Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Una nube gris llamada cáncer

octubre 19, 2022


Hoy quiero rendir un homenaje a todas las personas que están en la lucha día a día por superar y hacer de cada batalla vuestro propósito para continuar a pesar de las tormentas. Para ti hoy es mi admiración porque puedes ver la luz cuando aparecen las tinieblas. Para ti hoy son mis palabras para que recuerdes que estás llena de amor, valentía y grandeza.

Conozco el rostro de seres valientes, que luchan por amanecer cada día con una sonrisa a pesar de que en vuestra vida exista una nube gris llamada cáncer. Vuestra mirada cargada de coraje, repleta de fuerzas os hacen ver que la vida puede ser dura pero que merece la pena vivirla. Sois seres valientes no porque no tengamos miedo, sino porque a pesar de ésa situación, han decidido seguir adelante.

Para vosotros, la lucha es vuestra rutina constante, vuestra tarea diaria, vuestro recurso, y estrategia. Día a día exprimen fuerzas y ganas de vivir, impregnando a todos aquellos que están cerca. Han sabido construir la luz en cada dificultad, en cada tormenta. Se han armado de valor, han puesto una armadura para luchar contra las adversidades y han aceptado que son parte activa de la lucha contra el cáncer. Son seres valientes, mujeres y hombres con coraje. Vuestra grandeza radica no solo en la actitud de lucha, sino en la capacidad de resurgir y de levantarse. Porque si de algo saben es de cómo sacar toda la fuerza interna y su potencial para no rendirse y continuar hacia adelante.

Han encontrado en cada debilidad la oportunidad de construir su fortaleza, sus rostros dicen que a pesar de los miedos, la incertidumbre y en ocasiones, el sufrimiento se mantendrán erguidas para exprimir la vida. Son padres, esposos, abuelas, madres, hijas, amigas, princesas guerreras y guerreros de color rosa con la fuerza por escudo y la actitud como armadura. En sus ojos se desvela el valor que llevan a cuestas. Son seres con decisión, mujeres y hombres con libertad, valientes, y con mucho coraje. 

En ocasiones también se derrumban, su sonrisa se entristece, pierden las ganas de luchar, el silencio las acoge, el miedo sale a escena. Se han hemos olvidado de que en tu interior está repleto de fuerza. Pero son hábiles constructoras de puentes hacia sus fortalezas. Por eso, lo mínimo que pueden hacer las familias que están a vuestro alrededor, es cuidarles, y amarles para acompañarles en el sendero de lucha para ayudarles cuando lo necesitan. Abrazar tu alma para sentir que no están solos o solas, que ustedes serán sus compañeros de batallas. Comprender sus silencios como símbolo de vuestro apoyo y cuidar tu sensibilidad ante la vida.

Admiro la fortaleza, la capacidad de renacer y de sacar fuerzas, las ganas de levantarse y continuar, y la potencial para seguir adelante. Lo que si estoy seguro es que las personas que pasan por esta situación en sus vidas están llenos de coraje, de amor y de vida, sus ojos son la transparencia de sus batallas y la sonrisa el motor de su día a día. 

Puede que llegara sin avisar, sin pedirte permiso para instalarse. Puede que el miedo les invadiera y la incertidumbre se hiciera su compañera. Pero con coraje, con fuerza interna y lucha han sabido buscar la luz entre las tinieblas. Nadie sabe cuánto duele, ni el miedo que puedas albergar. Nadie sabe cómo se sienten, ni lo que piensan. Pero siempre recuerdan quienes son y hasta dónde pueden llegar.

Deja que tus recuerdos inunden tu mente, traigan calidez, paz, consuelo y fuerza a tu corazón y te guíen hacia adelante.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

19 de Octubre Día Mundial del Cáncer de Mamas

octubre 19, 2022


Todo empezó cuando me descubrí un pequeño bultito en el pecho. Lo primero que pensé es que era un quiste sebáceo sin importancia, pero decidí consultarlo al médico del centro de Salud. En el hospital me dijeron que no era nada, que me olvidara. Pero yo no podía olvidarme, el bulto seguía allí y aunque me sentía bien consulté con otro médico. Por segunda vez, me dijeron que no tenía importancia. 

Seis meses más tarde decidí ir a un cirujano para que me lo extirpará y acabara con aquel bulto molesto de una vez por todas. Entonces es cuando llegó la sorpresa. El análisis de la muestra reveló que era un tumor de mama maligno. Me molesta mucha recordar el rosario de especialistas que me examinaron sin que ninguno llegara a sospechar que un varón también podía tener cáncer de mama. Yo hice lo que tenía que hacer como paciente. Consulté con un médico, no solo una sino tres veces. Y, pese a mi insistencia, mi diagnóstico se retrasó un año. Hoy estoy vivo después de un tratamiento muy duro, pero no sabemos lo que podía haber ocurrido si me hubieran tratado a tiempo.

El cáncer de mama masculino es una rareza clínica. Por cada cien mujeres, apenas hay un varón afectado. Es una enfermedad tan femenina que el rosa sigue siendo el color que tiñe las campañas de prevención y es fácil que se escape a la sospecha de médicos no especializados. Se han hecho tantas campañas de concienciación, que no hay médico que no se alerte ante la presencia de un bulto anómalo en el pecho de una mujer. En cambio, en el varón, la primera sospecha casi siempre es un acúmulo de grasa.

¿Debería ponerse ahora el acento en el varón?. Tengo mis dudas. Creo que hay que seguir haciendo el esfuerzo con mamografías y campañas de cribado en las mujeres, donde los casos siguen creciendo. O en programas para prevenir el cáncer de pulmón o colon con un gran número de afectados. Sin embargo, se debe divulgar el mensaje de que a los hombres también les puede ocurrir y que ante la aparición de un bulto sospechoso deben consultar con el médico.

En su consulta, como en la mayoría de las unidades de mama, los hombres suelen ser los acompañantes, no los pacientes. Cuando les toca cambiar su papel, lo viven sobre todo con extrañeza. Ningún hombre piensa que pueda tener esta enfermedad y algunos incluso como un ataque a su virilidad. A mí no me afectó en absoluto. Estoy muy seguro de mi masculinidad. He tenido un cáncer de mama, pero podía haber sido de un melanoma o cualquier otro tumor. Lo de menos es al órgano al que afecte. Eso era irrelevante, nunca sentí en la necesidad de ocultar nada. Mis amigos y compañeros de trabajo lo sabían. No he tenido nunca ningún tabú.

Lo que sí era relevante era la enfermedad. La angustia es la misma con cualquier cáncer, ya sea de próstata, de piel o de mama. El tratamiento fue como una maratón. Intenté seguir adelante con mi vida, seguí trabajando, haciendo mi vida. Por la mañana me ponían la “quimio” y, por la tarde, me iba a trabajar.

Este es mi carácter, no quiere decir que no fuera duro ni que todo el mundo pueda llevarlo así. Lo mejor de esta historia es que me pasó a mí y no alguna mujer de mi familia. Si le hubiera ocurrido a alguna de ellas, probablemente no lo hubiera podido superar.

Por retraso en el diagnóstico o por desconocimiento, la mayoría de los varones acuden tarde al oncólogo. En general, el cáncer suele detectarse más avanzado que entre las mujeres. Eso no significa que fallezcan más porque la estadística indica que la supervivencia es similar.

Nada es muy diferente entre hombres y mujeres. La patología es la misma y el diagnóstico, manejo y tratamiento debe ser el mismo. La única diferencia sustancial es que en el caso del varón no se hacen cirugías conservadoras, la mastectomía (extirpación de la mama) siempre es radical. Después, como en la mujer, el tratamiento oncológico se decide tras comprobar si existen mutaciones genéticas como la del gen BRCA2, si hay antecedentes familiares, si el tumor es hormono dependiente, en definitiva tras conocer el tipo de tumor de mama. Los fármacos son los mismos, aunque todos los ensayos clínicos para demostrar su eficacia se han hecho en mujeres. Creo que hacer un ensayo clínico exclusivo con hombres es un concepto muy interesante, pero creo que sería poco práctico. creo costaría mucho reclutar a pacientes porque hay muy pocos.

Lo que sí recomiendo a los varones es hacer un estudio genético para saber si son portadores de una de las mutaciones genéticas conocidas para el cáncer de mama.

Saludos

Patricio Varsariah.

 

El arte de vivir bien.

octubre 14, 2022
La mayoría aspiramos a ser felices y vivir una buena vida, pero no todos están listos para aprender lo que eso significa para ellos personalmente. Cuando no dedicamos suficiente tiempo a pensar en lo que realmente necesitamos para una buena vida, terminamos con una lista más grande de lo que no necesitamos: todo lo que nos complica demasiado la vida. 

Vivir es lo más raro del mundo. La mayoría de la gente existe, eso es todo. La vida a menudo se siente abrumadora e insatisfactoria si te excedes con cosas, obligaciones o actividades innecesarias que no son tan importantes como crees.

Vivir bien significa simplificar tus compromisos y eliminar cualquier cosa que no te brinde verdadero valor o satisfacción, al mismo tiempo que se enfoca en agregar hábitos, experiencias y actividades significativas que sacan lo mejor de ti. Todo el arte de vivir radica en una fina mezcla de soltar y aferrarse.

Vivir bien no es algo que te pase; tú eliges hacerlo a propósito. Es una elección deliberada de estilo de vida en la que todos podemos trabajar, independientemente de nuestras circunstancias. Las decisiones que tomes hoy tienen un impacto mucho más profundo en tu carácter, relaciones personales y calidad de vida en general ahora y en el futuro.

Si quieres ser feliz y vivir una vida larga y plena, entonces vivir bien es esencial. Vivir bien se trata de encontrar alegría en experiencias simples pero significativas en la vida. La buena noticia es que no es necesario que obtengas un ingreso del diez por ciento más alto para experimentar una vida más feliz, saludable y plena.

Vivir una buena vida también significa priorizar conscientemente las actividades que te harán sentir pleno y feliz y restar tareas, experiencias y actividades no esenciales que te lleven por un camino de miseria y estrés. Un buen ejemplo es disfrutar de una actuación artística en lugar de comprar un teléfono nuevo que ya el que tienes es excelente; si bien ambos ofrecen satisfacción, no ofrecen el mismo tipo de estimulación y emociones. Por lo tanto, desarrollar nuestros valores existenciales es esencial para construir una vida feliz en lugar de simplemente tener metas de vida. Lo realmente importante no es vivir, sino vivir bien. Y vivir bien significaba, junto con las cosas más agradables de la vida, vivir de acuerdo con tus principios.

Los valores de nuestra vida y los “porqués” más importantes actúan como nuestros principios rectores y nos ayudan a vivir de acuerdo con lo que queremos llegar a ser en lugar de solo cómo las circunstancias exigen que nos comportemos. La mejor manera de obtener respuestas personales para vivir bien es haciéndonos preguntas sobre todo, desde pequeñas experiencias diarias como un almuerzo con amigos o leer un libro hasta actividades a gran escala como unas vacaciones de ensueño.

Menos y significativo no es solo más; es un mejor enfoque para una buena vida. Aspira no a tener más, sino a ser más. La clave para una vida mejor es vivir un estilo de vida de menos es más; menos cosas y más experiencias te hacen cobrar vida.

El arte de la resta se trata de aumentar tu capacidad de felicidad a largo plazo en lugar de usar las cosas para emociones temporales o emoción en el momento presente. Las metas profesionales y financieras tienen su lugar en la vida, pero si deseas algo de importancia existencial (una vida mucho más significativa fuera del trabajo y el dinero), debe mirar más allá de lo obvio.

El único factor que podría ser aún más importante es aprender más activamente sobre lo que podría hacerte feliz si no tuvieras una carrera o un éxito financiero. La vida puede ser una colección de eventos, pero tú tienes un papel específico si quiere influir en ella para que sea satisfactoria para ti. Vivir bien puede ser tan simple como dedicar más tiempo a experiencias personales significativas que te interesen profundamente.

En lugar de centrarse en lo que no puede tener o hacer las cosas por el simple hecho de hacerlo, elije centrarte en actividades fuera del trabajo que significan el mundo para ti, y que no tiene que tener sentido para los demás. El secreto de una buena vida no es lo que tienes sino lo que disfrutas. Vive como si estuvieras viviendo una segunda vez y como si hubieras actuado mal la primera vez.

La vida es una serie de pequeños momentos, y estos momentos son los que componen nuestra vida. Las pequeñas cosas se suman para crear una imagen más grande. Entonces, ¿cómo vives tu vida al máximo? Primero, resta los elementos obvios e innecesarios de tu vida. Luego agregue las cosas significativas que hacen que valga la pena vivir tu vida.

Las cosas obvias son aquellas con las que la mayoría de la gente se puede relacionar; hoteles caros, decenas de suscripciones que ofrecen prácticamente lo mismo, pasar tiempo con gente tóxica, comprar para complacer a los demás y gasto emocional solo para sentirse feliz en el momento. Estas cosas son necesarias para un estilo de vida demasiado complicado que tiende a estresarnos. Sin embargo, no necesariamente significan mucho en sí mismos. Son solo partes del panorama general inventado por la sociedad.

Los elementos significativos son aquellos que realmente importan. Le dan a tu vida una dimensión vital y lo ayudan a apreciar todo lo demás que tiene en tu vida porque no son obvios ni comunes para todos los demás. Ejemplos de experiencias significativas incluyen:
Pasatiempos que alimentan tu alma.
Intereses que te traen alegría cada vez que estás comprometido con ellos.
Actividades o deportes que te mantienen activo.
Conectar con otras personas que enriquecen tu existencia.
Lugares donde te sientes como en casa.
Causas que hacen del mundo un lugar mejor para los demás.
Libros o música que te inspiran y te animan.
La naturaleza como un recordatorio de ser uno con todo y
La participación comunitaria como forma de retribuir a la sociedad.

La felicidad no se trata solo de los placeres físicos de la vida. También se trata de estar contento con el lugar en el que te encuentras en tu vida, adoptar la mentalidad de crecimiento e invertir en las conexiones y los eventos que más valora en la vida. La felicidad no puede viajar, poseer, ganar, usar o consumir. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, gracia y gratitud.

Vivir bien requiere un esfuerzo consciente de tu parte. Es una inversión de tiempo. Un esfuerzo deliberado para vivir una vida mejor. También es un viaje personal. Eres el único responsable de esa trayectoria en la vida. Y recuerda: Vive bien, aprende mucho, ríe a menudo, ama mucho.

Cuando llegue el momento de morir, no descubramos que nunca hemos vivido, al contrario al final, todos debemos decir que si valió la pena este paseo por este mundo.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

No siempre sabemos que nos deparará el día.

octubre 14, 2022


Mil soles y mil lunas serán testigos de nuestra osadía, completando la perspectiva que reinventamos cada día, sin desfallecer en el intento de superarnos, de no darle a la rutina el bastón de mando, de ser visionarios de nuestro propio destino, el cual se reescribe con la intención de solventar contrapuntos. Creo que nunca sabemos lo que nos depara nada, y ahí está tanto el placer como el dolor...

No siempre sabemos que nos deparará el día, cuando al despertar nos enfrentamos a una nueva perspectiva, esta será sin duda totalmente distinta a la que imaginamos o esperábamos mientras el sueño hacía acto de presencia la noche anterior pegadito a la almohada, en un ataque de esperanza recibimos con inusitada algarabía al nuevo día, con aire de indiferencia los sueños desgastados de tanto usarlos complementan el seguir adentrándonos en el mundanal camino de la cotidianeidad.

Mil colores dibujaran nuestro alrededor, mil conjeturas doblegaran el comienzo de un nuevo principio, mil casualidades conseguirán componer nuestro equilibrio, mil tipos de vértigos congeniaran en recordarnos que somos tan solo un puntito en el universo, mil serán las sonrisas que deberemos gesticular para empaparnos de todos y cada uno de los rayos de sol que osaran convertirnos en parte del engranaje que mueve al mundo, mil serán las veces que cercioremos las prisas para seguir adelante.

