Manifiesto literario de Patricio Varsariah

Escribo para detener el ruido. En un mundo que corre con prisa, mis palabras buscan abrir pequeños espacios de pausa donde el lector pueda respirar, pensar y recordar lo esencial.

No escribo para imponer verdades, sino para compartir preguntas.

Creo que muchas de las respuestas más valiosas nacen en el silencio interior de cada persona.

Mis textos nacen de la observación tranquila de la vida: del paso del tiempo, de la memoria, de las pérdidas, de la esperanza y de esos pequeños momentos que, aunque parezcan simples, contienen una profunda sabiduría.

Intento escribir con sencillez, porque las ideas verdaderamente profundas no necesitan ser complicadas para tocar el corazón.

Cada reflexión que comparto es una invitación a mirar la vida con un poco más de calma, con más comprensión y con una mayor ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Si alguna de mis palabras logra acompañar a alguien en un momento de silencio, si despierta una reflexión o si enciende una pequeña luz interior, entonces el propósito de escribir habrá valido la pena.

Porque al final, escribir también es una forma de recordar algo muy simple y muy humano: que todos estamos aprendiendo a vivir.

“Escribo para cuidar la luz de lo esencial.”

— Patricio Varsariah


... la vida es atrevimiento y pasión

octubre 10, 2015






Las personas, a veces, somos hábiles artesanos a la hora de cortarnos nuestras propias alas. Los pensamientos limitantes, los prejuicios y las inseguridades son en ocasiones los auténticos “radicales libres” capaces de envejecernos por dentro. De darnos más edad de la que en realidad tenemos. 
Acumular juventud es un arte que todos deberíamos empezar a poner en práctica desde que tenemos uso de razón. Porque la auténtica finalidad de esta vida es saber vivirla con la máxima intensidad, ilusión y pasión, intentando rozar con la yema de los dedos cada uno de nuestros sueños. 

Dicen que los años se van como el humo que escapa por una ventana abierta, dibujando sugerentes formas en el aire hasta que poco a poco, desaparecen. No obstante, las personas no somos humo, ni siquiera viento, somos aliento, somos suspiros, somos vida vivida y sueños que alcanzar cada día.

¿Cuál crees que es la mejor edad del ser humano? En realidad, no hay un año exacto que simbolice el equilibrio perfecto, porque lo que la juventud no sabe la madurez lo advierte, y lo que la madurez ansía en ocasiones lo posee esa inmadura juventud. La mejor edad es cuando dejas de contar años y cumples sueños, y para ello requiere algo de valentía, una gota de atrevimiento, y desprenderse a su vez de muchos miedos que durante largo tiempo, nos han puesto su coraza. En ocasiones nos calzamos con mil excusas, con esas piedras en nuestros zapatos que nos impiden poder avanzar por el camino de nuestros sueños:“Es que ahora no es el momento, es que a mi pareja no le viene bien, es que lo más posible es que me rechacen, es que algo me dice que por mucho que lo desee no me va a salir…”

La mejor edad es aquella en que uno se siente bien con lo que es, con lo que tiene y lo mucho que le queda por alcanzar. Porque quien no tiene sueños es un muerto en vida, porque quien no se ilusiona no ofrece magia a su corazón y luz a sus pensamientos.

La peor de las tragedias no es cumplir años, ni ver una arruga más en el rostro o un kilo más en nuestras caderas. La verdadera tristeza es una vida no vivida, es que esas arrugas no cuenten historias, que esas caderas no se hayan movido en mil mundos…

Y ahora pregunto…¿Qué edad tiene tu corazón? Si está lleno de proyectos y sigue bombeando con fuerza feliz por haber conseguido ya una pequeña parte de sus anhelos, entonces ten por seguro que estás en tu mejor edad, y que nadie se atreva a decir lo contrario.

Ahora bien, tenemos claro que no siempre es fácil alcanzar esas cosas llamados “sueños personales”. Hay quien gusta reírse de ellos y decirnos que no son sueños, sino fantasías, y que las fantasías son cosas de niños. No obstante, haz oídos sordos a estas palabras. Solo los niños conocen el auténtico valor de la vida, porque sus miradas están llenas de curiosidad, inocencia y ganas por experimentar. Las barreras aparecen con la madurez, y con muchos de estos aspectos que debes tener en cuenta: La influencia de terceras personas. En ocasiones pueden ser nuestros familiares o nuestras parejas. Personas cercanas y significativas que se encargan de quitarnos ilusiones, de cortar los hilos de nuestros anhelos… Y nosotros, lo permitimos.

Pensamientos limitantes, esos que nosotros mismos nos propinamos con ideas como: yo no soy capaz, para eso no valgo, me va a salir mal, y sobre todo esa frase de “ahora no es el momento, mejor cuando tenga esto, cuando consiga lo otro…” Y sin embargo, ese día nunca llega. Inseguridad: ¿Y si me equivoco? Está claro que en ocasiones, alcanzar alguno de nuestros sueños va a suponer tener que salir de nuestra zona de confort. No obstante, recuerda siempre, que los verdaderos sueños se inscriben unos pasos más allá de este límite… ¡Vale la pena cruzarlo!

Finalmente, no tengas miedo de cumplir años, lo que de verdad debe causarnos inquietud es no haber alcanzado alguno de nuestros sueños. Porque las personas, al fin y al cabo estamos hechas de ese material tan mágico, frágil pero motivante a la vez. Cierra los ojos y coge aire con fuerzas mientras te convences a ti mismo de que la vida es atrevimiento y pasión, de que todo lo que te queda por vivir es lo mejor, y de que empieza aquí y ahora.

Para llegar radiantes a nuestra mejor edad. Diviértete: sea como sea, haz siempre lo que de verdad te apasiona, te define y hace reír a tu corazón. No hagas daño a nadie: vive cada día de tu vida con la máxima intensidad pero cuidando de no lastimar a nadie, y protegiéndote también a ti mismo de que te hagan daño.No aceptes las derrotas: nunca te des por vencida o vencido, nunca vuelvas la espalda a una puerta cerrada. Los trenes seguirán pasando para todos aquellos que den el paso y se atrevan a intentarlo no una, sino diez veces. Y esfuérzate por ser feliz: te aseguro que no cuesta nada. Enocasiones, basta con priorizarse un poco más…

Feliz fin de semana.
 

...padres tóxicos que nos nos arrebatan el alma y la sangre..

octubre 9, 2015





En esta madrugada de otoño, quiero escribir sobre un tema que ya lo he tratado en muchas ocaciones, un tema muy real y cotidiano y va dedicado a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras,a todas esas personas que se encuentran invadidos por ladesesperanza.

Hay personas capaces de cogernos de la mano mientras nos arrebatan el alma y la sangre, diciéndonos que es por nuestro bien y que tienen derecho. El problema no sería tan complejo si fueran, por ejemplo, simples compañeros de trabajo. La auténtica gravedad está en que sea la familia quien ejerce esta manipulación.

Todos sabemos identificar a una madre tóxica, o incluso a ese padre ausente que aún estando cada día con su familia, carece de emociones o cercanía para criar unos hijos. Ahora bien, lo curioso de las familias narcisistas a las que yo llamo familias tóxicas,  es que uno suele llegar a la adolescencia o la madurez dándose cuenta entonces de cómo actúan dichos progenitores.

Las familias tóxicas son aquellas que te increpan cada día que has llegado a ser quien eres gracias a ellos. Suelen disfrutar llamándonos la atención y son capaces de manipularnos para conseguir sus propósitos aunque te hagan daño. Aunque en realidad, siempre culparán a sus hijos de hacerles sufrir a ellos.Hablamos por lo general de “familias tóxicas”, aunque si bien es cierto que esta característica pueda tenerla bien el padre o bien la madre, también puede ocurrir que lo ejerzan ambos progenitores por igual.

En este caso, lo que casi siempre suele ocurrir es algo tan dramático como triste: los padres tóxicos ven las necesidades de sus hijos como algo secundario. Son incapaces de ofrecer los dos pilares básicos en la educación de un niño: seguridad y confianza. Estas carencias emocionales causan serias consecuencias en la edad adulta. La familia tóxica ejecuta en el día a día un sistema casi innatural donde se busca satisfacer en exclusiva las necesidades de los padres, dejando a los hijos en un segundo plano.

Los padres tóxicos muestran un espejo a sus hijos donde se hallan sus propias carencias. Esperan que éstos reaccionen y  las atiendan, pero al no conseguirlo ni entenderlo, los niños se sienten perdidos, desarraigados e incompletos.Este tipo de comportamientos y de crianzas resultan a su vez muy problemáticas. Basta con poner un sencillo ejemplo:

– Tenemos a un niño que ha obtenido malos resultados en el colegio. Si los padres son maduros y responsables, se preocuparán en saber qué ha ocurrido y buscarán estrategias de mejora: ¿Tiene el niño algún problema? ¿Sufre estrés? ¿Necesita unas clases de refuerzo?

– Para los padres tóxicos no hay ningún problema implícito que abordar. El propio niño “es un problema”, alguien que se empeña casi sin darse cuenta en hacerles la vida más complicada. Es decir, se dejan a un lado las necesidades personales de los hijos para focal izarse en uno mismo.

Ahora bien, que pasa con estos hijos de padres tóxicos.. ,estos niños llegan a concebir que sus necesidades no son importantes, que sus emociones no tienen valor porque no se ven atendidas ni reconocidas.Generan graves carencias, graves vacíos que o bien pueden trasformarse en rabia, o en un retraimiento muy acusado con el fin de “protegerse del mundo”. Una persona que no recibe un vínculo saludable en cuanto a seguridad, reconocimiento y cariño, no encuentra su lugar, no se concibe a sí mismo como capaz o importante. Las carencias son por tanto muy graves. Es común que los hijos de familias tóxicas no lleguen a aprender cómo validar sus propios sentimientos, y cómo satisfacer sus propias necesidades.

Si es tu caso, si has tenido que vivir una infancia con una madre o padre tóxico y una madre que lo reforzaba, o a la inversa, sabrás cuánto tiempo te ha costado tratar esas heridas internas, esas carencias que hay que remendar como los descosidos de un muñeco roto. Cuando descubres la verdad sobre tu familia tóxica, debes promover el retorno hacia ese mundo afectivo para sanarte a ti mismo.

Es necesario llegar a la edad adulta superando ese duelo para protegernos, para darnos la oportunidad de aprender a confiar y querernos con integridad. Se perfectamente que no es fácil, y que dicha sanación requiere un profundo viaje interior para corregir la idea de que algo en TI está mal, o que no tienes el derecho a ser amada o amado. Necesitaras tiempo, confianza y sobre todo, saber tratar a tu familia tóxica, por lo que debes mantener una adecuada distancia emocional.

Debes recordar que las familias tóxicas buscan ante todo controlar y estar por encima de Ti. Por ello, no van a dudar en humillar y menospreciar de una forma sutil o directa. No lo permitas, “desconecta” su impacto emocional en ti. Quítarles poder.Mantén una relación menos íntima y más superficial. Tengo muy claro que la única solución no va a ser siempre “romper” con ellos y dejar de verlos. Es complicado, y de alguna manera, a veces, estamos obligados a seguir manteniendo contacto.

Ahora bien, si les quitas poder necesitas también protegerte  y establecer una relación más superficial. No dependas de ellos en especial a nivel emocional, si te sientes mal no acudas jamás a ese padre o esa madre, porque entonces “tendrá poder” sobre ti y te hundirá aún más. Acepta que no vas a poder cambiarlos, eres tú quien debe salir de su círculo. No puedes cambiar a quien te hace daño. Ahora bien, en lugar de cargarlos sobre tu espalda, sal de su círculo de poder y no pierdas energías y esfuerzos en vano. Hay quien no se deja salvar, y en este caso, quien merece ser salvado y sanado eres tú.

Los padres y madres tóxicas tienen la capacidad de moldear Tu vida haciéndote creer que pueden y que es lo mejor para Ti. Eres Tu esos espejos donde proyectan sus carencias y necesidades. No lo permitas, hay familias que no saben amar a sus hijos, date al menos el privilegio de amarte a ti mismo y poner distancia.
 

... poner todo tu empeño y lanzarte, con miedos o sin miedos

octubre 9, 2015





Si somos capaces de creer en lo imposible, conseguiremos que se haga realidad. La única forma que el ser humano conoce de avanzar en su vida, buscar el triunfo y ser uno mismo, es creyendo en todo cuanto parece inalcanzable e irrealizable. De otra forma, nunca lograremos nada, y nos quedaremos a las puertas de todo.
Solo hay una cosa que hace que un sueño sea imposible de hacer y es el miedo al fracaso. 

No hay nada imposible. Si piensas lo contrario, te encontrarás toda la vida incapaz de moverte, de crear, de evolucionar, de ver cumplidos tus sueños, de ser feliz, de tener cuanto siempre imaginaste. Si crees que algo es imposible, nunca lograrás nada y no verás tus sueños hechos realidad.

Lo imposible como dicen, solo tarda un poco más en llegar, tanto como te empeñes en intentarlo y esforzarte. Tienes que querer hacerlo y conseguirlo. Tienes que poner todo tu empeño y lanzarte, con miedos o sin miedos, pero dirigirte hacia ello. Sino, nunca sabrás los resultados. ¿Qué crees que te hubieran dicho Bill Gates o Steve Jobs hace unos años, cuando no eran más que dos chicos jóvenes con ilusión? Creyeron en ellos mismos, en sus capacidades para triunfar y su fuerza de voluntad y talento para ver hecho realidad su sueño. Y lo lograron.

“Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes…  La palabra imposible no está en mi vocabulario”

-Napoleón Bonaparte-

No obstante, no hace falta irse tan lejos. En nuestra propia vida diaria tenemos ejemplos de cuanto creemos que es imposible y no nos atrevemos ni a pensar. Hay cientos de personas que viven existencia insustanciales, anodinas e infelices, que sueñan con superarse y salir del laberinto en el que se encuentran, pero no son capaces porque no creen en lo imposible.

