Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.

Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.

Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.

Todos queremos ser felices, ¿verdad?

agosto 15, 2022
Estamos constantemente buscando la próxima gran idea, la próxima gran promoción o la próxima persona nueva en nuestra vida que nos hará más felices. Pero durante miles de años, las tradiciones de sabiduría de todo el mundo nos han dicho que la felicidad proviene de nuestro interior, no del exterior. En otras palabras… La felicidad proviene de cómo pensamos sobre el mundo, no del mundo en sí.

Por experiencia propia, los hábitos mentales destructivos pueden sabotear incluso los mejores eventos externos, logros y relaciones en nuestras vidas. Si quieres ser más feliz y estar más en paz en tu vida, trata de reconocer estos 3 hábitos psicológicos en ti mismo y trabaja para corregirlos.

1. Usar las emociones para tomar decisiones
El razonamiento emocional es el hábito de usar cómo te sientes como evidencia de cómo debes actuar.

Por ejemplo: Te sientes perezoso y desmotivado, por lo que decides quedarte en casa y descansar en lugar de hacer ejercicio o salir con amigos como prometiste. Es tentador seguir nuestros sentimientos porque son muy fuertes. Y debido a que son fuertes, porque los sentimos con tanta fuerza, parecen persuasivos y convincentes.

Pero esto es lo que pasa con los sentimientos: La fuerza del sentimiento es un pobre indicador de su verdad o utilidad. Por ejemplo: la ira y la indignación que sientes después de leer la publicación de Facebook de un amigo o amiga que argumentan en voz alta a favor de responder con un comentario sarcástico y que sientes que seguramente te mostrará el error de tus caminos. Por supuesto, todos sabemos lo útiles que son los comentarios sarcásticos de Facebook... Si es tan obvio en abstracto que actuar impulsivamente sobre cómo nos sentimos no es una gran idea, ¿por qué todos lo hacemos tan a menudo?. La respuesta corta: porque nos hace sentir mejor.

Las emociones dolorosas fuertes como la ansiedad, la vergüenza, la irritabilidad, la tristeza, etc. son aversivas, lo que significa que queremos que desaparezcan, lo más pronto posible. Y actuar sobre estas emociones a menudo ayuda a sofocarlas temporalmente.

El problema es que te estás acostumbrando a cambiar tus valores, lo que crees que es verdadero y realmente útil a largo plazo, por cómo quieres sentirte en el momento: Quedarse en el sofá en lugar de ir al gimnasio es cambiar una sensación temporal (relajación) por un valor a largo plazo (salud física).

Tomar esos tres tragos antes de ir a la fiesta alivia tu ansiedad temporalmente, pero a la larga solo refuerza la creencia autodestructiva de que necesitas algo para funcionar en situaciones sociales.

Hacer ese comentario sarcástico a tu cónyuge se siente bien en el momento porque aumenta tu ego con un poco de santurronería, pero a la larga, está erosionando la confianza y la intimidad en tu matrimonio.

Para evitar la trampa del razonamiento emocional, adquiera el hábito de aclarar y desarrollar tus valores a largo plazo.

Cuando te sientas abrumado por una emoción fuerte, pregúntate:
¿Qué es lo que realmente quiero en esta situación?
¿Qué me hará feliz a largo plazo?
Juega juegos a largo plazo, no a corto plazo. Quien tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.

2. Expectativas poco realistas.- Las expectativas son una suposición acerca de cómo deberían ser las cosas. Por ejemplo: espera que tu jefe sea compasivo y constructivo en su informe sobre tu desempeño y luego te sorprende e indigna cuando es crítico y duro contigo.

Psicológicamente, las expectativas son una forma de realización de deseos: satisfacer brevemente un deseo a través de un proceso de pensamiento inconsciente o habitual. Como deseas un jefe compasivo, esperas que lo sea, lo que, por un momento, te hace sentir bien. Las expectativas se sienten bien porque nos dan la ilusión de certeza. Pero el mundo está lejos de ser seguro. Y las personas en él, menos aún.

A largo plazo, las expectativas poco realistas hacen más daño que bien. Conducen a una irritabilidad perpetua, relaciones tensas, ansiedad e incluso depresión. El truco consiste en ver las expectativas por lo que son: un mecanismo de defensa relativamente primitivo contra la ansiedad de la incertidumbre y nuestros frágiles egos. 

Porque una vez que lo hagas, estarás mucho mejor posicionado para cultivar formas más saludables de manejar tus miedos e inseguridades, como:
Abrazar la incertidumbre y la ambigüedad en lugar de enmascararla.
Tolerar la decepción y el arrepentimiento, permitiéndoles “acompañarlos en el viaje” en lugar de tratar de expulsarlos.
Cultivar flujos de ingresos saludables para tu identidad y sentido de sí mismo para que no tengas que depender de la crítica y las altas expectativas para alimentar tu ego.
Nada es seguro. Acéptalo y serás más feliz por ello.

Cuando dejas de esperar que las personas sean perfectas, te pueden gustar por lo que son.

3. Diálogo interno negativo.- Ya sea que te des cuenta o no, estás constantemente hablando contigo mismo. Estás narrando los eventos de tu vida diaria, algunos de los cuales son aburridos y ordinarios ("¿Qué tipo de pasta debo pedir para la cena?") y otros son épicos ("Él o ella siempre es tan negativo, o negativa nunca debí haberme casado a él o con ella').

Pero además de narrar los acontecimientos de nuestra vida, también nos hablamos de nosotros mismos:
Comentamos nuestro desempeño reciente frente al equipo de ventas.
Nos decimos lo bien que nos vemos con esos jeans nuevos.
Nos preocupa cómo manejaremos el próximo examen.
Este discurso interno sobre nosotros mismos se llama diálogo interno. Y ya sea que te des cuenta o no, probablemente tengas ciertos patrones o hábitos de diálogo interno. En otras palabras, tiendes a hablarte a ti mismo de cierta manera.

¿Quizás tienes el hábito de preocuparte por cómo te ves cada vez que estás con otras personas? O tal vez tienes el hábito de criticar los pequeños errores que has cometido, reflexionando sobre ellos sin cesar durante horas, días e incluso años después del hecho. En cualquier caso, tus hábitos de diálogo interno son muy importantes porque son una de las mayores influencias individuales en tu estado de ánimo.

La forma en que habitualmente te hablas a ti mismo determina cómo te sientes habitualmente contigo mismo.

Aquí hay un experimento mental rápido: Supongamos que un pequeño monstruo desagradable te sigue a donde quiera que vaya cada hora del día. Y todo lo que hace este pequeño monstruo desagradable es lanzarte insultos: te dice lo mal que te ves, lo tonto que suenas y te recuerda constantemente que a nadie le gustas y que pronto harás el ridículo.

Ahora, incluso si supieras con certeza que ninguno de los discursos del pequeño monstruo son realmente ciertos, piensa por un segundo en cómo te sentirías si esta fuera tu vida: 
¿ser constantemente regañado e insultado cada minuto de cada día? Bastante horrible, ¿verdad?
Bueno, eso es literalmente lo que te estás haciendo a ti mismo cuando has desarrollado el hábito de hablarte a ti mismo de manera crítica y negativa.

Aunque sepas intelectualmente que no eres una persona terrible que siempre fallas y a nadie le gusta, si así es como te hablas a ti mismo, así es como te vas a sentir. Si quieres ser más feliz, o al menos un poco menos infeliz, un gran lugar para comenzar es tu diálogo interno.

Acostúmbrate a prestar atención a cómo hablas contigo mismo y sobre ti mismo. Toma nota. Busca patrones. Comience a identificar tus formas típicas de diálogo interno, especialmente los tipos demasiado negativos o críticos. Una vez que comiences a ver e identificar los patrones más comunes, puedes comenzar a cambiarlos.

Las historias que nos contamos a nosotros mismos son mucho más poderosas de lo que nos damos cuenta. Aprenda a ver estas historias por lo que son —hábitos mentales— y luego podrá aprender a cambiarlas.

¿Por qué no entrenar tu diálogo interno para que funcione a tu favor y no en tu contra?. Dime a qué le prestas atención y te diré quién eres.

Por supuesto, no todo está en tu cabeza. El bienestar material sí contribuye a la felicidad. Pero una gran parte de tu potencial para la felicidad vive dentro de ti. Específicamente, tus hábitos mentales, cómo te miras y piensas sobre ti mismo y el mundo, juegan un papel dramático en cómo te sientes. No siempre puedes controlar el mundo, pero puedes controlarte a ti mismo.

Si quieres ser más feliz, trabaja estos 3 hábitos psicológicos:
Se útil, no negativo, en tu diálogo interno.
Deja ir las expectativas poco realistas.
Utilisa valores, no sentimientos, para tomar decisiones.
🧠 💪 Construye una mente más feliz y saludable.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 
 
Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.
 
Saludos.
 
Patricio Varsariah.
Ignoro la verdad absoluta. Pero soy humilde ante mi ignorancia, y en ello residen mi honor y mi recompensa.
 

El hombre tiene la tendencia a convertir deseos en necesidades.

agosto 15, 2022


Actualmente tenemos una enfermedad que es la “necesititis”. Nos creemos firmemente que necesitamos muchas cosas para ser felices, cosas materiales y cosas no materiales.

Nos pensamos que necesitamos trabajar, que necesitamos una pareja…, necesito ser listo… “necesito algo… para ser feliz”. Cada necesidad que nos creamos es una carga. Si necesitamos lo que sea para ser feliz, si no lo tenemos seremos unos desgraciados, pero si lo conseguimos, tampoco vamos a ser felices porque vamos a pensar que lo podemos perder.

Crearse necesidades de cosas que no son necesarias nos hace débiles. Para cambiar estas necesititis nos tenemos que convencer a nosotros mismos que necesitamos muy poco para estar bien.

En el país tenemos todo lo que necesitamos, comida, bebida… El conjunto de cosas que creemos que necesitamos es enorme, como Michael Jackson que necesitaba tener un zoológico, un parque de atracciones, ser el número uno siempre… para ser feliz.

El hombre tiene la tendencia a convertir deseos en necesidades. Hay que aceptar que hay una parte de la realidad que no nos gusta. Vivir en un mundo perfecto sería muy aburrido. Indignarse por ello es muy absurdo y cuando estamos indignados y tenemos malestar emocional es muy fácil sacar un cañón para matar una mosca. Cuando tenemos malestar emocional las soluciones que se nos ocurren no son buenas.

A veces nacemos débiles a nivel emocional y otras veces, en algún momento de nuestras vidas nos volvemos débiles a nivel emocional. En los dos casos, la clave para  convertirnos en personas emocionalmente fuertes es aprender a pensar bien y es que las emociones dependen de los pensamientos.

Cuando a veces decimos “es que tal persona me pone de los nervios”, en realidad es que esa persona hace algo y nosotros pensamos que eso que ha hecho nos pone de los nervios. Es lo que nosotros pensamos sobre ese acontecimiento lo que hace que nos pongamos de los nervios.

La clave está en controlar lo que nos decimos a nosotros mismos sobre las cosas que nos pasan en la vida. Hay que intentar cambiar, de manera profunda, la manera de pensar, nuestro diálogo interno. Comernos la cabeza en la dirección de que necesitamos muy poco para estar bien.

Hay que hacer un cambio a nivel mental y convencernos a nosotros mismos que necesitamos muy poco para ser felices, porque si nos despojamos de las cosas pero seguimos pensando que las necesitamos vamos a seguir sufriendo.

Está muy bien tener deseos, pero que no sobrepasen la línea de las necesidades. Hay que hacer como los monjes que se liberan de las necesidades.

Puedo hacer un ranking de las neuras más frecuentes que tenemos en nuestra sociedad:

“Necesito tener a mi lado alguien que me ame, de lo contrario qué vida más triste!!”.                               

Nadie necesita una pareja para estar bien, se puede ser muy feliz sin pareja, ese sentimiento de soledad está únicamente en nuestra cabeza. 

“Necesito ser alguien en la vida, aprovechar mis virtudes, de lo contrario seré un fracasado”.                

En nuestra sociedad estamos enfermos de la necesidad de “destacar”. Un ejemplo es el libro de los Récords Guinness, obsesionarse por destacar haciendo cosas rarísimas, o ser el primero ¿de qué sirve?. Lo interesante es aprender a relacionarnos bien con la gente. Hay que bajar la necesidad de ser el número uno. El afán de superación, ¿para qué sirve?. Nuestra sociedad está enferma, siempre buscamos “cuanto más mejor”. El límite de la superación es el disfrute: “Estoy trabajando para superarme, pero estoy disfrutando”, entonces todo está bien. 

“No puedo tolerar que la gente me menosprecie en público”.                                                                       

Si nos menosprecian un poco no pasa nada. Hay que aceptar que estando abajo puedo estar bien. En realidad somos demasiado sensibles porque no queremos estar abajo. La solución a que no nos afecten estas cosas es convencernos que estando abajo del todo podemos estar bien, si somos tontos nos tenemos que sentir orgullosos de ello. Hemos de dejar de ser sensibles a nuestra imagen. No nos tenemos que defender. Si soy inferior a los demás no hay ningún problema, porque siendo inferior puedo estar muy bien.

Es importante también aceptar nuestra propia muerte. Hay que trabajar este tema porque es lo único que tenemos seguro en esta vida.

Otra de las necesidades que nos creamos es la siguiente: “Debo tener un piso en propiedad y si no soy un desgraciado”. Esto no es verdad, sin un piso en propiedad podemos ser súper felices. 

“Tener buena salud es fundamental para ser feliz”. 

No nos tenemos que apegar tanto a la salud porque la salud la vamos a ir perdiendo con los años. A veces no aceptamos la enfermedad y la vivimos como un fracaso, “necesito salud para ser feliz”. Tendríamos que transformar esta exigencia en preferencia: me gustaría tener salud pero si por lo que sea no la tengo también puedo ser feliz. 

“Tengo que ayudar a mis familiares, amigos… mi ayuda es fundamental”. 

Cuando lo que transmitimos es que nuestra ayuda es fundamental, lo que hacemos es hacer débiles a las otras personas, sean amigos, hijos, padres… porque lo que estamos transmitiendo es lo siguiente: necesitas mi ayuda porque tú sola o solo no puedes. 

Nos tenemos que ocupar de ser nosotros felices y no ocuparnos tanto de los demás. Por tanto no tenemos que ayudar a nadie a no ser que disfrutemos y nos divirtamos ayudando. Nosotros nos tenemos que ocupar de nuestra propia felicidad y esperar que los demás se ocupen de la suya. Nuestra principal responsabilidad es ocuparnos de nosotros mismos. No debemos descuidar nuestra felicidad por darnos a los demás.

