosas, muchas veces (no siempre, tampoco me gusta generalizar) nace de la pura comodidad. Porque somos cómodos, sí, ante todo queremos seguridad, "no dar pasos en falsos" (¿Cuántas veces habré escuchado esta expresión?) Precisamente por no dar pasos en falso se pierden grandes oportunidades en la vida. 

Cuando sentimos que arriesgamos y nos frena el miedo a perder es porque nos encontramos cara a cara con nuestra inseguridad. Ese es el momento de decidir si seguir adelante siendo fiel a nuestro ser y apostar por nosotros mismos o seguir en nuestro cerco de seguridad, sin perder, pero también sin ganar.

Las dificultades nos empujan, los retos nos ayudan a superarnos. Por ello dicen que cada crisis encierra siempre una gran oportunidad. No nos quedemos con lo fácil, no esperemos la suerte, los cambios, el amor...No nos quedemos sentados esperando, tenemos la capacidad de crear la oportunidad de que todo esto se manifieste en nuestra vida. Enfrentemos los miedos, las caídas, los fracasos. Estos nos harán más fuertes y nos irán acercando cada vez a algo mejor, a algo que merezcamos de verdad puesto que lo hemos peleado con todas sus consecuencias.

Y si hay algo que queríamos con todas nuestras fuerzas y se nos escapa: un trabajo, una amistad, un amor, lo que sea...cualquier cosa por la que arriesgamos y salió rana, entonces aprendamos a verlo como algo que no estaba para nosotros. Muchas veces es porque merecemos algo mejor. Otras, porque no estábamos preparados y el contratiempo nos sirve para mirar dentro y ver qué podemos mejorar para la próxima ocasión.

La pregunta es que todo sirve, si así somos capaces de verlo.

He dicho...
                     
Patricio Varsariah.
 

Tienes que practicar el dejar ir.

diciembre 18, 2021
Aprenda con las cosas pequeñas, de modo que esté listo para las cosas grandes.

Casi todos y cada uno de nosotros vive con la suposición de que si algo no está bien para nosotros, simplemente se eliminará con el tiempo. Nos demoramos, nos preguntamos, nos aferramos a lo que claramente no es compatible y esperamos a que el universo haga el trabajo sucio, y nos sentimos devastados una vez hecho.

Pensamos en dejar ir como un último esfuerzo desesperado para nuestro propio progreso y cordura; dejaremos ir solo si es necesario, solo si nos vemos obligados, solo si el mundo realmente nos prueba que algo no está destinado a ser.

Hay una forma más fácil de vivir.

Dejar ir no es un evento, es una práctica.

Es algo que aprendemos a hacer con las cosas pequeñas, así que cuando surgen las cosas grandes, sabemos cómo.

Tenemos que aprender a dejar ir los pensamientos, los momentos.

Tenemos que aprender a dejar ir a los conocidos, preocuparnos por las opiniones de los demás, tantas discusiones y peleas insignificantes que podemos elegir no elegir. Tenemos que aprender a desprendernos de los elementos que solo sirven como reliquias de un tiempo que pasó, la ropa que vistió a las personas que ya no somos. Tenemos que aprender a dejar ir los sueños que elegimos para las personas que finalmente superamos, tenemos que aprender a dejar de lado la idea de que otras personas están destinadas a estar a la altura de nuestras expectativas de ellas, en lugar de sus propias verdades impredecibles.

Hemos hecho que el proceso de dejar ir parezca una hazaña sobrehumana que solo pueden alcanzar los verdaderamente iluminados. Encontramos muchas formas de evitarlo. Vengan los cuerpos, ganando cierre, demostrando que están equivocados. Encontramos tantas formas de hacer que parezca que hemos avanzado por completo y, sin embargo, permanecemos exactamente donde solíamos estar, viviendo a través de la mirada de lo que imaginamos que alguien más podría ver.

Dejar ir es tan sencillo como exhalar.

Lo haces todo el tiempo.

Hay tantos miles de cosas que simplemente ha liberado, y solo unas pocas a las que todavía se aferra.

A veces, dejar ir es una acción, a veces, es una decisión y, muy a menudo, es simplemente una cuestión de distracción. Dejamos ir no cuando pensamos que se supone que debemos hacerlo, sino cuando nuestras mentes pasan a recitar diferentes historias, construyendo nuevas realidades. Seguimos adelante no cuando hemos separado adecuadamente las piezas de lo que solía ser, sino cuando empezamos a pensar más en lo que nos gustaría construir en su lugar.

Realmente no nos vamos a dejar ir.

Simplemente estamos aceptando lo que ya se ha ido.

Entonces, lo que en realidad estamos lanzando es solo una idea.

Una idea que teníamos sobre quiénes éramos o quién podría ser otra persona. Una idea que teníamos sobre cómo se desarrollaría el futuro y cómo llegaríamos a él. Una idea que teníamos sobre el mundo, cómo funciona y si estamos a salvo o no.

Verás, dejar ir no es un proceso de simplemente liberarse en la nada. Es un proceso de profundo crecimiento. En lugar de lo que ya no sirve, nos vemos obligados a buscar lo que finalmente sanará.

No puedo enseñarle nada a nadie, solo puedo hacerles pensar.

Patricio.

 

Todo lo que está destinado para ti

diciembre 18, 2021
Todo lo que sea verdaderamente adecuado para ti te hará sentir en paz.

Todo lo que está destinado para ti, se sentirá como una exhalación profunda, como si estuvieras regresando a casa a un lugar que olvidaste que existía. A menudo añoramos y deseamos las cosas que nos ayudan a escapar de quienes somos, pero las cosas que realmente están destinadas a nosotros, las que llegan y se quedan, nos hacen sentir una sensación de calma constante. No necesitamos dejarnos arrastrar por nuestros pies, sino que nos arraiguen a través de ellos. En el momento es donde realmente existe el amor. El momento es el único lugar en el que podemos cobrar vida.

Todo lo que sea verdaderamente adecuado para ti te hará sentir a gusto.

Todo lo que es realmente adecuado para ti le parecerá tan simple, tan obvio, tan cómodo. Todo lo que sea realmente adecuado para ti lo elegirás tan rápido como tú lo elijas. Todo lo que es realmente adecuado para ti sucederá de manera fortuita y espontánea. Te llegará cuando lo esperes y cuando no, como una sorpresa y una certeza. Parecerá un hecho tan obvio de tu vida y, sin embargo, completamente nuevo, todo a la vez.

