Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


vive y actua con naturalidad

junio 26, 2015


Hay personas que dan su opinión sobre ti, sobre tu vida y sobre tus decisiones aunque nadie se la haya pedido. Suelen ser opiniones malintencionadas o carentes de todo criterio cuyo único objetivo es hacer daño, menospreciar y disfrutar del pesar ajeno. Generalmente, es gente con baja autoestima que no se acepta a sí misma, por lo que difícilmente puede aceptar a los demás. Estas personas ponen etiquetas que reflejan la realidad de cómo se sienten ellas mismas, proyectando así sus dificultades emocionales.

Las personas más infelices en este mundo son las personas que se preocupan demasiado por lo que piensen los demás.Lo que otras personas piensen de ti es su realidad, no la tuya. Ellos saben tu nombre, pero no tú historia, no han vivido en tu piel, ni han calzado tus zapatos. Lo único que los demás saben de ti es lo que tú les has contado o lo que han podido intuir, pero no conocen ni a tus ángeles ni a tus demonios.

Con frecuencia nos cuesta entendernos a nosotros mismos pero nos aventuramos valientes a descifrar el código del sentir ajeno. No se puede tener ningún tipo de certeza de lo que otros sienten. De la misma forma, no podemos saber lo que han vivido y lo que han aprendido o no. Por lo tanto, no deberíamos darle importancia a lo que los demás dicen de nosotros, pues sus palabras obedecen a una realidad ilusoria que su mente ha creado con el afán de saberlo todo.

Vive tu vida de la forma que quieras, no de la que los demás quieren que vivas. Es probable que si nos pudiésemos meter en el cuerpo y la mente de los demás, no nos atreviésemos a juzgar. No obstante, valdría la pena el ofrecimiento para poder valorar nuestra valentía. Sería una verdadera prueba de fuego. Fantasías aparte, debemos asumir como única la responsabilidad de valorarnos y dejar de condenarnos.

Lo que los demás piensen de nosotros no nos pone un precio. Es decir, del mismo modo que no dejamos que nos digan qué ropas tenemos que ponernos o cómo debemos vestirnos, no tenemos que permitir que los demás elijan nuestro armario emocional. Si vivimos conforme a lo que los demás piensen de nosotros, perderemos nuestro estilo y nuestra personalidad. Nos veremos obligados a colocarnos una máscara y nuestra imagen en el espejo solo reflejará nuestra inseguridad y la inexistencia de una autoestima saludable.

Para sanar las heridas emocionales que nos causa la crítica, debemos de tener claro, en primer lugar, que somos personas únicas y excepcionales. Conforme a esto, debemos perderle el miedo a sentir y a pensar por nosotros mismos.

Son los demás los que están juzgando y criticando, no tú. La crítica no constructiva lleva consigo gran pobreza emocional en el mundo interno de quien la realiza. Por lo tanto, si la persona no se deja enriquecer, en estas ocasiones te conviene ser emocionalmente egoísta y "que cada palo aguante su vela". Así pues, despréndete de la negatividad y piensa que tu vida es mucho más fácil sin meterte en la vida de los demás.

Como he comentado, la consecuencia directa de dar crédito a lo que los demás piensen y digan es que acabamos convirtiéndonos en alguien que no somos. Y, por supuesto, querer complacer a otros a costa de nuestra identidad no es para nada saludable.

¿Eres una buena madre? ¿Eres una persona con éxito? ¿Eres inteligente? ¿Realizas bien tu trabajo? ¿Les gustas a los demás? Date cuenta de toda la energía que pierdes preocupándote por estas cuestiones. De todas maneras, los demás piensan sobre nosotros mucho menos de lo que creemos. Es decir, solemos sentirnos el centro de las miradas del resto de la gente cuando, en realidad, puede que lo que hagamos no sea relevante para muchos de los de nuestro alrededor.

Quítate ese miedo, es en gran parte producto de tu imaginación.Da igual lo que hagas y como lo hagas, siempre habrá alguien que lo malinterprete. Así que intenta vivir y actuar con naturalidad. Lo que tú haces porque lo sientes siempre será lo correcto. No solo no te podrás justificar, sino que te sentirás falso o falsa si no sintonizas contigo mismo.

No esperes que los demás comprendan tu viaje, especialmente si nunca han tenido que recorrer tu camino....


 

Sabias lecciones...

junio 26, 2015


Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. 

Que no se meta entre tus manos- le decía a mi hermana - porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa. Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. 

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. 

Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.

Sabias lecciones...

 

un gran juego de ajedrez

junio 26, 2015


A menudo pienso que nuestra vida es como un gran juego de ajedrez, cada decisión que tomamos influye a la larga en las restantes (tanto nuestras como ajenas) y que hay decisiones que son más estratégicas que otras y que requieren más meditación, más reflexión. Si consideráramos esto ante estas, decisiones importantes, meditaríamos, al igual que los grandes jugadores de ajedrez, no sólo la jugada inmediata sino las posteriores por un buen rato y calculo que nos ahorraríamos gran parte de situaciones (consecuencias no deseables) en nuestra vida.

Resumiendo, es importante darse cuenta de la necesidad de cambiar para bien (progresar) y saber que ello requiere ciertos ajustes en nuestra forma de ver/pensar cosas y en nuestra forma de hacerlas y en las cosas que hacemos, por supuesto. Una vez decididos verdaderamente al cambio ello implica toda nuestra energía y nuestra inteligencia. Pero aunque todo esto represente un gran esfuerzo (no tanto de escribir como de hacer) seguramente valdrá la pena. 

Al menos en mi caso, marcó la diferencia para una gran cantidad de cosas de las que me di (y me hicieron dar) cuenta que era necesario cambiar/mejorar.

Ya sé, es así de fácil decirlo y un poco más difícil hacerlo, pero se puede y repito vale la pena!!!

He dicho!
 

he pasado por una tempestadad...

junio 26, 2015


Me gustó pensar en la vida como un gran mar por el que navega mi alma viajera. Me gustó recordar que el timón y las velas del mismo son mi razón y mi pasión. Pero, sobre todo, me gustó comprender que yo soy la capitana de mi propio barco y que el reto consiste, justamente, en aprender a manejar tanto el timón como las velas de la forma más adecuada posible para que, hasta en las más furiosas tempestades, mi velero se mantenga a flote… y continúe navegando.
 

desde mi celula de la esperanza.

junio 24, 2015


El escrito de hoy sobre el cáncer y la creencia en uno mismo,nace desde la misma célula de la esperanza, sabes que todos tenemos estas células que se encuentran al rededor del corazón y que no reciben ninguna orden del cerebro, como todas las otras células, muy pocas personas los saben, como dije se encuentran junto al corazón, por eso nunca el cáncer llegar a ese órgano que nos mantén con vida y esperanza, día a día, noche a noche... 

Este escrito es  dedicadas para aquellos que están luchando contra él cáncer y para sus familiares. Espero que encuentres inspiración y fuerzas en esta recopilación e intenten identificar en si mismos las células de la esperanza.

El cáncer se puede llevar todas mis habilidades físicas. Pero no puede tocar mi mente, mi corazón y mi alma.Nunca pensé en el cáncer como algo injusto. Simplemente me preparé e intente superarlo.Ahora lucho contra el cáncer y todo el mundo lo sabe. La gente me pregunta todo el tiempo cómo llevo la vida y cómo es mi día a día y, sin embargo, nada ha cambiado para mi.Voy a vencer este cáncer o morir en el intento.

Si no crees en ti mismo, otros no lo harán. Y se da por un simple hecho: si crees que puedes, actuarás acorde a ello, obtendrás resultados y los demás lo percibirán.

Al encontrarte con algo tan normal en la vida como un obstáculo, si crees que lo puedes superar, actuarás y puede que al primer intento falles. Pero si piensas “vale, he fallado, pero estoy aprendiendo a superarlo”, es muy probable que acabes pasándolo. Si por el contrario piensas “esto es demasiado para mi”, automáticamente dejas de intentarlo.

¿Crees que Nadal, Federé, o Messi nacieron siendo los mejores en sus deportes? Claro que no, y si lo piensas, han fracasado y perdido muchos partidos, pero también han ganado muchos. El hecho aquí es que no se rinden y continúan entrenando, lo que les guía a conseguir más triunfos. Sin embargo, hay muchos otros de sus competidores que si se rinden y no llegan tan alto.

En este aspecto es siempre importante que ser consciente de tus pensamientos. Me refiero a esa voz interna que te dice “tú puedes”, “no puedes”, “eres el más grande”, “eres el peor”… Y la mayoría de le gente no es consciente de ella, porque hay que hacer un esfuerzo para observarla, cuestionarla y finalmente no aceptarla.