Si en tu vida todo es estrés, pesar, dolor o infelicidad, no pienses que salir de ahí es imposible, porque es el primer paso para no hacer nada. Inventarás excusas para no moverte. Te dirás que así estás más seguro, que de esta forma eres aceptado por la sociedad, que la soledad es mucho peor, que haces lo que tienes que hacer… pero en realidad estás asustada o asustado y eres incapaz de reaccionar, creer en ti y hacer realizable lo imposible.

Solo hay un tipo de personas que nunca fracasan, y son los que no se arriesgan. Aquellos seres que creen que lo imposible es irrealizable y se quedan viviendo una existencia de falsa seguridad, nunca meterán la pata, no se equivocarán, pero tampoco beberán las dulces mieles del éxito, la felicidad y el ver los retos y las metas superados.

Los seres que no son capaces de hacer realidad lo imposible, son identificables. Hay en ellos un gran miedo al fracaso. La envidia les corroe porque son incapaces de arriesgarse, y sienten rencor hacia quienes sí se atreven. Les escucharás criticando e insultando, pero, en realidad, son insustanciales, está aterrorizados, han olvidado sus sueños y no saben cómo reaccionar, por lo que se escudan en la seguridad que ofrece la turba.

Si crees en lo imposible, no te dejes llevar por la masa enfurecida que te dice cómo debes actuar, cuáles han de ser tus metas, qué objetivos te tienes que marcar y cuál es tu límite. No debemos pensar en dónde están las fronteras, sino cómo superarlas. Una persona con sueños, es capaz de hacer realidad lo imposible. No se asusta por un fracaso y el qué dirán, y se levanta una y otra vez hasta ver cumplido su objetivo. Y, una vez alcanzado, busca nuevas metas que pongan sus límites y capacidades a prueba constantemente, porque solo así se siente vivo y feliz.

Las personas que creen en lo imposible mueven el mundo. Si echas la vista atrás, ¿cuántas personas ves que han creído en lo imposible y triunfaron por ello? Antes hablaba de Steve Jobs o Bill Gates, pero no son los únicos. Hipatia de Alejandría, Galileo Galilei, Marie Curie… han sido tantas las personas que durante miles de años creyeron en sí mismas y en lo irrealizable, que es increíble pensar en algo diferente.

No lo olvides nunca. No dejes de soñar porque crees que es imposible. Tú tienes la fuerza, el talento y los recursos necesarios para hacer realidad cuanto deseas en tu vida. Nunca dejes que nadie te diga que no puedes, porque no es real. Los seres humanos somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos siempre para realizar lo irrealizable.
 

... instantes que se inscriben en el día a día con sutil serenidad

octubre 8, 2015





La vida es maravillosa sin necesidad de ser perfecta, porque lo que es perfecto carece de error o de equívoco, y entonces no hay aprendizaje.La existencia es a veces un duro maestro, y ahí está su grandeza, y también su locura, ahí su caos y sus placeres, esos que debemos vivir a contrapelo sin buscar la perfección, sólo los instantes que disfrutar con el máximo de nuestras fuerzas.
  
Las personas acostumbramos a ser muy exigentes con la vida e incluso con nosotros mismos. Nos marcamos pautas, objetivos y múltiples sueños por cumplir. Y desde luego, todo esto no solo está bien, sino que es necesario. Todos necesitamos proyectos a corto y largo plazo que poder cumplir para enorgullecernos de nosotros mismos, para adquirir capacidades y habilidades personales.Ahora bien, en ocasiones, quien se marca altas expectativas corre el riesgo de no deleitarse de los triunfos cotidianos, los más humildes y que solo las personas sencillas pueden apreciar: como el cariño, la amistad, la tranquilidad…

La vida no tiene por qué ser perfecta para ser maravillosa. Sabemos que es algo fácil de decir, pero… ¿Eres de esas personas que ya lo saben? ¿O aún estás enfundado en tu empeño por conseguir esa ansiada perfección?. Ser exigente y buscar la perfección en cada cosa que hacemos es en muchas ocasiones el reverso de una moneda. La exigencia nos hace desarrollar múltiples capacidades, pero a su vez, quien se aplica una alta autoexigencia raras veces se siente satisfecho.

En realidad, la perfección no es más que una quimera, una aspiración intangible. No existen las vidas perfectas y sin altibajos. La existencia es un carrusel de emociones intensas donde el billete sólo tiene un objetivo: aprender cada día de nuestra vida. En ocasiones, escuchamos a muchos de quienes nos rodean quejarse en un triste lamento con aquello de “es que todo lo malo me sucede a mí, “es que a los demás todo les va bien y yo siempre voy por el camino equivocado”…. Este tipo de verbalizaciones y pensamientos siempre han existido y siempre existirán. Ahora bien, antes de caer en este tipo de comportamientos debemos tener en cuenta lo siguiente:

La felicidad no está en la perfección. Nadie tiene garantizada su felicidad absoluta sólo por ser rico, por ser atractivo o por disponer de buena salud. La vida se mide en instantes, y sobre todo, en nuestra capacidad para estar abierto a la realidad, a la oportunidad, a la magia de los detalles más simples que nos rodean y al optimismo.

Cuando no ha resultado algo que habíamos soñado. ¿He de martirizarme pensando que no valgo para nada, que la vida está empeñada en darme la espalda? En absoluto, soy consciente de que cuando una puerta se cierra, se abren 6, y lucharé por todas ellas. Quien aspira a una vida perfecta se sube a una cima para intentar alcanzar el universo, mientras cada día se pierde las maravillas que acontecen a sus pies.

Hay otro aspecto que debemos tener en cuenta: quien vive en la autoexigencia luchando por tener una vida perfecta, arrastra también a los demás a cumplir dicho objetivo. La persona que aspira a conseguir una vida perfecta, suele colocar un listón tan alto a todos a los que le rodean, que lo que acaba generando en realidad es una gran infelicidad.La vida es maravillosa para quien se deja llevar, para quien sabe apreciar.Y me pregunto ¿sabemos apreciar todas las maravillas que nos rodean en el día a día? En ocasiones, nos es difícil debido a las prisas, a las preocupaciones, a ese rumor interior que nos impide ver la magia de la vida.

La vida no es perfecta, es cierto, y no siempre nos trae lo que deseamos, pero en ocasiones es capaz de ofrecernos lo que de verdad merecemos: un amor auténtico, el calor de los tuyos, la admiración de quienes te quieren de verdad. No todo el mundo es capaz de descubrir o apreciar la esencia más auténtica del día a día: Esa luz que acontece cada mañana para todos por igual.El rumor de una familia, la tuya, levantándose para desayunar contigo en armonía y tranquilidad. Una mano cómplice que te acaricia.La sonrisa traviesa de tus hijos. Un metro que se retrasa y que te permite leer unas cuantas hojas más de ese libro. Esa salud que te permite ir y venir, correr, dormir, nadar, amar…El olor de la tierra mojada después de la tormenta.El ocaso lánguido en una playa tranquila..

La vida son instantes que se inscriben en el día a día con sutil serenidad. Es un lenguaje propio que lleva su ritmo y que no todos saben apreciar, porque hay quien va a contracorriente, con demasiadas prisas, con el corazón desafinado y la mente alborotada.

 

.. nada en nuestra vida es una certeza

octubre 8, 2015





Deja de perder el tiempo con las personas equivocadas y que no te permiten ser feliz. Si alguien te quiere en su vida hará un espacio para ti sin necesidad de que luches por uno. Nunca te quedes con la persona que constantemente te ignora. Recuerda valorar no a las personas que te acompañan en los mejores momentos, sino a aquellas que están a tu lado incluso en los peores.
La ventaja de tomar decisiones es que podemos erradicar muchas cosas que nos hacen daño. Con las personas ocurre lo mismo: decidir con quienes quieres compartir tu vida te permite apostar por tu felicidad, por quedarte con aquellos que te hacen la vida más fuerte y más alegre. Es necesario elegir siempre aquellas personas que abrazan en los buenos y en los malos momentos, aquellas que disfrutan de tus victorias y comparten tus derrotas. La mayor ventaja de tener al lado a quién quieres es no saber quién sale ganando más de la relación.

Yo soy feliz así y por ello te animo a hacerlo, a huir de las personas que te dan malas vibraciones y rodearte de amigos que te quieren de verdad y que disfrutan de la vida. No dejes pasar el tiempo sin tomar la decisión de quererte y dejarte querer: escoge, elige quién merece estar ahí y cuídale para siempre. No olvides nunca que muchas veces es fácil quedarse con una mala acción y no recordar todas las buenas que una persona ha hecho para nosotros. Atrévete a tener el valor de perdonar si de verdad quieres tener a esa persona en tu vida y dale una oportunidad: tú decides.

En mi caso Yo elijo a quién quiero en mi vida. Me he quedado con la persona que Yo quiero, porque ha querido estar cuando ni siquiera yo quería estar conmigo mismo. Me ha acompañado en mis momentos más oscuros cuando yo me daba la espalda.Le escogí en mi vida porque me hace ser mejor persona, porque no sé reír ni llorar con nadie más como lo hago a su lado. Lo cierto es que le elegí porque yo decido a quién tener cerca, pues ya se sabe que es de las pocas cosas sobre las que tenemos realmente libertad. Y, a mí, nada me hace más feliz que compartir mi vida con las personas que quiero tener a mi lado.

Además me quedo con quien quiere quedarse conmigo.Uno de los motivos por los que quiero a la persona que conmigo el camino de nuestra vida  es porque me ha demostrado que quiere quedarse en ella. Quizá hasta eso es lo más importante: nadie puede llenarnos más que quien desea hacerlo honestamente. En el momento en el que conocemos a nuevas personas nunca llegamos a saber que hueco ocuparán en nuestro día a día, pero pronto entendemos que cada detalle cuenta para quedarse o para irse, llego sin hacer demasiado ruido y queriendo conocerme para después demostrarme que debía dejarla caminar conmigo, exigiendo solo eso, quedarse conmigo a cambio de cuidarnos, a cambio de acompañarnos tanto en los mejores momentos como en los malos.

Al revés de lo que me pasó contigo, también elijo a quién no debe estar en mi vida o trato de dejar para mí la decisión de perdonar, si hace falta, o de dejar ir o no. Lo que ocurre es que nada en nuestra vida es una certeza y mucho menos nuestras relaciones: nadie puede asegurarnos que la familia biológica que tenemos, por ejemplo, será a quien llamaremos familia después.

Cuando te das cuenta de esto, crecer es justamente sobrevivir a ello: en el fondo las personas que nos quieren son realmente la familia que tenemos, la que escogemos o la que permitimos que lo sea. Al resto de personas que se cruzan en mi vida y que suponen relaciones tóxicas que no nos aportan nada es mejor dejarlas marchar, porque no hay mejor regalo para los que se van que saberlos perder.

 

... esa es la auténtica realidad.

octubre 7, 2015







No soy muy dado a aconsejar, por que quien soy yo para decirte que hacer..  pero si me gustaría contestar a tu inquietud y me permito escribirte  unas letras para ayudarte a pensar, reflexionar y sacar tus propias conclusiones sobre tu situación que te agobia en estos momentos.


Nunca llegamos a entender muy bien qué hace que permitamos entrar en nuestra vida a determinadas personas especializadas en poner nuestro mundo del revés, a hacernos vivir decepciones, falsas esperanzas y tristezas injustificadas.Podemos caer una, dos, tres, hasta diez veces, pero nos levantaremos veinte sabiendo que al final, hemos hecho lo mejor para nosotros y nuestra salud emocional: dejarlos ir.

Si hay algo  importante para alguien hará lo posible por atenderlo, por cuidarlo. Si no lo es, se valdrá de las excusas para justificar un falso cariño. No lo permitas, intenta advertirlo a tiempo y rodéate sólo de personas auténticas, sencillas e íntegras. Suele decirse que las excusas son propias de las personas mediocres, o aún más, para quienes son hábiles artífices de la mentira o manipuladores. No lo sabemos, desconocemos cómo funciona el cerebro y la voluntad de quienes usan este tipo de muletas en su día a día.

Lo que sí tenemos claro es el sentimiento que produce en nosotros este tipo de actos: decepción. Piénsalo durante un momento: ¿Qué es peor para ti una excusa o una mentira? En realidad, ambas son parte de la misma cara de una moneda: la falta de sinceridad y aún más, de la valentía. Cuando nos excusamos o mentimos no estamos siendo sinceros y mucho menos valientes.Suele decirse que los seres humanos somos muy hábiles creando pretextos. Ahora bien, hay quien hace de ellos una forma de vida para enmascarar la irresponsabilidad de actuar siendo íntegro con sus pensamientos y con sus actos. Es por ello que las excusas, son mucho peor que las mentiras

Hay mentiras hábiles y mentiras piadosas, hay incluso mentiras que duran toda la vida y que nunca se descubren. No obstante, las excusas y los pretextos son utilizados muchas veces como vanos intentos de manipulación emocional. Te pongo un ejemplo : Supongamos que alguien que es muy significativo para nosotros empieza a tomar distancias, no nos da razón alguna del por qué lo hace. Simplemente, decide desaparecer de nuestra vida. Si te unía un vínculo afectivo muy intenso vas a tener que recomponer pieza a pieza tu corazón y ese envoltorio llamado existencia.No obstante, esto no termina aquí. Al poco tiempo vuelve, y lo hace ofreciéndote alguna de las excusas más clásicas: necesitaba tiempo para pensar, al dejarnos se ha dado cuenta de lo que significábamos para ellos/as o que terceras personas fueron las causantes de esa separación.

Es posible que le ofrezcas una nueva oportunidad, que le abras las puertas una vez más. Sin embargo, quien está habituado a las excusas volverá a caer de nuevo en la misma conducta. Es entonces cuando debes decidir dejarlo ir.

¿Qué perfil esconde en realidad este tipo de personas tan acostumbradas a utilizar las excusas?.Miedo a asumir una responsabilidad.Inseguridad a actuar de acuerdo a sus pensamientos. Se prefiere enmascarar la realidad con una mentira para autojustficarse, para defenderse.Incapacidad para asumir errores.Falta de coherencia ante las propias ideas y sentimientos, y que en ocasiones, demuestran una cierta inmadurez personal.Hay personas que carecen de autocontrol o una adecuada gestión emocional. Actúan por impulsos sin pensar en las consecuencias, para después, esconderse en los pretextos o en las excusas.

