Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


... quiero confesar que a pesar...

noviembre 5, 2014



Hoy mi escrito, tiene un trasfondo particular, voy a hacer confesión de todo aquello que afecta a mi corazón, quiero confesar que mi vida, no ha estado un valle de rosas por donde pasear, que desde siempre he tenido que luchar, por sentirme seguro, por no caer en manos del miedo y de no saber como debo ser. Hoy quiero confesar que a pesar de haberme labrado, en mi camino unos estudios con los cuales, poderme defender, si he de ser franco pocas años los he podido ejercer, tal vez por falta de ambición, tal vez por que a quienes acudías, les daba miedo que un día, les superaras en conocimiento y buen hacer. ¡ Cuanta estupidez!, quiero confesar que amores en mi vida habido y han dejado su huella en mi ser. Pero verdaderos .... con bellos recuerdos a mi ser.....? Uno tal vez llego siendo muy joven, y contra los obstáculos yo no puede vencer,otra es mi alma gemela, que aunque le vea se que no la podre tener. Nadie desaparece del todo de la vida de uno, si ha sabido imprimir buenas huellas en el recuerdo. 

Más el destino ha puesto a una persona, que tal vez cuando a mi me llegue el momento de la vejez este a mi lado en lo que yo pueda menester. Ahora cuando ya han pasado muchas primaveras veo como las pocas ilusiones que uno guarda en el fondo de su ser, son barridas por el viento de la ignorancia y el poder. Yo no aspiro a ser nadie con poder, solo quiero sentirme útil y ayudar a quien necesite escuchar o ver que siempre hay un porque, que la luz de un nuevo día, sale en el fondo de nuestro ser, pero que la sociedad en su injusto proceder hace que todo se hunda y al final nos quede la sensación de ser, como esas hojas que en el otoño están a punto de caer y que sin embargo se resisten a soltarse del árbol que las vio nacer. No estoy en depresión, solo es un simple bajón que te hace ver más claro, que en este mundo solo triunfa la estafa y la sin razón.

En nuestra sociedad, todo parece llevarnos en la dirección contraria, a la de ese ritmo lento y pausado que facilita el disfrute de los pequeños placeres cotidiano. Sin embargo cada vez son más las personas que deciden apearse de ese tren de las prisas en las que lo “urgente” gana siempre la partida a lo verdaderamente importante. Y es que, las prisas no son malas consejeras, sino que, además, hacen que muchas veces pasemos de largo ante las oportunidades.
El tiempo merece que le tengamos un altísimo respeto, el cual no se puede comprar ni vender, ni tampoco pedir prestado. Nuestro tiempo es un recurso “no renovable” por eso vale la pena procurar disfrutar cada día, porque el tiempo que pasa no lo podemos recuperar.

El verdadero momento es aquel que va marcando los pequeños detalles de nuestra vida. Saber identificarlo es un don que sólo se alcanza yendo más lentos, estando más atento, etc., porque a veces dichos momentos nos visita a menudo, pero no sabemos reconocerlos, corriendo como vamos de un sitio a otro.Ir más despacio no significa hacerlo todo con parsimonia. La lentitud es sólo una metáfora. No se trata de hacerlo todo más lentamente, sino de concedernos tiempo, para mantener la quietud interior, para saber cuando tenemos que correr y cuando tenemos que ir más tranquilo.


                        
 

... el coraje suficiente para vivir,

noviembre 4, 2014

La existencia se vive, se siente...¿el cómo lo haces? es la pregunta .. La certeza de algo, es una ilusión. La verdad una situación...muy subjetiva. Que el dolor de ayer y la muerte de hoy se transformen en fuerza y sobrevivencia desde mañana. El lograr ser, es realmente el fondo, la dicha y la razón de Todo... 

En mi "pueblo", tenemos un dicho popular que dice: “cada uno se acuesta en la cama que hace” y dice relación con la consecuencia de mis actos… entonces “cómo estoy viviendo mi existencia, como la siento?”. 

Aprender a vivir es un arte, porque cada uno da su toque único, personal y de estilo a lo que esté haciendo y eso nunca se puede expresar con palabras o técnicas, solo viviéndolo. Y agrego la palabra ecológica, porque, sopeso las consecuencias en mi vida y relaciones si consigo mi objetivo.

Hoy, porque lo he experimentado, con certeza digo que,todos hemos vivido nuestro mundo con lo que se nos enseñó, lo que aprendimos, sólo que ahora tenemos que des-aprender y re-aprender para volver a vivir nuestra vida, la tuya y la mía. Lo que yo he aprendido hoy no es lo mismo que me enseñaron entonces, eran otros momentos de la historia y de mi vida. Me estaban enseñando lo que para mi entorno era bueno en esos momentos… y ¿quién sabe lo que es bueno para mi?.. Sólo yo y mi Alma, junto a mi corazón y mi espíritu. 

Y para darme cuenta de esto he tenido que pasar momentos difíciles, que han sido mis “clases” de la vida, que a veces todos repetimos una y otra vez hasta que nos damos cuenta “cómo esto me pasa una y otra vez ?”… por eso digo que tenemos que des-aprender y re-aprender todos los días… y eso? es morir al pasado y renovarse en el hoy.

Cuando estamos pensando en “encontrarle sentido a la vida” es que nos encontramos en el nivel más profundo de nosotros mismos, donde consideramos y revisamos las grandes cuestiones metafísicas. Por qué estamos aquí, cuál es nuestra misión?  El nivel espiritual guía nuestras vidas y proporciona una base a nuestra existencia. Cualquier cambio en este nivel, obligadamente repercutirá en quien soy, en qué creo, las habilidades que tengo que me hacen creer lo que soy, las acciones o determinaciones que tomo de acuerdo a eso y finalmente, el contexto que elijo para desarrollarme y evolucionar como Ser Humano.

Todos tenemos la oportunidad de escoger COMO vivir, dependiendo lo que piensas es lo que atraes, y si tus pensamientos son relativos a que la vida es bella, eso atraerás a tu vida…todo lo que ello significa llegará a ti. Mientras antes nos hagamos esta pregunta, mejor calidad de vida tendremos, porque nos sitúa en el cómo estamos hoy y como deseo estar mañana y esta forma de vivir nos conducirá, indudablemente, a un buen morir.

Vamos tan rápido por la vida que perdemos la consciencia de saber quiénes somos, qué es lo que nos está pasando y cómo estamos viviendo la vida. Si estuviera pendiente o alerta a lo cotidiano, a mi despertar, a mi baño, a lo que hago cotidianamente mmm…cuántas cosas transcurren y realmente vivo “dormida”…sigo sin darme cuenta de nada! Un accidente,una enfermedad, una pérdida que nos afecte,es un acto inesperado, es un quiebre…y un quiebre es eso: un llamado de atención para traernos al presente y observar qué hago conmigo.. y de mi vida. Para, mira y escucha… en qué estas ahora?

Todo regresa a su fuente original, ha de volver a su fuente original. Si comprendes la vida, también comprenderás la muerte. La vida es un olvidarse de la fuente original y la muerte es recordarla de nuevo. La vida es alejarse de la fuente original; la muerte es regresar a casa. La muerte no es algo repugnante, la muerte puede ser hermosa; Pero la muerte es bella solamente para aquellos que han vivido la vida sin inhibiciones, plenamente, sin represión. La muerte es hermosa solamente para aquellos que han vivido su vida de forma bella, que no se han sentido asustados de vivir; que han tenido el coraje suficiente para vivir, que han amado, que han bailado, que han gozado.

VIVIR UNA VIDA HUMANA,es realmente un arte porque cada uno da su toque único y personal y de estilo a lo que está haciendo y esto no se puede expresar ni en palabras o técnicas. Cada uno escoge como quiere vivirse la vida. Yo opté por la vida y sus desafíos con alegría y fe porque ella me espera cada día, me ofrece nuevas propuestas a diario y la hace atractiva e interesante para mí. Es mi opción! Dialogo a diario con la vida y con la muerte, la muerte a todo aquello que renuncio, dejo atrás y me renuevo con lo que he reaprendido, eso marca una diferencia porque sé que ella me está esperando en un día incierto como a ti y a todos... Solo sé que mis últimos momentos serán de acuerdo a lo que he vivido…. y éstos han sido de amor por todo aquello que es la vida, aceptando retos, enfrentando miedos, dejándolos atrás junto a todo lo que está fuera de mi naturaleza.

He aprendido a vivir,  porque estoy atento a lo que me acontece, y “los errores” son parte de ella, como también aquellas cosas que no salieron como me habría gustado, y he aprendido y he sacado partido a esas situaciones, a veces me ha regalado otro resultado, uno que no esperaba, y que llamo “ganancias secundarias”… cosas afortunadas ante una situación. Soy de los que veo el vaso a medio llenar.

Existen algunos que dicen VIVIR y sólo están viviendo con la muerte a diario, olvidándose vivir porque optaron por la queja y la victimización sin avanzar, y hacen de su entorno un infierno! sin ver que los obstáculos están para ser traspasados y que los errores no existen…sólo son experiencias, y, desde que lo comprendí, todo cambió, por que vivir una vida humana es un arte y la opción es unirte a la vida y la vives en vida, o estás muriendo sin morir…




 

... todos podemos lograr lo que sea...

noviembre 3, 2014


Una gran mayoría de personas están tan dispersas en buscar esas razones de por qué no tienen lo material, económico, profesional, personal que desean, que enfocan precisamente todas sus energías y más en eso, en lo que "no" y enfocándote en lo negativo nadie avanza y se preguntan: ¿Por qué no tienes la vida que quieres?