Otra cosa muy distinta es colaborar con los demás. ¿Por qué no hacemos todos algo juntos en positivo?. Eso es muy bueno y entonces todos nos hacemos más fuertes. No nos hacemos fuertes si vamos resolviendo los problemas de los demás.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.
 
Saludos.
 
Patricio Varsariah.
Ignoro la verdad absoluta. Pero soy humilde ante mi ignorancia, y en ello residen mi honor y mi recompensa.
 

3 formas de evitar los arrepentimientos.

agosto 14, 2022
1.-No puedes perder lo que nunca tuviste, no puedes quedarte con lo que no es tuyo, y no puedes aferrarte a algo que no quiere quedarse. Pero puedes volverte loco si lo intentas. Lo que debes darte cuenta es que la mayoría de las cosas son solo una parte de tu vida porque sigues pensando en ellas. ¡Deja de aferrarte a lo que duele y deja espacio para lo que se siente bien! No dejes que lo que está fuera de tu control interfiera con todas las cosas que puedes controlar.  En otras palabras, diga "adiós" a lo que no funcionó para que pueda decir "hola" a lo que podría. 

En la vida, las despedidas son un regalo. Cuando ciertas personas se alejan de ti, y ciertas oportunidades te cierran las puertas, no hay necesidad de aferrarse a ellas ni de rezar para tenerlas presentes en tu vida. Si te cierran, tómalo como una indicación directa de que estas personas, circunstancias y oportunidades no son parte del próximo capítulo de tu vida. Es un indicio de que tu crecimiento personal requiere de alguien diferente o algo más, y la vida es simplemente hacer espacio.

2. Confía en mí te lo digo por experiencia propia, ¡abraza la incertidumbre! Porque algunos de los capítulos más increíbles de tu vida no tendrán un título con el que te sientas cómodo hasta mucho más tarde. Vivir es un negocio arriesgado. Cada decisión, cada interacción, cada paso, cada vez que te levantas de la cama por la mañana, tomas un riesgo pequeño e incierto. Vivir verdaderamente es saber que te estás levantando y tomando ese riesgo, y confiar en ti mismo para tomarlo. Si no lo hace, si deja que la incertidumbre gane, nunca sabrá nada con certeza y, en muchos sentidos, este desconocimiento será peor que descubrir que tu corazonada estaba equivocada. Porque si te equivocaste, podrías hacer ajustes y continuar con tu vida sin siquiera mirar atrás y preguntarte qué podría haber sido. ¡Recuerda esto y encuentra el coraje que necesitas! No necesitas garantías 24/7. Así no es cómo funciona la vida. En la vida puedes sentirte cómodo o valiente, pero no las dos cosas a la vez.

3. Dentro de diez años, realmente no importará qué zapatos usaste hoy, o cómo se veía tu cabello o qué marca de ropa usaste. Lo que importará es cómo viviste, cómo amaste y lo que aprendiste en el camino. Así que olvídate de impresionar a la gente por el simple hecho de hacerlo. ¡Sé real en su lugar! Si quieres impresionar a alguien, impresiónate a ti mismo progresando en algo de lo que estés sinceramente orgullosa u orgulloso. ¡Enfócate en lo que importa! Es realmente sorprendente lo que puedes lograr en un día en el que no estás constantemente preocupada o preocupado por lo que todos los demás en el mundo están pensando y haciendo. Demuéstrate a ti mismo que puedes crecer y mejorar. Nunca se trata de impresionar o competir con los demás. Al final, solo eres tú contra tú...

En última instancia, la mente es tu campo de batalla. Es el lugar donde reside el conflicto más feroz y despiadado. Es donde la mitad de las cosas que temías que iban a suceder, en realidad nunca sucedieron. Es donde tus expectativas siempre sacan lo mejor de ti. Es donde eres víctima de tu propio hilo de pensamiento una y otra vez. 

Y si permites que estos pensamientos contraproducentes moren en tu mente, lograrán robarte la paz, la alegría, la productividad, el significado y, en última instancia, tu vida. Pensarás en ti mismo en una interminable decepción, angustia e incluso depresión.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 
 
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El dolor de la vida.

agosto 12, 2022



De mis experiencias con el dolor y la enfermedad, he llegado a la conclusión de que el sufrimiento no es una elección personal, nadie elige el dolor o el aislamiento emocional por propia voluntad. Ahora bien, no existe ninguna anestesia para no sufrir, las épocas oscuras deben afrontarse con entereza, valentía e ilusiones renovadas. Siempre lo he manifestado de que la vida no siempre es fácil. Esta frase nos la suelen decir muy a menudo, y quien hasta el momento ha tenido la suerte de no ser “tocado” por la adversidad, no comprende aún el realismo de estas palabras.

Vivir es afrontar retos, construir uno, dos, seis o más proyectos, es permitir que la felicidad abrace nuestras vidas, y aceptar que, de vez en cuando, el sufrimiento llamará a nuestra puerta para ponernos a prueba. Y no, no todos asumimos esos golpes que nos trae la vida de igual modo. Hay quien afronta mejor las decepciones y quien por su parte, las interioriza permitiendo que minen su autoestima. Ninguna tristeza se vive de igual manera, al igual que ninguna depresión tiene el mismo origen, ni se vive igual en todas las personas. No obstante, existe un síntoma muy común que, de algún modo, todos habremos experimentado alguna vez: la anhedonia que según el diccionario medico es la incapacidad para sentir placer y disfrutar de las cosas. Nuestro cerebro, por así decirlo, “decide desconectar”. No sentir para no sufrir, aislarse, quedar anestesiado.

Puede que lo hayas sentido durante unos días, cuando te atrapa la apatía y el desánimo. Ahora bien… ¿qué ocurre cuando se vuelve crónico? ¿Qué pasa cuando dejamos de “sentir la vida” por completo de forma crónica? (una cosa muy común entren los diabéticos). Bueno la anhedonia, nos encamina a perder el placer de vivir. Tal y como he indicado al inicio, no existe ninguna anestesia adecuada para el dolor de la vida. Cuando la anhedonia aparece en nuestro cerebro a modo de mecanismo de defensa, no está causándonos ningún bien. 

Investigando este síntoma me gustaría aclarar algunos aspectos sobre la anhedonia no es una enfermedad ni un trastorno, las personas diabéticas insulina dependientes tenemos un peligro mayor en experimentar este síntoma muy a menudo. Si bien es cierto que en su gran mayoría se relaciona de forma íntima con la depresión, también puede manifestarse a raíz de una esquizofrenia o de demencias como el Alzheimer. Todos, en menor medida, hemos experimentado anhedonia alguna vez: falta de interés por las relaciones sociales, por la comida, por comunicarnos… El verdadero problema llega cuando la anhedonia levanta un muro a nuestro alrededor, y nos quita todo atisbo de humanidad: no sentimos nada ante las expresiones de cariño, las caricias, no necesitamos a nadie a nuestro lado y ningún estímulo nos produce placer, ni la comida, ni la música… nada.

Si elegimos dejar de sentir para no sufrir, no estaremos protegiéndonos de nada. Estaremos cerrando las puertas a la vida, seremos almas que van deshilachándose poco a poco… Esta baja receptividad ante los estímulos exteriores, tiene su claro reflejo en un cerebro deprimido. 

Es importante que tengamos en cuenta qué tipo de procesos se desencadenan en nuestro interior cuando experimentamos anhedonia: De volverse crónico este estado y alargar en el tiempo dichos procesos depresivos, nuestras estructuras cerebrales sufren cambios, y éstos, afectan a nuestros juicios, pensamientos y emociones. Además el lóbulo frontal, relacionado con la toma de decisiones, se reduce. 
Los ganglios basales, relacionados con el movimiento, quedan afectados hasta tal punto que incluso el levantarnos de la cama supone un gran esfuerzo. El hipocampo, relacionado con las emociones y la memoria, también pierde volumen. Es habitual que tengamos fallos del recuerdo, que suframos indefensión, que nos obsesionen los pensamientos negativos.

A menudo se conoce a la depresión como la enfermedad de la tristeza. Pero en realidad, es algo que va más allá, es la cárcel de un cerebro emocional que no encuentra respuestas a los vacíos de la vida, a la decepción, a la pérdida de la ilusión. La depresión no se “cura”, no se afronta de un día para otro. Requiere múltiples enfoques, dependiendo como siempre de la realidad de cada persona. Los fármacos, las terapias, el apoyo familiar y ante todo los propios recursos que uno pueda llegar a desplegar son elementos clave. 

No obstante, por mi parte te invito a reflexionar en estos aspectos: No sentir para no sufrir, no es un mecanismo adecuado con el que vivir. Te permitirá “sobrevivir” pero estando vacío o vacia por dentro. No te permitas ser un cautivo eterno del sufrimiento. Si hay algo positivo que podemos sacar de la anhedonia, es que has dejado a un lado la capacidad de sentir. Ahora que estás “anestesiado al dolor, es el momento de preguntarte qué NECESITAS.

¿Necesitas que la tranquilidad y la felicidad vuelva a tu vida? Vuelve a ilusionarte en ti mismo/a. ¿Necesitas dejar de ser prisionero del pasado? Haz un cambio hacia delante. ¿Necesitas dejar de sufrir? Atrévete a vivir de nuevo, abre las puertas de tu corazón, permítete ser feliz otra vez. Piensa en estos aspectos durante unos momentos y recuerda siempre que vivir, es SENTIR en toda su intensidad. Ya sea en su lado positivo, como en el negativo.

Sé agradecido por todas las cosas buenas de tu vida y aprecia cada momento que experimentes. Trabaja duro para mantener una actitud positiva para mantenerte enfocado en lo que es importante mientras mantienes las cosas en perspectiva.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 
 
Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.
 
Saludos.
 
Patricio Varsariah.
Ignoro la verdad absoluta. Pero soy humilde ante mi ignorancia, y en ello residen mi honor y mi recompensa.
 

Encontrar motivos para ser feliz.

agosto 12, 2022


Sonríe cuando estés triste porque más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreír. 

Ustedes se preguntarán, como es posible sonreír y intentar ser feliz cuando vivimos en una sociedad la cual parece que va destinada al desastre; cuando vemos que todo a nuestro alrededor se derrumba, cuando la negatividad ocupa nuestra vida y no encontramos salida. Cómo es posible pensar en la felicidad como meta. Aunque todos queremos ser felices. De eso no hay duda. Pero, ¿cómo hacer para que brote en nuestro interior? 

Son muy pocas las personas que se plantean firmemente serlo como un objetivo real en la vida. Por supuesto, no es nada fácil. Sobre todo, en estos momentos en que las palabras pandemia, crisis, paro, recesión aparecen una y otra vez en los medios de comunicación, parece extraño que, una persona hoy por hoy, pueda ser feliz. Aunque a veces es cierto comprobar que, con muy poco nos conformamos. 

Dos son los elementos que debemos señalar como primordiales para encontrar ese estado de felicidad que tanto añoramos. Estos son la familia y los amigos; y es que las relaciones sociales son los elementos fundamentales para conseguir ese estado de bienestar. Hay quienes entienden que son los sentimientos lo que generan ciertos estímulos externos, para alcanzar una determinada posición social, conseguir un puesto de trabajo, etc. Todo vendría a ser como el resultado de sumar todos los elementos de placer. Pero cuántas veces el objetivo no está en hallar, sino en dejar atrás algunas cosas, puesto que la mayoría de las veces los problemas surgen de nuestra manera de enfrentarnos a ellos, no de los hechos en realidad.
              
Por otro lado, están los que la consiguen como una disponibilidad de la mente. En mayor o en menos medida, todos sufrimos bloqueos emocionales. El simple hecho de vivir nos lleva a experimentar situaciones que, si en el día a día hacen brotar en nosotros emociones, y si no somos capaces de gestionarlas mentalmente, posiblemente nos conducirá a la imposibilidad de realizar un proceso de desarrollo personal incluyendo el de ser plenamente feliz. 

Todos conocemos el que dijo que “el ser humano es él y sus circunstancias”. Pero realmente no es así cuando se abren los ojos. Las circunstancias no hacen al ser humano, por lo menos no en su totalidad. A estas alturas el progresivo acercamiento del hombre hacia la felicidad, ya muchos nos hemos dado cuenta de que lo que puede influir en nosotros no son tanto las circunstancias sino como nosotros las vivimos y como la procesamos.
             
Tengamos en cuenta que nos formamos de una realidad energética, en la que nuestras experiencias son un reflejo de nosotros mismos. Por tanto, si no te gusta cómo eres y te aborreces, tampoco te gustarán los demás y a ellos difícilmente les gustará tú. Es obvio y fácil de entender que es primordial, sentirse bien con uno mismo. Ello te hará pensar y hablar positiva mente de ti mismo, ser optimista centrándote en las soluciones y no en los problemas que nos rodean, para sentirnos satisfechos y celebrar lo que hacemos, con el consentimiento de que lo vamos a hacer bien.
               
Cualquiera puede encontrar motivos para ser feliz y dichoso, como para ser desgraciado. Sólo está en saber elegir correctamente el tipo de pensamiento que te ocupe tu bienestar. Esto es, por tanto, una decisión personal, que consiste en sentirla cada día, aprovechando y disfrutando al máximo simplemente lo que tienes.

Saludos.

Patricio Varsariah.

 

Todo acaba bloqueado.

agosto 10, 2022
Un día en un embotellamiento de tráfico, me vino a mis pensamientos sobre ese espectáculo! Y me pregunte:  El hombre creó el coche para ser independiente y libre. Ese es el sentido del coche y mira en qué ha acabado. Y todo lo que hace el hombre acaba así. Todo acaba bloqueado.

Vivimos en la era de lo “útil” y del propósito positivo. Desde que nacemos hasta nuestro último suspiro todo ha de servir a un propósito, todo ha de tener una utilidad. Lo fútil, lo considerado inútil, entra en la categoría del desecho social. No malgastes tu vida en futilidades, no desperdicies el tiempo, haz algo útil, conviértete en un engranaje que haga que la maquinaria social se encuentre bien engrasada. Somos como un reloj obligado a marcar las horas esclavizados a un mecanismo que ni sabemos cómo realmente es ni cómo funciona, hasta que el mecanismo se agota por el desgaste, y entonces sí, nuestra existencia se vuelve fútil y hemos de abandonarla. 

No preguntamos el sentido de tanta estúpida actividad en la que nos vemos envueltos cada amanecer, porque preguntar es caer en el nihilismo, y eso parece estar prohibido, porque te convierte en cínico, anarquista, escéptico, impío o quién sabe qué improperio te adjudicarán por preguntarte qué sentido tiene tanta pasión por creer en algo, sea lo que sea, que tarde o temprano terminará por destruirte a ti, a los demás, o más probablemente a ambos. Estás obligado a hacer cosas, sean las que sean, ¿cuántas estupideces y cuántas maldades podrían haberse evitado si hubiéramos decidido que quedarnos en la cama una mañana, o en el sofá una tarde, sin hacer nada útil,  era mejor que salir a comernos el mundo?