Mil momentos a cámara lenta nos recordara lo genial de las pequeñas cosas, clases de zancadillas asomarán por nuestras espinillas, vuelos rasantes sobre las alternativas, palabras se aturullaran en nuestra garganta complaciendo el devenir de cada instante, suspiros y otros tantos parpadeos rejuvenecerán nuestro engranaje, mil pasos arremeterá nuestros pies sobre el escenario de nuestras vidas y ganas no nos deberían faltar para completar el privilegio de poder asomarnos al día a día que nos da la oportunidad de completar el viaje hacia la satisfacción de sentirse parte del compendio de sensaciones que alborota nuestro despertar.

Exacto, ser visionarios de nuestro propio destino. Hay que tener mucha fuerza de voluntad, además es cuestión del cristal con que se mire ..mis lentes solo intentan reflejar las luces y colores del NUEVO día. Sueños que se duermen, ilusiones que se cumplen...horas que gozamos, minutos que sufrimos... pero contentos por estar vivos.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Quiero estar siempre de lado de la ilusión y la esperanza.

octubre 14, 2022


En continua discordia están los acentos del alma, la fragilidad de nuestras emociones, la continua disputa entre las luces y sombras que proyectan nuestra realidad... Siempre andamos dejando cabos sueltos, pedacitos de nosotros mismos que a veces cuesta recomponer, podemos empezar por abrir los ojos al amanecer, perdiéndonos el final de aquel sueño donde podíamos sentirnos como peces en el agua, felices de revolotear con las burbujas en la danza de las olas, sin ganas de despertar, detrás de los espejos existe el no reflejado, el yo inventado, delante de los espejos el yo reconocido, el yo consumado, ¿de qué lado del espejo quieres estar...? 

La negatividad es un postizo cercenado que nos sugiere las partes desgajadas de nuestro propio yo, de alguna forma los primeros rayos de sol o una sonrisa de buenos días, vienen a suplir esos pedazos extirpados, recreando la positividad al llenarlo con otros pedazos, posiblemente imaginados, como el país de las maravillas, pero necesariamente admitidos como posibilidad de volvernos a reinventar...

Quiero estar siempre de lado de la ilusión y la esperanza, pensar que cada día que nace, es un mundo nuevo por conquistar, donde podemos avanzar y lograr mucho si así lo queremos. Somos los dos polos, lo mejor es encontrar ese equilibrio, aquel donde encontremos la paz... y el podernos reinventar cada día y seguir soñando, es vital para seguir adelante....más allá de lo que pensemos que somos.. más allá de lo que podamos imaginar, cada molécula de nosotros que se vierte al aire, cada día, cada hora, cada segundo.. cada vez que expiramos, de sueño o despiertos.. volvemos a inspirar y somos. Podemos ser lo que imaginamos que somos.

Demasiadas veces la vida se vuelve dura, impenetrable, irremediablemente descomunal a nuestros ojos, variopintas discusiones se generan desde adentro, a veces sin posibilidad de extraerlas, otras muchas explotan cuando surgen los inconvenientes para poder reinventarse e intentar ser feliz.

Cuando respirar es solo una formalidad, algo encubre la verdadera razón de la situación, sinfonía propia de expansión, a golpe de esos imaginarios deseos que involucran la reacción, fantástica presunción, elástica la disposición, pero dura la elección de regenerar la eterna cuestión, es más fácil lograr la clasificación que la satisfacción propia de quien osa maniobrar en los suburbios de la razón, no siempre se camina del mismo lado, adelante o hacia atrás, se evoluciona según el viento de cara o de costado, eternos veletas que empañan la verdadera noción de la complicidad, donde más vale amansar tiempos perdidos que lograr el significado de los mismos.

Demasiadas veces los que creemos amigos solo son espejismos que desaparecen cuando menos te los esperas… Es cierto, hay amistades que por infinidad de razones se esfuman en el camino y otras hasta un mal sabor nos dejan, pero lo importante es que al final siempre quedaran solo los verdaderos amigos. Y son ellos, a quienes aprendemos a valorar más y aunque sean pocos valen por un millón.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

6 recordatorios diarios que debemos leer todas las mañanas.

octubre 9, 2022


1. Algunas personas nunca te entenderán, y no es tu trabajo enseñarles o cambiarlas. Prioriza tu paz hoy.

2. Tu mente es tu santuario privado; no permitas que las creencias negativas de otros lo ocupen. Tu piel es tu barrera; no permita que otros se metan debajo de él. Cuida bien tus límites personales y lo que te permites absorber de los demás.

3. En un día promedio, la mayor parte de su estrés proviene de la forma en que responde, no de cómo es la vida. Ajuste su respuesta y todo ese estrés adicional desaparecerá. Verdaderamente, la calma interior en medio del caos es un superpoder que te libera para concentrarte de manera más efectiva en las pocas cosas que realmente importan.

4. La mayoría de lo que te estresa HOY probablemente no importará dentro de un mes. Sacúdalo, reinícielo y vuelva a centrar su atención en lo que es importante. Recuerda, aquello en lo que te enfocas crece. Deje de micro gestionar tu tiempo y comience a administrar mejor tu enfoque, para que puedas seguir adelante.

5. Incluso cuando la lucha es real, recuerda que siempre se siente mejor estar exhausto de dar pequeños pasos hacia adelante, que estar cansado de no hacer absolutamente nada.

6. Hagas lo que hagas, no esperes demasiado a que las cosas cambien. Los nuevos caminos se hacen caminando, no esperando. Y no, no deberías sentirte más seguro antes de dar el siguiente paso. Dar el siguiente paso es lo que construye gradualmente tu confianza...

La peor pérdida de tiempo es discutir con el necio y fanático al que no le importa la verdad o la realidad, sino sólo la victoria de sus creencias e ilusiones. Jamás pierdas tiempo en discusiones que no tienen sentido... Hay personas que por muchas evidencias y pruebas que les presentemos, no están en la capacidad de comprender, y otras están cegadas por el ego, el odio y el resentimiento, y lo único que desean es tener la razón aunque no la tengan.

Cuando la ignorancia grita, la inteligencia calla. Tu paz y tranquilidad valen más.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

Cómo evitar que la ira y la injusticia te lastimen.

octubre 9, 2022
Desde hace mucho tiempo he querido escribir sobre cómo lidiar con las injusticias vistas día a día que pasan en el país y en el mundo y en nuestra la vida y ha llegado ese día.

Probablemente tu como mi persona aprendimos desde hace muchos años que la vida no es justa. Sin embargo, a veces parece que es demasiado injusto dejarlo ir. A veces, las injusticias parecen tan grandes que es difícil entender cómo alguien puede seguir viviendo una vida normal cuando tanta gente está luchando. Puede ser que hayas vivido una infancia traumática o que te sientas tocado por el racismo que estás viendo en tu vida diaria. Podría ser que otras personas estén experimentando la injusticia o podrías ser tu.

De cualquier manera, puede conducir a una ira persistente y esto te robará cualquier posibilidad de alegría que tengas. Por supuesto, no puedes simplemente apagar estos sentimientos. Te sientes demasiado fuerte por ellos. Está bien, puedes. Tienes que permitirte el espacio y la libertad para experimentar las emociones que experimentas. 

Sin embargo, con los años he aprendido a crear formas constructivas de lidiar con las injusticias que ves, y me gustaría compartir contigo.

I.- Extienda la compasión: usted es una persona y no puede hacer mucho. Ofrécete el mismo nivel de compasión que ofrecerías a tus amigos. Cuanta más compasión extiendas, menos espacio tendrás para aferrarte a la ira.

II.- Únase: a veces nos sentimos enojados por las injusticias porque nos sentimos impotentes. Hay muchas organizaciones comunitarias a las que puedeS unirte. Puedes sentir que es parte de la solución y esto debería ayudar a aliviar parte de la ira y el dolor que puedes estar experimentando.

III.- ¿Vale la pena? ¿Estás centrado únicamente en la injusticia? Es hora de cambiar de opinión. Solo vas a enojarte más, lo que no te está haciendo ningún favor. Empieza a buscar soluciones.

IV.- Infórmate: cualquiera que sea el tema, tómate el tiempo para aprender tanto como sea posible. Es posible que al aprender más puedas reconocer diferentes formas en las que puedes ayudar.

V.- Separa las emociones de los hechos: por supuesto, el punto anterior también te ayudará en esto. Es fácil quedar atrapado en tus emociones, especialmente cuando estás viendo cómo se desarrollan estas injusticias en la vida de los demás. Todos somos humanos, así que es difícil ver sufrir a otros. Sin embargo, eliminar tus emociones de las ecuaciones y concentrarse en los hechos puede ayudarte a concentrarte en soluciones productivas.

VI.- Busca ayuda: si estás abrumado por las emociones al ver las injusticias en la vida, es posible que desees buscar la ayuda de un profesional. La atención plena, la respiración profunda, el yoga son formas útiles de aliviar el estrés y controlar las emociones. También puede usar imágenes positivas para ayudar.

VII.- Se el cambio: puede parecer un cliché, pero es cierto. Mantenerse al margen puede aumentar nuestros sentimientos de ira y frustración por las injusticias que vemos. Tomar acción puede ser la diferencia. Si no existe un grupo que apoye la causa que te atrae, ¿por qué no crear el tuyo propio? Tienes una comunidad local, tienes una comunidad en línea, así que aprovecha y sal y marca la diferencia. Podría ser para alimentar a las personas sin hogar en tu área, etc.. La inacción es la forma menos constructiva de lidiar con la injusticia.

El mundo nunca será justo, no verdaderamente, al menos no en nuestras vidas. Esa no es una actitud derrotista, es simplemente el hecho del asunto. Hay demasiado que hacer. Sin embargo, eso no significa que tenga que ser así para las generaciones futuras. Tampoco significa que podemos quedarnos de brazos cruzados y ver cómo se quema todo. Al tomar medidas ahora, estamos marcando la diferencia para todos los que están por venir.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

¿Eres capaz de perdonar y olvidar?

octubre 9, 2022



Perdona y olvida. Todos lo hemos escuchado antes, pero ¿qué significa realmente?

¿Hay alguna diferencia entre perdonar a alguien y olvidar lo que hizo? ¿O son uno y lo mismo?
Según los expertos, perdonar y olvidar puede ser difícil. Toman tiempo y tienes que pasar por varios pasos antes de poder seguir con tu vida.

Hablemos de lo que significa cada uno, y si son iguales o diferentes.

¿Se puede perdonar pero no olvidar?

La mayoría de las veces, sin importar lo que pasó o quién te lastimó, es más fácil perdonar que olvidar. Eso no significa que perdonar sea más simple o más rápido. Simplemente significa que ha llegado a un punto en el que puede ver lo que sucedió desde la perspectiva de la otra persona. O al menos, reconoces que los humanos son imperfectos. Después de eso, puedes aceptar las cualidades negativas de la persona junto con las positivas.

Con toda honestidad, perdonar tiene sus beneficios, tanto mental como físicamente. Para empezar, reduce el estrés y los niveles de presión arterial. Además, aumenta tu autoestima y te da una sensación de paz interior.

Es mucho mejor que simplemente pensar en la acción o la persona que te lastimó. Recuerda que guardar rencor solo parece sabotear tu salud mental y física.

¿Qué hay de olvidar? ¿Por qué es tan difícil olvidar el evento o la persona que nos lastimó?

Es difícil olvidarlo por completo, especialmente si la persona era alguien en quien confiamos o amamos. Sin embargo, el lado positivo es que tenemos la capacidad de tomar medidas procesables. Al decidir seguir adelante, puedes comenzar a liberar todos esos recuerdos negativos de tu subconsciente.

Cómo perdonar y olvidar pueden ayudarnos a avanzar

He aquí un breve resumen de los beneficios de perdonar y olvidar.

I.-Indulgente.- El problema es que a menudo pensamos que cuando perdonamos, es como si estuviéramos liberando a esa persona del apuro. Sin embargo, eso no podría estar más lejos de la verdad. Lo que realmente sucede es que eres tú quien cosecha todos los beneficios cuando perdonas. Piensa en ello como un regalo personal para ti. Te sientes libre, esperanzado y mucho más contento con tu vida. La mayor ventaja es que no te detendrá el dolor o la ira de lo que sucedió. Ya no estás aprisionado por pensamientos, emociones o recuerdos negativos.

II.- olvidando.-Lo mismo se aplica al olvido. Aunque lleva más tiempo, olvidar el dolor significa que no estás reproduciendo los eventos una y otra vez en tu mente. El proceso es diferente para todos. Puedes elegir ir a terapia o escribir tus pensamientos y emociones en un diario. Algunas personas escriben sus sentimientos y luego los queman. Otras personas eligen romperlos en pequeños pedazos y luego tirarlos.
Cualquiera que sea tu método, asegúrete de decirse a tí mismo que lo que sientes está bien. Luego, permítete pasar por el proceso, lento pero seguro. Trabaja en ello día a día hasta llegar a ese lugar de paz interior y tranquilidad.

III.- No te presiones demasiado.- Encontrarás una manera de hacer ambas cosas, perdonar y olvidar. Luego, descubrirá que ha creado una nueva normalidad para ti, que llegará a su debido tiempo.Perdona siempre a tus enemigos. Nada les molesta tanto. ¡Es verdad! Incluso si no son conscientes de cómo te sientes, obtendrás una sensación de paz y orden a cambio.

Una vez que dés ese primer paso en el camino hacia el perdón, notarás que eres una persona más fuerte y resistente. Quienes perdonan son conscientes de su autoestima y saben que son los únicos que pueden controlar sus sentimientos, pensamientos y acciones.

¿Entonces, Qué esperas? ¿No crees que hoy es el momento perfecto para empezar a perdonar y olvidar?

Hay dos tipos de dolor en este mundo: el dolor que te duele y el dolor que te cambia.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Mis razones para nunca perder la esperanza.

octubre 8, 2022
Esperanza para aquellos que se sienten perdidos y solos

A veces, puede ser fácil convencerse de que una situación no tiene remedio, especialmente cuando las probabilidades parecen estar en su contra y el resto de la humanidad. Sin embargo, es prudente aferrarse a la esperanza sin importar cuán difíciles puedan parecer las cosas para usted y las personas que lo rodean. Aquí hay te comparto mis 10 razones muy simples y válidas que me han ayudado en el camino de la vida, para aferrarme a la esperanza.

1,- Nadie sabe lo que depara el futuro.-

El futuro puede parecerte sombrío en este momento debido a tus circunstancias o debido a eventos políticos. No se puede predecir el futuro con ningún grado de certeza. Tampoco puede nadie más. A menudo, las cosas no resultarán tan horribles como crees.

Siempre es aconsejable tener suministros de emergencia en casa y políticas adecuadas para prepararse para lo inesperado. Sin embargo, estresarse por cosas que aún no han sucedido es inútil, especialmente si no tienes control sobre ellas. En su lugar, apunta a vivir y disfrutar cada momento a medida que ocurre.

2.- Tus experiencias no te definen

¿Alguna vez has conocido a alguien que está contento a pesar de tener muy poco y vivir en relativa dificultad? Estas personas sabias entienden que sus experiencias no las definen. Puedes vivir una experiencia desagradable, observar cómo te hace sentir y luego dejarlo ir. No necesitas absorber y convertirte en la experiencia. No tienes que convertirte en parte de tu identidad. Puedes elegir seguir sonriendo y esforzándote sin importar cuán difíciles parezcan las cosas. Puedes optar por contar las bendiciones que tienes en lugar de centrarte en lo que no tienes.

3.-Siempre puedes encontrar la belleza

Encontrarás fealdad en el mundo si la buscas. Sin embargo, siempre es cierto lo contrario. Si miras a tu alrededor, notarás tanta belleza como fealdad. Siempre hay amor y belleza, incluso cuando el clima geopolítico es más sombrío.

Por ejemplo, hay belleza en la mirada amorosa que un padre le da a su hijo. También puede notarlo cuando una sola flor amarilla asoma por una grieta en una acera del centro de la ciudad o cuando un amante devoto cuida a su pareja durante la enfermedad. El amor y la pureza están en todas partes y siempre estarán siempre que sepas cómo mirar. Mientras haya belleza en el mundo, hay esperanza. Trata de concentrarte en lo positivo, cuando sea posible, sin negar lo negativo.