Debes recordarle que para Ti es tolerancia cero antes las excusas continuas Quien se aleja sin razones es que en realidad carece de la valentía y la sinceridad para explicarte esa verdad. ¿De qué nos sirven las excusas si sabemos que en este caso más que pretextos son mentiras encubiertas?.Debes dejar ir a quien nunca hizo nada para quedarse, quien te regaló falsas esperanzas, medias verdades y un amor por la mitad que te llenó de carencias y tristes felicidades.

A lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con muchas mentiras, e incluso nosotros mismos hemos utilizado en alguna ocasión alguna excusa. No obstante, jamás haremos uso de ellas para encubrir lo que de verdad sentimos y aún menos para hacer daño a alguien.

Si en tu día a día sientes que aquel que dice que “te aprecia” es un hábil especialista en este tipo de artimañas y torturas, reflexiona y pregúntate cómo te hacen sentir. Si vulneran tu integridad, si la falsedad ya está deshilachando tu corazón practica la tolerancia cero a las excusas. Aléjate con razones y no busques tus propios pretextos, porque no te merece quien te lastima… esa es la auténtica realidad.
 

.. artífices de los intereses más egoístas

octubre 7, 2015




Siempre debemos recordar que las mejores cosas de la vida no son cosas, sino momentos. Esos que compartes con personas que te enriquecen, seresinteresantes que no vulneran tus emociones, tu esencia, sino que te enriquecen para ser más grande, para volar más alto.Me enriquece la gente interesante no la interesada

Suele decirse que la gente interesante escasea tanto como esos diamantes tan puros que deslumbran solo con dejar la mirada en ellos. No hay que llegar tan lejos ni ser tan exagerados. Estoy seguro de que también tú cuentas con unos cuántos cómplices de aventuras.Compañeros o compañeras de momentosinolvidables y fieles arquitectos de las emociones positivas. Esas que nos hacen crecer por dentro y reír por fuera.

En la vida, existen hábiles artífices de los intereses más egoístas y personas de corazón humilde y mente curiosa. Debemos defendernos de los primeros y aprender cada día de los segundos.Todos nosotros tenemos nuestras oscuridades y nuestras virtudes. Y todos, somos sin duda interesantes a nuestra manera. Ahora bien, entre ser interesante y ser interesado dista todo un océano de tormentas y mares convulsos.

¿Cuántas veces hemos tenido que lidiar en el día a día con personas interesadas? Es casi general de muchas de nuestras relaciones cotidianas, desde sociales hasta personales. Y no, no se trata en absoluto de ir cortando vínculos, de ir cerrando puertas a este tipo de personalidades.Se trata sólo de saber gestionar las emociones que nos producen, de poner límites, de hacer ver, de vivir en paz y saber decir “basta”. La vida debería ser un intercambio continuado de afectos, conocimientos y vivencias. Ahí donde todos ganáramos, donde todos sumáramos y nadie restara. No obstante, no siempre puede ser de esta forma.

La gente interesante no solo deslumbra con su originalidad, con su ser auténtico y cautivador. Interesa por que sabe acoger, respetar y permite que se establezca un adecuado intercambio de sentimientos y emociones.Con la gente interesante se conecta al instante sin saber muy bien por qué. Aparecen en nuestra vida y sentimos una unión casi inmediata en cuanto a ideas, pasiones y aficiones. Nuestros mundos chocan y ambos ganamos.A grandes trazos podría definirlas de la siguiente forma:

Las personas interesantes añaden sus piezas en el puzle de nuestros valores y pasiones. Esa conexión establece un cúmulo de emociones positivas.Expanden nuestra mente, nos aportan más conocimiento, relativizan nuestro punto de vista y nos enriquecen.El intercambio no es solo unidireccional, sino que el beneficio es mutuo. También nosotros aportamos, ofrecemos y recibimos y establecemos un aprendizaje continuado a través de vivencias, experiencias que fortalecen aún más la amistad o la relación.

No es fácil encontrar a una o varias personas que encajan a la perfección con nuestras líneas de pensamiento, pasiones e intereses. De hecho, las personas interesantes en lugar de “encajar” muchas veces lo que hacen es desafiarnos, nos aportan cosas nuevas, y de ahí el crecimiento.Todos nosotros necesitamos esa magia que de vez en cuando llega del exterior, y que nos hace salir del carril de nuestras vidas para explorar nuevas parcelas de conocimiento. Son personalidades muy estimulantes, pero con quienes además, compartimos unos mismos valores, y de ahí, ese sutil equilibrio.

Convivimos cada día con personas interesadas, y obviamente, no siempre es fácil ni deseamos romper esa relación. Puede que sean nuestros familiares quienes siempre acaben afilando ese egoísmo implícito, o ese compañero de trabajo que siempre te manipula con sus sutiles intereses… De la gente interesada no se huye, se le debe hacer frente marcando límites y defendiendo territorios personales. Porque toda persona interesada tiene como esencia el egoísmo, y su única virtud será la de exigir a los demás que vivan y “bailen” como ellos desean.

Quien está acostumbrado a buscar siempre el beneficio propio en susrelaciones, corre el riesgo de acabar viviendo en absoluta soledad. Y si bien es cierto que por razones de equilibrio interior e incluso de salud, debemos rodearnos de personas interesantes en lugar de las interesadas, muchas veces es muy difícil escapar de ellas. No debemos ceder en los pequeños actos o acabaremos llegando las grandes renuncias. Nunca digamos que sí a algo que no deseamos hacer, por insignificante que sea. Al hacerlo, al decir “no” es común que la otra persona se sienta extrañada e incluso ofendida. No obstante, debemos dejar claro desde el principio cuáles son nuestros límites.

Es común que la gente interesada acabe echando mano del chantaje emocional, siempre dicen : si no haces esto es porque no me quieres... No lo permitamos, el chantaje emocional es un tipo de maltrato implícito y como tal, debemos hacérselo ver a la otra persona. “Si de verdad me quisieras no me lo pedirías”. Debemos estar atentos a cada palabra y cada acto. Las personas interesadas suelen ser muy sutiles en sus acciones, de ahí la necesidad de estar pendientes para no dejarnos llevar por sus voluntades, por sus egoísmos encubiertos que a veces, vienen “envueltos en papel de regalo”.

 

Simplemente escucha a tu corazón...

octubre 7, 2015




Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza.Una tendencia muy habitual entre las gentes de las sociedades socialmente avanzadas y pudientes es ser acomodaticios. Es decir, que si no se tienen grandes problemas para comer, encontrar un trabajo, adquirir una vivienda o llevar una vida que se considera ‘normal’, uno se acomoda con lo que hay. En realidad, son los objetivos de millones de personas.

Por desgracia, esta forma de pensar, se nos inculca desde nuestra más tierna infancia. ¿Quién no ha escuchado a su madre decir ‘estudia mucho para que mañana puedas tener un buen trabajo’? Así pues, el llevar una vida acomodada se convierte en una prioridad para nosotros. Sin embargo, en muchos casos, el hecho de llevar una vida acomodada supone no escuchar a nuestro corazón, y esto trae implicaciones catastróficas para nuestra vida. No siempre la libertad y la tranquilidad, por desgracia, van asociadas, y, en este caso, no trae buenas consecuencias. 

Tu corazón es libre… ten el valor de escucharlo. El corazón es libre, por lo que nuestra verdadera libertad radica en él. Solo él sabe qué es lo que realmente quieres y deseas en cada momento. Sin embargo, hay que tener valor de escucharle, porque no siempre te gustará lo que te va a decir. Por lo tanto, sé valiente y descubre qué quiere comunicarte.Tu corazón sabrá lo que necesitas, a pesar de que creas encontrarte perdida o perdido. Tan solo tienes que escucharlo tranquilamente y te revelará su mensaje. No hagas oídos sordos por el temor a su respuesta o porque tus miedos salgan a escenas. Párate y escúchalo, tiene muchas cosas que decirte.Tu corazón es libre, escúchale, no te acomodes. Tu corazón es libre, escúchale, no te acomodes

Un corazón es libre, por lo tanto, siempre sabe lo que realmente necesitamos. Sin embargo, la sociedad no se rige por los caminos de los sueños y aquello que realmente deseamos, por lo que es complejo hacerle hueco en un mundo intrincado, lleno de obligaciones, normas y facturas.

Es importante aprender a escuchar a nuestro corazón en todo momento.Debemos hacer que nuestra vida sea regida por los verdaderos deseos que él siente. Solo así obtendremos la libertad. Sin embargo, si hacemos caso omiso y nos dejamos llevar por las obligaciones, poco a poco nos olvidaremos de la importancia de escuchar a quien de verdad sabe íntimamente qué queremos en la vida.

Si no escuchamos a nuestro corazón, jamás tendremos libertad, nos será muy complicado obtener felicidad y viviremos una vida con muchos vacíos y grandes necesidades que jamás seremos capaces de identificar y complementar, porque la capacidad de de escucharle se atrofia por la falta de práctica.

Hay muchas razones por las que escuchar a tu corazón te hará libre y te permitirá llevar una vida mucho más plena y feliz. Si tienes a bien escucharme, te daré algunas que te pueden ser de gran ayuda para sentirte una persona más realizada:

Si buscas un trabajo por el dinero, siempre será una carga y nunca disfrutarás verdaderamente de él. Sin embargo, si te dedicas a aquello que siempre has soñado, lo que te gusta, nunca lo considerarás como un empleo, y las responsabilidades y agobios se transformarán en retos excitantes y ganas de aprender.

Puedes querer una familia, pero has de elegir el momento. No te adelantes, pero tampoco te atrases. Simplemente escucha a tu corazón, porque solo él tiene la verdadera respuesta de cuanto deseas íntimamente. No permitas que algo tan maravilloso como amar a tu pareja o adorar a tus hijos se convierta en un peso y una obligación.

Solo tu corazón es libre. Por lo tanto, escucharle te hace libre a ti también. No le des la espalda jamás.No permitas que las obligaciones te cieguen tanto que no seas capaz de oír su voz. Nunca es bueno usar únicamente la cabeza, pues la lógica es necesaria, pero los sentimientos, los sueños y las emociones, también.

Jamás olvides que tu corazón es libre. Escucharle es muy necesario, porque de ello depende tu felicidad en el mundo. No te dejes llevar por los acontecimientos y ten siempre presente tus necesidades, anhelos, deseos y sueños. Solo así disfrutarás de la vida plena que siempre has imaginado. No tiene por qué ser imposible, porque nada lo es.

Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón.

 

Caminando el uno junto al otro...

octubre 7, 2015





No sé si te amaré toda la vida ni sé si lo haré con la misma fuerza siempre, pero lo que sí que sé es que ahora mismo te prefiero sobre todas las personas. No ocupas mi mente cada segundo, pero sí que vas siempre conmigo.

En nuestros primeros años nos hicieron creer que “el gran amor” solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos dijeron que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y la vida solo tiene sentido cuandoencontramos la otra mitad, pero no nos dijeron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Muchas veces nos hicieron pensar que una formula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, era lo que funcionaba,hoy sabemos que eso tiene un nombre “anulación” y que solo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.

Sobre la unión nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos, que los lindos y flacos son más amados, que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad, pero conforme pasan los años y vamos madurando nos damos cuenta que estas formulas son equivocadas, que frustran a las personas, son alienantes y que podemos intentar otras alternativas. Nadie nos va a decir esto, cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado o enamorada de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor….aunque la violencia se practica a plena luz del día.

Yo no te necesito, te prefiero. Lo sé, es duro y hace falta dejar muchas cosas atrás para pronunciar esas palabras. Entre otras cosas es necesario abandonar la cobardía y cubrirse de coraje, valentía y paciencia. Muchísima paciencia. Paciencia para explicar que el hecho de preferirte es que puedo llegar a quererte y valorarte inmensamente más que si te necesito, porque eso significa que no necesito complementos para tapar mis carencias o mis defectos. Nadie en la vida tiene la responsabilidad de completar lo que me falta. Con esto quiero decir que la única persona a la que necesitamos para vivir es a nosotros mismos. Y yo, en pleno derecho de usar mi libertad emocional, te elijo a ti para estar a mi lado y disfrutar el uno del otro.

He decidido dejar de esclavizarme y de atarme a mi pasado emocional. No permitiré que los demás definan quien soy. Voy a buscar la forma de expresar todo mi ser y a explorar el fondo de mi océano. Entonces podré ser yo mismo. Me comprometo a no dar nunca el gusto a los demás sin antes darme el gusto a mí mismo. No voy a dejarme llevar por la gente corriente ni por la corriente de la gente. Desde ya me libero del efecto estrangulador de mis pensamientos y trabajaré porque mis decisiones me hagan sentir bien acerca de mi vida.

Desprenderme de los parches y los vendajes que tapan mis heridas me ayudará a crear un lazo profundo y auténtico contigo. Porque si no amas con libertad es preferible no amar, pues la dependencia emocional destruye.

Como te dije al principio no sé si te amaré toda la vida ni sé si lo haré con la misma fuerza siempre, pero lo que sí que sé es que ahora mismo te prefiero sobre todas las personas. No ocupas mi mente cada segundo, pero sí que vas siempre conmigo. Elijo el amor y sigo siendo dueño de mí mismo. Porque el sentimiento de amor más fuerte que existe es el amor hacia uno mismo. Porque, Yo soy Yo y Tú eres Tú. Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas y tú no estás en este mundo para cumplir las mías.Yo soy yo… Un ser completo aún con mis carencias. Tú eres tú… Un ser completo aún con tus carencias.

Si nos encontramos y nos aceptamos, si somos capaces de no cuestionar nuestras diferencias y de celebrar juntos nuestros misterios podremos caminar el uno junto al otro, ser mutua, respetuosa, sagrada, y amorosa compañía en nuestro camino. Falto de amor a mí mismo, cuando en el intento de complacerte me traiciono. Falto de amor a ti, cuando intento que seas como yo quiero en vez de aceptarte como realmente eres.