La verdad es que a menudo llegamos a creer que las cosas que son más adecuadas para nosotros son las que nos dan las mayores emociones, y eso es un error. Las cosas que son verdaderamente correctas para nosotros nos dan las emociones más profundas. El amor es una presencia constante y omnipresente, no una pizca de lujuria que palpita el corazón. El destino es una sutil coincidencia, te hace detenerte y decir, bueno, ¿no es gracioso cómo funcionó?

La verdad es que lo que es correcto para nosotros no es una declaración dura, no es algo que tengamos que forzar o sobre lo que debemos preguntarnos durante demasiado tiempo. No es algo que nos deje buscando señales, no nos obliga a sondear a nuestros amigos para conocer sus opiniones. No nos deja cuestionando, afligidos, dudando de nosotros mismos. No nos pone en espera. No parece que tengamos que agarrarlo antes de que se vaya, sino que siempre estará esperándonos cuando estemos listos.

La verdad es que las cosas que son más adecuadas para nosotros también son las más fáciles de pasar por alto, porque a menudo son sutiles al principio.

Las pequeñas cosas se vuelven grandes con el tiempo, solo tenemos que darles una oportunidad. Solo tenemos que mantener el rumbo. Solo tenemos que darnos cuenta de que la vida magnetizará para nosotros lo que debe ser nuestro.

Nuestro único trabajo es mantener el rumbo.

No puedo enseñarle nada a nadie, solo puedo hacerles pensar.

Patricio.
 

Cuando estés lista para cambiar tu vida, lea esto.

diciembre 18, 2021
A veces, un cambio de perspectiva es realmente lo que necesitas.

¿Y si, en los momentos en que te sientes más sola, empezaras a darte cuenta de que también eres libre?

¿Qué pasaría si finalmente pudieras ver que está completamente liberada de las expectativas de los demás, capaz de definirse y re definirse a sí misma, de explorar la vida en tus propios términos, de escuchar el sonido de tu propia voz? ¿Qué pasa si estar sola, en cualquier capacidad, es un signo de autosuficiencia y coraje? ¿Y si ya lo lograste? ¿Qué pasa si en lugar de creer que tu soledad es una señal de que has fallado, te das cuenta de que también es una prueba de que has logrado la tarea más atrevida de todas?

¿Qué pasaría si, en lugar de creer que tu trabajo no es suficiente, en compensación, en estatus, en lo que sea que hayas señalado como inferioridad, comenzaras a darte cuenta de que ningún conjunto de tareas podría definir la totalidad de lo que eres? ¿Qué pasaría si comenzaras a comprender que un trabajo es un medio para un fin, y hacer cualquier cosa para contribuir al bienestar y la seguridad de ti o de tu familia es importante y, sin embargo, solo es una forma de éxito? ¿Qué pasa si en lugar de creer que debes ser la mejor para ser lo suficientemente buena, te das cuenta de que tener un lugar para despertarte e ir, algo para despertar y hacer, es un propósito y un regalo que nunca debe darse por sentado?

¿Qué pasa si, en lugar de creer que has fallado, comenzaras a reconocer que el fracaso es solo la forma en que la vida lo lleva en otra dirección? ¿Qué pasa si en lugar de contar todas las veces que las cosas no han salido exactamente de la manera que imaginabas que lo harían o deberían, considerara que tal vez te estaban conduciendo a un lugar mejor? ¿Qué pasaría si encontraras asombro y reverencia en el hecho de que hay una fuerza tan poderosa que te protege, tal vez una que ni siquiera puedes nombrar, ver o incluso creer? ¿Algo más a lo que estás destinada?

¿Qué pasaría si en lugar de pensar que tu vida debía desarrollarse sin problemas, te dieras cuenta de que el coraje que se necesitas para seguir abriendo puertas, incluso si todas se cierran, es parte del proceso?

¿Qué pasaría si, en lugar de perder la esperanza en el mundo y en la vida misma, permitieras que tus fracasos fortalecieran tu fe, haciéndote ver que hay un camino para que camines y un campo de fuerza que te sujeta a él, sin importar cuán duro puedas hacerlo? tratar de bajar?

¿Qué pasa si, en lugar de envidiar a alguien por no ser precisamente la persona que imaginabas que sería, te das cuenta de que ofrecer el tiempo de alguien es el sacrificio máximo y la personificación del amor? ¿Qué pasaría si te dieras cuenta de que no tienes la obligación de ser quienes crees que deberías ser y que lo más amoroso que podrías hacer sería liberarlos en tu propia mente? ¿Qué pasa si te das cuenta de que no tienes que ser precisamente como imaginas para que puedas intercambiar el amor que estás destinada a compartir, para que estés bien de todos modos? ¿Qué pasa si el regalo que estás recibiendo en este momento es la oportunidad de presenciar la crudeza del corazón de alguien, sus aristas e imperfecciones? ¿Qué pasa si el viaje realmente te pide que ames a una persona imperfecta, para que puedas amar tus propios defectos de la misma manera?

¿Y si ya tienes la ropa que quieres ponerte?
¿Y si ya te gusta tu apariencia?
¿Qué pasa si te sientes cómoda y acogedor en tu hogar, incluso si está desordenado e imperfecto?

¿Qué pasa si la vida de tus sueños no es una en la que haces todas las cosas a la perfección para una audiencia dentro de tu propia imaginación, sino una en la que tienes algunas cosas que te preocupan profunda y apasionadamente y pasas tu vida con ellas, liberando a la nada sin nada? los otros cuidados que no hicieron más que apartarte de tu propio amor y de tu propia vida?

¿Qué pasa si tu cuerpo se ve precisamente de la forma en que debe aparecer, pero estás tan ocupada concentrándote en los defectos que nadie más se da cuenta, estás pasando por alto la belleza que todos ven? ¿Qué pasa si crees que hay algo mal en tu apariencia porque has pasado demasiado tiempo fantaseando sobre cómo te sentiría la perfección ligera y libre? ¿Y si todo lo que necesitas hacer fuera simplemente es mirar a tu alrededor? ¿A las personas que conoces, a las personas que no conoces, a las personas que conviven en el mundo a tu lado? 

¿Qué pasaría si realmente comenzaras a darte cuenta de que casi nadie existe dentro de esa fantasía y, sin embargo, muchos son todavía profunda y completamente amados, completamente vivos y felices, caminando en su verdad y prosperando como todo lo que estaban destinados a ser?