4.-Los humanos se tienen unos a otros.

¿Alguna vez te has sentido completamente solo? Si es así, serás plenamente consciente de lo molesto e inquietante que es ese sentimiento. En verdad, sin embargo, nadie está nunca completamente solo. Muchas personas han sentido y sentirán esa punzante soledad en algún momento de la vida. Incluso en tu punto más bajo, millones de personas estarán tan solas como tú en ese momento. Nadie está solo con sus sentimientos, incluso cuando se siente así. Alguien en algún lugar siente lo mismo que tú.

Cuando te sientas deprimido, comunícate con otras personas. Seguro que habrá al menos un familiar, amigo o compañero de trabajo que esté dispuesto a escucharte. Nunca tengas miedo de apoyarte un poco en otras personas. La mayoría de las personas preferirían que les pidieras ayuda que leer acerca de que te estás haciendo algo dañino y desearían haber hecho algo para ayudarte.

5.- Los humanos son fundamentalmente buenos.

Cuando la gente te decepciona o te traiciona, es fácil ver lo peor de la humanidad y albergar algunos sentimientos misántropos. Nadie es perfecto. Cada individuo tiene defectos de personalidad y uno o dos rasgos tóxicos. Sin embargo, solo las personas con trastorno de personalidad antisocial carecen de conciencia y son incapaces de sentir remordimiento. La mayoría de las personas se sienten mal cuando lastiman a otros y prefieren ser útiles que perjudiciales.

No juzgues a la humanidad en base a las experiencias negativas que has tenido con algunas manzanas podridas. Evita suponer que otra persona es completamente horrible solo porque no es perfecta. En lugar de enojarse con las personas por ser imperfectas y cometer errores, deje de esperar que los demás sean perfectos.

6.-El sufrimiento es un maestro brillante

El sufrimiento es parte de la condición humana. Tu actitud ante el sufrimiento te define. Puedes dejar que las dificultades que enfrentas te amarguen o permitir que te den fuerza. Si eres sabio, aprenderás lo que puedas del sufrimiento.

Recuerda que las cosas por las que estás pasando ahora pueden brindarte la perspectiva necesaria para ayudar a otra persona que pasará por lo mismo en algún momento en el futuro. 

7.-Todavía estamos aquí.

Has sobrevivido hasta este punto de tu vida. El hecho de que todavía estés aquí a pesar del sufrimiento que hayas soportado significa que las cosas nunca fueron tan sombrías como pensaste que podrían haber sido. Dado que ya has vivido experiencias desagradables y sobreviviste, ¿por qué esta vez debería ser diferente? Ten un poco de fe en que las cosas saldrán bien, incluso cuando las probabilidades parezcan insuperables.

8.-El cambio es natural

Si te resistes al cambio, sufrirás más de lo que deberías. Las estaciones y el proceso de envejecimiento muestran a la humanidad que el cambio es una parte natural de la vida. El cambio es inevitable, por lo que todos los humanos deben aprender a aceptarlo, por más doloroso que a veces pueda ser. No es fácil, pero debes dejarlo ir cuando sea necesario, al igual que todos los demás.

Lo hermoso del cambio es que lo que viene a continuación no siempre es tan desagradable como podrías anticipar. Las hojas pueden caer de los árboles en el otoño, pero cada primavera se forman nuevos capullos y flores en los árboles. Cuando dejas ir a las personas y las cosas, a veces haces espacio para otras personas y experiencias.

9.-Tu existencia te da valor.

Todos los seres vivos son preciosos y hermosos, incluyéndote a ti. Estás aquí, así que tienes valor y hay esperanza. Si lo piensas bien, ya has ganado en la vida simplemente porque existes. Tu existencia significa que el espermatozoide que ayudó a concebirte ganó una carrera contra alrededor de cien millones de otros espermatozoides. Eres muy afortunado de estar vivo. Este hecho por sí solo debería motivarlo a mantener la esperanza.

10.-La miseria no detiene la vida.

A veces experimentarás cosas que te harán sentir miserable. La tristeza es parte de la vida. Sin embargo, la tristeza no es algo permanente, y tampoco lo es la felicidad. Ambos sentimientos son parte de la existencia humana. Si no tuvieras el concepto de tristeza, no apreciarías lo suficiente los momentos en que sientes una alegría profunda. Si bien a veces te sentirás miserable, la vida continuará. Volverán a pasar momentos divertidos. Por lo tanto, hay muchas razones para tener esperanza y evitar caer en un abismo de desesperación.

Con suerte, ahora te sientes inspirada o inspirado para mantener la esperanza, incluso durante las pruebas más desafiantes de tu vida. Vuelva a leer este escrito cada vez que te sientas en tu punto más bajo y deja que te recuerde aguantar.

Hay dos tipos de dolor en este mundo: el dolor que te duele y el dolor que te cambia.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah
 

Superar la desesperación.

octubre 8, 2022
Si caes en un estado de desesperación, es porque estás pensando en tu situación como desesperada. 

Es importante ser realista sobre lo que está sucediendo en tu vida. Si experimentas una falta de satisfacción en cualquier área de tu vida, has un balance y busca profundamente las fuentes de tu miseria. 

Las respuestas pueden ayudarte a forjar un mejor camino a seguir. Recuerda todo lo que sucede a tu favor, no en tu contra

Superar la desesperación es una práctica más que cualquier otra cosa. No importa cuán desesperanzada e impotente te sientas, después de todo, aún debe haber esperanza para un futuro mejor. Resiste esa desesperanza recordándote las cosas buenas por las que aún vale la pena luchar.

Incluso si no puede ver la luz al final del túnel, tampoco puedes dejar de trabajar para lograrlo. Ceder a la desesperación significa rendirse al mundo que nos rodea en lugar de luchar contra él. 

En nuestra búsqueda de la felicidad, a menudo terminamos atrapados en tareas sin sentido que nos dejan cada vez más desesperanzados. Todos tenemos cosas que nos pesan, ocupando espacio dentro de nuestras mentes y corazones. No esperes una mejor manera de avanzar, créala

Decidas lo que deseas lograr y hacerlo. La acción es el peor enemigo de la preocupación. La acción es la mejor munición. ¡La acción trae progreso! Siempre que te encuentras en un punto de toma de decisiones y dónde estás atrapado en un ciclo de exceso de análisis y vacilación, y estás haciendo ningún progreso, tomar una respiración profunda, romper el ciclo, hacer una conjetura en la siguiente paso lógico, y tomarlo. Incluso si te equivocas, aprenderás algo útil que te ayudará a hacerlo bien.

Muchas de las experiencias de la vida están bajo nuestro control. La vida puede suceder para nosotros. Sí, algunas cosas están fuera de nuestro control, pero cuando se trata de la trayectoria de tu vida, puedes influir en ella, cambiarla, mejorarla o reinventarla para mejor. Los muchos desafíos de la vida no deberían disuadirnos de elegir una vida intencional.

En términos generales, lo más importante es identificar la causa de su desesperación diaria y trabajar para eliminarla. Por ejemplo, si estás rodeado de personas negativas o te sientes constantemente estresada, estas son probablemente las causas de la desesperación diaria. Una vez que elimines estos problemas, comenzarás a sentirte mucho mejor.

Todos experimentamos momentos en los que nos sentimos abrumados por el mundo o nuestras circunstancias. En esos momentos, se necesita una cabeza clara para volver a ver con claridad que siempre se encontrará en la profundidad del abismo en lugar de dejar que la oscuridad nos abrume.
Haz más de lo que te hace cobrar vida.

Deja que tus recuerdos inunden tu mente, traigan calidez, paz, consuelo y fuerza a tu corazón y te guíen hacia adelante.

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Saludos.

Patricio Varsariah.

 

La causa del nuestro propio desconcierto.

octubre 8, 2022
Siempre que escribo para mudar el dolor a las palabras. se me queda el cuerpo como si me hubiese desintoxicado de la peor de las drogas, pero sin pasar por el tan temido mono no es demasiado ético y moralmente podría rozar las cloacas, pero mirar a nuestro alrededor y egoístamente comprobar que ni estamos tan mal como creíamos ni somos los únicos que lo estamos pasando mal, viendo en la carne de los demás como la vida se ensaña a destajo, sin descanso y cobrando a precio de oro las baratijas menos selectas.

En definitiva, no creo que sea un cursillo acelerado de auto estima, basado en el mal ajeno para provocar que nuestra propias penas sean menos penas si la comparamos con las de los demás, Siento como se alumbra mi camino con llamas perecederas y no con las mejores neones de Las Vegas, pero no dudo que aun siendo de corta vida, pueden alimentarse mientras tenga la posibilidad de seguir luchando, de seguir colocando estrellas en mi cielo, de seguir viendo como gira todo a mi alrededor.

Tan solo vendo consejos robados, húmedos cigarrillos y memoria rota. Escribo sobre lo que me conmueve. También sobre lo que no entiendo o no tengo opinión formada, como una manera de investigar, de indagar, de ponerme en otra piel. Pero nunca me planteo un concepto o una moraleja previa, ni priorizo la actualidad por encima de los asuntos sobre que me pide el cuerpo que indague por muy anacrónicos que parezcan. Siempre parto de una imagen, una anécdota o una emoción que me haya impactado. 

Nada de lo que pueda decir o escribir debe ser tomado al pie de la letra, al fin y al cabo, todo lo que se, está al alcance de cualquiera con un carnet de biblioteca. 

Demasiados terrones de azúcar en los bolsillos, demasiada nicotina desperdiciada demasiadas ideas que dejan de ser tuyas, ni siquiera mis recuerdos me pertenecen. Alguien tuvo que inventarme una infancia a medida cerca del mar, ahora los labios apretados y la yema de mis dedos parecen fundirse en el fuego. Apago la luz y vuelve la calma, el silencio, semana tras semana. 

Cuando aparecen esos días en que todo parece encajar, despiertas y todo gira a mi alrededor y lo único que ves es tu cuerpo desnudo reflejado en el espejo tirado en el suelo.

No sé cuántas veces al cabo del día puedo llegar a preguntarme si realmente todo lo que me rodea, todas las personas que me tratan, saben cómo soy realmente, si en realidad han intentado alguna vez saber cómo soy de puertas adentro, no suelo exteriorizar demasiado mis sentimientos, tal vez por esa timidez que me resulta demasiado difícil eludir. 

Posiblemente crea que es así y lo que probablemente suceda es que no doy la impresión de estar como estoy gritando por dentro, deseando, ansiando o tal vez echando en falta que me digan algo para estallar emocionalmente. 
Sigo a la deriva, intentando conocer mi destino, intentando con mis palabras plasmar aquello que algún día pueda darme las claves para conocer el porqué de mí mismo el porqué de todo lo que gira a mi alrededor.

No siempre nos gusta lo que refleja ese nuestro espejo, hay veces incluso que ni siquiera nos vemos reflejado. Tétrica virtualidad de la propia realidad oscurecida por esa visión no del todo clara de cuanto gira a nuestro alrededor. Mística tiranía que nos imponemos a nosotros mismos ante todo aquello que nos borra la percepción por lo que luchamos, que aun cuanto más sencillo puede parecer más se nos complica y enmaraña, encerrando en su pequeño universo las posibilidades de asomar la cabeza por encima de nuestras propias barreras auto impuestas, produciendo en nuestro arquetipo de esquema mental el desorden, sin percibir en su justa medida el problema. 

Al final siempre llegamos a la misma conclusión de ser nosotros mismo la causa del nuestro propio desconcierto, de no poder reflejarnos en el espejo como nos gustaría, de no atajar con la suficiente antelación lo que hace que lleguemos a esa situación. 

El brillo de una sonrisa hace milagros, desempolva todos esos recuerdos que guardamos en esos cajones sin fondo, recuerdos de cuando no nos preocupaba tener que guardar nada, porque lo teníamos todo, recuerdos de cuando los espejos no alcanzaban a poder reflejar esa niñez que perdida en el tiempo y en el espacio grita por volver a reencontrar la posibilidad de ese equilibrio perdido en alguna estación de nuestro recorrido. 

Quiero seguir reflejándome en el espejo, necesito seguir dibujándome la sonrisa como cada día y volver como volverá ese tiempo a mi reloj, como volverá esos motivos por los que no debo olvidar a ese niño que aun sigo teniendo dentro.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Actuar con normalidad.?

octubre 6, 2022
Desde que nacemos nos sometemos a un proceso de normalización, en la familia, en la escuela, en el trabajo, que repetimos de generación en generación, y que deviene en aporías, en callejones sin salida, en contradicciones, que no hacen sino poner límites dónde tan sólo debiera haber exploración.

La normalidad, ese concepto tan aparentemente neutro que domina todos los aspectos de nuestra vida; en el amor, en el sexo, en el trabajo, en la amistad, en lo social, en la política. Cierto que de neutro no tiene nada, ese ajuste a las normas, a lo aceptable, a lo que podemos llamar ordinario, a lo que debe ser si queremos encajar en lo establecido. Nada más allá de la neutralidad que lo normal, esa telaraña de cotidianidad en la que nos enredamos, y que nos encadena dolorosamente cada vez que deseamos algo más allá de esas reglas tan bien establecidas que nos dicen cómo vestir, qué comer, cómo amar o qué sentir. 

Si miras a tu alrededor, qué es lo que ves sino a gente tan preocupada por actuar con normalidad, por comportarse como le dicta la costumbre, la familia, la sociedad, los jefes, los amigos, amantes. Todo para encajar en cómo la gente cree que debes comportarte. Pero hay un instinto, algo escondido en lo más profundo de nuestro ser que nos dice que algo anda mal, que, si quieres vivir con verdadera normalidad, has de empezar a actuar como si todo lo que te dicen que es normal fuera lo diferente y todo lo que te enseñan que es diferente, fuera… bueno otra forma de ser normal. 

Una rebelión contra la idea del destino, de encajar donde te dicen que debes encajar. Atrapado entre el antecedente y el consecuente, encadenado a una interminable cadena de acciones , haces las cosas sepultado por la inercia de creer que nuestro siguiente paso es inevitable, y caes una y otra vez en esa mentira que llamamos causalidad, ese mito que nos obliga a hacer las cosas solo porque adoramos la idea de “necesidad”, sin percibir que estamos condenados a ser libres, que no hay causa en nuestras acciones que no esté contaminada por el azar y el caos que secretamente gobiernan nuestra existencia. Y que nuestra voluntad es más fuerte que cualquier necesidad.

Te rebelas y pagas un precio, claro está. Andas continuamente perdido entre lo conciso y lo difuso, entre el pasarte y el no llegar nunca, entre el  llegar antes de tiempo y el no llegar a tiempo, entre no saber el lugar al que ir y el fuera de lugar, entre no saber nada y saber demasiado, entre no mirar donde debes y mirar más allá. Y sí, terminas más desorientado que un payaso en un funeral. Obsesionado por encontrar la lucidez, desesperado por encontrar una epifanía que te salve de tus fracasos, de ser lo que eres, no lo que tú querías o lo que ellos deseaban. 

Una epifanía condenada al fracaso de las noches de vigilia. Tantas veces caemos en la embriaguez que produce tanta ambigüedad y confusión, que te sientes tentado de responder al ruido con más ruido y al silencio con más silencio, hasta que te das cuenta, que es la tensión a las que te llevaron las aporías del ansia por la normalidad, de la renuncia a lo extraordinario, a lo raro, lo que te ha llevado a esa situación.

Tres espejos nos devuelven desafiantes la mirada en nuestra rebeldía; el primero el de la gente que nos percibe, ya sea indiferentes, con desprecio o con aprecio, en nuestra pequeña parcela social, donde desarrollamos los juegos de la vida.  El segundo el de la mirada cariñosa, dulce o perpleja, sufrida o indiferente, paciente o resignada, de las personas que queremos y amamos. El tercero el de la mirada que indulgente o temerosa, dolida, precavida o hastiada, nos devuelve el abismo de nuestro corazón, nuestro huidizo yo, en su intento de fuga de la normalidad reglada.

