Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


... dibujar olvidos para pintar memorias...

octubre 8, 2014



Tengo ganas de escribir algo que en cierto modo me libere, escribir para mudar el dolor a las palabras. Quisiera el vació llenarlo con algo que me limpie esta tristeza y abandonarla, recuperando la risa y tal vez sospechar esa meta a la que quiero llegar... A veces dudo de si soy realmente de este mundo,por que quisiera... correr descalzo sobre la hierba o danzar a la luz de la luna, ser naranja, ser poesía hasta que ardan los ojos, ser tiempo para no tener fronteras, ser luz e inundarlo todo, ser las palabras que llenan una hoja en blanco, quiero ser muchas cosas, quiero liberar de una forma u otra lo que llevo dentro... Quisiera seguir girando a mi alrededor Quisiera dibujar olvidos para pintar memorias... Quisiera saltar por la ventana, y no caer sino volar...

Siempre que escribo se me queda el cuerpo como si me hubiese desintoxicado de la peor de las drogas...pero sin pasar por el tan temido mono.... no es demasiado ético y moralmente podría rozar las cloacas...pero mirar a nuestro alrededor y egoistamente comprobar que ni estamos tan mal como creíamos ni somos los únicos que lo estamos pasando mal , viendo en la carne de los demás como la vida se ensaña a destajo, sin descanso y cobrando a precio de oro las baratijas menos selectas...

En definitiva no creo que sea un cursillo acelerado de auto estima, basado en el mal ajeno para provocar que nuestra propias penas sean menos penas si la comparamos con las de los demás, Siento como se alumbra mi camino con llamas perecederas y no con las mejores neones de Las Vegas...pero no dudo que aun siendo de corta vida, pueden alimentarse mientras tenga la posibilidad de seguir luchando, de seguir colocando estrellas en mi cielo, de seguir viendo como gira todo a mi alrededor...

Tan solo vendo consejos robados, húmedos cigarrillos y memoria rota... Nada de lo que pueda decir debe ser tomado al pie de la letra, al fin y al cabo todo lo que se,esta al alcance de cualquiera con un carnet de biblioteca... Demasiados terrones de azúcar en los bolsillos, demasiada nicotina desperdiciada... demasiadas ideas que dejan de ser tuyas... ni siquiera mis recuerdos me pertenecen. Alguien tuvo que inventarme una infancia a medida cerca del mar, ahora los labios apretados y la yema de mis dedos parecen fundirse en el fuego... Apago la luz y vuelve la calma,el silencio, semana tras semana... Cuando aparecen esos días en que todo parece encajar, despiertas... todo gira a mi alrededor y lo único que ves es tu cuerpo desnudo reflejado en el espejo... tirado en el suelo...

No se cuantas veces al cabo del día puedo llegar a preguntarme si realmente todo lo que me rodea, todas las personas que me tratan, saben como soy realmente, si en realidad han intentado alguna vez saber como soy de puertas adentro, no suelo exteriorizar demasiado mis sentimientos, tal vez por esa timidez que me resulta demasiado difícil eludir. Posiblemente crea que es así y lo que probablemente suceda es que no doy la impresión de estar como estoy gritando por dentro, deseando,ansiando o tal vez echando en falta que me digan algo para estallar emocionalmente.Sigo a la deriva, intentando conocer mi destino, intentando con mis palabras plasmar aquello que algún día pueda darme las claves para conocer el por que de mi mismo...el por que de todo lo que gira a mi alrededor...

No siempre nos gusta lo que refleja ese nuestro espejo, hay veces incluso que ni siquiera nos vemos reflejado. Tétrica virtualidad de la propia realidad oscurecida por esa visión no del todo clara de cuanto gira a nuestro alrededor. Mística tiranía que nos imponemos a nosotros mismos ante todo aquello que nos borra la percepción por lo que luchamos, que aun cuanto mas sencillo puede parecer mas se nos complica y enmaraña, encerrando en su pequeño universo las posibilidades de asomar la cabeza por encima de nuestras propias barreras auto impuestas, produciendo en nuestro arquetipo de esquema mental el desorden, sin percibir en su justa medida el problema. Al final siempre llegamos a la misma conclusión de ser nosotros mismo la causa del nuestro propio desconcierto, de no poder reflejarnos en el espejo como nos gustaría, de no atajar con la suficiente antelación lo que hace que lleguemos a esa situación. 

El brillo de una sonrisa hace milagros, desempolva todos esos recuerdos que guardamos en esos cajones sin fondo, recuerdos de cuando no nos preocupaba tener que guardar nada, por que lo teníamos todo, recuerdos de cuando los espejos no alcanzaban a poder reflejar esa niñez que perdida en el tiempo y en el espacio grita por volver a reencontrar la posibilidad de ese equilibrio perdido en alguna estación de nuestro recorrido. Quiero seguir reflejándome en el espejo, necesito seguir dibujan dome la sonrisa como cada día y volver como volverá ese tiempo a mi reloj, como volverá esos motivos por los que no debo olvidar a ese niño que aun sigo teniendo dentro....




 

... llegar a comprender de lo que tenemos

octubre 8, 2014
Esa enfermedad emocional.

La época en que vivimos en la cual las cosas innecesarias son nuestra única necesidad, y me pregunto: ¿por qué como sociedad no podemos curarnos de la esa enfermedad emocional? Sólo decir que la misma sociedad, con sus valores equivocados a veces, es la que produce el malestar emocional. La gente no se da cuenta, pero la presión que nos imponemos todos, a veces es bestial. Queremos tener todas las cualidades; ser guapos, inteligentes, cultos, ordenados, eficientes tener muchos amigos… y en muchos casos, si no se cumplen una sola cosa ¡nos ponemos a temblar!

Las necesidades son propias de todo organismo vivo, consiste en una sensación provocada por la idea de que nos falta algo ya sea a nivel material, orgánico o sentimental. Se trata de unos de los componentes fundamentales de la vida, no sólo de los humanos, sino de las demás especies.  No nos percatamos de que la capacidad de las personas más fuertes interiormente es la de tener bastante con lo que la vida nos trae y nos quita, y en eso reside a veces la clave de la felicidad.
            
A veces cuando nos referimos a necesidad emocionales nos referirnos a aquellas cosas que una persona considera que le son vitales para sentirse a gusto consigo mismo y con su entorno; estas necesidades varían con la edad y con las características propias de cada uno, y en muchos casos suelen responder a ciertos trastornos emocionales.
                        
Siempre estamos necesitados de algo. Cuando nadie nos ofrece el hombro, nuestra cabeza busca otra salida; la aprobación, y en esos casos deseamos encontrar desesperadamente que alguien nos diga algún cumplido, o quizás aquello que deseamos que nos digan. Pero no sirve cualquier persona, debe ser alguien a quien consideremos superior o al menos igual a ti, alguien a quien admires y nos considere en una escala superior a nuestro parecer.
            
El hecho de llegar a comprender de lo que tenemos es lo suficiente, es como una capacidad que poseen las personas fuertes. Interiormente tenemos bastante con lo que la vida nos trae y nos quita. Podríamos decir, que en la renuncia está la fortaleza. En cambio, la enfermedad de nuestro siglo en la continua necesidad, creyendo que necesitamos más y más para ser feliz.
            
A pesar de ello siempre estamos esperando algo que necesitamos. Pero conforme pasa el tiempo, las exigencias para que se cumplan esas funciones van en aumento hasta que nos volvemos adictos a todas las necesidades sociales. Llegamos a perder los límites, de los cuales no debemos pasar y nos volvemos propensos a cometer todos aquellos actos que en un principio creemos que nos son indispensables para vivir.
            
Así nos pasamos la mayor parte de nuestra vida, buscando la felicidad en los lugares equivocados, sin pensar que aquello que necesitamos para hacernos felices, es posible que la encontremos en los lugares más sencillos. Pensemos siempre que Dios nos puso la felicidad en lugares cercanos, pero quizás no nos demos cuenta. Nunca estamos contentos y siempre necesitamos más. El no admitir que lo que tenemos es justamente lo que necesitamos, es la causa de nuestros sufrimientos.
             
Cuando queremos cosas que no tenemos y no podemos conseguirlas, no aceptamos las situaciones difíciles presentes, no valoramos lo que tenemos y nos quejamos continuamente, llegando el momento en que la vida nos lo quite y sufrimos más por tener eso que no nos agrada tener. Entonces es el momento en que perdemos hasta lo que necesitamos.

Mi gratitud por leer y que tengas un día maravilloso

Patricio Varsariah.
 

...escritos sueltos y aislados.

octubre 7, 2014


Llego el otoño a mi ciudad y de ocres va tiñéndose el contorno a mi alrededor, ya sé que no soy original, pero cuando se trata de improvisar, el espectáculo ante mis ojos se hace fácil de interpretar y me dejo llevar,  buscando en tu mirada el eco de la mía, tratando de perpetuar el tacto de tu piel en mi piel, buscando tu sonrisa ilusionada en poemas sin tormentas, en rimas que aconsejan caricias impresas, mientras una a una, tras el ventanal, somos testigos de cómo las hojas van desnudando el paisaje otoñal, vistiendo de luces y sombras el manto eterno de un otoño que una vez más, cuando se trata de improvisar, suele ser esencial para pasear agarradito a tu cintura, como quien no quiere dejar escapar la oportunidad de llegar, hasta ese lugar donde me quieras llevar...Es mejor improvisar que callar.

Me gusta perderme en los laberintos orquestados, en los sueños acompasados, en el palpitar de un corazón que extraña la luz de los momentos pasados, cuando merodear el epicentro de la gravedad, no era sino ambicionar el paso del tiempo, demasiado lento ante la interminable grandeza de todo aquello que estaba girando a mi alrededor, mirada generosa, mirada expectante y como no, esa mirada ansiosa, queriendo volar mas allá de sus premisas, como intentando alcanzar antes que los demás algún lugar donde representar sus anhelos y a todos llegar cuan conquistador de sueños, en pos de encontrar las quimeras dibujadas en paisajes  risueños, sobrevolados por aviones de papel, por generosos encuadres donde no dejaba de dar vueltas, cuan carrusel esperando llegar a la meta sin principio ni final, como la de crecer sin esperar a recorrer el camino habitual...de pequeño todo es grande...

Cuando hacer las cosas bien te rebotan de forma desquiciada, como si el todo se erigiera en la supremacía del  poder  hacerte resbalar por la ingravidez de la locura, cuando no hay lunas ni soles capaces de sostener tu día a día, sueltas adrenalina golpeando la cabeza con preguntas sin respuestas,  dañando la felicidad a fuerza de promesas,  de supuestas y suculentas alegorías del pudo haber sido y no fue, no porque quisieras hacer las cosas bien con tal de recibir felicitaciones o ganancias en especias, tan solo por la satisfacción de engendrar en tu corazón el verso de la esperanza, que no hay quimeras ni especulaciones suficientes para desterrar aquella sonrisa que pueda engalanar tu día a día…No por mucho madrugar,amanece mas temprano…

Si estuvieramos aislados, correriamos el peligro de ser infectados por la enfermedad de la soledad y esa no me gusta para nada, a no ser que por mi sea buscada............ hay que estar involucrados con lo que nos rodea, para que la vida merezca la pena de ser vivida...... Comprender los ritmos del corazón, permitirnos danzar en él y afrontar las estratagemas del miedo hasta derrotarlo.desde nuestro sillón, y seguros de nosotros, podemos salvarnos a nosotros mismos, y así más que seguro estaremos sanos para salvar a un otro. El camino es individual pero cuánto más felices es recorrerlo de a pares.

