Las contradicciones de lo que te dicen.
Publicado por Patricio Varsariah el sábado, enero 10, 2026

En este mundo acelerado, donde la productividad se ha vuelto una obsesión, todos parecen empeñados en alcanzar la cima. Como dice el proverbio: “Cuando todos buscan oro, vende picos”. Así surgen gurús y mentores que hablan de las adversidades de la vida y prometen mantenerte motivado y conectado con tu propósito.
Y es ahí donde comienzan las contradicciones.
Cada voz muestra un fragmento distinto de la realidad:
Te dicen que no esperes el momento adecuado, pero también que todo llega cuando debe llegar. Que no existe el instante perfecto, pero que actuar en el momento correcto lo es todo.
Te aconsejan seguir a tu corazón, pero advierten que el corazón es ciego. Entonces te invitan a seguir la razón, aunque la razón piense demasiado. No sigas uno, no sigas el otro… ¿a quién seguir?
Dicen que no te apresures, pero que la vida es demasiado corta. Tómate tu tiempo, pero no lo desperdicies. Baja el ritmo, pero no te quedes atrás. Sé tú mismo, pero piensa antes de actuar. Ábrete al mundo, pero no encajes donde no perteneces.
En el amor, las paradojas son aún más profundas.
Si te aman, volverán. Pero si te amaban, no deberían haberse ido. La persona correcta se quedará… y aun así seguimos esperando que regrese quien se fue.
El amor no debe doler, pero dicen que amar implica resistir el dolor. El amor trae paz, pero también exige atravesar tormentas.
Te dicen que todo sucede por una razón, pero también que tú construyes tu destino. Que recibes lo que mereces, aunque muchas veces no merezcas lo que recibes. Que está escrito… pero que tú eliges el camino.
Escucha los consejos de los demás, pero luego te dicen que ignores todas las voces y sigas solo la tuya. Nunca renuncies a tus sueños, pero a veces es más sabio soltar. El esfuerzo lo es todo, aunque no todo esfuerzo valga la pena.
Dicen que el tiempo cura todas las heridas, pero algunas cicatrices permanecen. Que hay que perdonar y olvidar, aunque puedas seguir adelante sin hacerlo.
La verdad es simple y, a la vez, profunda:
la vida de cada persona es única. No existe una fórmula universal. No podemos imponer una sola mirada y esperar que el universo se acomode a ella. La vida fluye mejor cuando escuchamos su ritmo… y cuando honramos nuestro propio camino.
Lo que estás viviendo es tu lucha. Solo tú sabes qué es lo mejor para ti. Adaptarte a moldes ajenos puede vaciarte; crear tu propio estilo de vida puede salvarte. Menos consumo automático y más conciencia. Menos imitación y más autenticidad.
Porque al final, no se trata de vivir como te dicen…sino de vivir como verdaderamente resuena contigo.
Que cada quien tenga el valor de escuchar su propia voz, incluso cuando contradiga al mundo entero. Allí, en esa coherencia íntima, comienza la verdadera libertad.
Saludos.
Patricio Varsariah.