No estoy diciendo que no haya problemas reales en tu vida, solo que es muy difícil identificar esos problemas cuando estás tan ocupada tratando de corregir los que no son problemas, tan preocupada con preguntas que no tienen respuesta. Podrías pasar toda tu vida preguntándote si eres digna y lo suficientemente hermosa y exitosa y nunca se te ocurrirá nada concreto. Entonces tienes una opción. Puedes elegir cómo verás cada aspecto de tu vida. Tienes la opción de cómo construir tu propia percepción en torno a lo que existe.

¿Qué pasaría si limpiar tu mente con pensamientos positivos, alegres y esperanzados es el reequilibró que se necesitabas hacer mucho tiempo, después de tantos años de existir únicamente dentro de las interpretaciones más negativas que se te puedan ocurrir?

¿Qué pasaría si, después de toda una vida de que te vendieran la idea de que el objetivo de tu vida es existir de la manera más perfecta posible, ahora pudieras abrirte a la noción de que quizás estás, en cambio, aquí para disfrutar del viaje mientras estás? todavía en eso?

No puedo enseñarle nada a nadie, solo puedo hacerles pensar.

Patricio Varsariah.
 

Amsterdam.

diciembre 18, 2021

 

Nadie está a salvo del dolor.

diciembre 18, 2021
Hay que tener, motivos verdaderamente razonables y que merezcan la pena para emprender lo que realmente deseamos. Y naturalmente, una vida que no sea armoniosa está condenada a una carga que hay que llevar como se pueda. No se cura un sufrimiento sino a condición de soportarlo plenamente. Dije en cierta ocasión: ¿Quién de nosotros a lo largo de nuestra vida, no ha acumulado varios episodios de sufrimientos? Por ejemplo, un caso típico de gran sufrimiento es el no poder hacer nada por aliviar el dolor de alguna persona querida. Sí, es cierto que en determinados momentos nos proponemos grandes ideales, pero si lo pensamos bien, siempre son costosos y todo a grande dosis de sufrimiento.

Vivimos sumidos en el sufrimiento. Pero: ¿por qué hay sufrimiento? ¿No podría ser la vida sin dolor, sin enfermedades, sin violencias, sin desgracias, sin temores, etc. Entonces, ¿por qué hay dolor en nuestra vida? Existen factores que contribuyen enormemente a agudizar nuestro sufrimiento. Uno de ellos es la sorpresa. Por ejemplo: un ser querido que jamás tuvo dolencia, muere joven de un ataque al corazón, que nos echen del trabajo, un amigo que nos abandona, etc.  En estos casos el sufrimiento se agudiza con la consternación; ¿qué es ese sentimiento, que se suma a la sorpresa del dolor? No hay forma de adaptarse al sufrimiento. Pero, ¿existe la posibilidad de librarse por completo de él? Si lo pensamos bien; es posible, pero el camino, es bastante difícil y un verdadero desafío. Así es como la gente se enamora, mata, se suicida y hacen verdaderos actos inverosímiles. 

En primer paso es dirigirse a la conciencia prestándole mucha atención a nuestro cuerpo. Poco a poco, esa persona se va poniendo en estado de alerta ante cada gesto y cada movimiento. Y a medida que se va haciendo consciente, empieza a ocurrir ese milagro que consiste en dejar de hacer y pensar muchas cosas que antes no harías. Aunque gran cantidad de cosas no dependen de nosotros, hay algo que sí está en nuestro poder. Y es el modo de reaccionar frente a lo que sucede, incluso cuando debemos optar entre varias alternativas que no hemos elegido. 

El bienestar incluye necesariamente el dolor y la existencia del sufrimiento. Entonces, ¿cómo aceptar el dolor? Del mismo modo que se habla, se camina, se construye una casa o se maneja un ordenador: aprendiendo. La virtud nos es un don de la naturaleza: se enseña, se entrena y se aprende. La vida nos revela incluso a los más afortunados, la experiencia del sufrimiento. Qué duda cabe que hay quienes están más protegidos contra el riesgo de padecer sufrimientos.  Sin embargo, nadie está a salvo del dolor. 

El sufrimiento es un fenómeno complejo. El dolor físico, el malestar, la sensación de desagrado, no son desde el principio idénticos al sufrimiento. Existe un grado moderado de dolor físico que de ningún modo podemos denominar sufrimiento, puesto que tiene, un sentido total en nuestra vida y es claramente conocido, como nuestra función biológica personal. 

Patricio Varsariah.
 

Sobre tu relación de pareja.

diciembre 18, 2021
Me permito el atrevimiento escribirte estas líneas, aún sabiendo que quizás, nunca llegues a leerlas. Entiendo que te encuentras en un momento personal bastante complicado y que prefieres dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio, aunque en el fondo tienes tan claro como yo, que lo que quieres en tu vida no es precisamente lo que tienes en ella.

Mi carta responde a la intención, humilde te aseguro, de hacerte reflexionar sobre las relaciones de pareja, o mejor dicho, sobre tu relación de pareja.Está muy claro que cada relación es única, que la forma de querer de cada persona es distinta, y que nadie tiene derecho a inmiscuirse en los sentimientos de un tercero. Por ello, no tengo ningún interés en meterme donde no me llaman, pero como te aprecio y me consta que tu balanza sentimental anda bastante "desequilibrada", quizás si hacemos juntos una reflexión, encuentres alguna respuesta a las tantas preguntas que te quitan el sueño.

Una relación de pareja nunca debe ser dañina para ninguna de las partes, eso de que el amor es sinónimo de sufrimiento, es mentira. El amor debe enriquecernos, y nunca hacernos sentir desdichados, por carecer de cosas tan básicas como una palabra de aliento cuando nos vence el desánimo; un abrazo que nos transmita la seguridad que nos falta; un piropo que nos levante la autoestima; un guiño a modo de "no pasa nada" o una sonrisa cuando la nuestra se esfumó por cualquier motivo.

La persona con la que decidimos compartir nuestra vida, debe complementarnos y nunca jamás hacernos sombra. Una relación de pareja no es una competición individual, a ver quién sale victorioso, es una carrera a la par, en la que tanto los éxitos como los fracasos, son cosa de dos. En una relación de pareja, no se deben hacer comparaciones con personas que pasaron antes por nuestra vida. Cada persona es única e irrepetible, y las comparaciones no sólo son odiosas, sino que no tienen cabida. Si tan especial e importante era "la otra" como para compararte constantemente con ella, deberías preguntarte qué carajo hace contigo. ¿Te quiere realmente o simplemente pretende llenar un vacío?.

