Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


... vencer al miedo

marzo 10, 2015
Hace unos días leí un artículo se titulaba “Las cadenas del miedo” y hablaba de que “el miedoso es alguien que apuesta siempre por el no en caso de duda”, que se rodea de prohibiciones y murallas para intentar evitar el cambio y el sufrimiento. El artículo terminaba diciendo que “no hay que tener miedo. Nunca. A nada. Salvo a nuestro propio miedo”.

Pero, actualmente, ya no estoy de acuerdo con este final. ¿Por qué? Porque he descubierto que tampoco hay que tener miedo al propio miedo. He aprendido que el miedo puede llegar a ser un gran regalo, una buena noticia, se trata de una reacción espontánea y casi inevitable. Todos tenemos miedo en algún momento. El miedo es un mecanismo de autodefensa que aparece cuando menos lo esperamos y sin que nos demos cuenta, pero no hay nada malo en él. Lo malo –o lo bueno- es lo que nosotros decidimos hacer con ese miedo.

El miedo no es un veneno que se cuela bajo la piel y lo vuelve todo oscuro. El miedo no es más que una puerta que podemos –o no- atravesar. El miedo surge ante una situación, ante una persona, ante el futuro, pero no es algo tangible. En realidad, no es más que un pensamiento que, si no conseguimos descodificar, puede acabar convirtiéndose en una obsesión, paralizarnos y dejarnos –entonces sí- en la más oscura tiniebla.

Pero, ¿cómo abrir la puerta?, ¿cómo atravesar lo? Dicen que, para vencer el miedo, hay que ser valiente. Pero yo creo que eso no es suficiente. La valentía no siempre sirve. La valentía, en ocasiones, puede ser solamente una pura inconsciencia. Para vencer al miedo hay que mirarlo cara a cara y descubrir qué es lo que está tratando de enseñarnos. Para vencer al miedo sólo existe un arma posible: la luz del conocimiento.

Así pues, cuando llegue el miedo, no lo rehuyas. Acéptalo, míralo a los ojos, trata de comprender lo, de escuchar lo que viene a contarte. Cuando lo hayas observado bajo la luz del conocimiento –ya lo verás- desaparecerá sin dejar rastro.
 

...la importancia de "dar"

marzo 10, 2015
Aunque se reciba ingratitud de algunas personas y le rompan el corazón, debemos de seguir practicando la magia hermosa de ayudar al prójimo ya que todo parte de aquel mito solidario muy antiguo que dice: “dar con la mano derecha sin que la izquierda se entere”, es decir sin especular.No hay duda que a veces se trata de algo muy especial a nivel consciente para llevar a cabo nuestra vida cotidiana. Lo malo es que en nuestro interior cuando le han roto el corazón por la ingratitud recibida, hay un ego que se aprovecha de dichas malas experiencias, e intenta hacerlas lo más distintas posibles.

Muchos asociamos dar, con perder, (nada más distinto), puesto que tendemos a creer que algo perdemos para que otros ganen. En otras palabras, nos hacemos pequeños para que otra persona crezca a nuestra costa. ¿Cuántos somos capaces de dar sin esperar nada a cambio? ¿Cuántos son los que han descubierto esa magia hermosa de ayudar a tu prójimo, aunque sea en lo más mínimo, y que a este le provoque un alivio, una sonrisa, una satisfacción; sí, un simple placer por el hecho de hacer un bien a alguien.
            
No hay duda de que se trata de algo muy especial a nivel consciente para llevar a cabo nuestra vida cotidiana. Esa importancia de dar, sin importar a quien ni porque, tiene un sabor y una enorme   satisfacción al mismo tiempo, incluso superior al de los placeres que algunos persiguen a costa de todo, hasta de no importar el método ni la forma de conseguirlo.
           
Cuando damos generosamente y renunciamos a ser retribuidos con otra cosa, un gesto o una palabra, logramos ir más allá de esos miedos que interiormente nos dicen que, con dar vamos a perder. A veces es justo que a través de una palabra dicha de corazón, pueda ser suficiente. Una ayuda precisa a quien lo necesita o un gesto de atención para un momento de desamparo, puede cambiar radicalmente la forma en que uno se siente mal. Piensa siempre que “por el solo hecho de ser como eres, posees todo para lograrlo”.
          
 Pensemos que la mejor manera de recibir es dar. Aunque todavía nos cueste creerlo. Pero eso no quiere decir que no tengamos que someter a ese enemigo que tenemos dentro. Practicando la generosidad, poco a poco nos daremos cuenta de que, en el mismo momento que estamos dando, ya estamos recibiendo el mejor premio. La propia satisfacción que nos invade.
            
Ese acto de dar nos aporta todo tipo de ventajas. Además de mejorar la vida de los otros, nos afecta de un modo profundo con beneficios que van desde la mejoría de nuestra salud, hasta establecer más y mejores contactos con los demás.
            
Si al decir simplemente “gracias” estamos haciendo conciencia de ese hecho, estaremos dándole un factor multiplicador a nuestro crecimiento personal, liberando tal cantidad de energía que no cabrá en nuestro pecho.            

Practiquemos la condición de dar gracias conscientemente, viendo el bien absoluto que recibimos por tal acción. Y cuando des, no lo hagas con miedo en tu fuero interno, sino con el corazón lleno de agradecimiento.  ¡Te sorprenderás como esto funciona!    

 
 
 

.. en función de sus diferencias

marzo 7, 2015
Muchas veces me he preguntado Como podemos ser tan diferentes y a la vez tan parecidos. Es curioso; ¿verdad?, hablar de “los diferentes”. ¿Por qué todos quisiéramos ser diferentes? Pero diferentes ¿a quién? En este tema de las diferencias (y ateniéndonos al sentido estricto de la palabra diferente), muchos apuntan a esa puntualización que a la larga podemos observar; “La diferencia estriba en la personalidad, sus atenciones con los demás y sus ideas. Todo formado por situaciones y vivencias que durante la vida han ido sumándose, hacen que el conjunto nos haga diferente a los demás”¿No es cierto? Compruébalo con tus amigos y no dudarás en que esas diferencias existen en todos, o ¿quizás todos estemos un poco equivocado?
            
A uno les gustaría ser distinto, único, exclusivo; otros querrían parecerse punto por punto a los demás. Pero ¿a cuáles? A la mayoría, por descontado. ¿Y cómo es la mayoría? ¿Son idénticos quienes lo componen? Y, por otra parte, ¿no son innumerables las posibilidades de diferenciación?: Los excesivamente altos, o bajos, los albinos, los calvos, los que tienen ojos de color insólitos, los de actitud religiosas, feministas, machistas, independentistas, ¡Será que no sabemos lo que queremos!
             
No hay nada más natural que la diferenciación. La Naturaleza es inagotable y pródiga, no repite ningún ser. Una rosa no brota igual a otra, por muy hermosas que sean. Equivalente sí, pero nunca la misma, aunque cada una quepa en todas las primaveras. Quizás el olor, “el olor es el alma de la rosa”. Una rosa no brota igual a otra. Será la más parecida, pero nunca igual.
             
Pueden afirmarse que las características de la mayoría son las normales –o sea las que marquen las normas- Si el hombre sabiamente falso, arrebata a la Naturaleza su primacía, ¿no será a pesar de ello, la Naturaleza  una primera costumbre, sobrevenida de la misma Naturaleza? En tal caso, ¿quién puede aquí echar en cara algo a alguien? ¿Quién permite acongojar el corazón de otro haciendo que se vea diferente? ¿Diferente a quién?: ¿de un semejante? ¿Con qué autoridad podemos hacer fuerza a ser tachado de diferentes. Pero cuanta amargura cuando esto sucede, ¿no? 

Los diferentes se han sentido obligado a esconderse, a huir e incluso a ser rechazados. Hasta que llega un momento en que ya no se sabe si somos “normales”, o fueron ellos mismos los que nos hicieron diferente por nuestra forma de ser.En nosotros mismos se nos da la paradoja de estar al mismo tiempo orgulloso de nuestras diferencias y al mismo tiempo abrumados por ellas. El hombre es racional, pero muy poco razonable. En lugar de esforzarnos por multiplicar su reino en función de sus diferencias, procuramos en pequeñecernos marcando clases, fronteras, jerarquías, gradaciones, lenguajes y dominios.
              
En estos momentos escucho el timbre de mi teléfono: ¿Será ese familiar que tanto años espero su llamada? Dentro de un instante se manifestará la respuesta. ¡Pues no! Una vez más, la Naturaleza se resiste a ser diferente.
 
 
 
 
 

.. los que hieren al amor no merecen amor

marzo 5, 2015
La tolerancia es la capacidad de la voluntad de resistir una situación nefasta, apelando a la cordura, al buen gusto, y por supuesto a la compasión, a la empatía y porque no a la misericordia. Pero la tolerancia tiene un límite que es el respeto, un límite que  no va a ser variable, el cual quiere decir que no va a cambiar de un individuo a otro, el respeto al respeto y allí se sostiene. Pero luego ¿que viene?, ciertamente no vendrá la intolerancia, vendrá la distancia, la reflexión, el análisis y la paciencia pero que además  el amor no ha degradado su condición, su capacidad ni su experiencia de vida. 
La tolerancia es la capacidad de la voluntad de resistir una situación nefasta, apelando a la cordura, al buen gusto, y por supuesto a la compasión, a la empatía y porque no a la misericordia. Pero la tolerancia tiene un límite que es el respeto, un límite que  no va a ser variable, el cual quiere decir que no va a cambiar de un individuo a otro, el respeto al respeto y allí se sostiene. Pero luego ¿que viene?, ciertamente no vendrá la intolerancia, vendrá la distancia, la reflexión, el análisis y la paciencia pero que además  el amor no ha degradado su condición, su capacidad ni su experiencia de vida. 

