Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


... una larga y difisil montaña ....me pregunto y me respondo..

diciembre 19, 2014




Hace poco me pregunté, cómo era posible querer tanto a alguien,me pregunté por qué seguía convencido de que ella es la mujer de mi vida, por qué seguía apostando por ese amor y de dónde sacaba las fuerzas para seguir creyendo que era posible, que con ella sería posible construir un futuro conjunto, un mañana mejor. 

Me pregunte por qué seguía subido a aquella montaña rusa de emociones, sensaciones y sentimientos y cuál era el secreto para seguir confíando en ese amor. Me quede pensando la respuesta, pero sólo unos segundos...y entonces me dije: -"Ella es todo lo que quiero, lo que siempre quise. Ella es la razón por la que cada mañana me levanto con la fuerza suficiente para seguir adelante, aún sabiendo que, como cada día, tendré que subir una larga y difícil montaña de obstáculos, hasta llegar a la cima completamente desfallecido, pero orgulloso del esfuerzo realizado. 

Y cuando estoy arriba, pensando que lo conseguí, me doy cuenta de que al día siguiente debo volver a escalar esa misma montaña como si fuera la primera vez. Y así día tras días. Subir y bajar, bajar y subir y me asombro a mi mismo por qué mi empeño en sortear cada día las mismas dificultades, las mismas barreras, los mismos obstáculos, no sería mucho más fácil bordear la montaña en lugar de escalarla, dejarla atrás y seguir caminando. Y entonces me respondi: -"Lo que sucede es que mi felicidad no consiste en bordear esa montaña, mi felicidad pasa por destruirla, porque es ésa la montaña que me impide avanzar.No se trata de bordear el obstáculo, sino de ser capaz de hacerlo desaparecer"-. 

¿Crees que tendrás la fuerza suficiente para conseguir tu propósito?- Me pregunté. -"Y me dije a mi mismo : Tengo un secreto y es el siguiente :Lo que ella no sabe, es que cada vez que subo la pendiente y llego a la cima, consigo bajar con algunas piedras en los bolsillos. Sé que de momento la ausencia de esas piedras apenas se percibe, pero también sé que con cada una de ellas, la montaña va disminuyendo, haciéndose cada vez más pequeña. Sólo es cuestión de tener la suficiente perseverancia para que la montaña termine cayendo a mis pies, convirtiéndose sólo en un montículo de tierra"- 

¿Tanto la quiero?"- me atreví a preguntarme. -y me consteste : "Tanto como para saber que seguiré escalando esa montaña tantas veces como sea necesario, aún cuando me falten las fuerzas. Tanto como para saber que tarde o temprano, la montaña desaparecerá para siempre"-. 

Despues de un tiempo, no quice seguir haciendome mas preguntas, pues con tan pocas palabras me había dado a mi mismo una de las mayores lecciones sobre el significado del verdadero amor. 

Pd. Gracias "Cielo" por haber sido la inspiración de este escrito, que se ha tejido hilando mis palabras.y se que las dificultades, tarde o temprano, desaparecen, como alguien dijo :  Sólo es cuestión de apostar por lo que se quiere y no morir en el intento.



 

...la Navidad

diciembre 19, 2014





Llegó de nuevo La Navidad, y con ella, los buenos deseos que luego se olvidan, los nuevos propósitos que no se terminan, el consumismo que nos deja "a dos velas", la cuesta de enero y la poco conciencia, de quienes sólo son buenos, en estas fechas concretas. Por eso yo este año... No quiero luces de colores que adornen mi balcón parpadeando de forma intermitente, sólo porque es Navidad. Quiero luces en mi corazón que espanten el miedo hasta hacerlo desaparecer, colores variados con los que pintar el dolor para que no sea tan negro. 

No quiero árboles cargados de adornos, ni una estrella brillante en la copa de un pino artificial. Quiero acurrucarme contigo bajo la luz de la luna y pedir un deseo a una estrella fugaz. No quiero regalos envueltos en papeles pintados a mano, esperando que llegue un día concreto para descubrir lo que hay. Quiero que me regales cada día una sonrisa y besos sin empaquetar. No quiero hacerme falsas promesas de que con el nuevo año empezará una vida mejor. Quiero que cada mañana sea una nueva oportunidad de superación. 

Me niego a repartir besos y abrazos fingidos a quien ayer me dio la espalda, aunque digan que todo es posible en Navidad. Hay que pedir perdón y hay que saber perdonar, pero no ser tan hipócrita de creer que todo está olvidado, sólo porque es Navidad. Quiero estar rodeada de quienes de verdad me aprecian y me valoran tal y como soy, con mis virtudes y mis defectos, sin pedirme que cambie. 

No creo en milagros navideños que sólo duran unos cuantos días, ni en palabras "sinceras" cargadas de tiña. No quiero tarjetas con música, ni postales navideñas Quiero que escribas mi nombre en cualquier papel, porque simplemente, te has acordado de mi. No quiero pensar que cuando llega Diciembre la vida es más rosa, que los problemas se olvidan y hay que ser mejor persona...¿Y el resto del tiempo? Y quiero ser el mismo que ayer y un poco mejor que mañana, y decir lo que pienso y sentir lo que siento, sin que importe que sea Diciembre o que vuelva a ser Enero.



 

... Mi carta a los Reyes Magos.

diciembre 19, 2014


Este año por primera vez en mucho tiempo voy a redactar mi carta a los reyes magos, peroparadójicamente este año no quiero nada que me haga "estar más joven", ni nada que combine perfectamente con mis nuevos zapatos. Este año no necesito nada que quede perfectamente en el mueble de mi salón, o que sustituya algún objeto decorativo que no me termina de convencer... Mi carta será muy breve y a pesar de ello, sé que nunca se lo habré puesto tan difícil a sus majestades de Oriente (desde aquí les pido disculpas por mi atrevimiento, sabiendo que tienen tantísimo trabajo y que los recursos escasean). 

Para el 2015 sólo pido la suficiente fortaleza que me ayude a afrontar los malos momentos ocasionados por mi mala salud. No seré tan egoísta para pedir felicidad absoluta, porque además son precisamente los momentos difíciles, los que nos hacen crecer como personas y los que nos aportan la experiencia y la madurez necesaria para valorar las cosas buenas de la vida. Pido que mis verdaderos amigos sigan estando ahí, porque gracias a ellos he podido levantarme con más fuerza de cada caída, y sé que los tropezones que tendré a lo largo del año, serán menos dolorosos si ellos están a mi lado. Pido también el valor suficiente para no dejar que nadie me amedrente ni trate de hacerme más pequeño como persona, y que la sinceridad y la honestidad conmigo mismo, me acompañen cada día. 

Puestos a pedir, y sin ánimo de parecer egoísta, me gustaría sentir que soy lo más importante para alguien y que ese alguien es lo más importante para mi. Un amor correspondido, sin ataduras emocionales, un amor que lo entregue todo sin exigir nada a cambio". Este año, haciendo recuento de las cosas que pedí en aquel momento, sólo me queda dar las gracias por haberlas recibido casi en su totalidad. Así que mi único deseo es poder mantenerlas La fortaleza porque es fundamental para seguir levantándome tras cada caída. 

Mantener a mis verdaderos amigos, porque sin ellos todo sería más complicado. He terminado el año con un pequeño reajuste en cuanto a amistades se refiere, pero mis amigos de verdad, los de siempre, siguen estando ahí. Espero seguir teniendo la valentía suficiente para tomar mis propias decisiones, por muy duras que sean, y hacerlo siempre con plena fidelidad a mi persona. Y en cuanto al amor...espero seguir sintiendo que soy la persona más importante en la vida de alguien (que ya tiene nombre propio) y que ese alguien, cada día me haga sentir que ella también es lo más importante en la mía. 

Sólo dos cositas más, que no estaban en aquella carta, y que me gustaría recibir como regalos estrella dentro de unos días (me da igual el color del papel)...Paciencia y Optimismo. Paciencia para recordar que las cosas importantes de la vida requieren de su tiempo. Paciencia para ponerme en la piel de los demás sin caer en la desesperación. Paciencia para escuchar, para comprender y sobre todo para aprender.

Paciencia para conmigo misma y para quienes me rodean, para no impacientarme cuando las cosas no sean como imaginaba. Y optimismo para levantarme cada mañana pensando que el nuevo día será mejor que el anterior. Optimismo para no caer en el desánimo y ser capaz de ver una solución en lugar de un problema. Optimismo para no contagiarme de cosas negativas y evitar así, contagiar a los demás, para valorar todo lo que la vida me ha regalado, en lugar de perder el tiempo lamentándome por lo que me falta, además para ver cada reto como una oportunidad de aprendizaje y autocrecimiento. Optimismo para seguir creyendo que lo mejor de la vida es el ahora. Paciencia y Optimismo para atreverme a vivir la vida sin miedo.



 

.. enamorarnos o desenamorarnos

diciembre 19, 2014




Se deja de querer, y no se sabe por qué se deja de querer. Es como abrir la mano y encontrarla vacía, y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue, y es como un río cuya corriente fresca ya no calma la sed; como andar en otoño sobre las hojas secas y pisar la hoja verde que no debió caer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando,después que pasó el tren; o como quien despierta recordando un camino, pero ya sólo sabe que regreso por él. Se deja de querer como quien deja de andar por una calle, sin razón, sin saber; y es hallar un diamante brillando en el rocío, y que, al recogerlo, se evapore también.

Se deja de querer, y es como un viaje detenido en la sombra, sin seguir ni volver; y es cortar una rosa para adornar la mesa, y que el viento deshoje la flor en el mantel, y es como un niño que ve cómo naufragan sus barcos de papel; o escribir en la arena la fecha de mañana y que el mar se la lleve con el nombre de ayer, o es como el libro que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer; y es como la sortija que se quitó del dedo, y sólo así supimos que se marco en la piel. Se deja de querer y al final no se sabe por qué se deja de querer...