Todas esas miradas reflejadas nos dicen algo de nosotros mismos, todas ellas son los fragmentos que conforman nuestra elusiva alma. La primera de ellas, la social, llena de máscaras, que ocultan o desvelan las ariscas de nuestros abismos interiores. La segunda, el ansía del reconocimiento a través de ojos ajenos, no por menos anhelada, no menos llena de trampas, encrucijadas, bien entendidos que terminan en malentendidos y malentendidos que sobreviven orgullosos a las heridas del amor o el cariño, miradas que son semillas de paraísos que arden o infiernos que se hielan. Pero es la tercera de ellas, la interior, la que abre la Caja de Pandora de nuestros miedos, odios, pasiones, la que debería asustarnos. 

Pero también es la única que moviéndose en la balanza de las otras dos puede responder a la única pregunta que importa: ¿hay dignidad suficiente en nuestras vidas para encontrar los sentidos y dibujar los significados que hagan que merezca la pena? Porque si nos acostumbramos a hacer las cosas que les agradan a los demás en lugar de preocuparnos por hacer las cosas que nos importan, muy pronto descubriremos que a esas mismas personas podremos agradarles, pero nunca les importaremos de verdad.

Nos enseñan a temer a lo que se sale de lo convencional, pero ¿sabéis cuál es el problema? No fracasar o tener éxito, no perder o ganar. A veces, estamos tan obsesionados con el resultado final de nuestras acciones, que no nos damos cuenta que nuestros más deslumbrantes éxitos terminan convirtiéndose en nuestros más estrepitosos fracasos, que nuestros más dolorosos fracasos a veces terminan siendo...cierto tipo de éxito. Claro, que a veces un éxito es un éxito y un fracaso es un fracaso, pero si algo ha de ser aprendido es que el devenir de nuestras acciones es tan impredecible, tan incontrolable, que deberíamos dejar de obsesionarnos con que los resultados se ajusten o no lo que inicialmente llamábamos éxitos o fracasos.  

Si tan sólo nos bastara con no hacer daño a nadie en el proceso y compartir alguna sonrisa cómplice en el camino. Qué extraordinario sería nuestro viaje. Un viaje compartido, donde cada sonrisa que despertase el bufón que llevamos dentro, nos devolvería la sonrisa robada por los payasos que controlan las normas que nos afligen, y enjugaría nuestras lágrimas. Dónde los sueños compartidos agotarían el campo de lo posible tanteando los límites de lo imposible, donde el olvido acunara y exiliara los odios compartidos, y donde el orgullo compartido endulzara la humillación ajena. 

En la vida, las personas que se cruzan en tu camino, a veces son punto y seguido, un recuerdo distante que se desvanece con el tiempo, otras veces, son punto y aparte, después de desaparecer de tu vida nada es igual, hasta los sabores cambian. En ocasiones son comas, y continúan intermitentemente a tu lado, algo ha cambiado, pero siguen ahí. Incluso, en algunos casos, hay personas que son como dos puntos, el inicio de algo común, un destino que recorrer juntos, hasta que llega el final del párrafo, claro. Algunas van entre comillas, siempre citas fuera de lugar, sin personalidad propia. En alguna ocasión son como interrogaciones, no sabes qué hacer con ellas, enigmas que te apasionan o que te desquician, quién sabe. 

En otras son una exclamación; fuego puro, alegría y exaltación, pero se dan tan pocas en el texto de nuestras vidas. Pero lo que nunca deben ser es… normales.

Cada vez que ofreces una sonrisa y te desprecian, cada vez que entregas tu afecto y te devuelven indiferencia, cada vez que derramas una lagrima y te vuelven el rostro, cada vez que das la mano y te la retiran, cada vez que miras directamente a los ojos y los encuentras vacíos, cada vez que eres sincero y te utilizan, cada vez que te entregas y solo obtienes indiferencia, cada vez que te  desprecian o minusvaloran por raro, cada una de esas veces que ofreces un regalo que a nadie le importa, cada vez que saltas al abismo porque un amigo te lo pide, aun te queda lo más importante por dar(te), el orgullo de ser quién eres. Extraordinario por ti mismo. Raro, sí, diferente, sí. Pero consciente de que las reglas están trucadas y que lo inverso es lo correcto, y lo establecido, lo anormal.

Vivimos con tal naturalidad en una sociedad donde todo tiene precio, donde el valor de las cosas nos lo imponen quién sabe quién, y con qué intereses, que incluso cosificamos a las personas. Sólo nos importa lo que puedan darnos o de lo que nos podamos aprovechar. Únicamente vemos otro objeto más que explotar. Nuestra perspectiva es la única perspectiva, todo lo vemos a través de nuestra mirada, como si los demás fueran piezas de ajedrez que sacrificar, todo por deseos de poseer, por un hambre que nunca podrá ser satisfecha. 

Cuando todo debería ser tan sencillo como aceptar que somos tan frágiles como los demás nos perciben, o tan fuertes como los demás nos hacen sentir, pero lo olvidamos con tanta facilidad…

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Saludos.

Patricio Varsariah.

 

El valor de aceptar el sufrimiento propio.

octubre 6, 2022


La depresión, que una parte mucho más significativa de la población de lo que creemos sufre, es tratada prioritariamente a través de la química, y a aquellos que la padecen como enfermos convertidos en parias.  Los que alguna vez en su vida se han visto cerca de ese abismo no suelen hablar de ello, pues provoca dos efectos; o bien te tratan con la condescendencia del opulento que no comprende cómo puede existir gente pobre, o bien como enfermos que pudieran contagiar su rara enfermedad a aquellos sanos, incapaces de entender el sufrimiento que es la base de la depresión.

Nuestra huida del sufrimiento nos causa más mal que bien, sea escondiéndolo, sea a través del consumo de placeres banales, o de cualquiera de las mil maneras que desde niños nos enseñan para no mostrarlo. No lo evita, sino que profundiza las heridas de ese mal y las enquista. Solo aceptar que es parte de nosotros, y su inevitabilidad, nos permitirá sobrevivir. 

No ilesos, pues eso es imposible, pero sí más completos, al no desechar una parte esencial de lo que construye nuestro yo. Aquél que busca el sufrimiento por melancolía, aburrimiento o por llamar la atención, no deja de ser un imbécil con mucho tiempo libre, pero aquellos que inesperadamente se encuentran atrapados por la angustia, vital o existencial, que te deja sin respiración, o bien encuentran en el proceso la humildad que les permite aceptar su situación, o se ven devorados por un mal que los carcome.
Y si dejan que el mal carcoma su corazón, al creer que la insensibilidad les hará sufrir menos, los transformará en alguien irreconocible, pues el sufrimiento propio que se enquista atropella la empatía hacia el sufrimiento ajeno. Hay un principio básico de la ética del derecho democrático que es incomprendido en nuestras sociedades, y es la garantía procesal que permite que alguna vez algún culpable se libre del castigo, pero es, preferible es que diez culpables escapen a que un inocente sufra. Nuestra huida del sufrimiento propio tiende, al calcinar nuestra empatía por los demás, a causar que los inocentes que nos rodean sufran.

El valor de aceptar el sufrimiento propio, la angustia, la depresión, no es algo tan sencillo como la empatía vacía de la sociedad de las banalidades nos hace creer. Solo aquél tan egoísta como para únicamente ver las penalidades propias, podría creer que con unas meras frases de ánimo algo podría cambiar. El apoyo a las personas que sufren, de aquellas que los aman, debe ser más parecido a la sombra silenciosa que un árbol nos ofrece en el más caluroso día del verano. Una presencia sólida, sin ruido, que permita que aquél que padece se apoye según su ritmo, su deseo, cuándo y cómo lo necesite, y no a través de una molestia presencia que causa más agobio que alivio. 

El temor al sufrimiento, por la vergüenza que nos da padecerlo y que se nos note, es peor que el sufrimiento en sí.  Cuando el sufrimiento llega tú ya no estás y cuando tu éstas ella no. Con el sufrimiento en general nos suele suceder lo mismo. Tememos tanto sufrir por la pérdida de un ser amado, de nuestra salud, de nuestro bienestar, o si nos ponemos banales por la derrota de nuestro equipo de futbol favorito, que el sufrimiento es mayor en la espera, que la realidad cuando se presenta. Otra de las paradojas del sufrimiento es la diferente vara de medir que utilizamos cuando somos causantes del sufrimiento ajeno o cuando otros nos lo causan. Tendemos a minimizar el que causamos y a su vez engrandecemos el que nos causan. Una pérdida de perspectiva patética, aunque natural en el egocentrismo humano.

La huella de aquellos lugares donde hemos amado permanece profundamente en nosotros, al igual que aquellos donde hemos sufrido. Ambas formas de padecer dejan una huella profunda en nuestros recuerdos. Con el tiempo recordamos haber amado menos, o haber sufrido menos, de lo que en verdad sucedió, pero esa es una de las pocas ventajas de ser criaturas al peligro del tiempo. Todo lo desgasta, todo lo corroe, lo bueno, pero también lo malo. 

Al final del camino esas huellas del sufrimiento son como las arrugas que adornan nuestro rostro, más dignas de caricias que de pesar: ¿Cómo lamentarnos por aquello que nos ha hecho sentir vivos entre tanto calmo vital por el que caminamos? No nos conocemos hasta que hemos amado y perdido lo amado, y no aprendemos el valor de algo hasta que sufrimos su perdida. Es una experiencia tan inevitable como necesaria. Si miras al abismo éste te devuelve la mirada, si huyes del sufrimiento, este terminará siempre por alcanzarte.

Son cinco las reacciones tipo a la hora de abordar el sufrimiento: 
1.-guardarlo para uno mismo, 2.- huir de él, 3.-transferirlo a otra persona, 4.-terminarlo en uno mismo, y por último,5.- transformarlo en algo útil. 

La primera opción es una de las peores; nos han enseñado que lo mejor es padecer en silencio, ¿por qué molestar a los demás con el sufrimiento propio? sea por orgullo o vergüenza es un error común.  No debería ser así. Guardarlo para uno mismo es tonto. No te hace más fuerte, te hace más débil. Te empequeñece, no te engrandece. Si todo te lo guardas rara vez encontrarás la solución. Compartirlo con quien merece tu confianza, indagar en las causas y tratarlas, en una opción infinitamente más recomendable. 

Todos sufrimos, pero el hablar nos alivia. Huir del dolor, causado por nosotros mismos, el ajeno es otra cosa, es casi tan estúpido como tratar de sufrirlo en soledad. Huimos del dolor a través de fármacos, estupefacientes o alcohol, pero como dice la sabiduría popular, las penas no se ahogan, aprenden a nadar.  No podemos huir de nuestra sombra, y no podemos huir del sufrimiento que nos acompaña. 

Otra estrategia común suele ser tratar de transferir el sufrimiento a alguien ajeno. Ya que nosotros padecemos, por qué no tratar de hacer sufrir a los demás. Como si eso fuera a acabar con nuestro sufrimiento. Es una espiral bastante más común de lo que parece y causante de muchos de los males que sufrimos. Destruimos vidas ajenas al ser incapaces de lidiar con aquello que nos hace sufrir tanto. Pensamos que devolver mal por mal, discriminada o indiscriminadamente, mejorará algo, nos dará alivio. Nunca sucede.

Más positivo es aprender de las enseñanzas que el sufrimiento interior, el manejo de nuestras emociones y pasiones que lo han causado, está en nuestra mano, y por tanto en ellas se encuentra encontrar la mejor manera de superarlo. Se necesita reflexión, paciencia y la práctica de la virtud de conocerse a uno mismo, y aceptarse, como vía para conocer a los demás y aceptarlos. 

Transformar el sufrimiento propio en algo útil, en una enseñanza para aliviar el sufrimiento de los demás, o como poco aprender a reconocerlo y respetarlo, es la opción más recomendable. Sin duda la más complicada, pero el placer de ver una sonrisa que enjuague un torrente de lágrimas causadas por el sufrimiento es una de las virtudes más hermosas que podemos practicar. 

Las religiones elogian el sufrimiento como el camino al paraíso, aunque en la mayor parte de las ocasiones lo único que hacen es servir al status quo y tratar de acallar la voz de los humillados y los que sufren. Grave error aceptar que si Dios te ama te hará sufrir. Ni Dios, ni dioses, ni seres que te amen de verdad tienen ninguna excusa para hacerte sufrir. Si esos dioses o esas personas te aman de verdad te ofrecerán soporte ante la adversidad, ni más ni menos.

El consuelo de este mundo es que no hay sufrimientos permanentes. Desaparece un dolor y renace una alegría. Todos se equilibran. Este mundo está compensado. No tratemos de evadir los sufrimientos inevitables, al igual que hemos de eludir los evitables. Y recibamos con anhelo las alegrías que nos esperan en el camino y dulcifican los momentos agrios de nuestra vida.

Cada uno de nosotros está en la tierra para descubrir su propio camino, y jamás seremos felizes si seguimos el de otro. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

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Patricio Varsariah.
 

No podemos aprender a morir, ni a envejecer, sin antes haber aprendido a vivir.

octubre 6, 2022



El arte de saber vivir no es sencillo, entre otras cosas porque nadie nos enseña las claves para aprender esa virtud. A nadie le importa cómo vivas mientras seas productivo y útil a la sociedad. El arte de aprender a envejecer es aún más complicado, pues todo es merma, física, mental y anímica. A lo que hay que añadir la dura perdida de personas queridas, amigos, amantes, compañeras, que te habían custodiado en tu viaje, pero el destino les deparó una estación término diferente a la tuya. 

Tu piel va adquiriendo tonos más grises, por mucho que trates de trampear la aridez del tiempo en los poros de tu rostro. Tus músculos y huesos comienzan a dialogar sobre tiempos mejores en los que fantaseaban con atléticas hazañas, imaginarias o reales. Tu corazón pausa cada vez más los latidos de las pasiones que antes tanto te encendían y provocaban la maravillosa sensación que te salía del pecho. Y la belleza, esa luz que antes solo buscabas en la superficie de las personas, comienzas a encontrarla en rincones escondidos, tras una segunda y una tercera mirada, más profundas, que indaga en lugares donde antes ni se te ocurría mirar, y si por casualidad lo hacías, los ignorabas por ser carentes de relevancia para lo que te importaba, tan solo arañar la superficial belleza de las personas.

Cuanto más se envejece más se parece la tarta de cumpleaños a un desfile de antorchas. Un desfile de antorchas que lloran por los años calcinados que nunca volverán, una procesión de recuerdos agridulces a los que ni siquiera la azucarada tarta puede endulzar. Y lo más terrible de la llegada de la vejez, acompañada por esa procesión de antorchas, es aún más que adquirir plena conciencia de tu mortalidad, el aterrador silencio que acompaña a la soledad. Esa plaga inmoral que acompaña a los ancianos a los que nuestra sociedad abandona y arrincona. Lo hemos visto en la pandemia. Fueron los primeros en caer en masa de manera indigna, y ahora que el resto de la sociedad festeja la salida de la pesadilla del Covid-19, ellos son los últimos en caer, sin apenas conmoción, ni lágrimas por parte de nadie. 

Una soledad, abandonados por familias, por toda la sociedad despreocupados por ellos, que es uno de los peores cánceres que indican lo mal que están los indicadores de salud moral de nuestras acomodadas sociedades. A nadie parece importar en exceso esa soledad a la que un gran número de ancianos se ven abocados.

Solo la fantasía permanece siempre joven; lo que no ha ocurrido jamás no envejece nunca. Quizá esa sea una de las claves para mantenerse joven, incluso disfrazado por lo ropajes de la vejez, dar siempre rienda suelta a la imaginación, dejarse llevar por esos mundos o deseos que probablemente nunca obtengamos, pero cuya solo presencia, en nuestra mente y en nuestro corazón, nos inspira a mantener esa llama que el tiempo, las circunstancias, y la aridez de otros corazones humanos siempre trata de extinguir. 

Una de las claves del arte de saber envejecer. Mantener a ese niño a salvo, y nunca dejar que se desvanezca de nuestras vidas. Nunca perder su sentido de la maravilla ante los acontecimientos inesperados y felices de nuestra vida. 

