enero 27, 2024

Escribo para personas que sepan tocar el corazón de los demás. Quienes, a través de los golpes del destino, supieron levantarse y mantener la suavidad del alma. Mis escritos buscan que las personas ejerzan sobre todo su libertad, desde la conciencia plena de lo que viven y de su situación, cualquiera que sea esta y que decidan lo que decidan llevar a cabo en su vida, sea para sentirse mejor, evidentemente, en sentido muy amplio.
Si te preocupas demasiado por situaciones que te pasan día a día, me gustaría compartir contigo, 17 pequeños cambios de hábitos, para lograr un gran cambio mental.
Para muchas personas, esto se siente como una rueda de hámster, para mí la preocupación es como una mecedora: te da algo que hacer, pero no te lleva a ninguna parte.
Nuestras mentes giran llenas de ansiedad, atravesando desastres imaginados. Desproporciona los inconvenientes menores y evoca los peores escenarios. Perdemos sueño, productividad y alegría, todo mientras la rueda de las preocupaciones sigue girando. Pero hay maneras de liberarse de las garras de la preocupación y cultivar una mente más tranquila y pacífica.
Preocúpate un poco todos los días y en tu vida perderás un par de años. Si algo anda mal, arréglalo si puedes. Pero entrénate para no preocuparte: la preocupación nunca soluciona nada.
Estos son principios, hábitos y mentalidades con los que me he encontrado después de años de investigación y escritura sobre superación personal. Ya sea que sea un experimentado preocupado o recién esté comenzando a sentir que la rueda del hámster gira, puedes recuperar tu tranquilidad. No existe un enfoque único para salir de la trampa de la preocupación.
Entonces, ¿mi recomendación? Experimenta con estas ideas, adáptelas a tu vida y ve cuáles resuenan más. Sigue repitiendo aquellos que dan resultados. Dale unos meses de práctica constante. Si rompes la cadena, no te preocupes. Simplemente regresa a lo que está funcionando.
Lo que te preocupa, te domina y he aquí los cambios de hábitos:
1. Céntrate en los hechos.
Separa las preocupaciones válidas de los escenarios catastróficos y peores. Piensa en la evidencia: "¿Cuál es la evidencia de esta preocupación?"
2. Limite el pensamiento "qué pasaría si".
Los escenarios de tipo “¿Qué pasaría sí?” pueden volver loco a cualquiera. Trate de detenerte cuando comiences a caer en ellos y desafía esos pensamientos con evidencia y razón. Puede ser bastante enriquecedor.
3. Cuestione los "¿y sí?"
En lugar de reflexionar, desafíe activamente tus preocupaciones. Pregúntate: ¿Qué tan probable es realmente este escenario? E incluso si sucede, ¿podrás soportarlo?
4. Deja ir lo que piensan los demás.
Se más proactivo acerca de tus propios pensamientos, elecciones y acciones. Concéntrate en lo que puedes controlar y deja de lado el resto. No te apegues demasiado a las opiniones de los demás.
5. Desarrollar una perspectiva objetiva.
Las preocupaciones suelen ser temporales e insignificantes en el gran esquema de las cosas. Póngalos en perspectiva con el panorama más amplio. ¿Qué importancia tiene el resultado en tu vida?
6. Reformular los escenarios negativos.
Busca los aspectos positivos de las situaciones en lugar de insistir en los negativos. ¿Qué se puedes aprender de la experiencia, aunque sea negativa? o “¿Cómo puedes utilizarlo como una oportunidad de crecimiento?
7. Resolver problemas.
Si hay algo que puedas hacer con respecto a tu preocupación, actúa. Haz un plan y concéntrate en lo que puedes controlar. Mantente en tu círculo de control. Piense en soluciones, no en problemas.
8. Limite el tiempo de preocupación.
Programa un tiempo para preocuparte cada día, digamos 15 minutos, para abordar tus ansiedades. Fuera de ese tiempo, concéntrate en otras actividades. Cuando rompas la cadena, repítete a ti mismo que volverás a ella y pasarás a otra cosa.
9. Reconoce el ciclo de preocupación.
Identifica los desencadenantes de tu preocupación, los pensamientos acelerados y las sensaciones físicas que los acompañan. Rompe el ciclo reconociendo la preocupación y eligiendo activamente redirigir tu atención.
10. Distinguir la preocupación de la resolución de problemas.
La preocupación a menudo se centra en posibilidades negativas sin una acción concreta. Cambia tu enfoque a identificar soluciones y tomar medidas viables cuando sea posible.
11. Desafiar lo catastrófico.
Nuestras mentes tienden a pensar en los peores escenarios. Cuestiona estos pensamientos con evidencia y lógica. ¿Cuál es el resultado más probable? ¿Hay algo que puedas hacer para prepararte o influir en la situación?
12. Practica la aceptación.
Algunas cosas están fuera de tu control. Deje de lado la necesidad de controlar cada resultado. La vida es naturalmente impredecible. Aceptar la incertidumbre puede reducir la ansiedad y liberarte para vivir más plenamente el presente.
13. Cuestiona la probabilidad.
¿Qué posibilidades hay de que esta preocupación se haga realidad? A menudo, nuestras preocupaciones están infladas y se basan en los peores escenarios. Busca evidencia que contradiga tus miedos.
14. Define lo que controla frente a lo que influye.
Acepta que no puedes controlarlo todo, pero puedes influir en tus pensamientos y acciones. Concéntrate en lo que puedes controlar.
15. Mejora tus herramientas de gestión del tiempo.
A menudo, la preocupación surge cuando te sientes abrumado por las tareas y los plazos. Crea un horario o una lista de tareas pendientes para ayudarte a organizar tu tiempo de manera efectiva. Tachar cosas de tu lista puede resultar satisfactorio y reducir la ansiedad.
16. Si tanto te molesta, escríbelo.
Escribir tus preocupaciones puede ser terapéutico. Le ayuda a organizar tus pensamientos y obtener una perspectiva de lo que realmente te molesta. Además, es una buena referencia para seguir tu progreso.
17. Por último, no seas demasiado duro contigo mismo por preocuparte.
Es una parte natural del ser humano. Reconocer tus preocupaciones y trabajar para gestionarlas es un paso importante en la dirección correcta.
Saludos.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 25, 2024

El “sí” a la vida comienza con la conciencia. He estado allí. El único resultado cuando me detengo en mis decisiones pasadas o en cómo espero que cambie el futuro es la miseria. Pierdo el presente en el proceso. Y cada vez que paso demasiado tiempo en mi cabeza, rápidamente me recuerdo a mí mismo lo precioso que es el "eterno ahora".
La mayoría de las veces, la gente lucha con la disonancia de realidades no deseadas. Anhelan una realidad diferente del tiempo: el futuro o el pasado perfecto. Quieren todo lo demás menos el presente.
Cuando luchamos contra la marea de la vida, terminamos deprimidos y ansiosos.
¿Qué tal rendirse a su fluir de vida?
Cuando dices "sí" a la vida tal como es, cuando aceptas este momento tal como es, puedes sentir dentro de ti un espacio profundamente pacífico. Es un simple acto de aceptación que contiene la clave para la claridad interior. No es negación ciega, resignación o complacencia. Se trata de reconocer la realidad del momento presente y sus imperfecciones e incertidumbres y elegir estar presente en él.
“¡Di “sí” a la vida! “Sí” al asombro, a la alegría, a la desesperación. “Sí” al dolor, “sí” a lo que no entiendes. Prueba "sí". Prueba "siempre".
La aceptación no es un enfoque pasivo de la vida. Es un compromiso activo con la vida ahora, una conciencia consciente de tus pensamientos, emociones y sensaciones corporales. Se trata de observar tu vida interior sin juzgar, dejando espacio para que fluya todo lo que sucede a tu alrededor o para ti. La observación atenta crea un desapego del constante parloteo mental, revelando una paz más profunda que garantiza satisfacción.
Decir sí a la vida ahora es un compromiso proactivo. Es encontrar paz en el flujo orgánico de la vida. También es aceptar y reconocer la vida tal como está sucediendo ahora. Y elegir ser proactivo con tu tiempo presente. Cuando aceptamos la vida, reconocemos nuestra influencia activa. Reconocemos nuestra capacidad de elegir cómo respondemos o canalizamos la energía de resistencia hacia algo significativo ahora. La aceptación se convierte en una herramienta para encontrar la plenitud en el presente.
Sí a la vida es dejar ir cosas que están más allá de tu círculo de influencia. Hay poder en renunciar a la necesidad de que las cosas salgan de cierta manera. Desarma a tu crítico interior, la voz que te recuerda constantemente tus insuficiencias. Silencias la versión de ti que alimenta el descontento. Te liberas de expectativas poco realistas. La carga de perseguir un espejismo futuro es pesada.
El “sí” a la vida comienza con la conciencia. Ríndete a lo que es. Di “sí” a la vida y verás cómo de repente la vida empieza a trabajar a tu favor en lugar de en tu contra.
La conciencia abre la puerta a la apreciación. Cuando estamos verdaderamente presentes y conscientes, notamos las pequeñas cosas. El calor del sol en nuestra piel, la sonrisa genuina de un ser querido. Sí a la vida es elegir disfrutar de tu café o de la vulnerabilidad de una conversación sentida.
Estos pequeños momentos, que a menudo pasamos por alto en nuestro modo de piloto automático, se convierten en fuentes de alegría y gratitud. Reconocerlos es el primer paso para decir “sí” a la riqueza y belleza de la vida. Es la experiencia humana completa; abriéndote a la riqueza de este mismo momento, su belleza y asombro, sus desafíos y lecciones.
Cuando aprendemos a decir “sí” a todo el espectro de experiencias, incluso a las dolorosas, cultivamos una profunda paz interior. Las tormentas pueden azotar, pero en nuestro interior permanece una serenidad constante, el conocimiento de que no importa lo que la vida nos depare, tenemos la fuerza interior para manejarlo con sabiduría.
Decir sí a la vida no sólo es significativo en todas las circunstancias, porque la vida misma lo es, sino que también es posible en todas las circunstancias.
Ser consciente de tu vida tal como está sucediendo ahora se extiende más allá de ti mismo. Cuando estás sintonizado con el presente, te vuelves más receptivo a las personas y al mundo que te rodea. Notas las señales sutiles en el lenguaje corporal de alguien, las necesidades tácitas de un ser querido y la interconexión de todas las cosas. Esa nueva sensibilidad le permite construir relaciones más profundas y significativas.
El sí a la vida requiere práctica y paciencia. Empieza pequeño. Tomarse un tiempo cada día para simplemente observar tus pensamientos y sentimientos sin juzgar puede aumentar tu conciencia del momento presente. Sumergiéndote en cada tarea, experiencia o evento, uno a la vez. Con cada paso, romperás los muros de resistencia y disfrutarás de una paz real.
Cuando dejamos de resistirnos al flujo de la vida, nos invade una profunda sensación de calma. El parloteo frenético de la mente se ralentiza y es reemplazado por una amplitud que nos permite simplemente ser. Es una paz que trasciende las circunstancias, un conocimiento tranquilo de que no importa lo que la vida nos depare, podemos afrontarlo.
El sí a la vida es para toda la vida. Habrá días en los que la conciencia será difícil de alcanzar, y eso está bien. Lo importante es seguir practicando y cultivando ese aprecio y reconocimiento interior de tu presente. Mientras lo hace, se encontrará abrazando la vida con mayor alegría, propósito y conexión.
La única manera de encontrarle sentido al cambio es sumergirse en él, moverse con él y unirse a la danza. Baila con la vida en lugar de luchar contra ella, y en esa danza descubrirás que la serenidad es la aceptación de la vida no como esperas que sea sino tal como es.
Saludos.
Patricio Varsariah.
Un lector vive mil vidas antes de morir. El hombre que nunca lee vive solo una vez.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 22, 2024

Hoy escribo sobre 6 verdades sin sublimar que posiblemente te sacudirán de tu realidad (pero que pueden hacerte libre). Puede que sean difíciles de aceptar, pero liberarán tu mente para centrarte exactamente en lo que necesitas en la vida. Úsalos para deshacerte del peso de las falsas expectativas y las presiones sociales. Al final, serás libre de seguir tu propio camino sin pedir disculpas.
La mayoría de la gente preferiría aferrarse a la ilusión de previsibilidad. Las amargas realidades que a menudo decidimos ignorar son las únicas cosas que necesitas para obtener lo que deseas de tu vida.
Tu mejor vida comienza cuando desafías tus suposiciones más profundas, sacudes tu sentido de estabilidad y comienzas a cuestionar todo lo que creías saber sobre ti mismo.
¿Es tu vida producto de la realidad objetiva o simplemente estás reaccionando a realidades falsas? ¿Cuánta influencia tienen las narrativas que te transmiten en tu dirección en la vida?
Estas verdades no están destinadas a quebrarte sino a restablecer tus prioridades. Por más duras que parezcan, son tu invitación a participar activamente en tu propia vida, libre y sin cargas.
1. Tu propia historia (narrativa) no es la única que se desarrolla.
Eres único, pero no el único.
Esto no quiere decir que seas insignificante, pero tu narrativa es una entre miles de millones de otras. Cada uno lleva su universo de experiencias y metas. Reconocer la interconexión de casi todo. Somos como islas en el mar, separadas en la superficie, pero conectadas en las profundidades. Cuando nos centramos únicamente en nuestras propias narrativas, nuestras ansiedades y ambiciones se vuelven abrumadoras.
Dejar ir nos permite escuchar la risa de un extraño, el dolor silencioso de un ser querido y las muchas historias que nos rodean. Es una liberación de la obsesión por uno mismo. Abre puertas a la empatía y la comprensión. Te libera de la carga de la comparación. Dejemos de lado la necesidad de un significado universal.
2. El control es una ilusión.
La vida lanza vicisitudes muy difíciles. Si puedes encontrar formas de afrontarlo, todo cambia a partir de ese momento. Cada giro equivocado o revés encierra el potencial de extraer lecciones invaluables. Un obstáculo no es un callejón sin salida.
Acepta el desorden. Pero requiere un cambio de mentalidad. Aferrarse al control es una batalla inútil que te deja tenso y exhausto. Cultivar la resiliencia. Adáptate cuando las cosas se pongan difíciles. La tarea principal en la vida es simplemente esta: identificar y separar asuntos para poder decirme claramente cuáles son cosas externas que no están bajo tu control y cuáles tienen que ver con las elecciones que realmente controlas.
El coraje de trascender el cambio cambia la vida. La única manera de encontrarle sentido al cambio es sumergirse en él, moverse con él y unirse a la danza. Suelta el volante y aprende a bailar con lo desconocido.
3. La mayoría de las cosas no importan (y eso está bien).
La vida es una serie de cambios naturales y espontáneos. No te resistas, eso sólo crea tristeza. Deja que la realidad sea realidad. Deje que las cosas fluyan naturalmente como quieran. Gastamos tanta energía en cosas que, en última instancia, tienen poco significado. Esa oportunidad perdida, el error vergonzoso, la vida aparentemente perfecta en Instagram: en el gran esquema, a menudo se convierten en problemas.
El post perfecto o la aprobación fugaz de los demás se desvanecerán. Deje de lado la necesidad de impresionar y lograr logros constantemente. Centrarse en las experiencias, las relaciones y el crecimiento personal.
Las cosas y experiencias que realmente importan son las conexiones profundas, el crecimiento interno y las experiencias que enriquecen tu vida. La verdadera realización reside en los pequeños momentos, no en las grandes narrativas.
4. Recuerda que morirás.
Empiesa a hacer lo que quieras hacer ahora. No vivimos en la eternidad. Sólo tenemos este momento, brillando como una estrella en nuestra mano y derritiéndose como un copo de nieve.
"Recuerda que morirás". Lleva un peso que puede resultar inquietante. Pero dentro de esta inquietante verdad se esconde una profunda libertad para vivir. En lugar de sucumbir al miedo o al nihilismo, contemplar nuestra mortalidad puede convertirse en un empujón para vivir una vida más intencional.
"Recuerda que morirás", nos confronta con nuestro final inevitable, despojándonos de la ilusión de permanencia y obligándonos a reconocer la naturaleza fugaz de nuestro tiempo en esta tierra.
Reflexionar sobre la naturaleza transitoria de la vida puede ser la realidad más inquietante, pero también la más liberadora. Nuestra mortalidad proporciona una preciosa urgencia a la vida. Nos obliga a vivir con intención, aceptar la vulnerabilidad y aprovechar al máximo cada momento. Saber que nuestro tiempo es limitado lo hace aún más valioso.
Vivir con la conciencia de nuestra mortalidad no es una práctica morbosa. Es un acto radical de empoderamiento. Se trata de elegir vivir la vida en nuestros propios términos, con propósito y amor abundante.
5. Tu zona de confort es una jaula dorada.
La gente anhela estabilidad y previsibilidad. Construimos rutinas, nos aferramos a lugares familiares y evitamos la incertidumbre. Pero aquí está la dura verdad: tu zona de confort, al igual que ese lujoso sillón, puede parecer cómoda, pero en realidad es una trampa. Es una jaula dorada que te impide experimentar todo el espectro de posibilidades de la vida.
El crecimiento florece en los límites, más allá de lo familiar.
La aventura debería contener un 80 por ciento de 'Creo que esto es manejable', pero es bueno tener ese último 20 por ciento donde estás justo fuera de tu zona de confort. Sigue siendo seguro, pero fuera de tu zona de confort.
Cuando te apegas a lo familiar, tu cerebro funciona en piloto automático, sofocando la exploración significativa. Salir te obliga a adaptarte, improvisar y pensar más. Probar cosas nuevas amplía tus horizontes, te expone a diversas perspectivas y enriquece tu vida de maneras que nunca imaginaste.
El crecimiento real se encuentra fuera de nuestra zona de confort. Es al superar los límites, probar cosas nuevas y aceptar lo desconocido que descubrimos fortalezas ocultas. Es la única manera de experimentar la vida al máximo.
Así que sal de tu burbuja, aunque sea un poco al principio. Quizás te sorprendas con lo que encuentres.
6.- Eres suficiente, exactamente como eres.
Compararse con historias seleccionadas y vidas filtradas en línea es una receta para la desesperación. La verdad es que tu estás conectado de manera única y tienes un conjunto de experiencias y perspectivas que nadie más puede replicar.
Ser tú mismo en un mundo que constantemente intenta convertirte en otra cosa es el mayor logro.
Nadie en todo el universo puede recorrer tu camino, ver el mundo a través de tus ojos o reír y llorar con los mismos matices que tú. Tus peculiaridades, tus pasiones y tus defectos son exclusivamente tuyos.
Solo sé tú mismo. Deja que la gente vea la persona real, imperfecta, defectuosa, peculiar, extraña, hermosa y mágica que eres.
Cada tropiezo o cada paso en falso te enseña algo y te convierte en el ser resiliente y compasivo en el que te estás convirtiendo. Corre con tus fortalezas y tus defectos. Sólo hay uno y eso es más que suficiente.
El mundo te necesita a ti, no a una versión filtrada de otra persona. No te dejes estancar por el ideal que crees que deberías ser. Celebra tu vida, tu crecimiento y las pequeñas victorias en el camino.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 22, 2024

