Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Ilusiones mentales que impiden a la mente reflexionar.

abril 25, 2022
Me he pregunto estos días: ¿Acaso no hay mayor gloria que deshacerse de la estupidez humana, de la ignorancia en la que estamos inmersos? ¿Por qué las llamadas mentes espirituales han necesitado ofrecer a sus oyentes la experiencia o la percepción de la Verdad o de Dios? ¿No será que ellos mismos estaban engañados?

¿No será todo un engaño, un gran negocio mundial, o una manera de poner trampas a aquellos que verdaderamente se interesan por mejorar su condición humana para que se obnubilen con la idea de alcanzar alguna gloria? 

Los hechos de la vida cotidiana demuestran que somos seres temerosos que se comportan con bastante insensibilidad. Quizá debido a lo que nos puede suceder, nuestro egoísmo es desmedido y en lugar de favorecer a la seguridad lo que hace es llevarnos a situaciones de daño e inseguridad. 

¿Qué podemos hacer al respecto cuando nos pasamos la vida de conflicto en conflicto? 

Cualquier individuo con un mínimo de cordura trataría de resolver dicha situación, pero las alternativas que encuentra no son reflexionadas por él mismo sino que se agarra a lo que otros han dicho: amigos, psicólogos, asesores, gurús, libros, medicinas, drogas o escapes diversos. 

A nadie se le ocurriría pensar que la solución está en sí mismo, pues se nos ha condicionado para no tener confianza en nosotros y creer que hay que encontrarla en otro lugar. Pensar de ese modo se debe a que no sabemos cómo funciona nuestra propia mente, pues si lo supiéramos no haría falta ir a ningún sitio a que nos dijeran como hacerlo. 

Es la mente condicionada la que crea el problema y es la propia mente la que ha de solucionarlo, y todo lo demás es puro cuento, energía desperdiciada conducida por la misma ilusión que nos ha creado el conflicto.

No hay nada de espiritual en observar nuestra manera de convivir, cómo pensamos respecto de cualquier asunto de la existencia, qué nos hacen sentir las cosas o cuál es el modo de comportarnos ante una situación. Observar con la intención de conocernos no tiene nada de espiritual, es un acto saludable con el que podemos vivir de modo permanente a no ser que nuestra mente ya está saturada de tantas ideas que no encuentre ni un pequeño espacio desde donde mirar y darse cuenta de la insensatez de nuestro vivir diario. 

De observar, de darnos cuenta, de hacernos conscientes, surge una observación sin observador en donde todo aquello que vemos es un signo de nuestra propia naturaleza y, ya sea porque reaccionamos ante ello o porque somos indiferentes, ello es una oportunidad de conocernos.

La observación no tiene nada de espiritual, sino que es una facultad mental que hemos negado con la adquisición de una experiencia y conocimiento egocéntrico que se ha separado de aquello que es observado. En el estado de observación no hay separación, pues no hay un observador observando con todos sus prejuicios sino que solo hay observación en cualquier dirección.

De la observación surge el discernimiento de que el apego es la causa del placer y, al mismo tiempo, del miedo, lo que da lugar al conflicto y al sufrimiento. La comprensión tampoco es algo espiritual sino algo que se da cuando observamos y reflexionamos dejando a un lado toda subjetividad.

El discernimiento da lugar al desprendimiento mental de ideas o creencias falsas, ilusiones mentales que nos mantienen esclavos de sus fines, y todo ello se traduce en un mayor espacio mental que nos permite como seres humanos ser sensibles a lo que sucede y actuar con cierto grado de libertad. En la medida que hay discernimiento en nuestra vidas hay sensibilidad e inteligencia, pero no es la inteligencia del intelecto sino la inteligencia de la observación que ha creado espacio mental libre, desocupado, para observar con gran amplitud o apertura.

La inteligencia, que se muestra a través de la observación, no es nada espiritual sino una consecuencia de un funcionamiento correcto de la mente humana. Sin embargo, todo este proceso, que comienza con hacernos conscientes de la manera de convivir y acaba con la sensibilidad, no tiene nada de espiritual, no hay un espíritu o un alma que esté haciendo algo, es simplemente una mente que se da cuenta de su propio engaño y ella misma se aclara al no permitir que ninguna idea interfiera en dicha reflexión.

Dios, el nirvana, la iluminación, la sabiduría, el amor, son ilusiones mentales que impiden a la mente reflexionar con claridad para ver dónde está su antagonismo o dualidad, eso que le impide pensar y sentir sin conflicto. Es un hecho que cualquier deseo de lograr un estado espiritual, no permitirá a la mente indagar libremente sino que estará atada a una ilusión divina. 

Sin embargo, el observar, el darnos cuenta, el ser conscientes, la observación, el discernimiento, la sensibilidad y la inteligencia, son estados mentales al alcance de cualquier persona que verdaderamente esté interesada en mejorar su condición humana.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil.

Patricio Varsariah.



 

La vida es, la vida simplemente es, ha sido y será.

abril 20, 2022
Trata de entender la vida y te verás envuelto en un lío.  Olvídate de entenderla.  Sencillamente, vívela y la entenderás.  La comprensión no será intelectual, teórica.  La comprensión será total.  La comprensión no será verbal, sino no verbal.  Eso es lo que queremos decir cuando decimos que la vida es un misterio.  Puede ser vivida, pero no resuelta. Puedes saber qué es, pero no puedes decir qué es.  Ése es el significado de “misterio”.  

El hombre que dice que comprende a las mujeres está fanfarroneando. El hombre que piensa que las entiende es un ingenuo.  El hombre que pretende que las entiende, miente.  El hombre que quiere entenderlas, es un iluso.  Por otra parte, el hombre que dice que no las entiende, que no cree entenderlas, que no pretende entenderlas, que ni tan sólo desea comprenderlas, ¡él las comprende!”. Y así es como también es la vida. La vida es una mujer.  

Cuando decimos que la vida es un misterio, estamos diciendo que la vida no es un problema.  Un problema puede ser resuelto.  Un misterio es eso que no puede ser resuelto.  Lleva su indisolubilidad impresa.  Y es bueno que la vida no pueda ser resuelta; i no ¿qué harías?  Simplemente piénsalo.  Si la vida no fuera un misterio y alguien llegara y te explicara, ¿qué harías?  No quedaría nada que hacer más que suicidarse.  Incluso eso carecería de sentido. 

La vida es un misterio.  Cuanto más sabes de ella, más bella es.  Llega un momento en que, de repente, empiezas a vivirla, empiezas a fluir con ella.  Entre tú y la vida evoluciona una relación orgásmica, pero tú no puedes imaginarte cómo es. Ésa es su belleza, ésa es su infinita profundidad. Y es verdad; no hay ni principio ni final.  ¿Cómo puede haber un comienzo y un final para la vida?  Un comienzo significaría que algo surgió de la nada y un final significaría que algo que estaba allí desapareció en la nada.  Eso sería un misterio aún mayor.  

Cuando decimos que la vida no tiene principio queremos decir que la vida siempre ha estado ahí.  ¿Cómo va a tener un principio?  ¿Puedes trazar una línea y decir que desde ese momento la vida empezó, tal  como los teólogos cristianos solían decir?  Cuatro mil años antes de Cristo –dicen- la vida empezó un determinado lunes.  Evidentemente ha de haber sido por la mañana, pero ¿cómo vas a decir que era un lunes si antes no había un domingo?  ¿Y cómo puedes decir que era por la mañana si la noche anterior no existía?  Piensa en ello. 

No, no puedes trazar una línea divisoria; es una tontería.  No es posible trazar una línea porque incluso para trazar una línea se requiere algo.  Se necesita algo que ya esté allí; si no, no se puede trazar. Puedes trazar una línea si existen dos cosas, pero si sólo existe una cosa, ¿cómo vas a marcar una línea?  La valla alrededor de tu casa es posible porque tienes un vecino. Si no existiera el vecino, si no hubiera nada más allá de la valla, la valla no existiría. Piensa en ello. 

Si no hay absolutamente nada más allá de tu valla, tu valla desaparecerá en la nada.  ¿Cómo va a poder existir?  Se necesita algo más allá de la valla para sostenerla. Si la vida comenzó un determinado lunes, se necesita un domingo que le preceda; si no, el lunes se esfumará, caerá y desparecerá. Y de la misma forma no hay posibilidad alguna de un final.  

La vida es, la vida simplemente es, ha sido y será.  Es eternidad. Y no empieces a pensar en ello. Si no te la perderás porque todo el tiempo que desperdicias pesando en eso, es pura pérdida.  Emplea ese tiempo, emplea ese espacio, emplea esa energía para vivirla. 

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil.

Patricion Varsariah.
 

Creer, tener fe y confianza en nosotros mismos.

abril 20, 2022
Hace unos días oí decir: "Yo creo que el Destino sí que existe; por eso lo único que hay que hacer es sentarse a esperar, pues lo que tenga que pasar pasará, queramos o no". Concretando un poco más, esto parece significar que no controlamos ningún aspecto de nuestra vida. Si no tenemos trabajo, no cumplimos nuestros sueños o siempre estamos solos es porque así lo ha decidido el Destino.

Hay personas que piensan que estoy loco por creer que sólo debemos desear y soñar para que el Universo se encargue de poner cada cosa en el lugar en el que queramos. Y yo me pregunto ¿no es más de locos creer que nuestra vida no depende de nosotros mismos? Por suerte, mis afirmaciones no se basan en simples creencias, sino que, con el paso de los años, voy descubriendo esa magia que a día de hoy, y cada vez más, me va mostrando que es el Universo, el Destino, Dios o como queramos llamarlo, lo que hace que todo suceda, pero eso sí, siempre en base a nuestros deseos. No en vano siempre escuchamos eso de "cuidado con lo que deseas que se puede cumplir".

Todo parece muy contradictorio. Entonces... ¿hay una fuerza superior que marca nuestro camino o somos nosotros los que lo construimos a través de nuestros pasos? 

Es una mezcla de ambas cosas. Debemos desear con fuerza y, sobre todo, luchar y esforzarnos cada día por alcanzar nuestros sueños. No encontraremos trabajo desde el sofá de casa, ni seremos grandes escritores si no escribimos nada; no podremos encontrar la casa queremos si no la buscamos, ni la persona de nuestra vida si no salimos de la habitación. Como estos ejemplos cualquier cosa que nos mueva el alma.

A veces los sueños parecen tan complicados que ni siquiera hacemos el intento de sacrificarnos por ellos. La clave está en creer, tener fe y confianza en nosotros mismos y, por supuesto, en hacer todo lo que está en nuestras manos para conseguirlo, dejando el milagro último en manos del Universo, pues es Él el que tiene los hilos que pueden mover el mundo entero para hacer que todas y cada una de nuestras ilusiones se hagan realidad.

Pensadlo... Cuántas cosas hemos negado con tanta fuerza que al final nos han pasado, con cuántas otras hemos bromeado hasta que han acabado por materializarse sin más; y, por suerte, cuántas más hemos imaginado con tanto ímpetu que al final nos han llegado, como siempre, en el momento justo y correcto para ello. Pensamos y generamos energía de forma inconsciente haciendo que todo fluya hacia donde enfocamos nuestra atención.

Así que, ya sabéis, pensemos, soñemos y, sobre todo, sintamos todo lo que queremos ver, tener, disfrutar, alcanzar; pongamos toda nuestra pasión en ello, tengamos paciencia y...será entonces cuando podamos sentarnos a gozar de los miles de regalos que el Destino tiene para nosotros, para nuestras vidas, para nuestro mundo. 

¿Quién sabe si este escrito que leéis no es también la primera señal de que toda vuestra vida está a punto de cambiar, de mejorar, de ser lo que queréis que sea?

Elijamos los colores más bellos para nuestra vida...

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil.

Patricion Varsariah.
 

El valor del silencio.

abril 18, 2022
La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos transcurre amenamente.

Personalmente soy un enamorado incondicional del silencio, por que opera para acompañar y darme espacio, tiempo y libertad, con el fin de que exprese todo mi ser, mis tendencias, mis fantasías y así poder abrir el camino a mi mundo inconsciente y a mi verdad. El silencio me ayuda a estar consciente aquí y ahora y, por tanto, a tener más fuerza en la vida y presencia ante los demás. 

El silencio me conecta a la vida, a la respiración y a la esencia de las cosas. es una fuente de tranquilidad y una manera de recargar energías. Son muchas personas que creen que el silencio es un vacío. No está vacío nunca. Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando. 

Pero este es un tema para otro escrito, ya que hoy me voy a referir a una gran mayoría de personas que no les gusta el silencio, porque nos obliga a enfrentarse  a ellos mismos. Y a veces lo que no devuelven  la mirada es el vacío.

También le tienen miedo al silencio, porque equiparan el silencio con la insignificancia. Quieren ser escuchados y vistos. Quieren hacerse relevantes. Quieren ser alguien a los ojos de los demás.
El deseo de hacerse sentir relevantes puede ser muy fuerte. Pero en la búsqueda de ser escuchados, notados y considerados bien por los demás, a menudo ahogan su voz interior.
Están constantemente en busca de algo que ya tienen. Ya tienen todo lo que realmente necesitan dentro de ellos. La paz que buscan no está en alguna parte. Está en el aquí y ahora, en este momento, dentro de ellos.

Si quieres conocerte a ti mismo, apaga la televisión, la radio, Internet y el diálogo continuo en tu cabeza. Ve a un lugar tranquilo y pasa tiempo a solas. Aquí es donde te encontrarás a ti mismo. Aquí es donde aprenderá lo que es realmente importante para usted.

Mientras estamos sentados en silencio, podemos escuchar y ver cosas que de otro modo no veríamos, y nuestros deseos se vuelven pocos y simples. Encontramos nuestra voz interior de satisfacción y nos damos cuenta de que ya somos todo lo que necesitamos ser. El silencio nos ayuda a regresar a un lugar de descanso y claridad interior, lejos del ruido del mundo.

Guarda este espacio en tu agenda. Es más importante que cualquier cosa que hagas, porque es allí donde encontrarás la fuerza, el propósito y la compostura para ser una mejor persona para ti y para los demás.

Al igual que dormir, lavarse los dientes, comer, ir a trabajar y hacer ejercicio, necesitamos tiempo para el silencio en nuestro día. Necesitamos tiempo en nuestro día para cultivar el silencio para que podamos traerlo con nosotros a nuestras acciones diarias y vivir con una sensación de paz, incluso en medio de circunstancias estresantes.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

La vejez es una realidad que nos compete a todos.

abril 18, 2022


Tememos la vejez, aunque ignoramos sí llegaremos a ella. La vejez no es simplemente una edad cronológica de la vida, sino un estado del espíritu humano. Se es viejo cuando se deja de soñar. 
Parada en mi gran duda existencial, cuestiono todo lo que he sostenido por algún tiempo como real- verdadero- lógico y necesario.  

Si a los 4 años es la de edad del ¿ por qué?, después de los 40 es la edad del ¿ para qué?, listas con hartas excusas y justificaciones es tiempo de “indagarlo” todo- ¿ para qué? para encontrar un sentido, para soltar equipaje, para dejar de meter la panza, para sonreír sin motivo, para volvernos espirituales… Sí!! esa es un acción complaciente: volvernos al ser…mirar adentro… porque mirar afuera y confrontarnos con el espejo: ¡Uf que horror! 

Es que la vejez es una recurrente categoría a la que las mujeres después de los 30 visitan a menudo. ¿Por qué? Porque la vejez es una conversación limitante que el mundo femenino cree, alimenta, sostiene pero sobre todo: teme!