El amor es tolerante pero sabe también que el amor no puede obligarse, no puede empujarse  y he aquí el misterio revelado  profundo del corazón, amar por eso  no es  aquel que tolera el maltrato, la ofensa, la infidelidad, porque entonces el amor tendría que pasar por un proceso donde quizás muy a pesar suyo, tendrá que dejar de permitir ser herido, ser maltratado. El amor es digno y a si mismo se respeta, y no es su consigna el de sacrificarse por quienes lo desprecian,  es solo para el amor místico, que ya no piensa para nada en si mismo y tolera lo intolerable porque conoce designios que el hombre natural jamás podrá alcanzar. Y acá por eso tiene que diferenciarse  entre el amor humano y el amor divino. 

Como humanos amamos, dioses no somos, no tenemos la tolerancia del Creador, tenemos la tolerancia del amor humano, que da de si mismo, abraza y perdona, y condona hasta la deuda pero no permitirá jamás que el corazón se hiera una vez más porque eso no seria amor seria un auto desamor. Y ciertamente solo podemos amar tanto como nos amemos a nosotros mismos. El amor es tolerante, en el camino y el destino de la vida, pues quien es libre de cometer errores, quien puede ser libre de confundirse, de equivocarse, de enajenarse, pero el amor por ser amor tiene que cuidarse , preservarse, acariciarse con ternura y dulzura, y también placer. El que  hiere al amor no merece el amor.


 

... ladrones” personales de tiempo

marzo 5, 2015
Hoy en día resulta extraño encontrar alguna persona que no lleve un móvil en el bolsillo. Vivimos atados al él, cautivo del tiempo. El lenguaje coloquial de ese “aparatito” nos muestra que el tiempo se puede ganar o perder, dar o quitar, buscar o encontrar, tener o tomar, etc. Es sin duda un recurso especial. Nos sentimos incapaces de poder apartarlo, afirmando que no podemos vivir sin él. Con frecuencia reconocemos que el tiempo es oro, que el tiempo vuela, o que hay que dar tiempo al tiempo. Unos de los argumentos socialmente más utilizados, es “estar pendiente del móvil” siendo fácilmente reconocido como excusa.
            
La percepción del tiempo, nos afecta a nuestro estado mental. Lo utilizamos para entender el curso y la duración de los acontecimientos y generar expectativas sobre lo que acontece. Nuestra sensibilidad para percibir y responder al tiempo está implicada también en tareas rutinarias y complejas, como atender a lo que pasa, pensar para solucionar problemas, tomar decisiones, planificarlas o, incluso, entender las mentes ajenas.
            
El tiempo suele “volar”, si nos gusta lo que hacemos, si estamos motivados o muy ocupados. Sin embargo se nos hace asimismo eterno cuando llevamos una carga pesada encima, y sobre todo, cuando estamos o creemos estar en peligro. También apreciamos un lento transcurrir si no existen llamadas o, especialmente, si le prestamos demasiada atención; es decir, si estamos pendientes de nuestro aburrimiento.
           
¿Sabemos realmente en qué se nos va el tiempo? En parte lo perdemos y en parte nos lo quitan: ¿cómo?, a base de reuniones improductivas, charlas interminables, programas insulsos de pequeñas aplicaciones repletos de anuncios, viajes por el “ciberespacio” visitas constantes a correos electrónicos, interrupciones sin ningún sentido, desorganización que desencadenan todas en falta de planificación, etc. Deberíamos localizar nuestros “ladrones” personales de tiempo y combatirlo con determinación, de forma sistemática, rigurosa y metódica. Con nuestro tiempo, llegamos a  estas consecuencias que nos impiden se amables y razonables con los demás. Con frecuencia cansa más el pensar en lo que nos queda por hacer, que el trabajo que ya hemos realizado. A veces lo que tenemos ante nosotros no son realmente problemas sino insulsas decisiones a tomar. Por eso, debemos actuar ante esa persistente adicción, que puede llegar a ser mala consejera.
            
En general, no es bueno estar muy pendientes de nuestro móvil a través del tiempo que perdemos. Prestar demasiado tiempo a nuestro “aparatito” es vivir a contrarreloj  pues su continua realización, puede debilitar nuestro estado anímico. Controlar nuestro tiempo, o por lo menos tener la sensación de que lo controlamos, es un factor clave para el bienestar mental de las personas. Hablarle a una persona que está inmersa en su móvil. Nunca sabrás si te va a responder.


 

... Las cosas son como son y más vale asumirlo más pronto que nunca

marzo 5, 2015
No hay nada que desespere tanto, como ver mal interpretados nuestros sentimientos. Para mí, a estas alturas de la vida está claro que no veo las cosas igual que cuando tenía 15 años. He cambiado en este tiempo y, como yo, todos los que me rodean. No intento entenderlo todo ni a todos y, mucho menos, cambiar mentalidades, perspectivas. Cada uno ha tenido sus propias vivencias que no son las mías. Por tanto, lo que puedo hacer es buscar los elementos positivos de cada uno y, quedarme con ellos. Entre todos, sumamos

No todos vemos las cosas de la misma manera, hay quien a nada le da importancia, otros son catastrofistas, y otros es el “pasotismo” el carácter que les da a todo lo que sucede a su alrededor. Si observamos bien el sistema en que vivimos está hecho para que nos rindamos ante el miedo y de las apariencias de la doble moral, donde la mentira es lo políticamente correcto y la verdad es un peligro que no interesa que sea revelado. Podríamos decir, que el miedo nos encarcela dentro de nosotros mismos. A menudo no somos conscientes de estos elementos dentro de nuestro sentir personal, que, sin embargo, determinan lo que somos, lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. 

Sencillamente son las “gafas” con las que miramos el mundo y a nosotros mismos. Nuestro criterio personal es la norma o regla que nos sirve para distinguir un conocimiento verdadero de uno falso. Es la única prueba por la cual distinguimos la verdad del error. Un juicio no puede admitirse como verdadero por el solo hecho de ser formulado por cierto tipo de persona, por mucha credibilidad que nos formule. La verdad no siempre es absoluta, a veces es relativa, dependiendo del entendimiento humano, y estando siempre sometida a las variaciones de éste.
            
Por eso no dudemos en preguntar, cuando las cosas no las admitimos si son creíbles o no. Haz todas las preguntas que consideres oportunas, siempre habrá alguien para ayudarnos. Posiblemente si acudes a un profesional, sabrá aclarar nuestras dudas o discrepancias, sean las que sean para encontrar una posible respuesta. En determinados momentos nos asalta la duda de cómo deberían ser las cosas, a pesar de que se nos muestran  en forma de paradigmas, verdades o creíbles. Los paradigmas son términos que nos define un tipo de esquema, y nos  aportan un modelo concreto de realidad social y cultural, pero siempre en un tiempo determinado.
            
Hay personas que suelen tener bloqueadas su capacidad de ver las cosas desde un prisma no real y eso les hace percibir diferentes alternativas y posibilidades que se le presentan para solucionar sus problemas. Otros atraviesan periodos de cambios con facilidad siendo su situación de constantes alternativas. Y por último aquellos que todo lo viven como etapas de terror y sufrimiento. Todo ello nos da a entender que existen personas que viven una amplia gama de alternativas entre las cuales pueden escoger distintas formas de ver las cosas. En todos estos casos podemos decir; “que se juega a perder” Consideremos siempre que nuestras percepciones a veces son erróneas. Lo que vemos en muchas ocasiones, muchas veces no corresponde con la realidad.
            
Algunos opinan que el ser humano es la “medida” de todas las cosas, y por esto las cosas son para cada cual lo que cada cual quiera pensar de ellas. Sin embargo otros piensan que las cosas no son como son, sino como cada uno las percibe. Ya nos gustaría a todos estar siempre a la altura de aquello en lo que creemos ver. Pero no debemos  confundirnos. Las cosas son como son y más vale asumirlo más pronto que nunca, porque si no, malgastaremos nuestras energías en intentar cambiar lo que no podemos cambiar y al final no lo lograremos.



 

.. elegir no compartir tiempo con una persona

febrero 28, 2015
Es curioso como en muchas ocasiones al rechazar aquello que "odiamos" estamos haciendo precisamente lo mismo que estamos rechazando, pero claro, como lo hacemos nosotros no cuenta. Puedo criticar a alguien por ser egoísta sin darme cuenta del egoísmo que estoy manifestando al hacerlo.

Puedo manifestar abiertamente desde la plataforma por la tolerancia que hay que ser intolerante con la intolerancia... Claro, tengo muchos argumentos (o quizá justificaciones) para demostrar que mis ideas son buenas y las del otro malas y por eso hay que ser intolerante con ellas pero... ¿la otra persona no estará sintiendo lo mismo? El otro día en el muro de una amiga de facebook una persona comentaba con satisfacción y orgullo que había borrado a alguien de su lista de amigos porque sus opiniones eran "fascistas". A mi me pareció curioso eso de eliminar a alguien por sus opiniones...
 
¿Y que ocurre cuando en nuestra vida nos cruzamos con una persona que está manifestando el rasgo opuesto, el egoísmo? Pues que al ver en el otro eso de nosotros que rechazamos nos recuerda que eso que hemos escondido profundo sigue perteneciéndonos y esa sensación, tan peligrosa, es la que rechazamos a través de atacar al otro. Es decir, atacamos en el otro aquello que no nos gusta de nosotros mismos. Y con cuanta más vehemencia lo hagamos es que más nos rechazamos a nosotros mismos en él. Ojo, que podemos simplemente elegir que no queremos compartir nuestra vida con esa persona, de hecho, solemos elegir para estar a nuestro lado las personas que comparten con nosotros valores y características, mientras que rechazamos las que manifiestan rasgos opuestos.
 