Quien no tiene la vida que desea es por una simple razón: porque no lo ha querido. Es decir, sí quiere, pero hace todo lo contrario a lo que debería estar haciendo. Tienes la vida que tú creas, entonces, como te pasas enfocado en lo que no, por eso no sucede, porque no te has detenido a ver las posibilidades, las oportunidades que puedes generar para sí obtener esos deseos de tu corazón. De hecho, quienes están en ese tramo de la vida, puedo decir que tienen fe, pero fe en lo negativo, es decir, duda, miedo y angustia. Muchas personas están buscando a quién echarle la culpa por lo que no han logrado sus metas; si no es a su familia, es a su pareja, a un jefe, a el señor que vende la fruta, a quien sea. La cosa es que alguien sea culpable.

Como bien dicen en mi "pueblo", el ojo nunca ve para adentro solo para afuera. Si quieres encontrar la respuesta de quién es el culpable, mira para adentro y sí, qué fuerte, pero todo es consecuencia de tus actos, buenos, malos, regulares, todo lo creas tú. Por eso no tienes la vida que quieres, porque no has tomado las riendas de tu vida. No has bajado de peso porque sigues comiendo, posiblemente tengas alguna enfermedad porque no te cuidas, no tienes la pareja que deseas porque no te das el chance quizás a menos que sea el príncipe azul de alguno de los cuentos de Disney, no tienes el trabajo que deseas porque no te preparas y esperas que te caiga del cielo o no has ido a hablar a hacerte sentir, no has sacrificado horas de sueño por aprender.

O quizás estás haciendo algo pero no el todo y te enfrascas en que debe ser como tú dices, sin explorar, abrir otras posibilidades. O has caído en tu zona de confort. Sin embargo, pocas veces las personas asumen la responsabilidad de lo que viven. En esta sociedad todo lo que nos sucede es culpa de alguien y pobre de nosotros. Sí, ¡cómo no! ¡Claro que no! Nadie tiene la culpa de que suceda o no en tu vida.

Siempre escucho de cantidad de personas: "es que no terminé la universidad porque me embaracé", "la culpa la tiene mi marido por borracho", "es que mi hija no me quiere y por eso me la paso tomando pastillas para la depresión", "es que a mi jefe no le caigo bien, es solo con fulano, por eso no obtengo el puesto que deseo aunque tengo toda la capacidad y tras de eso me hace la vida imposible", "es que no puedo", "es que es muy difícil", "es que a ella la dejó el marido y pobrecita como va a salir a trabajar si no sabe hacer nada", "es que su mujer es infiel" y así hay cantidad de conversaciones de "bla bla bla" que usted bien puede identificar de usted mismo o de los demás. Todos llevamos una etiqueta, usted sabe bien cuál es su frase preferida, si la de "pobre de mí" o la de "yo puedo".

Y es que en la vida puedes ser patético o poderoso. Tú, ¡tan sólo tú eliges!

Ser patético significa no hacernos responsables de nuestras acciones y de los resultados que obtenemos, entonces nos la pasamos quejándonos, en el papel de víctima, y además cuando estamos en ese papel nos encanta, porque entonces obtener la atención y la compasión de los demás y esa recompensa hace que no tomemos las riendas de nuestra vida porque nos encanta que nos digan: "pobre de ti, es que tu marido se pasa", "es tu hija una mal agradecida", "bien dicen que ese jefe es una ogro" y así. Esas respuestas hacen que sintamos que son los demás los que están mal y no nosotros y como eso nos pone sobre los demás o nos agrada porque nos genera el que tengamos la razón, entonces nos quedamos en ese papel por mucho tiempo.

Sin embargo, está la otra parte que puedes elegir y es ser poderoso, es decir, ser responsable con tu vida, saber que tú estás viviendo lo que creas que si no has obtenido lo que quieres debes hacerte responsable de tu acciones de tus decisiones, analizarlas y emprender nuevos caminos, generar, buscar, encontrar nuevas posibilidades que te lleven a esa meta. Que pase lo que pase, siempre hay salidas y maneras mil maneras de llegar a tu destino. Todos, absolutamente todos, podemos lograr lo que sea, depende tan solo de nosotros mismos, de nuestra actitud, decisión y de nuestra propia conversación.

Y hablando de las conversaciones, es necesario saber que nos encontrarnos del lado patético o poderoso depende de las creencias que hemos ido sumando, adquiriendo, haciendo tuyas en la vida. Eres lo que crees. Si tú crees que no puedes, créeme, no me tienes que jurar ni demostrar que no podrás. Si crees que puedes, podrás. Revisa tus creencias y ahí está el porqué de lo que sucede en tu vida.

Si no tienes la vida que deseas es porque no estás haciendo lo que debes, así de simple. O estás pensando en lo que no debes de pensar. Revisa qué debes cambiar, qué necesitas para llegar a donde deseas, qué es lo que hay que modificar y avanza en ese camino. Ahora bien, ten claro que lo que deseas es algo que tú puedes hacer, porque si deseas algo que por más que te pases al lado de los poderosos no podrás llegar a ser. No obstante si tú sabes que tienes talento y capacidad para eso que deseas lograr, adelante, pásate del lado bueno, sé responsable contigo mismo y tus acciones y redirección el camino, estoy seguro que llegarás. Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!






 

.. un golpe de estado a la razon

noviembre 1, 2014


Cuando hay coraje y aliento, el progreso es mayor. Una palabra de aliento a tiempo Motiva, ayuda, da fuerzas Produce el mejor de los beneficios.Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad, pueden llegar a cumplir sus objetivos más fácil y rápidamente, porque van apoyándose mutuamente, haciendo que los logros sean aún mejores.

La observación de la naturaleza es la mejor escuela para darnos cuenta de aquello que realmente necesitamos para vivir. Pero cada vez nos separamos más inundando nuestra vida con toneladas de cemento que no nos permiten ver más allá. Todo es tan artificial, que ya casi no hay espacio para los animales y los sacamos de su hábitat para luego comprar en forma de documentales o libros la imagen olvidada de aquello de lo que formamos parte. 

¿Qué sería del hombre sin los animales o las plantas?...no creo que sobreviviéramos, y es que nos olvidamos de que la tierra no nos pertenece, sino que somos nosotros los que formamos parte de ella, pero somos tan arrogantes, que pretendemos convertirnos en Dioses fabricando un mundo de laboratorio con la creencia de que así alcanzaremos el paraíso. 

Todo un golpe de estado a la razón. Sólo unos cuantos privilegiados, a los que la mayoría se atreven a llamar salvajes, son capaces de entender el mensaje, aquel que nos empeñamos en ignorar, ellos adoran a los animales, a las plantas, llaman Dios al aire, al fuego…observan y en esa contemplación de la naturaleza es donde entienden el verdadero significado de la vida. Sus elementos reales, son los que gobiernan el mundo y entienden que si una de estas piezas se descompone…la humanidad, el mundo, se conmueve. 

Comprenden que el trabajo en equipo es esencial para fabricar la red de la que está compuesta la vida. Comprenden que el mundo es un puzle en el que cada pieza depende de las de su alrededor. Comprenden en definitiva que al igual que los gansos, todos y cada uno de los elementos que componen este equipo que llamamos vida necesita la ayuda del compañero para lograr sobrevivir. 

Para entender mejor lo que os quiero decir, te cuento que en la temporada que estamos pasando de otoño al invierno, alguno de ustedes podrá ver a los gansos emigrar dirigiéndose a un lugar más cálido, para pasar el invierno, fíjate que vuelan formando una gran "V". Tal vez te interese saber porqué lo hacen de esta manera: al batir sus alas, cada pájaro produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en "V", la bandada de gansos aumenta por lo menos un 70% su poder de vuelo, en comparación de uno que lo haga solo. 

Cada vez que un ganso sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de seguir el ritmo solo y rápidamente vuelve a la formación para beneficiarse del esfuerzo común. Cuando el líder de la bandada se cansa, pasa a uno de los lugares más atrasados para reponer fuerzas y otro ganso le releva el puesto. Los gansos que van detrás graznan para alentar a los que van delante para mantener el ritmo y las fuerzas. 

Finalmente, cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo de un desalmado cazador, otros dos gansos salen de la formación para acompañarle, bien hasta que se recupere y retome el vuelo o hasta que muera; sólo entonces vuelven a la bandada o se unen a otro grupo. 

Qué fácil sería todo, si aprendiésemos a escuchar, a observar y a entender la naturaleza. Si fuésemos capaces de copiar, aunque sólo fuese un poquito lo que nos enseña y lo reflejáramos en nuestro devenir diario, estoy seguro de que esa, si que seria una apuesta segura para alcanzar el paraíso que soñamos. 

¡¡¡les deseo un maravilloso fin de semana a todos!!! ¡¡¡Sed felices!!! ¡¡¡

Gracias por estar ahí!!!


 

.. el miedo al compromiso.

noviembre 1, 2014

Muchas veces, cualquier relación de confianza o cercanía nos produce ese temor a la intimidad, a abrirnos y a entregarnos, conduciendo todo a un estado de aislamiento y soledad. Debido a ese alejamiento, estas personas conocen muy poco acerca de los demás, lo que le provoca inseguridad en sus relaciones.

Todos deseamos ser independiente y autosuficiente como fuera posible. Si, es cierto, el impulso de distinguirnos de los demás forma parte de nuestro crecimiento tanto como la necesidad de pertenecer a un grupo o colectivo. A veces nos mostramos como si nos hubiéramos creado una burbuja de bienestar, a nuestro modo y semejanza.
             
Es entonces cuando el miedo aparece haciendo peligrar dicha burbuja, cuando creemos que va a producirse un cambio que pueda desestabilizar nuestra seguridad. Si estos límites son sobrepasados, nos sentimos como amenazado en nuestro espacio vital, como un peligro a nuestra necesidad de independencia e integridad, y es entonces cuando aparece el miedo. Así es como se desarrolla el miedo a la intimidad.
              