Los desvíos inesperados son inevitables en la vida. Ya sea que se pierda un tren, un café derramado, un colega desafiante o una fecha límite de trabajo imposible, estos obstáculos a menudo amenazan con arruinar nuestro día. Nuestros bajos, reveses y frustraciones a menudo emergen como adversarios formidables.
Sin embargo, la forma en que respondemos a estas frustraciones puede afectar profundamente nuestras vidas. Cómo reaccionas ante cualquier cosa es cómo vives.
Pregunto:
1. ¿Qué pasaría si nuestras frustraciones y los muchos obstáculos que se interponen en el camino de un día ideal fueran oportunidades excepcionales para la resiliencia mental?
2. ¿Qué pasaría si, en lugar de desinflarnos, pudieran actuar como fuentes de crecimiento?
La madurez es la capacidad de pensar, hablar y actuar según tus sentimientos dentro de los límites de la dignidad. La medida de tu madurez es qué tan espiritual te vuelves en medio de tus frustraciones.
La frustración no es un obstáculo sino un desvío. Es un empujón hacia el autodescubrimiento. Una oportunidad para descubrir fortalezas y debilidades.
En lugar de sucumbir al peso de las exasperaciones diarias, aprovechemos su energía para el crecimiento personal. Los inconvenientes pueden llevarnos a descubrir nuevos caminos de autodescubrimiento.
Convirtamos las quejas cotidianas en motivación para convertirnos en lo mejor de nosotros mismos.
Te comparto algunas lecciones que he aprendido con los años:
1. Reformula tu perspectiva.
Al final del día, eres responsable de ti mismo y de tus acciones y eso es todo lo que puedes controlar. Entonces, en lugar de frustrarte con lo que no puedes controlar, intenta arreglar las cosas que sí puedes.
El primer paso es cambiar tu percepción de la frustración. Es una molestia. Sí. Pero considérelo como una señal, un suave empujón hacia un área de mejora. Podría ser una señal de advertencia que insta a tener precaución en el futuro.
¿Qué lecciones puedo aprender de este desvío? ¿Qué revela este obstáculo sobre mis objetivos? Las frustraciones son indicadores de presión interna. Nos dicen áreas que necesitamos ajustar o adaptar.
Reconocerlos puede ayudarnos a liberar tensiones y encontrar formas más saludables de afrontarlas.
¿Perdiste los estribos con un colega o con un familiar?
Quizás sea una oportunidad para perfeccionar tus habilidades comunicativas. Conecta la frustración con un área específica de crecimiento. Puede ser regulación emocional, establecimiento de límites o gestión de expectativas.
Replantea las dificultades como oportunidades para aprender, experimentar y perfeccionar tus habilidades. Ese simple cambio de mentalidad puede permitirle superar la irritación inmediata. Es una gran oportunidad para la evolución personal.
Preguntas clave para reflexionar:
• ¿Qué desencadenó esta frustración?
• ¿Qué puedo aprender de esta experiencia?
• ¿Cómo puedo utilizar esto para crecer?
2. Busca la lección oculta.
Sin frustración no descubrirás que puedes hacer algo por tu cuenta.
Cada frustración es una lección valiosa.
Reflexiona sobre la situación, pregúntate qué desencadenó tu malestar e identifica el problema subyacente.
Si falta a una reunión o cita importante, tómate un momento y pregúntate:
• ¿Es éste un patrón recurrente? ¿A menudo llego tarde?
• ¿Qué hay detrás de la procrastinación? ¿Miedo a salir temprano? ¿Perfeccionismo? ¿Falta de gestión del tiempo?
Una vez que identificas la causa raíz, surge la lección: prioriza mejor o perfecciona tus habilidades de gestión del tiempo.
¿El conflicto en la oficina o en la familia expone tu miedo a la confrontación?
Los desacuerdos con colegas o familiares, pueden hacer que tú te sientas infravalorado y no escuchado. La ira estalla, las palabras duelen. Pero antes de permitir que las llamas te consuman, da un paso atrás y reflexiona:
• ¿Qué desencadenó el conflicto? ¿Es un choque de estilos de comunicación? ¿Prioridades diferentes? ¿Expectativas poco claras?
• ¿Cómo puedo expresarme más eficazmente? ¿Cómo puedo practicar la escucha activa o centrarme en las soluciones en lugar de culpar?
Una vez que encuentres la lección oculta, podrás tomar medidas proactivas antes de que vuelva a suceder.
3. Elévate, canaliza tu energía.
Ve las posibilidades positivas. Redirige la energía sustancial de tu frustración y conviértela en una determinación positiva, efectiva e imparable. La frustración es una potente fuente de energía. En lugar de dejar que hierva a fuego lento y se convierta en negatividad, aprenda a canalizarlo hacia algo positivo.
Canaliza tu irritación en un entrenamiento productivo. Sal a correr o caminar. Ir al gimnasio. La actividad física elimina el estrés de forma comprobada, y el subidón de endorfinas puede hacer que te sientas lleno de energía y empoderado, listo para afrontar el día con una concentración renovada.
Utiliza el conflicto con tu colega o con un familiar, como inspiración para un proyecto creativo. Escribe, pinta, dibuja o escucha música. Deja que tu frustración fluya a través de tu arte y crea algo hermoso.
Transformar la frustración de una fuerza debilitante en un catalizador para la acción. Ya sea escribiendo o trabajando en proyectos personales, convertir la frustración en energía creativa puede generar resultados satisfactorios.
La frustración es una poderosa fuente de energía. Es nuestra elección dejar que nos controle o aprovecharlo para siempre. Entonces, la próxima vez que surja la frustración, elija desatar tu poder sabiamente.
Saludos.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 22, 2024

La mayoría de las personas pasan sus días a la deriva. Sus rutinas se han convertido en una cómoda confusión. Trabajar, quehaceres, dormir, repetir; pero anhelan algo más, algo impactante, algo significativo.
¿Pero por dónde empiezas? ¿Qué podemos hacer a diario que pueda tener un efecto dominó en nuestra salud mental y estado de ánimo?
Lo más impactante es tener una conversación significativa con alguien que realmente te guste, cara a cara" si es posible todos los días. "Alguien que realmente te gusta" no significa necesariamente una conexión romántica. Podría ser un amigo de la infancia que te conoce bien, un mentor cuya sabiduría resuena contigo o incluso un conocido casual que abre una ventana a tu yo en la sombra.
Lo que los une es esa conexión genuina, el sentimiento de ser verdaderamente visto y escuchado. El intercambio sin filtros cultiva un sentido de aceptación.
Defino conexión como la energía que existe entre las personas cuando se sienten vistas, escuchadas y valoradas; cuando pueden dar y recibir sin juzgar; y cuando obtienen sustento y fuerza de la relación.
¿POR QUÉ es tan importante esta CONEXIÓN diaria?
La conexión social es un pilar de la medicina del estilo de vida. Los seres humanos estamos programados para conectarnos y esta conexión afecta nuestra salud. Estos intercambios ofrecen una intimidad, una comprensión y una conexión emocional más profundas que la comunicación virtual simplemente no puede replicar.
Una conversación cara a cara con alguien que realmente te gusta puede parecer mundana, incluso corriente. Pero ese intercambio aparentemente ordinario es clave para una vida más conectada, más rica y alegre.
Las conexiones reales rompen el ciclo de aislamiento y soledad.
La risa compartida te saca de la cabeza. Aprendemos no sólo de estas conversaciones con las personas en las que confiamos o nos agradan, sino también del lenguaje tácito del lenguaje corporal y la resonancia emocional.
Una conversación con alguien que te gusta no se trata de una charla informal; el intercambio de palabras también despierta curiosidad. Lo que se obtiene es un cambio de perspectiva y crecimiento. Las conversaciones significativas abren nuevas vías de desarrollo personal: nos empujan hacia lo mejor de nosotros mismos.
Más allá de la dosis diaria de alegría, estas conversaciones actúan como espejos, reflejan tus puntos ciegos y abren nuevas vías de crecimiento. Desafiamos las suposiciones de los demás, ampliamos nuestras realidades y descubrimos partes ocultas de nosotros mismos.
Los hilos invisibles son los lazos más fuertes. Cada intercambio con alguien a quien admiras es una oportunidad para perfeccionar tu propia brújula, agudizando tu comprensión de ti mismo y del mundo.
No persigas grandes gestos; profundizar en la intimidad de la conexión genuina. Una conversación diaria significativa con alguien con quien realmente haces clic es un superpoder secreto.
Cómo añadir una dosis diaria de significado a tu vida. Prioriza eso.
Crea un espacio diario, aunque sea solo 15 minutos, para fomentar una conexión real. Un paseo matutino para tomar café, una cita rápida para almorzar o una charla nocturna después del trabajo: el entorno importa menos que la intención.
Las conversaciones significativas no tienen por qué ocurrir en un momento determinado o en un entorno formal. No tienen por qué alterar tu agenda. Las rutinas diarias, como tomar una copa con un amigo, dar un paseo con un ser querido o simplemente dedicar tiempo a una conexión ininterrumpida, pueden hacer maravillas con tu estado de ánimo.
Aléjate de las muchas distracciones y dedícalo a este ritual sagrado. Busca aquellos que resuenan con su espíritu y participa en conversaciones que vayan más allá de la superficie. Pregunta, escucha atentamente y se vulnerable con ellos. Esté presente, no sólo físicamente, sino con todo su ser.
El verdadero significado está en las pausas tranquilas, en el espacio pausado de una conversación cara a cara con alguien con quien no te reprimes.
La clave es estar presente, escuchar activamente y crear un espacio para un intercambio auténtico. No subestimes el poder de la intimidad "real" diaria. En el acto silencioso de compartirte con otra persona, desbloqueas el significado.
Conocer gente de una manera genuina y sentir que existe una conexión vital y significativa nos hace cobrar vida.
No espere la conversación "perfecta". Abrir. Comparte tus pensamientos no filtrados, tus tontas esperanzas, tus miedos no expresados. Comparte tus alegrías y tristezas. Es la “medicina del estilo de vida”, para una vida feliz y significativa.
Gracias por tu visita.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 20, 2024

La única constante en la vida son los cambios de realidad. Todo ser vivo está evolucionando, transformándose y convirtiéndose. La vida no es una experiencia rígida sino una realidad en constante cambio. Veo la realidad como un flujo continuo de energía, una danza con un mundo en constante cambio, somos parte de ello, participantes en el gran desarrollo de la vida. La única manera de encontrarle sentido al cambio es sumergirse en él, moverse con él y unirse al baile.
La vida es algo que disfrutas mientras aún está sucediendo. Si la realidad cambia constantemente, entonces aferrarse al pasado o intentar controlar el futuro es inútil. En cambio, fluir con la corriente en constante cambio. Fluir como un río. Debemos estar abierto y receptivos a la naturaleza impredecible de la vida. Actuar sin resistencia y apreciando la impermanencia de todas las cosas.
Resistirse al cambio, intentar aferrarse a la vida, es, por tanto, como contener la respiración: si persistes, te matas.
Por supuesto, aprender a bailar con la vida lleva tiempo. Se necesita práctica.
A menudo encontramos consuelo en lo familiar, lo predecible. Pero esta resistencia es como una fuente de sufrimiento es como intentar nadar contra la corriente, una lucha inútil contra la corriente. Creo que debemos aprender a “surfear las olas del cambio” para subir a la cima de lo desconocido con gracia y aceptación.
Déjalo ir. Suelta lo fijo, lo predecible y la narrativa cuidadosamente ordenada que pensabas que sería tu vida. Afloja los puños. Abraza lo desconocido, no con miedo, sino con curiosidad, con el asombro de un niño. Es un salto, sí, pero el aire debajo de ti no te dejará caer. Es el aliento de la vida misma, esperando llevarte. Y luego bailas.
No necesitas conocer los pasos ni las rutinas. Siente el ritmo, deja que te mueva. Cada giro inesperado, cada tropiezo es una oportunidad para improvisar, para adaptarse al gran desarrollo del universo. Es posible que te encuentres surfeando las olas del cambio, no sólo capeándolas sino con significado.
Si la vida es la corriente, surca las olas. En el proceso, una transformación te inunda. El miedo se desvanece y es reemplazado por una libertad feroz y estimulante. Abrasa plenamente la experiencia completa. Ríete ante lo absurdo.
Todo es cambio. No te puedes aferrar a nada. Y si te dejas llevar por el flujo, fluyes con él. Sin embargo, si te resistes a la corriente, ésta lucha contra ti. Si te das cuenta de esto, nadas con la corriente, te dejas llevar y estás en paz. Esto es particularmente cierto cuando se trata de esos momentos en los que la vida realmente parece estar llevándonos y la corriente del cambio nos va a tragar por completo.
No eres sólo un pasajero en la vida, sino un piloto que se abre camino. A medida que el mundo se abre, las posibilidades se extenderán ante ti. Sumérgete en lo que resuena contigo: abraza el presente en constante cambio.
La libertad aguarda, no en ausencia de cambio, sino en el abrazo de su danza. No sólo encontrará sentido al cambio; te convertirás en parte de ello. No significa que debamos ser pasivos. De nada.
Creo firmemente en que debemos tomar medidas y dar forma a nuestras vidas dentro del contexto de un flujo más amplio. Pero pienso que la conciencia de la interconexión de todas las cosas debería guiar la acción. Llamó a esto “acción correcta”, una acción que está en armonía con el flujo natural del universo.
Se trata de reconocer que el río de la vida, aunque impredecible, contiene una sabiduría mucho más significativa que la nuestra. Se trata de salir de las comodidades de nuestra zona segura y permitirnos vivir plenamente, bailar con la marea. Y en ese baile, quizás te encuentres a ti mismo.
Quizás encuentres la libertad que nunca supiste que existía, la alegría que surge del corazón mismo del cambio. Es posible que, para tu sorpresa, descubras que la incertidumbre no es algo que debes temer, sino una fuente de asombro sin fin.
Cuando te liberas de ciertos conceptos fijos sobre cómo es el mundo, descubres que es mucho más sutil y mucho más milagroso de lo que pensabas. Cuanto mayor es la resistencia, mayor es el dolor. No lo olvides.
La vida no es un problema que hay que resolver sino un misterio que hay que experimentar. La única manera de disfrutar de nuestro paso “temporal” único en el tiempo es dejar de lado nuestras expectativas y miedos y simplemente bailar con la realidad en constante cambio que nos rodea.
La aceptación y conexión profunda con nosotros mismos y el mundo, es un camino hacia una vida de alegría. Resistirse al cambio es permanecer en terreno inestable, preparándose siempre para el próximo torrente. Pero vivir de verdad, darle sentido a una vida en constante cambio, es bailar con el cambio.
Todo se vuelve constantemente nuevo. Pero el proceso no es lineal; eso sí, los momentos de incertidumbre y duda están garantizados. Pero en lo desconocido hay posibilidades. Cada nuevo giro de la experiencia fortalece el siguiente.
Cuando la vida te ponga una piedra en tu camino y caes, no te prepares para el impacto. Respira hondo, déjate llevar y únete al baile. La música ya está sonando. La única manera de darle sentido a una realidad cambiante es convertirse en parte de ella.
Antes de irte, reflexiona sobre lo siguiente: "¡Déjalo ir!" y "¡Sigue caminando!" Deja el anhelo de ti mismo, de permanencia, de circunstancias particulares, y sigue adelante con el movimiento de la vida.
Gracias por leerme.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 20, 2024

Tengo preguntas:
¿Por qué algunas personas se deslizan con gracia por la vida, dejando estelas de luz y risas a su paso? ¿Y por qué otros tropiezan, perpetuamente frustrados e insatisfechos?
¿Qué separa estos dos caminos?
¿Algunas personas son simplemente más afortunadas y nacen con una existencia encantada? ¿O hay un código oculto, un conjunto de reglas de vida tácitas, que sólo los “sabios” siguen?
Las reglas de la vida son complicadas. La gente juega con reglas diferentes. Pero existen reglas fundamentales que las personas con mejor desempeño utilizan para guiar sus acciones. Es posible que le resulten menos cómodos. Pero vale la pena conocerlos. O mejor aún, saber qué funciona para quienes están ganando es fundamental.
Dos reglas básicas de la vida son: 1) El cambio es inevitable. 2) Todo el mundo se resiste al cambio. La mayoría de la gente nunca aprende las numerosas reglas de la vida. Eligen hacer las mismas cosas una y otra vez, pero esperan resultados diferentes. Eso es locura, dijo Einstein.
Comparto 5 reglas de vida tácitas que todo el mundo conoce, pero sólo unos pocos las siguen. Existen en el aire que respiramos, pero es fácil pasarlas por alto, ahogadas por las distracciones de las expectativas, las presiones sociales y el ruido seductor de nuestras inseguridades. No garantizan una vida libre de desafíos. Pero pueden empoderarte para tomar decisiones conscientes, desarrollar mejores hábitos y tomar posesión de la trayectoria de tu vida.
1. La competencia de la vida con un espectro de definiciones.
Es doloroso creerlo, pero en realidad es verdad. Todos somos jugadores que intentamos abrirnos camino y ganar el complicado juego de la vida. Pero ganar adopta muchas formas. Puede ser la euforia de superar sus límites, la profunda alegría de forjar conexiones profundas con los demás, la tranquila satisfacción de dominar una habilidad, conseguir un trabajo o contratar un nuevo cliente. También puede ser el impacto que generas en el mundo, el legado que dejas y el simple hecho de vivir cada día con propósito y pasión.
La voluntad de ganar, el deseo de triunfar, la necesidad de alcanzar su máximo potencial… estas son las llaves que te abrirán la puerta a la excelencia personal. No existe un camino correcto o incorrecto, ni una tabla de clasificación obligatoria. En verdad, debes competir contigo mismo para mejorar o convertirte en una gran versión de ti mismo. Nadie necesita perder para que tú ganes.
En lugar de fijarte en una definición singular de ganar, toma la libertad de definir tus victorias. Redefinir el éxito no como un objetivo final sino como un viaje continuo de crecimiento, aprendizaje y autodescubrimiento. Establece el listón tú mismo. Canaliza tu energía competitiva para cumplir con tus estándares y expectativas.
2. El mundo real recompensa a quienes hacen las cosas.
Si bien tener metas e intenciones es importante, el mundo real tiende a valorar y recompensar a las personas que van más allá de la planificación y realmente toman medidas para implementar sus ideas y planes.
El mundo real está impulsado por el progreso y el logro de objetivos. Las personas que consistentemente entregan resultados, resuelven problemas y hacen avanzar las cosas son naturalmente valoradas en la mayoría de los campos. Hacen que las cosas sucedan, traspasan los límites y contribuyen al progreso real.
Gran parte del estrés que siente la gente no proviene de tener demasiado que hacer. Viene de no terminar lo que comenzaron.
Las personas que pueden “hacer las cosas” a menudo se consideran proactivas. Toman la iniciativa, identifican oportunidades y abordan los desafíos de frente. Esta mentalidad es muy valorada en muchos aspectos de la vida, incluido el lugar de trabajo y las relaciones personales. En muchos contextos, lo que en última instancia importa es el resultado. El mundo real tiende a reconocer y recompensar a las personas que pueden ofrecer resultados tangibles.
3. Lo que te trajo aquí no te llevará allí.
Los ganadores aprovechan múltiples conjuntos de habilidades. El dominio de algunas habilidades relacionadas te hace más adaptable y capaz de aprender cosas nuevas rápidamente. Puede adaptar fácilmente sus habilidades para adaptarse a las demandas cambiantes y aprovechar nuevas oportunidades.
Por ejemplo, un escritor sólido con conocimientos básicos de codificación puede crear contenido interactivo, mientras que un analista de datos con habilidades de comunicación puede presentar sus hallazgos de manera efectiva.
La vida es una progresión continua de acumulación de habilidades. Las habilidades relevantes que aprendas hoy se pueden utilizar no sólo mañana sino por el resto de tu vida. En lugar de dominar una habilidad, desarrolla un conjunto de habilidades.
Aprende y combina habilidades nuevas, incluso no relacionadas, para volverte más eficiente o valioso. Explora y profundiza en las habilidades que despiertan tu curiosidad. Tu motivación intrínseca alimentará tu vida y la hará más gratificante.
4. La vida es un juego largo: tu estrategia (hábitos, decisiones y elecciones) determina cuánto duras.
Tus decisiones diarias determinan dónde terminas (feliz, saludable, realizado) o miserable. Si aplicas las reglas correctas en cada etapa de tu vida, es posible que dures un poco más. La vida es un desafío, ¡enfréntalo! ¡La vida es un sueño, date cuenta! ¡La vida es un juego, juégala! La vida es amor, ¡disfrútala!
Elegir hábitos saludables como el ejercicio y una nutrición adecuada puede influir en el bienestar físico y mental, mientras que fomentar relaciones más profundas y realizar actividades significativas puede hacer maravillas para tu satisfacción emocional.
El objetivo no es necesariamente añadir años a nuestras vidas sino vida a nuestros años. Las decisiones que tomamos, grandes y pequeñas, son la forma en que vivimos.
5. La felicidad es ser responsable de la propia experiencia.
La felicidad significa tomar posesión. Eso significa un compromiso activo con tu vida. Tomar decisiones deliberadas sobre tus pensamientos, hábitos y acciones también significa establecer metas, perseguir tus intereses, cultivar relaciones y participar en actividades que te brinden alegría.
Si esperas que los demás te hagan feliz, siempre te decepcionarás. Ser responsable significa no culpar a los demás por tu infelicidad. Hasta que no te hagas cargo de tu vida, siempre estarás persiguiendo la felicidad.
La verdad más importante sobre la felicidad es ésta: tu felicidad es tu responsabilidad personal. En lugar de buscar ser feliz gracias a una persona, un trabajo o un factor externo, considera las relaciones y el trabajo como salidas para la felicidad y concéntrate en cómo puede brindar más felicidad.
La felicidad es un trabajo interior. No le des a nadie tanto poder sobre tu vida. Todo lo que está fuera de ti puede ayudarte a mejorar en la vida, pero no es el medio para tu felicidad.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 14, 2024