¿Cómo se desenamora uno?¿Se puede dejar ir a alguien de quién estamos enamorados? Hoy casualmente escuché estas preguntas que me han inspirado a escribir este escrito. Es evidente que el amor no desaparece de la noche a la mañana, como tampoco se hace de noche recién despertado el día. El desamor, al igual que el amor, se fragua paso a paso, día a día. A veces sin prisa y otras sin pausa. Me atrevería a decir que incluso a veces, el amor y el desamor van de la mano. Todo depende de cuál de los dos tenga más empuje, más fuerza, más motivos para llegar a meta como si de una carrera de fondo se tratase. Sé que dicho así suena un tanto extraño, porque solemos tener un concepto idealizado del amor. Vencedor siempre, capaz de superar todos los obstáculos, el que todo lo puede.

El desamor no llega de repente. No te levantas una mañana y te das cuenta de que ya no estás enamorado. El desamor es el resultado de sumar decepciones y restar sonrisas. De multiplicar desencuentros y dividir caricias. Como todas las cosas importantes de la vida, el desamor también lleva un proceso, aunque a veces éste es tan rápido, que no somos conscientes de que “aquellas mariposas” que revolotearon un día en nuestro interior, hace tiempo que no se mueven. (Hace poco leí que el animal más peligroso que existe son "las mariposas del estómago")

Tratamos y tratamos de convencernos de que volveremos a sentir lo mismo por la persona con la que un día queríamos envejecer. ¡Cómo si pudiéramos enamorarnos o desenamorarnos cuando nos da la gana!. Nos cuesta asumir que ya no hay motivos para seguir luchando por aquellos sueños que un día compartimos. Que no podremos alcanzar juntos las metas que un día nos marcamos, porque sencillamente hemos dejado de sentir. Muchas veces no sabemos cómo, ni cuándo, ni dónde se acabó el amor. Nos negamos a aceptarlo y nos negamos a asumirlo. No queremos tirar la toalla, porque la mayoría de las personas vivimos el desamor como un fracaso personal. Son incontables los por qué el amor se termina. 

El por qué nos desenamoramos...? Bueno el desamor es el resultado de muchas circunstancias , momentos y desencuentros no resueltos en tiempo y forma. De muchas conversaciones postergadas. De muchos silencios en el aire. De palabras no dichas o mal dichas. De besos no dados, abrazos no recibidos, verdades a medias y medias verdades. No somos más maduros por tratar de mantener vivo algo que murió. La madurez consiste precisamente en lo contrario, en admitir que hemos dejado de sentir y un corazón que no late, es un corazón muerto. ¡No podemos estar muertos en vida!.

El amor no es una fuente inagotable, porque hasta los ríos más caudalosos pueden llegar a secarse, si las condiciones climáticas no acompañan durante mucho tiempo. En el amor no podemos dar por hecho que todo está hecho. En el amor el tiempo puede ser nuestro mejor aliado pero también nuestro peor enemigo. Porque el amor requiere su tiempo y es precisamente el mal uso de ese tiempo, el que muchas veces mutila el amor.

En cuanto a la pregunta de si dejaríamos a alguien de quién estamos enamorados, se pueden suscitar muchas controversias, muchos debates. Mi opinión sincera basada en la experiencia es un SÍ rotundo. Soy de los que opino que por mucho amor que se sienta por alguien, si ese alguien no cumple nuestras expectativas o sencillamente no nos corresponde de la misma manera, es mejor alejarse o dejar ir. 

Habrá quienes opinen que si realmente se ama, todo lo demás es secundario. Para mi es un NO rotundo. Si la persona a la que se ama nos condiciona, nos miente, nos anula, nos subestima o sencillamente no nos permite ser seres libres e independientes, es mejor alejarse o dejar ir. Si no nos quiere como merecemos ser queridos, es mejor alejarse o dejar ir. NO, el amor no lo debe aguantar todo. El amor NO debe soportarlo todo. Entre otras cosas, porque si se dieran las anteriores circunstancias, podría llamarse de cualquier manera menos amor.


 

... las relaciones de pareja

diciembre 18, 2014



Me permito el atrevimiento escribirte estas líneas, aún sabiendo que quizás, nunca llegues a leerlas. Entiendo que te encuentras en un momento personal bastante complicado y que prefieres dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio, aunque en el fondo tienes tan claro como yo, que lo que quieres en tu vida no es precisamente lo que tienes en ella.

Mi carta responde a la intención, humilde te aseguro, de hacerte reflexionar sobre las relaciones de pareja, o mejor dicho, sobre tu relación de pareja.Está muy claro que cada relación es única, que la forma de querer de cada persona es distinta, y que nadie tiene derecho a inmiscuirse en los sentimientos de un tercero. Por ello, no tengo ningún interés en meterme donde no me llaman, pero como te aprecio y me consta que tu balanza sentimental anda bastante "desequilibrada", quizás si hacemos juntos una reflexión, encuentres alguna respuesta a las tantas preguntas que te quitan el sueño.

Una relación de pareja nunca debe ser dañina para ninguna de las partes, eso de que el amor es sinónimo de sufrimiento, es mentira. El amor debe enriquecernos, y nunca hacernos sentir desdichados, por carecer de cosas tan básicas como una palabra de aliento cuando nos vence el desánimo; un abrazo que nos transmita la seguridad que nos falta; un piropo que nos levante la autoestima; un guiño a modo de "no pasa nada" o una sonrisa cuando la nuestra se esfumó por cualquier motivo.

La persona con la que decidimos compartir nuestra vida, debe complementarnos y nunca jamás hacernos sombra. Una relación de pareja no es una competición individual, a ver quién sale victorioso, es una carrera a la par, en la que tanto los éxitos como los fracasos, son cosa de dos. En una relación de pareja, no se deben hacer comparaciones con personas que pasaron antes por nuestra vida. Cada persona es única e irrepetible, y las comparaciones no sólo son odiosas, sino que no tienen cabida. Si tan especial e importante era "la otra" como para compararte constantemente con ella, deberías preguntarte qué carajo hace contigo. ¿Te quiere realmente o simplemente pretende llenar un vacío?.

En una relación de pareja lo más importante no es compartir lo bueno y lo positivo de la vida, sino aprender a superar juntos los sinsabores, los problemas y las dificultades. Sentir que por muy duro que sea el momento, nuestro dolor es más ligero porque hay alguien que soporta como suyo, nuestro propio peso. La primera persona que vemos cada mañana al despertar, debe ser el confidente de nuestros sueños, y la llave de nuestro diario. Debe ser esa persona que con sólo mirarnos se de cuenta de lo que otras no son capaces de percibir.

La persona que realmente nos quiere, acepta cada uno de nuestros defectos sin pretender cambiarnos, nos hace sentir el más atractivo o atractiva del mundo, aún cuando nosotras mismas odiemos nuestra imagen en el espejo. Esa persona entenderá nuestros miedos y nos llevará orgulloso de la mano aún sin saber cuál es el destino. En una relación de pareja lo que menos importa es cómo vamos a llegar a fin de mes, lo único que cuenta es que lleguemos juntos, con más o menos sacrificios. Está claro que no todo será bueno y bonito, porque el amor forma parte de la vida, y la vida está llena de momentos complicados. Lo que no es de recibo, es que sea precisamente el amor que compartes con alguien, lo que haga más complicada tu vida.

El amor de pareja debe ser un "quid por quo" «algo por algo» o «algo a cambio de algo». Yo al menos, no lo entiendo de otra manera. Si lees este escrito, lo único que te pido es que pienses muy bien lo que quieres en tu vida y sobre todo, si es a él a quien quieres en tu vida. Piensa detenidamente si la persona con la que compartes tu día a día, te aporta lo que te mereces, ni más ni menos. Bajo ningún concepto te conformes con migajas. Eres una gran mujer, autosuficiente, preparada, alegre y divertida. No permitas que nadie te robe la sonrisa. Ya una vez dejaste muchas cosas en el camino por un amor mal entendido, por un amor que te hizo pequeña (aún con lo grande que eres).

Para concluir, una frase que me gustó mucho y que ya un día te recomendé: "Solía pensar que la peor cosa en la vida era terminar solo. No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo".




 

... las elecciones que hacemos sobre que camino tomar...

diciembre 16, 2014



No he podido evitar reflexionar sobre la importancia que tienen para nuestra vida y nuestra realización personal las elecciones que hacemos sobre que camino tomar cuando aparecen frente a nosotros diferentes opciones. En una sociedad como la actual, donde todo tiende a unificarse, y son las modas las que marcan para una gran mayoría su modo de actuar, resultan más vigentes que nunca Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. La opción “fácil” en la vida suele ser elegir siempre el camino que recorre la mayoría. Eso simplemente supone en la mayor parte de los casos “dejarse llevar”. Es el camino cómodo compuesto generalmente por todo aquello que queda dentro de nuestra zona de comodidad, o por lo que marcan las modas, o por lo que nos vende la publicidad y los medios. Pero es una clase de camino que a pesar de su aparente facilidad difícilmente conduce a la verdadera realización y plenitud. Es una clase de camino que raramente nos empuja a tener que crecer para desatar en cada instante lo mejor de nosotros mismos. 

