Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


y la batalla continua....

junio 12, 2015
No sé si llegará el día en el que pueda contar mis vivencias a los que me sigan en la vida. No sé si mis manos se arrugarán como se arrugaron otras, no lo sé. Por la mañana, cuando abro los ojos por primera vez, recuerdo lo último que he hecho el día anterior para sentir que sí, que es cierto que tengo un nuevo momento y una nueva oportunidad para descubrir lo que tenga por delante.

Después de una cirugía hace un ano y medio y muchos tratamientos con complicaciones que le he superado ( cáncer de mamas, muy raro en un hombre, pero tenia que tocarme a mi, la razón no se, sera parte del destino...)ha vuelto ese visitante nunca deseado y comienzo de nuevo otra batalla para intentar ganarle la guerra por la vida.

No quiero, ya lo digo muchas veces, no quiero vivir pensando que algo que habita en mí tenga que ser necesariamente un punto definitivo que me despegue, de éste, a otro lugar. No es mi forma, nunca lo fue, no es mi pacto con mis días, no me conformo con sobrevivir, quiero vivir plenamente. Busco no ponerle etiquetas al tiempo para que cada minuto me sorprenda por sí solo. Busco lo inmediato y lo espontáneo para que nunca me pueda arrepentir de haber tomado una decisión, si no tengo tiempo de madurar la idea demasiado, mejor, el impulso siempre me trajo buenos resultados.

El cáncer no es un arma que consiga hacer jaque mate en todos los casos. Me agarro a la vida, peleo, lato con la incertidumbre de no saber si mi sangre corre limpia o sigue manteniendo el tono positivo que tanto asusta, pero lo que sí procuro es seguir adelante. La sensación de haber llegado al filo y al límite me ha devuelto el poder apreciar con mucho más valor las cosas, tanto las pequeñas como las grandes. Aprendí a relativizar todo lo que a mí llegara, y eso me ha hecho sufrir mucho menos. Tengo momentos de encierro y hueco absoluto, como todo el mundo, pero nada es como antes, eso lo puedo asegurar.

Quiero crecer y que el tiempo crezca conmigo, quiero poder mirar todas las oportunidades que se me ofrecen, no los momentos en los que se me impuso una pérdida. Puedo levantarme cada mañana, eso no tiene precio.Puedo mirar de frente a los ojos, nada me lo impide, y descubrir que detrás de las miradas hay gente, gente ansiosa de un sólo minuto de atención. Quiero parar el tiempo de los que me encuentre a mi paso y regalarnos sonrisas mutuas.

Si alguien llega hasta estas letras y se siente cansado, decirle que nunca se rinda, que se apoye en lo que le haga fuerte,se puede, y en compañía se puede más aún. Mi mano la tendrá siempre.

El cáncer no siempre mata, no quiero vivir pensando eso, no quiero que sea un drama para mí, ni para los míos. Es cierto que perdí mucho, dejé salud y más cosas por el camino, pero nuca dejé las ganas. Te obliga a luchar, a seguir, a vivir sin planes, a acoger lo que venga sin demasiado análisis, pero nunca me obligará a elegir la frase de mi epitafio antes de tiempo.

Cuando tenga que irme para siempre, lo sabré, creo que sí, hay certezas que se tienen tan sólo una vez en la vida.

 

Adios, al menos esa es mi intención, ya que a nada debemos decir “nunca jamás”

mayo 25, 2015



Con este tema, aunque me duela decirlo es posible que termine con mi pagina web. Una pagina WEB sencilla, apto para todo tipo de persona, sin necesidad de grandes conocimientos para entenderlo. Para leerlo no es necesario tener grandes dotes de  escritor, ni de filósofo, ni siquiera ser un acreditado humanista.
         
Mi intención sólo era escribir “cosas sencillas” asequibles a todas esas situaciones que diariamente nos pasan, seamos de donde seamos y habitemos en cualquier lugar del mundo. Es como si a través de estos pequeños artículos, deseara que nos viéramos interiormente y comprendiéramos como somos y como a veces actuamos sin pensar que todo en la vida es mejorable, sin necesidad de grandes proezas.
           
Nunca pensé que esta sencilla pagina web, y sin ningunas pretensiones, sobre todo cuando lo empecé, creí que pudiera leerse en todas las partes del mundo: En primer lugar mi más profundo agradecimiento a todos los países americanos desde los Estados Unidos, hasta Argentina y Chile, pasando por todos los países hermanos de la América Central. En Europa, casi todos los países han pasado por esta humilde pagina web. Aunque mi gran sorpresa en cuando “subía” uno de mis artículos, y observaba a países como Rusia, la India o Australia, se interesaban por lo que en ellos deseaba transmitir. Aunque para ser sincero, a medida que empecé a escribir, una de mis intenciones era recuperar una “causa” temporalmente perdida; aunque con gran pesar por mi parte, de temporal, ya la considero como definitivamente imposible de recuperar.
            
A través del tiempo, nunca me faltaron fuerza, constancia, voluntad y sobre todo prudencia al plasmar mis intenciones de transmitir mis reflexiones, a pesar de que he pasado durante este tiempo por momentos verdaderamente terribles en mi vida particular. Pero jamás escribí nada, para que nadie se pudiera sentir herido ni agraviado a través de cualquier artículo, por el cual se sintieran reflejados. Bueno, mis estimados seguidores como bien dige al principio, termino hoy con esta despedida; al menos esa es mi intención, ya que a nada debemos decir “nunca jamás”
             
Gracias de nuevo a todos los que se interesaron e hicieron algún comentario, y en particular para “aquella persona” que a través de su perenne silencio siempre me leyó, y deciros que nuestros pasos por este mundo son muy breves, y nunca deberíamos dejar de entender que la vida es una maravillosa oportunidad para aprender y comunicarse. Seguro que nos pasarán muchas cosas buenas y también algunas malas, pero todas forman parte de nosotros mismos y todo su conjunto nos ayudarán a ser mejores personas para alcanzar la felicidad.

Las decepciones no matan… ¡pero enseñan!, aunque siempre  dejan cicatrices.


 

inteligencia y la conciencia

mayo 22, 2015
  El ser humano no es un estado genético o genérico por creerlo o pensarlo así.Alguna vez te has preguntado cómo se desarrollaría el ser humano si no tuviera las influencias actuales de la sociedad. ¿Aprendería a expresar los sentimientos, la cooperación o la curiosidad que algunas teorías dicen son innatas? ¿O más bien sería instintivamente sobreprotector, egoísta y competitivo?.

El hombre al nacer no nace inteligente ni consciente; por consiguiente, tampoco nace ser humano. Si el hombre nace genética y físicamente sano, nace con la aptitud para acceder y desarrollar, las escalas mas elevadas de la inteligencia y de la consciencia, entre otras cualidades constitutivas, indispensables para poder constituirse en Ser Humano. De lo contrario, ahí se quedará estancado y distraído, sin futuro, inconsciente, sin futuro, sin ser, sin sentido, sin razón de vivir o existir.

Desafortunadamente, la ciencia y el hombre en general, no conocen las diferentes escalas de la inteligencia y la conciencia. Desconocen de donde provienen y como desarrollarlas, incluso ni siquiera tienen estos términos debidamente definidos y conceptuados. La ciencia comete una muy grave equivocación, una muy grave omisión, al considerar que el hombre genética y genéricamente al nacer, nace Ser Humano, porque desconocen las aptitudes y  cualidades constituyentes que lo componen. 

Por ello no saben diferenciar un hombre ignorante e inconsciente, un degenerado racista de un Ser Humano. Por el solo hecho genético y genérico que trae una persona al nacer, no se le puede considerar humano. Para poder considerar o calificar a alguien como ser humano, debe haber desarrollado entre otras aptitudes las escalas de la inteligencia y la consciencia humana. 

Gracias a la genética, una persona nace con la aptitud para desarrollar las cualidades constituyentes  del Ser Humano, nace con la aptitud de desarrollar la inteligencia y conciencia Humana, si es que tiene y mantiene la actitud necesaria para ello.


 

arriésgate a tomar las riendas de tu vida

mayo 22, 2015
Todo el mundo cambia, con el tiempo...se podría decir que el tiempo cambia a las personas, pero no por el tiempo en sí, si no por lo sucedido durante ese tiempo, como dice la frase hecha: "Se madura con los daños, no con los años." Aunque también hay quien cambia por alguien, o que alguien lo cambia sin querer. Yo soy de los que en los últimos dos años, ha cambiado por ambas cosas. Tanto por lo acontecido como por personas. 

He aprendido que hay que ser fuerte en la vida, aferrarte a lo que puedas, pero jamás debes hundirte (Aunque yo lo haga a veces), he aprendido que la vida es para los valientes, para los fuertes, que si no te valoras tu ni te esfuerzas tu, nadie lo va hacer por ti, que debes empezar por creer tu en ti misma, valorarte y esforzaste al máximo.