La clave del arte de saber envejecer es haber llevado una buena vida. Difícil premisa, pero comprensible exigencia. También la vejez fruto de una vida llevada con calma, con honor y con dignidad, es una vejez apacible y dulce, la naturaleza, los azotes de la existencia, pueden haber tratado de descarrilarte una y otra vez, pero si has resistido, si has mantenido la honestidad como tu principal ancla a la vida, el adiós, cuyo preludio es la vejez, resulta más fácil. Si al mirar atrás te sientes satisfecho, no de logros egoístas, sino de tu integridad y de tus aportaciones al bien común, no de las heridas que has causado, sino de las que has ayudado a remendar, entonces, y solo entonces, la plenitud de tu vida coincide con tu final.

La vejez nos pone límites, muchos, ¿cómo no iba a ponerlos? Pero no podemos escapar de la necesidad del tiempo que transcurre y nos desgasta. Aceptar nuestra corporalidad, y con ella nuestra mortalidad, es un principio para el arte de saber envejecer. 

La vejez no es solo una cuestión de nuestro cuerpo, es un estado del alma, de nuestra voluntad. Hay personas que en la plenitud y madurez de sus vidas se comportan como si la vejez les hubiera llegado antes de tiempo. Sin embargo, encontramos personas que casi alcanzan el siglo de edad y nos sorprenden por la vitalidad que desprenden, a pesar de las ineludibles carencias de la carne a la que se ven atados.

Negarse a envejecer cuando ha llegado el momento es un lastre para disfrutar de la serenidad que puede proporcionarte. Aceptarla estoicamente es un preludio al arte de saber envejecer. A los que no tienen ningún recurso en sí mismos para llevar una vida buena y feliz, toda edad les resulta pesada. En cambio a los que buscan todo lo bueno en sí mismos, nada de lo que ocurra por la ley de vida les puede parecer malo. 

Hay que mostrar la verdadera cara al enfrentarse con valor a la vejez y a la enfermedad, condiciones que suelen ir juntas. Nuestra mente ha de jugar un papel fundamental en saber envejecer. El cuerpo podrá estar debilitado, pero si otras condiciones no nos afectan a la mente, en nuestra mano está fortalecerla día a día. Si lo físico disminuye, aumentemos la fuerza que nos aporta nuestra voluntad, y esa fortaleza es una virtud que se practica con ejercicios mentales. Lo mas importante aún es que no podemos aprender a morir, ni a envejecer, sin antes haber aprendido a vivir. El arte de saber envejecer encuentra en esta premisa su principal corazón.

Cuatro inconvenientes suelen achacarse al envejecimiento: 1. Aparta del trabajo al que has dedicado tu vida 2. Debilita el cuerpo 3. Priva de todos los placeres y 4. Nos acerca a la muerte. 

Respondiendo a todos estos supuestos males; al primero: las grandes empresas no se realizan con la fuerza, la rapidez o la agilidad corporal, sino con la sabiduría, la autoridad y el valor de la prudencia, cualidades de las que no suele estar privada la vejez, sino que, por el contrario, tiende a acrecentarlas. No permitas que la sociedad te considere un inútil por envejecer, es un error si aceptas esa falsa premisa que trata de arrinconarte al desván de los olvidos. 

A la segunda cuestión responde que el cuerpo con el que llegamos a nuestra vejez depende en gran parte de lo que hemos hecho en nuestra vida, por tanto es responsabilidad nuestra, y escondernos o renegar de ella, es tan absurdo como gritar al león que se alimenta de su presa. Y tal como hemos visto al responder al primer inconveniente, la fuerza física tiene sus límites, la fortaleza mental, no. Y si no te sacude una enfermedad que te la arrebate, en tu voluntad se encuentra que esa fortaleza se erija en la principal defensa ante los achaques de la vejez. 

A la tercera cuestión respondo  que si has de abandonar placeres más terrenales, que tiempo has tenido de disfrutarlos, por qué no centrarte en otro tipos de placeres que siguen estando a tu alcance, más sutiles, más finos, y que nunca te abandonarán mientras tu mente no lo haga. 

Y qué hacer ante lo que llaman el cuarto inconveniente, la muerte: La mejor manera de acabar la vida es mantener la mente lúcida y todos los sentidos en plena forma, y dejar que la propia naturaleza destruya lo que ella misma creó. No hay escapatoria posible a ese epílogo a tu vejez; trata pues de aprender las lecciones anteriores, y lleva una buena vida, epítome de una buena muerte. 

Vive lo mejor posible, respira al ritmo de tu corazón, acelerado o pausado, ama siempre que puedas, evita odios inútiles, disfruta de la amistad y los buenos placeres de la vida y evita dañar a otros al igual que evita dañarte a ti mismo.

Deja que tus recuerdos inunden tu mente, traigan calidez, paz, consuelo y fuerza a tu corazón y te guíen hacia adelante.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Piensa en la vida como una realidad para experimentar a diario.

octubre 4, 2022
La vida está llena de giros inesperados, vueltas y situaciones inesperadas. Pueden ser emocionantes o dolorosas, alegres o desgarradoras. Los desafíos están garantizados. Muchos de ellos no se pueden resolver. Nunca los conquistarás.

Entonces, ¿cómo deberíamos lidiar con estas situaciones inesperadas? Reconoce su existencia y elévate por encima de ellos.

La idea de que los problemas se pueden resolver no es nada nuevo. La gente ha estado tratando de resolver las preguntas más importantes de la vida durante siglos.

Una vida buena o significativa es un trabajo mental. Como humanos, nuestras limitaciones no están en nuestra inteligencia, sino en nuestra mentalidad y percepción de las experiencias. No podemos manejar los problemas insolubles de la vida hasta que los reconozcamos, los redefinamos o los percibamos de manera diferente.

Los mayores problemas de la vida no tienen respuesta. Los problemas más grandes e importantes de la vida son todos fundamentalmente insolubles. Nunca se pueden resolver, solo se pueden superar. Nosotros no tanto resolvemos nuestros problemas como los superamos. Agregamos capacidades y experiencias que eventualmente nos hacen más grandes que los problemas.

Durante la mayor parte de la historia humana, la gente creía que el mundo era intrínsecamente inestable y propenso a cambios repentinos y catastróficos; no había forma de forzar estos cambios a nuestro favor más que sacrificar algo de nosotros mismos por el bien mayor de vez en cuando. Esta perspectiva naturalmente dio lugar a filosofías como el estoicismo y el budismo que enseñaron a sus seguidores cómo hacer frente a la inevitabilidad del sufrimiento en lugar de resistirlo.

Hay muchas maneras de ver las experiencias de la vida y lidiar con situaciones desafiantes. Todo se verá diferente dependiendo de sus experiencias personales, creencias y valores. Aun así, siempre hay una forma de atravesar ese muro de desesperación.

Piensa en la vida como una realidad para experimentar. La vida no es un problema que hay que resolver, sino una realidad que hay que experimentar. La vida ofrece muchos desafíos junto con sus delicias. Cuando enfrentas al estrés, tentación, desilusión o conflicto en la vida, el sentimiento puede dejarlo indefenso.

¿Cómo lidias con este tipo de situaciones? ¿Permites que consuman tu paz y felicidad, o tomas una posición y sigues adelante?

Yo os animo a superarlos. Pero, ¿qué significa eso?

Los problemas de relaciones, carrera, salud, dinero y crecimiento personal pueden ser paralizantes en las mejores circunstancias, pero ¿qué pasa si te pones una lente diferente? ¿Qué pasaría si te alejaras del “modo problema” y asumieras el “modo crecimiento”?

Por ejemplo, reconsidere su definición de riqueza en lugar de obsesionarse con cuánto puede ganar para vivir una buena vida. Amplía tu percepción de lo que significa ser rico.

No te concentres en cuánto dinero necesitas para prosperar; piense en el valor de la tranquilidad, la libertad de tiempo y la búsqueda de proyectos creativos que te interesen profundamente. “No podemos resolver nuestros problemas desde el nivel de pensamiento que los creó”, dijo Albert Einstein.

Si te sientes atascada o atascado, pregúntate: ¿Cómo me está superando este problema? ¿Hay más de una manera de ver la situación?

Amplía tu marco de referencia. Cada hombre toma los límites de su propio campo de visión como los límites del mundo.

La solución a los muchos desafíos de la vida puede estar fuera de nuestro estrecho marco de referencia. Si tienes problemas para ver más allá de tus situaciones, aléjate de ellos por un momento y reconsidera.
Aprende nuevas formas de mejorar para manejar mejor los obstáculos de la vida. Concéntrate más en las cosas que están bajo tu control. Y lo más importante, aprende a separar lo no esencial de las cosas más esenciales de la vida.

Aprende a aceptar y apreciar las cosas que no puedes cambiar puede ayudarte a crecer y tomar decisiones más sabias en tu futuro.

Si un problema persiste, intenta decidir si es algo que necesita aprender a resolver o algo que debes superar. Una vez que hayas decidido en qué trabajar, es hora de comenzar a trabajar hacia tu objetivo. La única forma en que superarás un problema es estando dispuesto a cambiarte a ti mismo.

Tal vez no te guste tu situación actual, pero si sigues probando cosas nuevas y haciendo pequeños cambios, eventualmente las cosas mejorarán.

Si puedes encontrar una manera de superar tus situaciones antes de que se conviertan en un problema para ti, puede prevenir o minimizar muchos problemas en el futuro. Puedes salvar tu cordura en el proceso.
Esto puede significar cambiar de planes, encontrar otra manera de hacer algo o simplemente dejar la situación por completo. Cambia la forma en que miras las cosas y las cosas que miras cambian.

Todas las experiencias están sujetas a interpretación.

Sufrimos más en la imaginación que en la realidad. Cada día nos presenta nuevas oportunidades para ver las cosas bajo una luz diferente o mirar la vida a través de una lente diferente.

Así que comience a confrontar tus mayores problemas relacionados con el dinero, las relaciones, la carrera, la salud, el propósito y el crecimiento. Para cada área, piense en expandir tu percepción o explorar oportunidades de crecimiento.

O mejor aún, ¿cómo puedes redefinirte para superarlos? En lugar de pensar en tus desafíos personales como obstáculos para una buena vida, piensa en ellos como oportunidades para convertirte en una mejor versión de ti mismo.

Es fácil quedar atrapado en los pequeños y, a veces, innecesarios detalles de la vida, pero si realmente queremos vivir vidas significativas o mejorar el mundo que nos rodea, entonces es hora de que demos un paso atrás y miremos las cosas desde una perspectiva más elevada.

La vida es una experiencia. No se trata de resolver los muchos problemas que seguiremos enfrentando por el resto de nuestras vidas. Se trata de aprovechar la oportunidad de crecer y reformular nuestras percepciones de las experiencias difíciles.

No puedes resolver los mayores problemas de la vida, los superas.

Sé amable y respetuoso contigo mismo para mostrar el mismo respeto a los demás. Trátate a ti mismo con amabilidad, amor y compasión para que puedas tratar a los demás con lo mismo a cambio.

Sé agradecido por todas las cosas buenas de tu vida y aprecia cada momento que experimentes. Trabaja duro para mantener una actitud positiva para mantenerte enfocado en lo que es importante mientras mantienes las cosas en perspectiva.

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Saludos.

Patricio Varsariah.
 

No tengas miedo de hacer estas 6 cosas difíciles por ti mismo.

octubre 4, 2022


1. No eres la misma persona que eras hace un año, hace un mes o hace una semana. Siempre estás creciendo. Las experiencias no paran. Así es la vida. A veces hay cosas en nuestras vidas que no están destinadas a quedarse. A veces, los cambios que no queremos son los cambios que necesitamos para crecer. ¡Abrasa tu crecimiento y potencial!

2. Recuerde, hay literalmente miles de personas que viven toda su vida con la configuración predeterminada, sin darse cuenta de que pueden personalizar todo. No seas uno de ellos. No te conformes con la configuración predeterminada en la vida.

3. Olvídese de la popularidad. Enfócate en la sinceridad hoy. Haz lo tuyo con pasión, humildad y honestidad. Haz lo que haces, no por un aplauso, sino porque es lo correcto. Persíguelo un poco cada día, sin importar lo que piensen los demás. Así se consiguen los sueños.

4. Date crédito por tu fortaleza y resiliencia en cada paso del camino. Tienes buenas razones para creer que puedes confiar en ti mismo en el futuro, no porque siempre hayas tomado las decisiones correctas, sino porque has sobrevivido y crecido a partir de las malas.

5. Puede que no lo parezca en este momento, pero vendrán días mejores. La prueba siempre precede al mérito. La lucha siempre precede a la fuerza. Tienes que soportar averías para superarlas. Tómelo un día a la vez y confíe en el viaje. Pronto tendrá sentido.

6. Y tal vez tu viaje hacia adelante no se trata tanto de convertirte en algo nuevo. Tal vez se trata de dejar de lado todo lo que no es realmente tú, para que puedas ser quien estabas destinado a ser en primer lugar...

¿Cuántas veces has pensado “esto no funciona” o “algo no está bien” o “las cosas tienen que cambiar”? — esos pensamientos y palabras son de tu voz interior. Es tu llamado de atención. No necesitas más estrés ni una gran crisis para despertar. Y nadie necesita decírtelo porque ya lo sabes. Tu voz interior ha estado tratando de decírtelo, pero en caso de que haya sido un desafío encontrar tiempo y espacio para escuchar a través del caos, tal vez resuene con una de estas situaciones.

Si nunca te pones a ti mismo en primer lugar, esta es tu llamada de atención.
Si te has convertido en alguien que no reconoces para complacer a otras personas o para perseguir una versión de felicidad o éxito que no resuena contigo, esta es tu llamada de atención.
Si tu vida está sin rumbo en piloto automático, esta es su llamada de atención.
Si está constantemente adormecida con comida, compras, bebidas alcohólicas, televisión u otras distracciones, esta es su llamada de atención.
Si estás agotada o agotado, golpeado, estresado y completamente agotada o agotado, esta es tu llamada de atención.

Obtener tu llamada de atención no es la parte difícil, contestar la llamada sí lo es. Elegir contestar la llamada en lugar de ignorarla es difícil. En este momento, puede parecer más fácil seguir, y seguir, y poco a poco en la dirección equivocada. Pero sabes que si no encuentras una salida al ciclo interminable en el que te encuentras, empeorará...

Deja que tus recuerdos inunden tu mente, traigan calidez, paz, consuelo y fuerza a tu corazón y te guíen hacia adelante.

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Patricio Varsariah.

 

¿De qué nos vale ser esclavos de voluntades y caprichos ajenos?

septiembre 30, 2022
Todos debemos ser dueños de nuestras vidas, capitanes de nuestros destinos, a veces tan variables y caprichosos. Si nos anclamos a la existencia de alguien de forma completa sin tener en cuenta nuestras necesidades, voluntades o deseos, jamás volveremos enteros. 

Ahora bien, sabemos que en cierto modo, todas estas palabras son fáciles de decir y muy complicadas de poner en práctica. Porque… ¿Cómo no vamos a amar a alguien de modo completo, hasta la última partícula de nuestro ser?

Es inevitable. Aun así, vale la pena recordar que aun amando con total intensidad, jamás debemos perder nuestra identidad, nuestra autoestima. No permitas que tu vida y el dominio de la misma se vaya debilitando como el humo que escapa por una ventana abierta…

Somos breves pasajeros de una vida efímera que merece apurarse con la máxima intensidad. ¿De qué nos vale ser esclavos de voluntades y caprichos ajenos? Casi sin que nos demos cuenta, se habrán acabado las hojas de nuestros días y nunca habremos conseguido ser nosotros mismos.

Está claro que formar parte de alguien a nivel afectivo, implica una gran responsabilidad. De una manera u otra se desarrollan muchos apegos, hay necesidad de cercanía, de afecto, de reciprocidad. No obstante, mientras dichos apegos sean saludables y permitan espacios propios, todo irá bien.