Te amo y se que me amas con libertad sin ninguna dependencia emocional.

 

.. cuando la vida nos aproxima a la vejez

octubre 6, 2015





Cuando pasan los años y vamos envejeciendo, es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena, por eso Cumplir años es símbolo de sabiduría. Sin duda, cumplir años, añade experiencias y aprendizajes a la vida, llegando a tener una sabiduría que solo es propia de las personas más mayores de nuestra sociedad. Y esta sabiduría es a su vez, un tesoro para los más jóvenes, aquellos que empiezan a vivir la vida sin experiencias y necesitados de apoyo y consejo.

Por esto, cumplir años, en cualquier etapa que sea, siempre fue y seguirá siendo un apoyo de experiencia y educación hacia las personas de nuestro alrededor menores de edad que nosotros.

Cada etapa de nuestra vida está marcada por diferentes aspectos evolutivos, como son, la inocencia de la infancia, la espontaneidad de la juventud y la madurez del adulto. Sin embargo, cuando la vida nos aproxima a la vejez, en ocasiones, no encontramos aspectos que nos ayuden a valorar, aceptar y disfrutar de esta etapa final de la vida.

La vejez está marcada por un deterioro físico y mental, que en ocasiones, no aceptamos, generando conflictos y dificultades de adaptación a las nuevas circunstancias vitales. Pero aún así, hay que tratar de disfrutar cada una de nuestras etapas, sin olvidarnos de esta última.Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hayamos llegado.

Como decía, cada etapa evolutiva, tiene sus propias características, las cuales solemos aceptar y evolucionar con ellas, sin demasiados conflictos emocionales. Al menos, no más allá de los propios necesarios para crecer. Y es importante, reflexionar acerca de que llegar a cada etapa de la vida, ha supuesto necesariamente vivir la anterior.

Se trata entonces, de que hay que aprender a valorar que nunca dejamos de ser niños, ni jóvenes ni adultos, sino que cada etapa y sus aprendizajes nos acompañarán durante toda nuestra existencia, siendo un equipaje para el camino que nos quede por recorrer. La madurez del hombre es haber recobrado la serenidad con la que jugábamos cuando eramos niños.

Podría imaginar que nos especializamos en una profesión cualificada, y por ello, vamos pasando por diferentes tipos de formación y experiencia, así como, por el desempeño práctico de la profesión, propio del nivel que vamos adquiriendo. Es así también, como pasamos de etapa en etapa, por la vida, especializándonos cada vez más, obteniendo mayor sabiduría, y por tanto, modificando nuestras tareas y desarrollo de actividades, en función de la edad.Podría decir, que a más experiencia, el trabajo se vuelve más liviano, más calmado, más descansado… dejando así paso a aquellos que empiezan su formación en la vida, y se dedican al trabajo más arduo y difícil, necesario para aprender y obtener el grado de especialista, como ya lo obtuvieron sus antecesores mayores.

Biológicamente, empezamos a envejecer a partir de los 22 años. Nuestras células ya no seguirán creciendo y desarrollándose, sino que comienza el deterioro, el cual, notaremos al paso de los años, ya que se trata de una evolución lenta, y depende mucho del trato y cuidados que nos demos a nosotros mismos. Esto significa que más de la mitad de la vida, la pasamos envejeciendo, o lo que es lo mismo, madurando, aprendiendo de las etapas anteriores y de los retos superados o fracasados. Si aceptamos esto, descubrimos que nuestra biología nos prepara en cada etapa para lo que necesitamos en ella. Y sin duda, la actividad de la infancia, no es necesaria en la edad adulta, y la capacidad de trabajo no es necesaria en la vejez. “Los árboles más viejos dan los frutos más dulces”-Proverbio alemán-

Quiza te preguntas ¿Qué significa exactamente aceptar los años?. Podría decir que cumplir años, nos dispone a vivir la vida de otra forma. Cada año, es una maduración, mayores aprendizajes asimilados, proyecciones diferentes de futuro, y retos nuevos. Y precisamente, esto es lo que tenemos que ir aceptando. Quizás nos resultó fácil aceptar que siendo adulto no íbamos a mantener la inocencia, el juego y la falta de responsabilidad del niño, y así también, tenemos que aceptar, que en la vejez, ya no es necesario trabajar como antes, mantener las mismas actividades que antes, seguir el mismo ritmo que antes.

Qué cabe esperar de la vejez.Como decía, la sabiduría es el aspecto fundamental de la vejez, y cuando el cuerpo pide reposo, descanso y cuidados, lo adecuado es dárselo. Y si nuestra mente, no está tan despierta ni tan activa, significa que no podemos esperar de nosotros mismos, lo mismo que en etapas anteriores. Aceptar los años, supone, seguir ejercitando nuestra actividad mental y fisica, en la medida de nuestras posibilidades, sin grandes retos, salvo el de mantenernos en el mayor bienestar y salud posible, disfrutando de cada momento presente.

Aceptar los años, supone, dar paso a las generaciones venideras, permitiendo la ayuda de otros a cuidarnos o a protegernos. Como lo hicimos nosotros tiempo atrás, aceptando las limitaciones de un cuerpo y una mente sabios, que desean por naturaleza, transmitir y expresar sus conocimientos, para que a otras personas puedan servirles. Aceptar los años de nuestros mayores, es agradecer su sabiduría, escucharles, cuidarles y respetarles, para aprender de su experiencia y con ella, ser capaces de vivir más felices y mejor cada día.

 

,, no son necesariamente malas personas...

octubre 5, 2015





Todos sabemos que existen personas buenas, independientes, que ofrece luz aunque el día esté nublado, personalidades tan íntegras que ni siquiera ellas mismas son conscientes de su autenticidad. Son la paz en la tormenta, la compañía en tu soledad y la fortaleza en tus tristezas. 

Además todos disponemos de amigos o familiares que ante cualquier situación complicada, solo saben traernos aún más negatividad. Son incapaces de aportar estrategias, soluciones y aún menos, apoyo.

Si de esas personas quiero escribir hoy,  esas personas que te pesan,a los que yo te diría que no las cargues, llévatelas al corazón empieza a cargarlas en el corazón y no en la espalda. No hagas de sus problemas el peso de tu vida y no las conviertas en una mochila que tienes que transportar.

Las personas son mucho más que eso. Es decir, son parte tu vida pero no dejan de ser el todo de la suya. Por eso, cada uno debe aguantar su propio peso y no inclinarse sobre los demás. Si hacemos esto, si nos hacemos responsables de nuestra propia existencia, estaremos en disposición de solucionar nuestros problemas, de comprender nuestras emociones y de manejar nuestros conflictos sin depender de nadie más.

Aunque la palabra suena muy fuerte yo las llamo los bacterias parásitas; emocionales y son aquellas personas que viven a costa de nuestros sentimientos,de nuestras emociones y de nuestros pensamientos. No son necesariamente malas personas, sino que son personas que viven inmersas en sus complejos y no consiguen hacer algo por sí mismas. 

Así,podría decir que hay dos tipos de bacterias parásitas. Los parásitos dependientes son los que se adhieren a una parte de nosotros y se pasan la vida confiándonos sus tristezas y sus malos momentos para que les reconfortemos. Estas personas nos necesitan para descargar su malestar con el mundo y, probablemente, cuando está bien no tenemos noticias de su existencia. Es decir, que cuando la persona se siente saciada, se olvida de quien le da de comer. Sin embargo, cuando vuelve a sentir la necesidad de que validen su estado de ánimo, vuelven. Este comportamiento, generalmente, no solo nos quema y nos hace sentir utilizados, sino que nos contagia de su estado afectivo negativo y nos deja “hechos polvo”.

Su tono de queja, de desilusión y de pesimismo es tan habitual que demandan opiniones de manera constante con el fin de que se les saque de su rumiación. Las lentes a través de las que miran la vida están tan ennegrecidas que nos hacen cuestionarnos nuestra propia visión del mundo.

Luego tenemos las bacterias parásitas agresivas son aquellos parásitos emocionales que se comportan de manera agresiva aprovechándose de su atractivo, su liderazgo y su capacidad de persuasión a partir de promesas irrechazables. Estos son aquellas personas que nos van embaucando poco a poco e invadiendo nuestra vida. Exigen cada vez más un afecto hacia su persona sin pararse a pensar en las consecuencias emocionales que tendrá para su víctima.En las relaciones solo contemplan sus necesidades y, aunque no lo hacen de manera premeditada, procuran siempre cubrir sus caprichos e intereses por encima de todo. Del mismo modo, tumban cualquier petición que provenga de la persona de la que se aprovechan.

Piden y piden cariño y atención, haciendo que cada vez la situación sea más insostenible. Así, se va generando un sentimiento de ineficacia y de poca valía que desarrolla un estado de inseguridad y baja autoestima en el otro.Como es de esperar, esta situación absorbe nuestras energías, nos desgasta y nos anula. Así, normalmente cuando nos damos cuenta procuramos tomarnos un tiempo para “desintoxicarnos”, pero al volver se vuelven a agotar nuestras energías.

Yo te recomiendo que descargues de tu espalda los parásitos, camina sobre tus propios senderos. Si sientes que tienes personas cargadas en tu espalda, lo adecuado es que analices y reflexiones sobre los desequilibrios emocionales que te están provocando esas relaciones. Recuerda que el parásito emocional te transmite y te contagia de sus estados emocionales, por lo que es posible que te sientas cansado y mermado psicológicamente.

Así, lo importante es que recuperes todas aquellas necesidades propias que quedaron relegadas con el fin de atender las de tu parásito. Una vez que las tengas, hazlas prevalecer. Hacer esto no significa que dejes de querer a esa persona, sino que te proteges de ciertos aspectos para poder mantener tu equilibrio emocional.

No puedes sentirte incapaz o culpable por no poder satisfacer las necesidades de otro. Cada uno es responsable de su vida y los demás solo formamos parte de ella, pero no su totalidad. Recuerda aquello de que “cada palo aguante su vela” y no te impongas el rol de salvador o salvadora, pues nosotros solo somos responsables de nuestra felicidad.
 

... saber elegir lo que debe olvidarse

octubre 5, 2015





Hace unos días recibí un comentario de una amiga lectora, que me decía y recomendaba que no debemos mirar hacía atrás a lo que me gustaría contestarle:

Querida amiga, gracias por disponer de tu tiempo para leer mis escritos. La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse. Si lo analizamos bien, es imposible dejar aparcados esos recuerdos vividos. Sí, me dirás que a veces fueron malos momentos o quizás terribles, que jamás quisiera acordarte, pero no dudes que si así fuera, dejaríamos momentos hermosos, momentos que pensándolo bien jamás pensaría que pudieran repetirse. 

Aquella persona que por simple casualidad se cruzó en tu camino y nos dejó unos recuerdos que nunca podremos olvidar, por la sencilla razón que hoy sería imposible que se repitieran o quizás porque nos dejaron unas cicatrices, producto de unas heridas que sin saber por qué jamás entenderemos por que se produjeron.  
          
Son recuerdos que difícilmente se sostenían, pero “pintaban muy bien” a pesar de que solo era humo sobre nuestras cabezas. Pero era ¡tan fácil fantasear! que a pesar del tiempo pasado nos serían imposibles olvidar. Ni que decir hay  momentos en tu vida que hoy no quisiéramos recordar nunca, pero apartarlos… nuestra vida no nos permite hacerlo desaparecer, ya que ellos forman parte de nuestra existencia.La vida es una vivencia donde cada persona tieneimplicación en lo que pasa. 

En nuestra memoria suceden distintas etapas: primeramente es la codificación, o sea sacarnos información del mundo la cual la registramos. Después viene la etapa de almacenamiento: Todo lo guardamos en distintas partes de nuestro cerebro, y por último, aparece la extracción, que es lo que llamamos “recuerdos”. Los momentos y las situaciones los elegimos nosotros, las amistades también. Y las oportunidades, se trabajan y se conquistan. 

Alguien dirá que la vida no le ha dado oportunidades. Lo fácil es quedarse anclado en la queja, en el dolor, pero así debemos reconocer que de esa manera la vida se “desangra”. Cambiar es una decisión que debemos tomar y nunca es tarde para comenzar una nueva vida, un nuevo amor, un nuevo proyecto. Para ello tenemos que desprendernos de una parte de nosotros; sencillamente todo lo que se aferra al pasado, a lo que ya no existe, a lo que no se tiene, aunque no se olvide.
           
Reconocer el pasado es una necesidad que la misma vida nos obliga y nos hace ver lo que hicimos y dijimos  A pesar de todo desearíamos no recordar y olvidar, pero la memoria se encarga de jugarnos esas malas pasadas, recordando momentos los cuales nos hacen sufrir tremendamente y sin opción a poder dejarlos olvidados.  Y por si fuera poco, están los Ordenadores que a veces solemos compararlo con el cerebro, éste nos guarda infinidad de información en forma de “paquetitos” de datos que a lo largo del tiempo siempre perduran en nuestro recuerdo. Es como una especie de gancho para estirar de ese determinado recuerdo.
          
Sería tremendamente ideal olvidarse de aquellos recuerdos que martillean en nuestra mente y que día a día nos impide olvidar, o simplemente no hace sentir mal por defecto. Así todas las actividades que hayamos realizado en nuestra vida, todas la decisiones que tomamos en aquellos momentos, aquellas corazonadas, siempre permanecerán como impulsos y con carácter emotivo de alguna forma o de otra.
          
No obstante es imposible vivir atado a unos recuerdos, ello perjudicaría nuestra vida emocional, y al mismo tiempo hipotecaría nuestra existencia haciendo que vivamos ante una tremenda frustración.

 

.. somos historias, personas y recuerdos

octubre 2, 2015





Soy una persona que habla poco, pero cuando tengo el valor de pronunciar alguna palabra importante asumo todo lo que conlleva.Te dije siempre y será siempre, aunque ya no estés.Tú eras de las personas que se llevan mucho y yo alguien a quien le gusta empaparse de todo lo que los demás llegan a darle. Esta es la mayor razón por la que aquel siempre del que te hable seguirá siendo un siempre, aunque ya no estés.