Los juicios de cada individuo sobre sus capacidades, a partir de las cuales organizará y ejecutará acciones para alcanzar los resultados deseados.Ya lo decía Henry Ford: Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estas en lo cierto.

Preocúpate por qué piensas de ti mismo, no por qué piensan los demás

A veces nos preocupamos demasiado por el “qué pensarán”, aunque es posible que ni siquiera piensen en nosotros o que les importe lo que hagamos. Sin embargo, ¿te has preguntado porque no consideras con la misma frecuencia qué piensas de ti mismo? Pues tu grado de bienestar y de logros en la vida va a depender de esta pregunta.

Si no te aprecias a ti mismo, te sabotearás. Puede que consigas algo que quieras, pero si consideras que no te lo mereces, no disfrutarás de ello e incluso es probable que lo estropees. Por otra parte, estarás buscando la aprobación de los demás, una de las grandes zonas más conflictivas y peores para sentirnos felices.

Si te valoras: Tendrás una autoestima alta (es inseparable). Tendrás motivación.No te pondrás exigencias absurdas. Podrás decir no cada vez que quieras.Te cuidarás, descansarás y te alimentarás adecuadamente. Estarás siempre al mismo nivel que los demás.Y finalmente darás tu opinión cuando quieras.

Lo que eres, cómo te sientes y haces ahora depende de tus creencias actuales, no del pasado. Es cierto que si has tenido que pasar por circunstancias en las que te han hecho sentir mal, no te han valorado, te han insultado o maltratado, tendrás más probabilidades de no valorarte y por tanto de tener peor autoestima. Pero no es inmutable, no es un muro que se construye y que no se puede derribar. Valorarte o no depende de ahora. El momento en que piensas que algún acontecimiento pasado negativo te va a ayudar a ser mejor y más fuerte, todo cambia.

Acepta que no eres tus errores. Tus errores del pasado no te definen, lo que te define es lo que piensas y haces ahora. Si has cometido cualquier error, ya ha ocurrido y ha sido para aprender. Es más, mejorarás a partir de el. Piensa que si no lo hubieras cometido es probable que no hubieras tenido la oportunidad de mejorar. Piensa en lo bueno que haces y en lo que estas consiguiendo. POR QUE no tienes nada que probar a nadie solo a TI  ¿Por qué le tienes que demostrar a alguien algo para que te valore?  Con eso conseguirías que tu felicidad y autoestima dependa de otras personas. Por tanto, se feliz y siéntete bien sin tener nada que probar a nadie. Ponte metas e intenta conseguirlas, pero que tu felicidad sea controlada por ti, no por los demás.

A partir de ahora, podemos comenzar a pensar en el pasado (aunque haya sido negativo) como valioso para ti y para los demás. Porque te ha permitido aprender, ser más fuerte y mejorar como persona. Cuando aceptas esto, tus debilidades se conviertan en fortalezas y te permiten crecer.

Si realmente te valoras y tienes expectativas positivas sobre ti mismo, automáticamente marcarás una diferencia positiva, estarás aportando bien al mundo.Si por ejemplo piensas que eres solidario, ayudarás a personas. Si piensas que eres emprendedor y tienes iniciativa, comenzarás proyectos. Si piensas que eres amigable, serás amable con los demás.

 
Rodéate de gente positiva y que te valore....¿Por qué juntarse con gente que no te valora cuando puedes estar con los que si lo hacen? ¿Por qué estas con gente negativa con gente que te hará crecer? Las actitudes ante la vida se contagian. Aunque tu felicidad depende de ti mismo, ” a quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”.

Comienza a cuidarte mental y físicamente, ambos son importantes. Nuestros pensamientos son importantes, aunque también cuidar la alimentación y hacer ejercicio van a ayudar a tener una autoestima positiva. Por otra parte, elimina de tus hábitos todo aquello que no esta contribuyendo en nada a tu crecimiento y felicidad. ¿Programas de TV? ¿Amistades negativas? También piensa si tienes un trabajo que te gusta y en el que te valoran. Pasamos una tercera parte de nuestra vida trabajando. ¿Merece la pena seguir en uno en el que no te aprecian o que no te gusta? ¿O merece la pena arriesgarse y aprovechar tu tiempo?. Atrévete a hacer cosas nuevas Todo lo anterior te va a permitir expandir tus intereses y a hacer cosas nuevas en la vida. Ve a nuevos lugares, conoce gente interesante, haz cosas nuevas.

Si adoptas esta filosofía nacida de mi célula de la esperanza, tu crecimiento será constante y siempre irá hacia arriba.

Me interesa tu opinión. ¿Te valoras a ti mismo? ¿Qué problemas tienes para hacerlo?

Gracias

Pd.-
Aún me quedan las sesiones de radioterapia y un tratamiento hormonal ademas de las revisiones periódicas a las que me tendré que someter durante unos años así que tendré que tener paciencia... Poco a poco voy cerrando puertas y abriendo otras nuevas He cambiado hábitos en mi vida e incorporado otros que ya me acompañarán siempre . Sin duda en muchos aspectos no soy el mismo Aunque en otros no he cambiado... 

 

con la FE escondida

junio 20, 2015
Llegan días de sombras, días de silencio. Cuando parece que el sol esta dormido. Son esos días cuando soplan los vientos de la tristeza y el desaliento. Son momentos de aparente ruina emocional. Cuando quieres llorar; y las fuerzas te fallan. Y quisieras hablar con alguien; pero prefieres encerrarte en ti mismo, quizás porque piensas que nadie entenderá tu dolor. Y permaneces con la fe escondida en algún rincón de tu alma, esperando talvez una señal de vida. Algún ruido que estremezca todo tu interior y te haga volver a creer. Son esos días de desierto, días de mucha confusión, días de soledad.

Pero quizás en medio de ese silencio tu alma descansa porque sabe que el momento que estas viviendo no sera eterno. Que estas a punto de ver el Milagro mas Grande que tus ojos hayan podido ver. Y te refugias en aquella Fe y comienza a brotar de tu interior una esperanza de Vida!

Yo también he estado en el suelo con la FE escondida en algún rincón del alma  esperando una señal de vida y llego...
 

la salud,la enfermedad, el dolor

junio 16, 2015
>



Caer para levantarnos, una y otra vez. Aprender a valorar con inteligencia lo importante y saber dejar atrás las cosas insignificantes, lo que deben ser solo recuerdos de vida, aunque sea difícil y nos cueste muchas veces.

Creo que todos tenemos un Médico interior al que podemos recurrir para sanar todas nuestras enfermedades, del cuerpo, de la mente, de las emociones que enferman el alma, de la falta de audacia que enferma nuestro espíritu... Todos disponemos de ese Gran Médico Interior... Él es Dios. Llámale bajo el nombre que prefieras. La sanación es un viaje hacia nuestra totalidad que dura toda la vida. Sanación es recordar lo que hemos olvidado sobre conexión, unidad e interdependencia entre todas las cosas, vivientes y no vivientes. Sanación es abrazar lo que más tememos. Sanación es abrir lo que está cerrado, ablandar lo que se ha endurecido y obstruye. Sanación es entrar en el momento transcendente e intemporal en que se experimenta lo divino. Sanación es creatividad, pasión y amor. Sanación es buscarse y expresarse plenamente, la luz y la sombra, la parte masculina y la femenina. Sanación es aprender a confiar en la vida.

Cuando suene nuestra última hora, será grande e inefable nuestro gozo al ver a quien en todo nuestro quehacer solo hemos podido vislumbrar. La enfermedad y el dolor que nos lleva a cambiar nuestras formas de ser. Nos hacemos fuertes nuestros primeros años, nos genera vilmente la vanidad y la autoestima; para luego enfrentar todo tipo de situaciones en el deterioro normal y existencial de esta máquina humana. Cada uno es un caso distinto, ni la genética ni los cuidados individuales pueden garantizarnos la superioridad de unos sobre otros. 

Para sobrevivir al cáncer tienes que aferrarte con fuerza a la vida, por que cuando te coloquen las primeras quimioterapias todo tu mundo cambia, La quimioterapia es un mal necesario en el tratamiento del cáncer,por que te tira a matar y no respeta sexo ni edad, si te deprimes te mata, si no consigues eso que te de esperanza, te mueres, por que no tendrás la fuerza para resistir y la medicina o la ciencia no te ayuda con eso, esa es mi verdad, y solo los que pasamos por el tratamiento o conocemos a alguien cercano como: Madre, padre, hijo, esposa o esposo, lo sabemos. Cuando la enfermedad entra en un hogar, no se apodera sólo de un cuerpo, sino que teje entre los corazones una tela oscura que entierra toda esperanza. Como el hilo de una telaraña que se enredara alrededor de nuestros proyectos y de nuestro aliento, la enfermedad, día tras día, devora nuestra vida.