Las chicas se miran las maculas violáceas (ojeras) que la carga de la rutina pinta sobre el lienzo de sus párpados, cuentan los hilos de plata que peina su experiencia, detectan con horror y critican los cráteres que avanzan en las pampas de sus muslos, y  sufren como una tragedia griega el avance intempestivo del tiempo. De hecho hay quienes quisieran iniciarle juicio por daños y perjuicios.

Los hombres, sin embargo, vemos crecer nuestros vientres como globos, perder el cabello, agrietar nuestra piel; pero nuestra reacción es diferente, seguimos preocupados por el penal que erró nuestro equipo favorito.

Pregunto : ¿Es el miedo a la vejez una necesidad o un invento? 

Primero antes que nada, el miedo ¿ es una necesidad o un invento? Depende. Los miedos racionales no defienden, nos protegen. Los irracionales, nos esclavizan, nos vuelven locos. Pero la vejez… ¿ por qué preocupa tanto a las mujeres? Porque el mito de la eterna juventud, perfecta belleza y  felicidad que hemos consumido a través de los medios de comunicación, más el Photoshop y el concepto erróneo que sostenemos sobre la vejez nos hace creer que ser viejo o estarlo o vernos es una condición que se dará de un momento al otro, un cambio radical que afectará nuestra belleza física, nuestras aptitudes, nuestra particular forma de vincularnos con el mundo y nos estrecha el camino con la muerte. 

Y permítanme agregar nos hace ver los cuentos de hadas a la inversa, de sentirnos y vernos decrépitos nuestra princesa o  príncipe comerá de la manzana envenenada para dormirse y – ya no vernos!

Morir jóvenes nos aterra, pero envejecer mucho más. Pensamos ¿ quiénes seremos cuando veamos un rostro diferente? Seremos los mismos, nuestros rostro está todo el tiempo a merced del paso de la vida. Desde que nacemos, envejecemos…. 

Vivir con la creencia de que envejecer es también la pérdida del derecho de ser amados, reconocidos, ha sido el emblema de la industria de la vejez.

Gracias a nuestro miedo, se ganan millones y millones cada día. Cremas milagrosas, maquillaje, píldoras, mascarillas, recursos caseros, aparatología, un sin fin enfocado a psicoanalizar desde la estética, una inseguridad emocional. Tener el busto turgente, erecto no es garantía de satisfacción amorosa. En la vida, no hay garantías en ningún aspecto. Es una zona de incertidumbre, lo sé, es muy inquietante aceptar que somos en un pantano movedizo, pero no hay más que eso.

¿Cuál es mi propuesta? 

Encender la luz, dejarnos de escondernos, lanzar al piso las sábanas, y aprender a amar con dignidad nuestro cuerpo. La vejez es una realidad que nos compete a todos, pero la decrepitud de nuestro ser es una elección personal.  Aferrarnos a pensamiento negativos, tóxicos, y faltos de respeto a nuestra esencia y figura es un pasaje certero a opacarnos, endurecernos y paralizarnos. La belleza exterior  trasmuta, pero la interior se cultiva, y se cosecha.

Verse bonitas y guapos nos llena de adrenalina, pero vernos serenos y seguros nos inunda de una satisfacción personal que ningún labial será capaz de proyectar más brillo.

El paso del tiempo, es cierto, socava inexorablemente para todos su ser corporal. Pero, felizmente, no nos reducimos a eso. “Mientras el yo externo se desmorona, nuestro hombre interior se renueva día tras día”. La vejez nos da la oportunidad de experimentarlo y de hacerlo realidad.

Primero con el ejercicio del yo interior y el cultivo de la vida espiritual que desarrolla nuevos hábitos de corazón: serenidad, desprendimiento, capacidad contemplativa, que permiten disfrutar del hecho mismo de vivir y de los mil pequeños detalles: la belleza de la naturaleza y del arte en todas sus formas, la conversación, la compañía de los seres queridos, los momentos de “soledad sonora” para el recuerdo, la reflexión sobre los misterios de la condición humana, el descubrimiento del sentido y el valor de la vida. Y, sobre todo, la atención a las necesidades de los que nos rodean y el amor desinteresado y discreto, como el mejor servicio que podemos hacerles.

La vejez tiene su lado más oscuro en la proximidad de la muerte. La atención al yo interior ayuda a mirarla sin miedo. Vivir espiritualmente es cultivar lo que en nosotros desafía su presencia: “No moriré del todo”, decía ya el poeta pagano. Ser creyente genera fuerzas que hacen posible enfrentarnos a ella con esperanza. ser cristiano, en definitiva, consiste en creer en el amor de Dios,  en que nada, ni la muerte, puede separarnos de ese amor.

Cuanto más envejecemos, más necesitamos estar ocupados. Es preferible morir antes que arrastrar ociosamente una vejez insípida. Trabajar es vivir. 

FINALMENTE : Lo mejor que tiene la vejez es que se encuentra uno cerca de la meta.   

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

¿Cuál es el propósito de las relaciones?

abril 17, 2022
¿Alguna vez te has detenido a pensar en el propósito de las relaciones? ¿Crees que son sólo para nuestro propio disfrute? ¿Cree usted en las almas gemelas?

Realmente no sé el propósito de las relaciones, pero creo que estamos aquí para crecer.

La gente parece pensar que si encuentran a su "alma gemela", vivirán felices para siempre sin ningún problema de relación. Esa no es la definición de un alma gemela. Esto es un poco de lo que pienso sobre las almas gemelas y las relaciones:

Un alma gemela nos refleja lo que no se ha sanado mientras testifica lo que ya es perfecto. Las almas gemelas brindan diferentes cosas en diferentes momentos: a veces, un refugio seguro desde el cual podemos expandirnos y explorar, y, a veces, desafíos que nos ponen de rodillas. En todos los casos, nos ayudan a medida que avanzamos por el camino que conduce al santuario más recóndito donde reside el Alma.

Necesitamos el desafío que brindan las relaciones al denunciarnos nuestros prejuicios, y necesitamos personas (socios, amigas, amigos, conocidos casuales e incluso extraños) que caminen con nosotros a medida que avanzamos hacia el potencial de nuestra alma. Queremos que las cosas salgan bien, pero parece que necesitamos los desafíos que presentan las relaciones para poder crecer.

Hace muchos años, me di cuenta de que en algún momento del camino, nosotros, como sociedad, habíamos perdido de vista la verdad. En lugar de encontrar la paz dentro de nosotros mismos, buscamos la felicidad en la forma de otra persona, situación o cosa. Trabajaríamos duro para “conseguir” a alguien, pero luego la relación “fallaría”. O la magia pareció desvanecerse o nunca nos arriesgamos a comprometernos con un socio porque podría haber un trato mejor a la vuelta de la esquina. O, lo más triste de todo, sufrimos en silencio en un matrimonio insatisfactorio, soñando con lo que posiblemente nos liberaría.

El desafío de encontrar y mantener un alma gemela es el ímpetu perfecto para nuestra maduración metafísica. Nuestras relaciones amorosas nos ponen cara a cara con nuestros demonios, y estamos dispuestos a confrontarlos y aprender cómo mejorarnos a nosotros mismos porque tenemos muchas ganas de cumplir la promesa mágica del amor. Es al utilizar las experiencias que surgen dentro del contexto de la asociación, tanto las alegres como las dolorosas, que llegamos a abrazar la enorme capacidad espiritual que reside dentro de nosotros, haciéndonos capaces de cosas magníficas, no solo en el área de las relaciones, sino también en cada área de la vida.

No podemos saber o dictar lo que nos traerá nuestro despertar; no hay dos personas exactamente iguales, y un alma ciertamente requiere lecciones diferentes que la siguiente. Simplemente tenemos que levantarnos para saludar las ocasiones a medida que se nos presenten. El conjunto perfecto de condiciones para lograr el desarrollo de tu alma siempre está a la mano, pero probablemente no lo reconozcas mientras lo atraviesas.

Nuestra tarea espiritual es calmar nuestro ego hiperactivo, atraparlo cuando comienza a subirse al asiento del conductor y decirle cuándo debe volver a donde pertenece. En términos de relaciones amorosas, debemos centrarnos más en tratar a nuestras parejas, o parejas potenciales, con respeto, respetando el hecho de que tienen su propia mente superior a la que seguir y no tenemos derecho a imponer nuestra agenda personal en sus vidas. Necesitamos dejar de insistir en salirnos con la nuestra y permitirles ser quienes son. 
Podemos hacer sugerencias y podemos expresar nuestras opiniones, pero no nos lleva a ninguna parte insistir en hacer las cosas a nuestra manera. No podemos cambiar a nadie más; solo podemos trabajar para cambiarnos a nosotros mismos”.

Las luchas de poder son un problema importante en las relaciones amorosas, y he descubierto que cada vez que se desarrolla una lucha de poder entre los socios, al menos uno de los siguientes aspectos del ego está en juego: 

1) La necesidad de tener la razón nos enfrenta a unos contra otros. Cuando estamos apegados a tener razón, nos sentimos obligados a defendernos a toda costa. No queremos ver el lado de la historia de la otra persona, porque si lo hiciéramos, podría amenazar el caso que hemos construido. Así que nos mantenemos firmes, con la esperanza de desgastar a la otra persona. Hacemos esto porque en el fondo nos sentimos pequeños y temerosos. El ego cree que solo uno de nosotros puede ganar, por lo que está luchando por su vida.

Si tuviéramos que adoptar un enfoque más espiritual y reconocer que el Alma en mí es la misma Alma en ti, ya no necesitaríamos tener razón. En lugar de aferrarnos temerosamente a nuestra agenda más pequeña y egoísta, podríamos cambiar nuestro objetivo para encontrar un terreno común.

2) La necesidad de tener el control es la forma en que el ego nos insta a tomar las riendas con fuerza si queremos estar seguros. Será mejor que pongamos las cosas en su sitio, incluida nuestra pareja, dice la voz temerosa que llevamos dentro. Cuando entro en el modo de control, generalmente es porque tengo miedo de que las cosas no salgan como creo que deberían y que, al final del día, no estaré bien.

3) La necesidad de distraerse es la forma del ego de hacer frente a la ansiedad de estar solo. Hay una tremenda cantidad de miedo y presión que va con la creencia de que tienes que resolver todo por ti mismo. Cuando la responsabilidad se vuelve demasiada, el ego busca distracción; es una forma de sobrevivir. Y en nuestra sociedad, no falta la distracción de los problemas más profundos de nuestra humanidad.

Noticias sensacionalistas, horarios de trabajo exigentes, presiones de estilo de vida, eventos deportivos, correo electrónico, juegos de computadora: estos son solo algunos de los estímulos que compiten por nuestra atención. Y superando todo esto está el drama que podemos crear en nuestras relaciones; No hay nada mejor que una buena pelea de arrastre para derribar nuestra mente y dejar de pensar en el miedo persistente de que no podemos mantenerlo todo junto. 

Cuando sudamos por las cosas pequeñas, logramos distraernos de la ansiedad más grande que el ego mantiene de estar separado y solo en un mundo grande y aterrador. En otras palabras, es posible que le dé mucha importancia a que su esposa o esposo llegue a casa una hora más tarde de lo que dijo que lo haría, o que le culpe a su esposa por no manejar la casa tan bien como usted cree que debería hacerlo, pero en realidad, en el fondo, usted solo están tratando de distraerse del terror absoluto de no poder mantener juntas todas las piezas de su vida. Pero verás, no estamos destinados a mantenerlo todo unido; no somos el pegamento de la vida. El alma es. Estamos en nuestro mejor momento cuando aceptamos nuestro papel como cocreadores con el alma.

4) La necesidad de ser superior o inferior es la forma en que el ego nos mantiene separados unos de otros centrándose en los defectos. Nos atormenta con ataques de autocompasión o delirios de grandeza que nos alejan de la verdad fundamental de que todos somos creados por igual y de la misma fuente. Debido a que el ego no tiene conciencia de nuestra Unicidad inherente, nos deja a la deriva en nuestros vagabundeos narcisistas. Nuestro sentido de valía nunca debe depender de cuánto mejor o peor estamos haciendo que otra persona. Más bien, debe estar arraigado en el conocimiento de que todos somos creados perfectamente por Dios.

Estas cuatro necesidades impulsadas por el ego presentan obstáculos para nuestra conciencia del amor profundo e incondicional porque nos mantienen enfocados en lo que está mal en lugar de en lo que está bien. Nos separan en lugar de unirnos. Cada vez que vea surgir una de estas necesidades en sus pensamientos o acciones, reconózcala como una advertencia para relegar el ego al asiento trasero.

El ego puede presentarnos muchas trampas, pero también tiene sus beneficios. Nos ayuda a reconocer y celebrar nuestras diferencias. Somos únicos, después de todo, y esta singularidad funciona en conjunto con nuestra espiritualidad central. A medida que aprendemos a convivir y disfrutar de las diferentes cualidades que todos tenemos, el Alma se renueva y expande. La vida se vuelve más texturizada y hermosa.

La pregunta no es si el ego es bueno o malo, sino hasta qué punto permitimos que gobierne nuestras vidas y relaciones. El ego es un aspecto de la mente que tiene un propósito; simplemente no podemos dejar que se nos escape de las manos. Si seguimos eligiendo permanecer alertas y despiertos a todas las fuerzas que trabajan dentro de nosotros, podemos crear una asociación bien equilibrada y conmovedora.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

Nuestra vida no es estática.

abril 17, 2022
Me he quedado muy pensativo y reflexivo después de haber conocido por vez primera el concepto de hemorragia del alma, que no es más que la repulsión hacia sí mismo. Creo –por todo lo que nos circunda y leemos- que estamos invadidos por personas que llevan hemorragias del alma. que “es un flujo de sangre incontrolable, enterrado en las cavidades corporales” lo cual resulta “indolora para la víctima”, ya que no es consciente de lo que pasa internamente. 

Es un hecho y una realidad que nuestra sociedad no está lo suficientemente nutrida internamente. He conocido muy de cerca a personas que hacen y  se hacen daño continuamente. Daño físico, moral y espiritual y siempre me he preguntado a qué obedece esa enorme tiranía hacia sí mismo, y con los años, he llegado a pensar que es la falta de autoestima y valoración de sí mismos.

Aparentemente lo tienen todo: salud, dinero, amor y un físico atrayente. No hay nada que pueda convencer a esas personas de lo que son: un ser en vías de continua transformación evolutiva, y que seguir puliendo esa materia prima es una obligación para consigo mismos. Se detestan por vivir cada día en costumbres que los devalúan y los deshonran, lo cual es un círculo vicioso de degradación y terminan siendo artífices de una hemorragia continúa de su alma. Quizá para aprender, muchas personas hayan elegido el camino del dolor y de la destrucción. Quizá como crisálidas, podrán salir airosas y victoriosas de ese continuó drama que perpetúan en sus vidas. 

Nuestra vida no es estática. No podemos controlar las circunstancias de lo que externamente sucede. Sin embargo, saber que atravesamos por una etapa crítica y dolorosa, no es lo mismo que recrearse una y otra vez en la autocompasión. Sobrevivir no es lo mismo que vivir. En la sobrevivencia, hay continúa lucha. En el vivir, hay continuó flujo. 

La imagen que tenemos de nosotros mismos es la imagen que nos otorgaron en un momento clave y débil de nuestra vida, donde no teníamos opinión propia, y todo nuestra sobrevivencia dependía de alguien que nos nutriera y nos cuidara. Pero no veo por qué no replantearnos dichas imágenes y comenzar a reconstruirnos a partir de aquéllas que nos parecen más vitales, más reales, más dignas.