Pero elegir no compartir tiempo con una persona no es rechazar emocionalmente, y mucho menos odiar, a esa persona por "como es" ¿Se entiende la diferencia? Si odio a alguien o le rechazo con un componente de emoción muy fuerte esa persona está expresando aquello que no acepto en mi misma, me hace de espejo de lo que no me gusta y por eso agredo al espejo, a ver si rompiéndolo deja de mostrarme lo que no quiero ver. Si simplemente no me gusta algo de alguien y elijo no compartir mi tiempo con ella, pero sin emoción, sin rabia y sin que se me remuevan las entrañas en su presencia, pues está reflejando un aspecto de mi que acepto en mi pero que elijo no manifestar porque no está en mis valores.

Cada vez que una persona me hace sentir mal me esta ofreciendo el regalo de observar ¿Qué me pasa a mi que eso me hace sentir mal? El día que podemos amar todas nuestras características entonces no nos molestará que los demás las manifiesten. Ese día, seremos dueños de nosotros mismos y podremos elegir con libertad, según nuestros particulares valores, que persona deseo ser, si más egoísta o más generosa, si cuarto y mitad de tolerante pero intolerante con ciertos aspectos concretos, si abierta a las opiniones pero cerrada a las agresiones, etc. Siendo conscientes de que todo es neutro y que elegir ser de una manera u otra está determinado por mis valores y mis valores no son mejores ni peores que los de otra persona, simplemente son los que yo elijo porque conectan conmigo y me hacen más feliz.

Y, obviamente, a partir de ahí también puedo elegir con quien compartir mi vida. Normalmente elegimos como amigas a aquellas personas con la que compartimos los valores más importantes para nosotros. Solemos rechazar igualmente a aquellas personas que, en los aspectos importantes para nosotros, defendemos valores o criterios opuestos. No hay nada bueno ni malo en ello, podemos elegir que deseamos y de que nos rodeamos, pero cuando lo hacemos desde el amor, desde la aceptación y, en definitiva, desde la libertad nuestra vida toma un color diferente. Es difícil, si. Y merece la pena.



 

... la culpa de sus fracasos

febrero 28, 2015
Son curiosos los seres humanos, muchos de ellos se pasan toda la vida tratando de esquivar sus responsabilidades echándole la culpa de sus fracasos y errores a los demás y cuando se enfrentan a una situación que escapa completamente a su control se llenan de culpa tratando de ejercer control sobre lo incontrolable.

Y es que nadie puede ser responsable de las acciones de otra persona, sean estas las que sean, y preguntarnos cien mil "y si..." o "debería haber (hecho, sabido, etc.)" es algo que nos deja bloqueados y nos impide la mayor parte de las veces el superar la situación. Ocurre que en ocasiones lo que sucede en nuestra vida es realmente difícil de afrontar, especialmente cuando perdemos a un ser querido, y tratamos de convertir ese acontecimiento en algo que tiene que ver con nosotros. Pensar que podríamos haber hecho algo, llenarnos de culpa por haber hecho, dicho, dejado de hacer o de decir o incluso que lo que nos ha pasado es un castigo divino, nos da la sensación de que lo ocurrido tiene algo que ver con nosotros y tenemos poder sobre lo que ha pasado y, claro, si tenemos poder sobre ello podríamos cambiarlo.
 
El problema es que este mecanismo de defensa es absolutamente inútil, porque por mucho poder que tengamos sobre lo que ha ocurrido es completamente imposible cambiar el pasado, así que cuanto más nos enredamos en eso pensa-mientos que nos dan cierta seguridad y control más frustrados e impotentes nos sentiremos porque por mucho control no podemos cambiar nada. Es más, mientras estamos enredados en nuestro pasado no estamos aprendiendo para el futuro así que las posibilidades de repetir nuestros errores en el futuro aumentan.

Quizá lo más eficaz sería centrarnos más en aquello que nosotros podemos hacer en nuestra vida y aprender a aceptar, respetar y digerir aquellas decisiones que toman los demás y que sólo tienen que ver con ellos. Y lo mismo con los acontecimientos vitales que ocurren y ante los que poco podemos hacer, pelearnos con la realidad es la mejor manera de sentirnos impotentes y frustrados porque por mucho que nos esforcemos, negociemos, critiquemos o nos resistamos la realidad siempre pasa por encima de nosotros.
 
Aprender a sentirse cómodo en la incomodidad de estas situaciones, encontrar un sentido a cualquier situación que se produzca o simplemente ser conscientes desde la seguridad de que hay cosas que no podemos controlar es una manera de fluir en la vida sin iniciar batallas que, sin duda, no podemos 


 

... la ingratitud de esos seres...

febrero 25, 2015
Siguiendo con el tema de la ingratitud que me ha dejado una herida profunda a mi corazón. Cualquier tipo de maldad es el trueno; la ingratitud es el rayo. El trueno asusta, pero el rayo mata. La ingratitud es el espectáculo más triste que uno pueda presenciar. 

En algún lugar leí la siguiente fabula : "A cierto lobo glotón se le atravesó un hueso en la garganta mientras comía. Viéndose en semejante apuro, rogó con mil promesas a una cigüeña que se lo extrajera. Oye- le dijo- tú que tienes un pico tan largo, bien podrías quitarme este hueso que me ahoga. Hazlo por favor, que yo recompensaré tu servicio. Enternecida la cigüeña por los ruegos del lobo y confiada en sus promesas, le sacó el hueso con suma habilidad; y luego, terminada la operación, le pidió el pago de sus servicios, a lo cual, el lobo mostrándole los dientes contestó:

¡Cuán necia eres! Después de que he tenido tu cabeza entre mis dientes ¿Aún me pides premio mayor que el perdonarte la vida y dejarte libre para contar que pusiste tu vida entre mis dientes? Ante la insólita respuesta, para evitar mayores desengaños, se marchó la cigüeña sin decir nada" 

¿Lo ven? La ingratitud es la insensibilidad a los favores recibidos. Es la amnesia del corazón. Es inútil esperar bien de los malvados, ellos nunca corresponden a los favores recibidos. Por más miel y leche que usted diera a las víboras, veneno solamente le escupirán.
¿Quién no ha sido pagado con ingratitud? El que no sepa de ingratitudes poco bien habrá hecho en la vida. Pero bueno, ¿qué importa la ingratitud de los esos seres que se cruzaron en mi camino? Al fin y al cabo, al servir, uno solo trata de hacer el bien y no de colocar fondos ni de recibir recompensas. Quien sirve conocerá a veces la ingratitud pero también la emoción de dar. Y siempre se encontrará gente noble y agradecida.

Esperar gratitud, nunca ha entrado en mis cálculos, por que haciendo beneficio se espera la gratitud, creo que carece de generosidad y aquel que extraña no recibirla, carece de sentido común; de manera que no hay que pedir a estos seres ingratos que agradezcan todos los beneficios recibidos durante años; tal vez, lo que hay que pedirles es que no se venguen de haberlo recibido. La ingratitud es el crimen más grande que pueden estos seres  atreverse a cometer.


 

.. lo que mas ofende es la ingratitud

febrero 25, 2015
Esta mañana me ha llegado un momento de paz a mi corazón. No quiero inquietarme ante la gente desgraciada. Hay mucha.La ingratitud es lo que más te duele. Te esfuerzas por hacer el bien, por hacer favores a quien te los pide y a quien no te los pide también. Y sin embargo, ¡qué poca gente es agradecida! duele mucho es una injusticia, pero pensando bien : Quien no es agradecida/o no es de bien nacido. De gente bien nacidos es agradecer los beneficios que se recibe o se ha recibido a través de los años, y uno de los actos que más ofende es la ingratitud.

Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia, cuando muerden dejan una herida profunda”. Si recoges a un perro hambriento, lo alimentas y le das afecto, él nunca te morderá. Esta es la diferencia más importante entre un perro y un ser ingrato y mal agradecido..

Entre los pecados mayores que los seres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que “de los desagradecidos está lleno el infierno”. Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón; y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando éstos no bastan, las publico; porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensara con creces si pudiera; porque, por la mayor parte, los que reciben son inferiores a los que dan.

La ingratitud, hiere profundamente, qué duda cabe, con la indiferencia, el silencio frente a los favores recibidos y la actitud del desagradecido, podemos herir profundamente a las personas que se han sacrificado por nosotros y en especial, la personas que han sido un regalo para nuestras vidas  tales como nuestros padres, hermanos o amigos que nos acompañan y se preocupan por nosotros. Tengo la convicción, que la ingratitud duele porque se siente en el alma.

Debo reconocer que  la ingratitud suele ser una distorsión del carácter. Hay gente que no agradece porque es mala. Los envidiosos, los avariciosos, los orgullosos – y pudiera alargar la lista -, son ingratos porque en el corazón no le caben virtudes, ya que lo tienen lleno de vicios, por que “la gratitud es una carga y las cargas se hacen para que nos las quitemos de encima”.

Es triste que haya ingratos. Y lo más triste es que las personas generosas, nobles y amables reciban la ingratitud como un dardo traidor que les taladra el alma. Aunque no hagamos el bien para que nos lo agradezcan, como proclaman mucho, todo el que hace un bien por impulso de su amor quisiera recibir al menos una sonrisa de la persona que siempre recibió tal beneficio.Es cierto que la ingratitud es un deterioro de nuestra humanidad, una mancha en nuestro carácter, un peligroso déficit en nuestra personalidad. Lamentablemente hay muchas personas que no son conscientes de esta realidad.