Cuando llega la angustia , en las situaciones que tenemos que enfrentar , en los procesos de nuestro crecimiento espiritual como criaturas nuevas , necesitamos del animo , el consuelo , ese amigo que esta dispuesto a leer un corazón triste , saber escuchar el cansancio del alma , ángeles sin alas... podemos ser puente de compresión hacia el verdadero consuelo que viene solo de DIOS ¡.“mi cuerpo soy yo” pero cuando me posee la enfermedad “yo soy de mi cuerpo” Nada es tan impalpable como el doloroso grito del cuerpo. 

En las letras del dolor está el dolor. Somos muchos los que hemos visto tambalear los cimientos de nuestro modo de vida debido al deterioro de nuestra salud. Mientras la estructura que soporta nuestro núcleo familiar hace amagos de derrumbarse, nos centramos única y exclusivamente en salir del bache. Son tiempos difíciles, una dura prueba que solo entiende quien la sufre. 

Como único punto positivo es que te ABRE BIEN LOS OJOS, te reencuentras contigo mismo, con los tuyos, hace que valores lo que tenias … y perdiste, y por lo tanto cuidas como un tesoro lo que aun te queda. En definitiva te hace poner los pies en el suelo y olvidarte de frivolidades.

A quien desee la Salud, hay que preguntar primero si está dispuesto a suprimir las causas de su enfermedad. Sólo entonces será posible ayudarlo

 

Respondiendo su inquietud, mi estimada amiga.

junio 16, 2015




Este corto escrito podrá ayudarle a tomar responsabilidad acerca de sus propias debilidades, y a trabajar para no volver a caer en las mismas trampas. Cuando más se conozca una persona a sí misma, mejor sabrá elegir lo que necesita, y más objetiva será en cuanto a lo que tiene para ofrecer.

Si queremos “dar vuelta la página”, primero tiene que ser capaces de VER la página que se encuentra delante de sus ojos. Quien ignore el pasado, lo repetirá. Duele verlo, pero más duele vivir dominado por éste.

No hay atajos para salir del patrón de amar demasiado en el que usted está atrapada. Es un patrón aprendido a temprana edad y muy bien practicado, y el hecho de abandonarlo será temible, amenazador y un constante desafío. Con esta advertencia no pretendo desalentarla. Después de todo, si usted no cambia su patrón de relaciones, sin duda se enfrentará a una lucha en los años venideros. Pero en ese caso, su lucha no será por crecer sino simplemente por sobrevivir. Si elige iniciar el proceso de recuperación, dejará de ser una mujer que ama a alguien con tanta intensidad que resulta doloroso para pasar a ser una mujer que se ama a sí misma lo suficiente para detener el dolor.

A pesar de los detalles específicos de sus historias y luchas, ya sea que hayan soportado una larga y difícil relación con un solo hombre o se hayan visto involucradas en una serie de relaciones infelices con muchos hombres, las mujeres que aman demasiado comparten un perfil común. Amar demasiado no significa amar a demasiados hombres, ni enamorarse con demasiada frecuencia, ni sentir un amor genuino demasiado profundo por otro ser. En verdad, significa obsesionarse por un hombre y llamar a esa obsesión “amor”, permitiendo que ésta controle sus emociones y gran parte de vuestra conducta y, si bien comprende que ejerce una influencia negativa sobre su salud y su bienestar, se siente incapaz de librarse.Amar demasiado significa medir vuestro amor por la profundidad de vuestro tormento.

Todos tenemos fuertes reacciones emocionales ante palabras como ‘alcoholismo’, ‘incesto’, ‘violencia’ y ‘adicción’, y a veces no podemos mirar nuestra vida con realismo porque tememos que nos apliquen esos rótulos a nosotros o a los que amamos. Es triste, pero nuestra incapacidad de usar las palabras cuando sí son aplicables a menudo nos impide conseguir ayuda adecuada. Por otro lado, esos temidos rótulos pueden no ser aplicables en su vida. Es probable que en su niñez haya tenido problemas de naturaleza más sutil. 

Es importante entender que lo que todas las familias disfuncionales tienen en común es la incapacidad de discutir problemas de raíz. Quizás haya otros problemas que sí se discuten, a menudo hasta el punto de saturación, pero con frecuencia estos encubren los secretos subyacentes que hacen que la familia sea disfuncional. Es el grado de secreto la incapacidad de hablar sobre los problemas, más que la severidad de los mismos, lo que define el grado de disfuncionalidad que adquiere una familia y la gravedad del daño provocado a sus miembros.En las familias disfuncionales, los aspectos principales de la realidad se niegan, y los papeles permanecen rígidos.

Aprendemos a no creer en nuestras propias percepciones o sentimientos. Como nuestra familia niega la realidad, nosotros también comenzamos a negarla. Nos volvemos incapaces de discernir cuándo alguien o algo no es bueno para nosotros. Las situaciones y la gente que otros evitarían naturalmente por peligrosas, incómodas o perjudiciales no nos repelen, porque no tenemos manera de evaluarlas en forma realista o autoprotectora. No confiamos en nuestros sentimientos, ni los usamos para guiarnos. Y por medio de esa atracción nos dañamos más, porque gran parte de aquello hacia lo cual nos vemos atraídas es una réplica de lo que vivimos mientras crecíamos.

No la atraen los hombres que son amables, estables, confiables y que se interesan por usted....esos hombres “agradables” le parecen aburridos.

El hombre inestable resulta excitante; el hombre que no es confiable parece un desafío; el hombre imprevisible, romántico; el hombre inmaduro, encantador; el hombre malhumorado, misterioso. El hombre furioso necesita comprensión. El hombre desdichado necesita consuelo. El hombre inadecuado necesita aliento, el hombre frío necesita calidez. PERO no puede “arreglar” a un hombre que está bien tal como es, y si es amable y le quiere tampoco puede sufrir. 

Acostumbrada a la falta de amor en las relaciones personales, usted está dispuesta a esperar, conservar esperanzas y esforzarse más para complacerlo.
Vive con la esperanza de que mañana será diferente. Espera que él cambie en realidad es más cómodo que cambie Usted y vuestra propia vida.

Un cordial saludo.
 

y la batalla continua....

junio 12, 2015
No sé si llegará el día en el que pueda contar mis vivencias a los que me sigan en la vida. No sé si mis manos se arrugarán como se arrugaron otras, no lo sé. Por la mañana, cuando abro los ojos por primera vez, recuerdo lo último que he hecho el día anterior para sentir que sí, que es cierto que tengo un nuevo momento y una nueva oportunidad para descubrir lo que tenga por delante.

Después de una cirugía hace un ano y medio y muchos tratamientos con complicaciones que le he superado ( cáncer de mamas, muy raro en un hombre, pero tenia que tocarme a mi, la razón no se, sera parte del destino...)ha vuelto ese visitante nunca deseado y comienzo de nuevo otra batalla para intentar ganarle la guerra por la vida.

No quiero, ya lo digo muchas veces, no quiero vivir pensando que algo que habita en mí tenga que ser necesariamente un punto definitivo que me despegue, de éste, a otro lugar. No es mi forma, nunca lo fue, no es mi pacto con mis días, no me conformo con sobrevivir, quiero vivir plenamente. Busco no ponerle etiquetas al tiempo para que cada minuto me sorprenda por sí solo. Busco lo inmediato y lo espontáneo para que nunca me pueda arrepentir de haber tomado una decisión, si no tengo tiempo de madurar la idea demasiado, mejor, el impulso siempre me trajo buenos resultados.

El cáncer no es un arma que consiga hacer jaque mate en todos los casos. Me agarro a la vida, peleo, lato con la incertidumbre de no saber si mi sangre corre limpia o sigue manteniendo el tono positivo que tanto asusta, pero lo que sí procuro es seguir adelante. La sensación de haber llegado al filo y al límite me ha devuelto el poder apreciar con mucho más valor las cosas, tanto las pequeñas como las grandes. Aprendí a relativizar todo lo que a mí llegara, y eso me ha hecho sufrir mucho menos. Tengo momentos de encierro y hueco absoluto, como todo el mundo, pero nada es como antes, eso lo puedo asegurar.

Quiero crecer y que el tiempo crezca conmigo, quiero poder mirar todas las oportunidades que se me ofrecen, no los momentos en los que se me impuso una pérdida. Puedo levantarme cada mañana, eso no tiene precio.Puedo mirar de frente a los ojos, nada me lo impide, y descubrir que detrás de las miradas hay gente, gente ansiosa de un sólo minuto de atención. Quiero parar el tiempo de los que me encuentre a mi paso y regalarnos sonrisas mutuas.

Si alguien llega hasta estas letras y se siente cansado, decirle que nunca se rinda, que se apoye en lo que le haga fuerte,se puede, y en compañía se puede más aún. Mi mano la tendrá siempre.