A través del trascurso de nuestra vida siempre hay heridas, que a mi persona le han hecho ser muchísimo más fuerte, para afrontar cualquier adversidad. Recibí desprecios a raudales yo que soy muy afectivo y eso me marco de por vida, pero aquellas personas que eran el todo del todo y yo no era nada, cuando me fui haciendo más adulto fui creciendo interiormente y dándome cuenta de que ellas estaban vacías y que yo ya no estaba a sus alturas si no que ya hacía tiempo que las había dejó atrás. Y hoy les tengo que dar las gracias a quienes me despreciaron, porque mi mente no comprendía que era envidia. Y la felicidad me llegó el día que lo entendí, lo ruin que puede ser un ser que no tiene sentimientos y que repito, están vacías. 

Si excavamos en nuestro interior encontraremos heridas y recuerdos que hacen de nosotros lo que hoy somos. ¿Quién no ha sido en alguna oportunidad devaluado? ¿Quién no ha experimentado el rechazo y el fracaso? ¿Quién puede librarse de la tiranía del qué dirán?

¿Tendremos las herramientas para colocar pinceladas de color donde una horrible herida nos altera y nos deforma? 

Pienso…que el amor y el respeto deben empezar por uno mismo…que no puedes dar amor si te amas como un mendigo porque eso sería amar desde las carencias y no desde los rebalses. Pero también pienso que hay que respetar los procesos de cada persona…sus tiempos y ponernos en el lugar del otro desde un modo compasivo y no desde el juicio. Pienso que el amor se ha encasillado en el amor de “pareja” muchas veces y para mí el amor es mucho más que eso el amor es una actitud hacia la vida hacia el universo, desde la flor, el gato, el perro, los niños, los mayores, y todo lo que nos rodea o sino claro es muy fácil quedarse amando a solo unos pocos escogidos no? Amigabilidad es lo le hace falta al mundo.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

Debemos escucharnos.

abril 17, 2022
Resulta que la mayoría de las personas saben muy poco de sí mismos , no conocen la principal razón de su sentir puesto que están dominados por el pensamiento externo superficial , circunstancial y pasajero , y esto llega a agravarse hasta el punto de que formamos una personalidad paralela pero que nada dice de nosotros mismos.

Entonces, el mundo interior se encuentra incomunicado , desolado, abandonado , y afligido . Y resulta entonces que no queremos ver y que no queremos sentir y llevamos esta forma de conducta de diálogos a extremos, encontrándonos separados de nuestra realidad. Y la separación es la formación de realidades aparentes que dan lugar a reír cuando no lo sentimos, a llorar cuando no lo queremos.

Y como consecuencia de esto , el hombre se pierde y no se halla a sí mismo , resultando también la perdida de autoestima y de propósito de vida , haciéndonos ser lo que no somos. Y cuando nos descubrimos en una realidad que no es la nuestra surge la desolación , la crisis de identidad y esto hace que vivamos una vida muy ligera , demasiado errática , sin un propósito real , puesto que no nos estamos sirviendo a nosotros mismos por el contrario nos estamos desconociendo y entonces surge el conflicto. La salud física decae, también emocional y mentalmente por esta razón el pensamiento externo no es el más acertado pues equivale a tomar demasiados riesgos y no se puede medir las consecuencias.

Para poder comprenderse es necesario escucharse , puede que creamos que nos conocemos pero , ¿si nunca nos hemos escuchado ?, entonces hemos estado caminando en sentido opuesto de nosotros mismos , además estamos colocando una muralla de hierro o de arenas movedizas.

El problema es que el pensamiento externo es compulsivo y sí nos hallamos vulnerables, susceptibles , simplemente no vamos a reflexionar. La espiritualidad reconoce que la reflexión es uno de los procesos más importantes , pues solo en la reflexión podemos medir las acciones y sus consecuencias . La reflexión requiere madurez. La reflexión no puede ser confiable si ésta no se ha desarrollado , vale decir, si no tengo la disciplina de la reflexión , ésta será ineficiente.

El hombre necesita ver en el tiempo para que su juicio sea maduro y no impulsivo. La reflexión también nos conduce a la quietud y al silencio porque va precisando y entonces hay más espacio donde podemos escucharnos y cuando nos escuchamos pondremos atención a la voz interior , aquellos momentos y circunstancias que van marcando en nuestra vida y que en una forma nos hace ser como somos y sin embargo esto no debe ser el principio o el final , tenemos que negociar, tenemos que intercambiar opiniones con nosotros y aprender.

Pero tomar una vida externa es como avanzar a alta velocidad , sin criterio y sin responsabilidad y esto puede llevarnos a direcciones o caminos aparentes , es más podemos tenerlo todo en la vida sin que en verdad sea nuestro , porque tomamos las decisiones equivocadas ,porque no escuchamos lo necesario pero esto no solamente se basa en lo que necesitamos sino también en lo que podemos aportar. Tenemos que aprender a diferenciar entre lo que son impulsos solamente y lo que es una reflexión apropiada.

Todos tenemos que Dar y Recibir y para esto es necesario vivir . Entonces busquemos superarnos , desarrollarnos y jamás olvidarnos de nosotros mismos porque si es así, veremos la vida pasar.

Entonces, debemos escucharnos, atendernos, reflexionar y luego actuar.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

Estos son algunos mensajes para ti sobre el amor y la vida.

abril 15, 2022
El misterio de la existencia humana radica no solo en mantenerse con vida, sino en encontrar algo por lo que vivir. La vida es el paraíso, y todos estamos en el paraíso, pero nos negamos a verlo. Ama la vida más que el significado de la misma.

Tengo ansias de vivir y sigo viviendo a pesar de la lógica. Aunque puede que no crea en el orden del universo, me encantan las pequeñas hojas pegajosas cuando se abren en primavera. Amo el cielo azul, amo a algunas personas, a quien uno ama sabes a veces sin saber por qué. Amo algunas grandes obras hechas por los hombres, aunque tal vez hace mucho que dejé de tener fe en ellas, sin embargo, por vieja costumbre, el corazón de uno las aprecia. … Me encantan las hojas pegajosas en primavera, el cielo azul, eso es todo. No es cuestión de intelecto ni de lógica, es amar con el interior, con el estómago.

Es la vida lo que importa, nada más que la vida: el proceso de descubrimiento, el proceso eterno y perpetuo, no el descubrimiento en sí mismo, en absoluto. Sobre todo, no te mientas a ti mismo. El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en el que no puede distinguir la verdad dentro de él o a su alrededor, y así pierde todo respeto por sí mismo y por los demás. Y al no tener respeto deja de amar.

¿Qué es el infierno? Yo sostengo que es el sufrimiento de no poder amar.

Esfuérzate por amar a tu prójimo activa e incansablemente. En la medida en que avancen en el amor, estarán más seguros de la realidad de Dios y de la inmortalidad de su alma. Si llegas al perfecto olvido de ti mismo en el amor al prójimo, entonces creerás sin dudar, y ninguna duda podrá entrar en tu alma. Esto ha sido probado. Esto es seguro.

El amor es maestro, pero hay que saber adquirirlo, porque es difícil de adquirir, se compra caro, con mucho trabajo, mucho tiempo, porque no se debe amar por un momento sino para siempre. Cualquiera, incluso un malvado, puede amar por casualidad.

Decide siempre usar el amor humilde. Si decides eso, de una vez por todas, puedes someter al mundo entero. La humildad amorosa es maravillosamente fuerte, la más fuerte de todas las cosas, y no hay nada como eso. Amar a alguien significa verlo como Dios lo quiso. El amor es un tesoro tan invaluable que puedes comprar el mundo entero con él y redimir no solo tus propios pecados sino también los de otras personas. 

Para la mujer, toda resurrección, toda salvación, de cualquier perdición, está en el amor; de hecho, es su única forma de hacerlo.

Si quieres ser respetado por los demás, lo mejor es respetarte a ti mismo. Sólo por eso, sólo por el respeto propio obligarás a los demás a que te respeten. Si quieres vencer al mundo entero, véncete a ti mismo. ¡Sé el sol y todos te verán!

El hombre es un misterio. Necesita ser desentrañado, y si te pasas toda la vida desenredándolo, no digas que has perdido el tiempo. Estoy estudiando ese misterio porque quiero ser un ser humano. No es el cerebro lo que más importa, sino lo que los guía: el carácter, el corazón, las cualidades generosas, las ideas progresistas. Se necesita algo más que inteligencia para actuar inteligentemente. Parece, de hecho, como si la segunda mitad de la vida de un hombre estuviera compuesta de nada más que de los hábitos que ha acumulado durante la primera mitad.

Es mejor equivocarse en el camino propio que acertar en el camino de otra persona. Dar un nuevo paso, pronunciar una nueva palabra, es lo que más teme la gente. Mucha infelicidad ha venido al mundo a causa del desconcierto y de las cosas que no se dijeron. Es mejor ser infeliz y saber lo peor, que ser feliz en un paraíso de tontos.

Amo a la humanidad, pero encuentro con asombro que cuanto más amo a la humanidad como un todo, menos amo al hombre en particular. Nada es más fácil que denunciar al malhechor; nada es más difícil que entenderlo. Se habla a veces de la crueldad “bestial” del hombre, pero eso es terriblemente injusto y ofensivo para las bestias, ningún animal podría ser jamás tan cruel como el hombre, tan ingeniosamente, tan artísticamente cruel. Yo creo que el diablo no existe, pero el hombre lo ha creado, lo ha creado a su imagen y semejanza.

Intuiste que debías estar siguiendo un camino diferente, más ambicioso, sentiste que estabas destinado a otras cosas pero no tenías idea de cómo lograrlas y en tu miseria comenzaste a odiar todo lo que te rodeaba.

La humanidad puede vivir sin ciencia, puede vivir sin pan, pero no puede vivir sin belleza. Sin belleza, no quedaría nada por hacer en esta vida. Aquí está el secreto. Aquí yace toda la historia. Lo horrible es que la belleza es tan misteriosa como terrible. Allí luchan Dios y el diablo y el campo de batalla es el corazón del hombre.

El dolor y el sufrimiento son siempre inevitables para una gran inteligencia y un corazón profundo. Creo que los hombres realmente grandes deben tener una gran tristeza en la tierra. Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas. ¡Cuanto más profundo es el dolor, más cerca está Dios! Con amor se puede vivir incluso sin felicidad. Incluso en el dolor la vida es dulce; la vida es dulce, como quiera que uno viva.

No te olvides de la oración. Cada vez que ores, si tu oración es sincera, habrá un nuevo sentimiento y un nuevo significado en ella, lo que te dará un nuevo valor y comprenderás que la oración es una educación. Se ríen de la obediencia, el ayuno y la oración, pero solo a través de ellos se encuentra el camino hacia la verdadera libertad real. Elimino mis deseos superfluos e innecesarios, domino mi voluntad orgullosa y lasciva y la castigo con la obediencia, y con la ayuda de Dios alcanzo la libertad de espíritu y con ella la alegría espiritual. La libertad plena vendrá sólo cuando no haya diferencia entre vivir o no vivir. Ese es el objetivo de todos.

La felicidad no radica en la felicidad, sino en el logro de la misma. Un solo día es suficiente para que un hombre descubra lo que es la felicidad. Al hombre sólo le gusta contar sus problemas; no calcula su felicidad. La mayor felicidad es conocer la fuente de la infelicidad. Este es mi último mensaje para ti: en el dolor, busca la felicidad. Los hombres están hechos para la felicidad, y el que es completamente feliz tiene derecho a decirse a sí mismo: “Hago la voluntad de Dios en la tierra”.

Siempre estamos pensando en la eternidad como una idea que no se puede entender, algo inmenso. Pero ¿por qué debe ser? ¿Qué pasa si, en lugar de todo esto, de repente encuentras solo una pequeña habitación allí, algo así como una casa de baños de pueblo, mugrienta y arañas en cada esquina, y eso es todo lo que es la eternidad? A veces, ya sabes, no puedo evitar sentir que eso es lo que es. Puedo ver el sol, pero incluso si no puedo ver el sol, sé que existe. Y saber que el sol está ahí, eso es vivir.

La compasión es la principal ley de la existencia humana.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

Patricion Varsariah.
 

*

abril 12, 2022
 

Guía para sobrellevar la sensación de ese vacío interior.

abril 12, 2022
¿Alguna vez sientes que falta algo dentro de ti?

¿Alguna vez sientes que hay un agujero dentro de ti que nunca se puede llenar? ¿Que no importa lo que hagas, cuánto te esfuerces, parece que no puedes deshacerte de la sensación de vacío? 

No estás sola o solo. Esta es una experiencia común por la que muchas personas pasan en algún momento de sus vidas. En este escrito intentare exponer sobre: qué es la noche oscura del alma y ofrecerte algunos consejos para enfrentarla.

La noche oscura del alma es un momento en el que nos sentimos perdidos, confundidos e inseguros. Podemos sentir que estamos pasando por los movimientos de la vida, pero en realidad no estamos viviendo. Podemos sentir que solo existimos y que nuestras vidas no tienen ningún propósito o significado.

Esto puede ser una experiencia muy difícil y dolorosa. Pero es importante recordar que este no es un estado permanente. Por experiencia propia puedo describe esto como la muerte del ego. Y al igual que con cualquier muerte, hay un período de duelo que debe tener lugar. Pero la buena noticia es que al otro lado de este proceso de duelo hay un renacimiento. Una nueva forma de ser. Una nueva forma de vivir. Entonces, si actualmente estás pasando por la noche oscura del alma, debes saber que no es para siempre. Hay luz al final del túnel.

Aquí hay algunos consejos resultado de mi propia experiencia que me ayudaron en su tiempo para sobrellevar la noche oscura de mi alma:

-Permítete sentir tus sentimientos. Está bien estar triste, enojado, asustado y confundido. Todas estas son reacciones normales a la situación.
-Habla con alguien que te entienda. Puede ser un amigo, un familiar o cualquier persona que escuche y ofrezca apoyo.
-Haz cosas que te hagan feliz. Esto puede parecer difícil, pero es importante encontrar cosas que te traigan alegría. Aunque sea solo por unos minutos, haz algo que te haga sentir bien.
-Ten paciencia contigo mismo. Este es un proceso, y toma tiempo. Permítete hacer los movimientos y confía en que las cosas eventualmente mejorarán.
-Tener fe. Esto puede ser difícil, pero es importante recordar que hay una razón para todo. Aunque no lo veas ahora, todo sucede por una razón.

Si estás atravesando la noche oscura del alma, debes saber que no estás sola o solo. Y saber que hay luz al final del túnel. Estos consejos que te comparto desde el fondo de mi alma,  pueden ayudarte a sobrellevar la experiencia y, finalmente, salir del otro lado más fuerte y más sabio. 

Gracias por leer.

Patricion Varsariah.

 

Ser de Mente Abierta.

abril 12, 2022
Todos hemos escuchado el dicho “la mente abierta es la clave”. Pero, ¿qué significa eso, exactamente? ¿Y por qué es tan importante? En este escrito, intentare exponer la importancia de tener una mente abierta y adoptar nuevas ideas. También hablare sobre cómo tener una mente más abierta y algunos de los beneficios de hacerlo.