Arriesgarse es atreverse a elegir entre varias posibilidades que te ofrece la vida. Cada día vamos caminando por territorios a veces desconocidos, donde el quehacer, las costumbres, el lenguaje son diferentes y necesitamos aprender como desenvolvernos en ese nuevo entorno.

Si estamos preparados para crecer en nuestro interior, también lo estamos para dejar atrás la forma como nos veíamos y esto por supuesto implica un riesgo. En nuestros adentros nos preguntamos ¿Qué pasará si desaparece nuestro yo actual y nada lo reemplaza? ¿Y si se destruye nuestra esencia? La verdad es que todo riesgo implica algún tipo de pérdida, pero aprender a aceptar las pérdidas es también parte del proceso de crecimiento.

Seguro que conocéis a muchas personas que continúan manteniendo determinadas relaciones porque simplemente les proporciona seguridad, otras que siguen en trabajos insatisfactorios porque temen tomar nuevas responsabilidades y otras que pertenecen a un grupo porque temen a la soledad. En todos estos casos está agazapado un mensaje “nadie me quiere, mejor me quedo con lo que tengo antes de correr el riesgo y perderlo todo” Yo les diría que la verdadera seguridad personal viene de nuestro interior y no en lo que nos ofrezcan los demás; para sentirnos realmente seguros debemos confiar en nosotros mismos. Si, se tu misma y aunque te asuste y te produzca ansiedad lucha por identificarte con ese YO fuerte que confía en ti y no en esa persona que pretende ser irreal, deshonesta o falsa.

Te aconsejo que no te desanimes porque los riesgos que tenemos que correr para llegar a tener una vida mas honesta al principio se hacen más difíciles, pero cuando comenzamos a tomar decisiones y a realizar cambios, la tarea comienza a resultar más sencilla. Conforme nos vamos sintiendo más cómodos con el riesgo, éste se convierte en algo cotidiano y la vida que vamos creando se transforma en un mundo lleno de posibilidades.

Es un gran momento de oportunidad, la vida nos ofrece la oportunidad de crear la realidad que nosotros queremos. Nos sentimos perdidos, porque no tenemos las nuevas respuestas, pero debemos abrir los ojos y ver el mundo de posibilidades nuevas que se dan a nuestro alrededor.

Arriésgate a encontrarte de nuevo, busca esa niñs que hay en ti, esa niña que nada temía, que era libre, que decidía su propio camino, encuentra ala adolescente que luchó hasta el final de sus fuerzas para que esa niña no le abandonase, y convence a tu ser adulto para que se despoje de tantos personajes y no tenga miedo a mostrarse tal y como es.

Arriésgate a crear tu realidad, arriésgate a tomar las riendas de tu vida a pesar del miedo, arriésgate a ser feliz. Los vientos que a veces se llevan algo que amamos, son los mismos que nos traen algo que aprendemos a amar. Por eso no debemos llorar por algo que nos fue quitado y si amar lo que nos fue dado. porque lo que realmente es nuestro nunca se va para siempre.


 

...llevar las riendas de nuestro timon

mayo 21, 2015
Creo que cada cual se forja su destino,no es lo mismo ser positivo que negativo, ante situaciones determinadas, tu eres el que eliges y eres el que decides lo que eres o hacia donde vas. Unas veces creeras que estas equivocado y a lo mejor estas haciendo lo correcto.... quien sabe, ¿Crees en el destino? Muchas personas responderían "si", al menos en algún momento de sus vidas. En general, recurrimos al destino cuando las cosas no nos van del todo bien. 

Quizá hemos hecho un gran esfuerzo esperando conseguir un resultado importante y sentimos que las cosas no han salido como deberían, o al menos, no tan rápido cómo esperábamos. Entonces solemos decirnos con cierta resignación: "estaba escrito, esta es la vida que me ha tocado vivir". En otras ocasiones ocurre todo lo contrario, es decir, las cosas han ido especialmente bien o hemos tenido un golpe de suerte.

Entonces nos decimos con alegría e incredulidad "¡si es que me tenía que pasar a mí!".
A menudo sentimos esa extraña sensación donde la casualidad, lo inesperado, va poniendo marcas en nuestro camino obligándonos a encauzar la vida en una dirección u otra. Hay quien dice que son designios del destino, de esa fuerza que está por encima de nosotros y que nos empuja hacia una sucesión inevitable de acontecimientos, de los que no podemos escapar.

Algo así va mucho más allá de una simple sincronicidad, supone llegar a pensar que nada ocurre por azar, sino que estamos determinados. ¿Qué supone para las personas pensar algo así? ¿Estamos entonces a la merced del destino o somos libres para elegir nuestro propio camino?

Es cierto que a veces suceden cosas que nos sorprenden: el conocer a alguien en un determinado lugar en curiosas circunstancias, esa suerte que un día aparece de modo inesperado, esa elección que tomamos sin saber muy bien por qué… ¿Es la casualidad? ¿O se debe tal vez a una misteriosa causalidad?

Bien es verdad que es muy recomendable disponer de una mente abierta, de un modo de pensar en que no pongamos cerrojos u obstáculos ante toda la información y estímulos que nos rodean; pero la cuestión se centra en que si aceptamos la existencia del destino, asumimos también que gran parte de lo que nos sucede está marcado por los designios de quién sabe qué, es algo que por tanto escapa a nuestra comprensión y puede que hasta de nuestra propia consciencia. Entonces ¿Dónde están los hilos de nuestra responsabilidad? ¿Cómo ser responsable de algo que no controlamos?

Hay científicos que afirman la existencia de un "destino casi obligado", y es el relativo a la herencia: la genética de nuestros progenitores en ocasiones nos determina en muchos aspectos, a veces en carácter, rasgos físicos, enfermedades… El contexto social y personal en el que somos educados también puede afectarnos en mayor o menor medida, al menos con una probabilidad de un 30 o un 40%.

Pero por otra parte también tenemos la concepción indispensable de "el libre albedrío", donde cada persona está condicionada por sus propias elecciones, por su propia historia personal y por su vida en una sociedad que le permite inclinarse por una determinada senda u otra, reconociendo errores, confiando en uno mismo y asumiendo nuevos retos o proyectos. 

Y es que el destino no reina sin la secreta complicidad del instinto y la voluntad; porque la vida de uno no se teje en las estrellas, sino en nuestra propia realidad y en el día a día que nos va poniendo pruebas y retos para probarnos como personas. Somos libres de establecernos metas y de conseguir nuestros propios logros… pero sí, la casualidad existe, y a veces las casualidades son tan singulares que no podemos evitar dotarles de ese halo de magia inexplicable. Porque las personas, por muy racionales que seamos, siempre nos ha gustado esa pincelada singular donde contener todo lo extraño e inexplicable…

Nuestras vidas a veces son un caos de casualidades y hechos ilógicos, es cierto, pero el llevar las riendas de nuestro propio destino, ser dueños de nuestro timón, nos va a permitir ser más responsables.
 

la amistad sinvera y verdadera

mayo 21, 2015
Todos deseamos tener amigos, pero pocos se toman la molestia de ser uno.Existe un dicho famoso que dice: ¡quién tiene un amigo tiene un tesoro¡ En fin, de esto, se ha dicho mucho y se pude interpretar de muchas maneras. No es mi intención dar ninguna lección de ética personal, pero sí intento comprender que la verdadera amistad, posee una fuerza curativa a través de sus relaciones afectivas que determinan múltiples beneficios, como puede ser: proteger el sentimiento de soledad, mejorar nuestro bienestar personal, etc.
             
Aunque así lo expreso, he de reconocer que la amistad en general, es de una gran fragilidad, es decir; es como el jarrón que cae al suelo y volvemos a reconstruirlo. Por mucho que lo intentemos, ¡jamás será igual! Por eso quisiera añadir, que si buscamos la felicidad en el dinero, la juventud, etc. puede ser que no sea el camino correcto. Pero sí hay un factor que la relaciona directamente con la verdadera amistad. Puede ser que la base de la felicidad y el bienestar son lazos que nos unen a otras personas, puesto que en verdad somos seres sociales y en éste ámbito el poder de la amistad tiene un peso muy significativo.
            
Cuando me expreso a la amistad, me dirijo a la amistad sincera y verdadera. A esa amistad que en determinado momento te pueda orientar, con confianza, sobre todo cuando nos hacen ver que nos conducimos por caminos equivocados. De esa amistad que cuando preguntas: ¿qué tal estás?, esperas una respuesta cordial que genera toda nuestra confianza. De la amistad que engrandece cualquier acción, sólo por el mero hecho de compartirla.    
           
En la amistad, el ajuste entre sentimientos y pensamientos es algo muy importante y complicado. La amistad hay que cuidarla. Los amigos deben mantenerse en contacto, hablarse, escribirse, pasar ratos juntos. Si no, la amistad se marchita y muere. Hay quienes afirman que una verdadera amistad es incompatible con otras, relaciones. Aunque, es posible que ésta al mismo tiempo sea una sólida y enriquecedora base para el sostenimiento de unos nuevos vínculos. Así la amistad puede tener tantas formas como capacidad para dar lo mejor de nosotros mismos adaptándonos a las circunstancias.
            