Yo creo, a fin de cuentas, que lo mejor del mundo es hacer el bien y no esperar otra recompensa que la del gozo de hacerlo. Quizás tú y yo tengamos la ventaja de saber a quien expresarle nuestra gratitud. El crimen sería que la calláramos, sobre todo a Dios, quien es aún capaz de oír la silenciosa voz de nuestros corazones.

“De ingratos está el mundo lleno”, decía mi mamá, hace un montón de años, cuando alguien ignoraba el bien que se le había prodigado. Yo lo digo de otra manera: “Quien recibe lo que no merece  pocas veces lo agradece”;  pero esperar gratitud de la gente es desconocer la naturaleza humana”. ¿Es cierto que la ingratitud es parte de la naturaleza humana?

¿Cuantas veces, por amor, nos damos totalmente a alguien, confiando completamente, poniendo toda nuestra esperanza en aquellas personas a las que consideramos nuestros íntimos amigos y luego nos fallan? Y lo peor es que no solamente nos fallan, sino que además nos dan vuelta la espalda y hasta nos desacreditan ante los demás. 

Es entonces que en esas circunstancias nuestro dolor se acrecienta y nos lamentamos de haberle dado todo nuestro cariño y confianza, como a nadie se lo habíamos dado, donde ni siquiera le pedíamos cuenta, porque pensábamos que nuestro afecto era recíproco y nos falló. Tengo la impresión, que a muchos o a casi todos de nosotros, en algún momento nos ha ocurrido algo donde se manifiesta una ingratitud similar, con algún hermano de nuestra comunidad o con algún amigo, o con los más cercanos tales como la esposa o el esposo o los hijos y el dolor que nos ha producido ha sido tan grande, que nos ha llevado a ponernos una coraza que ya no deja traspasar nuestros sentimientos debido a la perdida se confianza en la persona amada.

Una verdad tan grande como un templo. Cuando alguien se olvida de dar las gracias por los favores recibidos, está mostrando la clase de persona que es: un mezquino o mezquina.

Habrás oído a mucha gente que dice: Lo que tengo y lo que soy me lo debo a mí mismo. No tengo que agradecer nada a nadie. ¿Cabe mayor estupidez?


 

... es una mentira a secas

febrero 25, 2015
En los últimos días me he encontrado con una triste situación vital y en nombre del amor, he escuchado frases del tipo: "si te separas a mi me das algo" o "si le pasa algo a ni hija por tu culpa te vas a enterar" o "¿tú que vas a hacer solo?" y yo me pregunto... ¿Es eso amor? para mi la respuesta rotunda es NO. No es amor, NUNCA hubo amor..

Desde mi punto de vista sentir amor por alguien significa desear lo mejor para ese alguien, manifestar amor es ayudar en su desarrollo y en su crecimiento como persona. El amor es algo que, aunque yo lo siento muy dentro de mi, es un regalo para el otro. Cuando lo que priorizo son mis propias necesidades, mis propios miedos, mis propios deseos entonces eso no es amor, es servirse del otro para mantenerme yo a salvo mientras mantengo la ilusión de estar "dándole" algo, cuando en realidad lo que hago es recibir o evitar perder algo que YO deseo. Te quiero, o te amo, mientras haces lo que yo quiero pero si haces algo diferente a lo que yo deseo entonces te juzgo, te rechazo e incluso te agredo verbalmente.

Poniendo a analizar el significado de las frases escuchadas reiteradamente: "si te separas a mi me das algo" significa "mi bienestar está por encima del tuyo, que para no hacerme daño a mi (por lo que pensaran los demás, porque cambias mi idea de lo que es mi ideal , porque rompes alguno de mis valores..?, etc.) tienes que renunciar tú a tu vida y encima me debes estar agradecido porque lo hago por ti". Esto ya no es un pensa-miento o un senti-miento, esto es una mentira a secas.

"¿tú que vas a hacer solo?" significa "no creo que seas suficientemente valido y solo existes como prolongación de la otra persona". El supuesto amor es en realidad un intento de control de la otra persona a través de rebajar su seguridad en sí misma y provocar miedo.

"yo te quiero, así que no te voy a dejar nunca" significa en realidad "lo importante soy yo y mis emociones, como yo a ti si te quiero no me importa lo que sientas tú, sólo pienso en mi mismo y en satisfacer mis deseos o, más bien, evitar mis miedos (a estar solo, no ser válido, etc.)" y eso lo disfrazo de amor. Cuando la frase se transforma en "o conmigo o con nadie" entonces el amor (por mi mismo y como barrera de grosor incalculable para ocultar mi inseguridad y mi miedo) llega a su máxima expresión de sentimiento.

Para mi amar es desear lo mejor para el otro más allá de lo que es lo mejor para mi, es dar absoluta libertad para que la otra persona pueda desarrollarse, para que esté conmigo por deseo no por miedo o encarcelamiento. Es ayudar a que consiga aquello que incluso yo no he podido conseguir y que su felicidad se anteponga a mis miedos. Es más, en la mayoría de las ocasiones el amor nos da la oportunidad de sacar a la luz todos esos miedos que nos limitan, si en vez de pelearnos con la otra persona nos centramos en afrontarlos y superarlos entonces el amor estará cumpliendo su mayor objetivo: ayudarnos a crecer como seres humanos.

Por eso para poder amar es imprescindible sentirse libre y completo, para poder amar es imprescindible primero amarse, para poder seguir ese dictado de la cultura judeo-cristiana que dice "ama al otro como a ti mismo". Si sientes inseguridad amarás desde la inseguridad, si sientes desprecio por ti mismo despreciarás al otro, etc. 


 

... la vida nunca te quita nada sin darte más

febrero 24, 2015
Si hay veces que parece que la vida se pone de nuestro lado hay otras en las que parece tremenda mente caprichosa, como si se divirtiese jugando con los sentimientos, emociones, anhelos y deseos de los humanos y quisiese demostrarnos, a veces con crueldad, que nuestros intentos por controlarla son absolutamente estériles.

Hay veces que algo te importa tanto que intentas tratarlo con el mayor de los cuidados, con sensibilidad, con mimo, con dedicación, con sacrificio, respetando sus tiempos, cuidando cada detalle. Pero he aquí que, en mitad de ese esfuerzo, un suspiro se escapa, una respiración levemente más profunda, un pequeño gesto incontrolado y todo lo que con tanto esmero habías cuidado salta roto en mil pedazos, rasgando todo aquello que querías proteger. Esto es especialmente duro cuando lo que rasga son personas a las que quieres, entonces el dolor lo invade todo pintando de gris hasta los más bellos colores con la siempre disponible ayuda de la culpa, que es inútil y absurda porque si tuvieras la oportunidad de ir hacía atrás en el tiempo con lo que sabes ahora hubieras dejado hasta de respirar por no dañar a aquellos a quienes quieres más. Es como si la vida se empeñase en enseñarnos que cuanto más tratamos de proteger y no dañar más daño hacemos.

Y según va cayendo el castillo de naipes todo lo que habías intentado controlar se vuelve contra ti y el respeto se destiñe en miseria, el dolor se torna ira, la realidad es acusada de mentira mientras que las peores fantasías obtienen el título de realidad y lo más grave, el amor y el cariño se ponen la careta del odio y te miran con esos ojos que aunque familiares no eres capaz de reconocer.

Entonces tienes dos opciones, pelearte contra la "injusta" realidad o incluso contra ti mismo, o abrir los ojos y el corazón, sentir ese dolor, cambiar culpas por aprendizajes y tomarte unos segundos (que pueden parecer eternos) para comprobar como la vida nunca te quita nada sin darte más, como por muy caprichosos que sean sus designios siempre te coloca en el camino que en ese momento debes transitar.
A veces parece un camino difícil y dan ganas de echarse atrás, pero ese es el momento de confiar, porque la vida nunca nos pone pruebas que no seamos capaces de superar.

Los que mueren del corazón apenas no dejan su rastro. Ni siquiera la débil radiografía de una estela, o el canto fugaz del cisne blanco. Se van, sin más razón que la urgencia de una guadaña impaciente, que elige al azar una vida y con ella se desvanece. Y deja en sus labios, la inacabada sílaba, que pudo ser algo importante tal vez la respuesta presentida, o la palabra anhelada, para esa vida de duelo de aquel que permanece. Los que mueren del corazón, siempre nos dejan sin respuestas y de repente.
 

.. mi tiempo que lo cura todo

febrero 24, 2015
*** Gracias, amigos por ser la cámara de mi psicología. Por ser el botón que para este ascensor, que se derrama entre subidas y bajadas. **

Creo que las emociones son a temporales,por eso cuando las intentamos atrapar en una dimensión temporal las obligamos a mutar, como por ejemplo el dolor en sufrimiento, el miedo en temor ...El tiempo sirve para ordenar nuestros acontecimientos vitales pero no nuestras emociones,solo podemos darle su lugar cuando las aceptamos y dejamos de perseguir al futuro,en un esfuerzo inùtil, esperando que las haga desaparecer o mitigar.

HOY ES HOY ayer fue ayer, el Tiempo, aliado y enemigo, fugaz y eterno, real e imaginario... El tiempo es nuestro mejor amigo cuando sufrimos un dolor "El tiempo lo cura todo", "con el tiempo te sentirás mejor"... son frases que todos hemos dicho alguna vez y sin duda que cuando pasa el tiempo las emociones cambian y las cosas se integran, siempre que hagamos bien los procesos de cura y dolor, claro porque si lo hacemos mal entonces el tiempo se convierte en nuestro mayor enemigo y cada segundo se hace eterno, el dolor de cada instante se ralentiza, profundiza, se funde en nuestra alma y parece no pasar nunca.