Es un camino que generalmente conduce con el tiempo a formularnos la más temible de las preguntas… ¿Qué hubiese podido ser mi vida si me hubiese atrevido a poner en juego todo mi potencial?… Ojalá jamás te tengas que enfrentar a una pregunta de ese tipo. Por eso, siempre he defendido que es en “el camino menos transitado”, aquel que está en sintonía con nuestros verdaderos valores, aspiraciones, anhelos y sueños, donde se encuentra la llave hacia la verdadera felicidad y realización. Es un camino poco transitado porque es sencillamente “tu” camino. Solo tu sabes realmente cuales son esos anhelos profundos de tu corazón y solo a ti te corresponde tomar una decisión comprometida y verdadera para alcanzarlos. Este es un camino ajeno a las modas, los comentarios de los demás, lo generalmente aceptado,… Y suele ser un camino que requiere poner en juego lo mejor que hay en ti para ser recorrido. 

Todos en algún momento de nuestras vidas llegamos a uno de esos puntos en los que aparecen frente a nosotros varias opciones para elegir. Y es en esos momentos cuando tenemos que tener el suficiente coraje para escuchar esa voz interior que siempre está ahí para en forma de intuición decirte… ¡Atrévete! ¡Toma el camino hacia tu verdadera realización! ¡Ha llegado el momento de poner en juego todo tu máximo potencial! Repitiendo las frases: Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. Elige tu propio camino. Será el menos transitado. Pero su destino es claro: tu auténtica realización personal y la felicidad.



 

... disfruta de la vida al maximo...

diciembre 16, 2014



LA VIDA es la gran maestra, enseña más que muchos libros. Vivimos tiempos de extravío. Veo mucha gente perdida en lo fundamental, desorientada, flotando sin saber bien hacia donde dirigirse. El mundo está terrible como siempre y apasionante como nunca. Ardiendo y fascinante. La coreografía se mueve en el escenario de la Historia actual como una amalgama de hechos e intenciones, luces y sombras en donde se mezcla lo bello y lo que repudia, hay admiración y desdénn y nos preguntamos: «¿Son galgos o son podencos?». 

En el parque jurásico de la vida moderna encontramos de todo. Entramos en el polígono industrial de un mundo que ha cambiado más en 20 años que en un siglo. En la sociedad de la información, donde cada vez tenemos mas noticias pero menos gente con formación, que es criterio, saber a qué atenerse e interpretar bien la realidad en su complejidad y en sus conexiones. 

Voy a desmenuzar cada una de las distintas etapas de la vida -infancia, pubertad, adolescencia, primera juventud, madurez y tercera edad- dando unas pinceladas sobre lo más interesante que circula por ellas. «Entramos en un mundo que ha cambiado más en los últimos 20 añosque en un siglo» La infancia es un periodo decisivo donde se lleva la palma la relación madre-hijo. El niño va descubriendo la vida de forma gradual y progresiva. La primera exploración que hace el niño es a través de la boca: ésta se convierte en el primer elemento para contactar con la realidad. Las mucosas bucales van a ser la primeras en explorar la realidad que está fuera de él. Con seis, siete u ocho meses el niño ya gatea y enseguida empieza a andar. Son los primeros atisbos de libertad. Cuando el niño tiene año y medio maneja 40, 50 o 60 palabras, con tres años 1.000 palabras. En ese espacio de tiempo se ha producido un aumento exponencial del lenguaje. Nombrar las cosas es apoderarse de ellas. 

El lenguaje es anterior a la gramática. Hace tiempo encontré en internet estos "consejos" sobre la vida, guardé el documento y desde entonces me gusta leerlo detenidamente a menudo. Todos conocemos ya esos consejos, pero es bueno recordarlos de vez en cuando. Espero que os guste leerlos tanto como a mí. Y por favor, recuerda siempre estos consejos que tu corazón ya conocía y disfruta de la vida al máximo, porque es el regalo más maravilloso que has recibido. No mines tu valía comparándote con los demás. Cada uno de nosotros es especial precisamente porque somos diferentes. No fijes tu objetivo en lo que otra gente considera importante. Sólamente tú sabes lo que es mejor para tí. No des por descontado las cosas más cercanas a tu corazón. 

Agárrate a ellas como harías con tu vida, porque sin ellas la vida carece de sentido. No dejes a la vida deslizarse entre tus dedos por vivir en el pasado, o vivir para el futuro. Viviendo tu vida un día cada vez, tendrás TODOS los días de tu vida,por supuesto te rindas cuando todavía tienes algo para dar. Nada se ha terminado realmente hasta el momento en que dejas de intentarlo, por que el  modo más rápido de recibir amor es entregarlo, el modo más rápido de perder amor es agarrarlo demasiado fuerte; el mejor modo de conservar el amor es darle alas. 

Finalmente no corras por la vida tan rápido que olvides no sólo dónde has estado, sino también hacia dónde ibas. No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona es sentirse querido. La vida no es una carrera; más bien es un trayecto para saborear cada paso del camino. Ayer es historia. Mañana es un misterio. Hoy es un regalo.


 

... adaptarse al sufrimiento.

diciembre 16, 2014


Hay que tener, motivos verdaderamente razonables y que merezcan la pena para emprender lo que realmente deseamos. Y naturalmente, una vida que no sea armoniosa está condenada a una carga que hay que llevar como se pueda. No se cura un sufrimiento sino a condición de soportarlo plenamente. Dije en cierta ocasión: ¿Quién de nosotros a lo largo de nuestra vida, no ha acumulado varios episodios de sufrimientos? Por ejemplo, un caso típico de gran sufrimiento es el no poder hacer nada por aliviar el dolor de alguna persona querida. Sí, es cierto que en determinados momentos nos proponemos grandes ideales, pero si lo pensamos bien, siempre son costosos y todo a grande dosis de sufrimiento.

Vivimos sumidos en el sufrimiento. Pero: ¿por qué hay sufrimiento? ¿No podría ser la vida sin dolor, sin enfermedades, sin violencias, sin desgracias, sin temores, etc. Entonces, ¿por qué hay dolor en nuestra vida? Existen factores que contribuyen enormemente a agudizar nuestro sufrimiento. Uno de ellos es la sorpresa. Por ejemplo: un ser querido que jamás tuvo dolencia, muere joven de un ataque al corazón, que nos echen del trabajo, un amigo que nos abandona, etc.  En estos casos el sufrimiento se agudiza con la consternación; ¿qué es ese sentimiento, que se suma a la sorpresa del dolor? No hay forma de adaptarse al sufrimiento. Pero, ¿existe la posibilidad de librarse por completo de él? Si lo pensamos bien; es posible, pero el camino, es bastante difícil y un verdadero desafío. Así es como la gente se enamora, mata, se suicida y hacen verdaderos actos inverosímiles. 

En primer paso es dirigirse a la conciencia prestándole mucha atención a nuestro cuerpo. Poco a poco, esa persona se va poniendo en estado de alerta ante cada gesto y cada movimiento. Y a medida que se va haciendo consciente, empieza a ocurrir ese milagro que consiste en dejar de hacer y pensar muchas cosas que antes no harías. Aunque gran cantidad de cosas no dependen de nosotros, hay algo que sí está en nuestro poder. Y es el modo de reaccionar frente a lo que sucede, incluso cuando debemos optar entre varias alternativas que no hemos elegido. 

El bienestar incluye necesariamente el dolor y la existencia del sufrimiento. Entonces, ¿cómo aceptar el dolor? Del mismo modo que se habla, se camina, se construye una casa o se maneja un ordenador: aprendiendo. La virtud nos es un don de la naturaleza: se enseña, se entrena y se aprende. La vida nos revela incluso a los más afortunados, la experiencia del sufrimiento. Qué duda cabe que hay quienes están más protegidos contra el riesgo de padecer sufrimientos.  Sin embargo, nadie está a salvo del dolor. 

El sufrimiento es un fenómeno complejo. El dolor físico, el malestar, la sensación de desagrado, no son desde el principio idénticos al sufrimiento. Existe un grado moderado de dolor físico que de ningún modo podemos denominar sufrimiento, puesto que tiene, un sentido total en nuestra vida y es claramente conocido, como nuestra función bilógica personal. 



 

... los que hacemos balances..

diciembre 15, 2014
Otro año que se termina...Somos muchos los que hacemos balances... Miro para atrás y veo un año a puro aprendizaje: de reencuentro conmigo mismo y de aceptación de lo que el otro es y de lo que no es o nunca fue. Me veo lejos de ese que apostaba a la incondicionalidad, a la entrega sin reparos... Hoy puedo pensar más en mí mismo... Sí con la tranquilidad de ser coherente con mi forma de sentir y pensar, a pesar de no ser siempre aprobado por la gente que me rodea. 

Pero hoy eso, por fin, ya no tiene importancia... Hoy elijo aprobarme a mí mismo. más allá de lo que el otro piense. Hoy elijo estar lo más cerca que puedo de la gente que quiero y que siento que me quiere de verdad. Y disfrutarlos! Hoy pretendo dejar de sufrir por esas personas que parecen estar cerca y nunca lo estuvieron. Quizás también me dieron lo mejor que pudieron... Hoy sé que puedo elegir: qué quiero y qué no. Y actuar en consecuencia.... 

Hoy tengo claro qué lugar ocupa cada persona en mi vida y qué lugar ya no permito que ocupe nadie. No todos pudieron acompañarme en este camino de priorizar lo que me hace bien a mí, y los entiendo. Mucho tiempo los tuve acostumbrados a otra cosa. En medio de esta catarsis se me cruzan muchas caras y sensaciones de lo vivido con cada uno a lo largo de la historia compartida. 

Hoy agradezco tener a quienes tengo en mi vida, ya no lamento tanto quienes por algún motivo decidieron no formar parte y también les agradezco lo que aportaron a mi crecimiento como persona. 

Me debo estar poniendo viejo...Pero a este 2015 sólo le pido PAZ...En todas sus versiones. Más paz social, la que tanta falta nos hace. Paz entre los seres que aprecio y paz y armonía personal. Que las cosas que nos toquen vivir, buenas o no tanto, podamos atravesarlas sin perder la paz. 

