Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


Si viviéramos como conducimos...

abril 13, 2015
Cuando vamos al volante de un coche, solemos fijar nuestra atención al frente, sin perder la vista a lo que sucede detrás e incluso a los lados; pones atención para no atropellar a nadie y respetas señales y semáforos; procuras no chocar con nadie, ni cuando circulas ni a la hora de aparcar, en definitiva intentas llegar a tu destino sin un roce. Si viviéramos como conducimos probablemente nos iría mejor…

Imagina que tienes en mente pasado y futuro sin descuidar el presente, que es uno de los errores que cometemos con más asiduidad. De acuerdo que puedes mirar por el retrovisor para tener bien claro lo que dejas atrás, pero tienes unas maravillosas ventanas a los dos lados, no dejes de ver lo que te rodea, aquello que quieres esquivar y aquello que quieres encontrarte la próxima vez que pares, cuando el semáforo se vuelva a poner en rojo. No aceleres demasiado, no tengas prisa por llegar, eso que ansías alcanzar que se llama futuro, se convierte en presente cuando por fin llegas a él… ¿Ves cómo debes centrar todos tus esfuerzos en el “aquí y ahora”?



¿Qué pasaría si el resultado de hacer daño a alguien fuera el mismo que cuando le atropellas? Creo que irías con más cuidado. Nos asustan más las heridas en el cuerpo que las que no se ven y, en ocasiones, son igual de graves. Todo lo que hacemos y decimos tiene consecuencias en nosotros y, por supuesto, en los demás… Y hay colisiones, choques frontales, que no habrá mecánico capaz de arreglar, sólo nos quedará darle tiempo al tiempo, pero a veces ni eso lo solucionará. No es cuestión de chapa y pintura, en este caso hablamos de sentimientos.

En el momento en el que tuerces a la derecha o a la izquierda, siempre lo avisas con el intermitente, ¿verdad? Pues que en la vida real los demás también sepan qué dirección vas a tomar, que se te vea venir, que seas una persona clara, leal y honesta. Olvídate de garantías que nadie podrá darte, de palabras que te aseguren que todo saldrá bien, de hechos que te confirmen que no debes tener miedo, las señales sólo están en la carretera.

Más bien se trata de arriesgar, de dar un volantazo si se tercia, de ofrecer lo mejor de ti teniendo la certeza de que dejarás algo en el fondo de esa persona con la que te cruces. Aunque la adelantes o aunque te quedes atrás, aunque no sigáis el mismo camino, que te recuerde con cariño y no porque le hiciste una marca en su coche…

Y entonces, imagina que llegas a tu destino sin un solo rasguño…


 

este tipo de personas a las que llamo "disfrutonas "

abril 13, 2015
Las personas “disfrutonas” son una bendición para quienes les rodean, porque tienen la maravillosa habilidad de contagiarte su entusiasmo y dejarte con buen sabor de boca, al menos mientras estás con ellas. No necesitan grandes cosas para sonreír y no es que se conformen con poco, es que se han grabado a fuego aquello de que “la felicidad consiste en tener algo que hacer, alguien a quien querer y alguna cosa que esperar”, que no es poco…

Son realistas y en sus días hay buenos y malos momentos, pero saben encontrar el equilibrio perfecto para no perder ni el norte, ni la sonrisa. Son los mejores confidentes porque escuchan y no te van a dejar lamentarte más de la cuenta, porque cuando hagas una pausa, te pondrán un vaso de agua delante, para que bebas hasta la última gota y entonces entiendas que no sirve de nada teorizar acerca de si un vaso está medio lleno o medio vacío, que lo importante al fin y al cabo es saciar tu sed.

Viven con esperanza, agradeciendo cada muestra de afecto que reciben y dando siempre el ciento por uno, un abrazo suyo es curativo. Te zarandean cuando te hace falta, cuando ven que estás centrando tu atención en cosas que no la merecen y hacen todo lo posible por recordarte qué es lo que de verdad importa, porque ellos lo saben.


Su generosidad es la de quien sabe que lo que no se comparte, se acaba perdiendo. Son conscientes de que la felicidad de uno solo se acaba disipando, la de varios que se alegran por lo mismo crece sin control y, entonces, es estupendo formar parte de esa cadena.

La naturalidad les caracteriza, no disimulan y la sinceridad es parte de su encanto. Procura rodearte de gente así, les admirarás con la misma intensidad con la que les extrañarás cuando no estén a tu lado. Te dejarán el mejor recuerdo. Y entenderás que, a este tipo de personas, hasta echarles de menos es bonito.

 

...esa inseguridad que nos inmoviliza

abril 10, 2015
Todos solemos sentir inseguridad alguna vez, esa inseguridad tiene que ver directamente con el miedo a no saber afrontar una situación y sobre todo a las circunstancias negativas de la misma.Lo más triste de la vida no son sus pérdidas y desventuras, sino sus miedos. Decir que en determinadas ocasiones anteponemos las exigencias de los demás a las propias, es indudablemente falta de seguridad, es como entregarnos a los demás sin que nos lo hayan pedido. La seguridad, sin embargo, es una especie de valentía que nos hace creer en nosotros mismos y en nuestra capacidad personal. 

En muchos momentos de nuestra vida, por miedo o por inseguridad, no nos decidimos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Acceder a las peticiones de los demás nos resulta más fácil que defender nuestros derechos. Sí, es cierto, aunque todos, alguna vez experimentamos esa inseguridad ya sea de forma consciente o inconsciente.
              
Aunque el precio que pagamos por nuestra seguridad es elevado, es un vacío que solo podemos conseguir dando prioridad a nuestras necesidades y aprendiendo a decir “no” al miedo. Anteponer las exigencias de los demás a las propias, y entregarnos incluso sin que nos lo hayan pedido tenemos que reconocer que nos genera frustración. Así demostramos que la inseguridad es esa voz interior que nos dice: “no sé si podré” o “si soy lo suficientemente capaz para enfrentarme hacia nuevos retos” “tengo miedo de esto o aquello” o “no me animo, podría fracasar”.
             
Por eso la inseguridad tiene que ver con el modo de tolerar las situaciones que la vida nos presenta. Dice ese refrán muy antiguo: “más vale malo conocido, que bueno por conocer”. Muchos nos aferramos a esto, para no sentir el miedo que nos provoca una nueva andadura o incluso esa inseguridad que nos aterra ante situaciones nueva de la vida. 

Casi todos a través de nuestra vida hemos tenido muchos sueños, muchas acciones que realizar, pero vemos que la vida sigue su curso e irremediablemente se nos acaba sin poder cumplir todo lo que durante ella hemos anhelado. El miedo al no poder conseguir todo lo que nos hemos propuesto, es lo que nos hace sentirnos fracasados. Es un miedo que nos tiene detenidos, imposibilitados a convertir nuestra vida en aquella realidad, en aquello que siempre tuvimos la intención de realizar y hoy por miedo o inseguridad no pudimos conseguir.
              
Ante esta situación, podríamos preguntarnos: ¿Qué es lo que nos detiene y nos hace tener esa inseguridad que nos inmoviliza? Solo es el miedo a equivocarnos y a las consecuencias que pudiera originar ese posible error. Por eso creo, que muchas de nuestras acciones pueden tener efectos dolorosos para nosotros mismos o a veces hacia otra persona. 

Lo verdaderamente importante es que en todo momento estemos dispuestos a afrontar esas consecuencias y que no busquemos un desdichado a quien echarle la culpa. Y si en muchos casos las cosas no salen como esperábamos, tampoco es aconsejable llenarse de culpas. Siempre tenemos que ser responsable a nuestros actos pero no culparnos de ellos.
             
Decía Albert Einstein: “El miedo a fracasar siempre nos detendrá a intentarlo de nuevo, y siempre te mantendrá en el mismo lugar, haciendo las mismas cosas y anhelando resultados diferentes”

 
 

...nos enseña a valorar y descubrir emociones

abril 10, 2015
El arte de la música es lo que más cercano se encuentra entre las lágrimas y los recuerdos. Para una gran mayoría de personas en la que me incluyo, sin música no podríamos vivir. Abunden un sin fin de frases tratando de darnos la pista de esa envolvente realidad. La música  la podemos considerar como un lenguaje, una ciencia y un arte.
           
Es por excelencia el lenguaje del sentimiento, cuando la escuchamos sentimos que en nuestro interior se producen una serie de estados de ánimos tales como alegría, pena, tristeza, devoción, admiración, etc. Y si quisiéramos aproximarnos a una definición, diríamos que es como una emoción placentera que se percibe a través de nuestros sentidos.

Existe una gran relación entre la música y la vida de las personas. La música como producto cultural ha ido cambiando a través de los tiempos. Desde los inicios en la antigua Grecia ha ido evolucionando cada vez más y más. Determina en la persona un estado de paz, de tranquilidad, de meditación, y esto es lo que radica la importancia que tiene en la formación moral y espiritual del educando.

Entre los beneficios que se consigue con la práctica de la música son los siguientes: Desarrolla, educa y estimula noblemente los sentimientos estéticos religiosos, sociales y morales. En definitiva
nos enseña a valorar y descubrir emociones.
            