El tiempo es un gran enemigo de nuestra felicidad, cuando lo pasamos bien se acelera y es como si nos arrebatase las horas y los días en tan solo un instante... El tiempo es responsable de la mayoría de nuestros miedos, miedo a lo que pasará en un futuro, a que las cosas vayan mal, a... y también de nuestras culpas, aquello que hicimos en el pasado y creemos que hizo un mal, eso que nos engancha al ayer.

Pero, ¿existen el pasado y el futuro? ¿Puede ser real algo que a veces pasa despacio y a veces pasa fugaz, o es una pura construcción de nuestra mente limitada? La teoría de las cuerdas y los avances de la física ya empiezan a dudar sobre algo que como otras muchas cosas que se han superado en el pasado es, hasta ahora, algo que tiene entidad de verdad absoluta.

Creo que el rió nos enseña que el tiempo no existe?...por que  el río está a la vez en todas partes, en su origen y en su desembocadura, el la cascada, alrededor de la barca, en los rápidos, en el mar, en la montaña, en todas partes simultáneamente, y que para él no existe más que el presente, sin la menor sombra de pasado o de futuro.

Hay días como hoy que me pongo a  contemplar mi vida y advierto que ella también es un río y que nada real, sino tan solo sombras, separan al patricio niño del patricio hombre y del patricio anciano. [...] Nada ha sido ni será; todo es, todo tiene una esencia y un presente.

Y me pregunto :  Oh, ¿no era acaso el tiempo la sustancia de todo sufrimiento? ¿no era el tiempo la causa misma de todo temor y de toda tortura? ¿no se suprimiría acaso todo el mal, toda la hostilidad del mundo en cuanto el tiempo fuera superado, en cuanto se aboliera la idea del tiempo?

No es que el tiempo todo lo cure,si no creo que el tiempo nos madura y nos enseña a aceptar las situaciones.Para mi entender lo mas importante es hacer como el rio estar en pasado,en futuro, pero pisando tierra en el presente,en el ahora,pues el ahora es lo que estas viviendo.

Es para pensar con tiempo....
 

... no es amor; es solo deseo.

febrero 24, 2015
El amor a veces, tal como se utiliza actualmente el término, no es amor; es solo deseo. Y el deseo sin duda a la larga nos hará daño, porque desear a alguien como si fuera un objeto supone ofender a esa persona. Es un insulto. Si te diriges a otra persona con un simple deseo: ¿durante, cuánto tiempo podrás fingir que es amor? Superficialmente parecerá que es amor, pero si ahonda un poco, verás cómo debajo se oculta el mero deseo. Contemplar a alguien con simple deseo supone insultarle, humillarle. Es reducir a la otra persona a una cosa, o a un simple objeto. No existe nadie al que deberíamos considerarle como un objeto, por eso nunca se debe utilizar ese medio para alcanzar un fin determinado.
              
Para el amor, el sexo es el lugar de la comunión entre los amantes. La plenitud de la realización del amor, es imprescindible como prueba definitiva. Es una relación que carece de plan y cuya fuente de sentido es solo la gratificación para el futuro, convirtiéndose de esa forma es un territorio intranscendente.
            
Esta es la diferencia entre el deseo y el amor. El deseo utiliza a la otra persona para solo colmar su apetito. Solo se limita a utilizarla y cuando ya has terminado o circunstancialmente te es imposible mantenerla, “la tiras”.
             
Dado que nuestra cultura no reivindica un propio fundamento histórico, sino que a través del tiempo desarrolla un nivel popular de profundos sentimientos hacia el amor,  nuestro carácter comunicativo se ve eclipsado a través de sus componentes emocionales. Éstas emociones sin contenido y, por consiguiente, sin comunicación, deja de ser un acto común. El sexo sin amor es una sugestión “mecánica” que hace las veces de simple encuentro circunstancial. Su eficacia estriba precisamente en su naturaleza sensual. La capacidad del sexo para generar sensaciones poderosas, permite convertirla en emociones tratadas mediante las interpretaciones pertinentes puesto que ya el amor por sí mismo, nos compromete a una cierta disposición. El amor siempre nos dirá que emoción cabe esperar de la relación sexual satisfactoria, y dicha relación nos proporcionará unas constantes sensaciones que las convertiremos en emociones gratificantes, gracias precisamente a esas expectativas.
              
Por último, el amor en la cumbre nos conduce a la autoestima, la tentación de dar sentido a la vida, no sólo en tanto como amor, sino también como meta a la misma vida. La confusión entre el negocio de la pareja perfecta, genera una adicción a la condición de modelo no acorde con la satisfacción que dicha experiencia proporciona. Así, los individuos que habitan en esa cumbre de la pirámide del amor encuentran en su triunfo amoroso un refugio afectivo distinto al que el sexo en teoría nos puede ofrecer, consistente en la admiración de los sometidos, por el simple hecho del deseo, conduciendo ese refugio a diversas formas de entendimientos, como un sainete amoroso de una novela rosa. El amor es un fenómeno espiritual; el deseo es un fenómeno físico. De ese modo, uno puede “desear” desde miles de kilómetros de distancia, no haciendo falta estar físicamente presente. Si alguien no te quiso, no dudes en pensar que existe alguien que sí te querrá.


 

... ... estoy de bajón

febrero 24, 2015
Hoy estoy de bajón. No me apetecía levantarme de la cama, ni tampoco seguir en ella sin dormir, no me apetecía nada, sólo olvidarme, dormir, escapar, salir. Hoy estoy de bajón, es una nueva mañana y yo quiero que sea simplemente ayer, bueno no tampoco, quizá antes de ayer, o hace un año o... quiero estar como antes, aunque una vocecita me diga que ese antes me ha traído hasta este hoy en el que... estoy de bajón.

Apenas me levanto hoy,yo, ya estoy de bajón, así proclamo oración, para necesitado empujón. Mis maletas en el tren, que me volcó en la estación, solo tengo mis letras, y un teclado en on. Vivo anclado en una señal de stop Se bifurcan caminos, no quiero ir ni al mañana ni al ayer, la rutina elegirá el destino. Jodido, cual soldado arrepentido, deseo que me mataran, o borrar la guerra insana del pasado. Pero aún habrá más lucha, pues Dios no escucha, y ya cansado de contar rosarios, mis labios son candados de la hucha de los agravios. Mi corazón en el cardiólogo, en diálogo, mi yo y mi yo profundo, mi lengua que se allaga con el germen de mi mundo.

Doy un vuelta, trato de acallar a esa voz que sale de algún lugar dentro de mi que me martillea con opciones... salir a correr por la mañana, meditar, ducharme y salir a desayunar, trabajar... ¡pero no entiende esa voz que no me apetece nada! Y no me digas que me anime, no me digas nada porque hoy no quiero escuchar, sólo quiero que esa voz que grita que me recuerda las opciones que tengo, de ahogar esa consciencia de que el día está en mis manos y lo puedo cambiar, disfrutar, suprimir la sensación de saber quien soy de verdad, porque llegar hoy hasta mi es difícil y... ¡hoy estoy de bajón! Y entiendo las causas pero me da igual, quizá no he dormido suficiente o quizá demasiado, o hay un cambio de presión atmosférica, o llevo demasiado tiempo traicionando mis valores por mi medicación o hay un cambio hormonal o... me da igual... ¡hoy no quiero estar de bajón!

¡¡Hoy solo quiero resolver todos los problemas del mundo!! Perdón por mi negro mensaje, mas mi opinión, es ginebra que no enhebran la aguja de la ilusión. Si depresión es sustantivo le pongo el calificativo. Mi voz es fotografía y se revela en pensamientos negativos. Sufrimientos repetitivos. Arrepentido de vivir arrepentido. Tiburón escondido, se le pelan los colmillos. Gigantón sobrecogido, que pequeño parecido que has guardado, nada más que arena en los bolsillos hoy voy a tejer mi vida con los detalles sencillos.!! Y esta es la metamorfosis de un alma en celosía. Para el final, llevo en manga nota de alegría:

Gracias, amigos por ser la cámara de mi psicología. Por ser el botón que para este ascensor, que se derrama entre subidas y bajadas. La manguera de mis noches en llamas.


 

... asaltado por la ira

febrero 24, 2015
El otro día leí una frase de la maestra budista Pema Chodron que me encantó: “You are the sky. Everything else is just the weather” (Tú eres el cielo. Todo lo demás es solo el clima). Y me encantó justamente por la forma tan clara que tiene de expresar algo que, a veces, nos cuesta mucho entender.

El cielo está siempre ahí. Inmutable, espléndido, eterno. Algunos días, aparece en él un sol radiante. En otras ocasiones, se llena de nubes blancas que se deslizan con rapidez, empujadas por el viento. Otras veces, amanece cubierto de nubarrones que, entre rayos y truenos, descargan una lluvia tenaz que nos parece interminable. Y, así, el clima va variando, mientras el cielo acoge generosamente todas y cada una de sus diferentes expresiones.

Tú –tu verdadero Ser- está siempre ahí. Inmutable, espléndido, eterno. Algunos días te sientes optimista y alegre. En otras ocasiones, te invade la nostalgia, el desaliento, el cansancio. Otras veces, amaneces triste o eres asaltado por la ira, la pereza, la amargura, y descargas con fuerza lágrimas o agravios. Y, así, tus emociones o sensaciones van variando, mientras que tu verdadero Ser permanece inmutable.

El cielo acoge generosamente –y sin apegos- todas y cada una de las diferentes expresiones del clima. Las ve llegar, permite que se expresen, y las deja marchar cuando han terminado aquello que vinieron a realizar. ¿Cómo acoges tú las emociones y sensaciones que te visitan?...

