Elige Fuerza o Debilidad: No Hay Otro Camino.
Publicado por Patricio Varsariah el miércoles, febrero 4, 2026

Todos hemos enfrentado desastres, dolor y decepciones. Por eso me desconcierta la gente que siempre busca algo de qué quejarse. No hay mejor indicio de una mente débil que unirse a la autocompasión constante.
A veces quiero decirles: "No pueden vivir así, a la deriva, aceptándolo todo". Puedo simpatizar un rato, pero me alejaré. No puedo salvarte. Lo siento.
El mundo es duro. Tienes que ser fuerte. Simplemente, sé lo. No hay espacio para la debilidad. O fuerzas lo que quieres de la vida, o ves a otros hacerlo.
Tu primer instinto no puede ser derrumbarte. Llora si libera emociones reprimidas, pero levántate y sigue tu plan. Piensa en un atleta que cae en la última vuelta: un minuto de lágrimas, luego se levanta y gana.
La debilidad no es virtud. Hay fuerza en afrontar la vida con franqueza: "¿Esto es lo mejor que puedes hacer?".
Se nota la mente débil: creen que todo se les debe, se quejan y olvidan que solo se gana luchando. Paz, familia, riqueza o salud: si lo deseas con todo, lo consigues.
Mis cercanos se sorprendieron de mi recuperación rápida. "Si me pasa eso, me deprimo", me dijeron. Reí: no imaginan el dolor, pero no ando quejándome.
Nadie te enseña calma bajo presión, pero esa habilidad salva vidas. La diferencia entre tu vida actual y la soñada son días, semanas de intenso estrés. Amplía tu tolerancia al dolor. La vida ignora tus sentimientos: los arruina o complica. Sopórtalo sin perder ternura. Sé adaptable.
No hay día sin malas noticias: muertes, crisis, divorcios. El mundo siempre se desmorona. Si buscas lo malo, lo hallas por doquier. Por eso lucha. No domines tu mente —y tu vida— en pasividad. Decide qué hacer, leer, decir, creer, qué amigos conservar. De lo contrario, un día despertarás en una vida irreconocible.
Lo peor hoy es la pasividad. Siempre hay una opción. Aunque no la veas, haz algo. No decidir es que el mundo decida por ti.
Elige: fuerza o debilidad. Para la fuerza, enfócate en lo que TÚ puedes hacer y comprométete. La debilidad es fácil: cree en la injusticia y queja.
Hoy, elige fuerza. Mañana, actúa. Tu vida te lo agradecerá.
¡Gracias por leer!
Patricio Varsariah.