La música se reencuentra con nuestro estado de ánimo, se funde con nosotros, para generar melancolía, y al mismo tiempo llenarnos de alegrías o recordarnos esa amistad perdida. La música no solo es una forma de pasar el tiempo sino que despierta profundas emociones, aunque nos parezca imposible, suele tener un gran poder terapéutico y suele aliviar los síntomas de ansiedad, de estrés, de depresión y también para insomnio ha sido demostrado como altamente positivo.
           
Creo que en alguno de mis artículos dije quela música cumple diversas funciones; nos hace soñar, nos hace compañía, alivia nuestras preocupaciones y nos permite sentirnos agrupado en un determinado grupo social. Por tanto la música representa en nosotros una influencia que se da y que se ha utilizado tanto para potenciar la agresividad como la tranquilidad, al mismo tiempo contiene mensajes que en muchos casos son utilizados para una forma de vivir, representando en la persona un carácter que nos distingue de los demás para hacernos únicos del mismo modo que se emplea para dormir, relajar, estimular y por qué no decirlo: Para amar.
           
El hecho es que hay autores que van desde la tragedia de la filosofía griega hasta nuestros días, considerando la música como un componente de lo más místico. Se ha llegado a decir que después de escuchar a Bach, uno no puede por menos que creer en Dios. Puesto que la música es universal, entendamos entonces, que cualquier ser humano es capaz de percibir y entender toda aquella comunicación emocional que recibe a través de la música, lo mismo que por ejemplo, las expresiones faciales. 

El que ama la música, se dice que es un ser noble, lleno de luz y de amor, el cual refleja en su rostro una mirada llena de expresión, transmitiendo a través de su mirada ese sentido que le da sus palabras por medio de su mensaje. En general la música ha sido y es un medio de expresión y de motivación que se ha utilizado como instrumento, para manipular y controlar el comportamiento del ser humano.
 

deja espacio a lo que está por venir

abril 9, 2015
No es suficiente correr cuando se tiene prisa, ni hablar alto cuando queremos que nos escuchen, ni saltar hasta bien arriba cuando intentamos llegar alto o escribir cuando pretendemos que nos lean. No es suficiente porque sencillamente no todo depende de nosotros, pero vamos a ponernos en camino, vamos a intentarlo con tantas ganas que cada “no” sea para nosotros un “por ahora, no” y nos motive a seguir hacia adelante.

Y es que, al final, todo lo que ocurre pasa por un filtro que es cómo nosotros lo interpretamos, según desde el lugar donde nos asomemos a mirar…. No es que estemos a la deriva, es que disfrutamos del trayecto; no es que la desilusión se haya apoderado de nosotros, es más bien que nuestras expectativas están esperando a ser cumplidas; no es que tengamos prisa en darle un rumbo a nuestra vida, es que nos apremian las ganas por llegar adonde nos propusimos hace algunos años…Improvisa siempre que puedas, pero traza un plan a seguir, uno en el que escribas en mayúsculas los nombres de quienes quieres tener cerca, créeme que al final eso será lo más importante. No habrá trabajo, ni afición que pueda sustituir a esas personas, poco a poco dejará de tener valor lo que hagas y empezará a ser cada vez más importante con quién lo hagas. Elige bien, el vagón no es tan amplio como para que pueda subirse cualquiera, el tren tomará velocidad y no resultará fácil que suban o bajen, por eso una vez que estén dentro, cuídalos. Que tanto para ti, como para ellos, el viaje sea un placer.

¿Añoras algo? Vuelve a ello, no dejes que se te escape de nuevo si está en tus manos. Si no es así, olvídalo cuanto antes, deja espacio a lo que está por venir. Los recuerdos están bien, pero nada como vivir el presente, saborearlo y tener plena conciencia del qué y, sobre todo, con quién. Debes hacer muchas fotos porque te gustará verlas, pero que ello no te impida disfrutar del momento, de nada vale inmortalizarlos si no los has sentido tuyos.

¿Qué esperas? No te conformes con menos, hay mil oportunidades a diario para hacerte con aquello que sueñas, aquí o allí y acabarás llegando a ello… Mientras, no te precipites porque es posible que, entreteniendote con otras cosas, tú mismo te estés negando la posibilidad de llegar a donde deseabas. Respeta las normas -las que todos sabemos que están bien-, no te hablo de las impuestas por otros, sino de aquéllas que podrían hacer de este mundo un lugar más agradable aún para vivir.

¿Estás a tiempo? ¡¡Siempre!! De ponerte en camino, de volver, de huir, de callar, de hablar, de olvidar, de recordar, de esperar, de abrir puertas, de sonreír, de confiar, de sentir, de pensarlo una y mil veces… Y entonces, cuando hagas todas estas cosas, acertarás y te equivocaras, en definitiva, ¡¡vivirás!!
 

darle a cada cosa -y persona- su lugar.

abril 9, 2015
Sentirse agradecido es una de las mejores sensaciones que se puede tener, sobre todo porque eso sucede cuando nos ha ocurrido algo bueno con la inestimable colaboración de alguien y, ya se sabe, que la alegría compartida… ¡¡Vale por dos!! De qué nos vale que nos vaya bien si no tenemos con quien celebrar nuestros buenos momentos. Por eso, cada día asegúrate de contar con, al menos, una persona a la que poder mirar emocionado cuando te den esa noticia que esperas, a quien enviarle un mensaje, a quien abrazar y con quien poder mirar atrás y ver que todo esfuerzo tiene su recompensa. Si son dos o algunas más, serás realmente afortunado.

Hay gente que, con su ejemplo, te demostró que la perseverancia en el presente es la llave de un futuro feliz, que la cabeza y el corazón deben estar equilibrados antes de tomar una decisión y que con ganas, todo se puede. Otros te enseñaron que las circunstancias lo condicionan todo, pero la seguridad que uno tiene en sí mismo puede darle muchas veces la vuelta a cualquier situación, aprendiste a atreverte y, sobre todo, a apostar por ti mismo, tú eres tu mejor aval. Si los que te rodean confían en ti, ¿quién eres tú para dudar?

Hubo un tiempo en el pensaste que ya no conocerías a nadie más, que el cupo de tus amistades estaba lleno. Pues, créeme que puede llegar a rebosar. Porque hay mucha gente buena y, a veces, entras en racha y no haces más que cruzarte a personas estupendas por el camino… Entonces no tendrás más remedio que hacerles un hueco en tu vida, se lo ganarán a pulso y te harán tener más fe, crecer en todos los ámbitos de tu vida. Muchos terminarán teniendo un lugar privilegiado, a golpe de momentos compartidos, de buenas palabras y hechos -que es lo más importante-, de sinceridad arrolladora y abrazos que te dejan sin respiración, de llamadas en el momento oportuno y de generosidad a raudales. Las amistades se curten con el tiempo, pero todas tuvieron un comienzo, no lo olvides.

Comprobaste que la coherencia debe condicionar cada paso que des, así será más difícil que acabes arrepintiéndote. De todas formas, seguirás fallando, mientras que respires te expones a ello, pero también acertarás muchas veces y serás muy feliz, porque una satisfacción dura y perdura en el tiempo mucho más que cualquier disgusto. No te precipites en tus juicios, piensa que tienes toda la vida para opinar… Habrá gente que te sorprenda gratamente y habrá quien te decepcione, tú evolucionarás, dándole importancia a lo que realmente lo tiene. Que la sencillez marque tu forma de actuar, de vivir y de sentir, no es simplicidad, es darle a cada cosa -y persona- su lugar.

Serás feliz en función de lo que recuerdes y olvides, así como de tus vivencias presentes y proyectos futuros… Recuerda, ¡la felicidad manda!
 

- y, sobre todo, quiérete mucho.

abril 8, 2015
A veces es bueno volver, echar la vista atrás y ser consciente de todo lo que dejaste pero también de todo lo que ganaste, revivir aquellos días sin nostalgia y sí con mucha alegría porque tuviste la oportunidad de disfrutarlos. Es un privilegio poder sentirte como en casa en más de un sitio, tener brazos y sonrisas que te reciben sin importar el tiempo que hace que no te ven, contar con personas con las que compartiste poco tiempo de tu vida pero que no se han olvidado de ti, eso es lo que de verdad importa. Es una suerte que en el cómputo de los recuerdos ganen los buenos.

Las cosas pueden cambiar de forma increíble en un año, en meses, semanas e incluso horas, hoy estamos aquí y mañana allí, casi sin despeinarnos. Con “aquí” y “allí”, me refiero a arriba y abajo, a ciudades distintas, a sentimientos encontrados, por eso vive cada día dejando al menos algo bueno de ti en algún lugar y en alguna persona, por supuesto cometerás errores pero procura que no hagan olvidar lo primero. Hay llamadas que te devolverán por unos segundos a ese tiempo en el que tus prioridades eran otras y tus metas muy diferentes a las de hoy en día, si entonces aquello era lo que te motivaba a poner un pie fuera de la cama, ten la seguridad de que valió la pena.