Amar lo queramos o no, también es necesitar: necesitamos compartir vida con aquella persona que amamos, necesitamos tener un compromiso, estabilidad, planes de futuro y sentirnos correspondidos. Ahora bien, amar es necesitar de forma saludable. Buscamos reciprocidad, crecimiento, afectos y valoración. El amor que se necesita y que se vuelve dependiente es el más dañino. Ama en plenitud pero evita ser una persona que fija su felicidad en el bolsillo de los demás.

¿Te ha ocurrido esto alguna vez? ¿Te has sentido tan dependiente de alguien hasta el punto de perder tus propios esquemas, tu propia integridad? 

Estas son sin duda las relaciones más destructivas. 

Dicen : Seré la mujer de mi vida además de ser la mujer de la tuya. Tenemos claro que el mensaje puede y debe aplicarse a ambos géneros, tanto a hombres como a mujeres. No obstante, son casi siempre las mujeres las que más tienden a darlo todo muchas veces por los demás sin esperar nada a cambio. Ellas, las que por término medio, sufren más en ocasiones esa desigualdad afectiva y de poder en las relaciones afectivas.

Encontrar satisfacción y sentirse realizadas al darlo todo por la persona que aman. Nadie es capaz de amar a medias, pero muchas veces, se ofrece más de lo que debería. Se posponen proyectos personales y laborales, se prioriza los planes de la pareja… Hasta que al final perciben todo lo que han dejado pasar.

En muchas ocasiones, y casi sin darse cuenta, se puede caer también en relaciones muy desiguales. Se desarrolla una manipulación emocional por parte de la pareja donde la mujer no sabe al principio cómo salir. El amor se convierte en sufrimiento y el sufrimiento va quebrando la autoestima. El amor, casi sin que nos demos cuenta, deriva muchas veces en dependencia por parte de ambos miembros de la pareja. No obstante, puede ocurrir que por parte de alguno de los dos más que amor se busque otras dimensiones: cubrir vacíos, necesidad de sentirse valorada o valorado, cubrir carencias afectivas, evitar la soledad del modo que sea…

Debemos tener muy en cuenta esos aspectos. Mi vida, tu vida, dos senderos que se cruzan y respetan. Nadie llega a este mundo sabiéndolo todo sobre las relaciones afectivas. Quien no ha cometido nunca un error es que aún no se ha dado la oportunidad de aprender. Y quien no se ha sentido decepcionado, es que aún no sabe lo que de verdad necesita.

La vida es un largo sendero lleno de aprendizajes que asumir, y el amor, es en ocasiones el maestro más severo. Guarda todo lo aprendido, deja atrás a quien te hizo daño y no lo cargues en tu corazón. No lo merece y te llenará de tristezas. Sé la mujer que siempre has deseado ser, nunca es tarde para conseguirlo, nunca es tarde para alcanzar ese tren con el que siempre soñaste.

Sé la mujer de tu vida y permite entrar en ella a quien merezca formar parte tu aventura personal: a quien te enriquezca, a quien te aporte luces y no oscuridades, a quien te valore y te permita crecer como persona. Sé la mujer que se permite reír cada día llena de ilusiones, y no de temores. Camina tu sendero personal con seguridad dejando que se cruce con aquel que te traiga el destino…

Cada uno de nosotros está en la tierra para descubrir su propio camino, y jamás seremos felices si seguimos el de otro.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 

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Patricio Varsariah.
Dedicado a ese ser incomparable e irremplazable que es la " MUJER " 

 

Somos infelices porque somos insaciables.

septiembre 29, 2022


¿Qué podría llevarnos a tal desesperación? ¿Por qué no podemos tener suficiente de nada? Conocimiento, dinero, tecnología, medios de comunicación, alcohol, sexo, videojuegos, etc.: nada está fuera de nuestro alcance, pero todo sigue estando fuera de nuestro alcance.

La respuesta está en la naturaleza de los humanos. No es el hambre lo que nos mueve; más bien, nuestra insatisfacción proviene de un sentido innato de anhelar algo más satisfactorio que lo que tenemos.

Tenemos ansias insaciables porque somos insaciables desde el nacimiento. Nuestros cerebros están programados para buscar nuevas fuentes de estimulación. Esto se llama el instinto de "anhelo". Anhelamos la novedad, la variedad y la estimulación, ya sea una nueva comida, una casa, un automóvil, ropa o una nueva relación.

Los humanos somos infelices en gran parte porque somos insaciables; después de trabajar duro para conseguir lo que queremos, habitualmente perdemos interés en el objeto de nuestro deseo. En lugar de sentirnos satisfechos, nos sentimos un poco aburridos y, en respuesta a este aburrimiento, formamos deseos nuevos e incluso más grandiosos.

Nuestro apetito insaciable conduce a todas nuestras insatisfacciones en la vida. En otras palabras, al esforzarnos tanto por seguir subiendo la apuesta en todo en nuestras vidas, en realidad evitamos que estemos contentos.

Nuestra naturaleza insaciable nos convierte en los consumidores ideales: buscamos constantemente cosas nuevas para satisfacer nuestras necesidades, y cuando encontramos algo que funciona, queremos más. Y si bien algunas de estas necesidades pueden estar bien fundadas (comida, agua), muchas no lo están (vida lujosa que solo complica la vida).

Entonces, si bien podemos estar felices al principio, no dura mucho: cuanto más felices somos, más probable es que estemos insatisfechos en el futuro.

Y una vez que nos damos cuenta de lo insatisfactoria que es nuestra nueva búsqueda, comenzamos a buscar otra que nos dé lo que necesitamos.

Es por eso que tanta gente es tan infeliz hoy: están buscando algo que no existe. De hecho, nunca ha habido ninguna explicación del flujo y reflujo en nuestras venas, de la felicidad y la infelicidad.Un apetito insaciable por más, más rápido, más nuevo y ahora nos ha estado impulsando durante muchos siglos. En nuestro mundo digital, donde la información viaja a la velocidad de la luz, con un acceso casi infinito a productos, servicios y experiencias, nuestras expectativas se han elevado para siempre.

Con una gran cantidad de lujos asequibles compitiendo por nuestra atención y un flujo interminable de novedades provenientes de todas las direcciones, no es de extrañar que nos sintamos insatisfechos. El problema no es que no seamos lo suficientemente felices; no somos lo suficientemente infelices.

Mi pregunta y quizá la tuya es:  si alguna vez estaremos saciados. ¿Está el hombre condenado al hambre eterna? 

Parece que estamos perpetuamente anhelando más. En una época de excesos e indulgencias, preferimos preguntarnos qué nos hace tan infelices. La gente es infeliz porque es insaciable. Queremos más, más y más. La búsqueda interminable de riqueza, estatus y fama crea una epidemia de soledad y depresión.

Tenemos trastornos de selfis porque estamos tan concentrados en nosotros mismos que no tenemos tiempo ni atención para nadie más. Tenemos miedo a perdernos, porque estamos tan atrapados en el momento que perdemos el panorama general.

Queremos sentirnos valorados e importantes. ¡Queremos ser vistos como interesantes, fascinantes y felices! Y por eso buscamos compulsivamente nuevas experiencias y personas para sentirnos valorados e importantes.

Desafortunadamente, esto no siempre funciona. A veces terminamos sintiéndonos peor que antes, ya que nuestra búsqueda insaciable de estimulación nos lleva a situaciones inseguras o insostenibles.
¿Estamos condenados a ser miserables por el resto de nuestras vidas? ¿Cómo podemos satisfacer este anhelo de estimulación sin sentirnos insatisfechos? La verdad es que todos tenemos estos antojos de una forma u otra en algún momento de nuestras vidas. 

La clave es aprender a reconocerlos y responder adecuadamente: dejar de perseguir lo que no puedes tener y comenzar a invertir en lo que puedes disfrutar de formas más sostenibles. Invierte en experiencias en lugar de cosas. Diseña tu vida en torno a experiencias significativas: tiempo de calidad con la familia y los seres queridos o un pasatiempo que te apasione. Podemos encontrar y vivir vidas significativas de tres maneras diferentes:

1. Al crear una obra o hacer un hecho.
2. Experimentando algo o encontrándose con alguien.
3. Por la actitud que adoptamos ante el sufrimiento inevitable.

Este enfoque de la vida te ayudará a sentirte realizado y a mantener feliz a tu cerebro, siempre que puedas dominar tu deseo por todo lo que no tienes. Cuando no estés contento, reflexiona sobre lo que tienes, lo lejos que has llegado y todo lo que te está pasando en la vida.

Deja que tus recuerdos inunden tu mente, traigan calidez, paz, consuelo y fuerza a tu corazón y te guíen hacia adelante.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

¿Qué es vivir una buena vida?

septiembre 29, 2022



Para diseñar una vida significativa, descubra lo que eso significa para ti, por lo que me gustaría a través de este escrito compartir como podemos establecer límites saludables y desarrollar hábitos prácticos para ayudarnos a lograr una existencia más feliz.

Encontrar significado es un objetivo secundario en un mundo más complicado, incierto y cínico. Un abrumador sentido de la responsabilidad de llegar a fin de mes hace que sea casi imposible hacer una pausa y pensar en un futuro más significativo.

No siempre es fácil saber qué se requiere de nosotros para vivir bien. Puede ser un desafío equilibrar las presiones de la vida diaria y la necesidad de descansar y relajarse. Por eso es importante tener una idea de lo que significa la buena vida, que es muy diferente a “vivir sabroso”  en nuestro contexto moderno.

¿Qué es la buena vida? ¿Es para divertirse, explorar cosas nuevas y pasar tiempo con amigos y familiares? ¿O es trabajar duro, hacer lo que se espera de ti y ahorrar para la jubilación?

La vida buena es la que llega a existir para el momento, sin referencia al pasado ni al futuro, sin condena ni selección, en un estado de absoluta liviandad, y en la convicción acabada de que no hay diferencia, por tanto, entre el instante y la eternidad.

¿Estás llevando una vida buena o significativa? ¿Qué tipo de vida quieres? ¿Es posible que tu tengas una buena vida? ¿O tu situación actual es solo el resultado de la suerte? Todas estas son preguntas válidas, y todas merecen respuestas honestas.

Hay otra forma de ver estas preguntas: tal vez, como adultos, necesitamos simplificar y dar un paso atrás en nuestras responsabilidades para reevaluarlas con una nueva perspectiva. A lo largo de nuestra vida adulta, nos enfrentamos constantemente a elecciones sobre qué tipo de persona queremos llegar a ser. ¿Quieres participar en actividades que enriquezcan a los demás? ¿Quieres pasar las tardes leyendo libros que te hagan pensar? ¿Está interesado en ofrecer tu tiempo como voluntario para organizaciones que se beneficiarán de tu ayuda?

Muchos asumen que estas elecciones solo se refieren a pasatiempos; sin embargo, esto también se puede aplicar a otros aspectos de la vida, como carreras y relaciones.

Una buena vida es personal. Una buena vida es gratificante. Es una vida de la que te enorgulleces y te encanta pasar tiempo haciendo las cosas que te gustan. Hay tres ingredientes en la buena vida: aprender, ganar y anhelar. Es una vida en la que sientes que estás progresando hacia tus metas y viviendo la vida que deseas. Y lo más importante, es una vida en la que sientes que eres feliz y llevas una vida significativa. Vivir la buena vida es más que dedicar tu tiempo libre a actividades que disfrutas. También se trata de encontrar significado y propósito en lo que haces y cómo lo haces.

En esencia, la buena vida se define por aquellas actividades personales que se alinean con quién eres como persona, no con lo que tienes o no tienes (por ejemplo, dinero, posesiones materiales, etc.).Como tal, vivir la buena vida significa hacer cosas que lo ayuden a aprender, crecer, desarrollar conexiones sociales, experimentar placer, dar sentido a sus emociones, fortalecer tus relaciones con los demás y más.

Tu definición de una buena vida no tiene que verse como todos los demás piensan que debería. Lo que sea que se sienta bien para ti, lo que sea que alinee tu interior con tu exterior, eso es a lo que deberías dedicar tu tiempo. Es importante tener en cuenta que vivir la buena vida no significa simplemente evitar cualquier cosa que nos haga sentir mal o infelices, sino que significa tomar el control de nuestros sentimientos, para que no nos controlen a nosotros.

Una buena vida implica una combinación de factores; sin embargo, la mayoría de las personas no entienden esto a nivel personal. Todos parecen estar enfocados en el aquí y ahora y en cómo pueden salir adelante en el futuro inmediato. En muchos casos, no consideramos lo que queremos de la vida o lo que nos depara el futuro. Esto no significa que solo debas concentrarte en las cosas que son buenas después de mañana o descartar todo lo que está mal en tus circunstancias actuales. En cambio, trata de identificar cualquier aspecto negativo en tu situación actual y encuentres formas de mejorarlo si es posible.

Hoy, más que nunca, la vida es acelerada y está llena de distracciones. Estamos demasiado ocupados con los pequeños detalles que perdemos de vista el panorama general. ¿Cómo encontramos significado en nuestro agitado horario? La respuesta está en tomar el control de nuestro tiempo. Esto no tiene que ser difícil; solo requiere un cambio de mentalidad y una mejor priorización.

No hay una manera correcta de tener una buena vida. Pero eso no significa que no puedas dar algunos pasos en la dirección correcta. 

La mayor parte de lo que decimos y hacemos no es esencial. Si puedes eliminarlo, tendrás más tiempo y más tranquilidad. Pregúntese en todo momento: ¿Es esto necesario?  Pero también debemos eliminar las suposiciones innecesarias. Para eliminar las acciones innecesarias que siguen.

No existe una respuesta universal para descubrir qué hace que una vida sea feliz, saludable, equilibrada y satisfactoria. Dicho esto, hay algunas cosas que puedes hacer para asegurarte de vivir una existencia óptima tanto como sea posible.

La pregunta ya no es qué tipo de vida te haría feliz, sino cómo harás que eso suceda.

Una buena vida se trata de encontrarle sentido a tu vida y no conformarte con menos de lo que quieres. Puede ser un desafío saber qué constituye una buena vida, pero hay algunos elementos claves que debes tener en cuenta al evaluar si tu situación actual te lleva a la felicidad o no:

1. Te sientes realizado: deberías estar haciendo cosas que te hagan sentir realizado tanto física como mentalmente. Si no es así, entonces es hora de reevaluar sus prioridades y evaluar si las cosas que actualmente ocupan su tiempo realmente lo hacen feliz o si solo ocupan espacio en tu agenda sin hacer nada más.

2. Tienes espacio para crecer: El crecimiento es clave para la felicidad porque significa que aún hay más espacio para mejorar. Claro, es posible que estés contento con la forma en que están las cosas en este momento, pero si tuvieras la oportunidad de aprender algo nuevo o crecer de alguna manera, entonces es probable que seas más feliz a largo plazo.

3. Te sientes valorado: El valor es una parte esencial de tu vida. Te ayuda a llevar una existencia feliz y exitosa, y también tiene un impacto directo en cuán satisfecho estarás con tu vida. La falta de satisfacción en la vida de uno puede ser el resultado de muchos factores, pero el valor juega un papel clave. Si no te sientes valorado o valorada por los demás, o si no crees que los demás te ven tan valiosa o valiosos como a ti mismo, podría tener un impacto negativo en tu vida.

Puede ser útil evaluar tu vida en tus propios términos y considerar si ciertas cosas contribuyen positiva o negativamente a tu calidad de vida actual.

La buena vida es un proceso, no un estado de ser. Es una dirección, no un destino.

A menudo sabemos cuándo falta algo, pero no siempre estamos seguros de cómo debería verse si pudiéramos incorporar esos elementos en nuestras vidas por completo.

Otros aspectos son menos obvios: cosas que pueden parecer pequeños cambios pero que podrían contribuir significativamente a tener un impacto positivo en nuestra calidad de vida con el tiempo.

Vivir la buena vida no tiene que ver con la riqueza o las posesiones materiales; también puede tratarse de estar contento con quién eres y diseñar actividades o experiencias personales y significativas en tu vida todos los días de la semana.