La mentalidad abierta es la voluntad de considerar nuevas ideas, incluso aquellas que pueden ser contrarias a sus propias creencias. Se trata de ser receptivo a diferentes perspectivas y estar dispuesto a cambiar de opinión si se le presentan pruebas que contradicen lo que cree.

Ser de mente abierta no significa que tengas que estar de acuerdo con todo; simplemente significa que estás dispuesto a escuchar y considerar otros puntos de vista.

Hay muchos beneficios de tener una mente abierta. Una es que te permite crecer y aprender cosas nuevas. Si solo está expuesto a una forma de pensar, se está perdiendo muchos conocimientos y perspectivas que podrían ser útiles o interesantes para usted. Además, la mentalidad abierta puede ayudar a reducir los prejuicios y la estrechez de miras. Cuando estamos abiertos a escuchar diferentes puntos de vista, es menos probable que estereotipemos o hagamos suposiciones sobre los demás. 

Finalmente, ser de mente abierta nos hace mejores solucionadores de problemas. Si estamos dispuestos a considerar múltiples soluciones a un problema, es más probable que encontremos la mejor solución posible.

Si no está seguro de cómo tener una mente más abierta, hay algunas cosas que puede hacer. 

Primero, trata de exponerte a nuevas ideas y perspectivas, incluso si son diferentes a las tuyas. Esto podría significar leer libros o artículos que desafíen sus creencias, hablar con personas con opiniones diferentes o escuchar podcasts que ofrecen una perspectiva diferente. Además, trate de estar abierto a la posibilidad de que pueda estar equivocado en algo.

¡Está bien cambiar de opinión!

Y finalmente, no tengas miedo de hacer preguntas. Si tiene curiosidad sobre el punto de vista de alguien, ¡pregúntele al respecto! La única forma de aprender es haciendo preguntas y buscando nueva información.

Entonces, ¿por qué es tan importante tener una mente abierta? 

¡Hay muchas razones! La apertura mental nos permite aprender cosas nuevas, reduce los prejuicios y nos ayuda a encontrar mejores soluciones a los problemas. Así que la próxima vez que se le presente una nueva idea, no tenga miedo de considerarla. Es posible que aprendas algo nuevo.

¿Tienes algún consejo para tener una mente más abierta? ¡Compártelos en los comentarios.

Y si te ha resultado útil este artículo, ¡asegúrate de compartirlo con tus amigos! 

¡hasta la próxima vez!

Patricion Varsariah.
 

¿Qué es la vida?

abril 12, 2022
El significado de la vida, la conciencia y el libre albedrío. La filosofía es el estudio de la sabiduría. Es una disciplina que nos ayuda a dar sentido al mundo que nos rodea y a hacernos grandes preguntas sobre la vida. 

En este escrito intentare, explorar una de las preguntas más importantes de todas: ¿qué es la vida? Batallare con lo que los filósofos han dicho sobre la conciencia, el libre albedrío y el significado de la vida. ¡Espero que lo que exponga te ayude a obtener una comprensión más profunda de la vida y sus misterios!

¿Qué es la vida? 

Esta es una pregunta que ha intrigado a los filósofos durante siglos. Hay muchas interpretaciones diferentes de lo que significa la vida, pero una cosa es segura: la vida está llena de misterio. No sabemos todo sobre la vida, ¡pero eso no significa que no debamos intentar averiguarlo!

Una de las cosas que los filósofos han debatido sobre la vida es la conciencia. ¿Qué es la conciencia? 

Algunas personas creen que la conciencia es lo que nos hace humanos. sin ella, no seríamos más que animales. Otros creen que la conciencia es algo que existe más allá de nuestro mundo físico y es lo que nos conecta con el reino espiritual.

Otra gran pregunta sobre la vida es el libre albedrío. ¿Tenemos control sobre nuestro propio destino? ¿O nuestras vidas están predeterminadas por fuerzas fuera de nuestro control? Esta es una pregunta difícil de responder, pero ha sido debatida por muchos grandes pensadores.

Entonces, ¿cuál es el significado de la vida? 
Esta es una pregunta que cada persona debe responder por sí misma. Hay muchas interpretaciones diferentes de lo que significa la vida, pero una cosa es segura: ¡la vida es preciosa y debe vivirse al máximo!

Así que escribiré sobre la conciencia, ¿qué es? .- Se ha dicho que la conciencia nos hace humanos, sin ella no seríamos más que animales. Para tener una mejor comprensión de lo que esto significa, echemos un vistazo a un ejemplo, si le preguntaras a un perro cuál es su propósito en la vida, el perro no podría responderte porque no tiene la capacidad del pensamiento humano. Un perro vive puramente en el momento presente y no piensa en eventos pasados o futuros como lo hacen los humanos. Esto es lo que nos separa de los animales, nuestra capacidad de reflexionar sobre nuestra existencia y cuestionar cosas como el sentido de la vida.

Los despertares espirituales repentinos también son muy interesantes, se dice que suceden cuando un individuo tiene un cambio de conciencia. Esto puede ser provocado por muchas cosas, como experiencias cercanas a la muerte, meditación, psicodélicos y más. Estas experiencias a menudo dejan a las personas sintiéndose cambiadas después y pueden ser muy difíciles de expresar con palabras. A menudo informan tener un sentido de unidad con el universo, sentir una conexión profunda con todos los seres vivos y una comprensión de las cosas de las que no eran conscientes previamente.

Un despertar espiritual puede ser un evento que cambie la vida y altere por completo tu perspectiva de la vida. Después de tener un despertar, muchas personas informan sentirse más conectadas con los demás, más compasivas y más en paz consigo mismas. También descubren a menudo que sus prioridades cambian y ya no les importan las posesiones materiales o los símbolos de estatus.

Ahora bien que puedo decir sobre los despertares Espirituales y su significado para nuestra vida.
¿Qué significa todo esto para la persona promedio? 

Bueno, significa que hay más en la vida de lo que parece. Todos estamos conectados y todos tenemos el potencial de experimentar grandes cosas. Creo que el libre albedrío existe hasta cierto punto, pero nuestras vidas también están predeterminadas por fuerzas externas. Creo que tenemos control sobre nuestro destino hasta cierto punto, pero también hay cosas que nos suceden que están fuera de nuestro control. Por ejemplo, el ego a menudo puede interponerse en el camino y hacer que tomemos decisiones que no son lo mejor para nosotros.

El ego es la parte de nuestra conciencia que se enfoca en nuestro yo individual. Es la parte de nosotros que quiere cosas para sí mismo y no se preocupa por los demás. El ego a menudo puede hacer que tomemos decisiones que no son lo mejor para nosotros porque solo se preocupa por sí mismo. El ego no es necesariamente algo malo, pero es importante ser consciente de ello. Cuando somos capaces de ver el ego por lo que es, podemos tomar mejores decisiones y vivir vidas más plenas.

Que es liberarse de las ataduras de la sociedad.- El observador de la experiencia, es más importante que la experiencia real. Esto se debe a que, como podemos desapegarnos de la experiencia y observarla objetivamente. Esto nos permite obtener información y comprensión que de otro modo no podríamos obtener.

Pero, ¿quién es el observador? ¿Qué es exactamente la conciencia (o tu alma) y quién eres más allá del pensamiento? Estas Preguntas siguen siendo un misterio (hasta cierto punto), pero eso no significa que no debamos seguir buscando respuestas.

En conclusión, la vida está llena de misterio y cada persona debe encontrar su propio sentido a la vida. Hay muchas interpretaciones diferentes de lo que significa la vida, pero una cosa es segura: ¡la vida es preciosa y debe vivirse al máximo! 

Gracias por leer y espero que hayas encontrado útil este escrito.

 Siéntase libre de compartir sus pensamientos en la sección de comentarios.

Saludos.

Patricion Varsariah. 
 

Hoy voy a compartir 5 afirmaciones simples.

abril 11, 2022
Pero poderosas para comenzar bien la semana. 

1. Si no te permites aprender y crecer a partir de la experiencia, de lo que se dijo, se hizo y se sintió, siempre mirarás tu vida a través de la misma lente de siempre. Date cuenta de esto. En muchos sentidos, lo que haces hoy importa más que lo que pasó ayer.

2. La calma no significa estar en un espacio donde no hay caos, problemas o realidades duras con las que lidiar. Calma significa estar en medio de todas esas cosas y aun así permanecer mental, emocional y físicamente centrado.

3. Respira. Estar donde estás. Te han derrumbado docenas de veces y te has vuelto a unir. Piensa en lo extraordinario que es eso y en lo lejos que has llegado. No eres la misma persona que eras hace un año, hace un mes o incluso ayer. Siempre estás creciendo... ¡más fuerte!

4. A medida que avance, recuerde que la forma en que la gente lo ve y lo trata es su problema, cómo responde usted es suyo. Así que nunca te arrepientas de la amabilidad y el respeto que has mostrado a las personas equivocadas. Tu comportamiento dice todo sobre ti, y el comportamiento de ellos dice más que suficiente sobre ellos.

5. El objetivo fundamental en este momento es cambiar gradualmente tu respuesta a lo que no puedes controlar. Para fortalecerse por dentro, de modo que casi nada en el exterior pueda afectar su paz y bienestar interior sin su permiso consciente.

Por supuesto, sé que todos esos puntos son más fáciles de decir que de hacer, así que permítanme compartir con ustedes esta poderosa historia real:

Pero si mantenemos nuestras mentes enfocadas en lo positivo, nuestros corazones abiertos al amor y continuamos poniendo un pie delante del otro, podemos recuperar las piezas, reconstruir y contraatacar con más fuerza y determinación de lo que nunca imaginamos posible. .

Piensa en cómo se relaciona esto con tu vida...

Saludos.

Patricion Varsariah.
* Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme.

 

'Oude Kerk' de Ámsterdam.

abril 11, 2022


¡Simplemente guau! 😍 Esta puesta de sol es el telón de fondo perfecto para la hermosa
'Oude Kerk' de Ámsterdam.
Es el edificio más antiguo de nuestra ciudad y la iglesia parroquial más antigua,
por lo que la iglesia hace honor a su nombre 😊

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Mis años que pasan.

abril 7, 2022
Hay a quienes les incomoda ver pasar los años alegando que ese hecho les hace sentir mayores, más cerca de la vejez y cada vez más lejos de la maravilla que suele suponer la juventud. Otra forma de enfocarlo es la de quienes disfrutan de cada día que pasa, agradecen que ese tiempo vaya dejando cosas atrás, que esas cosas aporten sueños por los que merece la pena luchar, y que esos sueños sean el mejor motivo para envejecer junto a la felicidad.

Yo celebro los años que pasan cuando me cuentan que es señal de que aún sigo vivo, cuando me recuerdan todo lo malo que ya pasó, que dejó de doler, que un día me robó la fe; sonrío al olvido cuando no me permite borrar los buenos momentos, los abrazos y los besos que rozaron mi alma, los encuentros y las despedidas que entonaban la canción de la calma.

Por qué no celebrar los años que pasan en cada lugar que visito, que veo, que incluso llego a sentir; en cada mirada que me regala un mensaje de amor, en cada frase que esconde entre sus letras el maravilloso latir de mi corazón; sonrío a los regalos que la vida me muestra, que los días me traen, que el mar se lleva, la lluvia me devuelve y que a otros distraen.

Me llenan de satisfacción celebrar los años que pasan porque no existe mejor regalo que el de estar vivos, que el de tener cada mañana una oportunidad más para hacer todos nuestros sueños realidad; porque los años no se miden en días, no se cuentan en minutos..., los años son los tropiezos y los aciertos, las conquistas y las derrotas, la pobreza que nos dejó el huracán de la tristeza y la riqueza que alcanzamos al acabar con ella. 

Sonrío a mi vida porque ella es lo mejor que me ha pasado, porque no hay un sólo año en el que no encuentre la paz que los hilos del Universo habían convertido en una guerra; porque no hay razón que no diga que las batallas se crearon para los valientes, para los que saben combatir sin espadas, para los que su victoria es la de dar vida a la vida de otras almas.

Una de las razones importantes porque celebro los años que pasan es porque vosotros los pasáis conmigo, porque seguís estando aquí a mi lado; porque los años a solas, que lo sé muy bien porque lo he experimentado muchos años, nunca tienen la misma intensidad que los que sentimos cerca de otros cuerpos, entrelazados a otras manos, arropados por otras pasiones. 

Sonrío a vuestros ojos aunque no podáis verme porque yo puedo veros junto a Morfeo, junto al ángel que os construye en mi corazón el mejor refugio para aprender a ser eternamente felices a pesar del dolor.

De cualquier manera yo siempre celebro los años que pasan...

Saludos.

Patricion Varsariah.

 

Tener metas claras y planificar tu Vida.

abril 6, 2022
Los temas de mis escritos son para compartir experiencias para prevenir antes que curar las heridas emocionales y físicas. Recuerda: "Estar emocional y mentalmente bien es el resultado de pensar sentir y actuar bien" llevando una vida sana con alimentos sanos para cuerpo mente alma corazón y espíritu. Me encanta inspirar a las personas, me encanta motivar a las personas y me encanta animar a las personas a que persigan grandes metas y ayudarles a que las consigan.

Con los años he aprendido que el sentido de la vida no es ser inmensamente rico, ni pasarla bien no importa a costa de que o de quienes. Tampoco los excesos de ningún tipo, ni vivir solo, aislado en una caverna, para citar casos extremos. Creo que todo ser humano busca ser feliz, hacer felices a quienes ama, y llevarse bien con su entorno. Es estar abierto a dar y recibir amor, con todo lo que esto implica. El hombre es una criatura sociable que necesita de su entorno. A la vez que él aporta lo que és o sabe, al mismo.

La felicidad en principio se alcanza con la paz interior, manteniendo la esperanza, la fe, una alegría serena, trabajando duro, teniendo las necesidades básicas satisfechas. Es bueno divertirse, y si tu trabajo te gusta y divierte seguro te hará feliz. También aprender, estudiar, hay gente a la que le hace feliz. Y esta es una actividad que puede ser para toda la vida, sin límite de edad. (piensa que no se puede estar enojado, o aburrido y ser a la vez feliz) Además, siendo responsable de ti mismo y de tu familia, y aun siendo participativo de la comunidad en la que vives para mejorarla, si puedes y te llama hacerlo.

Buscando aprender siempre, no escatimando esfuerzo, para progresar y vivir con dignidad, particularmente en la juventud y la mediana edad, que está la fuerza física y continuando después.

Que planifiques, no quiere decir que dejes de ser espontáneo en tus actitudes con quienes te relacionas o con lo que emprendas. Tampoco que seas totalmente estructurado. Pero vuelvo a decir que cada tanto hay que sentarse, ver si estamos bien direccionados, y continuar. 

Como vivimos en un país con economía y políticas cambiantes . Sería bueno contar con una alternativa B prevista, ¿No te parece? Suceden cosas, luego de subir puedes bajar abruptamente por causas ajenas a ti. No te desmorones, siempre es un golpe duro, habla con otros, baraja alternativas y retoma alguna actividad, la que surja en ese momento.

Me encuentro siempre, con personas que se quejan por no estar mejor posicionados en la vida. Pero los veo y comparo con otros que tuvieron las mismas oportunidades, pero que eligieron y programaron mejor sus vidas. Acomodando sus prioridades con más sentido común.

Estudiaron más o eligieron las carreras adecuadas, que el mercado demandaba, trabajaron y estudiaron a la vez, y no lo consideraron sacrificio, esto templa, fortalece a la persona, y cuando busca un puesto de trabajo mejor, es elegido por su conocimiento y experiencia. Los que eligieron pasarla muy bien en el tiempo presente, sin esfuerzos, y dilapidando, se encontraron años más tarde frente al hecho de haber perdido la mejor etapa de su vida en banalidades.