Aislados sucumbimos a las miserias de la soledad, fiel escenario que propicia estos tiempos en los que vivimos, donde la singularidad no puede ir acompañada de la temeridad, por que si no, seriamos considerados otro loco mas en la lista de la desesperación, en busca de la inusitada perfección, bailemos sin miedos en el fondo de nuestro corazón, olvidemos la sordera cáustica, enterremos las miserias, aunque acabemos exhaustos por la falta de aliento, no podemos pretender salvar al mundo desde nuestro sillón, ni empujar los llantos al abismo, la oscuridad desata la sin razón y el respeto deja de brillar en todo su esplendor, mienten las bocas cuando hablan de salvación, si no existe la consideración, no habrá consolidación, ni siquiera tiempo para poderlo solucionar, no basta con dejar de molestar al vecino, la secreta paciencia rezuma abandono, desacredita nuestra capacidad de socialización, convirtiéndonos en ermitaños de la razón, aislados asistimos a las miserias de la soledad, la misma que cierra nuestra mirada a la realidad...
 

... hay un poco de locura

octubre 6, 2014



Pensando en mis pensamientos en la profundidad de la madrugada, he llegado a la conclusión de que : Siempre en el amor hay un poco de locura pero en la locura hay un poco de razón, por que estar en pareja requiere no sólo amar al otro, sino también cuidar el tándem que formamos juntos. Por ello es útil preguntarnos: ¿Qué papel ocupa la relación en mi vida? o ¿Amo estar en pareja o amo a mi pareja? 

A esto nos lleva a dos preguntas fundamentales: “¿Qué prefiere Ud.: a su compañero o compañera, o su relación de pareja!?, ¿Qué lugar ocupa en su vida la relación que tiene con su compañero o compañera?” 

Esto nos remite especialmente al hecho de que la pareja tiene también una dimensión social, y al crear un vínculo amoroso no significa tan sólo amar a otro, sino también aceptar las formar de nuestro estado social. Por eso es útil preguntarnos qué es lo que realmente amamos: el confort y la seguridad que nos proporciona o el hecho de asegurarnos una relación sexual. 

En realidad, existe normalmente un equilibrio; nos gusta ambas cosas, las ventajas de estar en pareja y la persona con la que habitualmente nos satisface compartirla. En otras ocasiones, sin embargo, puede existir un desequilibrio que puede ser aceptado y conveniente para las dos personas. Sería el caso de aquellas parejas que deciden preservar al máximo la autonomía de cada uno, en el caso contrario, de aquellas a las que les interesa sobre todo la idea de una pareja como estructura de apoyo para formar una familia. 

Por el contrario, si amamos a la persona en sí, pero no apreciamos el vínculo que hemos creado junto a ella, la pareja puede convertirse en un conjunto virtual, gracias a la ausencia de marcadores tales como la solidaridad o la capacidad de formar un proyecto de familia. 

Por ello es bueno cuestionarnos si estamos invirtiendo o no lo suficiente el tiempo y dedicarnos a esa intimidad de pareja hecha de aficiones compartidas, deseos sexuales, confidencias… que construyen una relación a dos y como decía al principio : Siempre en el amor hay un poco de locura pero en la locura hay un poco de razón.

¡Y recuerda: a sonreír, agradecer y abrazar y vivir la vida! Sobre todo: ¡a Vivir, gente! VIVIR.



 

... cambiar el contexto

octubre 6, 2014



Cuando nos pasa situaciones que alteran nuestro diario vivir y que intentan descontrolar el orden de nuestra mente, es cuando debemos aprender a interpretar la vida con sentido del humor, porque la tristeza, la preocupación y la seriedad mal entendida son la antesala de las enfermedades físicas y mentales. Se dice que a ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor.

Mucha gente cree que el sentido del humor es una cualidad con la que se nace, pero no es así. Los seres humanos tendemos de manera natural hacia la alegría; el problema es que la mayoría de las veces la buscamos fuera, cuando en realidad está en nuestro interior. Solo tenemos que exteriorizarla para sacarle partido. 

El gran secreto consiste en cambiar el contexto. En lugar de ver las adversidades en una situación seria o triste, debemos actuar como los cómicos, mirarlas desde una óptica positiva, con lo cual encontraríamos nuevas posibilidades de solución. El sentido del humor ayuda a no quedarse bloqueado en la negatividad de una determinada circunstancia, permitiéndonos un cambio de tono independientemente de la actual situación. 

Está demostrado por experiencia propia, que practicar el buen sentido del humor, incrementa la autoestima, ayuda a la depresión, alivia el insomnio y a veces mejora las dolencias físicas. También indirectamente, ayuda a resolver los problemas cotidianos, combate los miedos y fobias conduciéndonos a expresar nuevas emociones. Además fortalece los lazos afectivos, descarga tensiones, y potencia la creatividad de la imaginación. Es una forma natural y sin complicaciones, demostrando al mismo tiempo, que una persona puede cambiar y mejorar con técnicas alegres, sencillas en vez de con otras complicadas, duras o trabajosas. 

En resumen, para terminar debemos tener en cuenta, 1º Que el sentido del humor no es algo innato, sino una capacidad que puede desarrollarse si uno quiere. 2º La risa es un bálsamo capaz de ayudarnos a afrontar las pérdidas y a elaborar los duelos con más suavidad. 3º Practicar la risoterapia a diario incrementa la autoestima, ahuyenta la depresión y alivia el insomnio y 4º Repetirse afirmaciones de humor o reírse con los amigos nos hace que la vida se nos haga más feliz.


 

... proceden de lo que le llamo el TCA,

octubre 6, 2014


Creo firmemente que todos los malestares que padecemos proceden de lo que le llamo el TCA, (trastornos de la cultura actual) en que vivimos.Siempre es más difícil descubrir las causas de los problemas internos como ansiedad, depresión, melancolía, miedo… que la de los externos, como malas relaciones, conducta errónea, hábitos pocos saludables, estado físico. Siendo casi siempre, éste último, la fuente y la causa de los primeros. 

Sencillamente trataré de explicarme a mi manera. Alcanzar la felicidad es obvio que no es un problema de saber, sino de ser. Y ser significa, por encima de todo ser consciente de uno mismo y de tu entorno. En cualquier caso, el ser humano tiende a la vida (disfrutar), a la actividad y al compromiso por la naturaleza, ya que ello obliga a mecanismos innatos. Por eso me cuesta creer en reglas espirituales y en recetas de Nueva Era. 

Para aprender indudablemente hay que vivir, pero al mismo tiempo, que vivimos y gozamos, nos lleva a veces a decaer físicamente, ¿Qué cierto es, que no hay nada gratuito? ¿Has pensado cuanta vida se nos escapa padeciendo por cosas que no merecen la pena? ¿Cuántas energías desperdiciamos lamentándonos? 

Debemos encontrar la alegría dentro de nosotros mismos si no queremos que la apatía, la tristeza y, en último término, la depresión, nuestro físico, se apoderan de nuestro estado de ánimo. En algunos casos es costumbre, ese hábito arraigado, hace que no salgamos de ese estado de profundo malestar o de esa visión negativa de la vida. Quizás es que nos hemos adaptado a ese supuesto sufrimiento y parece encontrarnos felices así. O puede que nos reporte las ventajas que los demás nos vean sufriendo, dedicándonos atenciones, mimos, cuidados, por pena o lástima. 

El sufrimiento inútil es el que no tiene justificación, el que no ayuda a la superación de las dificultades en los momentos difíciles. Únicamente contribuye a hundirnos cada vez en ese lamentable estado en que a veces nos encontramos, cuando pensamos que nada tiene solución. El verdadero problema es que podemos terminar asfixiando y machacando a quienes tratan de ayudarnos.


 

... para llegar adonde desea

octubre 3, 2014


Este es un escrito a consecuencia de una conversación que tuve hace unos días con un amigo, que me preguntaba sobre el "éxito ". Creo que debemos empezar analizando que el éxito es un término diferente para cada quien --ya que para algunos es lograr determinada posición social, profesional o económica, para otros es obtener logros materiales como una casa, un determinado auto, para otros será tener una familia, una pareja, cierta marca de ropa, viajes, mientras que para otros éxito es tener salud, y así cientos de significados según cada quien (en mi caso particular, éxito es lograr el plan de Dios para con mi vida.)

Sin embargo, sea cual sea el significado de éxito para cada quien, todo tenemos que tener algo muy claro: la oportunidad para alcanzar sueños y lograr metas es para todos, no hay gente especial, en realidad todos lo somos, tenemos todo para lograr lo que deseamos, la diferencia entre quien obtiene el éxito y quien no, es simplemente que hay quienes están decididos a lograrlo y dejan de lado las preocupaciones ante los obstáculos, dificultades y situaciones que la vida les presenta.

Es fácil ir por la vida preocupándonos por el futuro, porque nuestros sueños han tomado mucho tiempo y no llegan, porque fracasamos en algo, porque algo hicimos mal, porque una relación sentimental no funcionó, porque no hemos logrado cierta posición laboral o el trabajo que deseamos, porque nos quedamos sin trabajo, porque la salud se ha deteriorado o inesperadamente llega una enfermedad supuestamente terminal, porque enfrentamos dificultades económicas o no logramos salir de nuestras deudas. Sin embargo, he aprendido que en vez de estarme quejando, revisando lo que no es y por qué no ha sucedido lo que deseo, lo que hay que saber siempre es que sea cual sea la situación que estemos enfrentando, eso también va pasar. En un abrir y cerrar de ojos, la vida, Dios , la energía, la luz, la fuerza, el universo, te pone a las personas necesarias para llegar adonde deseas, te abre las puertas justas hacia tu sueño y te pone en el lugar que deseas.

Siempre la gente me dice: "perdí un cliente, perdí mi trabajo, esto no me está saliendo como yo quisiera, me tuve que divorciar, no gozo ya de cierta situación económica" y demás. La actitud ante estas y otras situaciones debe ser: esto también va a pasar y voy a lograr lo que deseo. Cuando tenemos esta actitud de tomar las cosas sabiendo que vamos a salir de lo que está ocurriendo y no enfocándonos en lo malo, nos quitamos un peso encima y volvemos a tener empuje, nos sentimos animados para dar pasos para seguir avanzando para buscar posibles caminos, alternativas, para llegar nuestras metas, encontrar soluciones a lo que de pronto si nos enfrascamos en lo negativo no lo vamos a ver, no lo vamos encontrar.

No importa si estamos arriba o abajo, si hemos llegado a la cima estamos a la mitad o de pronto caímos, todo está bien y es posible salir, lo que te esté sucediendo simplemente es parte del trayecto de la vida para poder alcanzar lo que deseamos.

Como bien dicen, no le digas a Dios cuán grandes son tus problemas, dile a tus problemas cuán grande es tu Dios. Si tenemos fe, si nos mantenemos de pie a pesar de que nada nos dé una señal que la situación va cambiar, que la salud va mejorar, que vamos a superar esa ruptura amorosa, que vamos encontrar un trabajo o de que la prosperidad económica va a llegar, a pesar de que no haya ninguna señal, si nos mantenemos en fe, todo va ser más fácil. De fijo vamos a llegar a nuestro objetivo más rápido que si nos enfrascamos en tener pensamientos negativos, en darle capacidad para que esos pensamientos alojen emociones y sentimientos negativos que nos va llevar a tomar decisiones incorrectas y en estar declarando con nuestras palabras situaciones todavía más negativas.