La amistad cumple una función de apoyo social ya que genera sentimientos de pertenencia y aceptación. Esto incrementa la percepción de apoyo social y sobre todo  de ajuste personal, lo que hace que incida de una manera efectiva a nuestras emociones.
            
Estoy completamente de acuerdo con la afirmación de que en cualquier etapa de nuestra vida podemos encontrar grandes amigos, incluso los que llegan más tarde pueden convertirse en imprescindibles y no por eso tienen que venir por interés alguno.
            
Al principio hablaba de lo frágil que es una amistad duradera; dicho de otra manera, la amistad debe pasar pruebas continuas, y superarlas no es fácil. A veces, el más mínimo desliz puede romperlo todo, aunque se lleven años de convivencia. Esa amistad que puede unirnos a otra persona, por grande que sea, sólo durará mientras la mente, es decir, lo que pensamos, esté de acuerdo con la mente o lo que piense la otra persona. Al más mínimo desacuerdo en la forma de pensar, la mente se perturba, y la amistad se quiebra, siendo difícil llegar a la reconstrucción.


            
 

y creemos que nuestra vida se detiene

mayo 21, 2015
Desde siempre las cosas ocurren cuando es el momento, es decir a su debido tiempo y el ser humano no ha tenido más remedio que aceptar o actuar con celeridad según nos fuera conveniente.
Es imposible hacer entrar en razón a los que han adoptado una opinión excesivamente ajustada a sus intereses.Es realmente cierto que siempre hemos vivido al ritmo que la misma vida nos ha marcado, en el amplio sentido de la palabra. Nuestra existencia se ha ido desarrollando tal como se nos ha presentado, sin preocuparnos de que podría haber sido mejor, o quizás peor. 

A veces pueden surgirnos causas de interrupción y creemos que nuestra vida se detiene, ¡pero no! “ella” sigue adelante sin contemplaciones. Es cierto que a veces tenemos tramos de paz y sosiego, pero cuando nos surge la angustia de una interrupción, un corte entre una necesidad propia que por una u otra razón, no llegamos a satisfacer, y es cuando reflexionamos, que nos han quitado un trozo de nuestra vida
            
Siempre decimos: hagamos lo que nuestro corazón nos dicte, pero ¿cuántas veces hemos seguido el impulso de una emoción y luego nos hemos dado cuenta de que, en realidad, no queríamos aquello que nos llevó a ese impulso? Es verdad que tenemos integrados multitud de mecanismos para defendernos que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. Sí, tenemos miedo, ya que tal vez en algún momento, no podamos expresar nuestros deseos con franqueza y confianza, o posiblemente no tengamos tiempo.
            
De una forma u otra, lo cierto es que ir por la vida cargando siempre  y pensando en nuestro destino, es como tener que llevar siempre un pesado fardo a nuestras espaldas, que no nos deja ser del todo felices. El destino que la vida nos tiene reservado está “escrito” en un lugar cálido de nuestro interior. Cuantas veces la propia vida nos penaliza y nos vemos obligados a desatendernos de nosotros mismo, solo por miedo a lo que pasará.
           
La vida es un camino a largo plazo, en la que tú eres maestro y alumno; unas veces te toca enseñar; pero pensemos que todos los días tenemos que aprender. Sí, aprender fue primero que enseñar. Aprender correctamente es crear condiciones para transmitir conocimiento nuevo. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar no existe sin aprender. Todos llevamos un pasajero sentado dentro de nosotros mismos y sólo de él depende que lleguemos al destino. 

Cuándo alcanzamos la meta en el destino final: será difícil si le hemos seguido correctamente en nuestros actos, sino nos equivocamos, seremos desdichados y no encontremos la paz.  Es una frase corta pero realmente muy profunda y hermosa, nos dice: “Sólo haciendo el bien se puede ser realmente feliz”
           
A través de la vida, es posible que en momentos determinados tengamos la tendencia a buscar y esperar rápidos resultados concretos de nuestro trabajo interior. Pero con frecuencia se nos olvida que la vida es un pequeño proceso que pasa y que no hay nada estático. Y desgraciadamente a lo largo de toda ella, casi siempre se lleva lo que más queremos.


 
 

la amabilidad que nace del corazón..

mayo 18, 2015
Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderás.
Aunque nos parezca raro, el poder de la amabilidad se muestra siempre como una grandeza cuando podemos controlar nuestros impulsos. ¿cuántas veces nos lo preguntamos? ¿Por qué no somos más amables con los demás? Es tan fácil. Bueno, quizás no, para algunos. La amabilidad es un arma sutil que nos contacta con lo mejor de nosotros mismos. Solo el hecho de escuchar con atención los sentimientos de aquello con los que tienes contactos cada día, ya es un acto de amabilidad. Puesto que la amabilidad requiere dejar tu zona de comodidad y admitir un sacrificio, intentando salir de la rutina y prestar ayuda a alguien, aun sabiendo que recibirás nada a cambio.
          
Aunque pensándolo bien, nuestro ritmo de vida actual no se encuentra en estado  propicio para prodigarse en gestos amables con los vecinos, amigos, compañeros o desconocidos, pero comprendo que enfrentarse a los demás con cara de pocos amigos predispone a una comunicación difícil, dando malos resultados y provocando al mismo tiempo discusiones, porque la gente parece no tener tiempo para ser amable.
            
Sin embargo, ser amable produce muy buenos beneficios, porque podemos lograr lo que queremos, hacer sentir bien a los demás y comunicarnos mejor; y además es un camino de ida y vuelta porque favorece el propio bienestar. Para poder ser amable genuinamente es importante cultivar la paciencia y no exigirle demasiado a los demás porque no sabemos lo que les puede estar pasando. 
Cuando utilizamos el poder de la amabilidad, las puertas se nos abren, las gentes, nos sonríe, haciendo un mundo más agradable. Sin embargo no debemos confundir la amabilidad que nace del corazón y del reconocimiento al otro como a ti mismo, con el interés de obtener cosas a cambio. Consideremos que ser amable es tratar a las personas cordialmente, es así como sacar una sonrisa al que está desanimado y ver como un mal día, una persona con un acto de amabilidad te lo puede cambiar.
           
A veces nos decimos: bueno, y para qué sirve ser amable, si nadie me lo reconoce. Sólo el ser amable, ya sirve para uno mismo. Para formarte como persona y obtener una buena actitud hacia la vida en general. Tengamos presente que amabilidad es una palabra dulce que anima, levanta, consuela y fortalece.  La amabilidad es afabilidad en la conducta, naturalidad en el obrar, paz en el semblante y benevolencia en la mirada. Ésta se comunica y trasmite de un solo corazón a los corazones de los demás.
          
Cuando una persona es amable suele tener mejores relaciones interpersonales, pues tiene una actitud pacífica, muestra respeto por los demás, disfruta lo que hace, teniendo un gran dominio de las emociones.
          
Para cultivar la amabilidad se necesita trabajar una serie de pensamientos positivos, como la alegría, el afecto, la confianza, seguridad y aceptación. Seguro que en tu día no faltarán oportunidades en que puedas ser amable con algún amigo, con alguien de tu trabajo o con alguien de la calle. No es necesario que le conozca personalmente; el hecho de ser amable no cuesta nada.


 

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mayo 16, 2015

 

lo primero es atravesé a intentarlo

mayo 16, 2015
Para esas personas que no se atreven a intentarlo y que no aprendieron lo que les enseño su propia vida desordena y triste.

Muchos dicen querer empezar de cero, borrar todo lo que han vivido hasta ese momento en el que se encuentran y arrancar con ilusiones renovadas y ganas a raudales. ¿Es que no quieren tener presente todo lo que han aprendido a fuerza de vivir? ¿Es que pretenden volar sin caer? Intenta caminar por allí donde pasaste otras veces con los ojos vendados y sin recordar dónde estaban las piedras, verás como pides recuperar la memoria y destapar tus ojos…

Somos unos ingratos con aquellos que nos dieron sólo lo que podían ofrecernos y no lo que ingenuamente esperábamos de ellos; con quienes aprendimos que las decepciones curten, con los que nos demostraron que el mundo no se acaba tras derramar unas cuantas lágrimas; con esos que nos dijeron que no, una y otra vez, haciéndonos ver que no siempre los planes saldrán a nuestro antojo; con los que nos enfrentamos y nos recordaron que no teníamos la razón o, por el contrario, nos ayudaron a reafírmanos en nuestra opinión y a defenderla con más intensidad.