En una relación de pareja lo más importante no es compartir lo bueno y lo positivo de la vida, sino aprender a superar juntos los sinsabores, los problemas y las dificultades. Sentir que por muy duro que sea el momento, nuestro dolor es más ligero porque hay alguien que soporta como suyo, nuestro propio peso. La primera persona que vemos cada mañana al despertar, debe ser el confidente de nuestros sueños, y la llave de nuestro diario. Debe ser esa persona que con sólo mirarnos se de cuenta de lo que otras no son capaces de percibir.

La persona que realmente nos quiere, acepta cada uno de nuestros defectos sin pretender cambiarnos, nos hace sentir el más atractivo o atractiva del mundo, aún cuando nosotras mismas odiemos nuestra imagen en el espejo. Esa persona entenderá nuestros miedos y nos llevará orgulloso de la mano aún sin saber cuál es el destino. En una relación de pareja lo que menos importa es cómo vamos a llegar a fin de mes, lo único que cuenta es que lleguemos juntos, con más o menos sacrificios. Está claro que no todo será bueno y bonito, porque el amor forma parte de la vida, y la vida está llena de momentos complicados. Lo que no es de recibo, es que sea precisamente el amor que compartes con alguien, lo que haga más complicada tu vida.

El amor de pareja debe ser un "quid por quo" «algo por algo» o «algo a cambio de algo». Yo al menos, no lo entiendo de otra manera. Si lees este escrito, lo único que te pido es que pienses muy bien lo que quieres en tu vida y sobre todo, si es a él a quien quieres en tu vida. Piensa detenidamente si la persona con la que compartes tu día a día, te aporta lo que te mereces, ni más ni menos. Bajo ningún concepto te conformes con migajas. Eres una gran mujer, autosuficiente, preparada, alegre y divertida. No permitas que nadie te robe la sonrisa. Ya una vez dejaste muchas cosas en el camino por un amor mal entendido, por un amor que te hizo pequeña (aún con lo grande que eres).

Para concluir, una frase que me gustó mucho y que ya un día te recomendé: "Solía pensar que la peor cosa en la vida era terminar solo. No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo".

Patricio Varsariah.
 

Amsterdam.

diciembre 14, 2021

 

Limpiemos nuestras heridas.

diciembre 14, 2021
La vida está llena de experiencias y vivencias, tanto positivas como negativas. En nuestro corazón se aloja todo cuanto vivimos con pasión: lo bueno y lo malo. A veces las cosas malas que nos han pasado ocupan demasiado sitio en nuestro corazón.

Pero hay esperanza, pues al igual que en nuestros hogares, la limpieza y el orden es posible, y nuestro corazón también requiere de dicho cuidado. Si aprendemos a desechar lo malo podremos disfrutar al fin de cada día que vivimos…

Hace unos meses estuve limpiando mis papeles y notas, tirando las cosas que no me sirven pero que guardaba quién sabe porqué, cosas de las que me costaba deshacerme pese aparentemente no me aportaban nada. Finalmente me animé a tirarlas y pensando en ello me di cuenta que con nuestra mente y corazón nos ocurre lo mismo:

Siempre estamos guardando muchas cosas en nuestro corazón, cosas como el daño que una vez nos hicieron, las veces que tuvimos que recoger los pedazos de nuestro corazón, motivos de lágrimas que mojaron nuestra almohada, noches de insomnio por no poder resolver tareas pendientes, y todo malos sentimientos que guardamos dentro de nosotros mismos… 

A lo largo de la vida acumulamos innumerables cosas innecesarias o que incluso llegan a sernos perjudiciales, cosas que no nos dejan ver la luz. Nuestra vida podría llegar a ser mejor si sacamos de ella esas cosas que acumulamos y sólo estorban.

Se que a ti te pasa como si cada día algo malo les ocurriese, sientes que los días son grises, y es que no puedes ver más allá de los problemas que tienes porque ya están a tope con todo cuanto te sucede y ha sucedido, durante años has acumulado experiencias negativas, y ya no puedes ver más allá. En momentos así hay que saber detenerse y hacer un balance, empezar a valorar si realmente merece la pena seguir cargando con esas cosas o si es mejor dejarlas a un lado, tirarlas, desecharlas y empezar de nuevo sin los rencores y frustraciones que no nos permiten seguir o mirar hacia adelante.

Cuando tenemos una alma limpia de buenos sentimientos hay espacio para poder llenarlo de nuevo de amor, de más comprensión y paciencia hacia nuestros seres que nos rodean. Debemos dejar las culpas a un lado si no queremos sentirnos tan miserables en la vida. Hoy mismo es un buen día para cambiar esas actitudes y dar un paso a la felicidad, porque no importa cual injustas puedan ser las cosas que tengamos que estar cargando, sí somos capaces de limpiarnos de las malas actitudes que hemos guardado.

Cuando hemos acumulado porquerías en nuestra alma, todo cuanto nos rodea se ve afectado por ello. Todo esto lo podemos recuperar, nuestras vidas pueden volver a tener sentido, pueden volver a tener luz… pero hemos de darles cabida a estas cosas, debemos limpiarnos para hacer lugar a las cosas buenas que la vida nos da.

Los recuerdos siempre serán parte nuestra, pero hay que mirarlos como lo que son, simplemente "recuerdos". Es bonito recordar, incluso llorar por las cosas que un día nos hicieron sonreír, se puede vivir con esos sentimientos que siempre ocuparan un espacio en un rincón de nuestro corazón , pero también estando muy claras que sólo son eso: recuerdos.

Limpiemos nuestras heridas así como limpiamos nuestro hogar que siempre queremos que se vea limpio y ordenado. Si tienes un lugar en el que puedas estar tranquila escuchando suaves melodías que te den paz, un lugar en el que puedes estar en un silencio que sólo te pertenece a ti, ve a ese lugar y pasa ese tiempo personal contigo misma. Dedícate el tiempo que sea necesario, luego levántate y vuelve con una actitud buena y dispuesta a querer ver la vida a colores.

Nuestro cuerpo es como nuestra casa, si la mantenemos en orden, incluyendo nuestros sentimientos, siempre quedará más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotras, la amistad, la comprensión, paz, amor, y buenas intenciones. Sólo así lograremos un perfecto equilibrio en nuestra vida.

Nunca es bueno guardar los malos sentimientos,saca todo eso y tíralo, que todo quede limpio y dispuesto a recibir lo que el Universo con tanto amor nos ha regalado. Entrega amor, compasión y perdón para que seas perdonada por tus faltas. Todas las personas somos imperfectas, todas hemos cometido errores, pero no hay nada que no podamos superar si así lo deseamos. Por esa razón es muy bueno deshacernos de todo, que la maldad no haga su morada en nuestro corazón.