Para lograr el éxito y alcanzar metas es necesario tener la claridad de que lo que estamos viviendo es una situación y no define el resto de nuestra vida.

Ten claro algo: no podemos alcanzar nuestro destino, nuestra meta, sin personas que nos pongan obstáculos, sin situaciones que nos van hacer la vida complicada o de cuadritos, sin obstáculos por superar, el punto es la actitud que uno tiene a la hora de enfrentar cada una esas situaciones, obstáculos e impedimentos que surgen inesperadamente y que son normales, porque si todo fuera fácil, el juego de la vida lo obtendríamos en los primeros años de vida y cuál sería el chiste de los años por venir, al haber alcanzado o tenerlo todo.

Ahora tú dirás: cuando las cosas están en contra de nosotros es difícil de pronto pensar que todo está bien, que todo va a pasar, que esto está pasando para algo y que todo va estar bien pero es ahí donde debemos de tener la disciplina y la constancia de controlar nuestros pensamientos, lo que declaramos con nuestra boca y lo que asumimos, lo que elegimos creer, para poder avanzar de una manera menos estresada hacia nuestros objetivos.

Sin entrar en situaciones de religión es muy sencillo: el enemigo no estaría atacándonos si no supiera que hay un gran plan para nosotros al cruzar y sortear todos esos obstáculos. Tener oposición es señal de que hay algo muy grande para nosotros, está en nosotros tomar el valor el coraje y la disposición para mantenernos y alcanzarlo. La mayoría de las veces enfrentamos desafíos no porque hacemos las cosas mal, sino porque las estamos haciendo bien y vamos a marcar una diferencia, vamos a lograr lo que deseamos, pero los enfrentamos para ver si nos devolvemos, nos quedamos ahí, nos rendimos o simplemente abandonamos nuestro camino y nos damos por vencidos.

Puedes estar luchando con alguna situación, enfrentando una enfermedad, teniendo a alguien que te está haciendo la vida imposible en tu trabajo o en tu vida, de pronto en una situación de divorcio que jamás esperaste, o hasta con la pena de que alguien cercano partió de este mundo; quizás el dinero no te alcanza o lo que sea, la cosa es que tú puedes salir de eso, porque eso que te está sucediendo, como muchas otras cosas en tu vida, también pasará.

No debes concentrarte en él no puedo, relájate y disfruta de tu vida. NO te frustres, no le des cabida a la preocupación, entiende que si hay situaciones que pasan es porque cada vez, estás más cerca de lo que deseas, que lo bueno es que ya falta menos para ese "algún día", esa debe ser tu actitud.

Cada vez de que estés triste, cada vez que usted esté tentado a frustrarse, deprimirse, sentirse triste, preocuparse por lo que está sucediendo, simplemente sonría y recuerde que todo está bien, que esto también pasará.

Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!


 

... la felicidad en nuestra vida...

septiembre 30, 2014


La vida me ha hecho comprender que la felicidad, va más allá de esa sensación momentánea que sentimos al obtener logros y bienes materiales; que no es un estado en que el que podemos permanecer siempre, pero si es una actitud que elegimos al valorar pequeños momentos y sencillas situaciones de nuestro diario vivir, al valorar la vida misma, el abrir los ojos, el poder respirar, caminar, comer, bañarnos, andar, tener fuerzas y salud para seguir adelante.

La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría". El diccionario afirma que la felicidad es: "un estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien".

Definitivamente la felicidad no pasa solo con tener todo lo que uno quiere, pasa por ver la vida sabiendo valorar a las personas que siempre están con uno, es valorar lo que tienes y no vivir concentrado en lo que te falta. Algunos persiguen la felicidad, otros la crean, es una elección de cada quien, como siempre, ver el lado positivo en todo o amargarse, entristecerse y hundirse en un hoyo negro. Es entender que la felicidad está dentro de uno, no al lado de nadie, como muchas personas creen que solo pueden ser felices al lado de alguien. Si no eres feliz solo, no serás feliz en una relación. Una persona no viene a tu vida a traer felicidad, sino a compartir la que ya tienes.

Y es que definitivamente muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras esperan la gran felicidad o a pesar de poseer muchas cosas no son felices, como se suele confundir. La mayoría de nosotros pensamos que aquellos que obtienen lo que quieren en la vida son felices; y de esta creencia concluimos que las personas con poder o dinero deben estar viviendo la buena vida. Sin embargo, si miramos con más detenimiento, podemos ver que a menudo las personas más ricas pueden estar perdidas, amargadas e insatisfechas. Esto es un indicativo de lo superficial que es nuestra perspectiva de la felicidad. Sólo porque una persona tenga muchas cosas físicas no significa que tenga una felicidad duradera. Si piensas en ello, queda claro que casi cada placer en este mundo físico es temporal.

A pesar de que el dinero puede comprarnos una casa, es el amor que comparte una familia lo que convierte esa casa en un hogar. Es compartir nuestro tiempo y nuestros cuidados, no nuestro dinero, lo que crea amistades duraderas en vez de superficiales. No hay marcas de diseñadores que puedan despertar nuestra valía personal; sólo podemos alcanzarla estando ahí para otra persona.  En algún momento alguien me compartió algunos consejos para aumentar la felicidad en nuestra vida. Les he aportado algunas cosas de mi propia cosecha y acá te las comparto. A ser felices, gente:

1. Quiérete : Reserva momentos para ti en la agenda semanal. Toma las riendas y dedica tiempo a cuidar tu cuerpo, reflexionar, evadirte o disfrutar en perfecta compañía.

2. Vive el presente : ¿Cuántas veces te descubres viviendo en tu cabeza un futuro por llegar o un tiempo ya pasado? Te estás perdiendo el presente, todo aquello que te rodea y está ahí para sentirlo y disfrutar. Regálate momentos en los que sólo exista el "ahora".

3. Tú puedes : Si quieres algo no te pongas barreras, para eso ya están otros o las circunstancias. Cuando pienses que no puedes, recuerda todas las veces en tu vida que has conseguido lo que te has propuesto, esta vez también puedes conseguirlo.

4. Aprende : Echa la mirada atrás y apunta al menos diez cosas en el último año que has aprendido o que son dignas de celebración. Lleva esa sabiduría contigo y celebra el que estás siendo más grande por dentro.

5. Mira hacia adentro : Pasas tanto tiempo buscando respuestas fuera que no te das cuenta que, muchas de ellas, están dentro de ti. ¿Vas a dejar que sigan dándote respuestas que no te sirven? Cree en ti. Escucha tu voz interna. Conversa con Dios. ¡Pídele a la vida! Decreta, afirma, piensa en positivo pero sobre todo, ¡hazlo posible!

6. Arriésgate: Dijo Albert Einstein que quien quiere resultados diferentes ha de hacer las cosas de manera diferente. Piensa en qué necesita un cambio en tu vida y arriésgate, tú decides cuánto. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo diferente en tu vida?

7. Sueña : ¿Cuándo fue la última vez que soñaste? Date permiso, sueña, cierra los ojos y visualiza ese lugar, esa situación, esas personas. No te preocupes porque la realidad sea diferente a tu sueño, saber lo que quieres te ayuda a saber qué te ayudará a conseguirlo.

8. Perdónate : ¿Te sigues acordando de errores pasados? ¿Cosas que salieron mal? ¿Te es útil tenerlo presente? Deja de gastar energías y quédate con lo que te sirve. ¿A qué estás renunciando siguiendo así? Toma la lección aprendida, avanza, todo deja algo bueno y todo pasa para algo, deja de pensar en porqué sucedió y avanza sabiendo para qué ocurrió. Elige avanzar.

9. Relájate: Intentas tenerlo todo controlado y te crispa no tenerlo. La vida tiene sus decisiones y un ritmo que no siempre está en sintonía contigo. Tómate tiempo para poder relajarte y procurar ser más flexible, improvisa y descontrola de vez en cuando, te sorprenderás de lo mucho que puede ayudarte en el camino a tu felicidad.

10. Hazte responsable: Cada vez que eches la culpa a otra persona de algo, mírate a ti. ¿Qué parte de responsabilidad tengo? ¿Qué podría haber hecho yo de manera diferente? Ser siempre la víctima es muy cómodo pero también muy abrumador porque nada está en tus manos. ¿Qué sería diferente si empiezas a ser protagonista del guion de tu vida? Nada ni nadie te afecta si tú no lo permites, así que empieza por asumir que eres responsable de todo lo que te sucede.

¡Y recuerda: a sonreír, agradecer y abrazar y vivir la vida! Sobre todo: ¡a Vivir, gente! VIVIR.


 

.... el nombre se llama Dismorfofobia

septiembre 29, 2014


Algunas personas enfocan su atención de tal forma en imperfecciones imaginarias o pequeñas en su apariencia que no pueden dejar de obsesionarse por ello, y estar constantemente preocupados y enfadados sobre las imperfecciones del cuerpo o la apariencia". Muchos presentan ideas suicidas o auto destructivas, y suelen invertir varias horas del día en mirarse al espejo, un acto compulsivo que corresponde a lo que se conoce como una práctica ritual desde el punto de vista psiquiátrico.

Y es que debido a la imagen distorsionada del cuerpo que ocasiona el mencionado trastorno, una persona puede creer que es demasiado fea o desfigurada hasta para que otros la vean. Son personas que pueden tener 10 o 15 cirugías en distintas partes del cuerpo.

Siempre he dicho que las cirugías plásticas son un excelente recurso para quienes sufrieron un accidente o desean mejorar algo, porque eso les aumentará su autoestima, de hecho, pasé por dos cirujias para llegar a acomodar, corregir mis pechos a raíz de un cáncer de mamas. Pero una cosa es un retoque para mejorar, para corregir o refrescar tu imagen y otra abusar de estos recursos médicos hasta el punto de deformarse por no llegar a conformarse nunca con lo que miran en el espejo.

¡Aguas! ¡No todo lo que ves en el espejo es la realidad, muchas veces es tan solo tu visión, elección de una realidad que no es verdadera y que te puede hundir en la obsesión por verte bien! Hace unos días estuve investigando sobre este tema y encontré el nombre se llama Dismorfofobia, también conocido como Trastorno Dismórfico Corporal, es decir, cuando las personas pierden la dimensión de realidad respecto a su concepto de belleza y se hacen tantas cosas que no solo se convierten en otras por tantas cirugías, sino que se deforman.En estos casos, la preocupación sobre su apariencia puede ser extrema al punto de sentirse obsesionados. Es cuando empiezan con un retoque y siguen con otros desatando una cadena, ya que pierden la perspectiva de la realidad y nunca se sienten bien físicamente.

Este trastorno es muy frecuente en el mundo del espectáculo, un medio en donde la mayoría busca una juventud y la belleza "eterna". Y sin afán de exponer u ofender, muchos fuimos testigos del proceso de Michael Jackson por ser blanco o el caso de Pamela Anderson, Cher o la vedette Lin May.

Uno de los casos más publicitados fue el de Alejandra Guzmán, las consecuencias de lo que le inyectaron para aumentar sus glúteos y el grave proceso que ha puesto varias veces su vida en riesgo al extraerle la sustancia. Alejandra ha contado con suerte, porque, de hecho, no se si Ustedes an oido hablar de una conocida locutora Betty Pino, toda una institución de la radio en Miami "murió tras la complicación de una cirugía estética a la que se sometió para quitarse siliconas de sus glúteos que se había puesto hacía cuatro años y le estaban molestando".