Que seamos capaces de no deteriorar la paz de nadie, ni la nuestra... Y si además viene acompañada de más bendiciones...serán bienvenidas.

Patricio Varsariah.
 

... … Pero la vida también es eso… ¡Aprendizaje!

diciembre 15, 2014


Cada vez que pienso en las fechas en las que se conmemora “el día de…” siento lo mismo. Por un lado creo que uno debería demostrar el afecto a esas personas todos los días de su vida. Pero por otro lado es una buena excusa para esas demostraciones que no hacemos tan a menudo. A medida que pasa el tiempo mi concepto de la amistad se mantiene en su esencia, pero va adquiriendo año tras año otra forma. Sigo creyendo que no hay amistad que pueda sostenerse a la distancia. Y cuando hablo de distancia no me refiero a la proximidad física. Hablo de esa distancia que ponen los corazones, ya sea por desidia, por apatía o por real falta de interés. 

Uno no necesita ver al otro todos los días para estar al tanto de su vida, para compartir lo que le pasa, lo que siente... Pero sí buscar caminos de acercamiento para ser parte de esa historia. No concibo la amistad que mantiene su título “por antigüedad”, sólo porque algún día uno fue amigo del otro. La amistad se riega todo el tiempo para que no se seque. Creo en el afecto que se sostiene por una historia compartida, pero ser amigo es otra cosa… A mis amigos no necesito sentarlos a ponerlos al día de lo que me pasa. Sencillamente lo saben. Porque no hay excusa que impida que estemos en contacto. 

Uno cuando quiere a alguien de verdad, el tiempo lo busca… O lo inventa… En esta época de comunicación por excelencia, sólo está lejos quien decide estarlo. Hubo un tiempo en que siempre estaba al pie del cañón, atento a todo y a todos. Hasta que decidí por fin estar atento a mí mismo. Y al mirar a mi alrededor pude ver quiénes en realidad están cerca. ¿Alguna desilusión? Más de una… Pero la vida también es eso… ¡Aprendizaje! Quizás a quienes creía amigos no lo eran tanto, o más bien yo me creía amigo y tenía una percepción errada de esa relación. O simplemente creía ver personas que no eran. 

Los años sirven para algo, además de para peinar canas. Y hoy, sé que no tengo todos los amigos que hubiera querido de más joven. Pero también sé que quiero a los pocos que tengo y que sé que realmente me quieren bien. ¿Si hoy me da tristeza? Ya no. Aprendí a aceptar que el otro tiene derecho a alejarse o, más bien, a no acercarse, porque siempre fui yo quien lo hizo. Aprendí a disfrutar de los momentos que aún pueden compartirse. A recordar viejas historias aunque las nuevas no se compartan. Y a no guardar rencor por lo que hubiera querido que fuera. 

Pero tampoco acepto que se me pasen facturas. Y disfruto de esas personas que me eligen todos los días, así como yo también los elijo. Los que tienen un pañuelo a mano cuando la vida me da alguna cachetada. Los que me prestan la oreja cuando las preocupaciones me agobian. Los que comparten la pizza, sin motivo, sin cumpleaños de por medio. Los que me permiten compartir sus vivencias como comparten las mías. De esto se trata la felicidad… De disfrutar lo que la vida nos ofrece y no padecer por lo que nos niega. 

Por todo eso, les deseo un feliz día… A mis amigos de ayer, por la etapa compartida, a los de ayer que también decidieron ser parte de mi hoy, y a quienes la vida me va regalando la oportunidad de conocer y disfrutar. Y a todos, sólo les digo que siempre fui y seré la mejor amigo que puedo ser. Gracias a todos por formar parte de mi vida! Todos me enriquecieron y me ayudaron a ser más feliz.



 

... vivir creyendo que a los demás

diciembre 15, 2014


En este fin de semana que ha terminado, pensando en mis pensamientos he llegado a la conclusión de que creo yo que tanta escuela de religión me quemo el cerebro. Eso de pensar en el otro y poner la otra mejilla… Siempre sentí que porque por algún motivo los demás merecían mas atención que yo mismo. Y juro que jamás me peso hasta hace poco. Nunca di motivos para que tuvieran que poner demasiada atención en mi: alguna que otra enfermedad.Los pocos momentos en que esa dinámica cambio 

Que siempre fui temperamental es cierto (Aunque para algunos eso sea histeria), que trate de pensar en lo que todos necesitaban y en estar al pie del cañón también. Que eso es culpa mía y nadie tiene responsabilidad sobre eso es obvio. Que solo yo me gane ese lugar es así. Esta claro que equivoque el camino, que pensar en los demás primero y buscar conciliar lo único que provoco con los años fue que nadie pensara un poco en mi, ni siquiera yo.

Cuando descubrí por fin que el único que puede ocuparse de lo que me pasa soy yo mismo y empecé a priorizar mis propias necesidades. lo único que conseguí fue alejarme de todos. Porque nadie estuvo dispuesto a otorgarme ese privilegio. Parece que yo no tengo ese derecho. Y se me cobraron una a una todas las facturas. Y me las merezco por vivir creyendo que a los demás les importo lo mismo que ellos a mi. Y ese es mi error mas grave: vivir esperando del otro lo que nunca quiso darme.

Siempre me anticipe a lo que todos podían necesitar y cuando yo necesite que alguien empezara a pensar en mi solo encontré una distancia que jamás pude predecir- También tengo que reconocer que mi exceso de sinceridad no es cómodo para nadie. Pero no concibo la vida desde la postura cómoda de callar lo que uno piensa solo para no crearse problemas.

Y aca esta el resultado. Yo, que miro por primera vez que me pasa y ustedes cada vez mas lejos. Y no los culpo, solo yo soy la responsable de que las cosas sean así, pero también se que no me lo merezco. Que pude equivocarme mucho pero siempre pensando en todos. En todos, menos en mi. Y ahora lo estoy pagando. Ya es tarde para que les importe que a mi también me pasan cosas, que también puedo necesitarlos. Y soy consciente de eso. Yo no pido que nada cambie, solo estoy tratando de cambiar yo. Pero tampoco voy a aceptar que me lo reprochen. Hubo mucho tiempo en que hice todo lo contrario y aca tengo los resultados. Ojalá en algún momento podamos reencontrarnos



 

... cuando la rabia nos invade

diciembre 14, 2014



 ¿Por qué a veces perdemos la compostura? ¿Y contra quién? ¿Contra ti  mismo?, ¿contra los demás o contra el mundo y sus injusticias? Trataré de explicarlo en este pequeño y breve escrito. En definitiva es una especie de hervor interior: un torbellino que nos invade de pies a cabeza. Nuestro corazón se acelera, las mejillas se sonrojan y las ganas de gritar suben a la garganta.
            
¿Qué hacer con toda esta ira acumulada? A veces ni siquiera nos lo planteamos; chillando improperios terribles, para luego excusarnos de esa explosión de violencia verbal. Otras veces, sin embargo, no explota nada y la cólera sigue en nuestro interior como una sensación difusa, opresiva y difícilmente identificable.
            
¿Por qué ese silencio o en caso contrario, ese remordimiento y esa culpa? Porque esas emociones nos asustan, y aunque normalmente queremos atraer a los amigos, la ira nos mantiene alejados de los demás e invita a la “batalla”. Si la dejamos explotar, nos convertimos en lobos contra los demás; y es que la ira es nuestro animal interior.
            
Entonces, ¿qué podemos hacer cuando la rabia nos invade? Entender, escuchar, tratar de identificar cuál es la causa que la ha provocado. Y después tratar de encontrar otras maneras de expresarla sin violencia. En definitiva ¿Qué hacer? Manténdr tu deseo de hacer las cosas bien, pero como un ideal, no como una exigencia. Aceptar nuestras imperfecciones con una sonrisa en lugar de con pesar.

Después si para ti es importante, y eres cauto exígete el deber ir más allá. Pero no olvides que, a largo plazo, un cambio se produce mejor en un ambiente tranquilo que en un clima de violencia. La auto comprensión es mejor que la auto culpa. Y no nos violentemos ni nos envenenemos, la vida ya se encargará de hacerlo. El tiempo cura lo que la razón no puede curar.



 

.... no vale la pena alargar una relación

diciembre 14, 2014

De vez en cuando es bueno tomarnos un tiempo para sopesar nuestras relaciones. En situación de pareja nos ayuda a recordar lo que nos une y a tomar impulso, o no, para seguir adelante. Solo a comprender mejor los entresijos de nuestras relaciones pasadas y futuras. Todo sin olvidar lo más importante: los sentimientos. Aunque cada vez creamos menos en eso de “para siempre” o “hasta que la muerte nos separe”, si preguntamos a nuestro alrededor veremos que la mayoría de nosotros, soñamos con encontrar al hombre o la mujer con quien compartir nuestra vida, esa pareja ideal con la que, como en los cuentos de hadas, “seremos felices eternamente”.
             
Una relación de pareja no es un tesoro a encontrar, sino, un vínculo que hay que alimentar con cariño, respeto, comunicación, confianza, etc.  Pero aunque el amor es básico, no es suficiente para lograr una unión satisfactoria a lo largo del tiempo. “Además de amor debemos ejercer ciertas habilidades y cualidades como: generosidad, flexibilidad, capacidad de entendimiento, comunicación adecuada, etc.
            
En definitiva, un chequeo de los diferentes ámbitos de nuestra relación que nos ayude a potenciar lo que nos une y a resolver lo que nos preocupa o nos separa. Porque, si está claro que no vale la pena alargar una relación que nos hace infelices y que sabemos que no funciona. En este caso merece la pena hacer un esfuerzo para conservar, si aún lo sentimos vivo, un vínculo tan especial como el que nos une a la persona amada. Analizando los posibles errores o plantearnos nuevos retos es una buena forma de lograrlo.