Así que a ti, a ti que estuviste en mi vida y me ayudaste a darle sentido, te voy a abrazar siempre a pesar de que te fueras o me marchara.Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

Tienes un trozo de mí que te llevaste contigo.Lo cierto es que una de las consecuencias de ofrecerte mi apoyo incondicional es justamente que ahora que ya no estás quiera escribirte. Necesitaba hacerte saber que he crecido como persona y que tú me has ayudado a ello: ya sabes, cuando construyes tu futuro con otras personas, aprender a ser sin ellas es crecer.

Yo, además de aprender a ser sin ti, me he dado cuenta de aquello que seguro tú también entiendes: que no toda distancia es ausencia, ni todo silencio olvido. Que, si te soy sincero, he madurado pero no he aprendido a despedirme. De hecho, me niego rotundamente a creer que un adiós te hace más maduro que no darlo. Tienes un trozo de mí que te llevaste contigo y eso hace que, a pesar de tratarnos como extraños, yo no sepa ni quiera desprenderme de alguien que forma parte de lo que soy.

El valor de los recuerdos contigo merece que esté ahí.Si de algo estoy más seguro cada día es de que somos historias, personas y recuerdos que nos han marcado. Volvemos a ellos para volver a nosotros mismos: revivimos los que nos han hecho felices y sonreímos, buscamos los que nos han hecho daño y nos tocamos por dentro. Y es que cuando uno sacude el cajón de los recuerdos, son los recuerdos lo que terminan sacudiéndolo a uno…

Cuando yo te dije que estaría ahí siempre, lo hice sabiendo que nuestros recuerdos felices merecían que estuviera. No importa lo que haya pasado entre nosotros, ellos tienen para mí mucho valor.Sin embargo no, no es que ocupes el lugar que ocupabas aquí dentro, es solo que las palabras sin hechos son en balde y la palabra siempre significa eternidad, grandeza, constancia y sacrificio.

En otras palabras, decirte siempre era como haberte dicho que no importaría nunca otra cosa, ni siquiera que no estés, era entender lo que significa haberte conocido y no olvidar. En el corazón siempre hay espacio para guardar aquello bueno que he sentido. Esta amplitud de un siempre es la prueba evidente de que el corazón puede ser todo lo grande que nosotros queramos. Yo sé que tú al pasar por mi vida lo agrandaste y sé también que cuando te fuiste no permití que volviera a empequeñecer.

Lo mismo me ha ocurrido con otras personas a lo largo de mi vida: con los años he comprobado que siempre hay espacio en el corazón para guardar aquello bueno que ha sentido y que nosotros tenemos la potestad de darles prioridad.Hay un lugar muy especial en mi corazón para aquellas personas que han estado conmigo en mis peores momentos y me amaron aún cuando era difícil.

Para cuando fue difícil mantener el siempre, recordé que las cosas que nos hace más grandes son aquellas que cuestan más esfuerzo. Con el tiempo he descubierto que tener a alguien que te quiera en un momento difícil es todo, igual que lo es aquella que te ha hecho vibrar aunque solo haya sido una vez. Por eso,  hay personas como tú que mi corazón no olvida porque no quiere.

Por eso, ahora sé que mantener aquel siempre que te prometí no es esfuerzo, sino agradecer, perdonar y saber quién fui y quién soy.

Gracias por haber sido parte de mi vida.
 

...personas que ns hacen darle la vuelta a la vida

octubre 2, 2015





Las personas que permanecen a nuestro lado, las personas que nos gustan son las que el destino pone en nuestra vida, pero solo algunas de ellas se quedan. No hace falta que sea físicamente, puede que estemos a miles de kilómetros y que los designios de la vida nos alejen; sin embargo, hay personas con las que tenemos un vínculo especial que no puede romperse. Son esas personas de acero inolvidable, nuestras personas hogar. Aquellas a las que podemos recurrir siempre, las que nos dan abrazos que encogen nuestra alma y expanden el calor de los cuerpos.

A ellos nos une un vínculo sincero que nos sana y no nos hiere. Suelen ser personas que saben asumir las consecuencias de sus acciones, que nos regalan sus sonrisas siempre que pueden y que nos ofrecen sus manos sin exigir nada a cambio.

Es importante siempre agradecer a quienes siguen a nuestro lado a pesar de todo en las buenas y en las malas, por los que siempre nos han sacado una sonrisa, por los que conocen nuestras luces y nuestras sombras y que a pesar de todo permanecen. Una eterna gratitud, porque son ellos quienes representan esos valores que hoy en día tanto escasean, reflejando ese punto en el que el interés se libera del egoísmo y se torna en sincero y auténtico.

Ellos son esas personas que no nos echan en cara lo que duele recordar, que nos ayudan a recuperar el aliento y que cruzan sus miradas incansables para encontrar nuestra complicidad.. Son aquellos que nos perdonan la impuntualidad en sus vidas y que nos esperan al otro lado en los momentos de sacrificio, de desafío, de trabajo sin fin y de cansancio. Gracias a su confianza seremos capaces de recorrer caminos que aún no nos creemos que podemos soñar.

Todos ellos merecen nuestro reconocimiento porque, a pesar de todo y de todos, nunca nos han abandonado. Por muy ingrata que fuese nuestra compañía ellos han permanecido, esforzándose de manera genuina porque entendiésemos que teníamos un hombro sobre el que llorar o, al menos, apoyarnos.

Hay muchas maneras de decir “no estás solo” y ellos se las saben todas. Con ellos hemos comprendido que hay sentimientos que nuestra sonrisa no consigue esconder y que un “estoy bien” no es suficiente para hacerles creer que todo va sobre ruedas. No es que las personas que permanecen sean adivinos, sino que guardan en su interior algo muy fundamental en el amor: la comprensión que ofrece la calidez. El oxígeno en toda su esencia.

Hay relaciones que nos dan aire psicológico. Hay vínculos que no ahogan, que no exigen, que no intoxican. Son aquellos que nos permiten respirar y que nos animan a comprometernos con la felicidad. Nos hacen sentir vitalmente activos o activas y valorar lo auténtico.

Digamos que hay conexiones que van más allá de las personas, que refuerzan nuestros pilares y nos ofrecen oxígeno puro. Así, sin que las palabras ardan ni los reproches retumben entre nuestras paredes, de su mano somos capaces de entender el camino de nuestras emociones.

Qué suerte es tener a este tipo de personas a nuestro lado y qué poco agradecidos somos a veces. Podemos dejar que el tiempo pase y que se nos vayan los momentos de poder celebrar todo aquello que hemos superado juntos.

No dejes que esto os ocurra y disfrutad cada día de las personas que os acompañan en este camino que a veces se hace tan duro. Recordad quienes son las personas que os hacen darle la vuelta a la vida, tomar perspectiva, coger aire y contar hasta tres.Cuando lo tengáis claro no os demoréis y agradece sin dudar su incondicionalidad y su carisma.

Gracias por ser mi persona de acero inolvidable.
 

...mi mujer, tu mujer, la mujer...

septiembre 30, 2015





Dedicado a ese ser incomparable e irremplazable que es la " MUJER " 




Todos debemos ser dueños de nuestras vidas, capitanes de nuestros destinos, a veces tan variables y caprichosos. Si nos anclamos a la existencia de alguien de forma completa sin tener en cuenta nuestras necesidades, voluntades o deseos, jamás volveremos enteros. Ahora bien, sabemos que en cierto modo, todas estas palabras son fáciles de decir y muy complicadas de poner en práctica. Porque… ¿Cómo no vamos a amar a alguien de modo completo, hasta la última partícula de nuestro ser?

Es inevitable. Aún así, vale la pena recordar que aún amando con total intensidad, jamás debemos perder nuestra identidad, nuestra autoestima. No permitas que tu vida y el dominio de la misma se vaya debilitando como el humo que escapa por una ventana abierta…

Somos breves pasajeros de una vida efímera que merece apurarse con la máxima intensidad. ¿De qué nos vale ser esclavos de voluntades y caprichos ajenos? Casi sin que nos demos cuenta, se habrán acabado las hojas de nuestros días y nunca habremos conseguido ser nosotros mismos.

Está claro que formar parte de alguien a nivel afectivo, implica una gran responsabilidad. De una manera u otra se desarrollan muchos apegos, hay necesidad de cercanía, de afecto, de reciprocidad. No obstante, mientras dichos apegos sean saludables y permitan espacios propios, todo irá bien.

Amar lo queramos o no, también es necesitar: necesitamos compartir vida con aquella persona que amamos, necesitamos tener un compromiso, estabilidad, planes de futuro y sentirnos correspondidos.Ahora bien, amar es necesitar de forma saludable. Buscamos reciprocidad, crecimiento, afectos y valoración. El amor que se necesita y que se vuelve dependiente es el más dañino. Ama en plenitud pero evita ser una persona que fija su felicidad en el bolsillo de los demás.

¿Te ha ocurrido esto alguna vez? ¿Te has sentido tan dependiente de alguien hasta el punto de perder tus propios esquemas, tu propia integridad? Estas son sin duda las relaciones más destructivas.Dicen : Seré la mujer de mi vida además de ser la mujer de la tuya. Tenemos claro que el mensaje puede y debe aplicarse a ambos géneros, tanto a hombres como a mujeres. No obstante, son casi siempre las mujeres las que más tienden a darlo todo muchas veces por los demás sin esperar nada a cambio. Ellas, las que por término medio, sufren más en ocasiones esa desigualdad afectiva y de poder en las relaciones afectivas.

Encontrar satisfacción y sentirse realizadas al darlo todo por la persona que aman. Nadie es capaz de amar a medias, pero muchas veces, se ofrece más de lo que debería. Se posponen proyectos personales y laborales, se prioriza los planes de la pareja… Hasta que al final perciben todo lo que han dejado pasar.

En muchas ocasiones, y casi sin darse cuenta, se puede caer también en relaciones muy desiguales. Se desarrolla una manipulación emocional por parte de la pareja donde la mujer no sabe al principio cómo salir. El amor se convierte en sufrimiento y el sufrimiento va quebrando la autoestima.El amor, casi sin que nos demos cuenta, deriva muchas veces en dependencia por parte de ambos miembros de la pareja. No obstante, puede ocurrir que por parte de alguno de los dos más que amor se busque otras dimensiones: cubrir vacíos, necesidad de sentirse valorada o valorado, cubrir carencias afectivas, evitar la soledad del modo que sea…

Debemos tener muy en cuenta esos aspectos. Mi vida, tu vida, dos senderos que se cruzan y respetan. Nadie llega a este mundo sabiéndolo todo sobre las relaciones afectivas. Quien no ha cometido nunca un error es que aún no se ha dado la oportunidad de aprender. Y quien no se ha sentido decepcionado, es que aún no sabe lo que de verdad necesita.

La vida es un largo sendero lleno de aprendizajes que asumir, y el amor, es en ocasiones el maestro más severo. Guarda todo lo aprendido, deja atrás a quien te hizo daño y no lo cargues en tu corazón. No lo merece y te llenará de tristezas. Sé la mujer que siempre has deseado ser, nunca es tarde para conseguirlo, nunca es tarde para alcanzar ese tren con el que siempre soñaste.

Sé la mujer de tu vida y permite entrar en ella a quien merezca formar parte tu aventura personal: a quien te enriquezca, a quien te aporte luces y no oscuridades, a quien te valore y te permita crecer como persona. Sé la mujer que se permite reír cada día llena de ilusiones, y no de temores. Camina tu sendero personal con seguridad dejando que se cruce con aquel que te traiga el destino…



Dedicado a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras, a todas esas personas que se encuentran invadidos por la desesperanza de un mundo que tiende a deshumanizarse.
 

...ese equilibrio emocional que tanto anhelamos

septiembre 30, 2015




 
En mi escrito anterior, mencione ¡Oh, la amistad! ¡Cuántas desilusiones! Y Aunque me decepcione mil veces, aún creo que hay gente buena.Aún hay gente honesta, responsable, sincera, amable, capaz, cariñosa, sensible y respetuosa. Todavía queda gente que se aleja de la amargura, del egoísmo, de la hipocresía y de la soberbia.

Son personas que reconfortan, que nos hacen creer que la humanidad no está perdida, que nos ayudan a recuperar la fe en la posibilidad de regenerar un mundo corrompido por los intereses, la mentira y la falsedad.Su aspecto es bonachón, atento y humilde, pero ellas no lo saben. No saben que representan todo aquello que nos hace sonreír, no saben lo importantes que pueden llegar a ser hasta con los detalles más insignificantes. 

Lo que aprendemos de la gente buena, es gente maravillosa no solo nos ofrece sonrisas, confort y felicidad, sino que nos ofrece bonitos recuerdos que se transforman en lecciones de vida a través de nuestras emociones.Gracias a que nos cruzamos con ellos aprendemos que valen más las buenas acciones que las intenciones y que lo que ofrecemos a los demás siempre nos es devuelto multiplicado. Aún con todo, también aprendemos que la mejor recompensa es la que está dentro de nosotros.

La vida no es estabilidad sino que es saber andar en equilibrio, y para poder hacerlo necesitamos sentirnos bien con nosotros mismos. Para lograr esto, la única opción es rechazar las malas intenciones y aprender de las emociones negativas, por eso es importante educar a nuestros hijos en emociones, educar en la bondad. El hecho de que no siempre tengamos buenas intenciones y buenos sentimientos no nos convierte en malas personas, sino en personas normales. En este sentido hay mucha confusión, ya que solemos etiquetar o valorar la totalidad de una persona por hechos aislados.

Por ejemplo, sentir celos, ira, rabia o envidia es totalmente natural y no debe atormentarnos. En lo que tenemos que poner especial cuidado es en no actuar conforme a estos sentimientos y emociones.O sea, debemos procurar no explotar como un volcán ni dejar que ciertas circunstancias nos dominen. Obviamente vamos a sentir envidia cuando alguien tiene algo que nosotros anhelamos o, por ejemplo, vemos que los demás avanzan en su vida mientras nosotros nos sentimos estancados.