Obviamente la baja autoestima (crónica) es una característica intrínseca de las personas con este síndrome ya que la valoración de su valía como personas está tan estrechamente vinculada con la percepción de su apariencia, sean hombres o mujeres, porque esto no tiene distinción de sexo. También influye mucho el estilo de crianza que la persona tenga, si sus padres son obsesivos con la parte estética y de hecho pueden hasta despreciar a una persona por su aspecto. Afectan también, el abandono, físico, emocional o sentimental; fracaso en relaciones, resultados académicos o laborales; generan traumas psíquicos que provocan inseguridad y miedo patológico al rechazo.

También leí que aunque la causa de éste trastorno aun no está clara, los expertos creen que está relacionada con problemas con la serotonina, uno de los neurotransmisores químicos del cerebro. La regulación insuficiente de serotonina también juega un papel en el trastorno obsesivo y en otros trastornos provocados por la ansiedad, así como en la depresión.

No podemos dejar de lado la labor de combate que realizan los medios de comunicación al vender figuras supuestamente perfectas en anuncios, programas y demás a través de modelos, actores, cantantes y personajes famosos en general; y la necesidad implícita de la belleza estética a la que va asociada.

Los rasgos de personalidad pueden variar mucho y no tienen por qué darse los mismos rasgos en todos los afectados. Pero algunos de los más identificados son: Inseguridad emociona, introversión, timidez, inhibición, necesidad imperiosa de recibir la aprobación de los demás, especial sensibilidad al rechazo y la crítica; vulnerabilidad, excesiva auto consciencia, obsesividad, ansiedad, narcisismo, hipocondría, neuroticismo, perfeccionismo, autoestima, autoimagen y autoconcepto pobre (altamente dependiente de la valoración de su apariencia física). 

Se une a la lista; la dificultad para las relaciones interpersonales, déficit en habilidades sociales y asertividad. Traumas en la infancia causados por constantes burlas, insultos y humillación referido al aspecto físico. Bullying o cualquier otra forma de maltrato psicológico. Aislamiento y rechazo social. Malas relaciones interpersonales. Muchas veces, las personas con este trastorno están tan enfocadas en su apariencia que creen que la solución está en corregir su apariencia en lugar de su pensamiento.

El verdadero problema está en las obsesiones y en las compulsiones que distorsionan la imagen del cuerpo en las personas, haciendo que se sientan feas(os). Debido a que las personas creen que lo que perciben es real y correcto, algunas veces la parte más difícil para recuperarse de este trastorno es estar abierto a otras ideas que pueden ayudar. 

Un tema delicado pero importante para prestar atención porque todos conocemos a una persona o familiar que está obsesionado con su físico y quizás es momento de apoyar ¡y hacerle abrir los ojos!



 
 

.... la generosidad es un sentimiento

septiembre 28, 2014


Si lo pensamos bien, es fácil ser generoso con quien nos gusta o nos interesa. Pero la verdadera generosidad brilla con todo su esplendor cuando la dedicamos a alguien que, simplemente la necesita, aunque no nos una vínculo o compromiso especial. No deberíamos subestimar esos pequeños gestos de cumplido y amabilidad. Aunque reconocerlos de otra persona no signifique mucho para ti. Puede ser realmente importante incluso aunque no le conozca, e incluso a que no esté acostumbrado a ser tratado con determinados cumplidos.     

Un gesto simple y atento puede recordarte que aún existe en este mundo persona que se acuerdan de ti, a pesar de no conocerlas. Pero cuando nos preguntamos: ¿Qué es la generosidad? Podríamos decir: es pensar y actuar hacia los demás. En esta época en que vivimos, cuando los valores supremos de la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida 

Si lo pensamos bien, es fácil ser generoso con quien nos gusta o nos interesa. Pero la verdadera generosidad brilla con todo su esplendor cuando la dedicamos a alguien que, simplemente la necesita, aunque no nos una vínculo o compromiso especial. No deberíamos subestimar esos pequeños gestos de cumplido y amabilidad. Aunque reconocerlos de otra persona no signifique mucho para ti. Puede ser realmente importante incluso aunque no le conozca, e incluso a que no esté acostumbrado a ser tratado con determinados cumplidos.  
            
Es como un don especial, que alguien “dirige” hacia ti, a través de una balanza emocional. Siempre es relativamente sencillo ser generoso con las personas que nos gusta, o con las personas con la que queremos crear un vínculo. Y todavía más fácil es ser generoso con aquellos que nos interesan. Pero no es fácil practicar la generosidad con alguien con quien no se tiene ningún vínculo ni compromiso. Alguien a quien apenas conocemos, pero que sabemos que simplemente, lo necesita, aunque no lo agradezca.
           
Una de las propiedades de la generosidad es la apreciación del valor de lo que poseemos. A veces, la dificultad estriba en no saber identificar adecuadamente nuestras posesiones o nuestras posibilidades. Enseguida acudimos a frases del tipo “ya hace mucho tiempo…” “no quiero que…” “no vaya a creerse que…” etc., cuando muchas veces el problema no está en la capacidad, en el tiempo o en el saber hacer, sino en la falta de confianza de nuestras posibilidades o en la falta de apreciación de lo que realmente uno  es capaz de hacer.
            
Desgraciadamente apreciamos en nuestra sociedad de manera inconsciente, la comodidad, el dinero, y la imagen como los valores supremos dentro de las virtudes que todo ciudadano moderno deseamos tener. La generosidad comprendamos que no consiste en dar todo lo que tenemos. No se limita solo a lo material. Hay mucho en nosotros que podemos dar; por ejemplo: nuestro talento, nuestro conocimientos o cualquier gesto amable, como por ejemplo: repetirle cada vez que te lo encuentre: “por favor cuídate” o “sé feliz”. Así es como la generosidad deja de ser una actitud y sólo afecta a una única parcela. Ese sentimiento agradable que experimentas al compartirlo  se extiende por nuestro ser.
             
La generosidad, como anteriormente decía, no es únicamente por nada material ni por intención. Podemos dar nuestros consejos, nuestros conocimientos, nuestro afecto, etc. Pero sea lo que sea, cuando damos algo, siempre debe ser con la intención de no recibir nada a cambio. En determinado casos pensemos que podemos ser generosos solo con el aprecio a los demás
 
El desprecio es un placer que dura solo un día; la generosidad es un sentimiento que te puede hacer feliz eternamente.



 

Al final todo tendrá sentido.

septiembre 28, 2014

Se puede vivir la vida de dos formas: lamentándote por todo lo que no tienes o disfrutando de lo que sí tienes.

Realmente: ¡tú eliges! Puedes estar pasando cualquier experiencia de aprendizaje de esas que la mayoría suelen llamar problemas o dificultades, pero te aseguro que si asumes que detrás de todo hay un propósito y que para algo la vida te lo está poniendo en el camino, todo tendrá sentido. Se trata de vivir, no de sobrevivir.

Así que si tú te quejas porque las cosas no salen como lo has planeado, porque no tienes el trabajo que deseas o no te la pasas bien en donde estás laborando, porque tu pareja te dejó o porque no tienes pareja, porque tus hijos te sacan de casillas o este mes el dinero para los gastos no rindió, porque no has podido continuar tus estudios en la universidad y cientos de causas más que a veces nos hacen ahogarnos en un vaso de agua, tanto sólo reflexiona lo que una persona sin brazos y sin piernas ha podido sentir a lo largo de su vida. Y más allá, reflexiona cuántas personas están viviendo situaciones más complicadas en sus vidas y no se quejan, se esfuerzan y dan todo por avanzar.

Enfócate en tu sueño, haz lo que sea necesario para continuar en la persecución. Tú, tienes el poder de cambiar tus circunstancias, persigue aquello que más deseas. Encuentra humor en las circunstancias, en lugar de amargura. Recuerda que Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.

Tienes que estirarte más allá de donde estás para alcanzar lo que quieres ser. La vida no es una carrera corta, es un maratón. Tú debes creer en tu poder para lograr lo que deseas. Si tratas de encontrar felicidad en los objetos, te parecerá que nunca tienes suficientes. La vida no se trata de poseer, sino de ser. 

Mientras estés aquí, mientras sigas presionando, todo es posible. Cuando estés tentado a abandonar tus sueños, presiónate para continuar por lo menos un día más, una semana más, un mes más, un año más, te sorprenderá ver lo que sucede cuando te niegas a darte por vencido. Entre más esfuerzo inviertas, más oportunidades crearás. La derrota solo afecta a quienes se niegan a intentarlo otra vez. No sirve de nada lograr que alguien te ame, sino te amas a ti mismo.

Cuando te aferras a antiguas heridas, lo único que logras es concederle poder y control a quienes te lastimaron. No permitas que el temor te impida alcanzar tus sueños. La vida no es un examen en el que pasas o repruebas, es un proceso de prueba error. La paciencia es una virtud que el fracaso puede ayudarte a desarrollar. Las elecciones que haces son lo que determina tu calidad de vida. Tienes que ser flexible, decidido y estar listo para darle el giro a cualquier situación negativa que se pueda presentar y convertirla en algo positivo. Arriesgarse, no sólo es parte de la vida, es la vida misma.

Todo es actitud. En lo personal, te confieso que sin haber pasado situaciones tan impactantes como otras personas, pero si algunas que desde mi perspectiva de vida han sido "demasiada carga", puedo dar testimonio de que la vida te pondrá obstáculos -que como insisto, yo llamo lecciones de aprendizaje- pero el límite lo pones tú dejándote afectar o más bien fortaleciéndote de las mismas. La mayor barrera es tu propio miedo. Tú eliges a qué le das poder para que te aflija, atormente o robe la felicidad.

La vida no tiene límites. Depende de nosotros asumirlo, sin importar cuáles sean nuestros retos y nuestros obstáculos. Debemos dedicar un tiempo a pensar en las limitaciones que nos hemos impuesto o aquellas que otros han puesto en nuestro camino y las cuáles hemos elegido que nos afecten. Piensa, ¿cómo sería sentirse libre de esas limitaciones? ¿Cómo sería tu vida si cualquier cosa fuera posible? Hazlo posible.

¡Y recuerda, agradecer y abrazar la vida!

Mi gratitud por leer y que tengas un día maravilloso

Patricio Varsariah.
 

... no existen las casualidades

septiembre 27, 2014



Algunas veces nos pasan cosas que parecen horribles, dolorosas y supuestamente injustas, pero en realidad llegas a comprender que sino hubieras superado estas situaciones, nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón. 

Hay un dicho que se dice en mi "pueblo" "no hay mal que por bien no venga", una verdad realmente absoluta, pero a la hora de la realidad, la mayoría de las veces en nuestro camino por la vida nos tomamos demasiado en serio lo que nos sucede, hacemos un tsunami en un vaso con agua y nos hundimos en el mar oscuro de lo negativo. (De ahí ni quien nos saque, si no somos nosotros mismos los que nos salimos) 

Nos enfocamos en esas turbulencias que experimentamos en pleno vuelo del día a día, y no en el trayecto que hemos recorrido o en cómo desviarnos por otra ruta para hacer más placentero nuestro viaje y llegar con buen cause a un destino adecuado. Definitivamente, no existen las casualidades, todo pasa PARA algo, y es mejor que lo empecemos a entender y asumir de esta manera para que en vez de "sobrellevar" tu vida y "soportar" una cruz o asumir el papel de pobrecito(a), te hagas aliado de este gran regalo que es estar en la tierra y empieces a ser capaz sacarle el mejor provecho a todo lo que se te presente. Sí, incluso a eso que la mayoría se llenan la boca llamando problemas o dificultades. Y que en ocasiones hasta les encanta que sean la constante en sus vidas porque es una manera de atraer "lástima" o la atención de los demás. 