Por ejemplo el que priorizó comprarse un auto sin tener ingresos abultados, y no necesitándolo como herramienta de trabajo, demorará mucho más en tener un pequeño departamento, ya que el primero da gastos, y el segundo permite ahorrarse un alquiler.

El que estudió tiene más puertas abiertas, pero eso solo no garantiza su progreso, se complementa con su integración al lugar de trabajo, eficiencia, responsabilidad, y si la tiene, el aporte de creatividad e ideas a la empresa en la que trabaja. Las empresas valoran su capital humano, no querrían desprenderse de aquellos que aportan a su crecimiento. Salvo en situaciones de quebranto o imposibilidad de continuar. Hablo de reglas generales.

Uno da y recibe, pero lo ideal es que crezca en lo que hace en conocimiento y experiencia. Para evolucionar, ocupar luego un puesto más exigente, dentro o fuera de la misma empresa. Hacer algún deporte es bueno para la mente y el cuerpo. Trata de hacerlo. El simple caminar 4 km diarios a paso firme, ya lo es. Lo recomiendo porque no lo hice antes, por trabajar más, y lo tengo que hacer ahora. 

El carácter es importante, no avasallar ni dejarse avasallar, tener templanza, convicciones firmes y defenderlas si son las correctas. Los cambios crean más temor en unas personas que en otras. A veces hay que saber esperar. Pero si tienes confianza en ti mismo, y haces una buena evaluación de dónde vas a poner tus servicios, sopesando todo en la balanza, deberías dar el paso. No cambiar para peor. Pero nunca sabrás a lo que podrías haber llegado si no pruebas y remas con los pies dentro del bote nuevo. 

El deseo de mucha seguridad, el no asumir algunos riesgos sopesados, pueden hacer que uno nunca crezca. Se puede ser conformista y quedarse toda una vida en una empresa, por un sueldo bajo y seguro. O a partir de esa experiencia laboral, si ya tiene un techo para no ascender, dar otro paso y buscarse un trabajo mejor remunerado en otra empresa, teniendo en cuenta que esté en la edad que permite los cambios.

Nunca un aprendizaje teórico es suficiente, es necesario llevarlo a la práctica, ejercer el saber, poner en acción la teoría. Si algo no sale bien no debe considerarse fracaso, tan solo experiencia. Es poco probable cometer el mismo error dos veces, pero si tropiezas tres veces con la misma piedra, es mejor que busques ayuda, porque algo haces mal o no sabes. Persevera con inteligencia ¡Siempre!

La paciencia y la constancia permiten llegar a donde uno quiera llegar, si se tienen metas claras y se adquirió el conocimiento necesario, a la vez que se encararon proyectos viables.
Yo tuve la característica de hacer muchas actividades desde chico, empezando distintos trabajos para terceros, y mientras estudiaba, fabriqué productos y los vendí con buen resultado. A los 19 años ya había tenido 7 trabajos distintos, algunos duraron de 3 a 6 meses, y 3 emprendimientos propios exitosos. No quiero decir que deba ser imitado, solo que fue y fui así. Mi padre preguntaba -- ¿Por qué lo dejas, si te va bien? -- Los hice por la experiencia---contestaba.

Personalmente siempre me gusto estar en contacto con gente que supiera más que yo, para aprender todo lo bueno de ellos. Tuve oído para escuchar y ojos para ver, tomando para mí lo que consideraba bueno y lo práctico, desechando justamente lo descarta ble. También se aprende estando informado de que hacen los demás, no quedándote atrás en los adelantos a tu disposición. 

Aprende el que desea aprender, no importando el tiempo que le demande, es bueno el conocimiento especializado, pero no descuidar el generalizado, que abarca lo que pasa en el mundo en tecnología, economía, política, medicina, cultura, finanzas, turismo, educación, política, espiritualidad, deporte etc. Si el tiempo no te da, un flash de ello es bueno. También lo adquieres en conversaciones con gente que está informada en estos temas.

El que dice: yo no puedo aprender no aprenderá, el que dice: yo soy así y no puedo cambiar, por supuesto que no cambiará. La persona con buena disposición si quiere algo dice: trataré o tendré buena voluntad para hacer lo necesario (tendrá humildad) y recorrerá el camino que lo lleva adonde quiere llegar.

No dejemos de reconocer que pueden suceder hechos que nos desvían de nuestros proyectos, y debemos acomodarnos a la nueva realidad. Si una persona no alcanza el bienestar y el futuro deseable para sí y su familia, debe buscar apoyo , reconocer que puede estar equivocado, y abrirse a escuchar sugerencias de otras personas, de allí pueden salir ideas que lo entusiasmen. A eso contribuye la sociabilidad, al diálogo, al intercambio de ideas, reflexiones, y experiencias.

La forma de vida y las metas, son elecciones, una vez que se pasa de la adolescencia, la frase, cosecharas lo que sembraste se da bastante en la vida. Lo que invita a no dejar pasar el tiempo, toda edad es buena para hacerse un presente y un futuro mejor, claro que los proyectos a los 30,50 ó 70 años serán distintos de acuerdo a formación anterior y estado de salud.

Un campesino, o un oficinista, por ejemplo, que no tengan otra aspiración que su trabajo diario, pueden quedarse toda la vida haciendo lo suyo si son felices, y hacen feliz a su familia, que no necesita más.

Hay gente que tiene condiciones intelectuales sobresalientes, pero no las aprovecha por su carácter, por pereza, o por dejar todo siempre para mañana. (Hoy, … es el mañana de ayer) fíjate si tendrías que haber hecho algo que no hiciste. De aquí surge mi "Tener metas claras" y "Planificar Tu Vida" y la de los que dependan de ti, hasta que se manejen solos ¿Verdad? 

Pero si estás conforme con lo que haces, bien por ti. Después de todo estas son solo reflexiones mías, cada cual finalmente hace lo que quiere o puede con su vida, tratando de llevarla lo mejor posible.

Evidentemente la vida no es una burbuja, también debemos conocer la maldad, el egoísmo, la codicia que existe en el mundo, para resguardarnos, orientar a quienes dependan de nosotros, y ayudar a quien lo necesite, evitando caer en infortunios evitables.

Bueno, ¡Gracias por leer!, … si llegaste al final. 

Creo que escribo demasiado. Hasta pronto.

Patricio Varsariah.
 

Que significa: Amaras a tu prójimo?

abril 6, 2022
Sencillamente para mí, significa amar al otro, a cualquiera, de cualquier parte, sin que medie parentesco, raza, amistad, vecindad, sexo, recomendación, ni interés en sacar un beneficio de ninguna naturaleza.

Es, de la manera que puedas, ser solidario, dar una mano en el momento que se te cruce la necesidad del otro, tu prójimo o bien en forma continua como lo hace mucha gente. Dando de comer a carenciados en comedores comunitarios, visitando enfermos en hospitales, buscando trabajo para una familia que está en problemas económicos, poniendo el oído al que necesita hablar. Colaborando económicamente a una buena causa si no tienes tiempo físico. etc.

La religión cristiana y otras del mundo, lo dan como un mandamiento que, sería la salvación de la raza humana, y muchos se rebelan poniendo en juicio la existencia de Dios, de un Poder Superior. Al hacerlo, pierden el tiempo en esas discusiones, no se dan cuenta que al margen de creer o no, el dogma, la ley, el mandato, la frase o como quieran llamarla ésta es por su sabiduría la salvación de toda humanidad.

Mi sugerencia para aquellos es, discutan sobre el mensajero, acéptenlo o no, tómense su tiempo, pero no dejen de: leer, aprender y poner en práctica el mensaje.

Hagamos de cuenta que el país es un gran bote, si todos estamos dentro remando para el mismo lado, no cabe duda vamos a sobrevivir y salir adelante. Significa levantar al que se cae, o se queda atrás, no procurar salvarnos solos.

Voy a dejar de lado mis creencias para que no interfieran en el análisis, los no creyentes en nada, por favor no huir de la lectura. Cuando en el párrafo anterior menciono que la frase amarás a tu prójimo como a ti mismo, es la salvación para el país, no me refiero a la que dijo Jesús según los evangelios, el que crea en mi será salvo.

Esta última se refiere a las almas, y la otra, la primera, a la vida, a la armonía y paz de tu vida, la de aquellos a quienes amas y a la de todo ser humano, viviente y por qué no también suponer que la de sus almas. Al margen de fe o creencias. No nos damos cuenta de la enorme sabiduría del mandato segundo. Si el país o el mundo aprendiera a amarse, no existirían guerras, conflictos, problemas, intereses mezquinos y egoístas. En una palabra se viviría en paz y armonía.

Desde hace 2000 años, o más está la "solución", pero el hombre sigue siendo imperfecto, se deja llevar por su codicia, ira, egoísmo, mezquindad, orgullo, deseo de poder, bajos instintos, hipocresía, conspiración y traición, violencia física, verbal y escrita etc.

Los defectos humanos son innumerables, ¿Como puedes tener un diálogo? con alguien que no quiere escuchar, o se cierra estrictamente a evaluar como probable algo, que no acepta, por su formación, su manera de pensar, ni hablar si está totalmente alejado de lo espiritual o lo filosófico. Pero sin dudarlo digo que gente que no pertenece a esas corrientes puede destacarse por su honestidad, ética y moral.

Entiendo al que no tiene fe en alguna religión u otra buena doctrina , porque durante gran parte de mi vida fui igual, a pesar de ser buena persona y tener sólidos valores éticos y morales. Tuve que tocar fondo, luego de años continuados de sobre exceso laboral intelectual llegar a estar tan mal, para llegar pensar que solo la muerte era la salida al dolor y la inacción que produjo lo emocional que entrampaba mi mente. A pesar de amar la vida, era ya imposible continuarla. Nadie que no haya pasado por una estado similar puede juzgar o comprender.

Cuando estaba en esa situación, una palabra salió de mi boca, ¿Dios mío que me ocurre? No lo conocía, pero nombré a un ser superior, como cada cual pueda concebirlo buscando su interpretación. Estoy vivo porque el intento me salió mal o porque Dios tendría otra misión para mí. Y vaya que la tuvo. Porque estuve presente en infinidad de situaciones que requirieron más adelante de mí consolidado y fortalecido por años y hasta ahora.

A la vida llegamos para vivir y aprender muchas cosas, cuando perdí el control remoto de la mía, tuve que dejarme llevar por los caminos a los que, sin interpretarlo así en ese momento, mi ser interior y tal vez un poder superior me conducían.

Me pasaron cosas tristes, dolorosas, pude comprobar que no fui el único y tomar conciencia de que mucha gente en el mundo sufre acontecimientos terribles , muchos peores que los míos. Lo importante es salir más sabio, más fuerte emocionalmente, más espiritual, para seguir viviendo con ajustes de personalidad y de forma de vida. 

Las personas, reconociendo sus debilidades o fragilidades de carácter, pueden cambiar, superarse, ser felices y exitosos en serenidad.

Es difícil para la mayoría auto conocerse y aceptar que necesita modificar en los hábitos, pensamientos, sentimientos que formaron su personalidad , y le impiden ser feliz, pero, paso a paso con aceptación, ¡Funciona!. 

De nuestro interior surgen virtudes y fragilidades de carácter que pugnan entre ellas. Radican en el alma espíritu “corazón” e influyen en nuestro intelecto racional. Son nuestra sensibilidad nuestros pensamientos sentimientos reacciones frente a situaciones de vida y en nuestra relación con los otros.

No cabe discutir sobre Jesús de Nazaret para los creyentes, para los que no lo son, tomen “La sabiduría del mensaje”. ¿No nos damos cuenta que una sola frase aplicada, soluciona todos los problemas conflictivos del mundo y no requiere más definiciones? Con quien amas o te aman ¿se harían daño? o, ¿Buscarían razonar para salvar las diferencias?

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

Mientras más tenemos más queremos.

abril 5, 2022
La infelicidad es ese estado depresivo que nos alcanza cuando perdemos una felicidad que en numerosas ocasiones ni siquiera éramos conscientes de tener. Suele suceder que las cosas más valiosas solo las apreciamos cuando nos vemos privados de ellas; la amistad, el amor, el compañerismo, la salud o la paz, la mayoría de ellas difícilmente asociables a los excesos consumistas. 

Destruimos todas estas obsoletas virtudes en  nuestro tiempo de vida por nuestro afán acaparador. Perdemos de vista que no se trata de acaparar lo que no se puede atesorar, como si fuera algo imperecedero, para luego disfrutar de dichas virtudes a conveniencia. La felicidad en tanto la definimos por todas esas virtudes: amistad, amor, paz, salud, solo es posible vivirla en tiempo presente, los tiempos pretéritos son nostalgia, los tiempos que hayan de venir son anhelos.

La felicidad es una cosa que se vive y se siente, y no una cosa que se razona y se define, no por ello hemos de rehuir el reto de tratar de detallar las causas de la felicidad y sus circunstancias, en especial, en lo referido a confundir felicidad con riqueza. 

Recurriremos a ese extraño antagonismo que llamamos infelicidad para ayudarnos a desvelar los misterios de su contraparte. 

La búsqueda de la felicidad nos define en tanto delimita nuestros valores vitales y morales. Si hiciéramos una encuesta acerca de si el dinero nos da felicidad, con la boca chica lo negaríamos, pero probablemente en nuestro interior todos creeríamos que sí. Sin embargo, pruebas tenemos de sobra acerca de numerosa gente que posee dinero como “castigo”, y sin embargo es infeliz.

Al ver noticias acerca de gente rica y famosa, las envidiamos por sus circunstancias, lujos, dinero, exuberancia y demás aspectos de esa felicidad artificial con la que tanto nos tientan. Aparentemente tienen todo aquello que creemos nos llenaría de felicidad. A pesar de negarlo, siempre terminamos por pensar que la felicidad es un bien que se puede comprar. Luego, nos sorprendemos al ver cómo estas personas, más afortunadas en lo económico, pero no necesariamente más felices, tienen depresión, lo pasan mal, o se encuentran tan perdidos que confunden felicidad con placeres banales y pasajeros pagando un alto precio en el camino. 

Destruyen, más que construyen, las virtudes que podrían proporcionarles el epicúreo sosiego necesario para ser felices. ¿Por qué sucede esto? ¿Cómo es posible ser infeliz si estamos a rebosar de bienes materiales?

Lo primero que tendría que aclarar, siguiendo las reflexiones aristotélicas, es que aunque por los motivos que voy a enumerar lo material no da la felicidad, la total o parcial  ausencia de recursos vitales sí que nos agua la fiesta. Ser pobre o andar cerca de serlo impide o entorpece que podamos ser felices, la búsqueda de la sabiduría teorética, convertirse en sabio, máximo fin del ser humano, nos produce felicidad, pero si no tienes nada que llevarte a la boca, ni un refugio frente a las intemperancias del tiempo, si te ves asolado por circunstancias hostiles, o careces de salud, por mucha sabiduría en la que desees perderte felizmente, poco podrás hacer, ya que lo acuciante, seguir vivo dignamente, evita que alcances lo importante, ser feliz.

Una vez clarificado este punto esencial, aquí viene la pregunta: ¿por qué la acumulación de bienes materiales no nos llena de felicidad? 