¿Te gusta tu presente? Pues no es más que el fruto de tu pasado, de las experiencias que te curtieron y de las decisiones -acertadas o equivocadas que tomaste- y… ¿Qué hay de tu futuro? ¡Lo estás construyendo justo ahora! Por eso, haz nuevos amigos y conserva los de toda la vida, presta ayuda, sé generoso, lleva bien tus cuentas en todos los sentidos, pon en marcha proyectos que saquen lo mejor de ti, mantén largas conversaciones con todos aquellos que quieran tenerlas contigo -algo te aportará y tú a ellos-, visita lugares interesantes, no pierdas tu capacidad de sorpresa, date algún capricho de vez en cuando pero que no se convierta en costumbre -dejará de tener sentido- y, sobre todo, quiérete mucho.

Y tú, serás lo que quieras ser, lo que siempre soñaste, te pondrás en camino y llegarás. No tengas prisa, nunca es buena consejera, pero tampoco te acomodes… Dale a cada cosa su tiempo de espera, respeta los turnos, rodéate de gente buena y no pierdas de vista a los que fallan, unas veces serás de los primeros y otras de lo segundos, pero siempre tú. Aprende de todo lo que la vida te pone por delante, nada sucede por casualidad, muchas veces ésta es la firma de Dios cuando quiere pasar desapercibido.

Finalmente vuelve de vez en cuando, a un sitio o a una época que guardas en la memoria, ¡vuelve en algún momento! Mantén el paso firme hacia adelante, pero deja una marca de ti en todo y en todos…

Soy de los que cree que la vida se mide por las huellas que dejaste por el camino.
 

el secreto está en la mirada…

abril 8, 2015
Las palabras bonitas lo son realmente si van acompañadas de hechos, no debemos creer ciegamente en aquello que nos dicen, porque el ser humano tiene la mala costumbre de querer quedar bien por encima de sus posibilidades. Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos pronunciado un rotundo “sí”, cuando realmente pensábamos que “no”; hemos dicho “hoy mismo”, cuando teníamos la seguridad de que más bien iba a ser “nunca” y nos hemos despedido con un “hasta pronto”, que sabemos que no se cumplirá. Y yo creo que el secreto está en la mirada…

Es bueno intentar transmitir con palabras lo que piensas y lo que sientes, no dejarte llevar por el momento, por esas normas de cortesía que hemos aprendido a fuerza de ponerlas en práctica. Recuerda que la buena educación no está reñida con la sinceridad, saludar, sonreír y despedirte con un apretón de manos es lo que se espera de ti, pero puedes y debes reservar tus mejores deseos para quien realmente te los inspira.

Y, una vez dicho todo lo anterior, tengo que decir que sin embargo a mí me gusta creer en esas cosas que me dicen de vez en cuando -como a todos-, los “me alegro de verte”, “té deseo lo mejor” y “a ver si coincidimos pronto”, quiero pensar que son deseos sinceros. Podría decirse que he perdido la ingenuidad, pero no la inocencia, estos términos, que son sinónimos, para mí tienen matices que los diferencian… El primero lo equiparo a estar en la inopia, el segundo a albergar una maravillosa capacidad de sorpresa que espero conservar toda la vida.

Por eso, no tengas la más mínima duda de que lo que des, te será devuelto con creces, antes o después. Si vas por la vida de frente, mirando a los ojos y con una sinceridad aplastante, pocos tendrán el valor de bajar la mirada ante ti o responderte con mentiras. Cualquier soporte es válido si vas a actuar con franqueza, utiliza cualquier medio para hacerle llegar a quien quieras lo que quieres. No disimules, decir la verdad nunca puede ser peor que mentir, pero siempre procura que tu sinceridad no lastime a nadie, ni a ti, ni a los demás.

Y, si finalmente duele, si hace daño… Ten la plena certeza de que el tiempo lo cura todo, que las cicatrices son señales de que has vivido, que acaban sanando y que ahí donde salieron no volverán a aparecer.

he dicho.

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
A todo lo que te reste paz súmale distancia.

 

Mi oración del día a día a la vida

abril 8, 2015
Me gustaría compartir,mi oración con la que día a día le pido a la vida, que arriesgue sin perder, que gane sin ser engreído, que sueñe despierto y duerma tranquilo. Que la vida me ponga en su sitio, ni allí, ni aquí, sólo donde me corresponda. Que salga y entre, que viaje, que conozcas nuevas ciudades y, sobre todo, a las personas que en ellas habitan, para siempre volver -al menos con el pensamiento- al lugar del que un día me fui, que nunca olvide de dónde vengo y a dónde voy. Que me sacuda la pereza que cada mañana me acecha, que la soberbia no me impida corregir mis fallos y que sepa esperar sin desesperar.

Es interesante las tantas cosas que le pido a la vida, como que salte de alegría sin despegar los pies del suelo, que sepa recordar aquellos días en los que nada salía porque hicieron posible que hoy todo vaya sobre ruedas. Que sobrelleve los contratiempos con el ánimo del que, antes o después, serán resueltos, que me grabes a fuego aquello de “mientras hay vida, hay esperanza”. Que el frío me haga extrañar el calor y viceversa, de manera que siempre tenga en mente que vendrán tiempos mejores, pero sin menospreciar el presente. Que nunca este solo de forma continuada e irremediable, que pueda sentir que tengo la mejor de las compañías, al menos una vez en la vida.

Además como aprendí de escritor, le pido a la vida tener siempre a mano un diccionario para que comprenda el significado de cada palabra que me digan, pero no la despojé de los gestos de quien la pronunció, pues sólo así comprenderé su verdadero sentido. Que recuerde con cariño los buenos momentos y que tenga la plena certeza de que volveré a vivirlos, quizá con otras personas pero yo estaré ahí, con la sonrisa de entonces y la ilusión intacta. Muy importante que piense antes de hablar, que respire hondo antes de tomar una decisión y que sea para bien.

Y como no,que al final del día me haya sentido querido, que pueda mantener una conversación a un mismo tono -sin elevarlo-, y que me despidan con los mejores deseos, de verdad. Que termine lo que empecé en otra posición, que cambie algo en mi, que no pase desapercibido, pero no destaque a cualquier precio, cuando eso suceda que sea porque me lo he ganado a golpe de tenacidad y talento. Que los años no me arrebaten ni un ápice de emoción, que aprenda de todo y de todos, que abrace cada vez con más fuerza.

Finalmente y muy importante que viva sin ganas de huir… Que sea consciente de que como yo, no hay dos, que tiemble de emoción por lo menos una vez al año, que lea y relea los email que llegan a a mi buzón, con ese mensaje que me resulta tan familiar… Y, sobre todo, ¡¡que seas capaz de sentir!!
 

Ponle nombres a este escrito...

abril 8, 2015
Un día empezaste a admirarles, reparaste en esas virtudes en las que muchos o pocos se habían fijado antes que tú, comenzasteis a compartir trocitos de vida y desde entonces sois amigos. Esas personas que cuentan con tu confianza y tu cariño reservan lo mejor de sí mismos para ti, sin horarios ni condiciones, y acudirán a ti cuando lo necesiten, cuando tu apoyo les reconfortará más que cualquier solución definitiva.

No caeré en el tópico de que “no importa cuánto tiempo hace que no le ves, cuando os reencontréis parecerá que el tiempo no ha pasado”, porque simplemente no estoy de acuerdo. Cuando estés frente a frente, se darán un gran abrazo y no dejaréis de sonreír, esperar tanto un momento y que se haga realidad, no tiene precio. Comprobaras que habéis cambiado pero también que lo que siempre os ha unido sigue ahí, intacto. Os quitaréis la palabra de la boca, intentando poneros al día de todo lo que os ha pasado desde la última vez que hablasteis, cosas importantes y otras cotidianas pero todas igual de interesantes a oídos de quien te quiere. Seguiréis soñando juntos, riendo y llorando, cumpliendo años, veranos y navidades… Pero permaneceréis ahí, donde siempre, ocupando ese lugar único en vuestras vidas.

¿Y, qué hay de ese momento en el que echáis la vista atrás? ¡Eso es magia! Comprobar cómo, pasados los años, habéis ido cumpliendo vuestros sueños y alcanzando metas, con el otro en primera fila, sin perder detalle. Que en la mayoría de tus recuerdos aparezcan esas caras tan familiares no es casualidad, es la elección que hiciste y que habéis mantenido a pesar de las distancias y las circunstancias, lo que sobrevive siempre merece la pena.

Vas cumpliendo años y vas aprendiendo que poco importa lo que haces si no tienes con quien disfrutarlo de verdad, un viaje o una simple comida no valen nada si no cuentas con buena compañía. Que te duelan los pies después de haber pasado la noche bailando con ellos, que inventes nuevos pasos para la próxima vez; que te falten horas de sueño porque aprovechaste el poco tiempo que tenían tus amigos para pasarlo con ellos, olvidasteis mirar el reloj y se os pasó volando, como siempre; que les recojas al menos una vez cuando vengan de su nuevo hogar al de siempre, nada como un reencuentro en una estación o un aeropuerto; que hagas un viaje cada cierto tiempo, en el que te desconectas de todo y sólo existes vosotros. Que no tengáis la necesidad de echaros de menos para volver a veros.