El amor siempre ha sido la base de cualquier relación floreciente. Puede forjar fácilmente un vínculo que parece inquebrantable. Pero por mucho que odie decirlo, no es suficiente. Esa intensidad inicial disminuye, dejando atrás expectativas no expresadas y necesidades insatisfechas.
La pregunta es:
Cuando la pasión disminuye, ¿Qué queda? ¿A qué podemos recurrir para mantener el vínculo lo suficientemente fuerte como para sobrevivir? ¿Qué más puede ofrecer calidez y sustento?¿Cómo se alimenta el fuego con el tiempo?
Pienso que la falta de amistad es lo único que hacía infelices los matrimonios. No es la falta de amor, sino la falta de amistad lo que hace que los matrimonios sean infelices. Suena engañosamente simple. ¿No es así? Pero es la pura verdad que a menudo se pasa por alto.
No soy terapeuta ni consejero. Pero creo que vale la pena reflexionar sobre la falta de amistad lo que hace que los matrimonios sean infelices.
Entonces, intentaré dividir su cita en un argumento simple. Algo sobre lo que reflexionar mientras todavía tengo tu atención.
El amor es muchas veces la chispa inicial. Pero esa intensidad apasionada puede no durar.
La amistad, trasciende los intereses compartidos. Exige una comunión más profunda. Y la voluntad de ver y apreciar al otro en su totalidad, con defectos y todo. Se nutre de la confianza, el respeto mutuo y la creencia inquebrantable en el crecimiento de cada uno.
El amigo en tu cónyuge mejora la apertura y la confianza entre los dos. En el matrimonio, la amistad es un espacio seguro para la vulnerabilidad, donde uno puede deshacerse de las máscaras y desnudar su yo auténtico sin temor a ser juzgado. También es un lugar para compartir risas, conversaciones honestas y apoyo inquebrantable en los altibajos de la vida.
Feliz es el hombre que encuentra un verdadero amigo, y mucho más feliz es el que encuentra ese verdadero amigo en su esposa, la ausencia de esa amistad profundamente arraigada deja un vacío que el amor por sí solo no puede llenar. A pesar de su afecto, las parejas atrapadas en matrimonios sin amor pueden experimentar una sensación de aislamiento.
La comunicación se rompe, el resentimiento crece y el viaje compartido comienza a sentirse como una carga en lugar de una bendición. En tales escenarios, incluso el amor más profundo corre el riesgo de morir, asfixiado por el abandono y la incomprensión.
El amor duradero que las parejas necesitan para prosperar no puede existir en el vacío, sino que puede nutrirse de la amistad. El amor se fortalece o se convierte en una fuerza para la felicidad sostenida cuando lo complementas con intereses y vulnerabilidades compartidos, más allá de las narrativas de los cuentos de hadas del romance eterno y a profundizar en la intrincada dinámica de un matrimonio exitoso.
El mejor amigo probablemente encontrará la mejor esposa, porque un buen matrimonio se basa en el talento para la amistad.
Sin duda, el amor, en su forma más potente, no puede ser la única brújula para un matrimonio exitoso. Un matrimonio que puede resistir la prueba del tiempo necesita más que pasión para sobrevivir. En mi opinión, el amor es a menudo una llama fugaz alimentada por una excitación temporal. Se nutre del misterio y de la distancia creada por el deseo.
Pero a medida que el fuego inicial se calma, el amor necesita una calidez constante que sólo la verdadera amistad puede proporcionar. La amistad se basa en una comprensión más profunda, un viaje de crecimiento compartido y la voluntad de enfrentar juntos las tormentas de la vida.
En los momentos mundanos, en la risa compartida ante una cena quemada, en el tranquilo consuelo de una mano solidaria, reside la verdadera esencia de un matrimonio feliz.
La amistad alimenta las llamas del romance porque ofrece la mejor protección contra el sentimiento de confrontación hacia tu cónyuge. La amistad entre parejas significa que" se conocen íntimamente "y" conocen bien los gustos, aversiones, peculiaridades de personalidad, esperanzas y sueños del otro.
Pero la amistad no está exenta de desafíos.
La amistad es más desafiante de lo que parece. La amistad en un matrimonio puede ser compleja. ¿Son las bromas divertidas de compañeros cercanos? ¿El apoyo inquebrantable de dos completos desconocidos? ¿O la estimulación intelectual de socios iguales? Quizás sea todo esto y más.
Dar crédito a la amistad como la clave de la felicidad conyugal corre el riesgo de disminuir el papel crucial del amor. Algunas parejas pueden prosperar con una dinámica más apasionada y romántica, mientras que otras encuentran consuelo en una unión más tranquila y de mayor compañerismo.
La clave es encontrar un equilibrio que fomente el amor y la amistad. O lo que funciona para ambos.
Comprender la interacción entre estas dos fuerzas aparentemente dispares puede ayudar a las parejas a construir conexiones más fuertes. El amor, en sus múltiples formas, proporciona un vínculo emocional. Es la fuerza que nos atrae. Un matrimonio sin amor, incluso con una amistad fuerte, puede parecer estéril e insatisfactorio.
El amor por sí solo no es suficiente.
Hay tantas cosas que la amistad puede hacer. Si bien es cómodo, un matrimonio basado en la amistad puede carecer de la profundidad y la vitalidad que el amor inyecta en el matrimonio. El matrimonio, en última instancia, es la práctica de convertirse en amigos apasionados.
En conclusión, el amor, aunque poderoso, no es suficiente para un matrimonio exitoso. La amistad puede llenar parte del vacío. Pero es más complicado que eso. La clave para un matrimonio feliz es su interacción armoniosa y continua, no solo buscar el amor o la amistad. La calidad de un matrimonio se demuestra por su capacidad de tolerar una “excepción” ocasional.
Una amistad fuerte sustenta el amor. Proporciona el espacio para el crecimiento, la risa compartida y el respeto mutuo que alimenta una unión duradera y satisfactoria.
Patricio Varsariah.El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 9, 2024

La primera pregunta que debes hacerte antes de decir sí a cualquier cosa es: "¿Esto se alineará con mis valores y objetivos a largo plazo?"
Protege tu tiempo como si tu vida dependiera de ello porque así es. “Sí” a menudo se siente como una reacción automática. Pero no debería ser así.
Un sinfín de solicitudes, exigencias y oportunidades no deberían apoderarse de tu calendario. Desde lo aparentemente trivial (“¿Puedes tomar un café?”) hasta lo que cambia la vida (“¿Debería aceptar este trabajo?”), las decisiones nos llegan a un ritmo alarmante.
Es fácil dejarse llevar por el impulso y decir “sí” en piloto automático sin considerar realmente el impacto en tu tiempo o en tu vida.
Pero, ¿Qué pasaría si hubiera una pregunta sencilla, un filtro universal, que pudiera ayudarte a tomar mejores decisiones y evitar compromisos innecesarios? Hay.
La única pregunta que debes hacerte antes de decir sí a algo es: "¿Esto se alinea con mis valores?"
O mejor aún: "¿Esto se alineará con mis valores y objetivos a largo plazo?"
Es simple, pero profundamente poderoso. Te obliga a hacer una pausa, dar un paso atrás y considerar el panorama más amplio. Porque, en última instancia, cada “sí” que das moldea tu vida, tu tiempo y tu energía.
Cada posible camino o compromiso representa un potencial "sí". Pero sin una idea clara de hacia dónde vas, ¿cómo puedes elegir el que te acerque a donde realmente quieres estar?
Si no estableces límites, no los habrá. O peor aún, habrá límites, pero serán establecidos de forma predeterminada (o por otra persona) en lugar de por diseño.
Por qué esta UNA pregunta es tan importante:
Claridad: Te ayuda a definir tus prioridades y lo que realmente te importa. ¿Lo impulsa la creatividad, la seguridad financiera, el crecimiento personal o algo completamente distinto? Conocer tus valores te proporciona una brújula para orientarte en las decisiones de la vida.
Enfoque: cuando comprendas tus objetivos a largo plazo, podrás filtrar las distracciones y oportunidades que pueden parecer tentadoras pero que lo desvían del rumbo. Di “no” a lo bueno para dejar espacio a lo bueno.
Alineación: cuando tus “síes” se alinean con tus valores y objetivos, encontrarás una sensación de propósito y satisfacción en tu vida. Tus acciones se vuelven intencionales y tu energía se dirige hacia cosas que realmente importan.
Cada elección nos acerca o nos aleja de algo. ¿Adónde están llevándote tus decisiones tu vida? ¿Qué demuestran tus comportamientos a lo que estás diciendo sí o no en la vida?
¿Cómo ayuda en las muchas áreas de la vida?
En tu trabajo, cuando estés considerando un nuevo proyecto o asumiendo responsabilidades adicionales, pregúntate si se alinea con tus objetivos profesionales.
¿Te ayudará a desarrollar tus habilidades? ¿Te dará más autonomía? ¿O simplemente aumentará tu carga de trabajo sin ofrecer ninguna recompensa significativa?
En tus RELACIONES, antes de decir sí a una cita, un compromiso o incluso un simple favor, pregúntate si se alinea con los valores de tu relación.
¿Respeta tus límites?
¿Te hace sentir bien contigo mismo? ¿O se basa en la obligación o el miedo a decepcionar a alguien?
Puede postularse en tus elecciones personales. Al decidir cómo gastar tu tiempo libre o tu dinero, pregúntate si se alinea con tus valores.
¿Preferirías pasar una tarde viendo televisión en exceso o aprendiendo una nueva habilidad? ¿Preferirías comprar el último dispositivo o invertir en una experiencia que enriquecerá tu vida?
Has de tus objetivos o valores a largo plazo tu brújula. Así es como tomo decisiones que son más intencionales y satisfactorias. Digo no a las cosas que probablemente saquen lo peor de mí. Y decir sí a las cosas que me acerquen a la vida que quiero que yo quiera para mí y las personas que me importan.
Por supuesto, siempre habrá ocasiones en las que la respuesta no sea clara. Habrá oportunidades que serán tentadoras pero que no se alinearán perfectamente con tus valores. En estos casos, es importante sopesar cuidadosamente los pros y los contras y tomar la decisión que te parezca adecuada en ese momento.
Pero incluso en estas situaciones, simplemente hacer la pregunta te obligará a ser más consciente e intencional acerca de tus elecciones. Protege tu tiempo como si tu vida dependiera de ello porque así es.
Aquí está el quid de la cuestión, la esencia destilada, lo único que debes recordar: al considerar si decir sí o no, debes elegir la respuesta que te parezca libertad.
Cómo poner en práctica la pregunta. Haz una pausa consciente. Antes de dar una respuesta inmediata, tómate un momento para respirar y reflexionar. Salga del circuito reactivo y tome una decisión consciente y proactiva. Conéctate con tu yo interior. Escribir cosas o simplemente pasar tiempo en la naturaleza para reflexionar puede ayudarte a reconectarte con tus valores y objetivos.
Visualiza tu futuro ideal. ¿Cómo será tu vida dentro de cinco o diez años? ¿Qué estás haciendo? ¿Con quién estás? La visualización puede ser una herramienta poderosa para guiar tus decisiones en el presente.
“No” no es egoísta; es un acto de autorrespeto y autocuidado. Protege tu tiempo, energía y concentración en las cosas que realmente sacan lo mejor de ti.
"¿Esto se alineará con mis valores y objetivos a largo plazo?" darle tiempo para reconectarse con tu panorama más amplio: quién eres tú y qué quieres lograr. Has que tus “síes” sean intencionales y que tus “noes” sean auto-empoderantes. Elige el camino que te acerque a la vida que realmente deseas para ti.
Tu capacidad de decir "No" determina tu capacidad de decir "Sí" a cosas más importantes. No significa que debamos decir “no a todo”. Habrá ocasiones en las que decir “sí” se alineará con tus valores, incluso si te lleva a desviarte. Quizás sea ayudar a un amigo necesitado, emprender un proyecto desafiante que amplíe tus habilidades o aprovechar una oportunidad inesperada de crecimiento.
La clave es ser consciente de tus elecciones y asegurarte de que te lleven en la dirección que deseas.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
enero 6, 2024

Más allá del sufrimiento: ¿podemos encontrar libertad, significado y propósito?
En la mayoría de mis escritos y reflexiones sobre como cambiar la forma en que vemos nuestras vidas, el mundo que nos rodea, y como encontrar un propósito y significado a nuestra existencia, como la importancia de la libertad interior, la resiliencia y la esperanza en momentos de adversidad, no vendo respuestas fáciles, pero sí preguntas bastante potentes para reflexionar.
Por ejemplo, “¿Qué nos pide la vida?”
Somos nosotros mismos quienes debemos responder a las preguntas que la vida nos plantea, y a esas preguntas sólo podemos responder siendo responsables de nuestra existencia, a pesar de las circunstancias más adversas, es posible vivir una vida positiva y con sentido, y animaba a buscar la novedad y a concebirla con creatividad y responsabilidad, sobre todo y de forma muy particular en tiempos de crisis.
Lo que la vida nos pide es mirar más allá de nuestras circunstancias inmediatas y deseos personales. Y reflexionar sobre el propósito y significado más amplio de nuestras vidas. La responsabilidad es un componente clave para encontrar significado a la vida.
En definitiva, el hombre no debe preguntarse cuál es el sentido de su vida, sino que debe reconocer que es a él a quien se le pregunta. En una palabra, cada hombre somos interrogados por la vida; y sólo podemos responder a la vida respondiendo de nuestra propia vida; a la vida sólo se le puede responder siendo responsables.
Cuando preguntas qué te pide la vida, te enfrentas a la idea de que no eres simplemente un receptor pasivo de las circunstancias, sino un participante activo en tu vida. Es un cambio de una vida pasiva a una vida activa. Eso significa que tú te haces cargo de tus acciones, elecciones y sus consecuencias.
Creo que, si nos centrarnos en las responsabilidades y oportunidades de la vida es la forma de encontrar un propósito, incluso ante el sufrimiento y la adversidad.
Cuando te preguntas: “¿Qué es lo que la vida me pide?” te ves obligado a reflexionar sobre tus valores, objetivos y el panorama general.
¿La recompensa?
Un cambio de una perspectiva egocéntrica a una más centrada en el exterior: una invitación a participar activamente en su propia vida.
Las siguientes preguntas te obligarán a enfrentar sombras que tal vez prefieras ignorar y a luchar con tus ansiedades existenciales. Preguntas profundas es cómo enfrento mi vacío existencial y replanteo el sufrimiento. Utilice estas preguntas significativas sobre la vida para trascender las muchas curvas de la vida.
Una vida llena de significado y la convicción inquebrantable de que incluso en los momentos más oscuros, puedes elegir tu respuesta en la vida.
Espero que te ayuden a responder conceptos como la responsabilidad ante el sufrimiento y la libertad inherente que poseemos incluso en las circunstancias más espantosas.
Espero que te ayude a reescribir tu relación con la vida.
Prepárate para hacer una introspección. Más allá del sufrimiento: significado y propósito Fuerzas que escapan a tu control pueden quitarte todo lo que posees excepto una cosa: tu libertad de elegir cómo responderás a la situación. No puedes controlar lo que te sucede en la vida, pero siempre puedes controlar lo que sentirás y harás con respecto a lo que te sucede.
1. Creo, incluso que las experiencias más oscuras pueden contener semillas de crecimiento potencial. ¿Qué lecciones has aprendido de tus desafíos que te han hecho más fuerte y resiliente?
2. ¿Cómo puedes abordar el sufrimiento no como un obstáculo sino como un maestro? ¿Qué sabiduría puedes extraer de experiencias difíciles que puedan enriquecer tu vida y la de los demás?
3. Imagina la vida sin sufrimiento. ¿Tendría sentido? ¿Sería verdaderamente humano? ¿Cómo influye la capacidad de superar las dificultades en quiénes somos y en lo que valoramos?
4. Imagina despertarte cada día con un claro sentido de propósito, tu propio "por qué" personal. ¿Cuál sería ese propósito? ¿Cómo cambiaría tu enfoque ante los desafíos de la vida?
Encontrar la libertad. No es estar libre de condiciones, sino libertad para adoptar una postura frente a las condiciones. Incluso en las circunstancias más limitadas, ¿Qué libertades puedes seguir ejerciendo? ¿Libertad de pensamiento, actitud y cómo respondes a tu situación?
A pesar de todo lo que la vida te depara, tu capacidad para elegir tu respuesta permanece constante. ¿Qué decisiones tomarás que se alineen con tus valores, incluso en situaciones difíciles?
¿Puedes identificar valores personales que trasciendan emociones o deseos fugaces? ¿En torno a qué principios rectores o ideales deseas anclar tu vida, independientemente de las circunstancias?
Las preguntas anteriores, son herramientas transformadoras. Es el secreto para una comprensión profunda de tu existencia, tus valores y las contribuciones significativas que puedes hacer.
Úsalos para ver el mundo a través de una nueva lente, en la que no seas un observador pasivo sino un participante activo en la dirección de tu vida.
"¿Cuál es el significado de la vida?" es una gran pregunta de la vida. Es tu trabajo responder con tu forma de pensar y tus acciones.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 31, 2023