Esto en ningún caso nos hace desmerecer los buenos calificativos. Así, con el simple hecho de ser conscientes de que no podemos escapar ni de las emociones ni de los sentimientos negativos, podemos lograr dar un paso más en el crecimiento de nuestra inteligencia emocional. En general, decimos que son emocionalmente inteligentes aquellas personas que se caracterizan por ser justas, verdaderas, leales, honestas, prudentes y respetuosas. Lo cierto es que estos son aspectos que suelen definir a las personas equilibradas.

La bondad es un don que tiene que ser tan disfrutado como trabajado. Así, para lograr ese equilibrio emocional que tanto admiramos, tenemos que aprender a superar las emociones destructivas.Como ya sabemos, muy pocas personas logran que estas desaparezcan y me atrevo a señalar que nunca lo hacen en su totalidad (entre otras cosas porque va en contra de nuestra naturaleza emocional). 

Para superarlas estas emociones destructivas tenemos que entenderlas.Como ya he comentado, tenemos que deshacernos de la idea de que nuestras emociones son intolerables y dar un paso más allá a la hora de consolidar estas nuevas creencias. Cuando aparezcan esas emociones que consideramos destructivas piensa en ellas y en lo que las generó.

Debemos deshacernos del miedo, ese miedo que he mencionado en muchas ocasiones en mis escritos, además ser seres emocionales no es algo malo ni negativo, ¿verdad? Pues a partir de ese mismo razonamiento podemos decir que sentir envidia o ira en un momento dado tampoco lo es. Al fin y al cabo, la afirmación es la misma, solo que al hablar de envidia estamos especificando y siendo más concretos. Probablemente nos resulte más tolerable pensar en la naturalidad con la que un niño se enfada o se siente celoso. Sabemos que no le tenemos que reprender por esto, sino que tenemos que hacerle entender cómo se siente.

¿Por qué no hacemos con nosotros lo mismo? Es exactamente igual. Comprender esto e interiorizarlo nos ayudará a no temer a nuestra naturaleza y a nuestras emociones. Por norma general, el ser humano tiende a hacer atribuciones internas, estables y globales de los comportamientos de los demás considerados como negativos. Si bien con nosotros mismos somos más benevolentes, acabamos temiendo que por esa misma regla de tres los demás hagan lo mismo con nosotros.

Generalmente no somos conscientes de que esto sucede tal cual en nuestra mente, pero sí conocemos el perjuicio que supone que los demás nos consideren conforme a algo que no nos define.

Debemos cultivar el equilibrio emocional.Si bien podríamos considerar a las emociones destructivas como aquellas que resultan dañinas para nosotros y para los demás, lo cierto es que solo se convierten en destructivas cuando perturbar nuestro equilibrio mental.O sea, no es tanto el sentir ira, como el dejar que esta se prolongue en el tiempo y nos destruya. Aunque no es fácil cargar cada emoción con buenos sentimientos, es el camino que debemos andar para alcanzar la serenidad mental que tanto ansiamos y admiramos.

De esta manera, reflexionar sobre nuestras emociones y valores nos ayudará a promover aspectos tan relacionados con la bondad como la compasión, el sosiego y la confianza.

 

Tres hermosas palabras...

septiembre 30, 2015




 
Es posible que muchos de vosotros no hayan leído todos los pequeños escritos de esta sencilla pagina web. Nunca pensé que pudiera cumplir tantos años, a pesar de que durante este tiempo he tenido que sufrir el destino que la naturaleza me impuso. Nada fácil resulta vivir de esta manera, pero la vida resulta siempre bastante diferente a como la soñamos, y desgraciadamente a ella tenemos que ceñirnos. Diariamente debo hacer frente a esa situación dolorosa vivida, de la cual jamás podré apartarme de ella.
              
Comprendo que no soy el único que le haya sucedido “esto”, aunque reconozco que no es fácil vivir así. ¡¡Pero debo aceptarlo!! Todos vivimos un abanico de sentimientos, los cuales no tenemos por qué hacernos víctima de ellos.
            
Una vez hecho este pequeño preámbulo, algunos estarán diciendo: ¿qué relación tiene todo lo dicho con el título de este artículo? Verán: es muy sencillo. Como decía al principio si alguno han leído la gran mayoría de mis escritos o “reflexiones” observarán que la gran parte de ellas, todas giran hacia estas tres hermosas palabras: “el amor” “la felicidad” y “la amistad” ¡Qué difícil es mantener las tres! 
            
Por fortuna el amor no muere por causas naturales, muere por negligencia,  abandono, ceguera o indiferencia. Todos tenemos acceso al amor, aunque por desgracia los malos hábitos, las críticas, el desprecio; o cuántas veces, por nuestra actitud siempre a la defensiva, hacen que sean los mayores enemigos del amor. Siempre he dicho que uno de los grande “motores” de la vida es el amor. ¡Sin amor no se puede vivir!  El verdadero amor nunca nos hace sufrir. El ser humano necesita amar, pero amar todo lo que nos rodea. Esa es la única forma de sentirlo. Aunque a veces se pueda considerar como la más injusta de las emociones, hay momentos que no te deja vivir, pero al mismo tiempo, te impide morir.
             
Sobre la felicidad, ¿qué os podía decir? Mis conocimientos son muy parcos y sencillos, aunque procuro decir siempre lo que siento. Ser feliz forma parte de nuestra naturaleza. La felicidad es la búsqueda central de nuestras vidas, y siempre que me comunico con cualquier persona, es lo primero que le deseo: “que sea feliz” Pensemos que es el único objetivo que tiene el ser humano, y que la felicidad no es algo que viene y llama a tu puerta, para instalase en tu corazón. Nacemos para luchar por la felicidad, es decir para construirla, a pesar de las tristezas, los errores, y las malas jugadas que la vida nos pone por delante. Pensemos siempre que cualquier motivo es suficiente para ser feliz, sólo está en saber elegir correctamente los tipos de emociones que ocupan nuestro corazón, para saber disfrutarla al máximo
            
¡Oh, la amistad! ¡Cuántas desilusiones! Siempre he tenido presente que la amistad es un valor indiscutible entre las personas.La verdadera felicidad no es una multitud de amigos, sino buenos y elegidos. Pero cuando desaparecen sin motivo: ¡cuánto daño!, ¡cuánto dolor! y ¡qué cruel! Todo porque a veces ni tú mismo sabes “qué hiciste mal” para que te anulen de una manera tan ingrata.  

Cuando me expreso a la amistad me dirijo a la amistad sincera y verdadera, a aquella que cuando le preguntas a alguien, ¿qué tal estás? o, ¡cuídate y que seas feliz! esperas una respuesta cordial la cual genere plena confianza. Siempre pienso que en cualquier momento de nuestra vida podemos encontrar un verdadero amigo, incluso aunque llegue tarde, siempre encontrará un corazón para acogerlo.

 

.. un amor con sabor a chantaje

septiembre 29, 2015





Cuando te ofrezcas a alguien hazlo en plenitud. Tú no sustituyes a nadie ni eres el agua que llena los vacíos no resueltos de una persona inmadura, no estás ahí para auxiliar sino para amar y ser amado/a Esto no quiere decir en absoluto que no nos preocupemos por el pasado de nuestras parejas, por saber cuáles son sus carencias, cuales sus cicatrices internas y sus demonios escondidos. Debemos saberlo, pero no busques alzarte como el héroe o heroína que pretende salvar y sanar todas sus heridas. No es tu tarea, no es tu responsabilidad esencial.

Yo no lleno vacíos, no tapo ausencias, no ocupo espacios: yo amo.Hay quien encuentra su felicidad curando heridas, los vacíos de otros. Nadie puede negar que en ocasiones, puede ser reconfortante ser el bálsamo que cura tempestades pasadas, el antídoto para esas amarguras que otros dejaron en el corazón de quien amamos ahora. Ser esa pieza clave en el día a día del ser querido es importante. Ahora bien, nadie ha nacido para ser una muleta cotidiana, ni un pañuelo de lágrimas, ni aún menos, esa pócima con la cual, hacer olvidar un amor imposible o un amor que hizo daño. Nuestra finalidad es acompañar, crecer en pareja, aportar y recibir, amar y ser amado. Es construir un proyecto de forma conjunta donde los esfuerzos sean compartidos.

Quien se pone como único propósito cubrir vacíos, llenar espacios y sanar alientos de tristeza, se acaba fragmentando lentamente… Vacíos del alma que se convierten en abismos de distancia en la pareja.¿Has tenido alguna vez una pareja con este tipo de características? Son personas que demandan más que aportan. Al principio suelen cautivar porque a sus ojos, son como ese aliento que da fuerza a todas sus necesidades, fuerza a sus carencias, y afectos a sus vacíos.

Las personas con vacíos son ladrones de energías y destructores o destructoras de emociones positivas. Necesitan ser reafirmados o reafirmadas, atendidos o atendidas y valorados o valoradas.. Entienden el amor como necesidad y no como intercambio, no como crecimiento de dos personas que se ofrecen en libertad.Si has vivido en piel propia comprenderás lo que supone este tipo de relaciones. Ahora bien, a pesar de que hay mucha gente que  llega a caer en más de una ocasión en ellas, lo primero que pensamos es en por qué ocurre.

¿Qué hace que nos sintamos atraídos por personas llenas de tantos vacíos?. Una persona con vacíos es alguien con una baja autoestima que necesita reafirmarse. – Este tipo de personalidades atraen porque al principio, nos hacen sentirnos útiles, especiales e importantes: sólo nosotros los hacemos felices, solo nuestro amor los hace felices, les hace olvidar el pasado, sentirse vivos… Al principio, se crea una relación con una alta intensidad pasional. Es un amor que necesita, pero no debemos olvidar que los amores que “se necesitan se vuelven también exigentes”

Cuando alguien está lleno de vacíos está habitado a su vez por las inseguridades. Por ello, es común que se muestren desconfiados/as, que ansíen continuas muestras de amor, las cuales, acaban convirtiéndose poco a poco en un claro chantaje emocional.

¿A qué me refiero cuando una persona tiene vacíos? Los vacíos son heridas del pasado no resueltas. Es indefensión, baja autoestima y una frustración que lejos de resolverse se vuelve en un arma arrojadiza.Se carga sobre la pareja la dura responsabilidad de sanar todas esas carencias.Tu responsabilidad no es llenar vacíos: tú mereces amar y ser amado/a. Te lo he señalado al inicio y vuelvo a reiterarlo: como pareja, como persona que se ha ofrecido por libre voluntad a otra, mereces querer y ser querido/a. Tú responsabilidad no es sanar, no es ser un cobijo cotidiano, ni alguien que satisface necesidades ajenas sin que tengan en cuenta las tuyas propias.

Tú sabes quién eres y lo que mereces, y si alguien te ofrece su corazón para que ocupes el espacio que otro/a dejó, lo que te ofrece es un amor a medias, un amor con sabor a chantaje que te llenará a ti también de vacíos emocionales. Todos tenemos claro que es muy difícil controlar de quien nos enamoramos. Simplemente sucede, sin apenas buscarlo, sin pretenderlo, en ocasiones hasta sin desearlo. Porque hay amores que atrapan y arrastran como vendavales que nos ciegan, y a pesar de que nos hacen sentirnos vivos, también nos hieren.

Debemos cultivar un amor maduro y consciente, ahí donde ambos miembros son capaces de permitir el crecimiento personal del ser querido, a la vez que propician el de la propia pareja.Tú no eres un sanador de heridas, un ocupante de vacíos, ni un susurrador que hace escampar los miedos. Lo podrás ser unas semanas, unos meses… pero después, ya no será un amor, será una condena.Tu apoyas, y mereces ser apoyado/a, tu cuidas e incentivas, y tú, te permites ser atendido/a y valorado/a cada día. 

El amor es crecimiento, es plenitud y felicidad inscrita en los pequeños actos. Sin complicidad, respeto y dedicación mutua, el amor no es completo ni auténtico.
 

..para mi compañera del camino

septiembre 29, 2015




Para mi compañera del camino.
 
El compañerismo en el amor es más que ser amantes apasionados o parejas comprometidas; es amarse sin excusas ni vaivenes, es aceptarse, es ayudarse a crecer, caminar de la mano por la vida y sentirse lleno de amor.Significa ser el mejor colchón para las caídas. Un abrigo para el invierno. Un soplo de aire fresco en los momentos infernales. El sol y las estrellas, un cielo lleno de vitalidad. me preguntas : -¿Me amas? Te respondo -Sí. Y-¿Hasta dónde? y te respondo : -Hasta los defectos.

Los compañeros de vida te aman tal y como eres.Los acompañantes de vida son aquellas personas que significan mucho más de lo que las palabras logran expresar. Son una parte esencial de tu equipo, de tus noches y de tus días, de tus pensamientos, de tus emociones, de tus sueños y de tus desvelos.

Solo cuando puedes aceptar el ser del otro tal como es, tienes amor.Los compañeros de vida aman de tal manera que la otra persona se siente libre. Lo bonito de un amor así es la conjunción, formar un hogar emocional, un lugar en el que no existe nada más bello que los dos unidos. O sea, podría decirse que el amor compañero es el amor al cuadrado, ese al que casi todos nosotros aspiramos y en el que se entremezclan el compromiso, la pasión y la amistad.

No podemos amar a medias, no podemos “no amar” una parte de nuestra pareja, pues si no lo hacemos en su totalidad no estamos amando nada. Esto no quiere decir que no haya cosas que nos disgusten, pero al fin y al cabo la esencia es lo que necesitamos amar para hacerlo plenamente.

Te quiero como para invitarte a pisar hojas secas una de estas tardes,como para salir a caminar, hablar del amor, mientras pateamos piedritas,como para volvernos chinos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa las calles,como para ir contigo a los lugares que más frecuento, y contarte que es ahí donde me siento a pensar en ti. Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche. como para no dejarte ir jamás. Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás.