Para diseñar una buena vida, descubre lo que eso significa para ti. La buena noticia es que hay muchas maneras de hacer esto, muchas de las cuales giran en torno a un objetivo principal: crear una existencia más feliz y plena.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

La generosidad es un sentimiento.

septiembre 28, 2022



Si lo pensamos bien, es fácil ser generoso con quien nos gusta o nos interesa. Pero la verdadera generosidad brilla con todo su esplendor cuando la dedicamos a alguien que, simplemente la necesita, aunque no nos una vínculo o compromiso especial. No deberíamos subestimar esos pequeños gestos de cumplido y amabilidad. Aunque reconocerlos de otra persona no signifique mucho para ti. Puede ser realmente importante incluso aunque no le conozca, e incluso a que no esté acostumbrado a ser tratado con determinados cumplidos.  

Un gesto simple y atento puede recordarte que aún existe en este mundo persona que se acuerdan de ti, a pesar de no conocerlas. Pero cuando nos preguntamos: ¿Qué es la generosidad? Podríamos decir: es pensar y actuar hacia los demás. En esta época en que vivimos, cuando los valores supremos de la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida 

La generosidad es un sentimiento, es como un don especial, que alguien “dirige” hacia ti, a través de una balanza emocional. Siempre es relativamente sencillo ser generoso con las personas que nos gusta, o con las personas con la que queremos crear un vínculo. Y todavía más fácil es ser generoso con aquellos que nos interesan. Pero no es fácil practicar la generosidad con alguien con quien no se tiene ningún vínculo ni compromiso. Alguien a quien apenas conocemos, pero que sabemos que simplemente, lo necesita, aunque no lo agradezca.
   
Una de las propiedades de la generosidad es la apreciación del valor de lo que poseemos. A veces, la dificultad estriba en no saber identificar adecuadamente nuestras posesiones o nuestras posibilidades. Enseguida acudimos a frases del tipo “ya hace mucho tiempo…” “no quiero que…” “no vaya a creerse que…” etc., cuando muchas veces el problema no está en la capacidad, en el tiempo o en el saber hacer, sino en la falta de confianza de nuestras posibilidades o en la falta de apreciación de lo que realmente uno es capaz de hacer.
   
Desgraciadamente apreciamos en nuestra sociedad de manera inconsciente, la comodidad, el dinero, y la imagen como los valores supremos dentro de las virtudes que todo ciudadano moderno deseamos tener. La generosidad comprendamos que no consiste en dar todo lo que tenemos. No se limita solo a lo material. Hay mucho en nosotros que podemos dar; por ejemplo: nuestro talento, nuestro conocimientos o cualquier gesto amable, como por ejemplo: repetirle cada vez que te lo encuentre: “por favor cuídate” o “sé feliz”. Así es como la generosidad deja de ser una actitud y sólo afecta a una única parcela. Ese sentimiento agradable que experimentas al compartirlo se extiende por nuestro ser.
    
La generosidad, como anteriormente decía, no es únicamente por nada material ni por intención. Podemos dar nuestros consejos, nuestros conocimientos, nuestro afecto, etc. Pero sea lo que sea, cuando damos algo, siempre debe ser con la intención de no recibir nada a cambio. En determinado casos pensemos que podemos ser generosos solo con el aprecio a los demás
 
El desprecio es un placer que dura solo un día; la generosidad es un sentimiento que te puede hacer feliz eternamente.

Saludos,

Patricion Varsariah
 

Al final de cada día, ... todo tendrá sentido .

septiembre 28, 2022


Se puede vivir la vida de dos formas: lamentándote por todo lo que no tienes o disfrutando de lo que sí tienes.

Realmente: ¡tú eliges! Puedes estar pasando cualquier experiencia de aprendizaje de esas que la mayoría suelen llamar problemas o dificultades, pero te aseguro que si asumes que detrás de todo hay un propósito y que para algo la vida te lo está poniendo en el camino, todo tendrá sentido. Se trata de vivir, no de sobrevivir.

Así que si tú te quejas porque las cosas no salen como lo has planeado, porque no tienes el trabajo que deseas o no te la pasas bien en donde estás laborando, porque tu pareja te dejó o porque no tienes pareja, porque tus hijos te sacan de casillas o este mes el dinero para los gastos no rindió, porque no has podido continuar tus estudios en la universidad y cientos de causas más que a veces nos hacen ahogarnos en un vaso de agua, tanto sólo reflexiona lo que una persona sin brazos y sin piernas ha podido sentir a lo largo de su vida. Y más allá, reflexiona cuántas personas están viviendo situaciones más complicadas en sus vidas y no se quejan, se esfuerzan y dan todo por avanzar.

Enfócate en tu sueño, haz lo que sea necesario para continuar en la persecución. Tú, tienes el poder de cambiar tus circunstancias, persigue aquello que más deseas. Encuentra humor en las circunstancias, en lugar de amargura. Recuerda que Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.

Tienes que estirarte más allá de donde estás para alcanzar lo que quieres ser. La vida no es una carrera corta, es un maratón. Tú debes creer en tu poder para lograr lo que deseas. Si tratas de encontrar felicidad en los objetos, te parecerá que nunca tienes suficientes. La vida no se trata de poseer, sino de ser. Dios no comete errores, sino milagros.

Mientras estés aquí, mientras sigas presionando, todo es posible. Cuando estés tentado a abandonar tus sueños, presiónate para continuar por lo menos un día más, una semana más, un mes más, un año más, te sorprenderá ver lo que sucede cuando te niegas a darte por vencido.
Entre más esfuerzo inviertas, más oportunidades crearás. La derrota solo afecta a quienes se niegan a intentarlo otra vez. No sirve de nada lograr que alguien te ame, sino te amas a ti mismo.

Cuando te aferras a antiguas heridas, lo único que logras es concederle poder y control a quienes te lastimaron. No permitas que el temor te impida alcanzar tus sueños. La vida no es un examen en el que pasas o repruebas, es un proceso de prueba error. La paciencia es una virtud que el fracaso puede ayudarte a desarrollar. Las elecciones que haces son lo que determina tu calidad de vida. Tienes que ser flexible, decidido y estar listo para darle el giro a cualquier situación negativa que se pueda presentar y convertirla en algo positivo. Arriesgarse, no sólo es parte de la vida, es la vida misma.

Todo es actitud. En lo personal, te confieso que sin haber pasado situaciones tan impactantes como otras personas, pero si algunas que desde mi perspectiva de vida han sido "demasiada carga", puedo dar testimonio de que la vida te pondrá obstáculos -que como insisto, yo llamo lecciones de aprendizaje- pero el límite lo pones tú dejándote afectar o más bien fortaleciéndote de las mismas. La mayor barrera es tu propio miedo. Tú eliges a qué le das poder para que te aflija, atormente o robe la felicidad.

La vida no tiene límites. Depende de nosotros asumirlo, sin importar cuáles sean nuestros retos y nuestros obstáculos. Debemos dedicar un tiempo a pensar en las limitaciones que nos hemos impuesto o aquellas que otros han puesto en nuestro camino y las cuáles hemos elegido que nos afecten. Piensa, ¿cómo sería sentirse libre de esas limitaciones? ¿Cómo sería tu vida si cualquier cosa fuera posible? Hazlo posible.

¡Y recuerda, agradecer y abrazar la vida!

Saludos.

Patricion Varsariah
 

Tres excusas comunes que matarán tus sueños.

septiembre 20, 2022



Nadie es más responsable de tu futuro que ti. Las excusas siempre estarán ahí. La oportunidad no lo hará.  
Cuando estés en tu lecho de muerte, ¿estarán allí tus sueños para consolarte? ¿O tendrás la compañía superficial de las excusas?. Tú y yo tenemos sueños. Pueden ser diferentes, pero compartimos el deseo de ser más. También somos nuestros peores enemigos. Tenemos el poder de hacer realidad nuestros sueños. También tenemos el poder de envenenarlos.

¿Has envenenado el tuyo?

¿Has renunciado a uno de tus sueños?

Lo he hecho, y en retrospectiva me doy cuenta de que no tenía que hacerlo. Elegí porque tenía miedo al fracaso y porque me tragaba las excusas. Mucha gente se engaña a sí misma con su futuro simplemente mintiéndose a sí misma, y estas mentiras son invariablemente excusas. No son ciertos. Las excusas son veneno. Se convierten en profecías autocumplidas por muy falsas que sean.

Muchas personas mueren con su música todavía en ellos. Suprimen su música, ponen excusas y, antes de que se den cuenta, la vida se acaba, no quiero eso tampoco y tu?.

Posiblemente ya conoces las tres excusas que mencionare a continuacion, porque lo más probable es que las hayas usado. Escribo para recordarte que no tienen sentido, aunque a menudo se aceptan como válidos. Úsalos, y la gente podría asentir con simpatía, pero ¿te ayudará la lástima a dormir bien por la noche? ¿Te consolará al final de tu vida? Habiendo tenido el privilegio de servir a los moribundos y escuchar sus historias, puedo decir honestamente: No.

1. No eres lo suficientemente bueno.- Nunca te dan un sueño sin que también te den el poder de hacerlo realidad. ¿Cuántas veces has mirado algo que quieres hacer (una carrera, una aventura, un pasatiempo, un esfuerzo arriesgado, una posible relación) solo para detenerte con la idea de que no eres el tipo de persona que puede hacerlo? ?
"No estoy listo."
"Todavía no estoy allí".
“No puedo simplemente empezar. ¡Necesito hacer X, Y y Z primero!”
“Simplemente no soy lo suficientemente bueno”.

Solía decirme esas escusas todo el tiempo. Te mata. Te drena. Le roba nuestra energía, enfoque, confianza y creatividad. Sobre todo, es basura.

¿Adivina qué? Casi nadie era lo suficientemente bueno cuando empezaron. Se volvieron lo suficientemente buenos a través de un esfuerzo persistente. Y tú también puedes. Tienes tanta capacidad como la mayoría de las personas que ves haciendo las cosas que quieres hacer. El factor decisivo es la voluntad. ¿Harás lo que sea necesario? ¿Te tomarás el tiempo? ¿Pondrás sangre, sudor y lágrimas?

Si lo hace, será lo suficientemente bueno, y la gente verá lo que está haciendo y caerá en la misma mentira que lo mantuvo atascado, y amablemente puede ayudarlos a ver más allá.

Las personas exitosas comienzan antes de sentirse listas.

Agrega tu nombre a la lista de personas heroicas que comenzaron a pesar de todo. Quítate de la cabeza que no eres lo suficientemente bueno, porque lo eres, maldit. No creas nada menos, porque la línea entre el éxito y el fracaso a menudo se traza por una cosa: creer en ti mismo.

2. No tienes suficiente tiempo.- Nunca encontrarás tiempo para nada. Si quieres tiempo, debes conseguirlo. Pregúntale a cien personas por qué se han rendido y una buena parte se encogerá de hombros y dirá que no tuvo suficiente tiempo. ¿Eres una de esas personas? Estuve. Y solo decir "No tengo suficiente tiempo" es como dispararle a su ambición y esperanza en las rótulas con una escopeta de calibre 12. Es contraproducente. Te chupa la vida. ¡¿Y es verdad?!. A veces, tal vez. ¿Pero la mayor parte del tiempo? 

Haz una mejor pregunta:

“¿Cómo puedo hacer suficiente tiempo?”

Empodera tu mente con esa posibilidad, y comenzará a mostrarse de maneras que no esperabas. Eres mucho más creativo y poderoso de lo que piensas. Eres un ser humano y no hemos llegado tan lejos sin desarrollar una habilidad especial para resolver problemas. ¡Es tu herencia reírte ante lo imposible y abrirte camino!

Así que has un inventario de tu tiempo y cómo lo gasta cada día. Al igual que yo, es posible que encuentre mucho tiempo que se gastó frívolamente. La vida es lo suficientemente larga: no nos falta tiempo, simplemente lo desperdiciamos muy bien.

Además, muchas personas se han acostumbrado a usar esta excusa porque tienen miedo, decir “no tengo tiempo” es decir “no quiero”.

Parte de nuestra psique está programada para tomar el camino de menor resistencia, y la falta de tiempo es una gran excusa, ¿no? Obtendrás muchos asentimientos comprensivos cuando continúes con todas las demandas de tu tiempo y cómo nunca tuviste suficiente para hacer lo que quería hacer. Pero eso es un consuelo hueco.

Muchas personas al final de sus vidas, a menudo se sienten muy arrepentidos por el tiempo perdido, sobre todo, por el tiempo que no dedicaron a lo que realmente querían.Tienes suficiente tiempo. Cree que lo haces, y lo lograrás.

3. Es demasiado tarde para empezar.- Nunca es tarde para empezar. Siempre es demasiado tarde para esperar. La mayoría de las personas pueden dar una cosa u otra que creen que es demasiado tarde para comenzar, aunque les duela el corazón por hacerlo. Cada uno de nosotros tiene algo en nuestros sueños, y cuando miramos a las estrellas, nuestros corazones se llenan de anhelo... y, sin embargo, a menudo matamos ese anhelo con las palabras: "Es demasiado tarde".

¿Es realmente?

He conocido a personas de 40, 50 y más años que rompieron sus viejos guiones y comenzaron de nuevo, y tuvieron éxito.

¿Demasiado tarde? Déjame decirte cuando es demasiado tarde: cuando estés muerto.

Al igual que las otras excusas, demasiado tarde te roba tu energía creativa. Es una idea cerrada, restrictiva y venenosa que no deja espacio para el cambio o la pregunta. Así como es importante hacerse preguntas de empoderamiento, es crucial dejar de hacerse afirmaciones limitantes, y demasiado tarde es una de las peores.

En lugar de paralizar tu vida con esta excusa, ve si puedes demostrar que estas equivocado o equivocada. 
Hazlo de todos modos. Se una excepción. Se un héroe.

Una de las mejores cosas de hacerlo de todos modos es que inspirarás a otros. El mundo está lleno de personas que anhelan como tú, pero que no se atreven a dar el primer paso: necesitan inspiración. Tú puedes ser esa inspiración. Al ayudarte a sí mismo a tomar las riendas de tu vida, puedes ayudar a las personas que tal vez nunca conozcas a tomar las riendas de las suyas.

¿Por qué no hacer eso? ¿Qué más vas a hacer con tu vida? Todos nos enfrentamos al 100% de probabilidades de morir. Dado que ese es el caso, ¿por qué no intentarlo? Nunca es tarde para empezar, pero siempre es tarde para seguir esperando.

Atrévete a crear tu futuro hoy. El futuro depende de lo que hagas hoy. El hoy es lo que marca la diferencia, siempre. Puedes elegir crear tu futuro, comenzando ahora: este momento es el único tiempo que tendrás.
Entonces, ¿qué harás hoy para combatir tus excusas y las falsas creencias que te detienen a ti y a muchos otros?

Comienza por reconocerlos por lo que son. Luego, con mucha firmeza, empújalos hacia una nueva creencia: que todo es posible para ti siempre que te propongas y pongas en el esfuerzo heroico que tú, como ser humano único, es invariablemente capaz de hacer. Puedes, y lo harás, no creas nada menos.

Cambia la forma en que ves tu tiempo. Cambia la forma en que ves la oportunidad. Sobre todo, cambia la forma en que te ves a ti mismo. Cuando eso cambie, todo cambiará para ti, y la próxima vez que te mires al espejo podrás decir honestamente: No más excusas. 

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

Ese muro de desesperación.

septiembre 20, 2022
Cuando no veas camino a seguir, mira hacia atrás. Hay momentos para olvidar y hay momentos para recordar. Recuérdate de ti mismo, siempre y en todas partes. 

¿Alguna vez te has sentido perdido? ¿Alguna vez te has encontrado deteniéndote en medio de todo y preguntándote qué diablos vas a hacer? ciertamente tengo Todos lo hemos sentido. Ese muro de desesperación. Ese sentimiento muy profundo, como si hubiera alguien sentado en tu pecho, aplastando tu corazón.

La muerte de alguien a quien amas. La pérdida de un sueño. Un diagnóstico sombrío. Un golpe en la puerta. Una destrucción de su mundo. Un obstáculo que no te ves superando. Puede parecer que no hay forma de avanzar, porque todo lo que podemos ver es oscuridad y cada elección tiene un peso agonizante. 