Que, en el AÑO 2024, el amor verdadero llegue a todos. Ese único amor que puede hacernos felices, darnos todo cuanto necesitamos; que nos escucha y nos da las respuestas; el que nos arropa de noche y nos acompaña en cada día. El que conoce nuestros sueños y nos ayuda a alcanzarlos; el que sofoca los miedos y se enfrenta a ellos. Ese, ese amor, que está tan sólo en nuestro interior. Ojalá que en este nuevo año seamos capaces de amarnos como nadie más lo podrá hacer.
Si no tenemos nada hermoso que decir a los demás es preferible que no les digamos nada. No es más difícil permanecer callados y guardarnos nuestra opinión, que machacar el alma de otras personas que no lo saben hacer mejor. Cada cual elige su propio camino, cada uno da de sí lo que puede, lo que quiere...; hay que estar al lado cuando algo se puede aportar y alejarnos cuando no conseguiremos más.
Que se acaben los falsos sueños. ¡Vamos a empezar a construir los nuestros! No nacemos con el sueño de tener pareja, hijos y miles de trampas. Los sueños son mucho más que eso. Es practicar nuestro deporte favorito, pintar, escribir, escuchar música, pasear...sencillamente...ser feliz. Lo importante no es cómo, sino qué; y este qué debe estar muy claro. Hacer sólo cosas que nos hagan sentirnos felices no es imposible, pues éste es el sentido de la vida. ¿Lo habéis intentado alguna vez?
Que el dinero no sea lo más importante. Lo queremos porque nos hace falta para vivir; así está pensada nuestra sociedad, pero pensadlo... ¿para ser felices? Feliz nos debe hacer ver la sonrisa de cualquier bebé, abrazar a quienes amamos, sentir la ayuda de los que no conocemos, apoyar a quienes lo necesitan; bailar, mojarnos bajo la lluvia (si no hace demasiado frío), montar en bici, subir a lo alto de una montaña, meter los pies en el mar, tumbarnos a tomar el sol; besar, rozar, amar... Deseo que sientas la felicidad sin pensar en la necesidad de tener que comprarla.
Que el 2024 sea repleto de lo más valioso que hay sobre la Tierra: Sonrisas. Con ellas podemos conquistar corazones y almas; ganar amor incalculable, conocer lugares que no pensamos, personas que no imaginamos. Las sonrisas son la mejor moneda de cambio; las podemos canjear por abrazos, agradecimientos, viajes, soles, noches, música y.…lo mejor de todo...las podemos canjear por sueños.
Cuanto más grandes sean los sueños, más sonrisas tendremos que invertir en ellos. Sonríe para que el Universo mueva sus hilos y ayude a sonreír al que no puede hacerlo; no es el rencor su aliento, sino tu amor lo único que podrá salvarle la vida. Sonríe y envía sonrisas al cielo, pues la lluvia estará hecha de lo que dejaste evaporar; mejor que sean sonrisas que miles de lágrimas que de nada servirán. Sonríe, porque en cada sonrisa está la verdadera esencia, la única manera de sentir la felicidad.
Vive la vida como si fueras un tren en marcha. No te arrepientas de las paradas que dejaste atrás, mira hacia adelante. No le ruegues a nadie que suba a bordo, pero haz que aquellos, que realmente quieran ser parte de él se sienten en la primera fila. No le ruegues a ninguna persona, porque nadie merece sentirse tan importante, ni tú tan miserable. No pierdas el tiempo con alguien...” a quien no le interesas”. La vida; no sólo son trenes a los que hay que subir. A veces, son estaciones en las que hay que bajar...
Que, en tus días por venir, tus sueños...no sean sólo deseos que se desvanecen con las estaciones al pasar; ama, respeta, sueña y sonríe. No hay más misterio, este es el secreto de la felicidad.
Saludos.
Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 28, 2023

La mayoría de las veces nos preocupamos por cosas que no han sucedido, nos obsesionamos con escenarios hipotéticos y evocamos ansiedades de la nada. Nos quedamos en nuestras cabezas, agonizando por todo lo que podría salir mal.
Permitimos que nuestras mentes se enreden en una red de “qué pasaría si”, creando tormentas internas que a menudo superan con creces nuestros desafíos reales. Es una de las raíces centrales del mal humor y la depresión.
La preocupación por problemas imaginarios es un obstáculo importante para la felicidad y la paz interior. Nos roba la atención del presente, el único momento que realmente controlamos.
Una tormenta imaginada también agota nuestra energía emocional, dejándonos agotados y mal equipados para afrontar los desafíos actuales. Sufrimos más en la imaginación que en la realidad.
Cuando menciono que no hay que sufrir por problemas imaginados, me refirió a una lucha humana universal: nuestra tendencia a magnificar nuestras ansiedades y preocuparnos por futuras desgracias que tal vez nunca se materialicen. La mente humana es un terreno fértil para la preocupación. Evocamos los peores escenarios, catastróficos, reveses menores y permitimos que las sombras de lo desconocido se ciernen sobre nuestro presente. No dejes que tu imaginación sea aplastada por la vida en su conjunto.
¿Por qué seguimos haciéndonos esto a nosotros mismos?
Miedo y ansiedad. A menudo nos quedamos atrapados en el miedo a lo que pueda suceder, evocando los peores escenarios. Es un sufrimiento anticipado alimentado por la imaginación. Puede ser mucho peor que las experiencias reales, si es que llega a suceder.
Por ejemplo, temer una exposición durante semanas en tu cabeza puede ser más paralizante emocionalmente que la presentación misma, que podría terminar bien.
Pensar demasiado y arrepentirse. Pensamos demasiado en decisiones futuras y experiencias inminentes, creando escenarios llenos de ansiedades y dudas. El arrepentimiento es otra razón por la que permanecemos en la cabeza. A nuestras mentes les encanta insistir en los errores del pasado y reproducirlos con negatividad, añadiendo capas adicionales de dolor y arrepentimiento imaginarios.
Nuestros cerebros tienden a prestar más atención a la información negativa que a la positiva. Conduce a sobreestimar la probabilidad de eventos negativos y a subestimar la probabilidad de eventos positivos.
A menudo nos falta información completa sobre el futuro, lo que puede llevarnos a llenar los espacios en blanco con nuestros miedos y ansiedades. Pero crea una sensación de incertidumbre que alimenta la preocupación y el catastrofismo.
Las experiencias negativas del pasado pueden moldear nuestras expectativas para el futuro. Si nos hemos sentido heridos o decepcionados en el pasado, es más probable que imaginemos que cosas similares volverán a suceder.
Algunas personas son más propensas a la ansiedad que otras. Los trastornos de ansiedad pueden dificultar el control de la preocupación y los pensamientos negativos, lo que genera problemas imaginados frecuentes e intensos. Cuanto más imaginamos tormentas, problemas y vidas en el peor de los casos, más fuertes se vuelven. ¿Qué podemos hacer? Reemplácelos activamente.
Si podemos tomar nuestra mente, apegarnos al presente, aceptar lo que ha sucedido o dejar de lado las preocupaciones futuras, podemos liberarnos de estos sufrimientos auto infligidos.
Pero es más fácil decirlo. Se necesita mucha práctica para separar la mente de las preocupaciones y ansiedades imaginadas. Pero así es como podemos liberarnos para vivir plenamente el presente.
Comienza con los "controlables". Recuerda que sólo puedes controlar tus propios pensamientos, acciones y reacciones. El futuro, el comportamiento de los demás y las circunstancias externas están en gran medida fuera de tu influencia.
Dirigir tu energía hacia lo que puedes controlar te empoderará y aliviará las ansiedades sobre lo que no puedes controlar. Domar nuestros pensamientos y desafiar activamente los pensamientos negativos nos liberará de tormentas imaginadas.
Cuando surja una preocupación, pregúntate: “¿Es esto cierto? ¿Está basado en la realidad o en mi imaginación? Cuestiona la validez de tus ansiedades. ¿Se basan en evidencia o en meras especulaciones?
¿Estás magnificando la probabilidad de resultados negativos? Un examen racional revelará que tus temores son infundados o desproporcionados. Y lo más importante, disipar el poder de la ansiedad.
Concéntrate en aquello en lo que puedes influir ahora. En lugar de insistir en lo que podría salir mal, canaliza tu energía hacia cosas que realmente puedas hacer ahora mismo. Actúa, has planes y has todo lo posible para prepararte para el futuro, pero no pierdas el tiempo obsesionándote con los resultados ni quedándote en el pasado o el futuro. Ancla tu atención en el aquí y ahora.
Cuando surjan preocupaciones, reconózcalas sin juzgarlas y redirige suavemente tu atención a tu respiración, tu entorno o tu tarea. La imaginación es una herramienta poderosa pero también puede ser tu peor enemigo.
¿Está magnificando la probabilidad de resultados negativos? Un examen racional revelará que tus temores son infundados o desproporcionados. Y lo más importante, disipar el poder de la ansiedad.
Puedes liberarte del sufrimiento auto infligido. Pero hay que empezar a separar la realidad de las tormentas de la mente. La vida se divide en tres períodos, pasado, presente y futuro. De ellos, el presente es breve, el futuro es dudoso y el pasado es pasado.
Los tres periodos de tiempo:
• Pasado: Una realidad fija e inmutable. Podemos analizar el pasado, aprender de él e incluso lamentarlo, pero alterarlo está fuera de nuestro control.
• Presente: El momento fugaz en el que existimos. Es el único momento en el que tenemos agencia real. Es donde tomamos decisiones, actuamos y experimentamos la vida directamente.
• Futuro: Es lo vasto desconocido, lleno de posibilidades e incertidumbres. Podemos planificar, tener esperanzas y temer por el futuro, pero, en última instancia, permanece fuera de nuestro control directo.
Para interrumpir nuestras mentes ansiosas, tenemos que concentrarnos activamente en el “tiempo presente”. No significa ignorar el pasado o el futuro, sino encontrar un equilibrio donde el presente ocupe un lugar central. Así es como se vive intencionalmente sin una dependencia ansiosa del futuro o del pasado.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 28, 2023

Liberar expectativas. He hecho las paces con los flujos y reflujos, los altibajos y las inevitables fluctuaciones de la vida. No soy indiferente ni desprecio las dificultades o el sufrimiento. Yo respondo de manera diferente. He adoptado una perspectiva espiritual y existencial que me ayuda a mantener la paz y la calma interior independientemente de las cosas que están fuera de mi control.
Es una mentalidad reflexiva y de aceptación, uno de los mejores antídotos para afrontar cosas que están más allá de nuestro círculo de influencia.
Una respuesta proactiva al sufrimiento tiene que ver con la percepción.
Pienso que encontrar significado a nuestras buenas o malas experiencias es la forma de sobrevivir al sufrimiento. Vivir es sufrir, sobrevivir es encontrar algún significado al sufrimiento. No significa que la vida carezca de alegría o significado, sino que reconoce los desafíos inherentes y la insatisfacción de la mera existencia.
Pero mientras la vida sufre, los hábitos intencionales lo cambian todo. En nuestra búsqueda de la realización, lo que importa no es la ausencia de sufrimiento sino las prácticas conscientes que nos permiten superarlo.
El sufrimiento no tiene por qué definir nuestras vidas. Estos hábitos son beneficiosos para superar los absurdos de la experiencia humana.
Cultivar la aceptación. Y el primer paso para encontrarle significado al sufrimiento es aceptar que es parte de la vida. No podemos resistirnos al sufrimiento ni intentar desear que desaparezca. Más bien, debemos aprender a aceptarlo tal como es.
La aceptación no significa que nos deba gustar el sufrimiento. Simplemente significa que reconocemos su existencia y dejamos de luchar contra ella. Cuando aceptamos el sufrimiento, podemos verlo como una oportunidad de crecimiento y transformación.
La resistencia es inútil. La vida es una serie de cambios naturales y espontáneos. No te resistas; eso sólo crea tristeza. Deja que la realidad sea realidad. Deje que las cosas fluyan naturalmente como quieran. Tratar de luchar o ignorar el sufrimiento sólo amplifica su control. Es como nadar contra una corriente: cuantas más luchas, más agotado te sientes.
La aceptación, por otro lado, nos permite navegar la corriente con mayor facilidad y concentrarnos en encontrar la dirección. Nadie sale ileso de la vida. Todos enfrentamos desafíos, pérdidas y decepciones. El sufrimiento es universal. Utiliza esa mentalidad para disminuir la sensación de aislamiento.
Reconocer el sufrimiento y superarlo es la forma en que nos abrimos al crecimiento, la resiliencia e incluso la autoconsciencia. A menudo es a través de nuestros momentos más oscuros que descubrimos nuestra mayor fortaleza y descubrimos lecciones profundas sobre nosotros mismos y el mundo.
Entonces, ¿Cómo pasamos de la aceptación al significado?
Replantear el sufrimiento, y una vez que lo aceptes, considéralo un maestro, un catalizador para el crecimiento o la realización. El sufrimiento también puede inspirarnos a encontrar significado en algo más grande que nosotros mismos. Aceptar nuestro sufrimiento puede conducir naturalmente a una mayor empatía y compasión por otros que experimentan dolor.
Liberar expectativas y deja de sobreestimar la certeza. A menudo sobreestimamos la probabilidad de que las cosas salgan como queremos, creando una falsa sensación de seguridad y vulnerabilidad cuando las cosas no salen como esperábamos.
Deja de lado los resultados específicos. Puedes invertir en experiencias que te cambiarán la vida, pero el resultado está fuera de tu control. Las expectativas pueden llevarnos a la decepción. Nos abrimos al sufrimiento cuando vinculamos nuestra felicidad a resultados o personas específicas.
Fijarse en resultados específicos reduce nuestra perspectiva y puede cegarnos ante posibilidades alternativas o alegrías inesperadas. Aprende a dejar de lado las expectativas. Estés abierto a sorpresas y giros inesperados. Busca significado incluso cuando no puedas escapar del sufrimiento.
Concéntrese en tu experiencia presente en lugar de insistir en el pasado o preocuparse por el futuro. Practicar la aceptación de lo que es en lugar de resistirte a lo que no puedes controlar. Aceptar la incertidumbre. Aceptar la incertidumbre inherente a la vida nos permite afrontar los desafíos con mayor resiliencia y adaptabilidad.
Una buena vida es un maratón. Un enfoque más resiliente ante la vida te ayudará a prosperar. Liberarte de expectativas rígidas es la forma de trascender los giros y vueltas. Encuentra la felicidad interior a través de tus valores intrínsecos. Valorar y disfrutar el proceso de cada objetivo. Adopte la mentalidad de crecimiento compuesto. Acumula pequeñas ganancias diariamente.
La vida es una mezcla de experiencias, que incluyen alegría, tristeza, desafíos y crecimiento. Si bien las dificultades son inevitables, también lo son los momentos de amor, conexión y realización. Las actividades que aportan alegría, propósito y sensación de logro pueden contrarrestar las experiencias negativas.
La conexión humana y las relaciones significativas pueden ser una fuente de propósito. Comunícate con amigos, familiares o una red de apoyo cuando estés pasando por momentos difíciles.
Defino conexión como la energía que existe entre las personas cuando se sienten vistas, escuchadas y valoradas; cuando pueden dar y recibir sin juzgar; y cuando obtienen sustento y fuerza de la relación.
Participar en conversaciones significativas. Ve más allá de las pequeñas conversaciones y profundiza en discusiones más profundas y personales. Compartir vulnerabilidades, miedos y alegrías fortalece la confianza. Compartir su carga puede hacerla más ligera.
La conexión no se trata sólo de recibir; también se trata de ofrecer. Comunícate activamente para fortalecer las relaciones existentes, comunícate con otros y amplía tu círculo de relaciones sociales de calidad.
Una poderosa red de seguridad de conexiones humanas puede suavizar los golpes de los desafíos de la vida.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 24, 2023
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Se dice que: Un día mirarás atrás y verás que todo el tiempo estuviste floreciendo.
Este escrito es un dulce recordatorio para compartir más momentos con vuestros hijos expresando vuestros puntos de vista. Aunque vuestros hijos actúan como si los pensamientos "de los padres" fueran anticuados y aburridos, un día algo que "nosotros" digamos tocará una fibra sensible en "ellos" y les proporcionará un significado poderoso.
Aquí 20 consejos para una generación más joven.
1. Tus 30, 40 y 50 años no se sentirán como tus 30, 40 y 50 años.
Los adultos son simplemente niños mayores. Cuando seas mayor, no te sentirás tan viejo como imaginas. En su mayor parte, todavía te sientes exactamente cómo te sientes ahora, sólo que un poco más sabio y más seguro. Has tenido tiempo para establecer tu lugar en el mundo y descubrir qué es importante para ti. No temas crecer. Esperamos con ansias. ¡Es impresionante!
2. Te sucederán cosas malas a ti y a tus amigos.
Parte de vivir y crecer es experimentar problemas inesperados en la vida. La gente pierde sus empleos, sufre accidentes automovilísticos y, a veces, muere. Cuando eres más joven y las cosas van bastante bien, esta dura realidad puede ser difícil de visualizar. Lo más inteligente y, a menudo, lo más difícil que podemos hacer en este tipo de situaciones es moderar nuestras reacciones. Querer gritar obscenidades, pero ser más sabio y disciplinado que eso. Recordar que la rabia emocional sólo empeora las cosas. Y recordar que las tragedias rara vez son tan malas como parecen, e incluso cuando lo son, nos brindan la oportunidad de fortalecernos.
3. Todos pueden marcar una diferencia significativa.
Hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Quizás no el mundo entero, pero sí su mundo. Así que empieza poco a poco y empieza ahora. Ser paciente. Estar. Sé amable. Felicita a la gente. Magnifique tus fortalezas, no tus debilidades. Así es como marcar la diferencia, sobre todo en tu propia vida y en todas las vidas que tocas.
4. Las primeras impresiones no son tan buenas como parecen.
Todo y todos parecen normales desde la distancia o de un vistazo. La impresión décima, vigésima o incluso quincuagésima es cuando comienzas a comprender verdaderamente a otra persona tal como es. Se paciente y presente. Presta atención a sus hábitos y rituales. Somos lo que hacemos habitualmente.
5. Los grandes resultados se obtienen cuando limitas tu enfoque.
Concentra tus esfuerzos en áreas cada vez más pequeñas. Especializarse. Cuando tus esfuerzos se distribuyen en un área amplia, no tendrán mucho impacto. Así que concéntrate en áreas más pequeñas y tus esfuerzos se sentirán más plenamente. Podría tomar tiempo para que se produzca el crecimiento, pero mantén ese enfoque limitado y los resultados llegarán con el tiempo.
6. Ámate a ti mismo. Conviértete en la mejor versión de ti.
Esfuérzate por ser el “tú” que quieres ser. Nutre tu mente y tu cuerpo. No dejes de aprender. Edúcate todos los días hasta que mueras. Estudiar. Leer. Devora nuevas ideas. Interactúe con personas, incluidas aquellas que piensan diferente. Hacer preguntas. Escuchar. Y no sólo crece en conocimiento. Se una persona que retribuya también.
7. La mayoría de las veces sólo tienes que intentarlo, una y otra vez.
Deja por un segundo tu incertidumbre y miedos a un lado y pregúntate esto: “Si lo intento y no lo hago bien a la primera, ¿Qué habré perdido y qué habré ganado?”. La respuesta es: no habrás perdido nada más que un poco de tu tiempo mientras aprende una lección importante que te ayudará a hacerlo bien la segunda o tercera vez. La gente rara vez lo hace bien la primera vez. De hecho, normalmente las únicas personas que alguna vez lo hacen bien son aquellas que continúan intentándolo incluso cuando se han quedado cortos en numerosas ocasiones.
8. Tendemos a recibir más cuando damos.
Apoyar, guiar y hacer contribuciones a otras personas es una de las mayores recompensas de la vida. Casi todo lo que haces regresa de alguna manera. Deja que tus acciones creen ondas positivas en tu vida.
9. No hay mucho por lo que valga la pena luchar hoy.
Si puedes evitarlo, no luches. Aléjate de las discusiones con tu cónyuge, familiares o vecinos. Cuando sientas que la ira surge y quieras gritar ese comentario vulgar que tienes en la punta de la lengua, simplemente cierra la boca y tómate un descanso. Duerme en él. Date espacio. Deje que la calma sea su superpoder y luego revise la situación si es necesario. No es necesario tener razón ni ganar una discusión de inmediato.
10. No intentes impresionar a todos.
Impresionar a la gente a propósito es un acto que no trae más que un impulso momentáneo al ego. En lugar de eso, sé sincero con la gente. Conéctate con menos personas en un nivel cada vez más profundo.
11. Sigue divirtiéndote.
¡La diversión está muy subestimada! Con todas las responsabilidades de la vida, la diversión a veces parecerá un capricho. No debería ser así. Debería ser un requisito. Tómate un tiempo para divertirte y jugar de forma informal. ¡Prográmalo hasta el día de tu muerte!
12. Mantenlo simple.
Hay un mundo de magnificencia escondido en la simplicidad. Identifica las cinco cosas más importantes de tu vida ahora y concéntrate en ellas en tu tiempo libre. Deja ir las otras cosas. Detén el ajetreo sin sentido con el que la mayoría de las personas llenan sus vidas, para que puedas disfrutar de lo que es realmente importante para ti.
13. Las pequeñas cosas se quedan contigo.
Así que presten atención a ellos. Como ver dormir a tu hijo. Preparando una comida navideña con tu familia. Compartiendo una gran risa con un viejo amigo. Esta es la verdadera materia de la que está hecha la vida. Sintonizar.
14. Menos consejos suele ser el mejor consejo.
La mayoría de la gente no necesita muchos consejos, necesita vivir. He visto relaciones jóvenes y difíciles convertirse en matrimonios maravillosos, y he visto inspiraciones fugaces encender una vida de pasión y felicidad. Nuestras historias de vida, al igual que las respuestas que damos a preguntas de ensayo largas, son exclusivamente nuestras. Lo que la gente quiere saber ya está en algún lugar dentro de ellos. Todos necesitamos tiempo para pensar, ser y continuar explorando los viajes imperfectos que eventualmente nos ayudarán a encontrar nuestra dirección a largo plazo.
15. Administra tu tiempo con diligencia.
Tu situación y tu entorno cambian constantemente, así que ten cuidado de no confundir las cosas urgentes con las importantes. Evalúa tus obligaciones mensualmente y está dispuesto a realizar los cambios necesarios. Y recuerda que algunas obligaciones buenas y admirables, como ser voluntario en la iglesia, a veces deberán posponerse temporalmente para dedicarse a otra cosa. Y eso está bien. No puedes hacerlo todo.
16. Administra tu dinero con diligencia.
No compres cosas que no necesita. No gastes más de lo que ganas. No gastes para impresionar a la gente. No dejes que tu dinero te controle a largo plazo. La estabilidad financiera es tranquilidad cuando envejeces.
17. Lo que aprendes en la escuela sí importa.
Si bien es posible que no utilices los detalles de cada lección del aula, cada lección expande el proceso de pensamiento central de tu mente. Con el tiempo, desarrollará habilidades de resolución de problemas que son universalmente aplicables. Ninguna lección en el aula puede enseñar esto, y ninguna lección en el aula es más importante.
18. Los sueños seguirán siendo sueños para siempre si no actúas.
No sueñes más con eso. Empieza a hacerlo un poquito todos los días. Dentro de 30 años, ¿qué es lo que te arrepentirás de no haber logrado, apreciado o intentado? ¡Hazlo, aprécialo e inténtalo empezando AHORA!
19. Si realmente quieres algo, también tienes que querer sus costes.
Cuando se trata de lograr los sueños que acabo de mencionar en el punto 18, es importante darse cuenta de que la mayoría de las personas quieren la recompensa sin riesgos: el brillo sin esfuerzo. Pero no se puede llegar a un destino en la vida sin un viaje. Y un viaje siempre tiene costes. Como mínimo, debe invertir tu tiempo y energía en dar pasos consistentes hacia adelante.
Entonces, en lugar de pensar únicamente en lo que quieres (un sueño o una meta), pregúntate también: "¿Qué estoy dispuesto a invertir (o renunciar) para conseguirlo?".
O para esos días inevitablemente difíciles: “¿Por qué vale la pena luchar?”
En serio, piénsalo: si quieres un cuerpo fuerte y atlético, tienes que querer los músculos adoloridos, la ropa sudada, las mañanas o tardes de ejercicio y las comidas saludables. Si deseas un negocio exitoso, también debes desear días más largos, acuerdos y decisiones comerciales estresantes y la probabilidad de no aprender muchas veces lo que necesita saber para tener éxito en el largo plazo. Pero si te das cuenta de que quieres algo día tras día, mes tras mes, pero nunca tomas medidas consistentes y, por lo tanto, nunca progresas, entonces tal vez sea hora de dejar ir esa meta, porque en realidad no quieres luchar para lograrlo. los pasos necesarios para lograrlo
Los costos te parecen demasiado altos. Y está bien, está bien cambiar de opinión o soñar un nuevo sueño. La clave es ser honesto consigo mismo en el camino.
20. La vida es increíblemente limitada y hay belleza en esta verdad.
Termino esta lista completando el círculo con los temas subyacentes con los que comencé en los puntos 1 y 2: el tiempo vuela y la vida es corta. Porque la verdad es que nunca podrás leer todos los libros que quieres leer. Nunca podrás entrenarte en todas las habilidades que deseas tener. Nunca podrás ser todo lo que quieres ser y vivir todas las vidas que quieres vivir. Nunca podrás pasar todo el tiempo que quieras con las personas que amas. Nunca puedes sentir todas las temperaturas, tonos y variaciones de emoción posibles en una situación determinada. Eres increíblemente limitado, como todos los demás.
En el juego de la vida, todos recibimos un conjunto único de limitaciones y variables inesperadas en el campo de juego. La pregunta es: ¿Cómo responderás a la mano que te han repartido? Puedes concentrarte en la falta de eso o empoderarte para jugar el juego con sensatez e ingenio, aprovechando al máximo cada resultado a medida que surja, incluso cuando sea desgarrador y difícil de aceptar.
Al final, lo que más importa es centrarse en lo más importante. Al hacerlo, podrás experimentar verdaderamente las diversas fuentes de belleza y oportunidades en tu vida mientras cada una de ellas dure. Tomémonos un momento y revisemos la noción de estar limitado por la realidad de no poder pasar todo el tiempo que deseas con alguien a quien amas. Cuando alguien a quien amas fallece demasiado pronto, esa es sin duda una de las limitaciones más desgarradoras que hay que afrontar (y los principios generales para afrontar este tipo de limitación trágica también se aplican a situaciones menos graves) ...
Imagina que una persona que te dio sentido a tu vida de repente ya no está en tu vida (al menos no en la carne), y tú no eres la misma persona sin ella. Tienes que cambiar quién eres: ahora eres un mejor amigo que se sienta solo, una viuda en lugar de esposa, un padre sin una hija o el vecino de al lado de alguien nuevo. Quieres que la vida sea como era antes de la muerte, pero nunca será así.
A lo largo de los años, he lidiado personalmente con la pérdida de padres y mejores amigos debido a enfermedades y accidentes, así que sé por experiencia que cuando pierdes a alguien sin quien no te imaginas vivir, tu corazón se rompe de par en par. Y la mala noticia es que nunca superas completamente la pérdida: nunca la olvidarás. Sin embargo, al revés, esta también es la buena noticia…
Verás, la muerte es un final, que es una parte necesaria de la vida. Y los finales también son necesarios para la belleza; de lo contrario, es imposible apreciar a alguien o algo, porque son ilimitados. Los límites iluminan la belleza, y la muerte es el límite definitivo: un recordatorio de que debes ser consciente de esta hermosa persona o situación y apreciar esta hermosa cosa llamada vida. La muerte también es un comienzo, porque si bien has perdido a alguien especial, este final, como toda pérdida, es un momento de reinvención. Aunque profundamente triste, su fallecimiento te obliga a reinventar tu vida, y en esta reinvención hay una oportunidad de experimentar la belleza en formas y lugares nuevos e invisibles. Y finalmente, por supuesto, la muerte es una oportunidad para celebrar la vida de una persona y agradecer la belleza invaluable que te mostró.
En pocas palabras: siempre se puede encontrar progreso y belleza al aceptar y respetar las limitaciones inherentes de la vida y luego aprovechar lo mejor que se tiene delante.
Finalmente, antes de irte, y si lo deseas deja un comentario para hacerme saber lo que piensas de este escrito y sus consejos. Tus comentarios son realmente importantes para mí: me inspiran a seguir escribiendo y compartiendo aquí en esta página web.
PD Felices fiestas para ti y los tuyos.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 19, 2023