Gracias por enseñarnos de qué va esto…

Va de no claudicar así porque sí, pero tampoco empeñarnos en lo que no tiene sentido, de ganarte la vida sin dejar tus principios por el camino, de quedarte con las buenas intenciones de quienes se acercaron a ti y olvidar las zancadillas, o al menos no guardarles rencor, de estirar tu mano hasta que llegue a quien la necesite, de querer al menos a una persona más que a ti mismo, de acostarte cada noche con un buen deseo por transmitir a alguien y no dejar de hacerlo al día siguiente.

Va de hablar lo todo, de no quedarte nada dentro que te queme, porque ese fuego no lo puede apagar nadie más que tú, de compartir tus aspiraciones para que te las recuerden si algún día sientes la tentación de abandonar, de tomar conciencia que, como tú, no hay dos; de no ignorar a quienes te piden ayuda, aunque sea con la mirada, porque no se atreven a hacerlo de otra forma, de dejar de recrearnos en nuestros problemas que, si no han hecho que el mundo ralentice su ritmo, es que carecen de la importancia que nos empeñamos en darle.

Va de saber alegrarnos por aquellos que queremos cuando la vida le sonríe y saber estar a su lado cuando lo requieran de una u otra forma,  de no esperar a que todo se nos revele de forma clara y concisa, de saber adelantarnos y estar cuando se nos espera. En definitiva, de estar a la altura… Y, para ello, lo primero es atravesé a intentarlo, de esta forma estarás dando el primer paso para conseguirlo.
 

No lo consigo...

mayo 14, 2015


...Aunque me cueste reconocerlo necesito tu fuerza y tu calma...
Te llevo siempre en mi mente...como en mi piel va grabada mi alma...
Y aunque me empeñe en olvidarte y no quererte no puede ser...No lo consigo...
Te quiero más cada día y aunque no quiera quererte te llevo dentro y vas conmigo...
 

regalar unas palabras motivadoras a tiempo

mayo 13, 2015
Cuando alguien se aprecia de verdad y se marcha, también se lleva un pedazo de nosotros.¡Cuántas cosas se solucionan con unas simples palabras! Mi pregunta es: ¿por qué prescindir de ellas? A veces son tan necesarias, e incluso proporcionan tanto alivio. Es triste pensar que por una sinrazón, nos veamos carente de esas palabras que nos puedan solucionar una situación de paz y sosiego en nuestro corazón. No sabría explicarme; unas veces por miedo, por vergüenza, por pereza, etc. En demasiadas ocasiones dejamos pasar los días pensando que más adelante nos podamos pronunciar.
            
Siempre se ha dicho que tener un amigo es tener un tesoro, porque sólo podremos valorarlo si conocemos su alma y su espíritu y porque sólo podremos ser valorados si él nos conoce. En esto consiste la confidencialidad y, cuando esto se alcanza tendremos un verdadero concepto de su persona. Muchas veces creemos y pensamos que quizás algún día, o posiblemente más adelante una conversación sincera pueda efectuarse. Mantengamos siempre, que unas palabras correctas e incluso un diálogo en un determinado momento, puede resolver un conflicto. Aunque creamos que habrá tiempo, sólo expresar nuestros sentimientos de forma escueta, a quienes más apreciamos, apacigua nuestro corazón y nos evita de esas lamentaciones e interrogantes que se nos presentan ante aquellas oportunidades perdidas.
            
En nuestro tiempo, es muy frecuente decir, ante cualquier sugerencia o ante el deseo de algún diálogo: “dar la callada por respuesta” cuando no se contesta un sencillo mensaje, una carta, una llamada telefónica, una consulta, un saludo, etc., etc. Todo se ha convertido a una costumbre moderna: no responder nada, o sea ni sí, ni no. Es algo que a simple vista parece no tener sentido, con las facilidades que hoy ofrecen las nuevas tecnologías para la comunicación.
            
En nuestros días solemos dejar muchas conversaciones pendientes, cosas no dichas o a veces pequeños conflictos no cerrados, dando por descontado que ya tendremos tiempo de realizar esas conversaciones más adelante, o quizás nunca se  lleguen a realizar. Pasan días, meses, años y es muy frecuente dejar palabras por decir. Reconozco que es lamentable, pero desgraciadamente es así, sobre todo con personas que mutuamente sentimos afecto, no pudiendo evitar que la vida gire en otro sentido. No deberíamos dejar de expresar nuestros sentimientos, porque nunca sabremos cuándo tendremos una próxima ocasión para poder hacerlo. Tampoco pensar que esas son las últimas palabras que dirías, puesto que al mismo tiempo producirían mucho dolor.
            
Regalar tiempo, regalar compañía, regalar una sonrisa, siempre es agradecido, pero regalar unas palabras motivadoras a tiempo es el mejor regalo que podemos ofrecer. La palabra espiritualmente hablando es el mejor regalo que podemos ofrecer, siempre trae beneficio sentimental. Es más debemos agradecerlas a quien nos las da, porque de esa manera nos permite desprendernos de ese vacío que a través del tiempo va ahondando en nosotros. 
Cuando se “regalan” las palabras se dan con alegría, se dan sin esperar nada a cambio, sólo por el simple placer de dar. Pensemos siempre que al regalar las palabras nos estamos proyectando nosotros mismo como regalo.
 

 

la gran virtud del agradecimiento..

mayo 11, 2015
Nunca comprenderé como un corazón tan endurecido junto a un espíritu tan frío, pueda estar dotado para la música. No es la primera vez que hablo de la virtud del agradecimiento, la cual es necesaria para andar por esta vida llena de escollos y barreras, que a veces nos hace imposible caminar por ella. Existen personas que para ellos ese dicho famoso de “es de buen nacido ser agradecido” carece de valor. Cuesta tan poco caminar con una sonrisa y simplemente agradecer el más mínimo gesto que hayan tenido contigo, por simple y sencillo que sea.
           
Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos, (bueno o casi todos) en el carácter de los demás. Para ello no hay razón ni excusa. Tampoco existen edades, nunca eres demasiado viejo para intentar ser positivo y valorar el sentimiento que los demás tienen hacia tú persona. Es un estado fundamental de las personas, practicar ejercicios de gratitud. Sería de buena actitud, que cada cierto tiempo nos tomáramos breves espacios de tiempo y pensar en lo que debes a otras personas, todo lo que has recibido del prójimo y regocijarte con estos momentos de atención y afecto.
            
El agradecimiento surge cuando una determinada persona se siente en deuda con otra, por la sencilla razón de haberle producido algún bien personal o quizás le haya prestado algún servicio, del cual se haya beneficiado. Pero, cuántas veces la vanidad nos impide a muchos reconocer el aporte de esos “logros” que los demás un día le alertaron solo por el simple hecho de entender el concepto de la verdadera amistad.
           
Uno de los objetivos más destacado para ser agradecido es el desarrollo de la propia personalidad, ser uno mismo, ser libre llevando a cabo su propio ideal de vida, evitando los rencores y sobre todo hacer uso de la vanidad, como anteriormente decía.
            
No es frecuente justificarnos con el olvido de los servicios que nos hayan prestado los demás, simplemente, es producto de nuestra mala costumbre de no querer demostrar nuestra complacencia. Sucede a menudo que, mientras esperamos en vano el agradecimiento de esas personas a la que hemos ayudado, o hecho por ellas algún sacrificio, otros por mucho menos conservan por largo tiempo su reconocimiento.
          
¿No sucede a veces que agradecemos el favor ocasional de un extraño pero no damos la importancia al que merecen  las continuas delicadezas que continuamente recibimos de otros? Podría pensar en maravillosas frases de agradecimiento, pero solo una expresa todo el contenido de una acción determinada. ¡Gracias! YO SIEMPRE DIGO : A mis amigos les adeudo la atención y sus continuas palabras, al desear compartir conmigo, la factura que la vida que nos presenta día a día.
           
No nos olvidemos de agradecer todo, de decir gracias al menor servicio prestado por quien sea, pronunciando esta palabra sin ninguna entonación, como si estuviéramos cambiando una simple mirada. Por sí sola, esta palabrita recompensa todos los trabajos; repara la frase acaso un poco dura que habíamos dicho anteriormente; equivale a una sonrisa y, a veces, la provoca; haciendo feliz al que la pronuncia y a aquel a quien va dirigida.




 

sentirnos a gusto con nosotros mismos

mayo 11, 2015
Que grande es tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo.A veces resulta muy difícil llegar a conocernos a nosotros mismos; sin embargo, este conocimiento es fundamental para lograr una cierta estabilidad emocional y sobre todo el equilibrio psicológico. El conocimiento de uno mismo, presupone el de las propias actitudes y limitaciones, el del temperamento personal, el de las principales pautas de conductas, de las tendencias fundamentales, intereses y motivaciones; en definitiva, el saber leer e interpretar nuestros sentimientos.
              
En realidad, el conocimiento de uno mismo es más una aspiración que una realidad. A lo largo de toda nuestra vida intentamos conocernos mejor, pero nunca llegamos a un conocimiento absoluto. El hombre puede llegar a conocerse a sí mismo, casi por completo, pero siempre surgen en su interior nuevas facetas, aún desconocidas, ya que, en cierto modo, nuestra propia realidad es extraordinariamente compleja e inabarcable, y por otro lado, la persona está expuesta a las modificaciones propias de un desarrollo evolutivo a través de su vida diaria.
            