El escepticismo es un ejercicio de des fascinación, y esa es la clave. Vivimos deslumbrados por la ilusión del sentido, de creer en un propósito que nos mantiene en marcha, como el conejo del anuncio de Duracell, hasta que se nos agotan las pilas y descubrimos que no solo nos hemos quedado paralizados, sino que no existía ningún rumbo preestablecido, y que no estamos ni más lejos, ni más cerca, de ninguna mítica meta en la que nos hubieran hecho creer. 

Necesitamos vivir aferrados a creencias sobre lo humano y lo divino, y defenderlas como si el mundo se acabara de no hacerlo. Renunciamos a todo antes que admitir que nuestras creencias podrían estar equivocadas, o peor, no tener sentido y ser absurdas. Hasta tal punto el absurdo que, si una verdad nos resulta insípida, y la mayoría suelen serlo, preferimos seguir instalados en la falsedad de una ilusión que alimente nuestro ego. 

La triste realidad es que las verdades suelen ser menos cálidas que las mentiras, y éstas nos suelen resultar mucho más útiles para mantener la ilusión de servir a un propósito, sea cual sea éste. Solo hay una cosa que los creyentes, aplíquese cualquier religión o ideología al sustantivo, odien más que a los que creen algo aparentemente contrario, y es a los indiferentes, a los escépticos, a los desnudos de las ilusiones. Un creyente puede desear barrer de la tierra a su creyente antagonista, pero sabe que ambos se necesitan para sobrevivir, pues sin tal antagonismo su propia fe, propósito y sentido, perderían fuelle poco a poco hasta irse desvaneciendo. 

Las creencias, en el sentido fuerte de las mismas, necesitan otras que se les opongan. Sin embargo, ambos creyentes se pondrían de acuerdo en perseguir y eliminar definitivamente de la faz de la tierra al equidistante entre ambos, aquél que ha decidido renunciar a creer. Vive desilusionado porque es la única manera de alcanzar la lucidez en un mundo dominado por locos que se creen los únicos que son cuerdos, todos los demás locos. Si el mundo es un manicomio, lo terrible es que aquellos que lo controlan, guardias, médicos y enfermeros, los poseedores de la llave, son los insanos mentalmente, mientras mantienen encerrados a los lucidos que se han dado cuenta del manicomio en el que hemos convertido la existencia.

Los únicos que han comprendo la ausencia de propósito de nuestra existencia, y por tanto los únicos verdaderamente lucidos son aquellos que han experimentado el fracaso, reiteradamente. 

Lo curioso de la existencia, es que los momentos de dicha que recordaremos en nuestro adiós, o que la gente que nos quiere recordará cuando hayamos dejado de incordiarles, son los más fútiles, aquellos que carecen de propósito o sentido. Una sonrisa a destiempo, una lluvia inesperada que nos alcanzó en un día especialmente feliz, una comida sencilla que nos abrumó por la calidez inesperada de la compañía con la que la disfrutamos, y tantos recuerdos que son inútiles, y son más cálidos que cualquier propósito que hayamos perseguido con anhelo por su presunta utilidad. Nada te hará más feliz que los momentos fútiles de tu vida, y solo basta una honesta retrospectiva para darte cuenta de ello.

La vida no es posible más que por las deficiencias de nuestra imaginación y de nuestra memoria. Solo el fútil presente, al que apenas prestamos atención dominados por lo que fue, o lo que será, es real, porque el pasado lo reconstruimos, dotando de un propósito y utilidad a cosas que no la tuvieron en absoluto, mientras mantenemos la ilusa mecha del propósito de un futuro por llegar. Negarnos a salir del presente, desencadenarlo de la cadena de propósitos del pasado y del futuro es la única y fútil solución del honesto desengañado, pero rara vez encontramos el valor para aceptar su validez. 

La lucidez del desengaño de algo en lo que creías, fuera un amor, un afecto, una idea, una creencia, un iluso recuerdo que nunca se repetirá o un millón de cristales rotos más de las ilusiones pasadas, es la amarga e inútil, pero efectiva pastilla, que te mantiene despierto en un mundo de sonámbulos. Es una elección.

Somos criaturas temporales y es esta tiránica dimensión, su vivencia, la que nos obliga al propósito. Como el mal es inseparable del acto, resulta que nuestras empresas se dirigen necesariamente contra algo o contra alguien; en último límite contra nosotros mismos, porque no hay obra que no se vuelva contra su autor: el poema aplastará al poeta, el sistema al filósofo, el acontecimiento al hombre de acción. Se destruye cualquiera que, respondiendo a su vocación y cumpliéndola, se agita en el interior de la historia: solo se salva quien sacrifica dones y talentos para, liberado de la condición de hombre, poder regodearse en el ser.

No hay más propósito en este escrito que la fallida pretensión de encontrar la belleza fútil e inútil de oraciones que durante un instante nos liberen de la prisión del tiempo. Y un consejo tan inútil como el texto; aprecia todo aquello fútil de tu vida, porque es allí donde probablemente se encuentre el placer y la belleza que durante tanto tiempo te ha esquivado, ya que siempre has buscado donde no deberías, en la prisión de los propósitos, y has encadenado tu frágil, corta e inútil existencia a ellos.

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.
 
Saludos.
 
Patricio Varsariah.
Ignoro la verdad absoluta.Pero soy humilde ante mi ignorancia, y en ello residen mi honor y mi recompensa.
 

Debía estar preparado.

agosto 9, 2022


Desde que fui muy joven siempre pensé que debería estar preparado con inteligencia para quedarme solo si llego a la vejez, con una soledad valiente, sin miedos ni temores a nada, ni a nadie: sin nostalgias, ni reclamos a familiares a nuestro lado. Nada de lloros, nada de odios, nada de tristeza. 

Debía estar preparado con una convicción fuerte para esa soledad y de esa forma abre vencido a la vida, al destino y a la eternidad. Ahora que me encuentro en eL comienzo de esa etapa de mi vida empiezo a enfrentar ese reto, no me parece fácil de asumir, pero no hay elección, la vida empuja.

Saludos.

Patricio Varsariah.
 

Personas que pasan por nuestra vida.

agosto 9, 2022



Desde siempre he reflexionado sobre este mundo, nuestro hogar el único que tenemos y como es de esperarse en el mundo, tal cual jardín de hermosas flores, cada una con sus características especiales, en la vida nos encontramos con toda clase de personas, tolerantes, impacientes, serenas, impetuosas, voluntariosas, alocadas, coherentes, obstinadas, perseverantes, pesimistas, negativas, soñadoras y pare de contar… Podría pasar la vida enumerando y clasificando a las personas que han pasado por mi vida y creo que igual por vuestra vida, incluso muchas reúnen varias virtudes y unos cuantos defectos, es fascinante la combinación que podemos hallar en las personas, una mezcla de sentimientos, intenciones, pensamientos y decisiones que las hacen únicas.

Existe una frase que dice : Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros. Como sea, encontramos personas buenas y otras no tan buenas, muchas veces somos presa de la maldad de las personas, consciente o inconscientemente, siempre hay personas cuyo ego prevalece ante su cordura, se dejan nublar por su ambición, por sus deseos, o simplemente aprovechan cada oportunidad en su vida, incluso si es a costa del sacrificio de alguien más y en realidad no sufren por ello, no se sienten culpables ni responsables por el dolor o malestar que ocasionan y en muchos casos, raros pero existentes, disfrutan de ello.

Lamentablemente, existen muchas personas así en el mundo, aunque ni nos percatemos de ello hasta que nos afecta directamente o simplemente somos víctimas de su injusticia, entonces se activan nuestros sentidos, nos sentimos heridos o afectados si lastimaron a alguien amado, sentimos rabia e impotencia y en ciertas ocasiones quisiéramos tomar acciones, directas, contundentes, enfrentarnos a esas personas y hacerles ver el daño que causan, impedir que se salgan con la suya, pero en la mayoría de los casos esta decisión no es la más acertada, pues esas personas que parten de la maldad al otro, casi siempre obran apoyadas por alguien más.

Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás. Aunque nos pueda causar impotencia, es necesario saber, que no es necesario afanarnos porque las personas malas reciban su merecido, les basta con tener que vivir consigo mismas diariamente, aunque no lo parezca o no nos demos cuenta, las personas que se dedican a mortificar la vida de los demás son personas resentidas, lastimadas, frustradas e inconformes, que se ocultan tras una supuesta felicidad que está ausente la mayoría del tiempo en sus vidas, nada los conforma o satisface, de allí la necesidad de ir contra los otros,  en este punto digo : Que el peor castigo de las malas personas es tener que vivir con ellas mismas

Estas personas suelen alardear de sus grandes momentos, de lo dichosas que son, hablando, en redes sociales o de cualquier otra manera, necesitan transmitir lo que no tienen, sentirse envidiadas o generar algún tipo de conflicto, sin darse cuenta que en lo profundo solo reflejan su profunda tristeza ante la vida y piensan que consiguiendo cosas, logrando éxitos inútiles, renombres y posiciones, podrán saciar su soledad.

No puedo dejar de pensar que es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien. Creo firmemente que no debemos resentirnos contra ellas, más bien debemos ser compasivos y pacientes, les basta con convivir con esos sentimientos diariamente y en lo más hondo de su ser, tienen esa chispa que por alguna razón se apagó y ya no saben cómo recuperarla, son seres humanos igual que todos, que a medida que se alimentan de malas acciones, actitudes falsas y conflictividad, sólo consiguen motivos para ocupar y distraer su mente de su propia compañía.

Finalmente debemos comprenderlas e intentar ser un rayo de luz para ellas, sin olvidar de mantenernos alerta ante sus actos si pueden perjudicarnos, pero no permitamos que nos roben mayor atención, debemos tener confianza en que ellas mismas por sus propias experiencias, encontrarán su camino.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 
 
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Patricio Varsariah.
Ignoro la verdad absoluta. Pero soy humilde ante mi ignorancia, y en ello residen mi honor y mi recompensa.

 

No hay una sola manera de vivir una vida significativa.

agosto 4, 2022
No desees una larga vida; invierte en una vida significativa. Lo que hacemos, con quién pasamos el tiempo, cómo pasamos nuestro tiempo libre y dónde elegimos vivir, todo impacta en el tipo de vida que llevamos.

Dicho esto, no hay una forma correcta de vivir una vida significativa. Diferentes personas son inherentemente más propensas a otros intereses y hábitos en función de sus personalidades.
Porque el significado de la vida difiere de hombre a hombre, de día a día y de hora a hora. Lo que importa, por tanto, no es el sentido de la vida en general sino el sentido específico de la vida de una persona en un momento dado.

Sin embargo, eso no significa que tengas que sacrificar vivir una vida significativa para seguir tus propios intereses y pasatiempos personales. Tú puedes tenerlo todo; solo depende de lo que significa "todos" para ti.

Las vidas significativas son la suma de innumerables experiencias y la plena expresión del potencial de uno para contribuir al mundo. Cuando hablamos de vidas significativas, no solo hablamos de felicidad o autorrealización.

También estamos hablando de contribuir positivamente a la sociedad y tener un impacto en la vida de los demás. Hay muchas maneras diferentes de abordar una vida significativa, y no se trata solo de encontrar un trabajo que ames o crear un negocio que pueda mantener a tu familia.

Ser intencional y consciente de lo que valoras en la vida es una parte esencial para encontrarle sentido a tu propia vida. Podría ser tan simple como ofrecerse como voluntario en su tienda de caridad local o tomarse un tiempo todos los días para reflexionar sobre lo que más importa en tu vida, o desarrollar un estilo de vida que te haga sentir vivo.

La vida no tiene sentido. Tú le pones el significado. El significado de la vida es lo que tú le atribuyas. Estar vivo es el significado. No es la duración de la vida, sino la profundidad de la vida.  Una vida significativa es algo que todos queremos. Es una vida con propósito y significado, una en la que te sientes realizado, feliz y contento. Es una vida que significa más que simplemente sobrevivir o satisfacer sus necesidades básicas.
Una vida significativa es el tipo de vida que siempre he esperado tener: es cuando mira hacia atrás en sus días y se siente agradecido por las experiencias que le brindaron, las personas que conoció y las cosas que aprendió.

Vivir una vida significativa es una aspiración para muchas personas. Es algo que muchos de nosotros queremos lograr, y rápido. Hay muchas maneras de vivir significativamente, pero ¿qué significa realmente?
¿Cómo sabes si tu vida tiene sentido y propósito? Si renuncias a tus intereses en la ciencia ficción y los cómics; deshazte de tu amor por los aparatos y los videojuegos; vender tu colección de figuras de acción y redescubrir el valor de leer? ¿O puede alguien vivir significativamente con la ayuda de algunas ideas inspiradoras de filósofos en el camino?

No es tan simple como seguir una lista de verificación o tener un momento de epifanía; se necesita tiempo, esfuerzo y dedicación para descubrir qué hace que tu vida tenga sentido. Solo confía en ti mismo, entonces sabrás cómo vivir.

Una vida significativa es aquella en la que te sientes conectado con el mundo que te rodea en todos los aspectos de tu vida. Esto puede ser una conexión profunda con la naturaleza o una conexión emocional con otra persona.Una vida significativa es aquella en la que te sientes conectado con las personas y los lugares que más te importan. Puede ser difícil definir qué hace que una vida tenga sentido, pero hay algunas cosas a considerar.

Una forma de hacer que tu vida tenga más sentido es aprender algo nuevo todos los días. Ya sea que emprenda un nuevo pasatiempo o aprenda una nueva habilidad, nunca es demasiado tarde para seguir sus curiosidades. Tampoco tiene que ser algo grande, incluso tomarse el tiempo para aprender a manejar su bandeja de entrada de correo electrónico puede marcar una gran diferencia en su vida.

Una vida significativa también se trata de tomar decisiones que se sientan bien y adecuadas para usted. Significa elegir valores que encajen con lo que eres como persona y lo que quieres de la vida. También descubrirá que al tomar estas decisiones, suceden cosas de forma natural que ayudan a darle sentido a su vida.

Puede encontrar significado cuando se conecta con personas que comparten valores similares y están dispuestas a participar en actividades fuera de su rutina diaria. Puede encontrar significado en lo que hace en el trabajo; sin embargo, es raro.

Muchas personas se pierden un trabajo significativo porque no controlan su expresión creativa. Pasar tiempo de calidad con buenos amigos que se preocupan por ti y quieren verte prosperar también es una parte importante de una vida significativa. Encontrarás que cuando haces esto, te sientes más conectado y cuidado de formas que nunca te sentirías si estuvieras solo.