Hemos llegado hasta aquí. Somos más fuerte de lo que pensamos. El próximo capítulo de nuestras vidas continúa. Pero podemos exigirnos aún más. Es un momento para evaluar nuestras vidas y deshacernos de cargas innecesarias.
La pregunta importante es: ¿Qué esperas de ti mismo en 2024?
La vida es tan simple como estas tres preguntas: ¿Qué quiero? ¿Por qué lo quiero? ¿Y cómo lo lograré?
Pienso en cada año como un lienzo nuevo. Identifico y me deshago de hábitos que ya no me sirven. E incluso proyectos que me están haciendo perder el tiempo. Y hacer espacio para experiencias, actitudes y perspectivas que se alineen con mis objetivos.
Estos son algunos hábitos que pueden agobiarnos e impedirnos vivir nuestra mejor vida. A medida que avanzamos hacia el año 2024, pensemos en ellas como oportunidades de crecimiento, transformación y una vida más plena.
Espero que te ayuden a hacer un “inventario consciente de hábitos” de todo lo que puedes prescindir en el próximo capítulo de tu vida.
1. Pensando en el tiempo perdido.El pasado es un maestro, no una residencia. Deja atrás arrepentimientos y errores del pasado que te agobian. Concéntrate en tus experiencias presentes. La posibilidad de una vida mejor está delante de ti. No nos corresponde recuperar el ayer, pero sí ganar o perder el mañana.
El pasado puede ser emocionalmente agotador, especialmente las experiencias negativas. Participa en actividades que atraigan tu atención al aquí y ahora. Respirar profundamente o simplemente prestar atención a lo que te rodea.
2. Compromiso excesivo.Deshazte del hábito de comprometerte demasiado con numerosas tareas y responsabilidades. En serio, deja de asumir demasiado. Tu cuerpo no puede soportarlo más. Deja de quemarte. Los resultados extraordinarios se obtienen sólo cuando das lo mejor que tienes para convertirte en lo mejor que puedes ser en tu trabajo más importante.
Concéntrese en algunos esfuerzos significativos que se alineen con tus metas y valores. La calidad a menudo supera a la cantidad cuando se trata de compromisos personales y profesionales.
3. Falta de límites.Comienza con la autorreflexión. Identifica tus propios límites y necesidades. Comprende lo que es aceptable e inaceptable para ti. Expresa tus límites de manera abierta y asertiva.
Le enseñas a la gente cómo tratarte mediante lo que permites, lo que detienes y lo que refuerzas.
No es necesario que estés de acuerdo con todo. Está bien rechazar solicitudes o invitaciones que vayan en contra de tus límites. Proteja tu tiempo y energía. Límites saludables son lo que necesitas para una vida equilibrada.
4. Guardar rencores.Dile adiós a los rencores que te agobian emocionalmente. El perdón es una poderosa herramienta para la liberación personal. Dejar ir el resentimiento te permite seguir adelante con un corazón más ligero y una perspectiva más positiva.
La ira, el resentimiento y los celos no cambian el corazón de los demás, sólo cambian el tuyo.
Guardar rencor sólo envenena tu propia salud mental. Perdona, déjate llevar y libérate del peso de las emociones negativas. Adopte una mentalidad de comprensión y compasión. Es clave para relaciones más saludables.
5. Negarse a aceptar el cambio.El cambio es una parte enriquecedora de la vida. Cómo lo percibes lo significa todo. Resiste la tentación de aferrarte a la familiaridad únicamente por comodidad. Ábrete a nuevas experiencias. La vida es una serie de cambios naturales y espontáneos. No te resistas; eso sólo crea tristeza. Deja que la realidad sea realidad. Deje que las cosas fluyan naturalmente como quieran.
El cambio a menudo trae consigo incertidumbre e incomodidad. Pero tu crecimiento y adaptabilidad dependen de ello. Resistirse al cambio conduce al estancamiento.
6. Consumo excesivo de noticias. (muy importante)Sabes que lo haces. Sé que lo hago. Podemos ser mejores. Se selectiva o selectivo con el contenido que consumes. Reduce el desplazamiento sin sentido por las noticias y las redes sociales. Filtra y conserva fuentes que agreguen valor a tu vida. Parece que estamos distraídos porque siempre estamos en busca de algo mejor. Siempre queremos ver un lugar diferente o la vida de una persona diferente, mientras la nuestra pasa de largo.
Las cosas más valiosas de la vida no se encuentran en nuestras publicaciones en las redes sociales; se encuentran en nuestras experiencias. Especialmente hay que reducir el hábito de consumo excesivo de noticias, por que contribuyen a acumular más ansiedad y estrés a nuestras vidas.
7. Ocupación perpetua.Todas las actividades, tareas o responsabilidades no deberían terminar en tu lista de prioridades. Reevalúa tus prioridades y esfuérzate por realizar un trabajo significativo. Y también un tiempo de inactividad significativo. Aprovecha los momentos de quietud para recargar energías.
Estar ocupado es una elección. El estrés es una elección. La alegría es una elección. Elige bien.
La presión constante para mantenerse comprometido sólo terminará en agotamiento. Sobrecargarse conduce a una menor eficiencia.
8. Gestión del tiempo poco realista.Abandona la mentalidad de que puedes controlar el tiempo por completo. Es una ilusión. Centrarse demasiado en el tiempo sólo genera estrés, frustración y una sensación de fracaso. En su lugar, adminístrate a ti mismo, tu energía y tu enfoque de la vida y el trabajo.
No hay nada tan inútil como hacer eficientemente lo que no se debe hacer en absoluto.
Adopta un enfoque más realista de la productividad. Prioriza las tareas, establece objetivos realistas, concéntrate en una cosa a la vez.
9. Sesgos no examinados.El mayor engaño son nuestras propias opiniones basadas en creencias y suposiciones falsas. Pon a prueba tus creencias. ¿Están sacando lo mejor o lo peor de ti? Cuanto más sabes quién eres y qué quieres, menos dejas que las cosas te molesten.
Se más abierto. No vale la pena vivir una vida sin examinar. Desafía y descarta creencias limitantes que obstaculizan tu crecimiento. Las limitaciones autoimpuestas sólo empeoran la vida.
10. Arrepentimiento innecesario.El arrepentimiento es una carga pesada. En lugar de insistir en las oportunidades perdidas, céntrese en las lecciones aprendidas. Utilice experiencias pasadas para informarte y guiar tu futuro. Lamentar el tiempo perdido es más tiempo perdido.
No te castigues. Infórmate y sigue moviéndote. Mire hacia atrás en busca de conocimientos para tomar decisiones informadas en el futuro. No te quedes ahí.
11. Descuidar la estimulación mental.La mayoría de la gente está aburrida e insatisfecha debido a la monotonía. No olvides las actividades y experiencias que promuevan la estimulación mental y la salud cognitiva. La mente no es un recipiente que hay que llenar, sino un fuego que hay que encender.
Lee, aprende una nueva habilidad, explore diversos intereses y mantén la curiosidad. Interrumpe tu rutina de vez en cuando. Explora salidas creativas. Una vida mentalmente activa contribuye a la salud cognitiva.
Estimular tu mente puede mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés.
12. Evitar la autorreflexión.La mayoría de las personas evitan la autorreflexión porque no quieren afrontar verdades incómodas. Están ansiosos por lo que podrían encontrar. La introspectiva es una habilidad valiosa para la vida. Tómate el tiempo para examinar tus pensamientos, emociones y acciones. Una comprensión más profunda de tus motivaciones, creencias y valores te ayudará a tomar acciones más inteligentes.
La autorreflexión es un proceso que nos humilla. Es esencial descubrir por qué piensas, dices y haces ciertas cosas... y luego hay que mejorar.
Tómate el tiempo para hacer introspección, evaluar tus objetivos y evaluar tu vida. Yo lo hago al menos una vez a la semana. A veces lo hago inconscientemente mientras camino y escribo mis pensamientos y lecciones cuando me siento.
Deshacerse de estas cargas no tiene por qué ser dramático. Es un proceso gradual de conciencia e intención. A medida que nos despojamos del peso del pasado, hacemos espacio para nosotros mismos, nuevas perspectivas y una versión más ligera y brillante de nosotros mismos.
Entra en 2024 con el corazón abierto y el alma descargada, listo para vivir tu mejor vida llena de alegría y propósito.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 18, 2023