El cáncer no siempre mata, no quiero vivir pensando eso, no quiero que sea un drama para mí, ni para los míos. Es cierto que perdí mucho, dejé salud y más cosas por el camino, pero nuca dejé las ganas. Te obliga a luchar, a seguir, a vivir sin planes, a acoger lo que venga sin demasiado análisis, pero nunca me obligará a elegir la frase de mi epitafio antes de tiempo.

Cuando tenga que irme para siempre, lo sabré, creo que sí, hay certezas que se tienen tan sólo una vez en la vida.

 

Adios, al menos esa es mi intención, ya que a nada debemos decir “nunca jamás”

mayo 25, 2015



Con este tema, aunque me duela decirlo es posible que termine con mi pagina web. Una pagina WEB sencilla, apto para todo tipo de persona, sin necesidad de grandes conocimientos para entenderlo. Para leerlo no es necesario tener grandes dotes de  escritor, ni de filósofo, ni siquiera ser un acreditado humanista.
         
Mi intención sólo era escribir “cosas sencillas” asequibles a todas esas situaciones que diariamente nos pasan, seamos de donde seamos y habitemos en cualquier lugar del mundo. Es como si a través de estos pequeños artículos, deseara que nos viéramos interiormente y comprendiéramos como somos y como a veces actuamos sin pensar que todo en la vida es mejorable, sin necesidad de grandes proezas.
           
Nunca pensé que esta sencilla pagina web, y sin ningunas pretensiones, sobre todo cuando lo empecé, creí que pudiera leerse en todas las partes del mundo: En primer lugar mi más profundo agradecimiento a todos los países americanos desde los Estados Unidos, hasta Argentina y Chile, pasando por todos los países hermanos de la América Central. En Europa, casi todos los países han pasado por esta humilde pagina web. Aunque mi gran sorpresa en cuando “subía” uno de mis artículos, y observaba a países como Rusia, la India o Australia, se interesaban por lo que en ellos deseaba transmitir. Aunque para ser sincero, a medida que empecé a escribir, una de mis intenciones era recuperar una “causa” temporalmente perdida; aunque con gran pesar por mi parte, de temporal, ya la considero como definitivamente imposible de recuperar.
            
A través del tiempo, nunca me faltaron fuerza, constancia, voluntad y sobre todo prudencia al plasmar mis intenciones de transmitir mis reflexiones, a pesar de que he pasado durante este tiempo por momentos verdaderamente terribles en mi vida particular. Pero jamás escribí nada, para que nadie se pudiera sentir herido ni agraviado a través de cualquier artículo, por el cual se sintieran reflejados. Bueno, mis estimados seguidores como bien dige al principio, termino hoy con esta despedida; al menos esa es mi intención, ya que a nada debemos decir “nunca jamás”
             
Gracias de nuevo a todos los que se interesaron e hicieron algún comentario, y en particular para “aquella persona” que a través de su perenne silencio siempre me leyó, y deciros que nuestros pasos por este mundo son muy breves, y nunca deberíamos dejar de entender que la vida es una maravillosa oportunidad para aprender y comunicarse. Seguro que nos pasarán muchas cosas buenas y también algunas malas, pero todas forman parte de nosotros mismos y todo su conjunto nos ayudarán a ser mejores personas para alcanzar la felicidad.

Las decepciones no matan… ¡pero enseñan!, aunque siempre  dejan cicatrices.


 

inteligencia y la conciencia

mayo 22, 2015
  El ser humano no es un estado genético o genérico por creerlo o pensarlo así.Alguna vez te has preguntado cómo se desarrollaría el ser humano si no tuviera las influencias actuales de la sociedad. ¿Aprendería a expresar los sentimientos, la cooperación o la curiosidad que algunas teorías dicen son innatas? ¿O más bien sería instintivamente sobreprotector, egoísta y competitivo?.

El hombre al nacer no nace inteligente ni consciente; por consiguiente, tampoco nace ser humano. Si el hombre nace genética y físicamente sano, nace con la aptitud para acceder y desarrollar, las escalas mas elevadas de la inteligencia y de la consciencia, entre otras cualidades constitutivas, indispensables para poder constituirse en Ser Humano. De lo contrario, ahí se quedará estancado y distraído, sin futuro, inconsciente, sin futuro, sin ser, sin sentido, sin razón de vivir o existir.

Desafortunadamente, la ciencia y el hombre en general, no conocen las diferentes escalas de la inteligencia y la conciencia. Desconocen de donde provienen y como desarrollarlas, incluso ni siquiera tienen estos términos debidamente definidos y conceptuados. La ciencia comete una muy grave equivocación, una muy grave omisión, al considerar que el hombre genética y genéricamente al nacer, nace Ser Humano, porque desconocen las aptitudes y  cualidades constituyentes que lo componen. 

Por ello no saben diferenciar un hombre ignorante e inconsciente, un degenerado racista de un Ser Humano. Por el solo hecho genético y genérico que trae una persona al nacer, no se le puede considerar humano. Para poder considerar o calificar a alguien como ser humano, debe haber desarrollado entre otras aptitudes las escalas de la inteligencia y la consciencia humana. 

Gracias a la genética, una persona nace con la aptitud para desarrollar las cualidades constituyentes  del Ser Humano, nace con la aptitud de desarrollar la inteligencia y conciencia Humana, si es que tiene y mantiene la actitud necesaria para ello.


 

arriésgate a tomar las riendas de tu vida

mayo 22, 2015
Todo el mundo cambia, con el tiempo...se podría decir que el tiempo cambia a las personas, pero no por el tiempo en sí, si no por lo sucedido durante ese tiempo, como dice la frase hecha: "Se madura con los daños, no con los años." Aunque también hay quien cambia por alguien, o que alguien lo cambia sin querer. Yo soy de los que en los últimos dos años, ha cambiado por ambas cosas. Tanto por lo acontecido como por personas. 

He aprendido que hay que ser fuerte en la vida, aferrarte a lo que puedas, pero jamás debes hundirte (Aunque yo lo haga a veces), he aprendido que la vida es para los valientes, para los fuertes, que si no te valoras tu ni te esfuerzas tu, nadie lo va hacer por ti, que debes empezar por creer tu en ti misma, valorarte y esforzaste al máximo.

Arriesgarse es atreverse a elegir entre varias posibilidades que te ofrece la vida. Cada día vamos caminando por territorios a veces desconocidos, donde el quehacer, las costumbres, el lenguaje son diferentes y necesitamos aprender como desenvolvernos en ese nuevo entorno.

Si estamos preparados para crecer en nuestro interior, también lo estamos para dejar atrás la forma como nos veíamos y esto por supuesto implica un riesgo. En nuestros adentros nos preguntamos ¿Qué pasará si desaparece nuestro yo actual y nada lo reemplaza? ¿Y si se destruye nuestra esencia? La verdad es que todo riesgo implica algún tipo de pérdida, pero aprender a aceptar las pérdidas es también parte del proceso de crecimiento.

Seguro que conocéis a muchas personas que continúan manteniendo determinadas relaciones porque simplemente les proporciona seguridad, otras que siguen en trabajos insatisfactorios porque temen tomar nuevas responsabilidades y otras que pertenecen a un grupo porque temen a la soledad. En todos estos casos está agazapado un mensaje “nadie me quiere, mejor me quedo con lo que tengo antes de correr el riesgo y perderlo todo” Yo les diría que la verdadera seguridad personal viene de nuestro interior y no en lo que nos ofrezcan los demás; para sentirnos realmente seguros debemos confiar en nosotros mismos. Si, se tu misma y aunque te asuste y te produzca ansiedad lucha por identificarte con ese YO fuerte que confía en ti y no en esa persona que pretende ser irreal, deshonesta o falsa.

Te aconsejo que no te desanimes porque los riesgos que tenemos que correr para llegar a tener una vida mas honesta al principio se hacen más difíciles, pero cuando comenzamos a tomar decisiones y a realizar cambios, la tarea comienza a resultar más sencilla. Conforme nos vamos sintiendo más cómodos con el riesgo, éste se convierte en algo cotidiano y la vida que vamos creando se transforma en un mundo lleno de posibilidades.

Es un gran momento de oportunidad, la vida nos ofrece la oportunidad de crear la realidad que nosotros queremos. Nos sentimos perdidos, porque no tenemos las nuevas respuestas, pero debemos abrir los ojos y ver el mundo de posibilidades nuevas que se dan a nuestro alrededor.

Arriésgate a encontrarte de nuevo, busca esa niñs que hay en ti, esa niña que nada temía, que era libre, que decidía su propio camino, encuentra ala adolescente que luchó hasta el final de sus fuerzas para que esa niña no le abandonase, y convence a tu ser adulto para que se despoje de tantos personajes y no tenga miedo a mostrarse tal y como es.