Amar es un arte basado la honestidad. Amar es un arte que requiere paciencia, cuidado, disciplina, responsabilidad y compromiso. Es un juego de silencios, de conocimientos, de respetos, de libertades, de confianzas y de entregas. Aun con todo, dejarse amar es algo complicado. La honestidad no solo debe estar en el sentimiento hacia el otro, sino en el amor hacia uno mismo, en laaceptación y en nuestra capacidad de reinventarnos cada día.

Para conseguir esto tenemos que ser capaces de reinventarnos y de superar nuestras dificultades. Tenemos que respetar nuestros ritmos, conocer nuestras necesidades, fluir con el apego, deshacerse de las expectativas, ser generosos y perdonar.Ser una pareja perfecta,es un trabajo de dos.Ser una pareja perfecta no es no tener problemas, sino saber superarlos juntos. Tenemos que enfadarnos, tirarnos los trastos a la cabeza, imponernos, competir, juzgarnos, caer en el error, coger aire, contar hasta diez y soltar aquello que nos atormenta.

Alcanzar el grado de “compañeros de vida” requiere derribar viejos muros y sanar las heridas de nuestro pasado emocional. Para creer en el amor hace falta creer primero en uno mismo, aferrarnos al presente, coleccionar motivos, pelear y alcanzar las ganas. Hay que poner especial cuidado en que cada uno recorra su camino, en aceptar nuestros límites y amar nuestras dificultades. Tenemos que “dejarnos ser”, convertirnos en un buen amor, tener la osadía de quitarnos las corazas para aceptar y apreciar nuestra propia vulnerabilidad.

La verdadera meta de la existencia,no consiste en amar,tampoco consiste en dejarse amar. Consiste simple y llanamente en convertirse en amor.

 

..buscando tu vida especial

septiembre 29, 2015





Muchas veces escuchamos o leemos sobre hacer de nuestra vida algo especial.¿Te han dicho alguna vez algo parecido?.. bueno, yo te digo que disfruta cada momento como si fuera el último. No dejes que pase un día sin decirle a la gente a la que amas lo mucho que te importa. Convierte tu mundo en algo mágico y bonito. Haz que tu vida sea especial. Puede parecer una frase manida para muchas personas, pero no lo es. Y no es así porque quien piensa que esto es una estupidez vive en una mentira de tristeza y ceguera.

Esfuérzate por cumplir tus sueños y haz que tu vida sea especial.Cada persona que puebla este planeta tiene una luz interior que lucha por querer salir. Los sueños y anhelos de cada ser humano que pulula por la Tierra y que desean hacerse realidad siempre estarán junto a nosotros.Somos dueños de nuestro destino. Somos capitanes de nuestra alma.

Por desgracia, nos obligan a vivir una vida anodina y triste. Si tienes la suerte de nacer en un país desarrollado, tal vez puedas ver cumplido algún sueño, pese a que nunca te educarán en ese sentido. Si la mala fortuna te acompaña y ves la luz en un país pobre, la violencia, el hambre y la marginación van a ser tus compañeros de viaje inseparables, pero aun así no deja de brillar tu luz interior, por que todos tenemos una luz interior que es nuestra y nos acompaña siempre. El gran secreto es permitirle salir, darle voz y dejarla que grite al mundo lo mucho que necesitamos que ese yo interno sea nuestra guía y dueño.

Para que nuestra luz interior siempre tenga voz y voto en nuestra vida, debemos tratar de alcanzar nuestros sueños. Los verdaderos deseos que anidan en el alma de cada corazón humano serán los que hagan realidad una vida especial, mágica y lejos de la rutina y el adoctrinamiento. Aleja de tu vida eladoctrinamiento y la rutina. Permite que tu vida sea especial y sincera. Conócete a ti mismo en profundidad, con lo bueno y con lo malo, pues solo así podemos tener un diálogo sensato.

Si deseas tener una vida especial, respeta a tus iguales. No juzgues a los demás por el color de su piel, su ideología o religión. Piensa que en cada una de las personas con las que te cruzas hay algo bueno y bonito, pero tal vez jamás tuvo la oportunidad de salir. Está en la naturaleza del ser humano hacer el bien, pero no siempre es fácil. Nos educan para seguir al líder y ser uno más del rebaño.

Trabaja, consume, procrea, aporta… ¿Dónde queda la necesidad del individuo? ¿Y la realización personal? ¿Cuándo desaparecieron de nuestros anhelos la consecución de nuestros sueños?. Si puedes imaginarlo, puedes hacerlo. Haz que tu vida sea especial. Tal vez estás imaginando cómo lograrlo, lo cuálsignifica que está en tu mano conseguirlo.Será un camino difícil, pedregoso, lleno de obstáculos, plagado de incomprensión y zancadillas. Pero debes saber que el premio final merece la pena.

El premio al final del largo y complejo camino eres tú. Siendo la persona que siempre soñaste, viviendo la existencia que has imaginado desde que tienes uso de razón, sintiéndote tú mismo en cada poro de tu piel, gozando de cada segundo que pasa como si no hubiera un mañana, porque tal vez no lo haya, y entonces ya será tarde.

Corona la felicidad de tu vida especial. Así pues, es importante que comiences cuanto antes a buscar tu vida especial. Deja salir todo lo bueno que llevas dentro, compártelo con el mundo mientras disfrutas del camino. No por complejo ha de ser imposible. Olvida tus miedos y vergüenzas y lánzate a la aventura de ser la persona que siempre has soñado ser.

Apóyate en quien te quiere. Ama con intensidad. Pon metas a tus anhelos y ve obteniendo pequeños triunfos que te llenarán de satisfacción y felicidad. En definitiva, haz que tu vida sea especial.

En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente. Por muy complejo que sea el camino, todos los días sale el sol. Jamás pierdas la esperanza y la fe en ti mismo. Nunca dejes de soñar. Da cuanto tienes porque es bueno y es bello. Haz que tu vida sea especial.
 

El mundo que nos duele, nuestro mundo..

septiembre 29, 2015





Reflexionando en lo que esta pasando en el mundo, creo que lo que necesitamos con urgencia son ejemplos, no opiniones. La verdad que hay veces que me duele vivir en este mundo en el que los intereses personales, los beneficios económicos, la maldad y el egoísmo parecen ganar siempre la batalla.Generalmente, la decepción y el desconsuelo que esto nos genera me hacen creer que las buenas personas escasean y que, lo poco que hay, no conseguirá aportar nada que sea realmente significativo.

Sin embargo, las personas buenas son las que mantienen el mundo en equilibrio, completando el rompecabezas con su sinceridad, su honestidad y sus buenas acciones. Todas aquellas personas merecedoras por alguna razón del adjetivo “buenas” representan aquello que nos gusta mirar. El resto, simplemente, nos resulta insoportable.

El mundo que nos duele, nuestro mundo, por que hay imágenes que duelen, que nos hacen verdadero daño y que inquietan nuestra alma. Aunque seamos capaces de cerrar los ojos, el dolor ajeno siempre nos atormentará. Hay casos en los que la injusticia nos abofetea como una ráfaga de vergüenza. Desgraciadamente, muchas cosas que hoy nos duelen, mañana se nos olvidarán. Sirva como ejemplo perfecto la foto que ilustra estas palabras, la foto de la desgracia, de la vergüenza y del tormento.

Quién soy yo para decirte que no vengas.Yo también lo he arriesgado todo.Crucé mares y fronteras y países.Y lo que hiciera falta.Ya sé que no voy a disuadirte.Y tampoco lo pretendo.Pero que sepas que a este lado, el futuro es un bien de consumo.Y los aranceles se cobran en vidas humanas.

Aquí hacen ver que nos importas sólo cuando nos molestas.Cuando nos tapas la playa y el sol.Cuando nos golpea tu imagen y se nos queda clavada en el alma para siempre. Sí, ya sé que es vergonzoso.Y te pido perdón.Qué voy a hacer, aparte de todo lo que no hago.Pero quién soy yo para decirte que no vengas.Si lo único que hemos hecho por ti es hacer ver que no existes.Si lo único que sabemos de ti es un número cuando ya no estás”.

Que lastima que no somos buenos recordando las cosas importantes.Gracias a la red abrimos los ojos y conocemos que los hilos que nos mueven son mucho más crueles de lo que podemos tolerar. Probablemente estas mismas palabras e imágenes duelan e incomoden pero la desgracia en internet se hace viral tan rápido como se olvida.

Cuando algo nos toca y nos llega, todos opinamos; sin embargo luego, si ponemos en la balanza nuestras acciones y nuestras intenciones, las últimas salen ganando. Tenemos miedo a esas ideas que están sesgando vidas y tenemos verdadero pavor a que los intereses que mueven el mundo sean más grandes que nuestra unión.

Nuestras emociones buscan impactar contra un mundo al que nosotros aún tenemos miedo. Aún así, si bien a las palabras se las lleva el viento, a los sentimientos no hay huracán que se los lleve. Pueden atenuarse, pero siempre se quedarán con nosotros impidiendo nuestra indiferencia.

No nos justifiquemos con las palabras, no miremos a otro lado.La angustia por la maldad aún se nos queda grande y, como consecuencia, hemos logrado tolerar a la impotencia. Pero no estamos programados para quedarnos sentados en nuestro sofá cada día.Quizás nos hemos quedado atascados en una espiral que nos hace crear sentimientos vacíos. Sin embargo, yo aún creo en el ser humano, aún confío en que somos capaces de creer, de sentir y de actuar en consecuencia.

Tenemos una gran habilidad para justificarnos a través de las palabras. Para dar nuestra opinión solemos llenar de sentido una frase, pero luego el miedo le gana la batalla a la acción. Ante las injusticias no podemos escudarnos en cuatro frases que enmascaren nuestra frustración. Tenemos que completar nuestras opiniones y no cerrar los ojos, tenemos que perdonarnos y comenzar a actuar. Con nuestra inacción estamos tiñendo nuestra conciencia de sangre, la injusticia brilla tanto que consigue cegarnos. No permitamos que esto solo sea pasajero; podemos combatir a quienes crean desgracia. Si actuamos, podremos encadenar ejemplos en vez de opiniones.

El mundo es una casa para todos los que la habitamos. El hecho de que ya estuviera cuando nacimos y de que seguirá amaneciendo cuando muramos, no quiere decir que no seamos responsables de lo que hay. Niños muriendo de hambre. Familias de refugiados destrozadas. Mujeres violadas. Soldados asesinados. Personas con tus mismos cromosomas esclavizadas cosiendo tu ropa. Animales torturados. Naturaleza devastada. Gobiernos, ricos y mafias jugando contigo, creando necesidades, cubriendo intereses y campando a sus anchas.

Todos ellos son mucho más que una opinión. Por todos ellos el mundo necesita tu ejemplo, tu acción, tu lucha. Gente como tú y como yo es la que necesita el mundo para coger aire, darse la vuelta y respirar.

 

... una energía que paraliza toda nuestra voluntad.

septiembre 26, 2015





Todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por la experiencia de tener miedo, algunos dirán que es cobardía,falta de seguridad etc.. pero debo decir que el miedo es necesario en nuestras vidas, ya que es una respuesta natural ante los acontecimientos adversos y potencialmente peligrosos; sin embargo, podemos aprender a dar esta respuesta de manera desproporcionada ante cualquier situación..La vida es maravillosa si no se le tiene miedo. 

El miedo irracional se nos presenta muchas veces en nuestras vidas, nos impide disfrutar de cada momento, nos complica las relaciones con los demás y deteriora nuestra salud física y mental.

Pero, ¿de dónde aparecen los miedos que detienen nuestro disfrute y pasión por la vida? Sin duda alguna de nosotros mismos. Contamos con esa capacidad de angustiarnos por problemas que no existen, y de atormentarnos con asuntos que no tienen solución y es ahí cuando el miedo se apodera de nuestras vidas

Cuando aprendemos a dar una respuesta de miedo ante una multitud de situaciones, acabamos por estar a su merced, moviéndonos por la vida como títeres gobernados por las circunstancias que nos rodean.Estar dominados por el miedo, es perdernos a nosotros mismos, y dejar de avanzar para conseguir nuestros sueños e ilusiones. Ya que el miedo es una energía que paraliza toda nuestra voluntad.

Y nos preguntamos ¿Cómo es posible combatir al miedo? Al miedo es importante no evitarlo ni alimentarlo huyendo del él.En el momento en el que nos enfrentamos a nuestros miedos, estamos dando el paso para poder combatirlo y arrebatarle todo su poder. En el momento que dejamos que cada uno de nuestros miedos vaya adquiriendo su espacio, nos podemos llegar a ver colapsados. Sin atrevernos a dar un paso al frente ante cuestiones tan importantes como el amor, la honestidad y el propio bienestar.

Llega un momento, en el que dejamos que sean nuestros miedos los que tomen el control, de nuestras decisiones y de nuestra propia voluntad. Olvidándonos así, que la vida consiste en experimentarla y en vivirla.

El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

Sabemos que hay miedos que son irracionales y realmente desproporcionados con la realidad, sin embargo creemos que no podemos escapar de ellos, y nos acabamos sometiendo, aceptando que es lo que nos toca vivir. Este tipo de miedos los hemos creado nosotros, y no son las circunstancias externas las que lo motivan, sino nuestro aprendizaje. Este tipo de temor insano hay que saber distinguirlo y observarlo, para que nos demos cuenta de cómo afecta en nuestras vidas, y qué tipo de cosas importantes dejamos de hacer por no afrontarlo.

Los miedos tienen consecuencias irracionales como quedarnos paralizados, sin saber cómo reaccionar ante una situación importante.Mantener un exceso de vigilancia ante un temor de lo que puede pasar, basándonos en nuestra imaginación.Dejamos de lado muchas cosas que nos importan y con las que disfrutamos, por creer que no podemos afrontar la situación a la que tememos.Perdemos la perspectiva de las cosas que realmente son importantes para nosotros, por no hacerle frente a lo que tememos.