Me permito el atrevimiento escribirte estas líneas, aun sabiendo que quizás, nunca llegues a leerlas.
Entiendo que te encuentras en un momento personal bastante complicado y que prefieres dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio, aunque en el fondo tienes tan claro como yo, que lo que quieres en tu vida no es precisamente lo que tienes en ella.
Mi carta responde a la intención, humilde te aseguro, de hacerte reflexionar sobre las relaciones de pareja, o, mejor dicho, sobre tu relación de pareja. Está muy claro que cada relación es única, que la forma de querer de cada persona es distinta, y que nadie tiene derecho a inmiscuirse en los sentimientos de un tercero. Por ello, no tengo ningún interés en meterme donde no me llaman, pero como te aprecio y me consta que tu balanza sentimental anda bastante "desequilibrada", quizás si hacemos juntos una reflexión, encuentres alguna respuesta a las tantas preguntas que te quitan el sueño.
Una relación de pareja nunca debe ser dañina para ninguna de las partes, eso de que el amor es sinónimo de sufrimiento, es mentira. El amor debe enriquecernos, y nunca hacernos sentir desdichados, por carecer de cosas tan básicas como una palabra de aliento cuando nos vence el desánimo; un abrazo que nos transmita la seguridad que nos falta; un piropo que nos levante la autoestima; un guiño a modo de "no pasa nada" o una sonrisa cuando la nuestra se esfumó por cualquier motivo.
La persona con la que decidimos compartir nuestra vida, debe complementarnos y nunca jamás hacernos sombra. Una relación de pareja no es una competición individual, a ver quién sale victorioso, es una carrera a la par, en la que tanto los éxitos como los fracasos, son cosa de dos.
En una relación de pareja, no se deben hacer comparaciones con personas que pasaron antes por nuestra vida. Cada persona es única e irrepetible, y las comparaciones no sólo son odiosas, sino que no tienen cabida. Si tan especial e importante era "la otra" como para compararte constantemente con ella, deberías preguntarte qué carajo hace contigo. ¿Te quiere realmente o simplemente pretende llenar un vacío?
En una relación de pareja lo más importante no es compartir lo bueno y lo positivo de la vida, sino aprender a superar juntos los sinsabores, los problemas y las dificultades. Sentir que por muy duro que sea el momento, nuestro dolor es más ligero porque hay alguien que soporta como suyo, nuestro propio peso.
La primera persona que vemos cada mañana al despertar, debe ser el confidente de nuestros sueños, y la llave de nuestro diario. Debe ser esa persona que con sólo mirarnos se dé cuenta de lo que otras no son capaces de percibir.
La persona que realmente nos quiere, acepta cada uno de nuestros defectos sin pretender cambiarnos, nos hace sentir el más atractivo o atractiva del mundo, aun cuando nosotras mismas odiemos nuestra imagen en el espejo. Esa persona entenderá nuestros miedos y nos llevará orgulloso de la mano aún sin saber cuál es el destino.
En una relación de pareja lo que menos importa es cómo vamos a llegar a fin de mes, lo único que cuenta es que lleguemos juntos, con más o menos sacrificios. Está claro que no todo será bueno y bonito, porque el amor forma parte de la vida, y la vida está llena de momentos complicados. Lo que no es de recibo, es que sea precisamente el amor que compartes con alguien, lo que haga más complicada tu vida.
El amor de pareja debe ser un "quid por quo" «algo por algo» o «algo a cambio de algo». Yo al menos, no lo entiendo de otra manera.
Si lees este escrito, lo único que te pido es que pienses muy bien lo que quieres en tu vida y sobre todo, si es a él a quien quieres en tu vida. Piensa detenidamente si la persona con la que compartes tu día a día, te aporta lo que te mereces, ni más ni menos. Bajo ningún concepto te conformes con migajas. Eres una gran mujer, autosuficiente, preparada, alegre y divertida. No permitas que nadie te robe la sonrisa. Ya una vez dejaste muchas cosas en el camino por un amor mal entendido, por un amor que te hizo pequeña (aún con lo grande que eres).
Si no eres valorada o valorado, no te enojes, significa que estás en el lugar equivocado; por que aquellos que conocen tu valor son aquellos que te aprecian. Nunca te quedes en el lugar donde no ven tu valor!
Para concluir, una frase que me gusta mucho y que ya un día recomendé: "Solía pensar que la peor cosa en la vida era terminar solo. No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo".
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 15, 2023

La felicidad es el objetivo de la vida. Pero no siempre es fácil. Se encuentra la felicidad en el arduo trabajo que hacemos cada día.
Muchos de nosotros tenemos la expectativa de que la vida debería ser más fácil de lo que es. Independientemente de lo que elijamos hacer “cuando crezcamos”, inconscientemente fantaseamos con que el camino elegido tendrá muy pocos desvíos, interrupciones e inconvenientes. Y luego esperamos interminablemente a que las cosas se pongan más fáciles, mientras se nos pasan innumerables buenas oportunidades.
Lo curioso es que, para algunos de nosotros, una de las cosas difíciles es aceptar los regalos de amor, cuidado y homenaje de las personas en nuestras vidas que necesitan expresar su aprecio por nosotros tanto como nosotros debemos expresar nuestro aprecio por ellos. A veces “tomar” puede ser difícil, porque tememos ser demasiado grandes o ser vistos como demasiado buenos y, por lo tanto, elevar las expectativas sobre nuestro “desempeño” futuro en la vida. Estoy aprendiendo a dejar que la gente me ame sin desviarme constantemente y tratar de minimizar mis logros, y aparentemente eso me está dando a ellos y a mí el mismo placer.
Siempre que te encuentres atrapado en este tipo de ciclo improductivo, recuerda que:
1. Necesitas hacer cosas difíciles para ser feliz en la vida (y puedes hacerlo).
Sí, necesitas hacer las cosas que la mayoría de la gente preferiría evitar: las cosas que te hacen sentir incómodo, de las que es mucho más fácil huir, ¿Qué otros no pueden hacer por ti... las cosas que te hacen más fuerte pero que también te hacen cuestionarte de cómo vas a encontrar la fuerza para seguir adelante?
¿Por qué?
Porque esas cosas difíciles, en última instancia, te fortalecen y cambian tu vida. Marcan la diferencia entre existir y vivir, entre conocer el camino y recorrerlo, entre una vida de promesas vacías a uno mismo y una vida llena de propósito, progreso y realización.
¿La clave?
¡Acción diaria consistente y apasionada!
Aprenda a creer en tu corazón que está destinado a vivir cada día lleno de pasión y propósito, que cada momento es digno a su manera. Y recuerda que la pasión no es algo que encuentras en la vida; es algo que haces. Cuando quieras encontrar la pasión y la fuerza interior necesarias para cambiar tu situación, debes esforzarte para dar un paso adelante.
Muchos de nosotros todavía estamos tratando desesperadamente de “encontrar nuestra pasión”, algo que creemos que nos acercará a la felicidad, el éxito o la situación de vida que finalmente deseamos. Y digo "desesperadamente" principalmente porque realmente no se puede encontrar la pasión. Cuando decimos que estamos tratando de encontrar nuestra pasión, implica que nuestra pasión de alguna manera se esconde detrás de un árbol o debajo de una roca en algún lugar. Pero eso está lejos de la verdad.
La verdad es que nuestra pasión proviene de hacer las cosas bien. Si estás esperando de alguna manera “encontrar tu pasión” en algún lugar fuera de ti, para finalmente tener una razón para poner todo tu corazón y alma en tu vida y en los cambios que necesitas hacer, probablemente estarás esperando una eternidad...
Por otro lado, si estás cansado de esperar y prefieres vivir con más pasión a partir de hoy y experimentar pequeños cambios positivos, es hora de inyectar pasión de manera proactiva en lo siguiente que hagas.
Piénsalo:• ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste y conversaste con alguien cercano, sin distracciones y 100 por ciento concentrado?• ¿Cuándo fue la última vez que hiciste ejercicio y pusiste todo el esfuerzo que pudo en ello?• ¿Cuándo fue la última vez que realmente intentaste hacer lo mejor que pudiste?
Como la mayoría de nosotros, es probable que tu estés poniendo un esfuerzo poco entusiasta en la mayoría de las cosas que haces a diario. Porque todavía estás esperando. Todavía estás esperando "encontrar" algo que te apasione: alguna razón mágica para entrar en la vida que deseas crear. ¡Pero debes hacer exactamente lo contrario!
2,- Poner todo tu corazón y alma en los momentos ordinarios es lo que crea la magia de la vida.
Cuando era niño, me decían: “Deja de esperar mejores oportunidades. La que tienes delante es la mejor oportunidad”. También dijo: “Con demasiada frecuencia dedicamos demasiado tiempo a hacerlo perfecto en nuestras cabezas incluso antes de hacerlo. Deja de esperar por la perfección y haz lo mejor que puedas con lo que tienes hoy y luego mejóralo mañana”.
Lo creas o no, investigaciones psicológicas recientes refuerzan indirectamente los sentimientos de lo que me decían cuando era niño. Durante muchos años, los psicólogos creyeron que nuestra mente podía afectar directamente a nuestro estado físico, pero nunca al revés. Hoy en día, sin embargo, está ampliamente documentado que nuestros cuerpos (por ejemplo, nuestras expresiones faciales momentáneas y nuestra postura corporal) también pueden afectar directamente nuestro estado mental. Entonces, si bien es cierto que cambiamos de adentro hacia afuera, también cambiamos de afuera hacia adentro. Y tú puedes hacer que esta realidad funcione para ti.
Si quieres más pasión y felicidad en tu vida ahora mismo, actúa en consecuencia ahora mismo.
¡Pon tu corazón y alma en algo!
No hacia las oportunidades del mañana, sino hacia la oportunidad que tienes justo delante.No en las tareas de mañana, sino en las tareas de hoy.No para la carrera de mañana, sino para la carrera de hoy.No en las relaciones del mañana, sino en las relaciones de hoy.
Estoy seguro de que tienes muchas cosas en tu vida en este momento que valen tu tiempo y energía. Tienes personas y circunstancias en tu vida que te necesitan tanto como tú a ellas. Tienes una enorme reserva de pasión potencial dentro de ti, esperando…
3.- Deja de esperar: ¡esa es la verdadera lección!
No es demasiado tarde, pero hay que empezar. En otras palabras, no es necesario tenerlo todo resuelto para dar el siguiente paso. Pero es necesario dar el siguiente paso para resolverlo. Y mientras luchas por seguir adelante, recuerda que es mucho mejor estar cansado de dar pequeños pasos hacia adelante que estar cansado de esperar sin hacer absolutamente nada.
A decir verdad, si esperas “el momento adecuado” (si esperas hasta sentirte 100% preparado), estarás esperando el resto de tu vida. Tómate esto en serio ahora mismo. Demasiadas personas esperan demasiado para vivir sus mejores vidas. Esperan todo el día a las cinco de la tarde, toda la semana al viernes, todo el año a las vacaciones, toda la vida a la pasión y la felicidad. ¡No seas uno de ellos!
Sigue recordándote que los nuevos caminos se hacen caminando, no esperando. Y no, no deberías sentirte más seguro antes de dar el siguiente paso. Dar el siguiente paso es lo que construye gradualmente tu confianza y genera progreso en la vida.
Hace unos años decidí tomar un día a la vez. El mañana nunca te está prometido, así que hay que hacer las cosas mientras puedas. Quiero hacer cosas mientras todavía tengo tiempo y mientras todavía soy capaz de hacerlas.
Los nuevos caminos se hacen caminando, no esperando.
Todos los días agradezco y me siento muy feliz de haberme despertado en la mañana, algunas personas no se permiten ese lujo.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 13, 2023

Pocas cosas hacen más infeliz que sentirse el último infeliz de la Tierra. O creerse el único que la pasa mal allí donde todo el mundo encuentra alegría y montones de afectos. Pero no todo lo que brilla es oro y, muchas veces, es nuestra fantasía la que pone en los demás —y en sus supuestas vidas— más paraísos de los que realmente tienen.
En esta época, el estrés llamado positivo puede convertirse en negativo o distrés y el aumento de la irritabilidad, el malhumor y el desgano comienzan a corroer el rendimiento laboral, las relaciones sociales y la capacidad de resolver problemas. El difundido estrés no es otra cosa que la respuesta que una persona elabora ante determinadas situaciones de presión o exigencia ya sea física o psíquica. Sin embargo, “cuando esa presión supera el umbral de tolerancia del sujeto deriva en distrés, que implica una demanda excesiva para la persona.
En este sentido, a esta altura del año 2023, la acumulación de situaciones estresantes que cada uno debió resolver a lo largo del año hace que los sujetos se vuelvan más propensos a esta patología. Lo característico de este mal es que las contingencias que en otro momento del año resolvimos sin mayores sobresaltos ahora se nos hace cuesta arriba, por lo tanto, es común que las personas vivencien un estado de mayor ansiedad, irritabilidad e insomnio que se plasma en el trabajo y en las relaciones afectivas.
En el ámbito laboral es frecuente que quienes se ven afectados por este síndrome se sientan interferidos a la hora de concentrarse en las actividades producto de la disminución de la capacidad para resolver problemas. Por otra parte, muchos contratos caducan y la inestabilidad o incertidumbre laboral genera una mayor predisposición al distrés.
Un ciclo que se cierra y, por delante, un paquete de 365 días en inquietante blanco, con la demanda urgente de proyectos nuevos; el trabajo y el estudio apurando sus fechas límite —las entregas, los finales, los informes anuales en tiempo de descuento—; los preparativos para dos festejos demasiado juntos; los gastos, la comida, los regalos; los encuentros que se las traen, las ausencias más presentes que de costumbre; las vacaciones, como urgencia o como incógnita; el balance entre lo que hubo y lo que faltó, entre lo ganado y lo perdido, entre los sueños concretados y los deseos que aguardan turno.
Todo eso y mucho más en apenas días. ¿No será mucho?
Sin duda. En esta época la gente desborda y se produce una intensa movilización afectiva. Son momentos de mucha ansiedad. Uno trata de resolver y terminar todo lo que fue postergando durante el año y empieza a vivir con mucha urgencia, con mucha locura, por cuestiones reales y subjetivas.
Además, las fiestas tienen un peso simbólico muy fuerte. El mandato social de disfrutar y divertirse entra en conflicto con el mandato de estar juntos en familia: uno se reúne para pasarla bien pero el encuentro resalta las ausencias y destaca lo que falta, con lo cual aparecen sentimientos melancólicos y depresivos. No se trata sólo del trajín de las fiestas, sino de la carga emocional y de las exigencias de alegría y felicidad que estas suponen. Abordamos las fiestas con muchas expectativas, ligadas al sistema de creencias que tenemos respecto a las fiestas ideales. Pero es importante revisar esas expectativas para evitar frustraciones innecesarias.
Si bien en esta mirada se juegan emociones muy humanas como los celos y la envidia, es cierto que uno idealiza en los demás un goce y un disfrute que en general no es tal. Es una mirada infantil y proyectiva que aumenta nuestro malestar sin sentido.
Todos tenemos frustraciones y contradicciones", "Son tiempos de balances sociales y personales y hay mucha conmoción. Muchas cosas quedan sobre la mesa y uno no puede hacerse el 'sota' como en otros momentos del año. Muchos viven la exigencia de promover situaciones de alegría como algo muy pesado y se refugian en los excesos como actitud defensiva: no quieren contactarse con los sentimientos de angustia y pérdida que en general las fiestas disparan". Las fiestas a veces despiertan dolores que uno creía dormidos.
Los festejos suelen aumentar la intensidad de las emociones o la fuerza de los recuerdos. Hay que asumirlo y no pelear en vano contra estos sentimientos. Suelten las culpas y permítanse un rato de alegría. No se quiere más a alguien o se lo olvida menos por censurar una carcajada o rendir culto a la tristeza. Disfrutar no es traicionar la memoria del que no está.
Otra fuente de tensiones típica es con quién pasamos las fiestas. Y, en ese sentido, la masividad de las separaciones y el boom de las familias ensambladas sumaron un nuevo ingrediente a los conflictos de antaño: antes, el dilema pasaba por cómo repartirse entre los padres y los suegros. Hoy, los dos destinos posibles pueden ser cuatro (y más también), los abuelos pueden ser ocho y etcétera. Pero hay dos fiestas y el conflicto termina imponiéndose.
Lo fundamental es preguntar a los seres queridos dónde la quieren pasar y ser tolerantes y comprensivos con la respuesta, aunque duela. En definitiva, todos tenemos derecho a ir donde la pasemos mejor.
Para sobrellevar las últimas semanas del año sin perder la cordura lo ideal sería que el ámbito laboral ofrezca, además de estabilidad y un salario adecuado, un equipo de trabajo lo más armónico posible, la infraestructura y el confort necesario para llevar adelante las tareas y “contar con autoridades o jefes que sepan rescatar y hacer explícito lo positivo de cada trabajador, porque si sólo nos señalan los defectos la sensación de no dar más se acentúa.
Por otra parte, Navidad y Año Nuevo suele ser para mucha gente, “un momento del año signado por la nostalgia en el que se tornan más patentes las ausencias, el paso del tiempo y los recuerdos idealizados de lo que eran las fiestas
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 12, 2023

Foto : La ciudad de Groninga en los Paises Bajos.
Al final te conviertes en lo que haces repetidamente. Si tus hábitos no te ayudan, te están perjudicando. Aquí hay algunos ejemplos bastante comunes y extendidos de estos últimos que agotarán toda tu alegría y paz si los dejas:
1. Centrarse en cómo “debería” ser la vida en cada paso del camino.
Trata de utilizar la frustración y las molestias para motivarte en lugar de molestarte. Tú tienes el control de la forma en que ves la vida. En lugar de enojarte, encuentra la lección. En lugar de envidia, siente admiración. En lugar de preocuparse, actúe. En lugar de duda, ten fe. Recuerde que tu respuesta es siempre más poderosa que tu circunstancia actual. Una pequeña parte de tu vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría de tu vida se decide por tus respuestas. El destino final depende en gran medida de cómo juegues las manos que te han repartido.
2. Querer controlar lo incontrolable.
Sé selectivo con tu energía hoy. Si puedes solucionar un problema, soluciónalo. Si no puedes, acéptalo y cambia tu forma de pensar al respecto. Hagas lo que hagas, no intentes invertir más energía de la que tienes, tropezando con algo detrás de ti o algo que sólo existe dentro de tu cabeza. A decir verdad, algunos de los momentos más poderosos de la vida ocurren cuando encuentras el coraje para dejar ir lo que no se puede cambiar. Porque cuando ya no eres capaz de cambiar una situación, tienes el desafío de cambiarte a ti mismo, de crecer más allá de lo inmutable. Y eso lo cambia todo.
3. Aferrarse a cómo eran las cosas antes.
No eres la misma persona que eras hace un año, un mes o incluso una semana. Siempre estás aprendiendo y creciendo, y la vida siempre está evolucionando. Nuevamente, aunque no puedas controlar todo lo que sucede, puedes controlar tu actitud ante lo que sucede. Y al hacerlo, gradualmente dominará el cambio en lugar de permitir que éste te domine a ti. Así que sé humilde hoy. Se enseñable. El mundo suele ser más grande que tu visión del mundo. Siempre hay espacio para una nueva idea o un siguiente paso. Pero primero debes aceptar el hecho de que es posible que las cosas nunca vuelvan a ser como solían ser y que este final es realmente un nuevo comienzo.
4. Negarse a practicar el perdón a uno mismo.
Perdónate por las malas decisiones que tomaste en el pasado, por las veces que te faltó comprensión, por las decisiones que accidentalmente lastimaron a otros y a ti mismo. Perdónate a ti mismo por ser joven e imprudente. Todas estas son lecciones vitales. Y lo que más importa ahora es tu voluntad de crecer a partir de ellos.
5. Conformarse infinitamente con la configuración predeterminada.
Hay miles de personas que viven toda su vida con la configuración predeterminada, sin reconocer nunca el hecho de que pueden personalizarlo todo. No sea uno de ellos, no te conformes con la configuración predeterminada a diario. Tampoco te escondas detrás de la indecisión o la pereza. ¡Y olvídate de la popularidad! Simplemente haz lo tuyo con pasión, humildad y honestidad. Haz lo que haces, no por un aplauso, sino porque es lo correcto. Persíguelo un poco cada día, sin importar lo que piensen los demás. Así se logran los sueños.
6. Resistir nuevas ideas y lecciones.
Para lograr un progreso real a largo plazo, debes dejar de asumir que ya tienes todas las respuestas. ¡Así que no dejes de aprender! No dejes de invertir en ti mismo. Investigación. Leer. Devorar libros. Interactúe con personas, incluidas aquellas que piensan diferente. Hacer preguntas. Escucha atentamente. Y no sólo crezca en conocimiento. Se una persona que retribuye. Utiliza lo que estás aprendiendo para marcar una diferencia real y duradera.
7. Buscar constantemente una satisfacción pasajera.
Hay dos variaciones de satisfacción en la vida: fugaz y duradera. El tipo fugaz se deriva de instantes de comodidad material, mientras que el tipo duradero se logra a través del crecimiento gradual y el progreso en asuntos que son verdaderamente importantes para ti. A simple vista puede resultar difícil descifrar uno del otro, pero a medida que pasa el tiempo se vuelve vívidamente obvio que este último es muy superior. Así que recuerda, si te entretiene ahora pero algún día te dolerá o te aburrirá, es una distracción. No te conformes. No cambies lo que más deseas por lo que más deseas en este momento. Estudia tus rutinas. Descubra adónde va tu tiempo y elimina las distracciones. Es hora de centrarse más en lo que importa a largo plazo.
8. Siempre preocupándose por la historia de los demás.
No estés tan satisfecho con las historias de éxito de los demás y cómo les ha ido, que se olviden de escribir la tuya propia. Despliega tu propia historia y dale vida a diario. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en lo que eres capaz de llegar a ser. Se producen cambios increíbles cuando decides convertirte en una prioridad. Y recuerda, no siempre serás una prioridad para los demás y por eso tienes que ser una prioridad para ti mismo. Aprenda a respetarte a tí mismo, a cuidarte y a convertirte en parte diaria de tu propio sistema de apoyo. Esto significa consumir menos y crear más. Significa negarse a permitir que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a aceptar y utilizar tus ideas e instintos para escribir tu pasaje, un día a la vez.
9. Temer pequeños fracasos (necesarios).
A veces, literalmente, tenemos que fracasar decenas de veces para tener éxito. Y no importa cuántos errores cometas o lo lento que progreses, todavía estás muy por delante de todos los que no lo intentan. Así que no te obsesiones tanto con algunos intentos fallidos que pierdas la oportunidad de tener cien oportunidades más. Todas las ideas que no funcionan son simplemente peldaños hacia la única idea que sí funciona. Y recuerda, el fracaso no es caer; El fracaso es permanecer abajo cuando tienes la opción de volver a levantarte. ¡Siempre levántate! A menudo, las cosas buenas se desmoronan en el corto plazo, por lo que las mejores cosas pueden fracasar al final.
10. Esperar el momento “perfecto” para dar el siguiente paso.
No creas en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos, son lo que haces con ellos. Mucha gente espera a que las estrellas se alineen para hacer lo que están aquí para hacer. El momento perfecto, la oportunidad perfecta, el estado perfecto del ser, etc. ¡Despierta! ¡No “esperes” la mayor parte de tu vida! Recuerde que demasiadas personas esperan todo el día hasta las 5 de la tarde, toda la semana hasta el viernes, todo el año hasta las vacaciones, toda la vida hasta la felicidad. Y tú no eres uno de ellos. En última instancia, no alcanzarás el éxito encontrando el momento perfecto, sino aprendiendo a ver y utilizar las imperfecciones de la vida como peldaños.
Quizá lo escrito anteriormente sea algo que necesitabas escuchar/leer. Quizá estas pasando por un momento difícil. Mi intención es únicamente recordarte cómo devolver lo positivo de tu vida.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 11, 2023