 

... dos pilares fundamentales: el amor y el diálogo

diciembre 14, 2014



Las lecciones de las parejas que duran, caben en pocas palabras. De hecho, pueden resumirse en una: comunicación. Y esto es, porque saben hablarse, de forma regular y siempre sin acritud, por lo que algunas parejas logran encadenar años de entendimiento y armonía. Y es con la voluntad de tener ese tiempo de palabra que hemos concebido tener ese balance de pareja. Revisar de vez en cuando la evolución de nuestra vida, es una forma de cuidar la relación. Porque, curiosamente, aquellos que nos hemos preocupado tanto en encontrar, el amor, es una de las cosas que descuidamos con mayor facilidad.
             
Demasiadas veces sujetos al devenir del día a día, no nos detenemos a pensar en las cosas que nos preocupan o en lo que echamos en falta. Pararnos y buscar la ocasión para hablar de ello es darse la oportunidad para comunicar los deseos, propuestas y temores relacionados con nuestra vida en común. Tristemente en demasiadas ocasiones, el no hacerlo conduce al desánimo y a la idea de que ya no hay futuro, creyendo que la relación está agotada.
            
La relación de pareja se sostiene sobre dos pilares fundamentales: el amor y el diálogo. Si falta algunos de estos dos elementos no estamos hablando de matrimonio ni de pareja, sino de un hombre y una mujer que viven juntos sin ningún tipo de relación profunda. El amor y el diálogo crean comprensión y armonía en la vida de familia.La pareja no se apoya sobre la permanencia de la sexualidad, sino sobre la permanencia del amor.            
            
Intercambiar puntos de vista, son razones que indudablemente podrán solucionar posibles conflictos… pero siempre escuchando al otro con buena voluntad y sabiendo aceptar con humildad y sencillez todo lo positivo que el otro aporte. Cerrarse al diálogo es cerrar la puerta a todo entendimiento y hacer insoportable la convivencia. Siempre el diálogo sincero y amistoso nos ayudará a solucionar problemas y descargar tensiones. En ocasiones la revisión llega tarde porque los sentimientos se han resentido de la situación. Es cuando entonces llega el temido “tenemos que hablar”, que más que una invitación al diálogo, suena ya a amarga despedida.




 

... La forma de hablar con los demás

diciembre 13, 2014



Muchas veces el olvido es una forma de callar a través del silencio cuando deseamos imponerlo, y deseamos arrinconar ciertos acontecimientos, pero no nos quepa duda que siempre dejará una marca o una huella, que permanecerá con nosotros, por mucho que intentemos que desaparezca. El tratamiento de la palabra es muy útil y a veces llega a parámetros insospechados por medio del entendimiento y la reflexión. Las fórmulas de comunicación son en realidad entendimientos totalmente personales, y utilizados muy a menudo en nuestra vida, llegando a un convencimiento mutuo.

Nada nuevo si digo que el mejor medio de comunicación es la palabra. Así los humanos somos seres de relación, construimos nuestra visión del mundo a través del lenguaje. Hablando expresamos emociones, dolores, sufrimientos, y aunque nos parezca mentira a través de las palabras podemos aliviarlos. Desde que nacemos iniciamos ese contacto con los demás, a través de formas elementales o complejas de relaciones comunicativas. Esta capacidad de comunicación con los demás y con todo lo que nos rodea es una característica humana, aunque otros seres vivos de la naturaleza también cuentan con sistemas de comunicación.
                
Es frecuente como la gente juzga a los demás por medio de lo que dicen y como lo hacen. La forma de hablar con los demás ayuda de forma muy importante a formar una impresión de su persona. Ya puede ser entre compañeros, amigos, superiores, o con la familia, siempre resulta beneficioso analizar su forma de dicción e incluso de la palabra escrita. Todo ayuda al conocimiento de la persona. Si nenecitas un favor por un agradecimiento recibido o pedir disculpas por un error que cometiste, el expresarte con cortesía hará más posible que obtengamos unos resultados deseados.
             
Sabido es que cuando uno no se atreve a hablar de su sufrimiento, el cuerpo acaba siempre expresándose de alguna forma, como movimientos inestables, suspiros, etc., todo atañe a un padecimiento personal el cual se muestra a través de diversas actitudes corporales. En verdad, si no podemos hablar porque la situación manda en esos momentos, pronto aparecerá una revuelta en la conversación en la cual podamos expresar nuestro malestar.
              
El tratamiento por la palabra nos lleva a entendernos, y cuando no nos sostenemos en ella, solo nos queda el gesto. Pensemos que toda palabra perdida, deja un pozo en el  pensamiento el cual hay que saber traducir, por eso solo la palabra permite ese matiz: “el tiempo necesario entre el interés y la realización”. La comunicación a través de la palabra nos conduce a formas adecuadas para entendernos, y confiere poder de conocimientos  expresando los diversos sentimientos de una persona, Es decir quién sabe comunicarse tiene poder. El poder de influir, de transformar, de sensibilizar, de convencer, de promover grandes debates, dejando constancia de su presencia en el mundo.
            
En definitiva; todas las personas se sienten más respetadas cuando se les habla amablemente y eso les vuelve más receptivas a lo que se les está diciendo. No hay espejo que mejor refleje la imagen del ser humano, que sus palabras.



 

... las últimas semanas del año

diciembre 12, 2014
Pocas cosas hacen más infeliz que sentirse el último infeliz de la Tierra. O creerse el único que la pasa mal allí donde todo el mundo encuentra alegría y montones de afectos. Pero no todo lo que brilla es oro y, muchas veces, es nuestra fantasía la que pone en los demás —y en sus supuestas vidas— más paraísos de los que realmente tienen.

En esta época, el estrés llamado positivo puede convertirse en negativo o distrés y el aumento de la irritabilidad, el malhumor y el desgano comienzan a corroer el rendimiento laboral, las relaciones sociales y la capacidad de resolver problemas. El difundido estrés no es otra cosa que la respuesta que una persona elabora ante determinadas situaciones de presión o exigencia ya sea física o psíquica. Sin embargo, “cuando esa presión supera el umbral de tolerancia del sujeto deriva en distrés, que implica una demanda excesiva para la persona.

En este sentido, explicó que a esta altura del año la acumulación de situaciones estresantes que cada uno debió resolver a lo largo del año hace que los sujetos se vuelvan más propensos a esta patología. Lo característico de este mal es que las contingencias que en otro momento del año resolvimos sin mayores sobresaltos ahora se nos hace cuesta arriba, por lo tanto, es común que las personas vivencien un estado de mayor ansiedad, irritabilidad e insomnio que se plasma en el trabajo y en las relaciones afectivas.

En el ámbito laboral es frecuente que quienes se ven afectados por este síndrome se sientan interferidos a la hora de concentrarse en las actividades producto de la disminución de la capacidad para resolver problemas. Por otra parte, muchos contratos caducan y la inestabilidad o incertidumbre laboral genera una mayor predisposición al distrés. Un ciclo que se cierra y, por delante, un paquete de 365 días en inquietante blanco, con la demanda urgente de proyectos nuevos; el trabajo y el estudio apurando sus fechas límite —las entregas, los finales, los informes anuales en tiempo de descuento—; los preparativos para dos festejos demasiado juntos; los gastos, la comida, los regalos; los encuentros que se las traen, las ausencias más presentes que de costumbre; las vacaciones, como urgencia o como incógnita; el balance entre lo que hubo y lo que faltó, entre lo ganado y lo perdido, entre los sueños concretados y los deseos que aguardan turno.

Todo eso y mucho más en apenas días. ¿No será mucho?

Sin duda. En esta época la gente desborda y se produce una intensa movilización afectiva. Son momentos de mucha ansiedad. Uno trata de resolver y terminar todo lo que fue postergando durante el año y empieza a vivir con mucha urgencia, con mucha locura, por cuestiones reales y subjetivas.

Además, las fiestas tienen un peso simbólico muy fuerte. El mandato social de disfrutar y divertirse entra en conflicto con el mandato de estar juntos en familia: uno se reúne para pasarla bien pero el encuentro resalta las ausencias y destaca lo que falta, con lo cual aparecen sentimientos melancólicos y depresivos.No se trata sólo del trajín de las fiestas, sino de la carga emocional y de las exigencias de alegría y felicidad que estas suponen. Abordamos las fiestas con muchas expectativas, ligadas al sistema de creencias que tenemos respecto a las fiestas ideales. Pero es importante revisar esas expectativas para evitar frustraciones innecesarias.

Si bien en esta mirada se juegan emociones muy humanas como los celos y la envidia, es cierto que uno idealiza en los demás un goce y un disfrute que en general no es tal. Es una mirada infantil y proyectiva que aumenta nuestro malestar sin sentido. Todos tenemos frustraciones y contradicciones", "Son tiempos de balances sociales y personales y hay mucha conmoción. Muchas cosas quedan sobre la mesa y uno no puede hacerse el 'sota' como en otros momentos del año. Muchos viven la exigencia de promover situaciones de alegría como algo muy pesado y se refugian en los excesos como actitud defensiva: no quieren contactarse con los sentimientos de angustia y pérdida que en general las fiestas disparan".Las fiestas a veces despiertan dolores que uno creía dormidos.

Los festejos suelen aumentar la intensidad de las emociones o la fuerza de los recuerdos. Hay que asumirlo y no pelear en vano contra estos sentimientos. Suelten las culpas y permítanse un rato de alegría. No se quiere más alguien o se lo olvida menos por censurar una carcajada o rendir culto a la tristeza. Disfrutar no es traicionar la memoria del que no está.