Arriésgate a crear tu realidad, arriésgate a tomar las riendas de tu vida a pesar del miedo, arriésgate a ser feliz. Los vientos que a veces se llevan algo que amamos, son los mismos que nos traen algo que aprendemos a amar. Por eso no debemos llorar por algo que nos fue quitado y si amar lo que nos fue dado. porque lo que realmente es nuestro nunca se va para siempre.


 

...llevar las riendas de nuestro timon

mayo 21, 2015
Creo que cada cual se forja su destino,no es lo mismo ser positivo que negativo, ante situaciones determinadas, tu eres el que eliges y eres el que decides lo que eres o hacia donde vas. Unas veces creeras que estas equivocado y a lo mejor estas haciendo lo correcto.... quien sabe, ¿Crees en el destino? Muchas personas responderían "si", al menos en algún momento de sus vidas. En general, recurrimos al destino cuando las cosas no nos van del todo bien. 

Quizá hemos hecho un gran esfuerzo esperando conseguir un resultado importante y sentimos que las cosas no han salido como deberían, o al menos, no tan rápido cómo esperábamos. Entonces solemos decirnos con cierta resignación: "estaba escrito, esta es la vida que me ha tocado vivir". En otras ocasiones ocurre todo lo contrario, es decir, las cosas han ido especialmente bien o hemos tenido un golpe de suerte.

Entonces nos decimos con alegría e incredulidad "¡si es que me tenía que pasar a mí!".
A menudo sentimos esa extraña sensación donde la casualidad, lo inesperado, va poniendo marcas en nuestro camino obligándonos a encauzar la vida en una dirección u otra. Hay quien dice que son designios del destino, de esa fuerza que está por encima de nosotros y que nos empuja hacia una sucesión inevitable de acontecimientos, de los que no podemos escapar.

Algo así va mucho más allá de una simple sincronicidad, supone llegar a pensar que nada ocurre por azar, sino que estamos determinados. ¿Qué supone para las personas pensar algo así? ¿Estamos entonces a la merced del destino o somos libres para elegir nuestro propio camino?

Es cierto que a veces suceden cosas que nos sorprenden: el conocer a alguien en un determinado lugar en curiosas circunstancias, esa suerte que un día aparece de modo inesperado, esa elección que tomamos sin saber muy bien por qué… ¿Es la casualidad? ¿O se debe tal vez a una misteriosa causalidad?

Bien es verdad que es muy recomendable disponer de una mente abierta, de un modo de pensar en que no pongamos cerrojos u obstáculos ante toda la información y estímulos que nos rodean; pero la cuestión se centra en que si aceptamos la existencia del destino, asumimos también que gran parte de lo que nos sucede está marcado por los designios de quién sabe qué, es algo que por tanto escapa a nuestra comprensión y puede que hasta de nuestra propia consciencia. Entonces ¿Dónde están los hilos de nuestra responsabilidad? ¿Cómo ser responsable de algo que no controlamos?

Hay científicos que afirman la existencia de un "destino casi obligado", y es el relativo a la herencia: la genética de nuestros progenitores en ocasiones nos determina en muchos aspectos, a veces en carácter, rasgos físicos, enfermedades… El contexto social y personal en el que somos educados también puede afectarnos en mayor o menor medida, al menos con una probabilidad de un 30 o un 40%.

Pero por otra parte también tenemos la concepción indispensable de "el libre albedrío", donde cada persona está condicionada por sus propias elecciones, por su propia historia personal y por su vida en una sociedad que le permite inclinarse por una determinada senda u otra, reconociendo errores, confiando en uno mismo y asumiendo nuevos retos o proyectos. 

Y es que el destino no reina sin la secreta complicidad del instinto y la voluntad; porque la vida de uno no se teje en las estrellas, sino en nuestra propia realidad y en el día a día que nos va poniendo pruebas y retos para probarnos como personas. Somos libres de establecernos metas y de conseguir nuestros propios logros… pero sí, la casualidad existe, y a veces las casualidades son tan singulares que no podemos evitar dotarles de ese halo de magia inexplicable. Porque las personas, por muy racionales que seamos, siempre nos ha gustado esa pincelada singular donde contener todo lo extraño e inexplicable…

Nuestras vidas a veces son un caos de casualidades y hechos ilógicos, es cierto, pero el llevar las riendas de nuestro propio destino, ser dueños de nuestro timón, nos va a permitir ser más responsables.
 

la amistad sinvera y verdadera

mayo 21, 2015
Todos deseamos tener amigos, pero pocos se toman la molestia de ser uno.Existe un dicho famoso que dice: ¡quién tiene un amigo tiene un tesoro¡ En fin, de esto, se ha dicho mucho y se pude interpretar de muchas maneras. No es mi intención dar ninguna lección de ética personal, pero sí intento comprender que la verdadera amistad, posee una fuerza curativa a través de sus relaciones afectivas que determinan múltiples beneficios, como puede ser: proteger el sentimiento de soledad, mejorar nuestro bienestar personal, etc.
             
Aunque así lo expreso, he de reconocer que la amistad en general, es de una gran fragilidad, es decir; es como el jarrón que cae al suelo y volvemos a reconstruirlo. Por mucho que lo intentemos, ¡jamás será igual! Por eso quisiera añadir, que si buscamos la felicidad en el dinero, la juventud, etc. puede ser que no sea el camino correcto. Pero sí hay un factor que la relaciona directamente con la verdadera amistad. Puede ser que la base de la felicidad y el bienestar son lazos que nos unen a otras personas, puesto que en verdad somos seres sociales y en éste ámbito el poder de la amistad tiene un peso muy significativo.
            
Cuando me expreso a la amistad, me dirijo a la amistad sincera y verdadera. A esa amistad que en determinado momento te pueda orientar, con confianza, sobre todo cuando nos hacen ver que nos conducimos por caminos equivocados. De esa amistad que cuando preguntas: ¿qué tal estás?, esperas una respuesta cordial que genera toda nuestra confianza. De la amistad que engrandece cualquier acción, sólo por el mero hecho de compartirla.    
           
En la amistad, el ajuste entre sentimientos y pensamientos es algo muy importante y complicado. La amistad hay que cuidarla. Los amigos deben mantenerse en contacto, hablarse, escribirse, pasar ratos juntos. Si no, la amistad se marchita y muere. Hay quienes afirman que una verdadera amistad es incompatible con otras, relaciones. Aunque, es posible que ésta al mismo tiempo sea una sólida y enriquecedora base para el sostenimiento de unos nuevos vínculos. Así la amistad puede tener tantas formas como capacidad para dar lo mejor de nosotros mismos adaptándonos a las circunstancias.
            
La amistad cumple una función de apoyo social ya que genera sentimientos de pertenencia y aceptación. Esto incrementa la percepción de apoyo social y sobre todo  de ajuste personal, lo que hace que incida de una manera efectiva a nuestras emociones.
            
Estoy completamente de acuerdo con la afirmación de que en cualquier etapa de nuestra vida podemos encontrar grandes amigos, incluso los que llegan más tarde pueden convertirse en imprescindibles y no por eso tienen que venir por interés alguno.
            
Al principio hablaba de lo frágil que es una amistad duradera; dicho de otra manera, la amistad debe pasar pruebas continuas, y superarlas no es fácil. A veces, el más mínimo desliz puede romperlo todo, aunque se lleven años de convivencia. Esa amistad que puede unirnos a otra persona, por grande que sea, sólo durará mientras la mente, es decir, lo que pensamos, esté de acuerdo con la mente o lo que piense la otra persona. Al más mínimo desacuerdo en la forma de pensar, la mente se perturba, y la amistad se quiebra, siendo difícil llegar a la reconstrucción.


            
 

y creemos que nuestra vida se detiene

mayo 21, 2015
Desde siempre las cosas ocurren cuando es el momento, es decir a su debido tiempo y el ser humano no ha tenido más remedio que aceptar o actuar con celeridad según nos fuera conveniente.
Es imposible hacer entrar en razón a los que han adoptado una opinión excesivamente ajustada a sus intereses.Es realmente cierto que siempre hemos vivido al ritmo que la misma vida nos ha marcado, en el amplio sentido de la palabra. Nuestra existencia se ha ido desarrollando tal como se nos ha presentado, sin preocuparnos de que podría haber sido mejor, o quizás peor. 