Es una pregunta engañosamente sencilla. Pero llega al corazón de nuestras acciones para evaluar nuestras elecciones diarias y eliminar cargas innecesarias. No toda causa merece un efecto. Todas las acciones no necesitan una reacción. En caso de duda, vuelva a la necesidad.
¿Es esto necesario? Es una profunda pregunta hacia una vida de claridad, propósito y realización. Nos anima a deshacernos del equipaje innecesario que nos agobia, permitiéndonos abrazar una existencia más simple y significativa. Elimina el desorden de la vida.
¿Es esto necesario? no es sólo una pregunta; también es un truco de productividad. Cuestionar la necesidad de nuestras acciones, pensamientos y emociones nos ayuda a identificar y descartar cosas que no sirven para nada.
Muchas cosas nos descarrilan y nos alejan de nuestros objetivos más importantes. Para hacer más trabajos excelentes o llevar una vida más satisfactoria. Así es como se hacen las cosas. Priorice, simplifique y prospere.
No es un aumento diario, sino una disminución diaria. Elimina lo no esencial.
"¿Es esto necesario?" Impulsa una reevaluación de nuestras elecciones. Desafía el impulso de acumular por acumular, ya sea en posesiones materiales, compromisos o desorden digital.
Nos anima a hacer una pausa, reflexionar y discernir si nuestro compromiso actual es realmente necesario o simplemente un producto de un hábito o condicionamiento social.
Se transforma en un enfoque deliberado y consciente de la vida, enfatizando el valor de lo esencial sobre lo meramente extravagante.
Antes de comprometernos con otra obligación más, elegir más deseos en lugar de necesidades, la pregunta de "¿Es esto necesario?" nos invita a hacer una pausa. Es un llamado a filtrar el ruido y priorizar lo indispensable, fomentando una vida con propósito y claridad.
"¿Es esto necesario?" También es un mantra para una vida deliberada. También es un recordatorio para examinar lo no esencial y aceptar lo que realmente contribuye a una vida significativa.
No se trataba sólo de una cuestión de mera frugalidad; es para mí, un profundo interrogatorio de la condición humana.
"¿Es esto necesario?" es una piedra de toque, que debería guiar las decisiones políticas. Debe ser un llamado a discernir entre los pocos vitales y los muchos triviales.
Un avance rápido hasta el día de hoy, y la pregunta resuena en nuestras vidas, que nos distraen mucho.
"¿Es esto necesario?" Incita a reflexionar sobre el impulso de acumular, consumir y estar perpetuamente ocupado.
Un antídoto estoico para separar la señal del ruido
Imagine aplicar esta pregunta al ruido digital: cada notificación, cada clic, cada compromiso. En la era de las noticias, el trabajo y la sobrecarga de información, la pregunta de "¿Es esto necesario?" proporciona consuelo. En medio del caos de la vida, tenemos el poder de elegir qué mueve la aguja.
Antes de ceder a la siguiente distracción o sumergirnos en ocupaciones innecesarias, os invita a hacer una pausa, reflexionar y cuestionar su valor para vuestro objetivo más importante. Es una herramienta afilada para eliminar lo innecesario.
Debemos intentar tomar el control total y deliberado de nuestras decisiones, dando forma conscientemente a una vida donde cada acción se alinee con un sentido de propósito, integridad y necesidad.
Este principio se extiende más allá de las decisiones personales. Se aplica a nuestras interacciones con los demás, nuestros hábitos de consumo y nuestro estilo de vida en general. Podemos cuestionar la necesidad de posesiones materiales excesivas, la búsqueda interminable de validación social y los hábitos poco saludables que agotan nuestros recursos físicos y mentales.
En el trabajo, úsalo para evaluar la necesidad de cada tarea e interacción para identificar y eliminar aquellas que agotan tu energía y obstaculizan tu productividad. Simplifica tu agenda. No te comprometas demasiado. Prioriza tareas importantes y delega o elimina otras.
La capacidad de simplificar significa eliminar lo innecesario para que lo necesario pueda hablar.
En los tranquilos momentos de reflexión, de cara al próximo compromiso, “¿Es esto necesario?” se convierte en una brújula que nos guía hacia una vida significativa y productiva.
Utilizando la sabiduría, confrontemos nuestras decisiones con esta pregunta incisiva. Haciendo una pausa para preguntarnos: "¿Es esto necesario?" puede ayudarnos a recuperar el control de nuestra atención y energía. Aplícalo, recorta el exceso y mantente decidido.
Nuestra vida se desperdicia en los detalles. Simplifica, y filtra el ruido, prioriza lo esencial y concéntrate en lo que realmente importa.
En resumen, la profunda pregunta de “¿Es esto necesario?” es un mantra atemporal para una vida con propósito. Vale la pena eliminar lo no esencial de nuestras acciones, hábitos y elecciones. Manténgase delgado, manténgase concentrado.
Eliminar todo lo que nos distrae es la forma en que creamos claridad y permitimos que lo que realmente importa se vuelva más prominente.
Es un llamado a eliminar las distracciones, revelando los elementos centrales que tienen significado e impacto. "¿Es esto necesario?" No se trata sólo de reducir sino de amplificar la importancia de lo que queda.
Publicado por Patricio Varsariah.
diciembre 6, 2023

El amor es grandioso cuando se habla, pero mayor cuando se muestra. Haga pequeñas cosas a diario para demostrarles a sus seres queridos que se preocupan.
Siempre que pensaba que nuestro matrimonio estaba pasando por un momento difícil, la razón generalmente era que uno (yo) o ambos habíamos olvidado temporalmente este consejo. "Trátense unos a otros todos los días como si estuvieran tratando de que él o ella se case con ustedes". Sencillo, fácil de recordar, a veces difícil de realizar.
Comparto con vosotros algunos hábitos de relación añejos que deberíamos recuperar, para volver de esos momentos difíciles que todos en algún momento de la vida en pareja tenemos y que afectan a nuestras relaciones.
1. Pasar tiempo de calidad juntos sin agenda importante ni tecnología.
Deje el teléfono inteligente, cierre la computadora portátil y disfrute de la compañía de los demás, cara a cara a la antigua usanza. Hay pocas alegrías en la vida que igualen una buena conversación, una risa genuina, una larga caminata, un baile amistoso o un gran abrazo compartido por dos personas que se preocupan mutuamente. A veces las cosas más ordinarias pueden volverse extraordinarias simplemente haciéndolas con las personas adecuadas. Así que elija estar rodeado de estas personas y aproveche al máximo su tiempo juntos.
Tampoco esperes para hacer grandes planes. Haga de su tiempo juntos sin distracciones el plan. Es comunicarse abiertamente de forma regular. Reúnanse en persona con la mayor frecuencia posible. No porque sea conveniente hacerlo, sino porque saben que valen la pena el esfuerzo extra.
2. Esté completamente presente cuando esté en presencia de otros.
Uno de los mejores sentimientos del mundo es saber que tanto tu presencia como tu ausencia significan algo para alguien. Y la única forma de hacérselo saber a tus seres queridos es mostrárselos cuando estás con ellos. En tus relaciones e interacciones con los demás, nada que puedas dar es más apreciado que tu atención sincera y enfocada: tu presencia total. Estar con alguien, escuchar sin reloj y sin anticipación del próximo evento es el máximo cumplido. De hecho, es el gesto más valioso que puedes hacerle a otro ser humano.
Así que ten en cuenta que tus amigos y familiares son demasiado hermosos para ignorarlos. En estas fiestas, dales el regalo de TI: tu tiempo, atención exclusiva y amabilidad. Es mejor que cualquier otro regalo, no se romperá ni se perderá y siempre será recordado.
3. Expresa tu sincero agradecimiento por tus seres queridos cada vez que puedas.
No importa qué tan seguro esté del aprecio y la admiración de alguien, siempre es bueno que se lo recuerden. Entonces, si aprecias a alguien hoy, díselo. El hecho de que sean súper confiables y siempre estén ahí cuando los necesite no significa que deba dejar de agradecer y apreciar con regularidad. Valorar a alguien demasiado a la ligera es correr el riesgo de perder la profundidad de su bondad antes de que desaparezca.
Lamentablemente, a menudo sólo cuando se nos recuerda trágicamente lo corta que es la vida (cuando alguien a quien amamos muere) empezamos a apreciar la importancia de expresar nuestro amor abiertamente. Deje que esta lección se asimile ahora. No espere hasta que sea demasiado tarde para decirle a las personas que ama cuánto las aprecia.
4. Trabajen juntos y ayúdense unos a otros a crecer.
No existe ningún alma gemela o mejor amigo que resuelva todos tus problemas. No hay amor a primera vista que dure sin trabajo y compromiso. Sin embargo, hay personas por las que vale la pena luchar. No porque sean perfectos, sino porque son imperfectos en todos los sentidos que son adecuados para ti: complementan los defectos de cada uno de una manera que permite que sus almas se unan y operen de manera más eficiente. como uno… Sabrás cuando conozcas a una de estas personas, cuando a través de ella encuentres lo mejor de ti mismo.
5. Concéntrate en la belleza interior.
Cuando llegas a conocer realmente a alguien, la mayoría de sus características físicas destacadas desaparecen de tu mente. Empiezas a vivir en su energía, a reconocer su aroma y a apreciar su ingenio. Sólo ves la esencia de la persona, no el caparazón.
Por eso no puedes enamorarte de la belleza física. Puedes codiciarlo, enamorarte de él o querer poseerlo. Puedes amarlo con tus ojos y tu cuerpo por un tiempo, pero no con tu corazón a largo plazo. Por lo tanto, cuando realmente conectas con el yo interior de una persona, la mayoría de las imperfecciones físicas se vuelven irrelevantes.
6. Di la verdad.
Demasiados prefieren mentiras amables a verdades duras. Pero no nos equivoquemos, al final es mejor sentirse herido por la verdad que reconfortado por una mentira. Y mentir también es un proceso acumulativo, así que ten cuidado…
Lo que comienza como una pequeña mentira aparentemente inocente (posiblemente incluso con la intención de no lastimar a nadie) rápidamente se convierte en una creciente y falsa realidad. Nos mentimos unos a otros, pero aún más nos mentimos a nosotros mismos la mayoría de las veces para proteger nuestro tan frágil ego. Incluso podemos sentirnos inclinados a mentirnos a nosotros mismos al leer esto, sin querer admitir con qué frecuencia hemos eludido la verdad.
7. Discúlpate cuando sabes que deberías hacerlo.
Asume la responsabilidad personal por tus malas acciones. Si sabes que tus acciones o palabras han lastimado a alguien que te importa, admite inmediatamente tus faltas y enfrenta la realidad de tus acciones. Las disculpas sinceras son el pegamento de las relaciones duraderas.
Y asegúrese de que tu disculpa también sea sincera. Dilo y dilo en serio. No te molestes en disculparte si vas a continuar haciendo las cosas por las que pediste perdón. Nunca arruines una disculpa con una excusa. Las excusas no son disculpas.
8. Resuelvan sus problemas de relación entre sí, no con los demás.
Esto puede parecer obvio, pero hoy en día vale la pena mencionarlo: no publiques cosas negativas sobre un ser querido en las redes sociales. Escolares de 14 años publican cosas negativas sobre sus novios, novias y amigos en las redes sociales. Es una forma maliciosa de llamar la atención y desahogarse, cuando la respuesta emocionalmente saludable es hablar de sus quejas con ellos directamente cuando sea el momento adecuado.
Además, las relaciones no siempre tienen mucho sentido, especialmente desde fuera. Así que no permita que personas externas gestionen tus relaciones por ti. Si tienes un problema de relación con alguien, resuélvelo con ELLOS y con nadie más.
9. Se una fuerza de positividad y aliento.
Eleva tu juego interior. ¡Una actitud negativa está muy por debajo de tu horizonte!
Nuestra forma de pensar crea resultados buenos o malos. Hace una gran diferencia en tu vida y en la vida que te rodea cuando te mantienes razonablemente concentrado en lo positivo. Y recuerde, ser positivo no significa ignorar lo negativo; ser positivo significa superar lo negativo. Hay una gran diferencia entre los dos.
Así que fomente los mejores resultados posibles con tus pensamientos, palabras y acciones cada vez que puedas. Y enseña esta filosofía a quienes te rodean también. Ayúdalos a ver la luz.
10. Cumple con tus promesas.
Estar comprometido. El compromiso significa mantenerse dedicado y cumplir tus promesas mucho después de que el tiempo y el estado de ánimo en el que hizo las promesas lo hayan abandonado. Hacerlo es vital para tus relaciones y tu éxito a largo plazo en todos los ámbitos imaginables de la vida.
En otras palabras, no sólo lo digas, muéstralo. No solo lo prometas, pruébalo. ¡Cumple todas tus promesas! Suministrar más de lo necesario. Recuerda “Nadie se ha vuelto pobre por dar”. Siempre que puedas, haz todo lo posible y haz algo agradable e inesperado para las personas en tu vida, especialmente aquellas que no están en condiciones de pagarte en el corto plazo.
11. Se leal.
Apoya a aquellos que te importan en sus momentos más oscuros, no porque quieras permanecer en la oscuridad, sino porque tampoco quieres que ellos lo hagan. Enfréntate a las sombras junto a ellos hasta que puedan encontrar la luz. Por otro lado, apoya a estas mismas personas en sus días más soleados, no porque quieras quemarte la piel, sino porque no tienes miedo de dejar que brillen.
En pocas palabras: se leal. Permanecer fiel en tus relaciones nunca es una opción, sino una prioridad. La lealtad significa mucho para las personas que te aman. Cuando alguien cree en ti lo suficiente como para animarte, trata de no decepcionarlo. No puedes prometer que estarás ahí para alguien por el resto de su vida, pero puedes estar ahí sinceramente por el resto de la tuya.
Ahora es un momento perfecto para reflexionar sobre el hecho de que a medida que envejecemos y nos volvemos más sabios, nuestra lista de regalos navideños se hace cada vez más pequeña, porque las cosas que realmente deseamos y necesitamos es: tiempo.
La profundidad de tu amor hacia una persona es directamente proporcional a la cantidad de libertad que eres capaz de concederle en la vida.
Publicado por Patricio Varsariah.
noviembre 18, 2023

El poder no corrompe. El miedo corrompe... quizás el miedo a perder el poder.
Si quieres saber qué es un hombre en el fondo, dale poder. Cualquier hombre puede soportar la adversidad; sólo un gran hombre puede soportar la prosperidad. Es la gloria de Abraham Lincoln que nunca abusó del poder únicamente por el lado de la misericordia.
Una de las lecciones más tristes de la historia es ésta: si hemos sido engañados durante suficiente tiempo, tendemos a rechazar cualquier evidencia del engaño. Ya no estamos interesados en descubrir la verdad.
El engaño nos ha capturado. Es simplemente demasiado doloroso reconocer, incluso ante nosotros mismos, que nos han secuestrado. Una vez que le das a un charlatán poder sobre ti, casi nunca lo recuperas.
Desde siempre, el poder existe con el hombre por cuanto es propio del carácter humano. La condición política que caracteriza al hombre, configura una de las cualidades que mejor exhibe, el poder. De la condición política, se prende el poder del cual se vale el ser humano para imponer el enfoque que posee de la situación que vive.
Esa situación hace al poder lucirse asociado con la coerción o con la arbitrariedad. Por tanto, lo induce a vincular sus manifestaciones con la libertad o con el derecho. Es lo que constituye la razón que ha dificultado un concepto de poder. Un concepto que pueda unificar las nociones que buscan dar con la idea que de la interpretación de poder se tiene.
Indagar hasta dónde el poder se arma de un carácter persuasivo o conspirativo para conseguir sus objetivos. Sobre todo, cuando las realidades se ven interferidas por el dominio que ejerce el poder. Por eso, el poder se vale de la praxis política para exponer o demostrar la fuerza que coexiste a lo interno de sus múltiples expresiones.
Es la razón de la cual se sirve el poder para aprovecharse de cualquier situación, disfrazándose de acuerdo a los intereses o necesidades que rigen una situación en concreto. Así, logra imponer la decisión elaborada o ingeniada.
Es decir, busca investirse con el recurso más inmediato a su alcance. De manera que cualquier demanda del otro, termina aplastada por encima de toda dificultad que pudiera surgir en defensa de la postura rival.
La versatilidad que tiene el poder para hacerse de cualquier artimaña que le lleve a ganar el mayor espacio posible de una realidad particular, es quizás su mecanismo de “artillería” más expedito. En consecuencia, busca aprovecharse del carácter conspirativo o persuasivo que pueda serle propio para así tramar situaciones en las que se dedica a tiranizar al adversario valiéndose de cuánto enmascaramiento le sea posible disponer.
Las máscaras del poder. A ese respecto, vale aludir a algunas de las máscaras más usuales que emplea el poder para conquistar el propósito tramado. Así se tiene, entre otros:
√ El poder del politiquero mentiroso. √ Del advenedizo pendenciero. √ Del especulador activo. √ Del sufrido quejoso. √ El poder del borracho agazapado. √ Del subalterno astuto. √ Del impulsivo retrechero. √ Del charlatán malicioso. √ Del cacique, dirigente o jefe endiosado. √ Del funcionario enganchado. √ Y el poder del engreído ambicioso.
Si algún político 🤔de tu país coincide con las mascaras del poder enunciadas, es pura coincidencia.
Cualquiera de las caracterizaciones que distinguen al poder, permiten advertir cuánta arrogancia, insolencia o hinchazón, consume a quienes las circunstancias los reviste de poder del cual se valen para lograr la intención maquinada.
Generalmente, son personas a quienes no se les puede prestar atención porque “pierden piso” fácilmente. Se muestran aturdidos. Y hasta desfigurados, respecto de su personalidad natural. Pierden la compostura luego de verse investidos por una milésima de poder por encima del que podrían manejar.
Son individuos a quienes el poder los transforma. Incluso, llegan a desconocer el lugar de dónde vienen. O sea, el gentilicio que los identifica. Al primer indicio de reconocer que pueden valerse del poder que ahora tienen les da por actuar con manifiesta altanería. Y que la situación política, económica o social que los arropa, les hace olvidar o abandonar valores morales primordiales.
Reconocer que el poder es categórico como mecanismo político o social para influir sobre el hombre débil de convicciones, voluntad y ética, hace ver que está dotado de una fuerza pasmosa que puede cambiar a muchos. Pues en un instante, lo contagia de la vanidad suficiente para creerse o sentirse superior al resto. Aunque a decir del padre de la relatividad, Albert Einstein, que “la fuerza siempre atrae a los hombres de baja moralidad”.
No hay duda alguna de que el poder actúa como una expresión política que pone de relieve la carencia emocional que afecta la vida del ser humano. O sea, pone al descubierto la ausencia de humildad, el sentido de la gratitud y la significación de lo servicial como criterio espiritual de reciprocidad hacia el prójimo.
El poder no es control en absoluto: el poder es fuerza y dar esa fuerza a los demás. Un líder no es alguien que obliga a otros a hacerlo más fuerte; un líder es alguien dispuesto a dar su fuerza a otros para que puedan tener la fuerza para valerse por sí mismos.
He dicho…
Patricio Varsariah.
Publicado por Patricio Varsariah.
noviembre 12, 2023