Para conocerse a sí mismo caben dos opciones fundamentales: volcarse sobre nuestro interior, observarnos, analizarnos o bien considerar nuestra realidad externa
            
Muchas veces es necesario acudir a un experto, un psicólogo u otras personas, para que nos ayuden a interpretar lo que nos sucede, o a conocernos mejor. Las opiniones de estas personas son más objetivas y pueden constituir una valiosa fuente de información sobre nuestra propia realidad; pero tampoco hay que intentar conocerse exclusivamente a través de opiniones ajenas, sino que éstas deben ser solamente una información complementaria que sirva de contraste a los datos obtenidos por medio de la valoración de nuestro modo de comportarnos.
            
En definitiva, el mejor conocimiento de uno mismo es fundamentalmente para perfilar un proyecto personal de la vida realista, para aceptarnos tal como somos, dentro de un espíritu de superación interna, que favorezca la continuidad biográfica, traduciéndose en un sentirnos a gusto con nosotros mismos, punto clave para lograr una buena adaptación dentro de nuestro entorno y unas relaciones sólidas, creativas y satisfactorias en todos los sentidos.
             
Es cierto que existen momentos en la vida donde las personas no saben que dirección tomar, qué decisión será la correcta o para qué sirve cada cosa que hacemos. Pero si una cosa está clara, es que cuanto mayor sea el conocimiento que tengamos de uno mismo, menos lugar habrá para la confusión y mayor significado podremos aportar a nuestra vida. En definitiva el auto conocimiento personal forma parte del aprendizaje de nuestra vida, puesto que éste es un proceso constante, ya que lo principal es conocer las posibilidades de uno mismo.
 

Tu tiempo es, ni más ni menos....

mayo 8, 2015
La vida es elegir y, por tanto, renunciar a unas cosas y apostar el todo por el nada, sin ninguna razón aparente, fiable ni cierta, es dejarse llevar por un corazón que piensa y una cabeza que siente. Cuantas más decisiones tomamos, cuantos más “sí” convencidos salen de nuestras bocas y más rotundos somos a la hora de pronunciar el “no”, más nos acercamos, sin darnos cuenta, a ese lugar al que queremos llegar.

Pero es complicado, nadie dijo lo contrario. Mira tus manos… Estás a tiempo de acariciar, de transmitir con ellas todo lo bueno que llevas dentro. Debes escribir, plasmar en un papel todo lo que se te pase por la cabeza para que nunca se esfume del todo, créeme que un día te gustará toparte con esas palabras. Puedes pasar página o quedarte en la misma un ratito más, quizá toda la vida. Y como sabes que estás a tiempo siempre andas demorándolo, sin reparar en que lo que retrasas es tu propia felicidad.

Otras veces está fuera de nuestro alcance, alguien nos dice ese “no” que tan mal cuerpo nos deja o ese “espera, todavía no es tu momento” que aún nos permite conservar la esperanza. Espero que entonces sepas mantenerte cerca de quienes tienen una sonrisa permanente, porque necesitarás que te la contagien y, si no son capaces, que te la presten. No te alejes de aquellos que se grabaron a fuego “hoy por ti y mañana, también”… Hay más de los que crees a tu alrededor, son admirables y no lo saben, eso los hace mejores aún.

Sin duda, el tiempo es a la vez tirita, medicina que cura y calma el dolor; es aliento para quien algo espera y la medida de quien cuenta las horas al revés; es un suspiro que se nos escapa y llega a su destinatatario sin sobre, ni remite. El tiempo es aquello que se nos da en cantidades inmensas, pero que siempre se escapa. Tu tiempo es, ni más ni menos, aquello en lo que tú quieras convertirlo…


 

la vida de por sí “es cambio”

mayo 8, 2015
Hoy en medio de una corriente de optimismo acelerado, parecemos olvidarnos del valor de la tristeza, de la soledad, de la amistad, etc. Valoramos sólo lo que conocemos, lo que materialmente nos interesa, pretendiendo una felicidad acelerada, la cual no es suficiente para entender nuevas situaciones. Por tanto disfrutemos de esa nueva oportunidad, y disfrutemos del calor que perdimos con el frío, valoremos la luz porque hemos conocido la oscuridad y comprendamos la felicidad porque hemos conocido la tristeza. 

¿Cuántas veces el verdadero encuentro se apoya en la capacidad de valorar cada uno en los aspecto que muchos lo definiríamos como defectos, aunque los podríamos considerar como parte de nuestras propias diferencias. Cuando nuestras habilidades para relacionarnos son deficientes, aumentan las posibilidades de que nos quedemos solos, debido a que este nuevo encuentro es de un escaso entusiasmo. Así pretender encontrar de nuevo aquella persona, es insuficiente para que el nuevo encuentro nunca suceda.

Sí, es complicado aspirar a una relación de amistad; y si agregamos todo lo que por las malas experiencias, posiblemente dudamos de un nuevo planteamiento. La soledad evolutivamente tiene sentido en cuanto que es un estado de recogimiento que nos permite reflexionar, la cual es necesario para que de nuevo podamos tomar decisiones en una nueva andadura.
            
En los vínculos afectivos, el reencuentro se presenta como un viaje interior, como un proceso que se transforma continuamente y, también como un arte: el arte de compartir, de la armonía y de la creación. La verdadera compatibilidad radica en la armonía de las llamadas “diferencias” y en una nueva disposición de emprender aquello que anteriormente “cerramos”. De ahí que uno de los objetivos sea la búsqueda común que nos permita ese nuevo reencuentro como persona y establecer relaciones de paz.
            
Los vínculos afectivos son instrumentos imprescindibles para nuestra vida diaria y para nuestro trabajo comunitario. Todo concierne a cualquier persona interesada en su propio desarrollo. De esta manera nos proponemos diariamente preguntas para que cada cual establezca su forma de crecer interiormente y sea posible poder llegar a conocernos mejor. A veces a pesar de tener una determinada relación de amistad con una persona durante años, no se llega a conocer profundamente, y cuando apenas has dejado de acordarte de ella, en cuando dices: “Jamás pensé que esa, fuera su forma de ser”. 

Por eso, estar preparado es relativamente importante, pues debemos contar con nuestras propias habilidades personales, las cuales nos permiten el afrontamiento de nuevas situaciones y conflictos, así como tomar decisiones. Aunque fundamentalmente, necesitamos capacidad para entender que la vida de por sí “es cambio”. Aunque aparentemente nos parezca complicado luchar contra los mecanismos del cerebro. Siempre existen ciertas claves y formas que ayudan a acelerar ese periodo de tristeza y soledad, al que de forma natural todos nos enfrentamos tras una ruptura inevitable.
             
No se puede evitar el dolor cuando alguien te olvida definitivamente. “Es imposible olvidarle” Esa pérdida es una ruptura interior que forma parte real y concreta de nuestro propio ser, haciendo que demos por perdido el presente y el futuro. La soledad está muy relacionada con esa pérdida, acentuando la carencia de compañía y estando todo vinculado con la tristeza y la negatividad a seguir relacionándonos, y llegando a veces a no saber valorar los beneficios que una sencilla amistad ocasional, nos puede reportar.

 

la hacemos a veces insoportable

mayo 6, 2015
Hay una frase que quizás todos hemos oído alguna vez : La vida es eso que pasa mientras hacemos planes para el futuro. La vida no siempre es fácil, pero a veces nos la complicamos con nuestras ambiciones y nuestros deseos. Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan para siempre. Nos cuesta entender y bastante, que la vida  en sí misma es normal. Ni buena ni mala, ni cuesta arriba ni cuesta abajo, somos nosotros con nuestras acciones, elecciones, caprichos y decisiones desde que empezamos a caminar por ella, la que la hacemos a veces insoportable.
            
Por eso no tiene mucho sentido que encima nos la compliquemos con nuestras actitudes. Cuando nos dejamos arrastrar por esa vorágine en que nos vemos envueltos, es cuando nos aturdimos y a veces no sabemos por dónde tirar. Sólo en esos momentos llegamos a comprender porque complicamos las cosas, si todo podría ser más fácil si llegamos a experimentarla de forma profunda.
           
La vida podemos llegar a comprenderla sabiendo, que realmente tiene sentido simplemente, cuando te comunicas y no dejas detrás de ti amarguras, incertidumbres, cuando has dejado amigos y sobre todo cuando tus huellas han dejado un grato recuerdo en todo aquel que te ha conocido. Entonces en cuando la vida tiene sentido. La solución a nuestra vida está en los problemas que nosotros mismos nos planteamos, en nuestras personales e intransferibles razones y en cómo la vamos desarrollando. No cabe duda que somos el resultado de cómo la vivimos y la afrontamos en cada momento.
            