Otra fuente de tensiones típica es con quién pasamos las fiestas. Y, en ese sentido, la masividad de las separaciones y el boom de las familias ensambladas sumaron un nuevo ingrediente a los conflictos de antaño: antes, el dilema pasaba por cómo repartirse entre los padres y los suegros. Hoy, los dos destinos posibles pueden ser cuatro (y más también), los abuelos pueden ser ocho y etcétera. Pero hay dos fiestas y el conflicto termina imponiéndose.

Lo fundamental es preguntar a los seres queridos dónde la quieren pasar y ser tolerantes y comprensivos con la respuesta, aunque duela. En definitiva, todos tenemos derecho a ir donde la pasemos mejor. Para sobrellevar las últimas semanas del año sin perder la cordura lo ideal sería que el ámbito laboral ofrezca, además de estabilidad y un salario adecuado, un equipo de trabajo lo más armónico posible, la infraestructura y el confort necesario para llevar adelante las tareas y “contar con autoridades o jefes que sepan rescatar y hacer explícito lo positivo de cada trabajador, porque si sólo nos señalan los defectos la sensación de no dar más se acentúa.

Por otra parte, Navidad y Año Nuevo suele ser para mucha gente, “un momento del año signado por la nostalgia en el que se tornan más patentes las ausencias, el paso del tiempo y los recuerdos idealizados de lo que eran las fiestas

Patricio Varsariah.


 

... sentimiento que nos invaden

diciembre 12, 2014




Entre nubes oscuras se esconden a veces miles de emociones que sin cesar revolotean en nuestra alma, buscando alimentarse de nuestros sueños, esperanzas y alegrías, sin embargo en esa lucha desigual las nubes negras lanzan su manto sobre nuestra moral haciendo crecer miles deincertidumbres,de miedos que no conducen a nada, mas que a minarnos la moral y el espíritu de lucha. 

Sin embargo con el tiempo y tras muchos caminos recorridos, las lecciones aprendidas en estos parajes me han echo ver que cuando más difícil e inaccesible es el camino, más cerca estamos de nuestro objetivo y por lo tanto en algún rincón de esa senda se vislumbra esa luz que nos conduce hacia una nueva puerta que cruzar, a una nueva mirada que percibir, a un sentimiento que nos invade desde dentro del corazón, que si persistimos en nuestros empeños, estos con el tiempo se hacen realidad,tal vez por que nosotros mismos hemos adquirido la sabiduría necesaria para entender que aquello que buscamos, estaba mucho mas cerca de nosotros de lo realmente creíamos, ya que todo se inicia en nuestro interior. 

En nuestra búsqueda de respuestas a nivel personal, llegamos muchas veces al umbral de un buen número de puertas que no saben nunca si debemos cruzar, más por desconfianza y por desoír a nuestra voz interior que nos indica cual es el verdadero camino a seguir, aquel que nos conducirá a la luz de nuestro corazón, de esa alma de luz pura que todos llevamos en el interior, pero que callamos en el afán de creernos un tanto superiores. 

Caminos que a veces serpentean por angostos precipicios que hacen peligrar nuestra integridad, que nos provocan ansiedad y angustia por no entender que solo nuestros pasos y pensamientos son los que nos han conducido a transitar por esos parajes de soledad, de tristeza y desolación, que existen en nuestro interior, después de haber sido arrasados por un ciclón de emociones a veces incontroladas que nos llevan a la desesperación y también a la perdida de la razón. 

Pero es justamente en ese preciso instante de gran dolor, cuando todo esta derrumbándose, que vemos claro todo lo que tenemos a nuestro alrededor y es cuando podemos visualizar todas esas manos que están tendidas, esperando ser cogidas y así poder mirar al interior y descubrir que la verdadera bella esta siempre escondida en nuestro interior, donde el alma se abre como una hermosa flor.



 

... las emociones y los sentimientos

diciembre 12, 2014



No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones.Sentir varias emociones al mismo tiempo, no es raro, es muy frecuente que esto suceda. Seguir el recorrido de las emociones a través del cuerpo es la mayor forma de liberarse de una vida emocional, puesto que si las dejamos fluir, nos sentiremos creativos y llenos de energías.

En cuantas situaciones de nuestra vida, quisiéramos dejar de controlar todo lo que en ella sentimos. Estamos siempre recordando lo que sentimos. Es como si deseáramos prologar las emociones positivas y terminar cuanto antes las emociones negativas. Y cuántas veces nos parece terriblemente difícil entender lo que sentimos.

Primeramente deberíamos comprender que representan las emociones en nuestra vida. Éstas, son de gran importancia, puesto que nos ayudan a responder a lo que nos sucede, y al tomar decisiones, mejoran el recuerdo de sucesos importantes que facilitan nuestras relaciones con los demás. No obstante, pensemos que también pueden hacernos daño cuando suceden en el momento inapropiado o con la intensidad inapropiada.
            
Por eso, tan pronto como percibimos el nacimiento de una emoción, antes de que la mente se adueñe de ella, nos sumergimos en la sensación. En estos momentos nos preguntamos ¿Cuándo empiezan a dejar de sentirse, y hacia que órganos se encaminan? Esta pregunta nos ayudará a permanecer en la presencia corporal hasta el final de las emociones.
           
Habitualmente tendemos a asumir que el modo a responder, es el resultado de aquello que nos sucede, esto es, si nos suceden cosas buenas nos sentiremos bien, y si nos suceden cosas negativas, nos sentiremos mal.
           
En general las emociones son el resultado de unos sentimientos, que tienen acceso a nuestro estado anímico propio. Estas emociones son polarizaciones que a su vez acuden a nuestra mente a través de la participación de los hechos realizados. De esta manera, estas emociones emergen de nuestros propios sentimientos.
           
¿Cuántas veces las emociones nos ayudan a identificar diferentes aspectos de las situaciones que estamos viviendo, y que pueden pasar desapercibidas para nuestra conciencia? Éstas, nos permiten conocernos mejor a nosotros mismos y ayudarnos a relacionarnos mejor con los que nos rodean. Sin embargo, cuando no expresamos nuestros sentimientos o lo hacemos de una manera inadecuada, nuestros problemas apelan  muchas veces a nuestra salud y puede verse afectada de manera significativa.
            
Por eso es tan importante estar en contacto con todo lo que sentimos y por supuesto aprender a manejarlos y a expresarlos en el momento, lugar y de la manera adecuada. Realmente lo que hace perjudicial de los sentimientos y emociones, es su inadecuado manejo. Por tanto, esto no sólo nos debe servir para resolver nuestros problemas, sino también para saber interpretarlos, de forma que no nos perjudique. Entendamos que todo esto es de suma importancia; siempre buscando alternativas o técnicas que nos ayuden, sin dañar a otros, ni a uno mismo.




 

... espacios de silencio en nuestra vida

diciembre 10, 2014



Cuando guardamos silencio, somos dueños de nuestra propia historia, podemos evitar herir con palabras ofensivas y nos sentimos más seguro a la hora de tener nuestra oportunidad; en cambio cuando hablamos sin haber guardado silencio previamente, nos derramamos y dispersamos en un discurso sin fondo, sin salida. Es de sentido común hablar poco y decir siempre cosas razonables, pero es muy difícil hacerlo, más no imposible. El silencio es necesario en muchas ocasiones, pero siempre hay que ser sincero; se pueden retener algunos pensamientos, pero no debe disfrazarse ninguno de ellos, con la gran excusa, de mejor callar, antes de decir algo no deseado.

El Mundo está lleno de escandalosos ruidos vacíos, nuestro interior es espejo de ello.  La necesidad de espacios de silencio en nuestra vida es una constante que grita con la voz de nuestras propias confrontaciones. Imperativo es, entonces, pensar en un silencio que me lleve al encuentro conmigo mismo.Esto no es más que la interpretación misma del “tiempo”, sí el famoso tiempo, que todos mencionamos a cada rato en nuestras vidas. Mucho de nuestro tiempo lo utilizamos tanto para callar (muy pocos) y otro para hablar (la mayoría).

Lo que hemos pensado es que nunca sabremos hablar en el buen sentido de la palabra si no hemos aprendido realmente a callarnos. En el amor también hay formas de callar sin cerrar el corazón; de ser discreto, sin ser ofensivos y duros; de ocultar algunas verdades, sin cubrirlas de mentiras. No es “no hablar”, no es no decir nada, cuando hablo del silencio como tal, porque entonces imagínate, no habría una comunicación y sin ella no es posible solucionar nada en esta vida; se trata de un silencio oportuno o prudente, cuando se sabe callar en ciertas ocasiones, pero para pensar, no para cansar al que con tanto esfuerzo habla, para tratar de resolver un problema o dar una explicación con la intensión de aclarar y satisfacernos.

Este silencio nos ayuda a meditar y a no caer en palabras ofensivas que quizás no podamos borrar las heridas que dejemos en los demás, pero si podemos evitar el dolor de esas heridas, que solo queden cicatrices, pero no dolor, recuérdalo!; es imposible, olvidar lo pasado, pero si se puede recordarlo sin sufrimiento.

No permitamos ser personas que no se dignen a responder a quien nos habla con cariño, o quien espera que opinemos sobre lo que esta discutiendo; no miremos con frialdad o con orgullo a quien amamos y por miedo no lo vemos; seamos discreto al hablar y aprendamos a hablar con silencio…



 

... momentos de luz y sombra

diciembre 6, 2014


En esta mañana de un hermoso día de otoño "pensando en mis pensamientos" he llegado a una reflexión de que me hubiera gustado que alguien me dijera que en algún momento sentiría una tristeza que me partiría en dos, una ira que me provocaría estallidos, un odio que me oscurecería el corazón o un miedo que atenazaría todos los músculos de mi cuerpo. Pero me contaron que esas eran emociones prohibidas, que estaba feo sentirlas, que una persona “buena” no podía vivirlas.

