El año que se despide 2025 y el nuevo año que llega 2026
Publicado por Patricio Varsariah el miércoles, diciembre 31, 2025

2025 fue un año de realización.
2026 se abre ante nosotros como el año de llevar a la vida lo aprendido.
El año que se despide nos regaló luces y sombras, bendiciones y pruebas. Nos enfrentó a miedos profundos y despertó una valentía silenciosa.
Hubo caídas que nos hicieron más humildes, logros que nos invitaron a agradecer y, para algunos, despedidas que dejaron un silencio hondo en el corazón. Un silencio que, con el tiempo, aprendimos a habitar con amor, gratitud y memoria.
Aprendimos que la verdad de las personas se revela en sus actos y no en sus palabras. Aprendimos a llorar sin resistencia y a sonreír sin explicación. A fracasar, volver a intentarlo… y, cuando fue posible, a celebrar pequeñas victorias que fortalecieron la fe y el ánimo.
Muchos sentimos la necesidad de alejarnos del ruido y de las cargas ajenas. En ese espacio de quietud encontramos paciencia, presencia y una paz sencilla, pero real.
Seguimos aprendiendo —quizá para siempre— porque ese es el camino: crecer en conciencia y caminar con mayor coherencia entre lo que sentimos, pensamos y hacemos.
Nada de lo vivido fue gratuito. Cada paso tuvo su precio. Y cada aprendizaje, aunque a veces dolió, nos fue transformando.
Hoy solo queda agradecer.
Agradecer profundamente al 2025 por todo lo que fue.
Y abrir el corazón para recibir el 2026 con intención, confianza y esperanza.
Que este nuevo año sea para Ustedes, y sus familias un tiempo de salud, claridad y paz.
Y que tengamos la valentía amorosa de llevar a la acción todo aquello que el corazón ya sabe.
Gracias por estar.
Patricio Varsariah.