El miedo pone en la balanza los recursos que uno tiene y aquello que tenemos que afrontar. Cuando se produce estos desajustes, es cuando el temor se hace presente. Por tanto, es cuestión de inseguridad y de no conocerse bien a uno mismo, lo que conlleva a ese malestar y frustración que a veces padecemos.
             
Existen personas que se agobian en las relaciones, o pierden el interés, por miedo a que dicha relación les lleve a una situación estable. Prefieren no establecer vínculos emocionales ni hacer planes de futuro en común. Los que saben cómo relacionarse con este tipo de persona, pueden estar seguros de contar con un profundo afecto, aunque no sean capaces de mostrarlo, o incluso admitirlo.

Cuando más adelante vaya la relación, más agobiante se vuelven. Son partidarios de relaciones de poco tiempo, y no es raro que aquellos que tienen temor al compromiso terminen bruscamente la relación cuando se ven atrapados en esa espiral de la que ven difícil su salida.
             
Ese temor al compromiso puede condicionar nuestra vida. Por tanto determinar el temor al compromiso es un paso esencial para construir una relación sana y estable. El compromiso es una palabra que necesita de mucho valor para ser pronunciada.
             
Cuando ese temor se nos presenta, significa generalmente que le tenemos miedo al cambio. La incertidumbre de futuro y todo lo que esto implica para un futuro de vida, nos hace perder libertades y el hecho de estar atados a alguien por el resto de nuestra vida, nos hace que empecemos a buscarle defecto a nuestra pareja para tener de esta manera una razón que justifique nuestros temores.
             
Ese estilo huidizo que esas personas presentan, son aquellas que viven una relación en estado continuo de acercamiento-alejamiento. Son las que más dicen quererse enamorar para después sentirse “acorralados” Por eso huyen. Suelen ser personas con un alto grado de autosuficiencia emocional y una baja activación de los deseos de apego. En definitiva son las más proclive a sentir el llamado “temor al compromiso” huyendo de una relación duradera y cuando consiguen lograrlo, procuran no atarlos en corto.



 

...un deseo que perdura siempre,

octubre 30, 2014


Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás, a veces nadie nos entiende, a pesar de estar rodeado de muchas gentes. Nadie conecta con nosotros, es decir, estamos perdidos. Es como si no tuviéramos opción al diálogo. Terminamos rindiéndonos al mutismo y la soledad. Entonces sólo son válidas las palabras que salen de nuestro interior e intentamos escribirlas, y es cuando (no siempre), son  capaces de comprenderse.
            
En muchas ocasiones, por miedo o por inseguridad, no nos decidimos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Acceder a mostrarnos hacia los demás nos resulta difícil. Es como un vacío que solo podemos dar prioridad a través de la palabra el desear un profundo bienestar hacia los demás.
             
Hay costumbres que son hábitos o tendencias adquiridas por la práctica de actos determinado que solemos repetir al despedirnos de alguien, los cuales siempre van acompañados de profundos deseos vitales. Pero, ¿cuál es esa costumbre? No es ni más ni menos que la palabra: ¡Cuídate! ¿Por qué muchos la expresamos cuando nos despedimos? Esa expresión significa ante todo respeto hacia los demás y al mismo tiempo priorizar el mayor de los deseos ante su propio bienestar. No lo consideremos como un capricho o una forma de quedar bien.
              
A veces las palabras no pueden entenderse sino se meditan, y cuantas veces no se entienden porque están en un lenguaje en que nunca se llegan a pronunciar. Vienen del mismo lugar del que proceden los sentimientos que ellas mismas describen. Éstas son distintas en cada persona, conformando su idiosincrasia distintiva, y dependiendo a quienes van dirigidas con carácter de forma personal.
              
Si al terminar un escrito hacia determinada persona lo terminamos diciendo; “por favor cuídate”, es absurdo pensar que si no lo decimos, dejará de cuidarse. Para entendernos mejor he aquí este breve ejemplo; Unos sencillos “buenos días” o “que tengas dulces sueños” son saludos de carácter perecederos, solo duran el tiempo que la palabra lo esquematiza, sin embargo ese expresivo “cuídate” es un deseo que perdura siempre, o al menos hasta la próxima vez que nos veamos.  
           
Por eso la comunicación no verbal son esas palabras que quedan escritas mediante indicios, signos y sobre todo a través de deseos de estructuras sintácticas escritas. La comunicación de la palabra escrita juega un papel clave en el día a día de toda persona. Siempre quedará ahí. Alguna vez la encontrarán y comprenderán que es lo que sentimos al escribirla.
           
Sencillamente es la cercanía o la distancia que se tiene al comunicarla, cuán lejos o próximo se esté del otro, dependiendo siempre del grado de confianza y del tipo de interacción que se quiera demostrar.
           
 Es posible que los poetas y escritores se olviden de ella; aunque a veces sólo se dice en forma de protocolo, nada puede ser más hermoso el oír cómo te dicen  “por favor cuídate” Ese “cuídate” aunque esté escrito se dice con la boca, con los ojos y con una sonrisa tibia y sobre todo con el corazón, que nos ruega, que nos pide a gritos, que por favor, sigamos estando bien hasta que de nuevo nos veamos. Es como una súplica tímida y silenciosa, expresada por medio de la palabra, invitándonos a que hagamos todo lo posible por cuidarnos. Es triste que ese “cuídate”, es la impotencia del otro, que por mucho que quiera, no puede protegernos, no puede darnos alas para volar, sólo expresar un sentimiento de deseo, que se mantiene a través del tiempo.



 

..hay tantas cosas que me gustaría transmitirte…

octubre 29, 2014


A cada paso que damos vamos escribiendo nuestra historia, esa que solo nos atrevemos a leer en el umbral de la despedida. Y es ahí donde comprendes y es ahí dónde nos gustaría haber estado porque sólo ahí somos capaces de mirar de frente la realidad que rodea nuestra autentica esencia. El amor, la gratitud y el perdón que necesitamos para traspasar esta vida, son los pilares que deberían regir nuestros caminos, y es algo que sostenemos a diario pero que practicamos poco. 

Nos perdemos en la palabra y dejamos pasar la esencia misma del sentimiento, aquel que perdurará más allá de nuestras vidas y que será la vibración que nos recordará lo que fuimos, lo que dimos… Buscamos algo que desafía toda explicación, pero ese algo lo tenemos delante, está en nosotros esperando que le demos carta blanca, esperando pacientes a que descubramos que no lo encontraremos en la parte física del ser. No podemos verlo, no podemos tocarlo, pero está ahí… esperando. Deseando que le demos forma, deseando que descubramos tú y yo las huellas del alma.

Cuando alguien nos falta, siempre nos rondan las mismas incógnitas… ¿habrá algo realmente tras esta vida? Una creencia defendida contracorriente sobre la naturaleza del ser, puede verse de repente removida por las dudas que se crean ante el miedo y el dolor que supone no volver a ver físicamente a una persona. De repente sientes que los cimientos que creías fuertes, se tambalean de manera alarmante y luchas por aferrarte a aquello que siempre entendiste como cierto. Los miedos y las dudas son parte inherente del ser humano. ¿A dónde irán a parar las emociones, los sentimientos?... Siempre he pensado que eso es lo más importante que tenemos en la vida y de repente me replanteo todo para al segundo siguiente obligar al pensamiento a dirigir su atención a aquello que siempre he defendido. 

Me aterra esta confusión, culpo al momento, porque en el fondo de mi corazón sé que los miedos nos juegan estas malas pasadas y no nos dejan ver más allá. El sentimiento perdurará en el tiempo mas allá de los que se van, las emociones nos acompañarán siempre y mantendrán la esencia en los corazones de los que nos quedamos. Esa es una certeza inamovible. La otra, la de una vida más allá reposa ahora dormida, quizá el silencio la despierte un día para aclarar lo que el corazón ya conoce.

Me duele tu dolor, tus heridas Y me duele la gente que no celebra la vida Me gusta aquel que es capaz de desenredar su existencia A pesar del desgarro, del miedo. Que interpreta la vida más allá del pensamiento Y vive dibujando en la luz recuerdos nuevos Jugando con el sol, celebrando el instante Y dejando que el rostro refleje su brillo Sin nombre, sin edad… Sin tiempo.

Me encantaría contarte que el sol saldrá hoy para ti Que si guardas un minuto de silencio podrás percibir como te habla la vida, como te entona un canto de esperanza y amor. Me gustaría explicarte porqué debes sonreír, bailar, cantar… Me gustaría decirte; abre los brazos y disponte a recibir Hay tantas cosas que me gustaría transmitirte… La naturaleza se reclina a tu paso, el aire balancea en una armónica danza partículas de luz y esperanza. Me gustaría captar el momento de paz y confianza plena Y ponerlo en tus manos, en tu corazón… Es tan grande la vida, y nuestra capacidad para entenderla tan pequeña. Me gustaría decirte, inténtalo… Me gustaría abrazarte y en ese abrazo contarte que el sol, saldrá hoy para ti.


 

...es muy útil olvidar ciertas cosas pero...

octubre 28, 2014



        Existe en mi "pueblo"una frase muy popular, especialmente en las personas mayores y dice así : “Cualquier tiempo pasado fue mejor”. Todo hace alusión a que en el pasado, todos éramos más jóvenes, vivían otras personas que ahora no viven y el envejecimiento era algo todavía lejano por llegar. Por eso aferrarse a los recuerdos no deja de ser una excusa para no mirar hacia adelante. 

Alguien me dirá; si la vida actual es horrible, mejor es recordar.Todo aquello que nos hace mirar hacia atrás es una argucia para no fijarnos en lo que viene, en lo que toca, en lo que se debe cambiar. Los recuerdos, al igual que los sueños, pueden llegar a proporcionar un grado de felicidad.