Pues yo acojo las emociones y me pregunto para qué las he atraído a mi vida, qué vienen a enseñarme. Me gusta vivirlas, sentirlas porque creo que es una parte muy profunda de mi ser y me gusta investigar en mi sombra cuando, por ejemplo, aparece la ira.

Todas mis emociones son yo, al principio me resistía y por qué me siento así, por qué esto a mi...hace mucho tiempo que dejé de ser víctima para ser el protagonista de mi vida. Ha sido un camino difícil porque he cambiado completamente mi forma de ver las cosas, mis creencias limitantes para abrirme a una nueva forma de vivir. Y aun hoy siguen ocurriendo cosas que hacen que me cuestione, pero no como antes, he aprendido a dejar que sea yo en todo momento, aunque esté muuuuy cabreado, simplemente me comprendo y dejo que pase.

¿Por qué no voy a seguir siendo yo si esa emoción también es parte de mi mismo? Y la amo wink emoticon


 

.. la vida con sus vueltas

febrero 24, 2015
La vida con sus cambios, sus vueltas, sus subidas y bajadas, sus alegrías, sus tristezas, y sobretodo las sorpresas a mares que nos toma desprevenidos y nos deja con cara de tonto.

En esta vida no se puede dar nada por hecho y menos por sentado, pensando que tenemos algo seguro por creer en promesas hechas, pues mientras respiramos, existimos, vivimos, pensamos que ya todo lo tenemos amarados, pero la vida con sus vueltas, es mas, con sus caprichos, nos da en toda la cara y nos deja sorprendidos, y muchas veces nos coge con los pantalones en los tobillos, pues nunca sabemos cuando y quien nos va a fallar.

Yo soy un poco testarudo, no se si llego a ser terco o cabezota, y muchas veces he tratado de cambiar mi rumbo, decirle al destino y a la vida como quiero las cosas, y llegar a ser inflexible en mi deseo, en mis ideales y en mi pensamiento, pero, al final, la vida con sus vueltas, cambios y sorpresas, me dan una buena bofetada en la boca, como diríamos, un "zas en toa la boca", y se encarga de callar a mi orgullo y hacer que cambie de idea, aprendiendo de la peor manera.

Nos falta mucho por aprender, aunque muchas veces nos caemos de cara, pensando que tenemos toda la razón y que nos las sabemos todas, pero la vida, la vida que tratamos de domar nos da unas lecciones haciendo que maduraremos a base de golpes de realidad. Y si no maduramos, al menos nos hace cambiar el camino y el rumbo.

En estos años, en los cuales, por malas decisiones , me han fallado, roto promesas y muchas otras desilusiones, he aprendido a fuerza de golpes de dolor, de perder, de extrañar los abrazos de algun ser querido, sus risas y sus tristezas, de dejar amores en el camino y de abandonar metas y muchas otras cosas, que las cosas pasan por una razón, y que tarde o temprano daremos gracias a Dios por los cambios que han habido en nuestra vida.

Con mucho dolor, cambios y lagrimas, incluyendo muchas sorpresas, es lo que me ha hecho ser yo, pero que triste ver, como algunos se gozan las penurias de otros sin darse cuenta que ellos están peor, pues quizás tengan salud ahora, pero nunca podrán ser felices.

Los cambios son necesarios, la misma Tierra esta en un cambio constante, lo malo, son las sorpresas que nos llevamos de aquellos que pensábamos estaban de nuestro lado...


 

.. La profundidad de la amistad

febrero 21, 2015



En cuantos momentos de nuestra vida hemos dicho: “solo somos amigos”, en realidad es una frase aclaratoria, para desmentir una relación que suponíamos de pareja, o bien como resultado final de un proceso de separación de dos personas que sí lo habían sido. “Nada más que amigos”, la simplicidad de la frase es engañosa porque parece expresar que la amistad no tiene un carácter vinculado como el de la pareja o que tiene una menor importancia sentimental.
           
El amor es la forma más plena de comunicación y de relación humana. Es fundamental para todas las personas. Todos necesitamos recibir y dar amor. Pero estas palabras están tan manipuladas y son tan complejas que a veces son necesarias aclararlas para entender bien qué es el amor.
           
Sin embargo la amistad, comienza por la simpatía y el agrado que se siente al encontrarse personas que tienen cosas en común con nosotros. Te empieza a interesar las cosas del amigo y tú encuentras con gusto que a él también le interesan tus cosas. Es muy agradable saber que cuentas con alguien que te aprecie, te comprenda y que comparte muchos de tus gustos y de tus ideas. Sin embargo, no se limita con esto la verdadera amistad, pues ésta tiene ciertas características y exigencias. El amor de amistad se convierte en amor incondicional cuando buscas el bien de tu amigo. Cuando respetas sus ideas. Cuando lo aceptas tal y como es, pero le ayudas a crecer y superarse.
            
En estos casos ya no es tan fácil sentir la libertad del amigo como un bien. Le queremos, entonces para que respondas a nuestras necesidades; lo cierto es que la amistad no es un sentimiento fácil, ni simple. La amistad suele ser un sentimiento generoso, y no siempre estamos preparados para ser buenos amigos, si somos posesivos, rencorosos o dejamos que nuestro corazón se deje invadir por el odio y el desprecio, es difícil que exista amistad.
           
Hay amistades, a las que suelen denominarse con derecho a “roce”, que también pueden utilizarse como estrategia para no dejar que la tormenta rompa lo que parece precario en la relación. La profundidad de la amistad se nota cuando nos sentimos igual de relajados con aquella amistad que no vemos desde hace mucho tiempo y parece que las hubiéramos visto ayer, o cuando en momentos importantes para nosotros, felices o no, nos hacen sentir su presencia y su apoyo incondicional. Por eso decimos; nada más que amigos, sí, pero ¡¡nada más y nada menos!! Los mejores amigos son como las estrellas, aunque no siempre se ven, sabes que están ahí.


 

... ese sentimiento de soledad

febrero 21, 2015



Siempre nuestras vidas están limitadas por acontecimientos: ya sea por amor, despecho, pérdida de un ser querido, fracasos, soledad, o cualquiera situación que nos la doblegue de forma que nos sintamos preocupados. Todas las pérdidas tienen un significado importante en nuestro desarrollo vital, puesto que cada beneficio requiere un sacrificio y toda ganancia de alguna forma, llega a tener un costo.
            
Así decimos que la fragmentación en la que vivimos actualmente tienen unos lazos sociales que fomentan unos sentimientos de soledad. Pensemos, que no estamos solos, sino que nos sentimos solos. Mirándolo desde un punto de vista social, cada cosa que pasa, pasará y es bueno que pase, pues al fin y al cabo aprenderemos de ella. De este modo mientras transcurre, nos confirma lo transitorio de la vida, así como todo lo que en ella acontece. Pensemos que nada es eterno, y es bueno que así sea, pues la comodidad, paraliza la creatividad y los mecanismos de supervivencia.
             
El resultado más importante de esta fragmentación, son los lazos sociales relativos a nuestros sentimientos de soledad. Si, a veces se trata de una soledad forzada que actualmente cada individuo es el responsable directo de sus lazos sociales. Por tanto si aceptamos el cambio que limita nuestras vidas, también debemos aceptar que es adecuado perder para ganar.
           
”Estar solo” es algo que se aprende. Como sabemos, uno aprende a estar solo, a soportar ese sentimiento de soledad y también a aprovecharlo de buena manera. La capacidad de estar solo constituye un síntoma de madurez de por sí, aunque esta capacidad tiene por fundamento la experiencia de estar a solas en presencia de alguien.
            
Pensemos que nuestros límites de soledad no suelen ser absolutos, casi siempre se manifiestan de forma parcial o temporal. Casi todo el mundo tiene su pequeña soledad, sólo que unos luchan por vencerla, otros la ignoran y unos pocos se hunden en ella. Cualquiera puede soportar limitar su experiencia vivida a través de la soledad en un momento dado, aunque lo más frecuente es que uno se resista a ella. ¡Intentemos vencerla y sobrepasarla!
           
En general adquirir ese límite de soledad implica haber salido de los requerimientos del mundo de las fantasías. Por otra parte, hay personas que tienen muchas relaciones sociales, que frecuentan a sus semejantes, pero, sin embargo, se sienten terriblemente solas. Lo que produce ese tipo de aislamiento consiste en estar en compañía de uno mismo. Por tanto todos necesitamos comunicarnos, abrirnos a los demás, sentirnos acompañados de otros, querer y ser querido. Cuando la soledad se apodera de uno, se suma a un aislamiento que genera tristeza. Pensemos siempre, que uno no puede escaparse de su soledad, no puede salir de sí mismo, ni de su situación.
          
Todo ello puede acarrearnos depresiones graves. Y si las fuerzas decaen y se pierde toda esperanza, a veces adoptamos soluciones extremas como el suicidio, siendo esta la forma más trágica que la vida nos pone sus límites.La peor parte de mantener recuerdos no es el dolor. Es la soledad. Los recuerdos necesitan ser compartidos.

          
 
 

... personas que rechazan el diálogo

febrero 16, 2015


Al tomar una actitud determinada nos hace cerrar los ojos a la realidad, por ser más grato y cómodo que aceptar la auténtica verdad.  Esto casos, suelen ocurrir ante una amistad a quien profesamos un gran afecto. El dolor que nos causa es porque normalmente no podemos concebir que alguien que nos haya tenido una gran estima tome una actitud de desprecio. Si un desconocido nos engaña simplemente le llamamos estafador o mentiroso pero si nos engaña un amigo nos sentimos desolados.
            