La clave del significado es la autoconciencia. La conciencia de la propia mortalidad puede llevarte a despertar y vivir una vida auténtica y significativa. Si significado es lo que quieres, no te mientas a ti mismo. Ser auténtico contigo mismo es esencial, pero también lo es encontrar algo que realmente te importe.
La autoconciencia es la capacidad de reconocer, comprender y regular la propia conciencia. Cuanto más consciente sea de sus motivaciones internas, deseos y metas, más probabilidades tendrá de alcanzarlas. 

Por el contrario, cuanto menos consciente sea de sus motivaciones, deseos y objetivos, es más probable que fracase o no los alcance.

La autoconciencia también implica ser honesto acerca de lo que deseas sinceramente en la vida para que puedas diseñar la vida que te hace cobrar vida. La autoconciencia va más allá de conocerse a uno mismo como individuo; también abarca conocerse a uno mismo como persona en relación con los demás. Sin autoconciencia, es difícil formar conexiones significativas con otros o mantener relaciones saludables con familiares o amigos.

Un conjunto de reglas o pautas no siempre define cosas como la pasión, el propósito y el significado. Son búsquedas personales. El punto es encontrar lo que funciona para ti y hacer todo lo que esté a tu alcance para seguir repitiéndolos.

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Saludos.

 Patricio Varsariah.
 

Equilibrar la emoción con la razón.

julio 26, 2022



La condición humana es una búsqueda y un anhelo constantes: de significado, propósito y felicidad. Esta búsqueda de realización ha sido parte de la humanidad desde sus primeros días. Eliminar la emoción de la vida es innecesario para encontrarle sentido. En cambio, debemos centrarnos en encontrar la pasión correcta en nuestras vidas.

Los humanos podemos alcanzar el conocimiento solo a través de la razón a través de la intuición y la observación. Lo esencial para vivir bien es que no podemos prosperar sin amistad, amor y compasión; también es necesario esforzarse mucho y trabajar pacientemente para alcanzar nuestras metas; y encontrarle sentido a la vida que es tan importante como cuidar bien de nuestro cuerpo.

Existen tres principios la razón, el sentido común y la practicidad. Hago hincapié en la importancia de vivir una vida equilibrada y no apegarse demasiado a las cosas materiales. También es importante que las personas sean racionales y razonables al tratar con los demás y eviten ser emocionales o irracionales en sus procesos de toma de decisiones.

Entonces, ¿cuál es la forma correcta de vivir en el mundo moderno?

Vivir bien es cuidarse a uno mismo, equilibrarse y priorizar las necesidades esenciales que sacan lo mejor de ti. No siempre es fácil encontrar tiempo para uno mismo, y mucho menos encontrar formas de hacer que ese tiempo sea beneficioso, pero es imprescindible para una buena vida.

La forma correcta de vivir también tiene que ver con sus elecciones deliberadas en todas las áreas de su vida: su carrera, finanzas y relaciones. Cuanto más consciente sea como individuo, mejor comprenderá dónde se encuentran sus prioridades y qué es lo más importante para usted.

El enfoque es vivir una vida que este en armonía con la naturaleza y que condusca a una existencia feliz y significativa. Podria llamar a esta forma de vida "naturalista" porque se enfocaba en comprender cómo los humanos podemos llevar vidas felices y plenas siguiendo las leyes naturales y las leyes de la naturaleza humana.

Cuanto más luchamos por vivir, menos vivimos. 

Renuncia a la noción de que debes estar seguro de lo que estás haciendo. En cambio, entrégate a lo que es real dentro de ti, porque solo eso es seguro… estás por encima de todo lo que te angustia. 

Todos somos, por derecho natural absoluto, dueños de nuestros propios pensamientos y, por lo tanto, el fracaso total asistirá a cualquier intento en una comunidad de obligar a los hombres a hablar solo según lo prescrito por el soberano a pesar de sus opiniones diferentes y opuestas. La forma correcta de vivir es ser independiente, libre de prejuicios y dogmas, y seguir la razón sobre la tradición, debemos pensar por nosotros mismos y no depender de otros para nuestras creencias.

El mensaje es simple pero profundo: vivamos de acuerdo con nuestros propios valores y principios. Pienso que todos deberíamos poder expresar nuestras opiniones sin temor a la persecución. También creo que ser tolerante y aceptar a los demás es importante. La actividad más alta que puede alcanzar un ser humano es aprender para comprender, porque comprender es ser libre.  La clave es ser fiel a ti mismo y nunca renunciar a tus sueños.

Equilibrar la emoción con la razón es esencialmente importante ya que la emoción, que es sufrimiento, deja de ser sufrimiento tan pronto como nos formamos una imagen clara y precisa de ella. Vivir de la manera correcta significa vivir una vida sana y equilibrada. No se trata de negar nuestras emociones o reprimir impulsos naturales; en cambio, se trata de aprender a regularlos para que no nos lleven por caminos equivocados.

Las emociones no son inherentemente buenas o malas: son lo que son. Algunas personas pueden llevar vidas emocionales, mientras que otras no dejan que sus emociones las dominen. Evaluar sus tendencias emocionales nos ayuda a ver dónde necesitamos mejorar o cambiar para poder vivir de la manera correcta en lugar de llevar una vida impulsada por las emociones.

Cuanto más claramente te comprendes a ti mismo y a tus emociones, más te conviertes en un amante de lo que es. Pienso que las personas deberian ser racionales, realistas y éticas y no deberían insistir en lo que está mal en sus vidas, sino tratar de concentrarse en lo que está bien.

En opinión los humanos deberíamos luchar por la felicidad y la realización, pero deberíamos hacerlo sin dejarnos gobernar por la emoción o el deseo. En otras palabras, es importante equilibrar nuestras emociones con la razón mientras nos esforzamos por tener una vida significativa.

La clave de la felicidad es vivir el presente. Nuestras respuestas emocionales e intelectuales a menudo están dictadas por lo que hemos experimentado en el pasado, no por lo que está sucediendo en este momento. En otras palabras, si nos enfocamos en el futuro, preocupándonos por lo que podría salir mal o cómo las cosas podrían empeorar, nos sentiremos miserable la mayor parte del tiempo. En cambio, si vivimos en el momento e intentamos disfrutar hasta el último, entonces experimentaremos alegría y felicidad la mayoría de las veces.

Esta es exactamente la razón por la que aconsejo a vivir “adelfáticamente”, lo que significa centrarnos en unas pocas cosas a la vez en lugar de estar demasiado ansiosos por todo o tratar de realizar un seguimiento de muchas actividades diferentes simultáneamente.

Cuanto menos nos preocupemos por los detalles triviales y menos nos preocupamos por las cosas que no importan a largo plazo, más felices podemos ser en la vida.

Los principios para una buena vida son simples: vivir con entusiasmo y pasión. No te tomes las cosas demasiado en serio ni demasiado a la ligera. Toma cada día como viene y haz tu mejor esfuerzo para ser la persona que quieres ser.

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Patricio Varsariah.
 

Nada grande se logró sin entusiasmo.

julio 26, 2022


Debemos confiar en nosotros mismos. Es suprema-mente importante la confianza en uno mismo y creer en las habilidades. También pienso que la autosuficiencia es la mejor manera de lograr el éxito. La única persona en la que estás destinado a convertirte es la persona que decidas ser.

La idea principal de Autosuficiencia es confiar en uno mismo y confiar en tu capacidad para hacer que las cosas funcionen.

Construye tu propia felicidad cultivando un espíritu de independencia y una capacidad de autosuficiencia. Los sentimientos de autosuficiencia son necesarios para que las personas desarrollen un fuerte sentido de identidad personal y resiliencia contra las fuerzas de la conformidad social.

Creo sinceramente que las personas deberían poder confiar en sí mismas en lugar de en los demás. Esta mentalidad puede ayudar a las personas a sentirse menos solas y más conectadas con su mundo. Al aprender a confiar en ti mismo, puedes aprender a resolver problemas y tomar las mejores decisiones posibles por ti mismo. Esto se puede aplicar a las relaciones, conseguir un trabajo o iniciar un negocio.

También puedes buscar lo que quieras sin preocuparte por la validación o los juicios confiando en ti mismo. Ser uno mismo en un mundo que está constantemente tratando de convertirte en otra cosa es el mayor logro.

Puede que te sientas solo cuando persigues algo que parece imposible, pero en realidad, el mundo entero está ahí apoyándote en cada paso del camino.

La vida es una gran obra de teatro con frecuentes interrupciones. La vida es una serie de altibajos que hacen que las cosas sean interesantes. Todos pasamos por fases en las que nos inspiramos para vivir la vida al máximo y convertirnos en lo mejor de nosotros mismos.

Una buena vida es un experimento en progreso. Pienso que buscar la verdad es importante en la vida. Nunca te conformes con las cosas como son. Estén siempre buscando cosas más elevadas. Estén atentos a la verdad en todas partes, en otras personas, tiempos y lugares. Aprovéchalo si puedes. Puede que nunca te devuelva los saludos, pero al menos puede hacer que te preguntes, busques y encuentres algo que se perdió hace mucho tiempo.

Cada persona tiene la capacidad para la grandeza y debe buscar oportunidades que le permitan expresar sus talentos y potencial innatos. Animó a las personas a vivir con un propósito, tomando medidas en las áreas donde se sienten más cómodas y emocionadas.

La vida es una sucesión de lecciones que hay que vivir para comprender. Todo es un acertijo, y la clave de un acertijo es otro acertijo.

En este punto me gustaria alentar a las personas a ser conscientes de nuestro entorno. Al ser conscientes del mundo que nos rodea, podemos aprender sobre las personas y cómo impactan a los demás. A través de este proceso, las personas pueden volverse más empáticas y preocuparse más por los demás. Uno puede crecer como persona teniendo una mente abierta, curiosa y aceptando.

No olvidemos que el propósito de la vida no es ser feliz. Es ser útil, ser honorable, ser compasivo, hacer una diferencia en el hecho de que hayamos vivido y vivido bien.

Los principios para una buena vida son simples: vivir con entusiasmo y pasión. No te tomes las cosas demasiado en serio ni demasiado a la ligera. Toma cada día como viene y haz tu mejor esfuerzo para ser la persona que quieres ser. Sé curioso sobre el mundo que te rodea y trata de entender qué hace funcionar a otras personas. Aprende de los que te rodean y ponte en situaciones en las que puedas aprender de los demás. Amate a ti mismo por lo que eres.

Sé amable y respetuoso contigo mismo para mostrar el mismo respeto a los demás. Tratate a ti mismo con amabilidad, amor y compasión para que puedas tratar a los demás con lo mismo a cambio. Sé agradecido por todas las cosas buenas de tu vida y aprecia cada momento que experimentes. Trabaja duro para mantener una actitud positiva para mantenerte enfocado en lo que es importante mientras mantienes las cosas en perspectiva.

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Saludos.

Patricio Varsariah.
 

El amor mágico, el perfectamente imperfecto..

julio 26, 2022


Comienzo este escrito con la siguiente frase : “Pensando en mi felicidad, me acordé de ti”.  

Se dice que el amor romántico forma parte de un mito creado por los cuentos, el cine o la literatura que traza el contorno de un mundo platónico, en muchos casos alejado de la realidad. Esta claro que sería un error pensar que es totalmente falso ya que, si reflexionamos interiormente este concepto, nuestro corazón nos confirmará que el amor honesto sí que existe. 

Todos hemos vivido en algún momento de nuestra existencia el amor verdadero o al menos nos hemos entregado a él, queriendo abrazar la experiencia de manera completa. Así, hemos realizando acciones repletas de romanticismo como parte de esa entrega y como corolario de esa seducción necesaria para conquistar a la persona que anhelamos. Por otro lado, no es menos cierto que dentro de la etiqueta del amor romántico se entrelazan ideas no del todo veraces, incluso pudiendo llegar a ser negativas para nuestro interior, como desarrollar una dependencia entre ambos amantes o excesiva devoción. 

Hoy quiero compartir con vosotros lo que a mi parecer son las 3 ideas falsas sobre el amor:

Primera.- Desde pequeños nos motivan a desarrollar una visión de la realidad donde el concepto estrella es el “ideal romántico” o lo que es lo mismo, una serie de estereotipos en lo que tiene que encajar la pareja perfecta. Ideas como la comprensión, el sentido del humor, una buena comunicación y respeto. Gozar de todas estas experiencias y situaciones es indudablemente saludable para nuestro ser. Nos acerca a descubrir lo que de verdad deseamos y lo que no estamos preparados a permitir. 

El lado negativo de esta idealización es que nos dejamos llevar en exceso por la idea de este tipo de amor romántico, olvidamos que trabajamos con un molde curvo y que la realidad y las personas siempre tienen sus aristas. Un modelo, que como he dicho viene desde los cuentos infantiles, que es perpetuado por el cine y vendido a precio de saldo por la publicidad.

Sin embargo, en la letra pequeña del mensaje dice que todas las personas mentimos, porque crecer en una verdad inmaculada no es menos ponzoñoso que hacerlo en la mentira absoluta. Que existen personas que tienen defectos que no forman parte de los socialmente aceptados y que aún así merecen cariño y amor. Dice que que el tiempo y las condiciones son mutables y que el único para siempre es ahora. Todo esto es letra pequeña que no leemos, que ignoramos por la dificultad que entraña.

Segundo : El amor es para siempre.- Enamorarnos no implica creer que ese amor va a durar eternamente. Implica que nuestros sentimientos son de una intensidad grande y que con la fuerza de esa ilusión somos capaces de imaginar un futuro juntos. Un mañana en el que esa ilusión se perpetúe, de ahí que en esos momentos nos cueste entender que pueda tener un final. Así, caminamos como gigantes y no con pies de plomo, abandonamos nuestra protección para dejarnos rodear por al sensación de seguridad que da el propio enamoramiento. Las barreras dejan de ser necesarias porque en ese momento nos sentimos muy fuertes.

Así, frete a la idea de para siempre, el amor es algo que se cuida y se construye de manera diaria. En un sentimiento que en su desarrollo no va a carecer de dificultades, de trasformaciones y de ajustes. Ese es el esfuerzo que nos pide, esa también es su parte bonita si sabemos responder y no es menos hermosa que la que promete el amor idealista. Por eso, un consejo que puedo darte es que nunca te obligues a ti mismo a creer que tu relación actual tiene que durar para siempre. El único responsable de garantizarte tu propia felicidad eres tú. Las personas evolucionamos y cambiamos, así como las emociones y las sensaciones. 

Una tarea que te puede ayudar a reafirmar el vínculo con la persona que amas es establecer compromisos. No hablo de compromiso sino de compromisos, en plural. No hablamos de asegurar que unos sentimientos no cambiaran, pero sí de poner la voluntad práctica para que este sentimiento nunca carezca de cuidados y de atención. Finalmente, no olvidemos que hemos vivido sin tu pareja y que si esta se marcha podrás vivir sin ella. Esto es algo que no hace menos importante a la persona a la que quieres, pero sí evita que generes una dependencia de la que puedes terminar siendo esclavo.