Ponle nombres a este  escrito, recuerda sus caras y hazles saber lo importantes que son para ti. Amigos son los que sacan lo mejor de ti sin pretenderlo, ni ellos ni tú.
 

No hay que hacer de prisa lo que es para siempre

abril 4, 2015
No es nada nuevo mencionar que las prisas no son las formas para llegar a una buena actitud en la vida. Ya sea en los estudios, en el trabajo, e incluso en el amor. Siempre nos conducirán a un estado de inestabilidad. Vivimos en una situación de momentos realmente difíciles, en los cuales debemos aceptar la realidad, y con el convencimiento que es mejor renunciar a las prisas.
             
No me negarán que al leer diariamente los titulares de los periódicos, es como si nos viéramos obligados a vivir de una forma acelerada, ya que la opción de dejar de luchar, equivale a quedarnos atrás, comprobando que si nos mantenemos en un estado de quietud, perderemos “el tren” a que la vida nos somete.
           
¡Qué de veces recordamos las batallas perdidas, las amistades desaparecidas, puertas que dejamos de abrir, todo por el simple hecho, de que las prisas no nos dejaron tiempo para reflexionar! La vida es una sucesión de “dardos”, de problemas, de baches continuos. 

He aquí la pregunta que continuamente nos hacemos: ¿por qué casi nunca recordamos los momentos buenos? Muy sencillo, tengamos en cuenta que esos momentos suelen permanecer poco tiempo en nuestra vida y por tanto deberíamos de saborearlos con tranquilidad, (sin prisas), puesto que el estado acelerado en que vivimos nos hace que permanezcamos casi siempre dolido. Aceptar la realidad no es resignarse   
            
Las prisas a veces se nos presentan de forma que nos dice; ¡no sé qué hacer! Todo se nos pone al revés, puesto que la vida es eso, levantarse diariamente y tratar de ver y vivir una situación posiblemente incómoda, con el propósito de trabajar para que sucedan las cosas lo más satisfactoria posibles, sobre todo, sin pretender ni exigir resultados inmediatos. Pensemos siempre que aquellos que son capaces de renunciar a las prisas, tomarán mejores decisiones.
            
Si, es cierto que vivimos en un mundo apresurado. Todos “corremos” hacia una vida mejor, y pierden al mismo tiempo esos momentos de las experiencias sencillas y cotidianas que posiblemente nos hagan felices. Nos olvidamos de las pequeñas cosas en medio de tantos asuntos, sobre todo el espacio para el reposo y la meditación. En algunos casos se trata de liberar nuestro pensamiento de la confusión de las prisas, al querer realizar todo apresuradamente. 

Cuando más prisa tenemos, menos nos damos cuenta que realmente la tenemos. Se nos acumulan los motivos, a veces imaginarios, mezclándolos con los auténticamente reales, es decir; quedamos a merced de ese enemigo mental que son las prisas. De esta  manera mientras caminamos ansiosos hacia esa promesa que se nos presenta diariamente, la vida pasa frente a nuestros ojos, sin apenas percibirla. Nos enredamos, en una cosa y en otra, y no respiramos, no observamos, no apreciamos lo que está sucediendo en ese preciso momento. Nuestra atención y nuestra ilusión se descuidan del mundo real, todo por no querer levantar el pié del “acelerador”.
             
Aunque nos parezca mentira las personas que continuamente tienen prisa, son víctimas de experimentar sensación de culpas, todo por creer estar perdiendo el tiempo y la vida. El problema está que ese futuro anhelado no existe, sencillamente es una idealización mental, puesto que nadie vive en el pasado ni en el futuro. Todo lo que nos ocurre, sucede en el preciso momento en que lo vives.

 

...tu sexto sentido con tu mente

abril 3, 2015
Cuando uno va por la vida como vamos todos los mortales en este planeta, a veces perdidos  y desorientados en mas ocasiones que en lo contrario, la brújula que normalmente nos guía, alerta y nos indica el camino a seguir no es ni mas ni menos que nuestra propia intuición. Ni consejos, ni direcciones dadas por otros, ni caminos señalados.  Cuando no sabemos que dirección tomar, que decisión escoger, que alternativa probar, la intuición es la herramienta mas fiable que tenemos a nuestra disposición para no equivocarnos.

¿Que es la intuición?. Según el diccionario, la Intuición es la Percepción o conocimiento instantáneo de una verdad o idea sin la participación de razonamiento alguno. Para muchas personas, la intuición es algo levemente físico, un sentimiento en el estómago o una sensación de cosquilleo en cualquier parte del cuerpo. Para otras, la intuición es mas sensorial, una imagen que viene a la cabeza de forma repetida, un sentimiento de que esto es así de forma inequívoca, o incluso un mensaje claro en la mente consciente, una canción, etc. Cualquier cosa que te ayude a saber por donde tirar en el momento adecuado, sea cual sea la manifestación que tenga en ti, eso es lo que puedes llamar tu intuición o sexto sentido.

Sin embargo, una cosa es reconocer que esto nos pasa de vez en cuando, y otra convertirla en una herramienta de trabajo diaria. La intuición, como todo, requiere entrenamiento y practica. En realidad, solo requiere que se le preste atención y se actúe según su consejo, pues ello refuerza el habito de escucharnos a nosotros mismos a un nivel mas interno y mas inconsciente donde existen respuestas y conocimientos que no tenemos a nuestra disposición en la mente agitada de nuestras horas de vigilia.  Es el hecho de reconocer el mensaje y actuar sobre él lo que envía de vuelta una señal de reconocimiento que básicamente esta aceptando este canal como una vía importante de recepción de información.

Encontrar la forma en la que mejor se comunica tu sexto sentido con tu mente consciente es la parte primordial para establecer el canal directo de “mensajes”. Es como si dijeras, ah! cada vez que siento esta sensación o que me viene a la mente esta imagen esto es un mensaje inequívoco de que es mejor que haga esto o lo otro. Es básicamente lo único que hay que hacer. Una vez descubierto el canal de comunicación, solo se trata de mantenerlo abierto y de hacer caso a lo que a uno le llega por él.

Mi intuición o sexto sentido ha ido evolucionando con el tiempo, pero funciona sobre todo a niveles de mensajes o ideas que me vienen a la cabeza, lo mas divertido de todo, es que casi siempre son letras de canciones. Siempre ando atareando alguna cosa de forma inadvertida o cantando mentalmente, y cuando estoy pensando sobre algo, me he dado cuenta que la letra de la canción que tengo en ese momento en la cabeza me estaba dando las pistas que necesito.  Si queréis que os diga la verdad,esto he escrito justo ahora porque tras estar pensando que estaría bien escribir algo sobre nuestra intuición en esta página web,  de repente me he dado cuenta que estaba cantando la canción de Lisa Standfield…”this is the right timeeeee… ” :-).FINALMENTE : Escucha a tu intuición, veras que fácil se hace tomar las decisiones correctas en el momento correcto
 

...la vida como un camino hacia delante

abril 3, 2015
La mayoría de las personas han pasado tiempo, en algún u otro momento de sus vidas, tratando de entender cual es la relación entre el libre albedrío y el destino, si es que existe alguna, tratando de encontrar equilibrio y balance a la pregunta de si los acontecimientos que aparecen en nuestra vida están predestinados o si por el contrario todo depende de nuestras decisiones. Para mi, la explicación que mas resuena en mi interior como cierta es la que expongo a continuación.

La forma mas adecuada de representar nuestra vida se asemeja a un laberinto con múltiples opciones. Hay una entrada (cuando nacemos ) y hay una salida (cuando morimos). Nuestro YO superior pondrá en nuestro camino eventos predestinados (los puntos rojos) y nos ira guiando para que vayamos llegando a ellos y superándolos. Cuanto tiempo tardamos, y que camino escogemos para ir de un sitio a otro es cosa nuestra (el libre albedrío). Dependiendo de nuestras acciones y decisiones, nuestro YO superior ira haciendo ajustes para que según el recorrido que vayamos tomando estos eventos importantes de nuestra vida acaben llegando hasta nosotros de una manera u otra. Es decir, los puntos rojos se irán moviendo dependiendo de nuestras decisiones.

Uno puede encontrarse etapas del camino donde se encuentre tan a gusto que es posible que decida que ahí es donde se quiere quedar. No hay problema, por cuanto es nuestra decisión y seremos nosotros quien evaluaremos al final si fue una buena decisión o no. Lo que no cumplamos en esta vida quedara para la siguiente (si así lo decidimos). De todas maneras, nuestros guías y nuestro YO superior estará siempre mandándonos señales y empujándonos en cierta forma (hay un cierto limite en cuanto pueden influir en el plano físico, por cuanto su energía es mucho mas fina y por cuanto nuestro libre albedrío esta por encima de ello), para que cumplamos aquello que nos propusimos al reencarnarnos.

Si prestamos atención a nuestra vida, empezaremos a notar coincidencias, cosas que ocurren al azar en el momento mas adecuado. Esto se denomina sincronizad, y son eventos y situaciones puestas por nuestros guías y nuestro YO superior para ayudarnos a avanzar hacia nuestros objetivos. Si hacemos caso a las señales, llegaremos rápido y de forma fácil a todos los puntos rojos. Si pasamos de ellas ( o no nos damos cuenta), es posible que pasemos mas tiempo encontrando callejones sin salida, o hagamos un recorrido mas largo de lo que podríamos haber hecho, para llegar de un punto a otro.