Cuando nos preguntamos; ¿Por qué me encuentro así? ¿Por qué, en esta situación? Es entonces cuando deberíamos reflexionar sobre cómo hemos utilizado nuestros dones y talentos y deberíamos analizar realmente los méritos que hemos hecho en función del aprovechamiento de dichos dones y talentos. Todos acarreamos sobre nuestras espaldas un cargamento de emociones positivas y negativas. Alguna de estas emociones son la frustración, el sentimiento de culpa, la ira, el rencor, el desprecio, el olvido, etc. Esta es una de las consecuencias que nos ocurre frecuentemente. Esta ley es de la más dura aceptación por todos nosotros, ya que no hay acción más ingrata que echar la culpa a los demás de “nuestras desgracias”, esta ley nos invita a mirar dentro de nosotros (de donde todo parte y todo se genera) y dejar de mirar hacia afuera. Porque nos guste o no, en cualquier situación de la vida sea cual fuere, nosotros siempre somos los únicos que decidimos como nos afecta y qué hacer con ella.
            
Cuando estas experiencias se forman, nuestro pensamiento tiene en cuenta la opinión del entorno además de su actitud, sus habilidades y capacidades, para solucionar y adaptarnos  a los momentos difíciles. Por eso, tener creencias positivas y optimista implica directamente una mejora de nuestra autovaloración. Vivir hoy es como ir a la escuela, cada uno de los acontecimientos que vivimos son lecciones que tenemos que aprender teniendo el convencimiento interno de que el caminar por la vida es una acumulación constante de conocimientos, las dificultades se nos aparecerán como lecciones que hemos de aprender.


 
 

vivir, simplemente... vivir.

mayo 6, 2015
No llenes tu vida de años, sino tus años de vida.

A pesar de que vayamos cumpliendo años, nunca es tarde para plantearse un cambio, siempre teniendo en cuenta la posibilidad de perder algo que ya tenemos, para poder ganar algo que no hemos tenido hasta ahora. También deberíamos tener claro que el cambio que vayamos a realizar, nos suponga un beneficio realmente satisfactorio. A menudo las fantasías de una vida ideal nos hacen confundirnos, creyendo que nos gustaría muchísimo tener “tal cosa” y al conseguirla resulta que ya no es tan importante por haberla idealizado demasiado.

Sea como sea, está claro que cuando llegamos a cierta edad comenzamos a hacer un historial de los acontecimientos pasados o de lo que nos hubiera gustado vivir, y a menudo encontramos insatisfacciones o pesadumbres por aquellas tareas que no pudimos cumplir o por las metas que no llegamos a conseguir.
            
Esas fiestas de cumpleaños se componen de diferentes dimensiones: se trata de una fiesta personal, de una excusa para pasárselo bien, de una manera para consolidar el narcisismo sacudido poco a poco con el paso del tiempo. En realidad ésta es una fiesta para comprobar la solidez de los lazos afectivos que, dada la fragilidad de los vínculos sociales, son cada vez más necesarios. Hay quien se obsesiona intentando calcular o saber la edad de los demás para ver que tal llevan los años; al ver que tienen tal cantidad, y comprobarlo observan que lo llevan relativamente bien, eso les da fuerza porque les atisba una esperanza para cuando lleguen a esa edad. Otros se sienten mal, cuando alguien es más joven y hacen comparaciones siendo esto es un gran error, debido a que tarde mucho o poco, todos pasaremos por las mismas etapas.
            
En el fondo esto es inmadurez e inseguridad y que el exterior no es lo importante. También soy consciente de que soy muy afortunado por estar vivo y poder seguir disfrutando de más tiempo aunque con un poco menos de salud que antes.Sé que estoy cometiendo un error al intentar imaginarme a mí mismo dentro de diez, veinte  años porque del mismo modo que cuando tenía 20 o 30 no me podía imaginar con los años que ahora tengo. Verdaderamente es aterrador, aunque debería reconocer que cumplir años es advertir lo mucho que hay aún para hacer y lo mucho que podemos enseñar. Cumplir años es ayudar, brindar una mano y ejercitar la verdadera solidaridad. Cumplir años es advertir las sillas vacías de los muchos que lamentablemente ya no están, pero también valorar el espacio que ocupan aquellos que sí están.  Por tanto debemos sentir alegría, melancolía, recuerdos y todo lo bueno que te puedas imaginar.
             
Cumplir años es, tomar conciencia de quienes somos y del mundo en que vivimos, es meditar sobre lo que aprendimos, es saber que no soy igual, que he cambiado y sigo siendo yo al mismo tiempo, es descubrir nuestra propia realidad y comprender muchas de las cosas que antes no comprendíamos, es crecer, madurar, buscar la verdad, nuestra propia verdad, es alegría, tristeza, melancolía, recuerdos y mucho más, cumplir años es así, la vida misma, puesto que más allá de toda reflexión y todo balance, cumplir años es vivir, simplemente... vivir.


 

al final uno logra entender que uno vive del amor

mayo 5, 2015
Sinceramente a mi me preocupa cuando escucho a algunas personas decir que andan "buscando" el amor, como si el amor estuviera por ahí listo, diseñado y terminado para ir a recoger a una tienda o expuesto en un escaparate. Soy de la creencia (y por tanto al ser una creencia puedo estar equivocada) que el amor no se busca, se va construyendo día a día, momento a momento. Pero lo más importante..., para obtener y recibir amor..., debemos amarnos primero a nosotros mismos. Las personas que se aman/quieren de verdad no tienen nada que probarle a nadie. El amor propio, es abierto, honesto y aceptador. La autoestima es incondicional y cultivarla hace que nos mantengamos y sintamos bien dentro de nuestra piel.

Recuerda que la autoestima viene de lo que pensamos sobre nosotros mismos, ¡no de lo que los demás piensan! El verdadero amor (ya sea hacia nosotros mismos, o hacia con otras personas: pareja, hijos, familia...) no tiene nada que esconder ni que probar. Si realmente quieres ser feliz, debes ser consciente de los pensamientos negativos repetitivos, de las emociones reactivas, de las acciones monótonas, de las actitudes programadas, de relaciones rutinarias..., e ir a buscar tu autor realización, para llegar a ser simplemente TU, auténtico/a, de ser lo que realmente eres.

¿Y qué es lo que realmente eres? 

No eres la cantidad de dinero que tengas, ni tu posición social, ni el reconocimiento de tu último logro/éxito...¡Todo eso al final está en continuo cambio, y por tanto es inestable y pende de un hilo! Lo que hoy es prosperidad económica mañana se convierte en vacío existencial. Tu trabajo soñado se puede volver en una tarea rutinaria, o angustiosa y estresante, y el "amor de tu vida" (el que creías que era) se puede transformar en una prisión (como también me ocurrió). El amor no tiene que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar; es decir, TODO. Al final lo que queda eres TU. Así que no te vacíes ni permitas que te vacíen (en el amplio sentido de la palabra). Para ello, la mejor herramienta, la mejor arma...EL AMOR.

El amor es sinónimo de bienestar. Alimenta tu alma de amor, y tus miedos agonizarán de hambre. Cuando el AMOR toca algo, todo florece… Si amaras completa y profundamente a tu SER (cuerpo, mente, corazón) sin restricciones, lo llenarías solo de bienestar y lo tratarías lo mejor que puedes. ¿No te parece? Cuando sientes amor hacia ti mismo/a..., no tienes miedo a "DAR", dar amor, y cuando esparces semillas de amor, eres tú quien florece… Para estar total, completa y absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.

El amor se descubre a través de la práctica de amar y no de las palabras. Si calmas el rencor, encontrarás amor.Si calmas la ira, encontrarás tranquilidad.Si calmas la soberbia, encontrarás la humildad.El amor está en el aire, así que trata de respirarlo.

Por eso, el verdadero éxito, inmutable e imborrable a pesar del tiempo, a pesar del cambio en tus ojos y en los ojos que te observan, y a pesar de lo que pueda pasar ahí fuera, consiste en AMAR. Al final de tu vida, importará no cuánto poseíste, sino cuánto fuiste capaz de amar… Ama como si el amor fuera a durar siempre, lucha como si pudieras cambiar el mundo, sueña como si fueras a vivir eternamente y disfruta como si no hubiera un mañana (vive como si fuera tu último día). Para amar primero debemos amarnos a nosotros/as mismos/as

Después de tanto tiempo uno logra entender que uno vive del amor, que el amor es el motor de la vida. El concepto amar siempre es necesario, porque es lo que nos mantiene con una sonrisa todos los días, una mirada llena de esperanzas y momentos llenos de colores. Piensa que "El Amar" te ayudará a crecer y a nutrir tu corazón. Salir a la vida a poner en práctica palabras como “Cuenta conmigo”, “¿En qué te puedo ayudar?”, “Te quiero mucho”, “Gracias por existir”. Ama a quienes te rodean. Ámalos como son. Ámalos aunque no los comprendas. Aunque sean muy distintos. Ámalos aunque ellos no puedan o sepan amarte. Ayúdalos en todo lo que puedas, sin que tus emociones queden atrapadas.