Tercera : El amor necesita que renunciemos a todo.- Un ideal clásico y dañino del amor romántico sin duda. En este punto es bueno recalcar que la figura que más dañada suele ser la de la mujer, ya que el estereotipo existente establece que ella tiene que ser la figura capaz de dejarlo todo por él. Dejar a un lado todo por su pareja. El amor saludable crece cuando ambas partes invierten en el compromiso que ha firmado. En una relación sana la búsqueda del equilibrio es fundamental, entregándose ambas partes de una manera equilibrada y respetando en todo momento la independencia e individualidad del otro. Suelen ser parejas donde su amor nace de la confianza y respeto, el trabajo en equipo y no acaparan la identidad del otro.

No debemos olvidar que el amor verdadero y saludable es aquel sentimiento que no domina ni pone barreras y te ayudará a vivir el día a día de forma plena con tu pareja. Este es el amor mágico, el perfectamente imperfecto, y no otro.

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Saludos.

Patricion Varsariah.
 

Perseverar para alcanzar nuestras metas.

julio 26, 2022



Siempre he creído que es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza los contratiempos y no hay duda alguna que para superar los contratiempos, debemos tener confianza en uno mismo y estar íntimamente unido a pasar a una acción inmediata. 

La confianza y la acción se retroalimentan. Por eso si confiamos en nosotros mismos, nos atrevemos a actuar para ir en la dirección que deseemos. Sin embargo, pasar a la acción no siempre es sinónimo de éxito: a veces nos esforzamos,  actuamos, y aún así las cosas no nos salen bien. Por ello, más que juzgarnos por nuestros éxitos o nuestros fracasos, nuestra autoestima se debe cimentar por los hechos de confianza en nuestra valía personal, más allá de los resultados. Así sin perder la lucidez, ni llegar a la tozudez ciega, no debemos de perder la confianza ante cada intento fallido, sino que tenemos que perseverar para alcanzar nuestras metas.
            
Sí, es una situación tan complicada como la actual, en la que la crisis nos dibuja un futuro poco o nada halagüeño, marcado por la incertidumbre y en la cual todos somos conscientes de que hay gente a nuestro alrededor que afrontan situaciones muy difíciles; de esta forma, es fácil que el miedo nos paralice. Sin embargo, es precisamente la forma de actuar para llegar y  lograr vencer esas sensaciones de impotencia y darnos cuenta de que intentar incidir en nuestro futuro es mejor que rendirnos al fatalismo y quedarnos de brazos cruzados.
            
En verdad hablar de pensamientos positivos “con la que está cayendo” puede parecer incluso una broma de mal gusto. Y, sin embargo, sólo si mantenemos una dosis de optimismo, quizás podremos cambiar las cosas, podremos avanzar, ya sea a nivel colectivo o individual. Para no desanimarnos, es importante no tirar la toalla al primer intento, ir paso a paso, marcándonos objetivos asequibles y que nos vayan acercando a nuestras metas.
            
Debemos sacarnos el miedo de encima y actuar. No se trata de obviarlo, ni de no tomar conciencia de las dificultades ni de los problemas, ni de creer que podemos lograrlo sólo con pro ponérnoslo, sino de sobrepasar ese temor, asumiéndolo, y confiar en que, si lo intentamos, si nos esforzamos, las cosas pueden ir a mejor.
             
En muchos casos iniciar una terapia no significa “estar loco” sencillamente es aceptar y reconocer que nos enfrentamos a unos contratiempos que la vida nos ha presentado, los cuales no somos capaces de resolver por nosotros mismos y necesitamos el consejo, una ayuda profesional o simplemente alguien que desee y sepa escucharnos, al mismo tiempo de guiarnos en la búsqueda de una solución determinada.
             
Siempre las sobrecargas de tareas que todo vivimos y las dificultades que afrontamos son un lógico desencadenante del estrés. Pero confiar más en nuestra capacidad, para solucionar los contratiempos y en que las cosas acabarán saliendo bien,  sin dudas, nos ayudarán a aliviarnos. Ganar confianzas en nosotros mismos nos vuelve más resolutivos, animándonos a actuar y siempre nos ayudará a reducir el agotador y limitante exceso del estrés.

Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. 

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Saludos.

Patricion Varsariah.
 

Creer, tener fe y confianza en nosotros mismos.

julio 26, 2022
Hace mucho tiempo entendí que es mejor no insistir; que es mejor no entusiasmarse, que es mejor no pensar tanto, que mejor sea lo que tenga que ser, por que lo que está destinado a ser... Siempre encontrará el camino. No puedes controlar todo en la vida. A veces simplemente tienes que relajarte y tener confianza en el proceso de la vida. Se y deja que la vida suceda. Siente el calor de tus sueño y el Universo hará de tu vida el mejor de sus lienzos.

Hay personas que piensan que estoy loco por creer que sólo debemos desear y soñar para que el Universo se encargue de poner cada cosa en el lugar en el que queramos. Y yo me pregunto ¿no es más de locos creer que nuestra vida no depende de nosotros mismos? 

Por suerte, mis afirmaciones no se basan en simples creencias, sino que, con el paso de los años, voy descubriendo esa magia que a día de hoy, y cada vez más, me va mostrando que es el Universo, el Destino, Dios o como queramos llamarlo, lo que hace que todo suceda, pero eso sí, siempre en base a nuestros deseos. No en vano siempre escuchamos eso de “cuidado con lo que deseas que se puede cumplir”.

Todo parece muy contradictorio. Entonces… ¿hay una fuerza superior que marca nuestro camino o somos nosotros los que lo construimos a través de nuestros pasos? 

Es una mezcla de ambas cosas. Debemos desear con fuerza y, sobre todo, luchar y esforzarnos cada día por alcanzar nuestros sueños. No encontramos trabajo desde el sofá de casa, ni seremos grandes escritores si no escribimos nada; no podremos encontrar la casa queremos si no la buscamos, ni la persona de nuestra vida si no salimos de la habitación. Como estos ejemplos cualquier cosa que nos mueva el alma.

A veces los sueños parecen tan complicados que ni siquiera hacemos el intento de sacrificarnos por ellos. La clave está en creer, tener fe y confianza en nosotros mismos y, por supuesto, en hacer todo lo que está en nuestras manos para conseguirlo, dejando el milagro último en manos del Universo, pues es Él el que tiene los hilos que pueden mover el mundo entero para hacer que todas y cada una de nuestras ilusiones se hagan realidad.

Pensadlo… Cuántas cosas hemos negado con tanta fuerza que al final nos han pasado, con cuántas otras hemos bromeado hasta que han acabado por materializarse sin más; y, por suerte, cuántas más hemos imaginado con tanto ímpetu que al final nos han llegado, como siempre, en el momento justo y correcto para ello. Pensamos y generamos energía de forma inconsciente haciendo que todo fluya hacia donde enfocamos nuestra atención.

Así que, ya sabéis, pensemos, soñemos y, sobre todo, sintamos todo lo que queremos ver, tener, disfrutar, alcanzar; pongamos toda nuestra pasión en ello, tengamos paciencia y…será entonces cuando podamos sentarnos a gozar de los miles de regalos que el Destino tiene para nosotros, para nuestras vidas, para nuestro mundo. ¿Quién sabe si este escrito que leéis no es también la primera señal de que toda vuestra vida está a punto de cambiar, de mejorar, de ser lo que queréis que sea?

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Patricion Varsariah.
 

Los cielos de Holanda.

julio 24, 2022


Los cielos de Holanda, hoy 23 Julio 2022-
Esta es una foto maravillosa, puedo verla colgada en una galería de arte
junto a un 'Riusdael' o un 'Cuyp'
Es tan maravillosa, todo está vivo y exuberante
y la luz es perfecta y el cielo también.

Patricio Varsariah.
 

7 recordatorios simples pero poderosos para terminar bien la semana.

julio 22, 2022



1. No podemos controlar exactamente lo que sucede a nuestro alrededor, pero podemos controlar cómo respondemos. En tu respuesta está tu libertad.

2. Si hemos aprendido algo recientemente, es que debemos ser amables con nosotros mismos y con los demás. Todos estamos un poco cansados y estresados. Sea imprudentemente amable.

3. Rara vez es tan personal como parece. Lo que otras personas dicen y hacen es principalmente por ellos, no por ti. Así que deja que sus opiniones te informen, pero no dejes que te limiten.

4. Hay un tiempo y un lugar para todo, y cada paso es necesario. Sigue haciendo lo mejor que puedas y no fuerces lo que aún no se supone que encaje en tu vida. Sucederá, cuando sea el momento. Dónde estás ahora es donde está tu poder.

5. Ninguna lucha individual define todo lo que somos. Ningún capítulo individual cuenta toda la historia. Sigue pasando las páginas que hay que pasar.

6. Si el césped se ve más verde del otro lado, deja de mirar, deja de comparar y comienza a regar el césped sobre el que estás parado.

7. Cuando la vida se sienta como una montaña rusa emocional, estabilícese con rituales simples. Hacer la cama. Regar las plantas. Enjuague su propio tazón y cuchara. Recuerda, la sencillez atrae la calma y la sabiduría.

La conclusión es que, a pesar de los desafíos del mundo real que enfrenta, el obstáculo más grande y complejo que tendrá que superar personalmente es su propia mente. En otras palabras, usted no es responsable de todo lo que sucede, pero SÍ es responsable de deshacer los patrones de pensamiento y comportamiento contraproducentes que crean estas experiencias indeseables...

¿Es este correo electrónico su llamada de atención?

¿Cuántas veces has pensado “esto no funciona” o “algo no está bien” o “las cosas tienen que cambiar”? — esos pensamientos y palabras son de tu voz interior. Es tu llamado de atención. No necesitas más estrés ni una gran crisis para despertar. Y nadie necesita decírtelo porque ya lo sabes. 

Tu voz interior ha estado tratando de decírtelo, pero en caso de que haya sido un desafío encontrar tiempo y espacio para escuchar a través del caos, tal vez resuene con una de estas situaciones.

Si Tu vida está sin rumbo en piloto automático, esta es su llamada de atención.
Si nunca te pones a ti mismo en primer lugar, esta es tu llamada de atención.
Si te has convertido en alguien que no reconoces para complacer a otras personas o para perseguir una versión de éxito que no resuena contigo, esta es tu llamada de atención.
Si está constantemente adormecido con comida, compras, bebidas alcohólicas, televisión u otras distracciones, esta es su llamada de atención.
Si está agotado, golpeado, estresado y completamente agotado, esta es su llamada de atención.

Obtener tu llamada de atención no es la parte difícil, contestar la llamada sí lo es. Elegir contestar la llamada en lugar de ignorarla es difícil. En este momento, puede parecer más fácil seguir, y seguir, y poco a poco en la dirección equivocada. Pero sabes que si no encuentras una salida al ciclo interminable en el que te encuentras, empeorará.

Es hora de escuchar lo que tu voz interior te ha estado diciendo...

Una vez más, TU no eres responsable de todo lo que le sucede en la vida (el caos que te rodea), pero eres responsable de deshacer los patrones contraproducentes (el caos dentro de ti) que crean estas experiencias indeseables.

SÍ, PUEDES PENSAR MEJOR, lo que significa que puedes afinar esa voz interior tuya y, en última instancia, vivir mejor.

Y SÍ, como dije, es más fácil decirlo que hacerlo, pero NO estás solo en este viaje...

Muchos de nosotros estamos allí contigo, trabajando arduamente para hacer lo correcto por nosotros mismos. 

Conserva lo que tienes, olvida lo que duele, lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hieren y disfruta a los que te aman. Nos pasamos la vida esperando que pase algo, y lo único que pasa es la vida. 

No entendemos el valor de los momentos, hasta que se han convertido en recuerdos. Por eso haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho. No hagas de tu vida un borrador porque tal vez no tendrás tiempo para pasarlo en limpio!!!

Gracias por tu generosidad y la paciencia de leerme, espero que hayas encontrado algo útil y si deseas puedes compartirlo ya que el saber aumenta si se comparte.

Recibe un abrazo desde el fondo de mi corazón veces un abrazo es todo lo que necesitamos.

Patricion Varsariah.
www.patriciovarsariah.com

 

¿Quién eres realmente?

julio 22, 2022



En un mundo donde la mayoría de las personas aceptan sin cuestionar lo que se les dice, los pensadores independientes son una raza rara. Los escépticos racionales y los librepensadores eligen desafiar la sabiduría común para encontrarse a sí mismos y, a veces, descubrir un mejor conocimiento que cambia el curso de la historia.

El objetivo de la vida humana es conocerse a uno mismo.

Einstein, Da Vinci, Marie Currie y Stephen Hawking mantuvieron su curiosidad intelectual durante años por encontrar ideas épicas que cambiaran la forma en que pensamos o percibimos las ideas científicas.

La capacidad de pensar por uno mismo es una de las habilidades más esenciales para una vida exitosa. Con demasiada frecuencia, se nos dice qué pensar. Se nos da la respuesta "correcta" y se espera que simplemente la aceptemos. Pero los verdaderos pensadores no toman las cosas al pie de la letra. Desafían la sabiduría común y hacen preguntas. Buscan mejores conocimientos e ideas, incluso si son impopulares o van contra la corriente.

Si quieres ser un pensador verdaderamente independiente, debes estar dispuesto a pensar por ti mismo. Qué significa pensar por uno mismo “¿Dónde necesitas pensar por ti mismo? 

Cuando comenzamos a cultivar la conciencia de nuestros pensamientos y emociones, comenzamos a ver cuánto vivimos de acuerdo con las creencias y acciones de otras personas y de la sociedad.  Cuando piensas por ti mismo, puedes cuestionar cualquier cosa y todo. Pasas tiempo pensando en lo que has aprendido y cómo se relaciona con lo que ya sabes.

Hará preguntas, buscará respuestas y desafiará ideas. Los pensadores independientes están interesados en tomar sus propias decisiones. Confiar en ti mismo. Piensa por ti mismo. Actúa por ti mismo. Habla por ti mismo. Ser uno mismo. La imitación es un suicidio.

Eres la persona más crítica de tu vida. Tus pensamientos te hacen ser quién eres, entonces, ¿por qué no pensar por ti mismo?

No hay una respuesta correcta para todos sobre cómo vivir sus vidas, por eso es importante que te encuentres a ti mismo y resuelvas tus necesidades y deseos específicos. Cuando dejas de pensar por ti mismo, renuncias a tu autoestima y, en última instancia, al control de tu vida. Muchas personas siguen ciegamente lo que les han dicho sin siquiera cuestionar sus creencias. Pero, ¿cómo puedes encontrar la respuesta correcta a una pregunta importante si no sabes qué es verdad y qué no?