 Para saber reconocer las señales hay que estar simplemente atentos a esas intuiciones, a esas personas que nos encontramos de repente y que nos dicen tal o cual, a esos libros que nos llegan a las manos, etc. Hay mil formas de recibir un mensaje. Cuanto mas aprendemos a reconocerlos, mas patentes se hacen y mas a menudo somos capaces de reconocerlos. La segunda parte consiste en actuar en consecuencia. De nada sirve que nos indiquen y aconsejen por donde ir si luego tomamos el camino contrario.

Solo el hecho de decidir ya es algo positivo. No existe una decisión mala, por cuanto no decidir implica no moverse del punto del laberinto en el que nos encontramos. Por eso, no importa cual sea la decisión que tomemos, esta siempre sera correcta. Cuando estamos delante de una encrucijada, de dos o mas caminos distintos, es muy posible que mas de una decisión sea buena para alcanzar nuestros objetivos (llegar a un punto rojo importante), y que otras nos hagan dar algún rodeo, pero nuestro YO superior nos ayudara a que en el camino en el que estemos, aparezcan las lecciones que debemos superar.

Conclusión

Si entendemos la vida como un camino hacia delante, con una serie de objetivos diseñados de antemano por nosotros mismos antes de nacer y con libre albedrío para decidir como llegar a ellos, entonces uno comprende la necesidad de entender claramente cuales son esos objetivos, cual es nuestra misión en esta vida y de que forma podemos aprender a leer las señales que nos irán acercando a los eventos mas importantes por los cuales hemos de pasar. Sea cual sea nuestro objetivo en esta vida, lo importante es seguir siempre hacia adelante, disfrutando del camino, y cuando las cosas no van bien, pararse y preguntarse si es que hemos llegado en nuestro laberinto particular a un punto en el cual debemos andar un poco para atrás y retomar otra senda. En todo caso, en cada encrucijada nos esperan nuevas sorpresas y nuevas lecciones, y a veces los obstáculos no son mas que pequeñas vallas para que aprendamos a saltarlas, ya que detrás de ellas se encuentra una situación mucho mejor.
 

...el amor nunca existió

abril 2, 2015
Durante la juventud creemos amar; pero solo cuando hemos envejecido en compañía de otro, conocemos la fuerza del amor. La intimidad no es más que una situación personal de cada uno, en donde residen los valores humanos y personales, siendo todos ellos un conjunto de derechos fundamentales para el desarrollo de la persona y de la familia. Junto a esto, nos creamos un ámbito reservado interiormente ante los demás, contra las intromisiones y las indiscreciones ajenas.
          
Esta intimidad nos conduce a un conjunto de acontecimientos emocionales que ocurren a través de nuestra vida y en nuestra mente, siempre junto a comportamientos emocionales, sentimientos y demás pasiones. Si estas relaciones personales de las cuales hablaba anteriormente, no son fáciles de llevar en general, mucho menos serán las que se establecen entre dos personas  que se aman y deciden vivir juntas, pero al mismo tiempo sobrellevan emociones y contra posiciones de valores muy distintas. Todo se presenta cuando deseamos establecer una relación con alguien, aunque lo que más desearíamos es tener una pareja estable con quien compartir nuestra vida y al mismo tiempo planificar un futuro de a dos.
              
Si, el amor, es enviado como el regalo esencial para cada persona. Cuando nos lo proponemos, bien vemos que todo nace del amor. Pero existen momento que esa falta de amor genera situaciones complicadas llenas de emociones. Sé que cuesta entablar relaciones profundas con alguien, pero la sola imagen idílica, nos provoca, miedo e inseguridad, que al mismo tiempo nos sentimos vulnerables, solo con el simple hecho de hacernos sufrir. Debemos comprender que el amor y el dolor lo llevamos anclado en el mismo lugar.
               
Lo más preocupante y de peor pronóstico para una pareja es que se haya instalado el desamor, que se hayan roto los últimos hilos de ese sutil y quebradizo vínculo que une a dos personas para constituir una pareja. ¿Por qué a veces son tan complicadas nuestras relaciones? ¿Por qué provocan tanto dolor y sufrimiento? ¿Por qué se termina el amor? A pesar de que parezca muy difícil explicarlo, cada vez nos convencemos que, todo esto sucede, en primer lugar porque “el amor nunca existió”. Muchos dejan de amar porque ya no tienen sentimientos de amor hacia su pareja. Sé que esto es un enfoque personal y muchos no estaréis de acuerdo, pero hay que reconocer que los sentimientos surgen como consecuencia de nuestras actitudes y comportamientos amorosos.
           
Es importante distinguir entre el dolor y el sufrimiento. El dolor nos lo trae la vida, siempre estamos expuestos a él, y el amor, como parte de la vida, implica dolor por los desencuentros, pérdidas, enfermedades, etc. Sin embargo, no tenemos por qué implicar el sufrimiento propiamente dicho, con el dolor que nos proporciona el empeño de cambiar la realidad, o las actitudes de alimentar nuestras heridas.
             
La verdad es que no nos queda más que enfrentarnos al abandono, no quedando otra solución que asumir el dolor en nuestra intimidad que nos produce ese duelo que irremediablemente hemos ido generando.
 

...imagino que será como el lobo con cara de cordero

abril 1, 2015
Después de una revelación transformadora y liberadora a la vez me di cuenta que en esta sociedad no tiene nada que ver lo normal con lo natural, parece una epidemia de vacío existencial y de sinsentido vital que padecemos los seres humanos. Si bien se suele proyectar ante los demás una imagen de seriedad y seguridad, en la soledad nos sentimos tristes y confundidos. El teatro social es impresionante, la mayoría hemos sido educados para comportarnos y actuar de una determinada manera, muchos de nosotros alguna vez nos hemos convertido en personas que se esconden detrás de una personalidad, en vez de mostrarnos auténticos, honestos, libres, siendo coherentes con lo que en realidad somos y sentimos, solemos llevar una máscara puesta, por medio de ella interpretamos a un personaje del agrado de los demás. 

Si bien nos permite sentirnos cómodos y seguros, con el tiempo conlleva un precio muy alto: la desconexión de nuestra propia esencia y muchas veces de tanto llevarla puesta nos olvidamos de quienes éramos antes de ponérnosla. No sigamos envueltos en estos dos paradigmas: el ser y el aparentar, porque en algún lugar de nosotros mismos sabemos que no podemos sostenerlos a ambos para siempre. Sigamos nuestra voz interior, no importa quienes seamos o que decisiones tomemos, siempre tendremos admiradores, detractores y personas que les seamos indiferentes, si nuestras relaciones se sustentan en este juego de espejos y proyecciones, ¿por qué fingimos? ¿Por qué aparentamos lo qué no somos? "La gente falsa tiene una imagen que mantener. A la gente real, no le importa". 

Soy como me ha hecho la vida no como quieren los demás, no llevo ropajes que me ocultan, llevo en los ojos un espejo que no engaña, es el alma. aunque creo que hay muchas más personas sinceras y transparentes que nos mostramos como somos, que las que no lo son, en estos últimos pongo como ejemplo a muchos políticos, empresarios, banqueros, deportistas, ricos que disimulan y se les nota falsedad y disimulo hasta en su hablar...pienso que la inmensa mayoría de gente es sincera y transparente, aunque otra cosa es que se sea buena persona o no, pues el que tiene mal fondo imagino que será como el lobo con cara de cordero para mostrarse como lo que no es.la máscara siempre estará en uso por todos y todas, ya saben, nadie va por la vida sin una pequeña coraza , la realidad es demasiado abrupta y sanguinaria.
 

...de los vaivenes de la vida

abril 1, 2015
Me gustaría compartir con ustedes los pensamientos que utilizo a diario para motivarme y que me sirven para sentirme bien -especialmente cuando mis proyectos no se cumplían-, y que en el presente aún los utilizo. Como pareciera que nunca terminaré de zafar de los vaivenes de la vida e imagino que muchos de ustedes tampoco y que necesitarán algo de motivación para sus momentos más difíciles: pues entonces ahí van.

El tiempo y los acontecimientos del día a día me han enseñado que el ser humano difícilmente crece sin dolor, que todos y cada uno de nosotros hemos podido atravesar alguna experiencia desafortunada y ésta sin que nosotros nos hayamos dado cuenta nos hizo crecer, bien sea porque hemos estado fallando o porque las circunstancias no dependían de nosotros.

Cuando la suerte nos es esquiva es cuándo debemos seguir adelante. En lo profundo de la oscuridad de nuestras decepciones encontramos un destello, como una luz de alerta que nos dice que tenemos que hacer algo porque el miedo y la derrota nos paralizó, y seguramente, no nos moveremos a menos que las circunstancias nos obliguen a hacerlo.