¿No encuentras formas para recuperar tu alma herida por el amor? Este es el más doloroso de los recuerdos que siempre tenemos en nuestro corazón, sólo vívelo, nadie lo podrá hacer por ti, es un luto que llevará un tiempo, no es fácil, pero sí podemos tener ganas de volver a empezar de nuevo con nuestras vidas y con nuestro deseo de que la limpieza llegue también a nuestro interior, quizás un día no muy lejano estés preparada para volver a recibir lo que hoy encuentras imposible.Tú puedes lograrlo.

Con todo mi cariño, te deseo un día de paz.

Patricio Varsariah.
 

Para enfrentar los retos de tu día a día.

diciembre 14, 2021
Quizá Tu lo has notado que en mis escritos hago muchas veces referencias a refranes populares que siempre nos dejan alguna enseñanza o reflexión que vale la pena analizar a fondo. 

Esta vez te traigo algunos refranes o  proverbios árabes que he adoptado como parte de mi vida. Ya sea por la importancia que esta cultura ha tenido en nuestra historia o porque simplemente aportan una gran enseñanza, vale la pena prestarles atención. Toma nota y no te olvides de estos proverbios árabes en tu día a día.

1. “No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio”
Este es mi favorito de los proverbios árabes que he escuchado y es que la cantidad de veces que nos arrepentimos luego de decir o escribir algo es inmensa. Ni siquiera necesitas tener el deseo latente de lastimar a la otra persona. Muchas veces te sale algún comentario poco amable o con bastante mala onda que no ha pasado el filtro del alma. Hay que pasar los comentarios por el filtro del alma, el cual te dirá si es un mensaje útil emocionalmente para quien lo escuche. Incluso, a veces, pasar cada palabra que decimos por el filtro de la cabeza nos descubrirá si es lógico o no. Aunque quedarse con rencores guardados no es sano, tampoco lo es ir por la vida diciendo cosas que hieren.

2. “La primera vez que me engañes, será culpa tuya. La segunda será culpa mía”. 
Este es uno de los proverbios árabes que procuro recordar en todo momento, sobre todo en lo que a relaciones de pareja se refiere. Es cierto que en relaciones de pareja no hay nada escrito y que cada pareja debe tomar sus propias decisiones. Pero si has sido víctima de una infidelidad por parte de tu pareja y sigues perdonando y aceptándolo una y otra vez, ya no lo puedes culpar. El mensaje que enviamos al perdonar infidelidad tras infidelidad es que tú mismo, seas hombre o mujer, no te valoras. Si no eres capaz de ver lo que vales y darte tu lugar, ¿cómo esperas que otro lo haga?.  No estoy diciendo que nunca perdones porque esto también es necesario para seguir adelante. Pero sí creo que debemos aprender a poner límites. Cuando la otra persona demuestra falta de respeto por ti, lo mejor es dejarlo ir para que busque lo que le hace falta sin dañarte.

3. “El hombre que no sabe sonreír, no debe abrir tienda”.
Soy un fiel creyente de seguir mis sueños y metas y creo que este es uno de los proverbios árabes que mejor lo describe. Lo que este proverbio te quiere decir es que siempre hagas aquello que te deje una sonrisa en los labios. Siempre será más llevadero el día a día cuando estás haciendo las cosas que amas. Desde luego que te encontrarás con problemas y retos, incluso tareas que no te gustan nada. Pero sobreponerse a todo esto es más sencillo cuando amas tu actividad principal. No hay nada peor que lidiar con personas que el día entero tienen una cara de pocos amigos y un trato grosero. No te conviertas en uno de ellos.

4. “Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien”. 
En algún momento de la vida todos lidiamos con personas que están más que dispuestas a hacernos sentir mal. La gran mayoría de las veces se debe a que envidian algún aspecto de ti y tratan de sabotearte emocionalmente. Puedes estar tentada o tentado a enojarte y hacerles lo mismo. El último de estos proverbios árabes nos recuerda algo bien cierto: el peor castigo para esas personas es que te portes bien con ellos. No se trata de ser hipócrita y tratarlos como si fueran tus mejores amigos. La simple amabilidad les suele doler más que otra cosa. Si ahora estás lidiando con una persona tóxica de este tipo y has intentado evitarlo sin éxito, prueba con la amabilidad. Verás que desaparece de tu vida tan rápido que ni cuenta te darás. Y ojo, que hablo de ser amable y cordial, no de ponerte a su disposición para todo. Si te pide algo que no quieres o no puedes hacer, di “no”.

Estoy seguro que estos proverbios árabes te serán útiles para enfrentar los retos de tu día a día. Es probable que ya los conozcas pero que no siempre los apliques porque los olvidas. Préstales más atención y reflexiona sobre ellos.

Patricio Varsariah.
 

El amor y el diálogo.

diciembre 14, 2021
Las lecciones de las parejas que duran, caben en pocas palabras. De hecho, pueden resumirse en una: comunicación. Y esto es, porque saben hablarse, de forma regular y siempre sin acritud, por lo que algunas parejas logran encadenar años de entendimiento y armonía. Y es con la voluntad de tener ese tiempo de palabra que hemos concebido tener ese balance de pareja. 

Revisar de vez en cuando la evolución de nuestra vida, es una forma de cuidar la relación. Porque, curiosamente, aquellos que nos hemos preocupado tanto en encontrar, el amor, es una de las cosas que descuidamos con mayor facilidad.
             
Demasiadas veces sujetos al devenir del día a día, no nos detenemos a pensar en las cosas que nos preocupan o en lo que echamos en falta. Pararnos y buscar la ocasión para hablar de ello es darse la oportunidad para comunicar los deseos, propuestas y temores relacionados con nuestra vida en común. 
Tristemente en demasiadas ocasiones, el no hacerlo conduce al desánimo y a la idea de que ya no hay futuro, creyendo que la relación está agotada.
            
La relación de pareja se sostiene sobre dos pilares fundamentales: el amor y el diálogo. Si falta algunos de estos dos elementos no estamos hablando de matrimonio ni de pareja, sino de un hombre y una mujer que viven juntos sin ningún tipo de relación profunda. El amor y el diálogo crean comprensión y armonía en la vida de familia.La pareja no se apoya sobre la permanencia de la sexualidad, sino sobre la permanencia del amor.            
            