Podrías decir que es hora de que alguien inteligente elija por ti.

Pero, ¿quién es esa persona? ¿Cómo sabes que son lo suficientemente inteligentes como para tomar la decisión correcta? La verdad es que nadie lo sabe todo. Por eso es fundamental aprender a pensar por uno mismo haciendo un inventario personal de sus creencias y analizándolas críticamente.

No siempre es fácil pensar por uno mismo. Y puede ser tentador hacer lo que se le dice o se espera de usted. Pero debe pensar de forma independiente y tomar las decisiones que sean mejores para usted ahora y en el futuro.

La mayoría de nosotros pasamos la vida viviendo para los demás, anteponiendo sus necesidades a las nuestras. A medida que envejecemos, debemos empezar a pensar en lo que queremos y cómo conseguirlo. Está bien ser egoísta a veces. Si no afirmas tus propias necesidades y deseos en la vida, nadie lo hará. Al menos una vez al día, permítete la libertad de pensar y soñar por ti mismo.

El primer paso es definir quién eres. ¿Quién eres realmente?

¿Qué es lo que quiere de la vida? ¿Cuáles son tus pasiones? ¿Qué te hace feliz? Una vez que haya definido esto, se convierte en su declaración de misión, su base para una vida auténtica.

La capacidad de pensar por uno mismo es un componente importante del crecimiento personal. También es la habilidad más crucial para una democracia y una sociedad civil que funcionen. Sin embargo, la capacidad de nuestro pueblo para el pensamiento independiente está siendo atacada por varios medios de comunicación. Con el mundo cada vez más complejo, es más difícil saber en quién o en qué confiar. Estamos bombardeados con información que nos llega desde todos los ángulos, y puede ser difícil saber qué es verdad y qué es falso.

Como ser humano que vive en la era digital, ahora eres responsable de tus propios pensamientos. Puede parecer una tarea abrumadora, pero su autoexpresión original depende de ello. Es tu responsabilidad crear un filtro para encontrar buenos conocimientos que puedan ayudarte a convertirte en una mejor versión de ti mismo.

En el momento en que empiezas a pensar por ti mismo, se abren para ti nuevas percepciones, modelos mentales y nuevos mundos. Es mucho más liberador y te da control sobre tu vida. Te deja más tiempo para hacer lo que quieras y decir lo que sientes sin sentir culpa ni preocuparte por cómo reaccionarán los demás.

O piensas por ti mismo, o los demás piensan por ti sin pensar en tus necesidades reales.

Aprende a pensar por ti mismo: tu auténtico futuro depende de ello.

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Patricion Varsariah.
 

.. anclar pesadas cadenas.

julio 22, 2022



Este escrito se trataba sobre las madres tóxicas, no obstante, cabe aclarar también que hay padres tóxicos y abuelos tóxicos. Pilares en la educación de los niños que lejos de fomentar una madurez personal y una seguridad con la cual, poder abrirse posteriormente al mundo, no hacen más que anclar pesadas cadenas vetando por completo la independencia física y emocional de esa persona.

Ahora bien, cabe decir que el rol de la madre tiene casi siempre, un peso más intenso en la educación de los niños. Es ella quien establece ese vínculo de cuidado y afecto tan estrecho con ese recién nacido, que día a día, irá desprendiéndose de sus brazos para avanzar con seguridad por el mundo sabiéndose amada, teniendo siempre ese referente que le ha aportado un amor incondicional pero saludable, con el que madurar de modo inteligente.

Las madres tóxicas ofrecen una amor a sus hijos hostigante a la vez que inmaduro. Proyectan sobre ellos sus inseguridades para reafirmarse personalmente, y así, tener mayor control sobre sus vidas y sobre la de sus hijos - una verdad incuestionable -

Yo me pregunto : ¿Qué hay detrás de la personalidad de las madres tóxicas? 

Puede que nos llame la atención, pero detrás del comportamiento de una madre tóxica, está el amor. Ahora bien, todos sabemos que a la hora de hablar del amor, existen dos caras de una misma moneda: está esa dimensión capaz de propiciar el crecimiento personal de la persona, ya sea a  nivel de pareja o a nivel familiar, y a su vez, está también ese lado más tóxico donde se ejerce un amor egoísta e interesado, a veces hasta asfixiante, que puede ser completamente destructivo.

Lo preocupante, es que los familiares que despliegan las artimañas de la toxicidad, lo hacen hacia personas adultas y con baja estima personal y en criaturas que están en pleno proceso de maduración personal, es ahí donde debe asentarse su personalidad, su autoestima… Todo ello, irá esculpiendo en ellos grandes vacíos, grandes inseguridades en ocasiones insalvables.

Las madres o padres tóxicos, en ocasiones, suele esconderse una clara falta de autoestima autosuficiencia que les obliga a ver en sus hijas “esa tabla de salvación” a la cual modelar y controlar para tener siempre a su lado, para que cubran sus carencias esta es una verdad incuestionable.

El ver por ejemplo que sus hijas empiezan a ser autónomos, que ya no las necesitan tanto y que poco a poco son capaces de hacer su vida, supone para ellas una gran ansiedad, puesto que temen ante todo quedarse solas. De ahí que sean capaces de desplegar “hábiles artimañas”, para seguir teniéndoles cerca e incluso justificarles que debe ser así, y un modo de hacerlo es proyectando en la niña desde el inicio su misma falta de autoestima, y su misma inseguridad.

La necesidad por tener controlado cada aspecto de sus vidas, hace que acaben haciendo lo mismo en la vida de sus hijas. No son capaces de ver los límites. Para ellas, control es sinónimo de seguridad, de algo inmanente que no cambia, y lo que no cambia es bueno porque les hace sentir bien. Lo complicado de esta dimensión es que suelen ejercer el control pensando que con ello, hacen el bien y que así demuestran amor por los demás. “Yo te hago la vida fácil controlando tus cosas para que seas feliz”, “Yo solo quiero lo mejor para ti, y por ello evito que puedas equivocarte”…

El control llevado a cabo desde la justificación del cariño, es el peor acto de la sobreprotección. Impedimos con ello que los niños sean autónomos, capaces y valientes. Y aún más, que aprendan de sus errores.

Frases que se repiten a diario en ese ambiente toxico de madre a hija :“Quiero que consigas lo que yo no tuve“, “No quiero que caigas en mis mismos errores”, “Quiero que llegues a ser aquello que yo no puede conseguir”. Que si "cómo te atreves a hablar mal de tus padres", que si "ellos te dieron la vida, eres una ingrata", y demás monsergas. Te hacen sentir totalmente indefensa desesperada porque parece que no haya escapatoria de la situación. No solo la estás sufriendo, es que encima ni la puedes comentar porque todos se te ponen en tu contra. ¡Es tu madre y le debes la vida! y ni se te ocurra volver a quejarte de alguno de tus padres.. uf.. es difícil, porque si tienes el autoestima baja, te sientes culpable por pensar así de tu madre... y no es pensar, simplemente darte cuenta de que es así. 

En ocasiones las madres tóxicas proyectan en sus hijas los deseos incumplidos de su propio pasado, sin preguntar si quiera qué es lo que ellos desean, sin darles opción a elegir, pensando que con ello, les demuestran un amor incondicional, cuando en realidad, es un falso amor. Un amor interesado, uno de los problemas de las personas tóxicas, saben mentir y fingir muy bien para quedar bien delante de otros y hacerte quedar a ti como la mala persona. Los roles se invierten y, a ojos de todo el mundo, el verdugo se convierte en víctima y viceversa. la madre toxica es siempre súper agradable y simpática con todo el mundo para caerles bien y tenerlos de su parte y luego ponerlos en contra de quienes le caían mal. Manipuladora nata, pura y dura.

Para enfrentarnos a una madre o a cualquier familiar “tóxico” es importante ser consciente de que debes romper el ciclo de la toxicidad. Has vivido durante mucho tiempo dentro de él, sabes las heridas que te ha dejado, sin embargo, ahora ya comprendes que necesitas abrir tus alas para ser tú mismo. Para ser feliz. Te va a costar, pero debes empezar a decir “No”, a poner en voz alta tus necesidades y a alzar tus propios muros, esos por los que nadie debe pasar, lamentablemente eso no sucedió... y llego la depresión y te preguntas y te respondes : Es tu madre, o es tu familia, los quieres y sabes que romper ese ciclo de toxicidad puede causar algún daño....? 

En ocasiones, decir la verdad de lo que uno siente hace daño a los demás, pero es una necesidad vital. Se trata solo de marcar límites y dejar claro lo que permites o lo que no. No deseas causar daño alguno, debes dejarlo claro, al igual que debe quedar constancia de que tampoco tú quieres ser herida nunca más.

Por qué fracaso, porque no supo reconocer la manipulación. Hay veces que es tan sutil, que no nos damos cuenta, así que la persona debía ser atenta a cualquier palabra, cualquier comportamiento. Y sobre todo, no caer en las redes de la “victimización”, puesto que es un recurso fácil al cual suelen recurrir las personas tóxicas y las madres tóxicas y eso es lo que sucedió...

Esta madre toxica se alzó como la más dolida, la más herida, cuando en realidad, al que han hecho daño fue a su hija y a las personas que de verdad le ofrecieron un amor incondicional. Lamentablemente no lo tuvo en cuenta y el daño fue irreparable y nunca la hija pudo romper el ciclo de la toxicidad.

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Patricion Varsariah.
 

La brecha entre el conocimiento y la acción.

julio 21, 2022
Cuando se trata de cambiar tu vida, estás solo. El crecimiento no es un problema de conocimiento; es un dilema de acción Ningún consejo de un mentor, un colega, un libro, un video o un amigo puede impulsarlo a la etapa final de superación personal. Por muy esencial o que pueda cambiar la vida de un consejo, usted y solo usted tiene que dar el paso final para actuar sobre ese conocimiento vital.

El consejo adecuado en el momento adecuado puede cambiar tu vida. Pero tienes que actuar en consecuencia para implementar el cambio en tu vida. No puedes cambiar lo que eres, solo lo que haces. El cambio no nos llega naturalmente; es incómodo. Así que la gente duda en aplicar lo que sabe. La mayoría de las veces, el cambio no es un problema de conocimiento; es un dilema de acción.

Ya sabes lo que necesitas para construir una vida mejor. Lo has leído docenas de veces en ese libro o lo has escuchado varias veces. El verdadero problema es pasar del conocimiento a la acción. Ese paso es nuevo, aterrador, desafiante o demasiado difícil para las personas que no pueden cerrar la brecha.

Muchas personas están listas para un cambio, pero no saben qué dirección tomar o qué hacer con lo que ya saben. Otros se atascan porque no saben qué tan alto saltar, dónde pararse para saltar o qué hacer para aterrizar en el lugar correcto del otro lado. Si puedes hacer algo con los consejos que ya tienes, cambiarás tu vida.

La forma más sencilla de empezar es hacer cualquier cosa, por pequeña que sea. No pienses demasiado en los primeros pasos. La acción es un motivador masivo. No tienes que cambiar toda tu vida para hacer un progreso real en la vida. Si quieres vivir una vida llena de significado y acción, encuentra una buena comprensión de lo que quieres de ella y comprométete a dar pequeños pasos todos los días.

El cambio ocurre con una pequeña acción a la vez, pero tu eres el único que puede impulsarse a tí mismo a la siguiente etapa de tu vida. Si deseas realizar cambios significativos en tu vida, como revisar tu horario y hacer malabarismos con un nuevo trabajo de tiempo completo, debes tomar pasos pequeños pero graduales. Piense en ello como "el arte del pequeño cambio".

La clave para hacer un cambio significativo en el estilo de vida es “minimizar el impacto emocional de ese cambio en ti”. No muerda más de lo que puede masticar. No te comprometas con un progreso masivo en el menor tiempo posible; es una receta para el fracaso. No hay atajos para cerrar la brecha entre saber y hacer. Pero, puedes comenzar poco a poco y cambiar tu vida con una pequeña acción a la vez.

Cuando haces un cambio, estás vinculando tu presente con tu futuro. Un cambio increíble ocurre en tu vida cuando decides tomar el control de lo que sí tienes poder en lugar de anhelar el control de lo que no tienes. Puedes iniciar el proceso de cambio personal haciendo una lista de las cosas que deseas cambiar y las acciones que debes realizar para cerrar la brecha. Así que ahora que sabes lo que tienes que hacer, vamos a hacerlo.

Para cada acción, desglosarla. En lugar de hacerlo todo de una vez, tómalo con una pequeña acción a la vez. Por ejemplo, muchas personas saben que leer todos los días es un buen hábito, pero no pueden comprometerse con él. Lo que puedes hacer para empezar a leer es hacerlo increíblemente fácil de empezar. En lugar de apuntar a leer docenas de páginas todos los días, comience con solo una página o incluso media página, cualquier cosa para que pueda elegir un libro todos los días.

La misma idea se aplica a todos los buenos hábitos que desea desarrollar. Concéntrate más en la acción diaria que en tus grandes objetivos. Obsesionarse con lo que quieres o el objetivo final es contraproducente. Crea un proceso, una rutina o un ritual que pueda ayudarte a apilar o acumular progreso todos los días. Pequeñas victorias es el objetivo. El objetivo siempre se cuida solo cuando tomas medidas prácticas pero de alto impacto todos los días. El cambio personal depende totalmente de ti, pero no lo pienses demasiado.

Simplemente da cualquier paso, ya sea pequeño o grande. Y luego otro y repetir día tras día. Puede llevar meses, pero el camino hacia el éxito se aclarará. Por todos los medios, encuentra todas las buenas acciones que necesitas tomar para cerrar la brecha entre saber y hacer. Pero no puedes llegar a ninguna parte sin asumir la responsabilidad de tu cambio personal.

Recuerda eres responsable de tu vida, y hacer lo mejor en este momento te coloca en el mejor lugar para el próximo momento.

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Patricion Varsariah.
 

La magnificación y la minimización.

julio 20, 2022



La mayoría de las personas siempre están en el negocio de exagerar los miedos, las debilidades y los errores y difícilmente reconocen incluso los logros más pequeños. Si alguna vez ha mirado una imagen ampliada de un objeto pequeño, ha experimentado el poder de la ampliación. Si alguna vez has minimizado tus logros y pensaste que no eran nada, es un caso de minimización. 

La magnificación y la minimización son distorsiones cognitivas que ocurren cuando asumes que algo es más importante o grave de lo que realmente es. También se les conoce como “pensamiento de todo o nada”, “pensamiento de blanco o negro”, “debería”, “no debería” y “pensamiento de todo o nada”.