No hay dolor que no venga acompañado de una buena enseñanza. Todo gran éxito requirió de una digna batalla para que nuestras aspiraciones pudieran concretarse. Las cosas buenas, mal que nos pese, se toman su tiempo en llegar así pues que tendremos que tomar a la paciencia como nuestra aliada transformándonos en personas con actitud positiva.

En lo personal aprendí que todo en la vida es temporal, que cada vez que llueve luego para, que cada vez que te hacen daño siempre sanas, aunque las marcas de las heridas quedan... Ten presente esto porque si no rodarás por la vida sin que puedas enfrentarte con ella, así que ¡entra en acción!

Preocuparse y quejarse no cambiará nada. Si crees en algo, pues entonces debes seguir intentándolo. No permitas que el pasado oscurezca las puertas del presente y deje sin luz el camino hacia el futuro porque el verdadero cambio comienza aprendiendo y agradeciendo lo vivido. Así que pon lo que hay que poner para recorrer el camino que elegiste de lo contrario será mejor ni tener un punto de inicio: lo haces o lo dejas.

Las cicatrices que quedaron del pasado simbolizan tu fortaleza. Son como las tiras que lleva un soldado: cuanto más tienes mayor rango ocupas. Una cicatriz es un dolor que ya sanó, si aprendiste de este entonces te traerá a un presente sin miedos, entendiendo que cada lucha fue un paso adelante.

Un objetivo supone perder la estabilidad, la comodidad de tu tiempo, tal vez hasta no comer lo que quieres, ni dormir donde desees, sacrificar tu relación familiar, como la de tus amigos y hasta posiblemente recibir ensañadas burlas.

Esto te supondrá un montón de tiempo a solas que, bien administrado, te ayudará a planificar grandes cosas si le das el espacio que necesita. Pon determinación para llegar a donde quieres llegar y créeme que valdrá la pena recorrer la ruta hasta el final porque no hay mejor sensación que la de sentirte vivo participando de la lucha en el día a día y ganar cada una las batallas que se te presenten.

La negatividad de otras personas no es tu asunto. Sé positiva. Sonríe hasta cuando otros traten de acabar contigo porque esa será tu primera batalla ganada. Por encima de todo nunca trates de cambiar para impresionar a alguien que se empeña en demostrarte lo poco buena que eres  para él.  Los cambios que realmente impresionan y deslumbran suceden cuando cambias para ser una mejor persona para contigo mismo. 

La gente siempre hablará de lo que haces bien y lo que haces mal como así también lo harán sobre los demás, entonces sólo preocúpate por ti antes que comiences a malgastar energía preocupándote por lo que dicen los demás, y como decía aquella vieja frase: “…a las palabras se las lleva el viento”. 

Pero ahora si las cosas se encuentran bien, entonces… ¡vuela…! Disfruta de ellas. Zambúllete en el mar de la felicidad y de la buenaventura. Estará quien te haga esbozar una sonrisa, quien te haga sentir bien y entonces todo brillará. Disfrútalo porque ese equilibrio no durará por siempre, de igual manera si las cosas están mal. La vida para algunos no es fácil, pero eso no quiere decir que debamos mandar a remate nuestras sonrisas. No tengas miedo de ir por lo que desees todas las veces que sean necesarias. Refuerza tu confianza. Deja de temerle a la incertidumbre porque es excepcionalmente emocionante atravesarla con la confianza en que todo pasará, además sin ella la vida sería aburrida. Vuelve a amar, a vivir, a soñar y no permitas que una dura lección endurezca tu corazón. Ten Fe.

Quisiera dejarles grabado a fuego estas palabras: las mejores lecciones de la vida son aprendidas en nuestros peores momentos, y salen de los errores más grandes, y a veces hay que pasar por lo peor para llegar a lo mejor.

No hay que estresarse por lo que no puedes cambiar, vive con sencillez, ama con generosidad, habla siempre con la verdad, trabaja con diligencia, y sigue siendo tú por sobre todas las cosas.

Con mucho cariño.
 

Stormclouds, The Pyrenees, Spain

marzo 31, 2015

 

...una historia detrás de cada persona

marzo 31, 2015
Antes de juzgar a alguien piensa que hay una historia detrás de cada persona y una razón por la cual somos como somos.Siempre existen contradicciones, distintos enjuiciamientos, distintos puntos de vista etc., ¡Que difícil, verdad! Lo reconozco. Sobre todo cuando los argumentos no nos convencen, es cuando lo pasamos peor en contra de nuestra voluntad: ¿cuántas veces nos limitamos a aceptar decisiones, sin quedarnos plenamente convencidos. Pero la vida nos enseña a través de los años que debemos ser transigentes, si no; como se suele decir: “perdemos los papeles” y lo que llegamos a conseguir es a empeorar la situación.
            
Dar una opinión sincera y argumentada, a veces no convence, no porque no tengamos razón, sino por el simple hecho de no compartir nuestro mismo punto de vista. En estos casos es mejor aceptarla y dejar de insistir. Resulta muy útil e inteligente darle importancia a nuestro desarrollo personal y emocional, puesto que con ello aumentamos nuestra capacidad para no destruir nuestras relaciones y al mismo tiempo mantenerlas armoniosamente. Aunque el hecho de no coincidir en la opinión con alguien no significa que estemos equivocados.
            
Siempre es conveniente sopesar que existen personas muy sensibles a las críticas y el hecho de reaccionar con ellas con violencia, nos pone en situaciones en las que debemos ser comprensivos y no tratar abiertamente con dicha persona aunque esté equivocada. El tratar de llegar a un convencimiento “total”, puede que te sientas que actúas de forma vengativa, y eso sólo hará aumentar la agresión.
            
En caso de que consideremos que nuestros argumentos son los correctos y no te los acepten, lo mejor es no discutir, escuchar sus propuestas y a continuación exponer las nuestras. Es posible que entonces lleguen a reconocer que sus opciones eran equivocadas. A pesar de una vez evaluados nuestros puntos de vista, vemos que nuestro contertulio persiste en su discrepancia, lo mejor es aceptar que es un problema suyo y que será él a la larga del tiempo quien tendrá que resolverlo. Tengamos la tranquilidad de que nosotros hemos hecho todo por nuestra parte, y no debemos desgastarnos, sólo llegaríamos a empeorar la situación.
           
Si dudas siempre encontraremos personas, que a todos le encontrarán fallos y contradicciones, pero personalmente no hacen nada por resolver la situación. No es fácil tratar con ellos, puesto que su sinrazón y a veces su soberbia, se hacen intransigentes y se muestran completamente “cerrados/as”. Ante estas situaciones no debemos caer en nada que les contradiga, ya que en esos casos seremos nosotros los responsables de cualquier tipo de discusión, llegando casi siempre a sentirnos culpables. Tampoco suele ser recomendable tomar una actitud de defensiva, puesto que esto nos llevará a empeorar más la situación. 
           
Y aquí es donde nos preguntamos: ¿ante esto, qué debemos hacer? En estos casos es conveniente mostrarse de formas que vean que aceptamos su enjuiciamiento, aunque en el fondo no estemos de acuerdo con sus propuestas, pero siempre les agradará y podremos continuar con la conversación y hacerles ver que puedes aceptar lo que dicen sin necesidad de darle la espalda. Todas estas determinaciones han de ser suaves, pacientes y sobretodo con buenas palabras; sólo así conseguiremos ver llegar su aprobación de forma inconsciente.
 
 

... hay cosas que no podemos explicar

marzo 31, 2015
La intolerancia a la incertidumbre es peligrosa cuando implica sacar conclusiones precipitadas sobre un acontecimiento tan grave como el suicidio-homicidio al que, desgraciadamente y todo parece apuntar, nos enfrentamos estos días. La sociedad necesita encontrar un culpable. Es obligado recordar las palabras de Hipócrates que, ya en el siglo V antes de Cristo, señaló el recurso que utilizaban magos, impostores y charlatanes de la época para explicar la epilepsia: “(…) utilizan lo divino para ocultar su impotencia y desconcierto, al no contar con ningún tipo de ayuda que ofrecer (…)”.

Vivimos en una época en la que se reniega de la maldad, de lo diferente, de lo que no encaja en nuestra forma de pensar y argumentar, en el contexto de un pensamiento pseudoglobalizado y, en ocasiones, cientifista. Consideremos estos sucesos como inconcebibles, no intentemos explicar lo que a veces, simplemente, no tiene explicación.

No busquemos respuestas en lo divino, pero tampoco en las enfermedades mentales —que, por otro lado, existen desde el principio de los tiempos. No se trata de hacer un panfleto a favor de los pacientes con depresión (que ni siquiera es necesario porque es absolutamente ridículo establecer comparación o identificación alguna con esta enfermedad). Simplemente, aceptemos que hay cosas que no podemos explicar porque son subjetivas, porque forman parte de la variabilidad interpersonal, por lo imprevisible de la conducta humana, porque no somos máquinas y nunca lo seremos.