Y, así, pasó que cuando sentí tristeza pensé que debía borrarla, cuando sentí ira me avergoncé de mí mismo, cuando sentí odio hubiera querido morirme y cuando sentí miedo me quedé paralizado. Y oculté todas las emociones oscuras para que no dejaran de quererme –para no dejar de quererme-, para hacer creer al mundo que no eran propias de mí, engañándome –evidentemente- solo a mí mismo.

Hasta que un día comprendí que la ira, el odio, el miedo o la tristeza formaban parte de mí y que era necesario conocerlas y vivirlas porque también tenían mucho que enseñarme. Pero, ¿cómo vivirlas sin dejarme atrapar por ellas? 

En mi caso, lo primero fue reconocerlas. Y eso -tengo que confesarlo- fue un shock. Yo, “tan bueno”(?), resultaba que sentía odio en lo más profundo de mi ser. Lo segundo fue no juzgarlas, ni juzgarme. Simplemente decir, ok, aquí está el odio, por que esto de ser humanos es como una casa de invitados donde cada mañana una nueva llegada, una alegría, una depresión, una maldad, un darse cuenta momentáneo que aparece como un inesperado visitante y hay que darles la bienvenida y entretenlos a todos, aunque sean una multitud de penas, que barren con violencia el piso de mi casa, vacían mis muebles, así y todo, hay que tratarles a cada invitado con honorabilidad, por que te puede estar limpiando para alguna nueva delicia. Al pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia, hay que encontrarlos en la puerta riendo, e invitarles a entrar, por que hay que ser agradecido con el que venga, porque cada uno ha sido enviado como un guía. 

Y después de pararme, reconocer, no juzgar y comprender, me di cuenta de que la emoción se desvanecía –se iba igual que había venido- y de que me invadía una paz nueva. Una paz hecha de comprensión, compasión y empatía. Por mí mismo y por los otros.

Pensamos que debemos ser perfectos y creemos que la perfección supone estar exentos de oscuridad. Así, nos olvidamos de que somos humanos y de que, justamente por eso, tendremos momentos de luz y de sombra, pero solamente (re-)conociendo ambos aspectos de nuestra personalidad, tendremos la posibilidad de elegir, llegado el momento, hacia dónde queremos caminar. Ya que, en realidad, nuestro verdadero Ser está más allá –mucho más allá- de luces y de sombras.


 

... una mente en orden

diciembre 6, 2014


No hay duda que en este proceso que supone la vida, sufrimos y hacemos sufrir. La mayoría de las veces por inadvertencia o por autoengaño. Las consultas de psicólogos están llenas de parejas o de familias en las que cada uno de ellos ha vivido sus relaciones desde lecturas absolutamente distintas. Y uno se pregunta ¿Cómo puede ser eso? ¿Como lo que uno vive como un dolor infringido, el otro lo encuentra lógico o un mal posicionamiento de la otra parte?. Como decen en mi "pueblo "...porque "todo es del color con que se mira..".

Por eso el mundo de las relaciones, el mundo en el que toca estar cada día, está lleno de esas constantes, absurdas y neuróticas interacciones.Y aunque queramos llevar al cuerpo lejos de ese gallinero, tiene que ir acompañarlo de una mente que le sirven los paraísos.

Parece que uno aprende más por viejo que por sabio. Y en el terreno del llamado mundo espiritual ha pasado igual que en el de la política. Ha sido como una percha en donde se ha podido colgar de todo. Y a las actitudes bastante neuróticas, que deberían de ser cuestionadas, se las ha considerado pasos necesarios para promover el despertar, situado como algo lejano y al que sólo se podría acceder dejando la piel en el empeño.

Aunque a muchas personas parece irles bien saltando ese paso, yo he optado casi siempre por términos medios. A medida que vamos abandonando técnicas y escuelas, nos encontramos que al despertar cada mañana, aunque vacíos de conceptos, hay que hacerse cargo de un cuerpo y una mente, (los nuestros y los de los demás) con sus demandas e idiosincrasias.

Siempre he creído en la importancia de empezar a limpiar nuestra casa con un buen barrido y puesta en orden en el terreno de lo psicológico. La práctica me ha hecho ver, que las barreras que nos impiden permanecer plenamente conscientes de nuestro SER, son aquellas que genera el mal uso de la mente.

E igual que el padre de familia justifica su codicia o avaricia, en la necesidad de mantener a su familia, el buscador ha justificado con su búsqueda, sus rigideces, austeridades y el constante mirar para su propio ombligo, que han hecho de él, en muchas ocasiones, un ser poco tolerante e insensible a las bellezas de la vida. Y con el bautizo “espiritual” se divide en dos el simple acto de vivir, en donde lo mundano se convierte entonces en el hermano pobre e ignorante que hay que mantener a distancia y con muchas precauciones.

Mientras la mente no comprende de qué está formada. Mientras no entiende que el mundo que ha querido dejar atrás es sólo un producto y una creación de ella misma, va a continuar demandando del exterior un orden y una quietud que nunca va a poder encontrar. Porque el orden y la quietud no provienen de la mente, no se encuentran en su misma dimensión. Hemos de sortear sus barreras o mirar más allá de ella, para encontrarnos con un espacio que es nuestro espacio natural. Y ahí sí que encontramos la Paz y el Orden que no dependen del exterior, porque son cualidades inherentes a nuestra esencia. Nuestra vivencia de Ser, que abarca e incluye todo, y en donde se dan los movimientos de una mente, que cuando conocemos sus límites y para lo que sirve, ya no nos puede volver a confundir.

Nuestro mundo lo creamos nosotros, es producto de nuestro pensar y sentir, porque el mundo que aparece en nuestra conciencia viene teñido con los colores de nuestro estado mental. Por eso una mente en orden, purificada de viejas tendencias, trasparente, nos permite descubrir en él esa simple sucesión de hechos, la mayoría puramente incidentales, que reflejan la inteligencia y el orden de un poder superior, al que ella nunca va a poder acceder.


 

Una sociedad altamente enferma.

diciembre 5, 2014
Mirando las noticias que día a día nos bombardean los medios de comunicación, en su mas pura violencia intentando convencernos de su verdad, me paraliza y decepciona la forma en que se utiliza la radio o la televisión, y reflexiono : cuando consideramos al conjunto de la sociedad como un sólo cuerpo, nuestro propio cuerpo, nos damos cuenta mucho mejor del porqué de los desajustes que se producen en su seno.

Si notamos el exceso de calor que nos produce el alimentarnos de más. La inquietud o nerviosismo que hemos de sufrir cuanto nos excedemos con los excitantes del tipo que sean, cafés , alcohol...etc, o el aletargamiento al que nos lleva el abandonarnos a los poderes establecidos, ya sean políticos, de comunicación o condicionamientos culturales y sociales de todo tipo, vemos que lógicamente, la suma de todo esto, aplicado al conjunto, genere el  estado generalizado de desasosiego o de angustia en que se desenvuelve.

Porque aunque una parte intente poner orden, la inconsciencia y codicia de las demás tiran en otras direcciones, y dan lugar a todas esas tensiones de las que vemos a diario en las noticias..

El orden de una sociedad es la consecuencia del orden que exista dentro de cada uno de los seres que la componen. Y eso sólo se consigue comenzando a construir la casa por los cimientos. Lo que supone poner orden en la mente humana, como la buena herramienta que es, al servicio de una conciencia global que cuida de todos por igual, y no de una parte que es la que cada uno quiere para sí, porque es lo que le gusta.

Así que es el mal uso de la mente, por desconocer nuestra naturaleza real, la de SER, AMAR y CONOCER globalmente, la causante de ese estado permanente de miedo y de deseos que generan tanto caos y desigualdad social.

Y el miedo es el que pone en marcha la codicia en defensa de “lo mío”. Y la codicia por “lo mío” provoca el des-abastecimiento de los demás y la inquietud general.

Y así los tirones del mal llamado "primer mundo " por mantener su comodidad al menor coste posible , roba la energía de otras zonas del planeta y provoca el estado enfermizo y febril generalizado. Por eso cuando pretendemos construir una casa en donde no prime sólo el bien mío, sino el bienestar general, hemos de cuestionarnos seriamente porque estamos haciendo las cosas así.

Las enfermedades siempre trasmiten su sabiduría. Y una sociedad altamente enferma nos señala la cantidad de cosas dañinas que venimos haciendo de forma inconsciente. Y eso nos hace madurar colectivamente al tener que sufrir y resolver los resultados de nuestros hábitos nocivos.

Es conveniente ver cómo todo lo que se ha construido en medio de las prisas de la ambición y de un individualismo excesivo se ha de ajustar a las necesidades reales de los pueblos, en donde ha de incluirse a un mal llamado  "tercer mundo" al que esquilmamos previamente.

Afortunadamente dentro de cada uno de nosotros ya existe la referencia más fiable. La luz de una conciencia que nos guía. Para ello nos basta con quitar del medio las proyecciones de la mente codiciosa que sólo trabaja en beneficio de una parte. Y así encontramos los canales adecuados para que en lo sucesivo, el crecimiento de nuestros hijos, no se haga a costa de la exclusión y el sacrificio de los ajenos.

Mi gratitud por leer y que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.


 

... Convencer, seducir y agradar a las personas

diciembre 5, 2014



Siempre que nos comunicamos EN LO PROFESIONAL-EN EL TRABAJO- y quizá algunas personas en su vida diaria, tratamos de emitir un mensaje de información en esa comunicación con carácter persuasivo, que suele está cargado de significados convencionales, lo cuales implica un sentido de controlar y presionar.Aunque nos parezca sencillo para conseguir esto o aquello, hay que ser capaz de convertir nuestras palabras en una imagen para nuestros oyentes.