La magnificación ocurre cuando ves una amenaza o un evento negativo mucho más grande de lo que realmente es. La minimización ocurre cuando ves una amenaza o un evento negativo mucho más pequeño de lo que realmente es. Estos dos procesos cognitivos relacionados pueden ser contraproducentes de manera dañina.

Por ejemplo, puede reaccionar exageradamente a un problema y percibir un problema menor como uno mucho más grande. O bien, puede reaccionar de forma insuficiente ante un problema y percibir un problema pequeño como uno mucho más pequeño. Las personas que magnifican y minimizan prestan demasiada atención a los peores escenarios en casi todas las áreas de sus vidas.

Cuando tienen problemas financieros, asumen que su vida ha terminado en lugar de enfocarse en acciones proactivas que puedan ayudarlos a aumentar sus ingresos. Cuando haces estas suposiciones erróneas, puedes sentirte abrumado por las emociones resultantes.

Las distorsiones cognitivas pueden parecer una parte natural del funcionamiento mental. Son patrones automáticos e inconscientes del pensamiento humano. La mayoría de las veces, no sirven para resolver conflictos o problemas personales. En cambio, distorsionan la percepción de la realidad y evitan que veas las cosas como realmente son.

Estas perspectivas distorsionadas sirven para ayudar a las personas a sobrellevar situaciones estresantes. Sin embargo, pueden volverse problemáticos cuando te hacen malinterpretar la realidad y tomar decisiones irracionales. Cuando las personas magnifican y minimizan, sobrevaloran los eventos pequeños o negativos y subestiman los eventos significativos o positivos. Es un problema común que puede afectar a cualquier persona en cualquier momento.

Pueden hacer que las personas sientan que están siendo demasiado cautelosas o que se están tomando las cosas demasiado a la ligera. También pueden intensificar el problema y provocar más emociones negativas.

La magnificación y la minimización dificultan que las personas acepten lo bueno en sus vidas y les desafían a encontrar soluciones a los obstáculos en sus vidas. Estos patrones de pensamiento a menudo resultan del deseo de hacer que lo positivo parezca más grande o lo negativo parezca más pequeño. Estas distorsiones del pensamiento pueden causar angustia en nuestras vidas y dificultar el sentir emociones positivas o ver lo bueno en nuestras vidas.

Descalificar tus propios atributos para el logro tiene efectos negativos. Piensa en los momentos de tu propia vida en los que podrías haber dicho, o escuchado a otros decir: "Oh, eso no cuenta, solo tuve suerte", o 
"No lo decían en serio, solo estaban siendo educados". 

Nuestros patrones de pensamiento determinan si nos volvemos felices o miserables. Las personas que no ven lo bueno en sus esfuerzos o en su vida reflexionan sobre todo lo que está mal en lo que hacen. Magnifican los malos resultados en lugar de minimizarlos o trabajar para mejorar sus fallas. Estos estilos de pensamiento distorsionados pueden ser habituales. Si son habituales, puede ser un desafío reemplazarlos con patrones de pensamiento más realistas o positivos. Sin embargo, eso no significa que sea imposible.

Una mejor manera de salir de un error de pensamiento malo es buscar constantemente las cosas buenas en tu vida, magnificar tus buenos resultados. Empieza a crear filtros mentales para todas tus experiencias. Úselos como motivación para experiencias aún mejores. Cualquier experiencia, resultado o resultado positivo se puede utilizar como catalizador para su próxima acción. Los eventos negativos deben verse como lecciones aprendidas en lugar de insistir en ellas. Busca resultados positivos. Celebra las pequeñas victorias constantemente y conviértelos en un hábito.

Cuando te sorprendas magnificando y minimizando, haz una pausa y vuelve a pensar en la experiencia. Vuelva a evaluar la situación. Lo mismo es cierto cuando empiezas a minimizar. Si imagina el peor de los casos, comience a pensar en soluciones.

Si todo lo que ve son cosas terribles en tu vida (malas finanzas, trabajo terrible, relaciones difíciles), nunca disfrutará la vida ni tomará medidas para mejorarla. Busca que todo vaya bien y has más de lo que funciona o lo que te hace feliz. Así es como minimizas la miseria.

Conserva lo que tienes olvida lo que duele lucha por lo que quieres valora lo que posees perdona a los que te hieren y disfruta a los que te aman. 

Nos pasamos la vida esperando que pase algo, y lo único que pasa es la vida. No entendemos el valor de los momentos, hasta que se han convertido en recuerdos. Por eso haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho. No hagas de tu vida un borrador porque tal vez no tendrás tiempo para pasarlo en limpio!!!

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Recibe un abrazo desde el fondo de mi corazón veces un abrazo es todo lo que necesitamos.

Patricion Varsariah.
www.patriciovarsariah.com

 

Una vida simple es consciente y deliberada.

julio 20, 2022



¿Qué es la vida sencilla pero buena? Esta pregunta ha sido formulada por pensadores, poetas, filósofos y laicos por igual durante siglos. Y continúa reflexionándose en nuestro mundo moderno, particularmente cuando la tecnología parece apartarnos de los placeres simples de una vida al aire libre, entre los árboles y las colinas ondulantes de la naturaleza.

En lugar de pasar tiempo con aquellos a quienes amamos o trabajar para alcanzar una meta que pueda ayudarnos a convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos, a menudo estamos atrapados en el ciclo de la vida que no nos ofrece ningún valor real.

Los principios de la simplicidad se derivan de una idea simple: menos es más. En otras palabras, si no puedes hacer más con menos, debes simplificar. Si bien este es un concepto abstracto, hay varias formas en las que uno puede practicar la simplicidad.

Por ejemplo, mientras que algunas personas pueden abogar por un estilo de vida minimalista y gastar menos dinero para lograr la seguridad financiera, otras pueden optar por reducir sus posesiones porque no tienen espacio para almacenar todo lo que poseen.

Otra forma de practicar la simplicidad es simplificar tu horario y asegurarte de que todo lo que hagas sea esencial. El punto es que no hay necesidad de complicar la vida cuando todo lo que realmente necesitas son algunas cosas que hacen que la vida tenga sentido.

Uno puede reducir el estrés, ser más consciente del medio ambiente y ahorrar dinero eligiendo un estilo de vida sencillo. Simplificar la vida también implica reducir las distracciones para concentrarse más en las cosas importantes de la vida. Una vida sencilla requiere reflexión personal y conciencia de todos los aspectos de la vida para determinar qué es lo más importante para ti.

La clave para una vida sencilla es la sencillez misma. Creo que la gente debería luchar por la simplicidad, no necesariamente por el minimalismo. Pienso que no tiene sentido luchar por algo que al final te hace sentir miserable.

Con los años he aprendido, al menos, por mi experimento: que si uno avanza con confianza en la dirección de sus sueños y se esfuerza por vivir la vida que ha imaginado, encontrará un éxito inesperado en las horas comunes. 

El mayor arte es dar forma a la calidad del día, los humanos debemos ser humildes para comprender mejor el mundo natural que nos rodea. Podemos optar por un estilo de vida de autosuficiencia y autosuficiencia, rechazando la idea de que los humanos estamos esencialmente separados de la naturaleza.

A medida que simplifiquemos tu vida, las leyes del universo serán más simples; la soledad no será soledad, la pobreza no será pobreza, ni debilidad.

Muchas veces observó que debemos mantener la simplicidad en nuestras vidas para que podamos estar más en sintonía con la naturaleza y con nosotros mismos. Creo que a través de la sencillez podíamos encontrar claridad y paz interior.

Al practicar una vida sencilla, podemos esperar eliminar las distracciones de la vida y lograr una conexión más profunda con el mundo que nos rodeaba. Creo que al simplificar el entorno de uno, uno podría obtener una mayor claridad y comprensión en todas las áreas de la vida, ya la sencillez es esencial para lograr la paz interior y la felicidad.

Una vida simple es consciente e intencional. Creo que los humanos deberíamos confiar mucho más  en nosotros mismos, no en otros, para lograr nuestros objetivos. En lugar de esperar a que otros se ocupen de ellos, debemos asumir la responsabilidad de nuestras propias vidas y tomar nuestras propias decisiones.

Una vida sencilla es feliz, plena y significativa. No es algo que tienes; es algo en lo que te conviertes.

Hay que simplificar no intentar cumplir todos los deseos que ahora están hirviendo dentro de ti. Lograrás más si solo los satisfaces a medias. Creo que la felicidad viene del interior y que una vida sencilla trae paz interior.

En la vida hay más, que solo ganar dinero. Solo por eso, vale la pena prestar atención a sus palabras.

Es importante no dejarse atrapar demasiado por el ajetreo y el bullicio del día a día. Tómese el tiempo para reflexionar sobre lo que realmente importa. Si tienes claras tus prioridades, tendrás más energía y entusiasmo para perseguirlas. La clave no es ser perfecto, se trata solo de ser fiel a uno mismo.

Para mí, una vida simple y buena es aquella que se vive en consonancia con los valores y principios más profundos de mi propio "ser más íntimo". Es una vida con propósito, auténtica y alegre.

Es una vida vivida "al máximo".

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Patricion Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

De mi experiencia propia.

julio 20, 2022
La salud y la enfermedad dependen en gran medida del estado emocional. Esto se puede explicar de manera sencilla. Todos los órganos del cuerpo están inervados, es decir, tienen nervios. A la vez, se hallan conectados con el sistema nervioso central o, en otras palabras, son influidos en mayor o menor medida por el cerebro. Si tienes ira, por ejemplo, se producirán una serie de efectos sobre tu organismo: aumento del ritmo cardiaco, tensión muscular, etc. Cuando el enojo se vuelve frecuente, el cambio fisiológico comenzará a afectar todos los órganos involucrados con ese sentimiento. Así que, probablemente, en algún punto puedes desarrollar una enfermedad en ellos.

Lo mismo ocurre con todas las emociones y sentimientos. No hay forma de que los experimentes solamente como algo subjetivo, sino que todos ellos cambian de una u otra manera la fisiología de tu cuerpo. De esta manera, el cuerpo llega a enfermar por la acción de los sentimientos o emociones autodestructivas. Pero así mismo puede curarse, si se trabaja sobre esos elementos subjetivos que dan lugar a un funcionamiento inadecuado de los órganos.

Alguien dijo una vez que “No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”. No tiene nada de milagroso o esotérico. Tampoco tiene que ver con creencias populares sin fundamento. En realidad, es un hecho científico que el cuerpo tiene mecanismos para curarse, sin la intervención de medicamentos.

No se trata de un descubrimiento tan novedoso como pudiera suponerse. El propio Hipócrates, considerado padre de la medicina, ideó varios tratamientos terapéuticos que partían del principio de que el cuerpo dispone de las armas necesarias para auto curarse. Según sus postulados, el médico solo debe facilitar esos procesos, pero no intervenir directamente en ellos.

Actualmente la medicina, especialmente en el enfoque conocido como “alternativo” o “complementario”, cada vez recurre más a ese principio. Sin embargo, el asunto no es tan simple como contraer una enfermedad y sentarse a esperar a que se cure por sí sola. La idea de que el cuerpo puede curarse a sí mismo está estrechamente ligada con el concepto de enfermedad. No todos los enfoques de la medicina la conciben de la misma manera.

La medicina alopática tradicional, por ejemplo, plantea que la enfermedad es una alteración en las funciones normales del organismo. En palabras de la Organización Mundial de la Salud: “Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y unos signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible”

Desde ese punto de vista, la actuación del médico debe ir encaminada a restablecer el buen funcionamiento del organismo. Para ello se valen, principalmente, de la quimioterapia, o utilización de químicos con fines terapéuticos. Los enfoques más alternativos ven el panorama de forma diferente. La enfermedad aparece allí como la expresión de un desequilibrio entre el organismo y el entorno con el que entra en contacto (esto incluye alimentación, estilo de vida y todo proceso de intercambio entre el organismo y el medio).

Por lo tanto, el propósito de la cura no es lograr que desaparezca la enfermedad como tal, sino que se restablezca el equilibrio perdido. Se parte de la idea de que las emociones juegan un papel fundamental en el proceso de curación; por lo tanto, todo tratamiento debe apuntar tanto a la mente como al cuerpo. Si la mente sana, el cuerpo también sanará.

Todos los organismos vivientes están dotados de un mecanismo que les permite restablecer el equilibrio: la homeostasis. Esta propiedad hace posible que el cuerpo logre una autorregulación, de manera que la vida se afecte mínimamente como consecuencia de los cambios en el mundo exterior. Es pocas palabras, es una respuesta adaptativa. Cada órgano debe ser capaz de contribuir al proceso homeostático para poder mantener la vida y la buena salud. Biológicamente venimos equipados para que eso suceda. Cuando esto no ocurre, un médico tradicional buscará que el equilibrio se restablezca mediante la acción de un agente externo. Un médico alternativo tratará de que el órgano que falla recupere su capacidad para aportar en el equilibrio general.

En el caso de las enfermedades crónicas, resulta muy importante indagar por las fuentes emocionales del malestar. La respuesta puede estar en tu mente y no en las toneladas de medicamentos que a veces nos obligamos a tomar.

Cuiden su salud..

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Patricion Varsariah.
 

Cansado de tantos dramas.

julio 20, 2022
De tanto pasarlo mal, ahora solo disfruto de la vida. Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso. 

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos. (Charles Chaplin)

Llega un momento en nuestra vida en el que estamos cansados de dramas. De los nuestros, de los que nos hemos montado en nuestra cabeza y de los que nos rodean. Nos sentimos también cansados de evaluarnos, de revolcarnos en errores del pasado y de abrir heridas que nos hacen parecer masoquistas. Hay gente que siempre sabe equilibrar y no convierte su vida en un valle de lágrimas. Otros, sin embargo, hemos recorrido infinidad de veces ese valle de lágrimas, nos sabemos en qué consiste a la perfección.

Pero de repente, en algunas personas aparece un hartazgo, una pereza profunda a seguir la misma ruta de emociones demasiado fuertes, puede ser que ya simplemente no podemos más, o que hemos aprendido que no sirve para nada. Nuestra energía se nos va. Así que si te encuentras en ese punto, no estés inquieto o inquieta por esta nueva sensación en ti. Debes empezar a actuar no para que los demás lo aprueben, sino porque realmente es lo que te apetece.

Si no te llama, o no te escribe, no pensarás qué hay en ti que marcha mal. Pensarás que esa persona, no era para ti, y seguirás adelante con una nueva y maravillosa indiferencia.– Pensarás menos y sentirás más.– Empezarás a apreciar los pequeños placeres de la vida.– Cerraras etapas con portazo y llave.– El pensar en ti ya no te resultará egoísta.– Dejarás de compararte con los demás, tú misma o tú mismo eres el espejo donde mirarte para corregir y mejorar, serás la referencia para mejorar tu vida.