Intercambiar puntos de vista, son razones que indudablemente podrán solucionar posibles conflictos… pero siempre escuchando al otro con buena voluntad y sabiendo aceptar con humildad y sencillez todo lo positivo que el otro aporte. 

Cerrarse al diálogo es cerrar la puerta a todo entendimiento y hacer insoportable la convivencia. Siempre el diálogo sincero y amistoso nos ayudará a solucionar problemas y descargar tensiones. En ocasiones la revisión llega tarde porque los sentimientos se han resentido de la situación. Es cuando entonces llega el temido “tenemos que hablar”, que más que una invitación al diálogo, suena ya a amarga despedida.

La belleza de una mujer no está en la ropa que lleva, en la figura que lleva, ni en la forma en que se peina. La belleza de una mujer se ve en sus ojos porque esa es la puerta a su corazón, el lugar donde reside el amor. La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma. Es el cariño que da con amor, la pasión que muestra y la belleza de una mujer solo crece con el paso de los años.

Patricio Varsariah.
 

No vale la pena alargar una relación que nos hace infelices

diciembre 14, 2021
De vez en cuando es bueno tomarnos un tiempo para sopesar nuestras relaciones. 

En situación de pareja nos ayuda a recordar lo que nos une y a tomar impulso, o no, para seguir adelante. 

Solo a comprender mejor los entresijos de nuestras relaciones pasadas y futuras. Todo sin olvidar lo más importante: los sentimientos. Aunque cada vez creamos menos en eso de “para siempre” o “hasta que la muerte nos separe”, si preguntamos a nuestro alrededor veremos que la mayoría de nosotros, soñamos con encontrar a la mujer o al hombre con quien compartir nuestra vida, esa pareja ideal con la que, como en los cuentos de hadas, “seremos felices eternamente”.
             
Una relación de pareja no es un tesoro a encontrar, sino, un vínculo que hay que alimentar con cariño, respeto, comunicación, confianza, etc.  Pero aunque el amor es básico, no es suficiente para lograr una unión satisfactoria a lo largo del tiempo. Además de amor debemos ejercer ciertas habilidades y cualidades como: generosidad, flexibilidad, capacidad de entendimiento, comunicación adecuada, etc.
            
En definitiva, un chequeo de los diferentes ámbitos de nuestra relación que nos ayude a potenciar lo que nos une y a resolver lo que nos preocupa o nos separa. Porque, si está claro que no vale la pena alargar una relación que nos hace infelices y que sabemos que no funciona. En este caso merece la pena hacer un esfuerzo para conservar, si aún lo sentimos vivo, un vínculo tan especial como el que nos une a la persona amada. Analizando los posibles errores o plantearnos nuevos retos es una buena forma de lograrlo.

Para ojos hermosos, busca lo bueno en los demás; para labios hermosos, di solo palabras de bondad; y para mantener el equilibrio, camine sabiendo que nunca está solo.

Patricio Varsariah.
 

La ira es nuestro animal interior.

diciembre 14, 2021
¿Por qué a veces perdemos la compostura? ¿Y contra quién? ¿Contra ti  mismo?, ¿contra los demás o contra el mundo y sus injusticias? 

Trataré de explicarlo en este pequeño y breve escrito. 

En definitiva es una especie de hervor interior: un torbellino que nos invade de pies a cabeza. Nuestro corazón se acelera, las mejillas se sonrojan y las ganas de gritar suben a la garganta.
            
¿Qué hacer con toda esta ira acumulada? 

A veces ni siquiera nos lo planteamos; chillando improperios terribles, para luego excusarnos de esa explosión de violencia verbal. Otras veces, sin embargo, no explota nada y la cólera sigue en nuestro interior como una sensación difusa, opresiva y difícilmente identificable.
            
¿Por qué ese silencio o en caso contrario, ese remordimiento y esa culpa? 

Porque esas emociones nos asustan, y aunque normalmente queremos atraer a los amigos, la ira nos mantiene alejados de los demás e invita a la “batalla”. Si la dejamos explotar, nos convertimos en lobos contra los demás; y es que la ira es nuestro animal interior.
            
Entonces, ¿qué podemos hacer cuando la rabia nos invade? 

Entender, escuchar, tratar de identificar cuál es la causa que la ha provocado. Y después tratar de encontrar otras maneras de expresarla sin violencia. En definitiva ¿Qué hacer? Manténdr tu deseo de hacer las cosas bien, pero como un ideal, no como una exigencia. Aceptar nuestras imperfecciones con una sonrisa en lugar de con pesar.

Después si para ti es importante, y eres cauto exígete el deber ir más allá. Pero no olvides que, a largo plazo, un cambio se produce mejor en un ambiente tranquilo que en un clima de violencia. La auto comprensión es mejor que la auto culpa. Y no nos violentemos ni nos envenenemos, la vida ya se encargará de hacerlo. El tiempo cura lo que la razón no puede curar.

En este día y siempre mantén tu mente despejada y tu corazón en paz.

Patricio Varsariah.
 

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diciembre 12, 2021

 

Donde el alma se abre como una hermosa flor.

diciembre 12, 2021
Entre nubes oscuras se esconden a veces miles de emociones que sin cesar revolotean en nuestra alma, buscando alimentarse de nuestros sueños, esperanzas y alegrías, sin embargo en esa lucha desigual las nubes negras lanzan su manto sobre nuestra moral haciendo crecer miles deincertidumbres,de miedos que no conducen a nada, mas que a minarnos la moral y el espíritu de lucha. 

Sin embargo con el tiempo y tras muchos caminos recorridos, las lecciones aprendidas en estos parajes me han echo ver que cuando más difícil e inaccesible es el camino, más cerca estamos de nuestro objetivo y por lo tanto en algún rincón de esa senda se vislumbra esa luz que nos conduce hacia una nueva puerta que cruzar, a una nueva mirada que percibir, a un sentimiento que nos invade desde dentro del corazón, que si persistimos en nuestros empeños, estos con el tiempo se hacen realidad,tal vez por que nosotros mismos hemos adquirido la sabiduría necesaria para entender que aquello que buscamos, estaba mucho mas cerca de nosotros de lo realmente creíamos, ya que todo se inicia en nuestro interior. 

En nuestra búsqueda de respuestas a nivel personal, llegamos muchas veces al umbral de un buen número de puertas que no saben nunca si debemos cruzar, más por desconfianza y por desoír a nuestra voz interior que nos indica cual es el verdadero camino a seguir, aquel que nos conducirá a la luz de nuestro corazón, de esa alma de luz pura que todos llevamos en el interior, pero que callamos en el afán de creernos un tanto superiores. 