Cuanto más amor demos, más amor generaremos en nosotros y en los demás.

Salgamos a la vida a expresar el amor que tenemos dentro y veremos cómo va cambiando nuestra vida.

 

que es verdad y que es mentira.

mayo 5, 2015
La gente ha dejado de ser exigente y rebelde y parece estar dispuesta a soportar todo tipo de abusos y vejaciones: que le roben, humillen y les arrebaten los derechos básicos que conquistaron sus antepasados a base de lucha y sangre, nunca en la historia de la humanidad la sociedad ha sido tan dócil y tan cobarde. Y la clave de ese drama que nos hace indignos y esclavos está en dos factores aparentemente inofensivos e inocuos: estamos mas distraídos y confundidos que en cualquier otro tiempo del pasado. 

Nunca antes habíamos tenido mas información a nuestra disposición. Nos llega a través de los canales de radio y televisión, de los medios escritos, de Internet y hasta en los comentarios y conversaciones. Es tanta y tan variada la información que nadie es capaz de procesarla e identificar que es verdad y que es mentira. El resultado de ese océano informativo es la confusión. Los gobiernos están felices porque han descubierto que mas útil que mentir es confundir y saturar a los ciudadanos con muchas versiones de la realidad, casi todas verosímiles y creíbles, pero casi todas también falsas. 

La otra clave está en que nunca antes habíamos consumido tantos dispositivos. Estamos permanente distraídos, con la atención puesta en demasiadas cosas simultáneamente y eso nos hace vulnerables. Hemos abierto demasiadas puertas y la atención que requiere atenderlas a todas nos va condenando poco a poco a la individualidad, nos va convirtiendo en individuos que se bastan a sí mismos, que pueden prescindir, cada vez con más confort, de la vida en comunidad. 

Hemos olvidado una de las grandes lecciones de la Historia: que el hombre es tanto mas fuerte cuanto mas se une a sus semejantes. El hombre insertado en una comunidad que discurre en común y que tiene objetivos comunes es casi invencible y logra derechos como la libertad y la fortaleza, pero cuando se aísla y está solo se convierte en presa fácil para los poderosos, que siempre están a la caza de esclavos. 

Los teléfonos y las tabletas aportan ventajas como el acceso a la información y cierta manera de relacionarnos, pero también han conseguido atomizar a la sociedad y por eso estamos cada día más solos y somos hoy más dóciles y más cobardes. 

Esa soledad, unida a la confusión que provocan el bombardeo mediático y el ocultamiento sistemático de la verdad nos expone permanentemente al discurso oficial de este milenio, que es el de la preocupación de los Estados por la salud y bienestar de sus ciudadanos, una rotunda falsedad que se convierte en verdad porque es repetida cientos de miles de veces. 

Nos sentimos "cuidados" por el poder cuando vivimos bombardeados por millones de dispositivos que nos repiten con insistencia sospechosa, lo perjudicial que puede ser fumar, beber alcohol, consumir grasas saturadas, no hacer ejercicio, la decadencia física, la vejez, el peligro y exponerse a enfermedades que cada día son mas amenazantes. 

El miedo es el principal recurso del poder y, unido a la confusión y a los juguetes que nos aíslan, forman el tridente mas eficaz de todos los tiempos para liquidar el brío, la rebeldía, la valentía y el orgullo, logrando, además, estimular la cobardía. 

Nuestros políticos, en nombre de los grandes poderes financieros que comandan el mundo, han logrado que seamos el grupo humano más dócil y más cobarde que ha producido la humanidad. 

La televisión consiguió alienar y estimular el miedo, pero al menos se veía en compañía, mientras que los teléfonos y las tabletas nos aíslan y nos hacen seres solitarios. Cada uno ve lo que quiere y lo ve en soledad. El mundo se atomiza y la gente deja de unirse y asociarse. Ante ese panorama, el poder sonríe y se siente seguro para poder robar, oprimir, aplastar y sojuzgar. 

La música, que antes era un fenómeno colectivo, que incitaba a que los amigos se reunieran para bailar y disfrutar, ahora se escucha en soledad, a través de los cascos. La gente ni siquiera ve su entorno mientras camina por las ciudades enchufada a sus cascos. Solos, completamente solos en medio de la multitud... y cada día mas asustados. Pura carne de esclavitud ambulante. 

Quien piense que la atomización de la sociedad, el miedo y el aislamiento son fenómenos culturales y sociales espontáneos se equivoca porque responden a un diseño de sociedad estimulado desde el poder para fabricar cobardes y esclavos sometidos. El viejo "Divide y vencerás" ha sido sustituido por el "Atomiza y reinarás" sobre una multitud de individuos solitarios, dóciles y acobardados. 

Se han cambiado los conceptos, ya no es necesario luchar por nada ni siquiera es necesario la ayuda de la familia ni de los vecinos, el Estado te lo da todo. El Estado te cuida desde que naces hasta que mueres. Por tanto es impensable que discutas la provindencialidad del Estado.

¿Y quién es el Estado? Pues antes, eran un ente, formado por personas, que cuidaban la sociedad, el rey estaba en la cima y te cuidaba o al menos eso era lo que pensaba todo el mundo. Ahora no sabe quién es el Estado, lo que conocemos es a una serie de funcionarios que siguen un escalafón hasta llegar al gobierno.

Pero el gobierno controla los medios que dan una imagen muy positiva de él. Y además el gobierno cuida que no tengas otros medios para informarte, así que la gente es feliz sabiéndose cuidada por ese gobierno. Y quién dice gobierno, dice casta política, ya que en la democracia se supone que hay gobierno y oposición. Gobierno y oposición para que los descontentos con uno estén felices con el otro.

Inventamos las redes sociales. Nadie tuvo nunca tantos amigos ni se encontró tan solo.Y ya tenemos la sociedad perfecta de borregos.Sin embargo hay disfunciones. Hay crisis económicas o sociales y aparecen los descontentos. No hay problema, se les estimula para saber quienes son y para que el resto de la sociedad los rechace y luego se reconducen, ya no hay enemigos y si alguno pudiera parecerlo no se le da importancia, es más se colabora. Por ejemplo, tenemos el estado islámico que no se cansan de proclamar que van a conquistar Europa. ¿Y qué hace Europa? Pues como si no fuera con ella, es más, acoge generosamente a potenciales terroristas. Pero eso también es parte del juego. Recuerden hay que crear tensión. La gente debe pensar que hay un peligro y que el Estado nos cuida de él. Todo está muy bien pensado y muy bien organizado. Debemos abandonar toda esperanza. ¿O no?

es solo una opinión.

 

los retos, las situaciones o problemas y las advercidades

abril 30, 2015
Los retos son los que hacen la vida interesante: superarlos es lo que hace que tenga sentido. Es posible que a lo largo de nuestra vida hayamos dicho: "¡Que feliz sería si no tuviera tantos problemas!" Sin embargo, este es un enfoque equivocado. Mientras vivamos, la vida nos presentará inevitablemente problemas a los que YO LLAMO SITUACIONES para resolver, y el hecho de ser feliz no está relacionado con la existencia del problema, sino con la manera en que los enfrentes.

El concepto que tenemos de nuestras actitudes como persona no se basan solo y exclusivamente en nuestra forma de ser. Todo lo que nos pasa, tanto los éxitos como los fracasos, van en relación con lo que hemos experimentado en nuestra vida.
              
Entonces es cuando podemos comprobar que esos retos son una parte ineludible de la vida. Si queremos “vivir”, forzosamente tendremos que afrontar los retos que la vida nos ponga por delante. Aunque no deberíamos entender que eso es un mal irremediable, sino una oportunidad para podernos superar. Pensemos siempre que cada reto es una nueva oportunidad que se nos presenta para ejercer un nuevo razonamiento, que al fin, no es otra cosa que una nueva manera de crecer. 
           
El afrontar los “retos”, siempre va condicionado a la valoración de nuestras relaciones sociales, y por supuesto siempre aprendiendo de los fracasos, ya que en infinidad de veces, éstos nos ayudan a conseguir nuestras metas. Así cuando nos consideramos persona de baja autoestima, es frecuente que no tengamos ánimo para afrontar y tomar decisiones. Es en estos casos, cuando necesitamos la aprobación de los demás, quedando más conforme cuando los demás aprueban nuestras cualidades. 
         
Cuando tenemos que afrontar varios problemas al mismo tiempo, lo primero que tenemos que hacer es jerarquizar los mismos. Habrá algunos más importantes y otros que lo son menos. Tus recursos no son ilimitados y es probable que, al tratar de solucionar los menos importantes, comprometas la solución de los más urgentes. Entonces sería una decisión sabia ignorar aquellos problemas que en el momento no te son tan importantes.
         