A veces pueden surgirnos causas de interrupción y creemos que nuestra vida se detiene, ¡pero no! “ella” sigue adelante sin contemplaciones. Es cierto que a veces tenemos tramos de paz y sosiego, pero cuando nos surge la angustia de una interrupción, un corte entre una necesidad propia que por una u otra razón, no llegamos a satisfacer, y es cuando reflexionamos, que nos han quitado un trozo de nuestra vida
            
Siempre decimos: hagamos lo que nuestro corazón nos dicte, pero ¿cuántas veces hemos seguido el impulso de una emoción y luego nos hemos dado cuenta de que, en realidad, no queríamos aquello que nos llevó a ese impulso? Es verdad que tenemos integrados multitud de mecanismos para defendernos que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. Sí, tenemos miedo, ya que tal vez en algún momento, no podamos expresar nuestros deseos con franqueza y confianza, o posiblemente no tengamos tiempo.
            
De una forma u otra, lo cierto es que ir por la vida cargando siempre  y pensando en nuestro destino, es como tener que llevar siempre un pesado fardo a nuestras espaldas, que no nos deja ser del todo felices. El destino que la vida nos tiene reservado está “escrito” en un lugar cálido de nuestro interior. Cuantas veces la propia vida nos penaliza y nos vemos obligados a desatendernos de nosotros mismo, solo por miedo a lo que pasará.
           
La vida es un camino a largo plazo, en la que tú eres maestro y alumno; unas veces te toca enseñar; pero pensemos que todos los días tenemos que aprender. Sí, aprender fue primero que enseñar. Aprender correctamente es crear condiciones para transmitir conocimiento nuevo. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar no existe sin aprender. Todos llevamos un pasajero sentado dentro de nosotros mismos y sólo de él depende que lleguemos al destino. 

Cuándo alcanzamos la meta en el destino final: será difícil si le hemos seguido correctamente en nuestros actos, sino nos equivocamos, seremos desdichados y no encontremos la paz.  Es una frase corta pero realmente muy profunda y hermosa, nos dice: “Sólo haciendo el bien se puede ser realmente feliz”
           
A través de la vida, es posible que en momentos determinados tengamos la tendencia a buscar y esperar rápidos resultados concretos de nuestro trabajo interior. Pero con frecuencia se nos olvida que la vida es un pequeño proceso que pasa y que no hay nada estático. Y desgraciadamente a lo largo de toda ella, casi siempre se lleva lo que más queremos.


 
 

la amabilidad que nace del corazón..

mayo 18, 2015
Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderás.
Aunque nos parezca raro, el poder de la amabilidad se muestra siempre como una grandeza cuando podemos controlar nuestros impulsos. ¿cuántas veces nos lo preguntamos? ¿Por qué no somos más amables con los demás? Es tan fácil. Bueno, quizás no, para algunos. La amabilidad es un arma sutil que nos contacta con lo mejor de nosotros mismos. Solo el hecho de escuchar con atención los sentimientos de aquello con los que tienes contactos cada día, ya es un acto de amabilidad. Puesto que la amabilidad requiere dejar tu zona de comodidad y admitir un sacrificio, intentando salir de la rutina y prestar ayuda a alguien, aun sabiendo que recibirás nada a cambio.
          
Aunque pensándolo bien, nuestro ritmo de vida actual no se encuentra en estado  propicio para prodigarse en gestos amables con los vecinos, amigos, compañeros o desconocidos, pero comprendo que enfrentarse a los demás con cara de pocos amigos predispone a una comunicación difícil, dando malos resultados y provocando al mismo tiempo discusiones, porque la gente parece no tener tiempo para ser amable.
            
Sin embargo, ser amable produce muy buenos beneficios, porque podemos lograr lo que queremos, hacer sentir bien a los demás y comunicarnos mejor; y además es un camino de ida y vuelta porque favorece el propio bienestar. Para poder ser amable genuinamente es importante cultivar la paciencia y no exigirle demasiado a los demás porque no sabemos lo que les puede estar pasando. 
Cuando utilizamos el poder de la amabilidad, las puertas se nos abren, las gentes, nos sonríe, haciendo un mundo más agradable. Sin embargo no debemos confundir la amabilidad que nace del corazón y del reconocimiento al otro como a ti mismo, con el interés de obtener cosas a cambio. Consideremos que ser amable es tratar a las personas cordialmente, es así como sacar una sonrisa al que está desanimado y ver como un mal día, una persona con un acto de amabilidad te lo puede cambiar.
           
A veces nos decimos: bueno, y para qué sirve ser amable, si nadie me lo reconoce. Sólo el ser amable, ya sirve para uno mismo. Para formarte como persona y obtener una buena actitud hacia la vida en general. Tengamos presente que amabilidad es una palabra dulce que anima, levanta, consuela y fortalece.  La amabilidad es afabilidad en la conducta, naturalidad en el obrar, paz en el semblante y benevolencia en la mirada. Ésta se comunica y trasmite de un solo corazón a los corazones de los demás.
          
Cuando una persona es amable suele tener mejores relaciones interpersonales, pues tiene una actitud pacífica, muestra respeto por los demás, disfruta lo que hace, teniendo un gran dominio de las emociones.
          
Para cultivar la amabilidad se necesita trabajar una serie de pensamientos positivos, como la alegría, el afecto, la confianza, seguridad y aceptación. Seguro que en tu día no faltarán oportunidades en que puedas ser amable con algún amigo, con alguien de tu trabajo o con alguien de la calle. No es necesario que le conozca personalmente; el hecho de ser amable no cuesta nada.


 

.

mayo 16, 2015

 

lo primero es atravesé a intentarlo

mayo 16, 2015
Para esas personas que no se atreven a intentarlo y que no aprendieron lo que les enseño su propia vida desordena y triste.

Muchos dicen querer empezar de cero, borrar todo lo que han vivido hasta ese momento en el que se encuentran y arrancar con ilusiones renovadas y ganas a raudales. ¿Es que no quieren tener presente todo lo que han aprendido a fuerza de vivir? ¿Es que pretenden volar sin caer? Intenta caminar por allí donde pasaste otras veces con los ojos vendados y sin recordar dónde estaban las piedras, verás como pides recuperar la memoria y destapar tus ojos…

Somos unos ingratos con aquellos que nos dieron sólo lo que podían ofrecernos y no lo que ingenuamente esperábamos de ellos; con quienes aprendimos que las decepciones curten, con los que nos demostraron que el mundo no se acaba tras derramar unas cuantas lágrimas; con esos que nos dijeron que no, una y otra vez, haciéndonos ver que no siempre los planes saldrán a nuestro antojo; con los que nos enfrentamos y nos recordaron que no teníamos la razón o, por el contrario, nos ayudaron a reafírmanos en nuestra opinión y a defenderla con más intensidad.

Gracias por enseñarnos de qué va esto…

Va de no claudicar así porque sí, pero tampoco empeñarnos en lo que no tiene sentido, de ganarte la vida sin dejar tus principios por el camino, de quedarte con las buenas intenciones de quienes se acercaron a ti y olvidar las zancadillas, o al menos no guardarles rencor, de estirar tu mano hasta que llegue a quien la necesite, de querer al menos a una persona más que a ti mismo, de acostarte cada noche con un buen deseo por transmitir a alguien y no dejar de hacerlo al día siguiente.

Va de hablar lo todo, de no quedarte nada dentro que te queme, porque ese fuego no lo puede apagar nadie más que tú, de compartir tus aspiraciones para que te las recuerden si algún día sientes la tentación de abandonar, de tomar conciencia que, como tú, no hay dos; de no ignorar a quienes te piden ayuda, aunque sea con la mirada, porque no se atreven a hacerlo de otra forma, de dejar de recrearnos en nuestros problemas que, si no han hecho que el mundo ralentice su ritmo, es que carecen de la importancia que nos empeñamos en darle.

Va de saber alegrarnos por aquellos que queremos cuando la vida le sonríe y saber estar a su lado cuando lo requieran de una u otra forma,  de no esperar a que todo se nos revele de forma clara y concisa, de saber adelantarnos y estar cuando se nos espera. En definitiva, de estar a la altura… Y, para ello, lo primero es atravesé a intentarlo, de esta forma estarás dando el primer paso para conseguirlo.
 

No lo consigo...

mayo 14, 2015


...Aunque me cueste reconocerlo necesito tu fuerza y tu calma...
Te llevo siempre en mi mente...como en mi piel va grabada mi alma...
Y aunque me empeñe en olvidarte y no quererte no puede ser...No lo consigo...
Te quiero más cada día y aunque no quiera quererte te llevo dentro y vas conmigo...
 

regalar unas palabras motivadoras a tiempo

mayo 13, 2015
Cuando alguien se aprecia de verdad y se marcha, también se lleva un pedazo de nosotros.¡Cuántas cosas se solucionan con unas simples palabras! Mi pregunta es: ¿por qué prescindir de ellas? A veces son tan necesarias, e incluso proporcionan tanto alivio. Es triste pensar que por una sinrazón, nos veamos carente de esas palabras que nos puedan solucionar una situación de paz y sosiego en nuestro corazón. No sabría explicarme; unas veces por miedo, por vergüenza, por pereza, etc. En demasiadas ocasiones dejamos pasar los días pensando que más adelante nos podamos pronunciar.
            