Caminos que a veces serpentean por angostos precipicios que hacen peligrar nuestra integridad, que nos provocan ansiedad y angustia por no entender que solo nuestros pasos y pensamientos son los que nos han conducido a transitar por esos parajes de soledad, de tristeza y desolación, que existen en nuestro interior, después de haber sido arrasados por un ciclón de emociones a veces incontroladas que nos llevan a la desesperación y también a la perdida de la razón. 

Pero es justamente en ese preciso instante de gran dolor, cuando todo esta derrumbándose, que vemos claro todo lo que tenemos a nuestro alrededor y es cuando podemos visualizar todas esas manos que están tendidas, esperando ser cogidas y así poder mirar al interior y descubrir que la verdadera belleza esta siempre escondida en nuestro interior, donde el alma se abre como una hermosa flor.

Patricio Varsariah.
 

Cada uno sigue su propio camino

diciembre 7, 2021


Me dicen que yo no tengo paciencia...y es una VERDAD......., yo  no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. 

Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. 

Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmearía. No soporto conflictos y comparaciones. 

Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. 

Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia.

Hay días que me despierto con un Espíritu de derrota sobre mi. Hay días en que el enemigo me lanza con lo ultimo que tenia para tratar de destruirme. Ayer me golpeo salvajemente y me coloco en una posición difícil para mi. 

Ayer me arrincono contra la pared y con sus asquerosas manos sobre mi garganta comenzó a hablarme palabras de derrota y de fracaso,me hizo creer que mi dolor seria eterno, que había terminado conmigo, que nunca mas me volvería a levantar. Eso fue ayer. Con lo que El no contaba era con que Dios tenia la ultima carta por jugar. 

Y yo se que mientras yo duermo una gran batalla se peleaba en los aires. Porque lo que es de Dios, nadie lo puede destruir. Por eso hoy he despertado con un Espíritu diferente. Aunque he sido herido en la batalla, no estoy destruido porque aun tengo vida. Y mientras haya aliento en mi, mientras pueda levantar mi cabeza y tenga las fuerzas para seguir peleando el enemigo no podrá decir que me venció. 

Porque sigo. Porque estoy aquí nuevamente en pie de lucha dispuesto a seguir el combate. Gracias a Dios estoy de pie!!!! Esa es la Verdad!

La otra tarde " pensando en mis pensamientos "  y a consecuencia de el incidente del llamado " la crisis de abstinencia ", vino a mi unas palabras y me parecen muy sabias  que se quedaron dando vueltas por mi cabeza y mi corazón: “Yo ahora ya no me pregunto por qué sino para qué”. Me pareció interesantísimo.

Cuando uno se pregunta “¿por qué?”, se sitúa en el papel de la víctima y el paso siguiente suele ser la queja. ¿Por qué me pasa a mí esto? Con estas palabras implicas, además, que algo es injusto, que no te lo mereces, y te conviertes en una marioneta en manos de un supuesto destino cruel. 

En cambio, si la pregunta es “¿para qué?”, la situación –sea la que sea- se convierte en un reto, en una aventura. Saber para qué te ha sucedido algo supone querer comprender lo que tienes que aprender de ello, lo que la vida te está diciendo. Supone tomar las riendas de tu camino y abandonar el papel de “pobrecito yo”.

Dicen en mi "pueblo"  “las cosas no te suceden a ti sino que suceden para ti”, e incorporar esta sencilla preposición –para- lo cambia todo. Dejas de ser una víctima para convertirte en un luchador, un buscador, un aventurero, para ser lo que tú decidas que quieres ser. Todo está, entonces, en tus manos.

Por lo tanto, ante cualquier situación que se presente, si te sientes incómodo, molesto, triste, la propuesta es intentar darte cuenta de lo que estás pensando sobre ella. Y una vez descubierto, sólo es cuestión de cambiar de pensamiento, de transformar las preguntas, de dejar de ser la víctima de tu destino para ser el héroe o la heroína de tu propia vida.

Creo, hace mucho, que aprendemos más con las preguntas de que con las respuestas.  Como también aprendemos que cuando, en un viaje, nos equivocamos y tomamos una otra dirección y nos asustamos con las piedras, debemos parar y apreciar la belleza de las flores. Ni todos caminos nos lleva siempre a felicidad pero, todos nos llevan, sin duda, a algún descubrimiento.

A mí me ha pasado que cuando he descubierto algo que ha sido muy bueno para mí y que prácticamente me ha cambiado la vida, con la ilusión y la felicidad que eso me ha aportado, he intentado compartirlo con los que me rodeaban. Y resulta que muchas veces, también, la respuesta ha sido el rechazo. 

Finalmente, he comprendido que cada uno sigue su propio camino y que necesita pasar una serie de experiencias por sí mismo. La experiencia del otro nunca nos sirve más que, como mucho, de luz. Intentar cambiar a los otros porque tú sientes que has cambiado y te gustaría que ellos sintieran la felicidad y la paz que tú sientes, no es posible. 

Ponerles en evidencia cosas que tú ves muy claras pero que ellos ni siquiera intuyen, solo lleva a que se cree mal rollo y distancia. Y lo sé porque he estado en los dos lados, en el lado del que dice y en el lado del que le dicen. Cuando te dicen pero tú, por ti mismo, no ves, es muy frustrante y doloroso y puede llevar a rupturas con personas que realmente quieres, amigos o familia no se salvan de eso.

Por lo tanto, creo que lo único realmente útil es seguir trabajando en uno mismo, estando tranquilo con tu proceso y tu trabajo y, si un día alguien viene y te pregunta, compartirlo encantado pero, si no, ir caminando con suavidad. Esa misma paz, luz y felicidad que uno  alcanse, ya les servirá a ellos sin que ni siquiera uno se de  cuenta, cuando sus caminos estén tristes y oscuros.  En fin, espero que estas reflexiones sean útiles…

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

El valor de la ayuda desinteresada.

diciembre 2, 2021
La compasión es la lástima de un sentimiento por el sufrimiento ajeno. Como casi todas las emociones tiene un aspecto positivo y otro negativo. Podríamos definirla también como el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento. Gracias a ella aspiramos a alcanzar la iluminación; es ella la que nos inspira a iniciarnos en las verdaderas acciones virtuosas que nos conducen a un estado el cual nos hace encontrar el camino y el esfuerzo para nuestro desarrollo