Debes aprender a agradecer las críticas constructivas y aprenderás a hacerlas tú también.– Serás lo suficientemente asertivo para no ir a fiestas que no te apetecen con gente que no te apetece. y darás sin esperar recibir, pero aprenderás a saber dónde está el límite de la generosidad y del interés. Entonces dejarás de analizar comentarios y desprecios. Ese tiempo lo usarás en planificar cosas importantes.  Para mejorar en todo lo que te has propuesto, porque sabrás que si no lo haces tú nadie lo hará por ti.

Hacerte la víctima no sirve. Debes tomar las riendas de tu vida y aceptarás estoicamente las derrotas. Son tuyas, no deberás dar explicaciones de ellas. Pedirás ayuda solo cuando sepas que existe y a las personas que lo hacen de corazón. Tú sabes muy bien que pocos amigos dan la calma y la seguridad. Tener demasiados no es sinónimo de estar más acompañada o acompañado.

Tus valores se afianzan con cada paso que das. Para sustituir la pereza por la voluntad. Utilizando la tecnología para comunicarte, pero no serás una esclava de ella.– Las críticas destructivas serán leídas y archivadas sin causa.

Quizás pienses como has podido perder tanto tiempo en agradar a gente que en realidad no te importa, cómo te has podido dejar influenciar de una manera tan personal con ciertos comentarios. Pero durará pocos minutos, porque te darás cuenta de lo feliz que estás ahora. Te vendrán problemas, pero tu experiencia te ayudará a relativizarlos y solventarlos. No te preocuparás, actuarás.

Puede ser que no hayas merecido tantas decepciones en tu vida, pero cae en la cuenta de que tanto dolor lo has transformado en madurez, calma y serenidad. Ahora, que estás feliz de conocerte y a los demás (aunque ya no te importe tanto) les resulta irresistible esta faceta tuya. Porque no hay nada más magnético que sentirte bien en tu piel y en tu mente.

De mi parte, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

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Patricion Varsariah.
 

La sinceridad.

julio 13, 2022
Hay pocas dudas si afirmamos que la sinceridad es una virtud, en general. Es una muestra de honestidad cuando optamos por decir la verdad de aquello que pensamos y sentimos sobre una situación, una persona o algún objeto. Sin embargo, una virtud también puede convertirse en un vicio si no estamos atentos al contexto, y puede llegar a causar más daño que beneficio. 

Educar a nuestra razón y a nuestras emociones, para aprender a medir el uso apropiado de la sinceridad debería ser una de las tareas principales de nuestra educación, no la de las escuelas o la de las familias, sino la propia, que tan a menudo dejamos de lado. Y aunque valoremos la sinceridad de alguien que nos da su opinión sobre lo humano o lo divino, eso no implica que esa persona tenga razón.

La sinceridad es una muestra de coherencia, pero no indica nada más allá. Un nazi o un racista pueden ser sinceros en sus despectivos comentarios sobre alguien que no posee su aberrante ideología en el primer caso, o a quien no comparte su etnia o color de piel, en el segundo, pero no dejan de ser despreciables comentarios que incitan al odio. 

Desgraciadamente, en la política aparecen aquellos que alientan sinceramente el odio, porque dicen lo que piensan, merecen nuestra atención, cuando lo que debiéramos hacer es, o bien despreciarlos, o bien ignorarlos, o más probablemente ambas cosas. Poca gracia y poca virtud hay en su sincero desprecio a los derechos de los otros. Podríamos recordarles y exigirles ser sinceros, pero no imparciales, términos que a veces confunde alguien que dice ser sincero, como si eso le pusiera en una posición moral privilegiada sobre las ideologías ajenas. La imparcialidad, de existir, poco tiene que ver con la sinceridad. Más nos vale no confundir ambos términos.

La sinceridad, como la verdad, ilumina ciertamente partes de las sombras del conocimiento, de las personas o de las cosas, pero hemos de recordar que iluminar algo implica dejar en las sombras algo también. Poner el foco sobre algo, implica olvidar alguna otra cosa. Como puntuar o resaltar un texto significa que hay partes que quedan a la sombra de lo resaltado. La sinceridad y la verdad nos iluminan algunas sombras, pero a su vez arrojan sombras sobre otros aspectos que ahora quedarán en penumbra. 

Es inevitable, es parte de la comprensión de la realidad. Las palabras elegantes no son sinceras, las palabras sinceras no son elegantes. La sinceridad es dura y correosa, y en más de una ocasión causa daño, de ahí que toda pretensión de adornarla retóricamente venga acompañada de una excusa implícita del tipo de “sé que te voy a hacer daño, así que trataré de adornarlo lo máximo posible”, nada implícitamente malo en querer suavizar algo que sabemos causara daño. 

Lo que si debemos asegurarnos es que es un daño irremediable, que la sinceridad merece la pena porque el beneficio es mayor, no porque simplemente deseemos descargar nuestra conciencia, o porque en realidad bajo esa sinceridad pretendamos causar un daño a otra persona que podríamos haber evitado con la prudente virtud del silencio, que de vez en cuando debemos recordar. En ocasiones callar es mejor que hablar, por muy sinceros que pudiéramos ser.

Harina de otro costal e igualmente difícil de calibrar, es la sinceridad con uno mismo. Cuando estamos dispuestos a hacer examen de conciencia de nuestros actos, de nuestras virtudes, de nuestros defectos, es imprescindible. No solemos emplear mucho la sinceridad cuando no nos gusta algo que hemos hecho, y nos juzgamos con indulgencia, asociada con mentiras, que pretenden justificar lo injustificable. 

Beneficio no nos causa esta alarmante falta de sinceridad. Aunque también hemos de sobrevivir, y al igual que el espejo nos miente para no herirnos con el ineludible paso del tiempo que lacera nuestro rostro, el exceso de sinceridad auto infligida no es necesariamente bueno. 

Respiremos de vez en cuando y dejemos que un indulgente aliento no termine de hacernos caer en los abismos que siempre acechan tras los avatares de la vida. Norma válida para nosotros mismos y para aquellas ocasiones en las cuales es educado alterar la sinceridad y sustituirla por la educación; El “buen gusto” como norma equivale a una amonestación para que neguemos nuestro sincero gusto y lo sustituyamos por otro que no es el nuestro, pero que es “bueno”.

La prudencia es una virtud que junto a la razón contextual debe acompañar siempre al uso de la sinceridad, especialmente en el ámbito social, familiar o entre amantes. Pero debemos saber  que es peligroso ser sincero sino se es también estúpido. Puede que la estupidez nos proteja en alguna que otra ocasión de nuestro afán excesivo por la sinceridad, pero en otras nos deja ineludiblemente expuestos. Y la desnudez que acompaña en ocasiones a la sinceridad en determinadas situaciones es tan estúpido como andar despojado de ropa de abrigo en el polo ártico.. 

Si un día nos despertamos con la misión de ser totalmente sinceros con todos aquellos con los que nos encontremos hasta volver a la cama. El resultado, si logras volver sano y a salvo a la cama al anochecer, puede ser devastador; romperías con gran parte de las amistades, a duras penas mantendrías el trabajo, romperías con tu pareja y si tienes hijos difícilmente no huirían rebotados lejos del hogar. Más nos vale dejar este ejercicio en un mero y filosófico experimento mental, por  lo negativo que resulta sacralizar la sinceridad:

La sinceridad debe estar vinculada a una perspectiva sobre sus consecuencias. La insinceridad es perjudicial cuando tratamos de someter al otro, manipularle, despreciarle, aprovecharnos, pero si lo que tratamos, al no ser plenamente sinceros, es evitar causar un dolor mayor a esa persona, hemos de valorarlo antes de hablar. Es importante en este caso la honestidad de un examen de autoconciencia, pues si en realidad al que tratamos de beneficiar con la insinceridad es a nosotros mismos, por evitarnos males o dolores, es poco ético. Y suele suceder que nos inventamos excusas para la insinceridad diciéndonos que no queremos perjudicar a otros, cuando en realidad lo que deseamos es no perjudicarnos a nosotros que hemos cometido algún error o causado algún mal.

Aprender los límites difusos entre la buena sinceridad, la brutal, cuándo callarnos o cuando hablar, es una tarea hercúlea, especialmente porque la sociedad está llena de trampas que nos invitan a disimular siempre nuestros propios sentimientos para poder encajar en lo que se espera de nosotros.  No hay una varita mágica para saber cuándo actuar sinceramente o no, pero sí, puede ayudarnos; trata de pensar cómo te gustarían que actuasen contigo si estuvieras en esa situación. ¿Te gustaría una sinceridad total a pesar de que te hiriesen o preferirías no saber según qué cosas?

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Patricion Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

Vivimos en la era de lo “útil” y del propósito positivo.

julio 13, 2022
No hay más propósito en este escrito que la fallida pretensión de encontrar la belleza fútil e inútil de oraciones que durante un instante me liberen de la prisión del tiempo. Y un consejo tan inútil como el texto; aprecia todo aquello fútil de tu vida, porque es allí donde probablemente se encuentre el placer y la belleza que durante tanto tiempo te ha esquivado, ya que siempre has buscado donde no deberías, en la prisión de los propósitos, y has encadenado tu frágil, corta e inútil existencia a ellos.

Desde que nacemos hasta nuestro último suspiro todo ha de servir a un propósito, todo ha de tener una utilidad. Lo fútil, lo considerado inútil, entra en la categoría del desecho social. No malgastes tu vida en futilidades, no desperdicies el tiempo, haz algo útil, conviértete en un engranaje que haga que la maquinaria social se encuentre bien engrasada. Somos como un reloj obligado a marcar las horas esclavizados a un mecanismo que ni sabemos cómo realmente es ni cómo funciona, hasta que el mecanismo se agota por el desgaste, y entonces sí, nuestra existencia se vuelve fútil y hemos de abandonarla. 

No preguntamos el sentido de tanta estúpida actividad en la que nos vemos envueltos cada amanecer, porque preguntar es caer en el nihilismo, y eso parece estar prohibido, porque te convierte en cínico, anarquista, escéptico, impío o quién sabe qué improperio te adjudicarán por preguntarte qué sentido tiene tanta pasión por creer en algo, sea lo que sea, que tarde o temprano terminará por destruirte a ti, a los demás, o más probablemente a ambos. Estás obligado a hacer cosas, sean las que sean, ¿cuántas estupideces y cuántas maldades podrían haberse evitado si hubiéramos decidido que quedarnos en la cama una mañana, o en el sofá una tarde, sin hacer nada útil,  era mejor que salir a comernos el mundo?

Vivimos deslumbrados por la ilusión del sentido, de creer en un propósito que nos mantiene en marcha, como el conejo del anuncio de Duracell, hasta que se nos agotan las pilas y descubrimos que no solo nos hemos quedado paralizados, sino que no existía ningún rumbo preestablecido, y que no estamos ni más lejos, ni más cerca, de ninguna mítica meta en la que nos hubieran hecho creer. 

Necesitamos vivir aferrados a creencias sobre lo humano y lo divino, y defenderlas como si el mundo se acabara de no hacerlo. Renunciamos a todo antes que admitir que nuestras creencias podrían estar equivocadas, o peor, no tener sentido y ser absurdas. Hasta tal punto el absurdo que, si una verdad nos resulta insípida, y la mayoría suelen serlo, preferimos seguir instalados en la falsedad de una ilusión que alimente nuestro ego. La triste realidad es que las verdades suelen ser menos cálidas que las mentiras, y éstas nos suelen resultar mucho más útiles para mantener la ilusión de servir a un propósito, sea cual sea éste.

Solo hay una cosa que los creyentes, aplíquese cualquier religión o ideología al sustantivo, odien más que a los que creen algo aparentemente contrario, y es a los indiferentes, a los escépticos, a los desnudos de las ilusiones. Un creyente puede desear barrer de la tierra a su creyente antagonista, pero sabe que ambos se necesitan para sobrevivir, pues sin tal antagonismo su propia fe, propósito y sentido, perderían fuelle poco a poco hasta irse desvaneciendo. Las creencias, en el sentido fuerte de las mismas, necesitan otras que se les opongan. Sin embargo, ambos creyentes se pondrían de acuerdo en perseguir y eliminar definitivamente de la faz de la tierra al equidistante entre ambos, aquél que ha decidido renunciar a creer. 

Lo curioso de la existencia, es que los momentos de dicha que recordaremos en nuestro adiós, o que la gente que nos quiere recordará cuando hayamos dejado este planeta, son los más fútiles, aquellos que carecen de propósito o sentido. Una sonrisa a destiempo, una lluvia inesperada que nos alcanzó en un día especialmente feliz, una comida sencilla que nos abrumó por la calidez inesperada de la compañía con la que la disfrutamos, y tantos recuerdos que son inútiles, y son más cálidos que cualquier propósito que hayamos perseguido con anhelo por su presunta utilidad. 

La realidad es que no hay un destino que tengamos que cumplir, no hay papeles predestinados que hayamos de interpretar, no hay un guion al que debamos ser fieles. No hay mayor ilusa ilusión que aquella que te asegura que tienes una hoja de ruta, como les gusta decir a los gurús posmodernos, que hará que te sientas completo si la cumples. Nada te hará más feliz que los momentos fútiles de tu vida, y solo basta una honesta retrospectiva para darte cuenta de ello.

La vida no es posible más que por las deficiencias de nuestra imaginación y de nuestra memoria. Solo el fútil presente, al que apenas prestamos atención dominados por lo que fue, o lo que será, es real, porque el pasado lo reconstruimos, dotando de un propósito y utilidad a cosas que no la tuvieron en absoluto, mientras mantenemos la ilusa mecha del propósito de un futuro por llegar. Negarnos a salir del presente, desencadenarlo de la cadena de propósitos del pasado y del futuro es la única y fútil solución del honesto desengañado, pero rara vez encontramos el valor para aceptar su validez. 

La lucidez del desengaño de algo en lo que creías, fuera un amor, un afecto, una idea, una creencia, un iluso recuerdo que nunca se repetirá o un millón de cristales rotos más de las ilusiones pasadas, es la amarga e inútil, pero efectiva pastilla, que te mantiene despierto en un mundo de sonámbulos. Es una elección.

Somos criaturas temporales y es esta tiránica dimensión, su vivencia, la que nos obliga al propósito. Como el mal es inseparable del acto, resulta que nuestras empresas se dirigen necesariamente contra algo o contra alguien; en último límite contra nosotros mismos, porque en la  tentación de existir respecto a todo propósito de la voluntad de crear un sentido, algo útil: no hay obra que no se vuelva contra su autor: el poema aplastará al poeta, el sistema al filósofo, el acontecimiento al hombre de acción. Se destruye cualquiera que, respondiendo a su vocación y cumpliéndola, se agita en el interior de la historia: solo se salva quien sacrifica dones y talentos para, liberado de la condición de hombre, y  poder regodearse en el ser.

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Patricion Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

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