Estos retos en general son como la sal de la vida. Podemos verlos como retos y como obstáculos superables en nuestro camino hacia los objetivos. Al agilizar nuestra mente y expandir nuestra imaginación, pensemos siempre que los problemas nos educan. Siempre llegaremos a sentirnos bien, si nuestro comportamiento se corresponde con lo que los demás esperan de nosotros, aunque siempre sin inquietarnos, si por algún casual no coinciden.
          
Las calificaciones académicas o profesionales no se acaban en un determinado periodo de tiempo, sino que siempre deben ir superándose hasta el fin de conseguir una fuerte autoestima que con el tiempo deberán ir moldeándose y profundizando para conseguir afrontar los retos que la vida nos presenta. 
Como decía anteriormente, muchas personas intentan teorizar acerca de vencer los retos a través de esfuerzos personales, Esta teoría a que muchos enfocan su convencimiento, a la larga se encuentran sesgada por el condicionante de sus límites personales, a los cuales no cumplen el rol fundamental a que una persona pueda vencerlos, sintiéndose incapaz de conseguir el bienestar o calidad de vida a que pueda enfrentarse ante dichas adversidades.
 
 

las “heridas” son la semilla

abril 28, 2015
Nunca es demasiado tarde para hacer que nuestra vida sea diferente, para rectificar aquellos sentimientos que hoy pudieran ser  encuentros equivocados. Sí, es posible que no fueran muy acertados, aunque la vida es así, siempre llena de aciertos y equivocaciones. Sin embargo: ¿Has oído alguna vez la frase que dice: ¿tomas algo para ser feliz? ¡Sí, decisiones! Pues no lo pienses, ya que existen momentos que debes romper tajantemente con lo que sucedió anteriormente. Es el mejor regalo que puedes hacerte para ser feliz. ¡Tus decisiones!
           
Siempre existen momentos difíciles y días complicados en nuestra vida, y hoy nos da la impresión de que ciertas cosas simplemente no estaban destinadas a pasar y que algunos proyectos no estaban destinados a funcionar. Pero desgraciadamente, así se realizaron, aunque nunca es tarde para rectificar. Si lo que hicimos no funcionó, hagamos otra cosa. No nos rindamos y busquemos otra posibilidad hasta encontrar ese “momento acertado” para rectificar. Deja que la vida modere tus convicciones y te muestre todo lo que estaba oculto detrás de aquella escena que hasta hoy, no la veías.
            
Esa profunda paz del cambio de lo que ahora vez lo que significa, te hará descubrir y comprender que nunca es tarde para volver a empezar
            
El cambio implica responsabilidad en tu vida y humildad para reconocer que, si quieres transformar determinados actos, has de empezar por ti mismo. Comprendo que son muchas las personas que se resisten a reconocer su error, pero comprenderás que debemos hacernos cargo de nuestra vida y, si no entramos en razonamientos, enseguida aparecen respuestas demagógicas y derrotistas que nos dirán; “el mundo es así” o “cada uno es como es”.
            
Nada nuevo si digo: “rectificar es de sabio”, cosa que se nos dice desde pequeño que aprender de nuestros propios errores, pero ¿Como vamos aprender de nuestras equivocaciones si no admitimos nunca, o rara vez, que nos hemos equivocados? A lo largo de nuestras andaduras en la vida, a veces me asombra contemplar cómo cada persona tiene una peregrinación que llevar a cabo, un camino personal e intransferible donde las “heridas” son la semilla de sus propios ideales que a veces sembramos sobre nuestro propio mundo. Intentemos soltar todas las cosas que nos han hecho sentir culpables, y que nos hubiéramos gustado hace de otra forma. Quizás no supimos hacerlas mejor en ese momento, aunque nunca es tarde para rectificar.
             
Siempre decimos que hay situaciones que se nos escapan de las manos, siendo entonces cuando debemos poner límites y no pensar que todo está perdido, sobre todo cuando más tiempo va pasando. Lo más importante, es mirar siempre adelante y no lamentarnos constantemente de lo que hicimos. Esa actitud nos aleja más de aquellas personas y nos crea una barrera que difícilmente romperemos.
              
Lo más importante de todo, es no centrarnos únicamente en lo que hicimos mal, sino procurar recuperar parte del tiempo perdido y no volver a cometer los mismos errores. Afortunadamente todos tenemos la capacidad de perdonar, aunque con los años parece que se va perdiendo. Pensemos siempre, que un pequeño cambio puede obrar milagros, solo tenemos que proponernos modificar nuestra forma de pensar transformando las prioridades en nuestra vida. Y añado que “nunca es tarde para rectificar” puesto que nunca es tarde para hacerlo.

 
 

lo que en su momento

abril 24, 2015
Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos.

A medida que envejecemos descubrimos que lo que en su momento nos parecieron aficiones absorbentes e intereses que habíamos adoptado para luego abandonar, eran en realidad apetitos o pasiones que nos habían inundado para luego seguir su camino, hasta que por último comprendemos que la vida no tiene más continuidad que una grieta en las rocas a la que la marea llena de espuma y de restos y luego vacía. Al final no queda nada, salvo el sedimento que este flujo deja; un ámbar gris, valioso sólo para quien sepa sacarle partido.

La estupidez no es mi fuerte. He visto a muchos individuos; he visitado algunas naciones; he tomado mi lugar en diversas empresas sin amarlas; he comido casi todos los días; he tocado a las mujeres. Vuelvo a ver ahora algunos centenares de rostros, dos o tres grandes espectáculos y tal vez la substancia de veinte libros. No he retenido ni lo mejor ni lo peor de las cosas: queda lo que ha podido quedar.
Esta aritmética me ahorra el asombro de envejecer. Podría también hacer el recuento de los momentos victoriosos de mi espíritu e imaginarlos unidos y soldados, componiendo una vida feliz... Pero creo que siempre me he juzgado bien. Rara vez me he perdido de vista; me he detestado, me he adorado; después hemos envejecido juntos.

Un avaro convirtió en dinero toda su hacienda y lo invirtió en un lingote de oro, lo escondió en una pared y se pasaba la vida yendo continuamente a vigilarlo. Uno de los obreros del lugar observó sus idas y venidas y sospechó la verdad, salió y le quitó el tesoro. El avaro, cuando volvió, encontró vacío el escondrijo, lloraba y se mesaba los cabellos. Alguien que le vio dolerse tanto y preguntó el por qué, le dijo: "No te aflijas, compañero, coge una piedra, ponla en el mismo sitio y piensa que tienes allí el tesoro, porque cuando lo tenías no te serviste de él".La fábula muestra que nada es el guardar si no le acompaña el uso.

Andar no es un deporte. Poner un pie delante de otro es un juego de niños. Cuando dos caminantes se encuentran, no es cuestión ni de resultados ni de números: uno le dirá al otro qué camino ha tomado, qué sendero ofrece el paisaje más hermoso, qué panorama se comtempla desde tal o cual promontorio.
Y eso qué, sin embargo, se ha intentado crear un nuevo mercado de accesorios: 
un calzado revolucionario, calcetines fabulosos, mochilas eficaces, pantalones con grandes prestaciones...

Se intenta desde luego colar en la marcha el espíritu del deporte: ya no se anda, se hace "trekking". Se venden finos bastones que confieren a los caminantes la apariencia de esquiadores inverosímiles. Pero la cosa no llega muy lejos. No puede llegar lejos.

Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. Para andar hacen falta ante todo dos piernas. Todo lo demás es superfluo. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen. No anden. Caminando, solo una hazaña importa: la intensidad del cielo, la belleza de los paisajes. Andar no es un deporte. Pero, una vez de pie, el hombre no sabe estarse quieto.
 

Feliz Cumple

abril 24, 2015
            Dolores que vuelan
                       Heridas que sanan
                       Lunas por venir 
                                  
En este crepúsculo primaveral,
desde mi tierra adoptada
elevo al cielo mi plegaria
mis deseos ajazminados,
deseos de buenaventuranza...
Sólo puedo regalarte palabras
envueltas en ternura...

Que los ángeles guarden
            tus caminos
            brotados en lirios azules.

Que tu vida sea buena y generosa.

Que tus mañanas canten la alegría
y los vientos con alas de cuarzo
acaricien tus días.

Que tu alma sea siempre
una aurora luminosa y fresca

Que el amor habite en tu corazón
y la luz hable en tí.
   
¡FELIZ  CUMPLE


 

Yo solo quiero...

abril 24, 2015
...Yo sólo quiero un amor esférico...
Un sentimiento redondo...
Que no me haga temer las aristas...
Un amor que me contenga...
Que me acune...
Que me acoja...
Que acreciente mi luz...
Que mengüe mis sombras más negras...
Yo sólo quiero un amor lunático...
Que sea más amor cuanto más me oscurezca...
Cuanto más se me congelen las alas...
Cuanto más se me apaguen las estrellas...
Un amor que esté siempre ahí...
Brillando...
Para que no me vuelva a ahogar en la noche...
Para que nunca más me pierda...


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