Te aseguro que si hacemos un recuento de esas pruebas que han sucedido en nuestra historia, siempre hemos obtenido una recompensa y, además, nos han significado un buen aprendizaje. Esas personas que han pasado por tu vida, la pérdida de un trabajo, una enfermedad, la ausencia de un ser querido, una ruptura sentimental, los apuros económicos, las frustraciones de no lograr lo que tu deseas en el momento preciso; en fin, esas caídas, esas situaciones incómodas e imprevistas, debemos agradecerlas porque de fijo han hecho en nosotros la personas que hoy somos. De las "malas" experiencias --que no son más que producto de las decisiones que tomamos-- (y conste que no las tomamos mal, sino que las atraemos consciente o inconscientemente para avanzar en nuestras vidas) se aprende y se convierten en los hechos más relevantes que suceden en nuestras vidas.Todo es una consecuencia y todo aporta; todo suma, cuando deseamos crecer y valorar nuestra existencia. 

Una amiga mía un día me comentaba que: según ella, su vida no tenía sentido ya que su novio la había traicionado con otra chica y ella "dependía" literalmente de esa relación, de su "amor". Con el paso del tiempo  mi amiga aprendió a agradecerle a su ex por lo sucedido, primero comprendió que no era justo afanarse a estar con alguien que no le amaba realmente tanto como ella a él, y luego, que gracias a esa herida, esa traición y a su corazón roto, experimentó la importancia de perdonar, de tener más confianza en sí misma, de amarse primero ella y de ser más cautelosa a la hora de abrir su corazón e involucrarse en una relación. (Por poco y manda a construir un monumento en tributo a su ex, ya que todo lo que pasó le cambió la vida y para bien). También se dio cuenta de que idealizaba a su ex pareja, y que al abrir los ojos, no era todo lo que ella supuestamente veía en él, sino que le ponía atributos que no existían en esa persona pero que eran parte de lo que ella anhelada en un "príncipe azul". 

Muy importante es y hasta me atrevo a afirmártelo, que en esta vida las situaciones, las personas y las circunstancias a las que nos enfrentamos, y que por lo general llamamos problemas o dificultades -pero que yo suelo nombrarlas situaciones o experiencias de aprendizaje- nos afectan o nos dañan, si nosotros lo permitimos. Sin lugar a dudas, es una elección totalmente nuestra, algo así como cuando a pesar de que sabemos que un alimento nos va a caer como una patada en el estómago, lo comemos. 

Les llamo lecciones de aprendizaje porque he aprendido que en vez de enfocarme en elegir que las situaciones me desgasten o me angustien, debo entender que todo es un puente que nos llevará a algo mejor, y que todo es una gran lección que la vida nos da. La idea es aprender de las experiencias que valientemente enfrentamos, y en la medida de lo posible dejar de atraer más de lo mismo. Aprender la lección afirmando: "vamos para adelante, de acá no soy, no es algo que quiero, no me corresponde, no lo acepto y mejor me preparo para disfrutar de lo bueno que la vida tiene para mí. Elijo ver lo bueno de esto que me está sucediendo. Sé que esto también pasará..." 

Tengo más que claro, que como todo en la vida, es mejor descubrir el lado positivo y a pesar de que sintamos que un hoyo negro nos está succionando (que me ha sucedido y a menos de que no seas humano no lo habrías experimentado) podemos optar por descubrir para qué la vida nos está presentando esa situación, en qué medida nos hace crecer, cómo sacar lo mejor de nosotros, cómo nos sorprende mostrándonos que tenemos energía y fuerzas que no sabíamos que éramos capaz de tener. 

Las situaciones nos afectan en la medida que nosotros lo permitimos, por el tiempo que nosotros determinemos (años, días, semanas, horas, minutos) y nos duelen o lastiman en la escala que nosotros dispongamos, es decir, desde un leve resentimiento hasta llevarnos a un estado depresivo. La pregunta más trillada cuando surge algo que no teníamos previsto en la vida afrontar es, "¿porqué a mí?". En vez de preguntarte esto, siempre cuestiónate para qué te está sucediendo y además, ten muy claro que todo pasa, como dicen, "después de la tormenta viene la calma". (Además que nunca vas a enfrentar algo para lo que no tengas o descubras tener las agallas para salir adelante) 

Si bien es cierto nunca es más oscuro que cuando va a amanecer, debes enfocarte en el amanecer, precisamente en que pronto será otro día, que verás la luz y solamente cosas buenas de esa experiencia obtendrás, porque te aseguro que en tu camino no serás la misma persona que eras antes de enfrentar lo que tengas que sortear. El chiste en la vida es ir asumiendo que todo pasará. Siempre ten muy claro que todo es pasajero. Cualquier situación tiene solución y si no la tuviera de qué te serviría estresarse, lo importante es tratar de buscar el plan B o la nueva ruta a seguir, y en su efecto cómo me aporta esta circunstancia a mi vida. Con acongojarnos, estresarnos, ponernos tristes, depresivos, dejar que la tensión nos abrace, no ganamos más que boicotearnos a nosotros mismos. 

TODO PASA. Ninguna cosa y ninguna emoción es permanente. Todo viene y va como el día y la noche. Habrá momentos de alegría y momentos de tristeza.Acéptalos como parte de la vida misma. No le des protagonismo a lo que no merece ni te desgastes por nada, con actitud positiva todo se puede y se logra. Es tu decisión, ¿qué decides? Responde y reflexiona. Y recuerda: sonríe, agradece y abraza tu vida.



 

.... demostrar los afectos a los demás

septiembre 25, 2014


Cuando llegan a nuestra Vida situaciones que afectan a nuestra salud, o en cualquier momento de ella necesitamos motivarnos, en especial para desarrollar confianza, puesto que es muy importante saber que siempre hay personas que se interesan por ti. Todo es necesario para mejorar nuestro estado de ánimo, haciendo que se ilumine nuestro rostro aumentando nuestra autoestima, evitando que no decaigamos, y de esta manera aprender a sacarle jugo a la vida, disfrutando del lado bueno de las cosas.

Toda muestra de afecto nos hace comprender el desarrollo de nuestra vida hacia los demás. Todo ser humano está capacitado para recibir y dar afecto, puesto que al mismo tiempo constituye una necesidad, una existencia, sin afecto hacia los demás,s llega en un estado de vacío interpersonal. 

Cuántas veces experimentamos esa acción de dar afecto sin esperar una respuesta, aunque en muchos casos, difícilmente perduren demasiado, debido a que la falta de reciprocidad afectiva hace que al no existir un estímulo personal, no refuerce nuestra conducta. Así, de esta forma, esta motivación va perdiendo fuerza hasta llegar a desaparecer, volcándose en estos casos, hacia otras personas que posiblemente obtengamos mayores compensaciones afectivas.

Podríamos preguntarnos: ¿es necesario demostrar afecto? Sencillamente, si. 

Cuántas veces experimentamos esa acción de dar afecto sin esperar una respuesta, aunque en muchos casos, difícilmente perduren demasiado, debido a que la falta de reciprocidad afectiva hace que al no existir un estímulo personal, no refuerce nuestra conducta. Así, de esta forma, esta motivación va perdiendo fuerza hasta llegar a desaparecer, volcándose en estos casos, hacia otras personas que posiblemente obtengamos mayores compensaciones afectivas.
            
Existen demostraciones de afecto que de por sí son aparentemente rechazadas, y esto es lo que realmente me llama la atención. A veces unas palabras de  afecto, no son agradecidas y es posible que hasta no deseemos recibirlas. Francamente no tiene explicación. 

Todos necesitamos de afecto, aunque estemos físicamente distantes.
            
Es posible que al hablar acerca de expresar esos sentimientos afectivos hacia los demás se nos vengas sensaciones contradictorias. No es fácil expresar lo que a uno le pasa, y muchas veces, tenemos que reconocer ciertos sentimientos que se nos puedan calificar mal, quizás debido a la forma que deberíamos transmitirlos. De esta manera, cuántas veces hemos sentido emociones frente a algo que socialmente no se debe sentir. Por ejemplo: hay momentos que deseamos olvidar y  nuestros deseos serían que ni siquiera se acordaran de uno. Siempre estos casos son de carácter negativos y todo es porque la clave está en no saber atender las formas para poder corresponder a esos sentimientos afectivos.
            
Yo siempre pienso que toda muestra de afecto hacia los demás, son necesidades primarias para nuestra supervivencia de un ser vivo y que no puede ser sustituido por ningún otro recurso disponible. Una de las primeras reflexiones está en nosotros mismos. En la actualidad contamos con números estudios, los cuales se han realizados a través de distintos gabinetes de sociología. Pero pensemos siempre que nadie puede dar lo que no tiene.  Sencilla, pero acertada reflexión que siempre deberíamos tener en cuenta: ¿no será que igual no nos apreciamos a nosotros mismos lo suficiente, y por eso nos cuesta tanto demostrar los afectos a los demás?
             
Dé monos cuentas que todas las variadas manifestaciones afectivas junto con el amor representan la verdadera llave de acceso a los sentimientos más profundos, solo es cuestión de paciencia y comprensión. Pensemos siempre que cada persona es distinta a sus comportamientos y experiencias dentro de su vida personal. Por tanto, siempre serán diferentes a la reciprocidad de dar y recibir demostraciones afectivas. Un ser querido o un amigo no es el que te lo dice, sino el que te lo demuestra.



 

... contestacion

septiembre 22, 2014



Esta es una contestación a la persona que me escribió diciéndole que había perdido la fe en la humanidad. Yo creo que un escritor o en mi caso un aprendiz de escritor, tenemos la responsabilidad de ser todo lo bueno en nuestro arte que pudiera y no interpretar la vida solamente, sino darle forma y que también tenemos el deber de dar esperanza a los demás. Por este motivo, esta es mi respuesta mi querida amiga:

Estimada amiga :

Mientras exista un hombre honesto, mientras haya una mujer compasiva, la posibilidad de contagio seguirá viva y el panorama no será desolador. En los malos tiempos, nos queda la esperanza. Me levantaré el lunes por la mañana y daré cuerda al reloj, como una contribución al orden y a la constancia.

Los marineros tienen una expresión sobre el tiempo, dicen: el tiempo es un gran engañador. Supongo que lo mismo puede decirse de nuestra sociedad humana. Las cosas pueden parecer oscuras, pero de pronto aparece una abertura entre las nubes y todo cambia, a veces repentinamente. Es bastante obvio que la raza humana ha convertido la vida en este planeta en un gran caos. Pero, como pueblo, probablemente guardamos semillas de bondad que han sido almacenadas durante mucho tiempo, esperando a brotar cuando se den las condiciones adecuadas.

La curiosidad del hombre, su persistencia, su inventiva y su habilidad han acabado provocándole serios problemas. Sólo cabe esperar que esos mismos rasgos le permitirán encontrar el camino para salir de ellos.

Aférrese a su sombrero. Aférrese a su esperanza. Y dé cuerda al reloj, pues mañana será otro día.