Este comportamiento es un recurso al que en situaciones puntuales muchos acuden para afrontar desentenderse. A menudo estos condicionamientos, es parte normal de una relación o una amistad; pero cuando se presenta algún malentendido, se convierte en un estado de constante culpabilidad, siendo  entonces muy difícil de controlar. En ocasiones lo hacemos de forma consciente, pero otras, es el cerebro el que altera ligeramente nuestra percepción para así salvaguardar su integridad.
            
Cuando alguien se muestra de esa manera, enfrentarse a esa persona y mostrarle que su actitud no es la correcta, hace que la situación empeore. Para enfrentarse con propiedad a alguien que su comportamiento es irregular, debemos prepararnos a encarar la situación de una manera inconsciente, haciéndole ver, que su forma de obrar, está produciendo constantes sensaciones de culpabilidad.
            
Reconocer que una amistad o un proceso amigable llega a un estado de no admitir la razón, el futuro es inviable, llegando a presentar una situación realmente imposible, ya que esto implica admitir el fracaso de una acumulación importante de esfuerzos anteriores. Practicar un acercamiento, resulta aumentar el rechazo, puesto que acercarse a una persona que no se viene a razones, resulta un acto volátil, si esa persona no está preparada. 

A veces las personas que rechazan el diálogo, se vuelve extremadamente defensiva y ofendida. Para evitar estas reacciones es conveniente practicar lo que se llama “diálogo moderado” de manera controlado, sin actuar con demasiadas emociones. En la mayoría de los casos estas personas optan por rehuir, evitando el encuentro personal y amparándose en el silencio. En estos casos debemos admitir claramente que  la persona a la cual  nos enfrentamos no está dispuesta a muchas oportunidades, empleando  tácticas de ignorancia y sobre todo el mutismo.
            
Estos procesos de silencios tienen un mecanismo evolutivo, puesto que nos hacen situarnos en momentos de situaciones difíciles, dejando de reconocer los aspectos de pura realidad que les son insoportables, permitiéndonos continuar nuestra vida de una forma altruista e irreal. Estos comportamientos siempre tienen aspectos negativos, ya que de una manera inconsciente van orientados a una falsa conducta.
           
Muchas veces el problema consiste en saber demostrar claramente el motivo del verdadero problema, que por lo general está oculto a los ojos del que así se comporta. En multitud de ocasiones, es preferible disimular ante estas personas, callando o haciendo comentarios sesgados que no tengan nada que ver con su pertinaz comportamiento, pero nunca mostrarle la verdad desnuda, unas veces por no herir la sensibilidad de esa persona u otras por mera educación. Sin embargo pensemos que la función de estas apariencias siempre juegan un papel sustancial no sólo anecdótico, sino a su vez convincente. Se dice y con un buen fundamento que: hay tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.



 

... ese ideal que nos es imposible alcanzar.

febrero 16, 2015



No voy a descubrir nada diciendo esto de:Tres cosas necesita el hombre para ser feliz: la bendición de Dios, libros y una buena compañera además de : “no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”. Aunque existe un mínimo de bienestar económico para poder vivir en comunidad. Nuestra mente debe tener  suficiente poder para construir esquemas de vida saludable. De nosotros depende alimentarla con creencias estimulantes.  La persecución de los bienes, puede nunca encontrar su final, cuando el deseo es acumular más y más.
            
La sociedad actual nos inculca la idea de triunfo de una manera absolutamente materialista; triunfar significa básicamente tener; dinero, posesiones, poder, etc. Hay muchas cosas que consiguen acercarnos a la felicidad, que provienen del exterior como: la vida en pareja, tener una familia con quien compartir buenos momentos y por qué no decirlos, tus amigos; sí, esos amigos que siempre están ahí, y que nunca te olvidan… y por supuesto muchas cosas más, que no citaré ahora.
           
Entonces, ¿debemos deshacernos de todo lo material que poseemos? No, para vivir con plenitud, basta con darle solo el valor a lo que tienes y no más. Todos podemos ser felices, si así lo deseamos, existen innumerables casos de personas que poseen todo lo que el dinero puede comprar y no se sienten felices, y por el contrario, existen quienes carecen de muchas cosas, y sin embargo encuentran el contento en su forma de ver la vida.
              
La vida es ganar… y también perder. La sociedad nos hace querer entender que solo el éxito puede conducirnos a la felicidad. No nos dejemos engañar. A veces la derrota es necesaria para avanzar y ver las cosas desde otro punto de vista. De esa manera, aceptarla y reconocerla es una de las formas inequívocas de nuestra sabiduría.
             
Nacemos para luchar por la felicidad, es decir para crearla, para hacerla a pesar de las tristezas, los desencantos, los errores y las malas jugadas que muchas veces padecemos. No nos pasemos la vida agitando nuestras desgracias o pronosticando tragedias imaginarias, puesto que es posible que no lleguen nunca.
              
Una de las cosas fundamentales para ser feliz, es sencillamente saber perdonar. Pero ¿sabemos qué significa perdonar? Perdonar no es “absolver”, puesto que no implica borrar las faltas. Tampoco “olvidar” ya que debemos considerarla como amnesia reparadora, ni por supuesto, “otorgar clemencia” Perdonar es arrancar el resentimiento que a veces llevamos dentro, dejando de lado el odio, eliminando el deseo de venganza.  Cierto es, que pasamos por la vida sin llegar a decir ¡soy feliz!, pero, ¿por qué? Quizás no sepamos dar a nuestra vida un máximo de calidad y rendimiento, que nos haga conseguir ese ideal que nos es imposible alcanzar.
              
Si deseas ser feliz, es decir, superarte como persona y darte cuenta de que lo que tú quieres está en realidad dentro de ti, entonces es el momento de hacerlo. Así pues, el secreto para ser felices reside en nuestro interior, en la forma en cómo afrontamos cada nuevo día, en cuidar con esmero nuestras conexiones con nuestros familiares, amigos, compañeros y con el mundo en general.



 
 

... decidirse a cambiar

febrero 7, 2015



Siempre he pensado que no podremos resolver los problemas que tenemos hoy pensando de la misma manera en que pensábamos cuando los provocamos. Es así, no podemos conseguir otras cosas si seguimos haciendo lo mismo que veníamos haciendo antes y que posiblemente haya generado la situación en la que hoy nos encontramos o aunque sea, algún problema (consecuencia) de los que debemos enfrentar.

Para esto es necesario, transportarse a un plano superior para mirar nuestra situación desde afuera con la mayor objetividad posible y así ver con claridad. (creo que eso es fácil de aplicar cuando vemos los problemas ajenos, no?) entiendo que es esa misma claridad  la que deberíamos buscar para nuestros temas personales. Y una vez que determinamos aquello que es necesario ajustar, surge la pregunta:  ¿deseamos cambiar?

Cambiar es una acción puramente nuestra que necesita de nuestro impulso, de nuestra decisión y también de nuestra inteligencia. Y siempre vuelvo a lo mismo, nosotros tenemos la capacidad, el privilegio de elegir, es una acción nuestra pero aunque sea nuestra necesitamos ese impulso y motivación (ver que el cambio sea beneficioso), nuestra decisión (que involucre todos nuestros sentidos, que nos ayude a decir no al viejo hábito) y por supuesto nuestra inteligencia, que siempre debería estar presente en nuestras decisiones. Aunque creo que ya de por sí decidirse a cambiar, saber que es necesario hacerlo, ya lo considero inteligente.

A menudo pienso que nuestra vida es como un gran juego de ajedrez, cada decisión que tomamos influye a la larga en las restantes (tanto nuestras como ajenas) y que hay decisiones que son más estratégicas que otras y que requieren más meditación, más reflexión. Si consideráramos esto ante estas, decisiones importantes, meditaríamos, al igual que los grandes jugadores de ajedrez, no sólo la jugada inmediata sino las posteriores por un buen rato y calculo que nos ahorraríamos gran parte de situaciones (consecuencias no deseables) en nuestra vida.

Resumiendo, es importante darse cuenta de la necesidad de cambiar para bien (progresar) y saber que ello requiere ciertos ajustes en nuestra forma de ver/pensar cosas y en nuestra forma de hacerlas y en las cosas que hacemos, por supuesto. Una vez decididos verdaderamente al cambio ello implica toda nuestra energía y nuestra inteligencia. Pero aunque todo esto represente un gran esfuerzo (no tanto de escribir como de hacer) seguramente valdrá la pena.  

Al menos en mi caso, marcó la diferencia para una gran cantidad de cosas de las que me di (y me hicieron dar) cuenta que era necesario cambiar/mejorar.

Ya sé, es así de fácil decirlo y un poco más difícil hacerlo, pero se puede y repito vale la pena!!!



 

... la toxidad del stress

febrero 6, 2015



De mi experiencia personal.Uno de los principios fundamentales de la salud se dice que la mayoría de las enfermedades físicas son consecuencia, al menos en parte, de una sobrecarga de malestar psicológico, emocional y espiritual. Esta sobrecarga es una definición precisa de lo que es el STRESS TOXICO. No sólo debemos esperar la aparición del stress sino que debemos preferirla ¿? Como? Pensé yo cuando lo estaba experimentando....El entorno libre de stress es la tumba.... así que sentir un poco de stress es señal que estamos vivos! 

Ponerme contento porque estoy estresado? No es tan así... Hay que separar al stress del stress tóxico. Este último suele venir cargado de angustia y es el que nos sobrecarga. Sin embargo, aún el tóxico sirve para algo. Lo importante es saber advertir cuando nos da señales físicas de que algo anda mal (contracturas, dolores de cabeza y otros) pero también cuando nos da señales emocionales (llanto injustificado, sentimientos injustificados de soledad, ira, impotencia) entre otros. 