Nunca sabremos qué pasó exactamente por la cabeza de Andreas Lubitz en el momento de tomar la decisión de hacer lo que hizo (salvo que encuentren una declaración de intenciones entre sus pertenencias y no parece).
¿Es posible prevenir actos como este? Definitivamente, sí. Es relativamente fácil mentir y simular salud mental. Es relativamente fácil falsear evaluaciones psicotécnicas validadas. Sin embargo, con que se detecte un solo caso pueden salvarse 150 vidas y esta es una afirmación hecha desde mi experiencia en una compañía aérea.

Las medidas de prevención tras los atentados del 11-S han sido criticadas por excesivas y represivas. Sin embargo, mientras que en 2001 era necesario que los pilotos comerciales pasaran controles psiquiátricos bianuales según la normativa europea, ahora sólo se realiza un control en el momento de la selección (para obtener la licencia, no para renovarla).

En el caso de Lubitz, no parece que haya ocultado un malestar psíquico o una enfermedad mental, al menos a los médicos. Estaba diagnosticado, tratado y en teoría de baja laboral. Pero no eran los psiquiatras de Germanwings los que disponían de esta información, y ellos habrían tenido en su mano prevenirlo. O tal vez no, pero el hecho es que estos profesionales, en Europa, simplemente no existen.
 

... la aventura de atrevernos con las dificultades

marzo 28, 2015
El arte de vencer las grandes dificultades se adquiere y se aprende con la costumbre de afrontar las pequeñas. Todo consiste en tomar las decisiones que nos permita pasar a las acciones eficaces, que nos hagan responsables y capaces de transformarnos. Así, cada vez que, nos lamentamos de los obstáculos que la vida nos presenta, sufrimos una derrota personal y tiramos la toalla; pensemos que cualquiera que sea la adversidad que llegue, ésta puede superarse. Todo llega a base de constancia, esfuerzo y sacrificio.

Existen lugares con menos remedios y oportunidades que otras, y sin embargo las personas no dejan de ser  creativas ante los  problemas que se les presentan y emprendiendo siempre nuevos proyectos.
          
Los problemas y dificultades aparecen tarde o temprano y de forma más o menos continuo en la vida de cualquier persona queramos o no, y cuando dicen aparecer no  podemos hacer nada por evitarlos, lo que si podemos hacer es enfrentarnos a ellos y tratar de poner soluciones. La práctica hace al maestro y no hay especialización posible sin la constancia en el aprendizaje, superando las dificultades que, con toda seguridad, irán apareciendo a medida que nos vayamos encaminando hacia el éxito.
             
La vida nos enseña constantemente que no se logran grandes cosas ni objetivos importantes, sin grandes esfuerzos y fatigas; necesariamente debemos asumirlos, a ser posible con ilusión y hasta con alegría, pues si nos dejamos amilanar por el miedo y por la cobardía, las dificultades se nos presentarán como obstáculos insalvables.
            
Si uno se cree incapaz de enfrentarse a una situación nunca lo hará. Este tipo de planteamientos para lo único que sirven es para desanimarnos e incapacitarnos para enfrentarnos a las dificultades. Igual que nos enseña, como decía anteriormente, la vida está llena de pruebas y dificultades. Podríamos llamarlas “tormentas” que pueden consumir tanto nuestra vida, que nos debe llevar a aferrarnos con toda nuestra fuerzas para no “soltar” y luchar siempre por sobrevivir.
             
Muchos de nosotros y a través de nuestra existencia, somos probados más duramente que otros, pero solamente los fuertes,  resisten a esa “tormenta” y sobreviven resultando victoriosos. Hay un sentimiento maravilloso que viene con la victoria de la fortaleza: perseverancia, determinación y en especial, toda la ayuda de la Providencia. Si nos armamos de un espíritu valiente y atrevido, los obstáculos se empequeñecen ante la fuerza de nuestro coraje, activando todo nuestro potencial físico y mental, pasando a la acción, sin dejar ni siquiera una mínima oportunidad al fracaso.
           
Por tanto analizando todo lo que vengo diciendo, y por pura lógica, la falta de voluntad, de valentía y de coraje, agigantan las dificultades cotidianas y hasta las crecen, por el miedo, la cobardía y la falta de decisión.
           
Animémonos pues, a emprender, a cooperar, y luchar por materializar nuestros sueños, actuando de forma responsable y usando todo lo que hay a nuestro alcance, ya que muchas veces nos convierten en privilegiados, para demostrar que somos una sociedad viva, que merecemos lo que hemos heredado, y que aún queda mucho por hacer y muchos problemas que resolver. Disfrutemos todo lo que podamos de la aventura de atrevernos con las dificultades.
 

los políticos no pasan ningún tipo de control

marzo 28, 2015
AMPLIANDO UN POCO SOBRE EL ESCRITO DE AYER DEL AVIÓN-EL PILOTO-LOS POLÍTICOS Y EL DINERO QUE ESTA SOBRE LA VERDAD.

Todos sabemos con todo detalle lo del asalto al museo EN TUNES. Nos dijeron que eran unos islamistas vestidos con ropa militar aunque en las fotos de los muertos, uno estaba de calle y otro con chándal, minucias.

Lo que no nos han dicho es que el día antes el embajador de ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA fue a pedir al presidente que le permitiera instalar una base aérea en Túnez, como se lo pediría, que el presidente lo echó del palacio.

Tampoco nos han dicho que estamos en situación de alerta por guerra nuclear mayor que cuando el asunto de los misiles de Cuba. Todos están haciendo juegos de guerra. Los rusos han dejado bloqueados los sistemas electrónicos de la otan varias veces, los aviones de la otan destacados en el Báltico, entre ellos unos españoles, interceptaron un grupo de aviones rusos en aguas internacionales del Báltico, que es la ruta para ir de Rusia a Kaliningrado.

Lo que tampoco nos han dicho es que estos días había maniobras de la Otan en la zona del accidente, en las que supuestamente se probaba un láser de alta energía para mandar un mensaje a los rusos. Al parecer el objetivo era un misil balístico que entraba en la atmósfera y el láser debía destruirlo.Según los conspiranoicos, el láser habría fallado y el resultado es el avión derribado..... no lo creo... Y esto es lo que se comenta por la red, pero no olvidemos que son conspiranoicos. Creo que lo mejor es esperar, con la mente abierta y ver las pruebas que aportan.

El el escrito digo algo que siempre olvidamos, los políticos no pasan ningún tipo de control y nos manejan como quieren. En estos momentos nos dicen más mentiras que verdades y esto es un hecho, un hecho que sabemos todos. Todos los que nos preocupamos un poco por estar informados, claro. ¿Por qué en el caso del avión nos iban a decir la verdad? Creo que la presunción de veracidad sobre lo que dice un político hace tiempo que desapareció y ahora si queremos creerle, deberá demostrar que dice la verdad.

De momento sobre el avión todo son afirmaciones sin pruebas. Nos han dicho que en la caja negra se oye una conversación, pero no la hemos oído. Cuando los familiares de los pilotos digan que esas son las voces auténticas, podremos empezar a creerlo, porque una voz se puede imitar.

Pero cuando encontraron la caja negra, dijeron que se tardarían varios meses en descifrarla. No me dirán que la celeridad con que han sacado la parte fundamental, no es encomiable. Y mientras se están echando capas de porquería sobre un muerto. Que puede ser verdad o no. Como he dicho antes, debemos tener presunción de mentira, porque la casta no merece otra cosa.

Que puede que la versión oficial sea verdad, pero tendrán que dar pruebas más sólidas. Recuerden otra versión oficial de hace once años y que sigue en el limbo de las mentiras el accidente de espanair...

Yo no sé, si a nuestros políticos se les podría aplicar lo del Despotismo Ilustrado. Aunque parece difícil que se pueda educar de alguna manera a estos bodoques con el intelecto a la altura de una musaraña. Su egolatría y narcisismo están por encima de los intereses y necesidades del pueblo. . Es una buena visión de lo que ya empezaba a ser la globalización y de como seria la sociedad del siglo XXI. Los nuevos poderes emergentes por encima de los Estados y la crisis de la ciudadanía.

Si, si, ¿pero hay alguien más? Aquí hablamos de los pilotos y copilotos políticos.Pero ¿quién los sienta en el mando de la aeronave?. ¿Quién les da el control? Pues quién va a ser. El pueblo que vota por los mismos políticos.
Esa es la penosa realidad..

He dicho.
 

... tragedia aérea de los Alpes

marzo 28, 2015
Si algo ha quedado claro tras la tragedia aérea de los Alpes es que deben incrementarse las exigencias, controles y exámenes a todos los humanos que poseen poder y altas responsabilidades.Es intolerable que pueda existir un piloto en activo tan desequilibrado que haya decidido estrellar contra las montañas un avión cargado de seres humanos indefensos.

Ojalá la experiencia dramática de los Alpes sirva para incrementar las exigencias, controles y exámenes a los que ejercen funciones que pueden causar daños a personas y a la Humanidad.

Ahora descubren que Andreas Lubizt, el copiloto que estrelló el avión en los Alpes, podría ser un desequilibrado que ya interrumpió su entrenamiento por crisis nerviosa y síntomas de depresión.