Atentamente,
Patricio Varsariah.
9/22/2014 9:09:09 AM



 

... y confianza en uno mismo

septiembre 22, 2014


La confianza es como un jarrón cuando se rompe, por más que lo pegues nunca quedará igual.Confiar es una cualidad fundamental del ser humano, común en todas las culturas. Es como una actitud que concierne al futuro, en la medida en que este futuro dependa de las acciones de otro. En ciertos momentos en nuestra vida, se nos pasa por la mente la pregunta de ¿por qué nos sentimos como nos sentimos?, ¿por qué esa inseguridad que padecemos?  Desde nuestros primeros años, van surgiendo poco a poco el sentido de identidad y dependiendo de las circunstancias emocionales, así  vamos afianzando nuestra confianza.
           
 Pero ¿cómo infundirnos confianza? Esta es una facultad que empieza a gestarse durante nuestros primeros años, y en los vínculos que vamos estableciendo con los adultos de nuestro entorno.  Siempre decimos que, “debemos tener confianza en uno mismo”. Las personas que confían en sí mismos creen en sus habilidades, sienten que tienen control sobre sus vidas y creen en definitiva que son capaces de hacer lo que piensan y esperan.
           
 Es un caminar basado en el apoyo y en el acompañamiento efectivo que tendrá como futuro esa una persona que crecerá con confianza en sí misma y en los demás. Muchos factores están relacionados con un adecuado desarrollo de este aspecto. Todo ello promueve una actitud de los sentimientos positivos y confianza en uno mismo. La clave para generar sentido de confianza en uno mismo y en los demás, es el desarrollo de nuestra identidad personal. Si los mensajes que recibimos son del tipo: ¡Qué torpe eres! o ¡No sea vago! Incorporaremos en nuestro interior un sentido de desconfianza. De esta forma al tener dudas acerca de nuestro potencial de seguridad,  nos sentiremos inseguros en nuestras relaciones con los demás, que, a su vez, también carecerá el sentido de desconfianza.
         
 Por eso la falta de confianza en sí mismo no necesariamente se relaciona con falta de habilidad. Más bien es el resultado de centrarse en expectativas poco realistas y en los estándares de los demás. De nada puede servir menospreciar el valor de los demás sólo por el hecho de nuestra propia insatisfacción, al llegar a reconocer que entre el amor hacia nosotros y el de los demás puede fluir el cristalino manantial de confianza que emerge esa fuerza inagotable de nuestro interior.
           
La confianza es un camino que hay que recorrer de por vida, y su reflejo se observa tanto en los asuntos privados como en las cosas comunes que diariamente nos afectan. Aprender a tener confianza implica trabajar para adquirir un auto dominio a toda prueba, para ello es de suma importancia la visualización y la relajación; esto nos permitirá tanto expulsar lo negativo como recibir lo positivo.
         
En definitiva el aprender a creer en uno mismo es necesario que aprendamos a describir el sentido de la vida y a comunicarnos mejor con los demás.


 

 

... eso es una farsa, un engaño

septiembre 21, 2014



Se dice que el hombre y en algunos casos las mujeres, buscan el calle lo que no encuentran en el hogar. Siempre me he hecho la misma pregunta,que es lo que no encuentran? sera amor? sexo? o sera buscar la salida mas fácil para deshacerse de responsabilidades? 

Resulta muy cómodo, acomodarse ,valga la redundancia,por unas horas en brazos ajenos y dispuestos a entregar lo que sea con tal de ganar un espacio en una vida que ya esta,por demás decirlo,definida con esposa e hijos. Y que de los hombres que abandonan para siempre el hogar,sus hijos y la esposa,por irse tras de la que ,según ellos,es mejor que la que tienen en la casa? Que pasa cuando la magia termina y se dan cuenta del error cometido? Se dan los casos que se dan cuenta que son platos de segunda mesa ,pero lo siguen siendo,por amor?por capricho? Y los niños? se podrá llevar en la conciencia sin que esta moleste,el saber que en algún lugar del mundo quedaron sin padre,sin la ayuda económica que tanta falta hace? 

Creo que se pone en juego nuestra dignidad como seres ,nuestra honestidad y nuestra auto estima, creo que debemos se fieles a nuestros principios , debemos ser fieles a nosotras mismos. Adelante mujeres,vosotras valen ,merecen que se les lleve del brazo con la cara levantada y a la luz ,no tiene una mujer porque esconderse,no tiene porque conformarse con migajas de lo que un hombre les pueda dar. Propuestas siempre las habrán, pero son vosotras las que siempre tienen la ultima palabra, no se les olvide que el hombre llega hasta donde la mujer quiera,el siempre va a conseguir lo que vosotras le permitáis,creo que para merecer el amor limpio,libre y verdadero,tienen que empezar por amarse a si mismas, como dice el refrán en mi "pueblo" no le hagan a nadie lo que no quieran que les hagan a ustedes,las lagrimas de la traición,del abandono,son muy amargas,es un dolor que nunca pasa, es una cruz que nunca se puede dejar por un lado.

En la infructuosa espera del ser amado, la mujer o el hombre se desespera por encontrar al mejor partido para su vida, ese amor y compañero o compañera tan soñado y esperado de todo su ser. Su corazón anhelante suspira profundamente como inocente colegial noche y día preguntándose en su soledad:¿Dónde puedo encontrar a mi hombre o mujer ideal? ¿Será que me voy a quedar solterona o solterón toda la vida? ¿Qué tengo que hacer para que se fije en mí?

Algunas mujeres u hombres se aventuran porque creen que ya se les fue el tren, que ya no van a poder conseguir a su amado o amada, y se conforman con el primer  o la primera que se les atraviese en el camino y les prometa ponerles su cuartito para vivir juntos, sin importarles nada, ni la esposa de éste, ni sus hijos, ni sus compromisos, ni sus deberes… ¡ni nada!.


En relación al tema de los hombres casados, pregunto : Mujer ¿Por qué poner los ojos, la confianza y el corazón en un hombre que ya está bien amarrado, y hasta por las tres leyes con otra? (la ley civil, la ley eclesiástica y hasta por la ley del monte) ¿qué acaso no hay más hombres en el mundo? ¿o será acaso que a ALGUNAS mujeres les fascinan los hombres experimentados? ¿o las comodidades que nos puedan ofrecer y que casi nunca pueden cumplir?

¡Por favor…, ha llegado la hora de despertar! Y despertar a tiempo, que las cosas no son tan fáciles como parecen, ¿O qué?, van a conformarse con ser siempre: ¿platos de segunda mesa?, la mujer prohibida, la mujer oculta, la segundota, la querida, la amante, la mujer que vive en la sombra y que cuando le tocan la puerta tiene que asomarse por la ventana para preguntar: ¿Quién es?, y caray, hasta salir como usurpadoras del brazo de aquel hombre cínico e infiel, escondiéndose en las sombras para no ser vistas por el resto del mundo como si estuvieran robándole trocitos a la vida, ¿o la vida en trocitos a otra mujer?

Una mujer solitaria lleva todas las de perder, si el hombre casado trata de atraparla con miles de detalles aduladores y palabritas seductoras, porque los polos opuestos no se atraen, eso es un error, los polos opuestos, tarde o temprano… ¡SE ESTRELLAN!, la admiración para ellos, es la antesala de un equivocado o mal llamado “amor”, el amor verdadero nada tiene que ver con adulterios porque se basa principalmente en el respeto que es índice de sana tolerancia, primero con su propia pareja y su familia. ¡Ojo porque si ese hombre casado, que les propone unión libre, es incapaz de hacerse cargo y responsabilizarse de su propia familia, mucho menos podrá hacerse cargo de otra, hablando honestamente.

El hecho de que desees estar con ese hombre ajeno, y que a ti te guste enredarte entre sus brazos, o que te deleites hasta con su más tierna estupidez, o hasta que te empalague el alma con promesas inciertas, no significa que te ame ni que te respete como tú lo mereces, ni te garantiza una felicidad completa y eterna, eso es una farsa, un engaño, una burda y sucia jugada y burla descarada para sacar ventaja de tu buena fe, voluntad y de tu desamparo emocional, que quizá él aproveche para conquistar su propio beneficio y bienestar personal.

Y algo más ya para terminar; si ese bienestar recibido lo confundes con “Amor Real”, la urgencia por tener a ese hombre casado a tu lado y sentirlo tuyo, se volverá indispensable, una obsesión enfermiza que no te dejará vivir en paz, perderás tu dignidad, tu individualidad, y tu mente se desgastará pensando en él, y por simple inducción lógica, tú te habrás convertido en una adicta afectiva y conflictiva! Piénsalo por favor...



 

.... demasiados honestos...

septiembre 21, 2014


Mi abuela a la que quise mucho y que me enseño con sus frases y conversaciones llenas de esa filosofía que le enseña la vida, me decía siempre sobre la convivencia en pareja : que “hay cosas que los hombres o mujeres no deben saber”, al principio me daba risa, pero con el paso del tiempo he descubierto que por abrir la boca, muchas veces acabo arrepentido. 

Hay cosas que sólo después de habérselas contado a tu pareja, te das cuenta que hubiese sido mejor no decirlas. Es que solemos confundir, la confianza que depositamos en nuestra pareja, con la confesión brutal. Acabamos comportándonos como unas bocazas que soltamos todo lo que pensamos y sentimos, la motivación es buena, queremos que nos conozcan de forma sincera, pero luego, mucho de lo que decimos con la mejor de las intenciones, acaba siendo utilizado en nuestra contra. 

Mujeres y hombres somos diferentes, las mujeres son de venus y los hombres de marte, por lo tanto, la peculiar manera de interpretar y descifrar datos, marca la diferencia. Mientras las mujeres comparten información, los hombres percibimos ese interés en informar como dar explicaciones, y por eso muchas veces la evadimos. También es muy frecuente que cuando sólo tenemos la necesidad de expresar algo que sentimos, tanto el hombre como la mujer creen que exigimos soluciones. Por eso es muy importante saber qué decir o no decir, y no es con el afán de mentir u ocultar, sino con el propósito de salvaguardar las buenas relaciones. 

Ser honestas no es igual a ser bocazas… Pero hay bocazas demasiado honestas. “Nosotros nos decimos todo” –comentan algunas personas acerca de sus parejas. Pregunto ¿Cómo estás tan seguras de eso?… ¿Cuentas hasta tus pensamientos más íntimos? Por supuesto que no, siempre nos reservamos algo, y es maravilloso. Es nuestro mundo. Y es válido, todos lo tenemos, es saludable además. Si te enojas con tu jefe y en tu mente lo ves caer de un avión sin paracaídas, no es lógico que al día siguiente le pidas perdón por eso. Siempre buscamos deshacernos de las personas que no nos caen bien o nos incomodan. Por eso soñamos que la gente muere, no es que realmente estemos deseando la muerte, sino que el inconsciente simplemente te está revelando lo que sería poder liberarnos de lo que nos molesta. 

En relación a este tema, tengo una lista enunciativa que me gustaría compartir, de circunstancias que no deberías narrar –NUNCA-. Cosas que nunca debes decirle a tu pareja: (Quizá discrepas con esta lista...pero hay va...)

Hablar de tu ex, llamarlo por su nombre o mencionar a qué sitios frecuentaban. Nunca comentar sus aspectos físicos en los que no destaca favorablemente.Prestarle el teléfono para que revise tus mensajes y así “confíe en ti”. Comparar a su madre con alguien o contigo misma. Contar las intimidades de tus amigos y en caso de la mujer de tus amigas. Llamarlo con insultos en los momentos de enojo, eso propicia violencia. 