En principio la compasión es una actitud activa de ayuda al que sufre, un intento de evitar ese dolor. Si deseamos tener un corazón compasivo, el primer paso consiste en cultivar la empatía o la proximidad hacia los demás. Es como decir: “cumplir con la demanda social para expresar un sentimiento de condolencia… y sigo con lo mío”- Cuanto más cerca estamos de una persona, más insoportable nos resulta verla sufrir. Para practicar la compasión debemos intentar ser comprensivos con los demás, todos nos equivocamos alguna vez. Piensa en alguna ocasión en que te hayas equivocado y si alguien fue compasivo contigo, haciéndote ver tu error, pero no te juzgó
             
Cuando hablo de cercanía no me refiero a una proximidad meramente física, ni tampoco emocional. Es un sentimiento de responsabilidad de preocupación por esa persona. Con el fin de desarrollar esa cercanía es necesario reflexionar sobre las virtudes implícitas de una alegría por el bienestar del otro.  Siempre deberíamos ver la paz mental y la felicidad que se deriva de ello, al mismo tiempo que reconocemos las cercanías que provienen del egoísmo y observemos como ésta nos conduce a actuar de un modo complaciente, y cómo nuestra situación actual se basa en la explotación de aquellos que son menos afortunados.
            
Con el valor de la compasión reafirmamos y perfeccionamos otros valores como generosidad y servicio, por poner a disposición de los demás aquello que se negaron a ver. También de esa forma participamos con sencillez, puesto que no hacemos distinción entre las personas a las que ayudamos, por tomar en nuestras manos sus problemas haciéndolos  propios, ya que al ponerlos en el lugar de otros, descubrimos el valor de la ayuda desinteresada. La verdadera compasión transforma el sentimiento en acción y va de la mano para acompañar el dolor. Por lo tanto significa comprender el problema del que está a nuestro lado y ponernos en su lugar. ¿Es lícito que si alguien nos defraudó volvamos a confiar en él? Plantear venganza nos estanca espiritualmente. La compasión también nos reclama que elijamos bien nuestras ideas y lo que hagamos no contamine con críticas destructivas.
            
En lugar de reconocer las diferencias que tenemos con los demás, tratemos de reconocer las cosas que tenemos en común. Al final de cuentas todos necesitamos de la ayuda de nuestros semejantes, aunque no queramos reconocerlo. El punto final de la práctica de la compasión está sencillamente en aliviar el sufrimiento de aquella persona que apreciamos y conocemos, tratando que su estado no llegue a comprometerlo y haciendo que reflexione aunque sea tarde. La sociedad está plagada de fuerzas que impiden al ser humano lograr su anhelo más esencial: ser feliz.

Recuerda: En este día y siempre mantén tu mente despejada y tu corazón en paz.

Patricio Varsariah

 

Hemos de comprender que errando se aprende.

diciembre 2, 2021
Al transcurrir los días, nos hacemos tantas series de preguntas, tantas formas para  intentar conseguir esa felicidad tan deseada. Pensamos en títulos, familia, trabajo, amigos, suerte, etc., pero dentro de nosotros existe una voz apagada que nos continúa preguntando: ¿Eso es todo? ¿Eso es todo lo que necesito?  ¡No puede ser! ¡Tiene que haber algo  más! Algo falta… pero ¿qué es?  Puesto que muchos lo tienen y no lo son.
            
Es cuando podríamos plantearnos el disfrute como sinónimo de una total entrega  plena de confianza a la vida, la cual nos supondría paladear el goce al que nos hemos entregado. Pero no olvidemos nunca que la felicidad siempre va acompañada de un sentimiento inseparable, el dolor ¿Cómo es posible? 

Solo hay que observar la vida a nuestro alrededor. Sencillamente eso es así porque la vida nos lo impone. Jamás existirá la felicidad sin dolor.
Obligatoriamente todos estamos dispuestos a recorrer la vida,  sea de la forma que a cada uno se nos presente, pero siempre nos aparecerán “puertas” que debemos saber franquear para poder avanzar.

En la vida son tantos los deseos y tan pocas las realidades, tan grande las injusticias y a veces tan mínimas las justicias, que nos martillea en nuestro interior esa afirmación de, entonces: ¿qué sentido tiene nuestra vida? Comprendo que es difícil de entender e incluso de vivir, aunque eso no quiere decir que tengamos que optar por el mal entendimiento de la desesperación. Hemos de comprender que errando se aprende, y a veces es necesario equivocarse para saber acertar en determinados momentos.
            
En medio de estos extremos encontraremos posturas más o menos cercanas. Por ejemplo podríamos pensar que la vida nos trae tantos problemas que a veces nos deja abiertos tantos interrogantes, que se nos hace difícil comprender  su verdadero sentido.  Y refiriéndome al dolor del que antes hablaba, deberíamos comprender que es casi obligación estar de acuerdo con él, siendo necesario sentirlo y vivirlo. Comprendo que el dolor tiene mal augurio, pero ¿cuántas veces es curativo? Impidiendo que nos instalemos en el continuo sufrimiento.
            
Ahora debido a los adelantos tecnológicos, todo queda “grabado” en alguna plataforma digital, respaldado siempre tal como éramos y plasmado siempre a través de redes sociales, canales, vídeos, etc. Toda nuestra vida en cualquier momento está digitalizada, aunque parece una buena idea, ya que de esta forma no nos perderemos nada si nuestra mente hace que se nos olvide. Pero debemos hacernos cargo que es muy prudente a veces olvidar, puesto que es bueno dejar ir a las personas, cuando éstas por ley divina les llega su momento, y así seríamos más congruentes y seguros de cómo eran. De esta manera elegimos lo que nos conviene y nos alcanza a recordarlas desde lo más profundo de nuestro ser. 

Finalmente Yo como Tú te preguntas Como es mi vida y como es Tu vida, puedes que me respondas: "mala", o “vamos luchando día a día”. Entonces: ¿cómo te gustaría que fuera? Aquí también me responderías. Pues no sé qué responderte. ¿Afortunada, feliz, etc? ¿Piensas que esa felicidad que tanto añoras existe? Aunque te cueste entenderlo esa felicidad está dentro de ti mismo. ¡Búscala! Seguro que la encontrarás. 

Sí, comprendo que no es nada fácil. Pero es el único sitio donde se encuentra. En este estado de vida en el cual nos encontramos, solo nos preocupamos por el mundo y el lugar que ocupamos en él para conseguir la felicidad y no debemos olvidar que la vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes.

Recuerda: “Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.”

Patricion Varsariah

 

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