Nos llena de placer, o puede hacerlo, sin duda. Momentáneos y pasajeros pero placer al fin y al cabo. Pero el placer dista mucho en tanto deseo satisfecho de convertirse en felicidad. No es incompatible, pero no es causa suficiente. El primer motivo por el que la acumulación de bienes no es causa efectiva de felicidad es porque mientras más tenemos más queremos. 

En numerosas ocasiones he comentado las trampas del consumismo moderno; no basta tener un IPhone estupendo, hemos de tener el último modelo. No basta tener un buen coche, hemos de tener uno aún mejor. No basta tener 10 pantalones si podemos tener 11, y así podría continuar con casi cualquier bien de consumo no esencial. No solo eso, sino que poseer riquezas no garantiza la amistad, como tener poder no garantiza la lealtad, ni el dinero ser amado, y sin embargo son virtudes que pretendemos comprar. 

Mientras repartamos regalías es probable que mucha gente te manifieste cariño, lealtad, amor o amistad incondicional, pero a pocos de ellos les importaras. Y si eres desafortunado y caes en el abismo no perderán un minuto en echarte una cuerda para ayudarte a escalar. Puedes crearte una burbuja donde todo es artificial, pero ni el amor, ni la lealtad, ni la amistad, ni la empatía, pueden conjugarse bajo ese epígrafe de la artificialidad, a no ser que se desnaturalicen tanto que dejen de ser ellas mismas.

El segundo motivo, más allá de ese fatuo deseo que nunca está satisfecho por más que poseas, es la pérdida del valor de las cosas. Un ejemplo servirá para ejemplificar: cuando éramos Jóvenes nos gustaba escuchar la música a través de los discos, nos deleitábamos con lo artístico que acompaña al envoltorio, ahora con una suscripción  a un servicio de streaming tenemos miles de discos, a nuestro gusto. Evidentemente sí, pero más allá de la discusión sobre la calidad del sonido, sobre lo que un artista pueda recibir en verdad por su trabajo en esos medios, o la experiencia inmersiva que supone saborear la escucha de un disco, desde que lo sacas de la funda, admiras el arte gráfico, hasta que colocas la aguja en la calidez de sus surcos y sientes el ruido de fondo, el problema es que cuando tienes acceso ilimitado a las cosas, rara vez disfrutas de ellas. 

Si puedes tener todo cuando quieras como quieras, si no eliges qué disfrutar, porque al elegir algo has de descartar otro algo, no disfrutas de lo elegido en toda su plenitud. No se trata de poder poseer todo, se trata de poder elegir, por disponibilidad, por trabajo, por lo que cuesta, algo entre ese todo que te permita exprimirlo al máximo. 

Poseer mientras más mejor te ensombrece. Mucho no es mejor. El problema es que ningún bien puede alcanzar una verdadera significación si no lo singularizas. Si para ti esa experiencia, con objetos o personas, no la revistes de un significado especial, e intransferible, se convierte en banal. Tenerlo todo lleva a no valorar nada.

Y este problema nos conduce al tercero íntimamente relacionado; el carácter simbólico de aquello que nos produce felicidad. La pérdida de valor de aquello que debiera importarnos. Es como si perdiéramos la capacidad de oler, de tocar, de saborear la felicidad. Todo placer con el que pretendemos sustituir esa carencia termina por resultarnos insípido. Nos damos banquetes enormes de cosas que no necesitamos, pero más allá del atracón inmediato, no las disfrutamos. De hecho terminan por resultarnos insulsas, al desvalorizarlas porque podemos poseerlas sin límites, y por tanto dejan de resultarnos placenteras.

Puedo establecer las condiciones de la felicidad en dos hechos; el primero son las emociones de bienestar que nos invaden antes, durante o después de algún acontecimiento. El segundo es nuestra disposición a “ser felices” en la medida que un determinado acontecimiento nos satisfaga en su conjunto, ya que es acorde con la idea que tenemos de aquello que nos hace felices. O dicho más sencillamente, nos sentimos felices porque nos hemos convertido, más o menos, en aquello que nos imaginábamos que querríamos ser. Si perdemos el valor simbólico de la felicidad, al querer siempre algo diferente a lo que podemos ser, buscamos siempre más y más, lo que nos llevará irremediablemente al fracaso.

Debemos distinguir en nuestra búsqueda de aquello que nos hace felices (duro debate ético que dura siglos) entre lo instrumental y lo intrínseco. Aquellas cosas que nos hacen felices porque nos permiten alcanzar estados que nos producen bienestar, o aquellas cosas que en sí nos hacen felices, sin referenciar nada más. Lo instrumental puede ser útil, pero puede llevarnos a una desvalorización de los bienes intrínsecos, si siempre necesitas algo para alcanzar ese otro algo que presuntamente es más valioso. El hecho es que, como dice un refrán oriental, que no dista de ser significativo: No hay camino a la felicidad, la felicidad es el camino. 

Obsesionarse por conseguir una cosa que nos lleve a otra que a su vez nos llevará a otra en un enloquecido laberinto a la caza de la felicidad solo logrará perdernos. Si comenzamos a disfrutar de aquellas cosas, por baratas que sean, e incluso gratuitas, sin esperar acumular más y más, quizá disfrutemos de más momentos de felicidad que de ausencia de ella, infelicidad. 

El amor, la salud, la amistad, la paz, no sé acumulan, se disfrutan y se valoran, en el ahora o nunca.

Saludos.

Patricion Varsariah.
 

La relación toxica y dependiente.

marzo 28, 2022
El tema de la “relación toxica y dependiente” es un tema muy delicado, pero este escrito responde a una petición privada, y  con la misma delicadeza intentaré abordarlo,  más cuando es algo que no he experimentado, pero percibido y visto varias veces.  Ya saben que sólo le pongo palabras a aquello que haya vivenciado y sentido, puesto que expresar situaciones desconocidas en el ser, me parece deshonesto, me lo parece a mí, a este ser, así que sólo por eso de estar en el “tren” del amor verdadero me permito redactar sobre este tema muy muy prudentemente y con la máxima humildad que pueda contener, desde uno de los lados y con la perspectiva y visión que hay al otro lado por conocidos y amistades. 

De antemano pido disculpas porque no encuentren lo que  puedan suponer al respecto de... porque tampoco soy ni psicólogo ni psiquiatra. Como siempre digo y no me cansaré de repetirlo, que escribo sobre las cosas de la vida, de aquello que nos preocupa y ocupa más de lo que debiera,  de la naturaleza del sentir, porque somos seres dotados de esa extraordinaria capacidad y sensibilidad.  

Lo cierto es que muchos seres , muchos más de los que puedan pensarlo,  se encuentran, por desgracia,  dentro de este tipo de relaciones, algunas son conscientes y otras no, pero sea como fuere, no se basa en ningún intercambio libre ni no condicionado. Existen diferentes versiones con miles de matices, unas más sanas que otras. En algunas continuamente hay uno que manda o decide y el otro que solo acata, en una versión bastante burda y dura.  El que sólo acata no tiene verdadera consciencia de lo que ocurre a nivel real porque su amor es ciego,  de modo que haga lo que haga el otro, por más que sea injustificable, solemos encontrarle una causa lógica tal que deja de ser deshonesto.  

En otras no hay estrictamente uno que mande a nivel directo, sino que inconscientemente se define por sí sola la situación, y hace de su capa un sayo, o sea, lo que le viene en gana, cuando, como y donde le apetezca, como si no hubiera por medio una relación honesta entre dos seres humanos, y donde el otro par de esta relación admite y sostiene lo que  su pareja  establece, incluso aunque en ciertas ocasiones quiera disponer  cierto orden entre ambos, aunque sin conseguirlo. Suelen ser confusas ambas versiones, enredadas e historiadas,  ¿y dónde se encuentra la base de su situación?, probablemente, en una falta de confianza interior, en quizás algo que cargamos con nosotros desde la infancia, sea poca atención amorosa y cuidadosa por parte de nuestros cuidadores o progenitores,  sea algún episodio violento a nivel físico o psicológico.

Por una falta de confianza interior surgen mil dudas, ocultas. Por una falta de amor en la tierna infancia y/o adolescencia, podemos convertirnos en adultos bien faltos de emociones y parcos, bien que van buscando debajo de las piedras al ser que les rellene ese vacío con el que ya no pueden más. Falta de confianza interior + falta de amor = relaciones sentimentales de absoluta dependencia.    

Un ser humano que sentimos que queremos , lo cual inicialmente es cierto,  pero el amor que quizás necesitemos para rellenar el vacío interior puede que sea infinito, imposible de colmar, por más que puedan darnos y ofrecernos, porque quedamos anclados por un episodio de la infancia o algo vivido más recientemente. En un círculo interminable que tiene esferas dentro, perdidos en un laberinto y buscando una escalera... pero aún, una y otra vez, en esa espiral sin fin :  un hueco en el sitio en el que las emociones de la crianza debieran haber tenido su lugar o un abismo que se abrió por un suceso no tan lejano,  y se trata en ambos casos de que al final, al principio y en medio de todo ello se da el acontecimiento  más desastroso ,que puede ocurrirnos como seres humanos y que no es sino que falte lo esencial que nos define como tales.

Porque desde que somos concebidos precisamos del cuidado atento y amoroso de nuestras madres y se siente, se percibe, se transmite, en esa comunicación única y sin igual entre ambos, porque desde que salimos del manto cálido de sus cuerpos, de ese refugio sin igual, comenzamos a necesitar, a otra escala,  una corriente incesante de amor, de atención primorosa. De hecho los bebés prematuros se recuperan antes cuanto más contacto físico y piel con piel tengan con sus madres, en esos instantes en los que el lazo del amor y el cariño absoluto hacen kilómetros en segundos, de la unión indeleble e invisible... porque al fin y al cabo es el comienzo de todo, de nuestro devenir como seres humanos, lo que determina cómo somos y por qué estamos como estamos todos y cada uno de nosotros.

Siento muy intensamente, con tremenda certeza, el hecho de que casi todo lo que nos sucede a nivel interior, hoy como adultos, viene de nuestras experiencias infantiles, con lo que no podremos nunca avanzar o seguir con la mochila ligera si no decidimos bucearnos y ver qué hay, sea lo que sea, y descubrirnos por dentro....... hemos pisado la luna, enviado sondas por el espacio exterior en busca de nuevos planetas, descendido a las fosas marianas, cartografiado este hermosísimo vergel, llamado "La Tierra " , que nos cobija ,  explorado los confines de todo lo contenido en él, y sin embargo, desconocemos el sitio más próximo a cada uno de nosotros, nuestro apasionante mundo interior, ese al que incluso nos da absoluto pánico el simplemente asomarnos un poquitín..... decidan por ustedes mismos los bultos que quieran seguir teniendo en sus mochilas de viaje, de vida, revisen cómo van y están y elijan sus senderos.

Esa frágil línea que debe cruzarse para hacer ver, en el ser, lo inadecuado a nivel interno de una situación sentimental dependiente, frágil porque la palabra dependencia no suele figurar en el diccionario de vida de ese ser humano y se rebela contra ello, saca toda su artillería pesada que en el peor de los casos puede llevar a decir cosas que vulneran y atentan contra la integridad de la persona que cruza la línea por su seguridad y/o bienestar integral.  Esa resbaladiza frontera que debe traspasarse para poder hacer comprender que somos los únicos responsables de nuestra propia felicidad, en tanto en cuanto que sólo yo decido si lloro o río y cuando porque no suele haber nadie que nos obligue a inmolarnos interiormente de esa manera...

¿Cuál es el asunto en cuestión a priorizar,  qué es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos en consonancia a aquello que realmente, en esencia, queremos? :  rodear nuestras vidas de luz e ir alejando o apartando lo que nos detiene y estanca. Por más que pueda dolernos el dejar de tener a nuestra pareja al lado, hace ya tiempo que quizás dejó de serlo o quizás simplemente nunca fue tal cosa , porque en el mismo instante en que se instaló la deshonestidad, salvo que fuese expresamente pactada por ambas partes, ya no es un par sentimental. 

Y es que el sentimiento debe ser mutuo y se sostiene, se riega, se abona, se labra, mima y entreteje momento tras momento. Entonces, por más que pueda darnos miedo a la pérdida,  debe tenerse claro que no se puede perder lo que no se obtuvo, pero que lo que duele es ese soltar,  es la atracción como de dos polos que imantados inevitablemente quedan pegados pero del que sólo uno conserva esa polaridad... sentimos dentro "mejor mal acompañado que sólo" y no es sino un gran  error señores y señoras.

Cada uno de nosotros somos el único y máximo responsable de nuestras vidas a todos los niveles y esferas, con lo que esa responsabilidad y ética para con uno mismo debe ponerse en funcionamiento activo y constante, es el respeto que nos ofrecemos a nosotros mismos, dentro de cual va encajado como un engranaje la honestidad interior .... y si no somos capaces de respetarnos no podemos esperar que los otros deban de hacerlo, por más moral que deba ser esa situación, dentro de una relación dependiente y que  nuestra "pareja" asuma por nosotros ese respeto básico, así que es hora de ir barriendo todo el polvo que hemos dejado que se nos acumule encima, con la escoba de la decisión y la valentía interior, con el recogedor de la fe en uno mismo,  y la mayor sabiduría de todas que no es sino la de que el amor verdadero, surge , se desarrolla, se transforma dentro de uno mismo, que no hace falta ir esperando o buscando al príncipe azul que contenga el abanico de lo que siempre hemos soñado, puesto que cada uno contenemos en la mano ese as, ese poder hacer y nadie mejor tú sabe cómo mimarte, cuidarte,....  empecemos por las pequeñas cosas que son las que contienen la esencia del mejor perfume de la vida y date el gustazo de cuidar-te,  mimar -te y descubre que cualquier instante del día es apropiado para ello...  

Yo me pregunto muchas veces por qué los seres humanos no suelen verlo, por qué no saben escuchar sus propias melodías y afinarse una y otra vez para darse el mejor concierto,  cómo es que se les escapa la inmensidad del secreto del vivir y que está impresa en los océanos, la lluvia, los amaneceres y atardeceres, el susurro del viento, las flores, las abejas, las hormigas, los volcanes, el cielo, las estrellas y planetas que alfombran nuestras noches,   y también me digo que espero que algún día puedan abrirse a ello porque la vida no es eso que creen que están viviendo, sino que hay un infinito trasfondo, un desmesurado universo envolvente pero del que apenas se dejan rozar....  

y quisiera contarles de la emoción y la vida que hay tras el agua de la orilla del mar que envuelve en espuma sedosa los pies que se deslizan sobre la húmeda arena, del frescor que remece todo el ser, de la tierna caricia conjunta de agua, arena y brisa que abrazan intensamente hasta el alma y donde y cuando el corazón vuela como una libélula a ras de agua, subiendo y bajando, y también quiero hablarles del inmenso asombro ante una noche estrellada, con el firmamento absolutamente copados de puntitos incandescentes, de la conjunción de la oscuridad de la noche, majestuosa y silenciosa que todo lo envuelve con el frio o frescor propio de la misma que hace sentir aún más la tibieza del propio cuerpo y si hay suerte y doña luna se encuentra visible, el espectáculo no tiene precio, con su bello reflejo sobre el océano o alumbrando el alrededor.... un hermoso planeta que regala instantes uno tras otro, segundo a segundo.... ¿pero se dieron cuenta de todo ello? 

También espero que la humanidad en su conjunto comprenda que nuestra estancia en este planeta, entre rocas y agua , no pasa por destrozarlo todo, incluido a nosotros mismos, que somos mucho más sabios que todo eso y que nuestra necedad actual ya debe de ir desapareciendo...

