Las palabras dichas suelen perderse en el ruido del tiempo.
Lo escrito, en cambio, permanece.
Cada texto que aquí comparto nace con la intención de quedar, de acompañar al lector más allá del instante, de ofrecer un espacio de reflexión que pueda ser visitado una y otra vez, con nuevas miradas y nuevas preguntas.
Leer es detenerse. Es permitir que lo escrito siga viviendo en quien lo recibe.