Nuestros recuerdos, representan un pilar de nuestra persona. Así el acto de recordar se convierte en una acción de narrativa, es sencillamente el producto de distintos procesos neuronales. ¿Cuántas veces nos sucede que olvidamos algo? ¿Es quizás que nuestro cerebro esté saturado?  Lo que pasa es que a través de que pasan los años se producen pérdidas de neuronas. Así que cuando nos olvidamos, no creo que sea porque ya nos ha llegado el cambio, sino porque tenemos muchas cosas diferentes en la cabeza y no podemos prestar tanta atención como antes.
              
La vida es una vivencia donde cada persona tiene implicación en lo que pasa. En nuestra memoria suceden distintas etapas: primeramente es la codificación, o sea sacarnos información del mundo la cual la registramos. Después viene la etapa de almacenamiento: Todo lo guardamos en distintas partes de nuestro cerebro, y por último, aparece la extracción, que es lo que llamamos “recuerdos”

Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidar es difícil para quien tiene corazón. La vida es una vivencia donde cada persona tiene implicación en lo que pasa. 

Los momentos y las situaciones los elegimos nosotros, las amistades también. Y las oportunidades, se trabajan y se conquistan. Alguien dirá que la vida no le ha dado oportunidades. Lo fácil es quedarse anclado en la queja, en el dolor, pero así debemos reconocer que la de esa manera la vida se “desangra”. 

Cambiar es una decisión que debemos tomar y nunca es tarde para comenzar una nueva vida, un nuevo amor, un nuevo proyecto. Para ello tenemos que desprendernos de una parte de nosotros; sencillamente todo lo que se aferra al pasado, a lo que ya no existe, a lo que no se tiene, aunque no se olvide.
           
Debemos tener presente que es muy útil olvidar ciertas cosas pero, en lo que se refiere a los malos recuerdos, lo interesante es tratar de no desarrollarlos. Si prestamos más atención a los recuerdos valiosos y los procesamos profundamente, nuestra vida sería más llevadera, aunque aquellos buenos recuerdos jamás se reconstruyen, pero recordarlos tal como eran es sumamente positivo.
          
Así solo deberíamos dar gracias a la Providencia por lo que tenemos, no por lo que perdimos; eso se lo dejaremos al tiempo, que ya lo anotará en su destino. Sonriamos a la vida a pesar de sus tropiezos y sus espinas, olvidando esas situaciones desagradables, que nos hicieron la vida imposible, aquellas amistades que perdimos y las oportunidades que dejamos pasar. No lo lamentemos como experiencia en nuestra vida, aunque solo el recordarlo momentáneamente nos ayudará a salir adelante.

 
  
 

..algo que no podemos arreglar o cambiar...

octubre 26, 2014


Sobrevivir a la pérdida de un ser amado es uno de las experiencias más difíciles de la vida. Es bien sabido que el proceso de sobrellevar la pena implica pasar por el inicial impacto emocional, luego vencer la negación, rabia, depresión hasta finalmente lograr cierto tipo de aceptación. Cada una de estas etapas de inquietud emocional varía en duración e intensidad desde meses hasta incluso años.

Perder a alguien con quien hemos tenido profundos vínculos puede ocasionar una desesperanza tal que nos lleve a sentirnos en un pozo sin fondo del que escapar es imposible porque la muerte nos parece algo definitivo. En la cultura occidental, la creencia de que la muerte representa el final de las cosas, constituye un obstáculo para la sanación. Tenemos una cultura dinámica donde la posibilidad de perder nuestra persona física resulta impensable. La dinámica de la muerte dentro de una familia se puede comparar a una exitosa obra de teatro que entra en caos por la pérdida de una de sus estrellas. El reparto secundario se debate en agonía buscando algún cambio en el libreto.

En nuestra cultura no nos preparamos adecuadamente, durante la vida, para la muerte porque es algo que no podemos arreglar o cambiar. La conciencia de la muerte comienza a roernos a medida que envejecemos, siempre ahí, acechando en las sombras, indiferente a nuestras creencias de lo que pueda suceder después de la muerte. Para la mayoría de nosotros, el temor proviene de lo desconocido. A menos que hayamos tenido una experiencia cercana a la muerte o vivido una regresión a una vida pasada en la que recordamos la sensación de dicho momento, la muerte es un misterio.

Cuando enfrentamos la muerte, sea como protagonista o como observador, resulta doloroso, triste y atemorizante; las personas saludables no desean abordar el tema y con frecuencia tampoco aquellas cuyo estado es grave. De tal forma, nuestra cultura ve a la muerte con aversión.

El siglo XX ha sido testigo de muchos cambios en la actitud de las personas con relación a la vida después de la muerte; durante las primeras décadas, la mayoría conservaba la visión tradicional de que sólo hay una vida por vivir, sin embargo en el último tercio del siglo, en los Estados Unidos, se ha estimado que un cuarenta por ciento de su población cree en la reencarnación.

Este cambio de actitud ha facilitado en parte la aceptación de la muerte para aquellas personas más espirituales y que abandonan aquella creencia que después de la vida sólo se encontraba el olvido.La pérdida no requiere que olvidemos nuestros recuerdos, más bien hace falta abrazarlos. La pérdida no requiere que dejemos de amar a nuestros seres queridos, sino que encontremos nuevas formas de amarlos. Antes, nuestro amor estaba mediado por la presencia. Ahora, está mediado por la ausencia. Necesitamos aprender a recordarlos y a amarlos aunque no estemos juntos.

Pero que hay que dejarlo ir, todo el mundo habla de dejarlo ir. La verdad, me parece, que hace falta también dejarla ir, pero sólo en cierta forma. Tengo que dejar ir las expectativas y entender que mi vida ya no será como solía ser. Con el paso del tiempo, y a veces de bastante tiempo, tengo que aprender a dejar ir mi dolor, y reconocer y confiar en que puedo estar cerca de mí ser querido sin la presencia del dolor. Tengo que dejar ir la añoranza, y en su lugar sustituirlo con el recuerdo.

Cuando recuerdo, estoy consciente de lo que todavía tengo y puedo rescatar. No me concentro en lo que no tengo, sino en lo que queda. Este proceso de luto puede ser muy difícil. Cada uno de nosotros pasa por un proceso de abrir un nuevo espacio en nuestro corazón.

Los que hemos pasado por la experiencia del luto, hemos sido colocados en el salón de clases de la vida donde debemos aprender un nuevo idioma. Los políglotas saben la cantidad de tiempo, de repetición y de frustración que requiere poder hablar con fluidez un idioma. Es un proceso lento, pero no es insuperable. Lo mismo sucede con el idioma de amar en la separación.

Con la práctica, con apoyo, y con confianza en nuestra capacidad de soportar momentos, días y a veces años de práctica, también nosotros podemos aprender a vivir en un mundo diferente donde los recuerdos de nuestros seres queridos se convierten en una fuente de esperanza y crecimiento propio.



 

... aclarar lo que el corazón ya conoce.

octubre 26, 2014


Cuando alguien nos falta, siempre nos rondan las mismas incógnitas… ¿habrá algo realmente tras esta vida? Una creencia defendida contracorriente sobre la naturaleza del ser, puede verse de repente removida por las dudas que se crean ante el miedo y el dolor que supone no volver a ver físicamente a una persona. De repente sientes que los cimientos que creías fuertes, se tambalean de manera alarmante y luchas por aferrarte a aquello que siempre entendiste como cierto. 

Los miedos y las dudas son parte inherente del ser humano. ¿A dónde irán a parar las emociones, los sentimientos?... Siempre he pensado que eso es lo más importante que tenemos en la vida y de repente me replanteo todo para al segundo siguiente obligar al pensamiento a dirigir su atención a aquello que siempre he defendido. 

Me aterra esta confusión, culpo al momento, porque en el fondo de mi corazón sé que los miedos nos juegan estas malas pasadas y no nos dejan ver más allá. El sentimiento perdurará en el tiempo mas allá de los que se van, las emociones nos acompañarán siempre y mantendrán la esencia en los corazones de los que nos quedamos. Esa es una certeza inamovible. La otra, la de una vida más allá reposa ahora dormida, quizá el silencio la despierte un día para aclarar lo que el corazón ya conoce.


 

... esperando el milagro

octubre 26, 2014
                                            

                          (Para la familia que tiene a su madre en coma)

Pensando en mis pensamientos en las madrugadas de un amanecer me refugié en los recónditos y apacibles estados silentes de mi alma, necesitaba distancia, buscar la brújula maestra que esperaba paciente en algún rincón para darme la fuerza que me hiciera entender el camino que a veces toma la mente cuando decide de manera aleatoria tocarte cual varita mágica. Hay verdades que no caducan, viven en nosotros porque alguien con infinita ternura las sembró y dieron fruto. 

Perder gran parte de una vida peleada a fuerza de sacrificios, renuncias y dosis controladas de amor y preguntarse y entender porqué me resultaba altamente difícil. Cuando todos los recuerdos se limitan a los posos que a fuerza de ser sufridos quedaron sumidos en lo más profundo de un subconsciente que a los demás nos resulta prácticamente ajeno por no vivido. 

Cuando miras esos ojos en los que apenas queda un vago recuerdo de quien fue y sólo puedes sonreírle para que en ese gesto encuentre algún signo aún viviente de complicidad porque el presente, su presente, se limita al instante sin más pretensión y te aferras a el porque sabes que acto seguido te mirará de nuevo sin reconocer quien eres. 

Cuando solo te queda la caricia cálida de un último intento por hacerle sentir la energía sagrada de aquél cordón que nos mantuvo unidas y que permanecerá a través del tiempo más allá de esta vida, más allá de ese mágico momento en el que su mirada parece reconocer a quien tiene delante aunque sólo sea en el segundo incierto de un suspiro. 