Hacerte pasar por quién no eres. Lo que pertenece al pasado, ya no existe, por lo tanto no mires para atrás, lo referente a tu “autoestima” como lo dice la palabra es “auto” es personal y propio de tu mirada, expandir ideas sobre lo que no te gusta de ti, en caso de pelea será un arma que ella o el sabrá utilizar; aprender a separar parejas de amigos y mantener los universos paralelos, salvará tus amistades de malos entendidos. 

Tus reflexiones, quejas, y malestares saben mejor mediante una charla entre quienes comparten la misma mirada sobre la vida. Te podrás desahogar a gusto y llegarás a los brazos de ella o de el renovada o renovado. Entender que cada quién tiene su espacio y su modo de comunicarse y entender, facilitará el camino hacia la empatía.



 

...esa enefermedad

septiembre 20, 2014


Si por casualidad Tu estas pasando por esta experiencia de esa enfermedad, espero que estas palabras te ayuden a aliviar tus miedos y preocupaciones, ese es mi objetivo de este escrito. No importa lo oscuras que parezcan las cosas, eleva tu esperanza y verás las posibilidades.

Cuando por desgracia nos afecta una enfermedad, todos necesitamos un tiempo para poder asumir lo que nos está pasando y la repercusión que esto va a tener. Este mal nos hace tambalear nuestro referentes y nos obliga a mirar frente a frente nuestra vulnerabilidad, asumir que, aunque pretendamos lo contrario, no podemos controlar todo lo que nos sucede. El solo anuncio que padecemos una enfermedad, nos provoca una tormenta emocional y, ante esto deberíamos pensar que la única medicina, es el arte de responsabilizarnos de nuestra situación, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida. 

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad y mi situación, Yo también debo poner mi aportación, la medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota a la ciencia, ni jamás entregarnos a ella, puesto que a la larga, nos haremos “esclavo” de ella. Frecuentemente vemos a personas padeciendo una enfermedad, la cual le produce una pérdida afectiva muy grande. Al mismo tiempo le lleva a un vacío existencial de tal dimensión que se “entrega” en una carencia de energía, haciendo que las células degeneradas comiencen a invadirle. Creemos que podemos controlar el tiempo y la situación, pero nuestra agenda se hace eterna, para uno mismo y para los demás, alterando cada vez más nuestro estado emocional. 

El error que cometemos es que no podemos tener la capacidad necesaria para pensar en nuestros propios recursos y poder reaccionar en esta situación imprevista, por que nunca pensamos que esa enfermedad puede tocarte, a pesar que uno no se ha cuidado en la alimentación,en vitalizar sus células y abusar del cigarrillo del alcohol, etc... y por tanto siempre tenías un gran porcentaje de riesgo. Pero nunca se para uno a pensar que ese riesgo puede llegarte. “Todo está escrito en nuestro destino” Cuando te lo diagnostican, no puedes creerlo, y se suele tardar bastante tiempo en aceptarlo. 

Por experiencia propia, una vez asimilado y aunque los momentos de desfallecimiento son inevitables, debemos pensar siempre que hay aspectos que nos pueden ayudar a vivir de una forma positiva. Aunque lo más importante es que le vas “cogiendo distancia”, que las revisiones se alejan cada vez más, al mismo tiempo que centrar tu vida en otras cuestiones, procurando darle sentido a todo lo que te rodea. “Son muchas, demasiadas (y hoy podrían ser muchas más) las ocasiones que me lo recordaban; ¡si le hubiera hecho caso cuando me lo decían! Posiblemente no estaría delante del ordenador escribiendo a golpe de emociones”. 

Ante tal situación no hay más remedio que desplegar una gran dosis de confianza hacia todo aquello que habitualmente desempeñas, para hacer posible, “vencer” lo que el destino te presenta, y tener muy presente esta pregunta: ¿Quiénes somos nosotros para decirle a la Providencia, que se está equivocando con nosotros? 

También es muy gratificante, “romper el silencio” y hablar con las personas que sentimos más cercanas y verbalizar sobre todo con tus amigos, procurando aliviar nuestros miedos y preocupaciones, para de esta manera hacernos comprender que tú eres mucho más, que “esa enfermedad”, aunque sólo sea para demostrarle que “sí puedo” o mejor “I can”. 






 

...la semana que ha pasado

septiembre 20, 2014


No importa lo oscuras que parezcan las cosas, eleva tu esperanza y verás las posibilidades. Por todo lo que he pasado esta semana, el dolor que he tenido que enfrentar,la incertidumbre de no saber que le ha causado y el miedo a que regrese,a mí no se me ha muerto la esperanza, no lo digo vencedor, no lo digo poderoso, no lo digo como un conjuro, como falso testimonio o como estandarte, o como el intocado por las dentelladas de la vida, no lo digo acaso en un instante de alivio, ni siquiera lo digo con el optimismo necesario a los comienzos. 

Lo digo como quien afirma una elemental condición del ser humano, lo digo con la tristeza y el miedo a las espaldas, lo digo con la incertidumbre del que sabe que aún no han sido derrotados las causas de la enfermedad, la  insatisfacción y el hastío, lo digo con la madurez del que no ignora que el fracaso, la frustración y la amargura le tocarán la puerta todavía como insepultos guerreros de un tiempo sepultado. A mí no se me ha muerto la esperanza, ni una sola de las tantas veces en que he luchado hasta  el final para vencer a la maligna célula que me deshace.

No se me ha muerto la esperanza, por que la la esperanza soy yo, porque que también tropiezo, asumo errores, rectifico, y para limpiarme los pulmones respiro hondo y sigo hacia adelante porque sé, que en este mundo poco a poco más limpio, hay que tener corazón para el desgarramiento inevitable y corazón roturado para la siembra de confianza y alegría, porque la muerte no es mi vocación, porque no acepto más voluntad que mi terca voluntad de alzar junto a otras manos, la salud fecunda, todopoderosa, irrenunciable que nos da el amor.

No me quejo por lo que he perdido, lucho por lo que me queda, no me quejo por el sufrimiento, lucho por mi felicidad por que con las cosas que a uno le suceden, vamos aprendiendo que nada es imposible de solucionar, solo hay que seguir adelante, dando gracias a Dios por que aun tenemos.


 

...la mente y los pensamientos

septiembre 20, 2014


En la noche de ayer tuve la oportunidad de ver un documental sobre ese "Secreto" que todos buscamos y que comienza con nuestros pensamientos y su poder infinito que tiene y que debemos aprender a conducirlos por el camino de la energía positiva que nos ayudara a encontrar lo que tanto anhelamos en toda nuestra vida.

Todo empieza en el pensamiento. La tristeza, la alegría, el odio, el dolor, el amor incluso. Si te paras a analizar dónde surgió cualquiera de las emociones que te embargan, te das cuenta de que todo empezó con un pensamiento. La mente nos lleva de aquí para allá a través de las imágenes que van surgiendo en ella e, inconscientemente, nosotros les damos un espacio –grande o pequeño- para que se desarrollen. 

Yo comparo a mi mente como un caballo desbocado y que el reto del ser humano consiste en tomar las riendas y el control, en no permitir que sea ella quien gobierne nuestra vida. Para ello, es necesario llevar –en la medida de lo posible- un poco de conciencia a este proceso. Es decir, parar de vez en cuando y tratar de descubrir por qué sentimos lo que sentimos. Yo siempre tengo la imagen de estar estirando un hilo para encontrar su origen. 

Estoy triste (cuando estoy alegre analizo menos…) y me paro a reflexionar sobre lo que pasa por mi cabeza, me doy cuenta de que un pensamiento me lleva a otro y, al final, descubro que todo empezó, por ejemplo, mirando un producto en un almacen. Ese producto me recordó a algo que me hizo pensar en alguien que me dijo una cosa que me puso triste y, al ver ese producto –teóricamente inocuo- sin darme ni cuenta, sin saber por qué, volví a ponerme triste. Y es que este proceso mental es tan rápido que no lo advertimos siquiera. 

Ademas creo que si pones un poco de conciencia a todo el proceso e intentas descubrir dónde se originan las cosas, aprendes también mucho y, a veces, te das cuenta de que arrastras un sufrimiento antiguo que ya no tiene razón de ser. Hay una frase que se suele atribuir a Buda que dice "El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional". En ocasiones, arrastramos el sufrimiento porque, de una forma u otra, "nos conviene" o nos hemos habituado a él. La cosa es poner conciencia (o intentarlo) para saber por qué haces cada cosa y, entonces, poder elegir si quieres seguir haciéndolo o no. Pero de forma consciente. 

La realidad es que el odio o el amor no son más que nuestras reacciones ante un pensamiento que tenemos sobre algo o sobre alguien. “El sufrimiento es la reacción que tienes cuando sostienes un pensamiento estresante”, La buena noticia es, pues, que cuando sientas dolor, odio, tristeza, puedes estirar del hilo, y descubrir qué fue lo que causó dicha emoción y enfocar tu mente en algo más positivo, alegre y feliz. A no ser que lo que quieras sea mortificarte, claro… 

Lo bueno de todo proceso de dolor y pena es todo lo que llegas a aprender de ti mismo....y lo mucho que creces y conoces....Siempre todo tiene un porque, es cuestión de querer o no escucharlo y reconocerlo.... No siempre se puede estar bien....pero no pasa nada, es cuestión de darle la vuelta y aprender todo lo que puedas de ello, conocerte y darte mucho amor para aceptarlo, comprender y aprender a vivir con ello, en paz y armonía contigo mismo.



 

...esos arañazos de la vida...

septiembre 19, 2014



En la noche de profundo silencio de un hospital, y con un coctel mezcla de soniferos, morfina y medicamentos me pregunto: ¿merece la pena vivir una vida triste por una enfermedad? Una vida dónde todo sale parece salir mal, dónde parece que no tenemos ilusión por seguir después de haber luchado tanto por ganar a la enfermedad, dónde parece que no tenemos esperanza. Y me respondo ,lo bueno es que la mayoría de las vidas tristes por enfermedad tienen solución. No siempre dejan marcas en el cuerpo, aunque labran arañazos en nuestro corazón y dejan surcos en el alma. Esa tristeza es parte de la vida y, no la podemos evitar, pero podemos manejarla para disminuirla o quizás eliminarla. Es la respuesta natural ante las situaciones dolorosas, que todos vivimos. 

Pensar en los buenos recuerdos, si los hemos vivido más de una vez, pueden definitivamente tenerlos de nuevo. Eso es lo hermoso de los recuerdos. Solo porque las cosas parecen ser malas hoy, no significa que mañana serán iguales. Sin esos arañazos, la vida no sabe a nada. Ellos vienen solo, sin que nadie los llame. Si, es cierto que nosotros no lo buscamos, pero los avatares en el que vivimos y nuestra fragilidad hacen que aparezcan casi cotidianamente. 

El dolor dura el tiempo que tú quieres que dure, no importa las circunstancias en las que nos encontremos; nunca se nos puede quitar la libertad, la libertad de amar es lo que da sentido a nuestra vida, con sus complementos, y en si la felicidad. A veces no son los demás los que deslizan sus uñas sobre nosotros, somos nosotros mismos los que nos infringimos esos arañazos a través de nuestros recuerdos, los cuales nos dejan unas huellas cargada de un contenido sentimental. 