Pero, mas que los pilotos y los capitanes de barcos, son los políticos, junto con jueces, legisladores y otros altos cargos del Estado, los mas necesitados de esos controles. Un piloto o un oficial de marina puede matar a cientos, quizás miles de personas, pero un político demente y canalla puede matar a decenas de millones de personas y hasta destruir el planeta. Para demostrarlo ahí están bestias asesinas y exterminadoras como Stalin, Mao, Hítler, Pol Pot, Idi Amín y otros muchos, todos ellos poseedores de un poder absoluto al que llegaron sin que nada ni nadie les examinara ni comprobara que no eran bestias inmundas y asesinos brutales.

Es probable que los controles y exámenes se incrementen en adelante para pilotos y marinos, entre otras profesiones, pero es muy difícil que las mismas medidas se adopten para controlar a los líderes políticos mundiales, a pesar de que son ellos los potencialmente mas peligrosos para la Humanidad.
Los políticos actuales, abusando del poder y con arrogancia intolerable, se han negado siempre a ser controlados, examinados y a someterse a exigencias previas al ejercicio del poder. Quizás lo impidan porque saben que muchos de ellos ni siquiera superarían un básico test de personalidad sin exhibir desequilibrios y trastornos graves. También se niegan a ser revocados por los ciudadanos cuando se descubren sus incompetencias, abusos y errores graves. Han impuesto gobernar como si poseyeran un cheque en blanco, un abuso insoportable en la democracia y la decencia.

Esa actitud de los sátrapas hace posible que cualquier sinvergüenza, demente, inepto o desequilibrado pueda llegar hoy a ser alcalde, ministro y hasta presidente de gobierno, ejemplo Maduro y el pajarito.

Pero no siempre ha sido así a lo largo de la Historia. En la sabia Roma republicana existía el cargo de censor, dotado de poder suficiente para inspeccionar el comportamiento, el patrimonio y las acciones de todos los que aspiraban a seguir la carrera política (Cursus honorum). El minucioso examen de los censores romanos impedía, en la práctica, que los cobardes que no hubieran combatido en las legiones, los que maltrataban a otras personas, los que robaban el dinero público y los que se aprovechaban del Estado en beneficio propio pudieran prosperar, lo que hizo de Roma la nación mas fuerte y brillante de la antigüedad.

La situación de nuestro mundo, por culpa de la arrogancia y la falta de altura ética y decencia de la clase política, es terrible. Los políticos se niegan a ser controlados, examinados y a someterse a exámenes para detectar su estado psicológico, su preparación y sus valores. La arrogancia les hace intocables y el ciudadano, que en teoría es su jefe y el soberano en democracia, está obligado a soportar que tipejos incontrolados, torpes e inmorales tomen decisiones que pueden dañar y hasta destruir la prosperidad, la convivencia y la vida humana.

De hecho, la carrera política, aunque parezca incomprensible, tiene hoy menos controles y exigencias que las que se exigen a oficinistas, cocineros, mensajeros, albañiles o empleados de la limpieza. A casi todos se nos exigen niveles de estudio, habilidades propias de su profesión, certificados de comportamiento y hasta idiomas, pero al político solo se le exige que sea amigo del líder que lo promociona o que tenga en su bolsillo un determinado carné de partido.

La paradoja es brutal: se nos exige pasar pruebas para conducir un vehículo, pero nada se exige a los que conducen toda una nación. La única explicación de esa injusticia es que los sátrapas ejercen el poder de manera miserable. Ese descontrol de los políticos está hoy detrás del estallido de la corrupción, del abuso de poder, del mal estado del mundo y del desprestigio de la política y del liderazgo.

La convivencia y el funcionamiento social se basan en la confianza. Es vital que confiemos en el cocinero del restaurante, en en el conductor del autobús, en el panadero, en las personas que nos rodean, en las que prestan servicios y en las que nos aconsejan. Cuando se pierde esa confianza hay que volver a la caverna. ¿No estamos volviendo a la caverna, precisamente por culpa de la desconfianza en los políticos?

Ya está bien de abusos y de arrogancias. Los políticos tienen y deben ser vigilados, examinados, controlados y sometidos a las mayores exigencias por una ciudadanía que se está suicidando por dejarlos actuar descontrolados, sin frenos y a veces hasta con impunidad.
 

Buenos dias a todos...

marzo 28, 2015
 

la quinta esencia de la vida

marzo 24, 2015
Que le vamos hacer : Hay dos tipos de locos: los que no saben que van a morir y los que olvidan que están vivos. Casi siempre, sentimos a la muerte lejana; y algunas veces, muy cercana. Lejana, porque comúnmente creemos que llegará más tarde; y cercana porque, de pronto, nos sorprende en cualquier momento.

Cuando se presenta, no hay elocuencia que la disuada. Ningún poder hace que retroceda. No hay riqueza que la soborne ni belleza que la seduzca.

Sin embargo, los que han saboreado la quinta esencia de la vida, no la consideran decadencia final, sino sereno colofón de un tiempo bien vivido. El desenlace de una vida bella… ¡es una bella muerte! El epílogo de una vida feliz es una muerte gloriosa?. Si excluyes a la muerte de tu vida no vivirás plenamente; pero si la acoges en tu corazón, desarrollarás y enriquecerás tu vida.

No vivas aterrado ante su sola mención ni finjas que no existe. Si la contemplas con serenidad apreciarás mejor cada instante, descubrirás la verdadera dimensión de la vida y ya no dilapidarás tu tiempo en vanas distracciones.

Quien ha vivido trabajando para ser mejor y ha contribuido a la felicidad de los demás, legítimamente… ¡puede morir en paz!
 

¡Disculparme! ¿De qué? ¿Por qué? ¿Hasta qué punto? ¿De qué sirve?

marzo 24, 2015
Un sincera disculpa es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma. Existen momentos en la vida en que por circunstancias  nunca entenderemos.que ¡Todo cambia!  Sería demasiado presuntuoso pensar que todo es cuestión de una única vez o de un solo día. Desde pequeño me enseñaron a que las personas cambian; pero nadie se encargó de decirme que seguramente jamás me dirían los motivos.
          
Pero sí, muchas veces  sentimos sensación de disculparnos por  decisiones tomadas o por conductas seguidas. Lo muy nuestro, es decir: “yo no me disculpo de nada, volvería a hacer lo mismo”. Sí, esa es la respuesta del carácter típico de los latinos. Sólo cuando somos consciente de aquello, muchas cosas empiezan a tener sentido. De hecho, algunas reflexiones que hasta entonces habían parecido incomprensibles, empiezan a ser razonables.
              
Irremediablemente así son las cosas. Incluso pueden pasar varios años sin que ni siquiera te digan, porqué hemos actuados así Siempre vivimos situaciones un tanto engañosas e ilógicas, con declaraciones enfáticas en las que uno se propone no disculparse de nada. Lo tengo visto; es el sonsonete de muchos cuando les preguntamos  ¿y no tienes nada que decirme? de hecho las personas que no se atreven a disculparse de nada, se encierran en el interior de su mutismo. 

Lo real y normal es que uno lamente muchas veces el rumbo de aquellas decisiones que tomamos en un momento determinado. Y pensemos que somos ni más ni menos, el conjunto de todas nuestras decisiones. No deseemos decir mentiras maliciosas, ni simplemente la ocultación de la realidad que no interesa ver. Me refiero a la leyenda de ocultar aquello que puede resultar preocupante, puesto que todas las equivocaciones o aciertos influyen en nuestra persona, haciéndonos recapacitar sobre si debiéramos disculparnos, mucho o poco (o nada) de lo que hicimos. Así podemos llegar de ser “lo mejor de lo mejor” a “lo peor de lo peor”. Son también los que, ante los reveses de fortunas o dificultades, insisten en que ellos siempre están en posesión de la verdad.
            
El amor al desprecio, es un sentimiento de rechazo, que no deberíamos permitir, ya que nuestros testimonios incluyen un estilo de vida que debería ser coherente entre lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que predicamos y lo que practicamos. Si no es así, tenemos un solo nombre que es ¡la hipocresía!
             
Todo podría definirse como “un estado de conciencia vinculada al pasado por la desaparición de momentos agradables”, añorando por ejemplo: un ascenso en el trabajo, unas vacaciones, una amistad deseada, etc. Ahora recuerdo que Descarte, decía: “Del bien pasado viene el sentimiento de pesar, que es una especie de eterna tristeza” De ahí, deducimos, eso de, ¿quién pretende no disculparse de nada en su vida? 
¡Son tantos los momentos y motivos en nuestra existencia para no disculparnos! Ocasiones perdidas, interpretaciones erróneas, acciones impulsivas, alusiones indebidas, etc. Estas son las formas de expresar las emociones y los sentimientos de la disculpa: ¡Si yo hubiera sabido!, ¡No habría debido!, ¡Jamás me lo esperaba! 

Aunque también me gustarían que me respondieran con toda sinceridad  a esto: ¿Y tú, qué hubieras hecho? Aunque lo más sorprendente es que todo suele estar bajo  los “afectos y la amistad”  Desgraciadamente respondemos así: ¡Disculparme! ¿De qué? ¿Por qué? ¿Hasta qué punto? ¿De qué sirve? Todas estas preguntas comienzan a recibir respuestas a través del análisis, la reflexión y la meditación.
 
 

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