Y te aferras a un recuerdo y acaricias esa cara y esas manos y preguntas a esos ojos, “Dónde estás”… Y no hay respuestas, pero aciertas a descubrir un punto de brillo en la mirada y te conformas y le sonríes de nuevo porque sabes que el amor se reconoce más allá del tiempo, más allá del instante. Porque en el fondo de tu corazón sabes que hay cosas que no caducan…Porque sabes que en el fondo el amor, no olvida.

El amor y el corazón no olvidan jamás a quienes se ha amado tanto en esta vida, es triste tener que ver como este tipo de enfermedades se llevan los recuerdos y momentos vividos de nuestros seres queridos y que menos que regalarles una sonrisa para que sepan que estamos allí,a su lado tendiéndoles la mano esperando el milagro del que al menos nos llamen por nuestro nombre, por que mas allá de los albores de su no decir nada, está la eterna y cálida esperanza.


 

... La desesperación mata la fe

octubre 24, 2014



La esperanza es aquel sentimiento que no se te va. Dicen que quien espera desespera y no es cierto. Si sabes esperar tarde o temprano todo llega. De todas maneras a veces se hace cuesta arriba esperar, el tiempo corre en contra, la soledad pesa, los años pasan y te preguntas ¿cuándo pasará? 

Esperas algo, no sabes muy bien el qué pero en tu interior esperas que pase algo, a veces somos contradictorios, yo por lo menos y nos desesperamos y entramos en el ofuscamiento, en creer que ya pasó el tiempo, que nada va a cambiar y la esperanza emigra hacía otro lugar. Pero un día sin saber por que ni como vuelve y es cuando eso sucede cuando ese momento se da cuando te das cuenta que nunca se fue. Y entonces empiezas a soñar y cantas en voz alta, pierdes la vergüenza que tanto te molesto y piensas que todo es posible. Te dejas ver te quitas el escudo que llevabas a cuestas, ya nadie te dañará por que nadie desea dañarte, dejas de ofenderte, creas un diálogo interno contigo mismo. 

Importarte hablar con uno mismo, esencial para mí, quizás yo lo haga en exceso pero me ayuda a saber por donde tengo que ir. Quien no se escucha, no sabe como es y quien no sabe como es no tiene nada o solo tiene miedo. Entonces empiezas a ponerte metas, no importa cuales sean pueden ser estúpidas, no hay nada mejor que una meta estúpida, hazme caso, es lo mejor que te puede pasar, metas como beber más agua o comer más sano, son estupideces que te cambian la vida. 

La esperanza es el árbol de los que se cuelgan los desesperados, es una frase que me acabo de inventar y me parece muy cierta. La desesperación mata la fe y se necesita fe para estar vivo, sino te conviertes en un vivo muerto y dejas de sentir, solo respiras, comes, duermes, etc. Cuando estás en ese estado todo deja de ser para desaparecer, no hay sueños, esperanzas, ni ilusión, tampoco reproches, no hay nada. 

La nada es peligrosa cuando caes en ella es como si estuvieses drogado, solo estás, dejas de ser, Normalmente somos algo, somos alegres o tristes, somos tímidos o extrovertidos, pero cuando dejas de ser, la nada te envuelve. Pero la esperanza resurge y te coge de la mano y como ave fénix vuelves a formarte, a crearte, te reafirmas y el sol brilla y sales a la calle con una sonrisa. Entonces aparecen retos delante de ti y te preguntas ¿por qué ahora y no antes? Pero te convences de que eso es lo que menos importa y empiezas a querer más retos por que la valentía se apodera de ti y ya no la dejarás ir. Sabes que pase lo que pase, serás capaz de lograr el objetivo a alcanzar. Y por primera vez en la vida eres lo que siempre quisiste ser, una gran persona.


 

... pensar antes de hablar

octubre 24, 2014



Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.En muchas ocasiones nos encontramos ante varias alternativas y sin pensar escogemos una, quedando convencidos de que nuestra decisión ha sido la más racional, teniendo la sensación de que nada, ni nadie ha interferido en nuestra elección final. Pero si deberíamos reconocer que nos movemos por el impulso que conduce nuestra voluntad, llamada siempre por los deseos más profundos de nuestro ser.

              
Pero no siempre medimos los límites, y hablamos precipitadamente sin reflexionar, sumando argumentaciones para justificarnos, llegando a situaciones en las que tropezamos, tratando de enmendar los errores que en la mayoría de los casos pagamos las consecuencias por hablar sin pensar.
                
Solo tenemos que observar que cuando estamos en reunión; hablamos y hablamos de todo, sin parar y a veces sin saber con quienes intercambiamos nuestras ideas. El objetivo en estos casos debería ser, pensar antes de hablar, puesto que si no controlamos nuestras emociones, llegamos a comportarnos irreflexivamente bajos estos parámetros en situaciones comprometedoras.
              
No es que, por extremada prudencia nos mantengamos permanente callados, pero sí pensemos en lo que decimos y cómo lo decimos, ya que esto puede tener poderosos efectos en nuestras relaciones, acercándonos más a las personas. Una sola frase; ¿cuántas veces puede convertirse en una alabanza o dejar una cicatriz difícil de curar? Así que, según hagamos uso de la palabra y en qué momento, éstas puedan convertirse en ventanas abiertas de par en par o en muros infranqueables.
               
Esto es una cosa que nos pasa por desgracia muy frecuentemente. En realidad son momentos de enojo y, porque no decirlo, también de pasión, resultando que decimos temas de cruda moral, que a la larga tratamos de arrepentirnos actuando de forma  incompresiblemente inadecuada.

A veces hablamos mucho y decimos poco. Para expresar más, conviene pensar más” Aprender a expresarse de forma emocionalmente correcta nos llevará automáticamente a un cambio positivo en nuestras relaciones personales. ¿Cuántas veces nos dirigimos a alguien en unos términos no muy apropiados? Y es cuando una vez dicho, pensamos: ¡no debía haberme pronunciado de “esa” manera! ¿qué pensará de mí?
               
La sociedad actual nos ha enseñado que debemos ser rápidos en nuestras contestaciones, demostrando que de todo sabemos y entendemos; entonces crecemos con la idea de que las cosas lentas son una pérdida de tiempo y que en definitiva somos unos torpes al dejar de pensar. Esto nos lleva frecuentemente a las excusas. Es importante saber por qué y para qué sirven las excusas, pero si analizamos bien, que pasaría si debido a nuestra precipitación al hablar, hubiéramos obviado de esas excusas, solo con meditar un poco más lo que hubiera sido más justo decir.
               
Lo primero que necesitamos entender es que si no somos íntegros y correctos a nosotros mismos no hay mucho que decir, y poca credibilidad puede tener  lo que digamos,  pues la mayoría de los problemas los ocasionamos nosotros mismos con nuestras precipitaciones y atrevimientos. Es importante ser íntegros en lo que decimos y conocernos para comprender quienes somos realmente, y para ello debemos recurrir a una nueva forma de pensar antes de hablar.


 

... La vida fluye... sin manuales...

octubre 23, 2014


Perderse para luego encontrarse y encontrarse para luego perderse. Eso es Vivir, a mi modo de ver claro. Nacemos siendo sólo Vida y a lo largo del camino vamos encontrando cosas, personas, amores, unos se van y otros se quedan; amigos de la infancia, etc.

Así que lo mejor es, cuando algo no te sale bien del todo, lo analizas y te quedas con lo bueno. Luchar no significa ir contracorriente, luchar es esperar, desesperar y volver a esperar. No esperes no desfallecer nunca, tenlo en cuenta, algún día te fallarán las fuerzas ¿Y qué? Te sientas, lloras, pataleas, insultas si es necesario, pero luego…. Sigue, no te ates al pasado, el pasado pasó.

Las personas podemos cambiar, tenemos ese don, podemos hacer y deshacernos al gusto como si fuéramos artistas y nosotros mismos somos nuestras obras. ¿Qué mejor obra que uno mismo? ¿Qué mejor tiempo invertido que en uno mismo?

Pues manos a la obra, vamos a hacerlo. Lo primero es conocerse, saber cómo se es, los defectos, las virtudes, lo bueno y lo malo, que lo malo no tiene por que ser malo del todo o ¿ser tímido es malo? Pues yo creo que no, no tiene por que serlo. Después de analizarnos, debemos saber por que somos como somos, que nos hizo así. 

Y luego cuando ya nos hemos analizado, sabemos como somos y por que, se trata de retocar lo que no nos gusta, si se puede y si no aceptarse tal y como somos y potenciar lo que nos gusta y también de dejar algún defecto, alguna manía que siempre es bueno no ser perfectos en todo. 

¿Te has parado a pensar en la suerte que tienes? Quizá sí, quizá no, hoy te tiento a que lo hagas como a mí alguna vez me tentaron a hacerlo.

Si tienes gente que te quiere y te estima debes sentirte afortunado, pues el cariño y el amor son las dos cosas más importantes de este mundo. Sin esas dos cosas no podemos vivir. No importa de donde vengan, ni tampoco importa hacía donde vayan, si hay alguien que te hace sentir ternura, siéntete la persona más afortunada de este mundo, pues es el mejor de los sentimientos que puedes dar y el mejor que puedes sentir. Sé generoso y derróchalo, para que quieres guardarlo en tu interior, dalo sin pensar demasiado, pero eso sí hazlo desde el corazón y serás más feliz.

Cuida tu cuerpo todos los días, siéntete dichosa por lo que tienes, no veas tus defectos, potencia tus virtudes y verás como poco a poco los defectos desaparecen.