Estos son los síntomas y desembocan en una conducta en la que se aprecia existe dificultad para tomar decisiones, incapacidad para pensar con claridad, preocupación constante, pérdida de la creatividad, falta de sentido del humor y un sentimiento constante de estar abrumado. (se que es así pues yo me he llegado a sentir así varias veces) Horrible, no? Bueno, si bien no podemos controlar todas las circunstancias de nuestra vida, sí podemos controlar de manera efectiva nuestras reacciones. 

Ese momento nos exige que cambiemos dos visiones fundamentales: - la visión sobre el problema; - la visión sobre nosotros mismos: Si vemos el problema menos amenazante, eliminamos la toxicidad del estress, Si vemos como significativa nuestra capacidad para manejar el problema, los factores estresantes se vuelven menos intimidatorios. Ejemplo, me acuerdo de exámenes en la Uni en los que después de haber estudiado seguía ansioso, me sentaba, leía todas las preguntas o ejercicios y ahí sentía, listo, lo sé todo ahora a escribir y desaparecía esa ansiedad esa parte tóxica del stress. 

Resultado de todo esto, el problema pierde "poder", nosotros ganamos poder personal. Nos sentimos realizados, ganamos más confianza, crece nuestra autoestima, conocemos algo de BIENESTAR y todo se repite pues por supuesto es un ciclo infinito en nuestra vida. Tres palabras nos ayudan a "ganar este poder personal" y enfrentar el stress y a generar este cambio de visión: CONTROL (de nosotros mismos) DESAFÍO (empezar a disfrutarlos y buscarlos) COMPROMISO. (para hacer algo, para cambiar nuestra situación).- 

El stress se convierte en un desafío, deja de ser una amenaza. Cuando nos comprometemos a actuar, a hacer verdaderamente algo en lugar de sentirnos atrapados por los hechos, el stress de nuestra vida se vuelve controlable. 

Yo he vivido mucho tiempo estresado, angustiado, pensando por qué estaba en la situación en la que estaba, qué había pasado, por mucho tiempo en lugar de hacer algo al respecto me lamentaba, por supuesto que me enfermaba seguido, había descuidado mi físico y creo que me agarró depresión. Veía todo negro, todas amenazas, estaba irascible, mi sentido del humor había desaparecido, y saben qué es feo sentirse así!!! Nadie lo quiere eso, pero sin embargo nos acostumbramos a sentirlo y verlo a nuestro alrededor. 

Un día me levante y dije, a partir de hoy cambio para bien, ya toqué fondo, a partir de ahora vamos pum para arriba. Ahí fue cuando cambié mi visión de las cosas y me di cuenta del poder personal que tenemos y que olvidamos tener y por eso la vida después nos pasa por encima.Afortunadamente tengo siempre a mi OKY que estuvo y esta para ayudarme y abrirme los ojos..... 

De más está decir que sí he empezado a cuidarme, a comer mejor, dejé de comerme las uñas, e intento bajar de peso, decidí sonreír, actuar con entusiasmo y juntar valor, mucho valor para lo que sabía que tenía que enfrentar... Hoy, miro para atrás y pienso no puedo creer lo que era yo hace apenas 18 meses y en lo que me he convertido (lo digo sin agrandarme, solo me comparo conmigo mismo) Y me prometí a mi mismo hacerle ver a la gente que pueden pasarle muchas cosas en su vida pero que la capacidad de elegir, nuestro albedrío eso nadie nos lo puede quitar, TODOS PODEMOS SALIR ADELANTE.

Finalmente no es cuestión de lo que te pase. Es cuestión de lo que tu hagas al respecto.



 

... en el medio de la tormenta

febrero 6, 2015



Si Tu algun dia te sientes frágil y abatida o abatido, cuando creas que todo se derrumba, piensa también que todo es pasajero y que aún hay esperanza.Cuando creas que todo se ha acabado, y cuando creas que todo está perdido, piensa que aún existe luz y que una estrella te ilumina.

Bien sabes que en la vida no todo es alegría, no todo es felicidad; pero que gracias a eventos como este, a veces dolorosos, son aquellos a través de los cuales aprendemos a valorar la vida. Tú que estás entre las olas, tú que estás a la deriva,no te sientas naufragar, ni sientas que el mundo se te viene encima.Piensa que después de la tormenta viene la calma y que hay muchas cosas que tienes por delante; que hay muchos que te darán la mano, y que después de toda esta aventura u odisea, tendrás vida y una luz de fe y de esperanza.

Venía bárbaro hasta ayer, había encontrado mi norte.

El domingo pasado me agarró un poco el bajón, pasaron muchas cosas fuertes, muchos sentimientos encontrados y si bien no estoy solo y pocas veces me siento triste, ese dia no fue mi día!! Hoy me siento frágil, aunque igualmente busco pensar que tengo que agradecer que los arbustos tengan rosas. Tengo que ser positivo porque soy positivo siempre. Tengo que seguirlo siendo cuando las papas quemen, sino que gracia tiene? Además tengo el hábito adquirido a fuerza de sangre, sudor y lágrimas!

Estoy en el medio de la tormenta y sé que la vida no siempre es alegría y que son , como dice el poema, las cosas dolorosas las que nos hacen crecer y valorar más lo bueno en nuestra vida. Lo sé, lo sé... pero sé también que asimilarlo no es tan rápido. Sé que está la luz, sé que el sol brilla, sólo estoy esperando que pase la noche.



 

....ser humano lleno de transparencia

febrero 6, 2015



En el silencio de esta madrugada, no se por que vino a mi mente una experiencia que me paso hace muchos años, quizas sea por que debo seguir intentando ser mejor y no olvidar el mensaje ....?

Un día, mi hermana lloraba en su habitación... Con mucha nostalgia, observe que mi padre se le acerco... y le preguntó el motivo de su tristeza... los escuché hablando por horas, pero hubo una frase tan especial que dijo mi padre esa tarde, que hasta el día de hoy, muchos años más tarde..., la recuerdo como esta madrugada y me llena de fuerza...

Mi padre acariciándole el rostro, le dijo: "Hija mía, enamórate de un Gran Hombre y no volverás a llorar"...

Me pregunte tantas veces, cuál era la fórmula exacta para llegar a ser ese gran hombre y no dejarme vencer por las pequeñeces... Conforme pasan los años... descubri que si tan solo todos los hombres lucháramos por ser grandes de espíritu, grandes de alma y grandes de corazón... el mundo sería completamente distinto! Aprendí que un Gran Hombre... no es aquel que compra todo lo que desea, pues habemos tantos que hemos comprado hasta el cariño y el respeto de quienes nos rodean...

Mi padre les decía a mis hermanas... No busques a un hombre que solo hable de sí mismo, sin preocuparse por ti...Ni a aquel que se pase las horas halagando sus propios logros... No te aferres a un hombre que te critique y te diga lo mal que te ves..o lo mucho que deberías cambiar... Para que quieres a un hombre que te abandonará si no cambias, por un cabello más claro?, Por unos ojos de otro color? O por un cuerpo más esbelto?...si no supo admirar la verdadera belleza que hay en ti?

Cuantas veces me dejé llevar por la superficialidad de las cosas..., haciendo a un lado a quiénes realmente me entregaban su sinceridad e integridad....? Me ha costo mucho trabajo, de verdad, comprender que GRAN HOMBRE no es el que llega más alto, ni el que tiene más dinero, casa, carro, ni el que vive rodeado de mujeres, ni mucho menos el más guapo... Un verdadero y gran hombre...es aquel ser humano lleno de transparencia, que no oculta sus verdaderos sentimientos ni se refugia en vicios y cortinas de humo, es el que abre su corazón sin rechazar la realidad, es quien admira a una mujer por sus cimientos morales y grandeza interior... Un Gran Hombre, es que el camina de frente, sin bajar la mirada, es aquel que no miente y sabe llorar su dolor...!

Hoy mi hermana esta felizmente casada, y ese Gran Hombre con quien se caso...no era ni el mas popular, ni el mas perseguido, ni el más solicitado, ni mucho menos el mas adinerado... Ese Gran Hombre es quien simplemente nunca la hizo llorar..., es quien la hace sonreír por lo mucho que han logrado juntos, por todos sus recuerdos, por cada alegría que comparten y por esos dos hijos que llenan sus vidas... Ese Gran Hombre, ama tanto a mi hermana que no se cansa de besar sus manos, y mucho menos sus labios... La quiere por quien ella es...y por lo que son cuando están juntos....!

Aprendamos a ser uno de esos Grandes Hombres, para que vivamos el paso de los años de la mano de una Gran Mujer y nada ni nadie nos pueda vencer! Comparto esta experiencia con mis amigos.. para que hagan crecer a ese GRAN HOMBRE que llevan dentro... y a mis amigas para que sepan elegir a ese GRAN HOMBRE

Siempre pienso en cuán enferma está la sociedad en general ya que constantemente nos enteramos de hombres que maltratan a sus mujeres, que las menosprecian que las disminuyen. Pensaba en lo tristes, frustados que deben sentirse para reaccionar así, para hacer sentir todavía menos a otras personas, sobre todo mujeres.

Y por otra parte pienso, sobre el arte de amar y su significado .........el amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás; el amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatidad, y no obstante le permite ser él mismo, mantener su integridad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.

El amor es una actividad, no un afecto pasivo; es un "estar continuado", no un "súbito arranque". En el sentido más general, puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir....

Qué diferencia entre lo que se ve a diario y lo que uno quisiera para su vida. Un amor sano, verdadero, activo un "estar continuado".- Por eso finalmente arribo a una conclusión :

Hombres: hagamos lo posible por desarrollar ese gran hombre que tenemos dentro. Y debemos explotar su potencial.

Mujeres: Háganse y siéntanse merecedoras de un GRAN HOMBRE, no se conformen con menos.

He dicho!!


 

Cree un sitio web gratuito con Yola