Siempre se ha dicho que tener un amigo es tener un tesoro, porque sólo podremos valorarlo si conocemos su alma y su espíritu y porque sólo podremos ser valorados si él nos conoce. En esto consiste la confidencialidad y, cuando esto se alcanza tendremos un verdadero concepto de su persona. Muchas veces creemos y pensamos que quizás algún día, o posiblemente más adelante una conversación sincera pueda efectuarse. Mantengamos siempre, que unas palabras correctas e incluso un diálogo en un determinado momento, puede resolver un conflicto. Aunque creamos que habrá tiempo, sólo expresar nuestros sentimientos de forma escueta, a quienes más apreciamos, apacigua nuestro corazón y nos evita de esas lamentaciones e interrogantes que se nos presentan ante aquellas oportunidades perdidas.
            
En nuestro tiempo, es muy frecuente decir, ante cualquier sugerencia o ante el deseo de algún diálogo: “dar la callada por respuesta” cuando no se contesta un sencillo mensaje, una carta, una llamada telefónica, una consulta, un saludo, etc., etc. Todo se ha convertido a una costumbre moderna: no responder nada, o sea ni sí, ni no. Es algo que a simple vista parece no tener sentido, con las facilidades que hoy ofrecen las nuevas tecnologías para la comunicación.
            
En nuestros días solemos dejar muchas conversaciones pendientes, cosas no dichas o a veces pequeños conflictos no cerrados, dando por descontado que ya tendremos tiempo de realizar esas conversaciones más adelante, o quizás nunca se  lleguen a realizar. Pasan días, meses, años y es muy frecuente dejar palabras por decir. Reconozco que es lamentable, pero desgraciadamente es así, sobre todo con personas que mutuamente sentimos afecto, no pudiendo evitar que la vida gire en otro sentido. No deberíamos dejar de expresar nuestros sentimientos, porque nunca sabremos cuándo tendremos una próxima ocasión para poder hacerlo. Tampoco pensar que esas son las últimas palabras que dirías, puesto que al mismo tiempo producirían mucho dolor.
            
Regalar tiempo, regalar compañía, regalar una sonrisa, siempre es agradecido, pero regalar unas palabras motivadoras a tiempo es el mejor regalo que podemos ofrecer. La palabra espiritualmente hablando es el mejor regalo que podemos ofrecer, siempre trae beneficio sentimental. Es más debemos agradecerlas a quien nos las da, porque de esa manera nos permite desprendernos de ese vacío que a través del tiempo va ahondando en nosotros. 
Cuando se “regalan” las palabras se dan con alegría, se dan sin esperar nada a cambio, sólo por el simple placer de dar. Pensemos siempre que al regalar las palabras nos estamos proyectando nosotros mismo como regalo.
 

 

la gran virtud del agradecimiento..

mayo 11, 2015
Nunca comprenderé como un corazón tan endurecido junto a un espíritu tan frío, pueda estar dotado para la música. No es la primera vez que hablo de la virtud del agradecimiento, la cual es necesaria para andar por esta vida llena de escollos y barreras, que a veces nos hace imposible caminar por ella. Existen personas que para ellos ese dicho famoso de “es de buen nacido ser agradecido” carece de valor. Cuesta tan poco caminar con una sonrisa y simplemente agradecer el más mínimo gesto que hayan tenido contigo, por simple y sencillo que sea.
           
Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos, (bueno o casi todos) en el carácter de los demás. Para ello no hay razón ni excusa. Tampoco existen edades, nunca eres demasiado viejo para intentar ser positivo y valorar el sentimiento que los demás tienen hacia tú persona. Es un estado fundamental de las personas, practicar ejercicios de gratitud. Sería de buena actitud, que cada cierto tiempo nos tomáramos breves espacios de tiempo y pensar en lo que debes a otras personas, todo lo que has recibido del prójimo y regocijarte con estos momentos de atención y afecto.
            
El agradecimiento surge cuando una determinada persona se siente en deuda con otra, por la sencilla razón de haberle producido algún bien personal o quizás le haya prestado algún servicio, del cual se haya beneficiado. Pero, cuántas veces la vanidad nos impide a muchos reconocer el aporte de esos “logros” que los demás un día le alertaron solo por el simple hecho de entender el concepto de la verdadera amistad.
           
Uno de los objetivos más destacado para ser agradecido es el desarrollo de la propia personalidad, ser uno mismo, ser libre llevando a cabo su propio ideal de vida, evitando los rencores y sobre todo hacer uso de la vanidad, como anteriormente decía.
            
No es frecuente justificarnos con el olvido de los servicios que nos hayan prestado los demás, simplemente, es producto de nuestra mala costumbre de no querer demostrar nuestra complacencia. Sucede a menudo que, mientras esperamos en vano el agradecimiento de esas personas a la que hemos ayudado, o hecho por ellas algún sacrificio, otros por mucho menos conservan por largo tiempo su reconocimiento.
          
¿No sucede a veces que agradecemos el favor ocasional de un extraño pero no damos la importancia al que merecen  las continuas delicadezas que continuamente recibimos de otros? Podría pensar en maravillosas frases de agradecimiento, pero solo una expresa todo el contenido de una acción determinada. ¡Gracias! YO SIEMPRE DIGO : A mis amigos les adeudo la atención y sus continuas palabras, al desear compartir conmigo, la factura que la vida que nos presenta día a día.
           
No nos olvidemos de agradecer todo, de decir gracias al menor servicio prestado por quien sea, pronunciando esta palabra sin ninguna entonación, como si estuviéramos cambiando una simple mirada. Por sí sola, esta palabrita recompensa todos los trabajos; repara la frase acaso un poco dura que habíamos dicho anteriormente; equivale a una sonrisa y, a veces, la provoca; haciendo feliz al que la pronuncia y a aquel a quien va dirigida.




 

sentirnos a gusto con nosotros mismos

mayo 11, 2015
Que grande es tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo.A veces resulta muy difícil llegar a conocernos a nosotros mismos; sin embargo, este conocimiento es fundamental para lograr una cierta estabilidad emocional y sobre todo el equilibrio psicológico. El conocimiento de uno mismo, presupone el de las propias actitudes y limitaciones, el del temperamento personal, el de las principales pautas de conductas, de las tendencias fundamentales, intereses y motivaciones; en definitiva, el saber leer e interpretar nuestros sentimientos.
              
En realidad, el conocimiento de uno mismo es más una aspiración que una realidad. A lo largo de toda nuestra vida intentamos conocernos mejor, pero nunca llegamos a un conocimiento absoluto. El hombre puede llegar a conocerse a sí mismo, casi por completo, pero siempre surgen en su interior nuevas facetas, aún desconocidas, ya que, en cierto modo, nuestra propia realidad es extraordinariamente compleja e inabarcable, y por otro lado, la persona está expuesta a las modificaciones propias de un desarrollo evolutivo a través de su vida diaria.
            
Para conocerse a sí mismo caben dos opciones fundamentales: volcarse sobre nuestro interior, observarnos, analizarnos o bien considerar nuestra realidad externa
            
Muchas veces es necesario acudir a un experto, un psicólogo u otras personas, para que nos ayuden a interpretar lo que nos sucede, o a conocernos mejor. Las opiniones de estas personas son más objetivas y pueden constituir una valiosa fuente de información sobre nuestra propia realidad; pero tampoco hay que intentar conocerse exclusivamente a través de opiniones ajenas, sino que éstas deben ser solamente una información complementaria que sirva de contraste a los datos obtenidos por medio de la valoración de nuestro modo de comportarnos.
            
En definitiva, el mejor conocimiento de uno mismo es fundamentalmente para perfilar un proyecto personal de la vida realista, para aceptarnos tal como somos, dentro de un espíritu de superación interna, que favorezca la continuidad biográfica, traduciéndose en un sentirnos a gusto con nosotros mismos, punto clave para lograr una buena adaptación dentro de nuestro entorno y unas relaciones sólidas, creativas y satisfactorias en todos los sentidos.
             
Es cierto que existen momentos en la vida donde las personas no saben que dirección tomar, qué decisión será la correcta o para qué sirve cada cosa que hacemos. Pero si una cosa está clara, es que cuanto mayor sea el conocimiento que tengamos de uno mismo, menos lugar habrá para la confusión y mayor significado podremos aportar a nuestra vida. En definitiva el auto conocimiento personal forma parte del aprendizaje de nuestra vida, puesto que éste es un proceso constante, ya que lo principal es conocer las posibilidades de uno mismo.
 