Por eso debemos poner esos sentimientos en perspectiva y entender la razón por la cual estamos dolidos. Cuando nos sentimos tristes, llegamos a pensar que la vida es cruel o injusta, así que es fácil entender por qué, en esos momentos, la felicidad nos parece la mejor meta de la vida o el estado “natural” por alcanzarla. Sin embargo, pasaríamos por alto una importante verdad sobre nuestras experiencias. Los momentos de dicha y alegría más profunda de bienestar que a veces nos envuelven, sólo tienen sentido porque representan un contraste con nuestras decepciones, sufrimientos y tristezas, e incluso con esos momentos en que nos sentimos atrapados por esos arañazos que la vida continuamente nos presenta. 

Al tener presente nuestros sentimientos, me pregunto: ¿La razón por la cual estamos realmente molesto, es realmente tan importante como pensamos? ¿Tanto me afectó? Si con sinceridad nos respondemos, comprenderíamos que todos tenemos la capacidad de ser feliz, aunque la mayoría de las veces no parezca ser así. Si destapamos nuestra felicidad interior veremos que tiene que ver en parte con nuestro cuerpo y en parte con nuestra mente. Pues combinando estas dos teorías, nos podríamos encontrar con que el mundo es más maravilloso e indulgente visto desde ese ángulo. 

Querer curarse es recabar en el fondo de aquellas palabras amigas, las cuales fueron compartidas con plena confianza. Pues pensándolo bien casi desearíamos más esos arañazos de la vida, que el duro e insensible sabor del silencio. 

FINALMENTE : ¡Qué pequeñas son tus manos en relación con todo lo que la vida ha querido darte!


 

... una experiencia indeseada la soledad....

septiembre 19, 2014


Intentó recuperar el amor 20 años después, pero fue demasiado tarde 
(cruda historia de la vida real) 

Existe desde hace muchos años un programa de televisión en el Canal Sur de Andalucía, en que se presentan personas de la tercera edad en busca de pareja para acabar con la soledad que les tiene atrapados,un excelente programa por que se da lugar a esa comunidad que casi en todo el mundo la tienen abandonada, los ansíanos, los abuelos y sus historias llenas de una franqueza y orgullo admirables y aleccionadoras para las nuevas generaciones.

En ese programa se habla mucho de la soledad, que salvo en contadas excepciones, es una experiencia indeseada, similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red sea escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. La soledad es nuestro mayor freno ante muchas situaciones de la vida, dejando a partes los golpes, como la muerte de un ser querido, una separación de pareja o una enfermedad grave, etc. El resto de las depresiones nacen de nuestra soledad.
            
En esa categoría entra la soledad al abandono y a la pérdida. ¡Evitemos entrar en ella! Piensa que si le temes, te hará daño cuando esa pérdida suceda. Será diferente y posiblemente tengas otros recursos, puesto que la vida nos muestra situaciones para un  nuevo desarrollo personal, ya que la soledad está relacionada con la capacidad de la persona para manifestar sus sentimientos y opiniones.
            
Aunque muchas personas pueden en ocasiones sentirse solas, el temor a la soledad es un estado que requiere ser atendido para evitar sufrimientos. Ese temor es contraproducente en aquellos casos en los cuales una persona está inmersa en una relación destructiva, dado que no le permite salir de la situación en la cual se encuentra por la simple razón de no quedarse sola. Ese temor hace que nos sintamos incapaces de soltar una relación que no funciona, por mucho que estemos sufriendo con ella.
           
Todo esto nos lleva a idealizar al otro. Es como una forma de autoengaño para así a nivel interior tener una justificación de, por qué seguimos a su lado. En estos casos predomina usar la razón, puesto que al igual que en la naturaleza no hay veneno sin antídoto, en la vida humana no hay problema sin solución, y  todo radica en encontrarla. Casi siempre es tan evidente que cuando esa relación no tiene sentido, no deberíamos esforzarnos en mantenerla como quisiéramos que fuera y no como es en realidad. Esto nos ayudaría a tener algún argumento con sentido delante de las demás personas, que no van a entender que sigamos a su lado.     
            
El temor a la soledad es una de los síntomas que caracteriza a los dependientes emocionales. Éstos, suelen ser personas con muy baja autoestima, tendencia al nerviosismo y a la depresión. Y posiblemente también, cuente en su historial con una carencia afectiva desde su infancia, a veces crónica y sostenida a través del tiempo, aunque no es necesario que se den situaciones de maltrato infantil o negligencias graves. Suelen estar acostumbrados a tener ideas propias y personales, ya que esa sensación de abandono y desprotección les ha hecho muy independientes e incapaces de desenvolverse en su vida cotidiana.       

Otra de las características del dependiente emocional persiste en la intención de encontrar una pareja e intentar por todos los medios solucionar el problema, en vez de desistir o desarrollar otro tipo de conducta, como hostilidad hacia el entorno. Persistentemente suelen continuar en la búsqueda del otro,  manteniendo el deseo de terminar con esa carencia afectiva.

Finalmente sin un corazón lleno de amor y unas manos generosas, es imposible curar a un ser humano de su soledad, se lo digo por experiencia propia.


 

... Y me acabarás olvidando.

septiembre 15, 2014


Hay personas, que sin darnos un beso, son capaces de transmitir ese mal sabor de boca que deja el desamor, y que todos hemos degustado en algún momento, sin querer, por engaños del destino. Hay quien tiene el don de saber esconderse tras el cinismo y usan el sarcasmo cual tirita que esconde la herida. No es más que la nostalgia de la pérdida, la queja de un corazón que en realidad cree que si se cura, olvidará. ¿Y quién quiere olvidar a un gran amor, aunque duela? 

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar. 

Si alguien habla de mi, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal. Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah. 

A lo que iba. Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no. 

Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal. Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito. 

De cualesquier forma dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención. Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió. 

Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final. A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí. Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula. Haz ver que me olvidas. Y me acabarás olvidando.

 

... el término terapeuta

septiembre 14, 2014


Después de haber pasado unos años de enfermedad, a la que hoy me estoy recuperando muy favorablemente gracias a mi Señor,y a una fe inquebrantable en la tendencia de mi alma humana a sanar incluso cuando me veía asediado por emociones que consideraba negativas o dolorosas. A consecuencia de esos años, siempre me ha resultado curioso el mundillo de los tipos que dicen poder ayudar, ¡e incluso curar!. La triste realidad es que los médicos mueren de las mismas enfermedades que matan a sus pacientes, y a la misma edad promedio. Los cardiólogos mueren de cardiopatías y los oncólogos de cáncer, igualito que todo hijo de vecino. ¿Qué demonios nos están vendiendo entonces?

Pues paliativos, y algunos buenos médicos así lo confiesan. Nos aplican algunos protocolos y algunas sustancias que merman las molestias, lo cual es de agradecer. Pero no curan nada. El cuerpo dispone de un mecanismo para recuperar el equilibrio, y ese mecanismo se llama enfermedad. Así que no tiene ningún sentido eliminar ese esfuerzo corporal con algún remedio. Hablo por supuesto de dolencias agudas, no de enfermedades crónicas irreversibles.

Algunos terapeutas emocionales (y los espirituales también) hacen algo parecido. Escuchan, y luego proponen "técnicas para estar mejor". El mayor alivio, sin embargo, se produce en mi opinión por la escucha, más que por las técnicas. La mayoría de conflictos emocionales agudos son intentos de la propia mente de recuperar su equilibrio, y carece de sentido tratar de eliminar demasiado rápidamente la angustia que producen.

Así que, al igual que en gran parte de las afecciones corporales normales, el sistema emocional-mental también recupera su equilibrio a través de un trabajo que se manifiesta como miedo, confusión, odio, rencor o tristeza. Y todo eso puede suprimirse por la fuerza bruta, al estilo de la medicina clásica, o bien se puede permitir que fluya y se exprese.

Un buen terapeuta es quizás alguien que básicamente está en permanente contacto con su interior, en el sentido de que se conoce lo suficiente como para no ceder a la tentación de huir cuando aparece el dolor psíquico. Sabe que su alma no sólo no se verá afectada por esos síntomas sino que incluso saldrá mejorada, con una sensación similar a la del resurgir de una gripe, por ejemplo. Uno está entonces más sensible, más equilibrado, más entero.

El buen terapeuta entonces poco podrá hacer excepto escuchar y sentir el dolor del paciente. Y para hacer eso hay que ser primero una persona. Una persona entera, que no huye, un ser humano con la sensibilidad despierta, con una fe inquebrantable en la tendencia del alma humana a sanar incluso cuando se ve asediada por emociones que considera negativas o dolorosas.

Pero entonces quizás el término terapeuta está demasiado contaminado, como lo están las palabras amor, Dios, espiritualidad o conciencia. Porque, ¿acaso no es todo eso lo mismo? Una conciencia profunda es amor, lo cual es verdadera espiritualidad, lo cual es lo que define a una persona sabia, y sólo una persona sabia podría ser terapeuta.



 

... "Si se puede hacer, ¿por qué no iba a hacerlo?"

septiembre 14, 2014


Recientemente un hacker ha obtenido las fotos que algunas actrices se habían tomado en la intimidad de sus hogares. Y se ha vuelto a abrir el debate entre los que opinan que esto es una violación de la intimidad, y los que vienen a decir algo así como: "¿A quién se le ocurre guardar en una nube digital fotos íntimas?" Creo que ambas opiniones tienen su parte de razón. Evidentemente, se trata de una violación de la intimidad personal. Sin embargo, creo que hay más factores que aunque no anulan esa violación, desde luego ofrecen una visión más amplia.

La moda creciente del "sexfie" o selfie con componente sexual sólo es una de las acciones que permite la tecnología punta y que están orientadas al auto-ensalzamiento. Se ve que esto de verse en una tele, en una pantalla, o en un móvil, nos da una sensación de autoimportancia personal. Si uno cree que además tiene algo interesante que enseñar de su anatomía, ¿por qué no enseñarlo?. Como tantos otros deportes de riesgo cada vez más estúpidos, la consigna parece ser precisamente ésta: "Si se puede hacer, ¿por qué no iba a hacerlo?"

Todas esas actrices saben perfectamente que la red es insegura, pero estoy también seguro de que eso debe añadir una sensación de riesgo. Aparezco en una pantalla, sólo para mi pareja, pero estoy en la nube. Mi cuerpo está en la nube, eso debe ser súper. Internet es un deporte de riesgo. Colgar cosas siempre provoca un subidón, por aquello de cuántos "me gusta" voy a conseguir, o cuántos comentarios buenos o malos voy a obtener.

La tendencia hacia la falta de previsión de las consecuencias de los propios actos es cada día mayor. Hay una creciente delegación de esas consecuencias en compañías de seguros, equipos de rescate y gobiernos. Yo hago lo que me da la gana, y si luego algo sale mal, la culpa no es mía, sino de los servicios de ayuda. Los rescatistas profesionales están hartos de recoger en las montañas a idiotas ineptos que se lanzan por precipicios o suben pendientes imposibles.

Ahora uno se toma una foto en pelotas y la pone en una nube. Pero viene un desprendimiento de nube y las fotos se desparraman en las pantallas no deseadas, y viene el llanto y la queja. 
Y sin embargo, todo eso es necesario, y seguirá ocurriendo. Por ello, los rescatistas se harán cada vez más expertos en rescatar a deportistas cada vez más ineptos, y los responsables de seguridad cibernética crearán nubes cada vez más seguras, lo cual provocará que nuestro instinto natural de preservación de la intimidad se relaje cada vez más.

Es solo mi sincera opinión.


 

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