[La] insistencia en la naturaleza absolutamente indiscriminada de la compasión dentro del Reino es la perspectiva dominante de casi todas las enseñanzas de Jesús.
¿Qué es la compasión indiscriminada? 'Echa un vistazo a una rosa. ¿Es posible que la rosa diga: "Ofreceré mi fragancia a los buenos y se la negaré a los malos"? ¿O te imaginas una lámpara que retiene sus rayos de una persona malvada que busca caminar en su luz? Eso sólo podría hacerlo dejando de ser una lámpara.
Y observa cómo impotente e indiscriminadamente un árbol da su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos; a los animales, a los hombres y a todo ser viviente, incluso al que busca talarlo. Ésta es la primera cualidad de la compasión: su carácter indiscriminado.
Lo que hace que llegue el Reino es la compasión sincera: una forma de ternura que no conoce fronteras, etiquetas, compartimentados ni divisiones sectarias.
Vivimos en un país lleno de problemas. Muchas personas están inmersas en enormes dificultades económicas, sociales, familiares y laborales. Algunas intentan salir de estas situaciones buscando vías de escape y caen adictas al alcohol, a las drogas o al juego. Otras son sometidas a límites vitales que les quitan la paz.
Qué ajenos vivimos a veces al dolor de aquellos que lo están pasando tan mal. Pasamos de lado y giramos la espalda al sufrimiento de muchos niños desatendidos, violentados en el mismo marco familiar; o de los jóvenes con un futuro incierto; de adultos sin trabajo, angustiados, con enormes carencias y sin esperanzas; o de personas mayores que están solas, enfermas, sin recursos y abandonadas a su suerte.
El dolor de estas personas es un grito lanzado a una sociedad ensimismada, que sólo piensa en pasarlo bien e ir venciendo el tedio de cada día; una sociedad que se ha encallado en el culto a sí misma ignorando la realidad del entorno.
¿Cuántas veces vivimos de espaldas al dolor, mientras la tragedia y la desesperación hacen estragos en la vida de tantas personas?
Es bueno preguntarse en qué medida somos responsables del sufrimiento de tanta gente. Cuando lo tenemos todo y nos domina el afán de poseer más es fácil quedarse anestesiado y lejos de otras realidades que no sean nuestro propio y pequeño mundo.
Nos cuesta hacernos porosos al mundo que nos envuelve, nos cuesta ser sensibles a lo que hay a nuestro alrededor. Porque esto significa salir de nosotros mismos y despertar, pero nos abruma dar una respuesta sincera, generosa y coherente, según nuestra ética y nuestra religiosidad. Significa un cambio radical por nuestra parte, una gran generosidad y una mirada serena. Nos pide reflexionar y plantearnos qué podemos hacer para minimizar la crisis tanto social como moral que afecta a nuestro mundo y a vuestro país.
Urge una respuesta inmediata: hemos de salir de nosotros mismos y preguntarnos, de manera reflexiva, qué podemos hacer por los demás. Más allá de nuestra vida hay muchas vidas de personas que nos necesitan con urgencia.
Existen comedores sociales donde asisten cada día muchas personas, donde voluntarios les dan, de comer y acogiéndolas. La mayoría de estos comensales traen una historia personal terrible, de soledad, tristeza, marginación y rechazo social y familiar. Muchos son extranjeros, completamente desubicados y declinando en una lenta y larga agonía. Solos, sin recursos, muchos con vergüenza, van al comedor buscando algo más que comida.
En sus rostros agrietados se adivina una profunda crisis de identidad. Con sus miradas perdidas buscan un espacio donde puedan sentirse dignos. Es verdad que es poco tiempo, pero la delicadeza de los voluntarios hace posible que en un breve intervalo estas personas se sientan serenas, protegidas, cuidadas y atendidas. Es hermoso reconocer la labor inmensa que hacen estos voluntarios, de forma callada y anónima. Para los indigentes, el espacio del comedor es una brisa suave que sopla en su duro invierno existencial.
Cuántas veces creemos que gritando o amenazando podemos contener la agresividad ejerciendo la fuerza. No es así. A una persona rota, llena de amargura y violencia contenida, no la podemos gritar. La violencia genera más violencia y no arregla nada, al contrario, puede hacer más daño al frágil. Muchas veces estas personas no gritan a nadie en particular, sino al mundo, a la vida, a su pasado, quizás alguno grita a Dios, sintiendo un profundo vacío.(La guerra entre el gobierno de Israel y el pueblo Palestino)
Una cálida mirada y un abrazo lleno de amor y comprensión pueden disolver un conflicto agresivo. Cuánto nos equivocamos cuando minimizamos el efecto y la fuerza de la ternura. Sólo la ternura transformará el mundo. La dureza y la violencia lo rompen más y hacen sufrir a muchos.
Debemos recuperar la fuerza del amor. Ya basta de vivir anestesiados por una paz edulcorada y falsa. Solo con la ternura podemos llegar hasta lo más hondo del corazón. Es una ternura valiente, arriesgada, que se atreve a meterse en medio de la guerra no para imponer la paz, la razón o la fuerza, sino para brindar dulzura, devolver la dignidad, derramar amor.
A veces un hombre debe ser duro como un clavo: estar dispuesto a afrontar la verdad sobre sí mismo y sobre la mujer que ama, rechazando el compromiso cuando el compromiso es incorrecto. Pero también debe ser tierno. Ningún arma romperá más la armadura del resentimiento de una mujer que la ternura.
En medio de todas las duras palabras de un mundo cruel, deja que mi voz hable con ternura. Hay una luz interior que hay que alimentar y que no se puede sustituir haciendo la vista gorda. Los espíritus apacibles son mucho más que el simple resultado de un romanticismo desesperado.
Cada uno es el alma de la belleza y el amor combinados.
Publicado por Patricio Varsariah.
noviembre 11, 2023

Siempre he envidiado a la gente que duerme tranquilamente. Sus cerebros deben estar muy limpios, las tablas del suelo del cráneo bien barridas, todos los pequeños monstruos encerrados en un baúl a los pies de la cama.
Soy de la firme opinión de que, después de los veintiún años, un hombre no debería levantarse de la cama y despertarse a las cuatro de la mañana. La hora engendra pensamiento. A los veintiún años, siendo la vida toda futura, se la puede examinar impunemente. Pero, a los treinta años, habiéndose convertido en una incómoda mezcla de futuro y pasado, es algo que sólo hay que mirar cuando el sol está alto y el mundo lleno de calidez y optimismo.
Cuántas noches nos ha costado conciliar el sueño. La noche se nos hace interminable, los segundos se convierten en minutos y los minutos en horas. Largas noches en las que parece que la oscuridad se ha tragado la luz.
Pienso en tantas personas que temen pasar la noche en vela. Dan vueltas y más vueltas, buscando una posición cómoda, pero no acaban de encontrarla y poco a poco el tiempo se les hace insoportable. El motivo puede ser un dolor, una preocupación, una enfermedad o un duelo, un vacío existencial, miedo a la oscuridad, o unos hábitos nocturnos no corregidos. Querríamos que la noche pasara en un abrir y cerrar de ojos, veloz, para volver a ver la luz.
Pero más allá del aspecto patológico del insomnio me refiero a ese agotamiento en la carrera de la vida que sufren muchas personas. Hoy podríamos decir que nuestra sociedad está enferma por la excesiva aceleración que la lleva a vivir a un ritmo estresante y se apodera de su paz y su descanso. Ansiolíticos y tranquilizantes provocan un sueño artificial a miles de personas. Pero esto va debilitando el sistema inmune y el cuerpo enferma por falta de descanso y de reparación. Así se da la contradicción de que muchos toman un medicamento para dormir y luego otro para estar despiertos. Al final, acaban viviendo entre el frenesí y el sonambulismo.
Todo esto me hace reflexionar.
Cuando las drogas tóxicas se hacen necesarias para vivir hay algo muy serio que hemos de plantearnos: desde los padres y madres hasta los maestros, psicólogos, médicos, la sanidad pública y las instituciones hemos de responder a los desafíos más acuciantes de la persona. Una sociedad enferma y anestesiada es una sociedad manipulable, y una sociedad manipulada pierde la razón de ser. Estamos ante el imperio de la farmacología y la fragilidad del ser humano, que busca compensar la pérdida de identidad con medios artificiales.
Nos encontramos ante un fenómeno alarmante: el de una civilización de zombis teledirigidos que han perdido el norte en sus vidas. Metidos en un laberinto sin salida, la droga, el alcohol, los juegos y las adicciones a cierto tipo de relaciones revelan una huida hacia adelante. Nos encontramos ante un hombre fragmentado, roto, con un corazón vacío y una mirada apagada, con una identidad perdida y una vida que transcurre entre la náusea y la trágica noche que intenta esquivar para no afrontar su miseria.
Puede haber una razón última para el insomnio: el miedo a afrontar la propia realidad, cómo pienso, cómo siento, cómo vivo, cómo asumo las contrariedades de la vida, cómo me posiciono ante mí mismo y ante los demás.
¿Acepto con serenidad los problemas y desafíos que se me presentan?
No dormir ni descansar desvela que tanto nuestro corazón como nuestro espíritu, nuestra energía y nuestra alma, están rotos. La presión y el dolor son tan hondos y graves que alertan al sistema nervioso y nos impiden el reposo. Cuando nos da vértigo enfrentarnos a los retos de cada día caemos en una crisis más honda que la falta de sueño. La crisis es no reconocer qué es estar sano y qué sentido tiene la vida.
La oscuridad es temida por aquellos que no duermen. Las noches se les caen encima como una losa que oprime su corazón.
El antídoto ante una noche interminable es convertirla en un largo e intenso momento, en un viaje hacia el ser más profundo que hay en ti. Pregúntate con serenidad qué sentido tiene tu vida, hacia dónde vas. Mírate al espejo y coge con firmeza las riendas. Sé lúcido y convierte la noche en el preludio de un hermoso día. Así nunca más temerás al silencio y a la oscuridad. El recogimiento te invitará, con paz, a sacarle el jugo a la jornada y a reconciliarte contigo mismo y con los demás, perdonándote por los errores cometidos.
Aprender a gestionar tu propia realidad haciendo una tregua contigo mismo te ayudará a vivir la noche como una experiencia de crecimiento personal. Esta es la mejor medicina para inducir el sueño. Abraza tu realidad, solo así dormirás abandonado y en paz.
El sueño llega más fácilmente de lo que regresa.
Publicado por Patricio Varsariah.
noviembre 11, 2023

Desde un punto de vista médico la enfermedad revela una situación de desequilibrio de nuestras constantes vitales. Este desajuste puede ser causado por lo que pensamos, sentimos, vivimos, comemos… y sobre todo por cómo nos relacionamos. Aunque no hay que negar la importancia de la genética y el entorno familiar, en la enfermedad es decisiva la capacidad de gestionar los conflictos y digerir nuestras contradicciones internas.
Sabemos que la fragilidad es inherente a la persona. Nuestra naturaleza es limitada y como tal estamos sometidos a una tensión constante entre la salud y la enfermedad.
Un problema emocional se puede somatizar y convertir en un grave trastorno orgánico, hasta invalidarnos para las tareas cotidianas. Hemos de distinguir una enfermedad sobrevenida, como un accidente, una lesión vascular o una infección, en principio ajenas a uno mismo. Pero una experiencia mal vivida puede afectar al sistema inmunitario, debilitar el cuerpo y producir una enfermedad que afecte al funcionamiento de los órganos. La neurociencia está revelando la íntima relación entre nuestras emociones y las patologías del cuerpo. El cómo afrontamos dichas enfermedades puede ser decisivo para nuestra mejoría.
La enfermedad puede ser una gran lección para crecer o una oportunidad para sacar partido del sufrimiento.
A lo largo de mis años he tenido la ocasión de conocer lo que es el “dolor” de una enfermedad y he aprendido a discernir con cuidado. Cuando la enfermedad te paraliza puede convertirse en un revulsivo excelente que sirve para plantearse el sentido de la vida. Pero también puede ocurrir al revés: hay quienes han encontrado en ella la gran excusa para no afrontar la realidad cara a cara.
En estos casos, el enfermo saca rédito de su dolencia, generando simpatía y solidaridad a su alrededor. Su condición se agrava y se complica hasta llegar a situaciones dolorosas y absurdas. Lo peor es cuando estas personas hacen de la enfermedad un espacio de confort. Se vuelven dependientes y utilizan todas sus armas para convertirse en el centro del mundo y reclamar la atención y la compasión de quienes les rodean. Acaban rindiéndose culto a sí mismos y obligan a los demás a estar pendientes de ellos: son diosecitos necesitados ante los que hay que hacer reverencia.
Los enfermos que hacen de su dolencia un modus vivendi atrapan a mucha gente abusando de su bondad. Emplean el chantaje emocional apelando a su soledad, llegando incluso a insinuar el suicidio ante una situación desesperada y precaria. Elaboran un discurso amenazador para que los demás estén por ellos.
Cuando la enfermedad adquiere estas dimensiones es un signo de alerta: lo emocional se transforma en patológico, y de lo patológico se pasa a lo psiquiátrico. Cuánta gente vive atrapada en estas situaciones. No viven a gusto, y tampoco dejan vivir a los que están cerca.
A menudo nos encontramos con conocidos enfermos que, cuando les preguntamos cómo están, responden que cada vez peor. ¿Por qué están peor? ¿Qué hacen? ¿Cómo sienten? ¿Qué piensan? ¿Cómo se relacionan con los demás? ¿A quién le echan la culpa de sus males?
Nos cuesta reconocer que solo en nosotros está la decisión de estar bien o mal. Lo que es insensato es hacer culpable al resto del mundo de nuestra situación. ¡Cuánta humildad y gratitud nos falta! Creemos que somos el ombligo del mundo. Cuántos enfermos se han convertido en vampiros agarrados a la yugular de sus familiares.
¿Y si en el fondo hay en ellos un temor a la aceptación, un miedo a ser humildes y encajar su propia realidad? ¿Y si el problema más profundo es una incapacidad para amar y dejarse amar? Más allá de lo que pensamos y somos hemos de aprender a dar y a darnos. ¿Nos da vértigo tomarnos en serio la aventura del amor?
Porque amar nos pide descentrarnos de nosotros mismos, purificar nuestras intenciones, alcanzar madurez y llegar a la entrega total e incondicional al otro, olvidándose de uno mismo. El ser humano está enfermo de amor y cuando el amor le falta se rompe y se auto mútila, haciéndose pasto de todo tipo de enfermedades. Solo el amor puede llegar a transformar nuestro propio ADN, modificando nuestras redes neuronales y despertando la capacidad de auto regeneración de nuestro cuerpo.
Cuando la persona se pone a modo de amor y de gozo se desencadena una fiesta para las neuronas y todos los procesos químicos del cuerpo se ponen en marcha para producir bienestar, sosiego y recuperación. El cerebro que ama segrega neurotransmisores que nos hacen sentir alegría y calma, y nuestra salud mejora.
Uno es responsable y libre para decidir ser dueño de su vida o dejarse arrastrar hasta el precipicio. Jugar con la enfermedad denota, en el fondo, un terrible vacío interior. Negarse a ver ese abismo se convierte en una huida hacia adelante. Estos enfermos no se dan cuenta de que toda enfermedad, psicológica o física, puede llegar a superarse si uno, con valentía, sabe ponerse delante del toro.
El gesto de levantarse y encarar la vida ya despierta los recursos suficientes para empezar a resolver el problema. Cuando uno se desinstala y sabe afrontar el miedo está dando el primer paso para cambiar. Si cuenta con amigos y familiares, personas que pueden ayudarle de verdad a salir de su pozo, comenzará a vivir la vida con más serenidad y armonía.
Eliges sobrevolar sin miedo la tormenta o hundirte en tus propias arenas movedizas. Eliges el desafío de la libertad o el miedo paralizante. Eliges la valentía de lo desconocido o el aburrimiento de la rutina cotidiana. Eliges mirarte al espejo cada mañana y dibujar sobre él la hazaña de tu día o te rindes antes de luchar bajo la sombra de fantasmas virtuales.
Eliges aceptar el sufrimiento que conlleva el amor o anestesiarte porque te da pánico respirar y entregarte. Eliges la inseguridad de un futuro mejor o la seguridad de un presente trivial.
Finalmente, eliges amar o no amar. Si eliges amar vivirás con plenitud, aunque no te libres de contradicciones ni problemas. Si eliges no amar y encerrarte en tu cómoda celda la sombra irá oscureciendo tu corazón hasta enfermar tu alma y tu cuerpo.
Entre tu consciencia y tu yo completo hay mucha más distancia de lo que crees. Atrévete a surcar ese océano interior que te llevará al gran tesoro de tu corazón. Será entonces cuando la enfermedad no te postrará, sino que encontrarás en ella una gran oportunidad para maravillarte de la grandeza de tu ser.
Cuánto oro se puede sacar de nuestras limitaciones. Podemos decir que hay “enfermos sanos”, porque lo físico y lo psicológico no han afectado a su alma ni a su vida espiritual. Es entonces cuando los ciegos verán, los sordos oirán y los cojos caminarán; los esclavos serán libres.
Nada nos hará caer si sabemos que hay una fuerza más allá de nosotros mismos, que nos sostiene y nos anima. Atrévete a elegir la vida.
Publicado por Patricio Varsariah.