La vida nos pone a prueba y, a veces, la vida nos rompe. Para bien y para mal, eso es parte del ser humano.

Pero aquí hay otra parte: tu historia personal, tu historia.

El pasado no es un lugar para habitar, pero es un lugar para aprender. Y cuando no pueda ver nada delante de usted más que dolor, puede ser el momento de mirar hacia atrás: quién era, qué hizo, por qué lo hizo. Sobre todo, si estás tratando de hacer algo difícil, algo imposible, debes recordarte por qué haces lo que haces.

A veces es fácil olvidar lo que te trajo a dónde estás. En medio de la vida, en nuestros momentos más oscuros, podemos perder de vista nuestras razones, el corazón de los corazones de lo que nos inspiró a actuar. Con demasiada frecuencia, la tentación de rendirse gana, no por falta de fuerza, sino por falta de conciencia de sí mismo.

Lo mismo se aplica cuando perdemos a alguien que amamos. ¿Dejamos que el dolor borre nuestro futuro? ¿O recordamos los recuerdos compartidos, los momentos conmovedores, y en ellos vemos que vivir, incluso si es difícil, vale la pena, si no para nosotros, entonces para ese ser querido que quiere que sigas viviendo? Porque uno de los mejores homenajes que podemos hacer a quienes hemos perdido en el camino es vivir una buena vida. Vivir bien es un homenaje a los muertos.

El amor es, cómo te mantienes vivo, incluso después de que te hayas ido.

Sé que es duro. Sé que es injusto. La vida no juega juegos fáciles, y no está en el negocio de la feria. Pero vale la pena seguir adelante. Niégate a perder, porque la derrota, en muchos casos, es una elección.
Dondequiera que estés, por lo que sea que estés pasando, recuerda las cosas buenas de tu vida, recuerda las ideas que te inspiraron, recuerda los sueños que te llevaron, recuerda a las personas que te tocaron y recuerda el amor que te sanó.

Todavía hay un camino.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 

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Saludos.

Patricio Varsariah.

 

La vida nos tira hacia atrás y hacia adelante; insiste en vivir ahora

septiembre 19, 2022


La vida es corta y, a menudo, arroja obstáculos inesperados. Las cosas suelen tomar un giro inesperado cuando sientes que nada puede salir mal. Es fácil asumir que la vida es larga, predecible y segura y que el futuro siempre estará ahí para ti.

Estamos viviendo como si estuviéramos destinados a vivir para siempre; nuestra propia fragilidad nunca se nos ocurre; no nos damos cuenta de cuánto tiempo ya ha pasado, pero lo desperdiciamos como si tuviéramos un suministro completo y desbordante, aunque todo el tiempo ese mismo día que estamos dedicando a alguien o algo puede ser el último.

Vivir la vida al máximo debería ser nuestra meta diaria, pero nos quedamos cortos y desperdiciamos nuestro tiempo finito preocupándonos por el pasado que no podemos cambiar y el futuro que no podemos controlar. Es imperativo aprovechar las oportunidades todos los días para vivir tu mejor vida. 

La vida es larga si sabemos cómo usarla..

Todo el mundo teme el final de su vida. Pero la idea de que nuestra existencia llegue a su fin es algo en lo que nadie quiere pensar. Así que no lo hacemos. Sin embargo, sigue siendo una de las preguntas más críticas que debemos hacernos para vivir vidas intencionales: ¿cómo paso mi corta vida con poco o ningún arrepentimiento? Reflexionar sobre su mortalidad puede ayudarlo a asumir una vida más consciente.

Pienso que estar completamente vivo significaba reconocer nuestra propia mortalidad y vivir conscientemente como si no estuviéramos aquí mañana.

El secreto de una vida plena es vivir y relacionarse con los demás como si no estuvieran mañana, como si no estuvieras mañana. Elimina el vicio de la procrastinación, el pecado de la postergación, las comunicaciones fallidas, las comuniones fallidas. Este pensamiento me ha hecho estar cada vez más atento a todos los encuentros, encuentros, presentaciones, que pueden contener la semilla de la profundidad que puede ser descuidadamente pasada por alto.

Cuando realmente aceptas la idea de que “quizás no estés aquí mañana”, se abre un nuevo mundo de oportunidades. Te obliga a reevaluar lo que es importante y te da una sensación de urgencia para aprovechar al máximo cada momento.

Vivir como si no estuviéramos aquí mañana significa asegurarnos de no dejar remordimientos cuando nos vayamos de este mundo. Significa aprovechar al máximo cada oportunidad que la vida nos brinda y apreciar a las personas en nuestras vidas en este momento. También significa reconocer que la vida no es lineal y que nuestro sentido del yo es fluido y evoluciona a medida que maduramos.

La relación más importante en tu vida es contigo mismo. Si eres feliz y pleno, esto se reflejará en todas tus relaciones. Si eres infeliz, se notará en tus relaciones. La vida es un eterno desafío; debemos hacer continuamente nuevos y emocionantes comienzos

No crecemos absolutamente, cronológicamente. A veces crecemos en una dimensión y no en otra; de manera desigual Crecemos parcialmente. Somos relativos. Somos maduros en un ámbito, infantiles en otro. El pasado, el presente y el futuro se mezclan y nos empujan hacia atrás, hacia adelante o nos fijan en el presente.

Cada momento cuenta cuando vives como si no estuvieras aquí mañana. Los detalles se vuelven más importantes. Cuida más cómo pasa su tiempo, con quien comparte tus experiencias y las cosas más importantes para ti.

Cuando reconoces que la vida es corta e impredecible, defines tu propio significado en la vida. No hay un gran significado cósmico para todos; sólo existe el sentido que le damos cada uno a nuestra vida, un sentido individual, una trama individual, como una novela individual, un libro para cada persona.

Cuando estás viviendo profundamente, no tienes miedo de tu mortalidad. No tienes miedo de morir porque cuando vives plenamente, sabes que hay más en la vida que solo estar vivo. Miras el mundo con nuevos ojos y lo ves por lo que realmente es: un hermoso y fugaz momento en el tiempo.

Cuando vives una vida superficial, tienes mucho que temer. Tienes miedo de soltarte y enamorarte porque eso significa que podrías lastimarte. Tienes miedo de correr riesgos porque eso podría llevarte al fracaso.

Tienes miedo de ver el mundo como realmente es porque eso te mostrará que tu estado actual no es lo suficientemente bueno. Y, sobre todo, tienes miedo a la muerte, quizás el riesgo final y más aterrador.

Cuando vives auténticamente, dejarás un impacto duradero en quienes te rodean porque pueden ver que te preocupas por ellos. Y cuando saben que te preocupas por ellos, es más probable que también se preocupen por ti.

El secreto de una vida plena es vivir como si no pudieras estar allí mañana. Esta simple idea abre un mundo de posibilidades en tu vida porque significa que todo lo que haces cuenta y todo lo que dices importa.

Empiezas a actuar como si todas tus acciones tuvieran consecuencias, de modo que cada elección que haces tiene un efecto dominó en las personas que te rodean. Y esta mentalidad resulta increíblemente poderosa porque te obliga a asumir la responsabilidad por los resultados de tus acciones.

Cuando estás vivo, la vida es una oportunidad. Cuando estás viviendo, es un desafío. Y cuando estás viviendo profundamente, es una fuente de fortaleza.

Una vez que entendemos y aceptamos la inevitabilidad de la muerte, la vida vuelve a ser hermosa. Lo que importa no es cuánto tiempo vivimos, sino qué tan bien y qué tan profundamente vivimos hasta ese momento.

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Saludos.

Patricio Varsariah.

 

La importancia de la honestidad en una relación.

septiembre 14, 2022

Comienzo este escrito con las siguiente preguntas: ¿Por qué es bueno ser honesto? 
Porque hace que tu pareja sienta amor, confianza, respeto y honestidad. La confianza y la honestidad van de la mano. Solo recuerda que ser honesto no significa que tengas que ser cruel, ni le debes a tu cónyuge la verdad sobre cada pensamiento o detalle minucioso de tu vida. Aprender a mostrar honestidad no siempre sucede de la noche a la mañana, pero siempre vale la pena dar el primer paso.

Segunda pregunte: ¿Por qué es importante la honestidad en una relación?
Ser honesto es tratar tu relación con dignidad y elegir comenzar tu relación con una base sólida de confianza. La importancia de la honestidad es grande. Los beneficios de tal veracidad incluyen mostrar respeto, generar positividad, promover una excelente comunicación, beneficiar tu salud y mucho más. 

La importancia de ser honesto es evidente: cuando aportas honestidad a una relación, te preparas para un futuro exitoso con tu pareja. Así que has de la honestidad tu forma de vida, no solo un comportamiento que debes seguir para construir una relación llena de amor, confianza y honestidad que durará toda la vida.

Puedes ser honesto en tu relación al: Ser abierto sobre tus pensamientos y sentimientos. Cumpliendo tus promesas Ser consistente y confiable. Evitar vocalizar juicios. Decir la verdad, incluso cuando una mentira podría protegerte.

Ahora bien, ¿Cuáles son las diferentes maneras de ser honesto y por qué es importante la honestidad?. Cuando es honesto con tu pareja desde el comienzo de tu relación, estableces un patrón que hace que tu cónyuge quiera seguir tu ejemplo.

Cuando se trata de honestidad en las relaciones, recuerda las siguientes buenas razones para ser honesto.

1. Aumenta la confianza.- Cuando confías en tu pareja, instintivamente buscas lo bueno en ella. La confianza y la honestidad funcionan en armonía, al igual que el amor y la honestidad. Cuanto más confía un cónyuge en su pareja, es menos probable que recuerde experiencias negativas con él. ¿Es esto algo bueno? Mientras tu pareja te trate bien y siempre sea honesto contigo, diría que sí!. Confiar en tu pareja te ayuda a sentirte seguro, validado y amado en tu relación. También construye una base excelente para un futuro saludable juntos.

2. Reduce el estrés de la pareja.- En pocas palabras, no hay nada peor que preguntarse si tu pareja te está mintiendo. En el momento en que sientes una falta de honestidad en tu relación, empiezas a cuestionar todo. ¿Mi pareja va a donde dice que va? - ¿Me aman?- ¿Soy suficiente para el o ella? - ¿Qué están haciendo en su teléfono cuando no estoy cerca?.- Muchas de estas preguntas surgen de inseguridades personales, tal vez derivadas de traiciones en relaciones pasadas. Cuando los socios son honestos, reducen la ansiedad en la relación y permiten que florezca la confianza en la relación.

3. Promueve la comunicación sana.-  Cuando nada te impide ser honesto con tu cónyuge, creas un flujo de comunicación. El amor y la honestidad no solo facilitarán la resolución de conflictos y evitarán que las pequeñas cosas se salgan de control, sino que también ayudarán a las parejas a acercarse y aprender más el uno del otro. La comunicación promueve un compromiso positivo para las parejas y las hace sentir más apoyadas y satisfechas en su relación.

4. Crea respeto.- Porque ser honesto con tu cónyuge demuestra que lo respetas. No quiere que se preocupen, así que muéstreles la cortesía de decirles a dónde va y cuándo estará en casa. No retienes el amor a favor de juegos tontos. En cambio, dejas que tu cónyuge entre en tu corazón. El amor y la honestidad son las claves para una relación sana. Cuanto más segura y amada se sienta tu pareja, más probable es que muestre sus mejores cualidades y te trate con el mismo respeto.

5. Construye una base saludable para el amor. La confianza es la voluntad de ser vulnerable que genera una sensación de intimidad y fortaleza en otra persona ademas se puede asociar positivamente la honestidad con la satisfacción con la vida y el autocontrol. ¿No suenan estos como los ingredientes perfectos para una relación duradera y satisfactoria?

6. Fomenta la aceptación.- No importa qué tan bien te lleves, con  tu pareja seguramente tendrán desacuerdos de vez en cuando. Pero, cuando son honestos el uno con el otro, alientan la aceptación en tu relación. Esto se debe a que has sido sincero sobre quién eres y en qué crees desde el principio. Ninguno de los dos tuvo que fingir ser otra persona para sentirse aceptado por el otro.

Esto no quiere decir que debas aceptar el mal comportamiento de tu pareja solo porque fue sincero al respecto desde el comienzo de tu relación. En cambio, encontrar diferentes formas de ser honesto debería permitirte aceptar a tu pareja como una persona separada con pensamientos y opiniones diferentes a los tuyos.

7. Hace que ambos se sientan cómodos.- Nadie debería minimizar la importancia de la honestidad y sentirse seguro y protegido en una relación romántica. Claro, algunos pueden asociar la seguridad con el "aburrimiento de la relación" o afirmar que sentirse cómodo significa que has perdido esa chispa sexy, pero esto no es así. ¿Por qué es importante la honestidad? Porque sentirse seguro potencia el amor propio y la buena salud mental. Las  personas con apego seguro son más propensas a creer que son dignas de amor. No pierden el tiempo preocupándose por el abandono o la preocupación excesiva.
8. Ser sincero es bueno para la salud.- ¿No lo crees? Los estudios muestran que la honestidad en una relación puede contribuir a un buen bienestar mental y físico. Por otro lado, la falta de honestidad puede tener consecuencias negativas.

Dentro de los primeros 10 minutos de estar acostado, tu cuerpo libera cortisol en tu cerebro. Esto obliga a tu memoria a ir a cien millas por minuto, tratando de distinguir y recordar la verdad de las mentiras y haciéndote sentir disperso y estresado. Dejando a un lado tu cerebro sobrecargado de trabajo, la culpa que sientes cuando mientes puede conducir a: Problemas digestivos.-Ansiedad, depresión, y una reducción de los glóbulos blancos (que son necesarios para combatir enfermedades).

9. Es una herramienta de enseñanza.- Cuando eres honesto con tu pareja y con quienes te rodean, aprendes a interactuar con las personas. Hacer que decir la verdad se convierta en un hábito te ayudará a aprender qué cosas la gente aprecia saber y cómo expresar la verdad de una manera agradable y no ofensiva para su oyente. Decir la verdad no solo te hará una persona mejor y más sabia, sino que también puedes ayudar a inspirar a quienes te rodean a vivir un estilo de vida honesto.

10. Evita juegos de adivinanzas inútiles.- ¿Alguna vez te has encontrado diciéndole a tu pareja que no eres un lector de mentes? ¿O tal vez sigues lanzando pistas sutiles a tu pareja sobre algo importante, pero parece que no se están dando cuenta?.-Cuando encuentras formas de ser honesto, como ser abierto y honesto acerca de tus sentimientos, deseos y necesidades, elimina los juegos de adivinanzas que a menudo son frustrantes en las relaciones. 

En lugar de hacer que tu pareja salte a través de los aros o viaje por un laberinto de cobertura de relaciones para descubrir de dónde vienes, eres abierto, honesto y vulnerable. Ser vulnerable no siempre es fácil, pero cuando eliges la honestidad, acercas a tu pareja a ti y creas un vínculo inquebrantable.

Cuando se trata de la honestidad en una relación, ten en cuenta que hay una gran diferencia entre mentir y guardarte las cosas para ti..-Cuando careces de honestidad con una pareja romántica, generalmente es para mantenerte alejado de los problemas o para ocultar algo que has hecho. Este es un engaño intencional.

Cuando te guardas algo para ti, como algo que hace tu pareja que te molesta o alguna otra opinión hiriente, se llama ser cortés.

Tu relación cosechará los beneficios de la honestidad, y hace que tu pareja sienta amor, confianza, respeto, no olvides que lo que se siembra en la vida SIEMPRE se cosecha y es evidente: cuando aportas honestidad a una relación, te preparas para un futuro exitoso con tu pareja. Así que has de la honestidad tu forma de vida, no solo un comportamiento que debes seguir.
Sé amable y respetuoso contigo mismo para mostrar el mismo respeto a los demás. Trátate a ti mismo con amabilidad, amor y compasión para que puedas tratar a los demás con lo mismo a cambio.

Sé agradecido por todas las cosas buenas de tu vida y aprecia cada momento que experimentes. Trabaja duro para mantener una actitud positiva para mantenerte enfocado en lo que es importante mientras mantienes las cosas en perspectiva.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

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