Honestidad interior,  la llave maestra, diría yo, de nuestro devenir y que marca como nos movemos por la vida. ¿Cómo se llega a ella?  ¿Y cómo no puede llegarse a ella?  Incesantemente algo,  que no sabemos quizás definir bien qué es,  nos hace sentir esto o lo otro, y llegamos a pensar que la vida no nos ofrece lo que habíamos esperado de ella. Pero ella lo da todo, solo que nos enredamos en nosotros mismos y perdemos la hoja de ruta de viaje, el único e intransferible de cada ser.  

Con el corazón en una mano y el alma en la otra,  en ese ejercicio de honestidad interior,  nos permitiremos sacar lo que realmente queremos sentir.  Una vez que lo dejemos circular, ya será casi imposible ignorarlo, y cada paso irá encaminado a ello. Siempre digo y lo repito, que se den, a ustedes mismos,  siempre y sólo lo mejor,  de sus interiores.

El “tren” del amor verdadero va incluido, de fábrica en ti,  en  mí , el vecino, el tendero, el maquinista, la chica de la tienda del pan,..... y cuando lo dejes circular e inundar absolutamente toda tu vida,  será cuando puedas estar listó o lista para recibir el otro gran amor verdadero, el que surge entre dos seres que se aman y que deciden juntar sus caminos. Aunque cuanto más se busque menos aparecerá, porque de repente un día te sorprende.....  Con lo que no anden tras nada, sino dejen que todo fluya....cuando nada buscas todo se da, cuando nada esperas todo recibes.

Primero va nuestro propio amor verdadero, y sólo después de éste, puede aparecer el de compartir el sendero de vida, y va, en esencia, de un no dos, de que la palabra egoísmo no tiene cabida en ese diccionario o ruta de vida,  donde no hay separación a nivel narcisista, siendo parte integrante e imprescindible la individualidad de cada uno de ellos como seres humanos...  puede que no me entiendan así descrito, pero existen cosas, que se viven, sienten, a las que resulta difícil ponerle palabras apropiadas,  es lo absoluto dentro de lo relativo y lo relativo comprendido en lo más absoluto, la esencia de dos seres que se entregan al 1000%, sí mil,  no cien,  donde no hay fronteras entre tú o yo,.... ni siquiera existe como tal cual ese tú y yo, sino un constante nosotros, donde el tuyo y el mío confluyen en un nosotros, sin ser siquiera propiedad de ambos.

Ya estoy sintiendo aquellos que argumentarán que eso sólo existe en los cuentos o en las películas, pues descuiden que yo solo hablo de lo que he experimentado, nada más, con lo que háganse cargo de que les hablo desde mi propia intimidad,  y somos muchos, muchos pies pisando este planeta, de los cuales otros tantos también lo tienen en sus vidas.   

Primero el amor verdadero interno, interior, y sólo después el otro.

De un corazón enamorado, día a día, después de años de entrega total e intensa  ,  en el “tren” del más absoluto amor verdadero.

De este corazón para el de todos ustedes. 

Patricio Varsariah.

 

A quien pueda interesar...

marzo 27, 2022


Como siempre digo y no me cansaré de repetirlo, que escribo sobre las cosas de la vida, de aquello que nos preocupa y ocupa más de lo que debiera,  de la naturaleza del sentir, porque somos seres dotados de esa extraordinaria capacidad y sensibilidad.

De la dificultad de convencer al otro ya nos quejamos a diario, de lo que no viene acompañada esa queja es de la autocrítica propia, porque adolecemos del mismo defecto, lo difícil que resulta convencernos.

Me encanta inspirar a las personas, me encanta motivar a las personas y me encanta animar a las personas a que persigan grandes metas y ayudarles a que las consigan.

Patricio Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

Cuando la compasión se me apareció por primera vez.

marzo 27, 2022
Si no tienes compasión para contigo mismo para con lo que estás experimentando, sintiendo, entonces no puedes hacer nada más allá de ello que sufrir sin fin.

Escribir siempre ha sido una terapia, y de hecho, creo recordar, que fue el motivo inicial por el que comencé a hacerlo, hace ya como 33 años.  Durante casi todo ese período lo estuve haciendo en  “Mi pequeño sitio donde digo libremente lo que pienso y siento.”(mi web site), así es como me gusta llamarlos. 

Tuve la oportunidad de vivir un proceso un tanto peculiar a finales del año 2020 hasta finales de Julio del 2021, un proceso interior, que se abrió sólo y me pilló completamente desprevenido, siendo muy amplio y profundo todo lo experimentado,  a la vez que muy, muy, muy confuso, por así describirlo, en el que pierdes tus referencias internas y las fuerzas motrices de la propia vida interior, los esenciales, y sin ello, en esa desnudez que produce tanto miedo,  te confrontas a ti mismo, primero que a nada ni a nadie, y una vez sabido que no hay nadie a quien culpar, buscas un algo,  pero a la vez tremendamente enriquecedor, aunque no he sido consciente de ello hasta casi la última parte del mismo .

He pasado por diferentes fases mentales y emocionales que han dado lugar a procesos cognitivos muy fuertes y con un alcance muy profundo, algunas cosas he podido desvelarlas, pero sé con certeza, que aún otras, bastantes, no las he descifrado, pero espero me quede aún bastante de camino para poder lograrlo.  Y lo espero porque el mensaje que hay tras ello, es pureza, es simpleza, es la redefinición mental, emocional y en la postura del ser y el estar de absolutamente todo en la vida.  Es un alcance tan grandioso que las palabras se quedan parcas, no sirven.

Hasta no haber estado seguro de haberlo finalizado por completo y comprendido en gran medida, es que no he querido compartir esto que van a leer y sentir, a continuación. Lo cierto es que llevabo ya un tiempo en una determinada fluidez y tranquilidad interior y me llama la atención que no se produjeran cambios o avances, puesto que ha sido la tendencia en el pasado. 

Estuve reflexionando mucho sobre si compartir el proceso que he vivido, y sobre todo porque el silencio, uno muy profundo, que me pedía estarme quieto y no sacar nada de nada, me ha acompañado en estos últimos meses.  Y después, he sentido esa llamada a compartirlo con el universo, como un regalo, después de y a pesar de,  precioso,  que me trajo la vida.  

¿Y por qué he sentido que pueda ser bueno compartirlo?   Porque muchas cosas de las que he vivido no muestran sino que entera y básicamente depende de la actitud que uno tenga para con todo y que además, solemos encontrarnos en un umbral de percepción y sabiduría amplias muy pobre, que apenas sabemos qué significan e implican en realidad muchos conceptos que utilizamos como si nada.   

Desconocemos el sentido profundo de cosas como el perdón, la compasión, la humildad, y sobre todo la forma con  que las usamos  He podido sentir, ampliamente durante un tiempo esa extensión…en una manera completamente distinta, y descubrí que lo que sabía o entendía, estaba mal encaminado, que le faltaba fuerza y verdadera comprensión en relación a lo que sentía y lo que he redescubierto en este período…. Pero vuelvo a repetir que las palabras se quedan verdaderamente parcas para poder definirlo y describirlo, aunque más adelante dedicaré unos instantes a ello.

Cuando ese algo tampoco es tangible,  empiezas a dejar de buscar y comienzas el observar, y en ello se despliega un amplio abanico de procesos interiores.   Al no haber esencial que te estimule o te aleje de la experiencia, simplemente estás en ella, porque además no hay otra cosa que puedas hacer, por mucho que quisieras.  

Cuando sueltas empiezas a abrirte, al abrir, tu ser se conecta con la vida en sí misma y ésta te permite mantenerte en el punto justo, sin distorsiones ni exageraciones, sin hacerle caso a esa alocada mente que tanto nos engaña.  Ese es el punto , humilde punto, en el que me encuentro.   

Sé que aún quedan miles de experiencias tras las cuales habré incorporado una nueva sabiduría , una que te permite ser más y más sencillo. Sé que a través de ellas iré soltando lastre, de ese que no veo ni siento pero que debe de estar asentado en capas más y más profundas del ser, hasta ir pelando poco a poco y por completo la cebolla del ser, hasta dejar a la luz la verdadera naturaleza del ser.

Y hoy después de ese viaje inesperado, voy equilibrándome poco a poco, para terminar de recolocar los alfileres que quedaban sueltos,  con serenidad, una distinta a la anterior, una asentada en más sencillez, en menos preguntarse cosas y más observar, en más estar y menos hacer, en un dejar los menos y mases…  Y sigue siendo un tanto difícil explicarlo con palabras.

Puede que la palabra terapia nos cause distorsión mental y nos lleve a  pensar en psicólogos, terapeutas, psiquiatras, pero tampoco es necesario montarse ese ajetreo en la cabeza, puesto que se trata de algo tangible, real, miremos hacia donde miremos, y el hecho , el compromiso de uno hacia su ser para sanarse, para trabajarse interiormente los miedos, los asuntos inconclusos, conlleva una terapia sin duda, un trabajo interior.   Al fin y al cabo no sigue sino siendo una palabra más.  Como de todas esas palabras que permitimos que campen por nuestra mente, como si no sucediera nada. 

Pero asociamos la palabras a conceptos, a lo que implican, y las implicaciones abren nuestro espectro sensorial, nos hacen sentir, experimentar emociones…. Con lo que las palabras no son tan mínimas como pensáramos. Aparte claro está de que, además, asignamos conceptos (o sea, lo que quieren decir esas palabras, su significado) muy distorsionados según cada realidad.

Curioso es que alguien que escribe, que enlaza palabras, diga esto. Pero ese alguien ha entrevisto ciertas cosas primordiales a lo largo de ese viaje inesperado. No me siento en la disposición de escribir con la rotunda seguridad con la que antes hablaba de ciertas cosas de la vida, porque este viaje me ha permitido sentir , ver, comprender con el ser, que cada vez sé menos. Y lo he sabido, una vez que ha finalizado el mismo.  

No me causa ningún tipo de problema ese hecho, sino más bien es de una gran paz, darse cuenta de aún uno tiene tanto y todo por seguir asimilando y aprendiendo, en entrega, sinceridad y sobre todo, mucha humildad.    El entrever esos procesos mentales , esos autoengaños del ego, esas irrealidades que tanto nos condicionan, te libera tremendamente.  La verdad es que me siento ligero y me ha sorprendido porque no tenía conciencia de llevar tanto peso, el equivalente a la ligereza que siento.  Y tengo la sensación, la intuición, de que no será sino el comienzo.

Todos hemos sido niños imperiosamente, todos hemos vivido esa etapa en la que somos tan vulnerables y tan abiertos a la vez, y donde se gestan la inmensa mayoría de los conflictos que arrastramos como adultos.  Donde además el miedo fue un gran método de enseñanza y no fui para nada la excepción.  Algunos miedos o conflictos se enclavan muy dentro y otros quedan más superfluos,  unos se sanan antes y otros tardan más porque cuanto más profundo, menos conscientes somos de ellos y no afloran en su magnitud hasta determinado estadía de la vida.

No huyo, verdaderamente no, ahora menos que en toda mi vida, porque dentro de la desnudez del ser, he vivido procesos, he visto lo poco que sé y mucho de lo que ignoraba se ha dejado entrever.  Aunque para mí la experiencia haya sido de una gran profundidad, no puedo sino decir que apenas he entrevisto cosas, porque a buen seguro es la realidad, pero esta debe de irse presentando, poco a poco, para que podamos seguir evolucionando conscientemente, para que no se pierda ni una sola gota de esa sabiduría universal, para que entre todos podamos hacer emerger otro tipo de conciencia, y salir del tramo animal de la evolución humana en el que aún nos encontramos, dispersos entre tanto conocimiento intelectual y tan mínimo para con el ser.

 Y sé que la vida es sabia, mucho más que toda la humanidad a la vez, y tiene sus mecanismos para permitirnos avanzar, crecer, aprender, sanar, y caminar más ligeros. A veces puede parecernos exagerada la manera que tiene de ofrecérnoslo, pero sea cual sea, es la que hay y es sabio aprovecharla.  Hay certezas que te llegan, sin que sepas cómo, pero sabes, sientes, que es así, como un algo más grande que uno mismo que te lo hace llegar. 

Cuando la compasión se me apareció por primera vez en este viaje, me sorprendió doblemente, una porque dentro de toda aquella confusión no me había acordado de ella como buen soporte y mejor compañera de travesía, y otra por la forma en que hizo acto de presencia, como algo muy fuerte y poderoso, que se plantó en medio de la mente anulando todo lo demás en aquel preciso instante. 

Un fogonazo intenso, que me hizo pensar  “Gracias… como no me acordé de ti, “compasión”, viniste a rescatarme. Tocaste la puerta para decir ¿Me habías olvidado?  , prosigue ese viaje con menos incertidumbre”.  Si no tienes compasión para contigo mismo para con lo que estás experimentando, sintiendo, entonces no puedes hacer nada más allá de ello que sufrir sin fin.

Tengo la sensación de haber conectado con una fuente interior, primigenia, desconocida hasta entonces para mí y con mayor soporte aún, aunque muy muy sutil, que los esenciales que nos dan esa humanidad. Que sabe, que conoce, con sabiduría . Y tengo esa sensación porque es la única razón comprensible para no haberme vuelto loco en el proceso, para no haberme perdido en ese intrincado laberinto sin entrada ni salida. Y porque en el fondo, en el fondo, algo me mantenía, aunque fuera desconcertante.

También sé que me resta la vida para llegar a ello, pero ni me preocupa ni tengo prisa, porque la vida no va de correr tras nada, sino de fluir en lo que se presenta, en dar lo mejor de cada uno a cada momento, sabiendo qué es real y qué ilusorio y por encima de cualquier cosa, siendo honestos….. primero con uno mismo y por ende con la propia vida.

Tengo la sensación de haber conectado con una fuente interior, primigenia, desconocida hasta entonces para mí y con mayor soporte aún, aunque muy muy sutil, que los esenciales que nos dan esa humanidad. Que sabe, que conoce, con sabiduría . Y tengo esa sensación porque es la única razón comprensible para no haberme vuelto loca en el proceso, para no haberme perdido en ese intrincado laberinto sin entrada ni salida. Y porque en el fondo, en el fondo, algo me mantenía, aunque fuera desconcertante.

Nunca nada es igual, comenzando por uno mismo.   Nunca nada tendrá la misma solidez, empezando por el ser interior.   Dicen que solo lo esencial es lo que nos guía y acompaña, pero hay algo más profundo, que ello, y que te mantiene aun cuando lo esencial desaparece. Solo hay que confiar y escuchar con el ser…. Y me pregunto si será eso lo mismo que nos acompaña cuando dejamos esta vida….

Nunca nada es como uno lo espera, sino como la vida lo presenta, y no queda sino hacerse a ello y a través de ello, sin aferrarse ni dejarse olvidado, y en la espera de que siempre hay algo que aprender para seguir avanzando en esta conciencia cósmica y universal. El sol asciende y desciende día tras día, pero nunca lo hace en la misma forma ni densidad, porque tampoco nunca nada sigue siendo igual. Es una verdad universal, es ley de vida, y nos corresponde asimilarlo.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué se espera de mí que haga?

marzo 27, 2022
Las preguntas del titulo de este escrito, son una reflexión metafísica sobre la angustiosa existencia de nuestra vida, pero  tampoco voy a negar que ambas situaciones pueden ser igualmente agobiantes. 