Si puedes pensar, piensa pero hazlo con tiento sabiendo lo que se hace, deja descansar la mente de vez en cuando, recuerda que es una parte muy importante y hay que mimarla, no le metas ideas a tontas y a locas.

¿Desear lo qué no se tiene es malo? Yo creo que no, siempre y cuando no hagas de eso una obsesión, las obsesiones sí son malas, a mi modo de ver, pide un deseo o varios por que no, pon todo tu empeño en conseguirlo y al final verás como ese deseo se hará realidad. 

Hay que saber mirar, motivarse ¿y qué mejor motivación que uno mismo? Nada hay mejor, todas las cosas que hagas las debes hacer por y para ti y lo primero que se debe hacer es Vivir, por que es lo primero que hacemos en esta Tierra. Vivir para uno mismo, hacer las cosas para uno mismo y para los demás. Nadie debería trabajar en lo que no le gusta, el trabajo debería ser un reto. La Vida es un reto y cada día nos reta, desde que saltamos de la cama ¿alguien sabe que va a pasar ese día? No, no lo sabemos.


 

... deber a dirigir tu vida,

octubre 21, 2014

Cuantas veces has sentido una vinculación casi obsesiva a algo o a alguien porque creías que te hacia feliz, porque creías que te daba seguridad. Pensaste que eso daba sentido a tu vida y el deseo insaciable crecía por momentos sin llegar a satisfacerte del todo. Incapaz de poner freno a tu conducta, dejaste sin apenas darte cuenta de dirigir tu vida. Y te gritaste ¡NO SOY CAPAZ! Y persististe en tu forma de actuar aún a sabiendas de que era perjudicial para ti porque perdías la capacidad de disfrutar de todo, de disfrutar de la vida. 

Esta obsesión acabo convirtiéndose en tu adicción y esa adicción acabo con tu independencia emocional. Ahora es momento de que entiendas que nada te pertenece, que las cosas, pero sobre todo las personas, no tienen dueño. 

Ahora es el momento de que entiendas que ¡SI ERES CAPAZ! De que puedes desear las cosas, amarlas, disfrutarlas…pero también puedes y debes dejarlas ir. Porque sólo tu tienes derecho y deber a dirigir tu vida, no las cosas o las personas. Porque la felicidad, está dentro de ti, va implícita en tu ser desde el mismo momento en que sentiste el aliento en este mundo. Sólo debes darte la oportunidad de descubrirlo, porque todo está ahí, para ti. Pero como el agua, si intentas poseerlo se te escurrirá entre los dedos. 

Disfruta de las personas, de las situaciones, de los objetos, ¿porqué no?, pero no permitas que te posean, no permitas que sean más importantes que tu. No conviertas en esclavo a quien nació libre. No menosprecies tu poder, el de sencillamente SER.


 

Encontrarle su verdadero cauce a la vida.

octubre 21, 2014
Soltar lo que ya no tiene vuelta, agradecer lo vivido y sencillamente seguir adelante, es lo fundamental, puesto que finalmente, si las cosas no fueron como esperábamos es porque tenían otro propósito. Nunca debemos permitir que un caricaturesco rol, a veces mal concebido nos haga perder nuestra autonomía y nuestras energías, que es en verdad lo que hemos de cultivar día tras día.

Cuántas veces es mejor dejar las cosas, por no entrar en un estado de continua alteración. Soltar lo inevitable y aceptar que el camino puede seguir un rumbo muy distinto al que esperábamos desde el primer momento que intentamos cambiarlo. Siempre podemos calibrar y anticiparnos ante determinadas reacciones, para poder encauzarlo con deportividad, en lugar de tomar inconscientes actitudes.

Si, comprendo que es difícil soltarnos cuando hay miedos detrás que nos impulsa de continuar aferrados a lo que ya no tiene sentido. Si tomamos determinadas “cosas” como algo personal, inevitablemente entramos en el papel de víctima, y es posible que contribuyamos a inflamar las tendencias de nuestro entorno. A veces pelearnos contra un “muro” nos debilita, y tenemos que comprender, que no es necesario. Debemos buscar sutiles resortes para que ese “muro” se ablande. Si esperamos el amanecer es posible que nos demos cuenta que la noche antecede al alba y en ella la luz vuelve a reinar ante un nuevo comienzo.
           
Siempre contamos con dos opciones: quedarnos arrodillados aguantando los golpes o levantarnos y luchar. Es nuestra elección. Dejemos de culpar al mundo y salgamos a por todas. La diferencia entre el que gana y el que pierde, no es que no tengamos miedo. La diferencia es, ni más ni menos que el ganador se enfrenta a sus miedos. De esta forma debemos confiar en la continuidad que la vida nos ofrece y depositar en ella un firme propósito que el nuevo día nos espera.
            
Es cierto que resulta difícil en muchas ocasiones ver el lado positivo de algunas cosas, e incluso que en muchas ocasiones podamos equivocarnos y pensar que la salida que estamos tomando quizás no sea la adecuada. Por tanto, es conveniente acudir a determinadas personas que nos aconsejen y nos orienten de una manera objetiva a fin de poder actuar de manera provechosa cuando se nos presentan estos casos en los que no encontramos ese sentido a las cosas.
            
Una de las cosas a las que nos atañe, es al continuo sufrimiento en la vida. La réplica es: “nada podemos hacer” por más que combatimos. Pero, nos preguntamos: ¿por qué no encontrar la forma de disminuirlo? Todos experimentamos tales situaciones: los esfuerzos humanos a veces llegan a su fin y sucede lo que no queremos.
             
Pensemos que la vida misma, en la que muchas veces no le encontramos sentido, es la que tenemos la obligación de encontrarle su verdadero cauce. Pero, ¿cómo lo vemos?  Cuando tras de ti dejamos a un ser querido, cuando reconocemos el grato recuerdo que nos dejó; sencillamente es cuando comprenderemos que la vida tiene sentido.
 
FINALMENTE: No es la vida la que tiene sentido; es el ser humano el que le da sentido a la vida.

Mi gratitud por leer y que tengas un día maravilloso

Patricio Varsariah.

 

... hay que aceptar y vivir irremediablemente

octubre 19, 2014


Cuando perdemos a un ser querido.el dolor es tan intenso que nos parece que nuca va aliviar, pero no nos damos cuenta de que la vida es muy sabia y al mismo tiempo muy cruel, y ella nos hará recordar que a pena somos un minúsculo grano de arena en este mundo. De esta manera pasan los días y recordamos más aquellos momentos vividos, en que un día éramos felices juntos, y ahora ya nunca será posible. 

Ciertamente es un camino doloroso. Así día a día, seguimos preguntándonos; ¡por qué! Pero pronto la respuesta nos hace entender; “no seas necio”. ¡Es que debe ser así! Y así se ha cumplido. Cada día seguimos preguntándonos: “si hubiera tardado algún tiempo más, cuantas cosas hubiéramos vividos juntos”. Olvidar no es fácil y el camino que nos queda a seguir es bastante doloroso. Es como estar pagando una penitencia, que nunca tiene fin. 

No debemos pensar que con los días las penas se van, no es así, es como un proceso que continuamente hay que aceptar y vivir irremediablemente Hay días que afluye la rabia, la pena, la resignación, pero al final ¡más pena aún! A través de la razón, el instinto y la reflexión, podemos llegar al equilibrio existencial, el cual todo humano posee, y solo éste nos hace vivir en paz y en armonía. 

A veces necesitamos recordar, pero no con la memoria cerebral sino con el ser que llevamos dentro; es el que nos hace regresar a la calma y a la serenidad. Ir superando ese triste suceso es un proceso de ajuste emocional que solo el tiempo es el mejor aliado para sentirnos mejor y cuando esto sucede, debemos aprender a aceptar la nueva vida. 

El tiempo suele marcar un proceso natural por el que debemos transitar, se trata de ir viviendo un día solamente, sin pensar en el siguiente y así sucesivamente. Solo nos queda su sonrisa de paz dormida en nuestros recuerdos, y el corazón nos dice que por mucho esfuerzo que hagamos, jamás podremos olvidarle, sabiendo que le hemos perdido para siempre. Sólo lo que se pierde es adquirido para siempre. 

Mi pregunta es: ¿Qué debemos hacer? Sí, no hay más solución que seguir el camino elegido y caminar con la esperanza de que todo irá relativamente bien. Ahora notamos que los días son diferentes y nuestro aliento aunque parezca igual, se desvanece con el paso del tiempo. Entre la razón y el sentido, parece que todo debe encontrar un lugar para el traslado de los sentimientos internos, aunque el corazón, cuántas veces se apresura y es entonces cuando el dolor y la nostalgia invaden nuestro ser. 

Es imposible no sentir la ausencia durante fechas importantes. No es posible no recordar los lugares en que juntos hemos vividos, a través de momentos inolvidables juntos a los familiares y los niños. En el silencio de la noche, cuando todo se cubre, es cuando mejor vemos su imagen, recordando una larga historia de amor. Es como una crónica que puso fin a la vida de ese ser querido, pero que se mantiene vivo en nuestro pensamiento. 



 

... la llave de la puerta de la vida

octubre 19, 2014

Siempre me he preguntado y quizá vosotros también de que : ¿Porqué existen clases para todo y en cambio para enseñarnos a morir no existe…? Yo no lo entiendo, porque en realidad, nada más que nacemos, es una carrera llena de obstáculos hacia la muerte…. entonces porque no hay un aprendizaje para aprender a morir y no tenerle tanto miedo como le tenemos…(cosa que es normal) ya que nadie nos habla de que significado tiene la muerte… solo sabemos que nos vamos para siempre, y que no vemos mas a nuestros seres queridos, y eso es espantoso, por eso creo que debería existir un aprendizaje una preparación a morir, porque ese es el único significado de la vida, hemos venido a morir….