Quizás me sea difícil de explicar ese poder que ejercemos a veces sin darnos cuantas, antes nuestro semejantes. De forma más o menos ética, tratamos de lograr el favor ajeno, de convencer a alguien de que esté de acuerdo con nosotros, de obtener una respuesta positiva, etc. Aunque es muy digno de tener en cuenta, que “el tener buen arte”, es una capacidad en el ser humano, como la evolución lo ha demostrado.

Así, ya sea en nuestra profesión o personalmente, son necesarias dotes de evaluación tanto propios como de situación. Debemos ser consciente de cómo somos, de cómo nos encontramos y de dónde nos posicionan, así como de tener un ojo puesto en nuestro entorno y en las personas con quien nos  relacionamos. Todo esto, es la base para cualquier ejercicio de la buena persuasión.
             
Es cierto que existen personas con un poder persuasivo innato y natural, pero la gran mayoría de las personas necesitamos aprenderlo con el paso de los años y, sobre todo, gracias a nuestras experiencias pasadas en la vida. Evidentemente son los aciertos y los errores los que nos ayudarán a configurar un alto nivel y a saber distinguir si un mensaje es adecuado o no para personas y qué momento concreto.Siempre debemos tener en cuenta que todos los procedimientos persuasivos deberán ir orientados a disminuir la resistencia de los receptores a la comunicación, al mismo tiempo que a verificar la correcta transmisión del mensaje, para concentrarnos en captar la atención del auditorio.
            
Convencer, seducir y agradar a las personas son claves que forman parte del lenguaje humano, y se remonta a los orígenes de la evolución. La persuasión es tan antigua como la vida misma, y manejarla es garantía de inteligencia social. Saber decir las cosas y ponerse en el lugar del otro, es un buen camino para lograr el éxito. Con frecuencia oímos hablar acerca del poder de grandes comunicadores específicos. También sabemos que quienes controlan la información son muy poderosos. Cuando hablamos del poder de la palabra hablada o de algún orador determinado, solo estamos reconociendo lo que los sabios y expertos nos han dado a entender durante años; por tanto la comunicación es un arma muy influyente  y poderosa.
             
Muchas relaciones se han ido al traste por una mala comunicación, pues se han ido deshilachando debido a un uso equívoco del lenguaje, o directamente, por una total ausencia de él. Por eso toda buena comunicación y toda correcta persuasión, implica el buen uso del lenguaje verbal. En muchos casos el hecho de ser sincero no significa ser implacable, Las personas más persuasivas son también aquellas que, aun siendo sinceras, saben recurrir a la llamadas “mentiras piadosas” A veces la verdad pura y dura es contraproducente por tanto se trata de encontrar matices y de enmascarar un poco, no de engañar. De vez en cuando, expresarse de forma que la otra persona se dé cuenta de que la estamos teniendo en cuenta resulta beneficioso. Por eso, cuando nos comunicamos, no todo versa sobre la información, también prima el hecho de construir una relación.


 

... el valor de la ayuda desinteresada

diciembre 2, 2014


La compasión es la lástima de un sentimiento por el sufrimiento ajeno. Como casi todas las emociones tiene un aspecto positivo y otro negativo. Podríamos definirla también como el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento. Gracias a ella aspiramos a alcanzar la iluminación; es ella la que nos inspira a iniciarnos en las verdaderas acciones virtuosas que nos conducen a un estado el cual nos hace encontrar el camino y el esfuerzo para nuestro desarrollo

En principio la compasión es una actitud activa de ayuda al que sufre, un intento de evitar ese dolor. Si deseamos tener un corazón compasivo, el primer paso consiste en cultivar la empatía o la proximidad hacia los demás. Es como decir: “cumplír con la demanda social para expresar un sentimiento de condolencia… y sigo con lo mío”- Cuanto más cerca estamos de una persona, más insoportable nos resulta verla sufrir. Para practicar la compasión debemos intentar ser comprensivos con los demás, todos nos equivocamos alguna vez. Piensa en alguna ocasión en que te hayas equivocado y si alguien fue compasivo contigo, haciéndote ver tu error, pero no te juzgó
             
Cuando hablo de cercanía no me refiero a una proximidad meramente física, ni tampoco emocional. Es un sentimiento de responsabilidad de preocupación por esa persona. Con el fin de desarrollar esa cercanía es necesario reflexionar sobre las virtudes implícitas de una alegría por el bienestar del otro.  Siempre deberíamos ver la paz mental y la felicidad que se deriva de ello, al mismo tiempo que reconocemos las cercanías que provienen del egoísmo y observemos como ésta nos conduce a actuar de un modo complaciente, y cómo nuestra situación actual se basa en la explotación de aquellos que son menos afortunados.
            
Con el valor de la compasión reafirmamos y perfeccionamos otros valores como generosidad y servicio, por poner a disposición de los demás aquello que se negaron a ver. También de esa forma participamos con sencillez, puesto que no hacemos distinción entre las personas a las que ayudamos, por tomar en nuestras manos sus problemas haciéndolos  propios, ya que al ponerlos en el lugar de otros, descubrimos el valor de la ayuda desinteresada. La verdadera compasión transforma el sentimiento en acción y va de la mano para acompañar el dolor. Por lo tanto significa comprender el problema del que está a nuestro lado y ponernos en su lugar. ¿Es lícito que si alguien nos defraudó volvamos a confiar en él? Plantear venganza nos estanca espiritualmente. La compasión también nos reclama que elijamos bien nuestras ideas y lo que hagamos no contamine con críticas destructivas.
            
En lugar de reconocer las diferencias que tenemos con los demás, tratemos de reconocer las cosas que tenemos en común. Al final de cuentas todos necesitamos de la ayuda de nuestros semejantes, aunque no queramos reconocerlo. El punto final de la práctica de la compasión está sencillamente en aliviar el sufrimiento de aquella persona que apreciamos y conocemos, tratando que su estado no llegue a comprometerlo y haciendo que reflexione aunque sea tarde. La sociedad está plagada de fuerzas que impiden al ser humano lograr su anhelo más esencial: ser feliz.


 

.. desde lo más profundo de nuestro ser.

diciembre 2, 2014


Al transcurrir los días, nos hacemos tantas series de preguntas, tantas formas para  intentar conseguir esa felicidad tan deseada. Pensamos en títulos, familia, trabajo, amigos, suerte, etc., pero dentro de nosotros existe una voz apagada que nos continúa preguntando: ¿Eso es todo? ¿Eso es todo lo que necesito?  ¡No puede ser! ¡Tiene que haber algo  más! Algo falta… pero ¿qué es?  Puesto que muchos lo tienen y no lo son.
            
Es cuando podríamos plantearnos el disfrute como sinónimo de una total entrega  plena de confianza a la vida, la cual nos supondría paladear el goce al que nos hemos entregado. Pero no olvidemos nunca que la felicidad siempre va acompañada de un sentimiento inseparable, ¡el dolor! ¿Cómo es posible? Solo hay que observar la vida a nuestro alrededor. Sencillamente eso es así porque la vida nos lo impone. Jamás existirá la felicidad sin dolor.
Obligatoriamente todos estamos dispuestos a recorrer la vida,  sea de la forma que a cada uno se nos presente, pero siempre nos aparecerán “puertas” que debemos saber franquear para poder avanzar.

En la vida son tantos los deseos y tan pocas las realidades, tan grande las injusticias y a veces tan mínimas las justicias, que nos martillea en nuestro interior esa afirmación de, entonces: ¿qué sentido tiene nuestra vida? Comprendo que es difícil de entender e incluso de vivir, aunque eso no quiere decir que tengamos que optar por el mal entendimiento de la desesperación. Hemos de comprender que errando se aprende, y a veces es necesario equivocarse para saber acertar en determinados momentos.
            
En medio de estos extremos encontraremos posturas más o menos cercanas. Por ejemplo podríamos pensar que la vida nos trae tantos problemas que a veces nos deja abiertos tantos interrogantes, que se nos hace difícil comprender  su verdadero sentido.  Y refiriéndome al dolor del que antes hablaba, deberíamos comprender que es casi obligación estar de acuerdo con él, siendo necesario sentirlo y vivirlo. Comprendo que el dolor tiene mal augurio, pero ¿cuántas veces es curativo? Impidiendo que nos instalemos en el continuo sufrimiento.
            
Ahora debido a los adelantos tecnológicos, todo queda “grabado” en alguna plataforma digital, respaldado siempre tal como éramos y plasmado siempre a través de redes sociales, canales, vídeos, etc. Toda nuestra vida en cualquier momento está digitalizada, aunque parece una buena idea, ya que de esta forma no nos perderemos nada si nuestra mente hace que se nos olvide. Pero debemos hacernos cargo que es muy prudente a veces olvidar, puesto que es bueno dejar ir a las personas, cuando éstas por ley divina les llega su momento, y así seríamos más congruentes y seguros de cómo eran. De esta manera elegimos lo que nos conviene y nos alcanza a recordarlas desde lo más profundo de nuestro ser. 

Finalmente Yo como Tu te preguntas Como es mi vida y como es Tu vida, puedes que me respondas: "mala", o “vamos tirando”. Entonces: ¿cómo te gustaría que fuera? Aquí también me responderías. Pues no sé qué responderte. ¿Afortunada, feliz, etc? ¿Piensas que esa felicidad que tanto añoras existe? Aunque te cueste entenderlo esa felicidad está dentro de ti mismo. ¡Búscala! Seguro que la encontrarás. Sí, comprendo que no es nada fácil. Pero es el único sitio donde se encuentra. En este estado de vida en el cual nos encontramos, solo nos preocupamos por el mundo y el lugar que ocupamos en él para conseguir la felicidad y no debemos olvidar que la vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes.



 

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