Dicen que soy callado.
Publicado por Patricio Varsariah el viernes, agosto 21, 2026

Preguntan: «¿Por qué estás tan callado?», como si el silencio no gritara en lenguas más suaves. Como si el museo de mis sentimientos no hubiera estado resonando en salas vacías durante años.
Escribo en el lenguaje de los suspiros, en las pausas entre respiraciones, en ese tembloroso silencio que precede al sueño. Mi corazón es una biblioteca de poemas que nadie consulta; algunos apenas ojean los títulos, pero nunca llegan a leer los versos.
Dicen que siempre parezco estar bien, pero no ven las noches en que me hundo en silencio, desvaneciéndome en la oscuridad como páginas que nadie lee. Ven la calma, pero no la tormenta que atravieso a solas para poder llegar hasta ellos con una sonrisa.
He hablado de todas las maneras que conozco: a través de manos firmes que sostienen, de ojos que se detienen demasiado tiempo, de sonrisas cosidas en las costuras de los días que se desmoronan.
He gritado a través de la bondad.
He gritado a través de la bondad.
He llorado a través de metáforas.
He sangrado en minúsculas sobre páginas en blanco.
Oyen las risas, pero no el eco de todo aquello que nunca dije. Mi silencio resuena como una cuerda de violín tensa y temblorosa, que parece estar a punto de romperse, pero nunca lo hace. Quizás simplemente hacen demasiado ruido para escuchar la tormenta que llevo dentro.
Dicen que soy callado, pero nunca me han visto llorar ante el arte, ni enamorarme de la manera en que la luz del sol se refleja en el borde de una taza de té.
Me llaman pacífico, sin saber cuántas batallas libro contra mis propios pensamientos, solamente para poder quedarme quieto.
Dicen que soy fuerte. Pero me he roto más veces de las que puedo contar y, aun así, siempre he vuelto con flores en las manos.
Soy callado, sí. Pero mi silencio tiene profundidad. Tiene memoria. Tiene historias que todavía no he encontrado a quién contar.
Soy callado, sí. Pero mi silencio tiene profundidad. Tiene memoria. Tiene historias que todavía no he encontrado a quién contar.
A veces hablo con metáforas porque es más seguro que decirle a alguien lo que realmente siento. Porque no todos saben cómo cuidar aquello que brota de un corazón silencioso.
Mi silencio no es vacío. Es un jardín que riego cuando nadie me ve. Es una manta suave con la que envuelvo pensamientos demasiado delicados para ponerlos en manos de cualquiera.
Y si algún día hablo de la plenitud de mi ser, de mis maravillas, de mis heridas, del peso de cada verdad que permaneció callada durante tanto tiempo, quizás el mundo no sepa qué hacer con todo ese sonido.
Quizás no importe. Porque tal vez el silencio nunca estuvo esperando que lo escuchara todo el mundo. Tal vez solo estaba esperando a la persona adecuada. Alguien capaz de escuchar no solamente mis palabras, sino también todo aquello que durante tantos años aprendí a decir en silencio.
Dicen que soy callado. Y quizá lo sea. Pero dentro de mi silencio todavía vive todo lo que tengo por decir.
Patricio Varsariah
Reflexiones serenas sobre la vida, el tiempo y el silencioso arte de comprender.