En esta sociedad occidentalizada en la que vivimos, el aprendizaje y la formación para nuestra vida como adultos es un aspecto fundamental. Desde bien pequeños nuestros padres nos mandan a las escuela para aprender, más tarde vamos a las universidades , a las escuelas de formación para prepararnos profesionalmente. Sin embargo ¿quién nos enseña a vivir? ¿quién nos enseña a saber como enfrentarnos ante las diversas visicitudes de la vida? 

Lamentablemente, salvo nuestros progenitores, o nuestra búsqueda interior… nadie nos enseña como y de que manera afrontar las duras pruebas de la vida. No existe una academia “para saber vivir”.la muerte, la pérdida de un familiar, que es una de esas duras pruebas por las que pasa todo ser humano. Es entonces cuando dudamos, cuando necesitamos apoyo, cuando necesitamos un sentido a nuestra vida. Afrontar la pérdida no es fácil, desestructurada nuestra vida y nos sentimos perdidos. ¿Cómo afrontar la muerte? 

Si, en verdad morimos a cada momento, puesto que este es irrecuperable. A cada segundo nos abrimos al siguiente y así constantemente. (Y vivimos totalmente de manera inconsciente a ello) Vivimos con la ilusión del futuro, esperando que este nos trate mucho mejor de lo que estamos viviendo en el presente (porque habitualmente estamos tan enredados desde la mente en el pasado o bien en el futuro y no en el presente). 

El aprendizaje hacia la muerte debería formar parte del mismo nacimiento, y así ir configurando un escenario de vida donde tomara prioridad la consciencia de que para lo único que estamos en esta vida es para aprender a morir.

¿Porque en nuestra sociedad actual no es así? Porque no interesa a los poderes fácticos… Mientras que el hombre siga viviendo de espaldas a la muerte es un individuo altamente rentable para la sociedad actual; esto es esta dirigido a consumir y ha vivir de manera totalmente inconsciente. (No da problemas, no pregunta…) Por el contrario la persona que se pregunta y cuestiona el sentido de la muerte se esta cuestionando el sentido de la vida: ambas forman parte de la misma moneda la vida es la cara y la muerte es la cruz, son partes indivisibles de la misma moneda. 

Sigue dormida a la muerte y seguirás dormida a la vida, de esta manera la muerte casi siempre será traumática y despiadada al igual que la vida. 

Un ser libre es aquel que mira a la muerte de cara y se pegunta y cuestiona por el sentido de su permanencia en esta tierra dure el tiempo que dure su estancia en ella, intentara contribuir de acuerdo con el ritmo de la naturaleza a dejar tras de si un legado, y especialmente un aprendizaje: AMAR. A si mismo y a los demás”. 

La muerte es la llave de la puerta de la vida. Solamente si aceptamos la limitación de nuestra existencia individual, encontraremos la fuerza y el valor para rechazar los papeles y expectativas impuestas, y para dedicar cada día de nuestra vida -no tiene importancia cuan dura sea esta- a madurar lo más ampliamente que nos sea posible.” Y: “Puede parecer extraño, pero una de las maneras más productivas de llegar a la madurez pasa por enfrentarse a la experiencia de la muerte…”



 

... aprender a vivir, disfrutar la vida,

octubre 19, 2014


Pensando en mis pensamientos, llegan a mi mente al final de la madruga, las preguntas que quizá todos nos hacemos en algún momento de nuestra existencia: La vida es misteriosa? Si! Empezando tan solo del por que existimos? Cómo puede existir tan perfecto diseño de sistema? Por que estamos en el Universo? Es acaso obra de Dios?...

Existen tantas preguntas y tantas respuestas! El hombre busca sus respuestas y su crecimiento personal. La verdad para todos es la misma, aprender a vivir, disfrutar la vida, y navegar en el mundo que nos rodea, entre la gente y las relaciones humanas, entre el sistema sea capitalista o sea el que sea, basado en números (dinero) y las diferentes formas de encontrar la satisfacción personal, para todos diferente.

Yo creo que los que creen que la vida no es misteriosa, han perdido el toque que todos tenemos cuando somos niños: la capacidad de asombro, de plenitud por la simplicidad de las cosas, sin complejos que nos limitan a ser quien somos y de disfrutar la vida.Muchas veces somos víctimas de un gran sistema, con imposiciones sociales, ideas, creencias, pocos son capaces de encontrar alternativas al enredoso y gran laberinto de la vida si han limitado sus expectativas y posibilidades. 

Es tan difícil como entender que está mal o bien para ti. Y sin embargo hay principios básicos de valores, moral, etcétera que nos hacen ver que el amor entre todos y la comprensión por los demás es la base de una armonía en la que el bien o el mal no es diferente para todos aún cuando creamos y tengamos ideas diferentes. Y sin embargo, aquellos que deciden hacer daño a los demás y basarse en un principio vengativo y rencoroso con la misma vida por derecho y equidad, según sea su perspectiva o sus razones, te permiten también aprender a no ser tan ingenuo y desarrollar personalidad y nuevas perspectivas que te permiten navegar y llegar aún más lejos, sin tener por que traicionar nuestros valores o principios.

La vida de todos es diferente, incluso cuando nos parecemos tanto, incluso si llevamos las mismas materias o trabajamos en el mismo lugar. Todos somos diferentes. La magia es encontrar tu propio camino, sea en la religión, o en tus valores o en tus creencias. Si disfrutas la vida y aprendes de valores positivos a crecer junto con los demás sin perjudicar a nadie, siempre llegarás aún más lejos. Muchos no te entenderán, otros te admirarán, otros te estimarán, otros te odiarán, no podrás siempre caerle bien a todo mundo ya que siempre habrá a quien le recuerdes sus límites (el ser humano tiende a no querer dejarlos atrás por protección de lo desconocido), pero muchos aprenderán sin que tengas que dirigirles la palabra.

El creer que las cosas pasan por algo es solo una respuesta al por que de las cosas. La vida simplemente sigue su curso, no hay magia, no existen las coincidencias, las sorpresas si, lo asombroso también, solo es cuestión de aprender a disfrutar la vida y crecer, seguir tu camino sin apego al pasado, sea bueno o malo, la vida no está ni en los vínculos humanos ni en los objetos materiales, sino en tu capacidad de sintonizar tu mente en interactuar con tu alrededor y disfrutar tu entorno y de ti mismo. Los vínculos humanos solo enriquecen lo ya bueno de la vida, así como los objetos materiales, pero no deben ser la razón del bienestar personal ni de la vida misma.


 

... hablemos de control....

octubre 19, 2014

Hoy quiero escribir sobre ese aparato sin pilas que apretamos histéricamente cuando queremos cambiar circunstancias o gentes que están frente a nuestros ojos y ya no queremos ver, o al menos pretendemos poner en pausa o ir hacia atrás o hacia adelante, este se llama "Control" que también es un forma inconsciente de protegernos de todo lo “que no es” como esperábamos, sentenciábamos, o incluso afirmamos en nuestro fuero interno. 

El "control" es una reacción que se contrapone a la aceptación de que las cosas, pueden ser de mil modos. Es un trazo grueso y profundo, marcado con tinta negra en un mapa de múltiples rutas. Es una botiquín de emergencias cerrado a punto de caducar por su inutilidad en el uso. Es una búsqueda incesante de sentirnos seguros, en tierra firme, a sabiendas de que la vida es un terreno movedizo. Es un narcótico tranquilizador que consumimos para creernos dueños de algo, al menos de la razón. Una brújula que nos da un sentido, nos hace sentir a salvo. Sabemos como actuar, que decir, sentir, callar. 

Nos manejamos con la seguridad que nuestra mirada es la correcta. Pero cuando hablamos de control, muchas veces traemos a la mente situaciones de personas violentas, celosas, posesivas, criticonas, quejosas. Sin embargo, también controlamos desde el amor, y sé que resulta incongruente, puesto que todo control es negación de la otra verdad, es miedo y el amor es aceptación y construcción. 

Pero somos humanos y ambiguos. Amamos desde nuestra concepciones e intentamos que los otros vivan según nuestras experiencias. Así como los padres que anhelan que los hijos no sufran… o cuando los hijos a toda costa quieren ver felices a sus papas…. Lo que parece un simple deseo… se transforma en control, cuando el resultado no es el esperado y nos frustramos; resentimos o culpamos. 

En ese querer dar más, ocuparnos más, o construir lo que es patrimonio personal de otro … esta el control… sea por superhéroes, miedo a la soledad, a no perder lo que amamos, a la convicción de que así es la vida… aún cuando queramos erigir la felicidad … es control… Pues cada quién tiene el derecho de sentirse mal cuando se le de la gana, de vivir en un espacio de escasez, de sentirse frustrado, de interpretar en blanco y negro su vida si así lo desease…. Esa libertad de elegir como sentirnos es nuestra competencia… entonces ¿ por qué no dejar que los demás hagan lo mismo? 

Por qué controlamos? Por miedo al rechazo Por miedo a la soledad Por miedo a no cumplir las expectativas que los demás tienen sobre nosotros por
inseguridad por sentir incertidumbre por no aceptar la relatividad de todo por protección.

Y ¿Para que controlamos? para sentirnos buenos para sabernos poderosos para creernos productivos , para vernos aprobados y ser amados Y más allá de todo… controlamos porque nuestro EGO nos hace sentir especiales, para bien o para mal, o porque somos los creadores de los sueños ajenos o porque no sabemos que hacer con nuestras vidas… pero toda vez que intervenimos en el fluir de los acontecimientos CONTROLAMOS… …Así que la próxima vez que digas TE AMO y te frustre el silencio de la respuesta… ríete de ti mismo….