Cuando analizamos estos miedos irracionales intentando saber de qué nos están protegiendo, en qué se fundamentan, y de qué modo pueden resultarnos más constructivos, damos un paso realmente importante, basándonos en la comprensión. Estamos comenzando a darles la cara y colocarlos en su sitio. Para ir poco a poco quitándoles poder y valor.

Cuando ya hemos adoptado la actitud de hacerle frente a nuestros miedos, cuestionándolos, sin juzgarlos, e intentando comprenderlos. Entramos en un nuevo mundo de posibilidades a nuestro alcance.

Todo puede resultar maravilloso cuando no se le tiene miedo a vivir. Ya que las propias experiencias van fluyendo por nuestras vidas, para que obtengamos los aprendizajes necesarios con los que disfrutar de todo lo que está a nuestro alcance.

No podemos controlar lo que va a suceder a nuestro alrededor, sin embargo si podemos hacernos cargo de cómo vamos a responder ante las diversas situaciones que se nos presentan. Cuando somos capaces de entender esto y llevarlo al día a día de nuestras vidas, afrontando cada paso que damos; estamos más preparados para amar y para dar rienda suelta a nuestros sueños. Siendo así realmente los dueños de nuestra felicidad y de nuestro propio paso por la vida.

 

... de cómo somos realmente

septiembre 25, 2015




Contestando tu inquietud querida amiga. 

Tu peor enemigo no son las críticas que recibes sino aquellas que aceptas.Si te cuesta muchísimo valorarte, aceptarte y reconocer que eres capaz de lograr y conseguir todo lo que los demás ya han conseguido y logrado, probablemente te estés convirtiendo en tu propio enemigo.Puedes elegir ser tu enemigo o no. Tú peor enemigo no son los demás, sino que todo está en tu mente. ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Cómo puedo ser yo mi propio enemigo?. Todas las críticas que puedas recibir, las humillaciones, las opiniones, los juicios que realizan sobre ti… Todo esto, puede ser aceptado por ti o no.

En ti está ese poder de decisión. ¿De verdad crees que lo mereces? ¿Estás de acuerdo con lo que dicen los demás?

Asumir algo por el simple hecho de ser aceptado por los demás, te provoca una baja autoestima y que tú seas tu propio enemigo. Es cierto que estar rodeado de opiniones diversas te hace dudar de quién eres realmente. Por eso, es necesario que te apartes de todas estas personas para poder reflexionar sobre quién eres. Una vez lo sepas, podrás enfrentar todas esas opiniones y juicios de una forma mucho más segura.

En muchas de nuestras experiencias, nos hemos sentido maltratados y humillados, algo que creemos haber superado cuando realmente no es así.Cuando pasa el tiempo, y ese maltrato desaparece, nosotros empezamos a ejercerlo contra nosotros mismos sin ser conscientes de ello. Debo ser buena, humilde, complaciente; porque creo no valgo nada y no me merezco nada; porque considero que es mi deber aunque nunca lograré dar la talla. Es aquí cuando debemos darnos cuenta de cómo somos realmente. Personas con una muy baja autoestima, llenas de inseguridades, de frustraciones, de miedos, de culpas…

Te preguntaras : ¿Cómo puedo empezar a dejar de ser mi propio enemigo?..Pues bien acéptate y estate seguro de quién realmente eres. Cuestiona todo mensaje negativo que llegue sobre ti. Aprende a equivocarte y no intentes agradar a todo el mundo. Es difícil empezar a dejar de ser tu propio enemigo, pero esto es algo que solo se encuentra en tus manos. Debes estar seguro de quién eres y no dejar que las opiniones de los demás te digan quién debes ser.

Tienes que empezar a ver las equivocaciones no como un lastre y una vergüenza, sino como algo de lo que se aprende para hacerlo mejor después.Todo el mundo se equivoca, pero eso hace que te sientas humillada. Empieza a pensar que no hay aprendizaje sin equivocación. De los errores se aprende más de lo que crees.

Te has echo alguna vez esta pregunta : ¿Quién soy yo?.. Esta es una pregunta muy simple, pero verdaderamente difícil de contestar. ¿Sabes quién eres realmente? Si es así, ¿por qué te afectan tanto las críticas de los demás?Debes aprender a no compararte con los demás, a confiar en ti mismo y no dejarte llevar por lo que los demás puedan decir. Tú eres única, irrepetible, irreemplazable, con defectos, pero también con habilidades.

¿Realmente sabes dónde están tus enemigos?, ¿en el mundo que te rodea o dentro de ti? ¿A quién estás escuchando?, ¿a la voz de la obsesión que te habla de fatalidad y fracaso?, ¿a la voz quejosa y autoritaria que enjuicia cada paso que das?

Ten confianza, cree en ti mismo y no te permitas ser como los demás quieren que seas. Ser tú mismo te ayudará a alcanzar la felicidad que todos ansiamos.Tus decisiones son las que marcarán tu vida a partir de hoy. ¿Quién va a decidir en tu vida? ¿Tú o los demás? Sé un poco egoísta contigo misma y aléjate del qué dirán. Tu vida es tuya, y tú decidirás cómo vivirla.Piensa que la confianza que tengas en ti mismo te permitirá avanzar, probar, experimentar. Mientras que si no tienes confianza en ti mismo, las inseguridades aparecerán.

Pregúntate hacia dónde estás conduciendo tu vida. ¿Quieres llegar a ser tan perfecta que al final eso acabe contigo? En la perfección no está la respuesta. Sé natural, intenta progresar, comete errores, aprende y vive tal y como eres. Libérate de todo aquello que te dicen, que te bloquea y te paraliza. Sé libre de todo ello y camina. Nunca te permitas ser tu propio enemigo.

De todo corazón.


Dedicado tambien, a todas esas personas que en estos momentos se sienten identificados con estas palabras, a todas esas personas que se encuentran invadidos por la desesperanza de un mundo que tiende a deshumanizarse
.
 

..los mares que surcan tus sonrisas

septiembre 25, 2015





Esta mañana al mirarme al espejo he podido notar que tengo mas arrugas que ayer y reflexiono sobre estos surcos que guardan en su misterio la belleza del paso del tiempo y de las alegrías vividas en todos los años. Nuestras sonrisas arrugan nuestro rostro y pliegan nuestros ojos, ejerciendo un gran poder y forjando a su vez una mirada limpia y noble que nos llena de bondad.Así, la belleza envidiable es aquella en la que reposa plácidamente la serenidad. Esta se hace eco de lo ilimitada que es nuestra capacidad de sentir, aceptar y disfrutar de nuestras emociones.

Dicen que las arrugas nos recuerdan el lugar en el que han estado las sonrisas. Por eso, cada pliegue de nuestra piel puede ser el reflejo de una alegría inesperada que probablemente ni siquiera recordamos pero que nos solucionó la vida en los momentos más difíciles.Si nos vamos a arrugar que sea de tanto reír dicen en mi pueblo.

Lo importante no es sumar años de vida, sino vida a los años. Nuestro presente ha sido sembrado con las semillas del pasado. Por esta razón y dado que ya no podemos hacer retroceder las manecillas de nuestro reloj, es el momento de convertir nuestro presente en un buen futuro.

Solo nosotros podemos lograr vivir en plenitud, cuidarnos y disfrutar de cada día, siempre y cuando sea a nuestra manera. Somos los responsables de lidiar con nuestras propias guerras y ponerle entusiasmo a nuestras andanzas. Para sumar vida a nuestros años debemos tomar conciencia de que cada sonrisa que acumulemos será un orgullo el día de mañana cuando nos  miremos al pasado.

Los años arrugan la piel, pero solo el abandono del entusiasmo arruga el alma. El pesar, la duda, la propia desconfianza, el miedo a la desesperación, son los años que encorvan el corazón y conducen el espíritu floreciente a las sombras. Ya se tenga dieciséis o sesenta, siempre existe en cada corazón humano el impulso a la maravilla, el suave asombro ante las estrellas, el desafío a los acontecimientos, el apetito infantil por la vida.

Cuando menos nos lo esperamos, todo puede salir bien. Por eso, cada día tenemos en nuestras manos la decisión de vestirnos con una sonrisa o con una triste decepción. Somos nosotros quienes determinamos lo que merece la pena y lo que merece la alegría en nuestra vida. Una persona no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se le arrugan sus sueños y sus esperanzas. En esto poco tiene que ver la cantidad de años que haya vivido, pues en realidad la suma de sus actos y de su espíritu se resume en la persecución de sus metas e ideales.

Podemos ponerle ganas a todo aquello que nos aporta y que nos suma a la vez que dejamos de lado todo lo que nos resta. Desterremos de nuestra mente el “no puedo” y debemos desechar y combatir a ese obstáculo principal en nuestra vida que es la edad. Pensemos que cuanto más disfrutemos de los mares que surcan nuestras sonrisas, más grande se hará nuestra alma y nuestro corazón. Porque el brillo de nuestra mirada crece y enriquece, haciendo que no perdamos la ilusión de vivir aunque nos falten las fuerzas.

Hagamos que cada año de nuestra  vida surque nuestra piel, convirtiendo en eterno cada segundo de nuestra vida y no renunciar al placer de sentir un golpe de aire fresco en nuestro rostro.
No permitamos que la amargura le gane la batalla a nuestras ganas, miremos con orgullo la vida, sonriamos siempre que podamos y ganemos un lugar tranquilo en el que podamos dormir junto a nuestra paz interior. No debemos olvidar nunca que estamos gozando de un viaje sin retorno.

Finalmente permitamos que la vida nos hechice, atesore recuerdos,arranquemos destellos a los años y recordemos a nuestra piel dónde estuvieron aquellas sonrisas de las que disfrutamos tanto. Me levanté un día y, como no sabía qué ponerme, me puse feliz. Es mi vestido de la suerte, mi traje de gala.

 

..gente que son faros de nuestro día a día

septiembre 22, 2015





Siguiendo con el tema de la gente, creo que a todos nos gusta la gente que ofrece luz aunque el día esté nublado. Dicen que la oscuridad, en realidad, no existe, la oscuridad no es más que la ausencia de luz, y ello, es lo que ocurre en ocasiones en muchas de las personas que nos rodean. No sabemos por qué, pero todos disponemos de amigos o familiares que ante cualquier situación complicada, solo saben traernos aún más negatividad. Son incapaces de aportar estrategias, soluciones y aún menos, apoyo.

En cambio, hay personalidades tan íntegras que ni siquiera ellas mismas son conscientes de su autenticidad.Son la paz en la tormenta, la compañía en tu soledad y la fortaleza en tus tristezas. Todos sabemos también que este tipo de personas no suelen abundar en el día a día. Amigos, familiares así no llenan los dedos de una mano, y por ello, hemos de protegernos en cierta manera de esos otros que solo saben pintar nuestros días de gris, y nuestras esperanzas de incerteza.

Las personas con luz propia, faros de nuestro día a día. ¿Qué entendemos en realidad por una persona con luz propia? ¿Estamos cayendo quizá en una vertiente más espiritual que psicológica? No es tan complicado definirlas y aún menos reconocerlas. Las personas con luz trasmiten facilidad de trato y serenidad. No son la luz al final del túnel porque con ellas, no existen los túneles, solo senderos de tranquilidad donde la vida parece más fácil, donde todo yace en sutil equilibrio.

Hay muchos rasgos psicológicos fácilmente identificables en este tipo de perfiles, no estoy hablando de magia. Son personas comunes que visten sonrisas cotidianas, que tienen la palabra adecuada para el instante necesitado.No son personas que practican ese positivismo arbitrario regalando a todos un “no te preocupes, todo saldrá bien”, En absoluto. Estas personas que nos dan luz saben establecer cercanía porque disponen de una gran empatía y equilibrio interior. Son positivas pero es un positivismo práctico basado en la estrategia y el equilibrio.Saben cuando se las necesita y saben también dejar espacio. No exigen, no piden nada a cambio.

Cuando se está junto a ellas podemos ser nosotros mismos. Sin presiones, sin tener que disimular y aún menos justificarnos. Son personas que ofrecen luz porque reconfortan, y a pesar de que no den solución a nuestros problemas tampoco es lo que les pedimos. Solo necesitamos que “estén ahí”, sin juzgarnos, sin criticar, sin menospreciar.

Sí eres tú quien ofrece luz a los demás… Nunca dejes de brillar.Es muy posible que seas tú mismo/a una criatura de luz. Alumbras a los demás cada día deseando lo mejor, y lo haces de forma desinteresada porque es así como te sientes bien. Porque es así como entiendes la vida y porque no sabrías hacerlo de otra forma.

Si eres tú quien ofrece apoyo y esperanza a los demás, debes ir con cuidado. Hay quien se acercará a ti para envolverse de modo egoísta de tu calor, de tu integridad. Existen auténticos especialistas en apagar la luz de los demás con sus sombras… Debes recordar que si tu forma de ser y de sentir la vida es ofreciendo apoyo a los que te rodean, y viendo la vida desde ese punto de vista más sencillo y humilde, estarás brillando siempre con luz propia.

No obstante, en ocasiones podemos también quedar agotados. Es fácil ver la luz en la tormenta, pero en ocasiones quien está a nuestro lado puede reírse de ello. Pueden llamarte ingenuo/a, pueden ironizar con tu nobleza etiquetándote de blando/a, de ser la típica persona de la que se aprovechan los demás.

Recuerda una vez más lo que te he indicado al inicio tomando como referencia la frase de la oscuridad que no existe, en realidad es falta de luz. Es decir, podríamos decir que no hay auténtica maldad en esas personas que cometen el error de atacar tu forma de ser. En lugar de maldad, u oscuridad, lo que hay es una falta de inteligencia emocional, de comprensión, de empatía y de estrategias personales. Si brillas con luz propia no permitas que otros te la apaguen. Tampoco pierdas todas tus energías en quien no las merece.

Existen planetas fríos y yermos que orbitan alrededor de estrellas esperando recibir su calor. Ofréceles luz si así lo crees, o aléjate si percibes que pierdes tus fuerzas. Porque los seres de luz, a pesar de su grandeza, también pueden ser muy frágiles…

Gracias por ser tú una de esas personas con luz propia, nunca dejes de brillar.
 

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