La angustia existencial me planteo como las amargas decisiones que continuamente nos vemos obligados a tomar en la vida, a la que venimos, no ya sin un pan bajo el brazo, como se decía antiguamente, sino sin manual de instrucciones que nos diga cómo ir resolviendo todos esos acertijos en los que se convierten las decisiones de nuestra vida, creo que son preguntas que todos alguna vez hemos declamado a altas horas de la madrugada, algo perjudicados, mientras reflexionábamos sobre las situaciones que la vida nos plantea día a día. 

No hemos venido a nada en especial en esta vida, porque nuestra naturaleza es la libertad; el hombre está condenado a ser libre. Posiblemente mi respuesta sea algo chocante, porque hasta el más afortunado de los seres humanos, no vamos a hablar ya de aquellos que en la historia de la humanidad han vivido, o viven, bajo el yugo de algún tipo de esclavitud, siempre se han sentido encadenados de una u otra manera. 

Pero no,  no hemos venido con manual de instrucciones por una cuestión muy sencilla; todos los objetos artificiales tienen una función concreta. Todos vienen con manual de instrucciones. Pero nosotros no, podemos decidir en qué nos convertimos y a qué nos dedicamos. Podemos elegir, siempre podemos elegir. Cada una de esas decisiones que tenemos que tomar es un ejercicio de libertad.

Por mucho que nos quejemos de la falta de libertad, lo que estamos haciendo es renunciar a ella y dejar que otros elijan por nosotros, preferimos la comodidad de ser miembros de un rebaño y dejarnos conducir por los perros pastores, que decidir libremente nuestro propio camino. Claro que ser libres no te garantiza ni que seas feliz ni que tengas éxito, pero es tu elección. En la doctrina del existencialismo no hay nada nuevo en la base de este pensamiento. 

Lo que si tengo claro es que en la vida puedes ponerte las cadenas que quieras, que pueden encerrarte en una prisión real o virtual, atraparte en mil dependencias que impiden tu libre albedrío, pero hay un lugar al que nunca podrán controlar, si te resistes y ejerces tu voluntad de ser libre, para la que has nacido. Tu interior, tus pensamientos, tus deseos, tus sentimientos. Todos ellos los controlamos cada uno de nosotros en última instancia y si renunciamos a hacerlo es por comodidad o miedo, lo que lleva ineludiblemente a la angustia, que tan importante papel.” Llegamos a disipar o a disminuir nuestra angustia? Lo cierto es que no podríamos suprimirla puesto que nosotros mismos somos angustia”

Un burócrata atrapado en un aburrido trabajo, siempre levantándose a las mismas horas, siempre respondiendo en una ventanilla a las mismas preguntas, siempre poniendo el sello a los mismos papeles, siempre llegando al hogar y coreografiando la misma y aburrida coreografía con su familia y amigos. Siempre quejándose de su falta de libertad, del sinsentido de su vida y del aburrimiento eterno en el que vive, en realidad este personaje actúa con mala fe, pues es él mismo, el que ha renunciado a la libertad de aprender otras coreografías y qué diablos, por qué no, inventarse algunas de su propia creación.

“El existencialismo es humanismo”, porqué descubrimos que no hay nadie que realmente pueda, en última instancia, responsabilizarse de nuestros actos, salvo nosotros mismos, y eso es lo que nos lleva a la angustia; El ser y la nada: “La angustia se distingue del miedo en que el miedo es miedo de los seres del mundo, mientras que la angustia es angustia ante mí mismo”.

Esta angustia se acrecienta por la naturaleza social del ser humano, cada acción resulta un ejemplo para todos aquellos que nos rodean, si actuamos con sinceridad. Si decidimos vivir una vida como la del aburrido burócrata, esperamos que los demás nos sigan, porque creemos que es lo adecuado. Si decidimos salir cada noche a divertirnos sin temor a las consecuencias, también de una manera u otra estamos lanzando un mensaje ejemplarizante a todos aquellos que nos conocen, diciéndoles, qué estáis haciendo con vuestra vida sin divertiros tanto como yo. 

Pero no hay elecciones colectivas de este calibre sobre cómo vivir, porque cada uno hemos de hacerlo por nosotros mismos, sin depender de los demás. En última instancia eres libre, hasta para seguir un ejemplo concreto u otro, o no seguir ninguno. No hay forma de renunciar a la libertad, pues incluso en la sumisión de dejar que otros elijan por nosotros, hay una elección libre que en su momento tomamos, de rendirnos.

El existencialismo no es sino la toma de conciencia de la preeminencia de la existencia sobre la esencia, de aceptar que primero estamos aquí en este mundo tan caótico y tan lleno de posibilidades, de encrucijadas, de éxitos y fracasos, y que luego está la esencia, aquello en lo que queremos convertirnos, aquellas funciones que queremos desempeñar. Un objeto privilegia la esencia sobre la existencia, nace con una función concreta y existe por ella. 

Si el ser humano privilegia la esencia sobre la existencia y suprime la libertad de elegir qué queremos ser, destruimos aquello que nos dota de sentido, quizá del único sentido por el que merece la pena vivir. Puede que así acallemos la angustia que permanente nos acosa en las elecciones que hemos de tomar, sobre qué hemos de hacer en nuestra vida, pero al acallar esa angustia, nos encadenamos, y el precio es demasiado alto. Siempre demasiado alto.

Es falso, una terrible mentira, la que se ha contado a cada mujer que ha nacido, sobre el papel que debían desempeñar en nuestra sociedad; como madres, como compañeras, como esposas, como trabajadoras, en su estética, en su forma de sentir o en su forma de vivir el sexo. Se les atribuía la esencia antes que la existencia, se les atribuida una función que habían de cumplir si querían encajar en nuestra sociedad. Se las objetivaba, mientras el hombre era libre de elegir, a la mujer se le venía a decir que si querían ser mujeres debían cumplir con los papeles que les asignaban los hombres. 

Pero la libertad también tiñe la existencia de cada mujer, y por tanto son responsables de rechazar esos roles y elegir en cada momento como quieren existir, como quieren amar, como quieren vivir el sexo, la familia, las relaciones, el trabajo. No son objetos, no vienen con una función que hayan de cumplir para satisfacer su papel en la sociedad, como ningún otro ser humano.

No es de extrañar que durante la mágica década de los sesenta del pasado siglo XX cada joven occidental se sintiera de una manera u otra atraída por esta filosofía que les devolvía algo a lo que las generaciones anteriores parecían haber renunciado, la libertad de existir cada uno a su manera, y no es de extrañar que los lobos que dirigen los rebaños se sintieran, y se sientan, tan amenazados por esta manera de pensar. 

No hay más precioso que aceptar la carga de una vida sin sentido sabiendo que a cada instante tienes la libertad de dotarte de un nuevo sentido, equivocado o no, pero libre. El único amó del mundo es el hombre; que el mundo sea absurdo depende del hombre; Si la vida realmente vale la pena, es una cuestión fundamental a responder.

Como todos los soñadores confundí el desencanto con la verdad.

Patricio Varsariah.
 

Somos seres nostálgicos.

marzo 25, 2022
La nostalgia se encuentra tan adherida a nuestras entrañas que quizá algún día padezcamos, como los dinosaurios, una extinción masiva, no porque se nos caiga un meteorito enorme encima, que también es posible, sino por una sobreexposición masiva a ese agridulce veneno que corre salvajemente por nuestras venas desde que abandonamos la infancia y la adolescencia, y que provoca que continuamente andemos mirando de reojo a los dulcificados hitos de nuestro pasado, como si un espejo retrovisor condicionara todo el camino sobre el que conducimos por el sendero de nuestra vida. 

El dulce veneno de la nostalgia que atempera el amargo sabor del pasado con la ternura del recuerdo rememorado. Cómo sino podríamos sobrevivir a esos fragmentos de vida; pensamientos, deseos, pasiones, dolor, gozo, sabores, que nos parecen vividos en otro tiempo, en otros momentos tan ajenos, tan lejanos a nosotros.

La nostalgia es el santo grial del negocio del consumo. Tanto, que a veces uno se sorprende de que no se realicen productos para vender a adolescentes recordándoles su apenas desvanecida infancia, o quizá ya se estén vendiendo, quién sabe con la amoral industria de la añoranza. Aún más curioso, generaciones enteras añoran tiempos que nunca vivieron, como si su presente fuera el que enmoheciera con las herrumbres del pasado, y ese desconocido pasado brillara con las esperanzas de un tiempo pretérito anhelado, que siempre fue mejor. 

Añoramos las modas, que en su momento despreciamos por extravagantes, y que ahora refulgen en las vestimentas de adolescentes y jóvenes, como si estuviéramos atrapados en el sueño lucido de una serie que marcó nuestra adolescencia. Añoramos la música, que en su momento nos pareció el culmen de la ñoñería y la banalidad, como si pudiéramos recobrar la inocencia perdida, que en su momento nos pareció estupidez, y así recobráramos el tiempo que se nos escapa. 

Ya no hay crisis nostálgica de la mediana edad. Todo es nostalgia, todo pasado ha de recrearse para nuestra satisfacción, no hay tiempo para el futuro. Añoramos también, viejos grupos de rock o de pop que iluminaron las tristes noches de soledad de los primeros amores perdidos. Asistimos a sus conciertos con la misma ilusión que cuando los vimos por primera vez, poco importan las arrugas del alma, o las heridas del corazón que corrompen cualquier posibilidad de volver a ver un nuevo amor con los mismos esperanzados ojos.

Añoramos los amores perdidos, rememorados por esas canciones de cuna de nuestro pasado, como si las laceraciones que provocaron su abandono nunca nos hubieran dejado cicatriz. ¡Si hasta añoramos a los políticos del pasado! Como si en su momento no los hubiéramos despreciado, insultado o vilipendiado adhiriéndoles todo tipo de adjetivos maledicentes. Todo político del pasado, todo futbolista o deportista del pasado, todo amor pasado, todo grupo de rock o pop del pasado le da mil vueltas a cualquiera nacido en el presente. No hay comparación posible, siempre perderá el débil aroma del presente frente al poderoso perfume del pasado, que atonta cualquier atisbo de sentido crítico que en su momento nos alejaba del encantamiento de esos fragmentos de nuestra vida.  

Si algo tiene de peligro la seducción del agridulce veneno de la nostalgia es el selectivo olvido que nos produce. Siempre prevalece la sonrisa esgrimida, nunca las lágrimas derramadas.

Ni siquiera somos capaces de reconocer que la persona víctima de la nostalgia ya no existe, y nunca volverá a existir. Todo aquello que en su momento vivimos, o en su caso les gustaría haber vivido a algunas generaciones, ya no existe. Y aunque existiera, si no es por la suspensión critica que realizamos, no nos afectaría de la misma manera. Nuestro yo presente podemos adormecerlo para acallar la preocupación del futuro, pero utilizar para ello el yo pasado no es sino una entelequia que atora la posibilidad de un futuro.

El nostálgico revival de nuestro pasado no tiene por qué ser negativo y puede tener el mérito de apreciar lo que en su momento despreciamos, y ahora perdido, nos damos cuenta de nuestro error. Pueden ser amores, amistades, oportunidades despreciadas, que en su momento nos parecieron irrelevantes, políticos de los que nos reímos, y un largo etcétera. El problema es que esos momentos ya se encuentran en el ámbar congelado de un pasado que nunca podrá volver. Porque en nuestros presentes, las circunstancias nunca serían las mismas, y por mucho que creamos que no hemos cambiado, que siempre será así, aunque no nos lo creamos, nunca se repetirían las mismas condiciones. 

La vida no es un ensayo de laboratorio en el que todo encaja, es un rompecabezas al que siempre le faltará una u otra pieza. Siempre hay lecciones que el pasado puede enseñarnos y podemos asimilar, pero pretender recrearlas como si el tiempo no hubiera desgastado y alterado nuestras circunstancias, nuestro corazón, en un sentido u otro, no sólo es un esfuerzo inútil, puede causar más daño que bien. Aceptemos el pasado tal y como fue, aceptemos el presente tal y como es, y, rebelémonos ante el futuro para que sea tal y como queremos que sea.

No es un problema de nuestro tiempo. La atracción de lo perdido, la edad de oro perdida que existiera tiempo atrás, siempre estuvo ahí. La filosofía surgió de esa melancolía, de la añoranza del saber lejano de unos sabios que descubrieron las claves de una vida y de una civilización plena, cuyas lecciones se perdieron en el polvo del tiempo, y hoy día tan sólo nos fuera dado recoger pequeñas sombras de esa grandeza perdida, o al menos eso pensaban en los pretéritos tiempos de la antigua Grecia, antes del surgimiento de los grandes pensadores del siglo V a. C. Toda antigua civilización narra entre sus mitos de origen, tiempos de oro perdidos, tiempos de grandeza que iluminaron un pasado glorioso. Hasta los tristes remedos de imperios que vivimos hoy día se lamentan de sus glorias pasadas, fueran reales o imaginarias. Lo real del presente palidece frente al canto de sirena del pasado. 

Y si creemos en un futuro, no es para construir algo nuevo, diferente, mejor, es para recrear algo del pasado, que perdimos, y que siempre fue superior. No nos damos cuenta que la extensión del síndrome de Peter Pan a todas las edades de nuestra vida o a todos los estratos de nuestra cultura nos adormece. 

A los veinte añoramos los felices y lejanos diez, por mucha angustia y muchos deseos de crecer que tuviéramos a esa edad. A los treinta nos amarga asumir las responsabilidades de la edad adulta y mataríamos por volver a los dulces veinte. A los cuarenta sufrimos los espasmos de una crisis que traga cualquier vestigio de vergüenza ajena con tal de aparentar volver a los treinta. A los cincuenta desempolvamos todo aquello que nos recuerde lo felices que estábamos con cuarenta. A los sesenta deseamos recuperar el vigor vivido a los cincuenta, que ahora echamos de menos. A los setenta nuestros sueños vuelan hacía el tiempo perdido cuando teníamos sesenta y nos encontrábamos en la plenitud de nuestras facultades. A los ochenta todo sabor de lo experimentado en los felices setenta nos atrapa en el ámbar edulcorado de la vieja nueva juventud. Y a los noventa, bueno, a quién le importa, siempre que lleguemos a esa edad aún capaces de experimentar nostalgia. Rara vez disfrutamos del presente tal y como es, con su imperfectamente perfecta brevedad.

Ser como Peter Pan en pequeños instantes de nuestra vida, no hace daño, como comer un dulce a destiempo, o rememorar de vez en cuando esas desmemoriadas y falseadas verdades, de los aromas perdidos de una piel añorada, o la nostalgia de los besos encontrados tras una caricia inesperada. El pasado tiene valor, pero nunca al precio de negar el presente y cegar el futuro. La añoranza no debe desligarnos de la incansable búsqueda de un futuro, de nuevas experiencias no vinculadas al pasado, de apreciar lo que hay en nuestro presente, y que siempre estuvo ahí, y no despreciarlo en una tramposa comparación con un pasado que ya nunca volverá a estar. 

Vivimos en el pasado obsesionados con el cómo, vivimos para el futuro siempre pendiente del para qué. ¿Quieres vivir en el presente? Nunca preguntes el por qué. 

Lo irreal es el pasado, no el presente, lo posible es el futuro, siempre nuevo, siempre lleno de posibilidades.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

'A la muerte de Sócrates', de J. L. David (1787).

marzo 25, 2022


"El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son,
de las que no son en cuanto no son".

Protágoras de Abdera (480 a.C-410 a.C.) 'Acerca de la verdad'.
 

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