 

... las emociones, los sentimientos?.

octubre 17, 2014

Cuando alguien nos falta, siempre nos rondan las mismas incógnitas… ¿habrá algo realmente tras esta vida?. Una creencia defendida contracorriente sobre la naturaleza del ser, puede verse de repente removida por las dudas que se crean ante el miedo y el dolor que supone no volver a ver  físicamente a  una persona.  De repente sientes que los cimientos que creías fuertes, se tambalean de manera alarmante y luchas por aferrarte a aquello que siempre entendiste como cierto.

Los miedos y las dudas son parte inherente del ser humano. ¿A dónde irán a parar las emociones, los sentimientos?... Siempre he pensado que eso es lo más importante que tenemos en la vida y de repente me replanteo todo para al segundo siguiente obligar al pensamiento a dirigir su atención a aquello que siempre he defendido.

Me aterra esta confusión, culpo al momento, porque en el fondo de mi corazón sé que los miedos nos juegan estas malas pasadas y no nos dejan ver más allá.
El  sentimiento perdurará en el tiempo mas allá de los que se van, las emociones nos acompañarán siempre y mantendrán la esencia en los corazones de los que nos quedamos. Esa es una certeza inamovible. La otra, la de una vida más allá reposa ahora dormida, quizá el silencio la despierte un día para aclarar lo que el corazón ya conoce.



 

... “trata a los demás como

octubre 17, 2014


Pensando en mis pensamientos y en la quietud de la madrugada, llega a mie esta frase que utilizamos a menudo; “trata a los demás como te gustaría ser tratado” quiza tu tambien has tenido la oportunidad de reflexionar y.. ¿La aceptas cien por cien tal cual? ¿Estás segur@ de su verdad? Dejemos a un lado lo de que debemos hacer el bien etc, etc. Eso lo tenemos más o menos claro, a mi no me gusta que me insulten por la calle por lo tanto no lo hago a los demás. Hasta aquí, más o menos pensamos todos o casi todos igual. 

Pero yo pretendo ir un poco más lejos… Verás, por ejemplo, a ti te gusta que tu pareja te traiga el desayuno a la cama y ésta muy gustosa, lo hace. Entonces como a ti te sabe tan bueno desayunar en la cama, das por hecho que a ella también le gusta, ¿me sigues?... El siguiente fin de semana decides hacer tú lo mismo por ella (porque piensas que es lo mejor del mundo, y tu quieres lo mejor del mundo para tu pareja) 

Te levantas primero y amorosamente preparas un delicioso desayuno para llevárselo a la cama. Pero……lejos de disfrutarlo como lo harías tu, se levanta con la bandeja y se sienta en la cocina con el periódico o la tablet.. (Para tu pareja, ese es su momento de paz) y en el fondo lo sabes y no entiendes cómo no agradece tu gesto con lo que a ti te gusta!!! Pero ella odia las migas rulando por las sabanas, siempre se le vuelca el café y además no le resulta cómodo leer el periodico o la tablet con tanta cosa jugando al equilibrio. 

¿Qué ocurre entonces?...te enfadas porque sientes que no ha valorado tu gesto y os enredáis en una discusión sin fin. Juras y perjuras que nunca más tratarás de complacerle. Si tu la tratas exactamente como a ti te gusta ser tratada!!! ¿qué ha ocurrido entonces?... Y es que la mayoría de las veces, disfrazamos de amor algunos gestos que por ser tan nuestros creemos que también lo deben ser para quien comparte nuestra vida, y no hablo solo de parejas, sino de amigos, hijos, padres… 

¿Sigues pensando que debes tratar a los demás como te gustaría ser tratad@? 
O sería mejor para la salud de todos y en nombre del AMOR tratar a los demás (aquí sólo incluyo a las relaciones cercanas) como les gustaría a ellos o a ellas ser tratados. 

Si a tu pareja le gusta desayunar en la cocina y con la prensa del día entre las manos,¿ no sería más generoso complacerla? No hay mayor prueba de amor que conocer lo que realmente quieren aquellos que nos rodean y dar a conocer sin ambigüedades lo que realmente nos gusta. Yo sinceramente, creo que nos ahorraríamos más de una incomodidad.



 

.... “silencio”…

octubre 17, 2014

Existen días en las que el silencio acompaña más que la palabra. Hay momentos donde la quietud aparece para calmar esas aguas que removidas, no te dejan ver con claridad lo que el alma esconde, lo que en realidad necesita… 

Quieres contar, explicar, compartir…pero algo en tu interior te susurra; - “silencio”… Y obedeces porque entiendes que así ha de ser, porque necesitas de la quietud para visualizar ese fondo claro, limpio, transparente. Ese que te hará descubrir una visión más nítida de lo que ya conoces, de lo que intuyes, de lo que vas recordando. 

Y dando paso a los mensajes que aquellos que te precedieron fueron dejando en tu memoria, intentas retomar el relevo sin juicios, sin dolor ni dudas. Simplemente entendiendo, perdonando y aceptando. Y es que se necesitan épocas donde el silencio acompañe más que la palabra donde la quietud amanse las turbulentas aguas que nos hacen perder de vista el horizonte, para poco a poco ir recuperando ese espacio cedido a un impostor que sin ser invitado pensó que venía para quedarse.

A pesar de mis ausencias, os llevo siempre en mi corazón. Lo sabéis, verdad??? Gracias por seguir ahí.




 

... un pedacito de cielo

octubre 15, 2014


Comprender que la verdad solo tiene un camino, es la conclusión que tiene lugar después de haber caído, media docenas de infiernos hacen falta para acreditar que ningún jardín carece de espinas, pero hay que aprender a entender que no solo de espinas sino también de rosas se complementa la vida, conjugándola entre los vaivenes psicotrópicos que dan rienda suelta a nuestro destino.

No hay que dejar de amansar la posibilidad como una realidad, ni pensar en los sueños como algo inalcanzable, porque un pedacito de cielo es suficiente para ver mas allá de nuestras limitaciones, con un pedacito de cielo podríamos andar cubriendo todos esos infiernos que fluyen bajo nuestros pies, argumentando que bien merece la pena vivir, alzando el vuelo sin motor, encumbrando la felicidad a límites insospechados, con un pedacito de cielo no habrá infierno que llamen nuestra atención y no dejarse arrastrar puede ser un buen comienzo, la mejor opción, no contemplar la derrota ayuda a la victoria para hacerse más fuerte, puede que con ello no sea suficiente y se vuelva a retozar en el lodazal.

Aun así nunca es tarde para volverse a levantar, cuando la niebla acecha hay que agudizar los sentidos y ver mas allá para podernos reinventar. La vida es ahora, ahora construyes tu verdad, tus cielos, tus infiernos,en el ahora grabas en el alma pasado y construyes futuro, es el ahora donde la vida cifra sus conquistas hasta que ese manojito de ahoras se guarden en los anaqueles de un tiempo imaginario, del tiempo del eterno donde podemos ir a buscar los amores que guardamos en la intimidad del alma, donde queda una sonrisa, la caricia que trae consigo alivio, pertenecemos a una sola fuente que mana continuo y la vida es el paso por donde vamos tomando oxígeno, la infinitud es hermosa. 

Todos portamos miserias que habitan bajo la piel, inquilinas del lado oscuro, rezumando inquisiciones por doquier, causantes de locuras transitorias son sus devastadoras consecuencias, aniquilarlas depende en gran parte de la posibilidad de darnos la oportunidad de quererlas vencer, de arrebatarle a esa media docena de infiernos el protagonismo y encontrar un resquicio por donde lograr un pedacito de cielo.




 

... nada sucede porque sí…

octubre 15, 2014


La vida está llena de casualidades, hechos impredecibles e inevitables que nos suceden, nos hacen fruncir el ceño y preguntarnos si no serán frutos de un plan preestablecido. En realidad son carambolas de la vida que nos ayudan a avanzar, quizá te preguntes por que la vida está llena de cosas sin explicación...? El mundo está lleno de cosas obvias que nadie por casualidad observa jamás.

Cada persona tiene su propio destino: el único imperativo es seguirlo, aceptarlo sin importar adónde nos lleve. No hay hechos casuales. Todo viene de algo ni se dirige hacia alguna parte. La ciencia, inteligentemente, busca el "por qué" de los fenómenos que nos rodean. Hay explicaciones para el día y la noche, para las distintas estaciones del año, para el milagro de la germinación de una semilla, para la gestación de la vida física, para el rumbo de los ríos hacia el mar, para las nubes que se agrupan y luego se disuelven en gotas de lluvia, etc., etc.

Por eso cada uno de nuestros actos tiene una razón. Cada gesto, cada sonrisa, cada lágrima, cada impulso de valor, cada sensación de fuerza interior, cada sentimiento de compasión y de amor; todos vienen de la semilla de una misma naturaleza. Y cada uno de nuestros actos genera un efecto que será igualmente de la misma naturaleza.

La angustia y el temor que produce tener que enfrentarse a ciertas realidades desagradables, han hecho que los hombres comparen la vida con un juego de azar: nada está relacionado con nada, todo es una simple casualidad, donde algunos salen ganando y otros perdiendo. Y así, en esta "lotería de la vida", apostamos cada mañana por nuestra suerte y lloramos por las noches cuando la fortuna no nos ha favorecido. 

El amor viene del amor y genera amor; el odio viene del odio y genera odio. En realidad escuchamos tanto hablar de las casualidades, pero, ¿existe la casualidad? Realmente no, nada sucede porque sí…la verdad es que la casualidad no existe. Se dice que todo es “causal”, que nada es “casual”. 

Todo lo que llega a nuestras vidas, cada situación por la que pasamos, es por algún motivo. “La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante.          

Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Todo está preparado para que algo nuevo empiece en nuestra vida, y es allí cuando comenzará, pero nunca por casualidad.




 

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