Tu tiempo es, ni más ni menos....

mayo 8, 2015
La vida es elegir y, por tanto, renunciar a unas cosas y apostar el todo por el nada, sin ninguna razón aparente, fiable ni cierta, es dejarse llevar por un corazón que piensa y una cabeza que siente. Cuantas más decisiones tomamos, cuantos más “sí” convencidos salen de nuestras bocas y más rotundos somos a la hora de pronunciar el “no”, más nos acercamos, sin darnos cuenta, a ese lugar al que queremos llegar.

Pero es complicado, nadie dijo lo contrario. Mira tus manos… Estás a tiempo de acariciar, de transmitir con ellas todo lo bueno que llevas dentro. Debes escribir, plasmar en un papel todo lo que se te pase por la cabeza para que nunca se esfume del todo, créeme que un día te gustará toparte con esas palabras. Puedes pasar página o quedarte en la misma un ratito más, quizá toda la vida. Y como sabes que estás a tiempo siempre andas demorándolo, sin reparar en que lo que retrasas es tu propia felicidad.

Otras veces está fuera de nuestro alcance, alguien nos dice ese “no” que tan mal cuerpo nos deja o ese “espera, todavía no es tu momento” que aún nos permite conservar la esperanza. Espero que entonces sepas mantenerte cerca de quienes tienen una sonrisa permanente, porque necesitarás que te la contagien y, si no son capaces, que te la presten. No te alejes de aquellos que se grabaron a fuego “hoy por ti y mañana, también”… Hay más de los que crees a tu alrededor, son admirables y no lo saben, eso los hace mejores aún.

Sin duda, el tiempo es a la vez tirita, medicina que cura y calma el dolor; es aliento para quien algo espera y la medida de quien cuenta las horas al revés; es un suspiro que se nos escapa y llega a su destinatatario sin sobre, ni remite. El tiempo es aquello que se nos da en cantidades inmensas, pero que siempre se escapa. Tu tiempo es, ni más ni menos, aquello en lo que tú quieras convertirlo…


 

la vida de por sí “es cambio”

mayo 8, 2015
Hoy en medio de una corriente de optimismo acelerado, parecemos olvidarnos del valor de la tristeza, de la soledad, de la amistad, etc. Valoramos sólo lo que conocemos, lo que materialmente nos interesa, pretendiendo una felicidad acelerada, la cual no es suficiente para entender nuevas situaciones. Por tanto disfrutemos de esa nueva oportunidad, y disfrutemos del calor que perdimos con el frío, valoremos la luz porque hemos conocido la oscuridad y comprendamos la felicidad porque hemos conocido la tristeza. 

¿Cuántas veces el verdadero encuentro se apoya en la capacidad de valorar cada uno en los aspecto que muchos lo definiríamos como defectos, aunque los podríamos considerar como parte de nuestras propias diferencias. Cuando nuestras habilidades para relacionarnos son deficientes, aumentan las posibilidades de que nos quedemos solos, debido a que este nuevo encuentro es de un escaso entusiasmo. Así pretender encontrar de nuevo aquella persona, es insuficiente para que el nuevo encuentro nunca suceda.

Sí, es complicado aspirar a una relación de amistad; y si agregamos todo lo que por las malas experiencias, posiblemente dudamos de un nuevo planteamiento. La soledad evolutivamente tiene sentido en cuanto que es un estado de recogimiento que nos permite reflexionar, la cual es necesario para que de nuevo podamos tomar decisiones en una nueva andadura.
            
En los vínculos afectivos, el reencuentro se presenta como un viaje interior, como un proceso que se transforma continuamente y, también como un arte: el arte de compartir, de la armonía y de la creación. La verdadera compatibilidad radica en la armonía de las llamadas “diferencias” y en una nueva disposición de emprender aquello que anteriormente “cerramos”. De ahí que uno de los objetivos sea la búsqueda común que nos permita ese nuevo reencuentro como persona y establecer relaciones de paz.
            
Los vínculos afectivos son instrumentos imprescindibles para nuestra vida diaria y para nuestro trabajo comunitario. Todo concierne a cualquier persona interesada en su propio desarrollo. De esta manera nos proponemos diariamente preguntas para que cada cual establezca su forma de crecer interiormente y sea posible poder llegar a conocernos mejor. A veces a pesar de tener una determinada relación de amistad con una persona durante años, no se llega a conocer profundamente, y cuando apenas has dejado de acordarte de ella, en cuando dices: “Jamás pensé que esa, fuera su forma de ser”. 

Por eso, estar preparado es relativamente importante, pues debemos contar con nuestras propias habilidades personales, las cuales nos permiten el afrontamiento de nuevas situaciones y conflictos, así como tomar decisiones. Aunque fundamentalmente, necesitamos capacidad para entender que la vida de por sí “es cambio”. Aunque aparentemente nos parezca complicado luchar contra los mecanismos del cerebro. Siempre existen ciertas claves y formas que ayudan a acelerar ese periodo de tristeza y soledad, al que de forma natural todos nos enfrentamos tras una ruptura inevitable.
             
No se puede evitar el dolor cuando alguien te olvida definitivamente. “Es imposible olvidarle” Esa pérdida es una ruptura interior que forma parte real y concreta de nuestro propio ser, haciendo que demos por perdido el presente y el futuro. La soledad está muy relacionada con esa pérdida, acentuando la carencia de compañía y estando todo vinculado con la tristeza y la negatividad a seguir relacionándonos, y llegando a veces a no saber valorar los beneficios que una sencilla amistad ocasional, nos puede reportar.

 

la hacemos a veces insoportable

mayo 6, 2015
Hay una frase que quizás todos hemos oído alguna vez : La vida es eso que pasa mientras hacemos planes para el futuro. La vida no siempre es fácil, pero a veces nos la complicamos con nuestras ambiciones y nuestros deseos. Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan para siempre. Nos cuesta entender y bastante, que la vida  en sí misma es normal. Ni buena ni mala, ni cuesta arriba ni cuesta abajo, somos nosotros con nuestras acciones, elecciones, caprichos y decisiones desde que empezamos a caminar por ella, la que la hacemos a veces insoportable.
            
Por eso no tiene mucho sentido que encima nos la compliquemos con nuestras actitudes. Cuando nos dejamos arrastrar por esa vorágine en que nos vemos envueltos, es cuando nos aturdimos y a veces no sabemos por dónde tirar. Sólo en esos momentos llegamos a comprender porque complicamos las cosas, si todo podría ser más fácil si llegamos a experimentarla de forma profunda.
           
La vida podemos llegar a comprenderla sabiendo, que realmente tiene sentido simplemente, cuando te comunicas y no dejas detrás de ti amarguras, incertidumbres, cuando has dejado amigos y sobre todo cuando tus huellas han dejado un grato recuerdo en todo aquel que te ha conocido. Entonces en cuando la vida tiene sentido. La solución a nuestra vida está en los problemas que nosotros mismos nos planteamos, en nuestras personales e intransferibles razones y en cómo la vamos desarrollando. No cabe duda que somos el resultado de cómo la vivimos y la afrontamos en cada momento.
            
Cuando nos preguntamos; ¿Por qué me encuentro así? ¿Por qué, en esta situación? Es entonces cuando deberíamos reflexionar sobre cómo hemos utilizado nuestros dones y talentos y deberíamos analizar realmente los méritos que hemos hecho en función del aprovechamiento de dichos dones y talentos. Todos acarreamos sobre nuestras espaldas un cargamento de emociones positivas y negativas. Alguna de estas emociones son la frustración, el sentimiento de culpa, la ira, el rencor, el desprecio, el olvido, etc. Esta es una de las consecuencias que nos ocurre frecuentemente. Esta ley es de la más dura aceptación por todos nosotros, ya que no hay acción más ingrata que echar la culpa a los demás de “nuestras desgracias”, esta ley nos invita a mirar dentro de nosotros (de donde todo parte y todo se genera) y dejar de mirar hacia afuera. Porque nos guste o no, en cualquier situación de la vida sea cual fuere, nosotros siempre somos los únicos que decidimos como nos afecta y qué hacer con ella.
            
Cuando estas experiencias se forman, nuestro pensamiento tiene en cuenta la opinión del entorno además de su actitud, sus habilidades y capacidades, para solucionar y adaptarnos  a los momentos difíciles. Por eso, tener creencias positivas y optimista implica directamente una mejora de nuestra autovaloración. Vivir hoy es como ir a la escuela, cada uno de los acontecimientos que vivimos son lecciones que tenemos que aprender teniendo el convencimiento interno de que el caminar por la vida es una acumulación constante de conocimientos, las dificultades se nos aparecerán como lecciones que hemos de aprender.


 
 

Cree un sitio web gratuito con Yola